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Resumen de "La Ideología Alemana" de Marx

Este documento resume las ideas de Marx sobre la ideología y la historia. Explica que la ideología surge de las condiciones materiales de vida de los individuos y que la conciencia está determinada por la vida material. También describe cómo las relaciones sociales cambian a lo largo de la historia debido a cambios en las fuerzas productivas.

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Resumen de "La Ideología Alemana" de Marx

Este documento resume las ideas de Marx sobre la ideología y la historia. Explica que la ideología surge de las condiciones materiales de vida de los individuos y que la conciencia está determinada por la vida material. También describe cómo las relaciones sociales cambian a lo largo de la historia debido a cambios en las fuerzas productivas.

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Carlos Marx – La Ideología Alemana (resumen filo)

I Feuerbach
Alemania ha pasado en estos últimos años por una revolución sin igual. El proceso de
descomposición del sistema hegeliano se ha desarrollado hasta convertirse en una
fermentación universal, que ha arrastrado consigo a todas las “potencias del pasado”. En
medio del caos, han surgido poderosos reinos, para derrumbarse de nuevo en seguida,
etc. Y todo esto ocurrió en los dominios del pensamiento puro.
Se trata del proceso de putrefacción del Espíritu absoluto. Al apagarse la última chispa de
vida, entraron en descomposición las diversas partes integrantes de este caput mortuum,
dieron paso a nuevas combinaciones y se formaron nuevas sustancias.

II La ideología en general, y la ideología alemana en particular


Todos los problemas de la crítica alemana brotan sobre el terreno de un determinado
sistema filosófico, del sistema hegeliano.
Toda la crítica alemana se limita a la crítica de las ideas religiosas. El progreso consistía en
englobar las ideas metafísicas, políticas, jurídicas, morales y de otro tipo, bajo la esfera de
las ideas religiosas o teológicas, explicando la conciencia política, jurídica o moral como
conciencia religiosa o teológica y presentando al hombre político, jurídico o moral y “al
hombre”, como el hombre religioso. Poco a poco, toda relación dominante se explicaba
como una relación religiosa y se convertía en culto, del derecho, del Estado, etc. Por todas
partes se veían dogmas y la fe en ellos.
Los viejos hegelianos lo comprendían todo una vez que lo reducían a una de las categorías
lógicas de Hegel. Los neohegelianos lo criticaban todo sin ms que declararlo como algo
teológico. Los neohegelianos coincidían con los viejos hegelianos en la fe en el imperio de
la religión, de lo general, dentro del mundo.
 Como entre los neohegelianos los productos de la conciencia por ellos
independizada eran considerados como las verdaderas ataduras del hombre, era
lógico que se creyeran obligados a luchar contra estas ilusiones de la conciencia.
En vista de que las relaciones entre los hombres son otros tantos productos de su
conciencia, los neohegelianos formulan ante ellos el postulado moral de que
deben trocar su conciencia actual por la conciencia humana, derribando con ello
sus barreras.
 Pese a su fraseología “revolucionaria”, los ideólogos neohegelianos son en realidad
conservadores. Los más jóvenes han descubierto la expresión para designar su act.
cuando afirman que luchan contra “frases”.
 Pero a estas frases no saben oponer más que otras frases y que, al combatir
solamente las frases de este mundo, no combaten en modo alguno el mundo real
existente.
Las premisas de que partimos no tienen nada arbitrario, no son dogmas, sino premisas
reales, de las que solo es posible abstraerse en la imaginación. Son los individuos reales y
sus condiciones materiales de vida, tanto aquellas con que se han encontrado como las
engendradas por su propia acción. Estas premisas pueden comprobarse, por la vía
puramente empírica.
Podemos distinguir al hombre de los animales por la conciencia, por la religión o por lo
que se quiera. Pero el hombre mismo se diferencia de los animales a partir del momento
en que comienza a producir sus medios de vida. Al producir sus medios de vida, le hombre
produce indirectamente su propia vida material.
El modo como los hombres producen sus medios de vida depende de la naturaleza misma
de los medios de vida con que se encuentran y que se trata de reproducir, este modo de
producción es ya, un determinado modo de la actividad de estos individuos, un
determinado modo de vida de los mismos. Lo que son coincide son su producción, tanto
con lo que producen como con el modo cómo producen. Lo que los individuos son
depende, por tanto, de las condiciones materiales de su producción.

Las relaciones entre unas naciones y otras dependen de la extensión en que cada una de
ellas haya desarrollado sus fuerzas productivas, la división del trabajo y el intercambio
interior.
Cada etapa de la división del trabajo determina también las relaciones de los individuos
entre sí, en lo tocante al material, el instrumento y el producto del trabajo.
 La primera forma de la propiedad es la propiedad de la tribu. Esta forma
corresponde a la fase incipiente de la producción en que un pueblo se nutre de la
caza y la pesca, la ganadería o agricultura. En este último caso, la propiedad tribual
presupone la existencia de una gran masa de tierra sin cultivar. En esta fase, la
división del trabajo se halla todavía muy poco desarrollada. La organización social,
en esta etapa, se reduce a una ampliación de la organización familiar. La esclavitud
latente en la familia va desarrollándose poco a poco al crecer la población y las
necesidades.
 La segunda forma está representada por la antigua propiedad comunal y estatal,
que brota como resultado de la fusión de diversas tribus para formar una ciudad,
en la que sigue existiendo la esclavitud. Junto a la propiedad comunal, va
desarrollándose la propiedad privada mobiliaria, y más tarde la inmobiliaria. Los
ciudadanos del Estado solo en cuanto comunidad pueden ejercer su poder sobre
los esclavos que trabajan para ellos. La división del trabajo aparece aquí más
desarrollada.
 La tercera forma es la de la propiedad feudal o por estamentos. La Edad Media
tenía como punto de partida el campo. Los últimos siglos del Imperio Romano
decadente y la conquista por los propios barbaros destruyeron una gran cantidad
de fuerzas productivas; la agricultura se veía postrada, el comercio cayo en el
sopor y la población rural y urbana decreció. Estos factores y el modo de
organización de la conquista por ellos condicionado hicieron que se desarrollara la
propiedad feudal.
Esta organización feudal era una asociación frente a la clase productora dominada.
Durante la época feudal, la forma fundamental de la propiedad era la de la
propiedad territorial con el trabajo de los siervos a ella vinculados y el trabajo
propio con un pequeño capital que dominaba el trabajo de los oficiales de los
gremios.

 Determinados individuos contraen entre si estas relaciones sociales y políticas


determinadas. La organización social y el Estado brotan constantemente del
proceso de vida de determinados individuos tal y como realmente son; tal y como
desarrollan sus actividades bajo determinados límites, premisas y condiciones
materiales, independientes de su voluntad.
La producción de las ideas y representaciones, de la conciencia, aparece al
principio directamente entrelazada con la actividad material y el comercio material
de los hombres, como el lenguaje de la vida real.
 La conciencia no puede ser nunca otra cosa que el ser consiente, y el ser de los
hombres es su proceso de vida real. Y si en toda la ideología los hombres y sus
relaciones aparecen invertidos como en una cámara oscura, este fenómeno
responde a su proceso histórico de vida, como la inversión de los objetos al
proyectarse sobre la retina responde a su proceso de vida directamente físico.
 Al contrario de lo que ocurre en la filo alemana, que desciende del cielo sobre la
tierra, aquí se asciende de la tierra al cielo. Es decir, no se parte de lo que los
hombres dicen, se representan o se imaginan, se parte del hombre que realmente
actúa y, se expone también el desarrollo de los reflejos ideológicos y de los ecos de
este proceso de vida.
 La moral, la religión, la metafísica y cualquier otra ideología y las formas de
conciencia que a ellas corresponden pierden, así, la apariencia de su propia
sustantividad. Los hombres que desarrollan su producción material y su
intercambio material cambian también, al cambiar esta realidad y su pensamiento.
No es la conciencia la que determina la vida, sino la vida la que determina la
conciencia.

II Historia
El primer hecho histórico es la producción de los medios indispensables para la
satisfacción de estas necesidades, es decir, la producción de la vida material misma.
 Lo primero, en toda concepción histórica, es observar este hecho fundamental en
toda su significación y en todo su alcance y colocarlo en el lugar que le
corresponde. Cosa que los alemanes no han hecho nunca, razón por la cual la
historia jamás ha tenido en Alemania una base terrenal.
 Lo segundo es que la satisfacción de esta primera necesidad, la adquisición del
instrumento necesario para ello conduce a nuevas necesidades, y esta creación de
necesidades nuevas constituye el primer hecho histórico.
 El tercer factor es el de que los hombres que renuevan diariamente su propia vida
comienzan al mismo tiempo a crear a otros hombres, a procrear. Esta familia, más
tarde, cuando las necesidades, al multiplicarse, crean nuevas relaciones sociales y,
a su vez, al aumentar el censo humano, pasa a ser una relación secundaria y tiene,
por tanto, que tratarse y desarrollarse con arreglo a los datos empíricos existentes,
y no ajustándose al “concepto de la familia”.
 El lenguaje esta tan viejo como la conciencia: el lenguaje es la conciencia real, que
existe también para los otros hombres y que, por tanto, comienza a existir también
para mí mismo; y el lenguaje nace, como la conciencia, de la necesidad, de los
apremios del intercambio con los demás hombres.
La conciencia, por tanto, es un producto social. La conciencia es conciencia del
mundo inmediato y sensible que nos rodea y conciencia de los nexos limitados con
otras personas y cosas; y es, al mismo tiempo, conciencia de la naturaleza, que al
principio se enfrenta al hombre como un poder extraño, ante el que los hombres
se comportan de un modo puramente animal; es, por tanto, una conciencia
puramente animal de la naturaleza.
 Se desarrolla la división del trabajo, que no pasaba de la división del trabajo en el
acto sexual y, de una división del trabajo introducida de un modo “natural” en
atención a las dotes físicas, etc. La división del trabajo solo se convierte en
verdadera división a partir del momento en que se separan el trabajo físico y el
intelectual. Puede ya la conciencia imaginarse que es algo mas y algo distinto que
la conciencia de la practica existente, que representa realmente algo sin
representar algo real.
 La fuerza productora, el estado social y la conciencia deben entrar en
contradicción entre si, ya que, con la división del trabajo, se da la posibilidad de
que las actividades espirituales y materiales, la producción y el consumo, se
asignen a diferentes individuos, y la posibilidad de que no caigan en contradicción
reside en que vuelva a abandonarse la división del trabajo.

Con esta enajenación, solo puede acabarse partiendo de sus premisas prácticas. Para que
se convierta en un poder contra el que hay que sublevarse, es necesario que engendre a
una masa de la humanidad como absolutamente “desposeída” y en contradicción en un
mundo existente de riquezas y de cultura, lo que presupone un gran incremento de la
fuerza productiva, un alto grado de su desarrollo; este desarrollo de las fuerzas
productivas constituye también una premisa practica necesaria, porque sin ella solo se
generalizaría la escasez.
Llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual.
Las condiciones de este movimiento se desprenden de la premisa actualmente existente.
(ver)

Sobre la producción de la conciencia


La historia es la sucesión de las diferentes generaciones, cada una de las cuales explota los
materiales, capitales y fuerzas productivas transmitidas por cuantas la han procedido; es
decir, por una parte, prosigue en condiciones completamente distintas la actividad
precedente, mientras que, por otra parte, modifica las circunstancias anteriores mediante
una actividad diversa, lo que podría tergiversarse especulativamente, diciendo que la
historia posterior es la finalidad de la que la procede.
 Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o dicho
de otro modo, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es su
poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposición los medios para la
producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la
producción espiritual, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para
producir espiritualmente. Las ideas dominantes son la expresión ideal de las
relaciones materiales dominantes, las mismas relaciones materiales dominantes
concebidas como ideas; por tanto, las relaciones que hacen de una determinada
clase la clase dominante son también las que confieren el papel dominante a sus
ideas.
Todo el truco que consiste en demostrar el alto imperio del espíritu en la historia se
reduce a los tres esfuerzos:
1. Desglosar las ideas de los individuos dominantes, que dominan por razones
empíricas, bajo condiciones empíricas y como individuos materiales, reconociendo
con ello el imperio de las ideas.
2. Introducir en este imperio de las ideas u orden, demostrar la existencia de una
trabazón mística entre las ideas sucesivamente dominantes, lo que se logra
concibiéndolas como “autodeterminaciones del concepto”.
3. Para eliminar la apariencia mística de este “concepto que se determina a sí
mismo”, se lo convierte en una persona o, si se quiere aparecer como muy
materialista, en una serie de personas representantes “de concepto” en la historia.

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