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En Los Límites de La Historia: El Viejo Alex Se Conserva Joven

La novela cuenta la historia de Agnes Shakespeare y su esposo, el dramaturgo, después de la muerte de su hijo Hamnet a causa de la peste en 1596 en Inglaterra. La autora imagina las repercusiones emocionales y artísticas de esta tragedia familiar, así como los detalles de la vida de Agnes, que rara vez son contados. Cuatro años después, el dramaturgo plasma su dolor en su obra maestra 'Hamlet'.

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En Los Límites de La Historia: El Viejo Alex Se Conserva Joven

La novela cuenta la historia de Agnes Shakespeare y su esposo, el dramaturgo, después de la muerte de su hijo Hamnet a causa de la peste en 1596 en Inglaterra. La autora imagina las repercusiones emocionales y artísticas de esta tragedia familiar, así como los detalles de la vida de Agnes, que rara vez son contados. Cuatro años después, el dramaturgo plasma su dolor en su obra maestra 'Hamlet'.

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SUPLEMENTO

DE LA NUEVA ESPAÑA
● JUEVES, 18 DE MARZO DE 2021

BLOC DE NOTAS TINTA FRESCA

En los límites de la historia El viejo Alex se


O’Farrell firma una conmovedora intriga sobre el dolor
y la pérdida con personajes reconocibles no nombrados
conserva joven
“Jack Frusciante ha dejado el
LUIS M. ALONSO grupo”, la novela que marcó a una
Con su octava novela, Maggie O’Farrell (Co-
leraine, Irlanda del Norte, 1972) recurre bri-
generación, vuelve a la carretera
llantemente a la ficción histórica para enfren-
tarse a la peor pesadilla de un padre: la muer- TINO PERTIERRA
te de su hijo. Ambientada en Stratford, Inglate-
rra, a finales del siglo XVI, “Hamnet” imagina Enrico Brizzi (Bolonia, 1974) solo tenía veinte años cuan-
las repercusiones emocionales, domésticas y do publicó en 1994 su primera y triunfal novela, “Jack Frus-
artísticas después de que el dramaturgo más ciante ha dejado el grupo”. Quien fuera alumno de Umber-
famoso del mundo, aunque jamás nombrado, to Eco en la Universidad de su ciudad logró un éxito fulgu-
y su esposa pierdan a su único hijo, de 11 años, rante y ciertamente atípico: su obra fue traducida a 24 idio-
a causa de la peste bubónica, en 1596. Cuatro mas, vendió un millón de ejemplares y fue adaptada al cine
años más tarde, el padre del niño traslada su dos años después. A diferencia de J. D. Salinger, con quien
dolor a su obra maestra, titulada con una va- fue comparado en su día, Brizzi no se recluyó ni ralentizó su
riante común del nombre del propio hijo, en la ritmo de publicaciones. Devoto del senderismo (hizo el Ca-
que el progenitor muere y este vive para ven- mino de Santiago desde Turín), en su bibliografía figuran
garlo. “Hamnet”, la aclamada obra de O’Farrell, guías por Italia. Nocturna ediciones recupera aquella emble-
es una novela que se escribe en los márgenes mática novela con traducción de Carmen Artal y Joaquín Jor-
de la historia. Lo que en ella cuenta se centra en dá, y lo primero que conviene destacar es lo bien que se con-
Agnes Shakespeare, más conocida como Anne serva la novela. Todos sabemos que muchos libros etiqueta-
Hathaway, o simplemente, “la esposa de Sha- dos como “clave” para una generación envejecen muy pron-
kespeare”. Creemos que lo sabemos casi todo to, pero la ficción de Brizzi mantiene una frescura encomia-
del Bardo debido a su prodigioso trabajo y su ble y su lenguaje aguanta bien el paso del tiempo y el peso
gran influencia cultural. Sin embargo, apenas de las modas y costumbres. Dicho de otra forma: un joven de
existen detalles biográficos sobre el hombre, y hoy puede leer “Jack...” sintiéndose tan identificado como un
aún menos de su esposa y el hijo perdido. joven de ayer, y el adulto de hoy puede reconocerse sin pro-
“Hamnet” es un libro sobre la muerte y los ini- blemas en el joven que fue ayer, con todas sus contraseñas
cios, y O’Farrell toma una historia reconocible vitales expuestas con una sinceridad tan veraz como estimu-
y la hace sorprendentemente nueva a los ojos lante en una novela llena de flexiones y reflexiones.
asombrados de los lectores. Aunque hayan John Frusciante, por si no lo saben, es el guitarrista del
transcurrido más 400 años desde la muerte del grupo “Red Hot Chili Peppers” que se largó. Así, sin más. No
niño, la conmovedora narración que teje la au- le gustaba el mundo en el que vivía (el éxito musical, fans,
tora de la novela resulta atemporal y relevante. presiones comerciales, esas cosas, esas losas) y abandonó el
Las obra de la escritora irlandesa rara vez grupo. El “viejo Alex”, protagonista de la novela, tiene 17
responde a una cronología directa. Esta vez al- años y no es un músico aclamado pero se siente igual: un fu-
terna entre dos líneas de tiempo, una que co- gitivo en pleno desarrollo. Nada tiene en común con su fa-
mienza el día en que la plaga afecta por prime- logramos desatascar. Me ha sucedido inicialmente con milia imantada por el televisor, los estudios no van con él, va
ra vez a la hermana gemela de Hamnet, Judith, “Hamnet”, igual que con las anteriores de O’Farrell en las de un sitio a otro en bici, se disipa entre juergas con sus ami-
y la otra se remonta al comienzo de la apasio- que el estilo supone a veces un obstáculo para que la na- gos y adora... ama a Aidi, que tiene los días contados a su la-
nada relación de sus padres, unos 15 años an- rración fluya. Pero, igual que en otras ocasiones, esta vez do porque se va a ir del país. Demasiadas emociones fuertes,
tes. La mujer que conocemos como Anne todavía con mayor ímpetu, la opacidad estilística es sim- demasiado estrés, ¿verdad, viejo Alex? Una vida vulgar en la
Hathaway se llama Agnes. Es un espíritu libre plemente un espejismo y pronto se empieza a agradecer superficie pero cruzada por corrientes fantásticas en su in-
que, como su difunta madre, se siente más a el caudal de escritura que aguarda en cada oración o pá- terior. Sueños: vía de escape y vacuna contra los miedos.
gusto en el bosque. Pero también una Ceni- rrafo. La autora, con numerosas descripciones donde una Se sentía profundamente desgraciado, pero de forma dis-
cienta en la casa de su desagradable madrastra, ya valdría, parece estar siempre dispuesta a tirarle de la tanciada, como si su vida perteneciera a otra persona.
en la que el futuro dramaturgo, aún en su ado- manga al lector para que no se descuide y se convierta en “Jack...” enlaza con las novelas de adolescentes (sí, Salinger,
lescencia y con un futuro incierto, está contra- cómplice absoluto de la historia que le está contando. siempre Salinger, qué grande) que hurgan en sus personajes
tado como tutor de latín para ayudar a saldar Hasta que le asalta una sobredosis sensorial. a menudo inconexos (esa edad, como recordarás, está llena
una deuda contraída por su errabundo padre. Un ejemplo es el final de la novela en el que la intensi- de paréntesis, puntos suspensivos y notas a pie de página)
O’Farrell siembra su relato de oscuros presen- ficación del lenguaje no da tregua. Predispuestos a las sin tentación de recurrir a la moralina, a la falsa compren-
timientos, lamentaciones por las ausencias en mayores emociones, el viaje de Agnes a Londres tras la pis- sión, a los retratos epidérmicos y distantes. Brizzi se monta
los momentos decisivos: toda vida tiene su epi- ta de su marido ausente se describe de modo especial- junto a su Alex en la bici de la vida que empieza a dar sus pri-
centro, de donde todo fluye y al que todo vuel- mente brillante. Cabalgan por las suaves ondulaciones de meras pedaladas y con ellos subimos cuestas del primer
ve. La madre ausente, el niño, la casa vacía, el Chiltern Hills bajo la tormenta y el granizo, atraviesan amor y bajamos a tumba abierta por las curvas de la desazón
patio desierto y el llanto no escuchado. Kensington, Bishopgate y el Puente: la capital surge como vital sin perder de vista el humor y con música punk y rock
En la literatura universal hay grandes y pe- un lugar aterrador y turbulento de enfermedad y libertina- poniendo chinchetas en los oídos. “Ningún lugar está lejos”.
queñas novelas que reescriben los lectores con je, las cabezas de los traidores exhibidas en las picas, el cie- Una saludable forma de entender la vida, por más que nos
su atención, otras que se atascan y finalmente lo cargado de humo y niebla. “A medida que se acercan, agobie y nos extrañe, sobre todo si corres como el viento.
oyen tañido de campanas, perciben el olor –vegetación
húmeda, animales, cal y otras cosas que Agnes no identi-
fica– y ven la gran extensión de la ciudad como un revol-
Hamnet tijo agrietado, con el río serpenteando por el medio y las
Maggie O’Farrell nubes tirando de las hilachas de humo que se desprenden
Traducción de Concha de las casas” (pág. 324). Finalmente, la protagonista mira
Cardeñoso a su esposo, interpretando al viejo Rey Hamlet junto a un
actor que, a su vez, interpreta a su hijo. A escasa distancia
Libros del Asteroide está Hamlet, su Hamlet, como podría haber sido si hu-
Jack Frusciante
350 páginas, 23,95 euros biera vivido, y el fantasma, con las manos de su marido, la ha dejado el grupo
barba de su marido y que habla con su voz. Es un momen- Enrico Brizzi
to escalofriante que forma parte del clímax emotivamen-
te urdido para una hermosa historia de intriga. La mejor Nocturna Ediciones
novela de Maggie O’Farrell. 232 páginas, 16 euros

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