GRADO 9°
GUIAS DE TRABAJO/TALLER EN CLASE
PERÍODO ENTRE GUERRAS
Este período, que transcurre entre 1919 y 1939, dio lugar a una suerte de acontecimientos en cadena, fuertemente articulados entre
sí, a través de un sinnúmero de relaciones causa-efecto. Surgieron dos nuevas potencias: Estados Unidos y Japón; se profundizaron los
antagonismos ideológicos, esta vez entre proyectos liberales, socialistas y fascistas; a lo cual se sumó la aparición de graves problemas
económicos, provocados por la crisis de 1929; se fortalecieron, en algunos países, los objetivos expansionistas ligados a des contentos
derivados de los acuerdos de paz de la Primera Guerra Mundial.
Por otro lado, la naciente sociedad de masas permitió un mayor aprovechamiento de los tiempos de ocio, lo que dio lugar a un gran
desarrollo cultural, como un intento de afirmar la paz.
Los años 20
Los años veinte arrastraron a gran parte del mundo a una desenfrenada euforia, en un intento desesperado
por dejar atrás los horrores vividos en la Primera Guerra Mundial. Muchos comenzaron a cuestionar el
sentido de los valores sobre los que se basaba el orden burgués, como la familia, el trabajo y la austeridad,
orientados hacia la seguridad y el futuro. ¿Para qué pensar en el porvenir, si todos los planes podían
destruirse en un segundo? Era mejor vivir y disfrutar el presente, dejarse llevar por los impulsos.
La búsqueda del éxito y el goce de los placeres parecieron ser el lema de aquellos años que vieron nacer un
espíritu de renovación en todos los ámbitos de la vida humana y que evidenciaron una crisis de la sociedad
burguesa. Los jóvenes comenzaron a liberarse de las trabas impuestas por la disciplina burguesa. Las mujeres
acortaron sus faldas, se cortaron el pelo y osaron fumar en público. La gente salió a la calle, las salas de
espectáculos se repletaron y el jazz y el tango comenzaron a escucharse en los bares y los salones de baile.
También los medios de comunicación masiva, prensa, radio y cine, hicieron su entrada triunfal en la nueva
sociedad y con ello la modernidad en todo su esplendor. Las clases medias lograron elevar su nivel de vida
de manera considerable, influido por la expansión del uso del crédito.
No obstante, esta expansión económica y la extensión de la sociedad de consumo fue un fenómeno
esencialmente estadounidense, pues en Europa el impulso económico fue más tardío y moderado. Por otra parte, pese al clima de
prosperidad y confianza de estos años, existían profundos desequilibrios al interior del sistema.
La Gran Depresión
La prosperidad económica y sus debilidades
Los primeros años después de la guerra, marcados por la crisis económica, fueron seguidos por la recuperación de las antiguas
potencias, lideradas por [Link]. La prosperidad económica que los países desarrollados conocieron de manera más o menos sostenida
desde 1923, presentaba algunos signos alarmantes. Sin embargo, los gobiernos, empresarios y teóricos liberales, pensaban que el
sistema de libre mercado era capaz de solucionar estas dificultades por sí mismo.
La producción de materias primas y bienes industriales mostraba un crecimiento sostenido, pero el consumo nunca alcanzó los niveles
necesarios para mantener un equilibrio entre la oferta y la demanda. Por consiguiente hubo una constante disminución de precios y
de las ganancias de los industriales.
Los empresarios preferían invertir sus ingresos en el mercado bursátil que en la producción de bienes, con lo que aumentaba
peligrosamente la especulación financiera. Los especuladores de la bolsa compraban y vendían acciones, atraídos por la posibilidad de
ganancias rápidas. Este sistema era estimulado por el fácil acceso al crédito que permitía comprar grandes cantidades de acciones. De
esta manera, el precio de las acciones era determinado por la especulación y no por el valor real de las empresas.
La economía mundial, prácticamente dependía del estado de la economía estadounidense, que era la principal financista de Europa
América Latina y Asia.
La crisis de 1929 y la depresión económica de [Link].
Hubo varios factores que contribuyeron a la crisis de 1929:
La agricultura de [Link]. sufrió un permanente descenso de precios desde los primeros
meses de 1929, debido a los bajos niveles de consumo. En poco tiempo, la deflación, se extendió al
resto de los sectores de la economía.
El gobierno de [Link]., consciente del peligro que entrañaba la especulación bursátil,
intentó ponerle freno, recurriendo al alza de las tasas de interés que llegaron a sobrepasar el 10% en
los préstamos a corto plazo, causando un estado de incertidumbre entre los especuladores de la
Bolsa.
Durante tres meses, los precios y la producción sufrieron una caída sostenida, lo que
impulsó a los inversionistas a vender, en un corto tiempo, más de 16 millones de acciones. Como
consecuencia se produjo un pánico financiero que provocó la caída de la Bolsa de Nueva York y dio
inicio a una de las peores crisis económicas de la historia. El día jueves 24 de octubre de 1929 pasó a la historia como el “jueves
negro”.
La crisis económica iniciada en 1929 fue agravada por una gran sequía que comenzó en el este de Estados Unidos en 1930. En 19 31
dicha sequía había avanzado hacia el oeste y, hacia 1934, las Grandes Planicies, aquellas grandes praderas que cruzan el centro de
Estados Unidos, al este de las Rocallosas, se habían transformado en un desierto. Millones de familias que perdieron su medio de
sustento y sus casas, fueron atraídas por las ofertas de trabajo en actividades agrícolas en el oeste. En consecuencia, se produjo una
gran migración desde el centro hacia el poniente. Los emigrantes recibieron el nombre de Okies, Akies y otros epítetos peyorativos,
pues inundaron el mercado de trabajo, dispuestos a ocuparse por sueldos de subsistencia, estableciendo así una competencia laboral
que empobreció a los campesinos locales.
La extensión de la crisis al resto del mundo y sus consecuencias
Hacia 1933 la debacle iniciada en Wall Street destruyó los fundamentos del sistema económico capitalista: la producción, el comercio
internacional y el sistema monetario internacional. Todos los países, con excepción de la URSS que no participaba del sistema
capitalista, fueron gravemente afectados por la crisis. El ambiente de cooperación internacional que se había logrado después de la
guerra, fue sobrepasado por la necesidad de cada país de defender sus intereses y tomar las medidas necesarias para salir de las
dificultades. Los países más ricos, como [Link]., Francia e Inglaterra, crearon zonas de comercio preferencial y adoptaron medidas
proteccionistas, disposiciones que les permitieron amortiguar los efectos de la crisis. Los países más afectados fueron Alema nia, Italia
y Japón. Sus respectivos gobiernos tendieron a la adopción de regímenes autoritarios que pudiesen imponer una fuerte disciplina a la
economía y la sociedad.
En 1936, el economista británico J. M. Keynes, planteó la necesidad de una mayor intervención de los estados en la regulación y
control del proceso económico, lo cual contradecía los postulados clásicos del liberalismo económico, centrados en el libre juego de la
oferta y la demanda, a través del mercado.
En Estados Unidos, el presidente Franklin D. Roosevelt (1933-1945) propuso una serie de medidas legislativas, conocidas como el New
Dealo Nuevo Trato Social, para fomentar la recuperación económica de esa nación. Se basaba en la idea de que el mercado era
naturalmente inestable y, por lo tanto, era necesaria la intervención del gobierno para racionalizar y estabilizar la economía. El
gobierno pasó a ser un mediador que ayudaba a algunos grupos y limitaba el poder de otros cuando fuese necesario. El New Deal
fortaleció a los grupos de interés económico, permitiéndoles competir más eficientemente, estableciendo al gobierno como árbitro
en la competencia entre todos los elementos y clases de la sociedad.
Los totalitarismos
Los gobiernos totalitarios irrumpen en Europa durante el período de Entreguerras.
Se caracterizaron por ser gobiernos personalistas, centrados en líderes omnipresentes, que gobernaron apoyados en partidos únicos.
Constituyeron proyectos totalmente alejados de los principios liberales democráticos. El líder no solo es de carácter autoritario, sino
carismático y convincente frente a las masas, llegando, en algunos casos, a extremos de lograr admiración casi idolátrica. El gobierno
así constituido, se apoyaba, por lo general, en un aparato estatal fuerte, organizado y al servicio incondicional del partido, incluyendo
organismos secretos, represivos y de intervención total en la vida privada y pública de las personas.
Por último, el estilo autoritario concuerda con la disciplina militar, razón por la cual, los habitantes de estos países terminan por
obedecer y seguir al líder y al partido, ya que, de otro modo, eran perseguidos, relegados o asesinados por lo que consideraban
traición a los intereses de la patria.
Los anteriores constituyen rasgos comunes de los diferentes sistemas totalitarios europeos, aunque es posible establecer sutiles
diferencias entre cada uno de ellos.
Fascismo italiano
Al finalizar la guerra, Italia aspiraba a ser recompensada por su apoyo a la Entente con la anexión de
Dalmacia e Istria. Asimismo, esperaba ocupar un puesto de primer orden en el concierto internacional.
Sin embargo, ninguna de estas pretensiones se hizo realidad.
Los territorios exigidos le fueron negados, con lo que Italia continuó siendo una potencia de segundo
orden. Los partidos políticos nacionalistas hicieron de esta desilusión un emblema político, el de la
“victoria mutilada” que recogía el sentimiento de no haber sido justamente recompensados por su
participación en la guerra.
En este contexto, Benito Mussolinilideró el movimiento fascista que monopolizó el poder en Italia
desde 1922 hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial. Su ideología ambigua, en un comienzo,
combinaba las tendencias nacionalistas con las ideas de la extrema izquierda. Sin embargo, en 1921, el
Partido Fascista Nacional fue creado con un programa ultra-nacionalista, antiliberal, anti-democrático y
anti-comunista, completamente alejado de sus orígenes izquierdistas.
En 1922, el Congreso italiano otorgó plenos poderes a Mussolini, transformando su gobierno en una
dictadura legal. Il Ducelogró hacerse con el poder, apoyado por la clase dirigente liberal. El régimen fascista suprimió las libertades
individuales y dejó fuera del marco de la legalidad a todo otro partido, con lo que se convirtió en una dictadura de partido único.
Nazismo alemán
Alemania fue uno de los países más golpeados por la crisis económica de principios de los 30. Su efecto en
la moral de la población fue agravado por el recuerdo de la debacle económica de los primeros años de la
década anterior, lo que estimuló la aparición de un sinnúmero de organizaciones de corte nacionalista.
Adolfo Hitler se transformó en el líder de una de estas pequeñas asociaciones, el Partido Obrero Alemán, al
que rebautizó como Partido Nacional Socialista de Trabajadores Alemanes y dotó de una milicia armada.
La tensión política y social iba en aumento y el gobierno fue ineficazpara salir del trance. En un ambiente
marcado por la violencia de las milicias nazis, Hitler exigió que se le entregara el poder. Al mismo tiempo, el
apoyo al Partido Comunista aumentaba, lo que permitió a Hitler obtener el respaldo de los empresarios,
quienes ante el temor de un triunfo comunista, pidieron que se le entregase el gobierno. Hitler llegó al
poder en enero de 1933, nombrado en el cargo de Canciller, equivalente a un primer ministro, ya que su
Partido Nazi era el que tenía más representantes en el Reichstag, el parlamento alemán. Es decir, Hitler
llegó al poder por la vía democrática.
Hitler, de ahí en adelante llamado Führer(líder), por el pueblo alemán, concentró los cargos de Canciller, Presidente y Jefe de las
Fuerzas Armadas e implantó una política de persecución contra judíos, minorías étnicas, homosexuales y adversarios políticos en
general. Puso fuera de la ley, primero, al Partido Comunista y luego a los demás partidos políticos. Envió a sus líderes a campos de
concentración, suprimió las libertadas individuales y sembró el terror.
El régimen nazi impuso una nueva política económica, fundada en un estricto dirigismo estatal que organizaba la producción, los
salarios y el mercado. Su principal objetivo era lograr la autonomía total respecto a los mercados extranjeros en vista a la preparación
de la guerra. El plan económico impulsado hizo que Alemania fuese, en 1939, nuevamente una potencia industrial de primer orden.
Japón
Japón fue una de las naciones más afectadas por la crisis económica y las medidas proteccionistas del resto de los países no hicieron
más que agravar su situación. Al igual que en Alemania e Italia, la salida de la crisis radicó en la expansión militar, que permitió
estimular la industria.
Sin implantar un régimen fascista ni personalista, los militares consiguieron una influencia determinante en el gobierno japonés.
Aunque no tomaron el poder, sus dirigentes –miembros de organizaciones ultra nacionalistas– tenían la autoridad necesaria para
orientar las decisiones de gobierno, al que impulsaron hacia el totalitarismo. Su influencia fue determinante en la renovación del
imperialismo japonés.
El estalinismo en la Unión Soviética
Aunque, desde un punto de vista ideológico, la URSS se hallaba en el lado opuesto de los regímenes de Italia y Alemania, tamb ién ahí
se desarrolló un Estado totalitario y un régimen dictatorial. Este régimen recibió la denominación de su verdadero fundador: Josef
Stalin.
El Estado totalitario
Dotado de una determinación inflexible y de gran disciplina, Stalin reconstruyó el Estado soviético sobre
nuevos pilares que aseguraron su permanencia en los niveles más altos del poder. Tales pilares fueron
los siguientes:
• La reorganización de la policía secreta: desde los tiempos de Lenin, la policía secreta había sido clave
para preservar la seguridad del PCUS (Partido Comunista de la Unión Soviética) y eliminar adversarios
políticos.
• La política del terror: mediante un hábil uso de la propaganda, el régimen estalinista inventó y
desarrolló la idea de los enemigos internos, o agentes del imperialismo, lo que fomentó un sistema de
delaciones compensadas, en el que la sociedad rusa participó para detectar a los eventuales enemigos
de la revolución.
• La educación partidista: a través de las escuelas, las asociaciones de jóvenes, los programas de
adoctrinamiento y de defensa, y las instancias de control de masas se constituyó un perfil ideal de ciudadano soviético, fiel al
marxismo-leninismo (según la interpretación oficial desarrollada por Stalin) y a la historia rusa, reescrita por el régimen del modo en
que Stalin se presentaba como el protagonista de los acontecimientos.
• La purificación del partido y del Ejército Rojo: cuando las técnicas de propaganda no funcionaban, se hizo uso y abuso de la
represión, incluso en contra de miembros del partido y del Ejército Rojo. La población considerada sospechosa de con spirar en contra
del régimen era sometida al Gulag o simplemente se las ejecutaba.
Entre 1936 y 1939, fueron procesados y ejecutados ex líderes de la Revolución de Octubre, como Kámenev, Zinoviev, Radek,
Piatakov, Sokolnikov, Bujarin, entre otros, y miles de militantes, acusados todos de conspiración en contra del estado soviético.
Este proceso, al que se conoció posteriormente como Gran Purga, tuvo como objetivo explícito la purificación del partido y del
ejército de elementos contrarrevolucionarios y trotskistas, pero en realidad cumplió con el objetivo de eliminar adversarios que
podían hacerle peso a Stalin en su obsesión por controlar todo el poder del Estado.
• El culto a la personalidad: la consecuencia más duradera de estas purgas, fue el sometimiento mediante el terror de todos los
estamentos de la sociedad comunista a la voluntad y a la figura de Stalin, que pasó a ser conocido en adelante como Batiuska (el
padrecito).
Otros fascismos europeos
En otros países europeos se desarrollaron, durante el período de Entreguerras, regímenes políticos dictatoriales que tuvieron
características fascistas. Entre tales regímenes se deben considerar los de Antonio de Oliveira Salazar, en
Portugal (1933-1968) y de Francisco Franco en España (1939-1975).
A diferencia de los regímenes de Italia y Alemania, los de España y Portugal son considerados como autoritarios (no totalitar ios), dado
que permitieron el desarrollo autónomo de otras instituciones nacionales, especialmente de la Iglesia católica, que apoyó el
establecimiento de estos regímenes.
ACTIVIDAD
Según su opinión ¿por qué el sentimiento de la prosperidad económica llevó a que la crisis, causada por la gran depresión, fuese
mayor de lo esperado?
Explique en que consiste la denominada economía Keynesiana.
Realice un paralelo éntrelos diversos tipos de totalitarismos que estudiaron en la guía.
NOTA: El desarrollo del taller deben entregarlo apenas se termine la clase, la actividad deben entregarla en hojas
de block o hojas de libretas con rayas o sin rayas. Pregunta y respuesta.
El taller es para trabajar en parejas no individual, por favor colocar la fecha, tema, area y los nombres de los
integrantes.