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Cuentos educativos para niños

El cuento trata sobre la familia del sonido 'g' y las vocales 'i' y 'e' que se escapan de su casa dejando solas a las vocales 'a' y 'o'. El sonido 'g' va con el rey de los sonidos para contarle lo sucedido y este envía letras a buscarlas.

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Cuentos educativos para niños

El cuento trata sobre la familia del sonido 'g' y las vocales 'i' y 'e' que se escapan de su casa dejando solas a las vocales 'a' y 'o'. El sonido 'g' va con el rey de los sonidos para contarle lo sucedido y este envía letras a buscarlas.

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Cuento para el “Período de Conversación”

Había una vez dos árboles muy grandes y egoístas en la orilla de


un hermoso río.
Pero no solo ellos estaban, también había un pequeño arbolito
en el centro de ellos dos, pero como eran fuertes al lado del pequeñito
se volvieron egoístas y ambiciosos no dejaban que el arbolito
recibiera la luz del sol, más bien se reían de él y le enseñaban sus
grandes ramas ¡Pobrecito el árbol pequeño!, todos creían que era
infeliz, lo que no sabían era que él tenía algo más importante: Era a
Dios y un corazón humilde.
Pasó el tiempo y un día llegaron unos señores con sierras, al ver
los árboles tan fuertes se los llevaron. Al fin el arbolito pudo crecer y
extender sus ramas tan hermosas como brazos abiertos para que los
pajaritos se posaran en ellas.

Escrito por la niña Wendy Catalina Vega Díaz


Segundo grado
Cuento para motivar el estudio de la H -h

En la familia de las letras existe una que se viste como una


princesa. Su traje es con grandes mangas y de un gran vuelo en la
falda.
Esta letra trabajaba cantando todas las noches en un teatro.
Tenía una hermosa voz y cantaba así...
Un día el teatro estaba repleto de personas admirando su voz,
ella sintió el cuerpo muy caliente. Terminando su presentación salió a
su casa y estaba lloviznando.
La letra se sintió muy enferma durante esa noche y lo más
terrible era que no podía decir lo que sentía solo movía su boca, su
voz no le salía.
El médico acudió al llamado urgente de sus familiares
¡Lamentablemente no hay cura para su enfermedad! La letra se sintió
muy triste y nadie la consolaba ¡Muda para el resto de la vida!
Aparecieron por ahí a, e, i, o ,u y le dijeron que estarían con ella
cuando las necesitara para conversar y así lo cumplieron.
Por eso es que H siempre está acompañada por alguna de ellas.

Prof. Sira L. Arias Vargas


Costarricense
Cuento para el estudio del concepto: “derecha”

En un país muy lejano vivían dos seres muy especiales. Uno de


ellos se llamaba Cupido y el otro Sansón. Cupido era un personaje
muy pequeño, que pasaba la vida brindando amor a todos los que lo
rodeaban. Su principal actividad era ayudar a solucionar los
problemas de los habitantes del pueblo con una sonrisa y mucho
amor.
Cupido siempre llevaba con él un arco de oro, con el que
lanzaba pequeños corazoncitos rojos a todos los que amaba y quería
que fueran felices.
Sansón era un gigante amargado, muy grosero y gruñón, que
vivía en un pueblo muy cercano al de Cupido.
Sansón todo lo arreglaba gritando, usando su fuerza y obligando
a los demás.
Un día el pueblo de Sansón sufrió un terrible incendio, todas sus
viviendas fueron devoradas por las llamas. ¡Lo perdieron todo!
Cuando Cupido y su pueblo se dieron cuenta de tal tragedia,
decidieron ir al pueblo de Sansón y ayudar a reconstruir las viviendas
de todos los habitantes. Pero, mientras Cupido ayudaba al pueblo de
Sansón, perdió su arco tira corazones. Todos estaban muy
preocupados, ya que no volverían a ser felices. Sansón, muy
preocupado, ordenó a todo su pueblo ayudar en la búsqueda del arco.
Pasaron casi tres días y el arco dorado no aparecía pero al atardecer
del último día, se escuchó a Sansón muy contento gritando: ¡Lo
encontré, lo encontré!
Todos corrieron y realmente Sansón había encontrado el arco,
pero estaba debajo de una inmensa piedra.
Entonces todos los habitantes del pueblo de Cupido y los del
pueblo de Sansón se unieron para mover la inmensa piedra. Cupido
muy agradecido, colocó un corazoncito rojo en la mano derecha de
Sansón, para que desde ese día su pueblo y él vivieran llenos de amor
y alegría.
Así Sansón dejó de ser amargado y gruñón.
Sansón y Cupido se hicieron tan buenos amigos que desde
entonces van por todo el mundo, colocando corazoncitos rojos en la
mano derecha de todos aquellos que quieren ser felices y vivir con
alegría.

Prof. Marcela Paniagua Brenes


Costarricense.

(Colocar un corazoncito rojo en la mano derecha de cada uno de los


niños)
Cuento para el estudio de los colores.

En un lugar de la tierra vivía una linda familia. Mamá Blanca y


sus tres hijos. Azul el mayor, grande como el mar y bello como el cielo.
Amarillo el del medio, dulce como un banano, brillante como el sol.
Rojo el más pequeño, alegre como tu sonrisa y llamativo como la
sangre.
Mamá Blanca siempre había creído que ellos no podían mojarse
juntos porque podían perder sus colores; por lo que en tiempo de
invierno nadie los veía.
Un día muy de mañana mamá envió a Rojo y a Amarillo a sacar
una raíces para el almuerzo. Estaban muy entretenidos cuando de
pronto se vino una llovizna, Rojo y Amarillo se abrazaron y veían que
las raíces se estaban pintando, se separaron y notaron que ellos
seguían siendo los mismos y que traían un hermanito más, lo
pusieron Anaranjado, desde ese día las zanahorias son así.
A los días Amarillo y Azul pidieron permiso para jugar fútbol en la
cancha, cuando estaban jugando con frescura Azul pegaba contra
Amarillo y al estar pegando uno con el otro goteando sudor el zacate
iba tomando un color extraño. Amarillo y Azul se asustaron mucho y
corrieron a subirse a un árbol pero también las hojas tomaban ese
color. Cuando ya no sudaron más se dieron cuenta que ellos seguían
siendo los mismos pero que había un hermanito más que crecería con
ellos. Lo llamarían Verde, al llegar a casa mamá se sorprendió y puso
un plato más en la mesa y lo celebraron.
Unos días después mamá dijo a Rojo y a Azul que fueran a
sacar raíces para la comida. Estaban ahí cuando de pronto se
escuchó una voz: ¡Abra el tubo para regar las remolachas! Rojo y
Azul ya no tenían miedo, pues sabían que lo más que pasaba era un
nuevo hermanito. Así sucedió llegaron a su casa con un nuevo
hermanito llamado Morado.
Mamá estaba contenta, sin embargo muy preocupada ya que no
tenía más platos, habló con sus hijos y les dijo que tuvieran mucho
cuidado de no mezclarse con el agua.
Una mañana estaban desayunando cuando de pronto la puerta
sonó: tun, tun, tun,.
Mamá abrió la puerta y era un caballero vestido de negro.
Buenos días señora Blanca soy extranjero, me llamo Negro y
vengo a casarme con usted; pero le traigo un regalito. Sus hijos
abrieron la caja y era una hermosa y grande vajilla. Mamá Blanca se
sonrió y dijo pase adelante con gusto me casaré con usted.
Quieres saber cuál fue el primer hijo de ellos? Sí. Se llama Gris.

Hoy en día es una familia muy grande y viven muy pero muy felices.
Cada vez que veas un color recuerda que colorín colorado este
cuento se ha terminado.

Prof. Sira L. Arias Vargas


Costarricense
Hace muchísimos años, vivían en el mundo de las palabras los
sonidos que las formaban, todas ellas andaban el mismo vestido.
Un día de tantos bajaron a la tierra y observaron que las
personas usaban ropa diferente.
Cuando regresaron a su hogar, iban con la idea de cambiar de
ropa, pidieron la audiencia al rey, y le dijeron su inquietud, él les
contestó que lo iba a pensar, aunque la idea le había gustado, debido
a que cambiaría el ambiente del reino que siempre era igual.
Al mismo tiempo que ocurría todo esto en el mundo de las
palabras, en nuestro mundo, las personas usaban sólo la letra cursiva,
¡La de los campeones!, para escribir y por lo tanto era más lento
escribir libros, porque no habían máquinas que pudieran hacer estas
letras tan hermosas, por lo tanto los libros que habían eran muy pocos.
Un señor, tuvo una gran idea, y fue crear una máquina con la
que los libros se hicieran más rápido y más fácil y de esta manera
todas las personas pudieran tener libros, pero tenía un gran problema,
no encontraba la forma de cómo crear esta máquina para hacer los
libros más rápido, porque la letra cursiva era muy difícil para que una
máquina la escribiera.
Pasaron los días y las letras impacientes, deseosas de saber la
respuesta del rey, llegó por fin el día tan esperado, el rey hizo el
siguiente anuncio: A partir de este día podrán cambiarse sus vestidos
y de esta forma el reino se verá más alegre, de bellos colores y
diversas formas.
Las letras muy contentas con su nuevos vestidos decidieron
bajar a la tierra para realizar un desfile. En el camino se enteraron de
lo que sucedía, se sintieron apenadas y decían: Hemos sido egoístas
al pensar sólo en nosotras, buscaremos la forma de ayudarles a crear
una máquina para poder hacer muchos libros.
Una de ellas tuvo la idea de buscar al señor que tenía tan
fabulosa idea, conversaron con él y le explicaron todo lo que había
ocurrido en su reino, además se ofrecieron para formar parte de este
invento con sus nuevos vestidos, al señor le pareció la idea; ya que la
forma de sus trajes era más sencilla.
Probó con las letras y sus nuevos atuendos y notó que su
creación tenía éxito, los libros se hacían más rápido. Desde ese día
los libros se escriben con esta máquina, más rápido y las letras
usadas son las que tienen el vestido nuevo y diferente al que hacemos
con nuestra mano, pero su sonido no varía, es el mismo, por lo tanto;
hoy muy felices contamos con dos tipos de letras; la letra de las
máquinas y la de los ¡Campeones!

Ma. Elena Morera Barboza


Costarricense
Cuento para el estudio de gue- gui- ge- gi

En el mundo de las letras y los sonidos, siempre pasan situaciones


divertidas, problemáticas o tristes, como la de hoy. Esta vez, se trata de la familia
del sonido g, que estaba en su casa reunido con las vocales y en un descuido la
u, se va a convencer a las vocales i y e y juntas se escapan de la casa dejando
solas a las vocales a y o. Cuando g, se da cuenta las busca pero no las logra
encontrar, entonces, muy preocupado se va para donde el rey de los sonidos y le
cuenta todo. Este, muy enojado envía en su búsqueda a un batallón de letras.
Sin poder escapar más, las vocales (e,u,i) se rinden ante el batallón de
letras. Las vocales i, e, se arrepienten y suplican perdón por lo que hicieron y la u
altanera acepta que las obligó a tal acción. Las tres vocales fueron llevadas ante
el rey, quien les recordó que en todas las familias de su reino debían estar las
cinco vocales y que g, no se podía quedar solo con a y con o. El rey castigó a las
vocales y dijo: en la familia g estará la a, o y u para que suene ga, go, gu.
Pero u tendrá que acompañar a i y e en presencia pero sin sonido, para
que así suene gue y gui.
Las vocales e, i serán castigadas a permanecer siempre junto a, u, en esta familia.
También el rey dijo: ge y gi serán expulsadas de esta familia y serán adoptadas
por el sonido j ( je- ji) quien les prestará su sonido, aunque tengan una forma
distinta en su cuerpo.

Prof. Sonia Paniagua Salas


Costarricense
Cuento para el estudio de güe- güi

La u lloraba desconsoladamente por el castigo que le impuso el


rey, condenada a estar muda siempre que estuviera junto a, e, ó i, no
podía soportarlo. Entonces todos los días iba a visitar al rey y
suplicaba que le quitara el castigo, pero no conseguía nada a pesar de
su arrepentimiento.
Una mañana decidió salir a caminar al campo, con el fin de
despejar su mente y tranquilizarse. Descansaba bajo unos árboles de
nance cuando cayeron sobre su cabeza dos nances, produciendo un
hermoso sonido, sintió que su mudez podía ser perdonada, pues pudo
producir con su cuerpo un sonido. Inmediatamente corrió a buscar al
rey y pidió audiencia.
El rey la recibió una vez más. La u pasó muy orgullosa delante
del rey, llevaba en sus manos dos nances, los tiró sobre su cabeza y
se produjo el sonido, al rey le encantó y u lloró de emoción, sin
embargo el rey, no la perdonó del todo, le dijo que sólo en algunas
palabras, estando con e, ó i iba a sonar, esto para que siguiera
recordando el error que un día cometió. Así que cuando u tenga sobre
su cabecita dos nances suena con e, güe y con i, güi, cuando esté
sin los nances será muda, como en gue y gui, la u está presente pero
no suena.
Prof. Sonia Paniagua
Costarricense
Cuento para el estudio de Ch - ch

Era una noche llena de estrellas con una gran luna y “H” se
acostó en el prado a contemplar la luz de ella.
Con el reflejo cerró sus ojos y se puso a pensar y a pensar... “H”
cayó en un profundo sueño imaginándose que ella a pesar de ser
muda podía producir un sonido para avisar cuando ella ocupaba algo.
En ese momento alguien la buscaba era “C” con señas la pasó
adelante. Juntas se fueron a reposar y a observar la luna, al cerrar los
ojos a “H” le caían las lágrimas al recordar que todo fue un sueño. “C”
al verla llorando imaginó que era por su mudez, la tomó de la mano y
le dijo: ¡Estoy contigo! Y ambas se durmieron.
Cuando estaban bien dormidas apareció un hada compadecida
por el sufrimiento de “H” y le hizo el sueño realidad. Al despertar
tomadas de la mano sonaban ch, ch, ch...; se soltaban y c sonaba
como siempre, h siempre muda, se volvían a unir y otra vez ch...
Felices de ver lo sucedido realizaron una gran fiesta en un rancho, “C”
llevaba chaleco y “H” una hermosa chaqueta.

Prof. Sira L. Arias Vargas


Costarricense
Érase una vez, en nuestro mundo existían varias cosas que no tenían nombre y
las personas no sabían como llamarlas, estos seres se sentían muy tristes porque tenían
forma, pero no tenían nombre.
Ellas lloraban mucho porque nadie les hacía caso, algunos sonidos escucharon y
se compadecieron, decidieron unirse algunas letras para darles un nombre, estos objetos
estaban felices, pero ¿qué ocurre? ... ¡qué horror!. Algo hacía falta, sus nombres no
estaban completos, y otra vez la tristeza llegó a ellos debido a que al pesar las cosas ella
sonaba ilo, pero no podía ser ilo porque... es para pesar y no para coser, el otro nombre
que resultó fue iosco, tampoco podía ser, debido a que el parque no aceptaba ese
nombre para su parte central y lo mismo sucedía con las demás palabras.
¡Qué desilusión! Debemos desaparecer, se decían todas ellas, los sonidos
hablaron con “c” , pero ella no quiso aceptar y dijo: -No quiero problemas con el rey... ¿Y
si se enoja y me castiga otra vez?... no me gustan esas cosas, no son de mi agrado, no
he de aceptar.
¿Qué haremos ahora? Se preguntaban los sonidos.
Si yo tuviera mi propio sonido, dijo la “h”, les ayudaría, pero no puedo.
En ese instante entraba el Rey al salón donde se encontraban todas preocupadas
las letras, por lo que sucedía. Al abrir la puerta el Rey entró una ráfaga de viento tan,
pero tan fuerte, que casi bota a todas las letras que se encontraban ahí.
Ocurrió algo muy sorprendente, tan fuerte fue la ráfaga de viento que entró, que a
la “h” se le torció una pierna y las otras letras tuvieron que ayudarle a enderezarse, ya que
ella no podía sola, además que le era muy difícil. En ese instante se produjo un sonido
muy peculiar, el rey al escucharlo y ver la forma que tenía, se le ocurrió una gran idea y
dijo:
¡He encontrado la solución a este problema!, debido a que tu “c” te has negado a
ayudar y la “h” se ofreció sin que ella pudiera, propongo que tu “h” cambies algunas veces
tu forma a “k” y tu sonido será un poco parecido a “c” sólo que más suave. Esta idea fue
aceptada por todas las letras y por las cosas sin nombre y desde ese día kilo, kiosco y
muchas otras más tuvieron un significado.

Prof. Ma. Elena Morera Barboza


Costarricense.
Cuento para el uso de “m” antes de “b” y “p”.

Era una tarde de verano, el viento soplaba botando las hojas de


los árboles. ¡La tarde ideal para ir a jugar a la loma!
M, b y p pidieron permiso para jugar en ella. Cuando estaban bien
entretenidas “b” y “p” empezaron a pelear con “m” diciéndole.
- ¡Usted es una gordota no cabe en ninguna parte!
- ¡Sí, eres fea, y suenas espantoso; ya no jugaremos más
contigo!
La “m” se quedó muy triste observando su físico y diciéndose: - yo no
tengo la culpa de ser así.
“B” y “p” se fueron por la loma jugando “quedó”, las hojas que
habían caído taparon un hueco, cuando de pronto, ¡pun! Cayeron en el
hueco las dos letras, sosteniéndose con fuerza del borde.
¡Qué horror en el fondo habían escorpiones!
De pronto volaba una gaviota de alas muy blancas y pico anaranjado,
al mirar a “b” y “p” en aquellas congojas fue a buscar ayuda. Se
encontró con “m” y le contó lo que estaba pasando.
“M” se vino desesperada a salvar a sus compañeras, tomó a cada una
con sus manos, tirando con fuerza y a la vez sus cachetes colorados
querían estallar.
Cuando estaban a salvo “b” y “p” pidieron perdón reconociendo que
gracias a su cuerpo pudo sacarlas. Ese día “m, p y b” se juraron eterna
amistad y siempre, siempre caminarían juntas.
“Las campanas repicaban y las bombas anunciaban la buenas
nuevas”.
(Refuerce lo aprendido con vocabulario mp, mb) y con la regla
ortográfica: Antes de “b” y “p”, con “m” escribiré.

Prof. Sira L. Arias Vargas


Costarricense
En un lugar llamado el reino de los números, habitan muchas
familias muy trabajadoras. Estas familias trabajan muy duro, y los
fines de semana recogen la paga por su trabajo. Pero esta paga no es
dinero, sino que son números. Allí en este pueblo vive don
Sustracción, un viejecito muy pobre, que por su edad ya no puede
trabajar y entonces se dedica a pedir números por todo el pueblo,
negociando con todas las familias del reino.
Día a día, desde muy tempranito, don Sustracción se levanta, se baña,
se viste con ropa limpia y se va pasando casa por casa pidiendo
números que guarda en su costal.
Todas las familias de este reino ya conocen a don Sustracción y
saben que verdaderamente el necesita sus números, por esa razón
siempre le brindan ayuda.
Las familias cuentan delante de el los números que tienen y así
deciden cuánto le donan a don Sustracción. Ellos le darían muchos
números pero lo que pasa es que al darle a don Sustracción, cada
familia se va quedando cada vez con menos y menos y menos...
números y tienen que trabajar fuerte para lograr una nueva paga.
Don Sustracción, pasa su vida tocando de puerta en puerta
pidiéndoles ayuda a todas las familias del reino de los números. Hoy
el visitó una familia que tenía 8 números, le dieron 3 números y
entonces don Sustracción dijo: Ocho menos tres es igual a cinco. O
sea la familia quedó con cinco números.
Otra familia tenía cinco números, le dio tres a don Sustracción y
este dijo: Cinco menos tres es igual a dos. Esta familia quedó con
dos números.
Y así don Sustracción continua su vida pidiéndole números a
todas las familias del reino de los números y aunque las familias
quedan con menos y menos y menos números siempre están
dispuestas a ayudar a don Sustracción.

Prof. Marcela Paniagua Brenes


Costarricense
Había una vez “C” decide recorrer las familias del mundo de las
letras y se dio cuenta que todas las que se llamaban consonantes se
unían con las vocales y sonaban sonidos especiales. Ella pensó que
en su familia había un gran problema, porque ella se unía con “a” y
sonaba “ca” , con “o” y sonaba “co” y con “u” y sonaba “cu” ; quería ser
amiga de “e” y de “i”, pero ya ellas se habían unido con “qu” y habían
formado los sonidos “que”, “qui”. Salió a caminar muy triste pensando
en su problema y con el gran deseo de ser amiga de “i” y de “e”. Se
encontró con “s” y le contó lo que le sucedía, ella le dijo que ella con
“e” sonaba “se” y que con “i”, sonaba “si” y que le podría prestar su
sonido. “C” se puso contenta por esa gran idea y por la amistad de “S”.
Las dos estuvieron de acuerdo y desde ese día en adelante “c” con “e”
suena “ce” igual que “se” y “c” con “i” suena “si”. Por eso es que
algunas palabras se escriben con “ce”, “ci” o “se” y “si”

Canción: Ce, Se.....Ci, Si.... Son amigas de verdad. Se encontraron y


ayudaron, el problema resuelto está. (bis)

Prof. Sonia Paniagua.


Costarricense.

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