SENTENCIA CONSTITUCIONAL
PLURINACIONAL 0071/2016
Sucre, 8 de noviembre de 2016
SALA PLENA
Magistrado Relator: Dr. Macario Lahor Cortez Chavez
Conflicto de competencias jurisdiccionales
Expediente: 10964-2015-22-CCJ
Departamento: La Paz
En el conflicto de competencias jurisdiccionales interpuesto por Antonio David
Montaño Ramos, Secretario General, Pablo Atto, Secretario de Actas, Rebeca Copa
Palero, Secretaria de Justicia, autoridades indígena originario campesina de la Sub
Central de Trabajadores Campesinos “Julio Ponce de León”, afiliada a la Central
Unificada “16 de enero” del municipio de Coroico, provincia Nor Yungas del
departamento de La Paz contra Juan Carlos Garfias, Juez de Instrucción en lo Penal y
Mixto del mismo departamento.
I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA
I.1. Contenido del memorial de conflicto de competencias planteado
Mediante memorial presentado al Tribunal Constitucional Plurinacional el 8 de mayo de
2015, cursante de fs. 27 a 38 vta., Antonio David Montaño Ramos, Secretario General,
Pablo Atto, Secretario de Actas, Rebeca Copa Palero, Secretaria de Justicia, autoridades
indígena originario campesina de la Sub Central de Trabajadores Campesinos “Julio Ponce
de León”, afiliada a la Central Unificada “16 de enero” del municipio de Coroico, provincia
Nor Yungas del departamento de La Paz, promueven conflicto de competencias,
expresando los siguientes aspectos:
I.1.1. Hechos que motivan el conflicto de competencias
Como antecedente expresan que en reunión general de la comunidad Lacahuarca del
municipio de Coroico, provincia Nor Yungas del departamento de La Paz, fue emitida la
Resolución 01/2012 de 1 de octubre, que entre otros puntos trató el conflicto por límites de
terrenos, suscitado entre las familias de Yuri Armando Román Clavijo, Pablo Atto y Juan
Mario Siñani Quisbert, determinando que la familia Siñani, no podía afiliarse a dicha
comunidad; asimismo, la certificación de 1 de febrero de 2013, expedida por el “Sindicato
Agrario de la citada comunidad”, hizo constar que Yuri Armando Román Clavijo, es
miembro activo del referido Sindicato Agrario y propietario de un lote desde 1990.
Según consta del acta de legalidad de 18 de julio de 2013, las autoridades de la señalada
comunidad, procedieron a realizar la remoción de un cerco instalado de manera ilegal por
“el señor Siñani” (sic), ya que, la familia Román demostró su derecho propietario, mediante
planos aprobados; y, al haber la familia Siñani, hecho caso omiso a lo dispuesto, en
Asamblea Magna fue emitido el Voto Resolutivo 2 de 1 de agosto de 2013, procediendo a
quitar el alambrado.
El 12 de abril de 2014, Yuri Armando Román Clavijo, mediante nota, solicitó a las
autoridades y miembros de la comunidad Lacahuarca, se dé solución a los atropellos
cometidos por Juan Mario Siñani Quisbert, quien habría ingresado de manera ilegal a su
propiedad, cercando, sembrando coca e intimidándoles con iniciarles una denuncia en la vía
ordinaria; tratado el asunto en asamblea de 1 de mayo de igual año, en la que el afectado,
refirió que Juan Mario Siñani Quisbert habría iniciado un proceso penal en contra suya y de
otros comunarios; se reflexionó a éste último y se acordó con realizar una nueva medición
de acuerdo a la documentación de derecho propietario.
Es así que, en reunión de 31 de mayo del mismo año, “se hicieron presentes los miembros
de la directiva del sindicato” (sic) y Yuri Armando Román Clavijo, haciendo conocer a
Juan Mario Siñani Quisbert, vía teléfono, que se retractaba y rechazaba los acuerdos
asumidos; por lo que, sin concurrencia del mismo se procedió a ejecutar la medición, en
presencia de la directiva y miembros de la comunidad Lacahuarca, procediendo la familia
Román a realizar la delimitación de acuerdo a los resultados obtenidos.
Ulteriormente, tomaron conocimiento de una denuncia penal interpuesta por Juan Mario
Siñani Quisbert en contra de Yuri Armando Román Clavijo, Israel Apaza Mamani, Isidro
Quispe Mollo y Javier Ramírez, ante el Juzgado de Instrucción en lo Penal y Mixto de
Coroico del departamento de La Paz, por la presunta comisión de los delitos de robo
agravado y allanamiento de domicilio y dependencias, caso signado como 204/2014;
hechos sobre los cuales las autoridades comunales tienen competencia al estar la propiedad
objeto de la denuncia ubicada en la comunidad y ser los miembros del “Sindicato Agrario
Lacahuarca”; notificándose a Yuri Armando Román Clavijo, el 12 de diciembre de 2014, a
objeto de que se presente en la Fiscalía de Coroico en calidad de sindicado.
En tales antecedentes, conforme a normas y procedimientos propios, mediante solicitud de
5 de enero de 2015, pidieron a la referida autoridad jurisdiccional que se aparte del
conocimiento del proceso y remita antecedentes ante la jurisdicción indígena originaria
campesina de la “Federación Sindical de las comunidades de Nuevo Milenio” perteneciente
a la Sub Central de Trabajadores Campesinos “Julio Ponce de León”, afiliada a la Central
Unificada “16 de enero” municipio de Coroico, provincia Nor Yungas del departamento de
La Paz; sin embargo, el señalado Juez, mediante decreto de 6 de enero del mismo año,
dispuso que se: "pida conforme a procedimiento, hecho lo cual se proveerá conforme a
derecho" (sic); en desconocimiento de la calidad de sujeto colectivo de derechos a los
pueblos indígenas, de los preceptos jurídicos constitucionales, la normativa internacional y
la Ley de deslinde Jurisdiccional, concernientes al pluralismo jurídico; y, negando a las
autoridades indígena originaria campesinas la facultad de administrar justicia y ejercer
funciones jurisdiccionales en el marco del sistema de normas de derecho indígena,
resolviendo sus conflictos a través de procedimientos propios y aplicación de sus normas.
I.2. Antecedentes procesales sustanciados ante la autoridad de la jurisdicción
ordinaria
Por providencia de 6 de enero de 2015, el Juez de Instrucción en lo Penal y Mixto de
Coroico del departamento de La Paz, al memorial presentado por las autoridades indígena
originarios campesinas de la Sub Central de Trabajadores Campesinos “Julio Ponce de
León”, afiliada a la Central Unificada “16 de enero” del municipio de Coroico, provincia
Nor Yungas del mismo departamento, solicitando se aparte de conocer el proceso penal
seguido por el Ministerio Público a denuncia de Juan Mario Siñani Quisbert contra Yuri
Armando Román Clavijo, Isidro Quispe Mollo, Israel Apaza Mamani y Javier Ramírez, por
la presunta comisión de los delitos de robo agravado y allanamiento de domicilio y
dependencias, resolvió “Pida conforme a procedimiento, hecho lo cual se proveerá
conforme a derecho” (sic)
I.1.2. Admisión y notificaciones
La Comisión de Admisión del Tribunal Constitucional Plurinacional, mediante AC
0199/2015-CA de 22 de mayo (fs. 39 a 43), admitió el conflicto de competencias suscitado
entre las autoridades indígena originario campesinas de la Sub Central de Trabajadores
Campesinos “Julio Ponce de León”, afiliada a la Central Unificada “16 de enero” del
municipio de Coroico, provincia Nor Yungas del departamento de La Paz y el Juez de
Instrucción en lo Penal y Mixto del mismo departamento; ordenando se notifique a la
referida autoridad jurisdiccional y posteriormente procédase al sorteo de la causa.
I.1.3. Trámite procesal ante el Tribunal Constitucional Plurinacional
Por decreto de 8 de octubre de 2015, la Comisión de Admisión de este Tribunal, dispuso la
suspensión del cómputo de plazo, requiriendo documentación complementaria; recibido el
mismo, se procedió a la reanudación a partir de 28 de octubre de 2016; por lo que, la
presente Sentencia Constitucional Plurinacional es pronunciada dentro de término legal.
II. CONCLUSIONES
De la atenta revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en el expediente, se
establece lo siguiente:
II.1. Respecto al tratamiento del conflicto de límites y delimitación de colindancias de
terrenos de la familia Yuri Armando Román Clavijo y Juan Mario Siñani Quisbert, como
miembros de la comunidad Lacahuarca perteneciente a la Sub Central de Trabajadores
Campesinos “Julio Ponce de León”, afiliada a la Central Unificada “16 de enero” del
municipio de Coroico, provincia Nor Yungas del departamento de La Paz, se produjeron
los siguientes actuados: a) Por Resolución 01/2012 de 1 de octubre, emitida en Asamblea
General, por la que se dispuso que la familia Siñani, no podría afiliarse a la citada
comunidad mientras no se resuelvan los problemas de límites mencionados; b) Del
certificado de 1 de febrero de 2013, los miembros del “Sindicato Agrario de la referida
comunidad”, hicieron constar que Yuri Armando Román Clavijo, es miembro activo de la
misma y que su familia es propietaria de un lote desde 1990 y cumplen con idoneidad sus
obligaciones; c) Mediante acta de legalidad de 18 julio de 2013, el Directorio de la
mencionada Comunidad, hizo constar que se procedió a remover un lindero y el cerco de
alambre ilegalmente puesto por Juan Mario Siñani Quisbert, en el lote de la familia Román
que demostró su derecho propietario y planos aprobados del mismo; d) De la carta de 12 de
abril de 2014, suscrita por Yuri Armando Román Clavijo, dirigida al Secretario General,
Directorio y base de la referida Comunidad, se tiene que éste solicitó se dé solución al
conflicto, a los abusos y atropellos cometidos por Juan Mario Siñani Quisbert, quien
nuevamente habría plantado postes y cerco, así como sembrado coca en terrenos de la
familia Román; e) Mediante acta de reunión ordinaria de 1 de mayo de 2014, se tiene que
se acordó entre las partes en conflicto, realizar una nueva medición el día 31 de mayo del
señalado año a horas 9:30 de la mañana; f) Por acta de medición de 31 de mayo de 2014,
consta que en presencia del Directorio de la citada Comunidad, se procedió a realizar la
medición, acordada en Asamblea de 1 del mismo mes y año; g) Consta en acta de 1 de
junio de 2014, de reunión ordinaria, que el día de la medición Juan Mario Siñani Quisbert,
no se hizo presente y su hermano, quien se retiró antes de la medición; y, h) Mediante
Resolución 1/2014 de 1 de junio, de "Delimitación de linderos", se decidió cumplir y hacer
efectuar lo dispuesto en la Asamblea y respetar los linderos de la medición de 31 de mayo
del señalado año, conforme a la Ley de Deslinde Jurisdiccional (fs. 8 a 22 y vta.).
II.2. Por memorial de 12 de diciembre de 2014, Enrique Wilfredo Ramos Chaparro, Fiscal
de Materia, informó al Juez de Instrucción en lo Penal y Mixto de Coroico del
departamento de La Paz, el inicio de la investigación a instancia de Juan Mario Siñani
Quisbert contra Yuri Armando Román Clavijo, Isidro Quispe Mollo, Israel Apaza Mamani
y Javier Ramírez, por la presunta comisión de los delitos de robo agravado y allanamiento
de domicilio y dependencias; señalando que el hecho habría ocurrido en la comunidad de
“CAHUARCA”(sic) del municipio de Coroico provincia Nor Yungas del departamento de
La Paz, el 22 de julio de 2014; citándose a Yuri Armando Román Clavijo, mediante acta de
citación de 12 de diciembre de igual año, para prestar su declaración en calidad de
“sindicado” el 24 del mismo mes y año (fs. 6 a 7).
II.3. Dentro del referido proceso penal, las autoridades indígena originaria campesina de la
Sub Central de Trabajadores Campesinos “Julio Ponce de León”, afiliada a la Central
Unificada “16 de enero” del municipio de Coroico, provincia Nor Yungas del departamento
de La Paz, presentaron solicitud el 5 de enero de 2015, peticionando al Juez de Instrucción
en lo Penal y Mixto de Coroico del mismo departamento, se aparte del conocimiento del
proceso, mereciendo como respuesta por decreto de 6 de enero de 2015 "Pida conforme a
procedimiento, hecho lo cual se proveerá conforme a derecho" (sic) (fs. 7 y 23 a 26).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
Las autoridades indígena originaria campesinas de la Sub Central de Trabajadores
Campesinos “Julio Ponce de León”, afiliada a la Central Unificada “16 de enero” del
municipio de Coroico, provincia Nor Yungas del departamento de La Paz, considerándose
competentes para conocer y resolver el proceso seguido por el Ministerio Público a
denuncia de Juan Mario Siñani Quisbert contra Yuri Armando Román Clavijo, Isidro
Quispe Mollo, Israel Apaza Mamani y Javier Ramírez, por la presunta comisión de los
delitos de robo agravado y allanamiento de domicilio y dependencias, suscitaron conflicto
de competencia jurisdiccional contra el Juez de Instrucción en lo Penal y Mixto de Coroico
del mismo departamento, bajo el fundamento de que los hechos suscitados se habrían
producido en un predio de la comunidad y que los denunciados son miembros de la misma.
En consecuencia, en atención al control competencial que ejerce el Tribunal Constitucional
Plurinacional, corresponde dilucidar cuál es la autoridad competente para conocer y
resolver el proceso interdicto de retener la posesión.
III.1. Naturaleza jurídica de control competencial de constitucionalidad
La Ley Fundamental, establece en su art. 1 que: “Bolivia se constituye en un Estado
Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano,
democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías” agregando el referido
precepto constitucional que Bolivia se funda en: “…la pluralidad y el pluralismo político,
económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país”; lo
anteriormente glosado, implica que el nuevo modelo de Estado, se halla organizado
política, social y jurídicamente, sobre la base de lo plurinacional y lo comunitario; en ese
contexto, se tiene la coexistencia de diversos sistemas jurídicos, conforme lo prevé el art.
179.I de la CPE, al señalar que: “La función judicial es única. La jurisdicción ordinaria se
ejerce por el Tribunal Supremo de Justicia, los tribunales departamentales de justicia, los
tribunales de sentencia y los jueces; la jurisdicción agroambiental por el Tribunal y jueces
agroambientales; la jurisdicción indígena originaria campesina se ejerce por sus propias
autoridades; existirán jurisdicciones especializadas reguladas por la ley”, estableciendo las
jurisdicciones: ordinaria, agroambiental e indígena originaria campesina y las
especializadas creadas por ley.
Constituyendo el conocimiento y resolución de conflictos de competencias, una modalidad
del control de constitucionalidad, que refleja el nuevo modelo de Estado Boliviano, una de
cuyas bases es el pluralismo jurídico; tarea encomendada al Tribunal Constitucional
Plurinacional, como órgano facultado constitucionalmente para conocer la vulneración de
la norma constitucional, ante el cual, es posible acudir a fin de solicitar el control de
constitucionalidad, sea éste de carácter normativo, tutelar o competencial; en éste último
caso, son atribuciones del Tribunal Constitucional Plurinacional, conocer los conflictos de
competencia y atribuciones entre los órganos del Estado; los conflictos de competencias
entre el gobierno plurinacional, las entidades territoriales autónomas y descentralizadas, y
entre éstas; y, los conflictos de competencia entre la jurisdicción indígena originaria
campesina y la ordinaria o agroambiental.
Es posible que en el ejercicio de las labores jurisdiccionales, puedan generarse conflicto de
competencias entre las distintas autoridades jurisdiccionales, sea en razón de materia,
territorio o de las personas que litigan; conflicto que no puede ser resuelto por ninguno de
los máximos tribunales de justicia de cada una de las referidas jurisdicciones; razón por la
que el constituyente ha conferido al Tribunal Constitucional Plurinacional tal facultad,
conforme lo dispone el art. 202.11 de la CPE, al señalar que: “Son atribuciones del Tribunal
Constitucional Plurinacional, además de las establecidas en la Constitución y la ley,
conocer y resolver: (…) 11. Los conflictos de competencia entre la jurisdicción indígena
originaria campesina y la jurisdicción ordinaria y agroambiental”; norma reproducida de
manera literal, por el art. 85.I.3 del Código Procesal Constitucional (CPCo); siendo
pertinente aclarar que la referida atribución solo es aplicable a conflictos generados entre
jurisdicciones y no así a los que fueran originados al interior de cada jurisdicción; puesto
que, estos últimos deben ser resueltos internamente.
III.2. De las jurisdicciones indígena originaria campesina y la jurisdicción ordinaria
El art. 11 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ), prevé que la jurisdicción “Es la potestad que
tiene el Estado Plurinacional de administrar justicia; emana del pueblo boliviano y se ejerce
por medio de las autoridades jurisdiccionales del Órgano Judicial”; dicho precepto se halla
relacionado con el art. 12 de la misma Ley, que establece que se entiende por competencia
a aquella: “…facultad que tiene una magistrada o magistrado, una o un vocal, una jueza o
un juez, o autoridad indígena originaria campesina para ejercer la jurisdicción en un
determinado asunto”; por su parte el art. 120 de la Ley Fundamental, constitucionaliza a la
competencia como un elemento configurador del debido proceso, en relación al ejercicio
del derecho al juez natural, señalando en su art. 120.I que “Toda persona tiene derecho a ser
oída por una autoridad jurisdiccional competente, independiente e imparcial, y no podrá ser
juzgada por comisiones especiales ni sometida a otras autoridades jurisdiccionales que las
establecidas con anterioridad al hecho de la causa”; siendo posible ampliar o prorrogar la
competencia en razón del territorio y previo consentimiento de las partes, conforme dispone
el art. 13 de la LOJ, al señalar que: “La competencia en razón del territorio se ampliará
únicamente por consentimiento expreso o tácito de las partes. Es expreso cuando convienen
en someterse a un juez, que para una o ambas partes no es competente. Es tácito cuando el
demandado contesta ante un juez incompetente, sin oponer esta excepción. Se exceptúa lo
dispuesto en leyes especiales”.
De la normativa citada, se colige que la competencia, como elemento inherente a la
tramitación y conocimiento de causas, se constituye en un elemento fundamental para el
debido procesamiento; toda vez que, el conocimiento y la resolución de una determinada
controversia, por una autoridad carente de atribución, deviene en una franca vulneración del
debido proceso; razón por la que la determinación de la jurisdicción se halla relacionada de
manera directa con los derechos fundamentales y garantías constitucionales, siendo el
Tribunal Constitucional Plurinacional el encargado de dirimir los conflictos de competencia
inter jurisdiccionales en el marco del principio de igualdad jerárquica que las rige.
En ese contexto, el art. 190.I de la CPE, prevé que las naciones y pueblos indígena
originario campesinos (NPIOC), tienen la facultad de ejercer funciones jurisdiccionales, a
través de sus autoridades elegidas y en aplicación de sus valores, principios, normas y
procedimientos propios, y en uso de sistemas jurídicos acordes a su cosmovisión, así lo
dispone el art. 30.II.14 de la CPE, con la única limitación del respeto a los derechos y
garantías constitucionalmente reconocidos; asimismo, el ejercicio de la facultad
jurisdiccional de las NPIOC, se encuentra sustentada en los ámbitos de vigencia personal,
material y territorial, así lo prevé el art. 191.II de la Norma Suprema, al señalar que: “La
jurisdicción indígena originario campesina se ejerce en los siguientes ámbitos de vigencia
personal, material y territorial: (…)”.
Concordante con dicho contexto normativo, la jurisprudencia constitucional en la SCP
0026/2013 de 4 de enero, expresó que: “El art. 179.I de la CPE, determina que: ‘La
función judicial es única. La jurisdicción ordinaria se ejerce por el Tribunal Supremo de
Justicia, los tribunales departamentales de justicia, los tribunales de sentencia y los
jueces; la jurisdicción agroambiental por el Tribunal y jueces agroambientales; la
jurisdicción indígena originaria campesina se ejerce por sus propias autoridades; existirán
jurisdicciones especializadas reguladas por la ley’. En este sentido, la jurisdicción
indígena originario campesina es anterior a la jurisdicción ordinaria (art. 2 de la CPE).
Respecto a la relación entre jurisdicción ordinaria y jurisdicción indígena originaria
campesina, el art. 179.II de la CPE, establece que: ‘La jurisdicción ordinaria y la
jurisdicción indígena originario campesina gozarán de igual jerarquía’, es decir, en una
dinámica de cooperación y coordinación (art. 192 de la CPE) y no de paternalismo.
Ahora bien, ante la existencia de un conflicto de competencias el art. 202.11 de la CPE,
entrega al Tribunal Constitucional Plurinacional la atribución de conocer: ‘Los conflictos
de competencia entre la jurisdicción indígena originaria campesina y la jurisdicción
ordinaria y agroambiental’, en este sentido, la autoridad que considere que se usurpa su
competencia ‘…solicitará que ésta última se aparte de su conocimiento’ [art. 102 del
Código Procesal Constitucional (CPCo)], así, ‘Si la autoridad requerida rechaza la
solicitud o no se manifiesta en el plazo de los siete días subsiguientes, a partir de la
petición de la autoridad demandante, ésta se encontrará facultada para plantear el
conflicto ante el Tribunal Constitucional Plurinacional’.
En ese entendido, la resolución del Tribunal Constitucional Plurinacional se limita a
determinar la autoridad indígena originaria campesina u ordinaria en su caso, competente
para conocer un determinado asunto y si bien mediante este tipo de proceso constitucional
se pretende resguardar la garantía del juez natural no por ello se observa si los estándares
de la jurisdicción competente respetan o el debido proceso pues ello corresponde en su
caso a otras acciones constitucionales.
Ahora bien, respecto a los ámbitos de aplicación de la jurisdicción indígena
originaria campesina el art. 191.II de la CPE, determina que: ‘La jurisdicción indígena
originario campesina se ejerce en los (…) ámbitos de vigencia personal, material y
territorial…’ correspondiendo efectuar una interpretación desde y conforme a la
Constitución y los Tratados del Derecho Internacional de Derechos Humanos (arts. 13. IV
y 256 de la CPE) del art. 8 de la Ley de Deslinde Jurisdiccional, es decir:
III.2.1. Ámbito de vigencia personal
El art. 30.I de la CPE, precisa: ‘Es nación y pueblo indígena originario campesino toda la
colectividad humana que comparta identidad cultural, idioma, tradición histórica,
instituciones, territorialidad y cosmovisión, cuya existencia es anterior a la invasión
colonial española’, por su parte el art. 2 de la Ley Fundamental, hace referencia a dos
elementos a considerar que son: ‘Dada la existencia precolonial de las naciones y pueblos
indígena originario campesinos y su dominio ancestral sobre sus territorios…’ y
finalmente debe considerarse el art. 191.I de la Norma Suprema, que establece: ‘La
jurisdicción indígena originario campesina se fundamenta en un vínculo particular de las
personas que son miembros de la respectiva nación o pueblo indígena originario
campesino’.
En este sentido, para este Tribunal Constitucional Plurinacional resulta claro que la
interpretación del art. 9 de la Ley de Deslinde Jurisdiccional que establece: ‘Están sujetos
a la jurisdicción indígena originaria campesina los miembros de la respectiva nación o
pueblo indígena originario campesino’, debe interpretarse en un sentido amplio y
conforme al art. 191.II.1 de la CPE, que establece que: ‘Están sujetos a esta jurisdicción
los miembros de la nación o pueblo indígena originario campesino, sea que actúen como
actores o demandado, denunciantes o querellantes, denunciados o imputados, recurrentes
o recurridos’, de donde puede extraerse que inicialmente alcanza a:
1) Los miembros de las colectividades humanas que comparten identidad cultural,
idioma, tradición histórica, instituciones, territorialidad y cosmovisión con existencia
precolonial y que ejercen dominio ancestral sobre sus territorios. Al respecto, la SCP
1422/2012 de 24 de septiembre, aclaró que: ‘…debe precisarse además que en el contexto
de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, su estructura organizativa por
razones también de orden socio-histórico, podría estar compuesta por organizaciones
campesinas, juntas vecinales u otras modalidades organizativas que reflejen un proceso de
mestizaje vivido en el País, en estos casos, el reconocimiento de derechos colectivos como
naciones y pueblos indígena originario campesinos, responderá a la concurrencia de
cualquiera de los elementos de cohesión colectiva descritos supra, es decir a la existencia
de identidad cultural; idioma; organización administrativa; organización territorial;
territorialidad ancestral; ritualidad y cosmovisión propia, entre otras…’, aspecto que no
debe resultar sorprendente si se considera la cantidad oficial de personas auto-
identificadas como indígenas y la magnitud de migración interna provocadas por las
necesidades económico - sociales en nuestro país.
2) En este sentido, debe considerarse que el vínculo ‘particular’ que une a los miembros de
una nación o pueblo indígena originario campesino de ninguna manera podría fundarse en
el nacimiento o los rasgos físicos, por ello mismo, una persona no nacida en una
determinada cultura puede adoptar la misma y por ende ser juzgado por la jurisdicción
indígena originaria campesina, por ello mismo el art. 1.2 del Convenio 169 de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), establece que: ‘La conciencia de su
identidad o tribal deberá considerarse un criterio fundamental para determinar los grupos
a los que se aplican las disposiciones del presente Convenio’.
3) Por otra parte y considerando que el derecho colectivo a administrar su justicia está
relacionado a la construcción de su identidad social, es lógico aceptar que es posible el
juzgamiento de personas que no necesariamente pertenezcan a la nación o pueblo
indígena originaria campesino pero que voluntariamente de manera expresa o
tácitamente se sometan a dicha jurisdicción por ejemplo al decidir ocupar sus territorios
ancestrales aunque ello no implica que no deba analizarse en cada caso la concurrencia
de los ámbitos territorial, material y personal referidos por el art. 191.II de la CPE.
III.2.2. Ámbito de vigencia territorial
Respecto al ámbito territorial, el art. 11 de la Ley de Deslinde Jurisdiccional (LDJ), señala
que: ‘El ámbito de vigencia territorial se aplica a las relaciones y hechos jurídicos que se
realizan o cuyos efectos se producen dentro de la jurisdicción de un pueblo indígena
originario campesino, siempre y cuando concurran los otros ámbitos de vigencia
establecidos en la Constitución Política del Estado y en la presente Ley’, lo que sin duda
busca preservar la seguridad jurídica en las relaciones jurídicas entendida en la SC
0287/99-R de 28 de octubre de 1999, como:’…condición esencial para la vida y el
desenvolvimiento de las naciones y de los individuos que la integran. Representa la
garantía de la aplicación objetiva de la ley, de tal modo que los individuos saben en cada
momento cuáles son sus derechos y sus obligaciones, sin que el capricho, la torpeza o la
mala voluntad de los gobernantes pueda causarles perjuicio’.
Ahora bien, dicha norma, también debe interpretarse en el marco del art. 191.II.3 de la
CPE, que refiere: ’Esta jurisdicción se aplica a las relaciones y hechos jurídicos que se
realizan o cuyos efectos se producen dentro de la jurisdicción de un pueblo indígena
originario campesino’, es decir:
i) En general la jurisdicción indígena originaria campesina se aplica en los territorios
ancestrales.
ii) A hechos cometidos fuera del espacio físico de un territorio indígena originario
campesino que puedan afectar la cohesión social colectiva como podría suceder; por
ejemplo cuando, los mismos se produzcan por una autoridad en representación del pueblo
indígena originario campesino o exista desvío de poder respecto a dicha representación.
III.2.3. Ámbito de vigencia material
Respecto al art. 191.II.2 de la CPE, respecto al ámbito de vigencia material, establece que
la jurisdicción indígena originaria campesina: ‘…conoce los asuntos indígena originario
campesinos de conformidad a lo establecido en una Ley de Deslinde Jurisdiccional’, pese
a ello, a este Tribunal Constitucional Plurinacional le resulta absolutamente claro que las
comunidades indígena originario campesinas vienen conociendo desde la antigüedad todas
las controversias surgidas en la misma de forma que cuentan con la presunción de
competencia por su situación histórica de desventaja respecto a la jurisdicción ordinaria
por lo que la interpretación de la Ley de Deslinde Jurisdiccional, debe efectuarse de tal
manera que lo inhibido a la jurisdicción indígena originaria campesina sea el resultado de
una interpretación sistemática del texto constitucional de donde resulte que la exclusión de
un ‘asunto’ de la competencia de la jurisdicción indígena originaria campesina busque de
manera evidente y clara en el caso concreto proteger un bien jurídico de entidad nacional
o internacional de acuerdo a las particularidades del caso concreto” (las negrillas nos
corresponden).
III.4. Análisis del caso concreto
Previamente es preciso referir que de acuerdo al análisis de los antecedentes descritos en
Conclusiones del presente fallo, el conflicto de competencias objeto de la litis, emerge de
disputas por límites y delimitación de colindancias de terrenos ubicados en la comunidad
Lacahuarca, entre las familias de Yuri Armando Román Clavijo y Juan Mario Siñani
Quisbert, ambos miembros de dicha Comunidad, perteneciente a la Sub Central de
Trabajadores Campesinos “Julio Ponce de León”, afiliada a la Central Unificada “16 de
enero” del municipio de Coroico, provincia Nor Yungas del departamento de La Paz, que
devino en posterior denuncia penal ante el Ministerio Público bajo el control jurisdiccional
del Juez de Instrucción en lo Penal y Mixto de Coroico del mismo departamento en contra
de Yuri Armando Román Clavijo, Isidro Quispe Mollo, Israel Apaza Mamani y Javier
Ramírez, por la presunta comisión de los delitos de robo agravado y allanamiento de
domicilio y dependencias.
En ese contexto, se tiene que dentro del tratamiento del conflicto de límites y delimitación
de colindancias de los señalados terrenos, se realizaron una serie de asambleas y reuniones
de la comunidad, a partir del primero de octubre de 2012, desembocando en la suscripción
del acta de reunión ordinaria de 1 de mayo de 2014, en la que consta que se acordó entre las
partes en conflicto, realizar una nueva medición de los lotes de terreno, el 31 de mayo del
referido año, misma a la que no asistió Juan Mario Siñani Quisbert, llevándose a cabo la
medición sin su presencia, como consta del acta de medición de 31 de mayo de igual año,
disponiéndose en posterior asamblea mediante Resolución 1/2014 de 1 de junio, hacer
cumplir lo determinado y respetar los linderos de la indicada medición.
Ulteriormente, Enrique Wilfredo Ramos Chaparro, Fiscal de Materia por memorial de 12
de diciembre de 2014, comunicó el inicio de investigación al Juez de Instrucción en lo
Penal y Mixto de Coroico del departamento de La Paz, respecto al proceso penal
interpuesto por Juan Mario Siñani Quisbert en contra de Yuri Armando Román Clavijo,
Isidro Quispe Mollo, Israel Apaza Mamani y Javier Ramírez, por la presunta comisión de
los delitos de robo agravado y allanamiento de domicilio y dependencias, señalando que el
hecho se habría suscitado en el citado municipio el 22 de julio de 2014; citándose a Yuri
Armando Román Clavijo, a prestar su declaración en calidad de “sindicado” para el 24 del
mismo mes y año.
En tales antecedentes, las autoridades indígena originaria campesinas de la comunidad
Lacahuarca, perteneciente a la Sub Central de Trabajadores Campesinos “Julio Ponce de
León”, afiliada a la Central Unificada “16 de enero” del municipio de Coroico, provincia
Nor Yungas del departamento de La Paz, presentaron ante la referida autoridad
jurisdiccional, dentro del proceso penal señalado, una solicitud de 5 de enero de 2015,
peticionando que se aparte del conocimiento de la causa, considerando ser competentes
para conocer el problema suscitado, al estar el predio en dicha Comunidad y ser los
denunciados miembros de la misma.
A fin de determinar el ámbito material, cabe referir que la SCP 0026/2013 de 4 de enero,
señaló que: “…el objeto procesal de un conflicto de competencias entre la jurisdicción
ordinaria y la indígena originaria campesina no se tratan calificaciones jurídicas, ni
materias jurídicas, ello debido a que la jurisdicción indígena originaria campesina no
distingue materias sino conoce las problemáticas del día a día, por lo que tiene una
competencia amplia y por ello, la Constitución Política del Estado en su art. 191, hace
referencia a los ámbitos de vigencia personal, material y territorial’ y a continuación al
hacer referencia al ámbito material se sostiene ‘Esta jurisdicción conoce los asuntos
indígena originario campesinos…’, lo que provoca que el objeto procesal se determine por
los hechos debatidos y no por la calificación jurídica o la materia del juez ordinario
competente” (las negrillas nos corresponde); razón por la que en el presente caso, éste
Tribunal solo se limitará a determinar la jurisdicción competente.
En ese contexto jurisprudencial, se tiene que el proceso penal antes mencionado, fue
iniciado a instancia del Ministerio Público a denuncia de Juan Mario Siñani Quisbert en
contra de Yuri Armando Román Clavijo, Isidro Quispe Mollo, Israel Apaza Mamani y
Javier Ramírez, por la presunta comisión de los delitos de robo agravado y allanamiento de
domicilio y dependencias, mismos que no se hallan comprendidos dentro de las exclusiones
previstas por el art. 10.II de la Ley de Deslinde Jurisdiccional (LDJ), que establece los
casos en que existe la imposibilidad de conocer por la jurisdicción indígena originario
campesino, los delitos: “…contra el Derecho Internacional, los delitos por crímenes de lesa
humanidad, los que están contra la seguridad interna y externa del Estado, los de
terrorismo, tributarios y aduaneros, por corrupción o cualquier otro delito cuya víctima sea
el Estado, trata y tráfico de personas, tráfico de armas y delitos de narcotráfico. Los delitos
cometidos en contra de la integridad corporal de niños, niñas y adolescentes, los de
violación, asesinato u homicidio”; consiguientemente, concurre el ámbito de vigencia
material.
Con relación al ámbito de vigencia personal, de la Conclusión II.2 del presente fallo, se
debe considerar que conforme a lo dispuesto por el art. 119.II.1 de la Ley Fundamental, se
hallan sujetos a la jurisdicción indígena originario campesina, los miembros de las NPIOC,
sea que actúen como actores o demandado, denunciantes o querellados, denunciados o
imputados, recurrentes o recurridos; norma constitucional concordante con los arts. 109 y
30 de la referida Norma Suprema, en el marco de la interpretación progresiva y extensiva
de las normas constitucionales vinculadas a los derechos fundamentales, razón por las que
también se encuentran vinculados a la jurisdicción indígena originario campesina, las
personas que tengan contacto con la comunidad debido a la tenencia de tierras en la misma.
En ese contexto, se tiene que el aviso de inicio de investigación de 12 de diciembre de
2014, remitido por el Fiscal de Materia ante el Juez de Instrucción en lo Penal y Mixto de
Coroico del departamento de La Paz, tiene su origen en la denuncia formulada por Juan
Mario Siñani Quisbert en contra de Yuri Armando Román Clavijo, Isidro Quispe Mollo,
Israel Apaza Mamani y Javier Ramírez, por la presunta comisión de los delitos de robo
agravado y allanamiento de domicilio y dependencias; es así que corresponde determinar si
los denunciados y el denunciante son miembros de la comunidad Lacahuara; o, si no lo son,
hubieran manifestado mediante actos expresos o tácitos su predisposición de someterse a la
jurisdicción indígena originario campesino.
Ahora bien, conforme a los datos remitidos a éste Tribunal, se tiene que Israel Apaza
Mamani denunciado dentro del proceso penal signado con el caso 204/2014 –que suscitó el
presente conflicto– es autoridad de la indicada Comunidad, en su calidad de Secretario
General, como consta de toda la documentación descrita en la Conclusión II.1 de la
presente Sentencia Constitucional Plurinacional; asimismo, el resto de los denunciados,
vale decir, Isidro Quispe Mollo, Javier Ramírez y Yuri Armando Román Clavijo, son “parte
de la comunidad de Las Unidas Lacahuarca” (sic), conforme se afirma en la solicitud de 5
de enero de 2015, descrita en la Conclusión II.3 de este fallo.
De igual manera, respecto al denunciante, cabe señalar que el mismo mediante actos
expresos manifestó someterse a la jurisdicción indígena originario campesino; toda vez que,
con el fin de dar solución a los problemas de límites, acordó empleando acta de reunión
ordinaria de 1 de mayo de 2014, realizar una nueva medición el día 31 de igual mes y año a
horas 9:30; de lo que se colige que las partes se sometieron a la justicia indígena originario
campesino (JIOC), a efectos de resolver los conflictos de límites y los hechos emergentes;
por lo que, concurre también el ámbito de vigencia personal.
Finalmente, respecto al elemento de vigencia territorial, se advierte que los hechos
denunciados por Juan Mario Siñani Quisbert, por la presunta comisión de los delitos de
robo agravado y allanamiento de domicilio y dependencias, habrían ocurrido en la
comunidad de “CAHUARCA” (sic), provincia Nor Yungas del departamento de La Paz, el
22 de julio de 2014, conforme consta en el memorial de 12 de diciembre del mismo año, en
el que Enrique Wilfredo Ramos Chaparro, Fiscal de Materia, informó al Juez de Instrucción
en lo Penal y Mixto de Coroico del mismo departamento, el inicio de la investigación del
referido proceso penal; por lo que, concurre el ámbito de vigencia territorial.
Del análisis de los actuados anteriores, se concluye que concurren los ámbitos de vigencia
material, personal y territorial; correspondiendo que los hechos denunciados, sean
conocidos y resueltos por la jurisdicción indígena originario campesina, al concurrir los
elementos que se requieren a efectos del ejercicio de dicha jurisdicción; y, si bien podría
suscitarse discrepancia respecto al juez natural y el debido proceso, puesto que en el
presente caso uno de los denunciados, Israel Apaza Mamani, ejerce la jurisdicción indígena
originario campesina y en todo caso, las partes tienen expeditas las acciones en defensa de
sus derechos y garantías constitucionales.
Consiguientemente, el Tribunal Constitucional Plurinacional concluye que en el presente
conflicto de competencia suscitado por Antonio David Montaño Ramos, Secretario
General, Pablo Atto, Secretario de Actas, Rebeca Copa Palero, Secretaria de Justicia,
autoridades indígena originario campesina de la Sub Central de Trabajadores Campesinos
“Julio Ponce de León”, afiliada a la Central Unificada “16 de enero” del municipio de
Coroico, provincia Nor Yungas del departamento de La Paz contra Juan Carlos Garfias,
Juez de Instrucción en lo Penal y Mixto del mismo departamento, debe reconocerse la
competencia de la jurisdicción indígena originario campesina.
POR TANTO
La Sala Plena del Tribunal Constitucional Plurinacional; en virtud a la autoridad que le
confiere la Constitución Política del Estado y el art. 12.11 de la Ley del Tribunal
Constitucional Plurinacional, resuelve: declarar COMPETENTE a la jurisdicción indígena
originaria campesina, que suscitó el conflicto, a ese fin se dispone la remisión de obrados, a
las autoridades indígena originario campesina de la Sub Central de Trabajadores
Campesinos “Julio Ponce de León”, afiliada a la Central Unificada “16 de enero” del
municipio de Coroico, provincia Nor Yungas del departamento de La Paz, a efectos de
determinar los hechos denunciados.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
No intervienen los Magistrados Dr. Ruddy José Flores Monterrey, Dra. Neldy Virginia
Andrade Martínez y Dr. Juan Oswaldo Valencia Alvarado, por ser todos de voto disidente.
Fdo. Dr. Macario Lahor Cortez Chavez
MAGISTRADO
Fdo. Tata Efren Choque Capuma
MAGISTRADo
Fdo. Dr. Zenón Hugo Bacarreza Morales
MAGISTRADO
Fdo. Dra. Mirtha Camacho Quiroga
MAGISTRADA