ASANAS: cerrando el ciclo
de este tercer paso
ASANAS: cerrando el ciclo de este
tercer paso
Desde que comenzó el año, dentro de la Escuela,
estamos profundizando sobre uno de los temas
troncales en la filosofía y práctica del yoga: los YOGA
SUTRAS de Patanjali. Patanjali fue un sabio procedente
de la India que reunió, nada más ni nada menos, que
todo el conocimiento del yoga en 196 aforismos, para
que esta sabiduría pueda llegar a mano de miles de
personas en todo el mundo.
Dentro de estos yoga sutras, Patanjali describió ocho
pasos que todo practicante debía seguir para alcanzar
la unión cuerpo, mente, energía.
Hasta el mes de marzo, hemos trabajado sobre los
primeros tres pasos:
(Esto es tan solo un muy breve resumen, ya que la
información completa está disponible en Hotmart,
estación 22, clases de enero a marzo 2023.)
Yamas, Son una serie de normas o principios de
comportamiento universal, para la convivencia en
sociedad. Nos orientan a llevar una vida no violenta,
respetuosa, sincera y sencilla.
AHIMSA: No violencia.
SATYA: Verdad.
ASTEYA: No tomar lo que no te pertenece.
BRAHMACHARYA: Moderar la conducta para no
malgastar energía.
APARIGRAHA: Desapego.
Niyamas, Son conductas o prácticas positivas dedicadas
a mejorar la relación que se tiene con uno mismo, con el
fin de lograr la auto-purificación a través de la práctica de
diferentes disciplinas individuales.
SAUCHA: pureza.
SANTOSHA: contentamiento.
TAPAS: disciplina y sencillez.
SVADHYAYA: auto-conocimiento.
ISHVARA PRANIDHANA: devoción o inspiración de lo
divino.
Asanas, tema que trabajamos este mes y con el cual
estamos cerrando Marzo. En estos 8 pasos, descritos por
Patanjali en los Yoga sutras, las asanas ocupan el tercer
lugar y se consideran fundamentales.
¿QUÉ SON LAS ASANAS?
Originalmente, hay dos interpretaciones de lo que quiere
decir asana, la traducción literal es «asiento» y hace
referencia a la postura en la cual los yoguis antiguos
practicaban meditación, sentados con las piernas
cruzadas y la espalda erguida. Esta traducción, también
puede hacer referencia al asiento de la mente cuando
estamos ejecutando un asana, es decir el aquietar la
mente cuando se ejecutan las posturas.
Por lo general, durante la práctica, cuando nos referimos
a “asana”, estamos hablando de la postura de yoga.
Las asanas, tienen el fin de poder equilibrar cuerpo,
mente y espíritu a través de su práctica regular y con
consciencia corporal. Estas posturas requieren de un
ejercicio adecuado coordinando la respiración, la
consciencia del espacio y de las capacidades de cada
uno, de saber qué partes activar y relajar.
Durante la ejecución, se utiliza la respiración consciente,
de esta manera vamos logrando el equilibrio que busca el
yoga.
Patanjali describió las características principales de las
asanas, que deberíamos tener en cuenta siempre que las
practicamos:
El sutra dice «sthira sukham asanam», que podría
traducirse como las posturas deben ser estables y
cómodas.
Sthira: en sánscrito quiere decir firme, se refiere por
tanto a la estabilidad o firmeza.
Sukha: en sánscrito es “felicidad, bienestar”, refiere al
estado de bienestar y comodidad, libre de obstáculos.
Asanam: Se refiere al asana.
La práctica correcta, según Patanjali, se da en un punto
en el cual hay un esfuerzo por salir de la zona que sientes
de confort pero sin llegar al punto de dolor o molestia del
cuerpo, y sobre todo pudiendo estar estable y con pleno
disfrute. En otras palabras, la práctica debe ser con
esfuerzo, pero sin lucha. Poder permanecer en la postura
desde un lugar de confortabilidad, y no desde un lugar de
sufrimiento, frustración y sacrificio.
Una postura firme y agradable produce equilibrio mental
y evita la inconstancia de la mente. Crea un cuerpo fuerte
y elástico, reduce el cansancio y calma los nervios.
El objetivo de la práctica de Yoga es traer a la mente a un
estado de alerta consciente en el momento presente. Si la
mente no consigue estar alerta y consciente no es posible
profundizar en la práctica del Yoga.
Los impactos de las asanas
Impacto físico
La práctica física implica grandes beneficios para el
cuerpo: fortalecimiento muscular y óseo, lubricación
articular, oxigenación sanguínea, aumenta el
metabolismo, purifica los órganos internos, mejora la
respiración, el equilibrio, y flexibilidad y la fuerza en
general.
Ayuda a mejorar ciertas enfermedades y aumentar la
calidad de vida del practicante.
Impacto mental
Todo el cuerpo se conecta mediante neurotransmisores
al cerebro, enviándole información. Gaba, es el
neurotransmisor más importante y más grande, ya que se
extiende a todo el cuerpo, al hacer asanas, estamos
liberando información que lo activa y por lo tanto nuestro
sistema nervioso produce más oxitocina y dopamina,
hormonas que mejoran nuestro estado anímico y de salud
en general.
Además la práctica, aumenta la concentración, despierta
los sentidos y la atención plena. Por lo cual, mejora las
funciones de aprendizaje y memoria, se recomienda para
tratar trastornos de ansiedad, estrés o angustias.
Impacto energético
Al practicar yoga no solo trabajamos el cuerpo físico, sino
que también estamos profundizando en nuestro cuerpo
energético, aquí entran en juego los nadis y chakras,
puntos energéticos del cuerpo que distribuyen el prana y
componen a nuestro cuerpo pránico.
Si bien hay asanas para profundizar en cada chakra
puntual, al ejecutar una postura, siempre se trabaja en
todos, de forma general, ya que no se pueden dividir o
separar.
Si bien no podemos ver el prana o el cuerpo pránico con
los ojos, si podemos conectarnos con él a través de la
meditación y la ejecución de asanas.
Tarea Final
Para cerrar este amplio tema de Asanas y poner en
práctica todo lo aprendido hasta ahora, ¡vamos a mover
el cuerpo!
A continuación vamos a proponer una serie de asanas que
trabajan de forma diferente sobre nuestro cuerpo físico,
tienen un impacto particular sobre nuestra mente y, por
supuesto, sobre el cuerpo energético.
Te recomiendo que cuando puedas, las realices y te
tomes un tiempo en cada una, intentando reconocer que
es lo que genera en todos estos aspectos que nombramos
antes…
Luego, cuando ya las hayas pasado por el cuerpo y
experimentado, vas a poder tenerlas como una
herramienta para ayudarte en tu día a día (a veces, no es
necesario una práctica muy larga, con realizar una o dos
asanas, sosteniendolas y de forma consciente, podemos
sentir un gran alivio)
NOTA: Estas posturas son ejemplos, puedes hacer el
ejercicio con cualquier otra asana que realices en tus
prácticas.
Vamos a verlo con un ejemplo:
BALASANA: Postura del niño
Beneficios:
Es ideal para descansar, relajar el cuerpo y la mente, es
un asana que nos invita a profundizar en nuestro interior,
sentir nuestra respiración y conectar con la calma.
¿Cuándo es bueno utilizarla?
Al llegar a casa, luego de un largo día de trabajo, o muy
cargado de tareas.
¿Qué es lo que siento?
Un estado de calma elevado, siento mi cuerpo descansar,
mi espalda se relaja y puedo soltar el peso de los
hombros y la cabeza. Me ayuda a volver a mi centro,
aliviar la ansiedad o el estrés.
Ahora tu turno con las siguientes Asanas o las que sean
de tu preferencia:
USTRASANA: Postura del camello.
Beneficios:
¿Cuándo es bueno utilizarla?:
¿Qué es lo que siento?:
VIRABHADRASANA 2: Postura del guerrero 2
Beneficios:
¿Cuándo es bueno utilizarla?:
¿Qué es lo que siento?:
VRKSASANA: Postura del árbol (o cualquier asana de
equilibrio)
Beneficios:
¿Cuándo es bueno utilizarla?:
¿Qué es lo que siento?:
NAVASANA: Postura del bote
Beneficios:
¿Cuándo es bueno utilizarla?:
¿Qué es lo que siento?:
¡Espero te sea de utilidad y puedas compartirnos tus
experiencias en el grupo de Facebook!
Namasté.
Profe Jime