Tecnecio
El tecnecio es el más ligero de los elementos químicos que no cuentan con isótopos estables y el primer elemento
sintético que se encuentra en la tabla periódica. Su número atómico es el 43 y su símbolo es Tc. Las propiedades
químicas de este metal de transición cristalino de color gris plateado son intermedias a las del renio y las del
manganeso. Su isómero nuclear 99mTc, de muy corta vida y emisor de rayos gamma, se usa en medicina nuclear para
efectuar una amplia variedad de pruebas diagnósticas. El 99Tc se usa como fuente de partículas beta libre de la emisión
de rayos gamma. El anión pertecnetato (TcO4-) se emplea como inhibidor de corrosión anódica para aceros.6
Antes de que fuera descubierto, muchas de las propiedades del elemento 43 fueron predichas por Dmitri Mendeleev.
Mendeleev reservó un espacio en su tabla periódica para un hipotético elemento que llamó eka - manganeso. En 1937,
el isótopo 97Tc se convirtió en el primer elemento producido de forma predominantemente artificial, de ahí su nombre
(del griego τεχνητός, que significa «artificial»). La mayoría del tecnecio producido en la Tierra se obtiene como
subproducto de la fisión del 235U en los reactores nucleares y se extrae de las varillas de combustible nuclear. Ningún
isótopo del tecnecio posee un periodo de semidesintegración mayor de 4,2 millones de años (el caso concreto del
98Tc), así que su detección en gigantes rojas en 1952 ayudó a reforzar la teoría de que en las estrellas pueden generarse
elementos pesados. En la Tierra, el tecnecio se encuentra en trazas detectables como producto de la fisión espontánea
en minerales de uranio por acción de la captura de neutrones en menas de molibdeno.
Propiedades físicas y químicas
El tecnecio es un metal radiactivo de color gris plateado con una apariencia similar al metal platino. Sin embargo,
cuando se obtiene generalmente tiene la forma de polvo grisáceo. Su posición en la tabla periódica está entre el
molibdeno y el rutenio, y como predicen las leyes periódicas, sus propiedades son intermedias a estos dos metales. El
tecnecio, al igual que el prometio, es excepcional entre los elementos ligeros, ya que no posee ningún isótopo estable
(y, sin embargo, está rodeado por elementos que sí los tienen ).
Dada su inestabilidad, el tecnecio es extremadamente escaso en la Tierra. No desempeña ningún papel biológico y, en
condiciones normales, no se encuentra en el cuerpo humano. La forma metálica del tecnecio se desluce rápidamente
en presencia de aire húmedo.
Sus óxidos son el TcO2 y el Tc2O7. Bajo condiciones oxidantes, el tecnecio (VII) existe en forma de anión
pertecnetato, TcO4-.7 Los estados de oxidación más habituales del tecnecio son 0, +2, +4, +5, +6 y +7.8 Cuando el
tecnecio está pulverizado, arde en presencia de oxígeno.9 Se disuelve en agua regia, ácido nítrico y en ácido sulfúrico
concentrado, pero no en ácido clorhídrico. Posee líneas espectrales características a las siguientes longitudes de onda:
363 nm, 403 nm, 410 nm, 426 nm, 430 nm y 485 nm.10 Los parámetros de celda unitaria del metal Tc ortorrómbico
se informaron cuando el Tc está contaminado con carbono (a = 0,2805(4), b = 0,4958(8), c = 0,4474(5)·nm para Tc-C
con 1,38% en peso de C y a = 0,2815(4), b = 0,4963(8), c = 0,4482(5) nm para Tc-C con 1,96% en peso de C).11
La forma metálica es ligeramente paramagnética, es decir, sus dipolos magnéticos se alinean con los campos
magnéticos externos, a pesar de que el tecnecio normalmente no es magnético.12 La estructura cristalina del metal
presenta un empaquetamiento hexagonal compacto (empaque hexagonal más cercano de esferas, tipo magnesio). Un
cristal aislado de puro tecnecio metálico se convierte en un superconductor de tipo II a una temperatura de 7,46 K; la
irregularidad de los cristales y las trazas de impurezas elevan este valor a 11,2 K para el caso de un tecnecio
pulverizado de una pureza del 99,9%.13 Por debajo de esta temperatura, el tecnecio posee una muy alta profundidad
de penetración magnética, la mayor de todos los elementos después del niobio.14
El tecnecio es generado en los procesos de fisión nuclear, y se propaga más fácilmente que otros muchos
radionúclidos. Es importante la comprensión de su toxicidad en animales y humanos, pero las pruebas experimentales
son escasas. Parece tener baja toxicidad química. Su toxicidad radiológica (por unidad de masa) varía en función del
compuesto, el tipo de radiación del isótopo en cuestión y su periodo de semidesintegración. El 99mTc es
particularmente atractivo por sus aplicaciones médicas. La máxima radiación que presenta este isótopo es de rayos
gamma con la misma longitud de onda que los rayos X empleados para el diagnóstico común, ofreciendo la
penetración adecuada y causando daños mínimos. Todo esto, unido al corto período de semidesintegración de su
isómero nuclear metaestable y al relativamente largo período de semidesintegración del isótopo producido 99Tc que
permite que sea eliminado del organismo antes de que se desintegre, hace que un escáner nuclear de 99mTc típico
suponga una dosis relativamente baja de radiación administrada. (Ver más sobre este tema más abajo)13
Todos los isótopos del tecnecio debe ser manejados con cuidado. El más común de ellos, el 99Tc, es un débil emisor de
partículas beta; este tipo de radiación puede ser detenida por las paredes del instrumental de cristal del laboratorio.
Cuando son detenidas, se emiten rayos X de baja intensidad, pero una separación de unos 30 cm basta para que afecte
a nuestro organismo. El riesgo principal cuando se trabaja con tecnecio es la inhalación del polvo; la contaminación
radiactiva que esto produce en los pulmones supone un riesgo muy significativo de cáncer. Para la mayoría de trabajos
con tecnecio, la manipulación cuidadosa bajo una campana extractora suele ser suficiente; no se requiere el uso de una
cámara seca con guantes.13
Aplicaciones
Medicina nuclear
El 99mTc (la «m» indica que es un isómero nuclear metaestable) es el radioisótopo más utilizado en la práctica
diagnóstica, estimándose que el 80% de los procedimientos de medicina nuclear lo utilizan.15 Se usa principalmente
en procedimientos de diagnóstico de funcionamiento de órganos del cuerpo humano, por ejemplo, como marcador
radiactivo que el equipamiento médico puede detectar en el cuerpo humano.16 Este isótopo se adapta muy bien a su
uso, ya que emite rayos gamma fácilmente detectables con una energía de 140 keV, y su período de semidesintegración
es de 6,0058 horas (es decir, en 24 horas se desintegran quince dieciseisavos del total para originar 99Tc).17 El libro
Technetium, de Klaus Schwochau, enumera 31 radiofármacos basados en el 99mTc usados en estudios funcionales del
cerebro, el miocardio, la glándula tiroidea, los pulmones, el hígado, la vesícula biliar, los riñones, el esqueleto, la
sangre y los tumores.
La inmunoescintografía incorpora 99mTc a un anticuerpo monoclonal, una proteína del sistema inmunitario capaz de
unirse a células cancerosas. Pocas horas después de la inyección, se detectan los rayos gamma emitidos por el 99mTc
con el correspondiente equipo médico; altas concentraciones indican dónde se localiza el tumor. Esta técnica es
particularmente útil para detectar tumores difíciles de localizar, como los que afectan al intestino. Estos anticuerpos
modificados son comercializados por la empresa alemana Hoechst bajo el nombre de Scintium.18
Cuando el 99mTc se combina con un compuesto de estaño, se une a los eritrocitos y puede usarse para localizar
desórdenes del sistema circulatorio. Se usa normalmente para detectar hemorragias gastrointestintales. El ion
pirofosfato combinado con el 99mTc se adhiere a los depósitos de calcio del músculo cardíaco dañado, algo útil para
evaluar el daño producido tras un ataque cardíaco.19 El coloide de azufre con 99mTc es filtrado por el bazo, haciendo
posible la visualización de la estructura de este órgano.20
La exposición a la radiación debido al tratamiento diagnóstico con 99mTc puede mantenerse dentro de niveles bajos.
Debido al corto período de semidesintegración, su rápida desintegración para originar el 99Tc -mucho menos
radiactivo- hace que la dosis total de radiación recibida por el paciente (por unidad de actividad inicial tras la
administración) sea relativamente baja. En la forma en la que se administra, generalmente como pertecnetato, ambos
isótopos son eliminados rápidamente del organismo en unos pocos días.19
El tecnecio empleado en medicina nuclear se suele extraer de los generadores de 99mTc. El 95mTc, con un período de
semidesintegración de 61 días, se usa como marcador radiactivo para estudiar la difusión del tecnecio en el ambiente y
en sistemas animales y vegetales.13
Uso industrial
El 99Tc se desintegra emitiendo partículas beta de baja energía y sin presencia de rayos gamma. Además, su largo
período de semidesintegración conlleva que su emisión decrece muy lentamente con el tiempo. También puede
extraerse tecnecio de gran pureza química e isotópica a partir de residuos nucleares. Por todas estas razones, el 99Tc es
un patrón de emisión beta, usado para la calibración de equipos científicos.13
Se ha estudiado la posibilidad de emplear el 99Tc en baterías nucleares optoeléctricas.
Uso químico
Como el renio y el paladio, el tecnecio puede usarse como catalizador. Para algunas reacciones, por ejemplo la
deshidrogenación del alcohol isopropílico, supone un catalizador mucho más efectivo que el renio o el paladio. Por
supuesto, su radiactividad es el mayor problema a la hora de encontrar aplicaciones seguras.13
Bajo ciertas circunstancias, una pequeña concentración (5·10-5 mol·L-1) del anión pertecnetato en agua puede proteger
hierros y aceros al carbono de la corrosión. Por esta razón, el pertecnetato puede emplearse como inhibidor de la
corrosión anódica para el acero, pero la radiactividad del tecnecio presenta ciertos problemas a la hora de usarlo para
aplicaciones estrictamente químicas como ésta. Aunque (por ejemplo) el anión CrO42- puede también inhibir la
corrosión, se requieren concentraciones hasta diez veces mayores. En un experimento, una muestra se mantuvo en una
disolución acuosa de pertecnetato durante 20 años y no sufrió corrosión alguna. El mecanismo mediante el cual el
anión pertecnetato previene la corrosión no se conoce muy bien, pero parece implicar la formación de una delgada
capa superficial. Una teoría mantiene que el pertecnetato reacciona con la superficie del acero formando una capa de
dióxido de tecnecio que previene una posterior corrosión; el mismo efecto explica como el hierro en polvo puede
utilizarse para eliminar el pertecnetato del agua (el carbón activado también puede usarse para ese fin). El efecto
desaparece rápidamente si la concentración de pertecnetato cae por debajo de un mínimo o si se añade una alta
concentración de otros iones.
Evidentemente, la naturaleza radiactiva del tecnecio (3 MBq por litro para la concentración requerida) hace este tipo
de protección impracticable en casi todas las situaciones. Sin embargo, la protección ante la corrosión usando aniones
pertecnetato se ha sugerido (aunque nunca aplicado) para su uso en reactores de agua en ebullición.13
En los últimos años de la década de 1970, se efectuó con éxito la electrodeposición del tecnecio sobre varios sustratos,
llevada a cabo por Lichtenberger en la Universidad de Virginia como parte de un estudio de investigación sobre el uso
de emisiones beta débiles para evitar la degradación biológica de instrumentación marina. Estos estudios fueron
frustrados por la baja estabilidad en el agua marina.
Historia
La búsqueda del elemento 43
Durante muchos años existió un espacio vacante en la tabla periódica entre el molibdeno (elemento 42) y el rutenio
(elemento 44). Muchos investigadores de la época estaban ansiosos por ser los primeros en descubrir y poner nombre
al elemento 43; su localización en la tabla sugería que debía ser más fácil de descubrir que otros elementos aún no
hallados. En 1828, se creyó haber encontrado en menas de platino. Se le dio el nombre de polinio, pero finalmente
resultó ser iridio impuro. Más tarde, en 1846 de nuevo se afirmó haber descubierto el elemento que nombraron
ilmenio, pero se determinó que era niobio impuro. Ese error fue cometido de nuevo en 1847 cuando se aseguró haber
descubierto el llamado pelopio.21 Dimitri Mendeleev predijo que ese elemento 43 debía ser químicamente similar al
manganeso, y lo llamó eka - manganeso.22 23
En 1877, el químico ruso Serge Kern informó del descubrimiento del elemento en un mineral de platino. Kern lo
bautizó con el nombre de davyo, en honor al destacado químico inglés Sir Humphry Davy, pero se determinó que en
realidad se trataba de una mezcla de iridio, rodio y hierro. Otro candidato, el lucio, fue el siguiente en 1896, pero
resultó ser itrio. Más tarde, en 1908 el químico japonés Masataka Ogawa encontró una evidencia en una muestra de un
mineral llamado torianita que parecía indicar la presencia del elemento 43. Ogawa le puso el nombre de niponio, en
honor de Japón (Nippon en japonés). En el año 2004, H. K. Yoshihara revisó una copia del espectro de rayos X de la
muestra de torianita en la que Ogawa encontró el niponio grabada en una placa fotográfica preservada por la familia
del químico japonés. El espectro fue reinterpretado e indicaba la presencia del
elemento 75 (renio), en lugar del elemento 43.24
Los químicos alemanes Otto Berg, Walter Noddack e Ida Tacke (estos dos
últimos más tarde se casarían) informaron del descubrimiento de los elementos
75 y 43 en 1925, nombrando a este último con el nombre de masurio (en honor
a Masuria, en el este de Prusia, actualmente territorio polaco, la región de
donde procedía la familia de Noddack).25 El grupo de químicos bombardeó
muestras de columbita con un haz de electrones y dedujeron la presencia del
elemento 43 al examinar espectros de difracción de rayos X. La longitud de
onda de los rayos X está relacionada con el número atómico a través de una
expresión deducida por Henry Moseley en 1913. El equipo afirmó haber
detectado una leve señal de rayos X a la longitud de onda correspondiente al
elemento 43. Otros investigadores contemporáneos no han sido capaces de
Dmitri Mendeleev predijo las
reproducir este experimento y, de hecho, fue considerado como un error propiedades del tecnecio antes
durante muchos años.26 27 de que fuera descubierto.
En 1998, John T. Armstrong del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología,
efectuó simulaciones informáticas de los experimentos de 1925 y obtuvo resultados muy similares a los conseguidos
por el equipo de Noddack, y aseguró que estaban respaldados por el trabajo publicado por David Curtis del
Laboratorio Nacional Los Álamos sobre la medida de la abundancia natural del tecnecio.26 28 Sin embargo, los
resultados experimentales de Noddack nunca han sido reproducidos, y nunca fueron capaces de aislar el elemento 43.
La idea de que Noddack podría efectivamente haber obtenido muestras tecnecio fue propuesta por el físico belga Pieter
van Assche.29 Assche intentó efectuar un análisis a posteriori de los datos de Noddack para demostrar que el límite de
detección del método analítico de Noddack podría haber sido del orden de 1000 veces inferior al valor propuesto en
sus trabajos (10-9).30 Estos valores fueron usados por Armstrong para simular el espectro de rayos X original.
Armstrong afirmó haber obtenido resultados muy similares al espectro original sin hacer ninguna referencia a dónde
fueron publicados los datos originales. De esta forma, ofreció un apoyo convincente a la idea de que Noddack
efectivamente identificó la fisión del masurio, basándose en datos espectrales.31 Sin embargo, Gunter Herrmann, de la
Universidad de Maguncia, después de un minucioso estudio demostró que los argumentos de van Assche tuvieron que
ser desarrollados ad hoc para adecuarse de manera un tanto forzada a los resultados previamente establecidos.
Además, el contenido en 99Tc esperado en una muestra típica de pechblenda (50 % de uranio) es aproximadamente de
10-10 g·(kg de mineral)-1 y, puesto que el uranio nunca excedió el 5 % (aproximadamente) en las muestras de
columbita de Noddack, la cantidad de elemento 43 no pudo exceder los 3·10-11 μg·(kg de mineral)-1.32 33 Es claro que
tan nimia cantidad no pudo ser pesada, ni a partir de ella pudieron obtenerse líneas espectrales de rayos X que
pudieran ser claramente distinguidas del ruido. La única forma de detectar su presencia es a partir de medidas de
radiactividad, una técnica que Noddack no empleó,33 pero que sí lo hicieron Segrè y Perrier.34
Descubrimiento oficial e historia posterior
El descubrimiento del elemento 43 fue finalmente confirmado en un experimento en 1937 llevado a cabo en la
Universidad de Palermo (Sicilia), por Carlo Perrier y Emilio Segrè. En el verano de 1936, Segrè y su esposa visitaron
los Estados Unidos. Primero estuvieron en Nueva York, en la Universidad de Columbia, donde Segrè había pasado el
verano anterior, y después en Berkeley en el Laboratorio de Radiación Ernest O. Lawrence. Segrè convenció al
inventor del ciclotrón, Lawrence, para que le cediera alguna de las partes descartadas del ciclotrón que se habían vuelto
radiactivas. A principios de 1937, Lawrence le envió una hoja de molibdeno que formaba parte del deflector del
ciclotrón. Segrè animó a su experimentado colega Perrier a que le ayudara a intentar demostrar mediante química
comparativa que la actividad del molibdeno era en realidad causada por un elemento con Z = 43, elemento inexistente
en la naturaleza debido a la inestabilidad que presenta por la desintegración nuclear. Con una considerable dificultad,
fueron capaces de aislar tres períodos de desintegración distintos (90, 80 y 50 días) que correspondían a los isótopos
95Tc y 97Tc del tecnecio, nombre dado más tarde por Perrier y Segrè al primer elemento químico sintetizado por el ser
humano.35 36 La Universidad de Palermo oficialmente quiso que el elemento fuera bautizado como panormio, ya que
el nombre en latín de Palermo es Panormus. En lugar de ese nombre, los investigadores decidieron nombrar al nuevo
elemento usando la palabra griega technètos, que significa «artificial», por ser
el primer elemento producido de forma artificial.25 Segrè volvió a Berkeley e
inmediatamente buscó a Glenn T. Seaborg. Allí aislaron el isótopo 99mTc, que
ahora se usa en más de 10.000.000 de procedimientos médicos diagnósticos al
año.
En 1952, el astrónomo Paul W. Merrill en California detectó la señal espectral
del tecnecio (en concreto, a las longitudes de 403,1 nm, 423,8 nm, 426,8 nm y
429,7 nm) en la luz emitida por gigantes rojas del tipo S.13 Estas estrellas
masivas cercanas al final de su vida eran ricas en este elemento de vida corta,
lo que significaba que las reacciones nucleares que tienen lugar en las estrellas
podían generarlo. Esta evidencia fue usada para respaldar la teoría no probada
de que en las estrellas se produce la nucleosíntesis de elementos pesados.37
Más recientemente, dichas observaciones proporcionaron las pruebas de que
los elementos eran formados por la captura de neutrones en el proceso-S.13
Emilio Segrè fue el
Desde este descubrimiento, se han intentado buscar fuentes naturales de
codescubridor del tecnecio.
tecnecio en materiales terrestres. En 1962, fue aislado e identificado 99Tc en
una muestra de pechblenda procedente del Congo Belga, en muy bajas
concentraciones (aproximadamente 0,2 ng·kg-1);13 su presencia era debida a la fisión espontánea del 238U. Este
descubrimiento fue hecho por B. T. Kenna y P. K. Kuroda.38 Hay pruebas de que en el reactor natural de fisión natural
de Oklo se han producido cantidades significativas de 99Tc, que se desintegraron originando 99Ru.36
Abundancia y obtención
Obtención natural
Puesto que el tecnecio es inestable, solo existen pequeñísimas trazas en la corteza terrestre originadas por la fisión
espontánea del uranio. En 1999, David Curtis (ver arriba) estimó que en un kilogramo de uranio está contenido
aproximadamente 1 ng (10-9 g) de tecnecio.39 Se ha encontrado tecnecio de origen extraterrestre en estrellas gigantes
rojas (tipos S, M y N) mediante el análisis del espectro de la luz emitida por las mismas.36
Subproducto en residuos de fisión nuclear
En contraste con la escasa abundancia natural, cada año se
obtienen grandes cantidades de 99Tc a partir de varillas de Productos de fisión de vida larga
combustible nuclear usadas, que contienen varios productos de Productos de fisión
fisión. La fisión de un gramo del isótopo 235U en los reactores Propiedad: t½ Rend. Q * βγ
nucleares produce 27 mg de 99Tc, dando un rendimiento total en Unidad: (Ma) (%) (KeV) *
tecnecio del 6,1%.40 Otros isótopos fisibles también producen 99Tc 0,211 6,0507 294 β
rendimientos similares.13 126Sn 0,230 0,0236 4050 βγ
79Se 0,295 0,0508 151 β
Se estima que hasta el año 1994, se habían producido unas 78
93Zr 1,53 6,2956 91 βγ
toneladas métricas de tecnecio en los reactores nucleares, que son
135
la principal fuente de este elemento en la Tierra.41 Sin embargo, Cs 2,3 6,3333 269 β
solo una fracción del total de la producción de tecnecio es usada 107 Pd 6,5 0,1629 33 β
comercialmente. Desde el año 2005, el 99Tc se encuentra a 129I 15,7 0,6576 194 βγ
disposición de aquellos que posean un permiso de la autoridad
competente por un precio aproximado de $83 por gramo, más gastos de embalaje.42
La fisión nuclear del 235U y del 239Pu deja un rendimiento moderado de tecnecio (99Tc), así que este elemento está
presente en los residuos radiactivos de los reactores de fisión, y también es producido tras la detonación de una bomba
de fisión. La cantidad de tecnecio producido artificialmente en la naturaleza sobrepasa la cantidad de tecnecio natural
en gran medida. Esto se debe a la liberación producida en las pruebas nucleares llevadas a cabo al aire libre, así como
en los procesos de tratamiento de residuos nucleares. El 99Tc supone el principal componente de la basura nuclear, en
parte debido a su relativamente grande período de semidesintegración. Su desintegración, medida en bequerelios por
cantidad de combustible gastado, alcanza valores muy importantes incluso entre 104 y 106 años después de la
generación de los residuos nucleares.41
Se estima que hasta el año 1994 se han liberado al ambiente unos 250 kg de 99Tc como resultado de la realización de
pruebas nucleares.41 La cantidad de 99Tc liberada por los reactores nucleares hasta 1986 se estima que es del orden de
1600 kg, principalmente en el reprocesamiento del combustible nuclear; la mayor parte fue vertida al mar. En los
últimos años, los métodos de reprocesamiento han mejorado para reducir las emisiones, pero desde el año 2005 la
principal fuente de liberación de 99Tc a la naturaleza es la planta de Sellafield, que liberó unos 900 kg entre los años
1995 y 1999 al mar de Irlanda. A partir de 2000 se ha regulado la cantidad que se libera al ambiente, limitándola a
unos 140 kg al año.43
Como resultado del reprocesamiento del combustible nuclear, el tecnecio se ha vertido al mar en numerosos lugares, y
algunos mariscos contienen cantidades pequeñas, pero detectables. Por ejemplo, la langosta de Cumbria occidental
contiene pequeñas cantidades de este elemento.44 Las bacterias anaeróbicas del género Clostridium son capaces de
reducir el Tc(VII) hasta Tc(IV). Dichas bacterias juegan un importante papel en la reducción del hierro, manganeso y
uranio, modificando la solubilidad de estos elementos en los suelos y sedimentos. Su capacidad para reducir el
tecnecio puede determinar en gran medida la localización de los residuos industriales.45
El largo período de semidesintegración del 99Tc y su capacidad para formar especies aniónicas (junto con el 129I) son
dos características importantes a tener en cuenta a la hora del almacenamiento a largo plazo de residuos nucleares de
alta radiactividad. Además, muchos de los métodos diseñados para eliminar productos de fisión en corrientes de
procesos de plantas de reprocesamiento se basan en eliminar especies catiónicas como el cesio (por ejemplo, el 137Cs)
y el estroncio (por ejemplo, el 90Sr). Eliminadas dichas especies catiónicas, el tecnecio puede quedar en la forma de
pertecnatio aniónico. Las actuales opciones en el almacenamiento de residuos nucleares se decantan por el
enterramiento en roca geológicamente estable. El riesgo principal en el almacenamiento es que los residuos
probablemente entren en contacto con el agua, lo que podría provocar la propagación ambiental de la contaminación
radiactiva. El pertecnetato aniónico y el yoduro son más difíciles de adsorber sobre las superficies de los minerales y
por ello tienen mucha más movilidad.
En comparación, el plutonio, el uranio y el cesio tienen mucha mayor capacidad para unirse a partículas del suelo. Por
este motivo, la química ambiental del tecnecio es un área activa de investigación. Un método alternativo para el
almacenamiento de residuos, la transmutación, fue llevado a cabo en el CERN para el 99Tc. En este proceso de
transmutación, el tecnecio (99Tc como "blanco") es bombardeado con neutrones formando el isótopo 100Tc (período de
semidesintegración = 16 s) que sufre una desintegración beta hasta rutenio (100Ru). Un inconveniente de este proceso
es la necesidad de tener un tecnecio de muy alta pureza como blanco. Mientras que la presencia de trazas de otros
productos de fisión son capaces de aumentar ligeramente la actividad del blanco irradiado, si dichas trazas son de
actínidos menores (tales como americio y curio) se dará un proceso de fisión que originará los productos de fisión
correspondientes. De esta manera, la presencia de una pequeña cantidad de actínidos menores conduce a un altísimo
nivel de radiactividad en el blanco irradiado. La formación de 106Ru (período de semidesintegración: 374 días) a partir
de la fisión es capaz de aumentar la actividad del rutenio metálico final, que requerirá después un largo tiempo de
enfriamiento tras la irradiación para poder ser usado.
La producción real del 99Tc a partir de combustible nuclear gastado es un proceso largo. Durante el reprocesamiento
del combustible, el 99Tc aparece en el líquido residual, que es altamente radiactivo. Después de varios años de
almacenamiento, la radiactividad decae hasta un punto en el que la extracción de los isótopos de vida larga, incluyendo
el 99Tc, es factible. Se emplean numerosos procesos químicos de extracción para obtener 99Tc metálico de alta pureza.
13
Activación neutrónica del molibdeno u otros elementos puros
El isótopo metaestable (el núcleo se encuentra en estado excitado) 99mTc se genera como producto a partir de la fisión
del uranio o el plutonio en los reactores nucleares. Ya que está permitido almacenar el combustible nuclear usado
durante años antes de ser reprocesado, todo el 99Mo y el 99mTc habrán decaído cuando dichos productos de fisión sean
separados de los otros actínidos en el reprocesamiento nuclear convencional. El rafinato PUREX contendrá una alta
concentración de tecnecio en la forma de TcO4-, siendo en su gran parte 99Tc. La inmensa mayoría del 99mTc usado
con fines médicos se origina a partir de 99Mo que se crea a partir de la activación neutrónica del 98Mo. El 99Mo posee
un período de semidesintegración de 67 horas, y el 99mTc (con un período de semidesintegración de tan solo 6 horas)
se origina continuamente a partir de su desintegración.46 Los hospitales extraen después químicamente el tecnecio de
la solución usando un generador de 99mTc.
El generador de tecnecio más común es una columna de alúmina que contiene 98Mo; en la medida que el aluminio
posee una sección transversal de captura neutrónica pequeña, es conveniente que una columna de alúmina contenga
98Mo inactivo para ser irradiado con neutrones, dando lugar a una columna de 99Mo radiactivo, para el generador de
tecnecio.47 Trabajando de este modo, no hay necesidad de efectuar complejos procedimientos químicos que podrían
requerir separar el molibdeno de la mezcla de productos de fisión. Este método alternativo requiere que un blanco de
uranio enriquecido sea irradiado con neutrones para formar 99Mo como producto de fisión que posteriormente es
separado.48
Existen otros isótopos del tecnecio, pero no se obtienen en cantidades significativas por fisión; cuando se necesitan, se
obtienen por irradiación con neutrones de isótopos de la misma familia (por ejemplo, el 97Tc se puede originar
irradiando con neutrones el 96Ru).
Isótopos
El tecnecio es uno de los dos elementos, dentro de los 82 primeros, que no posee isótopos estables (de hecho, es
elemento con el número atómico más bajo que es exclusivamente radiactivo); el otro elemento es el prometio.49 Los
radioisótopos más estables del tecnecio son el 98Tc (período de semidesintegración: 4,2 millones de años), el 97Tc
(período de semidesintegración: 2,6 millones de años) y el 99Tc (período de semidesintegración: 211,1 miles de años).
50
Se han caracterizado otros veintidós radioisótopos con masas atómicas que abarcan desde las 87,933 u (88Tc) hasta las
112,931 u (113Tc). La mayoría de sus períodos de semidesintegración son menores a una hora; las excepciones son el
93Tc (período de semidesintegración: 2,75 horas), 94Tc (período de semidesintegración: 4,883 horas), 95Tc (período de
semidesintegración: 20 horas) y 96Tc (período de semidesintegración: 4,28 días).50
El tecnecio posee también numerosos meta-estados. El 97mTc es el más estable, con un período de semidesintegración
de 90,1 días (0,097 eV). Le sigue el 95mTc (período de semidesintegración: 61 días, 0,038 eV), el 99mTc (período de
semidesintegración: 6,01 horas, 0,143 eV). El 99mTc solo emite rayos gamma, desintegrándose hasta 99Tc.50
Para los isótopos más ligeros que el isótopo 98Tc, el modo primario de desintegración es la captura electrónica,
originando molibdeno. Para los isótopos más pesados, el modo primario es la emisión beta, originando rutenio, con la
excepción del 100Tc que puede desintegrarse tanto por emisión beta como por captura electrónica.50 51
El 99Tc es el isótopo más común y el más fácil de obtener, ya que es producto mayoritario de la fisión del 235U. Un
gramo de 99Tc produce 6,2·108 desintegraciones por segundo (esto es 0,62 GBq·g-1).52
Estabilidad de los isótopos del tecnecio
El tecnecio y el prometio son elementos ligeros poco convencionales, ya que no poseen isótopos estables. El porqué de
este hecho es algo complicado. Usando el modelo de la gota líquida para los núcleos atómicos, se puede obtener una
fórmula semi-empírica para la energía de enlace de un núcleo. Esta fórmula predice un «valle de estabilidad beta» así
como qué núclidos no sufren desintegración beta. Los núclidos que sobrepasan las fronteras del valle tienden a
desintegrarse con emisión beta, dirigiéndose hacia el centro del valle (emitiendo un electrón, un positrón, o capturando
un electrón). Para un número fijo de nucleones A, las energías de enlace están descritas por una o más parábolas, con
el núclido más estable en el fondo. Puede haber más de una parábola porque los isótopos con un número par de
protones y un número par de neutrones son más estable que los isótopos con un número impar de neutrones y un
número par de protones. Una sola emisión beta transforma, por tanto, un núclido de un tipo en un núclido del otro tipo.
Cuando solo hay una parábola, solo puede haber un isótopo estable cuya energía es descrita por la misma. Cuando hay
dos parábolas, esto es, cuando el número de nucleones es par, puede ocurrir (raramente) que haya un núcleo estable
con un número impar de neutrones y un número impar de protones (aunque esto solo ocurre en cuatro casos). Sin
embargo, si esto sucede, no puede haber isótopos estables con un número par de neutrones y un número par de
protones.
Para el tecnecio (Z=43), el valle de estabilidad beta está centrado alrededor de los 98 nucleones. Sin embargo, para
cada número de nucleones desde el 95 al 102, ya hay al menos un núclido estable tanto para el molibdeno (Z=42)
como para el rutenio (Z=44). Para los isótopos con número impar de nucleones, esto inmediatamente impide la
posibilidad de un isótopo estable de tecnecio, ya que solo puede haber un núclido estable con un número impar fijo de
nucleones. Para los isótopos con un número par de nucleones, puesto que el tecnecio posee un número impar de
protones, cualquier isótopo debe tener también un número impar de neutrones. En este caso, la presencia de un núclido
estable con el mismo número de nucleones y un número par de protones hace imposible que el núcleo sea estable.53