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CÁNCER DE RECTO

1. DEFINICIÓN

El recto es una parte del aparato digestivo del cuerpo. El aparato digestivo extrae los nutrientes (vitaminas,
minerales, carbohidratos, grasas, proteínas y agua) de los alimentos y ayuda a eliminar materiales de desecho del
cuerpo. El aparato digestivo está compuesto por el esófago, el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso.
El colon es la primera parte del intestino grueso y mide alrededor de 5 pies de largo. El recto junto con el conducto
anal forma la última parte del intestino grueso y miden alrededor de 6 a 8 pulgadas de largo. Al final del conducto
anal se encuentra el ano, que es la parte del intestino grueso que se abre al exterior.

1.1. Tipos de cáncer de recto

La mayoría de las personas que son diagnosticadas con cáncer de recto tienen un tipo que se llama
adenocarcinoma. También existen otros tipos de tumores más raros. Las terapias que se emplean para tratar estos
tipos de cáncer de recto pueden ser distintas a las que se usan para tratar al adenocarcinoma. En esta guía, la
sección que habla sobre el diagnóstico y el tratamiento contra el cáncer de recto se refiere, principalmente, al
adenocarcinoma.

Adenocarcinoma: La gran mayoría de los tipos de cáncer de recto son adenocarcinomas. Este es un cáncer de las
células que revisten la superficie interna del recto.

Los tumores carcinoides: Los tumores carcinoides comienzan en las células que producen hormonas en los
intestinos.

Tumores del estroma gastrointestinal: Los tumores del estroma gastrointestinal pueden ser un tipo de sarcoma de
tejido blando que puede encontrarse en cualquier parte del tubo digestivo, pero que es raro en el recto. Estos
tumores también pueden ser otros tipos de sarcoma que inician en los vasos sanguíneos o en el tejido conectivo del
colon.

Linfoma: El linfoma es un cáncer del sistema inmunitario. Generalmente comienza en los ganglios linfáticos, pero
puede comenzar en el recto.

Cáncer de recto hereditario: Alrededor de un 5 a 10 por ciento de las personas tienen cáncer colorrectal debido a
mutaciones específicas en los genes que se transmiten de padres a hijos. Esto se conoce como cáncer hereditario.
Los especialistas de MSK pueden ofrecerle exámenes genéticos para comprobar si tiene mutaciones hereditarias en
sus genes que puedan aumentar el riesgo de padecer cáncer. Para decidir si debe realizarse este examen, los
especialistas evaluarán su riesgo personal. Obtenga más información sobre el examen genético para el cáncer
colorrectal y los tipos de enfermedades hereditarias que con frecuencia conducen a esta enfermedad.

1.2. Etapas del cáncer de Recto:

Las etapas del cáncer de colorrectal son:

Etapa 0: el cáncer está solamente en la capa más interna del revestimiento del intestino

Etapa I: el cáncer está en las capas internas del colon

Etapa II: el cáncer se ha diseminado a través de la pared muscular del colon

Etapa III: el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos

Etapa IV: el cáncer se ha diseminado a otros órganos, como el hígado y pulmones.

2. ETIOLOGÍA

El cáncer del recto comienza cuando las células sanas del recto desarrollan cambios (mutaciones) en su ADN. El ADN
de una célula contiene las instrucciones que le dicen a una célula qué hacer.

Los cambios les indican a las células que crezcan sin control y que continúen viviendo después de que las células
sanas mueran. Las células que se acumulan pueden formar un tumor. Con el tiempo, las células cancerosas pueden
crecer para invadir y destruir el tejido sano cercano. Y las células cancerosas pueden desprenderse y viajar (hacer
metástasis) a otras partes del cuerpo.
3. FACTORES DE RIESGO

Los factores que pueden aumentar el riesgo de tener cáncer del recto son los mismos que los que aumentan el
riesgo de tener cáncer de colon. Algunos de los factores de riesgo del cáncer colorrectal son los siguientes:

Edad avanzada. El cáncer colorrectal se puede diagnosticar a cualquier edad, pero la mayoría de las personas con
este tipo de cáncer son mayores de 50 años. La tasa de incidencia de cáncer colorrectal en personas menores de 50
años ha aumentado, pero los médicos no están seguros del motivo.

Ascendencia afroamericana. Las personas de ascendencia africana nacidas en los Estados Unidos corren un mayor
riesgo de tener cáncer colorrectal que las personas de ascendencia europea.

Antecedentes personales de cáncer colorrectal o pólipos. El riesgo de presentar cáncer colorrectal es mayor si
tuviste cáncer del recto, cáncer de colon o pólipos adenomatosos.

Enfermedad intestinal inflamatoria. Las enfermedades inflamatorias crónicas del colon y del recto, como la colitis
ulcerosa y la enfermedad de Crohn, aumentan el riesgo de tener cáncer colorrectal.

Síndromes hereditarios que aumentan el riesgo de tener cáncer del recto. Los síndromes genéticos que se
transmiten a través de las generaciones de la familia pueden aumentar el riesgo de tener cáncer de colon y cáncer
del recto, como poliposis adenomatosa familiar y el síndrome de Lynch.

Antecedentes familiares de cáncer colorrectal. Es más probable que tengas cáncer colorrectal si alguno de tus
padres, hermanos o hijos tiene cáncer de colon o cáncer del recto.

Bajo consumo de verduras. El cáncer colorrectal podría estar asociado a una alimentación en la que se incorporen
pocas verduras y mucha carne roja, sobre todo si la carne está bien cocida o demasiado cocida.

Muy poco ejercicio. Si eres una persona inactiva, corres un alto riesgo de presentar cáncer colorrectal. Realizar
actividad física con regularidad puede reducir el riesgo de contraer este cáncer.

Diabetes. Las personas que no se controlan la diabetes tipo 2 de manera adecuada corren un mayor riesgo de tener
cáncer colorrectal.

Obesidad. Las personas que tienen obesidad corren un mayor riesgo de tener cáncer colorrectal que las personas
que se considera que tienen un peso saludable.

Tabaquismo. Las personas que fuman corren un mayor riesgo de tener cáncer colorrectal.

Consumo de alcohol. Beber más de tres bebidas alcohólicas a la semana con regularidad puede aumentar el riesgo
de tener cáncer colorrectal.

Radioterapia para tratar cánceres anteriores. La radioterapia dirigida al abdomen para tratar cánceres anteriores
puede aumentar el riesgo de presentar cáncer colorrectal.

4. FISIOPATOLOGÍA

Las mutaciones genéticas heredadas que aumentan el riesgo de contraer cáncer de colon o de recto. En algunas
familias, las mutaciones genéticas que se transmiten de padres a hijos aumentan el riesgo de cáncer colorrectal.
Estas mutaciones ocurren solo en un pequeño porcentaje de los cánceres del recto. Algunos genes relacionados con
el cáncer colorrectal aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad, pero no hacen que sea inevitable.

Dos síndromes genéticos bien definidos de cáncer colorrectal son los siguientes:

4.1. Síndrome de Lynch. El síndrome de Lynch, también llamado cáncer colorrectal hereditario no asociado a
poliposis, aumenta el riesgo de tener cáncer de colon y otros tipos de cáncer. Las personas con síndrome de Lynch
tienden a desarrollar cáncer de colon antes de los 50 años.

4.2. Poliposis adenomatosa familiar. La poliposis adenomatosa familiar es un trastorno poco frecuente que causa
miles de pólipos en el revestimiento del colon y el recto. Las personas con poliposis adenomatosa familiar no
tratadas tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar cáncer de colon o del recto antes de los 40 años.

5. MANIFESTACIONES CLÍNICAS
Los signos y síntomas del cáncer del recto incluyen los siguientes:

Un cambio en los hábitos intestinales, como la diarrea, el estreñimiento o evacuaciones más frecuentes

Sangre de color bermellón oscuro o rojo brillante en las heces

Heces estrechas

Una sensación de que el intestino no se vacía por completo

Dolor abdominal

Pérdida de peso sin causa aparente

Debilidad o fatiga

6. EXAMENES DE DIAGNOSTICO

[Link] Importantes

Hay pruebas que se usan para detectar los diferentes tipos de cáncer cuando una persona no tiene síntomas.

Hay estudios que muestran que algunos exámenes de detección del cáncer colorrectal sirven para encontrar el
cáncer en un estadio temprano y podrían ayudar a disminuir el número de muertes por la enfermedad.

Los siguientes tipos de pruebas se utilizan para detectar el cáncer colorrectal:

Prueba de sangre oculta en la materia fecal

Sigmoidoscopia

Colonoscopia

Colonoscopia virtual

Prueba de ADN en la materia fecal

En los estudios no se comprobó que la detección mediante examen digital del recto reduzca el número de muertes
por cáncer colorrectal.

Hay exámenes de detección para el cáncer colorrectal que están en estudio en ensayos clínicos.

Hay pruebas que se usan para detectar los diferentes tipos de cáncer cuando una persona no tiene síntomas.

Los científicos estudian los exámenes de detección para identificar los que presentan menos perjuicios y más
beneficios. En los ensayos de exámenes de detección del cáncer también se busca verificar si la detección temprana
(identificar el cáncer antes de que produzca síntomas) ayuda a una persona a vivir más tiempo o disminuye la
probabilidad de morir por la enfermedad. En el caso de algunos tipos de cáncer, la probabilidad de recuperación es
mayor si la enfermedad se encuentra y se trata en un estadio temprano.

Hay estudios que muestran que algunos exámenes de detección del cáncer colorrectal sirven para encontrar el
cáncer en un estadio temprano y podrían ayudar a disminuir el número de muertes por la enfermedad.

6.2. Tipos de Exámenes

6.2.1. Prueba de sangre oculta en la materia fecal

La prueba de sangre oculta en la materia fecal (FOBT) es un examen que se usa para verificar si la materia fecal
(residuo sólido) contiene sangre que solo se observa al microscopio. Se coloca una muestra pequeña de materia
fecal en tarjetas especiales o en un envase especial y se envían al médico o laboratorio para su análisis. La sangre en
la materia fecal puede ser un signo de pólipos, cáncer u otras afecciones.

Hay dos tipos de pruebas de sangre oculta en la materia fecal:


[Link]. Prueba de guayacol en heces: la muestra de materia fecal que está sobre la tarjeta especial se analiza con
una sustancia química. Si hay sangre en la materia fecal, la tarjeta especial cambia de color.

En una prueba de sangre oculta en la materia fecal (FOBT) se verifica si hay sangre oculta (escondida) en la materia
fecal. Se colocan muestras pequeñas de materia fecal en una tarjeta especial y se envían al médico o laboratorio
para su análisis.

[Link]. Prueba inmunoquímica fecal: se agrega un líquido a la muestra de materia fecal. Esta mezcla se inyecta en
una máquina que contiene anticuerpos que sirven para detectar sangre en la materia fecal. Si hay sangre, aparece
una línea en la ventanilla de la máquina. Esta prueba también se llama iFOBT o FIT.

La prueba inmunoquímica fecal (FIT) sirve para verificar si hay sangre oculta (escondida) en la materia fecal. Se
coloca una muestra pequeña de materia fecal en un tubo recolector especial o en tarjetas especiales y se envían al
médico o laboratorio para su análisis.

6.2.2. Sigmoidoscopia

La sigmoidoscopia es un procedimiento para observar el interior del recto y el colon sigmoide (inferior) para
detectar pólipos, áreas anormales o cáncer. Se introduce un sigmoidoscopio en el recto hasta el colon sigmoide. Un
sigmoidoscopio es un instrumento delgado en forma de tubo, con una luz y una lente para observar. A veces tiene
una herramienta para extraer pólipos o muestras de tejido, que se observan al microscopio para detectar signos de
cáncer.

Aquí se inserta un tubo delgado e iluminado a través del ano y el recto hacia la parte inferior del colon para detectar
anomalías.

La sigmoidoscopia causa menos complicaciones que la colonoscopia. Aunque es posible que ocurran desgarros del
revestimiento del colon y sangrado, estos son menos comunes que con la colonoscopia. Como en general no se usa
sedación para la sigmoidoscopia, hay menos riesgo de complicaciones.

6.2.3. Colonoscopia

La colonoscopia es un procedimiento para observar el interior del recto y el colon para determinar si hay pólipos,
áreas anormales o cáncer. Se introduce un colonoscopio a través del recto hasta el colon. Un colonoscopio es un
instrumento delgado en forma de tubo con una luz y una lente para observar. A veces tiene una herramienta para
extraer pólipos o muestras de tejido para verificar al microscopio si hay signos de cáncer.

Aquí se inserta un tubo delgado e iluminado a través del ano y el recto en el colon para detectar áreas anormales.

No es común que la colonoscopia cause problemas graves, pero a veces hay desgarros en el revestimiento del colon
y sangrado. Estos problemas pueden ser graves y se deben tratar en un hospital. Los desgarros del revestimiento del
colon y el sangrado son más comunes durante una biopsia o polipectomía.

Se utiliza la sedación para disminuir la incomodidad del procedimiento. La sedación quizás produzca problemas del
corazón y los pulmones, como latidos cardíacos irregulares, ataque cardíaco o dificultad para respirar.

[Link]. Colonoscopia virtual

La colonoscopia virtual es un procedimiento para el que se usa una serie de radiografías llamada tomografía
computarizada a fin de tomar imágenes del colon. Las imágenes se agrupan en una computadora para poder
observar en detalle los pólipos o cualquier cosa extraña en el revestimiento interior del colon. Esta prueba también
se llama colonografía por tomografía computarizada o CTC.

En los ensayos clínicos se está comparando la colonoscopia virtual con otros exámenes de detección de cáncer
colorrectal. En algunos ensayos clínicos se busca comprobar si se observan los pólipos con más claridad al utilizar
material de contraste que recubre la materia fecal, en lugar de laxantes que limpian el colon.

La colonoscopia virtual presenta menos posibilidad de daño físico que la colonoscopia y la sigmoidoscopia. Se
desconocen los efectos dañinos de la exposición a la radiación de los rayos x que se usan en la colonoscopia virtual.
La colonoscopia virtual suele encontrar problemas en órganos distintos del colon, como los riñones, los órganos del
tórax, el hígado, los ovarios, el bazo y el páncreas. Según el resultado, a veces se necesitan otras pruebas, como la
colonoscopia, que no ayudan a mejorar la salud del paciente.
6.2.4. Prueba de ADN en la materia fecal

En esta prueba se verifica si hay ADN en las células de la materia fecal para detectar cambios genéticos que podrían
ser un signo de cáncer colorrectal.

Es posible que una prueba de sangre oculta en la materia fecal (FOBT) o de una prueba de ADN en la materia fecal
den resultados anormales aunque no haya cáncer. Si la prueba da positiva quizá se hagan más pruebas, como una
colonoscopia.

En los estudios no se comprobó que la detección mediante examen digital del recto reduzca el número de muertes
por cáncer colorrectal.

Un examen digital del recto (EDR) es una exploración del recto que se puede realizar como parte de un examen
físico de rutina. El médico o enfermero introducen un dedo cubierto por un guante lubricado en la parte inferior del
recto para palpar y detectar si hay masas o cualquier otra cosa que parezca extraña. En los resultados de estudios se
encontró que el EDR no sirve como examen de detección del cáncer colorrectal.

Hay exámenes de detección para el cáncer colorrectal que están en estudio en ensayos clínicos.

La información en inglés sobre los ensayos clínicos patrocinados por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) se
encuentra en la página de Internet clinical trials search. Para obtener información en inglés sobre ensayos clínicos
patrocinados por otras organizaciones, consulte el portal de Internet [Link].

6.3. Los exámenes de detección presentan riesgos.

Las decisiones sobre los exámenes de detección pueden ser difíciles. No todos los exámenes son útiles y la mayoría
presenta riesgos. Cada tipo de prueba presenta riesgos o daños diferentes. Es posible que los exámenes de
detección le producen ansiedad cuando piensa en la prueba, mientras se prepara para la prueba o cuando recibe un
resultado positivo de una prueba. Antes de cualquier examen de detección, hable con su médico sobre la prueba. Es
importante que sepa cuáles son los riesgos de cada prueba y si está comprobado que reduce el riesgo de morir por
cáncer.

Hable con el médico sobre el riesgo de cáncer colorrectal y la necesidad de exámenes de detección.

6.3.1. Los exámenes pueden tener resultados negativos falsos.

Los exámenes de detección pueden dar resultados normales, aunque haya cáncer colorrectal. Una persona que
recibe un resultado negativo falso de una prueba (que muestra que no hay cáncer cuando en realidad hay) quizá se
demore en buscar atención médica aunque tenga síntomas.

6.3.2. Los exámenes pueden tener resultados positivos falsos.

Los resultados de los exámenes de detección pueden parecer anormales aunque no haya cáncer. Un resultado
positivo falso de una prueba (que muestra que hay cáncer cuando en realidad no hay) puede provocar ansiedad y,
por lo habitual, se realizan más pruebas y procedimientos (como una biopsia), que también presentan riesgos.

7. TRATAMIENTO

Si le han diagnosticado cáncer de recto, sus médicos hablarán con usted acerca de las opciones de tratamiento. Para
tomar una decisión informada, pregunte acerca de las ventajas y las desventajas de cada opción, incluso los posibles
efectos secundarios y la eficacia que podría tener.

Entendemos la importancia de la calidad de vida. Siempre tratamos de preservar su capacidad de ir al baño


normalmente, tanto como su salud sexual. Hay varias formas de tratar el cáncer de recto, las cuales dependen del
estadio y la ubicación del tumor. Estos métodos con frecuencia se usan en combinación, entre ellos:

7.1. Cirugía para extirpar el cáncer. A menudo, el cáncer de recto en etapa temprana se puede tratar con un
procedimiento de invasión mínima. Esta técnica usa una incisión (corte) más pequeña que la que se requiere en una
cirugía tradicional. Esto incluye la cirugía robótica. En algunos procedimientos, los cirujanos usan herramientas
especiales para evitar hacer una incisión. Para el cáncer más avanzado, la cirugía también puede ser una opción
adecuada, normalmente en combinación con quimioterapia o radiación antes, durante o después de la operación.
7.2. Quimioterapia con fármacos que reducen o eliminan las células cancerosas. Se puede administrar antes,
durante o después de la cirugía.

7.3. Radiación que usa rayos de alta energía o semillas radiactivas para reducir o eliminar las células cancerosas.
Estas terapias emplean tecnología sofisticada de imagenología para administrar con precisión poderosas dosis de
radiación directamente a los tumores y evitar el daño a los tejidos sanos.

7.4. Terapia de observación o manejo no operatorio (“watch and wait”). Los médicos de MSK han sido pioneros en
tratamientos que emplean una combinación de quimioterapia y radiación que pueden ayudar a las personas con
cáncer de recto en estadios II y III a evitar la cirugía.

7.5. La terapia dirigida que ataca las debilidades genéticas en las células cancerosas. Este tratamiento no afecta a las
células normales.

7.6. Inmunoterapia. Esto ayuda a aprovechar su propio sistema inmunitario para combatir el cáncer.

8. MEDIDAS DE PREVENCIÓN

Los siguientes factores de protección disminuyen el riesgo de cáncer colorrectal:

8.1. Actividad física

Un estilo de vida que incorpora la actividad física habitual se relaciona con un menor riesgo de cáncer colorrectal.

8.2. Aspirina

En estudios se observó que consumir aspirina a diario durante, al menos, 2 años disminuye el riesgo de cáncer
colorrectal y de morir por este tipo de cáncer. La disminución del riesgo comienza 10 a 20 años después de que el
paciente comienza a consumir aspirina.

Los posibles daños de consumir aspirina (100 mg o menos) todos los días o cada dos días son, entre otros, aumento
en el riesgo de tener un derrame cerebral o sangrado en el estómago y los intestinos. Es posible que estos riesgos
sean más altos para las personas de edad avanzada, los hombres y las personas que tienen afecciones relacionadas
con mayor riesgo de sangrado.

8.3. Terapia de reemplazo hormonal combinada

En los estudios se observó que la terapia de reemplazo hormonal (TRH) combinada, que incluye tanto estrógeno
como progestina, reduce el riesgo de cáncer de colon invasivo en las mujeres posmenopáusicas.

Sin embargo, en las mujeres que reciben la TRH combinada y tienen cáncer colorrectal, es más probable que el
cáncer se diagnostique en un estadio más avanzado y el riesgo de morir por este cáncer no se reduce.

Los daños posibles de la TRH combinada incluyen un mayor riesgo de presentar lo siguiente:

Cáncer de mama.

Enfermedad cardíaca.

Coágulos de sangre.

8.4. Extirpación de pólipos

La mayoría de los pólipos colorrectales son adenomas que se pueden convertir en cáncer. La extirpación de los
pólipos colorrectales que miden más de 1 cm (tamaño de un guisante) puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal.
No se sabe si la extirpación de los pólipos más pequeños reduce el riesgo de cáncer colorrectal.

Los posibles daños de la extirpación de los pólipos durante una colonoscopia o una sigmoidoscopia incluyen un
desgarro de la pared del colon y sangrado.

9. COMPLICACIONES

Las complicaciones pueden incluir:

Bloqueo del colon, provocando obstrucción intestinal


Reaparición del cáncer en el colon

Diseminación del cáncer a otros tejidos y órganos (metástasis)

Desarrollo de un segundo cáncer colorrectal primario

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