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Tipos de Estado: Federal, Unitario y Autonómico

Este documento analiza la estructura federal del estado argentino, describiendo sus características y las causas de la crisis del federalismo en el país. Enumera factores como la concentración de la población y los servicios en Buenos Aires, la intervención federal y la dependencia financiera de las provincias como razones del debilitamiento del sistema federal.
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Tipos de Estado: Federal, Unitario y Autonómico

Este documento analiza la estructura federal del estado argentino, describiendo sus características y las causas de la crisis del federalismo en el país. Enumera factores como la concentración de la población y los servicios en Buenos Aires, la intervención federal y la dependencia financiera de las provincias como razones del debilitamiento del sistema federal.
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Bolilla 6

El estado federal es aquel que se integra por varios componentes, denominados


estados federales siendo la federación la que posee la soberanía, reservándose a los
estados miembros un cierto grado de autonomía, regulada y concedida por la
constitución del sistema que adopta esa forma de estado.
El estado unitario, se caracteriza por la centralización política, competencia de legislar
esta dada exclusivamente a los órganos centrales. De existir órganos locales, su
actividad será la correspondiente a la administración descentralizada.
Puede definirse al estado unitario como:

 Soberano;
 Del poder estatal;
 De los gobernantes.
El estado autonómico es el que integra el estado central con las comunidades
autónomas.
Esta original forma de estado adoptada en España se caracteriza porque su
constitución silencia parcialmente la cuestión al no configurar directamente un estado
federal, donde la participación de los estados miembros en la formación de la voluntad
federal es un principio esencial al mismo.
En este sistema, las comunidades autónomas no tienen una posición de relativa
independencia respecto de los poderes de estado. Se manifiesta con claridad en su
proceso de constitución, que posee las siguientes características:
1. En la configuración de sus órganos de gobierno, con importantes funciones de
control, que se reserva el estado;
2. En el proceso de asunción de competencias, indicarse una serie de cautelas
que suponen asimismo una importante intervención del estado;
3. Las comunidades autónomas no participan en la suprema dirección del estado,
salvo a partir de pautas políticas que no implican un verdadero tramo de poder.
Existen en España diversas categorías de comunidades autónomas:

 Las comunidades autónomas privilegiados: territorios que, debido a sus


especiales circunstancias históricas, se les reconoce el derecho a adquirir el
mayor grado de autonomía sin seguir los pasos que el estado indica para las
restantes. Se encuentran en: Cataluña, país vasco y Galicia.
 Las comunidades autónomas de primer grado: territorios que sin poder
acogerse a lo dispuesto por la mentada clausula transitoria 2°, tienen la
posibilidad de alcanzar el mismo grado de autonomía que las anteriores.
 Las comunidades autonómicas de segundo grado: territorios que no poseen la
posibilidad de tener acceso a la mentada autonomía, salvo que cumplan con
otros recaudos especiales que también indica la constitución (art. 148.2).
pueden entrar los restantes territorios españoles.
Características del denominado poder federal: Karl Loewenstein señala que la
principal razón para elegir la forma federal es la convicción de que pese a la siempre
declamada necesidad de unidad nacional, las tradiciones regionales operan contra la
fusión de los estados individuales en una organización estatal unitaria.
Por otra parte, el sistema federal permite vincular a la democracia con el pluralismo
mas activamente, que vincule los siguientes ordenes: político, sindical, lingüístico,
social, cultural, territorial, etc.
El sistema federal se muestra propicio para vincular la democracia pluralista, en forma
paralela con el respeto a los diversos grupos territoriales y sociales.
Estos modos de control, son homogéneos e interactúan entre ellos. Su punto de unión
se da en la circunstancia de que todos ellos activan la dinámica del poder entre el
“nivel alto” y el “nivel bajo”.
Federalismo dentro y fuera de los Estados Unidos. El fin del siglo y la
declinación de los federalismos arraigados.
Tratar el modelo estadounidense, su patriotismo semántico ha elevado esa estructura
técnica a la categoría de inalienable e imperecedera, aunque hoy se encuentre allí en
un franco estado de retroceso.
Este proceso se consolido hacia la primera mitad de este siglo, enfrentando la
necesidad de supervivencia de los estados federados con el acrecentamiento de las
regulaciones nacionales. La particularidad de los Estados Unidos, es que, en aquella
nación, la posición de preponderancia de la federación se alcanzo por vía de la
interpretación jurisprudencia, y secundariamente con el auxilio de enmiendas
constitucionales.
La conclusión permite formular los datos expuestos, la tendencia centralizadora de las
fuerzas centrifugas del federalismo, representadas por el poder federal, han quebrado
a las fuerzas centrípetas que implican y generan la existencia de estados autónomos
en el sistema.
Respecto de las experiencias federales fuera de los Estado Unidos, destacar que al
promediar este siglo XX, el retroceso de la organización estatal federal aparece como
un fenómeno prácticamente universal, con intensas modalidades de crisis en aquellos
sistemas estatales que aun la conservan.
Podemos indicar que el federalismo es poco compatible con esquemas autoritarios o
autocráticos. Porque es detentador exclusivo del poder, difícilmente soporte una
coexistencia armónica con ámbitos de autonomía fuera del alcance de su dominación.
Nuestra constitución podría ser federal o unitario, e instituirlo en su texto constitucional
sin que ello movilice una desestabilización del sistema democrático que el sistema
constitucional determina.
La posición sostenida por Bidart Campos, sostiene que el federalismo es en nuestro
sistema constitucional, un contenido pétreo.
Si admitimos que nuestra constitución instituye tal forma de estado, por razones
históricas que no hemos de desconocer y quizá siguiendo la tradición de aquellos
países de gran extensión territorial, que en general la han adoptado.
Tales razones históricas que “impusieron” en los hechos esta reforma de estado al
constituyente argentino de 1853, se encuentran hoy horadadas en la realidad por
presupuestos de actuación de nuestra constitución económica.
Nuestro federalismo real, grandes e importantes heridas luego del retroceso y
acentuadas a partir de el. Quizá debido a que:

 El 35% de la población argentina, habita en aproximadamente el 0,1% del


territorio nacional;
 En los 300 kms. Que circundan a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se
concentra mas del 70% de la oferta educativa, cultural, operaciones
financieras, transacciones económicas, prestaciones medicas y otros servicios
de la Nación.
Importante fuerza centralizante que emano de la propia constitución, al reforzar
desmedidamente la figura del presidente, con la presencia del art. 6 del texto supremo,
habilitante de la intervención federal.
Causas geográficas y económicas como la necesidad de efectuar una planificación de
la economía que exceda los limites locales, el régimen de unificación de los medios de
transporte y comunicaciones, y la estructuración del sistema impositivo.
Visión desalentadora habiendo influido estos aspectos decidida y poderosamente en la
generación del hoy notorio debilitamiento del federalismo argentino, ya que, una vez
sancionada la constitución en 1853, su régimen federal fue debilitado primero y
desvirtuado después en el recurso de nuestra historia institucional, debido al avance
desmedido del poder central en dos formas relevantes:
1. Del poder ejecutivo sobre el congreso, desvirtuando el poder de maniobra del
senado;
2. Del poder central (federal) sobre las provincias, desarticuladas por su propio
ahogo político y económico, generando a partir el accionar del mismísimo
gobierno federal.

Enumeración de causales de la crisis del federalismo argentino (Vanossi, Spisso)


1. Disciplina de los partidos políticos nacionales
2. Periodos de anormalidad constitucional
3. Deterioro económico de las provincias y su dependencia financiera del tesoro
nacional
4. Creación y consolidación de los regímenes de unificación y coparticipación
impositiva
5. Afianzamiento del instituto presidencial
6. Crecimiento del poder de policía nacional y su incursión en el ámbito
económico-social
7. Planificación económica, y la necesidad de una acción nacional en tal sentido
8. El plan energético

El esquema argentino, siguiendo a las reglas clásicas que animan a la conformación


de toda federación, invito a la creación de dos ámbitos de poder. Paradigma del
federalismo social:

 Por una parte, la fuerza centrípeta, ejercida por la federación, y consustanciada


con la necesidad de efectivización de las altas políticas nacionales. Ella sitúa a
las provincias en el contexto de un todo indisoluble, que ellas integran, pero no
pueden desarticular por sí.
 Desde otra parte, los propios estados provinciales movilizan la fuerza
centrífuga, que también debe ser respetada. Considera la posición de las
provincias en la generación de las políticas nacionales, como efectivas y reales
partes integrantes de la federación.
Nuestra constitución histórica estableció un sistema rico en matices, ya que indica
Spisso, el federalismo que nos rige, lo es según que establece la presente constitución
(art. 1 CN)
La reforma constitucional de 1994 no ha efectuado variaciones sustanciales respecto
del sistema vigente.
Se han jerarquizado a nivel constitucional, instituciones que antes existían desde el
orden legal.
La reforma habilitó los siguientes cambios puntuales:

 Se constitucionalizo el régimen de coparticipación federal, instituido con


fundamento en las reglas de solidaridad social entre las provincias, y
estableciendo un régimen de contralor federal para el funcionamiento del
mismo;
 Se intento fortalecer al senado nacional, habilitándolo como ámbito primario de
discusión en las cuestiones que involucran la problemática federal;
 Se establece el principio de la propiedad provincial de los recursos humanos;
 Se genero la ahora obligación constitucional de las provincias de asegurar la
autonomía de sus municipios y regular su alcance y contenido en las ordenes:
institucional, político, administrativo, económico y financiero;
 Se delinearon y precisaron los contornos de la intervención federal a las
provincias, redefiniéndolo como un instituto de aplicación extraordinaria y
poniendo su actuación primordialmente en manos del congreso y
excepcionalmente en manos del poder ejecutivo;
 Se delimitan con claridad la competencia federal y provincial en aquellos
lugares y establecimientos de “utilidad nacional”
 Se le dio un carácter especial, dentro de la federación, a la ahora ciudad
autónoma de Buenos Aires;
 Resulta de gran importancia además la consagración de la potestad de las
provincias de celebrar convenios internacionales, y crear regiones para su
desarrollo económico y social.
Dos puntos expuestos pueden reedificarse nuestro federalismo, bajo el contorno del
concepto intermedio de “región”
La nueva modalidad propuesta por la constitución propugna la formalización de
nuevas redes políticas y sociales que intensifiquen los ámbitos de descentralización y
control vertical del poder.
Las nuevas regulaciones constitucionales en materia de federalismo, proponen
eficientes herramientas a fin de adecuar el corroído sistema federal argentino a los
requerimientos del tercer milenio, manteniéndose la unidad en el ámbito de la gestión
gobernativa estatal, aunque con el acompañamiento de la regla de la concertación
entre provincias y la autonomía de gestión internacional por parte de ellas.
La constituyente ha puesto en manos del sector político y la ciudadanía, formidables
herramientas.

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