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Pedofilia: Definición y Tratamientos

El documento presenta una introducción a la pedofilia, definiéndola como una parafilia y describiendo sus características según manuales diagnósticos. Luego describe teorías sobre sus orígenes y características de las personas pedófilas, incluyendo diferentes tipos. Finalmente, presenta diversos enfoques de tratamiento.
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Pedofilia: Definición y Tratamientos

El documento presenta una introducción a la pedofilia, definiéndola como una parafilia y describiendo sus características según manuales diagnósticos. Luego describe teorías sobre sus orígenes y características de las personas pedófilas, incluyendo diferentes tipos. Finalmente, presenta diversos enfoques de tratamiento.
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"Pedofilia, caractersticas, enfoques tericos y tratamientos". Por Daniela Di Pillo S.

1-.

Introduccin

Dentro de todas las temticas sexuales que se han abordado en el rea de la Psicologa, el de las parafilias tal vez constituya uno de los que ms curiosidad e inters haya despertado en todas las pocas de la humanidad. El trmino Parafilia, aunque se construye con dos palabras griegas, es el adoptado en las Clasificaciones actuales de los trastornos psicosexuales a fines del siglo XX, pues carece de connotaciones peyorativas o morales. Etimolgicamente, proviene del griego "par" al lado, desviado y "philo", atraccin, amante. Las diferentes definiciones van dando elementos que nos servirn para la nuestra propia. En los diccionarios antiguos simplemente dice: sinnimo de perversin sexual y citan a Stekel, mientras en otros no figura la palabra (Flores, 1997). Quijada en 1982 afirma que se trata de una "preferencia sexual desviada". Howitt (1995), definen las parafilias como "estados psicosexuales de reactividad obsesiva a estmulo desusado o inaceptable y dependiente de l, que buscan iniciar o mantener una situacin sexual con el fin de facilitar el orgasmo".

En el Manual Diagnstico y Estadstico de los Trastornos Mentales (DSM IV, 1995), dice que: "La caracterstica esencial (Criterio A) de la parafilia es la presencia de repetidas e intensas fantasas sexuales de tipo excitatorio, e impulsos o comportamientos sexuales que por lo general engloban: 1) objetos no humanos; 2) sufrimiento o la humillacin de uno mismo o de la pareja, o 3) nios u otras personas que no consienten, y que se presentan durante un periodo de al menos seis meses". Pero tambin (Criterio B) esos impulsos, comportamientos y fantasas deben "provocar malestar clnico significativo o deterioro social, laboral o de otras reas importantes de la actividad del individuo".

Para establecer un diagnstico diferencial con otras conductas sexuales no patolgicas, el DSM IV dice que "las fantasas, comportamientos u objetos son considerados paraflicos slo si provocan malestar o alteraciones clnicamente significativas, como: son obligatorias, producen disfunciones sexuales, requieren la participacin de otros individuos en contra de su voluntad y conducen a problemas legales interfieren en las relaciones sociales." Es posible encontrar mltiples clasificaciones respecto de las parafilas (ver anexo 1), entre ellas, encontramos a unas de las ms controversiales y reconocidas actualmente en casi todas las culturas, esta es la Pedoflia.

Salvo en la Antigua Grecia y en algunas otras culturas mediterrneas, donde se toleraba la pederastia bisexual (Travin & Protter, 1993), la pedofilia ha sido conceptualizada como una monstruosidad y un escndalo per se en la cultura judeo-cristiana. De esta nocin se ha derivado la creencia de que toda relacin ertica nio-adulto es invariablemente traumtica, perniciosa y

daina, independientemente del tipo y calidad de la relacin en s. Esto ha llevado a tres consecuencias: 1) un frecuente rechazo a discutir sobre las controversias relacionados con la llamada "edad del consentimiento", 2) la negacin de la capacidad de tomar decisiones de los "menores de edad"; y 3) lo que algunos han llamado la "histeria del abuso sexual infantil". A travs de los siglos, la pedofilia ha suscitado un horror comparable al que provocan otros grandes temas tab, tales como el incesto, el matricidio y el parricidio (Garca-lvarez, Moya 2003). De esta manera, en el presente informe se pretender realizar una descripcin lo ms completa posible, respecto a este tipo de parafilia, intentando ofrecer una mayor comprensin respecto a su definicin y a las caractersticas que posee. A la vez, se intentar identificar aspectos propios de la conducta del sujeto pedfilo, haciendo hincapi a las diferencias comportamentales que existen dentro el mismo trastorno.

Para tal propsito, el desarrollo del siguiente informe se dividir en cuatro momentos, en primer lugar se presentarn algunas definiciones y consideraciones relevantes sobre la pedofilia, tomando en cuenta los criterios diagnsticos que presenta dicho trastorno. En un segundo momento, se presentarn algunas teoras que identifican o explican las causas u orgenes de esta desviacin sexual. En un tercer momento, se atender a las caractersticas psicolgicas, de la personalidad y de la conducta que se observan en los pedfilos. En cuarto y ltimo lugar, se presentarn diversas alternativas de tratamiento, identificando en cada una, sus caractersticas centrales.

2-. Desarrollo 2.1-. Respecto de la pedofilia

A modo de comenzar con una mirada un tanto ms general del fenmeno de la pedofilia, se presentarn algunas definiciones y apreciaciones respecto a este fenmeno. Etimolgicamente la palabra pedofilia o paidofilia significa amor hacia los nios (Howitt, 1995). El concepto de Pedofilia, en s mismo, ha llevado a confusiones entre los diferentes tericos e investigadores por ser un trmino definido de manera diversa. Algunos lo han usado inclusivamente, considerando la pedofilia como cualquier contacto sexual o inters por un nio, sin considerar cuan transitorio sea este comportamiento. Otros han reservado el trmino slo para los individuos que sostienen un inters sexual exclusivo y permanente hacia los nios (Howitt, 1995).

Freund et al. (1984), utiliz palabras derivadas del latn para clasificar la atraccin sexual a travs de las dimensiones de sexo y edad:

Ginefilia: Inters sexual en mujeres fsicamente adultas.

Androfilia: Inters sexual en varones fsicamente adultos.

Heterosexualidad: "Preferencia ertica sostenida por personas del sexo opuesto, al existir una libertad de elegir parejas con respecto a atributos sexuales y de otro tipo, los cuales pueden determinar en conjunto una atraccin ertica" (Freund et al. , 1984, p. 194). Pedofilia: Inters sexual a largo plazo, en menores que tienen la tpica forma de nio menor a 11 aos de edad.

Pedohebefilia: Inters sexual en personas con la forma del cuerpo de un nio menor a los 11 aos de edad y tambin en personas pubescentes entre 11 y 14 aos, en el caso de mujeres, y entre 11 y 16 aos, en el caso de los varones.

De acuerdo con Howitt (1995) "El comportamiento pedoflico es cualquier contacto sexual, forzado o no forzado entre un adulto y un menor" (p. 58), considerando de esta manera el abuso a menores como sinnimo de pedofilia.

El trmino "abusador de menores", es ms usualmente considerado como un trmino genrico para todos aquellos que comentan un delito contra menores de edad. El abuso de menores es definido como cualquier contacto sexual entre un agresor y una vctima, quien debido a la edad y/o inmadurez, es incapaz, ya sea legal o realsticamente, debido a la falta de una apreciacin verdadera de la significancia o consecuencia de acto de dar consentimiento. Los actos sexuales especficos pueden ir desde tocaciones mutuas a una relacin sexual verdadera, pero el acceso a la vctima se logra a travs de la presin, coercin o engao (Ibid).

Describir la pedofilia como una parafilia, significa que se clasifica con el sadismo, el exhibicionismo, voyerismo y otras prcticas sexuales que muchos consideran como perversiones. Las caractersticas claves de la parafilia son:

1-. Una excitacin altamente sexual, una preocupacin o fantasa ertica de largo plazo e inusual; 2-. Una presin para liberarse de esta preocupacin; 3-. Una disfuncin sexual durante el comportamiento sexual convencional con una pareja, tales como problemas de deseos, excitacin u orgasmo (Levine, Risen y Althof, 1990).

Travin (1993), presenta pedfilos de varios tipos. Exclusivos: que se sienten atrados por nios y No exclusivos: que se sienten atrados tanto por nios como por adultos. Se pueden sentir atrados slo por varones: homosexuales; slo por mujeres: heterosexuales; o por ambos: bisexuales. Los

nios pueden ser sus propios hijos, parientes, ahijados u otros familiares: incestuosos; o nios de familias cercanas conocidas o desconocidas: no incestuosos. Tambin pueden ser primarios (inters exclusivo en el nio), secundarios (inters por los nios que coexiste con un inters mayor hacia los adultos), episdicos, temporarios o crnicos. La edad de las vctimas ms frecuentemente elegida por los paidfilos es de 8 a 10 aos para las nias y de 10 aos y ms para los nios. La enfermedad puede comenzar en la adolescencia, pero es ms comn en varones de mediana edad, durante periodos de estrs o tensin. Por eso suele ser episdico o temporario. Los casos que recidivan o vuelven a manifestarse varias veces en la vida, son los exclusivos por el propio sexo, ms que los exclusivos por el sexo contrario, segn las estadsticas. Hay pedoflicos que acariciaron sexualmente a sus hijos y lo vuelven a hacer con sus nietos, para escndalo de sus hijas-madres, que reactivan conflictos reprimidos y patologas mentales. Como contraparte, hay nios que fueron abusados sexualmente por sus padres desde muy pequeos, durante toda su infancia y hasta la adolescencia, con graves consecuencias para su salud mental futura. El curso de esta enfermedad es crnico y difcilmente tratable Considerando la perspectiva del Manual Diagnstico y Estadstico de los Trastornos Mentales (DSM-IV, 1994), la cual clasifica a la pedofilia dentro de los trastornos sexuales y de identidad sexual, se presentan los siguientes criterios diagnsticos:

A. Durante un perodo de al menos 6 meses, fantasas sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican actividad sexual con nios prepberes o nios algo mayores (generalmente de 13 aos o menos).

B. Las fantasas, los impulsos sexuales o los comportamientos provocan malestar clnicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras reas importantes de la actividad del individuo. C. La persona tiene al menos 16 aos y es por lo menos 5 aos mayor que el nio o los nios de los que abusa". Por tanto "no debe incluirse a individuos en las ltima etapas de la adolescencia (entre 15 y 19 aos) que se relacionan con personas de 12 o 13 aos". Si tienen el mnimo de 16 aos, son pedoflicos slo si tienen relaciones con nios menores de 11 aos. Especificar si:

Con atraccin sexual por los varones Con atraccin sexual por las mujeres Con atraccin sexual por ambos sexos Especificar si: Se limita al incesto Especificar si: Tipo exclusivo (atraccin slo por los nios) Tipo no exclusivo

2.2-. Teoras sobre la Pedofilia

2.2.1-. Teora del Aprendizaje Sexual

A pesar de las muchas terapias que asumen que el reaprendizaje o desaprendizaje necesita que ocurra, las formas en que la pedofilia se aprende son raramente discutidas. Ms usualmente, se alude a sus orgenes en la compleja dinmica psicolgica de la niez.

Una excepcin a esta tendencia, es tratada por Howells (1991). Se conoce que los nios se involucran en diversas formas de actividad sexual con bastante frecuencia durante su infancia. Dando por sentado estas altas tasas de experiencias sexuales con sus pares en la niez normal, la asociacin de la excitacin sexual con las caractersticas del cuerpo inmaduro de otros nios, podra condicionar una respuesta sexual a largo plazo a los cuerpos inmaduros, con la fortaleza del impulso sexual durante la pubertad posiblemente aumentando la probabilidad de tal proceso de aprendizaje. Dado que la pubertad comienza en distintas edades, existe la posibilidad de que un nio que experimenta su primer deseo sexual en la pubertad, podra estar respondiendo a un par de edad similar pero prepber.

La tesis de Howells se puede ampliar tomando en cuenta las contingencias de premio y castigo asociadas a estas tempranas experiencias sexuales. No es probable que todas las experiencias sexuales tempranas alienten la pedofilia (Howitt, 1995). Por otro lado, Howells sugiere que el rechazo de los pares y la hostilidad paternal, pueden actuar como castigos que crean una aversin a la sexualidad orientada hacia los adultos. El individuo en proceso de maduracin puede as sentirse ansioso acerca de la perspectiva de aproximarse a personas sexualmente maduras. Adems, las fantasas sexuales acerca de otros nios durante la masturbacin, pueden reforzar la imaginera pedoflica; existen algunas evidencias de que los abusadores sexuales comienzan a masturbarse a una edad ms temprana que los hombres normales (Howitt, 1995). A veces, pedfilos adultos pueden actuar como modelos para este estilo de vida. "Es por lo menos posible, por ejemplo, que los estmulos que integra el nio, adquieran la capacidad de inducir deseos sexuales como consecuencia de una conducta sexual repetida con nios (un proceso de condicionamiento clsico)." (Howells, 1991, p. 6). 2.2.2-. Modelo del Procondicionamiento

El modelo est basado en el supuesto, de que los abusadores estn alejados de las relaciones entre adultos. Notablemente, a pesar de la aparente base investigativa, mucha de la evidencia usada es tcnicamente pobre, dbil o inexistente. Curiosamente la fortaleza de la teora proviene

de esta debilidad, ya que enfatiza las mltiples causas de la pedofilia - patrones etimolgicamente dispares para distintos abusadores (Howitt, 1995).

Al desarrollar el enfoque, Howitt revis investigaciones empricas sobre explicaciones de pedofilia categorizada en cuatro tipos bsicos:

2.2.2.1-. Congruencia emocional

sta es la necesidad emocional de los pedfilos de relacionarse con los nios. Se expresa generalmente en trminos de pedfilos que tienen dificultades para relacionarse con adultos. Los nios satisfacen a veces las necesidades emocionales de los pedfilos, lo cual los adultos no pueden hacer. La evidencia para este factor incluye:

Los pedfilos se sienten atrados por los nios porque carecen de dominancia, as el abusador puede satisfacer su necesidad de dominacin expresndola contra los nios; Los pedfilos son psicolgica y socialmente inmaduros; Los pedfilos carecen de autoestima; Los pedfilos han sido abusados sexualmente en su niez, y enfrentan la experiencia por medio de la repeticin del abuso o por medio de la identificacin con el agresor. Los pedfilos son narcisistas; A los hombres se les ensea a ser dominantes, y debido a una inadecuacin social, los pedfilos se ven forzados a ejercer esto sobre los nios.

2.2.2.2-. Excitacin sexual

Se relaciona al por qu los nios excitan a los pedfilos. (1) Pruebas de laboratorio demuestran que por lo menos algunos pedfilos consiguen erecciones frente a imgenes de menores; (2) El abuso sexual en la niez condiciona la excitacin sexual hacia los nios; (3) La experiencia de abusadores en la niez proporciona un modelo para patrones de conducta sexual desviada; (4) Anormalidades hormonales; (5) Los pedfilos interpretan equivocadamente la excitacin fisiolgica como una excitacin sexual; y (6) Los pedfilos aprenden a travs de la pornografa infantil a considerar a los nios como objetos sexuales.

2.2.2.3-. Bloqueo

Consiste en las cosas que hace que la satisfaccin sexual y emocional sea inaccesible para el pedfilo. (1) Dificultad para relacionarse con mujeres adultas; (2) Habilidades sociales deficientes; (3) La ansiedad sobre aspectos sexuales (4) Dinmicas edpicas no resueltas; (5) Inconvenientes en las relaciones sexuales o romnticas/sexuales de los adultos; y (6) Normas represivas sobre el comportamiento sexual.

2.2.2.4-. Desinhibicin

Se refiere al por qu los adultos no son disuadidos por prohibiciones de la norma en cuanto a tener sexo con menores. Desorden del impulso: cierto para una proporcin pequea de abusadores; Senilidad; Retraso mental; Alcohol; Falla de los mecanismos en la evitacin del incesto (altas tasas en abuso por parte de padrastros); Estrs en la situacin; y Tolerancia del incesto dentro de la cultura o subcultura. 2.2.3-. Teora Cognitiva de la distorsin

Wyre (1992), argumenta que los pedfilos utilizan cualquier medio posible para validar sus actividades, de esta manera, la pornografa es una fuente tranquilizadora. En la pornografa, por ejemplo, los abusadores ven a otro adulto hacer ms o menos las mismas cosas que ellos hacen o les gustara hacer. Esto crea un aura de normalidad acerca del abuso, lo cual puede desencadenar sus inhibiciones frente al abuso como parte de un proceso de "escalada": "pueden comenzar con la masturbacin mutua, pero incluso ese nivel perturbador del comportamiento parece escalar bajo la influencia de la pornografa infantil, de modo que ellos seguirn las imgenes a travs del sexo oral y vaginal, hasta la penetracin anal completa" (Wyre, 1992). l rechaza la sugerencia de que la pornografa sirva como una "vlvula de seguridad" que desva la energa sexual del abuso. La pedofilia es una adiccin que no se cura proporcionando el combustible a esa adiccin.

Entre el estilo cognitivo caracterstico de los pedfilos, est la minimizacin de su abuso, debido a

esto, los antecedentes penales de los abusadores generalmente son incompletos o inexactos (Howitt, 1995). Los abusadores del nio excusan su abuso sobre la base de un quiebre familiar o desempleo. La culpa tambin se atribuye a esposas que rechazan el sexo o a las presiones en el trabajo. Estas no son nada ms que excusas: "cuando llegan a ser eventualmente honestos sobre esto, si lo son, ellos admiten que se sienten sexualmente atrados a los nios, y que sus fantasas de masturbacin, lejos de ser aquellas de hombres normalmente adaptados, son aquellas de pedfilos con fijaciones que han tenido y continuarn teniendo sexo con nios (Wyre, 1992). En parte por esta razn, el incesto y la pedofilia no se deben considerar como fenmenos separados y diferentes; "ellos estn inextricablemente vinculados. Todos los tipos de abusadores son solamente hombres comunes y corrientes, quienes son hbiles para ocultar sus sensaciones sexuales.

Las excusas tambin se extienden tambin se extienden para culpar al nio. Son comunes las afirmaciones de que el abuso fue un accidente: "un abusador me dijo que el abuso de su hija ocurri cuando l se dio vuelta y su pene, solo se meti en la boca de ella" (Wyre, 1992). Esta propensin de cambiar la direccin de la culpa, tiene que ser enfrentada para comenzar a controlar a los abusadores. Los profesionales (policas, psiclogos, trabajadores sociales) pueden sin intencin reforzar este "culpar a otro" debido a la ignorancia. 2.2.4-. Enfoques Psicodinmicos

Las teoras de la pedofilia basada en la Psicodinmica, rara vez se basan en la investigacin. La experiencia clnica es generalmente su nica base emprica. Gran parte proviene de las sugerencias de Freud (1905/1977) de que los homosexuales en general, pueden tener slidas estructuras de la personalidad. Esto no se extendi a los abusadores de nios (aquellos que abusan de los nios eran vistos como aberraciones):

"Es solo excepcionalmente que los nios son los objetos sexuales exclusivos en tal caso. Ellos generalmente llegan a jugar esa parte cuando alguien que es cobarde o que se ha vuelto impotente, los utiliza como sustituto, o cuando un instinto urgente (uno que no permitir una postergacin) no puede en el momento tomar posesin de cualquier objeto ms apropiado A uno le gustara, sobre bases estticas, poder adscribir stas y otras severas aberraciones del instinto sexual a la locura; pero eso no se puede hacer. La experiencia muestra que los disturbios del instinto sexual entre los insanos, no difieren de aquellos que ocurren entre los mentalmente sanos" (Freud, 1905/1977, p. 60).

Este tema fue reiterado muchos aos despus, cuando Storr (1964) sugiri que el pedfilo: "ha sido incapaz de encontrar satisfaccin sexual en una relacin con adultos" (Storr, 1964, p. 102).

En la explicacin psicoanaltica moderna de la pedofilia, Socarides (1991) distingue entre lo que l denomin el comportamiento pedoflico o fantasa y el verdadero pervertido pedfilo "inevitable" que debe tener actividad sexual con un nio, o sufrir una "ansiedad intolerable" (p. 185). El abusador situacional es lejos el ms comn de acuerdo a Socarides, mientras que el abusador "inevitable" es relativamente poco comn.

De acuerdo a Socarides, existen dos tipos de pedfilos, los cuales difieren en trminos de la etapa del desarrollo en la cual se fijaron sus conflictos profundamente arraigados. La evidencia de esto se basa totalmente en la experiencia clnica, y existe evidencia que da cuenta de por qu la pedofilia es la defensa psicolgica escogida, ms que cualquier otro de los posibles mecanismos. Socarides concluye su posicin de la siguiente manera: "el mayor mecanismo en la pedofilia homosexual fue la incorporacin de nios varones para reforzar el sentido de la masculinidad, superar la ansiedad a la muerte y permanecer joven para siempre, as como tambin volver al pecho materno" (Socarides, 1991, p. 189).

Es difcil saber dnde nos lleva esto en trminos de una visin profunda de la pedofilia, especialmente porque sostiene que gran parte del abuso de menores es la consecuencia de la conducta seductora del nio, el embrujo que siente el abusador y la falta de un medio alternativo de liberacin sexual (Howitt, 1995). En cuanto a la visin existente de la pedofilia como perversin, Andr (1999) seala que el perverso pedfilo es capital demostrar que el nio est sumergido en una especie de sexualidad natural bienaventurada opuesta a la sexualidad restringida, reprimida y deformada de los adultos, y que la expresin espontnea de esta sexualidad natural es el deseo de gozar. Esta idea de un erotismo espontneo del nio se opone a cualquier tendencia a la violacin. Para el violador por el contrario, y es por eso que su conducta tiene que ver con el sadismo, el no-consentimiento del otro es una condicin necesaria. El violador busca en efecto probar que se puede hacer gozar al otro por la fuerza, que el goce no necesita el deseo o el consentimiento subjetivo porque es una Ley que se impone absolutamente. Por otra parte, otro punto capital de la argumentacin de la que el pedfilo intenta convencernos, es que la violencia en relacin al nio se sita esencialmente en la estructura familiar por el hecho de ser fundamentalmente represiva en relacin a la sexualidad. El perverso pedfilo sostiene que los padres - y, en primer lugar, el padre abusan de sus hijos y les violentan robndole su sexualidad, impidindoles hacer el amor y obligndoles a no ser ms que voyeurs del erotismo parental.

El perverso pedfilo nos plantea el desafo de concebir la funcin paterna como algo fundado sobre la idealizacin de la pulsin ms que sobre la idealizacin del deseo. En esta pasin, la iniciacin al goce tiene la ms grande importancia. En efecto, como en toda perversin, el goce se identifica aqu a la Ley. Se trata entonces de introducir al nio a la verdad de la Ley y de hacerle descubrir la mentira fundadora de la familia y de la normalidad social (Andr, 1999)

2.3-. Caractersticas generales de los pedfilos

No todos los pedfilos son necesariamente iguales ni parecen operar con las mismas estrategias. Unos son violentos, mientras otros son seductores de nios. Hambridge (1994), por ejemplo, encontr que los violentos decan cosas denigrantes sobre sus vctimas en mayor proporcin que los seductores. Tambin, unos prefieren nios y otros prefieren nias. Miner, West & Day (1995), por su parte, comunican que los agresores infantiles con vctimas masculinas mostraron un perfil de excitacin sexual ms relacionado con el delito que los agresores con vctimas femeninas y los violadores, es decir, parecen ser ms "verdaderos pedfilos".

El estudio de las caractersticas de personalidad de hombres pedfilos ha sido el rea de mayor actividad investigativa del tema entre 1992 y 2006. Diversos autores han encontrado evidencia de trastornos psicopatolgicos en esta subpoblacin. Hambridge (1994), por ejemplo, encontr bajos niveles de inteligencia y trastorno psicoptico en hombres pedfilos. Moller & Bier-Weiss (1995) reportaron rasgos de personalidad dominados por signos de conducta pasiva y dependiente. Miner, West & Day (1995) documentaron la existencia de trastornos de personalidad narcisista, introspeccin dolorosa, visin distorsionada de los otros, y necesidades primitivas de dependencia en pedfilos encarcelados. Sin embargo, no est totalmente claro cunto de esto puede deberse a la pedofilia, a la encarcelacin, o a la combinacin de ambas condiciones.

En tal sentido, Bridges, Wilson & Gacono (1998) en una revisin crtica de investigaciones sobre el tema, sealan que algunas caractersticas especficas, pueden ser el resultado de estar inmerso en una situacin de reclutamiento; as por ejemplo, descubrimientos de una autoestima baja podran reflejar slo la experiencia de ser condenado o ser prisionero. Desde este punto de vista, tanto los reportes clnicos como las evidencias extradas a partir de pruebas estandarizadas y test proyectivos, se ajustaban a los sealados por Bridges, Wilson & Gacono (1998), al caracterizar a los abusadores sexuales como sujetos con un desarrollo emocional inmaduro, una autoestima generalmente disminuida y poca eficacia en las relaciones sociales.

No obstante, otros autores no encuentran suficiente evidencia de una psicopatologa especfica y claramente definible. Glaser (1998) concluye que los pedfilos son generalmente "normales", pero diestros en planear su conducta delictiva y negar su existencia. Algunos estudios anteriores tienden a justificar esta conclusin: Johnston, French, Schouweiler & Johnston (1992), por ejemplo, slo pudieron mostrar una necesidad cnica de afecto en pedfilos norteamericanos, y Gillespie (1993) report una inhabilidad de sus pacientes para ver su actividad sexual como necesitada de tratamiento y resistencia a cambiar su conducta. Wasiliw, Grossman & Haywood (1994) y Haywood, Grossman, Kravitz & Wasiliw (1994) hallaron que la negacin de la hostilidad estuvo asociada con la minimizacin de la psicopatologa y con la negacin de la acusacin.

Con respecto al uso de la fuerza en el abuso sexual infantil, Howells (1991) seala que es importante distinguir entre abusadores que son agresivos y aquellos que no lo son. En este sentido, se encuentran abusadores no agresivos fsicamente que slo utilizan la amenza y la persuasin para abusar de sus vctimas. El abusador que presiona tiene el objetivo de lograr el "consentimiento" del nio a la relacin y as autoconvencerse de que la unin es mutua, ms bien que abusiva o explotadora. Si el nio se rehsa, el perpetrador puede intensificar sus esfuerzos para seducir, pero rara vez forzar a su vctima. Existe otro tipo de abusadores que fuerzan a sus vctimas, usando tanto la intimidacin como la agresin fsica para poder cometer el acto abusivo, de tal manera, que cuando su poder de adulto no es suficiente para someter al nio, el perpetrador emplear la fuerza fsica para lograrlo. Otros abusadores prefieren la agresin fsica, planificando el acto abusivo de tal manera que la relacin sexual ocurra generalmente con violencia hacia la vctima (Howitt, 1995).

Es de vital importancia por otro lado, identificar el perfil de adolescentes en riesgo de convertirse en agresores sexuales (basado en estudio sobre agresores sexuales adultos): i. Preferencias sexuales dirigidas hacia nios, ii. Altos niveles de distorsin cognitiva (por ejemplo, pensar que a los nios les gusta el sexo), iii. Problemas graves de competencia social y problemas en la relacin con sus iguales, iv. Soledad emocional, v. Historia de grave maltrato fsico, negligencia y maltrato psicolgico (Prentky y Knight, 1993).

2.4-. Enfoques Teraputicos

Luego de haber presentado las diversas causas y caractersticas posibles de identificar en un sujeto pedfilo, como propuestas surgen diversas alternativas de tratamiento y psicoterapia orientadas a esta condicin, las cuales al parecer, han producido avances ms bien discretos en los ltimos aos, aunque se considera que la necesidad y deseabilidad de tratamiento ya en s es un logro. Desde este punto de vista, se han seleccionado algunos modelos de tratamiento que se utilizan actualmente en muchos pases, los que estn enfocados a lograr un cambio en la conducta tanto de agresores adultos y especialmente en jvenes abusadores, puesto que cuanto ms jvenes sean los menores que ingresan a prisin, ms probable es que reincidan y queden, por lo tanto en la "rueda del sistema legal".

La efectividad de programas de rehabilitacin tanto en instituciones correccionales como a nivel de la comunidad ha sido cuestionada por la inconsistencia en las medidas de evaluacin de estos programas (Wood, 2000). Principalmente se han desarrollado programas grupales, programas de orientacin cognitivo-conductual y programas multimodales con un enfoque familiar. En programas de tratamiento psicoteraputico del abusador sexual se plantean metas que parten por crear un contrato teraputico autntico, para luego ayudarlo a asumir responsabilidad por el

abuso, a desarrollar empata con la vctima, a desarrollar el control de impulsos y, en casos de que es un conocido de la vctima, a participar en crear un plan de seguridad para que el abuso no se repita y a realizar una sesin de disculpa. Adems algunos programas agregan elementos de reestructuracin cognitiva, educacin sexual, asertividad y habilidades sociales. El trmino prematuro de un tratamiento es un fuerte indicador de la posibilidad de cometer un nuevo abuso, principalmente en el caso de violadores y pedfilos homosexuales.

2.4.1-. Modelos de Buena prctica para el tratamiento:

2.4.1.1-. El Modelo Shrsphire desarrollado por Alix Brown.

a) Evaluacin preliminar: En primer lugar se convoca al sujeto agresor y a la familia para explicarles lo que se les ofrecer en el tratamiento, luego se escuchar la historia de boca del sujeto. Es importante comprobar la actitud del sujeto agresor y de la familia hacia el abuso. Posteriormente, identificar las diferencias entre vctima y agresor e indagar sobre el ambiente del agresor para observar si existen factores de riesgo, finalmente se realizan recomendaciones.

b) reas claves de la evaluacin incluyen: 1. Tiempo durante el cual la persona ha estado cometiendo abuso, 2. El nivel de congruencia entre fantasa y realidad, 3. Si las creencias del agresor sugieren que ste est interpretando el comportamiento de la vctima como legitimador de la agresin.

c) Intervencin inicial:

1. Sesiones de recogida de informacin. 2. Conocimiento y experiencias sexuales e informe inicial de la agresin. 3. Exploracin de patrones abusivos. 4. Identificacin de actitudes o fantasas abusivas, toma de conciencia de lo que significa ser vctima y asuntos personales relevantes. 5. Elaboracin de un plan para el manejo de los factores de riesgo que ser discutido con todas las personas involucradas.

d) Intervencin a largo plazo: 1. Aceptacin de responsabilidad. 2. Empata hacia la vctima. 3. Trabajar la fantasa. 4. Educacin sexual y de las relaciones interpersonales.

5. Autoconfianza y autoestima. 6. Consecuencias de la agresin. 7. Pasos a seguir para llegar a una vida positiva, libre de abusos. 8. Trabajo personal adicional

e) Trabajo en grupo a corto plazo: Seis semanas para cada grupo. Se formarn grupos de personas cuando lo necesiten o cuando haya personas que se considere que pueden trabajar juntas, cuidando de no poner gente inadecuada en los grupos (juntar adultos con jvenes agresores).

Las reas de trabajo que se cubren son: - Patrones de abuso - Educacin sexual - Empata hacia la vctima - Construccin de una vida sin abusos 2.4.1.2-. Terapia Multisistmica (MST)

Se centra en variables comnmente asociadas a los jvenes agresores sexuales (tiene una duracin de 4 a 8 meses).

- Individual: En el 50% de los casos hay una historia sin agresiones sexuales. - Familiar: Muy poco clida, dificultades entre los padres, uso de violencia, abuso de sustancias. - Pares: Aislamiento, socialmente poco habilidosos, inmaduros. - Escuela: Problemas acadmicos y de conducta, dificultades de aprendizaje.

Dentro de los objetivos, se encuentran: mejorar las estrategias de solucin de problemas, fomentar la competencia parental, cambiar el grupo de pares, conseguir la colaboracin de la escuela y establecer redes sociales de apoyo.

Por otra parte, Muse y Frigola (2003), sugieren tomar en cuenta dos tipos de pedofilia como gua para su posterior tratamiento:

Una gran parte del tratamiento para el paciente que padece una pedofilia secundaria se basa en recalcar el dao que la explotacin sexual de menores causa en la vctima. Como este grado de la pedofilia se caracteriza por remordimientos por parte del perpetrador, el hecho de destacar las secuelas que la explotacin sexual desencadena en el desarrollo de una persona de corta edad puede penetrar las defensas de negacin y racionalizacin que se suelen ver con esta poblacin de

pedfilos. Como la conducta explotadora en la pedofilia de segundo grado es, en gran parte, el resultado de determinadas frustraciones en la vida del perpetrador, es posible la identificacin de los estmulos que disparan los impulsos pedfilos, y as prevenir su eventual expresin. El tratamiento del pedfilo de primer grado tambin requiere examinar con el paciente las consecuencias negativas de su conducta sexual en sus vctimas. Sin embargo, el pdofilo de primer grado carece de la misma capacidad de autorreflexin que el de segundo grado, y se percibe frecuentemente en la terapia que el paciente es mnimamente accesible cuando el psiclogo intenta hacerle apreciar, mediante la diseminacin de informacin y la facilitacin de empata, del enorme dao de sus acciones. La terapia propia del pedfilo de primer grado es la conductual, y en especial el contracondicionamento. Tal terapia consiste en el condicionamiento aversivo de los pesamientos, imgenes e impulsos pedfilos, y en el condicionamiento nuevo de pensamientos, imgenes y conductas sexuales apropiadas. El uso de condicionamiento encubierto durante el cual la conducta pedfila es imaginada en el despacho del psiclogo y asociada a consecuencias nocivas (como el estmulo desagradable de oler amoniaco o el de imaginar ser detenido por la polica) est combinado con la prctica de la masturbacin (u otras actividades placenteras) asociada a imgenes que incluyen una relacin sexual y afectuosa con un adulto. Mientras que el contracondicionamiento es opcional con el pedfilo de segundo grado, es imprescindible para el tratamiento del pedfilo de primer grado. El efecto del contracondicionamiento puede tardar unos meses en reducir el riesgo del comportamiento pedfilo, y es prudente en casos en los cuales el paciente no est encarcelado considerar emplear temporalmente un frmaco capaz de suprimir parcialmente el inters sexual.

3-. Conclusiones

Es posible identificar que la pedofilia ha sido en los ltimos aos, una de las parafilias que ha llamado mayoritariamente la atencin tanto en el rea de la psicologa como en la sociedad actual. Se han evidenciados apreciaciones y aportaciones un tanto diversas en cuanto a la pedofilia pero, sin embargo, todas ellas identifican los papeles que representa tanto la vctima como el agresor al momento del abuso, considerando que la actividad sexual nio-adulto debe ser generalmente combatida basada en la creencia de que sta es invariablemente daina. Aunque, por otra parte, y considerando las transformaciones tanto histricas como culturales, se debera mantener abierta una interrogante muy importante, a la cual, principalmente la Psiquiatra y la Psicologa debera tomar en cuenta: podra ser que diferentes sociedades y culturas tengan formas diversas de percibir y tratar las relaciones sexuales entre adultos y nios, adultos y adolescentes, y adolescentes y nios?

Mirar el abuso sexual dentro de un amplio contexto social supone reflexionar sobre los factores que contribuyen a dar poder a los ofensores y los factores que refuerzan la vulnerabilidad de las vctimas. Es necesario estar convencido de que las relaciones interpersonales deben estar basadas en el respeto mutuo y no en el poder.

No existe un perfil nico que pudiera encasillar al sujeto pedfilo, puesto que a travs de distintas investigaciones se ha podido dilucidar, que no todos los pedfilos poseen las mismas caractersticas psicolgicas y conductuales. Es de esta forma, que se debera hacer el esfuerzo por hablar de caractersticas asociadas, evitando de este modo caer en generalizaciones, que pudieran sesgar tanto las evaluaciones como un futuro tratamiento. A la vez debe tomarse en cuenta el contexto en que se encuentra inmerso el agresor, considerando como este afecta, o se relaciona con las caractersticas evidenciadas en l.

En programas de tratamiento psicoteraputico del abusador sexual se plantean metas que parten por crear un contrato teraputico autntico, para luego ayudarlo a asumir responsabilidad por el abuso, a desarrollar empata con la vctima, a desarrollar el control de impulsos y, en casos de que es un conocido de la vctima, a participar en crear un plan de seguridad para que el abuso no se repita y a realizar una sesin de disculpa. Adems algunos programas agregan elementos de reestructuracin cognitiva, educacin sexual, asertividad y habilidades sociales.

La conducta de abuso tiende a repetirse y los abusadores tienden a no asistir o a abandonar los tratamientos. Muchas veces van obligados por el sistema legal sin una motivacin propia y con problemas para mantener una confidencialidad, sin embargo, en muchos casos puede ser la nica medida para asegurar un tratamiento adecuado. Por otra parte, existen pocos lugares especializados en tratar abusadores sexuales y la mayora de los profesionales de salud mental no tiene mucha experiencia en el tema.

Una especial atencin requiere el detectar adolescentes que han cometido abusos sexuales o con factores de riesgo para ello, de manera de poder intervenir precozmente. Hay que recordar que el haber sido vctima de abuso es un factor de riesgo para ser abusador y, por lo tanto, es fundamental intervenir adecuadamente a ese nivel.

A modo de corolario, podramos decir que el tema de los abusadores sexuales nos plantea una serie de desafos en el desarrollo de investigaciones, de intervenciones a nivel individual, familiar y social, de evaluacin de las intervenciones, entre otras que posibilitaran una mayor comprensin y entendimiento ms completo respecto a la temtica de la pedofilia.

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