Arsénico
El arsénico es un elemento químico de la tabla periódica que pertenece al grupo de los metaloides, también llamados
semimetales; se puede encontrar de diversas formas aunque, raramente, se encuentra en estado sólido.
Se conoce desde la antigüedad y se reconoce como extremadamente tóxico. A presión atmosférica, el arsénico sublima
a 613 °C.
Es un elemento esencial para la vida y su deficiencia puede dar lugar a diversas complicaciones; sin embargo, no se
conoce con precisión la función biológica.1 2 3 La ingesta diaria de 12 a 15 μg puede consumirse sin problemas en la
dieta diaria de carnes, pescados, vegetales y cereales; siendo los peces y crustáceos los que más contenido de arsénico
presentan.
El arsénico (del persa zarnikh, ‘oropimente amarillo’ o bien del griego arsenikón, ‘masculino’) es un elemento químico
de la tabla periódica cuyo símbolo es As y el número atómico es 33. En la tabla periódica de los elementos se
encuentra en el quinto grupo principal. El arsénico se presenta raramente sólido, principalmente en forma de sulfuros.
Pertenece a los metaloides, ya que muestra propiedades intermedias entre los metales de transición y los no metales.
Se conocen compuestos de arsénico desde la antigüedad, siendo extremadamente tóxicos, aunque se emplean como
componentes en algunos medicamentos. El arsénico es usado para la fabricación de semiconductores y como
componente de semiconductores III-V como el arseniuro de galio.
El arsénico es muy común en la atmósfera terrestre, en rocas y suelos, en la hidrosfera y la biosfera. Es llevado al
ambiente a través de una combinación de procesos como:
▪ Naturales como la meteorización, actividad biológica, emisiones volcánicas
▪ Antropogénicos como la actividad minera, uso de combustibles fósiles, uso de pesticidas,
herbicidas, etc.
Características principales
El arsénico se presenta en tres estados alotrópicos, gris o metálico, amarillo y negro.4 El
arsénico gris metálico (forma α) es la forma estable en condiciones normales y tiene
estructura romboédrica, es un buen conductor del calor pero mal conductor eléctrico, su
densidad es de 5,73 g/cm³, es deleznable y pierde el lustre metálico expuesto al aire.5
El arsénico “amarillo” (forma γ) se obtiene cuando el vapor de arsénico se enfría
rápidamente. Es extremadamente volátil y más reactivo que el arsénico metálico y
presenta fosforescencia a temperatura ambiente. El gas está constituido por moléculas
tetraédricas de As4 de forma análoga al fósforo y el sólido formado por la condensación
del gas tiene estructura cúbica, es de textura jabonosa y tiene una densidad aproximada de
1,97 g/cm³.6 Expuesto a la luz o al calor revierte a la forma estable (gris). También se
denomina arsénico amarillo al oropimente, mineral de trisulfuro de arsénico.
Arsénico puro gris Una tercera forma alotrópica, el arsénico “negro” (forma β) de estructura hexagonal y
metálico. densidad 4,7 g/cm³, tiene propiedades intermedias entre las formas alotrópicas descritas y
se obtiene en la descomposición térmica de la arsina o bien enfriando lentamente el vapor
de arsénico.
Todas las formas alotrópicas excepto la gris carecen de lustre metálico y tienen muy baja conductividad eléctrica por lo
que el elemento se comportará como metal o no metal en función, básicamente, de su estado de agregación.7 También
vea metal pesado.
A presión atmosférica el arsénico sublima a 613 °C, y a 400 °C arde con llama blanca formando el sesquióxido As4O6.
Reacciona violentamente con el cloro y se combina, al calentarse, con la mayoría de los metales para formar el
arseniuro correspondiente y con el azufre. No reacciona con el ácido clorhídrico en ausencia de oxígeno, pero sí con el
nítrico caliente, sea diluido o concentrado y otros oxidantes como el peróxido de hidrógeno, ácido perclórico, etc. Es
insoluble en agua pero muchos de sus compuestos lo son.
Es un elemento químico esencial para la vida aunque tanto el arsénico como sus compuestos son extremadamente
venenosos.6
Se encuentra en el 2.º grupo analítico de cationes; precipita con H2S de color amarillo.
Aplicaciones
En uso
▪ Preservante de la madera (arseniato de plomo y cromo), uso que representa, según
algunas estimaciones, cerca del 70 % del consumo mundial de arsénico.
▪ El arseniuro de galio es un importante material semiconductor empleado en circuitos
integrados más rápidos, y caros, que los de silicio. También se usa en la construcción de
diodos láser y LED.
▪ Aditivo en aleaciones de plomo y latones.
▪ Insecticida (arseniato de plomo), herbicidas (arsenito de sodio) y venenos: a principios del
siglo XX se usaban compuestos inorgánicos pero su uso ha desaparecido prácticamente en
beneficio de compuestos orgánicos (derivados metílicos). Sin embargo, esas aplicaciones
están declinando.8
▪ El disulfuro de arsénico se usa como pigmento y en pirotecnia.
▪ Decolorante en la fabricación del vidrio (trióxido de arsénico).
En desuso
▪ Históricamente el arsénico se ha empleado con fines terapéuticos prácticamente
abandonados por la medicina occidental6 aunque recientemente se ha renovado el interés
por su uso como demuestra el caso del trióxido de arsénico para el tratamiento de
pacientes con leucemia promielocítica aguda.9
▪ Se ha utilizado para fabricar tintes para tejidos y tintas para imprimir papeles pintados.
Esta aplicaciones dieron lugar a graves intoxicaciones en el siglo XIX.10
▪ Como elemento fertilizante en forma de mineral primario rico, para la agricultura.
▪ A lo largo de la historia el arsénico y sus compuestos han sido utilizados con fines
homicidas, fundamentalmente en forma de anhídrido arsenioso (polvo blanco, insípido e
inodoro llamado rey de los venenos).
▪ Elaboración de insecticidas, herbicidas, raticidas, fungicidas, etc, aunque cada vez se
utiliza menos con estos fines.
Función biológica
Si bien el arsénico se asocia con la muerte, es un elemento esencial para la vida y su deficiencia puede dar lugar a
diversas complicaciones.4 La ingesta diaria de 12 a 15 μg puede obtenerse sin problemas con la dieta diaria de carnes,
pescados, vegetales y cereales, siendo los peces y crustáceos los que más contenido de arsénico presentan,
generalmente en forma de arsenobetaína, menos tóxica que el arsénico inorgánico.
En 2010, la Dra. Felisa Wolfe-Simon del Instituto de Astrobiología de la NASA anunciaba el hallazgo en las aguas
tóxicas y salobres del Lago Mono, en California, de una bacteria de la familia Halomonadaceae que podría sustituir el
fósforo (que hasta la fecha se consideraba indispensable para la vida) con arsénico, al punto de incorporar este
elemento a su ácido desoxirribonucleico (ADN).11 Este anuncio tuvo gran repercusión en los medios porque, de
confirmarse, hubiera abierto la puerta a la búsqueda de nuevas formas de vida
en planetas que no contengan fósforo en su atmósfera.12 Sin embargo, en
varios estudios realizados a partir de 2012, la mayoría de las afirmaciones que
sostenían el estudio han sido refutadas.13 Aparentemente, la bacteria sí es
resistente al arsénico pero no puede sustituir por completo el fósforo.
Si bien la información anterior fue publicada en la prestigiosa revista científica
Science, a la fecha los resultados han y siguen siendo fuertemente cuestionados
Arsenobetaína.
por numerosos científicos que han tratado de reproducir el mismo diseño
experimental sin resultados positivos, a raíz de lo cual han postulado que la
bacteria GFAJ-1 pudo sobrevivir en el medio de cultivo sintético empleado para la experimentación gracias a las trazas
de fósforo presentes en él.14