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Diaconado Permanente en Venezuela

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2

Abreviaturas - Siglas Romano, edición típica 1975.

A.A.S Acta Apostolicae Sedis. LG Constitución dogmática Lumen Gentium, Concilio Vaticano
II.
AG Decreto Ad gentes divinus, del Concilio Vaticano II.
Medellín II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano,
AP Carta apostólica Ad pascendum, de S.S Pablo VI, Medellín Conclusiones, La Iglesia en la actual
1972. transformación de América Latina a la luz del Concilio.
CELAM 1968.
CE Ceremonial de los Obispos, renovado según los decretos
del Concilio Vaticano II y promulgado por Juan Pablo II, MQ Carta Apostólica Ministeria quaedam, Pablo VI agosto/72.
versión castellana para América Latina, CELAM, 1991.
NBFD Normas Básicas de la Formación de los Diáconos
CEC Catecismo de la Iglesia Católica. Permanentes, de la Congregación para la educación
Católica, Ciudad del Vaticano 1998.
CIC Código de Derecho Canónico.
NMI Carta Apostólica, Novo Millennio Ineunte, de S.S. Juan
CCL Hábeas Cristianorum Latinorum, Turnholti 1954 ss. Pablo II, del 6 de Enero de 2001
.
CEV Conferencia Episcopal Venezolana OLM Ordenación del Leccionario para la Misa,
Praenotanda, edición típica alter,a 1981.
CPV Concilio Plenario de Venezuela
PDV Ex apostólica postsinodal Pastores dabo vobis, de
DMVD Directorio para el ministerio y la vida de los diáconos, S.S. Juan Pablo II, del 25 de marzo de 1992.
de la Congregación para el Clero, Ciudad del Vaticano
1998. PL Patrologiae Cursus Completus. Serie Latina, Migne J. P.
(ed), Paris 1844 - 1864.
DV Constitución Pastoral Dei Verbum, del Concilio Vaticano
II. PO Decreto Presbyterorum Ordinis, del Concilio Vaticano II.

PR PONTIFICAL ROMANO, Sacramento del orden,


EA Exhortación Apostólica Postsinodal Ecclesia in América,
versión preparada por el CELAM, Bogotá 1978.
de [Link] Pablo II, del 22 de enero de 1999.
Puebla Tercera Conferencia General del Episcopado
EMY Instrucción Ecclesiae de misterio de la Congregación para
Latinoamericano, Puebla, La evangelización en el presente
el Clero, del 15 de agosto 1997.
y en el futuro de América Latina, CELAM 1979.
GS Constitución Pastoral Gaudium et spes, Concilio Vaticano
II. ROL Respuestas acerca de la obligatoriedad de la
recitación de la liturgia de las horas, de la Sagrada
IGLH Instrucción General de la Liturgia de las Horas. IGMR Congregación para el C1 Culto Divino y la Disciplina de
los Sacramentos del 15 de noviembre de 2000.
Instrucción General del Misal Romano, en Misal
Santo Domingo Cuarta Conferencia General del Episcopado
3
Latinoamericano, Santo Domingo, Nueva evangelización
promoción humana cultura cristiana CELAM 1992.

SDO Carta Apostólica Sacrum diaconatus ordinem, de S.S. Pablo


VI, del 18 de junio de 1967

4
.
NORMAS Y DIRECTORIO PARA EL DIACONADO PERMANENTE
EN VENEZUELA

INTRODUCCIÓN

La instauración del diaconado permanente

1 Por motivos pastorales y teológicos serios, el Concilio Vaticano II con la


promulgación de la constitución dogmática Lumen Gentium (noviembre
21 de 1964) determinó restablecer el diaconado como grado particular y
permanente dentro de la jerarquía en la Iglesia latina.1

2 El Papa Pablo VI aprobó, con la carta apostólica Sacrum diaconatus


ordinem (junio 18 de 1967), las normas para determinar las justas
condiciones mediante las cuales se ordenaba el ministerio diaconal,
definiendo de igual manera la materia y la forma de la ordenación.
Posteriormente, el mismo Pontífice, con la carta apostólica Ad
pascendum (agosto 15 de 1972) enriqueció la reflexión sobre la identidad
teológico-pastoral del diácono permanente y precisó las condiciones para la
admisión y la ordenación de los candidatos al diaconado.

3 La doctrina y la disciplina expuesta en esos documentos encuentran su


expresión jurídica en el Código de Derecho Canónico promulgado por el
Papa Juan Pablo II (enero 25 de 1983) y fijó normas precisas en la mayoría
de los asuntos dejando algunos de ellos sujetos a las determinaciones de las
respectivas Conferencias Episcopales.2 Las Congregaciones para la
Educación Católica y para el Clero, publicaron respectivamente las
Normas Básicas de la Formación de los Diáconos Permanentes y el
Directorio para el ministerio y la vida de los diáconos permanentes 3
(febrero 22 de 1998) que viene a recoger e impulsar el largo camino
reabierto por el Concilio Vaticano II.

3 [Link]ón para la educación Católica y Congregación para el Clero, Normas Básicas


1 Cf LG 29. de la Formación de los Diáconos Permanentes [=NBFD] - Directorio para el ministerio y la
2 Cf. Código de Derecho Canónigo 236, 276 § 2, 3, 281 § 3; 288; 1031, § 2-3; 1032 § 3; 1035 vida de los diáconos [=DMVD], Ciudad del Vaticano 1998.
§ 1; 1037; 1042§ 1; 1050§ 3. [=CIC].

5
4 El mismo Papa Juan Pablo II ha dedicado algunas catequesis sobre el 6 En 1998, el Departamento de Vocaciones y Ministerios del Consejo
diaconado permanente4, y en diversas ocasiones se ha dirigido a ellos, Episcopal Latinoamericano llevó a cabo, en Lima - Perú, el primer
particularmente en sus viajes apostólicos 5. En el marco del Gran Jubileo congreso Latinoamericano y del Caribe de diaconado permanente que
del 2000 realizó un gran encuentro de oración y celebración con los versó sobre la ubicación teológico-pastoral de este ministerio en estas
diáconos permanentes. Iglesias11. La Exhortación Apostólica Postsinodal, Ecclesia in America
(22 de enero de 1999), registró en cierta forma los aciertos y las
5 Desde América latina las diversas Conferencias Generales del dificultades de las diversas experiencias eclesiales sobre el diaconado
Episcopado Latinoamericano se han ocupado del tema: En Medellín (1968) permanente12.
se acogió con entusiasmo su instauración y lo afirmó como un ministerio
de singular riqueza para la renovación pastoral en el continente, sobre todo Lo que se ha determinado para Venezuela
para la formación de pequeñas comunidades eclesiales, y para la
7 El modelo diaconal por excelencia es Cristo siervo, que vivió
ampliación del número de servidores en la pastoral6. La III Conferencia totalmente dedicado al servicio de Dios, por el bien de los hombres. Él
General celebrada en Puebla (1978), evaluó de manera sumaria la se reconoció profetizado en el Siervo de Yahvé (Cf. Lc 4, 18-19);
experiencia vivida7, introdujo algunos elementos para precisar mejor la definió expresamente su acción como diaconía (Cf. Lc 22, 27) y mandó
identidad del diácono permanente 8 e invito a “profundizar los aspectos a sus discípulos hacer otro tanto (Cf. Jn 13, 15; Mc 10, 43). La
teológicos, pastorales y canónicos de este ministerio y a propiciarla dimensión del servicio y la espiritualidad consiguiente es una realidad
divulgación de estudios en tal sentido”9. En la reunión de Santo que compromete a toda la Iglesia, en cuanto que toda la Iglesia, a
Domingo (1992), afirmó y reconoció la importancia del ministerio de los semejanza de María, es la «sierva del Señor» (Lc 1, 28), al servicio de
diáconos para la comunión de América Latina y para una Nueva la salvación del mundo. Precisamente para que la Iglesia pueda vivir
Evangelización, por el servicio de la Palabra y la Doctrina Social de la mejor esta realidad, el Señor le da un signo vivo y personal en el
Iglesia, y por la condición del diácono como ministro ordenado e inserto en hacerse Él mismo siervo.13
las complejas situaciones humanas, reconociéndole un amplio campo de
servicio en nuestro continente10. El diacono permanente encuentra en Cristo Siervo el modelo del propio
ministerio. En efecto, por la sagrada ordenación, es constituido en la
Iglesia icono vivo de Cristo siervo a quien sigue e imita. El motor de su
vida espiritual será la oración y el servicio; su santidad consistirá en
hacerse servidor generoso y fiel de Dios y de los hombres,
especialmente de los más pobres y de los que sufren; su compromiso
4 Juan Pablo II, El diaconado, en la comunión ministerial y jerárquica de la Iglesia, ascético se orientará a adquirir aquellas virtudes que requiere el
Catequesis del 6 de octubre de 1993: Enseñanzas, XVI, 2 (1993) 951-955; Funciones del
ejercicio de su ministerio.
diácono en el
ministerio pastoral, Catequesis del 13 de octubre de 1993: Enseñanzas XVI, 2 (1993) 1000-
1004; Líneas fundamentales de la espiritualidad diaconal, Catequesis del 20 de octubre de El ministerio del diaconado se concreta en tres servicios: «ministerio
1993: Enseñanzas XVI, 2 (1993), 1055-1057. (diaconía) de la liturgia, de la palabra y de la caridad». Así participa,
5 Juan Pablo II, Alocución a los Sacerdotes, Diáconos, Religiosos y Seminaristas en la como todos los ministros ordenados, del triple ministerio de Cristo. El
Basílica del Oratorio de S. José - Montreal, Canadá (11 de septiembre de 1984), n. 9: AAS diácono es maestro, en cuanto proclama e ilustra la Palabra de Dios;
77 (1983), 396; Alocución a los diáconos permanentes (16 de marzo de 1985) n. 2:
es
Enseñanzas, VIII, 1 (1985), 648-650; Alocución a los diáconos permanentes de U.S.A.
santificador, en cuanto administra el sacramento del Bautismo,
Detroit (19 de septiembre de 1987), n. 3: Enseñanzas, X, 3 (1987), 656.
6 Cf. Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Medellín
participa
Conclusiones, La Iglesia en la actual transformación de América Latina a la luz del Concilio, en la celebración de la Santa Misa, conserva y distribuye la Eucaristía
CELAM 1968. nn. 7, 14; 8, 14; 13, 3. 33; 15,11. 15. [=Medellín]. y oficia en los sacramentales; es guía, en cuanto animador de la
comunidad o de diversos sectores de la vida eclesial (Cf. LG 29).

. “El diácono permanente ejercita la diaconía de la caridad, en


6
comunión servicio. Asume la vida de familia, el trabajo y el compromiso social
jerárquica con el obispo y con los presbíteros” (CD 15). Configurado como medios de santificación.
con
Cristo Siervo, al cual representa, está sobre todo «dedicado a los La restauración del Diaconado permanente (DP), como grado estable
oficios del orden jerárquico de la Iglesia en Venezuela, fue aprobada por la
de caridad y de administración». Con el ejemplo y la palabra, se Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) en su asamblea del 29 de
esmera agosto de 1970. 14
en que todos los fieles, siguiendo el modelo de Cristo, se pongan en
constante servicio a los hermanos. Las obras de caridad, diocesanas Los primeros diáconos permanentes fueron ordenados el 29 de
o parroquiales, que están entre los primeros deberes del obispo y de diciembre de 1974, en la Catedral Metropolitana de Caracas. En la
los presbíteros, son por éstos, según el testimonio de la Tradición de actualidad Venezuela tiene aproximadamente 435 diáconos
la Iglesia, transmitidas a los diáconos; así como el servicio de caridad permanentes. No todas las instancias eclesiásticas cuentan con
en el área de la educación cristiana; la animación de los oratorios, de diáconos.
los grupos eclesiales juveniles y de las profesiones laicales; la
promoción de la vida en cada una de sus fases y la transformación del 8 Con la aparición y divulgación de Las Normas Básicas de la
mundo según el orden cristiano en las diferentes situaciones de la Formación de las Diáconos Permanentes y del Directorio para el
vida. Ellos, por tanto, buscan servir a todos sin discriminaciones, Ministerio y la Vida de los diáconos permanentes, promulgados por la
prestando particular atención a los que más sufren y a los pecadores. Santa Sede en 1998 y después del reconocimiento, por ésta, de los
Documentos del Concilio Plenario de Venezuela, el 22 de abril de 2006;
Como ministros de Cristo y de la Iglesia, superan cualquier ideología e especialmente, el referente a los ministros ordenados, "Obispos,
interés particular, para no privar a la misión de la Iglesia de su fuerza, Presbíteros y Diáconos al servicio de una Iglesia Comunión "(OPD), la
que es la caridad de Cristo. La diaconía, de hecho, debe hacer Comisión Episcopal de Clero, Seminarios Vocaciones y Diaconado
experimentar al hombre el amor de Dios e inducirlo a la conversión, a Permanente, de la Conferencia Episcopal Venezolana con el respectivo
abrir su corazón a la gracia. El diácono permanente, por su condición Departamento del SPEV, recibido ·el mandato de la Asamblea del
de ministro ordenado, inserto en su comunidad y conocedor de su Episcopado Venezolano, trabajó en la elaboración del DIRECTORIO
cultura, tiene un amplio campo de servicios, especialmente en las PARA EL DIACONADO PERMANENTE EN VENEZUELA. El cual fue
zonas rurales alejadas, en las comunidades indígenas y en las aprobado "ad experimentum" por cinco años, por la CEV en su XCVIII
grandes áreas urbanas densamente pobladas, donde se hace difícil la Asamblea Plenaria, en el mes de julio de 2012.15
presencia continua de otros ministros ordenados.
En el llamado a la acción pastoral, iluminado con los nuevos tiempos,
El diácono, por su trabajo en el mundo, se encuentra desarrollando
es necesario la renovación de un Directorio adaptado a las necesidades
una diaconía ligada a espacios no necesariamente vinculados a la
actuales para atender a las comunidades, definiendo, con mayor
vida eclesial (Cf. Hch 6, 2-6). Ese ambiente de trabajo forma parte de
claridad y unidad de criterios, los campos que quiere confiar a los
su labor apostólica (Cf. 2 Ts 3, 8b-9) y no debe ser obviado al
diáconos permanentes.
momento de
evaluar su vida de servicio.

Con la doble sacramentalidad, la del matrimonio y la del orden, los 7 Cf. Tercera Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Puebla, La
diáconos participan con sus esposas e hijos en la diaconía. La evangelización en el presente y en el futuro de América Latina, CELAM 1979. nn. 119, 672.
experiencia de trabajo y su papel de padres y esposos, los constituyen [=Puebla].
en apóstoles de su propia familia y en colaboradores muy cualificados 8 Cf. Puebla nn. 697-700.
para abordar diversas realidades urgentes en las iglesias particulares 9 Puebla n. 718.
(Cf. SD 77). Es necesaria una formación sistemática que relacione el 10 Cf. Cuarta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Santo Domingo, Nueva

servicio con la experiencia de su familia. Si ésta falla, el servicio se evangelización promoción humana cultura cristiana, CELAM 1992. nn. 76-77. [=Santo
verá Domingo].
afectado. El diácono nutre su espiritualidad de la oración y de su 11 Consejo Episcopal Latinoamericano, Departamento de Vocaciones y Ministerios,

7
Diaconado permanente, 1 Congreso Latinoamericano y del Caribe, Documento de trabajo 14 Asamblea de la CEV, 1970
4, Santafé de Bogotá 1999. 15 Directorio Nacional para el diacono permanente en Venezuela, 2012
12 Cf. Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Postsinodal Ecclesia in America, del 22 de 16 16 LG 18; Cf. NBFD 1.
enero de 1999, 42. [=EAJ]. 17 LG 29.
13 CONCILIO PLENARIO DE VENEZUELA OBISPOS, PRESBÍTEROS Y DIÁCONOS AL SERVICIO 18 Cf. Lc 10, 40; 17, 8; Jn 2, 5-9; 12,1; Hch 6, 1-2.
DE UNA IGLESIA COMUNIÓN. Documento Conciliar N° 9: (101 al 109) 2006. 19 Lc 8, 3; Mt 27, 55; 1 Cor 12, 4; 16, 15.

El Diaconado, Ministro Ordenado El Termino “Diaconado”


9 la Constitución Dogmática Lumen Gentium, del 9 Concilio Vaticano II,
al hablar de los ministerios ordenados, afirma lo siguiente: “Para apacentar 10 El verbo diakonein y sus derivados (diakocos y diakonia) en el
al Pueblo de Dios y acrecentarlo siempre, Cristo Señor instituyó en su griego profano expresa ante todo la idea de un servicio de la mesa. Este
Iglesia diversos ministerios ordenados, dirigidos al bien de todo el sentido se amplía luego para designar el servicio de todo lo que es
Cuerpo. Pues los ministros que poseen la sagrada potestad están al necesario para la subsistencia de alguien, y finalmente, cualquier servicio
servicio de sus hermanos, a fin de que todos cuantos pertenecen prestado a otra persona. En el Nuevo Testamento el sentido fundamental
al Pueblo de Dios y gozan, por tanto, de la verdadera dignidad del verbo diakonein y sus derivados sigue siendo el de servicio a la
cristiana, tendiendo libre y ordenadamente a un mismo fin, lleguen a mesa18. Sin embargo, se pasó al sentido más general de servir que
la salvación16 ... En el grado inferior de la Jerarquía están los comprende todo tipo de actividad a favor del prójimo por motivo de la
diáconos, que reciben la imposición de las manos “no en orden caridad19.
al sacerdocio, sino al orden del ministerio”. Así confortados con la
gracia sacramental, en comunión con el Obispo y su presbiterio, Sentido Cristiano del Término
sirven al Pueblo de Dios en el ministerio de la liturgia, de la palabra
y de la caridad”17. 11 Sirviendo a los hombres, se sirve a un sólo maestro, Cristo20; ponerse al
servicio del prójimo es volverse un verdadero discípulo de Cristo21. El
La Iglesia, como lo recuerda la Lumen Gentium, reconoce tres órdenes: el servicio se amplía hasta llegar a significar el don total de su vida a favor de
episcopado, el presbiterado y el diaconado. los demás, según el ejemplo del mismo Cristo 22. Todo don recibido debe
ser puesto al servicio de todos23; el apostolado mismo es una diaconía24, el
anuncio del evangelio25; la ayuda material entregada a los Apóstoles26.
12 Por eso en esa perspectiva toda función desarrollada en la Iglesia
constituye una diaconía es decir un servicio. Este espíritu de servicio debe
caracterizar luego a cualquier ministerio. Por este motivo, además de
significar el ministerio de la Iglesia en general, el término diaconía
significa también una función particular, un ministerio particular, un oficio
propio subordinado al Obispo, quien tiene el deber de supervisarlo.

8
20 Cf. 1 Co 12, 5; Mt 25, 42-44. 27 Cf. Fil 1,1-2.
21 Cf. Lc 22, 26s, Me 10, 43-45; Mt 20, 26-28.
28 Cf. 1 Tim 3, 8-13.
22 Cf. Mc 10, 43-45; Mt 20, 26-28; Le 22, 26-27.
23 1 Pe 4, 10. 29 Cf. Col 1, 7; 4, 7; 1 Tes 3, 2.
24 Cf. 2 Co 3,3; Rm 11,13. 30 Didajé XV, 1, en Cuadernos Phase 75 (1996) 20.
25 Cf. 2 Tim 4-5; Ga 2,17.
31 Cf. Carta a los Magnesios VI, 1; Carta a los Filadelños IV, 1; Carta a los Esmirenses XII, 2
26 Cf. Hch 19, 22; Flm 13.
en Martin T. (ed) Textos Cristianos Primitivos, Salamanca 1991, 94, 105, 111.

San Ignacio de Antioquía (+110) hace abundantes referencias al ministerio


Diaconado Ministerial
diaconal. Ofrece el testimonio de una estructura ministerial que se
configura en la Iglesia primitiva31. Para él los diáconos y su disponibilidad
Aunque no se precisa el momento en el que nace el diaconado ministerial,
al Obispo representan una particular imagen de Jesucristo, cuya diaconía
el Nuevo Testamento atestigua que es transmitido por la imposición de
ejercitan32, “son dispensadores de los misterios de Jesucristo... no son
manos de los Apóstoles e incorporado a los ministerios pastorales que van
perfilándose dentro de la sucesión apostólica. Este servicio de los diáconos servidores de comidas y bebidas, sino ministros de la Iglesia de Dios” 33 y
en la Iglesia está documentado desde los tiempos apostólicos. Una los define como consiervos del Obispo34.
tradición consolidada, es ya atestiguada desde San Ireneo. El magisterio de
la Iglesia es unánime para ubicar la institución de los diáconos, en la San Justino (+155) es el primero en mencionar un servicio concreto para
elección de los siete, según lo describe Hch 6,1-6, aunque allí no se habla los diáconos: “distribuyen el pan y el vino con agua a todos y cada
todavía de diáconos, al menos en el sentido actual del término, pero sí de uno de los presentes. Lo llevan a los ausentes”35.
ministros establecidos. San Policarpo, Obispo de Esmirna (+167) se detiene en las actitudes de los
diáconos: “han de ser irreprochables según su norma de vida. Son
13 Los testimonios más antiguos sobre el diaconado 13 como ministerio lo ministros de Dios y de Cristo, no seguidores del mundo. No serán
dan las llamadas cartas paulinas: Son saludados junto a los Obispos27; se calumniadores ni actuarán con doblez, ni estarán apegados al
examinan las cualidades y las virtudes indispensables para que puedan ser dinero. Serán moderados en todo, compasivos, diligentes,
considerados dignos de su ministerio28. Muchos de los colaboradores, practicando en sus vidas el ideal del Señor, que se hizo siervo de
Epafras, Tiquico, Timoteo, son nominados como diáconos29. Aunque si todos”36.
bien el testimonio del Nuevo Testamento no permite precisar la figura del
diácono, lo ubica claramente con los Obispos y los presbíteros como un Tertuliano (+220) presenta a los diáconos formando un grupo aparte con el
ministerio distinto y complementario. Obispo y los presbíteros, bien diferente al de los laicos, y compartiendo con
ellos responsabilidades de dirección, a los que ama indistintamente sean
El Testimonio Post-Apostólico autoridades, jefes de la Iglesia, pastores 37. Será Tertuliano quien reconoce al
diácono la facultad de bautizar, pero no sin licencia del Obispo38.
14 Más explícito es el testimonio de la literatura patrística que atestigua la
difusión del diaconado en numerosas iglesias, ilustra su significado San Hipólito (+253) en la Tradición Apostólica, ubica claramente el
teológico y propone su figura espiritual. Aparece invariablemente en la diácono en su íntima relación con la diaconía del Obispo, para lo que éste
compañía del Obispo y del presbiterio, formando parte de los cuadros le ordene, como expresión suya en el servicio a los enfermos y pobres39. Al
directivos de la comunidad local. describir la ordenación del diácono, señala que “no es ordenado para el
sacerdocio sino en función del ministerio del Obispo, para que haga
15 La Didajé (90), exhorta a elegirlos, junto con los Obispos, entre lo que él le ordenen”40.
hombres “dignos del Señor, hombres pacíficos, desinteresados,
veraces y probados”30. Y sus ministerios se equiparan al de los profetas
y doctores, que iban estableciendo Iglesias con su apostolado itinerante. 32 Carta a los Magnesios VI, 1 en Martin T. (ed) Textos Cristianos Primitivos, Salamanca

9
1991, 94. 40 La Tradición Apostólica 8 en Cuadernos Phase 75 (1996) 29.
33 Carta a los Tralianos II, 3, en Martin T. (ed) Textos Cristianos Primitivos, Salamanca 41 Cf.
In Jo. 41, 10 en PL 35, 1697.
1991, 97. 42 Cf. Ad Titum 2, 15 en PL 26, 590.
34 Carta a los Filadelños IV, 1; Carta a los Esmirenses XII, 2, en Martin T. (ed) 43 Cf. Elvira (300/3), Arles I (314), Neocesarea (entre 314 y 325), Nicea I (325), Laodicea
Textos Cristianos Primitivos, Salamanca 1991, 105, 111. (entre 343 y 381).
35 Apología 1,65; 5; 67,5. en Martin T. (ed) Textos Cristianos Primitivos, Salamanca 1991,
170-171.

Las distintas razones que influyeron pueden encontrarse, en primer lugar en


la llamada institución de los siete diáconos: el Concilio de Neocesarea
San Agustín (+430) dice escuetamente que los diáconos, junto con los (entre 314 y 325), en su canon 15, manda que no se ordenen, ni aún en las
presbíteros, son ordenados ad praeposituram Ecclesiae41. San Jerónimo grandes ciudades, más de siete diáconos.
(+419), por su parte ubica a los diáconos, junto a los Obispos y a los
presbíteros, en el grupo de los que presiden al pueblo42. 18 En la alta Edad media se lleva a cabo un proceso de degradación
progresiva del diaconado. Este proceso es más sensible en Occidente que
Para esta época es normal que cada iglesia local contara con un número de en Oriente, donde al menos las funciones litúrgicas de los diáconos se han
diáconos proporcionado al de los miembros de la Iglesia, para que pudiera mantenido bastante vivas.
conocer y ayudar a cada uno. En Roma, en el siglo III, la ciudad estaba
dividida en siete regiones, que más tarde se llamarán diaconías, en las que Para este tiempo el archidiácono (arcediano o diacono del Obispo) y las
era colocado al frente un diácono para la promoción de la caridad y la diaconías (sector o zona de una ciudad encomendada por el Obispo a un
asistencia a los necesitados. diácono para el socorro a los necesitados), propiciaron un distanciamiento
del modelo inicial del ministerio diaconal e introdujo al diácono en
16 Los documentos canónicos de los siglos IV-V siguen vinculando al modelos de competencia con los demás ministerios jerárquicos y lo hacía
diácono directamente con el Obispo y los diversos concilios se preocupan ver como imagen de prestigio ante los fieles.
en dictaminar normas y orientaciones para la actuación y desempeño de
los diáconos dadas las diversas situaciones que se van presentando43. 19 En los escritos de los autores más representativos de este periodo46 se
encuentran pensamientos elevados sobre el diaconado, que son mera
La Iglesia registra en su santoral, ejemplos de vida que han encarnado repetición de la doctrina patrística, sin arraigo en la vida y reconociendo
numerosos diáconos, viviendo algunos hasta el martirio por el seguimiento que, en última instancia todo se reduce a afirmar que: El ministerio
47
a Cristo Siervo44. propio del diácono era leer el evangelio extender los corporales y poner las
ofrendas sobre el altar y entregar el cáliz al sacerdote48; y le correspondía
Su Florecimiento y decadencia también alguna que otra monición dentro de la celebración. Se le omite la
tarea caritativa, haciendo que las funciones diaconales aparecieran
17 Hasta el siglo V, el diácono mereció admirablemente en la insignificantes y su presencia en la comunidad fuera apenas perceptible.
Iglesia, dando a la vez un maníaco testimonio de amor a Cristo y a
los hermanos en el cumplimiento de las obras de caridad, en la
celebración de los ritos sagrados y en la práctica de las funciones 44 La lista es extensa, entre los que se destacan: Esteban y Felipe, en las primitivas
comunidades; San Lorenzo (+ 258), diácono y mártir romano; San Vicente de Zaragoza (+
pastorales45. Después conoció una lenta decadencia. 304), mártir; San Octaviano (+ 484), archidiácono de Cartago y mártir; San Efrén de Siró (+
373), diácono de Edesa y doctor de la Iglesia; San Martirio (+ 397), diácono en Anaunia
36 Carta de San Policarpo a los Filipenses V, 2, en Martin T. (ed) Textos Cristianos (Trento) y mártir; San Pascesio (+ 520), diácono de Roma; San Amancio (+ 666), misionero
Primitivos, Salamanca 1991, 117. de la Turingia y compañero de San Quiliano; San Jorge (+ 850) y San Pablo (+ 851),
37 Cf. Tertuliano, De fuga in persecutione 11, en CCL 2, 1148 -1149. diáconos de Córdoba y mártires de los moros; San Atanasio de Alejandría (+ 324); San
38 De baptismo 17, 1 en CCL 1, 291. Pedro de Trevi (+ 1052) y San Arialdo (+ 1066), diácono y mártir en Milán.
39 Cf. La Tradición Apostólica 34, 39 en Cuadernos Phase 75 (1996) 43 -44. 45 Pablo Vi, Carta apostólica Ad pascendum del 15 de agosto de 1972, Ia parte: AAS 64

10
48
(1972) 540. [= AP] Cf. Alcuino, Disputatio puerorum en PL 100,1135.
49
Cf. San Bernardo, Vita s. Malachiae 3 en PL 182, 1073.

26 La revaloración del servicio caritativo a los hermanos como una


20 La obligatoriedad del celibato para los ministros del altar y función esencial y fundamental de la comunidad cristiana, que, como la
posteriormente el sometimiento de los diáconos a la regla de los canónigos liturgia y la profética, requieren un ordenamiento ministerial que la haga
agudizaron este proceso de decadencia, terminando por permanecer el también operativa y permanente en la vida de las comunidades.
diaconado sólo como una etapa intermedia, de transición para quienes
aspiraban ad maiorem gradum, que sería el presbiterado y el 27 La comprensión del ministerio eclesial como la diaconía del amor y de
episcopado49. Esta transformación se venía gestando desde que en los la unidad y el reconocimiento de las posibilidades brindadas, desde los
siglos anteriores se introdujeron en la concepción y en la praxis de los orígenes de la Iglesia, por el diaconado ministerial para el logro de esta
ministerios las ideas de jerarquía y de cursus honorum o escalafón. La identidad.
idea del diaconado como etapa hacia el presbiterado ya está presente en la
oración consecratoria del Sacramentarlo Veronensé50. 28 La percepción de los pobres como primeros destinatarios del Evangelio
y a la vez como potencial evangelizador en un mundo que necesita
21 La tradición del diaconado fue mejor guardada por las Iglesias
liberarse de los ídolos del dinero, el poder, la ciencia, las ideologías y el
Orientales y promovida también de algún modo por las grandes Iglesias de
placer, y abrirse en el Señor a un auténtico sentido de la fraternidad
la Reforma.
humana.
22 El Concilio de Trento (1536), se propuso restaurar las Ordenes
Su restauración por el Concilio Vaticano II
Sagradas según su naturaleza propia de conformidad con los ministerios
primitivos de la Iglesia51, pero tal prescripción no encontró una actuación 29 El Papa Pío XII planteó el problema pero fue el Concilio Vaticano II
concreta. quien acogió los deseos y ruegos y determinó que se podrá restablecer el
diaconado en adelante como grado propio y permanente de la Jerarquía...
23 En la década de los cuarenta y ante los desafíos que experimentó la (y) podrá ser conferido a los varones de edad madura, aunque estén casados,
comunidad eclesial en relación con su misión, la reflexión y el ministerio y también a jóvenes idóneos, para quienes debe mantenerse firme la ley del
del diaconado se fue abriendo paso como una maravillosa posibilidad de
celibato, según la constante tradición53.
concretar la diaconía cristiana ante el mundo y de fortalecer el servicio
evangelizador de la Iglesia.
30 Las razones que lo determinaron fueron: el deseo de enriquecer a la
Iglesia con las funciones del ministerio diaconal que de otro modo, en
Las diversas experiencias de los círculos diaconales de Friburgo, Viena,
muchas regiones, difícilmente hubieran podido ser llevadas a cabo; la
París y de los distintos movimientos anteriores al concilio abogaron por la
intención de reforzar con la gracia de la ordenación diaconal a aquellos que
restauración del diaconado; acentuaron cinco aspectos:
ya ejercían de hecho funciones diaconales; la preocupación de aportar
ministros sagrados a aquellas regiones que sufrían la escasez de clero.
24 Una mejora cualitativa del servicio de la Iglesia a través de la
complementación del oficio del sacerdote con servidores auxiliares.
50
DignLque successibus de inferiori gradu per gratiam tuam capere potiora mercatur.
25 Una fuerte preocupación de los Obispos misioneros por contar con Mohlberg L. C. (ed), Sacramentarium Veronense = Rerum Ecclesiasticarum Documenta,
servidores autóctonos estables para diversas tareas litúrgico- misioneras. series maior, fontes I, Roma 1956. n. 951.
51
Cf. Concilio de Trento, Sesión X (XXIII) XIII, Decreto De reformatione, c. 17: Conciliorum
46 Oecumenicorum Decreta.
El venerable Veda, Rabano Mauro, Alcuino, Hugo de San Víctor, Ruperto de Deutz.
47
Cf. Alcuino, Disputatio puerorum en PL 100, 1132; Cf. Amalario, Líber off. III, 18, 5, en
Hanssens, ST 139, 309; Ruperto de Deutz, De div. Off. 1, 36 en, PL 170, 3.

11
Desde aquí, se ha multiplicado al respecto las indicaciones y las
orientaciones del Magisterio y el ministerio diaconal, que en otro tiempo
estuvo en la Iglesia sin aparecer como grado propio y permanente de la
jerarquía, y reducido al diaconado transitorio, como etapa previa al
presbiterado; se ha recuperado, y debe cada vez más, actualizar su identidad
y poner de manifiesto en la Iglesia las dimensiones de ministerio apostólico
que le dieron origen y consistencia ministerial propia.

31 Su restauración obedece, por tanto, a la esencia misma del diaconado,


que reclama su presencia en la vida de la Iglesia, antes que a la ausencia
circunstancial de otros ministerios. Como afirma Puebla: “La misión y
función del diácono no se han de medir con criterios meramente
pragmáticos, por estas o por aquellas acciones que pudieran ser ejercidas por
ministros no ordenados o por cualquier bautizado; ni tampoco solo como
una solución a la escasez numérica de presbíteros que afecta a América
Latina. Su conveniencia se desprende de una contribución eficaz a que la
Iglesia cumpla su misión salvífica por medio de una más adecuada atención
a la tarea evangelizadora.

52
Cf. Pío XII, Alocución a los participantes en el II Congreso Internacional sobre el
Apostolado de los seglares, 5 de octubre de 1957: AAS 49 (1957) 925.
53
LG 29.
54
Puebla 698.

12
A. NORMAS BÁSICAS DE LA FORMACIÓN DE LOS El diacono es delineado como:
DIÁCONOS PERMANENTES
• Un ministro jerárquico que recibe la imposición de manos no en orden
32 En el contexto de nuestra Iglesia venezolana se ofrece un itinerario
al sacerdocio sino en orden al ministerio58.
formativo, respetando las legítimas diferencias, los programas educativos
elaborados por las Diócesis, sin menoscabar la creatividad y singularidad de
• Un ministro confortado con gracia sacramental propia y en
cada Iglesia particular, en sintonía con el camino universal de la Iglesia en
comunión con el Obispo y su presbiterio.
su magisterio y que ha ofrecido la Congregación para la Educación Católica
en su Ratio íundamentalis institutionis diaconorum permanentium55. El ministerio jerárquico es la señal de la unidad interna y reciproca de
Cristo cabeza con su Iglesia.
La Identidad Teológica específica del Diácono
El diaconado es pues de derecho divino y forma parte del sacramento único
33 El sacramento del orden configura con Cristo mediante una gracia del orden, desde el momento en que fue aceptado y llevado a cabo por la
especial del Espíritu Santo a fin de servir de instrumento a Cristo a Iglesia.
favor de su Iglesia. Por la ordenación recibe la capacidad de actuar
como representante de Cristo, Cabeza de la Iglesia, en su triple 36 Cristo confirió a los Apóstoles los poderes y las atribuciones necesarias
función de sacerdote, profeta y rey56. a la vida y a la acción de la Iglesia. Ella estableció, movida por el
Espíritu de Cristo, las formas del triple ministerio recibido de la
34 De la concepción teológica del diaconado, se ofrece las coordenadas para consagración y misión de Cristo y los límites de esta participación en el
determinar y orientar el itinerario formativo y, al mismo tiempo, señala la ministerio sacramental.
meta a seguir.
37 Un ministro que participa del servicio de la Iglesia en sus tres acciones
Si bien las referencias de una teología del diaconado existen, y son muy fundamentales (liturgia, palabra, caridad) como intérprete de las
claras, es necesario desarrollarlas y profundizarlas. necesidades y de los deseos de las comunidades cristianas, inspirador
del servicio, o sea, de la diaconía de la Iglesia ante las comunidades
Un Ministerio Jerárquico cristianas locales. La identidad específica del diácono está entonces en
ser signo sacramental de Cristo Siervo y en inspirar “la diaconía”
35 El sacramento del ministerio apostólico comporta tres grados. De hecho de la Iglesia.
el ministerio eclesiástico de institución divina es ejercido en diversas
categorías por aquellos que ya desde antiguo se llaman Obispos, 38 La restauración del diaconado permanente es una ocasión
presbíteros, diáconos57. providencial para que este orden vuelva a tomar el puesto que le
55
corresponde en el grado inferior de la jerarquía; constituye, además, un
Al respecto: Pablo VI, Canta Apostólica Sacrum diaconatus ordinem del 18 de junio de
importante enriquecimiento para la misión de la Iglesia en los distintos
1967: AAS 59 (1967) 697-704 (particularmente los capítulos 2 y 3) [= SDO]; Sagrada
Congregación para la Educación Católica, Carta circular Come é a conoscenza, del 16 de ambientes de la familia, del trabajo, de la educación, de las diversas
julio de 1969; AP VII, b; CIC 236; NBFD 1 y las diversas directrices de la Conferencia estructuras pastorales ya existentes.
Episcopal de Venezuela: Decreto sobre Diaconado Permanente; Normas complementarias
para Venezuela del Código de Derecho Canónico; Decreto sobre las partes de la Liturgia
de las Horas que deben ser rezadas por los Diáconos Permanentes ( orden general de la 56
Catecismo de la Iglesia Católica 1581. [= CEC].
iglesia). 57
Cf. Concilio Tridentino, De sacr. Ordinis, c. 2; Dz 958 (1765) y can 6: Dez 966 (1776); LG
28.
58
LG 29

13
espíritu de servicio en la Iglesia dando testimonio de él por medio de
personas que han recibido la gracia de un sacramento para ello.
39 El diácono es colaborador del Obispo, en orden a complementar el
ministerio del Obispo y del presbítero, especialmente en el testimonio de
El Diácono y la Iglesia diocesana
caridad y de solicitud por los necesitados. El carisma propio del diácono
consiste en suscitar y animar en los cristianos su propia vocación de
40 El diaconado permanente es participación sacramental en el ministerio
servicio, entendido este tanto en el orden de la solidaridad y de la
de Cristo, en el marco de la Iglesia diocesana: como ministerio
misericordia, como en el orden de la evangelización y de la edificación de
ordenado, la participación se da en comunión con el Obispo, a cuyo
la comunidad eclesial. El diácono es signo especial del servicio de la
cuidado pastoral se encomienda esa porción del Pueblo de Dios. Por
Jerarquía al Pueblo de Dios y del servicio de toda la comunidad de
eso, aunque el diaconado permanente haya sido decidido y
bautizados, con sus Pastores, al Evangelio que se anuncia a los pobres59.
aprobado por la legislación canónica universal y por la Conferencia
Episcopal, sigue siendo una opción para cada Iglesia local.
Es la diaconía, tanto de la Cabeza como de los demás miembros del
Cuerpo, la que se concentra en este ministerio colocado como un orden
41 La opción por el diaconado permanente se ha de enmarcar en el
medio entre los grados superiores de la Jerarquía eclesiástica y el
contexto de una eclesiología de acuerdo con las orientaciones del
restante Pueblo de Dios. Dicho servicio encuentra toda su fuerza
Concilio Vaticano II y del Magisterio posconciliar. La misión del
expresiva en la Eucaristía. Ella constituye la epifanía de Cristo Siervo y de
diaconado permanente sólo puede cumplirse en el marco de una
la Iglesia servidora. La vinculación inseparable entre la Eucaristía y el
pastoral orgánica de cada Iglesia diocesana.
lavatorio de los pies, el servicio de Dios y de los hermanos, se patentiza en
la actividad del diácono que vincula ministerialmente la comunidad a la
42 Dentro del Plan Pastoral de cada Diócesis debe especificarse la opción
celebración eucarística y la proyecta caritativamente hacia aquellos que
por el diaconado permanente y señalarse el proceso que se ha de seguir
dentro y fuera de ella reclaman la misericordia. De estas dimensiones
para su implantación. La opción deberá esclarecer el perfil de diácono
deberán concluirse sus actividades propias en las missa cum diácono, de
y del servicio que se quiere lograr en el marco de la pastoral.
modo que ésta adquiera el esplendor de una auténtica celebración
dominical y sea cúlmen y a la vez fuente del servicio de todo el Pueblo de
El Diácono y la Parroquia
Dios.
43 La diaconía de Cristo y de la Iglesia se hace concreta y operante en la
Por tanto, el diaconado permanente se ha restablecido fundamentalmente
comunidad fundamental de los fieles, célula primaria de la
porque los órdenes son el episcopado, el presbiterado y el
Diócesis: la parroquia.
diaconado60 y parece conveniente que un orden sagrado no quede
reducido a sólo un estadio pasajero mientras se recibe el presbiterado y con
La parroquia realiza una función en cierto modo integral de la
ello la Iglesia signifique de modo mejor y más evidente todavía que la
Iglesia, ya que acompaña a las personas y familias a lo largo de su
caridad de la que vive es un don de Dios, el servicio del diácono es el
existencia, en la educación y crecimiento de su fe. Es centro de
servicio de la Iglesia sacramentalizado61.
coordinación y de animación de comunidades, de grupos y

61
59 Juan Pablo II, Alocución a los diáconos permanentes de U.S.A. Detroit (19 de septiembre
Lc 7, 23.
60 de 1987), n. 3: Enseñanzas, X, 3 (1987), 656.
Cf. CIC 1009, 1. El Concilio de Trento afirma: si alguno dijere que en la Iglesia Católica no
existe una jerarquía, instituida por ordenación divina, que consta de obispos, presbíteros y
ministros, sea anatema (Doctrina sobre el Orden can. 6).

Una razón más, se da por la urgente necesidad pastoral de promover el


14
“Esta misma comunidad parroquial es llamada a acompañar el
itinerario de cada uno da sus miembros hacia el diaconado con el
movimientos. Aquí se abre más el horizonte de comunión y apoyo de la oración y de un adecuado camino de catequesis que, al
participación. La celebración de la Eucaristía y demás sacramentos mismo tiempo que sensibiliza a los fieles hacia este ministerio,
hace presente de modo más claro, la globalidad de la Iglesia. Su proporciona al candidato una valiosa ayuda para su discernimiento
vínculo con la comunidad diocesana está asegurado por la unión vocacional”64.
con el Obispo que confía a su representante (normalmente el
párroco), la atención pastoral de la comunidad. 46 La acción pastoral de la comunidad eclesial debe ser
necesariamente global, orgánica y articulada65. Fuera de ella, el
La parroquia viene a ser para el cristiano el lugar del encuentro, de diácono corre el peligro de quedarse sin una identidad pastoral propia,
fraterna comunicación de personas y de bienes, superando las sujeto a los servicios que sobre la marcha se le indiquen, con las
limitaciones propias de las pequeñas comunidades. En la parroquia consecuencias que de ello se derivan.
se asumen, de hecho, una serie de servicios que no están al
alcance de las comunidades menores, sobre todo en la dimensión Participación del Ministerio Jerárquico
misionera y en la promoción de la dignidad de la persona humana,
llegando así, a los migrantes más o menos estables, a los 47 El diácono recibe la imposición de las manos y es asistido por una
marginados, a los alejados, a los no creyentes y; en general, a los gracia sacramental especial, que le hace participe y representa el ministerio
más necesitados62. de Cristo, injertado en el sacramento del orden, no para la celebración
eucarística, sino para el servicio66.
El ministerio de la comunidad lo reciben los Obispos, quienes, junto
con sus colaboradores, los presbíteros y los diáconos, presiden en 48 La doctrina católica expresada en la liturgia, el magisterio y la
nombre de Dios a la grey de la que son pastores, como maestros práctica constante de la Iglesia, reconocen que existen dos grados
de doctrina, sacerdotes del culto sagrado y ministros de gobierno 63. de participación ministerial en el sacerdocio de Cristo: el
Así el diácono es pastor de la comunidad parroquial, como colaborador del episcopado y el presbiterado. Por eso, el término “sacerdos”
Obispo, subordinado al párroco, que hace las veces del Obispo, y en designa, en el uso actual, a los Obispos y a los presbíteros, pero no
comunión con los demás presbíteros que sirven a la comunidad. a los diáconos. Sin embargo la doctrina católica enseña que los
grados de participación sacerdotal (episcopado y presbiterado) y el
44 En esta estrecha comunión de obediencia y colaboración ministerial grado de servicio (diaconado), los tres son conferidos por un acto
con el párroco, el diácono permanente completa y amplía el ministerio sacramental llamado “ordenación”, es decir, por el sacramento del
del Obispo y de los presbíteros, en aquello que le es específico por la orden67 que realiza en quien la recibe una específica conformación con
gracia sacramental recibida: ser testigo de Cristo Siervo y animar la Cristo, Señor y siervo de todos.
diaconía de la Iglesia. A partir de esta relación básica se entienden, de
un lado, la responsabilidad del párroco y de la comunidad parroquial La tarea del diácono es ser intérprete de las necesidades y de los deseos de
en la promoción, formación, ministerio y sustentación de los diáconos las comunidades cristianas y animador del servicio, o sea, de la diakonia
permanentes, y de otro lado, las responsabilidades propias del diácono que es parte esencial de la misión de la Iglesia.
dentro de la vida y misión de la parroquia.
La materia de la ordenación diaconal es la imposición de las manos por
45 La parroquia es el ámbito en el que ordinariamente se ha de desarrollar parte del Obispo; la forma la constituyen las palabras de la
la vocación y la misión del diácono permanente.
62
Puebla 644. 66
Cf. LG 28; Pontificale Romanum, De ordinatione Episcopi Presbyterorum et Diaconorum,
63
LG 20. editio typica altera, Typis Polyglottis Vaticanis 1990, 101, n. 179 de praenotanda. [= PR].
64
NBFD27. 67
CEC 1554.
65
Medellín 15, 9.

15
oración consecratoria, que se articula en los tres momentos de la solemne del bautismo; en la conservación y distribución de la Eucaristía
anámnesis, de la epíclesis y de la intercesión68. para los demás, la lleva a los enfermos; porta el viático a los agonizantes;
celebrando la exposición y bendición con el Santísimo Sacramento,
• La anámnesis (que recorre la historia de la salvación centrada en Cristo) asistiendo y bendiciendo el matrimonio por delegación general o específica
recuerda a los «levitas», refiriéndose al culto, y a los «siete» de los del Obispo o del párroco71, en presidir el rito de los funerales y de la
Hechos de los Apóstoles, refiriéndose a la caridad. sepultura, en la administración de los sacramentales72 y asiste durante las
celebraciones litúrgicas al Obispo o al presbítero en todo lo que le compete,
• La epíclesis es la forma esencial para el sacramento y consiste en las según las normas de los diferentes rituales. El servicio de santificar se
palabras: te suplicamos, oh Señor, infundas en ellos el Espíritu extiende también al cuidado pastoral de los enfermos, en las celebraciones
Santo, que los fortalezca con los siete dones de tu gracia, para que sagradas de la Palabra de Dios73 y en la de la Liturgia de las Horas.
cumplan fielmente la obra del ministerio. En ellas, se expresa la
naturaleza del orden diaconal y se pide a Dios la fuerza de los siete dones El servicio de regir, “se ejerce en la dedicación a las obras de
del Espíritu Santo para que el ordenando esté en condiciones de imitar a caridad y de asistencia y en la animación de comunidades o
Cristo como “diácono”. sectores de la vida eclesial, especialmente en lo que concierne a la
caridad Este es el ministerio más característico del diácono”74.
• La intercesión pidiendo una serie de virtudes que no sólo los cualifica a
ellos mismos, sino que inciden también en su actividad diaconal y se Conviene subrayar que estas tareas no son distintas a las de los demás
exhorta a una vida generosa y casta. miembros de la jerarquía en cuanto a su naturaleza, sino distintas en cuanto
a su grado de responsabilidad. Y hay que evitar que estos munera se
El Ministerio del Diácono vuelvan tres especializaciones. Conviene conservar la unidad de estas tres
actividades dentro de la misión diaconal que, no sólo, las implica a las tres,
49 De acuerdo con la tradición eclesial, el diácono se caracteriza por el sino que es responsabilidad, mantenerlas unidas.
ejercicio del triple munera (tareas o servicios) propios del ministerio
ordenado: La Espiritualidad Diaconal

El servicio de enseñar: está llamado a proclamar la Escritura e instruir y 50 La espiritualidad del diácono se presenta esencialmente como
exhortar al pueblo69. Esto se expresa por la entrega del libro de los espiritualidad de servicio. El modelo por excelencia es Cristo siervo, que
Evangelios, prevista en el rito mismo de la ordenación70. vivió totalmente dedicado al servicio de Dios, por el bien de los hombres.

El servicio de la Palabra, en la misión evangelizadora del diácono, toma 51 Por la sagrada ordenación, el diácono es constituido en la Iglesia Icono
muchas formas diversas a las de la homilía o al anuncio de la Palabra en el vivo de Cristo Siervo. Su santidad consistirá en hacerse servidor generoso
contexto de la liturgia, ya que ésta se amplía en la enseñanza de la y fiel a Dios y a los hombres, especialmente de los
catequesis, en cada una de las pastorales especializadas; en las diversas
etapas de la formación presacramental; en los diversos medios de 72Cf. LG 29; SDO 22; CIC 861§ 1; 910, 911, 2; 943; NBFPD 9.
comunicación y en el medio profesional o laboral. 73 Cf. SC 35, 4; Directorio para las celebraciones dominicales en ausencia del presbítero
28. 74 Cf. LG 29, NBFD 9.
68
Cf. PR 131-132.
69 Cf. LG 29, NBFD 9.
70 Cf. PR 133; Cf. SDO 22; CIC 757; NBFPD 9.
71 Cf. CIC 1108§ 1; 111; NBFPD 9.

El servicio de santificar se lleva a cabo en la oración, en la administración


16
más pobres y de los que sufren; su compromiso ascético se orientará a porvenir del ministerio pastoral en la Iglesia local, conviene oír
adquirir aquellas virtudes que requieren el ejercicio de su ministerio: una prudentemente el parecer del consejo presbiteral y, si existe, el del consejo
vida orante, sobria, humilde, servicial y llena de caridad fraterna. pastoral. Las reuniones de la vicaría foránea o zona pastoral, serán
igualmente un marco adecuado para una consulta más amplia al clero.
52 La espiritualidad debe integrarse armónicamente en cada caso con la
Es aconsejable, para ello, que el Obispo conforme un equipo de estudio y
espiritualidad correspondiente al propio estado de vida, adquiriendo
de exploración que le presente para su aprobación un plan de desarrollo del
connotaciones diversas según sea vivida por un casado, por un viudo, por
diaconado en la Iglesia diocesana.
un célibe, por un religioso, por un consagrado en el mundo.
57 La formación para el diaconado permanente es tarea que implica a toda
La Formación para el Diaconado Permanente la Iglesia, donde el primer signo e instrumento del Espíritu de Cristo es el
Obispo propio76. Él es el responsable último del discernimiento y de la
53 Todo hombre bautizado, que haya completado su iniciación cristiana y
formación77.
que libremente experimente el llamado para el orden de los diáconos, luego
de haber realizado un prudente y sabio discernimiento, de ejercer obras de
58 La formación para el diaconado permanente es responsabilidad del
apostolado, ser acompañado por un sacerdote y haber sido aceptado por el
Obispo diocesano:
Obispo, o en su defecto los responsables de la formación, puede iniciar el
itinerario de formación.
• Promover una adecuada catequesis a la comunidad de los fieles, a los
presbíteros, a los seminaristas y religiosos.
54 Dentro de la formación para el diaconado permanente se entiende por
aspirante, todo varón que previa solicitud al Obispo, o en su defecto a un
• Proveer las estructuras necesarias para la labor formativa, nombrar una
responsable de la formación, está dispuesto a asumir un proceso de
comisión diocesana que le ayude como responsables directos de la
discernimiento vocacional para iniciar posteriormente un proceso
formación o, valorar las estructuras formativas de otras Diócesis.
académico de formación al ministerio diaconal.
• Aprobar y aceptar a los candidatos.
55 Por candidato se entiende aquel que luego de comenzar los estudios
académicos y asumir la formación de todas las áreas propias y luego de
• Discernir acerca de la autenticidad de un candidato a la ordenación
recibir el rito litúrgico de la admisión, es aceptado por el Obispo para su
diaconal y llamar a los candidatos a la ordenación.
promoción posible al orden del diaconado.
• Asignar los ministerios específicos conformes con la identidad diaconal.
El obispo y la formación del diácono
• Fomentar la vinculación efectiva de los diáconos al clero diocesano y a
56 El Obispo diocesano, teniendo en cuenta sus necesidades
los organismos pastorales.
concretas y la situación específica de su Iglesia particular es libre para
determinar si debe o no introducir el diaconado permanente 75. Tratándose, • Velar con solicitud por la adecuada sustentación de los diáconos según
sin embargo, de un juicio que afecta indudablemente el las diversas situaciones.
75
Cf. SDO 3: NBFD 16.
76
personal (Cf. CIC 266§ 1,295) y el ordinario castrense. Cf. Juan Pablo II, Const apost. S
Al Obispo diocesano se equiparán al respecto aquellos que tienen confiada la prelatura
pirítuali militum curae del 21 de abril de 1986, art 1,1, II, 1: AAS 78 (1986) 482-483.
territorial, la abadía territorial, el vicariato apostólico, la prefectura apostólica y la 77
Cf. CIC 1025; 1029.
administración apostólica erigida de manera estable (Cf. CIC 368,381§2), la prelatura

17
61 El tutor80, debe ser elegido por el director para la formación, nombrado
• Procurar la atención a la formación permanente de quienes ya han sido por el Obispo, y puede ser un diácono o un presbítero de probada
ordenados. experiencia y nombrado por el Obispo, tiene como tarea:

• Realizar evaluaciones periódicas amplias, sobre la base de la ratio • Acompañar a cada aspirante y a cada candidato que se le asigne.
nacional y la experiencia adquirida, que permitan introducir los correctivos
necesarios para un mejor desarrollo de este ministerio con el fin de redactar • Seguir de cerca el camino de cada uno, ofreciéndole su ayuda y consejo
y actualizar periódicamente un reglamento diocesano particular. para la solución de los problemas que se presenten y para la
personalización de los distintos períodos formativos.
Los órganos de la formación
• Colaborar con el director para la formación en la programación de las
59 Las personas que, bajo la dependencia del Obispo y en estrecha diversas actividades educativas y en la elaboración del juicio de idoneidad
colaboración con la comunidad diaconal, tienen una responsabilidad que es preciso presentar al Obispo.
especial en la formación de los candidatos al diaconado permanente son: el
director para la formación, el tutor (donde el número lo requiera), el 62 El director espiritual81 es elegido por cada aspirante o candidato, y
director espiritual y el párroco o el ministro al que se le confía el candidato deberá ser aprobado por el Obispo. Su cometido es:
para el tirocinio diaconal78.
• Discernir la acción interior que el Espíritu realiza en el alma de los
60 El director para la formación79, es nombrado por el Obispo, elegido llamados y, al mismo tiempo, acompañar y animar su conversión continua.
con sumo cuidado, debe ser hombre de fe viva y de fuerte sentido eclesial,
tener amplia experiencia pastoral y haber dado pruebas de prudencia, • Dar consejos concretos para lograr la madurez de una auténtica
equilibrio y capacidad de comunión; debe poseer sólida competencia espiritualidad diaconal.
teológica y pedagógica. Tiene la tarea de:
• Ofrecer estímulos eficaces para adquirir las virtudes que a ella van
Coordinar a las distintas personas comprometidas en la formación. unidas.

• Presidir y animar toda la labor educativa en sus varias dimensiones. 63 El párroco82, u otro ministro, es elegido por el director para la
formación de acuerdo con el equipo de formadores, y teniendo en cuenta
• Relacionarse con las familias de los aspirantes y de los candidatos las diferentes situaciones de los aspirantes y candidatos. Es de desear que
casados y con sus comunidades de proveniencia. todos los sacerdotes y particularmente los párrocos con los que entran en
contacto, el aspirante o el candidato esté dispuesto a:
• Presentar al Obispo, una vez escuchado el parecer de cada uno de los
formadores, excluido el director espiritual, el juicio de idoneidad sobre los • Ofrecer una viva comunión ministerial.
aspirantes para su admisión entre los candidatos, y sobre los candidatos
para su promoción al orden del diaconado.

81
NBFD23.
78
NBFD20. 82
NBFD24.
79
NBFPD 21.
80
NBFD22.

18
• Iniciar y acompañar en la planeación y ejecución de la pastoral humana, en la iniciación a la vida espiritual, en el estudio teológico y en la
parroquial, especialmente en aquellos servicios que más corresponden a la experiencia pastoral.
vocación diaconal.
La misma comunidad debe caracterizarse por su profunda espiritualidad, su
• Analizar periódicamente el trabajo realizado y ayudar con sus aportes y sentido de comunión, su espíritu de servicio e impulso misionero y por el
evaluaciones desde la práctica pastoral, al desarrollo del diaconado ritmo bien determinado de encuentros y de oración.
permanente en la Diócesis y al delineamiento de la figura pastoral del
diácono. 66 La familia está invitada a acompañar el camino formativo con la
oración, el respeto, el buen ejemplo de las virtudes domésticas y la ayuda
• Informar sobre el desarrollo del tirocinio del candidato a los espiritual y material, sobre todo en los momentos difíciles. Incluso en el
responsables de la formación. caso de padres y familiares indiferentes o contrarios a la opción vocacional,
la confrontación clara y serena con la posición del aspirante o candidato y
• Apoyar la formación de los candidatos, tanto con el servicio de tutoría los incentivos que de ahí se deriven, pueden ser de gran ayuda para que la
para sus estudios, como facilitando el tiempo para los desplazamientos a
vocación madure de un modo más consciente y firme84. A los aspirantes y a
los encuentros y cursos.
los candidatos casados se debe procurar hacer que la comunión conyugal
contribuya eficazmente a fortalecer su camino de formación hacia la meta
• Profundizar cada vez más en la teología del diaconado permanente y
del diaconado.
transmitirlo a todos los fieles de la parroquia.
Perfil de los aspirantes y los candidatos al diaconado permanente
• Todo presbítero ha de ofrecer a los diáconos una acogida fraternal y
efectiva dentro de la vida y misión de la comunidad parroquial y ha de
67 La invitación o llamada de Dios al diaconado permanente necesita
estimular el desarrollo de su carisma y ministerio pastorales. Permitiendo
discernimiento, porque la vocación, más que la certeza de una llamada es
realizar los encargos que le son propios a cada ministro, tanto en la liturgia
la generosidad y capacidad para una respuesta. El discernimiento de la
como en las demás tareas evangelizadoras.
Iglesia es, por tanto, decisivo para la elección de la vocación; y mucho
más, por su significado eclesial, para elegir una vocación al ministerio
64 Los profesores83 contribuyen notablemente a la formación de los
ordenado.
futuros diáconos:
En el discernimiento de las vocaciones al diaconado permanente han de
• Nutren la fe de los candidatos y los preparan para la tarea de maestros del
tenerse presentes los requisitos que son de orden general y los que atañen
pueblo de Dios.
al particular estado de vida de los llamados.
• Se esfuerzan por adquirir la competencia necesaria y suficiente capacidad
Cualidades Humanas y Evangélicas
pedagógica.
68 Las cualidades humanas del candidato son marcadas por el apóstol
• Testimonian con la vida la verdad que enseñan.
Pablo, cuando afirma: “los diáconos deben ser dignos, sin doblez, no
dados a beber mucho vino ni a negocios sucios; que
65 La misma comunidad de formación de los diáconos permanentes
debe prestar una valiosa ayuda a los aspirantes y a los candidatos al
diaconado en el discernimiento de su vocación, en la maduración 84
NBFD27.

83
NBFD25.

19
guarden el Misterio de la fe con una conciencia pura. Primero se les
• “Además, los candidatos al diaconado deben integrarse vitalmente
someterá a prueba y después, si fuesen irreprensibles, serán
en una comunidad cristiana y haber practicado con laudable
diáconos... Los diáconos sean casados una sola vez y gobiernen
empeño obras de apostolado”91.
bien a sus hijos y su propia casa. Porque los que ejercen bien el
diaconado alcanzan un puesto honroso y grande entereza en la fe
Formación Académica y Cultural
de Cristo Jesús”85. La Didajé, por su parte aconseja: Elegíos Obispos y
diáconos dignos del Señor, hombres pacíficos, desinteresados,
• Los candidatos al diaconado permanente “pueden provenir de todos
veraces y probados”86. Y San Policarpo dice: “Los diáconos deben ser
los ambientes sociales y ejercer cualquier actividad laboral o
sin mancha, como ministros de Dios y de Cristo, y no de hombres;
profesional a condición de que ésta, según las normas de la Iglesia
no calumniadores, ni de doble palabra, ni amantes del dinero;
tolerantes en todo, misericordiosos, diligentes; procediendo y del juicio prudente del Obispo, no desdiga del estado diaconal” 92.
conforme a la verdad del Señor que se hizo servidor de todos”87. Cuando se trata de ambientes rurales o marginados, deberá buscarse que el
candidato tenga un nivel cultural tal que le permita asimilar debidamente
los contenidos de la formación y pueda comunicarse pastoralmente de
69 La tradición de la Iglesia ha ido completando y precisando los
manera apropiada con el grupo humano al que va a servir. Deberá prestarse
requisitos que confirman la autenticidad de una llamada al diaconado:
una especial atención en la selección de aspirantes, especialmente cuando
“Sólo deben ser ordenados aquellos que... tienen una fe íntegra,
se trata de profesionales líderes y que han de ejercer, posteriormente, su
movida por una recta intención que se expresa en la búsqueda de
ministerio en medios ideologizados o descristianizados, o con tareas
un servicio sincero a Dios y la salvación espiritual distanciándose
pastorales especializadas.
de toda personal conveniencia, poseen la ciencia debida, gozan de
buena fama y costumbres intachables, virtudes probadas”88. • Deben estar dispuestos a recibir una esmerada preparación y
Además, “entre las cualidades humanas hay que señalar: la
formación93. Además, deben llegar a conocer todo lo concerniente al
madurez síquica, la capacidad de diálogo y de comunicación, el
diaconado y las obligaciones que lleva consigo este ministerio94.
sentido de responsabilidad, la laboriosidad, el equilibrio y la
prudencia”89.
• La actividad laboral o profesional debe conciliarse en la práctica con los
compromisos de formación y el desempeño real del ministerio.
• “Entre la virtudes evangélicas tienen especial relieve: la oración, la
piedad eucarística y mariana, un sentido de Iglesia humilde y
Otros Requisitos
fuerte, el amor a la Iglesia y a su misión, el espíritu de pobreza, la
capacidad de obediencia y de comunión fraterna, el celo apostólico,
• Deben estar libres de cualquier tipo de irregularidad e impedimento95.
la servicialidad, la caridad hacia los hermanos”90.
95 Para un justo, adecuado y oportuno discernimiento de los candidatos, los responsables
85
1 Tim 3, 8-10.12-13 de la formación y los aspirantes a la sagrada orden deben conocer, estudiar e indagar lo
86
Didajé XV, 1, en Cuadernos Phase 75 (1996) 20. que dice el Código de Derecho Canónico en los cánones 1040-1042 acerca de las
87 Carta de San Policarpo a los Filipenses V, 2, en Martin T. (ed) Textos Cristianos Primitivos, irregularidades y de los impedimentos para la ordenación. Los impedimentos perpetuos: 1)
Salamanca 1991, 117. Quien padece alguna forma de amnesia u otra enfermedad psíquica, por la cual, según el
88 CIC 1051§ 1. parecer de los peritos, queda incapacitado para desempeñar rectamente el ministerio. 2)
89 NBFD32. Quien haya cometido el delito de apostasía, herejía o cisma (CIC 1041§2. Cf. CIC 1330;
90 Idem. también 194§1, 2 y 1364§1,1336). 3) Quien haya atentado matrimonio, aún sólo civil,
91 NBFD33. estando impedido para contraerlo, bien por el propio vínculo matrimonial, o por el orden
92 NBFD 34; CIC 285§l-2; 289; SOD III, 17: AAS 59 (1967) 701. sagrado o por voto público perpetuo de castidad, bien porque lo hizo con una mujer ya
93 Cf. CIC 236, 1032§3. unida en matrimonio válido o ligada por ese mismo voto. 4) Quien haya cometido
94 CIC 1028. Cf. DMVD 22-42. homicidio voluntario o procurado el

20
• El candidato casado requiere del consentimiento de la esposa, que deberá
• AI diaconado permanente “pueden ser admitidos, ante todo, hombres poseer, además, las condiciones y virtudes que la hagan una apta
célibes o viudos, pero también hombres que viven en el sacramento del colaboradora en el ministerio de su marido y en el testimonio que de él se
matrimonio”96, a los que se preferirán dadas las características mismas del espera. Su consentimiento se ha de fundar sobre la base de una adecuada
diaconado permanente. información acerca del significado y de las consecuencias prácticas de la
ordenación diaconal para la pareja. El consentimiento, a ser posible, deberá
Cuando se trata de hombres célibes, por ley de la Iglesia, confirmada por el llevar el apoyo afectivo y práctico de la esposa, de modo que garantice que
mismo Concilio Ecuménico, están obligados a observar la ley del celibato97. la vida y ministerio conyugales no serán diezmados sino particularmente
Cuando se trate de hombres casados se exige un período de diez años como enriquecidos con el ministerio diaconal104.
edad del matrimonio previa a la ordenación98. Esto con el deseo de
promover solamente a los que, después ya de varios años en matrimonio, • La familia del aspirante y del candidato debe ser testimonio de un hogar
hayan demostrado regir bien su casa, por tener una esposa y unos hijos que cristiano, en el que tanto la educación de los hijos como toda la vida
llevan una vida verdaderamente cristiana y gozan de fama intachable99. familiar sea auténtico signo para las demás familias.

Cuando se trata de viudos pueden ser admitidos sólo si han provisto o • Las condiciones económicas del aspirante y del candidato deben ser
demuestren estar en condiciones de proveer adecuadamente al cuidado estables o solvente, ya que, como línea general, el diácono dará su servicio
humano y cristiano de sus hijos 100. “Recibida la ordenación, los gratuitamente, mientras no se destinen a un servicio de tiempo completo.
diáconos, incluso los promovidos en edad más madura, quedan Deberá tratarse de hombres ya convenientemente situados en su propio
inhabilitados para contraer matrimonio en virtud de la disciplina de la ambiente de vida y en el trabajo profesional que les procure el sustento.
Iglesia”101. También los diáconos casados, si quedasen viudos, son
jurídicamente inhábiles para contraer un nuevo matrimonio102. I. Itinerario de la Formación al Diaconado Permanente

Quien ha enviudado durante la formación debe discernir al menos durante Los Aspirantes
cinco años, contados a partir de la muerte de la esposa, antes de asumir los
compromisos que contrae la ordenación. 70 El hombre que libremente aspira al diaconado permanente, y reúna las
condiciones propias para este ministerio, deberá ser presentado al Obispo
• “El candidato al diaconado permanente que no esté casado sólo por su propio párroco de residencia o por un sacerdote con cargo pastoral, en
puede ser admitido a este orden cuando haya cumplido al menos nombre de la comunidad. Lo debe hacer acompañando la candidatura con la
veinticinco años; quien esté casado, únicamente después de haber exposición de las razones que la apoyan, y con un curriculum vitae y
cumplido al menos treinta y cinco años”103. de pastoral del aspirante.

97 Cf. Pablo Vi, Carta apostólica Sactum diaconatus ordinem del 18 de junio de 1967, II, 4:
aborto habiéndose verificado éste, así como todos aquellos que hubieran cooperado AAS 59 (1967) 699; LG 29; NBFD 36.
positivamente. 5) Quien dolosamente y de manera grave se mutiló a sí mismo o a otro, o 98 SDO, III, 13. Cf. NBFD, 37.
haya intentado suicidarse. 6) Quien haya realizado un acto de potestad de orden reservado 99 SDO, III, 13; NBFD, 30, 36, 37. Cf. 1 Tm 3, 8-10. 12-13.
a los obispos o presbíteros, sin haber recibido ese orden o estándole prohibido su ejercicio 100 NBFD, 38.
por una pena canónica declarada o impuesta (CIC 1041§6. Cf. también CIC 1378§2 -3, y 101 101 SDO 16; NBFD. 38.
1384). Los Impedidos simplemente: 1) Quien desempeña un cargo o tarea de administración 102 AP. VI.
que se prohíbe a los clérigos. 2) El neófito (salvo parecer contrario del Ordinario). Cf. NBFD, 103 CIC 1031§2; SDO II, 5; III, 12; NBFD 35.
35, nota 39. 104 SDO III, 11; CIC 1031§2; 1050§3; NBFD 37.
96 DMVD59.

21
Este a su vez deberá formular por escrito también una petición para la estructurado que permita realizar un “discernimiento libre y responsable,
admisión como aspirante. El Obispo admite o no al aspirante al período sin dejarse condicionar ni por intereses personales ni por presiones
propedéutico.
externas de cualquier tipo”106.
El Período Propedéutico 74 “Al término del período propedéutico, el director para la
formación, o en su defecto el responsable del periodo propedéutico,
71 “Con la admisión entre los aspirantes al diaconado comienza un después de haber consultado al equipo de formadores, y teniendo
período propedéutico, que deberá tener una duración conveniente. en cuenta todos los datos que posee, presentará al Obispo propio
Es un período en el que se deberá hincar a los aspirantes en un un informe que refleje los rasgos de la personalidad de los
más profundo conocimiento de la teología, de la espiritualidad y del
aspirantes y, si se lo piden, también un juicio de idoneidad”107.
ministerio diaconales y se les invitará a un discernimiento más
atento de su llamada”105. 75 El Obispo inscribe entre los candidatos al diaconado sólo a aquellos de
los que haya conseguido, sea en virtud de su conocimiento personal, sea
Este periodo permitirá al aspirante, y a su familia en el caso de hombres por los informes recibidos de los educadores, la certeza moral de
casados, sopesar los desafíos de la vocación diaconal y madurar la opción idoneidad.
por el sagrado ministerio.
76 Para iniciar la formación como candidato, la Conferencia Episcopal
72 El responsable del período propedéutico es el director para la determina exigir como formación básica previa el haber concluido y
formación, quien según los casos, puede delegarlo en otro sacerdote y aprobado al menos la educación media secundaria (bachiller) dada las
contar con el apoyo de uno o más tutores. características culturales en la que se ha desempeñar el futuro ministro y la
responsabilidad que asume en su formación permanente.
• Los aspirantes han de constituir una comunidad propia, con un ritmo
adecuado de encuentros y de oración, que prevea también momentos El rito litúrgico de admisión de los candidatos al orden del
comunes con la comunidad de los candidatos. diaconado
• Deben estar acompañados por un director espiritual aprobado. 77 “La admisión de los candidatos al orden del diaconado se
realiza mediante un rito litúrgico particular, con el cual el que aspira
• Se debe mantener contactos con el párroco de cada uno para el tirocinio al diaconado manifiesta públicamente su voluntad de ofrecerse a
pastoral. Dios y a la Iglesia para ejercer el orden sagrado; la Iglesia., por su
parte, al recibir este ofrecimiento, lo elige y lo llama para que se
• Se procurará promover encuentros con la esposa e hijos de los aspirantes prepare a recibir el orden sagrado, y de este modo sea admitido
casados para cerciorarse de las disposiciones para aceptar, compartir y
regularmente entre los candidatos al diaconado” 108. “Por su carácter
acompañar la vocación de su esposo.
público y su significado eclesial, el rito debe ser valorado
adecuadamente, y celebrado, a ser posible, en día festivo. El
73 El programa debe prever encuentros de oración, conferencias,
momentos de reflexión y de intercambio orientados a favorecer la aspirante debe prepararse a él con un retiro espiritual”109.
objetividad del discernimiento vocacional, según un plan bien

108
105
106 NBFD, 41. NBFD 45; AP Introducción; CIC 1034§1. El ritual se encuentra en PR 170-179.
109
106
106 NBFD 44; cf. CIC 1026; NBFD 47.
107
NBFD 44; cf. CIC 1051§1.

22
“El rito litúrgico de admisión debe ir precedido de una petición de los temas o se puedan servir de los medios modernos de comunicación.
adscripción entre los candidatos, escrita y firmada manuscrita por el
mismo aspirante, deberán expresar claramente la intención de servir 81 La metodología para la formación doctrinal conjuga diversos
a la Iglesia durante toda la vida en una determinada circunscripción elementos: visión general de determinados temas, en un curso presencial;
territorial. La petición debe ser aceptada igualmente por escrito por estudio personal de los temas específicos en materiales que se entregarán a
el Obispo propio”110. los candidatos; bibliografía básica y al alcance, para lecturas
complementarias sobre los temas del curso y un módulo de evaluación por
“La adscripción entre los candidatos al diaconado no da derecho áreas o períodos de formación.
alguno a recibir la ordenación diaconal. Tan solo es un primer
reconocimiento oficial de los signos positivos de la vocación al 82 “El candidato ha de ser fiel a su compromiso de dirección espiritual con
diaconado, que debe ser confirmado durante los siguientes años de el propio director espiritual aprobado”116.
formación”111 .
83 “Es necesario acompañar, evaluar, y, si fuera preciso, modificar el
Los Candidatos tirocinio pastoral de cada uno de los candidatos”117.
78 En virtud de su aceptación, el candidato ha de prestar especial 84 “El programa de formación debe integrar armónicamente las
atención a su vocación y al desarrollo de la misma; y adquiere el diversas dimensiones formativas (humana, espiritual, teológica y
derecho a las ayudas espirituales necesarias para poder cultivar la pastoral), estar bien fundamentado teológicamente, tener una
vocación y seguir la voluntad de Dios, sin poner condición alguna112. específica finalidad pastoral y adaptarse a las necesidades y a los
planes pastorales locales”118.
Para todos los candidatos, el período de formación debe durar al
menos tres años, además del período propedéutico 113 según el plan 85 Puesto que el clima fundamental en el cual ha de desarrollarse la
establecido por la Conferencia Episcopal, que se llevará a cabo, donde vocación diaconal es el de la comunidad conyugal y familiar, y el de la
las circunstancias lo permitan, en el contexto de una viva participación en la participación apostólica en la parroquia, “se ha de implicar en las
comunidad de los candidatos, contando con un calendario concreto de formas que se consideren oportunas, a las esposas y a los hijos de
encuentros de oración y de formación y de momentos comunes con el grupo los candidatos casados, y así mismo también a las comunidades de
de aspirantes114. procedencia”119.
79 Los modelos de formación podrán proveer encuentros formativos y Se ha de buscar la manera de que los candidatos casados tengan una sólida
académicos en las horas de la tarde, durante el fin de semana, en los espiritualidad conyugal que les permita integrar: vida familiar y compromiso
períodos de vacaciones, etc.115. apostólico, armonía en el hogar y testimonio evangelizador para la
comunidad. Ayudará enormemente la participación de las parejas en algún
80 Donde los factores geográficos presenten dificultades especiales, se movimiento o grupo de pastoral familiar que les estimule a mejorar sus
deben pensar otros modelos, que se desarrollen en un período de tiempo relaciones en el hogar y a proyectarse apostólicamente. Es fundamental
más largo, se podrá conformar entre varios candidatos grupos de estudio involucrar, a las
que les facilite ayudarse mutuamente en el desarrollo de
115
110
NBFD 48. Cf. NBFD 51.
116
111
NBFD 48; CIC 1034§1; AP la; DMVD 2. Cf. NBFD 54.
117
112
AP 1, c., cf. CIC 1034. Ibidem.
118
113
NBFD 49, cf. CIC 236. Cf. NBFD 55.
119
114
NBFD 51. NBFD 56.

23
esposas de los candidatos en un programa de formación específico, que
compete desarrollar en cada Diócesis y que les prepare a su futura misión de
88 Desde el inicio del proceso de la formación, y a lo largo de ella, el
colaboración y de apoyo al ministerio del marido120. candidato debe proveer y los responsables de la formación deben recopilar
en una carpeta los siguientes documentos: 126
Los Ministerios del Lectorado y del Acolitado
• Una solicitud escrita y firmada pidiendo su admisión a la formación al
86 “Antes de que el candidato sea promovido al diaconado, es necesario
diaconado permanente.
que haya recibido y haya ejercido durante el tiempo conveniente los
ministerios de lector y de acólito para prepararse mejor a las futuras
• Las partidas de bautismo, de confirmación y matrimonio del candidato127
funciones de la palabra y del altar”121.
(en el caso de ser viudo el certificado de defunción de la esposa), además
de la partida de matrimonio canónico de sus padres.
“Los candidatos al lectorado y al acolitado, por sugerencia del
director para la formación, dirigirán una petición de admisión,
• Los certificados, al menos globales, de los estudios antes de
libremente escrita y firmada, al Ordinario”122.
comenzar su formación con miras a la orden sagrada.128 Y la certificación
de que se encuentra empleado sabiendo que debe velar por sus seguridad
Realizada la aceptación, el Obispo procederá a conferir los ministerios de
social.
lector y de acolito, que pueden celebrarse de preferencia en la santa misa, o
también en una liturgia de la Palabra, después de la homilía según el rito del
• Los certificados de las diversas ramas de la formación eclesiástica, con su
Pontifical Romano123.
respectiva calificación129.
87 La institución de los ministerios del lectorado y del acolitado deberá
• Una hoja con sus datos personales, una fotografía y sus referencias
hacerse después de haber realizado el área de formación doctrinal
familiares.
correspondiente: la institución de lector, después de los cursos sobre la
diaconía profética y la institución de acólito después de los cursos sobre
• Los certificados civiles que pudieran tener relación con la formación,
la diaconía cultual. Estos ministerios ayudarán al candidato a acceder de
como por ejemplo el referente al servicio militar.
forma gradual y responsable al ministerio ordenado. Entre la institución de
lector y acolito es oportuno que transcurra un intervalo de seis
• Certificado médico acerca de su salud física, expedido luego del examen
meses124 “y entre el acolitado y la ordenación al diaconado de una realizado antes de su ingreso y antes de proceder a la ordenación130.
misma persona, debe haber (igualmente) un espacio por lo menos
de seis meses”125. • Un certificado psicológico, si hubiera razón para pedirlo131.
Documentación de cada Candidato

120
Cf. NBFD 56. canónicamente facultados para llamar a las sagradas órdenes, sobre los escrutinios acerca
121
NBFD 57. de la idoneidad de los candidatos, del 10 de noviembre de 1997, anexo I, 5; NBFD, 60 -63. 127
122
NBFD 58. Cf. CIC 241§2; 1033; 1050§3.
128
123
Cf. PR 170; NBFD 58. CIC 1050§1.
129
124
Cf. AP. II; Pablo VI, Carta Apostólica Ministeria quadam del 15 agosto de 1972, XI; CIC Cf. CIC 1032§3.
130
1035§1; CE 490, 790-820; NBFD, 57. Cf. CIC 241§1; 1051§1.
131
125
Cf. CIC 1035§2; NBFD 59. Cf. CIC. 241; 642; 1041§1; 1044§2; 1051§1; 1052§2, 3.
126
Cf. Sagrada Congregación para el culto divino y la Disciplina de los Sacramentos, Carta
circular a los Excimos y Rvdmos señores obispos Diocesanos y demás Ordinarios

24
• Los informes escritos del director del respectivo centro de formación, en
el caso en que el candidato haya tenido en él un tiempo de formación antes
Se busca educarlos para que adquieran y perfeccionen una serie de
de ingresar en la actual132. cualidades humanas que les permitan ganarse la confianza de la comunidad,
ejercer con serenidad el servicio pastoral y facilitar el encuentro y el diálogo.
• Las cartas de recomendación del o los sacerdotes que han apoyado al
candidato en su discernimiento vocacional133. Las cartas deben ser enviadas Educarlos a amarla verdad, la lealtad, el respeto a la persona, el
directamente a la casa de formación y no por medio del candidato. sentido de la justicia, la fidelidad a la palabra dada, la verdadera
compasión, la coherencia y, en particular, al equilibrio de juicio y de
• Los certificados de la curia diocesana acerca de la admisión como comportamiento136.
candidato a las órdenes sagradas, de la celebración de los ministerios de
lector y acolito. “De particular importancia para los diáconos, llamados a ser
hombres de comunión y de servicio, es la capacidad para
• Las evaluaciones o informes semestrales o anuales sobre cada candidato, relacionarse con los demás. Esto exige que sean afables,
elaborados por el equipo de formadores. hospitalarios, sinceros en sus palabras y en su corazón, prudentes y
discretos, generosos y disponibles para el servicio, capaces de
• La documentación de cada escrutinio (admisión, ministerios, ofrecer personalmente y de suscitar en todos relaciones leales y
diaconado). fraternas, dispuestos a comprender, perdonar y consolar. Un
candidato que fuese excesivamente encerrado en sí mismo, huraño
• El candidato al diaconado permanente que esté casado debe presentar un e incapaz de mantener relaciones normales y serenas con los
documento escrito y firmado por la esposa, en que ella declare que demás, debería hacer una profunda conversión antes de poder
consiente en la ordenación diaconal de su marido y tiene clara conciencia
encaminarse decididamente por la vía del servicio ministerial”137.
de lo que implica el ministerio diaconal134.
90 La madurez afectiva, supone el descubrimiento de la centralidad del
• Se debe exigir, previo a la ordenación, un examen canónico, del cual amor en la propia existencia y la lucha victoriosa sobre el propio egoísmo.
debe quedar acta, en el que se indague la recta intención del candidato, su Un amor que compromete a toda la persona, a nivel físico, psíquico y
voluntad de recibir los ministerios y orden sagrada, su conocimiento de la espiritual y que exige, por tanto, pleno dominio de la sexualidad, que debe
naturaleza, obligaciones y respectivas funciones referentes a estos ser verdadera y plenamente personal y que, por ello, favorezca la estima y
compromisos, y a la libertad del candidato135. el amor a la castidad138.
II. Las dimensiones de la formación “Para los candidatos célibes, vivir el amor significa ofrecer la
totalidad del propio ser, de las propias energías y de la propia
Formación Humana solicitud a Jesucristo y a la Iglesia. Es una vocación
comprometedora, que debe tener en cuenta las inclinaciones de la
89 La formación humana tiene como finalidad modelar la personalidad afectividad y los impulsos del instinto, y que, por tanto, necesita de
de futuros ministros para que desde su vida y acción sirvan de puente a los renuncia y de vigilancia, de oración y de fidelidad a una regla de vida
demás en el encuentro con Jesucristo. bien precisa. Una ayuda decisiva puede venir de la existencia de
132
Cf. CIC241§3. verdaderas amistades, que
133
Cf. CIC 1051§2.
134
Cf. CIC 1031§2; 1050§3. NBFD No. 61. 136
PDV43.
135
CIC 1051. Cf. CIC 1028, DMVD 22-42. 137
NBFD 67.
138
PDV44.

25
representan una valiosa ayuda y un providencial apoyo para vivir la y de pobreza; la sensibilidad ante las necesidades del prójimo, sobre todo los
propia vocación. más pobres, enfermos y necesitados, la mística del servicio, el sentido de
encarnación y de consagración, el amor a la Iglesia y la obediencia al
Para los candidatos casados, vivir el amor significa entregarse a sí Obispo.
mismo a la propia esposa, en una pertenencia recíproca, con un
vínculo total, fiel e indisoluble, a imagen del amor de Cristo a su La formación espiritual del futuro diácono, por tanto, debe verificar la
Iglesia; significa al mismo tiempo acoger a los hijos, amarlos y experiencia y reforzarla, para insertar en ella los rasgos específicos de la
educarlos, e irradiar la comunión familiar a toda la Iglesia y a toda la espiritualidad diaconal: “el descubrimiento y la vivencia del amor
sociedad. Es una vocación puesta hoy a dura prueba por la de Cristo siervo, que vino no para ser servido, sino para servir”140.
preocupante degradación de algunos valores fundamentales y por la
exaltación del hedonismo y de un falso concepto de libertad. Para 94 Este camino espiritual se ha de incrementar con:
ser vivida en su plenitud, la vocación a la vida familiar debe ser
alimentada por la oración, por la liturgia y por el diario ofrecimiento • El reconocimiento de la presencia de la Virgen María, modelo de servicio
de sí mismo”139. a Dios y a los hombres, a la que se ha de invocar con el rezo diario del
Rosario, como madre y auxiliadora.
91 Es necesario la educación de la conciencia moral, que prepara a
escuchar la voz de Dios en lo profundo del corazón y a adherirse • La participación diaria, o al menos frecuente, dentro de las obligaciones
firmemente a su voluntad. familiares y profesionales, de la celebración eucarística.
Se debe tomar en cuenta las cualidades humanas de cada candidato, su • La celebración periódica del sacramento de la Penitencia.
capacidad para relacionarse, su madurez afectiva, su formación para la
libertad y educación de la conciencia moral. • La práctica diaria de la lectio divina para aprender a conocer la Palabra
de Dios cada vez más profundamente y a buscar en ella el alimento
Formación Espiritual constante de su vida espiritual. Igualmente la práctica de la revisión de
vida con la comunidad de formación y a nivel de la familia.
92 El fin de la formación espiritual es promover el desarrollo de la nueva
vida recibida en el Bautismo. Se comprende como la obra del Espíritu que, • Además, la recitación de la oración de la Iglesia, la Liturgia de las Horas.
con el concurso de diversas mediaciones, va transformando
misteriosamente la vida del candidato y lo va configurando 95 Los medios para la formación espiritual:
progresivamente con Cristo Servidor.
• Los retiros mensuales y los ejercicios espirituales anuales.
93 Salvaguardando la prioridad de la espiritualidad conyugal como punto
de partida para los candidatos casados y en el marco donde ya se ha vivido • Las instrucciones programadas según un plan orgánico y progresivo,
una cierta experiencia de vida espiritual, esta formación debe conducir al que tenga en cuenta las diversas etapas de la formación.
reconocimiento de la acción del Espíritu, la escucha y meditación de la
Palabra de Dios que llevan a interiorizar aquellos valores evangélicos que • El acompañamiento espiritual, que debe ser asiduo.
definen el ser típicamente diaconal: la sencillez de corazón, la donación
total y gratuita de sí mismo, la elección de un estilo de vida de • Vivir en una actitud de conversión continua.
participación

140
139
NBFD 68. NBFD 72.

26
• Adquirir los rasgos propios de la espiritualidad diaconal, alimentándose • Conocer técnicas de comunicación y de animación de reuniones, ser
en los escritos de la espiritualidad clásica y de los santos. capaz de expresarse en público y de estar en condiciones de guiar y
aconsejar.
• Realizar una síntesis armónica entre el estado de vida, la profesión y el
ministerio.
98 Teniendo presente los anteriores criterios143, los contenidos deberán
tener en consideración cuatro áreas: la situacional, la diaconía profética, la
• Compartir con las esposas regularmente en los encuentros de formación
diaconía cultual y la diaconía caritativa.
espiritual y promover iniciativas apropiadas para sensibilizar a los hijos al
ministerio diaconal.
Para el área situacional:
Formación Doctrinal
• Cuestiones filosóficas.
96 “La formación doctrinal es una dimensión necesaria de la
• Estudio de problemas económicos y políticos.
formación diaconal, en cuanto ofrece al diácono un alimento
substancioso para su vida espiritual, y un precioso instrumento para
• Sociología religiosa.
su ministerio. Ella es particularmente urgente hoy ante el desafío de
la nueva evangelización a la que está llamada la Iglesia en esta
• Antropología cristiana.
hora. La indiferencia religiosa, la confusión de los valores, la
pérdida de convergencias éticas, el pluralismo cultural, exigen que
• Pastoral para América Latina.
aquellos que están comprometidos en el ministerio ordenado
posean una formación amplia y profunda”141. • Visión panorámica del Concilio Vaticano II.
Se ha de excluir una preparación apresurada o superficial, porque las tareas • Sectas y grupos religiosos en América Latina.
de los diáconos son de tal importancia que exigen una formación sólida y
eficiente. Para el área de diaconía profética:
97 La preparación doctrinal se ha de organizar según los siguientes
• Introducción a la Sagrada Escritura, la teología del Antiguo y del Nuevo
criterios142: Testamento; el uso de la Escritura en la predicación, en la catequesis y, en
general, en la actividad pastoral.
• Estar en capacidad de dar razón de la fe y adquirir una fuerte conciencia
eclesial. • Iniciación al estudio de los Padres de la Iglesia, y a un primer contacto
con la historia de la Iglesia.
• Ser formado para los deberes específicos del ministerio.
• Teología fundamental, con el conocimiento de las fuentes, de los temas y
• Adquirir la capacidad para enjuiciar las situaciones, y para realizar una de los métodos de la teología, la exposición de las cuestiones relativas a la
adecuada inculturación del Evangelio. Revelación y el planteamiento de la relación entre fe y razón, que prepara a
los futuros diáconos para explicar la racionalidad de la fe.

141
NBFD 79.
143
142
NBFD 80. Cf. NBFD 81-84; Sagrada Congregación para la Educación Católica, Carta circular Come é a
conoscenza, del 16 de julio de 1969, 2.

27
misionera de la Iglesia en la historia. Se lleva a cabo como disciplina
• Teología dogmática, con sus diversos apartados: trinitaria, creación, teológica específica, y con un tirocinio práctico:
cristología, pneumatología, eclesiología, ecumenismo, mariología y
escatología. • La praxis litúrgica: administración de los sacramentos y de los
sacramentales, el servicio del altar.
• Pedagogía catequística.
• La proclamación de la Palabra en los varios contextos del servicio
Para el área de la diaconía cultual: ministerial: kerigma, catequesis, preparación a los sacramentos, homilía.

• Introducción a la Liturgia. • El compromiso de la Iglesia por la justicia social y la caridad.

• Liturgia de las Horas. • La vida de la comunidad, en particular, la animación de agrupaciones


familiares, pequeñas comunidades, grupos, movimientos, etc.
• Teología espiritual.
Además se ofrecen conocimientos técnicos, que preparen para actividades
• Sacramentos. ministeriales específicas:

• Derecho Canónico. • Psicología

Para el área de la diaconía caritativa: • Homilética

• Ministerios. • Canto sagrado

• Pastoral Orgánica. • Administración eclesiástica

• Moral cristiana, en sus dimensiones personales y sociales y, en particular, • Informática


la doctrina social de la Iglesia.
100 Se debe prever para cada candidato un tirocinio práctico gradual,
• Animación de comunidades y grupos. variado y evaluado continuamente, que le permita conocer sobre el terreno
cuanto ha aprendido en el estudio.
El número de horas de lecciones, impartidas, no debe sea inferior a mil144,
los cursos fundamentales se concluirán con un examen y el tiempo de la La Ordenación Diaconal
formación con uno final completivo145.
101 “Al analizar el período formativo, el candidato 146 que, de
Formación Pastoral acuerdo con el director para la formación, crea reunir los requisitos
necesarios para ser ordenado, puede dirigir al propio Obispo
99 La formación pastoral tiene como fin el estudio de los principios, de los competente una
criterios y de los métodos que orientan la acción apostólico-
146
Cf. Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Carta
144
NBFD 82. Circular, o.c. Anexo II.
145
NBFD 82.

28
declaración redactada y firmada de su puño y letra, en la que haga
• Para el diaconado el resultado de las proclamas que se hayan realizado
constar que va a recibir el orden espontánea y libremente, que
con suficiente anticipación en la o las parroquias que parezca oportuno149.
conoce las obligaciones que contrae y expresa el deseo de
dedicarse de modo perpetuo al ministerio eclesiástico, al mismo
tiempo solicita específicamente que pide ser admitido al orden del Actos a cumplir antes de la ordenación
diaconado”147.
103 Antes de la ordenación se deben haber cumplido los siguientes actos:
Escrutinio
• Haber recibido los sacramentos de la iniciación cristiana150.
102 Para llevar a cabo el escrutinio se ha de recabar la siguiente
documentación: • Haber sido admitido como candidato por el Obispo propio, el de la
Diócesis en la que tiene domicilio o el de la Diócesis a la cual ha decidido
• Informe que el director para la formación debe presentarle sobre las dedicarse151, con el rito litúrgico de la admisión 152, previa solicitud escrita y
cualidades necesarias (en el ordenando) para recibir el orden, es firmada de su puño y letra, y que ha de ser aceptada también por escrito por
decir, doctrina recta, piedad sincera, buenas costumbres y aptitud la misma autoridad.
paira ejercer el ministerio; e igualmente, después de la
investigación oportuna, hará constar su estado de salud física y • Haber recibido y ejercido durante un tiempo conveniente (en un intervalo
psíquica148. de 6 meses) los ministerios de lector y acólito153.

• Un informe del párroco donde tiene su domicilio la familia del • Es necesario que quien va a ordenarse goce de la debida
candidato, o la del propio candidato si no vive con su familia. libertad. 154. Y así lo debe expresar en la carta que dirige al Obispo
propio para solicitar el sacramento del orden del diaconado155.
• Un informe del sacerdote responsable del lugar o institución en que el
candidato presta su colaboración pastoral. • Que se realicen los escrutinios prescritos156. Se deja a la prudencia del
superior competente la conveniencia de anunciar públicamente quiénes van
• Otros informes que el director del centro de formación estime del caso a ordenarse, a efectos de recabar informes; y lo propio sucede con los otros
recabar. medios de información157.

• El parecer, dado por escrito en forma absolutamente secreta, • El candidato que no esté casado, antes de ser admitido al diaconado, ha
personal y separadamente de algunos de sus compañeros de curso y en el de asumir públicamente, ante Dios y ante la Iglesia, la
que se exprese clara y motivadamente, a ser posible, la opinión positiva o
155
negativa acerca de la idoneidad del candidato. Cf. CIC 1036. Las Instrucciones, Quam ingens. del 27 de diciembre de 1930: AAS 23 (1931)
120-129; y Quantum religionis, del 1 de diciembre de 1931: AAS 24 (1932) 74-81, dadas
respectivamente por la Sagrada Congregación de los Sacramentos a los Ordinarios locales y
147
Cf CIC 1036. Cf. AP V; NBFD 60. la Sagrada Congregación de los Religiosos establecieron que el candidato a la orden de
148
Cf. CIC 1051§1. diácono manifieste recibir la orden, por escrito autógrafo dirigido al Ordinario, que actúa sin
149
Cf. CIC 1051§2. coacción, espontánea y libremente (Cf. AP I a y V).
156
150
Cf. CIC842§2. El Rector de la casa de formación, ha de certificar que el candidato posee las cualidades
151
CIC 1016 y 1019. necesarias para recibir el Orden, es decir, doctrina recta, piedad sincera, buenas costumbres
152
Cf. AP I, a: PR 170; Caeremoniale Episcoporum 479 -489, Editio typica, Librería Editrice y aptitud para ejercer el ministerio sacerdotal; e igualmente, después de la investigación
Vaticana 1995 [= CE]. oportuna, hará constar su estado de salud física y psíquica (CIC 1051§1).
157
153
Cf. AP, II; Pablo VI. Carta Apostólica Ministeria quadam del 15 agosto de 1972, XI: CIC CIC 1051§2.
1035, 1; CE 490, 790-820: NBFD, 57.
154
CIC 1026.
29
obligación del celibato según la ceremonia prescrita158. La ceremonia es ser manuscrita y expresada con palabras propias, no copiada de un módulo.
puramente declarativa, de forma que, si no se efectúa, se adquiere de todos
modos el compromiso del celibato por la recepción del diaconado. 106 Los respectivos documentos de la profesión de fe, el juramento de
fidelidad y la declaración personal acerca de la libertad y compromisos
• Hacer los ejercicios espirituales, al menos durante cinco días, en el lugar deben ser firmados con la propia mano del candidato y ser archivados en
y de la manera que lo determine el Ordinario 159. Los ejercicios espirituales la carpeta personal, adjuntándolos a la documentación de la respectiva
constituyen un elemento importante para que el candidato verifique sus ordenación.
disposiciones y se prepare inmediatamente para un paso tan trascendental.
Una vez terminados los ejercicios, si la ordenación se difiere, por más de Requisitos canónicos para el diaconado
tres meses, es muy conveniente volver a rehacer los ejercicios espirituales.
107 Requisitos para la validez de la ordenación: Se admite como
104 Para proceder a la ordenación el Obispo debe tener constancia de que candidato a la ordenación sagrada del diaconado, 162 y tan sólo la puede
se han recibido los documentos prescritos y de que se ha probado de recibir válidamente, el varón que está bautizado.
manera positiva la idoneidad del candidato, mediante la investigación
realizada según el derecho160. La idoneidad del candidato ha de ser probada 108 Requisitos para la licitud de la ordenación. Ser célibe, viudo o que
con argumentos positivos: no basta que no conste nada en contra. viva en el sacramento del matrimonio y que responda libremente a la
llamada vocacional, se empeñe en recibir la formación para responder de
Actos a realizar en la proximidad de la ordenación manera cualitativa a ella.
105 Antes de que un candidato reciba la ordenación diaconal, debe realizar 109 Nadie se ordena para su propia personal devoción, sino para el
los siguientes actos161, que convienen que sean públicos y que se realicen servicio de la comunidad. Por eso no cabe ordenar a quien, a juicio del
ante el pueblo cristiano, durante la celebración de una Santa Misa o de una propio Obispo, no sea considerado útil para el ministerio de la Iglesia. En
liturgia de la Palabra, luego de la homilía: principio se supone útil a todo aquel que reúna las debidas condiciones y
está dispuesto a aceptar y desempeñar la tarea que le encomienda su
• Pronunciar personalmente la profesión de fe católica, ante el Obispo Ordinario163.
diocesano o su delegado.
El rito de ordenación diaconal
• Prestar el juramento de fidelidad.
110 El rito de ordenación diaconal viene dispuesto en el Pontifical
• Emitir una declaración personal acerca de la libertad para recibir la Romano164. Para la validez de la ordenación se requiere la imposición de
sagrada ordenación y acerca de la clara conciencia en lo que se refiere a las las manos del Obispo unida a la oración consecratoria prescrita en los
obligaciones y compromisos que ella implica de por vida, especialmente libros litúrgicos165.
acerca del sagrado celibato. Esta declaración debe
158
111 Procúrese darle el relieve particular del diaconado permanente no sólo
Cf. CIC 1037; AP VI; PR 126; NBFD, 36 y 63.
159
CIC 139.
como ministerio instituido en la Iglesia, sino como una forma
160
CIC 1029 y 1052.
161
Cf. Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de lo s Sacramentos, Carta 162
Cf. CIC 1024.
Circular, o.c. Anexo IV. 163
Cf. CIC274§2.
164
PR 123-148.
165
Cf. CIC 1009§2.

30
esencial de seguimiento de Jesucristo, quien fue el primer diácono, el primer Ordinario propio, para que se anote la ordenación en el libro especial que se
servidor de todos. No ha venido para que le sirvan, sino a servir y dar su
guardará en el archivo169.
vida en rescate por todos (Cf. Mt 10, 45; Jnl3,15). En el día de la ordenación
de los diáconos permanentes se debe facilitar la participación de la
El Ordinario del lugar, tratándose de seculares, debe comunicar la
comunidad en la que está inserto el candidato con vistas a una
ordenación al párroco del lugar del bautismo de cada ordenando, para que lo
sensibilización de los fieles y al fomento de su espíritu de servicio, y
anote en el libro de bautismos170.
particularmente, la presencia y aprobación pública de las esposas de los
candidatos casados. Durante el rito dese un realce especial a la participación
de las esposas y de los hijos de los ordenandos casados.

Tiempo y lugar de la celebración de la ordenación

112 La ordenación ha de celebrarse generalmente en la catedral, sin


embargo, por razones pastorales, puede tener lugar en otra iglesia u
oratorio. Se debe invitar a clérigos y a otros fieles, de manera que asista a
la celebración el mayor número posible166.

113 Siguiendo la tradición, se prescribe a modo de exhortación la


ordenación en domingo o día de precepto, pero no de manera taxativa. El
favorecer la asistencia de un mayor número de fieles, la coincidencia con la
fiesta de un Apóstol, o de la Bienaventurada Virgen María o un Santo
diácono son razones pastorales suficientes para celebrarla en otro día. La
ordenación diaconal debe celebrarse tan sólo en una misa solemne167.

Inscripción y certificado de la ordenación realizada

114 Una vez terminada la ordenación, deben anotarse, en un libro especial


cuidadosamente custodiado en la curia del lugar, dónde se ha administrado
el sacramento, el nombre de cada ordenando y del ministro que lo ordenó,
así como el lugar y el día de la ordenación168.

115 El Obispo debe dar a cada ordenando un certificado auténtico de la


ordenación recibida; y si éstos fueron ordenados con dimisorias por un
Obispo ajeno, mostrarán a su vez ese documento a su

166
CIC 1011.
167
Cf. CIC 1010.
168
CIC 1053§1.
169
CIC 1053§2.
170
CIC 1054; Cf. 535§2.

31
presidida por el Obispo, y al servicio de la misión de este en su Iglesia
particular.
B. DIRECTORIO PARA EL MINISTERIO Y LA VIDA DE LOS
DIÁCONOS PERMANENTES 120 La comunidad diaconal es el espacio vital para reavivar
continuamente la gracia recibida en la ordenación, conforme a la invitación
116 El Directorio para el Ministerio y la Vida de los Diáconos del apóstol: te recomiendo que reavives la gracia de Dios que está
Permanentes se fundamenta en cuatro grandes principios provenientes de la en ti por la imposición de mis manos171.
naturaleza del ministerio ordenado: La necesidad de una norma y de un
proyecto de vida, la importancia de la comunidad diaconal, una experiencia La espiritualidad como raíz de la fecundidad apostólica y pastoral
enraizada para la pastoral y el apostolado y el reclamo a una formación
permanente: 121 A pesar de la imperiosa necesidad de cultivar las capacidades
humanas y de desarrollar las habilidades intelectuales y prácticas necesarias
La necesidad de una norma y de un proyecto de vida para la labor pastoral, la fecundidad y la eficacia del ministro ordenado no
dependen de ellas, sino de su apertura a la acción del Espíritu en su vida.
117 La Iglesia considera que la vida de sus ministros debe regirse por una
norma emanada del Evangelio y de las enseñanzas eclesiales, y que cada Es dél “ser” de donde ha de brotar el “hacer”: de lo interior ha de nacer lo
ministro debe elaborar, con la ayuda del Obispo o de quien él delegue, y de exterior. El Espíritu obra en el interior del creyente haciéndolo crecer en el
su director espiritual, un proyecto de vida adecuado a dicha norma y a sus conocimiento, el amor y el seguimiento del Hijo de Dios, uniéndolo a Él y
circunstancias personales. configurándolo con Él, para que así pueda ser apóstol eficaz y pastor que da
frutos para beneplácito del Padre172.
118 El directorio se justifica tanto cuanto busca a ayudar a vivir el
Evangelio a quienes estén vinculados por él, en sus propias condiciones de De ahí la importancia de la oración para la acción pastoral: “La oración nos
vida. Tratándose de ministros sagrados, su reglamento de vida les ayudará recuerda constantemente la primacía de Cristo y, en relación con él,
a mantener viva, de manera concreta y profunda, la gracia recibida en la la primacía de la vida interior y de la santidad. Cuando no se
ordenación para el servicio del Evangelio, del cual, además de destinatarios respeta este principio, ¿ha de sorprender que los proyectos
y testigos, son servidores consagrados. Por esto, es necesario fundar la pastorales lleven al fracaso y dejen en el alma un humillante
norma de vida en el Evangelio y en la naturaleza del ministerio que han sentimiento de frustración?”173.
recibido, que no es otra que la de Cristo Siervo y Buen Pastor de la Iglesia.
La necesidad de una formación permanente
La importancia de la comunidad diaconal
La formación del Diácono debe ser permanente, puesto que asume el
119 Así como la fe no puede vivirse aisladamente, tampoco el ministerio carácter de “fidelidad a Cristo y a la Iglesia y de conversión continua, fruto
alcanzará su madurez y autenticidad si no se vive comunitariamente con de la gracia sacramental vivida dentro de la dinámica de la caridad pastoral
aquellos que han recibido la misma gracia. La gracia sacramental del propia de cada uno de los grados del ministerio ordenado”174. De esta
diaconado confiere el don de la fraternidad sacramental que debe tomar manera, la formación permanente no es algo
forma en la comunidad de los diáconos,

173
NMI, 38.
174
171
DMVD63.
2 Tim 1,6.
172
Cf. Jn 15,1-8.

32
179
optativo, sino una elección fundamental de carácter obligatorio motivada por Cf. SDO VI. 30; l.c., 703.
la caridad pastoral, y un fruto del sacramento que permite mantener vivo el
sí inicial.

I. El estatuto jurídico del

diácono El Diácono Ministro

Sagrado

122 “El diaconado tiene su origen en la consagración y en la misión


de Cristo, de las cuales el diácono está llamado a participar.
Mediante la imposición de las manos y la oración consecratoria es
constituido ministro sagrado, miembro de la jerarquía. Esta
condición determina su estatuto teológico y jurídico en la Iglesia”175.

La Incardinación

123 Desde el punto de vista disciplinar el bautizado que recibe la


ordenación diaconal se hace clérigo y queda incardinado en la Iglesia
particular para cuyo servicio fue promovido176.

La incardinación se caracteriza como vínculo jurídico constante de servicio


a una concreta porción del pueblo de Dios. Es el derecho a servir a una
Iglesia particular, en la que se sirve a la iglesia universal, evitando así que
haya clérigos acéfalos, sin ordinario o superior propio. Tal derecho asegura
al diácono permanente el ejercicio de otros derechos derivados que su
ordinario debe tutelar y concretar al asignar la función de servicio
inherente a este ministerio.

124 “El diácono que, por justos motivos, desea ejercer el ministerio
en una Diócesis diversa de aquella de la incardinación, debe
obtener la autorización escrita de los dos Obispos”177 o incluso para
incardinarse en ella, deberá seguir en todas las disposiciones canónicas al
respecto178.

125 Es deber del Obispo seguir con particular solicitud a los diáconos de
su Diócesis179. Él se dirigirá con especial premura, proveyendo
175
DMVD 1.
176
Cf. CIC 266; NBFD. 8.
177
DMVD 3.
178
Cf. CIC 267; Cf. DMVD 2 -4.
33
personalmente o mediante un sacerdote delegado suyo, hacia aquellos que,
por su situación, se encuentren en especiales dificultades.

Eventual paso al Presbiterado

126 “La vocación específica del diaconado permanente supone la


estabilidad en este orden y será una rarísima excepción un
eventual paso al presbiterado de diáconos célibes o viudos. La
decisión de admisión al Orden del Presbiterado corresponde al
propio Obispo diocesano, si no hay otros impedimentos reservados
a la Santa Sede180. Sin embargo, dada la excepcionalidad del caso,
es oportuno que él consulte previamente a la Congregación para la
Educación Católica respecto a lo que se refiere al programa de
preparación intelectual y teológica del candidato y la Congregación
para el Clero acerca el programa de preparación pastoral y las
actitudes del diácono al ministerio presbiteral”181.

Fraternidad Sacramental

127 En virtud del orden recibido, los diáconos están unidos entre sí por la
hermandad sacramental en comunión con el Obispo y bajo su autoridad,
en comunión con el Sumo Pontífice. Es una comunidad de ministros,
semejante al presbiterio en cuanto órgano de servicio pero diferente a está.

Se trata de un vínculo de caridad, oración, obediencia, celo y colaboración


ministerial, que exigirá de ellos la conformación de la comunidad diaconal
(presidida por el Obispo)182 y el encuentro periódico para alimentar la
comunión, la vida espiritual, el celo y la eficacia pastoral, además de la
profundización en las ciencias sagradas y en aquellos conocimientos de
importancia para el ministerio.

Obligaciones y Derechos

180
Cf. SECRETARIA DE ESTADO, Carta al Cardenal prefecto de la Congregación para el Culto
Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Prot. N. 122.735, del 3 de enero de 1984.
181
DMVD 5.
182
Cf. CIC 275,1; TE 25-28; DMVD 6, 9, 55, 57.

34
128 El estatuto del diácono comporta también un conjunto de la misión canónica. El ámbito de la obediencia y de la disponibilidad
obligaciones y derechos específicos, a tenor de los cánones. 273- 283 del está determinado por el mismo ministerio diaconal y por todo aquello
Código de Derecho Canónico, con las peculiaridades allí previstas para los
que tiene relación objetiva, directa e inmediata con él”188.
diáconos.
Derecho a un oficio
Obediencia
132 La ordenación diaconal y consiguientemente la incardinación del
129 El rito de la ordenación del diácono prevé la promesa de obediencia
ordenado, le confieren al diácono el derecho a que se le dé oficio y adquiere
al Obispo: ¿Prometes a mí y mis sucesores filial respeto y
la obligación a desempeñarlo fielmente mientras no medie un impedimento
obediencia?183. La obediencia y reverencia que debe el diácono a su legitimo para ello.
Obispo, en virtud de la peculiar naturaleza del ministerio que le es
confiado, tiene que concretarse en su permanente disponibilidad para servir El Obispo procurará garantizar al diácono permanente el ejercicio estable
a la iglesia local que él preside. El diácono, prometiendo obediencia al del ministerio en su iglesia local según sus capacidades personales, las
Obispo, asume como modelo a Jesús obediente 184, sobre cuyo ejemplo condiciones celibatarias o familiares, la formación y la edad.
caracterizará la propia obediencia en la escucha185 y en la radical
disponibilidad. 133 En el decreto mediante el cual se le confiere al diácono el oficio, “el
Obispo le atribuirá las tareas correspondientes a sus capacidades
130 El diácono por esto se compromete sobre todo con Dios a actuar en personales, a la condición celibataria o familiar, a la formación, a la
plena conformidad a la voluntad del Padre; al mismo tiempo se edad, a las aspiraciones reconocidas como espiritualmente válidas.
compromete también con la Iglesia, que tiene necesidad de personas Serán también definidos el ámbito territorial o las personas a las
plenamente disponibles186. En la plegaria y en el espíritu de oración del que dirigirá su servicio apostólico; será igualmente especificado si
cual debe estar penetrando, el diácono profundizará diariamente el don su oficio es a tiempo pleno o parcial, y qué presbítero será
total de sí, como ha hecho el Señor hasta la muerte y muerte de cruz responsable de la “cura animarum relativa al ámbito de su ofició”189.
(Fil 2,8).
134 El desempeño del oficio del diácono casado requiere un sabio y
Esta visión de la obediencia predispone a la acogida de las concretas prudente equilibrio con sus obligaciones familiares y laborales.
obligaciones asumidas por el diácono con la promesa hecha en la
ordenación, según cuanto está previsto por la ley de la Iglesia: Los Estilo de vida sobrio y simple
clérigos, si no les exime un impedimento legítimo, están obligados a
aceptar y desempeñar fielmente la tarea que les encomiende su 135 El diácono permanente ha de vivir la simplicidad y el espíritu de
ordinario187. pobreza como vocación anexa a su ministerio que brota del deseo de imitar
y seguir a Cristo pobre. “Es invitado a vivir un estilo de vida
131 El fundamento de la obligación está en la participación misma
en el ministerio episcopal, conferida por el sacramento del Orden y
por
decisiones. En particular se insiste en que el diácono debe profesar al obispo reverencia y
183
obediencia... el servicio del diácono está dirigido, despues, a la propia comunidad cristiana y
PR 128. Cf. CIC 273. a toda la Iglesia, hacia la cual debe cultivar una profunda adhesión, por motivo de su misión
184
Cf. Fil 2, 5-11. y de su institución divina (JUAN PABLO II, Catequesis del 20 de octubre de 1993, 1056)”.
185
Cf. Heb 10, 5ss; Jn 4, 34. 187
Cf. CIC 274§2; DMVD, 8.
186
“...Quien estuviese dominado por una mentalidad de contestación, o de oposición a la 188
DMVD, 8.
autoridad, no podría cumplir adecuadamente las funciones diaconales. El diaconado no 189
DMVD 8; CIC 274§1; DMVD, 8
puede ser conferido sino a aquellos que creen en el valor de la misión pastoral del obispo y
del presbítero, y en la asistencia del Espíritu Santo que les guía en su actividad y en sus
35
sobrio que se abra a la cultura del dar y favorezca una generosa 195
SD0 17.
caridad fraterna”190.

Sobre el hábito eclesiástico

136 Los diáconos permanentes no están obligados a llevar el hábito


eclesiástico191. Es el Ordinario del lugar quien decide, si lo llevan o no.
Pero en sus funciones litúrgicas si deben llevar las vestiduras
correspondientes a su ministerio.

Derecho para asociarse

“La Iglesia reconoce en el propio ordenamiento canónico el derecho


de los diáconos para asociarse entre ellos, con el fin de favorecer su
vida espiritual, ejercitar obras de caridad y de piedad y conseguir
otros fines, en plena conformidad con su consagración sacramental
y su misión”192.

La asociación fraterna de los diáconos en la comunidad diaconal puede


incluir, y sería muy loable que así fuera, la comunicación de bienes en forma
voluntaria de cuotas o de acción económica cooperativa, especialmente
teniendo en cuenta los momentos de dificultad por las que muchos diáconos
pueden pasar.

Participación en asociaciones y agrupaciones

137 “A los diáconos, como a los otros clérigos, no les está permitida
la fundación, la adhesión y la participación en asociaciones o
agrupaciones de cualquier género, incluso civiles, incompatibles
con el estado clerical, o que obstaculicen el diligente cumplimiento
de su ministerio”. “Evitarán también todas aquellas asociaciones
que, por su naturaleza, finalidad y métodos de acción vayan en
detrimento de la plena comunión jerárquica de la Iglesia; además,
aquellas que acarrean daños a la identidad diaconal y al
cumplimiento de los

190
CIC 282. DMVD 9.
191
DMVD 10; Cf. CIC 278.
192
Cf. CIC 278§l-2, en explicitación del canon 215; DMVD 11.
193
DMVD 11; CIC 278§3; 1374.
194
Cf. CONGREGACIóN PARA EL CLERO, Declar. Quídam Episcopi del 8 de marzo de 1982,
IV: AAS 74 (1982) 624-645.

36
deberes que los diáconos ejercen en el servicio del pueblo de Dios;
y finalmente, aquellas que conspiran contra la Iglesia”193.

138 Serían totalmente incompatibles con el estado diaconal


aquellas asociaciones que quisieran reunir a los diáconos, con la
pretensión de representatividad, en una especie de corporación, o
de sindicato, o en grupos de presión, reduciendo, de hecho, su
sagrado ministerio a una profesión u oficio, comparable a
funciones de carácter profano. Además, son totalmente
incompatibles aquellas asociaciones, que en cualquier modo
desvirtúan la naturaleza del contacto directo e inmediato, que cada
diácono debe tener con su propio Obispo.

Tales asociaciones están prohibidas porque resultan nocivas al


ejercicio del sagrado ministerio diaconal, que corre el riesgo de ser
considerado como prestación subordinada, e introducen así una
actitud de contraposición respecto a los sagrados pastores,
considerados únicamente como empresarios”194.

Actividad Profesional

El diácono permanente, con la ordenación, entra a formar parte del clero de


la Diócesis, aunque no abandona su vida y su profesión civil, siempre que
ésta no desdiga de su sagrado ministerio195. La eventual actividad
profesional o laboral de los diáconos tiene un significado diverso de la de
los fieles laicos196, desde su empeño laboral han de permanecer fieles al
espíritu de su ministerio, debe ser resueltamente misioneros, ejerciendo sus
servicios en el corazón del mundo, con sus hermanos los hombres, “están
llamados de modo particular a hacer que la Iglesia esté presente y
operante en aquellos lugares y circunstancias, en las que ella no
puede ser sal de la tierra sino por medio de ellos”197.

El Poder Civil

196
Cf. JUAN PABLO II, Alocución a los obispos de Zaire en Visita “ad Lámina” (30 de abril
1983), n. 4: Enseñanzas VI, 1 (1983) 1112- 1113; Alocución a los Diáconos permanentes (16
de marzo de 1985) n.2: Enseñanzas, VIII, 1 (1985) 648-650. Cf. también Alocución para la
ordenación de ocho nuevos obispos en Kinshasa (4 de mayo de 1980), nn. 3-5: Enseñanzas,
III 1 (1980), 1111-1114; Catequesis del 6 de octubre de 1993, 951-955.
197
DMVD 12.

37
139 Para facilitar la dimensión misionera del diácono permanente, el 141 Si bien el ministro ordenado debe evitar la participación activa en los
derecho contempla la exención de algunas de las obligaciones prescritas partidos políticos y en la dirección sindical, por las características de
para los clérigos en general. El diácono, no está obligado a privarse de nuestro contexto cultural y social, el derecho universal lo considera posible
aceptar cargos públicos que conllevan una participación en el en situaciones de particular relevancia para la defensa de los derechos
ejercicio de la potestad civil, que si bien no deben ser buscadas, dadas las
de la Iglesia o la promoción del bien común201. Sin embargo si un
condiciones propias de nuestra sociedad, requiere un cuidadoso
diácono permanente asume un cargo deberá estar sujeto a las disposiciones
discernimiento para cada caso, permaneciendo el diácono sujeto a las
de su Obispo.
disposiciones de su Obispo198.
No obstante, queda prohibido, en todo caso, la colaboración con partidos y
En el ejercicio de las actividades comerciales y de los negocios los fuerzas sindicales, que se basan en ideologías, prácticas y coaliciones
diáconos permanentes están en libertad para administrar sus incompatibles con la doctrina católica.
propios bienes temporales o el de terceros. No están obligados a
rendir cuentas de ellos a su Obispo199. La misma iglesia local se ve Al alejarse de la diócesis
libre de responsabilidades ante ellos y no asume ningún compromiso o
carga con obligaciones que el diácono pueda asumir. El diácono debe 142 El diácono, por norma, para alejarse de la Diócesis por un tiempo
procurar con todo ser hombre de un claro testimonio de honestidad y de mayor de tres meses deberá tener autorización del propio Ordinario202.
rectitud de ontológico y que no se encuentre onerado con deudas que no
esté en capacidad de amortizar. Si por algún motivo el diácono permanente ejerce ocasionalmente su
ministerio en otra Iglesia local, en alguna de sus funciones propias, deberá
Los diáconos permanentes siempre tendrán cuidado de valorar cada
contar con el consentimiento del ordinario del lugar o de quien haga sus
situación con prudencia, pidiendo consejo al propio Obispo, sobre todo en
veces, sometiéndose en todo a la vigilancia y autoridad que a ellos
los casos y en las situaciones más complejas.
compete.
140 Algunas profesiones, aunque honestas y útiles a la comunidad,
Sustento y seguridad social
si son ejercidas por un diácono permanente, podrían resultar, en
determinadas circunstancias, difícilmente compatibles con la
143 La mayoría de los diáconos vivirán ordinariamente de su propio
responsabilidad pastoral propia de su ministerio. Por tanto, la
trabajo civil. Sin embargo, cuando sean invitados a limitar la actividad de
autoridad competente, teniendo presente las exigencias de la
su profesión civil para dedicarse al ministerio a tiempo parcial, sin
comunión eclesial y los frutos de la acción pastoral al servicio de
recibir de otra fuente retribución económica, el Obispo proveerá a su
ésta, debe valorar prudentemente cada caso, aun cuando se
economía familiar en la medida en que fuere necesario; pero quienes, por
verifiquen cambios de profesión después de la ordenación diaconal.
ejercer o haber ejercido una profesión civil, ya reciben una remuneración,
“En casos de conflicto de conciencia, los diáconos deben actuar,
deben proveer a sus propias necesidades y a las de su familia con las rentas
aunque con grave sacrificio, en conformidad con la doctrina y la
provenientes de tal remuneración203.
disciplina de la Iglesia”200.
144 El Obispo procurará, igualmente, dar instrucciones precisas a los
Participación En Partidos Políticos
párrocos para que, dentro del espíritu de fraternidad sacramental y

201
198
Cf. CIC 288, referencia a CIC 285§3 -4; DMVD 12. Cf. CIC 287§2 y 288.
202
199
Cf. CIC 285§4, 286 y 288. Cf. CIC 283; DMVD 14.
203
200
Cf. DMDV 12. CIC 281§1; DMVD 18-19.

38
de acuerdo con las circunstancias propias, atiendan a las necesidades de los celebración de la Santa Misa en calidad de “ministro de la sangre”,
diáconos que con ellos cooperan en el ministerio pastoral. No deberá conserva y distribuye la Eucaristía; es guía, en cuanto animador de
descuidarse, en los casos en que el diácono permanente no cuente con
la comunidad o de diversos sectores de la vida eclesial”207.
servicios de asistencia social en su profesión u oficio civil, el que pueda
participar de los servicios con que cuenta el clero diocesano204. Diaconía de la palabra
145 El diácono que, sin culpa, se encuentra privado del trabajo civil debe 148 “El Obispo, durante la ordenación, entrega al diácono el libro de los
exponerlo claramente a su Obispo para buscar posibles soluciones. Evangelios diciendo estas palabras: Recibe el Evangelio de Cristo del
Incumbe por otra parte al Obispo precisar las eventuales obligaciones
cual te has transformado en su anunciador”208.
económicas de la Diócesis con relación a la esposa y a los hijos del diácono
fallecido. Donde sea posible, es oportuno que el diácono suscriba, antes de
“Función del diácono es colaborar con el Obispo y con los
la ordenación, un seguro que prevea estos casos.
presbíteros en el ejercicio del ministerio no de la propia sabiduría,
sino de la Palabra de Dios, invitando a todos a la conversión y a la
Pérdida del Estado De Diácono
santidad”209.
146 "La sagrada ordenación, válidamente recibida, jamás se pierde.
“Para cumplir esta misión los diáconos están obligados a prepararse,
Sin embargo, la pérdida del estado clerical se da en conformidad
ante todo, con el estudio cuidadoso de la Sagrada Escritura, de la
con lo estipulado por las normas canónicas”205.
Tradición, de la liturgia y de la vida de la Iglesia”210.
II. El Ministerio del Diácono
Están obligados a dejarse guiar dócilmente por el Magisterio de aquellos que
son testigos de la verdad divina y católica: el Romano Pontífice y los
Funciones de los Diáconos Obispos en comunión con él, de modo que propongan integral y fielmente el
misterio de Cristo211.
147 La participación diaconal en el único y triple munus de Cristo en el
ministro ordenado se expresa en la tríada: “ministerio” (diaconía) de la
Es propio del diácono proclamar el evangelio y predicar la palabra de
liturgia, de la palabra y de la caridad206.
Dios212. Los diáconos gozan de la facultad de predicar en cualquier parte,
según las condiciones previstas por el Código de Derecho Canónico213.
“El diácono es maestro, en cuanto proclama e ilustra la Palabra de
Esta facultad nace del sacramento y debe ser ejercida con el consentimiento,
Dios; es santificador, en cuanto administra el sacramento del
al menos tácito, del rector de la Iglesia, con la humildad de quien es ministro
Bautismo, de la Eucaristía y los sacramentales, participa en la
y no dueño de la palabra de Dios.
204
CIC 281§2; DMVD 20. “Cuando presidan una celebración litúrgica o cuando según las
205
DMVD 21; Cf. CIC 290-293. normas vigentes214, sean los encargados de ellas, los diáconos den
206
Cf. LG29.
207
JUAN PABLO II, Alocución a los diáconos permanentes (16 de marzo de 1985) n. 2;
Enseñanzas, VIII, 1 (1985), 649; Cf. LG 29; CIC 1008; DMVD 22. 211
LG 25a; DV 10a. Cf. CIC 753, 760.
208
PR 210. Cf. DMVD 23-27. 212
Cf. INSTITUTIO GENERALIS MISSALIS ROMANI 61, editio typica altera 1975 [=IGMR];
209
Cf. PO No. 4 - DMVD 23. MISSALE ROMANUM, ORDO LECTIONIS MISSAE, Praenotanda, n. 8, 24 y 50, ed. typica altera,
210
Cf. Dei Verbum 25; CONGREGACIóN PARA LA EDUCACIóN CATóLICA, Carta circular Come 1981.
é a conoscenza: CIC 760. 213
Cf. CIC 764. DMVD 24.

214
Cf. IGMR 42, 61; Congregación para el Clero, Pontificio consejo para los Laicos,
Congregación para la Doctrina de la Fe, Congregación Para el Culto Divino y la Disciplina de
39
los Sacramentos, Congregación para los obispos, Congregación para la Evangelización de
los

40
gran importancia a la homilía en cuanto anuncio de las maravillas
hechas por Dios en el misterio de Cristo, presente y operante sobre 149 “El rito de la ordenación pone de relieve otro aspecto del
todo en las celebraciones litúrgicas” “Sepan, por tanto, prepararla ministerio diaconal: el servicio del altar”.
con especial cuidado en la oración, en el estudio de los textos
sagrados, en la plena síntoma con el Magisterio y en la reflexión El diácono recibe el sacramento del orden para servir en calidad de
sobre las expectativas de los destinatarios”215. ministro a la santificación de la comunidad cristiana, en comunión
jerárquica con el Obispo y con los presbíteros. “Al ministerio del
“Concedan, también, solícita atención a la catequesis de los fieles en Obispo y, subordinadamente al de los presbíteros, el diácono presta
las diversas etapas de la existencia cristiana, de forma que les una ayuda sacramental, por lo tanto intrínseca, orgánica,
ayuden a conocer la fe en Cristo, a reforzarla con la recepción de los inconfundible. Resulta claro que su diaconía ante el altar, por tener
sacramentos y a expresarla en su vida personal, familiar, profesional su origen en el sacramento del Orden, se diferencia esencialmente
y social. Esta catequesis hoy es tan importante y necesaria y tanto de cualquier ministerio litúrgico que los pastores puedan encargar a
más debe ser completa, fiel, clara y ajena de incertidumbres, cuanto fieles no ordenados. El ministerio litúrgico del diácono se diferencia
más secularizada está la sociedad y más grandes son los desafíos también del mismo ministerio ordenado sacerdotal218.
que la vida moderna plantea al hombre y al evangelio”216.
“Los diáconos deben observar las normas propias de los santos
“Transmitan la Palabra en su eventual ámbito profesional, ya sea misterios con tal devoción que lleven a los fieles a una consciente
con palabras explícitas, ya sea con su sola presencia activa en los participación, que fortalezca su fe, dé culto a Dios y santifique a la
lugares donde se forma la opinión pública o donde se aplican las Iglesia”219.
normas éticas (como en los servicios sociales, los servicios a favor
de los derechos de la familia, de la vida, etc.); tengan en cuenta las 150 Compete a los diáconos ayudar al Obispo y a los presbíteros en las
grandes posibilidades que ofrecen al ministerio de la palabra la celebraciones de los divinos misterios220.
enseñanza de la religión y de la moral en las escuelas, la enseñanza
en las universidades católicas y también civiles y el uso adecuado de • Se esforzarán por promover las celebraciones que impliquen a toda la
los modernos medios de comunicación”. asamblea, cuidando la participación interior de todos y el ejercicio de los
diversos ministerios.
“Los diáconos tengan presente que es necesario someter al juicio
del ordinario, antes de la publicación, los escritos concernientes a la • Incrementar la dimensión estética, que hace sentir al hombre entero la
fe y a las costumbres y que es necesario el permiso del ordinario del belleza de cuanto se celebra. La música y el canto, la predicación de la
lugar para escribir en publicaciones o participar en transmisiones y Palabra, la comunión de los fieles que viven la paz y el perdón de Cristo.
entretenimientos que suelan atacar la religión católica o las buenas
costumbres. Para las retransmisiones radio televisivas tendrán en • Sean siempre fieles a cuanto se pide en los libros litúrgicos, sin agregar,
cuenta lo establecido por la Conferencia Episcopal”217. quitar o cambiar algo por propia iniciativa. Manipular la liturgia equivale a
privarla de la riqueza del misterio de Cristo que
Diaconía de la Liturgia
216
Cf. DMVD 25.
Pueblos. Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida 217
Cf. DMVD 26.
Apostólica, Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, In strucción 218
Cf. DMVD 28; LG. 29.
sobré algunas cuestiones acerca de la colaboración de los fieles laicos en el sagrado 219
Cf. CIC 840; DMVD 29
ministerio de los sacerdotes. 220
CEC 1570. Cf. CE 23-26
215
Cf. SC 35, 52; CIC 7671; DMVD 25.

41
existe en ella y podría ser un signo de presunción delante de todo aquello,
competen a quien preside y consagra226. Es propio del diácono proclamar la
que ha establecido la sabiduría de la Iglesia.
divina Escritura227.
• Cumplir todo y sólo lo que es de su competencia221.
En cuanto ministro ordinario de la sagrada comunión, la distribuye durante
la celebración, o fuera de ella, y la lleva a los enfermos también en forma de
• Llevar dignamente los ornamentos litúrgicos prescritos222: La dalmática,
viático228.
según los diversos y apropiados colores litúrgicos, puesta sobre el alba, el
cíngulo y la estola, constituyen el hábito propio del diácono223. Es así mismo ministro ordinario de la exposición del Santísimo Sacramento
y de la bendición eucarística229.
• Preparar a los fieles para los sacramentos y también a su atención pastoral
después de la celebración de los mismos. Le corresponde presidir eventuales celebraciones dominicales en ausencia
del presbítero230.
151 “El diácono, con el Obispo y el presbítero, es ministro ordinario
del bautismo”224. El ejercicio de tal facultad requiere o la licencia para
153 Atañe al diácono, si recibe la facultad de parte del párroco o del
actuar concedida por el párroco, o que se dé un caso de necesidad225. Es de Ordinario del lugar, presidir la celebración del matrimonio extra Missam
particular importancia el ministerio de los diáconos en la preparación a este
e impartir la bendición nupcial en nombre de la Iglesia231.
sacramento.
“El poder dado al diácono puede ser también de forma general
152 En la celebración de la Eucaristía, el diácono asiste y ayuda a aquellos
según las condiciones previstas, y puede ser subdelegada
que presiden la asamblea y consagran el Cuerpo y la Sangre del Señor. Está
exclusivamente en los modos indicados por el Código de Derecho
junto al sacerdote y lo ayuda; en el altar desarrolla el servicio del cáliz y
Canónico”232.
del libro; propone a los fieles las intenciones de la oración y los invita a
darse el signo de la paz; en ausencia de otros ministros, el mismo cumple,
154 Es doctrina definida que la administración del sacramento de la unción
según las necesidades, los oficios.
de los enfermos está reservado al Obispo y a los presbíteros, por la relación
de dependencia de dicho sacramento con el perdón de los pecados y de la
No es tarea suya pronunciar las palabras de la plegaria eucarística y las
digna recepción de la Eucaristía233.
oraciones; ni cumplir las acciones y los gestos que únicamente
221
SC 28; DMVD 30.
El cuidado pastoral de los enfermos puede ser confiado a los diáconos. El
222
CIC 929. laborioso servicio para socorrerles en el dolor, la catequesis que prepara a
223
CF. IGMR 81b, 300, 302; INSTITUTIO GENERALIS LITURGIAE HORARUM, n. 255 [= IGLH]; recibir el sacramento de la unción, el suplir
PR, Ordo dedicationis ecclesiae et altaris, nn. 23. 24, 28. 29, Editio typica, Typis Polyglottis
Vaticanis 1977, 29 y 0; RITUALE ROMANUM De Benedictionibus, n. 36, Editio typica, Typis 225
Cf. CIC 862.
Polyglottis Vaticrjiis 1985,18; ORDO CORONANDI IMAGINEM BEATAE MARIAE VIRGINIS, n. 226
CIC 907: DMVD 32.
12, Editio typica, Typis Polyglottis Vaticanis 1981, 10; CONGREGACIóN PARA EL CULTO 227
Cf. SDO V, 22, 6, l.c., 702.
DIVINO, Directorio para las celebraciones en ausencia de presbítero, Cristi Ecclesia, n. 38: 228
Cf. CIC 911§2.
Notitiae 24 (1988), 388-389; PR, De Ordinatione Episcopi, Presbyterorum et Diaconorum. n. 229
CIC 943; SDO V. 22, 3: l.c., 702.
188: (Immediate post Precem Ordinationis, Ordinati stola diaconali et dalmatica induuntur, 230
CF. CONGREGACIóN PARA EL CULTO DI VINO. Directorio para las celebraciones en
quo eorum ministerium abhinc in liturgia peragendum manifestetur) y 190: ed. cit. 102, 103;
ausencia de presbítero Christi Ecclesia, n. 38: 388- 389; CONGREGACIóN PARA EL CLERO,
CE n. 67.
224 Instrucción Ecclesiae de mysterio del 15 agosto 1997, 7 [= EMy],
CIC 861§1; DMVD 31. 231
CF. LG 29; CIC 1108§ 1-2; ORDO CELEBRANDI MATRIMONIUM, ed. typica altera 1991. 24.
232
Cf. CIC llll§l-2; 137§3-4, DMVD 33.
233
CONCILIO FLORENTINO, bulla Exsultate Deo (DS 1325); CONCILIO TRIDENTINO, Doctrina
de sacramento de extremae unctionis, cap. 3 (DS 1697) y can. 4 de extrema unctione (DS
42
1719).

43
al sacerdote en la preparación de los fieles a la muerte y a la administración
• “Sólo puede impartir aquellas bendiciones que se le permiten
del Viático con el rito propio, son medios con los cuales los diáconos hacen
expresamente en el derecho”239.
presente a los fieles la caridad de la Iglesia234.
• Presidir las exequias celebradas sin la Santa Misa y el rito de la
155 Por el mismo rito de la ordenación diaconal el ministro sagrado pide y
sepultura240. Sin embargo, cuando esté presente y disponible un sacerdote,
recibe de la Iglesia el mandato de la recitación de la Liturgia de las Horas,
se le debe confiar a él la tarea de presidir la celebración.
el que pertenece, por lo tanto, al ámbito de sus responsabilidades
ministeriales y oficio pastoral235. Diaconía de la Caridad
Mediante la litúrgica horaria, el diácono recibe un especial encargo de elevar 157 “A lo largo de la historia el servicio de los diáconos ha asumido
a Dios uno y trino la alabanza por su bondad, por su soberana belleza y por modalidades múltiples para poder resolver las diversas
el designio misericordioso acerca de nuestra salvación sobrenatural y necesidades de la comunidad cristiana y permitir a ésta ejercer su
presentan ante la Divina Majestad la oración de intercesión a fin de que se
misión de caridad”241. “La autoridad del diácono ejercitada en
digne acudir a las necesidades espirituales y temporales de la iglesia y de
comunión jerárquica con el Obispo y con los presbíteros, es servicio
toda la humanidad.
de caridad y tiene la finalidad de ayudar y animar a todos los
miembros de la Iglesia particular, para que puedan participar, en
Conscientes de esta responsabilidad, el diácono permanente celebrará la
espíritu de comunión y según sus propios carismas, en la vida y
Liturgia de las Horas, cada día según los libros litúrgicos aprobados. Las
misión de la Iglesia”242.
partes que cada día deben rezar de tal liturgia, según lo ha dispuesto la
Conferencia Episcopal de Venezuela son laudes, vísperas y completas. Dada
158 “En el ministerio de la caridad los diáconos deben configurarse
la función de consagración del tiempo, que es propia de la Liturgia de las
con Cristo Siervo, al cual representan, y están sobre todo
Horas, laudes debe rezarse por la mañana, y vísperas, por la tarde236.
dedicados a los oficios de caridad y de administración243. Por ello,
en la oración de ordenación, el Obispo pide para ellos a Dios
Además ha de promover la participación de toda la comunidad cristiana en
Padre: Estén llenos de toda virtud: sinceros en la caridad,
esta liturgia horaria como acto que pertenece a toda la iglesia237.
premurosos hacia los pobres y los débiles, humildes en su
servicio... sean imagen de tu Hijo, que no vino para ser servido sino
156 El diácono es ministro de los sacramentales, es decir de aquellos
para servir. Con el ejemplo y la palabra, ellos deben esmerarse
signos sagrados por medio de los cuales, con una cierta imitación
para que todos los fíeles, siguiendo el modelo de Cristo, se pongan
de los sacramentos, son significados y, por intercesión de la Iglesia,
en constante servicio a los hermanos”244.
se obtienen sobre todo efectos espirituales238.
159 “Las obras de caridad, diocesanas o parroquiales, que están
234
entre los primeros deberes del Obispo y de los presbíteros, son por
Cf. SDO II, 10; l.c., 699; EMy 9. éstos, según el testimonio de la Tradición de la Iglesia, transmitidas
235
Cf. PR 127; IGLH 108; SAGRADA Congregación PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA
DE LOS SACRAMENTOS, Respuestas acerca de la obligatoriedad de la recitación de la liturgia
de las horas, del 15 de noviembre de 2000 [= ROLH].
236
Cf . SC 89; IGLH 29; 40; CIC, 276§3: ROLH, 2, c; NBFD. 75; DMVD 35.
237
Cf. IGLH 20, 255, 256. 238
SC 60; cf. CIC 1166; 1168; CEC n. 1667.
239
Cf. CIC 1169§3.
240
Cf. SDO V, 22,5: L.C., 702 y también ORDO EXSEQUIARUM, 19; EMy 12.
241
DMVD 40.
242
Cf. DMVD 37.
243
Cf. LG 29.
44
244
DMVD 38; PR n. 207: 122 (Prex Ordinationis).

45
a los servidores en el ministerio eclesiástico, es decir a los
en su verdadera identidad de ministros de Cristo y no como laicos
diáconos”245.
particularmente comprometidos en la vida de la Iglesia”250.
“La función caritativa de los diáconos comporta también un oportuno
Encargos Pastorales
servicio en la administración de los bienes y en las obras de caridad
de la Iglesia. Los diáconos tienen en este campo la función de
161 Una vez ordenados, los diáconos permanentes reciben la misión del
ejercer en nombre de la jerarquía, los deberes de la caridad y de la
Obispo para ejercer la triple diaconía a través de los diferentes modelos de
administración, así como las obras de servicio social 246. Por eso,
ministerio diaconal dentro de cada pastoral orgánica 251. Dicha misión
oportunamente ellos pueden ser elevados al oficio de ecónomo
presupone la incardinación (por ordenación o por debido proceso) y
diocesano247 o ser tenidos en cuenta en el consejo diocesano para
conlleva las debidas licencias para el ejercicio del ministerio252.
los asuntos económicos”248.
Las Diaconías en comunidades
La misión canónica de los diáconos permanentes
162 Las diaconías en comunidades son aquellos espacios que permiten
160 “El ministerio de la Palabra lleva al ministerio del altar, el cual,
consolidar los diversos niveles eclesiales en la parroquia como verdaderos
a su vez, anima a traducir la liturgia en vida, que desemboca en la
centros evangelizadores, de comunión y participación253. Sus principales
caridad”249.
formas se llevan a cabo en la parroquia, en pequeña comunidad y en las
mismas familias.
“Toca sólo a los Obispos, los cuales rigen y tienen cuidado de las Iglesias
particulares como vicarios y legados de Cristo, conferir a cada uno de los
163 La Diaconía de parroquia en una línea auxiliar del ministerio del
diáconos el oficio eclesiástico a norma del derecho. Al conferir el oficio es
Obispo y de su presbiterio, se puede dar como diaconía parroquial ordinaria
necesario valorar atentamente tanto las necesidades pastorales como,
o también como parroquial extraordinaria:
eventualmente, la situación personal, familiar, si se trata de casados, y
profesional de los diáconos permanentes.
La parroquial ordinaria, la realiza el diácono en el contexto ministerial de
la parroquia, en donde complementa el ministerio del párroco y de los demás
En cada caso, sin embargo, es de grandísima importancia que los diáconos
presbíteros en su esencial dimensión caritativa, anima el espíritu de servicio
puedan desarrollar, según sus posibilidades, el propio ministerio en plenitud,
de todos los fieles, especialmente hacia los más pobres y necesitados,
en la predicación, en la liturgia y en la caridad, y no sean relegados a
además de la pastoral social y la animación apostólica de los
ocupaciones marginales, a funciones de suplencia, o a trabajos que pueden
evangelizadores laicos en la parroquia. En este espacio la misa de cada
ser ordinariamente hechos por fieles no ordenados. Solo asilos diáconos
domingo, ha de ser el momento más expresivo en la comunidad eclesial, su
permanentes aparecerán
preparación, su tarea como
245
DMVD 38; Cf. La Tradición Apostólica 8 en Cuadernos Phase 75 (1996) 29; Didascalia
251
Apostolorum III, 13 (19), 1-7: Funk F. X. (ed), Didascalia et Constitutiones Apostolorum. “En la antigüedad se llamó diaconía a una región, zona o distrito en que se dividía el
Paderbomae 1906,1,212- 216; CD 13. territorio de las Iglesias para el socorro de los necesitados que estaban al cuidado de los
246
SDO V, 22,9: l.c., 702. Cf. JUAN PABLO II, Catequesis del 13 de octubre • de 1993, n. 5, diáconos. Fueron famosas las siete diaconías de Roma, distribuidas por el papa Fabián (236-
1000-1004. 250). Más tarde se llamó así a los grandes organismos de beneficencia dirigidos por la Iglesia
247
CIC 494. en Roma, sin una connotación territorial definida. En tiempos del Papa Adriano (772 -795)
248
DMVD 38; CIC 493. llegaron a ser dieciséis diaconías”.
252
249
DMVD 39. DMVD 40.
253
250
DMVD 40. AMAZONÍA: NUEVOS CAMINOS PARA LA IGLESIA Y PARA UNA ECOLOGÍA INTEGRAL.
Documento Final del Sínodo especial para la Amazonía.

46
animador de la participación de los servidores laicos y de toda la asamblea, movimientos de apostolado familiar, sino que también llegue constituir
la procesión de ofrendas, la distribución de la comunión a los enfermos; la
pequeñas o amplias comunidades eclesiales familiares254.
distribución de las ofrendas materiales, harán que el Pueblo de Dios se
experimente en “estado de diaconía”. Momentos igualmente significativos
El diácono casado, resulta un agente de pastoral excepcional para el campo
serán también las celebraciones del Bautismo y del Matrimonio que el
familiar; más aún si puede asumir esta diaconía con su esposa, desde el
diácono, en comunión con el párroco, prepara o preside.
ministerio de la pareja, desde su propio hogar y en su ámbito vecinal. Su
servicio diaconal tendrá una especial resonancia en los que los Obispos de
164 La parroquial extraordinaria, en cuanto circunstancia especial que el
América latina definieron como momentos cargados de gracia salvífica
Obispo debe discernir, consiste en confiar directamente al diácono el
que acontecen en las parejas y en las familias255. Así el apostolado del
cuidado pastoral de una parroquia asegurándole la asistencia de un
semejante con el semejante tiene para el diácono casado una dimensión
presbítero. La potestad propia del párroco y la dirección de la actividad
santificadora importante.
pastoral recaen en el presbítero responsable; la ejecución de los planes
pastorales y la tarea administrativa quedan bajo la responsabilidad del
Las Diaconías Funcionales
diácono permanente asegurando el crecimiento y la maduración de la
comunidad parroquial.
166 Las diaconías funcionales son aquellas responsabilidades confiadas
en los diversos ambientes según las diversas situaciones en atención a la
La Diaconía de pequeñas comunidades es un tipo de evangelización
que se ha convertido hoy en una opción decisiva para la Iglesia, tanto en pastoral de cada una de las personas involucradas.256
medios rurales como urbanos; su eclesialidad ha de ser la nota fundamental.
Pequeñas comunidades que se caractericen por ser estables (de duración 167 La modernización, la industrialización y la urbanización de la
permanente), heterogéneas (con diversidad de edades, culturas y clases), sociedad han dado un predominio a los grupos y ambientes funcionales,
íntimas (de relaciones primarias) y globales (integran en la vida ordinaria la fundados sobre el trabajo, la profesión o la función, frente a las comunidades
Palabra, el culto y el amor). La eclesialidad se ha de garantizar por su tradicionales de carácter vecinal y local. En su seno se
vinculación con el ministerio jerárquico en el que se anuda, desde la trastornan los modos de vida y las estructuras habituales de la
periferia hacia el centro, la comunión eclesial. En ellas el diaconado existencia: la familia, la vecindad, la organización de trabajo. Se
permanente se debe constituir un ministerio altamente eficaz para lograr que trastornan, por lo mismo, las condiciones de vida del hombre
la parroquia se configure como “comunidad de comunidades”. religioso, de los fíeles y de la comunidad cristiana.

165 La Diaconía de la familia, parte de la comprensión de la familia como Esto implica un acompañamiento pastoral más intenso que sea asumido con
la célula más característica del espacio vecinal, pues es llamada a creatividad para promover con especial énfasis y urgencia la creación
constituirse en verdadera iglesia doméstica. En la medida en que esto se de equipos apostólicos o de movimientos laicos en los ambientes o
logre, la familia se convierte también en verdadera célula de la comunidad estructuras funcionales donde se elabora y se decide en gran parte
de fe, de culto y de amor que quiere la Iglesia. Se requiere para ello que el el proceso de liberación y humanización de la sociedad257.
diácono no sólo brinde los servicios pastorales a las parejas y familias, y
en la mera extensión de los El diácono permanente, animador de la diaconía de la Iglesia, tiene en este
campo un valioso aporte. Como ministro ordenado, escogido pero no
separado de las filas de los laicos, conoce de cerca la problemática de los
254
Puebla 596. laicos, los desafíos que el mundo hace a su fe, a
255
Puebla 597.

256
Medellín 10,13.
257
Medellín 10, 13.

47
su espiritualidad, a su pertenencia eclesial. Por eso, está dotado de carisma
pastoral, especialmente a aquellos que cumplen un servicio en la catequesis
pastoral para promover y sostener las actividades apostólicas de los laicos258. escolarizada.
No debe mirársele como quien entra en competencia o inhibe el ministerio 171 La figura de diácono-profesor en colegios y universidades podría
propio de los laicos; el diácono permanente, en el seno de los movimientos perfilarse con mayor fuerza en la medida en que las Iglesias particulares
laicales o en el ambiente funcional en el que actúan numerosos fieles, es un definan mejor una pastoral de la cultura y promuevan en estos espacios una
humilde servidor que fortalece la fe, la pertenencia eclesial y el desarrollo de acción evangelizadora más íntegra.
la misión laical. Es necesario animar la espiritualidad propia de los
laicos, a partir de su propia experiencia de compromiso en el mundo, 172 Diaconía de comunicadores cristianos: la comunicación social
ayudándoles a entregarse a Dios en el servicio a los hombres y requiere no solamente ser utilizada como medio de difusión del mensaje
enseñándoles a descubrir el sentido de la oración y de la liturgia cristiano, de la Palabra, de la imagen y los acontecimientos eclesiales.
como expresión y alimento de esa doble recíproca entrega259. Requiere ser evangelizada por su enorme significación en la vida actual.
168 Es de particular actualidad, la creación o el fortalecimiento de algunas Diaconía de emigrantes y desplazados: entre los fenómenos que más
diaconías especializadas: inciden en la pérdida del sentido de pertenencia a la Iglesia, en la
proliferación de sectas y del secularismo, está el del desarraigo religioso de
169 Diaconía de obreros: con diáconos permanentes escogidos de este los migrantes y de los desplazados de las zonas rurales a causa de la
espacio funcional, con las condiciones humanas y apostólicas que les violencia; la periferia de las ciudades y el de los nuevos asentamientos
permitan desarrollar un ministerio de convocación y animación cristiana a urbanos y los bloques habitacionales. Estos grupos frecuentemente pierden
obreros, empleados y dirigentes sindicales. Su ministerio no es el de un sus nexos parroquiales y no son reubicados en la comunidad eclesial por la
dirigente obrero sino el de un pastor de la Iglesia que favorece el desarrollo carencia de un nuevo servicio de pastoral urbana que les brinde acogida y
de un testimonio personal y comunitario del laico como hombre de reordenamiento de su vida cristiana. El diácono permanente tendría aquí,
Iglesia en el corazón del mundo del trabajo. A partir de la realidad especialmente en las ciudades, un campo muy consonante con su identidad
propia del mundo obrero y de la labor apostólica que actualmente se ministerial sobre todo en las zonas más pobres.
desarrolla dentro de él, la Iglesia particular podrá estructurar las bases para
este tipo de diaconías. Las diaconías de esta clase operarían con base en equipos conformados por
los religiosos y agentes laicos, presididos por el diácono y en dependencia
170 Diaconía de educación: Se estructura en torno al medio directa de los vicarios zonales o de la vicaría de pastoral de la Diócesis.
universitario y al de los educadores. La atención especializada a los Pueden brindar acogida eclesial a los moradores de estos barrios y pueden
estudiantes católicos, sobre todo a los que están en la universidad pública, promover en ellos la configuración de una futura parroquia o su vinculación
la formación de una conciencia cristiana en la universidad, el a parroquias vecinas. La celebración de la Palabra, la catequesis de niños,
discernimiento de las ideologías, el compromiso militante en los jóvenes y adultos, la animación de la vivencia de la caridad y de la
movimientos estudiantiles, la proyección a la comunidad, requieren una solidaridad fraternal, la celebración de los sacramentos, el aprovechamiento
animación espiritual y litúrgica que consolide en el estudiante su identidad de las vivencias propias de la religiosidad popular, entre otras, harán del
cristiana y eclesial. Igualmente, en relación con los educadores de todos diácono y de su equipo auténticos
los niveles, se hace apremiante su atención

258
SDO 22; 11.
259
Medellín 10,17

48
preparadores del ministerio de los presbíteros y de la configuración de la estilo de vida de Jesús y de sus seguidores. Es la actitud necesaria para que
comunidad eclesial en estas situaciones. la Iglesia pueda realizar eficazmente su misión salvadora. Y es la esencia
misma de todo ministerio ordenado; por eso el diaconado es el grado inicial
En esta diaconía de migrantes podría contemplarse, igualmente, el del sacramento del orden.
servicio pastoral en sitios de movilidad humana intensa, como los
terminales terrestres y los aeropuertos, en los sitios de acogida de Al espíritu de servicio están indisolublemente unidas las actitudes de la
deportados y refugiados (especialmente en las ciudades de frontera) a humildad y de la obediencia, tal como lo revela Jesús en el gesto profético
través del diácono con un grupo de laicos a los cuales coordina; tales
del lavatorio de los pies261. Los diáconos mantendrán el espíritu de
diaconías podrían luego llegar a ser parroquias.
colaboración y disponibilidad, excluyendo cualquier actitud de rivalidad,
competencia y ambición de poder, y haciéndolo todo con la humildad y
173 Estos tipos de diaconías funcionales son sólo ejemplos a los que se
generosidad de Cristo Siervo.
podrían agregar otros según cada experiencia diocesana; aquí hay un
amplio campo para la creatividad pastoral de las Iglesias particulares.
178 Para los diáconos la vocación a la santidad significa seguir a Jesús
en esta actitud de humilde servicio que no se manifiesta sólo en las
Espiritualidad Del Diácono
obras de caridad, sino que afecta y modela toda su manera de
pensar y de actuar...si su ministerio es coherente con este servicio,
174 En la espiritualidad diaconal se subrayan algunas características de la
ponen más claramente de manifiesto ese rasgo distintivo del rostro
espiritualidad cristiana en general. Esas características determinan el
de Cristo: el servicio... para ser siervos de Dios en los propios
dinamismo y los énfasis con los que se debe fomentar la espiritualidad del
hermanos262.
diácono. 260
Es una espiritualidad pastoral y encargada
Es respuesta a la vocación a la santidad en el servicio
179 Los diáconos, al igual que los presbíteros y los Obispos, se santifican
175 Todo cristiano, gracias al Bautismo, participa de la vida divina y está
en y por el ejercicio del ministerio, y no lo hacen sólo para su propio bien,
llamado a ser santo. Así, los diáconos buscarán en su vida espiritual esta
sino para la santificación del Pueblo de Dios. La salvación de sus hermanos,
configuración profunda con Jesucristo hasta tener sus sentimientos y su
y no sólo la suya propia, demanda su esfuerzo por ser santos.
estilo de vida agradable al Padre.

176 Además, el sacramento del orden les concede la gracia


Esto significa que en su vida espiritual, la realidad del mundo, la vida de los
sacramental del diaconado que los compromete a la entrega de toda su
hombres, y muy especialmente la realidad y la vida de los pobres, deben
persona al servicio del Reino de Dios en la Iglesia, siguiendo en todo a
ocupar un lugar de privilegio. Con toda la iglesia, los diáconos deben
Cristo Siervo que no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida
escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del
como rescate por muchos (Mc 10 45).
Evangelio, de forma que, acomodándose a cada generación, pueda
la Iglesia responder a los perennes interrogantes de la humanidad
177 El espíritu de servicio debe ser el sentir íntimo y el rasgo distintivo de
sobre el sentido de la vida presente y de la vida futura y sobre la
quienes, además de ser discípulos del Señor, son su Icono vivo en la
mutua relación de ambas263.
Iglesia y en el mundo. Servir no es un simple eslogan. Es el
180 Los diáconos deben vivir su vocación a la santidad en profunda
260
Cf. DMVD 43-62. comunión con sus hermanos y para ello, deben penetrar, con espíritu
261
Jn 13, 1 ss. 262
JUAN PABLO II, Catequesis del 20 de octubre de 1993, 1056.
263 GS4

49
de fe y prestando gran atención a: los problemas, aspiraciones, gozos, Los diáconos célibes viven esta comunión-relacionalidad con Jesús
esperanzas y frustraciones de los hombres. Su oración y su meditación del propiamente en su celibato, en virtud del cual dedican su corazón y su vida,
Evangelio deben estar referidas a la vida de sus hermanos, e impregnadas de de manera exclusiva e indivisa, a la Persona de Jesús y a la comunidad,
solidaridad diaconal, lo cual se logrará tanto cuanto se desarrolle esta enriqueciendo por este camino la caridad pastoral y representando así mismo
escucha a la vida y a las necesidades de los hombres. la condición escatológica de la humanidad.
Es Una Espiritualidad De Pobreza 184 Los diáconos casados viven su comunión-relacionalidad con Jesús en
su vida conyugal santificada por el sacramento del matrimonio; viviendo la
181 El espíritu de servicio, así como implica la obediencia y la humildad, entrega a la esposa y a los hijos en armonía con la dedicación ministerial a
implica también el amor a los pobres y la práctica de la pobreza evangélica. sus hermanos y enriqueciendo ambas vivencias sacramentales, la una desde
la otra. Su condición de esposos y padres les permite ser signos de Cristo
182 Los diáconos casados, sea que posean bienes de fortuna o influjos esposo de la Iglesia, revelando la dignidad del amor conyugal y de la
sociales, sea que no los posean, han de utilizarlos con desprendimiento, paternidad que viene de Dios, y proyectando el sentir de su amor
como si no poseyeran; con generosidad y sentido de solidaridad, matrimonial en el trabajo por sus comunidades. Su condición de pastores
compartiendo no sólo en sus familias sino también con los pobres en la Iglesia, les recordará que la entrega del Buen Pastor es el modelo
(especialmente los de sus comunidades) y con la comunidad diaconal; y adecuado del esposo y del padre de familia.
con verdadera libertad teniendo en cuenta que la única riqueza verdadera es
la del Reino.
185 Casados y célibes los diáconos han recibido del Espíritu de Dios un
potencial afectivo-sacramental diferente, pero tan importante el de los unos
Los diáconos célibes aunque no tengan voto de pobreza, practicarán la como el de los otros, para representar integralmente el misterio del amor
pobreza con el mismo sentido con que han de practicar su castidad: para trinitario prolongado en la misión de la Iglesia.
dedicar su corazón todo entero a la voluntad de Dios en amor de oblación
por la Iglesia y el Reino.
Desde la relación amorosa con Jesús, por el camino del celibato o del
matrimonio, los diáconos verificarán su amor y su comunión para con la
La pobreza de unos y de otros, se aprende compartiendo la vida de los más
Iglesia universal particular (diocesana), y específica (sus familias y las
pobres de nuestra sociedad dejándose evangelizar por ellos y trabajando
comunidades donde han sido enviados).
para que el servicio de la caridad los dignifique y libere eficazmente según el
designio misericordioso del Padre. 186 La comunión-relacionalidad con Jesús y con su Pueblo se expresa
concretamente en la comunión con el Obispo, a quien los diáconos
Es una espiritualidad de comunión reconocerán en la fe como el signo por excelencia del ministerio de Cristo
Cabeza, Siervo, Esposo y Buen Pastor de la Iglesia. Esta comunión con el
183 Ante todo; la comunión con Cristo: “Toda la actividad ministerial Obispo y su presbiterio (particularmente con los presbíteros a quienes
tendrá sentido si ayuda a conocer mejor, a amar y seguir a Cristo hayan sido enviados), se traduce de manera viva en las actitudes de
en su diaconía264”. La comunión con Jesús alimenta su diaconía y el obediencia, respeto, disponibilidad total, colaboración servicial y
ejercicio de ésta enriquece su comunión con Cristo. fraternidad para con ellos, y a través de ellos, para con la comunidad
cristiana.

264
DMVD 47

50
187 El destinatario final de la comunión del diácono es su hermano 190 Fuente del progreso en la vida espiritual:
concreto: los pobres, los pecadores, los que sufren, cada ser humano en su
excelsa dignidad y en su condición de debilidad y miseria. El espíritu de • “El cumplimiento fiel y constante del ministerio en un motivado y
comunión fraterna es el alimento y la inspiración de la diaconía de la siempre perseguido contexto de unidad de vida”267: favorece las
caridad, a la vez que el objetivo último de ella, ya que en su ejercicio el virtudes teologales, acrecienta la propia voluntad de donación y servicio a
diácono es un servidor de todas las expresiones y condiciones de la los hermanos y promueve la comunión jerárquica.
comunión eclesial (reconciliación, tolerancia, diálogo, concertación,
solidaridad, servicio fraterno a los más débiles y, en una palabra, la
• La lectura y el estudio asiduo de la Escritura. Para no volverse vano
reconstrucción permanente de los vínculos comunitarios y sociales).
predicador de la Palabra en el exterior ha de leer y estudiar la Escritura en
el interior.
188 El diácono se santifica a si mismo trabajando por la comunión fraterna
dentro de la Iglesia, buscando que todos lleguen a la unidad querida por
• Una celebración viva de la liturgia. Cuando bautiza, cuando
Jesús para sus discípulos, y siendo consciente de que esta comunión
distribuye el Cuerpo y la Sangre del Señor o sirve en la celebración de los
eclesial, en todas las instancias de la Iglesia es el signo necesario para que
demás sacramentos o de los sacramentales, el diácono verifica su identidad
todos los hombres lleguen al conocimiento de Jesucristo y a la unidad en
en la vida de la Iglesia: es ministro del Cuerpo de Cristo, cuerpo místico y
Dios: “que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, para
cuerpo eclesial; es necesario que “recuerde que estas acciones de la
que también ellos estén en nosotros y el mundo crea que tú me has
Iglesia, si son vividas con fe y reverencia, contribuyen al
enviado”265. crecimiento de su vida espiritual y a la edificación de la comunidad
cristiana”268.
“Crecer en la imitación del amor de Cristo por el hombre, que supera
los límites de toda ideología humana, será, pues, la tarea esencial
Participen en la celebración cotidiana del Sacrificio eucarístico 269, si es
de la vida espiritual del diácono”266.
posible ejercitando el propio munus litúrgico.
Medios de Vida Espiritual
Adoren con asiduidad al Señor presente en el sacramento270, ya que en la
Eucaristía, fuente y cúlmen de toda la evangelización, se contiene todo el
189 El seguimiento de Cristo en el ministerio diaconal es una empresa
bien espiritual de la Iglesia.
fascinante pero ardua, llena de satisfacciones y de frutos, pero también
expuesta, en algún caso, a las dificultades y a las fatigas de los verdaderos
Accedan con regular frecuencia al sacramento de la reconciliación
seguidores de Cristo Jesús. Para realizarla, el diácono necesita estar con
conscientes de la propia debilidad y confiados en la misericordia divina.
Cristo para que sea él quien lleve la responsabilidad del ministerio necesita
también reservar el primado a la vida espiritual, vivir con generosidad la
En el ejercicio de las obras de caridad, que el Obispo le confiará, déjense
diaconía, organizar el ministerio y sus obligaciones familiares, si está
guiar siempre por el amor de Cristo hacia todos los hombres y no por los
casado, o profesionales de manera que progrese en la adhesión a la persona
intereses personales o por las ideologías, que lesionan la universalidad de la
y a la misión de Cristo Siervo.
salvación o niegan la vocación trascendental del hombre.

265
Jn. 17,21-22.
268
266
DMVD 49. SC 7, DMVD 53.
269
267
PO 14-15; CIC 276§2; DMVD 51. Cf. CIC 276; SDO VI, 26, 2: l.c., 703.
270
Cf. SDO VI, 26, SS 2: o.c., 703.

51
Incrementarán la oración como diálogo personal con Dios que les confiere la
luz y la fuerza necesarias para seguir a Cristo y para servir a los hermanos 194 La Iglesia reconoce con gratitud el magnífico don del celibato
en las diversas vicisitudes, por medio de la celebración de la Liturgia de las concedido por Dios a algunos de sus miembros y en diversos modos lo ha
Horas, la lectio divina, la oración mental asidua y la participación en los unido, tanto en Oriente como en Occidente, con el ministerio del orden,
retiros espirituales. Además de la práctica de otros medios de santificación con el que se encuentra en admirable consonancia. La Iglesia sabe también
tanto comunes como particulares271. que este carisma, aceptado y vivido por amor al Reino de los cielos272,
“orienta la persona entera del diácono hacia Cristo, que, en la
Tengan peculiar veneración y afecto a la Virgen Madre del Señor, fundado
virginidad, se consagró al servicio del Padre y a conducir a los
sobre la fe y expresado en el diario rezo del rosario, en las expresiones de
hombres hacia la plenitud del Reino”273. La virtud de la castidad en la
devoción mariana; impregnados de Evangelio, en la imitación de sus
vivencia del diaconado permanente reclama del ministro una búsqueda
virtudes y en la confiada entrega a Ella, darán sentido a manifestaciones de
constante de vivir en la presencia de Dios. La castidad, como virtud moral
verdadera y filial devoción.
y religiosa es fruto de la gracia de Dios274, sostiene y protege el amor
191 Será por otra parte de grandísima utilidad para el diácono la dirección oblativo en todos sus aspectos, sea en el matrimonio como en el celibato 275.
espiritual regular. El discernimiento de la voluntad divina, con el fin de Por la ordenación diaconal, el casado vivirá la castidad en su nueva
reconocer los llamados de Dios y de ser conscientes de las resistencias o dimensión de entrega generosa a la Iglesia.
acogidas a dichos llamados, y con el fin de responder fielmente a la acción
195 Quien no está casado, asume públicamente ante Dios y ante la Iglesia,
del Espíritu, progresando en el seguimiento de Jesús y en la identificación
la obligación del celibato como integración de la afectividad en el propio
pastoral con El, demanda una mirada atenta de la propia vida, que no puede
realizarse sin la ayuda del director espiritual, con quien el diácono don a Dios y a los otros276. Vivirá el celibato como un don del espíritu277,
examinará frecuentemente la realización de su proyecto de vida. carisma recibido al que hay que responder con amor en una dimensión
cristológica, eucarística, eclesiológica y escatológica, pues sostiene la libre
192 El proyecto de vida ayuda a tomar en serio el proceso de formación, y perpetua elección de dedicarse plenamente al amor de Cristo 278. La
de modo suficientemente personalizado, facilitando el acompañamiento del elección del celibato no es desprecio del matrimonio, ni fuga del mundo,
sino más bien es un modo privilegiado de servir a los hombres y al mundo.
director espiritual y la conciencia de su dinámica formativa por parte del
diácono.
196 Para custodiar mejor durante toda la vida el don recibido de Dios para
193 Se recomienda, dada su utilidad y venerada tradición, para las el bien de la Iglesia entera, los diáconos no confíen excesivamente en sus
prácticas de perfección del diácono, el examen de conciencia, propias fuerzas, sino mantengan siempre un espíritu de humilde, prudencia
particularmente en la oración nocturna y la revisión comunitaria de la vida, y vigilancia, recordando que el espíritu está pronto, pero la carne es
en el seno de la familia, el equipo de trabajo pastoral, la comunidad donde débil279; sean fieles, además, a la vida de oración y a los deberes
se ejerce el ministerio, y la comunidad diaconal. ministeriales.

Espiritualidad Del Diácono Y Estados De Vida 197 El diácono casado debe sentirse particularmente
responsabilizado para ofrecer un claro testimonio de la santidad del
271
CIC 276§5.
272
Mt 19, 12. 276
Cf. LG 29; AP, VI; PR 126; PDV, 50; NBFD 36.
273
DMVD 60. 277
CIC 277§1; PDV, 29, TE 57-59.
274
PC 12.a. 278
PABLO VI, Encíclica Sacerdotalis Caelibatus, 14.
275
PDV29. 279
MT26, 41.

52
matrimonio y de la familia. Cuanto más crezcan en el mutuo amor, tanto
más fuerte llegará a ser su donación a los hijos y tanto más significativo será • El ser imitadora de la Virgen María en el silencio, en la capacidad de
su ejemplo para la comunidad cristiana. saber escuchar, en la atención a las necesidades del prójimo, en la fortaleza,
la prudencia y la sencillez, en la oración, en la virtud de la esperanza y en
Espiritualidad y Familia Del Diácono la fidelidad.
198 Promuévanse oportunas iniciativas de sensibilización hacia el • Paciente, comprensiva, tolerante, discreta, alegre, virtuosa, abierta al
ministerio diaconal, dirigidas a toda la familia. La esposa del diácono, que diálogo, modesta en el vestir.
ha dado su consentimiento a la elección del marido, sea ayudada y
sostenida para que viva su propio papel con alegría y discreción, y aprecie • Formada con una sólida base cristiana, dispuesta a seguir creciendo en la
todo aquello que atañe a la Iglesia, en particular los deberes confiados al fe y en el conocimiento.
marido. Por este motivo es oportuno que sea informada sobre las
actividades del marido, evitando sin embargo toda intromisión indebida, de • Capaz de dar testimonio de su vida cristiana y de ser coherente entre su
tal modo que se concierte y realice una equilibrada y armónica relación pensamiento y su obrar.
entre la vida familiar, profesional y eclesial. Incluso los hijos del diácono,
si están adecuadamente preparados, podrán apreciar la elección del padre y • Abierta y bien integrada a la comunidad.
comprometerse con particular atención en el apostolado y en el coherente
testimonio de vida. • Consciente de que la vocación y el ministerio diaconal de su esposo
enriquece su vocación matrimonial.
199 La familia del diácono casado, como, por lo demás, toda familia
cristiana, está llamada a asumir una parte viva y responsable en la misión • Capaz de suplir la ausencia del esposo en el hogar y de ayudarlo a
de la Iglesia en las circunstancias del mundo actual. El diácono y su encontrar un equilibrio en la distribución de su tiempo entre la familia y el
esposa deben ser un ejemplo vivo de fidelidad e indisolubilidad en el ministerio.
matrimonio cristiano ante un mundo urgentemente necesitado de tales
signos. Afrontando con espíritu de fe los retos de la vida matrimonial y las 201 Se exhorta a la esposa del diácono a acompañar al esposo en el
exigencias de la vida diaria, fortalecen la vida familiar no sólo de la ministerio, compartiendo con él la oración, especialmente la Liturgia de las
comunidad eclesial sino de la entera sociedad. Hacen ver también cómo Horas, y alimentar una espiritualidad específicamente diaconal; a trabajar,
pueden ser armonizadas en el servicio a la misión de la Iglesia las en la medida de sus posibilidades y conocimientos, en pastorales tales
obligaciones de familia, trabajo y ministerio. Los diáconos, sus esposas y como la matrimonial, la familiar, la catequística, la educativa, la carcelaria
sus hijos pueden constituir una fuente de ánimo para todos cuantos están de la salud.
trabajando por la promoción de la vida familiar.
El diácono viudo y su espiritualidad
Importancia del apoyo espiritual de la esposa del diácono
permanente 202 “Es preciso reflexionar sobre la situación determinada por la
muerte de la esposa de un diácono. Es un momento de la
200 La esposa del diácono permanente puede y debe jugar un papel muy existencia que pide ser vivido en la fe y en la esperanza cristiana.
importante, como apoyo a la vida espiritual del diácono-esposo. Dentro de La viudez no debe destruir la dedicación a los hijos, si los hay; ni
las características que ha de cultivarse y fomentarse en la vida de la esposa siquiera debería inducir a la tristeza sin esperanza. Esta etapa de la
de los diáconos permanentes se destaca: vida, por lo demás dolorosa, constituye una llamada a la
purificación interior y un estímulo para crecer en la caridad y en el
servicio a los propios seres queridos y a todos los miembros de
la Iglesia. Es también una
53
llamada a crecer en la esperanza, ya que el cumplimiento fiel del
formación permanente. No tendría sentido plantear la formación permanente
ministerio es un camino para alcanzar a Cristo y a las personas
al margen de la comunidad diaconal y de su propio dinamismo, ya que es
queridas en la gloria del Padre”280. algo que le pertenece esencialmente.
“Es necesario reconocer, sin embargo, que este evento introduce en Animada por el Obispo, que la preside, la comunidad diaconal vivirá su
la vida cotidiana de la familia una situación nueva, que influye en las proceso de conversión permanente como núcleo fundamental de la
relaciones personales y determina, en no pocos casos, problemas formación espiritual, y, a partir de esta, se irá dando las estructuras y
económicos. Por tal motivo, el diácono que ha quedado viudo deberá medios necesarios para la formación humana, doctrinal y pastoral, según las
ser ayudado con gran caridad a discernir y a aceptar su nueva circunstancias.
situación personal; a no descuidar su tarea educativa respecto a sus
eventuales hijos, así como a las nuevas necesidades de la familia”281. Naturaleza, especificidad y características de la formación
permanente
“En particular, el diácono viudo deberá ser acompañado en el
cumplimiento de la obligación de observarla continencia perfecta y 204 La “conversión continua”, el afán por la fidelidad a Jesucristo y a la
perpetua y sostenido en la comprensión de las profundas Iglesia, son fruto y exigencia de la gracia sacramental y de la caridad
motivaciones eclesiales que hacen imposible el acceso a nuevas pastoral. En esto se inspira el empeño prioritario personal del diácono por
nupcias en conformidad con la constante disciplina de la Iglesia, sea su formación para mantener vivo el orden recibido, como Pablo lo decía a
de oriente como de occidente” (cf. 1 Tim,3,12)282. “Esto podrá Timoteo: te recomiendo que reavives el carisma de Dios que está en
realizarse con una intensificación de la propia entrega a los demás, ti285.
por amor de Dios, en el ministerio. En estos casos será muy
confortante para los diáconos la ayuda fraterna de los demás Puesto que la formación permanente no es otra cosa que la reafirmación de
ministros, de los fieles y la cercanía del Obispo”283. la elección fundamental (el “sí” inicial), tal formación no puede reducirse
a la sola participación en cursos o jornadas de estudio, sino que es un
Formación Continuada Del Diácono Permanente proceso orgánico, en continuidad con la formación inicial recibida antes de
la ordenación, y que abarca de manera completa las dimensiones humana,
203 Quien recibe el diaconado contrae la obligación de la propia espiritual, intelectual y pastoral con el fin de ayudar al diácono a vivir su
formación doctrinal permanente que perfeccione y actualice cada identidad y su vocación manteniendo la unidad de vida, superando los
vez más la formación requerida antes de la ordenación, de modo dualismos o rupturas que pudieran presentarse.
que la vocación “al” diaconado continúe y se muestre como
vocación “en” el diaconado, mediante la periódica renovación del La formación permanente es necesaria para lograr el fin de la vocación:
“sí, lo quiero” pronunciado el día de la ordenación284. el servicio a Dios y a su pueblo y por tanto debe tener estas
características: “obligatoriedad, globalidad, interdisciplinariedad,
Siendo una comunidad de vida cristiana, cuyos miembros se apoyan profundidad, rigor cuentico y de preparación a la vida apostólica”286.
mutuamente en el crecimiento de su fe y en el ejercicio fiel de su ministerio,
la comunidad diaconal es, de por sí, una comunidad de

280 de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica, n. 263/97, del 6 de Junio 1997,
DMVD 62.
281 n.8.
Idem. 283
282 DMVD, 62.
Idem; Cf. PABLO VI, Carta ap. Ad Pascendum, VI: l.c, 539: C.I.C., can. 1087; Eventuales 284
JUAN PABLO II, Catequesis del 20 de octubre de 1993, n. 4,1056.
excepciones se regulan en conformidad con la Carta Circulas de la Congregación para el 285
2 Tim 1,6; 1Tim 4,14-16 19, 12.
Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, a los Ordinarios Generales de los Institutos 286
DMVD 63.

54
Sujetos de la Formación Permanente: fundamento. “Particularmente la formación espiritual deberá desarrollar en
los diáconos aspectos relacionados con la triple diaconía de la Palabra, de la
205 El primer responsable y protagonista de la formación permanente es
Liturgia y de la caridad”290.
el mismo diácono. Pero a su lado está, acompañándolo en el proceso, toda
la comunidad cristiana: el Obispo y los sacerdotes a quienes delegue para
• Formación para la comunión eclesial: como animadores de la comunión
coordinar el proceso, el director espiritual, el párroco o sacerdote con quien
eclesial y de todo lo que esta implica, los diáconos permanentes
labore pastoralmente, la esposa, si es casado, y muy particularmente, sus
aprovecharán la vivencia de su realidad familiar, así como de la comunidad
compañeros diáconos.
diaconal, para crecer en espíritu de comunión y fortalecer dicho espíritu en
la iglesia.
Ámbitos de la Formación Permanente
• Formación intelectual-doctrinal: a través de jornadas de estudio y cursos
206 “La formación permanente debe unir y armonizar todas las
de actualización que se programarán cada año, los diáconos deben
dimensiones de la vida y del ministerio del diácono. Por lo tanto,
profundizar la doctrina de la fe. “Particularmente útil en este campo,
como la de los presbíteros, debe ser completa, sistemática y
fomentar el estudio atento, profundo y sistemático del catecismo
personalizada en sus diversas dimensiones: humana, espiritual,
de la Iglesia Católica”... “Se necesita también profundizar en los
intelectual y pastoral”287. ámbitos y las temáticas filosóficas, teológicas, eclesiológicas, de la
teología dogmática, de la Sagrada Escritura y del derecho
207 Los ámbitos de la formación permanente son los mismos de la canónico, útiles para el cumplimiento de su ministerio”... “Resulta
formación inicial: de gran interés y utilidad estudiar, profundizar y difundir la doctrina
social de la Iglesia”291.
• Formación humana: perfeccionamiento de su personalidad, de sus
cualidades humanas, de las virtudes naturales y sobrenaturales. En • “Formación pastoral: La formación pastoral permanente consiste, en
particular, el diácono debe practicar en su ministerio y en su vida diaria: primer lugar, en promover continuamente la dedicación del diácono por
“la bondad de corazón, la paciencia, la amabilidad, la fortaleza de
perfeccionar la eficacia del propio ministerio” 292. Él está estimulado “a
ánimo, el amor por la justicia, el equilibrio, la fidelidad a la palabra conocer cada vez mejor la situación real de los hombres a quienes ha sido
dada, la coherencia con las obligaciones libremente asumidas, el enviado; a discernir la voz del Espíritu en las circunstancias históricas en
espíritu de servicio”288, así como la prudencia y la madurez de juicio. las que se encuentra; a buscar los métodos más adecuados y las formas más
“También es importante que el diácono, consciente de la dimensión útiles para ejercer hoy su ministerio”293.
de ejemplaridad de su comportamiento social, reflexione sobre la
importancia de la capacidad de diálogo, sobre la corrección en las Organización y medios para la Formación Permanente
distintas formas de relaciones humanas, sobre las aptitudes para el
discernimiento de las culturas, sobre el valor de la amistad, sobre el 208 En la comunidad diaconal, con la aprobación del Obispo, se
señorío en el trato”289. convendrá anualmente un itinerario de formación permanente realista, con
unidad y sentido progresivo.
• Formación espiritual: siendo el objetivo principal de la formación
permanente globalmente considerada, es también su eje y
287
DMVD 68.
291
288
DMVD 69. DVMD72.
292
289
Idem; cf JUAN PABLO II, PDV, 72. DMVD 73.
293
290
Cf. DVMD70. JUAN PABLO II, PDV, 72; Cf. DVMD 73.

55
Es necesario promover encuentros frecuentes, en los que se aborden tanto la
formación espiritual y pastoral como asuntos de orden doctrinal e
intelectual, y algunos cursos o seminarios durante el año para fortalecer la El Itinerario De La Formación Permanente
formación intelectual, además de los encuentros familiares y los puramente
espirituales (retiros y ejercicios). En todos estos encuentros pueden y deben 210 Es necesario promover encuentros frecuentes, según las
participar las esposas de los diáconos casados. posibilidades, de carácter espiritual y pastoral, que incluyan la celebración
de la eucarística y la Liturgia de las Horas; el estudio de Evangelio, la
Así mismo, los diáconos pueden aprovechar muchos de los programas y revisión de la vida y la lectura de los acontecimientos, y aquellos temas
recursos de formación que la misma Diócesis ofrece al presbiterio, lo que espirituales y pastorales seleccionados por su urgencia y actualidad.
además favorecería integración y la comunión de diáconos y presbíteros.
Desde estos encuentros se planearán aquellos cursos, talleres o seminarios,
Aprovechar de igual forma los programas en las parroquias, las vicarías adecuados para la formación académica permanente, así como los retiros y
foráneas, los movimientos apostólicos y demás instituciones ejercicios espirituales a lo largo del año, y otras reuniones de importancia
arquidiocesanas. En la comunidad diaconal se intercambiará información para la integración familiar, el esparcimiento, y lo concerniente a la
acerca de dichos programas para motivar a su aprovechamiento por parte de comunicación de bienes y servicios.
quienes puedan hacerlo.
Para atender a las diversas propuestas de esta práctica comunitaria, los
209 La diversidad de situaciones, presentes en las iglesias particulares,
diáconos pueden dividirse en comisiones (comunicaciones, liturgia y vida
dificulta la definición de un cuadro completo sobre la organización y sobre
espiritual, académica, economía, pastoral) que ordenarán las actividades
los medios idóneos para una adecuada formación permanente de los
propiciando la participación de todos.
diáconos.
211 El Obispo es quien preside la comunidad diaconal como parte de su
Escoger los instrumentos para la formación en un contexto de claridad
misión y de su derecho; es él quien establece su participación directa en
teológica y pastoral. Indicaciones de carácter general, fácilmente traducibles
dichos encuentros y el cambio de rumbo o temática según lo considere
a las diversas situaciones concretas.
conveniente.
• “El primer lugar de formación permanente de los diáconos es el mismo
212 “Los diáconos deben valorar todas aquellas iniciativas que las
ministerio. A través de su ejercicio, el diácono madura, centrándose cada
Conferencias Episcopales o las Diócesis promuevan habitualmente
vez más en su propia vocación personal a la santidad en el cumplimiento de
para la formación permanente del clero: retiros espirituales,
los propios deberes eclesiales y sociales, en particular las funciones y
conferencias, jornadas de estudio, convenios, cursos
responsabilidades ministeriales. La conciencia de ministerialidad
interdisciplinares de carácter teológico-pastoral. También
constituye el tema preferencial de la específica formación, que
procurarán no faltar a las iniciativas que más señaladamente
viene dada”294. pertenecen a su ministerio de evangelización, de liturgia y de
caridad”296.
• “Un sacerdote ejemplar y responsable, encargado por el Obispo,
seguirá con particular atención la experiencia pastoral inicial”295. 213 No se debe pasar por alto que la formación permanente de los
diáconos tiene otros espacios en aquellos encuentros que organiza
294
DMVD 75.
295
DMVD 77.

296
DVMDP 82.

56
la Diócesis con todo el clero y en las respectivas zonas y vicarias foráneas. ANEXOS

“Sería de desear que el Obispo instituya un organismo de Anexo 1 MOTU PROPRIO DEL PAPA PAULO VI SOBRE EL
coordinación de diáconos”, para programar, coordinar y verificar el SAGRADO ORDEN DEL DIACONADO
ministerio diaconal: “desde el discernimiento vocacional a la formación
y ejercicio del ministerio, comprendida también la formación Desde la edad apostólica, la Iglesia católica tuvo en gran veneración el
permanente”297. sagrado Orden del Diaconado, como lo demuestra el mismo San Pablo,
quien expresamente saluda, además de los obispos, a los diáconos y enseña a
“Integrarán tal Organismo el mismo Obispo, el cual lo presidirá, o un Timoteo las virtudes y méritos indispensables para que sean considerados
sacerdote delegado suyo, junto a un número proporcionado de dignos de su ministerio.
diáconos. Dicho organismo no dejará de tenerlos debidos lazos de
unión con los demás organismos diocesanos. Así mismo el Obispo Además, el Concilio Ecuménico Vaticano II, en consideración a tan
dictará normas propias que regularán todo lo que se refiere a la vida antiquísima tradición, dio testimonio de honor al diaconado en la
y al funcionamiento de ese organismo”298. Constitución que toma su principio de las palabras «Lumen gentium» allí
donde, tras ocuparse de los obispos y sacerdotes, hizo el elogio igualmente
del tercer Orden sagrado, poniendo de manifiesto su dignidad y enumerando
sus funciones.

En efecto, el Concilio, reconociendo, que «tales oficios tan necesarios


a la vida de la Iglesia, difícilmente pueden ejercerse en no pocos países,
considerada la disciplina vigente en la Iglesia latina», y, ansiando remediar
cosa de tanto interés, sabiamente decretó que «en el futuro se
pudiese restaurar el Diaconado como grado propio y permanente de la
Jerarquía».

Si bien, en realidad, especialmente en los territorios de misión,


ordinariamente se confían a los laicos no pocos oficios diaconales, sin
embargo, «es conveniente que cuantos ejercen verdaderamente el ministerio
diaconal sean robustecidos y más estrechamente unidos al altar mediante la
imposición de manos, que es tradición apostólica, para que más eficazmente
cumplan el propio ministerio, en virtud de la gracia sacramental del
Diaconado». De este modo, se verá esclarecida la naturaleza propia de este
Orden que no debe considerarse como un puro y simple grado de acceso al
sacerdocio. Insigne por el carácter indeleble y su gracia peculiar, se
enriquece tanto que aquellos que son llamados a él pueden de modo estable
dedicarse «a los misterios de Cristo y de la Iglesia».

297
DMVD 80; C.I.C., can 1029. 298
DMVD 80.

57
Aunque el Diaconado permanente deba ser instaurado, no necesariamente Al hacer la relación sobre la situación de la diócesis propia, los
en toda la Iglesia latina, dado que «atañe a las competentes ordinarios hagan mención de la disciplina diaconal instaurada en ella.
Conferencias Episcopales nacionales, con aprobación del Sumo Pontífice,
decidir si es oportuno o dónde deba instituirse, para la cura de almas, tal II DIACONADO ENTRE LOS JÓVENES
especie de diáconos», sin embargo, juzgamos no solo oportuno, sino
también indispensable se publiquen normas bien determinadas para 4. Por ley de la Iglesia, confirmada por el mismo Concilio Ecuménico, los
acomodar la vigente disciplina a las nuevas enseñanzas del Concilio que de jóvenes son llamados al Diaconado están obligados a guardar la ley
Ecuménico y para determinar las justas condiciones mediante las cuales no del celibato.
solo se ordene oportunamente el ministerio diaconal, sino que la preparación
misma de los candidatos responda más adecuadamente, a su sagrada 5. No se confiera el diaconado permanente antes de cumplir los
dignidad. veinticinco años de edad; con todo, las Conferencias Episcopales podrán
solicitar una edad mayor.
Ante todo, pues, si no se provee de otro modo, confirmarnos y declaramos
válido, incluso para aquellos que permanezcan de modo estable en el 6. Los jóvenes candidatos al oficio diaconal sean acogidos en un Instituto
Diaconado, todo lo establecido en el Código de Derecho Canónico sobre los especial donde sean puestos a prueba, formados a desempeñar
derechos y deberes de los diáconos, ya sean tales derechos y deberes provechosamente sus propias funciones específicas.
comunes a todos los clérigos, ya propios.
7. Para fundar tal Instituto, los obispos del mismo país y, si es necesario,
Respecto a los diáconos, además, establecemos lo que sigue: también de más países —según las diversas circunstancias—, aúnen sus
esfuerzos. Elijan, pues, para su dirección, superiores particularmente
I ESTABLECIMIENTO DEL DIACONADO idóneos y establezcan normas muy cuidadosas relativas a la disciplina y a
la reglamentación de los estudios, observando las siguientes disposiciones:
1. Es competencia de las legítimas asambleas de los obispos o
Conferencias Episcopales, deliberar, con consentimiento del Sumo 8. Admítanse al noviciado diaconal solo a aquellos jóvenes que hayan
Pontífice, si conviene y dónde —con miras al bien de los fieles— el manifestado una propensión natural del alma al servicio de la sagrada
Diaconado como grado propio y permanente de la jerarquía. jerarquía y de la comunidad cristiana y hayan adquirido un patrimonio
doctrinal suficientemente rico en atención a las costumbres ambientales y
2. Al pedir a la Sede Apostólica la aprobación, se deben declarar tanto los locales y de acuerdo con ellas.
motivos que inducen a disponer para un determinado país esa nueva
disciplina, como las circunstancias que hacen esperar un buen éxito; 9. Prolónguese el verdadero y propio noviciado diaconal por lo menos
igualmente se deberá indicar el modo de llevar a cabo la nueva disciplina, a durante tres años; además, regúlese el orden de los estudios de suerte que
saber, si se trata de conferir el Diaconado «a jóvenes idóneos para quienes los candidatos por grados y progresivamente se dispongan a cumplir con
la ley del celibato sigue siendo válida o a hombres de edad más capacidad y provecho los diferentes oficios diaconales. Finalmente, en
madura, incluso casados», o finalmente, a personas pertenecientes a ambas conjunto, el ciclo de los estudios podrá regularse de suerte que durante el
especies de candidatos. último año se les dé una preparación específica que responda a los diversos
oficios que tendrán preferentemente los diáconos.
3. Obtenida la aprobación de la Sede Apostólica, cada ordinario tiene la
facultad, en el ámbito de su jurisdicción, de aprobar y ordenar a los
candidatos, a menos que no se trate de casos particulares que excedan a su
facultad.

58
10. Añádanse a esto los ejercicios prácticos referentes a la enseñanza de 15. Si esto no es posible, confíese el aspirante para su formación a algún
los rudimentos de la religión cristiana a los niños y a otros fieles, la sacerdote de virtud eminente que cuide de él, lo instruya y pueda
divulgación y dirección del canto sagrado, la lectura de los divinos libros testimoniar, por consiguiente, de su prudencia y madurez. Es necesario
de la Escritura en las asambleas de los fieles, la predicación y exhortación siempre y cuidadosamente vigilar para que solo hombres idóneos y
al pueblo, la administración de los sacramentos que corresponden al experimentados, sean incorporados al sagrado Orden.
diácono, la visita a los enfermos y, en general, el cumplimiento de aquellos
servicios que puedan encomendárseles. 16. Recibida la ordenación, los diáconos, incluso los promovidos en edad
más madura, quedan inhabilitados para contraer matrimonio en virtud de la
III DIACONADO ENTRE HOMBRES ENTRADOS EN EDAD disciplina tradicional eclesiástica.
11. Pueden ser llamados al Diaconado hombres de edad más madura, y 17. Cuídese de que los diáconos no ejerzan artes o profesiones que, a juicio
célibes, ya casados; estos últimos, sin embargo, no sean admitidos si no del ordinario del lugar, no les convengan o impidan el ejercicio provechoso
consta no solo el consentimiento de la esposa, sino su probidad y la del sagrado ministerio.
presencia en ella de cualidades naturales que no sean impedimento ni
deshonra para el ministerio del marido. IV NORMAS PARA EL INSTITUTO DE LOS DIÁCONOS
12. Dicha edad se alcanza como límite mínimo al cumplir los treinta y 18. Cualquier diácono que no sea miembro de alguna familia religiosa en
cinco años; sin embargo, ha de entenderse en el sentido de que ninguno virtud de la profesión, debe ser admitido a una diócesis.
puede ser llamado al Diaconado sin haber obtenido antes la estimación del
clero y de los fieles con el ejemplo duradero de costumbres y propensión a 19. Las normas vigentes sobre la obligatoria solicitud por el conveniente
servir. sostenimiento de los sacerdotes y la garantía en favor suyo de la llamada
seguridad social, deben observarse también respecto a los diáconos
13. Cuando se trate de hombres casados, es necesario poner cuidado en constituidos de modo estable, habida cuenta así mismo de la familia de los
que sean promovidos al Diaconado todos los que, viviendo desde hace que entre ellos viven unidos en matrimonio y a tenor del artículo 21 de la
muchos años en el matrimonio, hayan demostrado saber dirigir la propia presente Carta.
casa y tengan mujeres e hijos que lleven una vida verdaderamente cristiana
y se distingan por una honrada reputación.
20. Será competencia de la Conferencia Episcopal dictar normas concretas
relativas a la honesta sustentación de los diáconos y de su familia, si están
14. Es de desear que incluso tales diáconos estén dotados de no mediana
casados, según las diversas circunstancias de tiempo y de lugar.
doctrina, según se ha dicho, merecidamente, en los números 8, 9,10, o, al
menos, ofrezcan garantía de esa preparación intelectual que, a juicio de la 21. Los diáconos que ejerzan una profesión civil, deben proveer, en lo
Conferencia Episcopal les será indispensable para cumplir sus específicas posible, a las necesidades propias y de su familia con los ingresos
funciones. Por tanto, admítanse durante cierto tiempo en un Instituto obtenidos.
especial donde les sea posible aprender todo lo que necesitarán para
atender dignamente a su oficio diaconal.
V FUNCIONES DIACONALES

59
22. Según prescribe la citada Constitución del Concilio Vaticano II, 25. Los diáconos, como los que se dedican a los ministerios de Cristo y de
corresponde al diácono, en el caso de que el ordinario del lugar le haya la Iglesia, absténganse de cualquier hábito malo y procuren ser siempre
confiado el desempeño de tales funciones: agradables a Dios, “dispuestos para cualquier obra buena» por la salvación
de los hombres. Por causa, pues, del Orden recibido deben superar con
1) Asistir durante las funciones litúrgicas al obispo y presbítero en todo lo mucho a todos los demás en la práctica de la vida litúrgica, amor, a la
que le compete, según las normas de los diferentes libros rituales. oración, servicio divino, ejercicio de la obediencia, caridad y castidad.
2) Administrar solemnemente el bautismo a los niños y adultos, y suplir
las ceremonias omitidas eventualmente cuando se confiere. 26. Será competencia de la Conferencia Episcopal establecer normas más
3) Conservar la Eucaristía, distribuirla a sí y a los demás, llevarla como eficaces para fomentar la vida espiritual de los diáconos, ya célibes o
viático a los moribundos e impartir al pueblo con la sagrada píxide la casados. Procuren, sin embargo, los ordinarios que todos los diáconos:
bendición llamada Eucarística.
4) Asistir a los matrimonios y bendecirlos en nombre de la Iglesia, por
1) Se encuentren asiduamente para la lectura y la íntima meditación de la
delegación del obispo o del párroco, en caso de faltar el sacerdote,
palabra de Dios;
respetando todo lo establecido en el Código de Derecho Canónico y
2) Con frecuencia, en lo posible, todos los días, participen activamente en
quedando en pie el canon 1098, cuyas prescripciones, en lo tocante al
el sacrificio de la misa, se alimenten espiritualmente con el sacramento de
sacerdote, deben entenderse también del diácono.
la Santísima Eucaristía y la visiten devotamente;
5) Administrar sacramentales, presidir los ritos fúnebres y sepulcrales. 3) Purifiquen frecuentemente su alma con el sacramento de la Penitencia y
6) Leer a los fieles los divinos libros de la Escritura e instruir y animar al con el fin de recibirlo más dignamente, examinen dignamente su
pueblo. conciencia todos los días;
7) Presidir los oficios del culto y las oraciones donde no esté presente el 4) Con intensa práctica de piedad filial veneren y amen a la Virgen María,
sacerdote. Madre de Dios.
8) Dirigir la celebración de la palabra de Dios, sobre todo cuando falte el
sacerdote. 27. Es muy conveniente que los diáconos constituidos de modo estable
9) Cumplir perfectamente, en nombre de la Jerarquía, las obligaciones de reciten todos los días, por lo menos, una parte del oficio divino, que
caridad y administración, así como las obras de asistencia social. determinará la Conferencia Episcopal.
10) Guiar legítimamente, en nombre del párroco o del obispo, las
comunidades cristianas dispersas. 28. Los diáconos diocesanos, al menos cada dos años, deben hacer
11) Promover y sostener las actividades apostólicas de los laicos. ejercicios espirituales en alguna casa religiosa u obra pía designada por el
ordinario.
23. Todas estas funciones deberán cumplirlas en perfecta comunión con el
obispo y presbítero, es decir, bajo la autoridad del obispo o del sacerdote 29. No interrumpan los diáconos sus estudios especialmente los sagrados;
que en el territorio presiden la cura de almas. lean asiduamente los divinos libros de la Escritura; dedíquense al
24. Los diáconos, en lo posible, sean admitidos a formar parte de los aprendizaje de las disciplinas eclesiásticas de manera que puedan explicar
Consejos Pastorales. rectamente a los demás la doctrina católica y ser cada vez más capaces de
instruir y consolidar las almas de los fieles. Para ello, los diáconos sean
VI VIDA ESPIRITUAL DE LOS DIÁCONOS invitados a participar en las reuniones periódicas en las que se afrontan y
tratan problemas relativos a su vida y al sagrado ministerio.

60
obsérvese la disciplina todavía vigente, hasta que no sea modificada por la
30. Los diáconos, en virtud de la peculiar naturaleza del ministerio a ellos Santa Sede.
confiado, deben profesar al obispo reverencia y obediencia; los obispos,
por su parte, estimen suficientemente en el Señor a estos ministros del Finalmente, terminada la exposición de las presentes normas, un deseo brota
pueblo de Dios y demuéstrenles paternal afecto. Si un diácono por justos espontáneamente de nuestro corazón: que los diáconos en el cumplimiento
motivos se estableciese temporalmente fuera de la propia diócesis, procure de sus difíciles cometidos, en las circunstancias particulares de nuestro
someterse de buen grado a la vigilancia y autoridad del ordinario del lugar tiempo, sigan los ilustres ejemplos que les proponemos: el protomártir San
en todo lo que concierne a los deberes y funciones propios del estado Esteban, que, como afirma San Ireneo, «fue el primero escogido por los
diaconal. Apóstoles para el ministerio», y San Lorenzo, romano, «que sobresalía sobre
todos, distinguiéndose no solo en la administración de los sacramentos, sino
31. En cuanto al hábito, deberá respetarse la costumbre local, conforme a también en la gerencia del patrimonio eclesiástico».
las normas preestablecidas por la Conferencia Episcopal.
Ordenamos, por último, que todo lo establecido con la presente Carta, dada
VII DIÁCONOS RELIGIOSOS «motu proprio», sea firme y válido, no obstante cualquier otra disposición en
contrario.
32. Instituir el Diaconado permanente entre los religiosos es un derecho
reservado a la Santa Sede, a la que compete exclusivamente examinar y Dado en Roma, en San Pedro, el 18 de junio, festividad de San Efrén Siró,
aprobar los votos de los Capítulos generales en la materia. en 1967, año cuarto de nuestro pontificado.

33. Ejerzan los diáconos religiosos el ministerio diaconal bajo la autoridad


del obispo y de sus superiores, según las normas vigentes para los PAULO PP. VI
religiosos sacerdotes; deben someterse, además a las leyes que vinculan a
los otros miembros de la familia religiosa.

34. El diácono religioso, que permanezca de modo estable o permanente


en un territorio donde no esté en vigor la disciplina del diaconado
permanente, no ejerza las funciones diaconales si no es con consentimiento
del ordinario del lugar.

35. Cuanto se ha dicho de los religiosos en los números 32 - 34, debe


entenderse del mismo modo de los miembros de otros Institutos que
profesan los consejos evangélicos.

VIII DISPOSICIONES FINALES

36. Por lo que toca al rito que se ha de seguir en la colocación del sagrado
Orden del Diaconado y las órdenes que le anteceden,

61
Anexo 2 CAPTA APOSTÓLICA «AD PASCENDUM >EN FORMA DE San Policarpo de Esmirna exhorta a los Diáconos a ser sobrios en todo,
MOTU PROPRIO POR LA QUE SE ESTABLECEN ALGUNAS misericordiosos, celosos, inspirados en su conducta por la verdad
NORMAS RELATIVAS AL SAGRADO ORDEN DEL DIACONADO
del Señor, que se ha hecho siervo de todos 304. El autor de la obra
titulada “Didascalia Apostolorum”, recordando las palabras de Cristo el que
Para apacentar el Pueblo de Dios y para su constante crecimiento, Cristo
quiera ser mayor entre vosotros, hágase vuestro servidor305, hace a los
Nuestro Señor instituyó en la Iglesia diversos ministerios, ordenados al bien
Diáconos esta fraterna exhortación: del mismo modo debéis
de todo su Cuerpo299. comportaros vosotros los Diáconos, de tal manera que si en
el ejercicio de vuestro ministerio fuera necesario dar la vida por un
Entre esos ministerios, ya desde el tiempo de los Apóstoles, sobresale y hermano la deis, pues si el Señor de cielos y tierras se hizo nuestro
tiene particular relieve el Diaconado, que siempre ha sido tenido en gran Siervo y sufrió pacientemente toda clase de dolores por nosotros,
honor por la Iglesia. Esto es atestiguado por San Pablo Apóstol, tanto en la ¿no deberemos nosotros hacer lo mismo por nuestros hermanos,
Carta a los Filipenses, donde dirige palabras de saludo no sólo a los desde el momento que somos los imitadores de Cristo y hemos
Obispos, sino también a los diáconos300, como en una carta dirigida a recibido su misma misión?306.
Timoteo, en la cual ilustra las dotes y las virtudes indispensables a los
Diáconos para que puedan estar a la altura del ministerio que se les ha
Los escritores de los primeros siglos de la Iglesia, mientras resaltan la
confiado301. importancia del ministerio de los Diáconos, explican también
profundamente las múltiples y delicadas funciones a ellos confiadas y
Más tarde, los antiguos escritores de la Iglesia, al elogiar la dignidad de los señalan abiertamente la gran autoridad obtenida por ellos en las
Diáconos, no dejan de resaltar las dotes espirituales y las virtudes que se comunidades cristianas y lo mucho que contribuían al apostolado. El
requieren para ejercer tal ministerio, es decir, fidelidad a Cristo, integridad Diácono es definido como el oído, el corazón y el alma del Obispo307. El
de costumbres y sumisiones al Obispo. Diácono está a disposición del Obispo para servir a todo el pueblo de Dios y
cuidar de los enfermos y pobres308; rectamente, pues y con razón es llamado
San Ignacio de Antioquia afirma claramente que la función del Diácono no el amigo de los huérfanos, de las personas piadosas, de las viudas,
es otra cosa que el ministerio de Jesucristo, que estaba al principio
fervoroso de espíritu, amante del bien309. Además se le ha encomendado
junto al Padre y se ha revelado al final de los tiempos302 advierte la misión de llevar la Sagrada Eucaristía a los enfermos que no pueden salir
además lo siguiente: Es preciso que los Diáconos, ministros de los
de casa310, administrar el bautismo311, y dedicarse a predicar la Palabra de
misterios de Jesucristo, den gusto en todo a todos. Los Diáconos
Dios según las expresas directivas del Obispo.
son, en efecto, ministros de la Iglesia de Dios y no distribuidores de
comidas y bebidas303.
Por estas razones, el Diácono floreció admirablemente en la Iglesia, dando a
la vez un magnífico testimonio de amor a Cristo y a los

299
(1) Con. Vat. II, Const. dogm. Lumen Gentium, núm. 18; AAS 57, 1985, p. 21-22.
307
300
Flp 1,1.. Didascalia Apostolorum, II, 44,4; ed. F.X. Funk I, Paderbomae, 1906, 138
308
301
1 Tim 3, 8-13 Traditio Apostólica, 39 y 34; La Tradition Apostolique de Saint Hi- ppolyte. Essai de
302
Ad Magnesios, VI; Patres Apostolici, ed. F.X. Funk I, Tubingae 1901, 235 reconstitution por B. Botte, Müster 1963, 87 y 81.
309
303
Ad Trallianos, II, 3; Patres Apostolici, ed. F.X. Funk I, Tubingae 1901, 245. Testamentum D. N. lesu Christi, 1,38; ed. et latine redd. I. E. Rah- mani, Moguntiae 1899,
304
Epist. Ad Philippenses, V, 2; Patres Apostolici, ed. F.X. Funk I, tubingae 1901, 301 - 303. 93.
310
305
Mt 20, 26 - 27. S. lustini. Apología, I, 65, 5 y 67, 5; S. lustini, Apologiae duae: ed. G. Rauschen, Bonnae
306
Didascalia Apostolorm, III, 13, 24; Didascalia et Constitutiones Apos¬tolorum, ed. F.X. 1911, 107 y 111.
311
Funk I, Paderbomae 1906, 214. Tertulliani, De Baptismo, XVII, 1; Corpus Christianorum, I, Tertullíani Opera, pars. I,
Turnholti 1954, 291.

62
hermanos en el cumplimiento de las obras de caridad312, en la celebración de Por lo cual, durante la tercera sesión, en octubre de 1964, los Padres
los ritos sagrados313 y en la práctica de las funciones pastorales314. confirmaron el principio de la renovación del Diaconado, y en el siguiente
mes de noviembre fue promulgada la Constitución Dogmática Lumen
Precisamente ejerciendo la función diaconal, los futuros presbíteros daban Gentium, en cuyo artículo 29 se describen las líneas fundamentales propias
una prueba de sí mismos, mostraban el mérito de sus trabajos y adquirían de este estado: En un grado inferior de jerarquía están los diáconos,
también aquella preparación que les era exigida para llegar a la dignidad que reciben la imposición de manos «no en orden al sacerdocio, sino
sacerdotal y al ministerio pastoral. en orden al ministerio». Así, confortados con la gracia sacramental,
en comunión con el Obispo y su presbiterio, sirven al pueblo de Dios
Pero con el pasar del tiempo se fue cambiando la disciplina relativa a este en el ministerio de la Liturgia, de la Palabra y de la Caridad318.
Orden Sagrado. Cada vez se hizo más firme la prohibición de conferir las
órdenes «per saltum», y paulatinamente disminuyó el número de los que Respecto a la estabilidad en el grado diaconal, la misma Constitución
preferían permanecer diáconos durante toda la vida, sin ascender al grado declara: Ahora bien, como estos oficios, necesarios en gran manera
más alto. Así sucedió, que casi desapareció el diaconado permanente en la a la vida de la Iglesia, según la disciplina actualmente vigente en la
Iglesia latina. Apenas es necesario recordar lo decretado por el Concilio Iglesia latina, difícilmente pueden ser desempeñados en muchas
Tridentino, el cual se había propuesto restaurar las Ordenes Sagradas según regiones, se podrá restablecer en adelante el diaconado como grado
su naturaleza propia como eran los ministerios primitivos en la Iglesia315; de propio y permanente de la jerarquía319.
hecho, solamente mucho más tarde maduró la idea de restaurar este
importante Orden Sagrado como un grado verdaderamente permanente. Ahora bien, esta restauración del diaconado permanente exigía, por una
parte, un examen más profundo de las directrices del Concilio, y por otra un
Del asunto se ocupó también de pasada y fugazmente nuestro Predecesor Pío serio estudio sobre la condición jurídica del Diácono, tanto célibe como
XII, de feliz memoria316. El Concilio Vaticano II acogió los deseos y ruegos casado. A la vez, era necesario que todo lo que atañe al Diaconado de
de que, allí donde lo pidiera el bien de las almas, fuera restaurado el aquellos que han de ser sacerdotes fuera adaptado a las exigencias actuales,
Diaconado permanente como un Orden medio entre los grados superiores de para que realmente el tiempo del Diaconado ofreciese aquella prueba de
la jerarquía eclesiástica y el restante pueblo de Dios, para que fuera de vida, de madurez y de aptitud para el ministerio sacerdotal que la antigua
alguna manera intérprete de las necesidades y de los deseos de las disciplina pedía a los candidatos al Sacerdocio.
comunidades cristianas, inspirador del servicio, o sea, de la diaconía de la
Iglesia ante las comunidades cristianas locales, signo o sacramento del Por estas razones, el día 18 de junio de 1967 publicamos, en forma de
mismo Jesucristo nuestro Señor, quien no vino para ser servido sino «Motu Proprio», la Carta Apostólica Sacrum Diaconatus Ordinem, por la
para servir317. cual se determinaban las oportunas normas canónicas sobre el Diaconado
permanente320.

312
Didascalia Apostolorum, 11,31,2; ed. F.X. Funk I, Paderbomae 1906, 112; Testamentum
D. N. lesu Christi, I, 31; et latine redd. I. E. Rah- mani, Moguntiae, 1899, 75.
313
Didascalia Apostolorum, II, 57,6; 58,1; ed. F. X. Funk I, Paderbomae 1906, 162-166.
314 316 Alocución a los participantes en el sagrado Congreso Internacional sobre el
S. Cypriani, Epistolae XV et XVI; ed. G. Hartel, Vindobonae 1871, 513-520; S. Agustini, De
catechizandis rudibus. I, cap. I, 1;PL 40, 309-310. Apostolado de los Seglares, 5 de octubre 1957; AAS, 49, 1957,925.
315 Sessio XXIII I-IV; Mansi, XXXIII, Coll. 138-140. 317 Mt20, 28
318 AS 57,1965,36.
319 Ibidem
320 AAS 59, 1967,697-704.

63
El día 17 de junio del año siguiente, con la Constitución Apostólica a servir al Señor, perseverantes en la oración y generosos en ayudar en las
Pontificalis Romani Recognitio321, establecimos el nuevo rito para necesidades de los santos323.
conferir las Sagradas Ordenes del Diaconado, del Presbiterado y del
Episcopado, definiendo a la vez la materia y la forma de la misma Por tanto, habiendo ponderado todos los aspectos de la; cuestión,
ordenación. después de haber pedido el voto de los peritos, de haber consultado
a las Conferencias Episcopales y teniendo en cuenta sus opiniones,
Y ahora, mientras con fecha de hoy publicamos la Carta Apostólica y así mismo después de haber oído el parecer de Nuestros
Ministerio quaedam, para dar un ulterior desarrollo a esta materia, creemos Venerables Hermanos miembros de las Sagradas Congregaciones
conveniente promulgar normas precisas acerca del Diaconado; deseamos competentes, en virtud de nuestra Autoridad Apostólica
igualmente que los candidatos al Diaconado conozcan qué ministerios deben establecemos las siguientes normas, derogando, si es necesario y
ejercer antes de la sagrada Ordenación y en qué tiempo y de qué manera en cuanto lo sea, las prescripciones del Código de Derecho
deberán ellos mismos asumir las obligaciones del celibato y de la oración Canónico hasta ahora vigente, y las promulgamos con esta
litúrgica. Carta,

Puesto que la incorporación al estado clerical se difiere hasta el I. a) Se establece un rito para ser admitido entre los candidatos al
Diaconado, no tiene ya lugar el rito de la primera tonsura, por medio Diaconado y al Presbiterado. Para que esta admisión sea regular,
del cual, anteriormente, el laico se convertía en clérigo. Sin embargo, se requiere la libre petición del aspirante, escrita de propia mano y
se establece un nuevo rito, con el cual el que aspira al Diaconado o firmada, así como la aceptación también escrita del competente
al Presbiterado manifiesta públicamente su voluntad de ofrecerse a Superior eclesiástico, en virtud de la cual tiene lugar la elección por
Dios y a la Iglesia para ejercer el sagrado orden: la Iglesia, por su parte de la Iglesia.
parte, al recibir este ofrecimiento, lo elige y lo llama para que se
prepare a recibir el orden sagrado, y de este modo sea admitido Los profesos de Institutos religiosos clericales, que se preparan al
regularmente entre los candidatos al Diaconado o al Presbiterado. sacerdocio, no están obligados a este rito.

En concreto, conviene que los Ministerios de Lector y de Acólito sean b) El Superior competente para esta aceptación es el Ordinario (el
confiados a aquellos que, como candidatos al Orden del Diaconado o del Obispo y, en los Institutos clericales de perfección, el Superior
Presbiterado, desean consagrarse de manera especial a Dios y a la Iglesia. Mayor). Pueden ser aceptados los que den muestras de verdadera
En efecto, la Iglesia precisamente, porque nunca ha cesado de tomar y vocación y, estando adornados de buenas costumbres y libres de
repartir a sus fieles el pan de vida que ofrece la mesa de la Palabra defectos psíquicos y físicos, deseen dedicar su vida al servicio de la
de Dios y del Cuerpo de Cristo322 considera muy oportuno que los Iglesia para la gloria de Dios y el bien de las almas. Es necesario
candidatos a las órdenes sagradas, tanto con el estudio como con el ejercicio que los que aspiran al Diaconado transitorio hayan cumplido al
gradual del ministerio de la Palabra y el Altar conozcan y mediten, a menos los veinte años de edad y hayan empezado los cursos de
través de un íntimo y constante contacto, este doble aspecto de la función los estudios teológicos.
sacerdotal. De esta manera resplandecerá con mayor eficacia la autenticidad
de su ministerio. Así, de hecho, los candidatos se acercarán a las Ordenes c) En virtud de su aceptación, el candidato ha de prestar especial atención
Sagradas plenamente conscientes de su vocación, llenos de fervor, a su vocación y al desarrollo de la misma; y adquiere el derecho a las
decididos ayudas espirituales necesarias para poder cultivar la vocación y seguir la
voluntad de Dios, sin poner condición alguna.

321 AAS 60, 1968,369-373.


322 Conc. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum núm. 21. AAS 58,1966, 827.
323 Rom 12,11-13.

64
II. Los candidatos al Diaconado, tanto permanente como transitorio, y los VII. a) Los Diáconos llamados al Sacerdocio no sean ordenados si no han
candidatos al Sacerdocio debe recibir los Ministerios de Lector y de completado antes los cursos de estudios, como está determinado por las
Acólito, si todavía no los han recibido, y ejercerlos durante un tiempo prescripciones de la Santa Sede.
conveniente para mejor prepararse a las futuras funciones de la Palabra y
del Altar. b) Por lo que se refiere al curso de los estudios teológicos, que deben
preceder a la ordenación de los diáconos permanentes, toca a las
Queda reservado a la Santa Sede el dispensar a estos candidatos de recibir Conferencias Episcopales emanar, en base a las circunstancias del lugar, las
los Ministerios. normas oportunas y someterlas a la aprobación de la Sagrada Congregación
para la Educación Católica.
III. Los ritos litúrgicos, por medio de los cuales se lleva a cabo la admisión
entre los candidatos al Diaconado y al Presbiterado, y con los que se
VIII. De acuerdo con los números 29-30 de la Ordenación General de la
confieren los Ministerios arriba indicados, deben ser realizados por el
Liturgia de las Horas:
Ordinario del aspirante (por el Obispo, y en los Institutos clericales de
perfección, por el Superior Mayor).
a) Los Diáconos, llamados al Sacerdocio, en virtud de su misma sagrada
ordenación, están obligados a celebrar la Liturgia de las Horas.
IV. Deben observarse los intersticios, determinados por la Santa Sede o las
Conferencias Episcopales, entre la colación — que se ha de hacer durante b) Es sumamente conveniente que los Diáconos permanentes reciten
los cursos teológicos — de los Ministerios del Lectorado y del Acolitado, diariamente una parte al menos de la Liturgia de las Horas, según lo
así como entre el Acolitado y el Diaconado. disponga la Conferencia Episcopal.
V. Antes de la ordenación, los candidatos al Diaconado deben entregar al IX. La admisión al estado clerical y la incardinación a una determinada
Ordinario (al Obispo y, en los Institutos clericales de perfección, al Diócesis se realizan en virtud de la misma ordenación diaconal.
Superior Mayor) una declaración escrita de propia mano y firmada, con la
que atestiguan que quieren recibir espontánea y libremente el Orden X. El rito de la admisión entre los candidatos al Diaconado y al
Sagrado. Presbiterado, así como el de la consagración propia del sagrado celibato,
será publicados próximamente por el Dicasterio competente de la Curia
VI. La consagración propia del celibato, observada por el Reino de los Romana.
Cielos, y su obligatoriedad para los candidatos al Sacerdocio y para los
candidatos no casados al Diaconado están realmente vinculadas al
Norma transitoria — Los candidatos al sacramento del Orden, que ya
Diaconado. El compromiso público de la obligación del sagrado celibato
hayan recibido la Primera Tonsura antes de la promulgación de esta Carta,
ante Dios y ante la Iglesia debe ser hecho, también por los religiosos, con
conservan todos los deberes, derechos y privilegios de los clérigos. Aquellos
un rito especial, que deberá preceder a la ordenación diaconal. El celibato,
que ya han sido promovidos al Orden del Subdiaconado están sujetos a las
así asumido, constituye impedimento dirimente para contraer matrimonio.
obligaciones asumidas tanto por lo que se refiere al celibato como a la
Liturgia de las Horas; sin embargo, deben hacer de nuevo la pública
También los Diáconos casados, si quedaren viudos, son jurídicamente
aceptación de la obligación del sagrado celibato ante Dios y ante la Iglesia
inhábiles, según la disciplina tradicional de la Iglesia, para contraer un
con un rito especial, que precede a la ordenación diaconal.
nuevo matrimonio324.

324 Paulus VI. Litt. Ap. motu pro. Sacrum Diaconatus Ordinem, núm. 16; AAS 59,1967, 701.

65
Ordenamos que todo lo que ha sido por Nos decretado en esta Carta, en Anexo 3 DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II al
forma de «Motu Proprio», tenga valor estable, no obstante cualquier congreso nacional italiano de los delegados episcopales para el
disposición contraria. Establecemos también que entre en vigor a partir del diaconado permanente y de los diáconos permanentes, 16 de
primero de enero de 1973. marzo de 1985

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 15 de agosto, en la solemnidad de la Hermanos muy queridos:
Asunción de la Bienaventurada Virgen María, del año 1972, décimo de
nuestro pontificado. Un fruto del Concilio Vaticano II

1. Me alegra de verdad poderme reunir hoy con vosotros que estáis


celebrando estos días el congreso nacional de delegados episcopales para el
diaconado permanente y de los diáconos permanentes, organizado por la
comisión episcopal para el Clero de la Conferencia Episcopal Italiana. Son
días de estudio dedicados también a reflexionar sobre dos documentos
publicados en 1972 por la misma Conferencia Episcopal en torno a los
temas: «El restablecimiento del diaconado permanente en Italia», y «El
ministerio diaconal».

Uno de los frutos del Concilio Ecuménico Vaticano II ha sido precisamente


el de restablecer el diaconado como grado propio y permanente de la
jerarquía (Cf. Lumen Gentium, 29; Ad gentes, 16).

La Constitución dogmática sobre la Iglesia sintetiza con claridad y


profundidad los aspectos teológicos del orden del diaconado y las funciones
específicas de los candidatos. Sostenidos por la gracia sacramental, los
diáconos prestan servicio al Pueblo de Dios en comunión con el obispo y su
presbiterio en el ministerio de la liturgia, de la predicación y de la caridad.

En lo concerniente al ministerio de la liturgia, las autoridades competentes


pueden confiar varias tareas al diácono: administrar solemnemente el
bautismo, reservar y distribuir la Eucaristía, llevar el viático a los
moribundos, asistir y bendecir el matrimonio en nombre de la Iglesia,
presidir el culto y oración de los fieles, administrar los sacramentales, dirigir
el rito de los funerales y de la sepultura.

66
Mediante el ministerio de la Palabra, el diácono podrá leer la Sagrada
Escritura a los fieles, instruir y exhortar al pueblo (cf. Lumen gentium, 29). Formación y vida interior

La referencia especial al ministerio de la caridad se halla en la página de los 3. La participación en el orden sagrado con los deberes citados, exige a los
Hechos de los Apóstoles que describe la elección de los candidatos al diaconado permanente una seria preparación en el campo de
«siete» —entre ellos Esteban y Felipe— para que presidieran el servicio las ciencias sagradas y un profundo compromiso de vida interior alimentada
(diaconía) de las mesas (cf. Act. 6,1-6). Conocidas son a este respecto las por el contacto asiduo con Cristo, especialmente en los Sacramentos de la
recomendaciones dirigidas a los diáconos en la Didascalia de los Apóstoles: Eucaristía y la Reconciliación (cf. Pablo VI,
«Según dijo nuestro Salvador y Maestro en el Evangelio, ‘el que entre «Motu proprio» Sacrum diaconatus ordinem: AAS 59, 1967, 697-704;
vosotros quiera llegar a ser grande, sea vuestro servidor... como el Hijo del Sagrada Congregación para la Educación Católica, Carta circular sobre la
hombre que no vino a ser servido, sino a servir y dar su vida en redención de formación de los candidatos al diaconado permanente, 16 de julio de 1969).
muchos’ (Mt 20, 26-28), así vosotros los diáconos debéis hacer lo mismo
aun cuando acaso esto comporte dar la vida por vuestros hermanos a causa Será necesario sobre todo el estudio continuo y diario de la Palabra de Dios,
del servicio (diaconía) que estáis llamados a desempeñar» (Didascalia de la teología, de las enseñanzas del Magisterio, de la espiritualidad
Apostolorum, XVI, 13). cristiana, según las directrices, indicaciones y programas de la autoridad
eclesiástica competente.
Maestro, santificador y guía
Os deseo de corazón que este congreso nacional marque una etapa
2. En su grado el diácono personifica a Cristo, Siervo del Padre, importante en el fomento del diaconado permanente en Italia. A los
compartiendo la triple función del sacramento del orden: es maestro, pues presentes y a todos los delegados episcopales y diáconos permanentes que
proclama y explica la Palabra de Dios, es santificador, pues administra los actúan ya en las diócesis y a cuantos se preparan a recibir el orden del
Sacramentos del Bautismo y la Eucaristía, y los sacramentales; y es guía, diaconado, mi recuerdo afectuoso en la oración y mi bendición apostólica.
pues anima comunidades o sectores de la vida eclesial.

En este sentido el diácono contribuye a que crezca la Iglesia como realidad


de comunión, servicio y misión.

Con frecuencia se oyen en la liturgia las palabras de San Pablo presentando


la imagen ideal del diácono a la primera generación cristiana (cf. 1 Tim 3,8-
13); y me gusta recordar las de uno de los
«Padres apostólicos», el gran San Ignacio, obispo de Antioquia y mártir:
«Seguid todos al obispo como Jesucristo sigue al Padre, y el presbiterio
como los Apóstoles; en cuanto a los diáconos, veneradlos como a la ley de
Dios» (Ad Smymenses, VIII, 1); «escuchad al obispo y Dios os
escuchará; estoy dispuesto a dar la vida por los que están sometidos al
obispo, a los presbíteros y a los diáconos; tenga yo parte con ellos en la
posesión de Dios» (Ad Polycarpum, VI, 1).

ORACIÓN DE LOS DIÁCONOS Fortalece con la gracia del Espíritu Santo


A todos los Diáconos de tu Iglesia,
Dios y Padre Nuestro, para que desempeñen con alegría,
67
fidelidad y en espíritu de comunión eclesial
su ministerio pastoral,
siguiendo los pasos de tu Hijo Jesucristo,
"que no vino a ser servido, sino a servir y
dar su vida en redención de la humanidad" (Mc. 10, 45).

Te pedimos por las familias de los diáconos casados,


para que sean auténticas "Iglesias domésticas",
según el ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret,
y de ella surjan vocaciones sacerdotales y religiosas.

¡Virgen María, Madre de la Iglesia


y Reina de los Apóstoles,
ruega por los ministros del Señor!
¡San Lorenzo, diácono y mártir,
ruega por los diáconos servidores del pueblo de Dios!

Amén.

68
Índice
Abreviaturas - Siglas...................................................................................................3
NORMAS Y DIRECTORIO PARA EL DIACONADO PERMANENTE EN VENEZUELA 5
INTRODUCCIÓN..................................................................................................5
La instauración del diaconado permanente.............................................................5
Lo que se ha determinado para Venezuela..............................................................6
El Diaconado, Ministro Ordenado..........................................................................8
El Termino “Diaconado”.........................................................................................8
Sentido Cristiano del Término................................................................................8
Diaconado Ministerial.............................................................................................9
El Testimonio Post-Apostólico...............................................................................9
Su Florecimiento y decadencia.............................................................................10
Su restauración por el Concilio Vaticano II..........................................................11
A. NORMAS BÁSICAS DE LA FORMACIÓN DE LOS DIÁCONOS PERMANENTES 13
La Identidad Teológica específica del Diácono....................................................13
Un Ministerio Jerárquico.......................................................................................13
El Diácono y la Iglesia diocesana.........................................................................14
El Diácono y la Parroquia.....................................................................................14
Participación del Ministerio Jerárquico.................................................................15
El Ministerio del Diácono.....................................................................................16
La Espiritualidad Diaconal....................................................................................16
La Formación para el Diaconado Permanente......................................................17
El obispo y la formación del diácono....................................................................17
Los órganos de la formación.................................................................................18
Perfil de los aspirantes y los candidatos al diaconado permanente.......................19
Cualidades Humanas y Evangélicas......................................................................19
Formación Académica y Cultural.........................................................................20
Otros Requisitos....................................................................................................20
I. Itinerario de la Formación al Diaconado Permanente Los Aspirantes 21
El Período Propedéutico........................................................................................22
El rito litúrgico de admisión de los candidatos al orden del diaconado................22

69
Los Candidatos......................................................................................................23
Los Ministerios del Lectorado y del Acolitado.....................................................24
Documentación de cada Candidato.................................................................24
II. Las dimensiones de la formación Formación Humana...................25
Formación Espiritual.............................................................................................26
Formación Doctrinal.............................................................................................27
Para el área situacional:.........................................................................................27
Para el área de diaconía profética:.........................................................................27
Para el área de la diaconía cultual:........................................................................28
Para el área de la diaconía caritativa:....................................................................28
Formación Pastoral................................................................................................28
La Ordenación Diaconal........................................................................................28
Escrutinio..............................................................................................................29
Actos a cumplir antes de la ordenación.................................................................29
Actos a realizar en la proximidad de la ordenación..............................................30
Requisitos canónicos para el diaconado................................................................30
El rito de ordenación diaconal...............................................................................30
Tiempo y lugar de la celebración de la ordenación...............................................31
Inscripción y certificado de la ordenación realizada.............................................31
B. DIRECTORIO PARA EL MINISTERIO Y LA VIDA DE LOS DIÁCONOS PERMANENTES 32
La necesidad de una norma y de un proyecto de vida...........................................32
La importancia de la comunidad diaconal.............................................................32
La espiritualidad como raíz de la fecundidad apostólica y pastoral......................32
La necesidad de una formación permanente.........................................................32
I. El estatuto jurídico del diácono El Diácono Ministro Sagrado.....33
La Incardinación....................................................................................................33
Eventual paso al Presbiterado...............................................................................33
Fraternidad Sacramental........................................................................................33
Obligaciones y Derechos.......................................................................................33
Obediencia.............................................................................................................34
Derecho a un oficio...............................................................................................34
Estilo de vida sobrio y simple...............................................................................34
70
Sobre el hábito eclesiástico...................................................................................35
Derecho para asociarse..........................................................................................35
Participación en asociaciones y agrupaciones.......................................................35
Actividad Profesional............................................................................................35
El Poder Civil........................................................................................................35
Participación En Partidos Políticos.......................................................................36
Al alejarse de la diócesis.......................................................................................36
Sustento y seguridad social...................................................................................36
Pérdida del Estado De Diácono.............................................................................37
II. El Ministerio del Diácono Funciones de los Diáconos....................37
Diaconía de la palabra...........................................................................................37
Diaconía de la Liturgia..........................................................................................38
Diaconía de la Caridad..........................................................................................40
La misión canónica de los diáconos permanentes.................................................41
Encargos Pastorales...............................................................................................41
Las Diaconías en comunidades..............................................................................41
Las Diaconías Funcionales....................................................................................42
Espiritualidad Del Diácono...................................................................................44
Es respuesta a la vocación a la santidad en el servicio.........................................44
Es una espiritualidad pastoral y encargada...........................................................44
Es Una Espiritualidad De Pobreza........................................................................45
Es una espiritualidad de comunión........................................................................45
Medios de Vida Espiritual.....................................................................................46
Espiritualidad Del Diácono Y Estados De Vida...................................................47
Espiritualidad y Familia Del Diácono...................................................................48
Importancia del apoyo espiritual de la esposa del diácono permanente...............48
El diácono viudo y su espiritualidad.....................................................................48
Formación Continuada Del Diácono Permanente.................................................49
Naturaleza, especificidad y características de la formación permanente..............49
Sujetos de la Formación Permanente:...................................................................50
Ámbitos de la Formación Permanente..................................................................50
Organización y medios para la Formación Permanente........................................50
71
El Itinerario De La Formación Permanente..........................................................51
Anexo 1 MOTU PROPRIO DEL PAPA PAULO VI SOBRE EL SAGRADO ORDEN DEL DIACONADO 52
I ESTABLECIMIENTO DEL DIACONADO.....................................................53
II DIACONADO ENTRE LOS JÓVENES............................................................53
III DIACONADO ENTRE HOMBRES ENTRADOS EN EDAD.......................54
IV NORMAS PARA EL INSTITUTO DE LOS DIÁCONOS............................54
V FUNCIONES DIACONALES..........................................................................54
VI VIDA ESPIRITUAL DE LOS DIÁCONOS...................................................55
VII DIÁCONOS RELIGIOSOS...........................................................................56
VIII DISPOSICIONES FINALES........................................................................56
PAULO PP. VI.........................................................................................................56
Anexo 2 CAPTA APOSTÓLICA «AD PASCENDUM >EN FORMA DE MOTU PROPRIO POR LA QUE SE ESTABLECEN ALGUNAS NORMAS RELATIVAS AL
SAGRADO ORDEN DEL DIACONADO...........................................................57
Anexo 3 DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II al congreso nacional italiano de los delegados episcopales para el diaconado permanente y de los diáconos
permanentes, 16 de marzo de 1985.......................................................................61
Un fruto del Concilio Vaticano II.........................................................................61
Maestro, santificador y guía..................................................................................62
Formación y vida interior......................................................................................62
ORACIÓN DE LOS DIÁCONOS............................................................................63

72

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