Salazar (2007)
Salazar (2007)
La planeación de
Bogotá:
un sistema híbrido de
desarrollo progresivo
José Salazar Ferro
Resumen Abstract
El texto hace un análisis de la conformación del This essay analyzes the conformation scheme of
esquema de planeación urbana en Bogotá compuesto urban planning in Bogotá. The scheme is formed by two
por dos elementos paralelos, con campos aparentemente parallel elements circumscribed to apparently limited
delimitados, pero que no se complementan adecuada- fields, that don’t complement each other or, neither,
mente, ni mantienen relaciones productivas entre sí. Esta maintain productive relations between them. This duality
dualidad ha marcado parte importante de las dificultades has defined the difficulties to build a more efficient urban
para consolidar un esquema más eficiente de planeación planning scheme. The evolution of this planning scheme
urbana en la ciudad. La evolución de este esquema de during the urban crisis period in the 80’s and 90’s and
planeación en el período de la crisis urbana en los años its actual circumstances defined by its regulation in 1991
ochenta y noventa y su conformación actual a partir de National Constitution and the Territory Ordering as a
la reglamentación de la Constitución de 1991 y de la common practice, preserves the “dual” scheme.
implantación del ordenamiento territorial como práctica
mantienen este esquema “dual”. Key Words
Urbanism, urban planning, territory ordering,
Palabras clave integral planning.
Urbanismo, planeación urbana, ordenamiento te-
rritorial, planeación integral. Recibido: 15 de agosto de 2007
Aprobado: 15 de septiembre de 2007
Sin embargo, desde hace más de 60 años, Bogotá • La Planeación Regional, que no tiene un instrumento,
está regida por algún tipo de plan que tiene por objetivo un sustento jurídico específico, ni responsables insti-
definir las inversiones que deben ejecutar las entidades tucionales (por la ausencia de la LOOT), busca poner
públicas y regular las acciones que acometen los privados. en consonancia el desarrollo de la ciudad con la región
Bogotá tiene hoy un Plan de Desarrollo llamado “Bogotá que la rodea. La Mesa de Planificación Regional (y sus
sin Indiferencia” y un Plan de Ordenamiento Territorial grupos de trabajo) es un primer avance al respecto.
(POT) para cumplir esos dos propósitos.
• Otros documentos temáticos (o sectoriales) de política
El Plan de Desarrollo, ordenado por la Ley 159/94 que determinan contenidos de los Planes de Ordena-
(Ley Integral del Plan de Desarrollo), fue adoptado por miento y Desarrollo en un tema o sector específico: vi-
el Concejo de Bogotá como guía para la administración vienda, movilidad, servicios públicos, educación, etc.
del alcalde Garzón en el cuatrienio 2003-2007. En él se
concretan las políticas económicas, sociales, fiscales y te- La Secretaría de Planeación Distrital (antes Depar-
rritoriales (a través de su articulación con el POT) en tor- tamento Administrativo de Planeación Distrital) es la en-
no al programa de gobierno del alcalde elegido. El plan tidad responsable de formular estos planes, para lo cual
definió el conjunto de inversiones públicas que deberá debe permitir y promover la concurrencia de todas las
ejecutar la administración distrital en todos los sectores y entidades distritales. El alcalde debe presentar los planes
debe estar “articulado”, dice la Ley 388 de 1997 (Ley de a consideración del Concejo Distrital, luego de surtir un
Ordenamiento Territorial), con el programa de inversiones largo trámite de participación y concertación con la ciuda-
del POT. danía y entidades públicas que definen las leyes.
El POT, ordenado por la Ley 388/97 y aprobado De este modo, teóricamente, toda obra pública o
en el año 2000 (Decreto 619), fue reformado en 2003 a intervención privada que se desarrolle en la ciudad debe
través del Acuerdo 469. El POT definió los programas y estar definida en los planes adoptados por el Concejo,
proyectos físicos (aquellos que requieren del suelo para su con previo conocimiento y debate con la ciudadanía. Sin
desarrollo) para los próximos 12 años así como las normas embargo, esto no se da por completo en la práctica, pues
que regulan la acción privada de urbanización y construc- no todas las obras públicas se desarrollan según estos pla-
ción en la ciudad. nes y menos las privadas, muchas de las cuales se hacen
por fuera de las normas establecidas. Por causas que no
A estos dos planes principales, deben sumarse otros son objeto de este documento, en Bogotá cerca del 25%
instrumentos que han aparecido en el escenario de la pla- del área desarrollada tiene origen informal (DPU, 2006:
neación en los últimos años: 61), al tiempo que los curadores calculan que más de 50%
de las obras que se realizan en los inmuebles de la ciudad
• Los Planes Locales que buscan concretar las políticas no tiene licencia de construcción.
distritales en cada una de las 20 localidades y que se
comportan como un Plan de Desarrollo “Local”. Dentro de esta “ilegalidad”, la construcción de ba-
rrios informales es la manifestación más clara y produce
• Los Planes Maestros, recientemente elaborados y aún problemas muy graves para la ciudad. Bajo el esquema
en discusión, son un desarrollo del POT que tiene por
objetivo planear la inversión sectorial (infraestructura y 1 Este texto está basado en el documento “¿Bogota ciudad planeada
dotaciones) en el territorio urbano, poniendo de acuer- o espontánea?”, elaborado para el curso Aprendiendo y Aprehendi-
do los objetivos sectoriales y los objetivos territoriales endo a Bogotá, del Informe de Desarrollo Humano para Bogotá, en
de desarrollo de la ciudad. Los Planes Maestros tie- noviembre de 2006.
La Ley Orgánica de Ordenamiento, pero no ha sido posible adoptarla
nen por objetivo: (i) programar la inversión en el largo en el Congreso de la República, a pesar de los plazos establecidos.
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de “urbanización pirata” se han producido enormes áreas desarrollo, particularmente en el urbano, considerado
periféricas sin las infraestructuras y dotaciones mínimas desde este punto de vista como un problema a resolver.
necesarias para la vida urbana. A su vez, la sustitución de
edificaciones antiguas por nuevos edificios o el cambio • La competitividad de las ciudades, factor esencial del
de uso (vivienda por comercio u oficinas) en las zonas de desarrollo urbano contemporáneo en la economía
vivienda “formal”, que no han sido acompañadas por los globalizada, que al mismo tiempo que ha implicado
planes de ampliación y adecuación de la infraestructura procesos de homogeneización en lo económico, lo
y las dotaciones, han terminado por convertir estas áreas político y lo cultural, ha desarrollado un renovado in-
en deficitarias. terés por las ciudades como nodos estratégicos de la
economía mundial.
Los debates sobre los Cerros Orientales, Villa
Adelaida, la ocupación del parque de Bosa por familias • La equidad de los territorios, porque desde la Cumbre
desplazadas o la forma de actuación de los curadores del Hábitat (Vancouver, Estambul, Johannesburgo) se
reafirman la precariedad de la planeación en la ciudad y ha insistido en la importancia del medio urbano en el
refrendan la noción de Bogotá como ciudad espontánea, cumplimiento de las metas del milenio.
incapaz de responder a las exigencias del crecimiento de la
población, a las transformaciones de la actividad urbana y las A estos temas habría que agregar la convivencia,
exigencias que el desarrollo económico globalizado le hace. pues las experiencias de ciudades como Bogotá y Medellín
han comenzado a mostrar el papel del medio urbano en
Una parte de esta incapacidad puede achacarse a el apoyo a este tipo de programas.
las deficiencias del sistema de planeación; otra parte, más
sustancial y determinante, está relacionada con procesos Estos temas han hecho aún más complejo el proce-
económicos y sociales nacionales e internacionales que so de planeación de la ciudad, la cual, sin haber superado
escapan a la injerencia de las entidades de planeación los problemas “clásicos” del planeamiento urbano, debe
distrital. enfrentar al mismo tiempo nuevos problemas que en los
países desarrollados surgieron en tiempos distantes y fue-
Este texto presenta una serie de consideraciones ron abordados paulatinamente con instrumentos especí-
que intentan explicar las características del sistema de ficos de planeación y gestión, y sobre todo, con mayor
planeación que se ha consolidado en la ciudad, estable- capacidad institucional.
ciendo algunas relaciones pertinentes con los procesos
económicos y sociales del país. En particular, el documen- En este sentido, las condiciones particulares de la
to centra su trabajo en el tema de la planeación física de nueva etapa que atraviesan las ciudades colombianas es-
la ciudad, que ahora llamamos ordenamiento territorial, tán marcadas tanto por la persistencia de problemas es-
es decir, en el uso y disfrute del territorio de la ciudad y tructurales en su desarrollo como por la emergencia de
sus relaciones con otras esferas de la planeación urbana, nuevos temas:
concibiéndolo como parte de un proceso más complejo y
poco orgánico, como lo es la planeación de la ciudad. • Los problemas persistentes de vivienda, saneamiento y
dotación de equipamientos básicos para el funciona-
2. Los temas del ordenamiento territorial en miento de la ciudad, que pueden considerarse como
Bogotá una problemática prácticamente superada en las ciu-
Desde la implementación del ordenamiento terri- dades de los países desarrollados. La persistencia del
torial en Colombia a finales de la década de los noventa, déficit de vivienda y en el cubrimiento de servicios
se ha producido un cambio notable en la planeación ur- públicos básicos constituye un impedimento muy
bana. La formulación y la adopción del POT, con una vi- importante para lograr las metas más avanzadas del
gencia de 10 años (ahora 12), permitieron no solo retomar desarrollo urbano en el marco de la sostenibilidad y
los significativos esfuerzos de planeación realizados en los competitividad de las ciudades. El desarrollo de barrios
años 60, sino también abordar un conjunto de temas y informales continúa siendo un problema determinan-
problemas relacionados con la agenda internacional: te para el desarrollo futuro; su mejoramiento implica
que la ciudad debe emplear parte importante de sus
• La sostenibilidad ambiental del desarrollo, que desde la escasos recursos en la dotación de infraestructuras con
Cumbre de Río es un factor determinante en cualquier costos muy superiores a las urbanizaciones nuevas.
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planeación integral limitó la planeación física a “espaciali- Una de tales respuestas fue la planteada por las agen-
zar” en el territorio los planes sectoriales concebidos por cias internacionales de crédito (Banco Mundial, BID), en la
los grupos interdisciplinarios que deberían formular los cual impulsaron la “planeación/acción”, que en Bogotá se
planes. Los planes viales, de transporte y servicios públi- concretó, primero, en el Programa Integrado de Desarrollo
cos de los ingenieros se pudieron plasmar en el territorio; Urbano de la Zona Oriental de Bogotá, PIDUZOB, y luego
pero otros planes, como los de desarrollo económico o en Ciudad Bolívar, PIDUZOB II. Estos planes operativos in-
los de servicios sociales, terminaban relacionados grosera- cluyeron un conjunto muy importante de obras, distribuido
mente con la zonificación de la ciudad, que definía los en subprogramas, concebido a partir de un monto especí-
lugares destinados a la industria, el comercio o los terre- fico de recursos y no relacionado directamente con un plan
nos institucionales. urbano general; esto significa que se creó un plan atado a
un préstamo internacional. Además, para su ejecución se
El resultado de este proceso fue doble. Por una creó una Unidad Coordinadora que, junto con el Instituto
parte se perdieron el conocimiento y las herramientas de- de Desarrollo Urbano, IDU, creado a finales de 1972, de-
sarrolladas hasta los años sesenta y se generó la confusión cidió las principales obras que se planearon y ejecutaron
conceptual y técnica sobre los contenidos del plan y la en la ciudad durante los años setenta y ochenta.
planeación. Por otra parte, se consolidó en el país una
estructura institucional definida para tratar planes “in- Así pues, la “planeación-acción” se impuso sobre la
tegrales”, que se refleja en las funciones que, aún hoy, planeación urbana que había conducido hasta entonces la
tienen las Oficinas de Planeación Municipal. actividad del DAPD, lo cual trajo como consecuencia un
mayor debilitamiento y la dispersión general de la actividad
Se podría afirmar que esta dualidad en la plane- planificadora de la ciudad, dispersión que fue acentuada
ación sigue vigente hasta hoy. Por una parte, el Plan de por el fortalecimiento de las empresas de servicios públi-
Desarrollo de la Ley 152 de 1994 es, sin lugar a du- cos, las cuales organizaron sus propias oficinas de planea
das, heredero de una concepción de la planeación “in- ción con el fin de elaborar los planes sectoriales, también
tegral”, de estructura sectorial, que debe replicarse en desarticulados de la planeación general.
todos los niveles de gobierno: nacional, departamental
y municipal. A su vez las oficinas de planeación local Dado que los “programas integrales” eran progra-
siguen estructuradas a imagen de planeación nacional, mas “especiales” para financiar obras públicas desarrolla-
independientemente de la diferencia en los temas que dos “por fuera del plan”, la planeación física de la ciudad
deben tratar. en manos del DAPD perdió uno de sus pilares fundamen-
tales: la orientación y la definición de la inversión pública
Por otra parte, la planeación “física”, complemente en el territorio urbano, y quedó restringida a la formulación
desestructurada, tuvo que seguir siendo utilizada para y aplicación de normas para regular la acción privada.
abordar los problemas territoriales (las normas, por ejem-
plo) que no cabían en la concepción integral. El Acuerdo 7 de 1979, que fue el nuevo “plan” para
el desarrollo de la ciudad durante la década de los ochen-
4. La evolución del esquema de planeación ta, es la muestra de cómo un plan físico puede reducirse a
El debilitamiento de la planeación en los años seten- un código normativo. El Acuerdo 6 de 1990, que lo sigue
ta coincide con una crisis general de la planeación urbana
en el contexto internacional. La crisis económica de esa
PIDUZOB estuvo compuesto por: 1. Acción Comunal, pavimentos y
década marcó el fin de 30 años de continuo crecimiento
complementarios; 2. clínicas satélites y centros de salud; 3. centros
de la economía occidental y afectó los fundamentos de sociales comunitarios; 4. recreación y parques; 5. servicios públicos;
una disciplina (la planeación urbana) dirigida a regular 6. servicios culturales, escuelas y jardines infantiles; 7. vías y descon-
principalmente procesos de expansión y el crecimiento ur- gestionameinto de tráfico; 8. construcción de vivienda popular; 9.
asistencia técnica administrativa. Ciudad Bolívar estaba compuesto
bano (en relación con el crecimiento económico). Muchas por 7 subprogramas correspondientes a los diferentes campos de ac-
y muy diversas son las críticas y tendencias internacionales ción de la administración en la dotación de infraestructura y servicios
que de esta se derivan, pero que no se puede desarrollar públicos. Vías arterias y pavimentos locales, acueducto y alcantarilla-
do, educación, salud y servicios sociales, a los cuales se adicionaron
en este documento. Con la llegada de estas respuestas a la un ambicioso programa de vivienda “habitacional” (lotes con servi
crisis de la planeación “tradicional” al país, se hizo aún más cios recomendados desde entonces por el Banco Mundial) que tuvo
complejo el ya enredado panorama que de la planeación enormes problemas para su ejecución, y otro denominado de “Accio-
nes Concurrentes”, a cargo del DAPD, que contempló la elaboración
urbana en Colombia.
de estudios y proyectos.
Esta experiencia marcó un debilitamiento profun- En 1994, la ciudad estaba prácticamente en ban-
do de la función planificadora e inició el camino hacia un carrota sin posibilidad de hacer inversiones para dar a sus
modelo de desarrollo “desregulado” con mayor libertad habitantes los bienes y servicios adecuados al desarrollo
del sector privado, sin haber asegurado las condiciones urbano. Pero no solo era problema de finanzas, que de
mínimas de funcionalidad de la ciudad. La relación entre hecho mostraban gran debilidad: los recursos de Bogotá
el código y el plan urbano expresa también la situación de permanecieron inalterados casi treinta años desde 1963,
crisis del plan. con un recaudo tributario estancado. La permanente in-
terferencia de la esfera política (Concejo) en los asuntos
Por esto puede decirse que la evolución de la pla- puramente administrativos y una estructura institucional
nificación urbanística en Bogotá en las décadas anterio- poco funcional de la administración distrital habían des-
res no fue exitosa, pues el paso de una supuesta “visión embocado en una creciente crisis de gobernabilidad de
parcial y limitada” de lo físico a una compleja y rica vi- la ciudad.
sión de la integralidad del desarrollo propuesta por un
amplio sector de “planificadores” implicó realmente la El sector de bajos ingresos, cada vez más numeroso,
confusión en el planeamiento urbanístico e impidió que se alejó paulatinamente de las zonas centrales, conforman-
do grandes zonas de vivienda “popular” especialmente en
De esta situación parece estar consciente la “parte jurídica” del acuer- el sur y el occidente, con enormes dificultades de accesibili-
do, cuando afirma en su exposición de motivos que es instrumento dad, precariedad de las viviendas y con el mayor déficit en
para “regular comportamientos, libertades, derechos y obligaciones
de los administrados, así como deberes y funciones públicas, proce-
sos administrativos e instituciones de derecho público”. Es decir, el “Con todo y que el ingreso promedio de los bogotanos había au-
acuerdo está orientado a dar “respuestas a interrogantes jurídicos so- mentados tres veces en términos reales, en términos de impuestos
bre temas urbanísticos” y no “la respuesta normativa a preguntas que los contribuyentes de la capital pagaban la misma cantidad en 1963
puedan surgir de las disciplinas técnicas” (Acuerdo 6 de 1990: XXIV). que en 1991” (Dávila y Gilbert, 2000: 12).
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la ciudad de servicios públicos, equipamientos colectivos Esta situación fue posible por un conjunto de
y transporte. La poquísima producción formal de vivienda acciones paralelas que lograron cambiar radicalmente
para la población más pobre perpetuó la producción in- el panorama de crisis. Entre otras debe destacarse:
formal, que en la década de los ochenta llegó a tener pro-
medios anuales de 180 hectáreas. Durante esas décadas, • El establecimiento de un nuevo marco institucional y
la ciudad mantuvo coberturas incompletas en la dotación financiero para la ciudad, contenido principalmente
de los servicios de saneamiento y agua potable. La oferta en el Estatuto Orgánico del Distrito Capital de Bogo-
de equipamientos de salud, educación, instalaciones de- tá (Decreto 1421 de 1993), según lo dispuesto en la
portivas y comunitarias fue deficiente. Tampoco se cons- Constitución Política de 1991, el cual incluyó varias
truyeron los equipamientos necesarios para el desarrollo disposiciones que mejoraron substancialmente la go-
de la ciudad en temas como transporte, seguridad, abas- bernabilidad de la ciudad al separar las funciones de
tecimientos, cultura y mercadeo internacional. la administración y del Concejo y sanear sus finanzas
(estatuto presupuestal propio).
Las dificultades para construir nuevas vías en la ciudad
y el mantenimiento de un sistema obsoleto de transporte ge- • La racionalización del gasto público, de manera que,
neraron graves problemas de accesibilidad y congestión en por ejemplo, los gastos de funcionamiento tuvieron un
el centro urbano. La utilización inadecuada de la malla vial crecimiento muy bajo durante la década, al pasar del
aumentó el problema de movilidad, especialmente en los 45% del total del gasto en 1993 a oscilar entre el 25 y
sectores periféricos. En 1998 un bogotano gastaba en pro- el 30% en los últimos años de la década. También se
medio 4 horas al día en transportarse de la casa al trabajo. permitió una mayor organización a nivel administrati-
vo y tributario, se promovió la participación ciudada-
La ciudad mostró también una gran incapacidad na fortaleciendo la descentralización en 20 localidades
para defender y construir el espacio público; la ocupación de Bogotá y se ampliaron los canales para el ejercicio
de los andenes por automóviles y el cerramiento de los de la democracia.
parques y las áreas de cesión pública eran una constante.
La ciudad tampoco tuvo la precaución de reservar espa- • Los Programas de Cultura Ciudadana lograron incidir
cios de áreas verdes suficientes para satisfacer la demanda sobre el conjunto de costumbres, acciones y reglas mí-
de la población que creció a ritmo acelerado. En la déca- nimas compartidas, facilitando la convivencia urbana,
da de los noventa, a cada habitante le correspondían en el respeto del patrimonio común y el reconocimiento
promedio menos de 3m² de zonas verdes. de los derechos y deberes ciudadanos. La implanta-
ción de la Ley Zanahoria, los Programas de Desarme
Todos estos aspectos hicieron que la ciudad fuera de la Población Civil, el fortalecimiento de la Policía
percibida como ingobernable, sin capacidad de inversión Metropolitana, la aplicación pronta de la justicia a tra-
y con una bajísima credibilidad en sus instituciones. Una vés de las Unidades Permanentes bajo los principios
situación que tendió a agravarse por una planeación urba- de defensa de la vida y cultura democrática11, pasaron
na impotente, sin un proyecto de ciudad capaz de agluti- en una segunda fase al reconocimiento de las institu-
nar fuerzas e indicar caminos. ciones. La promoción de una “cultura tributaria” per-
mitió mejorar aún más los recaudos.
6. Recuperación de la crisis urbana e implanta-
ción de un nuevo esquema de planeación • La transformación del comportamiento ciudadano
Durante los años noventa, Bogotá mostró una recu- permitió reducir sistemáticamente la tasa de homici-
peración muy importante de sus ingresos, lo cual permitió dios de 80 por cada 100.000 habitantes en 1994, a 18
que la inversión pública creciera 2,1 veces en términos por cada 100.000 en el año 2006. La reducción del
reales en 10 años (1980-1990), de manera que en el año índice de violencia y delincuencia y el aumento de la
2000 el gasto público superó el 14% del PIB de Bogotá y convivencia estuvieron acompañados de otros proce-
el gasto de inversión participó en más del 9%10.
11 El Programa de Cultura Democrática parte de considerar que las
10 Los cambios en el impuesto predial y de industria y comercio, y las frecuentes relaciones de cooperación y conflicto entre personas que
reformas tributarias subsiguientes hicieron que los ingresos tributa- habitan un mismo núcleo denso de poblamiento y la forma como
rios aumentaran considerablemente, pasando de $199.549 millones esas personas imaginan, viven y actúan el gobierno de los asuntos
en 1993 a $1.101.850 millones de pesos (US $479 millones) en 1998, e instituciones del colectivo definen a la ciudad en su dimensión
lo cual, en términos reales, significa un crecimiento del 125%. sociopolítica.
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(preservación de áreas de valor ambiental) y obras la ciudad se han convertido en propósitos compartidos y
de infraestructuras necesarias y, al mismo tiempo, se estables entre ciudadanos y administradores, lo cual no
reparten proporcionalmente a estas la edificabilidad implica que el grado de compromiso de la ciudadanía con
asignada por el Plan12. estos objetivos sea aún bajo.
Si se considera que el Plan de Desarrollo tiene una Este sistema debe diseñarse en función de la capa-
vigencia de apenas 4 años (antes eran solo 2), se nota la cidad real de la administración para actuar y desarrollar
ausencia de políticas y programas de desarrollo de largo programas en la ciudad, de acuerdo con las caracterís-
plazo. Esto muestra que es un esquema aún por comple- ticas propias del mercado inmobiliario en la ciudad y la
tar y consolidar.
16 En esta dirección debe considerarse, por ejemplo, que los barrios pira-
Las perspectivas del sistema de planeación están tas son la principal fuente de destrucción del medio natural, de la pro-
ductividad, de la competitividad y de la equidad, tanto por las precarias
por definir. Los componentes iniciales no están articulados
condiciones de vida de esa población como por la incapacidad de la
y los que se han ido agregando solucionan problemas par- administración de gestionar su territorio, un tema fundamental en la
ciales, pero no forman un conjunto articulado. Lo nece- competitividad internacional.
sario al diseñar el sistema de planeación, su adecuación o
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industria de la construcción existentes. En este sentido, se trata de sobrepasar la idea
de una administración poderosa que lleva la iniciativa del desarrollo urbano, que está
presente en muchos de los postulados derivados de una particular interpretación de
la Ley 388 de 1997, que están presentes en el nuevo POT.