Asignatura
Derecho penal especial 2
Escuela correspondiente
La escuela de Ciencias jurídicas y política
Facilitador
Freddy Torres
Participante
Erickson Rafael Peña
Matricula
100063305
Carrera
Derecho
Tema
Unidad V
Crímenes y delitos contra la seguridad exterior del Estado.
Según el Código Penal Dominicano en su Art. 75.- (Modificado por las Leyes 64
del 19 de noviembre de 1924 G.O. 3596; 224 del 26 de junio del 1984 y 46-99 del
20 de mayo del 1999). Todo dominicano que tomare las armas contra la
República, será castigado con la pena de treinta años de reclusión mayor. Art. 76.-
(Modificado por las Leyes 64 del 19 de noviembre de 1924 G.O. 3596; 1384 del 13
de marzo de 1947 G.O. 6605; 224 del 26 de junio del 1984 y 46-99 del 20 de mayo
del 1999).
El mismo código expresa que toda persona que, desde el territorio de la
República, se ponga o trate de ponerse de acuerdo con Estados extranjeros o con
sus agentes, o con cualesquiera institución o simples personas extranjeras, para
tratar de que se emprenda alguna guerra contra la República o contra el Gobierno
que la represente, o que se les hostilice en alguna forma, o que, contra las
disposiciones del Gobierno, se intervenga de cualquier modo en la vida del Estado
o en la de cualquier institución del mismo, o que se preste ayuda para dichos
fines, será castigada con la pena de treinta años de reclusión mayor. La sanción
susodicha alcanza a todo dominicano que desarrolle las actuaciones
mencionadas, aunque ello se realice desde territorio extranjero.
Así mismo lo que estipula el artículo 77 dice que se castigará igualmente con la
pena de treinta años de reclusión mayor a todo aquel que se hubiere puesto de
acuerdo con los enemigos del Estado, o que por medio de tramas y concierto con
ellos, procure los medios de facilitarles la entrada en el territorio de la República y
sus dependencias, o la entrega de ciudades, fortaleza, plazas, puestos, puertos,
almacenes, arsenales, navíos o buques pertenecientes a la República. Igual pena
se impondrá a los que suministren a los enemigos auxilios de hombres, soldados,
víveres, armas o pertrechos de boca y de fuego, o que favorezcan los progresos
de sus armas en las posesiones de la República, o contra las fuerzas dominicanas
de tierra y mar, o que emplearen la sonsaca, o intentaren corromper a los oficiales,
soldados, marinos u otros agregados al ejército, haciéndolos faltar a la fidelidad
debida al Gobierno o a la Nación, o que de cualquiera otra manera atenten contra
la independencia nacional.
El Art. 78.- expresa que sin embargo, si el resultado de la correspondencia con
súbditos de una potencia enemiga, fuere suministrar a los enemigos instrucciones
perjudiciales a la situación militar o política de la República o de sus aliados,
aunque esa correspondencia no hubiere tenido por objeto ninguno de los crímenes
enunciados en el artículo anterior, aquellos que la hubieren sostenido, serán
castigados con la detención; sin perjuicio de penas más graves, en el caso de que
esas instrucciones hubieren sido la consecuencia de un concierto de medidas
constitutivas del crimen de espionaje.
Penas de estas infracciones.
Art. 79.- Las penas pronunciadas por los artículos 76 y 77 se impondrán a los que
dirijan sus maquinaciones, tramas o maniobras en perjuicio de la República, o de
los aliados que, de acuerdo con ella, obren contra el enemigo común.
Art. 80.- Las penas expresadas en el artículo 76 se impondrán a todo funcionario
público, agente del Gobierno o cualquiera otra persona que, encargada o instruida,
en razón de su destino, del secreto de una negociación o expedición, lo hubiere
comunicado a los agentes de alguna Potencia extranjera, o a los del enemigo.
Art. 81.- (Modificado por las Leyes 224 del 26 de junio del 1984 y 46-99 del 20 de
mayo del 1999). Todo funcionario público, agente o delegado del Gobierno que,
encargado en razón de su oficio, del depósito de planos, de fortificaciones,
arsenales, puertos, ensenadas, abras o radas, hubiere entregado uno o muchos
de aquellos al enemigo, o a los agentes del enemigo será castigado con la pena
de treinta años de reclusión mayor. Si los planos han sido entregados a los
agentes de una Potencia amiga, aliada o neutral, la pena será la de detención.
Art. 82.- Cualquier persona que, por corrupción, fraude o violencia, logre sustraer
dichos planos, y los entregue al enemigo, o a los agentes de una Potencia
extranjera, será castigado como el funcionario o agente mencionado en el artículo
anterior, y según las distinciones que en él se establecen.
Si dichos planos se encontraban en manos de la persona que los entregó, sin que
para obtenerlos se empleasen medios ilícitos, la pena en el primer caso del
artículo 81, será la de detención; y en el segundo caso del mismo artículo, se
impondrá al culpable la prisión correccional de uno a dos años.
Art. 83.- (Modificado por las Leyes 224 del 26 de junio del 1984 y 46-99 del 20 de
mayo del 1999). Aquél que a sabiendas hubiese ocultado o hecho ocultar a los
soldados o espías enemigos mandados a la descubierta, será condenado a la
pena de treinta años de reclusión mayor.
Art. 84.- (Modificado implícitamente por el artículo 8 de la Constitución de la
República). Aquel que, por actos hostiles desaprobados por el Gobierno, hubiere
expuesto a la República a una declaración de guerra, será castigado con la pena
de destierro; y si la guerra ha sido la consecuencia de esos actos, se le aplicará la
pena de la detención.
Art. 85.- (Modificado implícitamente por el artículo 8 de la Constitución de la
República). Se castigará con la pena de destierro a todo aquel que, con actos no
aprobados, ni autorizados por el Gobierno, expusiere a los dominicanos a
experimentar represalias, en sus personas o en sus bienes.
Clasificación de las infracciones en políticas y de derecho común.
— Infracciones en Derecho Común
Art.1. La infracción que las leyes castigan con penas de policía es una
contravención.
La infracción que las leyes castigan con penas correccionales, es un delito.
La infracción que las leyes castigan con una pena aflictiva o infamante es un
crimen.
— Infracciones en Políticas
Art. 109. Las reuniones tumultuarias que usando violencia o amenazas tengan
por objeto impedir a uno o más ciudadanos el ejercicio de sus derechos
políticos.
Todo ciudadano que, en las elecciones, hubiere comprado o vendido un
sufragio, cual sea precio.
C. Crímenes y Delitos contra la Seguridad Exterior del Estado
Art. 75. Todo dominicano que tomare las armas contra la república.
Art. 76. Toda persona que desde la república se ponga o trate de ponerse de
acuerdo con estados extranjeros o con sus agentes, o con cualquier institución
o extranjeros o con simples personas extranjeras.
La Traición y el Espionaje. Criterio subjetivo, objetivo y psicológico para
distinguirlos.
Cuando nos referimos a tópicos como es la traición y el espionaje, debemos tener
muy claro cómo ocurren los mismos.
La Traición:
Es la falta que comete una persona que no respeta la lealtad y fidelidad a otro u
otras personas. Según el Art. 76. del Codigo Penal Dominicano define el traición:
es cuando una persona desde el territorio de la república se pone de acuerdo o
trata de ponerse de acuerdo con estados extranjeros o con sus agentes o
cualquier institución extranjera o simples personas extranjeras esperando
emprender alguna guerra o un gran desacuerdo y más específicamente cuando
ocurren con los enemigos del Estado. La Traición es la que supone la idea de una
entrega, de una deslealtad. No se toma en cuenta la nacionalidad, porque suele
ser imputado como tal a los nacionales. Cuál: tomar las armas contra la República.
Así también se llama a los que por medio de tramas y conciertos procuran facilitar
la entrada al territorio de la república y sus dependencias o la entrega de
pertenencias de seguridad como ciudades, fortalezas, plazas, puertos arsenales
navíos o suministran al enemigo auxilio de hombres o soldados, alimentos y
armas.
Actos que constituyen la Traición
a) Tomar las armas contra la República (Art. 75)
b) Las inteligencias o maquinaciones con potencias extranjeras o sus agentes con
el objetivo de inducirlos hostilizar la República (Art. 76)
c) Las tramas o conciertos con los enemigos del Estado (Art. 77)
d) Correspondencia con los súbitos del enemigo por la cual se suministren
instrucciones perjudiciales (Art. 78)
e) La comunicación a potencias extranjeras o a sus agentes del secreto de
negociaciones o expediciones confiadas al acusado, en razón de su destino
(Art. 80);
f) La entrega a naciones extranjeras de planos de fortificaciones, arsenales,
puertos, ensenadas o radas (81 y 82)
g) Ocultación de espías o soldados enviados a la descubierta a sabiendas de que
son tales (83)
h) Los actos hostiles no aprobados por el Gobierno nacional, que expongan a la
República a una declaración de guerra o a los dominicanos a sufrir represalias,
84-85). Se encuentran contemplados en los artículos 76 al 85 del Código
Penal.
El Espionaje
En cuanto al espionaje, es la acción de espiar o asechar disimuladamente lo que
dice o hace una o varias personas, ya sea por cuenta propia o por encargo pedido.
Podemos citar el art. 78: “si el resultado de la correspondencia con súbditos de
una potencia enemiga fue suministrada a los enemigos instrucciones perjudiciales
a la situación militar y política de la república o de sus aliados, aunque dicha
correspondencia no hubiese tenido por objeto ningún crimen”.
Aquellos sólo serán castigados con la detención sin perjuicio de penas más
graves. Estas instituciones pueden haber sido la consecuencia de un concierto de
medidas constitutivas del crimen del espionaje. Es una actividad delictiva,
consistente en la obtención de información reservada de carácter político, militar o
económico, relacionada con la seguridad o defensa nacional, este debe ser
extranjero, y cuando lo hace por ambición.
En el Código Penal Dominicano el espionaje consiste en el hecho, imputado a un
extranjero, de cometer uno de los actos señalados por los artículos 76 al 85
(criterio subjetivo). El espionaje figura entre las más características formas de
traición que pueden llamar agresivas (tales como el suministro al enemigo de
planos, documentos, noticias o secretos capaces de favorecer el progreso de las
armas contrarias o de comprometer gravemente la seguridad del Estado). Los
actos de espionaje pueden realizarse tanto en tiempos de paz como en tiempos de
guerra.
Crímenes y delitos contra la seguridad interior del Estado.
Son infracciones por las cuales se ataca al Estado en sus poderes frente al orden
público nacional. Estas son:
a) Ofensa pública contra el jefe del Estado (Art. 86);
b) Atentado para cambiar la forma de gobierno (Art. 87);
c) Atentado para provocar la guerra civil (Art. 91);
d) Tramas para realizar cualquiera de estos cuatro atentados (89 y 91);
e) Formación de ejércitos o enganche de soldados sin autorización (92);
f) Usurpación o retención del mando de tropas sin motivos legítimo (92);
g) Requerimiento o empleo de la fuerza pública contra reclutamientos legales (Art.
94);
h) Incendio o destrucción de propiedades del Estado por explosivos (95);
i) Organización de bandas armadas (Art. 96)
Diversas etapas en el desarrollo de los atentados contra el Estado y su
comparación con el derecho común.
El sistema penal dominicano está basado en el Código Penal de 1844, o Código
Napoleónico, que es el instrumento legal vigente, el cual resulta anacrónico para
tipificar las conductas corruptas de los funcionarios públicos y de los particulares
en los delitos cometidos por éstos en contra de la administración pública.
Cabe resaltar, que en el Congreso cursa un anteproyecto de Código Penal nuevo
por que de ser aprobado constituiría un instrumento legal moderno y apropiado
para la lucha en contra del flagelo de la corrupción administrativa, que tanto daño
causa a la sociedad, ya que el mismo penaliza: los atentados a la administración
pública cometidos por personas que ejercen una función pública, así como los
atentados a la administración pública cometidos por los particulares, en sus
diversas variantes, es decir tipifica corrupción pasiva y la corrupción activa.
Actos preparatorios, principio de ejecución y consumación del crimen de
Atentado contra el Estado.
El Derecho Romano no desarrollo un concepto de la tentativa, por lo que la
sancionaba sin conocer su naturaleza jurídica; de ahí que lo mismo hubiera
sancionado los actos preparatorios que la tentativa, además esta se sanciono con
la pena aplicable al delito consumado; en ciertos casos las Leyes Romanas
graduaban la pena según que el hecho se había principiado y consumado. En
ciertos delitos graves- según nos dice JIMÉNEZ DE ASÚA el intento se peno como
la consumación.
Por otro lado la opinión más generalizada entre los autores Alemanes es que los
romanos no conocieron la tentativa como grado especial del delito. Igual opina
FERRINI. Las prácticas de la Edad Media no pensaban así y al buscar en el
Derecho de Roma la noción de la tentativa, acabaron creándola, según nos dice
SEEGER. En el antiguo Derecho Romano no se conocía la tentativa, aunque
luego con el imperio si fue penada esta, si bien se duda si ello ocurre durante el y
solo para delitos públicos y si acontece únicamente en la decadencia imperial.
En los actos preparatorios la pena queda recogida en la parte especial. Estas se
dan antes de la fase de ejecución, por lo que la pena será igual que la tentativa.
Esta ha sido muy criticable, ya que no es lo mismo el preparar y no hacer que
hacerlo.
Entre las fases de ejecución se da el principio de subsidiariedad tácita. Los actos
preparatorios son subsidiarios (aquello que se aplica cuando falta lo principal) de
la tentativa y esta a su vez será subsidiaria de la consumación.
Tentativa es punible cuando el delito sea doloso no se aplicará así en los delitos
imprudentes. Siempre que no se castigue un comportamiento imprudente sin
darse resultado, ya que sino estamos ante un delito de peligro.
Por ejemplo, un borracho atropella a un peatón, aquí hay un delito u homicidio
imprudente de peligro, ya que su estado pone en peligro a un bien jurídico
protegido.
Los delitos se castigan también las tentativas como consumadas, pero las faltas
se castigan cuando son consumadas, a excepción de las faltas contra personas y
propiedad.
Bibliografía
1) Código Penal de la República Dominicana
2) Ramos Leoncio, Notas de Derecho Penal Dominicano, Santo Domingo,
editorial Tiempo, Tercera Edición, 2001.
3) Coiscou Abigail, Código Penal Dominicano, Ciudad Trujillo, Editora del Caribe,
Tercera Edición, 1954.
4) Pérez Artañan, Código Penal Anotado, Santo Domingo, 1996.
5) Procuraduría general de Justicia, Las Tentativas del Delito, 1987.
6) Estrada Federico, Derecho Penal, Segunda Edición, 1989.
7) William C. Headrick, Compendio Juridico, 1999.
8) Recopilaciόn de Jurisprudencia Dominicana.
9) Código Penal de Republica Dominicana
10) Tapounet Brugal, Tentativa de Crimen en la Rep. Dom. Memoria.
PUCMMRSTA. 1993
11) Dotel Matos, Hector, Fundamentos de Derecho Penal
12) Diccionario jurídico Espasa. 1991
13) Vocabulario Jurídico, versión castellana de Jaime Restrepo y Jorge Guerrero,
1995.