1.
Parque Nacional Cerros de Amotape
Ubicado al norte del Perú, entre los áridos departamentos de Piura y Tumbes, es la
zona de bosques secos ecuatoriales mejor conservada en todo la región Pacífico.
El Río Tumbes, único navegable de la costa peruana, atraviesa el Parque y es su fuente
de vida. Se dice que recorrer sus senderos genera la sensación de haber encontrado
un oasis de vida en medio de una zona que, a primera vista, no ofrece más que playas,
viento y arena. Nadie imaginaría que en unos días de visita se pueden llegar a ver
desconfiados tigrillos, los pocos ejemplares que quedan del cocodrilo americano y, si
está de suerte, las tiernas y gigantes nutrias. Y ni hablar de las 400 especies de aves
que acompañarán su recorrido y los árboles endémicos y misteriosos que las albergan.
2. Parque Nacional Cordillera Azul
Comprende el área de transición entre los andes y la selva peruana, y aquí se preserva
la vida de miles de especies que conviven entre frágiles y asombrosos ecosistemas.
Fuente: Skyscraper Life
Su territorio, de más de un millón de hectáreas, está repartido entre cuatro diferentes
departamentos y alberga bosques montanos primarios, por lo que es una zona
prioritaria de conservación. En estos bosques el grupo de animales más numerario es
el de las aves, que presumen colores llamativos, alas prolongadas y el enigma de
miradas como el de la majestuosa águila arpía. Además, el Parque es el hogar de la
etnia Cacataibo – Camano, un pueblo en asilamiento voluntario que, gracias a la
declaración de área protegida, puede seguir viviendo a su manera en tierras
ancestrales.
Dada la delicadeza de los aspectos naturales y culturales de la zona, el turismo está
regulado por el gobierno y para conocerla se debe pedir autorización y cumplir con
determinados requisitos. Encuentre en esta página los contactos para comenzar la
gestión.
Santuario nacional de AMPAY
Objetivos
-Conservar con carácter de intangible especies de flora y fauna endémicas y en especial los bosques de
"Intimpa" (Podocarpus glomeratus, Don), el más extenso rodal de esta conífera en el sur del Perú.
-Proteger los recursos suelo y agua en la cuenca del río Pachachaca, garantizando la estabilidad de los
suelos y el normal aprovisionamiento de agua en los asentamientos humanos y el desarrollo agrario.
-Conservar las especies de flora y fauna silvestres que constituyen un valioso potencial biótico, que
favorecerá al progreso económico de la región.
-Proteger, conservar y restaurar la belleza paisajística de la zona. Conservar las formaciones
geológicas, geomorfológicas e hidrográficas del área.
-Promover el desarrollo de acciones de educación ambiental e impulsar el turismo ecológico.
dado que el bosque funciona como una barrera de protección contra posibles desastres naturales que
podrían poner en peligro a las comunidades y sectores populosos de la ciudad. Además, el bosque
influye en la regulación productiva de las principales fuentes del recurso agua y el clima benigno del
entorno de la sub-cuenca del río Mariño, además de servir de hábitat a la flora y fauna propia del
Santuario.
Historia
El año de 1956 a iniciativa de la "Sociedad Amigos del Arbol", de la ciudad de Abancay, y sobre la base
de los estudios realizados por el Servicio Forestal y de Caza, los diputados Miguel Angel Pinto y Luis
Altamirano, presentaron un proyecto de ley, para crear el Parque Nacional del Ampay.
Posteriormente en 1,962, la Agencia Cusco del Servicio Forestal de Caza y Tierras del Ministerio de
Agricultura; recomienda la reserva de 1500 has de bosque del Ampay, para que luego de concluida la
etapa de planeamiento forestal, se promulgue la Ley que declarase el área propuesta como Parque
Nacional. ç
Santuario histórico de Machu Picchu
Los científicos han registrado en su interior hasta diez zonas de vida y dos ecorregiones bien
diferenciadas, siendo las más relevantes desde el punto de vistaecológico los pajonales
altoandinos, los bosques enanos de altura y la selva alta o yungas, representada por los
bosques de neblina y la ceja de montaña. Esta enorme variedad de pisos ecológicos o hábitat
permite, a su vez, la existencia de una asombrosa variedad de especies de flora y fauna
silvestre, adaptadas a la perfección a las condiciones específicas de su entorno.
El mundo natural de Machu Picchu se inicia, pues, por encima de los 4.000 msnm, donde
el viento barre sin cesar las planicies de ichu y donde las rocas se pueblan
de líquenes y musgo. En el territorio del cóndor andino y de la taruka, el mayor y más elusivo
de los cérvidos de los Andes; de las juguetonas vizcachas(roedores típicos de las alturas) y
del puma o león de la sierra. Una tierra donde las variaciones de temperatura son tan intensas
que sólo algunas criaturas logran sobrevivir: sol intenso durante el día e implacables heladas
por las noches.
Paisaje altoandino en la ruta del Camino Inca aMachu Picchu, que atraviesa buena parte del Santuario
Descendiendo, se arriba a una zona donde los vientos fríos provenientes de las montañas
nevadas se unen a las corrientes cálidas que ascienden de la selva para formar un extraño
mundo en miniatura. Son los bosques enanos, un escenario de árboles retorcidos donde las
dimensiones parecen haberse trastocado por capricho de la naturaleza: aquí los árboles son
pequeños y los musgos, gigantes; los venados miden unos cuantos centímetros y
los picaflores el tamaño de unapaloma. Es la tierra de las bromelias y las flores más raras; el
hogar del oso andino o ucumari y del tucán de altura.
Algo más abajo, allí donde la humedad reina a lo largo del año y las lluvias son más
frecuentes que en ningún otro lugar del país, los bosques de neblina se muestran al visitante
de tanto en tanto, sólo cuando el misterioso velo de niebla que los cubre se abre para dar
paso a una visión mágica y maravillosa, este es uno de los ambientes más prolíficos y
desconocidos de la naturaleza, un reino de cascadas y seres misteriosos donde los árboles
crecen casi colgados de los acantilados, aprovechando el escaso suelo fértil que ellos mismos
producen y sujetándose a las grandes rocas de granito que afloran de las montañas. Este es
el hogar del colorido gallito de las rocas, ave nacional del Perú, de bandadas
de tangaras multicolores, de tucanes esmeralda y quetzales de altura; de tigrillos ycoatíes; el
reino de los helechos gigantes, las bromelias y las orquídeas, cuyo grupo alcanza aquí hasta
200 especies, destacando entre ellas las espectaculareswakanki y wiñay wayna, cuyas flores
han servido para nombrar algunos de los sitios arqueológicos más espectaculares del Qhapaq
Ña n (Caminos del Inca).