Versión Fácil Lectura
SOPA DE
RATÓN
Arnold Lobel
Un día, un ratón se
sentó a leer debajo de
un árbol.
Repentinamente, una
comadreja saltó y
atrapó al ratón.
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Entonces, la comadreja
se llevó al ratón a su casa
y dijo:
- ¨Hoy voy a preparar una
sopa de ratón¨.
El ratón asustado dijo:
- ¨Ahora me convertirán
en sopa!¨
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La comadreja metió al
pequeño ratón en una
olla.
- ¡¨Espera! dijo el ratón.
- Tu sopa no sabrá bien
porque NO HAY ninguna
historia en esa sopa.
- Para que las sopas de
ratón sean buenas
deben llevar UNA
HISTORIA.
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- ¨¡Pero yo no tengo ninguna historia!¨ dijo la comadreja.
- ¡¨Yo sí! ¨dijo el ratón. Te la puedo contar ahorita mismo.
-¨Está bien¨ dijo la comadreja. Estoy muerta de hambre.
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- ¨ Ya te voy a contar
4 historias para que
las metas en la
sopa!¨ le dijo el
ratón a la
comadreja.
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10
Un día
un ratón caminaba porun
bosque.
De repente,
un enorme nido de
abejas se desprendió
de un árbol y le
cayó en la cabeza.
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¡Abejas, tienen que ir
se, yo no quiero
ninguna abeja
encima de
mi cabeza!, dijo el
ratón.
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Pero las abejas le
respondieron al ratón:
- ¡Nos encantan tus orejas
y tu naríz y tus bigotes!
- Tu cabeza es un buen
lugar para hacer un nido.
- ¡No nos iremos!
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El pequeño ratón estaba aturdido y
no sabia que hacer.
El ruido que hacían las abejas era
bastante molesto.
De repente, el ratón comenzó a
caminar hacia un hueco lleno de
lodo.
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- ¡Abejas! dijo el ratón, Yo
también tengo un nido
como ustedes.
- Este es mi nido. Si
ustedes quieren hacer un
nido en mi cabeza,
entonces deben
seguirme.
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-¡Por supuesto! dijeron las
abejas.
- Nos encantan tus orejas,
tu naríz y tu
bigote. Estaremos muy
felices de ir contigo.
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- Muy bien, dijo el ratón
y entró al pozo de lodo.
Esta es la puerta del
frente, dijo el ratón.
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El ratón siguió caminando
al centro del pozo con el
lodo hasta la cintura.
- Este es mi salón, dijo el
ratón.
- Ok, contestaron las
abejas.
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El ratón caminó un poco más
hasta que el barro le llegó a la
barbilla.
-Este es mi cuarto, dijo el ratón
a las abejas.
- Ok, contestaron las abejas.
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- ¡Y ahora vamos a
dormir! dijo el
ratón,
sumergiendo su
cabeza en el lodo.
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- ¡Oh no! dijeron las abejas.
- Nos gusta tu puerta, nos
gusta tu salón y nos gusta
tu cuarto, pero no nos
gusta tu cama.
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Entonces, las abejas saltaron de la cabeza del
ratón y se fueron.
El ratón aprovechó y se fué a su casa a bañarse.
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23
Dos piedras muy grandes estaban a los lados de una montaña.
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Las piedras conversaban entre ellas:
- Este lado de la montaña es bonito;
aquí crece grama y flores.
- Pero hay que ir al otro lado de la
montaña a ver cómo es.
- Y nunca lo sabremos, dijo la otra
piedra.
25
Un día pasó un pájaro volando cerca de
las piedras.
Una de las piedras le preguntó al
pájaro:
- Oye pájaro, ¿ Qué hay del otro lado
de la montaña?
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El pájaro voló muy alto sobre la
montaña y regresó.
- Veo montañas y castillos. También
veo montañas y valles, dijo el pájaro.
- Hay una vista maravillosa, continuó
diciendo el pájaro.
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- Que bello esto que
dices pájaro. Lo triste
es que nunca
podremos verlo.
- Hemos estado aquí,
en este mismo sitio
desde hace muchos
años.
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Un día, un ratón llegó caminando al
lugar donde estaban las piedras.
- Oye ratón, ¿Podrías decirnos qué hay
del otro lado de la montaña?
Preguntaron las piedras.
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Entonces, el ratón
trepó la montaña, llegó
a la cima y
se devolvió.
-Veo tierra y piedras.
También veo grama y
flores, dijo el ratón.
- Tiene una hermosa
vista.
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- ¡El pájaro nos mintió! dijo una de las
piedras.
- Entonces, lo que tu dices, amigo ratón
es que el otro lado de la montaña ¡es
igual a éste! dijo la piedra.
- Ahora si nos sentimos felices.
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Los grillos
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Una noche, un ratón que
estaba dormido se
despertó.
Desde afuera se
escuchaba un extraño
ruido.
-¿Qué será ese ruido?,
preguntó el ratón.
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- ¿Qué ruido escuchaste?, preguntó un
grillo que estaba por allí.
- No logro escuchar dos cosas a la vez,
mi canto y los ruidos, dijo el grillo.
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- Quiero dormir y no quiero escuchar más
tu música, le dijo el ratón al grillo.
El grillo contestó al ratón:
- ¿No quieres escuchar más mi música?
Entonces me buscaré a otro amigo.
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Entonces aparecieron tres
grillos más y comenzaron a
cantar.
- ¿Paren por favor! No
quiero escuchar más su
música porque estoy muy
cansado, dijo el ratón.
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Pero los grillos no
escucharon bien al
ratón.
¡Los grillos habían
entendido que el ratón
SI quería escuchar
más música!
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-¡Tranquilo amigo
ratón!, dijeron los
grillos.
- Ya que quieres
escuchar más música,
vamos a buscar a otros
amigos para que nos
ayuden.
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De repente aparecieron 10
grillos más y comenzaron a
cantar.
-¡SILENCIO! gritó el ratón
llorando.
-¡Su canto es demasiado
fuerte!
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-¿Qué quieres que cantemos más
fuerte? preguntó uno de los grillos.
- Vamos amigos, ¡que suene la
música!
Y así los 10 grillos comenzaron a
cantar muy fuerte.
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- ¡Por favor!, suplicó el ratón.
- Es con todos ustedes: ¡FUERA DE AQUÍ!
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- ¿Quieres que nos vayamos?,
- preguntaron los grillos.
- ¡Nos hubieses dicho eso
- desde el primer momento!
- Entonces vámonos amigos;
- cantaremos en otra parte.
42
Finalmente los 10 grillos se
fueron y el ratón se fué de
nuevo a dormir.
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44
Una anciana se asomó a la
puerta de su casa llorando.
Un policía que pasaba por el
lugar, la escuchó llorar y le
preguntó:
- ¿Puedo ayudarla? ¿Qué
sucede?
45
- Muchas
gracias
oficial. Pase
adelante, ya
le voy a
mostrar lo
que sucede.
46
- Mire, lo que sucede
es que un árbol con
espinas está
creciendo en mi silla
dijo la anciana al
policía.
47
- ¿Y cómo llegó este árbol
aquí? Preguntó el policía
a la anciana.
- No sé cómo llegó este
árbol hasta aquí,
respondió la anciana.
Un día me senté en la silla,
sentí que algo me hizo
daño y cuando me paré, vi
que era éste árbol.
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- ¡Pobre de usted! Le dijo el
policía a la anciana.
- No se preocupe, yo voy a
sacar ese árbol con
espinas de su silla, le
aseguró el policía.
49
-¡NO! No saque el
árbol de la silla, por
favor.
Yo he estado
sentada toda mi
vida y ya no quiero
volver a sentarme, le
dijo la anciana al
policía.
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- Lo que sucede es
que yo amo mi
árbol de espinas,
pero ahora el
árbol de espinas
está enfermo, le
explicó la anciana
al policía.
51
El policía dijo a la
anciana:
- Tal vez lo que le
sucede al árbol es
que le falta agua.
Puede ser que el
árbol tenga sed.
52
- ¡Eso no lo había
pensado! Le
respondió la
anciana al policía.
53
Entonces, la anciana mojó la
silla y el árbol comenzó a
mejorar.
Las hojas del árbol se pusieron
verdes nuevamente y salieron
algunas flores.
54
- Muchas gracias amable
jóven, le dijo la anciana
al policía.
- Usted ha hecho que mi
casa vuelva a ser
hermosa.
55
La anciana le dio un beso
al policía y le regaló un
ramo de rosas.
56
- Ya ves, le dijo el ratón a la
comadreja.
- Ya te he contado cuatro
historias. Ahora tu sopa de
ratón sabrá mucho mejor.
57
- ¡Por supuesto que quedará más sabrosa mi sopa de
ratón! le respondió la comadreja al ratón.
- Pero lo que no sé es cómo voy a ponerle las historias a
la sopa.
58
- Poner las historias a la sopa es muy fácil le respondió el ratón.
Ahora debes ir a buscar un pozo de lodo, unas cuantas abejas, 10
grillos y un árbol con espinas. Después regresas y le pones todo eso
a la sopa. 59
La comadreja
salió rápidamente
de la casa pero se
le olvidó cerrar la
puerta.
60
Entonces, la
comadreja encontró
un nido se abejas.
Y por supuesto, las
abejas picaron a la
comadreja.
61
Después, la comadreja
consiguió el pozo con
lodo.
El lodo era muy
pegajoso.
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Además, la
comadreja consiguió
dos piedras muy
grandes.
Las dos piedras
eran muy pesadas.
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La comadreja encontró los 10
grillos.
La comadreja tuvo que saltar
muchas veces para poder
atraparlos.
64
Finalmente la comadreja
consiguió un árbol con espinas.
Por supuesto que para agarrar
el árbol, se lastimó todo su
cuerpo con las espinas.
65
La comadreja encontró
los 10 grillos.
La comadreja tuvo que
saltar muchas veces
para poder atraparlos.
66
- Ahora mi sopa
quedará deliciosa,
pensó la comadreja.
67
Pero cuando la
comadreja llegó a
su casa, se
encontró con una
gran sorpresa:
¡La olla estaba
vacía!
El ratón había
huido.
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El ratón se había
escondido en su
cueva, prendió su
chimenea y se sentó
plácidamente a
comer.
69
Este cuento se ha acabado.
70