Informe:
Un informe es una declaración, escrita u oral que describe las cualidades,
las características y el contexto de algún hecho. Se trata de una elaboración
ordenada basada en la observación y el análisis con el fin de comunicar
algo sucedido o los resultados de una investigación. Se puede escribir con
fines científicos, técnicos o comerciales, con el objetivo de comunicar
informaciones relevantes para el cuerpo o personas encargadas de dirigir
y tomar decisiones.
Características de un informe:
Claro:
Se usa un lenguaje simple y directo para que sea comprendido por toda la
audiencia a la que se dirige.
Objetivo:
Se basa en hechos e información comprobable y no incluye las opiniones o
punto de vista del redactor.
Estructurado:
Responde a ciertos criterios y se expone siguiendo una estructura narrativa
de: introducción, desarrollo y conclusión.
Periódico:
Suele publicarse según una determinada cantidad de tiempo.
Específico:
Tiene un objetivo determinado y apunta a una temática o cuestión a
resolver o analizar dentro de un campo de estudio.
Estructura de un informe:
Para la redacción de un informe escrito se puede organizar y plasmar el
contenido según la siguiente estructura:
Introducción:
Explica brevemente de qué tratará el informe y los objetivos.
Cuerpo:
Detalla la información principal, en muchos casos con subtítulos y
elementos para textuales, y eventualmente, los pasos que orientaron la
investigación. Plantea los argumentos, los antecedentes y
la metodología utilizada.
Conclusión:
Pone en consideración los resultados más destacados o importantes.
Bibliografía:
Detalla quiénes aportaron los datos y de qué forma. Se incluye al final del
informe. En el caso de los informes que se exponen oralmente,
la bibliografía puede estar a mano del informante, que acudirá a ella cuando
necesite reforzar la validez de las afirmaciones.
Cómo se hace un informe:
Definir la temática:
El objetivo del informe y el porqué de su redacción.
Definir la audiencia:
Es importante conocer quiénes serán los lectores del informe, para a partir
de allí definir el tono y el lenguaje a utilizar.
Recolectar información:
Se debe buscar la información disponible sobre el tema a tratar.
Consultar fuentes calificadas:
En caso de ser necesario, se puede recurrir a personas especializadas en
algún tema para que su declaración avale los argumentos expuestos.
Definir la estructura:
Antes de comenzar con la redacción del informe es importante conocer
toda la información a incluir y cómo será distribuida dentro del escrito.
Utilizar material de referencia:
Se pueden utilizar imágenes, gráficos o cuadros que acompañen y den
soporte al texto.
Redactar el escrito:
Una vez recopilada toda la información se procederá a redactar el informe
según su estructura.
Tipos de informes:
Expositivo:
Se enfoca en narrar los hechos o secuencia de acontecimientos pero sin
análisis ni interpretaciones personales, por lo tanto tampoco contiene
conclusiones. Se especializa además por contener antecedentes sobre el
hecho, que aportan a entender el porqué de su suceso. Es más bien una
presentación objetiva de los hechos.
Interpretativo:
Especializado en el análisis y la interpretación de los hechos. Usualmente
se utilizan para evaluar la implementación y resultados acerca de técnicas o
procedimientos innovadores implementados, sirven a evaluar la vialidad de
las nuevas implementaciones.
Demostrativo:
El cual predomina en el ámbito científico. Se enfoca en
presentar tesis realizadas por el autor del informe. Se describe cada uno de
los pasos realizados y las conclusiones acerca de los resultados obtenidos.
Son realizados a partir de una investigación exhaustiva de los hechos.