FALLAS DEL MERCADO Y FORMAS DE INTERVENCIÓN
DEL ESTADO
INTRODUCCIÓN:
En el complejo entramado de la economía, los mercados no siempre operan de manera
eficiente. Las fallas del mercado son situaciones en las que el libre juego de la oferta y la
demanda no conduce a resultados óptimos para la sociedad en su conjunto. Estas fallas
pueden surgir por diversas razones, como la presencia de externalidades, la falta de
competencia, la asimetría de información o la existencia de bienes públicos.
Ante estas situaciones, surge la necesidad de intervención por parte del Estado para corregir o
mitigar estas fallas y garantizar un funcionamiento más eficiente de la economía. Sin
embargo, la intervención estatal no es una tarea sencilla y puede generar debates sobre la
eficacia, la equidad y los posibles efectos secundarios de las políticas implementadas.
En esta investigación, exploraremos las principales fallas del mercado y las diversas formas
en que el Estado puede intervenir para abordarlas. Desde la regulación hasta la provisión
directa de bienes y servicios, analizaremos las herramientas a disposición del Estado para
promover el bienestar económico y social en un contexto de mercado imperfecto.
DESARROLLO:
1. Los fallos del mercado
1.1. Derechos de propiedad y cumplimiento de los contratos
Los derechos de propiedad son fundamentales para el funcionamiento de los mercados. Si no
hay claridad sobre quién posee qué, no hay incentivos para conservar o mejorar los recursos.
Por lo tanto, se necesita un Estado para definir y proteger estos derechos. Por ejemplo, antes
los campos eran de propiedad común, por ende, nadie tenía el incentivo para cuidarlos
adecuadamente.
En un entorno donde las personas realizan transacciones, es esencial que los contratos sean
respetados. El incumplimiento de los contratos desalienta la inversión y la actividad
económica, ya que reduce la confianza entre las partes. Además, la seguridad en la propiedad
privada es un incentivo clave para que las personas ahorren e inviertan. Sin esta protección, la
gente podría temer perder sus activos y sería menos propensa a ahorrar o invertir en mejoras.
Entonces las actividades del Estado sientan las bases para el funcionamiento de las
economías de mercado.
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1.2. Los fallos del mercado y el papel del Estado
Hay seis importantes condiciones en las que los mercados no son eficientes en el sentido de
Pareto. Se denominan fallos del mercado y constituyen un argumento a favor de la
intervención del Estado.
1.2.1 Fallo de la competencia:
El texto aborda la importancia de la competencia en los mercados para lograr la eficiencia en
términos de Pareto, un concepto económico que implica la asignación óptima de recursos
donde ningún individuo puede mejorar su situación sin empeorar la de otro. Se señala que,
aunque en teoría los mercados perfectamente competitivos garantizan esta eficiencia, en la
práctica existen diversas formas de fallos de competencia, como los monopolios, oligopolios
y competencia monopolística.
Se explican las razones detrás de estos fallos, como economías de escala, monopolios
naturales y costos de transporte, así como la influencia de la información imperfecta y las
patentes en la limitación de la competencia. Se argumenta que estos escenarios de
competencia imperfecta llevan a ineficiencias económicas, donde las empresas no producen
al nivel óptimo y los consumidores no reciben los máximos beneficios.
Figura 4.1. Fijación monopolística del precio. La producción del monopolio es inferior a la
competitiva, es decir, a aquella con la que los beneficios son nulos. Como consecuencia se
produce una pérdida de bienestar.
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Se ilustra cómo en una situación de competencia imperfecta, las empresas no igualan el
precio al costo marginal, lo que resulta en una producción inferior a la óptima y, por ende,
una asignación ineficiente de recursos. Finalmente, se destaca la necesidad de políticas y
regulaciones gubernamentales para promover la competencia y evitar el surgimiento de
monopolios y oligopolios, garantizando así un funcionamiento más eficiente de los mercados.
En el contexto peruano, ejemplos de competencia imperfecta se pueden observar en sectores
como las telecomunicaciones y la industria farmacéutica, donde la presencia de empresas
dominantes limita la competencia y puede resultar en precios más altos para los
consumidores. Por lo tanto, se enfatiza la importancia de implementar medidas que fomenten
una mayor competencia para mejorar la eficiencia económica y beneficiar a los consumidores
con una mayor variedad de productos y servicios a precios más bajos.
1.2.2 Bienes públicos:
Los bienes públicos son aquellos que no son suministrados eficientemente por el mercado o,
si lo son, la cantidad proporcionada es insuficiente. Se mencionan ejemplos tanto a gran
escala, como la defensa nacional, como a pequeña escala, como las ayudas a la navegación,
como las boyas luminosas. Estos bienes públicos puros se caracterizan por dos propiedades
básicas: en primer lugar, el hecho de que una persona adicional disfrute del bien no tiene un
costo marginal adicional; y, en segundo lugar, es difícil o imposible excluir a otros individuos
de disfrutar de los beneficios del bien público.
Se argumenta que el mercado, por sí solo, no suministra eficientemente los bienes públicos,
ya que las empresas privadas no considerarán los beneficios totales que estos bienes pueden
ofrecer a la sociedad en su conjunto, sino más bien los beneficios que puedan recibir ellas
mismas. Por lo tanto, puede haber casos en los que los beneficios totales de un bien público
superan a los costos, pero ninguna empresa privada individual tiene incentivos suficientes
para proporcionarlo.
Un ejemplo de bien público podría ser la provisión de servicios de seguridad nacional, como
la defensa contra amenazas externas. Ninguna empresa privada tendría incentivos suficientes
para invertir en este tipo de servicios, ya que los beneficios se extienden a toda la sociedad y
no se pueden excluir a individuos específicos de recibir protección. Por lo tanto, es
responsabilidad del Estado proporcionar y financiar estos servicios para garantizar la
seguridad y el bienestar de todos los ciudadanos.
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1.2.3 Externalidades:
Existen muchos casos en los que los actos de una persona o de una empresa afectan a otras
personas o a otras empresas en los que una empresa impone un coste a otras pero no las
compensa, o en los que una empresa genera un beneficio a otras, pero no recibe ninguna
retribución a cambio. Un ejemplo es cuando una persona conduce un automóvil reduce la
calidad del aire y por lo tanto, impone un coste a otras.
Los casos en que los actos de una persona imponen costes a otras se denominaran
externalidades negativas. Sin embargo, no todas las externalidades son negativas. Hay
algunos casos importantes de externalidades positivas, en los que los actos de una persona se
beneficiarán de él al poder contemplarlo. Por ejemplo, un manzanar puede generar una
externalidad positiva a un apicultor vecino.
Siempre que hay actividades que generan externalidades, la asignación de los recursos que
realiza el mercado puede no ser eficiente. Como no recae sobre los individuos la totalidad de
coste de las externalidades negativas que generan, las realizan en exceso; por el contrario,
como los individuos no reciben todos los beneficios de las actividades que generan
externalidades positivas, realizan demasiado pocas. Así, por ejemplo, si el Estado no
interviniera, el nivel de contaminación sería demasiado alto.
1.2.4. Mercados incompletos:
Siempre que los mercados privados no suministran un bien o un servicio, aún cuando el coste
de suministrarlo sea inferior a lo que los consumidores están dispuestos a pagar, existe un
fallo en el mercado. Se habla en este caso de la existencia de mercados incompletos (ya que
un mercado completo suministraría todos los bienes y servicios cuyo coste de suministro
fuera inferior al precio que los individuos están dispuestos a pagar). Por ejemplo, algunos
economistas creen que los mercados privados han funcionado especialmente mal en la
provisión de seguros y préstamos lo que justifica la intervención del estado en estas áreas.
Mercados de seguros y de capitales. El mercado privado no proporciona un seguro para
muchos riesgos importantes a que se enfrenta la gente, si bien podemos decir que la situación
ha mejorado. Los gobiernos han puesto en marcha toda una variedad de programas de
seguros motivados, al menos en parte, por este fallo del mercado: por ejemplo, han creado
fondos de garantía de depósitos para asegurar a los depositantes contra la posible pérdida de
ahorros provocada por la insolvencia bancaria. También han establecido programas de
seguros contra las inundaciones y han intervenido en algunas ocasiones en las que la mayoría
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de las compañías privadas de seguros se han negado a suscribir pólizas de seguros contra
incendios en algunas ciudades.
En las últimas décadas, el estado ha intervenido activamente no solo para resolver las
deficiencias de los mercados de riesgos sino también para paliar las imperfecciones de los
mercados de capitales. En Estados Unidos, el gobierno aprobó en 1965 una ley por la que el
estado garantizaba los préstamos que se concedían a los estudiantes, reduciendo así las
dificultades que tenían estos para conseguir un préstamo con el fin de financiar sus estudios
universitarios. En todos estos casos, la justificación es el restringido acceso al mercado
crediticio antes de la introducción del programa.
Las razones por las que los mercados de capitales y de seguros son imperfectos han
constituido el tema de muchas investigaciones en las dos últimas décadas. Se han propuesto
al menos tres respuestas distintas, en la cual cada una tiene cierta validez.
- Una central atención en la innovación: estamos acostumbrados a que entren
constantemente en el mercado nuevos productos, pero también hay innovaciones en el
modo de funcionamiento de la economía, innovaciones en la creación de nuevos
mercados, incluida la inversión de nuevos títulos y de nuevas pólizas de seguro.
La introducción de muchos de estos productos está relacionada con la segunda explicación:
- Los costes de transacción. Gestionar los mercados, velar por el cumplimiento de los
contratos e introducir nuevas pólizas de seguro tiene costes. Una compañía
aseguradora puede ser recia molestarse en conseguir una nueva póliza de seguro si no
sabe si la va a comprar alguien. No existe ninguna “protección basada en patentes”
que sea eficaz, por lo que no se invierte lo suficiente en innovación.
- Asimetrías de la información y a los costes de velar por el cumplimiento de los
contratos. La compañía de seguro suele tener menos información sobre la naturaleza
de algunos riesgos que la persona que compra el seguro. Cuando las dos partes de una
transacción poseen diferente información de este tipo, decimos que hay una simetría
de la información. Así, por ejemplo, una empresa podría muy bien desear comprar un
seguro contra el riesgo de que disminuya la demanda de su producto. Pero la
compañía de seguros podría muy bien hacer el siguiente razonamiento: quiero
estimar el riesgo y cobrar una prima basada en esta estimación. Pero si sobreestimó el
riesgo, la prima será demasiado alta, por lo que la empresa se negará a comprar mi
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póliza, mientras que si los subestimo, la prima será demasiado baja; la empresa
comprará mi póliza pero en promedio perderé dinero. Me encuentro en una situación
del tipo “si sale cara, ganas tú y si sale cruz, pierdo yo”. Cuando ese tipo de asimetrías
de la información son grandes, no existen mercados.
Asimismo, en los mercados de capitales, los prestamistas temen no recuperar su dinero.
Pueden no ser capaces de saber qué prestatarios es probable que los devuelvan el dinero. Este
problema es especialmente importante en el caso de los préstamos en los que no existe
ninguna garantía. El banco se encuentra en un dilema: si sube el tipo de interés para reflejar el
hecho de que muchos préstamos no se devuelven puede encontrarse con que la tasa de pago
aumenta; los que saben que van a devolver el préstamos ni llegan a pedirlo, mientras que a
los que tienen pensado no devolverlo les importa muy poco la cantidad que les cobre
teóricamente el prestamista ya que en todo caso no devolverán esa cantidad. El fenómeno se
denomina selección adversa.
Se ha demostrado que este principio básico explica en parte porque no existen muchos
mercados.
Las razones por las que no existen mercados pueden tener consecuencias para las actividades
que puede realizar el estado con el fin de medir el fallo del mercado. El estado también se
enfrenta a los costes de transacción, a los problemas para hacer respetar los contratos de las
asimetrías de la información, aunque en muchos casos son diferentes a los del sector privado.
Para elaborar programas crediticios o intervenciones en los mercados de capitales, el Estado
ha de tener, pues, presente que también suele estar menos informado que el prestatario.
Mercados complementarios. Por último, analizaremos los problemas relacionados con la
ausencia de determinados mercados complementarios. Supongamos que a la gente solo le
gusta café con azúcar y que sin café no hay mercado de azúcar. Dado que no se produce
azúcar, un empresario que estuviera considerando la posibilidad de producir café desistiría,
ya que se daría cuenta de que no venderá nada; lo mismo ocurriría si un empresario estuviera
considerando la posibilidad de producir azúcar, ya que también se dará cuenta de que no
venderá nada, al no vender café. Sin embargo, si los dos empresarios pudieran unirse, habría
un buen mercado para el café con azúcar. Actuando por separado ninguno de los dos podría
servir al interés público, pero sí actuando conjuntamente. Por ello, se podría conseguir
fácilmente la coordinación precisa sin necesidad de que intervenga el estado. Sin embargo
existen muchos casos en los que es necesario una coordinación a gran escala, especialmente
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en los países menos desarrollados, para lo cual quizás sea precisa una cierta planificación
estatal.
1.2.5. Fallos de la información:
Algunas actividades del estado se justifican porque los consumidores tienen una información
incompleta y por la convicción de que el mercado suministra por sí solo demasiada poca
información. Por ejemplo, los gobiernos suelen exigir que los prestamistas informen a los
prestatarios del verdadero tipo de interés de sus préstamos. habitualmente, se establecen
normas en relación con el etiquetado de los productos con la información sobre el contenido
de la fecha de caducidad etc se ha llegado incluso a proponer que se obliga a los vendedores
de automóviles usados a decir que sí han probado los distintas piezas y en caso afirmativo
arreglar el resultado de las pruebas. Estas reglamentaciones suscitan muchas controversias y a
veces se ha obligado a los organismos públicos a dar marcha atrás en sus propuestas.
Sus enemigos sostiene que son innecesarias (el mercado competitivo ofrece incentivos a las
empresas para que revelen la información pertinente), irrelevantes (los consumidores prestan
escasa atención a la información que la Ley obliga a las empresas a revelar) y costosas tanto
para el Estado, que debe velar por su cumplimiento, como para las empresas, que deben
cumplirlas. Sus defensores alegan que, aunque es difícil aplicarlas eficazmente, son
fundamentales para los mercados afectados.
Sin embargo, la intervención del Estado para remediar los fallos de la información va más
allá de estas sencillas medidas de protección al consumidor y del inversos. La información es,
en muchos aspectos, un bien público, ya que suministrar información a una persona más no
supone reducir la cantidad que tienen otras. La eficiencia requiere que se difunda
gratuitamente o, con más precisión, que solo se cobre el coste real de transmitirla. El mercado
privado a menudo suministra una información insuficiente, lo mismo que suministra una
cantidad inadecuada de otros bienes públicos. El ejemplo más notable de intervención del
Estado en esta área son los servicios de meteorología.
Hay algunos otros fallos del mercado relacionados con la información perfecta. Uno de los
supuestos en los que basamos la demostración de los teoremas fundamentales de la economía
del bienestar era que había información perfecta o, más concretamente, que nada de lo que
hacían las empresas o los hogares influye en las creencias o en la información. En realidad,
una gran parte de la actividad económica va encaminada a obtener información desde los
empresarios que tratan de averiguar qué empleados son buenos hasta los prestamistas que
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tratan de averiguar qué prestatarios son buenos, los inversores que tratan de averiguar qué
inversiones son buenas. Más adelante veremos que los problemas de información se
encuentran tras muchos programas públicos. Por ejemplo, muchos de los problemas del
sector sanitario, en general, y de los mercados de seguros médicos, en particular, pueden
atribuirse a problemas de información.
Los recursos se dedican a la producción de nuevos conocimientos los gastos e investigación y
desarrollo pueden concebirse como una clase especialmente importante de gastos en
información. Una vez más los teoremas fundamentales de la economía del bienestar que
constituyen la base de nuestra creencia en la eficiencia de las economías de Mercado suponen
simplemente que hay un estado dado de información sobre la tecnología, evitando la
cuestión de la forma en que la economía asigna recursos a la investigación y el desarrollo.
1.2.6. El paro, la inflación y el desequilibrio: (1 diapos)
Tal vez el síntoma más admitido de fallo del mercado se deba al elevado paro tanto de
trabajadores como de máquinas. Aunque estas tal económica seguida por los gobiernos, en
el área de OCDE la tasa de paro ha girado a principios de los años 80s en torno a un 10%;
aún así, esta tasa es baja, en comparación con la gran depresión, que rondaba entre un 20 y
30%. Así mismo, se utilizan estos elevados niveles de paro como prueba prima fácil de que
algo no funciona bien en el mercado, para algunos constituyen la prueba más espectacular y
más convincente de que esta tiene fallos.
1.2.7. Relaciones entre los fallos del mercado:
Los fallos de Mercado que hemos analizado no son mutuamente excluyentes.
La existencia de mercados incompletos se debe en parte a los problemas de información así
como también a la existencia de externalidades.
1.3. La redistribución y los bienes preferentes:
Debido a las fallas que existen en el mercado estás impiden que la economía sea eficiente
sino interviene el estado. Así mismo existen dos argumentos que justifican la intervención del
estado.
El primero se da en cuanto la distribución de la renta, los mercados competitivos pueden
generar una distribución de la renta muy desigual y dejar algunas personas recursos
insuficientes para vivir por ello uno de los propósitos de acuerdo con las actividades del
estado es redistribuir la renta a través de programas sociales de transferencias.
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El segundo argumento está relacionado con una economía óptima en el sentido de pareto ya
que se relaciona con el temor de que un individuo pueda no actuar en su propio interés
Un ejemplo sería en torno a la percepción que cada individuo tiene de su propio bienestar y
que este puede ser un criterio no fiable para juzgar el bienestar de los consumidores ya que
pueden tomar decisiones malas aún teniendo una información completa, como el que la gente
sigue fumando a pesar de saber que es perjudicial para su salud, personas que se transportan
en vehículos en la parte delantera y no utilizan los cinturones de seguridad lo que hace o
produce que en caso de un accidente puedan tener lesiones graves.
La idea de que el estado debería intervenir para saber lo mejor destinado a los ciudadanos se
convierte o suele denominarse paternalismo, sin embargo aún existen economistas y filósofos
que con esta idea paternalista hacen saber que se debería respetar las preferencias de los
consumidores. Asimismo existe el temor de que el estado adopte un papel paternalista
permitiendo así defender sus propias ideas sobre la forma en la que deberían actuar los
individuos el contraste de esta idea en donde el estado por otro lado no debería interferir en
las decisiones de individuos también se le conoce como pensamiento libertario.
Este pensamiento contiene dos importantes advertencias sobre su postura. En primer lugar
ejecutar una responsabilidad en torno a los niños, muchos consideran que estos individuos
solamente son responsabilidad de los padres sin embargo un grupo determinado considera
que el estado tiene una cierta responsabilidades básicas, como por ejemplo brindar educación
y que los padres encargarse de que los padres no priven a los niños de tener asistencia
médica.
La segunda advertencia se refiere a situaciones donde el estado no puede comprometerse un
ejemplo sería el ahorro de las personas para la jubilación por parte de la población siesta no
llega a ahorrar en un futuro se convierte en una carga para el estado y para la sociedad, Por
ello el estado se ve envuelto en ciertas responsabilidades, para generar el bienestar en
sociedad.
4. Dos maneras de enfocar el papel del estado
4.1 El análisis normativo
Si no hubieran fallos en el mercado ni bienes preferentes el estado sería el encargado de
ocuparse únicamente de la distribución de la renta sin embargo si hubiera o se presentaran
estos fallos como la competencia perfecta la información imperfecta a los mercados
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incompletos externalidades bienes públicos y paro. En este caso el mercado no es eficiente en
el sentido de Pareto por lo que se sugiere la intervención del estado.
Para realizar este análisis se deben considerar dos importantes observaciones:
En primer lugar hay que demostrar que existe al menos en principio una forma de intervenir
en el mercado que mejore el bienestar de alguna persona sin empeorar el de otra es decir
realizar una mejora en el sentido de pareto, y en segundo lugar se demuestra el propio
proceso político real de la estructura burocrática de una sociedad
4.2. Análisis positivo
El análisis positivo basado en los fallos del mercado es en gran parte un enfoque normativo,
que proporciona fundamentos para identificar las situaciones en las que debería invertir el
estado.
El incremento de los enfoques basados en los fallos del mercado ha llevado a utilizarlos para
justificar muchos programas estatales sin embargo aún existe diferencia entre el objetivo
declarado de un programa.
Algunos economistas destacan que la economía se debe centrar en la atención en el análisis
positivo y la naturaleza de los procesos políticos las consecuencias de los programas públicos
más que en el análisis normativo, mejor dicho en lo que debe ser el estado sin embargo el
papel que debe desempeñar el estado constituye un elemento importante de proceso político
en la democracia modernas a partir de ello el análisis de los mecanismos institucionales por
medio de los cuales se toman las decisiones públicas puede llegar a diseñar procesos que
mejoren la probabilidad de que las decisiones públicas reflejen un conjunto más amplio de
intereses públicos y no solo de intereses individuales.
CONCLUSIÓN:
Podemos decir que las fallas del mercado representan desviaciones del ideal de eficiencia
económica y pueden tener consecuencias significativas en términos de asignación de
recursos, distribución del ingreso y bienestar social. En este contexto, la intervención del
Estado se convierte en una herramienta crucial para corregir estas imperfecciones y promover
un funcionamiento más eficiente de la economía. Es importante reconocer que la intervención
estatal no está exenta de desafíos y limitaciones. Además, las decisiones sobre la intervención
del Estado pueden estar sujetas a influencias políticas y presiones de grupos de interés, lo que
puede comprometer su efectividad y equidad.
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Por ello, encontrar el equilibrio adecuado entre la intervención del Estado y el
funcionamiento del mercado libre es un desafío constante en la economía. Si bien es
fundamental reconocer las fallas del mercado y la necesidad de intervención estatal en ciertos
casos, también es importante preservar los incentivos para la innovación, la eficiencia y el
crecimiento económico que ofrece el mercado libre. En este sentido, la tarea de diseñar e
implementar políticas públicas efectivas y equitativas requiere un enfoque multidisciplinario
y un compromiso continuo con el análisis riguroso y la mejora constante.
BIBLIOGRAFÍA:
- Economía CBC-UBA. (19 de Abril del 2023). Fallas de mercado - El rol del estado
en la Economía. YouTube.Fallas de mercado - El rol del estado en la economía
- Stiglitz J. (1992). Economía del sector público. Antoni Bosch.
https://aulavirtual2.unitru.edu.pe/course/view.php?id=33220#:~:text=Libro%20de
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