Módulo Ii Los Resultados Económicos A L
Módulo Ii Los Resultados Económicos A L
1. ASPECTOS A CUBRIR
A. Primero, analizar los factores que afectan a los resultados a largo plazo de la economía: tasa de crecimiento
económico, productividad y niveles de vida, niveles de empleo y de desempleo a largo plazo, ahorro y formación de capital,
tasa de inflación.
B. En Segundo lugar, desarrollar un modelo para analizar el comportamiento a largo plazo de la economía. Este
modelo se basa en el supuesto de que individuos, empresas y Estado interactúan en tres mercados agregados:El mercado de
trabajo (Cp. 3), El mercado de bienes (Cp. 4), El mercado de activos (Cp. 7).
Para desarrollar este modelo (de largo plazo) suponemos que la economía se encuentra en el nivel de equilibrio de
pleno empleo (modelo clásico). Cuando se estudien los ciclos económicos, se contemplará la posibilidad de que las
cantidades ofrecidas y demandadas no sean iguales a corto plazo (otros enfoques).
La capacidad de producir bienes y servicios de una economía (que suele considerarse como determinante de su
bienestar económico) depende de dos elementos:
— De las cantidades de factores (trabajo, capital y materias primas).
— De su productividad (o eficacia con la que se utilicen).
Es la capacidad de producción quien ayuda a obtener riqueza para la nación. Para analizar dicha riqueza utilizaríamos el
PIB. En cuanto al bienestar social de una nación utilizaríamos el coeficiente de GINI, que es una variable que informa como
está distribuida la renta de una sociedad.
La eficacia con la que se utiliza el capital (K) y el trabajo (N) suele resumirse mediante la llamada función de
producción. Se trata de una expresión matemática que relaciona la cantidad producida y las cantidades de capital y trabajo
utilizadas.
Función de Producción: Y = A ∙ F(K,N) donde:
“Y” es el producto o real.
“A” mide la productividad total de los factores.
“F” es la forma específica en la que se combinan el trabajo (N) y el capital (K).
Los estudios empíricos muestran que la relación entre “Y” y los factores productivos de la economía
norteamericana viene dada por la función de producción de tipo Cobb – Douglas:
Y = A ∙ ( K α ∙ N (1−α ) )
Todo excepto “A” puede medirse directamente, por lo tanto “A” puede hallarse resolviendo la ecuación.
La manera más fácil de representar la función de producción es mantener constante uno de los factores de producción
(capital o trabajo), y mostrar la relación que existe entre la producción y el otro factor.
2
La variable “K” se mantiene flexible y el resto de variables permanecen constantes (CETERIS PARIBUS).
Habrá que modificar los valores del factor K para estudiar la producción.
También se puede representar mediante el “N” flexible y el resto de variables constantes.
Por ejemplo utilizando la función de producción para [Link] en 1997, y manteniendo el trabajo y la productividad
en los valores que tenían entonces (129,6 millones de trabajadores, A=16,45 y α=0,3) se obtiene: Y = A ∙ ( K 0 , 3 ∙ N (1−0 , 3) )
= (16,45∙ K 0 , 3 ∙ 129 , 60 , 7 = 495,44 K 0 , 3
I. Tiene pendiente positiva: a medida que aumenta el stock de capital puede producirse más.
II. La función se vuelve más plana (aumenta menos la producción) a medida que aumenta el stock de capital.
Esto equivale a decir que la PMg de los factores (K,N) es positiva pero decreciente.
El término perturbación de oferta (a veces perturbación en la productividad) se refiere a una variación en la función
de producción de una economía. Las causas pueden ser:
— Cambios en la meteorología o desastres naturales.
— Shocks energéticos (p.e petróleo) o perturbaciones en la oferta de materias primas.
— Inventos, cambios en la tecnología, o en las técnicas de gestión (revolución informática).
— Cambios en el entorno político.
— Cambios en el entorno legal o regulatorio.
Estos cambios se muestran como alteraciones en la productividad total de los factores, es decir, en “A”.
1. Perturbación Negativa:
3
Se examinará los determinantes de la cantidad de factores (K y N) que utilizan los productores. A C/P, los
economistas suelen considerar que el stock de capital es fijo. Sin embargo, cuando se analice el crecimiento a L/P, se
observará cómo evoluciona el capital con el paso del tiempo. Es decir, el capital se mantendrá fijo a C/P y en el L/P variarán
los dos factores.
La cantidad de trabajo varían bastante deprisa, por tanto las variaciones interanuales de la producción suelen
atribuirse a variaciones de la demanda de trabajo o nivel de empleo.
Para comprender la demanda total del trabajo (por parte de las empresas) de la economía, veremos cómo determina
una empresa la cantidad de trabajadores que desea contratar. Partimos de los siguientes supuestos:
1. Los trabajadores son idénticos (es lo mismo que asumir que el factor trabajo es homogéneo).
2. Los salarios son determinados en mercados competitivos, de manera que las empresas los toman como dados
(son precio aceptantes).
3. Cuando una empresa decide el número de trabajadores que va a contratar, su objetivo es maximizar beneficios.
Dicho de otra forma, la regla que sigue la empresa es comprar el beneficio marginal derivado de contratar un
nuevo trabajador (PMgN) con el coste marginal del mismo (salario real). El beneficio marginal derivado de contratar un
trabajador adicional, puede medirse a través del concepto de ingreso del producto marginal, que es igual al precio del
producto que vende la empresa por el numero de unidades que genera un nuevo trabajador.
P ∙ PMgN = VPMgN --> Valor del producto marginal o ingreso del producto marginal; éste resultado sería el
máximo de salario que pagaría a 1 trabajador la empresa. El salario tiende a igualarse al valor del producto marginal debido
al efecto de la competencia. Entonces: W = VPMgN --> W = P ∙ PMgN --> W/P = PMgN --> se contratará trabajadores
hasta que el ingreso marginal o valor del producto marginal del último trabajador contratado sea igual al salario que le
pagaría la empresa (W/P es el salario real).
4
Para hallar el nivel de empleo que maximiza los beneficios, la empresa compara el coste real de un trabajador con
su beneficio real, es decir:
— Si PMgN > W/P la empresa maximizará beneficios contratando nuevos trabajadores (aumenta la cantidad
demandada de trabajo).
— Si PMgN < W/P la empresa maximizará beneficios reduciendo el número de trabajadores (se reduce la cantidad
demandada de trabajo). No le interesaría contratar nuevos trabajadores ya que el salario que cobraría dichos
trabajadores sería superior al PMgN.
— Si PMgN = W/P la empresa maximizará beneficios por lo que no deseará contratar ni despedir trabajadores.
Representando la curva de PMgN, de pendiente negativa dado el supuesto de PMg decreciente, y dado el
salario real de mercado al que se enfrentan las empresas en el mercado de trabajo y que éstas consideran dado: la cantidad
de trabajo óptima (N*) es aquella para la que
se observa que PMgN = W/P. Por tanto, el
gráfico que relaciona la cantidad de factor
trabajo demandada por una empresa
conjunto de empresas, con el valor de salario
real, es lo que se denomina como curva de
demanda de trabajo que no es otra que la
propia curva de PMgN.
Debemos distinguir entre los cambios en la cantidad demandada (desplazamiento a lo largo de la función de
demanda de trabajo) y los cambios en la demanda (desplazamientos de la función de demanda). Las variaciones del
salario real provocan cambios en la cantidad demanda de factor trabajo. Por el contrario, los cambios en la demanda se
deben a factores que alteran la cantidad de trabajo que se desea contratar para cada nivel de salario real.
Si cambia cualquier otro factor que no sea el salario real, se producirá un desplazamiento de la curva o función
de demanda. Por ejemplo, provocan un cambio en la demanda de trabajo, todos aquellos factores que incidan en la PMgN
como son las mejoras tecnológicas.
3. LA OFERTA DE TRABAJO
Como en el caso de las empresas, los individuos, deciden cuánto trabajar comparando los costes y beneficios
marginales de hacerlo. La decisión de ofrecer trabajo en el mercado laboral depende del beneficio marginal de trabajar una
hora más (el salario real) comparando con su coste marginal (es decir, el coste de oportunidad o valor de aquello a lo que se
renuncia por trabajar una hora más: valor de la hora de ocio perdido).
Los individuos ofrecen trabajo hasta el punto en el que el salario real coincide con el valor del ocio (o de la hora de
ocio) perdido.
— Si W/P > Vocio, le interesa trabajar ya que esa hora más trabajada tiene más valor que una hora más de ocio.
— Si W/P < Vocio, no le interesa trabajar ya que esa hora más trabajada tiene menos valor que una hora más de ocio.
— Si W/P = Vocio, situación de equilibrio; los individuos ofrecen trabajo hasta el punto en el que el salario real
coincide con el valor del ocio (o de la hora de ocio) perdido.
El salario real es un importante determinante de la cantidad de trabajo que se ofrece. Un aumento del salario real afecta a la
oferta de trabajo de dos formas diferentes:
1. Efecto Sustitución: se eleva la recompensa de trabajar una hora más, por lo que genera un estímulo para trabajar
más horas. Que se eleve el salario real significa un encarecimiento de las horas de ocio. N O --> ES
2. Efecto Renta: un aumento del salario real eleva la riqueza de los trabajadores, lo que podría permitirles un mayor
consumo de ocio. El ocio es un bien normal, cuanta más renta más ocio. N O --> ER
6
3.2 ¿CUÁL DE LOS DOS EFECTOS ES MAYOR Y DE QUÉ DEPENDE?
a. Cuando se eleve el salario real de manera temporal, la reacción del trabajador será trabajar más horas. El
efecto total será N O.
b. Cuando se eleve el salario real a individuos de Renta Baja.
a. Cuando se eleve el salario real de manera permanente, la reacción del trabajador será trabajar menos horas
para emplear más horas en el ocio. El efecto total será N O.
b. Cuando se eleve el salario real a los individuos de Renta Alta.
La curva de oferta de trabajo relaciona la cantidad ofrecida de trabajo con el salario real actual, manteniendo
constantes los demás factores (incluido el salario real esperado) que afectan a la oferta de trabajo.
La curva de oferta de trabajo individual puede llegar a girarse hacia atrás pero no la curva de oferta agregada. A una
elevación del salario real habrá más cantidad ofrecida de factor trabajo (a nivel agregado) y más trabajadores dispuestos a
emplearse.
Cualquier factor que altere la cantidad ofrecida de trabajo para cada nivel del salario real, que algunos de ellos
son:
1. Un aumento de la riqueza (herencia, lotería). Produce un Efecto Renta puro. La curva de oferta se desplaza hacia la
izquierda.
2. Una subida del salario real (futuro) esperado. Produce un Efecto Renta puro. La curva de oferta se desplaza hacia la
izquierda.
3. Un aumento de la población activa, curva de oferta agregada, aumenta la oferta.
4. Un aumento de la tasa de actividad.
5. Una elevación de la edad de jubilación.
6. Incorporación de la mujer al trabajo.
El modelo básico del mercado de trabajo se basa en el supuesto de que el salario real se ajusta razonablemente
deprisa para igualar la oferta y la demanda de trabajo. El nivel de empleo de equilibrio que se logra cuando se han ajustado
completamente los salarios y los precios, se conoce con el nombre de Nivel de Pleno Empleo N*. El salario real de
equilibrio correspondiente es w*.
— Los avances tecnológicos elevan la productividad marginal del trabajo, provocando un desplazamiento hacia la derecha
de la función de demanda de trabajo.
— Elevaciones del stock de capital elevan la productividad marginal del trabajo, provocando un desplazamiento hacia la
derecha de la función de demanda de trabajo.
— Aumentos en la fuerza de trabajo desplazan la función de oferta de trabajo hacia la derecha.
— Expectativas de un aumento permanente en la renta futura provocarán una reducción de la oferta de trabajo.
Un cambio técnico sesgado hacia las cualificaciones eleva el PMgN de los trabajadores cualificados en relación con
el de los no cualificados. Un aumento del PMgN de los trabajadores cualificados eleva la demanda de trabajo cualificado D
a D’ en el gráfico de trabajadores cualificados. Si el PMgN de los trabajadores no cualificados disminuye realmente, la
demanda de trabajo no cualificado desciende de D a D’ en el gráfico de trabajadores cualificados. En el nuevo equilibrio,
que se encuentra en el punto D en ambas partes, los salarios de los trabajadores cualificados han aumentado en relación con
el de los no cualificados.
1. Si aumenta la oferta: el
equilibrio cambia, provocando una bajada
en el salario, una subida en el número de
trabajadores contratados; aumenta la
producción a C/P y para la misma
demanda los precios bajan. Esto se debe a
que el salario nominal (w) está cayendo
más que los precios.
9
2. Expectativas de un aumento permanente en la renta futura de los agentes económicos del mercado: disminuye
la oferta por lo tanto el nivel de producción también y la demanda también, mientras que el salario aumenta.
3. Si aumenta la demanda: el
equilibrio de mercado cambia, provocando
una subida en el salario, una subida en el
número de trabajadores contratados;
aumenta la producción a C/P y para la
misma demanda los precios baja.
Para los economistas, el mecanismo de libre mercado trabajaría para proporcionar mercados a los bienes que se
produjeran: “toda la oferta genera su propia demanda”(Ley de Say). Esta idea será opuesta a la desarrollada
posteriormente por Keynes: “toda demanda genera su propia oferta”.
Los clásicos hicieron hincapié en las tendencias autoajustables de la economía, de manera que el nivel de
producción de equilibrio siempre corresponde a una situación de pleno empleo. Por tanto , las políticas gubernamentales
para garantizar demanda (posteriormente keynesianas), están entre las medidas del Estado que estos autores consideran
innecesarias y generalmente perjudiciales.
Un sello distintivo del análisis clásico del mercado laboral es la hipótesis de que éste funciona bien:
— Las empresas competitivas y los trabajadores individuales optimizan sus correspondientes funciones objetivo.
— Todos los individuos disponen de información perfecta sobre los precios y los costes pertinentes.
— Además tanto los precios como los salarios son completamente flexibles tanto al alza como a la baja.
— A corto plazo la producción sólo varía cambiando el nivel de trabajo, por tanto la elección del nivel de trabajo y
del nivel de producción coinciden (macroeconomía del trabajo).
5. EL DESEMPLEO
El equilibrio clásico en el mercado de trabajo implica que no existe desempleo. Sin embargo, incluso en el nivel de
pleno empleo existe desempleo (una tasa natural de desempleo). El desempleo friccional y el estructural configuran la
tasa de desempleo correspondiente al nivel de pleno empleo (la tasa natural de desempleo). El desempleo cíclico es la
diferencia entre la tasa de desempleo y tasa natural de desempleo.
Cuando la producción fluctúa en torno a su nivel de pleno empleo, y por tanto la tasa de desempleo en torno a su nivel
natural, la diferencia entre la tasa de desempleo efectiva y la tasa natural es el desempleo cíclico.
La teoría económica señala que cuando hay un exceso de oferta el precio desciende. Se plantea la pregunta de por
qué no descienden los salarios cuando existe desempleo. Una respuesta puede ser que los salarios se mantengan por encima
del salario de equilibrio. Existen tre motivos fundamentales por los que los salarios pueden situarse por encima del salario
de equilibrio:
Legislación sobre salario mínimo: El salario mínimo sirve para proteger a los trabajadores de una reducida formación
que aportan menos al proceso productivo, y a los jóvenes.
Presión de los sindicatos.
Existencia de salarios eficiencia (salarios superiores a los de equilibrio que pagan las empresas voluntariamente para
aumentar la productividad de los trabajadores).
Si existe desempleo cíclico, entonces el PIB del país considerado debe situarse por debajo de su PIB potencial.
Utilizando el nivel de desempleo de pleno empleo y el nivel de producción de pleno empleo, puede encontrarse la respuesta
de la producción a los cambios en la tasa de desempleo:
— Y* = nivel de producción potencial o de pleno empleo.
— Y = nivel de producción efectivo (que realmente se alcanza en el momento presente).
— u = tasa de paro efectiva.
— u* = tasa natural de paro.
(Y* - Y)Y* = α --> Coeficiente de Okun
α(u – u*) = Desempleo Cíclico
(Y* - Y)Y* = 2,5 (u – u*)
Según la Ley de Okun la diferencia entre la producción de pleno empleo de la economía y su nivel de producción
efectivo aumenta 2,5 puntos porcentuales por cada punto porcentual que aumenta la tasa de desempleo.
Alternativamente: la diferencia porcentual entre la producción potencial y la efectiva es 2,5 veces la tasa de
desempleo cíclico.
En ocasiones, la Ley de Okun se expresa de forma distinta, asumiendo que u* permanece constante: ΔY/Y =
(ΔY*/Y*) – 2,5Δu, donde ΔY/Y es la tasa porcentual de crecimiento de la producción, ΔY*/Y* es la tasa porcentual
decrecimiento de la producción de pleno empleo y Δu es la variación que experimenta la tasa de desempleo efectiva
de un año para otro.
Cuando Δu>0, la producción efectiva crece por debajo de su nivel potencial o de pleno empleo.
1. INTRODUCCIÓN
En el capítulo anterior nos hemos centrado en algunos factores que determinan la cantidad producida u ofrecida en
la economía. En este capítulo analizamos los factores que subyacen a la demanda de bienes y servicios.
La demanda agregada resulta de la suma de los gastos de consumo, inversión, las compras de bienes y servicios
por parte del Estado (gasto público), y las exportaciones netas.
DA = C + I + GP + (X – M)
Dado que el nivel de compras del Estado depende esencialmente en el proceso político, suele asumirse que este
componente está dado, es decir, los gastos públicos responden a factores políticos; será una variable exógena, su valor está
11
dado por el gobierno. Igualmente, consideraremos una economía cerrada por lo que asumiremos que las exportaciones
netas son iguales a cero. En consecuencia, quedan por analizar dos grandes componentes del gasto: el consumo privado y la
inversión.
Este capítulo también puede analizarse desde otra perspectiva: la determinación del ahorro y de la inversión en
una economía. Es decir, estudiar la demanda agregada de bienes y servicios equivale a estudiar los factores que determinan
el ahorro y la inversión. Así́, por ejemplo, el ahorro es la cantidad de recursos ociosos que queda después de consumir. En
consecuencia al decidir cuánto se consume también se decide cuál es el volumen de ahorro.
Una vez analizada la demanda, el mercado de bienes se encuentra en equilibrio cuando la cantidad demandada de
bienes y servicios que quieren ofrecer los productores es igual a la que demandan los hogares, las empresas, y el Estado.
Esto equivale a decir que el mercado de bienes se encuentra en equilibrio cuando el ahorro deseado en la economía es
igual a la inversión deseada. Este aspecto es esencial a la hora de analizar la teoría austriaca del ciclo económico.
Cuando se introduce la variable “tiempo” también tiene que existir un precio intertemporal que es el tipo de interés,
que garantizará que el ahorro y la inversión coincidan. El tipo de interés real contribuye de manera clave al vaciado del
mercado de bienes.
Éste capítulo trata sobre la Economía Cerrada: en este caso se introducen los Impuestos.
Y – T = C + I + GP – T *Y = Renta Disponible
Y – C – T = I + [GP – T] *[GP – T] Gastos e Ingresos Públicos
[Y – C – T] + [T – GP] = I *[Y – C – T] Ahorro Privado [T – GP] Ahorro Público
SPRIVADO – SPÚBLICO = I
2. CONSUMO Y AHORRO
Dado el nivel de renta (Y) y los impuestos (T), la decisión de cuánto consumir (C) es equivalente a la decisión de
cuánto ahorrar (SPRIVADO).
— Y = C + T + SPROVADO SPRIVADO = Y – C – T
Considerando el ahorro del gobierno (público):
— SPÚBLICO = T – G S = SPRIVADO + SPÚBLICO = Y – C – G
Un individuo puede prestar, endeudarse, o simplemente consumir todo su renta (ni prestar ni endeudarse)
dependiendo de cuál sea el valor del tipo de interés real (1+r). Las decisiones de consumo y ahorro dependerán de una serie
de variables como la renta presente, la renta futura esperada, la riqueza, el tipo de interés real, los impuestos, y el gasto
público (subvenciones, subsidios...).
El nivel de consumo de un individuo depende del valor de su renta disponible (Y – T) multiplicado por su
propensión marginal a consumir (a1). La propensión marginal a consumir (a1) es la proporción de cada euro adicional de
renta que se destina al consumo presente (su valor suele estar por encima de 0,7). Por tanto, un aumento (repentino) de la
renta disponible provocará tanto un aumento del consumo como del ahorro presentes. Esto se debe a que tanto la
propensión marginal a consumir como la propensión marginal a ahorrar (1 – a1) son positivas.
B. VARIACIONES EN LA RENTA ESPERADA FUTURA
[Y – C – GP] = I
C = a0 + a1(Y – T) *a0 Componente autó nomo de la renta de consumo; se puede prescindir de ella.
0 < a1 < 1
S = -a0 + (1 – a1) x (Y – T)
Un aumento de la renta esperada futura (por ejemplo la seguridad de comenzar a trabajar en un empleo mucho
mejor remunerado en el futuro) estimulará el nivel de consumo presente del individuo (reduciendo por tanto su nivel de
ahorro, y se incrementa el consumo presente).
Lo mismo ocurre en el conjunto de la economía: si la gente espera que la producción y la renta agregadas, Y, sean
mayores en el futuro, el consumo deseado aumentará y el ahorro nacional deseado tenderá a reducirse.
C. CAMBIOS EN LA RIQUEZA
n
C = a0 + a1(Y – T) + ∑ a1 (Yn – T)esperada *Yn Rentas Futuras Esperadas
i=2
Un aumento de la riqueza (por ejemplo la obtención en herencia de acciones de la empresa X cuyo valor de
mercado es de varios miles de euros) eleva el consumo presente y futuro del individuo. No obstante, dado que es de asumir
que no se van a liquidar las acciones en el momento presente, esa elevación de la riqueza no altera mi renta presente, por
tanto se reducirá mi nivel de ahorro actual.
En consecuencia, cualquier elevación de la riqueza (no de la renta presente) provocará un aumento del consumo
actual y una reducción del ahorro presente.
El tipo de interés real es el precio del consumo presente en términos de consumo futuro. Un aumento del tipo de
interés real elevará el precio (coste de oportunidad) del consumo presente y estimulará un incremento del ahorro
presente: esto es lo que se denomina EFECTO SUSTITUCIÓN intertemporal.
El ER es la variación que experimenta el consumo cuando una subida del tipo de interés real hace que un individuo
sea más rico o pobre que antes. Así́, para un ahorrador/prestamista un aumento del tipo de interés real provoca un aumento
de su riqueza, lo que le permite elevar su consumo presente (y futuro).
En realidad, el efecto renta es equivalente al de una elevación de la riqueza: aumentan el consumo presente y el
futuro (y se reduce el ahorro presente).
Por tanto, en el caso de una ahorrador/prestamista, el efecto renta y el efecto sustitución de una subida del tipo de
interés real actúan en sentido contrario: El efecto renta reduce el ahorro y el efecto sustitución lo aumenta.
Sin más información, no se puede saber cuál de estos dos defectos prevalecerá́. No obstante, suele asumirse que
tiende a prevalecer el efecto sustitución (aumenta ligeramente el ahorro).
En el caso de un prestatario, la subida del tipo de interés real provoca un aumento del ahorro tanto como
consecuencia del ES como del ER. Por un lado el pago de unos tipos de interés más altos (ES), implicará que el individuo
no pueda permitirse los mismos niveles de consumo presente y futuro que mantenía antes de la subida del tipo de interés.
Por otro lado, la reducción de riqueza (ER) que afronta como consecuencia de un mayor pago de intereses, le llevará a
reducir su consumo presente y futuro.
PRESTAMISTA/AHORRADOR PRESTATARIO
Los intereses que obtiene un ahorrador están sujetos a retención fiscal, por lo que el rendimiento real de sus
inversiones es menor que la diferencia entre el tipo de interés nominal y la tasa de inflación (utilizando la aproximación
Fisher). Un inversor/ahorrador adopta sus decisiones tomando como referencia el tipo de interés real esperado neto (o
después) de impuestos. Π --> Inflación . En lugar de fijarse en la tasa real para tomar decisiones de compra o inversión, nos
fijaremos en la tasa neta.
RDESPUÉS DE T = (1 – t) ∙ i - Π e rANTES DE T = i - Π e
En consecuencia, dados el tipo de interés nominal y la tasa de inflación esperada, una reducción del tipo impositivo sobre la
renta de intereses elevará la tasa de rendimiento real después de impuestos, suscitando un aumento del ahorro de la
economía. Por tanto, a través de su política impositiva, un gobierno puede estimular la tasa de ahorro de la economía. Esta
es la esencia de programas fiscales como los planes de jubilación (que presentan desgravaciones). Su efecto es dudoso sobre
la economía.
¿Cómo influye la Política Fiscal, el consumo deseado y el ahorro deseado?-> En el gasto público e impuestos.
Generalmente, la política fiscal afecta al consumo deseado a través de sus efectos sobre la renta actual y la renta esperada
futura de los hogares.
CONSUMO DESEADO: Dicho otra forma, los cambios fiscales que aumentan la carga tributaria del sector
privado, ya sea aumentando los impuestos actuales o creando la expectativa de unos impuestos más altos en el futuro,
inducen a una reducción del consumo.
Por otro lado, la política fiscal influye sobre el ahorro nacional deseado de dos formas: AHORRO DESEADO:
Indirectamente, a través de su efecto sobre el consumo deseado (C DESEADO) o directamente, como consecuencia de las
variaciones del gasto publico (G).
SDESEADO = Y – CDESEADO – G
SDESEADO = Y – CDESEADO – G
Si aumentamos el Gasto Público, con la elevación de impuestos, se reduce el consumo de las familias.
Sn=Y −a 1−( Y −T )−G P. Si a1 es menor a la unidad prevalece el Gasto Público, por lo tanto tendremos un descenso
del ahorro deseado.
Comencemos averiguando, cómo afectará al consumo un aumento del gasto público financiado con impuestos.
Los cambios en las compras del Estado afectan al consumo porque alteran la carga tributaria del sector privado. Un aumento
de los impuestos supone una reducción de la renta actual disponible de manera que, dada la propensión marginal a consumir
de las familias, se producirá́ una reducción del consumo presente.
Alternativamente, si el Gobierno decide no elevar los impuestos para financiar el aumento de sus compras,
tendrá́ que recurrir al endeudamiento. Sin embargo, en un futuro tendrá que devolver el importe del mismo más los
intereses, por lo que tendrá que elevar los impuestos (futuros). Si los contribuyentes comprenden que ese aumento del gasto
público supondrá́ una elevación de los impuestos futuros, la renta (disponible) esperada futura de las familias
disminuirá́ por lo que de nuevo reducirán su consumo deseado. Si baja el gasto público se produce un superávit.
¿Y cuál será́ el efecto del aumento del gasto público sobre el ahorro nacional deseado?
Por un lado, como acabamos de ver, sea cual sea la forma de financiación del gasto publico observaremos una
reducción del consumo deseado. No obstante, esa reducción será́ de valor inferior al incremento del gasto público, dado que,
teniendo en cuenta la propensión marginal a consumir, la reducción del consumo será́ inferior al aumento de los impuestos
(y del G financiado). En consecuencia observaremos un descenso del ahorro nacional deseado (SDESEADO=Y- C – G).
Por tanto, un aumento temporal de las compras del Estado reduce tanto el consumo deseado como el ahorro
nacional deseado.
G. LOS IMPUESTOS
14
Supóngase que se produce una reducción en cuantía fija de los impuestos (es decir, la misma para todos los
contribuyentes). Asumiendo que las compras del Estado y la producción se mantienen constantes, el ahorro nacional
deseado solo variará si el consumo deseado lo hace (S DESEADO=Y- C – G). Por tanto, la cuestión consiste en saber cómo
responderá́ el consumo deseado a la reducción de los impuestos actuales.
Una vez más, se trata de averiguar cómo afecta la reducción de los impuestos a la renta actual y a la renta futura
esperada de los individuos. Por un lado, la reducción de los impuestos supondría un aumento del consumo deseado. Sin
embargo, dado que el gasto público no ha cambiado, una redacción de los impuestos hoy deberá́ llevar a la gente a
esperar una elevación de los impuestos mañana (para financiar el aumento del endeudamiento presente).
Si los impuestos futuros llegan a ser más altos, la renta disponible esperada futura de los hogares será́ menor,
lo que llevará a la gente a consumir menos hoy, contrarrestando el efecto positivo que produce el aumento de la renta
actual en el consumo deseado.
Algunos economistas sostienen que el efecto positivo derivado del aumento de la renta actual y el efecto negativo
vinculado a la reducción de la renta futura esperada, se anulan exactamente, por lo que el consumo no varía (Equivalencia
Ricardiana).
Según la equivalencia Ricardiana, cuando no varían las compras actuales o planeadas del Estado, una reducción de
los impuestos no altera el consumo y el ahorro nacional deseados (dos efectos contrarios sobre C DESEADO). Sin embargo, si
los consumidores no tienen en cuenta en su planificación las posibles subidas de los impuestos futuros, en este caso una
reducción de los impuestos aumentaría el consumo y reduciría el ahorro nacional deseado (los individuos sólo responderían
al estímulo positivo de la reducción de los impuestos presentes).
*Agentes que cumplen con la equivalencia Ricardiana: estas personas ven cuales pueden ser las repercusiones
futuras.
*Personas que están en contra de la ER: son miopes no miran más allá del c/p.
HACE QUE EL
AHORRO
UN AUMENTO DE: RAZÓN
NACIONAL
DESEADO:
Parte de la riqueza adicional se ahorra para consumir en el
Producción anual Y Aumente
futuro
Producción futura La renta futura esperada eleva el consumo actual deseado,
Disminuya
esperada reduciendo el ahorro actual deseado
Parte de la riqueza adicional se consume, lo cual reduce el
Riqueza Disminuye
ahorro, dada la renta
Un aumento del rendimiento hace que el ahorro sea más
Probablemente atractivo, probablemente contrarrestando el hecho de que hay
Tipo de interés real, r
aumente que ahorrar menos para alcanzar el nivel de ahorro fijado
como objetivo
Un aumento de compras del Estado reduce directamente el
Compras del Estado, G Disminuya
ahorro nacional deseado
El ahorro no varía si los consumidores tienen en cuenta que
los impuestos se bajarán en el futuro para compensar la
Impuestos, T No varíe o aumente subida actual; el ahorro aumenta si los consumidores no
tuenen en cuenta que los impuestos se bajarán en el futuro y
reducen, pues, el consumo actual
3. LA INVERSIÓN
15
Lo que no se consume se ahorra, se debe guardar recursos para ser más productivos mañana. No sabemos lo que
pasará en el futuro por lo que se trabajará mediante expectativas (futuro incierto). La decisión sobre la cantidad de inversión
depende, al igual que el consumo, de las expectativas sobre el futuro de la economía.
Toda decisión de inversión implica un componente de intertemporalidad, es decir, al invertir una empresa
compromete recursos actuales, en la ampliación de su capacidad productiva para producir más en el futuro.
Analizar la conducta de los inversores es esencial para comprender posteriormente el ciclo económico (en sus
diferentes enfoques).
¿Cómo deciden las empresas la cantidad de capital que quieren tener? El stock de capital que desean será aquel que
las permita obtener los máximos beneficios esperados. Los empresarios pueden averiguar el nivel de capital que maximiza
sus beneficios, comparando los costes y os beneficios de la utilización de unidades adicionales de capital.
¿Qué espero obtener contratando una unidad más de capital? En términos reales, el beneficio que obtiene una
empresa por disponer de una unidad más de capital es su producto marginal, PMgK. No obstante, como se tarda tiempo en
obtener e instalar el nuevo capital, el PMgK futuro esperado, se define como el beneficio de aumentar la inversión en
una unidad de capital. Este beneficio esperado debe compararse con el coste esperado de utilizar esa unidad de capital
adicional.
¿Cuál es coste de contratar una unidad más de capital? Primero se deberá de comprar esa unidad adicional, por lo
que será el precio de ese capital, esa compra tendrá que ser financiada mediante un préstamo por lo que tendrá que ir
pagando intereses, esa unidad adicional se irá deteriorando por tanto incurrirá la tasa de depreciación (valor que pierde el
capital).
Es el coste real esperado de utilizar una unidad de capital adicional durante un periodo de tiempo determinado. Este
coste tiene dos componentes: la depreciación (valor que pierde el capital a medida que se desgasta) y los intereses. El
coste de intereses es igual al tipo de interés real esperado (r) multiplicado por el precio del capital (pk).
Por tanto, el coste de uso del capital (cu) es la suma del coste de intereses (rp k) y el coste de intereses (dpk). cu = rpk
+dpk =(r+d)pk.
El stock de capital que maximiza los beneficios de la empresa (o stock de capital deseado, es aquél para el que el
PMgK futuro esperado, PMgK e, coincide con su coste de uso.
La curva de PMgK e presenta pendiente negativa, ya que el producto marginal del capital es decreciente a medida
que aumenta el stock de capital. Por otro lado, el coste de uso del capital está representada por una recta horizontal, ya
que éste no depende de la cantidad de capital utilizada.
Por tanto, el stock de capital deseado se encuentra en el nivel que maximiza los beneficios esperados cuando PMg
e
K = cu. De este modo, si el nivel de empleo que maximiza los beneficios de la empresa se alcanza cuando W/P=PMgN, el
nivel de capital que maximizar los beneficios de la empresa esa que para el que PMgK e = cu.
Cualquier factor que desplaza la curva PMgK e o altera el coste de uso del capital, implica una variación del
stock de capital deseado. Por ejemplo, una reducción del tipo de interés real (o una disminución de la tasa de depreciación
del capital) supondrá́ una elevación del stock de capital deseado.
Por otro lado, los cambios tecnológicos que suponen una mejora del PMgK e también supondrán una elevación del
stock de capital deseado.
*UN DESCENSO DEL TIPO DE INTERÉS (O DE LA TASA DE DEPRECIACIÓN DEL CAPITAL)
16