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Psicopatología Infantil: Desarrollo y Trastornos

Este documento trata sobre la psicopatología infantil. Explica el desarrollo psicológico normal y patológico en la infancia, así como los principales problemas psicopatológicos mayores y menores que pueden presentarse. También aborda factores del desarrollo psicológico infantil y la evolución de la consideración de la infancia a lo largo de la historia.

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Psicopatología Infantil: Desarrollo y Trastornos

Este documento trata sobre la psicopatología infantil. Explica el desarrollo psicológico normal y patológico en la infancia, así como los principales problemas psicopatológicos mayores y menores que pueden presentarse. También aborda factores del desarrollo psicológico infantil y la evolución de la consideración de la infancia a lo largo de la historia.

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PSICOPATOLOGÍA

INFANTIL
3º de psicología
TEMA 1: DESARROLLO PSICOLÓGICO NORMAL Y PATOLÓGICO
EN LA INFANCIA. PROBLEMAS PSICOPATOLÓGICOS MAYORES Y
MENORES
El desarrollo psicológico normal se realiza a través de logros sucesivos y progresivos que
permiten al niño resolver las demandas de su medio, que se logra con la conjunción de muchas
funciones: el desarrollo de la actividad física y psicomotora, la actividad cognoscitiva, la actividad
emocional y la actividad social, y si se desconoce este desarrollo psicológico infantil, no se puede
entender su psicopatología. La psicología del niño está formada por sentimientos, cogniciones,
logro de un lenguaje, de habilidades psicomotoras y de razonamiento, que se obtienen por un
proceso de cambios veloces o lentos.

El 15% de los niños tendrá problemas psicopatológicos, y el 30% sufrirá fracaso escolar. Dichos
problemas pueden ser graves ([Link]., TEA) o leves.

Desarrollo físico y psicomotor infantil

Se da una evolución vertiginosa en los dos primeros años, gracias a la maduración cerebral. Pero
este desarrollo no es solo físico, pues existe una gran relación de este con la psicomotricidad
(motricidad gruesa, motricidad fina, lateralización), la inteligencia y la afectividad.

En la segunda infancia, se perfeccionan las capacidades perceptivas, aumenta la fuerza muscular


y la coordinación psicomotora. Después, en la adolescencia, se adquiere aspecto de adulto
primero en niñas y más lento en niños. Es una etapa crítica neurológica y psicológica.

Desarrollo cognitivo

Las primeras adaptaciones del recién nacido ocurren a través de la percepción y de las
respuestas motoras (sentidos, cerebro en desarrollo). En la primera infancia aparece el juego,
cada vez más reglado (herramientas de aprendizaje), y se desarrollan también la memoria y el
lenguaje. En la segunda infancia surgen las operaciones concretas. En la adolescencia aparece el
pensamiento abstracto.

Desarrollo afectivo

Importancia del desarrollo de la conducta de apego y las conductas de oposicionamiento (uso


del no). También se da en la mayoría de los casos la identificación con su sexo. En la segunda
infancia aparece la relación con iguales y lo cambios más notables vienen con la adolescencia.

Desarrollo social

Los dos primeros años están marcados por la relación con la madre; aproximadamente en el
tercer mes de vida aparece la sonrisa social y a los 6-8 meses la angustia ante extraños. Poco a
poco va apareciendo una socialización más estructurada con búsqueda activa de amigos. En la
adolescencia se dan más actividades grupales.
FACTORES DEL DESARROLLO PSICOLÓGICO

Factores biológicos

- Genéticos: producto de los dos progenitores.


- Sistema Nervioso: el SNC comienza a madurar desde los primeros momentos de
formación del embrión y continúa tras el nacimiento.
- Desarrollo psicomotor: el recién nacido posee ya algunos reflejos involuntarios como el
de succión o el reflejo de Moro, que desaparece pasado un tiempo. La ausencia de unos,
así como la prolongación de otros, indica posibles anomalías.
- Desarrollo cognitivo
- Temperamento

Factores psicosociales

- Entorno afectivo
- Entorno sociocultural (familia, iguales, escuela sociedad)

ENTRE LO NORMAL Y LO PATOLÓGICO

Es difícil establecer unos límites precisos entre estos dos polos, pero los principales criterios que
se tienen en cuenta son la familia o entorno más cercano, la gravedad, la profundidad de la
afectación y los criterios diagnósticos.

- Familia: al principio suele negar el problema o dificultad. Se da presión por parte del
entorno, que mide y “sanciona” las conductas problemáticas.
- Gravedad: nunca debe usarse como criterio único. El problema puede ser de aparición
inmediata y constar de multiplicidad de signos y aparatosidad de múltiples síntomas.
- Profundidad en las funciones: querer, pensar, comunicarse, moverse y controlar el
organismo, así como organizar su personalidad.
- Historia evolutiva: persistencia de los síntomas en su biografía; consecuencias del
trastorno, problema o dificultad en la familia; pronóstico entre normalidad y
anormalidad.
- Criterios diagnósticos: DSM-5, CIE-10… Es importante explicitar el criterio de
anormalidad empleado.

PROBLEMAS PSICOPATOLÓGICOS

Los problemas psicopatológicos más comunes se dan con frecuencia en la infancia. Aparecen y
desaparecen. Pueden ser fisiológicos, como la tartamudez, y rara vez son el principio de una
patología mayor.

Menores

Suelen ser producto de un mal aprendizaje, y en ocasiones van acompañados de síntomas como
intranquilidad, miedos, timidez y quejas somáticas. Por ejemplo, chuparse el dedo, problemas
de sueño, cólicos, negativismo, oposicionamiento, tartamudeo, retraso del habla, enuresis,
encopresis…
Mayores

Tienen un sello patológico específico: retraimiento, tristeza observable, apatía, conductas


disociales, graves dificultades del aprendizaje escolar… Según la edad pueden ser síntomas de
autismo, de psicosis, de un trastorno del lenguaje, de trastornos del aprendizaje, fobias,
trastornos de la alimentación, depresión, esquizofrenia…
TEMA 2: EVOLUCIÓN Y ASPECTOS BÁSICOS
La infancia es un fenómeno reciente, y todavía lo es más el estudio de la psicopatología infantil,
que surge en el s. XX, y a día de hoy no tiene historia propia. Guarda relación con la psicología
clínica y con la psicología del desarrollo, y son igual de recientes. Un hito importante en la
consideración de la infancia fue la “Convención del Niño” de la Organización de las Naciones
Unidas. En España, no es hasta 1991 cuando el niño/a pasa a ser un ciudadano de pleno derecho.
Las consecuencias más importantes de esta nueva consideración son la capacidad
concienciadora sobre las necesidades y problemas del niño y la niña, que se traduce en actitudes
positivas hacia la infancia, con repercusiones en la legislación, las formas de tratar la educación,
los trastornos psicopatológicos infantiles… resultado de dos grandes desarrollos: por un lado el
social (nueva consideración de la infancia) y por otro el científico (gracias a la consideración de
la psicología como ciencia).

Historia

El niño/a o la infancia ha recorrido un largo camino desde el ser concebido como una posesión
hasta alcanzar el estado pleno de persona, a partir de la “Convención del Niño”.

[Link]

“pequeños adultos” o adultos en miniatura. Poder ilimitado de los padres. Niños ignorados,
abandonados, vendidos… aceptado por la sociedad; es decir, todo esto no tenía ninguna
consecuencia. Posesiones familiares. Así, si una familia no tenía muchas riquezas vendían a los
niños.

S. XVII y XVIII cambio

Se valora al niño como mano de obra que contribuye al trabajo y economía familiar y a garantizar
el sustento cuando los padres sean mayores. Por desgracia esto aún existe en algunos países.

S. XIX separación: niños - adultos

Grupo vulnerable necesitado de protección, ya que está expuesto a más peligros que la
población en general.

Creencias:

- bondad innata (el niño es bueno por naturaleza, es la sociedad la que lo hace malo),
- ni inclinado al bien o al mal pero maleable,
- niño en estado de pecado

Estas creencias siguen vigentes en algunas sociedades pero en la occidental están superadas.

S. XIX separación: niños - adultos

La inmigración, industrialización… ponen en peligro a los niños: el estado y agencias privadas y


religiosas intervienen en la protección del niño.
S. XX Movimiento “Save the children”

Los niños son recursos humanos esenciales para la sociedad futura. Reforma de leyes sobre
trabajo infantil. Educación obligatoria. Sistema judicial juvenil

Segunda mitad del S. XX

El niño adquiere estatuto de persona. Declaración Universal de los Derechos del Niño.

El DSM-5 ordena todas las psicopatologías, comenzando por las que se producen en la infancia,
después adolescencia, y después en adultxs. Y en cada patología a veces explica en niñxs y en
adultxs por separado. Pero el manual no especifica claramente las patologías de lxs niñxs.

PSICOPATOLOGÍA INFANTIL: CONCEPTO

Estudio científico de la conducta anormal o de las alteraciones conductuales y de las variables


responsables de éstas, en el periodo infantil. La psicopatología infantil no es una extensión
“hacia abajo” de la psicopatología adulta, sino que cada patología cuando se da en edad infantil
puede cambiar de forma, sintomatología y mostrarse de una forma muy diferente. Por ejemplo,
la depresión en adultxs se caracteriza por profundos sentimientos de tristeza, inactividad… y en
niñxs puede mostrarse como más agresivx, que pega a sus compañerxs, no colabora en el
colegio…

El niño o la niña debe contemplarse como tal, no como un adulto en miniatura, y para definir
qué es conducta anormal aplicada a niñxs hay que considerar el aspecto evolutivo (y no solo la
edad cronológica, sino también la edad evolutiva).

Características de la infancia

Para definir una conducta como anormal o patológica debemos tener en cuenta consideraciones
que modifican esa definición, como su curso y duración, y el tipo de intervención a llevar a cabo.

Consideraciones evolutivas:

- El niño vive un período de rápido crecimiento y desarrollo


- Además de los cambios físicos, se dan cambios sociales, cognitivos y comportamentales
con repercusiones en la psicopatología
- La edad es uno de los aspectos a tener en cuenta (excepción: trastornos graves)
- Independientemente de la edad, el nivel evolutivo (relacionado con el desarrollo cognitivo)
- Debido al rápido desarrollo, los problemas de comportamiento aparecen y desaparecen
por sí solos
- Lo común es que las conductas problemáticas se atenúen, o sean reemplazadas por otro
problema clínico
- Cuándo consideramos una conducta normal o anormal (depende mucho de la
sociedad/cultura), y esta ambigüedad es mayor en el caso de los niños.
- Dificultad para establecer normas evolutivas y límites precisos (es imposible e ineficaz
alcanzar límites precisos como los propuestos por Piaget).
Papel determinante de los adultos

- La valoración la hacen: padres, maestros o profesionales (previamente han emitido un


diagnóstico)
- Frecuentemente, el motivo de consulta no es cómo se siente el niño, sino que es un reflejo
de otros problemas, normalmente conductuales

Carácter interactivo de la conducta infantil

- Durante muchos años son muy dependientes del contexto (familia, escuela…) y cualquier
cambio puede ser una fuente de estrés que el niñx no tiene por qué saber explicar o
atribuir.
- El niño vive inmerso en una red de relaciones e influencias y es la parte más débil en este
proceso

Situacionalidad de la conducta infantil

- Característica del comportamiento humano, más evidente, intensa y frecuente en la


infancia
- Menos variación de ambientes
- Necesidad de contar con diversas fuentes de información

DEFINICIÓN DE ANORMALIDAD EN LA INFANCIA

Los criterios adultos (juicio subjetivo de malestar, autonomía, control…) no se adecúan al mundo
infantil, ya que el niño carece de estas capacidades de autoconocimiento para inferir de dónde
proviene su malestar y habitualmente describirá signos. Un aspecto fundamental para calificar
una conducta como anormal es su frecuencia, duración e intensidad:

- Excesos conductuales: comportamientos cuya tasa de aparición duración e intensidad


exceda los patrones socialmente aceptados o deseables
- Criterios sociales
- Déficits conductuales: ausencia de conducta (puede no haberlos aprendido, o no
manifestarlos).

CLASIFICACIÓN DE LOS TRASTORNOS INFANTILES

La clasificación de los trastornos infantiles genera una controversia, ya que el objeto de


evaluación pueden ser bien conductas simples, discretas y aisladas (enfoque conductual) –“no
quiere salir de casa”– o bien patrones de conductas, agrupaciones de síntomas y signos –“no
disfruta con nada”–. Aunque lo cierto es que ambas posturas no son excluyentes sino
complementarias.

La clasificación es propia de toda ciencia, ya que ayuda a simplificar el conocimiento. El primer


paso de toda clasificación es agrupar las observaciones en un esquema organizado que dé
sentido a la diversidad de patrones de conducta.
Aspectos positivos Aspectos negativos
- Las etiquetas diagnósticas resumen y - La etiqueta enfatiza lo negativo y las
ordenan las observaciones deficiencias (muchos insultos han sido
- Comunicación entre profesionales etiquetas psicodiagnósticas)
- Orientan estrategias de intervención - Estigmatización: cómo los demás tienden a
- Contacto con datos clínicos y de investigación percibir y reaccionar ante un niño etiquetado
- Facilitan estudios etiológicos, - Esto puede tener aspectos positivos
epidemiológicos, de resultado de
tratamientos…

La clasificación debe considerar que la conducta a clasificar es infantil, y por lo tanto está en
continuo cambio y desarrollo. Hay que considerar la edad, el sexo, los niveles del
funcionamiento y la progresión, siempre teniendo en cuenta el contexto.

El sistema de clasificación de la American Psychiatric Association es conocido como Diagnostic


and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM):

- En las últimas versiones, los trastornos infantiles aparecen en una clase especial
(Trastornos de inicio en la infancia y adolescencia), lo que implica cambios en la
clasificación de los trastornos infantiles con respecto a las ediciones anteriores.
- Continúan presentando una sensibilidad insuficiente a las características del desarrollo
infantil e imprecisa delimitación de los puntos de corte.

CLASIFICAR Y DIAGNOSTICAR

Conducta anormal

La conducta anormal se define REQUISITOS DE UNA TAXONOMÍA:


como fenómenos complejos que - Nomenclatura común
responden a muy diversas causas - Servir de base acumulativa de cada categoría
(multideterminados) y a primera - Dar información descriptiva de cada entidad clínica
vista incomprensibles, por lo que - Permitir predecir
suelen requerir de un análisis - Organización de comportamientos o síntomas
individualizado. Toda ciencia - Comunicación entre investigadores y clínicos
busca tener sistemas de
clasificación: clasificar es un procedimiento que se utiliza para construir agrupaciones o
categorías según atributos comunes; y el proceso de asignar un caso a una categoría es el
diagnóstico. Estos dos procesos facilitan el funcionamiento y la interacción entre profesionales.

Los modelos de clasificación facilitan la codificación, la memorización y la evocación de


información en un lenguaje común, así como hacer inferencias, juicios y predicciones sobre el
curso de la psicopatología, aunque siempre desde un filtro cultural. Conllevan abstracción y
creatividad, sirven para estructurar los datos y hacer economía cognitiva.

Parten del supuesto de que existe un número de covariantes compartidos que dan lugar a una
agrupación de signos y síntomas, pero no niega la existencia de “particularidades”. Existen
muchos tipos y formas de clasificación en la ciencia.
Por ejemplo, si una persona
SIGNOS SÍNTOMAS
presenta esos signos y síntomas,
- Fiebre + - Vértigos
se puede inferir que sufre
- Tos + - Dolor muscular +
depresión (malestar + tristeza),
- Vómitos + - Dolor de cabeza +
pero también puede sufrir una
- Hipo - Malestar * +
gripe, o covid-19 (fiebre + tos +
- Eccema cutáneo - Tristeza *
vómitos + dolor muscular + dolor
de cabeza + malestar), y además se puede investigar si otro síntoma frecuente en varios
pacientes es un eccema cutáneo, etcétera.

Es decir, el hecho de un síntoma o signo por sí solo no aporta ninguna información más allá de
la tenencia del mismo, pero agrupados pueden formar un ente (etiqueta): una serie de signos y
síntomas pero que puede cursar sin alguno de ellos, o con algunos más.

Los atributos de las clasificaciones no se hacen al azar, sino que se organizan en agrupaciones
con una determinada estructura, que pueden ser verticales (jerárquicas), horizontales,
multiaxiales o circulares.

La clasificación es fundamental en la actividad científica, pese a ser un tema controvertido entre


distintas orientaciones. La necesidad de clasificación no presupone la bondad de los sistemas
clasificatorios. Intervienen aspectos científicos, pero también elementos sociales, políticos,
éticos y económicos. Las etiquetas no son realidades, sino construcciones teóricas o hipótesis.
Los sistemas clasificatorios (CIE, DSM) son herramientas interinas para avanzar en el
conocimiento y orientar la investigación, pero están sometidos a revisión, pues dan cabida a
nuevos descubrimientos. Se asume que los síntomas interrelacionan entre sí, que existen
patrones que caracterizan subgrupos de individuos, lo cual se justifica por el fenómeno de la
covariación de síntomas. El conductismo entiende que las constelaciones de conductas alteradas
son resultado de patrones de reforzamiento de conductas aisladas.

Los sistemas de clasificación permiten que las entidades sean organizadas jerárquicamente. De
esta manera, las fobias simples, fobias sociales y agorafobia pueden ser encuadradas en una
clase de conductas fóbicas y, a su vez, pueden formar una clase general con otras entidades
(como la conducta obsesivo-compulsiva) bajo la denominación de trastornos de ansiedad.

El DSM establece criterios empíricos de inclusión y de exclusión para un trastorno, y distingue


entre “características esenciales” y características asociadas.

La CIE-10 es la Clasificación Internacional de las Enfermedades, y se ha acercado bastante en las


últimas versiones al DSM-5 pero no son equivalentes, ya que el DSM-5 no depende de decisiones
a priori respecto al número de clases, mientras que la CIE-10 consta de diez agrupaciones
centrales decididas previamente y que son:

- Trastornos mentales orgánicos


- Trastornos mentales debidos a consumo de sustancias
- Esquizofrenia, trastorno esquizotípico y trastornos de ideas delirantes
- Trastornos del humor (afectivos)
- Trastornos neuróticos, secundarios a situaciones estresantes y somatomorfos
- Trastornos del comportamiento asociados a disfunciones fisiológicas y somáticas
- Trastornos de personalidad y del comportamiento adulto
- Retraso mental
- Trastornos del desarrollo psicológico
- Trastornos del comportamiento y de las emociones, de comienzo habitual en la infancia y
adolescencia
- Trastorno mental sin especificar

Críticas

Aunque se defienda un enfoque exclusivamente biologicista de las enfermedades, los cambios


sufridos en los sistemas de clasificación muestran diferentes momentos de un proceso cultural
histórico. De hecho, aparecen “nuevos trastornos” en construcción y desaparecen otros. Se dan
críticas desde el feminismo (basado en supuestos masculinos) y desde otros movimientos.

Por otra parte, también se critica que esas clasificaciones favorecen el “etiquetado” y la
estigmatización, propiciando sesgos y además con problemas de fiabilidad interjueces y de
fiabilidad temporal, sin olvidar que las categorías no son mutuamente excluyentes.

EL PROCESO DE DIAGNÓSTICO. PRINCIPIOS Y OBJETIVOS DE LA EVALUACIÓN

Diagnóstico psicopatológico en la infancia

Antes de analizar, ordenar, integrar e interpretar los datos observados y recogidos en la historia
clínica, es necesario una actitud adecuada del clínico, el empleo de intuición e inducción,
conocimientos técnicos y científicos y hacer uso de la observación.

Actitud adecuada

• Facilitar todo el proceso diagnóstico


• Establecimiento de una comunicación especial (uso del juego, de la palabra)
• Relación de colaboración, coparticipación
• No hacer una evaluación con directividad

Intuición

• Empleo de la intuición, inducción e inferencias


• Primeras vías de conocimiento
• A ello se añadirá después la capacidad de análisis, interpretación, creatividad…

Conocimientos

• Se requieren conocimientos técnicos y científicos


• No se puede realizar un diagnóstico sin formación clínica
• Saber diferenciar entre síndromes
• Familiarización con los criterios diagnósticos y sus instrumentos

Observación

• Saber ver y hacerlo con una dirección. Sin prisa para intervenir
• Con finalidad de ayuda
• Exige paciencia, tiempo, condiciones para percibir los fenómenos psíquicos…
• Requiere entrenamiento

El objetivo del diagnóstico es conocer las causas y factores de un determinado problema; es


decir, identificar la estructura psicopatológica que subyace. Debemos informarnos sobre el
desarrollo psicobiológico y social para preparar el camino de la intervención.

Primera fase

- Identificación del problema.


- Planificación del procedimiento. (ambiente cordial, métodos indirectos).

Segunda fase

Recogida de información. (familia, hospital, escuela, juzgado, otros…)

Tercera fase

- Elaboración de la información.
- Integración de los resultados.

(La meta es el juicio clínico)

Cuarta fase

- Comunicación de los resultados.


- Redacción del informe.

Algunos errores frecuentes en el proceso diagnóstico se cometen por ignorancia y falta de


conocimientos, por la interpretación defectuosa de la información o una actitud científica
sesgada.
TEMA 3: ENURESIS, ENCOPRESIS
El DSM-5 agrupa estos trastornos bajo el nombre “Trastornos de la excreción” o “Trastorno del
control de esfínteres”.

ENURESIS

Emisión voluntaria o involuntaria de orina, después de una edad en la que el niño debería haber
aprendido la continencia (4-5 años) y se da aun cuando no existen indicios de patología orgánica.
Se suele considerar como un déficit de conducta, pero puede ser síntoma de alguna patología
fisiológica (p.e., diabetes) o psicológica (p.e., miedos). Es un trastorno común en psicopatología
infantil y tiene gran relevancia en el entrenamiento de hábito de autocuidado, pues un déficit
en esta habilidad puede suponer problemas sociales y escolares. Su etiología es compleja y ha
sido explicada desde diversos enfoques teóricos y terapéuticos. Su estudio involucra a
profesionales de distintas áreas.

CONCEPTO

El aprendizaje de la retención es una cuestión evolutiva,


Dificultad para establecer una
pero a partir de una edad es un problema. Para el DSM-V se
edad (aproximadamente 3-5
trata de una emisión repetida de orina en cama o ropa
años) y el número de veces que
(voluntaria o involuntaria):
deben aparecer los episodios (al
- Conducta repetida (2-3 veces semanales) menos dos veces por semana).
- Durante un tiempo (3 meses consecutivos)
- Edad cronológica de 5 años (o nivel de desarrollo equivalente)
- No es debido al uso de medicamentos (diuréticos) o enfermedades (diabetes)

Conceptos:
• Si la falta de control vesical es orgánica, se denomina incontinencia
• Enuresis funcional: orinarse en ausencia de trastorno neurológico o urológico
• Enuresis orgánica: espina bífida, traumatismos de columna, infecciones…

Tipos de enuresis

- Primaria: el niño/a nunca ha llegado a adquirir el control de sus esfínteres.


- Secundaria: una vez adquirido el control de esfínteres, vuelve a orinarse.
- Funcional: sin alteraciones neurológicas ni urológicas.
- Orgánica: fruto de alteraciones neurológicas o urológicas.
- Nocturna / Diurna / Mixta
- Regular / Esporádica
- Involuntaria / voluntaria

No es un trastorno grave en sí mismo, pero puede tener efectos sobre la autoestima y limitar las
actividades y vida social del niño o niña. También afecta el grado de castigo de los
padres/madres.
Aunque no es lo más común, la enuresis a veces puede ir asociada a otro trastorno
psicopatológico, siendo los más frecuentes la encopresis, el sonambulismo y los terrores
nocturnos, u otros problemas de tipo orgánico (por ejemplo, infecciones).

Fisiología

En el bebé, el almacenamiento y descarga de orina se da de forma automática (gobernado por


un centro nervioso inferior). Hacia los 1-2 años comienza a tener conciencia; es decir, reconoce
la sensación de distensión y de llenado vesical (centros nerviosos superiores) y poco a poco
aprende a controlar la micción mientras está despiertx. Paralelamente, el sueño del niño/a sufre
importantes modificaciones evolutivas, con habilidad para despertarse ante la sensación de la
vejiga llena (distintos patrones de secuencias en las fases del sueño explican las diferentes
formas de enuresis).

La micción es una operación compleja que requiere dos mecanismos de retención (esfínteres
interno y externo) y dos de expulsión (músculo detrusor –en las paredes de la vejiga– y músculos
abdominales –control voluntario–). El músculo detrusor tiene actividad involuntaria, pero con el
tiempo se puede inhibir.

Es una actividad compleja que requiere de maduración fisiológica, nivel de control cortical, nivel
evolutivo que suele culminar a los 5 años.

Etiología

Puede darse como un síndrome fisiológico: inmadurez del SNC, defecto del desarrollo (falta de
coordinación con el sistema espinal), inmadurez de la vejiga, sueño excesivamente profundo…

- Poliuria nocturna: los riñones no concentran la orina durante el sueño y llenan la vejiga
- Actividad disfuncional del músculo detrusor

Hay quien plantea la enuresis como síndrome de la personalidad, e incluso quienes la señalan
como un ¿rasgo neurótico? No obstante, para la psicología conductual se trata de un déficit del
aprendizaje. En cuanto al modelo del reforzamiento social, pone el acento sobre las
consecuencias sociales.

Factores biológicos de la enuresis

a) Inmadurez biológica (desaparece con el tiempo)


b) Factores genéticos
c) Profundidad del sueño
d) Capacidad vesical
e) Disfunción vesical (centro inhibidor de la micción del lóbulo parietal)
f) Hormona antidiurética (menor secreción de vasopresina durante el sueño)

Factores psicosociales de la enuresis

a) Experiencias de aprendizaje inadecuadas


b) Estrés psicosocial
c) Trastornos psicopatológicos
DIAGNÓSTICO DE LA ENURESIS

Es importante descartar que se trate de una incontinencia urinaria (diabetes, espina bífida,
trastorno convulsivo…) o a una infección, y tener en cuenta que es un trastorno que tiene
frecuentemente comorbilidad con terrores nocturnos, sonambulismo y encopresis.

Evaluación de la enuresis

Es de vital importancia a la hora de hacer la evaluación conocer la historia clínica, los patrones
del comportamiento enurético (frecuencia, capacidad vesical), los antecedentes familiares,
intentos previos de tratamiento y la motivación del niño de cara al tratamiento. Hay que llevar
a cabo una exploración física completa para descartar causas neurológicas, genitales… también
análisis de orina. Y en caso negativo a estas causas, empezar a hablar de posibles conflictos
psicológicos (enuresis secundaria) como por ejemplo, un cambio en la vida del niñx con una
mudanza, el nacimiento de un hermanx…

Causas de la enuresis

- Predisposición genética
- Poliuria nocturna
- Capacidad vesical reducida
- Alteración de mecanismos neurofisiológicos que controlan la respuesta de despertar ante
la distensión vesical

ENCOPRESIS

Definición

Es una patología insuficientemente estudiada que consiste en la defecación voluntaria o


involuntaria del niño cuando no existe lesión del SN ni alteración orgánica. Algunos ponen el
énfasis en el fracaso para mantener un adecuado control intestinal, mientras que otros lo
consideran un trastorno de la regulación de la evacuación (incluido el estreñimiento).

No es un mero equivalente fecal de la enuresis, pues intervienen distintos mecanismos


psicofisiológicos y conductuales. Es un trastorno psicofisiológico del tracto gastrointestinal que
surge por la interacción entre elementos ambientales, hábitos conductuales, experiencia
emocional y fisiología anorrectal.

Para el DSM-IV:

A) Evacuación de heces en lugares inapropiados


B) Al menos una vez al mes, durante tres meses
C) Edad cronológica de 4 años (o nivel de desarrollo equivalente)
D) No se debe a trastornos fisiológicos, o sustancias (laxantes), o condición médica

Codificar como:

- Con estreñimiento e incontinencia


- Sin estreñimiento e incontinencia.
El estreñimiento puede ser debido a ansiedad (p.e., defecar fuera del lugar común) y puede
complicarse con fisura anal cuyo dolor puede generar miedo a la defecación. También puede
deberse a dificultades para controlar la función intestinal o incluso puede ser una defecación
voluntaria.

La encopresis debe ocurrir en ausencia de patología orgánica, a partir de una edad (+ 3 años) en
la que ya se debería controlar los esfínteres y puede darse evitación de situaciones sociales.

Clasificación de la encopresis

- Primaria: el niñx nunca ha alcanzado el control intestinal.


- Secundaria: se ha conseguido el control por un tiempo y después se ha perdido.
- Continua / Discontinua
- Retentiva: por estreñimiento
- No retentiva: en lugares inadecuados

Subtipos de encopresis

- Por enseñanza inadecuada en el control de esfínteres


- Deposición deliberada
- Con deposiciones líquidas por rebosamiento, asociada al estreñimiento

Etiología

• Estreñimiento (causas orgánicas o psicológicas) que lleva a defecación dolorosa y por lo


tanto a evitación
• Falta de maduración cerebral y neurológica
• Alteraciones de órganos afectados
• Factores conductuales: contingencias inapropiadas
• Estrés psicosocial: nuevo hermano, colegio, hospitalización prolongada…
• Para el psicoanálisis, refleja un conflicto psicológico más profundo → trastornos de la
personalidad: trastorno negativista, trastorno disocial
• Distraibilidad
• Excesiva concentración en otra actividad.

EVALUACIÓN DE LA ENCOPRESIS

A la hora de llevar a cabo una evaluación de encopresis hay que, en primer lugar, distinguir el
tipo de encopresis que nos encontramos y descartar factores orgánicos mediante la exploración
médica. Hay que trabajar teniendo en cuenta algunos factores relacionados tales como
situaciones de estrés que provocan la reaparición y reforzar cada paso dado en dirección
positiva. Si no ha adquirido el hábito, (encopresis primaria) hay que llevar a cabo un
entrenamiento.

DIAGNÓSTICO DE LA ENCOPRESIS

Distinguir de otras posibles causas: enfermedad de Hirschprung: ausencia congénita de células


ganglionares del segmento distal del colon (dilatación); megacolon adquirido (igual al anterior,
pero sin anomalías congénitas); prolapso rectal: la mucosa rectal llega al exterior y secreta moco
fecal.
TEMA 4:
TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA EN LA INFANCIA
Conjunto de comportamientos problemáticos y persistentes relacionados con la alimentación y
la ingestión y que no suponen riesgo para la salud.

PROBLEMAS ALIMENTARIOS MENORES

Son un conjunto de comportamientos problemáticos relacionados con la alimentación pero que


no suponen riesgo para la salud. Por ejemplo, niños comen con una lentitud excesiva, que se
resisten a aprender hábitos relacionados con la comida o sencillamente se niegan a comer. Un
comportamiento que es fácil de modificar puede convertirse en muy resistente, a veces se
recurre al castigo. Pueden clasificarse, según sus causas, en:

- Entrenamiento inadecuado de los comportamientos relacionados con la alimentación.


- Existencia de alguna disfunción neuromotora.
- Obstáculo estructural que impide la aparición de comportamientos adecuados.

Otros de estos problemas alimenticios menores son:

- Mantenimiento de la comida triturada durante un tiempo excesivo


- Demora o dificultad para tragar
- Picar en cualquier momento
- Sobrealimentación
- Baja ingesta de alimento
- Rumiación

El apetito del niño es menor pasado el primer año, y sus preferencias se hacen más variables.
Comienza a desarrollar su autonomía personal (si se le da de comer, se fomenta una conducta
inadecuada) y con ello aparece el rechazo de alguna clase de comida; en ocasiones negación a
tomar alimentos sólidos.

- Ingesta de sabores mezclados


- Falta de apetito
- Tiempo de comida excesivo
- Vómitos

Comportamientos disruptivos relacionados con la conducta alimentaria son comer de pie,


levantarse continuamente, comer mientras se juega, negarse a utilizar cubiertos…, solo si el
adulto le mira.

Los problemas alimentarios menores tienen en común la inadecuada instauración de las


conductas, situaciones para las cuales los padres/madres deben tener conocimiento y técnicas
para abordarlas, sobre todo en la edad de 1 a 5 años.

Se debe saber que el apetito del niñx es menor pasado el primer año, y sus preferencias se hacen
más variables. Comienza a desarrollar su autonomía personal y, si se le da de comer, se fomenta
una conducta inadecuada.
Se puede dar de las siguientes formas:

- Rechazo de alguna clase de comida.


- Negación a tomar alimentos sólidos.
- Ingesta de sabores mezclados
- Falta de apetito.
- Tiempo de comida excesivo
- Vómitos.

EVALUACIÓN – Variables externas EVALUACIÓN – Variables internas


- Refuerzo social: el adulto/a se dirige al - Olor / Sabor: detectar el ingrediente y
niñx y consigue llamarle la atención ver si se puede eliminar
- Consecuencias materiales: no ir al - Comodidad: prefiere realizar otras
colegio por vomitar, conseguir otro actividades, es más fácil que se lo den
alimento, ver la televisión, un juguete… mientras juega…
- Aprender la conducta de otrxs - Inapetencia (comer sin hambre)

Se dan relaciones entre el desarrollo de la afectividad, la sexualidad, la conducta alimentaria…


Los trastornos alimentarios tienen un fuerte componente emocional y social.

TRASTORNO DE PICA

Consiste en ingerir habitualmente sustancias no comestibles - Geofagia (arcilla)


(pintura, tierra, papel, tela, pelo, insectos, piedras…) y suele ir - Pagofagia (hielo)
asociada a otros trastornos mentales. Se establece el diagnóstico de - Coprofagia (heces)
pica cuando el comportamiento conlleva peligro para la salud. Se - Tricofagia (pelo)
asocia con un déficit nutricional de alguna sustancia específica o - Litofagia (piedras)
puede ser producto de aprendizaje. Suele remitir en la infancia aunque a veces persiste en la
adolescencia, y raramente continúa en edad adulta.

TRASTORNO DE RUMIACIÓN

Regurgitación o nueva masticación voluntaria de alimentos, sin causa orgánica. Desde el modelo
conductual se explica por déficit de refuerzos sociales (el niñx busca estimulación en sí mismx,
en ausencia de adultxs).

ANOREXIA NERVIOSA

Es una negativa a alimentarse por un miedo desproporcionado a engordar, con pensamientos


obsesivos sobre comida, calorías, el cuerpo… y suelen realizar excesiva actividad física. En
principio, la reducción de la ingesta está provocada por el miedo a engordar, y se mantiene por
la distorsión de la imagen corporal (se perciben más gordas). Otras características son el
almacenamiento de comida en lugares insospechados, tener colecciones de recetas de cocina
saludables, atracones descontrolados, realizar comidas para otros y la autoprovocación de
vómitos.

La anorexia nerviosa puede surgir tras un acontecimiento vital estresante, como comentarios
irónicos sobre su silueta en la etapa pre(puberal). Comienza con reducción de ingesta de
alimentos calóricos, más actividad física… y la exigencia sobre el peso aumenta.

Consecuencias físicas de la anorexia:

- Alteraciones somáticas
- Amenorrea
- Alteraciones en la piel y en el pelo
- Hipotensión
- Hipotermia
- Bajo deseo sexual
- Alteraciones en mandíbula y dientes

Diagnóstico (DSM-IV):

A) Rechazo contundente a mantener el peso por encima de un valor normal.


B) Miedo a ganar peso o convertirse en obeso.
C) Alteración perceptiva de la propia imagen.
D) Amenorrea

Tipo restrictivo: sin atracones ni conductas purgativas

Tipo bulímico: atracones y conductas purgativas.

Trastornos asociados:

- Trastornos de ansiedad (fobia a engordar, al cuerpo)


- Obsesiones: pensamientos intrusivos y persistentes sobre comida, calorías, cuerpo…
- Crisis de ansiedad (ataques de pánico)
- Trastornos del estado de ánimo (depresión, sueño, baja autoestima)
- Alteraciones de la imagen corporal
- Alteraciones del comportamiento: hiperactividad, compulsiones
- Alteración de la vida familiar
- Alteraciones escolares (perfeccionismo, abandono de estudios)
- Alteraciones somáticas: amenorrea, piel, vello, baja tensión, hipotermia, ritmo cardíaco,
deseo sexual.

BULIMIA NERVIOSA

Consiste en que la persona tiene un apetito voraz que lleva a comer en exceso (episodios
recurrentes) alimentos hipercalóricos, generando malestar y culpa posteriores y la ejecución de
conductas purgativas o compensatorias (provocación de vómito).
Diagnóstico (DSM-IV):

A) Episodios recurrentes de ingesta voraz: cada breves períodos de tiempo, en cantidad


superior a lo normal. Sentimiento de falta de control sobre la conducta alimentaria.
B) Provocación de vómito, utilización de laxantes, diuréticos, dietas estrictas, ayunos,
realización de ejercicio desmesurado (no continuado).
C) Promedio de dos episodios semanales, al menos durante tres meses.
D) Preocupación persistente por el peso y la silueta.
E) El trastorno no ocurre exclusivamente durante episodios de Anorexia nerviosa.

Prevención anorexia y bulimia

Es muy difícil tratar los trastornos de anorexia y bulimia, por ello es más eficaz la prevención.
Hay que destacar la importancia de los valores socioculturales a la hora de padecer y tratar estos
trastornos. Se deben prevenir desde la educación, proporcionando información y en los medios
de comunicación, aunque estas medidas son insuficientes.

La familia los detecta tarde y suele sucumbir a la negación, con posterior búsqueda de ayuda
médica y psicológica.
TEMA 5: TRASTORNOS DEL SUEÑO EN LA
INFANCIA/ADOLESCENCIA
El sueño es un área fundamental para el buen desarrollo del ser humano, especialmente en la
infancia, aunque el sueño infantil es influenciable, vulnerable y frágil.

Se ve influido por factores externos del sueño (ambientales, educativos, culturales,


familiares…); y factores internos del sueño, que son el funcionamiento cerebral, la personalidad,
el metabolismo, experiencias de angustia, ansiedad…

En el sueño, coinciden varias funciones fisiológicas y psíquicas, y es un comportamiento


psicobiológico pantalla, es decir, refleja situaciones normales o puede ser un signo de posibles
patologías (dar lugar o acompañar a diferentes patologías como trastornos del desarrollo –
Autismo, Angelman…–, depresión –despertares–, ansiedad –insomnio–, trauma –pesadillas,
terrores…–, etc.).

FASES DEL SUEÑO

- Fase REM (paradójico, MOR): las


funciones vitales se tornan
irregulares y el
electroencefalograma muestra
gran irregularidad. Es la fase más
superficial del sueño.
Los ojos se mueven rápidamente
cuando están cerrados y se está
soñando, pero el cuerpo está
paralizado para evitar llevar a
cabo los sueños. En esta fase es
más fácil despertarse.

- Fase de ondas lentas (SOL): de sueño ligero a sueño profundo. Recuperación energética.
Durante esta fase del sueño se reduce el tono muscular (falta de activación general), y
se lleva a cabo la consolidación de la memoria, así como la recuperación física y mental,
y la secreción de la hormona del crecimiento.
El sueño de ondas lentas es el más frecuente en la infancia, y disminuye con la edad. El
EEG muestra ondas de baja frecuencia y alta amplitud.
 La primera sección de la onda indica la inhibición de las neuronas del neocórtex
 La segunda sección de la onda indica que las neuronas envían estímulos a un
ritmo acelerado

A lo largo de la noche pasamos varias veces por varias etapas, que incluyen el sueño REM
(MOR) y el paso de sueño superficial a sueño profundo.

El sueño se va reduciendo con el tiempo, desde las 16 horas del recién nacido hasta las 8 horas
de un adolescente. El 50% del sueño de un recién nacido es fase REM, y se reduce hasta un 20%.
TRASTORNOS DEL SUEÑO

Los trastornos del sueño se clasifican en disomnias (insomnio, dificultad para dormir,
narcolepsia, apnea del sueño) y parasomnias (pesadillas, terrores nocturnos, sonambulismo).

Insomnio

Es el más común, y consiste en un aumento de la latencia del sueño superior a 45 minutos y un


tiempo total de sueño menor a 6 horas al menos dos veces por semana, o se despierta sin poder
dormirse al menos una vez por semana; durante al menos 3 meses. Ha de distinguirse entre
trastorno de insomnio crónico o transitorio.

En niños menores de 5 años, casi siempre está relacionado con una adquisición inadecuada de
hábitos (tiene ganas de jugar, quieren dormir con padres/madres, ha dormido por el día). Es
importante distinguir entre insomnio por hábitos incorrectos e insomnio como trastorno
psicológico; entendiendo por insomnio por hábitos incorrectos:

- Deficiente adquisición del hábito de sueño


- Múltiples cambios que llevan a cabo padres/madres para que duerma
- Interrupción del sueño de 5 a 15 veces e imposibilidad para volver a conciliarlo

Las consecuencias de unos malos hábitos de sueño son varias: irritabilidad, dependencia,
trastornos del desarrollo por alteración en secreción de la hormona del crecimiento...

Aproximadamente a los cinco años ya entiende perfectamente lo que le dicen sus padres, y
puede obedecer. A partir de esa edad comienzan a aparecer otros problemas, como pesadillas,
sonambulismo, miedo a irse a la cama… y los tratamientos para ello son la reeducación en
hábitos de sueño, con reforzamiento de aproximaciones sucesivas. El tratamiento farmacológico
es eficaz durante las dos primeras semanas, pero después genera dependencia, tolerancia,
efectos secundarios…

Las consecuencias de unos malos hábitos de sueño son varias: irritabilidad, dependencia,
trastornos del desarrollo por alteración en secreción de la hormona del crecimiento...

El insomnio debido a factores psicológicos puede venir dado porque el proceso de desarrollo
va acompañado de nuevas situaciones y acontecimientos que pueden incrementar la ansiedad,
o al miedo que le producen la oscuridad o la soledad. Se trata con técnicas de desensibilización
in vivo o mentalmente, técnicas de relajación, reforzamiento positivo, aplicación de
autoinstrucciones…

Ejercicios:

- Balanceos (brazos y manos).


- Giros de cabeza.
- Estiramiento del cuerpo.
- Automasaje de cabeza.
- Ejercicios de imaginación.

Por último, el insomnio por alergia es lo más habitual cuando fracasan otros tratamientos, a
pesar de que el niño o niña no experimente externamente signos de una alergia. Normalmente
es alergia a un componente de la leche de vaca (intolerancia a la lactosa).
Hipersomnia

Somnolencia excesiva

Puede venir dado por problemas respiratorios (apnea, hipoventilación alveolar central) o por el
síndrome de narcolepsia (con o sin cataplexia)

Apnea / hipoapnea

Episodios de obstrucción parcial o total de la vía aérea superior durante el sueño, asociados a
una reducción de la saturación de la oxihemoglobina, que como consecuencia provoca
continuos despertares que dan lugar a somnolencia diurna. Requiere una completa evaluación
pediátrica.

Síndrome narcoléptico

Somnolencia diurna con ataques repentinos e irresistibles de sueño.

- Cataplexia: pérdida de tono muscular.


- Alucinaciones hipnagógicas (al inicio) o hipnopómpicas (al despertar).
- Parálisis del sueño: al irse a dormir o al despertar, incapacidad de moverse estando
despierto.

Parálisis del sueño

Al irse a dormir o al despertar, incapacidad para moverse estando despierto/a. Se pueden dar
alucinaciones hipnagógicas (previas al sueño) o hipnopómpicas (en el despertar).

Terrores nocturnos

Solamente se dan en la infancia. Son pesadillas tan intensas que despiertan al niño/a y perdura
el terror una vez despierto/a, a pesar de que no existe un recuerdo consciente del sueño (en las
pesadillas sí que lo hay), no saben explicarlo. Pueden ser debidos a sucesos estresantes, tensión
emocional, fatiga… Se dan en las fases 3 y 4 del sueño

Pesadillas

Sueños intensos y angustiosos que normalmente despiertan al niño o niña. Son más comunes
que los terrores nocturnos y ocurren durante el sueño REM. Se tratan con desensibilización,
implosión, imaginación encubierta…

Sonambulismo

Secuencia de comportamientos motores complejos durante el sueño de ondas lentas en el


último tercio de un ciclo de sueño. La persona sonámbula tiene los ojos abiertos y puede realizar
movimientos variados. El sonambulismo puede ir asociado a otros trastornos. La somniloquia o
hablar dormido es la disociación entre el comportamiento motor y consciente o una parasomnia
referida al hablar en voz alta durante el sueño. Puede ser bastante fuerte, variar entre simples
sonidos hasta largos discursos, y ocurrir una o varias veces durante el sueño (disociación entre
el comportamiento motor y el consciente).
TEMA 6: TRASTORNOS DE LA COMUNICACIÓN Y DEL LENGUAJE
Al bebe se le habla desde el primer día. El adulto sabe que no le entiende, pero sabe que está
aprendiendo y que en un tiempo responderá. Por el momento aprende el tono, los gestos…

LENGUAJE

El lenguaje es un medio de comunicación, un sistema organizado de signos y símbolos utilizado


por las personas para compartir significados. Es una de las características definitorias del ser
humano, de una gran importancia evolutiva. Se lleva a cabo por medio de sonidos, gestos,
escritura.

Se trata de un sistema de muy alta complejidad y su déficit puede generar graves problemas; de
hecho, está asociado a trastornos graves como la psicosis o los trastornos del desarrollo.

Componentes:

- Contenido o significado: implica conocimiento y uso de reglas (semántica)


- Uso: Reglas que gobiernan la utilización del lenguaje en cada contexto
- Forma: elementos lingüísticos que conectan sonidos y símbolos con el significado
(sintaxis, morfología, fonología)

Estos aspectos se estudian por separado, pero en el lenguaje del niño están integrados e
interrelacionados. Un niño de 5 años puede utilizar un lenguaje adecuado en todas las áreas,
excepto en la pronunciación de algunos fonemas.

Desarrollo

Para dominar este complejo sistema de símbolos llamado lenguaje, el niño debe adquirir
previamente unas capacidades y habilidades: primero, aprende a comunicar mensajes usando
sonidos y gestos, y posteriormente los sustituye por un sistema más complejo.

La adquisición del lenguaje se produce a través de un proceso:

 Etapa prelingüística (llanto, sonrisa)


 Primeras palabras (12-18 meses)
 Combinación de dos palabras
 Etapa de frases simples (24-36 meses)
 Desarrollo gramatical
 Desarrollo posterior

TRASTORNO DEL LENGUAJE EXPRESIVO

Este trastorno se caracteriza porque el niñx posee un vocabulario reducido y dificultades en los
aspectos léxicos (evocación de palabras), así como errores gramaticales (verbos, construcción
de frases complejas, uso del lenguaje…). Depende del estadio evolutivo y afecta a un 3,3 % de
los niños y niñas, disminuyendo la frecuencia conforme aumenta la edad, y la mitad de ellxs
desarrollará un lenguaje normal a los 5 años.
Es más probable en niños que en niñas, especialmente si existen antecedentes familiares, y se
correlaciona con la propensión a padecer problemas de conducta, negativismo y desatención,
así como problemas educativos y psiquiátricos. Suelen sufrir otros problemas en áreas no
lingüísticas (conducta, negativismo, atención). Para detectarlo, es importante la atención
temprana.

Etiología

- Otros factores: problemas prenatales, perinatales, períodos de pérdida de audición,


desajustes en estimulación.
- Habilidades sociales, motoras, edad mental, oportunidades del ambiente.
- Alteraciones del Sistema Nervioso.

Tratamiento

Para llevar a cabo un buen tratamiento hay que trabajar directamente en situaciones
estructuradas y de forma natural ([Link]., en el juego). Es un error entrenar aspectos lingüísticos
separadamente de los contextos; es decir, hay que incidir en la interacción con el entorno.

El niño usa el lenguaje como instrumento cuando está motivado. Por eso, más que insistir en
que el niño hable, hay que crear condiciones para que el lenguaje tenga lugar (crear
interacciones, uso del juego, contextos que tengan sentido para el niño –actividades favoritas–
…) y utilizar los principios de Aprendizaje en Habilidades Comunicativas.

Habilidades comunicativas

- Se adquieren por aprendizaje


- Su aprendizaje no se reduce a mera asociación
- Son una conducta dirigida a una meta
- Son una estrategia para obtener consecuencias reforzantes del ambiente
- Intervienen procesos cognitivos y estrategias
- Los principios de la Teoría del Aprendizaje Social subrayan la cognición y la ejecución, los
acontecimientos estimulares y las contingencias de reforzamiento,

Elementos: modelado, instrucciones, ensayo de conducta, reforzamiento, feedback.

El entrenamiento en habilidades comunicativas consiste en crear nuevas competencias.


Independientemente de por qué no ha aprendido a manejar ciertas interacciones, puede
aprender competencias efectivas si se definen con claridad. Exigen practica activa y la
generalización de las habilidades al ambiente natural recibiendo refuerzo para aumentar la
probabilidad de aprendizaje.
TRASTORNO FONOLÓGICO

La producción de sonidos y el uso adecuado del habla son el resultado de un complejo sistema
en el que intervienen diferentes habilidades, procesos y órganos. El niñx debe adquirir la forma
de producir y diferenciar los sonidos y las reglas que gobiernan el lenguaje.

Fisiología

Los primeros sonidos del niñx son de poca complejidad articulatoria. Son habituales los fonemas
(m) y (p) que son reforzados por lxs adultxs y se va generando el moldeamiento del lenguaje. Al
evolucionar, el habla requiere coordinar movimientos finos.

Fonética

Además de la estructura anatómica, cada consonante se produce con intervención de distintos


órganos (dientes, lengua, cavidad nasal, paladar…).

Fonología

El niño comienza a oír hablar sin diferenciar los sonidos de forma aislada, pero aprende a
discriminar el sonido y a asociarlo al significado. Aprende que, aunque los sonidos se parezcan,
el significado no es el mismo (tose ≠ cose)

El trastorno fonológico es la alteración del habla más común entre los 3 y los 5 años. Consiste
en la incapacidad para utilizar los sonidos del habla (evolutivamente apropiados), con errores
en la producción, utilización, representación u organización de los sonidos.

Etiología

- Retraso fonológico (errores no estables, puede emitir la silaba y no la palabra).


- Trastornos fonéticos: dislalias y alteraciones con causa orgánica (frenillo lingual,
malformaciones, labio leporino…).

Tratamiento

La terapia se debe centrar en actividades lúdicas que permitan al niño participar y descubrir, con
el objetivo último de la “comunicación”. Las sesiones deben ser dinámicas, de periodos cortos
con cambio de actividades. Se debe mirar al niñx de frente para que pueda ver y oír. Resulta
imprescindible la participación padres, en términos de juego.
TARTAMUDEO

El tartamudeo es la interrupción de la fluidez del habla, con repeticiones, prolongación de


sonidos, bloqueos, pausas inadecuadas… Se perciben signos de esfuerzo de alguna parte del
cuerpo por parte del paciente y dificultades de aparición fluctuante.

No existe base genética, pero si una “predisposición”. Los factores psicosociales que influyen en
su aparición y/o mantenimiento son una actitud negativa por parte de los padres, prestar
atención a los errores, el temor, la ansiedad…

Tratamiento

Se discute la conveniencia de intervenir antes de los 4 años, ya que es elevada la remisión


espontánea, pero los últimos estudios recomiendan la intervención temprana, siempre con
juego, invitando a que participe y comunique. Sesiones con tiempos cortos, donde el niño/a
disfrute. No grabarlo negativamente.
TEMA 7: DIFICULTADES DE APRENDIZAJE
Los problemas de aprendizaje son, como su propio nombre indica, problemas de carácter
psicopatológico, como el retraso mental, que requieren del trabajo en equipo de diferentes
profesionales (neurología, psicología, psiquiatría infantil…) y centros de enseñanza
especializados.

Las dificultades de aprendizaje son un problema para profesores y para la comunidad educativa,
son un reto que plantean un considerable número de alumnos sin déficit mental ni sensorial,
trastornos emocionales ni deprivación ambiental, que no alcanzan el rendimiento esperable en
su aprendizaje. El niñx tiene una pauta desigual en su desarrollo: puede no tener disfunción del
sistema nervioso central y no debe sus problemas de aprendizaje a pobreza ambiental.

Por lo tanto, para diagnosticar dificultades de aprendizaje, previamente hay que descartar el
déficit mental, el déficit sensorial, la deprivación ambiental, problemas emocionales, trastorno
de lectoescritura (dislexia, discalculia) y no tener un diagnóstico neurológico. El diagnóstico
deberá ser confirmado por un pedagogo/a o psicólogx especialista.

CONCEPTO

Los problemas de aprendizaje no se deben a retraso mental o a trastornos emocionales. El niño


tiene una pauta desigual en su desarrollo que puede no tener disfunción del sistema nervioso
central y que no debe sus problemas de aprendizaje a pobreza ambiental.

La sintomatología general de las dificultades de aprendizaje incluye problemas como:

- Actividad motriz: hiperactividad o hipoactividad, torpeza motora…


- Coordinación: bajo nivel
- Atención: bajo umbral de concentración, dispersión…
- Matemática: errores en seriaciones, errores de cálculo…
- Verbal: codificación/decodificación simbólica, irregularidades lecto-escritoras
- Emotividad: desajustes emocionales leves, escasa autoafirmación personal
- Memoria: dificultades de fijación, olvidos…
- Percepción: dificultad en la reproducción de formas geométricas, letras, rotaciones
- Sociabilidad: inhibición, escasas habilidades sociales, agresividad…
CAUSAS DE LAS DIFICULTADES DE APRENDIZAJE

Fisiológicas

Énfasis en la disfunción cerebral de una o varias zonas cerebrales:

- Disfunción del hemisferio izquierdo → dificultades de


aprendizaje verbal
- Disfunción del hemisferio derecho → dificultades de aprendizaje
grafomotor

La dominancia lateral (diestros o zurdos puros) tienen menos dificultad


que aquellos con lateralidad cruzada. Lo más común es que se den
problemas en los nervios que conectan ambos hemisferios: fibras que parten del cuerpo calloso,
pasando transversalmente de un hemisferio a otro.

El cerebro consta de dos hemisferios unidos porel cuerpo calloso. Cada hemisferio está
especializado en funciones y habilidades diferentes, y controla los músculos del lado opuesto.
No existe la lateralizacion 100% diestra o zurda, pero suele ser homogénea: la misma para la
mano, pierna y pie dominantes, ojos, oídos y cervicales. Algunas personas tienen lateralidad
heterogénea o cruzada, lo cual afecta a problemas/dificultades de aprendizaje.

Psicológicas

Trastornos emocionales (trauma, depresión, ansiedad…) pueden estar asociados a dificultades


de aprendizaje. Pueden ser tanto causa como consecuencia.

Importancia de factores cognitivos, estilos y estrategias de aprendizaje, niveles madurativos de


desarrollo y procesos interactivos.

Sociológicas

Aspectos familiares (déficits de estimulación temprana sensorial, psicomotora, cognitiva o


verbal), aspectos sociales (bullying…), etc. así como problemas en los periodos críticos de
maduración y escolares (despersonalización de la enseñanza, métodos inadecuados…).

PREVENCIÓN DE LAS DIFICULTADES DE APRENDIZAJE

- Investigación psicobiológica;
- Mejora de la educación temprana y del sistema educativo (metodología, masificación,
formación psicopedagógica del profesor.)
- Formación y compromiso educativo de los padres.
- Conciencia social por la educación y el ambiente ofrecidos al niño.
- Partir de un diagnóstico correcto.
- Programa de refuerzo comprensivo y adaptado al tipo de dificultades existentes.
- Controlar permanentemente la evolución de los aprendizajes.
TRATAMIENTO DE LAS DIFICULTADES DE APRENDIZAJE

- Partir de un diagnóstico correcto


- Programa de reforzamiento comprensivo y adaptado al tipo de dificultades existentes
- Controlar permanentemente la evolución de los aprendizajes
- Administrar refuerzos positivos
- Evitar el rechazo y la sobreprotección
- No prolongar el refuerzo más de lo necesario
TEMA 8: DROGADICCIÓN EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

CONSUMO DE SUSTANCIAS

Alcohol, tabaco y drogas (heroína, cannabis, drogas de síntesis, alucinógenos...)

Principal problema de países desarrollados.

Consiste en el consumo de drogas tanto legales como legales. De hecho, estas últimas son las
que tienen una mayor mortalidad.

Evaluación

Comorbilidad:

- Trastornos de la personalidad
- Depresión
- Ansiedad...
- Otros trastornos psicológicos.

El consumo de sustancias psicoactivas se ha producido en todas las épocas y culturas. En el siglo


XIX comienza a convertirse en un problema sanitario.

Hay una carencia de datos fiables sobre consumo en niños. Encontramos recién nacidos con
síndrome de abstinencia o adictos a una droga determinada.

SUSTANCIAS

Consumo, abuso, dependencia

La dependencia de sustancias es el estadio más grave.

En el abuso debemos evaluar: tolerancia, abstinencia, incremento de consumo, inutilidad del


esfuerzo, empleo de tiempo en esta actividad, abandono de otras actividades.

Abuso

- No presenta síntomas suficientes.


- Consumo recurrente que conlleva abandono de actividades y grave riesgo para la salud.
- Problemas legales y sociales.

Acceso a los niños

- Pegamentos.
- Gasolinas,
- Derivados de hidrocarburos.

Síntomas similares a la intoxicación etílica (alucinaciones y alteraciones respiratorias).


Alteraciones irreversibles.
Adolescencia

- Acceso: fenómeno frecuente.


- Aumento: alcohol, cannabis, drogas de diseño.
- La prevención no es suficiente.
- Dificultad para elaborar tratamientos eficaces.
- Lagunas científicas en cuanto a tratamiento.

EVALUACIÓN

- Dificultades en el adulto y más en el adolescente.


- Centrarnos en la entrevista.
- Cuestionarios y otros instrumentos sirven para cuantificar, confirmar, no para el
diagnóstico principal.
- Normalmente busca ayuda un familiar.
- Necesidad de ganar la confianza y la colaboración del paciente.
- Tiempo para conocer los antecedentes y los consecuentes.
- Establecer un análisis de la conducta.
- Motivación para el cambio (entrevista motivacional). Entrevista motivacional en el que
la persona detecta los pros y contras.
- Instrumentos de autoobservación (autorregistros) son muy útiles siempre y cuando
exista motivación.

Hay personalidades con mayor propensión a la adicción.

TRATAMIENTO

- Situaciones extremadamente difíciles en adultos y mucho más en niños y adolescentes.


- Especialistas en psicología infantil y en adiciones.
- Alto índice de fracaso.
- Necesidad de controlar el entorno, además de la conducta del adolescente o del niño.
TEMA 9: TRASTORNOS DE CONDUCTA
En el DSM-5 se titulan como Trastornos del control de impulsos y de la conducta. La
característica general es que las personas se expresan en una forma de conducta que viola los
derechos del resto de personas, o chocan contra las normas de la sociedad y las figuras de
autoridad.

TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE

Se presenta mediante un patrón de enfado-irritabilidad y actitud desafiante o vengativa,


durante un periodo de al menos 6 meses y que se manifiesta al interactuar al menos con una
persona que no sea su hermano/a. Los síntomas pueden presentarse en un solo contexto ([Link].,
familiar), y la generalización a otros ámbitos es un indicador de gravedad. A largo plazo puede
suponer un riesgo de problemas de adaptación en la edad adulta. Los problemas de conducta
son menos graves que en el Trastorno explosivo intermitente, ya que no se producen agresiones
a personas o animales.

Es un trastorno del comportamiento, normalmente diagnosticado en la niñez, que se caracteriza


por comportamientos no cooperativos, desafiantes, negativos, irritables y de enfado hacia los
padres, compañerxs, profesores/as y otras personas en posición de autoridad.

Las consecuencias de este trastorno son problemas en el trato con los padres, profesores/as,
compañerxs… En muchos casos, este trastorno se relaciona con una historia parental hostil.
Entre los factores de personalidad destacan problemas de regulación emocional.

TRASTORNO EXPLOSIVO INTERMITENTE

Es un trastorno del comportamiento que se caracteriza por la externalización extrema del


enfado. El DSM-5 indica que los arrebatos recurrentes reflejan falta de control de los impulsos
de agresividad. La magnitud de la agresividad durante los arrebatos es desproporcionada en
comparación con el factor desencadenante, y estos arrebatos no son premeditados ni persiguen
objetivos tangibles (no monta ese enfado para llegar a un objetivo concreto). Provocan malestar
y alteran el rendimiento académico y relaciones interpersonales. Esos arrebatos muestran
dificultad de control de impulsos.

Genera malas relaciones en el entorno y puede llevar a conductas de tipo delictivo que conduce
incluso a problemas con la ley.

Está bastante relacionado con el patrón de conducta tipo A. Este tipo de personalidad
correlaciona con los accidentes (personalidad competitiva, ya que ganar es lo único importante
y tienen un patrón de ira y hostilidad). Esa ira tan desproporcionada en su comportamiento les
genera malestar emocional y tiene consecuencias en el entorno, al mismo tiempo que supone
daño para el corazón. Dicha externalización extrema del enfado está muy cerca de ser un
trastorno.
Se manifiesta por:

- Agresión verbal o física sin destrucción (2 veces por semana durante 3 meses)
- Agresión física con destrucción (3 veces en el último año)

Los arrebatos tienen una corta duración (≤ 30 min.) e incluyen ataques verbales y/o físicos,
destructivos o no. Surgen en respuesta a una pequeña provocación, e incluso a veces sin ella.
Están asociados a angustia y alteran las relaciones interpersonales y el rendimiento general.

La edad mínima para su diagnóstico son los 6 años. Tiene alta comorbilidad con TDAH, TND, TEA
(también desencadenan arrebatos, pero menos intensos). Prevalencia de 6% en pacientes
psiquiátricos y 4% en población general (3:1 en niños). Tiene factores biológicos y genéticos, y
aparece en la infancia o la adolescencia y continua durante el resto de la vida.

Los factores de riesgo a padecer este trastorno son TDAH, Asperger, Autismo, abusos físicos,
rasgo de impulsividad…

NUEVAS PROPUESTAS DE INTERVENCIÓN (tecnología aplicada a TR. conducta)

- Tecnología móvil como propuesta para mejorar el tratamiento de niñxs con trastornos
de comportamiento disruptivo y TND.
- El modelo “Multiple Family Group” (MFG), consiste en ayudar a los padres a desarrollar
y utilizar habilidades efectivas para cambiar las conductas disruptivas problemáticas de
sus hijxs.
- Aunque resultan eficaces, se ven mermados por las dificultades a la hora de
implementar las técnicas aprendidas durante el tratamiento por parte de los padres.
- La intervención se centra en ayudar a los padres a que mejoren las habilidades
aprendidas en las sesiones y maximizar los beneficios.
- Las aplicaciones móviles (mHealth) ayudan a los padres y suponen un mecanismo ideal
para dirigir el proceso de trabajo en casa con lxs niñxs.
- Parecen ser una buena forma de dirigir las tareas de trabajo en casa.

PROGRAMA DE INTERVENCIÍN, SENSIBILIZACIÓN Y REEDUCACIÓN EN COMPETENCIAS


SOCIALES

Se trata de un plan puesto en marcha desde centros penitenciarios.

Probeco

Intervención en casos de conductas contra el medio ambiente, maltrato animal. Son delitos
realizados con algún tipo de violencia, pero no así temas de drogas o abusos sexuales. Se lleva a
cabo cuando hay una conducta contra el medio (romper una farola, un árbol). El objetivo
consiste en sensibilizar hacia una vida en comunidad conrespeto a la norma y a los demás, hacia
la consecución del bien común.

La idea es hacer reflexionar sobre la conducta delictiva adoptada, teniendo dos itineriarios:
control de la vioencia y estilo de vida positivo.
El hecho de que un chico o chica acuda a terapia (aunque lo haga para evitarse la cárcel), puede
tener una eficacia del 50%, pero tiene un 50% o más de reincidencia. Este tratamiento se lleva a
cabo con jóvenes delincuentes.

La eficacia de los programas terapéuticos reside en que enseñan nuevos modos de pensamiento
y valoración de su propia realidad y nuevas habilidades de vida –entre los que suelen
encontrarse los programas educativos y cognitivo-conductuales.

Se trata de una herramienta de tipo cognitivo-conductual, con el objetivo de incrementar la


competencia social. así, favorecer la adquisición de recursos personales clasificados en:

- Área cognitiva: perspectiva social, capacidad de reflexión, pensamiento crítico,


razonamiento abstracto, sensibilidad.
- Área conductual: habilidades sociales y de comunicación.
- Área emocional: reconocimiento e identificación de emociones, expresión emocional,
empatía y regulación emocional.

Procedimiento:

1. Desarrollo de habilidades: refuerzo positivo, modelado y moldeado.


2. Intervención sobre las cogniciones.
3. Regulación emocional: entrenar en inteligencia emocional; reconocimiento de
emociones propias y ajenas, empatía, control de la ira y ansiedad.
4. Prevención de recaídas: promover generalización de logros a otros contextos y facilitar
el mantenimiento. Entrenar en detección de situaciones de riesgo de recaída,
prevención de decisiones y respuestas de afrontamiento desadaptativas.

Actitudes:

Se incide en que la persona que participa ha hecho el mal, pero también es capaz de hacer el
bien. Para ello hay que transmitir la posibilidad de cambio, poniendo énfasis en la visión de sus
características positivas.

Mediante la aceptación se transmite la posibilidad de un cambio vital en su trayectoria, nuevo


modo de afrontar las situaciones.

Entre las habilidades terapéuticas necesarias encontramos: autenticidad, credibilidad. Deseo


genuino de ayudar y comunicación sincera. Es importante facilitar la cohesión grupal e
incremento de la autoestima. Promover la expresión emocional. Ofrecer apoyo.

Hay que aprender que la conducta no ocurre por azar o de manera inexplicable. Existe una
cadena de acontecimientos que nos llevan a actuar de una manera. Lo que hacemos depende
de nosotros y no de nuestras circunstancias, tenemos control sobre nuestra conducta.

El primer paso para entender la conducta, el comportamiento delictivo, es conocer los tres
componentes que lo forman.
Entrenamiento en control emocional

1) Reconocer las claves que indican que se van a experimentar emociones negativas: cólera,
tristeza, miedo, ansiedad, etc.;
2) Actuar para reducir la probabilidad de que la situación provoque o aumente esas emociones;
y
3) Conocer los signos fisiológicos y psicológicos de cada emoción.

Es relevante tomar conciencia de las emociones positivas. Si en tales situaciones no se dispone


de habilidades de autorregulación emocional, es probable que las emociones se disparen y el
sujeto se vea inmerso en acciones que impliquen agresiones, verbales o físicas.

Déficit emocionales y delincuencia

En estas situaciones están implicadas tanto la carencia de habilidades como interpretaciones


inadecuadas de interacciones sociales, así como una exasperación emotiva que puede implicar
una posible agresión Existe una conexión entre la vivencia de tensión y la propensión a cometer
ciertos delitos (quienes experimentan fuertes sentimientos de ira, venganza, ansia, o desprecio
a otras personas).

A. Ansiedad e ira. Un nivel moderado de activación en situaciones de conflicto es


necesario, los sentimientos demasiado fuertes, no. Diversas fuentes de tensión pueden
afectar al individuo:, imposibilidad de lograr objetivos sociales, ser privado de
gratificaciones que espera y ser sometido a situaciones aversivas.

B. Como resultado, se generan emociones como la ira o la ansiedad que dirigen su


conducta para corregir la situación.

C. Una acción correctora de la fuente de tensión es la conducta delictiva. Alivia la tensión


y el mecanismo se consolida.

Por carencia de habilidades, interpretaciones inadecuadas, excesiva activación emocional.

Estrategias para las sesiones

- Incrementar la conciencia de las emociones negativas (ira, odio, tristeza) y de las


positivas (alegría, sosiego, simpatía).
- Conocerse a sí mismo y las propias tendencias de reacción emocional y comportamental
es la base para la autorregulación emocional.
- Identificación y regulación de estados de ansiedad.
- Para aprender a reconocer cómo se desarrolla, necesita partir de conocimientos básicos
como: pensamientos que experimenta, reacciones fisiológicas y conducta asociada
- Se trabajan técnicas para disminuir la respuesta de ansiedad
- Ayudar a recordar su propia historia, situaciones en las que haya experimentado
ansiedad.
- Aprendizaje de respuestas incompatibles (respiración o relajación) experimenta
cambios en cómo se siente en situaciones similares.

Manejo de la ira
Se parte de la premisa de la normalidad de sentir enfado, pero los problemas para controlar la
ira llevan a reaccionar de manera agresiva. Personas que se sienten insultadas, despreciadas o
tratadas injustamente en sus relaciones, y estallan frecuentemente con agresividad.

Tienden a culpar a los demás de sus problemas. Se les enseña en qué consiste la ira y cuáles son
sus manifestaciones o síntomas, así, podrán identificarla y reconocer la relación que tiene con
comportamientos delictivos y sus consecuencias.

Comprender la ansiedad

Consiste en comprender qué es la ansiedad y cómo se manifiesta a nivel cognitivo, emocional,


fisiológico y conductual, así como identificar sus causas y en qué situaciones aparece y conocer
cómo se relaciona con comportamientos inadecuados

Al mismo tiempo se aprende a manejar la ansiedad en situaciones conflictivas o problemáticas


y aprender estrategias para el control de la ansiedad a nivel cognitivo, fisiológico y conductual.
Se fomenta el afrontamiento de situaciones potencialmente ansiógenas.

Reconocimiento de emociones

Consiste en aprender a reconocer e interpretar todo tipo de emociones, positivas y negativas;


cómo influyen en nuestro comportamiento; identificar la relación entre la interpretación de
emociones y el desarrollo de comportamientos antisociales y conocer emociones agradables y
desagradables

Se llevan a cabo ejercicios de autorregistro de emociones y de conocer para qué sirven las
emociones.

Pensamiento, emoción y conducta

Antes de sentir una emoción determinada hay un pensamiento, una interpretación de una
situación. Es importante entender cómo se aplica el esquema, puesto que todas las personas
antes de actuar pasarán por un proceso similar, aunque no sean conscientes de ello. Antes de
actuar experimentamos emociones.

El problema surge cuando determinadas emociones nos controlan a nosotros, principalmente


emociones desagradables como la ira, el miedo, la frustración, etc. Estas emociones son
poderosas y, si no somos capaces de regularlas, es posible que nuestra conducta no sea la
adecuada. Aprender a reaccionar de otra manera.

Mirar dentro

- Aceptación. Poner nombre a las emociones para manejarlas.


- Preguntar porqué nos sentimos así, qué lo ha provocado, y analizar lo sucedido y lo que
ese suceso ha significado para nosotros.
- Así procesamos lo sucedido, nos conocemos y manejamos nuestras emociones.

Ansiedad y comportamiento delictivo

Sentir emociones es inherente al ser humano, el problema surge cuando determinadas


emociones influyen de manera negativa en nuestro comportamiento.

El aprendizaje a alcanzar es el de la identificación de emociones presentes antes y durante la


emisión del comportamiento antinormativo. Aprender qué podemos hacer cuando nos
sentimos desbordados por emociones desagradables, evitando sus consecuencias.

¿Qué es la ansiedad? ¿Por qué se produce? ¿Qué situaciones la provocan? ¿Por qué? ¿Cómo la
sentimos?

¿Cómo sentimos la ansiedad?

Respuesta de nuestro organismo caracterizada por un incremento de las facultades perceptivas


y fisiológicas que ayudan a alcanzar un nivel de activación para hacer frente a la demanda del
entorno.

Puede darse ante la amenaza de perder un bien y tiene una función adaptativa, no siempre es
patológica. Sus componentes son: pensamientos, explicaciones que damos sobre cómo
valoramos una situación peligrosa. Se relacionan con el modo de manejar una situación de
incertidumbre.

Respuestas emocionales: sensación intensa de miedo, bloqueo, terror, indefensión.


Respuestas Fisiológicas: temblores, taquicardia, falta de aire, sudoración y nudo en el
estómago.
Respuestas conductuales: evitación de la situación temida, quedarse inmóvil.

¿Por qué se produce la ansiedad?, ¿en qué situaciones aparece?

Aparece en situaciones diversas: situaciones sociales, conducir, volar, enfrentarse a algo temido,
pero también puede estar desencadenada por motivos internos: recuerdos, pensamientos,
preocupaciones, miedo al futuro, miedo a que pase algo malo, a ser abandonado.

Se trata de un elemento importante relacionado con la conducta antisocial. Disminuye la


capacidad de pensar lo qué está sucediendo y considerar otras alternativas.

Ansiedad:

Es importante ser consciente, detectar el primer acceso de preocupación en cuanto surja;


aprender a relajarse en cuanto aparezca esa angustia; adoptar una postura crítica ante las
creencias que sustentan la preocupación con preguntas como: ¿cabe la posibilidad de que
ocurra el acontecimiento temido? ¿Es absolutamente necesario y no hay más remedio que
aceptarlo?

Si logramos desviar la atención de esos pensamientos obsesivos y ocupamos nuestra mente en


buscar otras alternativas, los pensamientos obsesivos pierden su poder persuasivo, pasan a ser
uno de muchos pensamientos posibles.
Ira y comportamiento delictivo

Ira: definida como emoción desagradable en función de su componente cognitivo, fisiológico y


conductual.

Se pretende conocer el valor adaptativo de la ira y su relación con el comportamiento


agresivo/delictivo; discriminar posibles consecuencias que se deriven de distintas actuaciones
ante una situación que provoca reacciones de ira; aprender a detectar e identificar los
pensamientos y emociones asociados a situaciones que provocan reacciones de ira; ser
conscientes de aquellas situaciones que se asocian de forma más frecuente con la ira y aprender
a identificar las situaciones y factores antecedentes o desencadenantes de reacciones de ira.

La ira está implicada en situaciones que consideramos desagradables. Las técnicas de relajación
o de control de pensamiento son herramientas útiles para diferentes situaciones vitales, pero,
es imprescindible ponerlas en práctica a diario.

¿Qué es la ira? (definición común)

Experimentamos muchas emociones (alegría, tristeza, temor, incertidumbre, furia, etc.). La ira
es una emoción necesaria para la supervivencia, nos ayuda a defendernos ante situaciones que
consideramos injustas. Cumple una función adaptativa, ayudándonos a reaccionar o
defendernos, reportándonos aumento de energía. Sentir ira no es malo, pero sí que se desborde
o se dirija de forma desmedida hacia otros.

Situaciones que provocan ira (componente de injusticia)

A veces nos enfurecemos sin saber por qué. Ante estas situaciones, algunas personas ocultan su
ira en lo más profundo, reprimiendo la ira (dolor de cabeza o estómago , sentirnos mal con
nosotros mismos).

No es bueno soltar la ira de modo descontrolado, pero también es dañino esconderla. Lo más
favorable es encontrar una manera de liberarla sin herir a nadie (incluido uno mismo).

Surge cuando no sabemos resolver situaciones importantes de nuestra vida que por su
contenido emocional son relevantes y las respuestas pueden ser desproporcionadas, generando
consecuencias negativas para nosotros y los demás.

Gestionar la ira:

- Aprender a identificarla. En qué situaciones aparece, cómo la manifestamos y sus


consecuencias.
- Recordar esquema A-B-C (acontecimiento activador, sistema de creencias,
consecuencias).
- Toda emoción puede aumentar o disminuir en función de cómo interpretemos la
situación.
- La persona pueda tener la sensación de que “se calienta rápidamente”, pero no es
instantáneo. Comienza con niveles bajos de malestar o irritación y aumenta hasta
estallar.
- Cuando algo no sale como esperamos, nos sentimos agredidos, o creemos que algo es
injusto.
- Dependiendo de la interpretación se desencadenarán reacciones emocionales y
comportamentales.

La escalada de la Ira

Si mantenemos nuestro malestar e irritación en un nivel bajo podemos manejarlo con mayor
facilidad. Si imaginamos esta emoción como un termómetro de 1 a 10, el enfado está entre 1-4.
Aquí podemos controlar lo que pensamos, decimos y hacemos. La ira es un enfado
incrementado, superaría 7. Resulta difícil manejarla y se producen situaciones con alto grado de
malestar.

Para comprender la respuesta hay que entenderla como un proceso en espiral: creemos que el
suceso negativo provoca directamente la ira. Lo que nos enfada es lo que interpretamos sobre
lo ocurrido, y las respuestas que desplegamos después, que aceleran la escalada de ira. Los
pensamientos hacen que la tensión corporal vaya creciendo, al igual que el enfado. Detectar los
primeros indicios para actuar en los niveles iniciales del proceso. Si no actuamos, es más difícil
de controlar.

El enfado se transforma en ira cuando tenemos pensamientos negativos distorsionados,


pensamos lo peor y nos los repetimos. Resulta complicado detallar TODOS los motivos de
nuestros enfados, aunque normalmente tienen en común que interpretamos una situación
como ofensa (hacia nuestra integridad física o psicológica), reaccionamos como si fuera un
ataque real, sintiéndonos víctimas de la situación.

Mitos sobre violencia e ira

La ira y la violencia son naturales (innatas en todo organismo).

→“Nuestra ira se reduce si la descargamos de manera abierta”:

Expresar la ira de manera abierta, verbal o físicamente, origina más violencia. Desfogar la ira
suele reforzarla y fortalecerla. Efecto multiplicador. La práctica y el entrenamiento hacen que
mejoremos, en lo que sea. Cuanto más practiquemos la expresión de la ira, mejor nos
enfadaremos.

→“La ira nos ayuda a conseguir lo que queremos”:

No es falso, pero lo conseguimos temporalmente y mientras estemos presentes. No es respeto,


es miedo,

→“Pensar en nuestro pasado nos ayuda a disminuir la ira”:

Si nos centramos en lo malos que fueron nuestros padres o lo mucho que me pegaron sólo
conseguiré sentir más rencor hacia ellos. No podemos cambiar lo que nos ocurrió, pero podemos
transformar la emoción.

→ “Son los demás los que me enfadan”:

Si realmente fueran las situaciones las que nos sacaran de quicio todos reaccionaríamos igual
ante las mismas conductas.

→“Conviene tomarse un tiempo muerto cuando nos enfademos”:


Puede ser útil siempre que revisemos por qué nos hemos enfadado y si después del tiempo
muerto retomamos la cuestión, la hablamos e intentamos llegar a un acuerdo entre las partes
implicadas. Pero si sólo nos tomamos tiempos muertos huyendo de la situación, lo único que
vamos a conseguir es aplazar el problema y que los que nos conocen piensen que con nosotros
“no se puede hablar”.

→“La ira se reduce si consumimos alcohol u otras drogas”:

El consumo de sustancias puede potenciar y agravar la intensidad y consecuencias negativas de


nuestras reacciones. El alcohol genera comportamientos de desinhibición emocional y
comportamental.

¿Cómo puedo manejar (no controlar) mi ira?

- Reflexionar sobre diferentes modos de gestionar adecuadamente la ira, estrategias.


- Técnicas centradas en el control de la activación fisiológica que nos provoca la emoción
de ira.
- Técnicas que ayudan a controlar pensamientos que favorecen la escalada de la emoción.

Técnicas de reestructuración cognitiva

Autoinstrucciones

La emoción se forma dependiendo del pensamiento, de nuestro diálogo interno.

Nos hablamos, nos damos ánimo, nos cuestionamos, nos decimos cómo tenemos que hacer las
cosas. Esa habilidad la podemos utilizar cuando sentimos una emoción no deseada como la ira.
Darnos instrucciones que nos ayuden a no empeorar las cosas y a controlarnos. Mensajes claros
y detallados: auto-instrucciones.

El autorrefuerzo

Capacidad para premiarse por la realización de una conducta. Pensar cosas que resulten
gratificantes (lista de premios por hacer algo). Premios/refuerzos a los que se tenga acceso y no
tengan consecuencias negativas.

A la hora de darnos un premio, es importante que lo hagamos lo más rápidamente para que
tenga efecto, autoverbalizaciones o premios tangibles.

Distorsiones cognitivas

Distorsión Primaria: El vínculo entre conducta antisocial y esquemas egoístas puede favorecer
el juicio moral. El individuo cree que es un ser superior, con privilegios y derechos innatos, de
tal manera la satisfacción de sus necesidades o deseos es primordial.

Egocentrismo: Se orienta hacia sí mismo, “cree que lo sabe todo”, sólo considera sus opiniones,
expectativas, necesidades, sensaciones inmediatas y deseos. Puede ser escasamente
considerado o descarta el punto de vista de los demás. El individuo ve al mundo como un sitio
en el que la gente no lo respeta y tratan de humillarle, volviéndose propenso a la violencia
cuando se siente amenazado.
Distorsión secundaria: A partir de la actitud egocéntrica, los infractores desarrollan
racionalizaciones protectoras o distorsiones secundarias. El individuo puede reducir el estrés
que le producen la empatía y la disonancia cognitiva y otros tipos de estrés, como la humillación,
y preservar la autoestima y orientación primaria, marcadamente egoísta. “culpar a los demás”,
“minimización”. El individuo antisocial tiende a culpar a otros de su comportamiento. Estrategia
para regular las interferencias afectivas, como justificaciones. Desacreditar a la víctima con
calificativos despectivos o deshumanizantes.

Asumir lo peor: “Atribución de intenciones hostiles a otras personas, considerar el peor


escenario posible como si fuese inevitable o verlo como malo permanentemente y asumir que
es imposible lograr mejoras en el comportamiento de uno o de los demás; en niveles extremos:
desconfianza en las intenciones de los demás y convicción de que todos los esfuerzos para actuar
moralmente son innecesarios.

Pensamiento y emoción

- Pensamientos positivos: sentimientos elevados, dar felicidad, buenos deseos, virtudes,


respeto, etc.
- Pensamientos negativos: defectos de los demás, fracaso, falta de autoestima, ira,
frustración, preocupaciones y miedos.
- Pensamientos neutros: funciones corporales, comer...

Los pensamientos pueden generar afectos positivos, negativos o neutros. Todo pensamiento
crea un efecto sobre el otro y sobre el entorno. Si has tenido un pensamiento positivo te sentirás
contento y relajado. Imagina que en ese momento tu amigo te recrimina, difícilmente vas a
responder con un insulto. Si has tenido un pensamiento negativo que te ha llevado a
experimentar una sensación de ira, lo probable será que respondas de mala manera.

Consecuencias de mis pensamientos

Los pensamientos positivos y negativos afectan a nuestra forma de sentir y de actuar, pero, ¿qué
consecuencias puede tener un pensamiento positivo?, ¿y uno negativo?

Vuestro pensamiento es un filtro que usáis para interpretar todo lo que os sucede, y esas
interpretaciones influirán en las emociones, haciendo que os sintáis de un modo u otro. Es el
pensamiento el que determina si, tras un acontecimiento, sentís ira descontrolada o un enfado
moderado.

Pensamiento racional

Basado en la probabilidad, son ideas relativas, pueden ocurrir o no, pero tienen base cierta. Se
expresan en forma de preferencias y deseos. Por ejemplo: “Me gustaría que mi pareja me
acompañara a esta fiesta”, “me gustaría que mi hijo no se ponga esa ropa”, “preferiría no tener
que cumplir este programa”, etc.

Si los deseos no se alcanzan puede surgir tristeza o decepción pero esto no impide a la persona
el logro de nuevas metas o deseos.
Pensamiento irracional

Creencias de carácter absoluto y dogmático (Todo/nada, Siempre/nunca, pensamiento


catastrófico, absolutista, irrealista). Las expresamos en forma de exigencia: debería de..., tengo
que...

Si no logramos nuestro deseo las emociones pueden ser negativas: cólera, depresión, sentido
de culpa, ansiedad. Estas emociones pueden influir en el logro de otras metas a corto y medio
plazo. La frustración de no lograr lo que creo puede generar sufrimiento, culpa, conducta de
aislamiento, ansiedad, depresión, abuso de sustancias

Estos pensamientos nos llevan a consecuencias autodestructivas que interfieren con nuestra
supervivencia y bienestar: Deberían pagarme más, no me valoran, si no quieren pagarme más
cojo el dinero de la caja. La gente tiene que tratarme con el respeto que merezco, si me miran
mal se merecen una paliza.

Se basa en juicios, deseos y creencias en lugar de en hechos. Hacen que me empeñe en


mantener mi postura a pesar de saber que estoy equivocado. Provocan que defienda mi postura
a partir del autoritarismo y la imposición. Solo se tiene en cuenta los hechos que los apoyan y
no los que los contradicen. Exagera las consecuencias negativas de una situación.

No ayuda a que me consideren como una persona madura y digna de confianza: me hace vivir
fuera de la realidad y me aleja de los demás.

Las exigencias

Creencias irracionales, mantenidas de forma rígida e inflexible, sobre cómo debería ser uno
mismo, otros o la vida. Suelen relacionarse con los valores, con creencias personales sobre lo
que consideramos bueno, importante y valioso (consecución de ciertas metas, justicia, amistad,
monogamia...).

Esos valores serían correctos si los adoptáramos como preferencias o si los aplicamos sólo a
determinadas circunstancias. Lo que los hace problemáticos es su rigidez y su carácter
coercitivo. Cuando no se cumplen, reaccionemos sintiendo ansiedad, culpabilidad o ira, al
pensar que no podemos soportarlo y que el responsable es un ser indigno y condenable.

Las exigencias hacia nosotros mismos suelen llevarnos a comportamientos inhibidos, mientras
que las exigencias hacia otros favorecen las conductas agresivas.

Catastrofismo:

Tendencia a percibir o esperar catástrofes sin motivos razonables para ello. Cuando alguien
recibe una crítica por algo y reacciona pensando que el otro le odia, que todos le rechazan o que
es un inútil.

También consiste en temer lo peor, exagerar la posibilidad de que ocurra lo temido o las
consecuencias negativas que tendría si ocurriese. Minimizar los aspectos atenuantes del
problema y nuestra capacidad para afrontarlo.
Muchas veces empieza con la frase: "Y si..." Está relacionado con las exigencias. Cuando no se
cumple lo que exigimos, podemos reaccionar pensando y sintiendo que se trata de algo terrible
y catastrófico.

Racionalización

Tendencia a minimizar o negar nuestros problemas o nuestros derechos. Puede concretarse en


pensar (y sentir y actuar congruentemente con ello) "no me importa", "paso", etc., cuando, en
realidad, son cuestiones importantes para nosotros.

Posición opuesta a las exigencias y al catastrofismo, que también obstaculiza la capacidad de


relacionarnos con los demás. Similar al comportamiento del avestruz.

Distorsiones cognitivas

O errores mentales: “herramientas de interpretar” la realidad. Su función es ajustar lo que


sucede a las creencias sobre nuestra “realidad imaginada”, para que resulten congruentes con
ésta.

Tienen función de adaptación y conservación, pero pueden perpetuar esquemas disfuncionales.


Para crecer como personas, cambiar y mejorar es necesario ser conscientes de los errores de
nuestro pensamiento, confrontarlos y crear una visión más realista de lo que nos sucede.

Estos pensamientos automáticos están arraigados a los esquemas o creencias básicas de las
personas. Si realizamos un ejercicio de cuestionamiento profundo de estos pensamientos
irracionales ganaremos en autocontrol y bienestar.

- Egocentrismo: “Cree que lo sabe todo”, sólo considera sus opiniones, expectativas,
necesidades y deseos. Se descarta el punto de vista de los demás. Personas impulsivas
que actúan a su antojo.
- Leer el pensamiento: Cree saber qué sienten los demás y por qué se comportan de la
forma en que lo hacen, sin basarse en los hechos ni en la lógica.
- Personalización: Pensar que todo lo que la gente dice o hace es una forma de reacción
hacia nosotros. Tendencia para asumir una responsabilidad excesiva sobre los
acontecimientos negativos.
- Filtraje: magnifica rasgos negativos (o positivos) y no percibir o desvalorizar aspectos
discordantes.
- Razonamiento emocional: Se cree en algo sólo porque lo sentimos así. Sientes odio
hacia alguien y concluyes que es odioso.
- Sesgo confirmatorio: Se recuerdan sesgadamente para que "encajen" ideas
preconcebidas.

Debate racional

- Técnica para controlar las distorsiones.


- Pararnos a pensar en una determinada idea, analizarla y ver si está basada en
información objetiva.
- Si no es así, buscaremos una idea alternativa que sí esté basada en hechos objetivos y
por tanto nos sea más útil en nuestra vida cotidiana
- Criterios de racionalidad. Nuestras creencias y valores pueden estar limitando nuestro
desarrollo y bienestar y el de las personas que nos rodean. Esfuerzo para reflexionar y
distinguir entre los pensamientos racionales de los irracionales.

Modificación de los pensamientos distorsionados

Los pasos para llevar a cabo un debate racional son los siguientes:

- Detección de la idea errónea.


- Búsqueda de argumentos a favor de la misma.
- Debate sobre esa idea aplicando los criterios de racionalidad.
- Identificación de las distorsiones cognitivas e ideas irracionales en juego.
- Elaboración de un nuevo pensamiento adaptativo

La detención del pensamiento

Técnica que se basa en el hecho de que un estímulo potente atraerá la atención sobre él,
haciendo que se deje de prestar atención a los pensamientos negativos. Ese estímulo potente
puede ser un acto sencillo, una palabra, etc. que debemos determinar.

1. Identificar la aparición de estos pensamientos: darnos cuenta de que estamos invadidos


por pensamientos recurrentes y negativos en un momento determinado. Detectarlos a
través del malestar emocional que generan
2. Expresarlos verbalmente.
3. Aplicar una señal de detección: conducta que paraliza el proceso, puede consistir en una
frase (“decir basta”), en un determinado comportamiento (“pellizcarnos”), etc.
4. Generar pensamiento alternativo y realizar tarea distractora

Otras técnicas útiles para manejar el pensamiento...

- Respiración.
- Relajación: Centrar la atención en el estado de relajación, por lo que bloqueamos el
pensamiento negativo. No todos los métodos de relajación son buenos para todos.
Habrá personas a las que ciertos métodos de relajación les alteren.
- Autoinstrucciones: Detener el pensamiento negativo mediante otro positivo que sirve
de guía para manejar esa situación.
- Autorrefuerzo: Nos damos un refuerzo verbal (“lo has conseguido, eres genial”).

Empatía

Capacidad de ponernos en el lugar del otro. Detenernos y pensar cómo nos sentiríamos si
estuviéramos en la situación que otro está viviendo.

Debemos considerarla como un constructo extremadamente amplio, complejo y


multidimensional de difícil definición. Pieza clave en el funcionamiento emocional del individuo,
relacionada con la Inteligencia Emocional.

Existe una fuerte relación entre empatía cero o falsa empatía (psicopatía) y conducta delictiva.
Un aspecto al que debemos prestar atención es la anulación controlada de la empatía por parte
del delincuente. Una característica relevante de la empatía es el reconocimiento del sufrimiento
de otro. Si ésta primera etapa no se produce, debido a percepciones distorsionadas del
delincuente sobre la víctima, todo el proceso involucrado en la empatía es anulado por el sujeto.

No estaríamos hablando de un déficit de empatía como rasgo estable, sino de una anulación
controlada de la capacidad (números en campos de concentración).

Importancia de adquirir preocupación empática de los participantes como antídoto de la


conducta delictiva.

Impulsividad

Tendencia a no recapacitar.

- Impulsividad funcional: tendencia a tomar decisiones rápidas cuando la situación


implica beneficio personal (personas activas y rápidas en procesamiento).
- Impulsividad disfuncional: tendencia a tomar decisiones irreflexivas en situaciones en
las que esta estrategia no es óptima, con consecuencias negativas.

Es desadaptativa si conlleva impaciencia, constante búsqueda del riesgo y el placer, necesidad


de recompensa inmediata, dificultad para analizar consecuencias y agresividad. Las personas
delincuentes presentan problemas para controlar su propio comportamiento.

Está implicado tanto la carencia de habilidades sociales como las creencias de las personas.

Incrementar en la persona la conciencia de las emociones negativas y positivas poniendo


ejemplos de cuándo ha sentido una ira moderada, intensa, etc. conocerse a uno mismo y las
propias tendencias de expresión emocional.

También se trata de identificar o regular esos estados de ira o ansiedad. Para aprender a
reconocerlos se necesita partir de cosas básicas como pensamientos recurrentes que
experimento (los demás son tontos), reacciones fisiológicas ente ese pensamiento y conducta
asociada.

Se trabaja sobre la propia historia, situaciones en las que se ha experimentado ansiedad e ira.
También se trabaja en aprendizaje de respuesta incompatibles para que en el día a día se pueda
aplicar esa técnica.

Se parte de la idea de que es normal sentir enfado. Pero los problemas para controlar la ira
llevan a reaccionar de manera agresiva. Otra característica es culpar a los demás de sus propios
problemas. hay que trabajar en enseñarkes en que consiste la [Link] ira es desagradable para
nosotros, pero si dejamos que se agrande también es desagradable para los demás.

Sentir ira no es malo pero sí que se desborde o dirija hacia otros.

Las situaciones de ira tienen como factor común que haya una situación de injusticia. Aunque a
veces nos enfadamos sin saber por qué. Pero reprimir la ira no es bueno, pero tampoco
expresarla de una manera descontrolada. Tenemos que encontrar una manera de liberarla sin
herir a otros, y surge cuando no sabemos resolver situaciones importantes de nuestra vida.
TEMA 10: SEXUALIDAD INFANTIL - ASPECTOS
PSICOPATOLÓGICOS
Características

En la infancia, se tiene una vivencia difusa del deseo sexual (es un deseo latente, según el
psicoanálisis). Se desarrolla la conciencia de pertenencia a un grupo y una identidad sexual, pero
esta es vulnerable y moldeable (plasticidad). La infancia es una etapa de la vida que se
caracteriza por la curiosidad, la exploración, la observación y el descubrimiento. Lxs niñxs,
jugando y experimentando se van conociendo a sí mismxs al mundo que les rodea. Advertencias
de prohibición, culpa. Esta estructura de la sexualidad infantil es cambiante y en continuo
desarrollo evolutivo.

El desarrollo de la sexualidad ocurre paralelamente al de la afectividad, con la que interactúa


permanentemente. El propio desarrollo de la personalidad conlleva el desarrollo de una
sexualidad plena, y los padres/madres y el contexto son decisivos, aunque también intervienen
factores biológicos, psicológicos y sociales. En la infancia, el comportamiento sexual del niñx le
permite desarrollarse y adaptarse a su entorno mediante el conocimiento de su cuerpo y el de
las otras personas, la repetición de conductas que le producen placer y bienestar y la imitación
del comportamiento de otrxs niñxs y adultxs.

El desarrollo de la sexualidad infantil facilita la asignación de un significado a sus experiencias,


sentimientos y sensaciones, el descubrimiento de similitudes y diferencias entre cuerpos, y que
tocar y acariciar su cuerpo le produce placer. Además, se toma conciencia de la pertenencia a
determinado sexo, incorporando roles y comportamientos (imitación) de otrxs.

Las motivaciones de la sexualidad infantil no tienen nada que ver con la sexualidad que se
manifestará en la pubertad, ni con la sexualidad adulta. Como cualquier capacidad, se desarrolla
con el tiempo y requiere un entorno de afecto y respeto que facilite la maduración y el
aprendizaje, y ayude al niño a conocer su cuerpo, la intimidad, el afecto y el respeto.

Actitudes de reproche o castigo cuando manifiesta curiosidad o ganas de reproducir sensaciones


de placer pueden tener una influencia negativa en el desarrollo psicosexual. Por su nivel de
maduración y conocimiento, el niñx no tiene capacidad de realizar prácticas sexuales que
requieren entendimiento adulto. De hecho, si un niñx manifiesta conductas seductoras, es
porque imita el comportamiento de personas adultas de su entorno o que ha visto por la
televisión, etc., o porque ha sufrido algún tipo de abuso sexual.

En la infancia es importante aprender a reconocer las conductas que indican abuso y violencia,
y para ello el niñx tiene que poder identificar las situaciones que le provocan malestar (dolor,
vergüenza, culpa…), y si alguien invade su intimidad o atenta contra su integridad (física o
emocional) debe saber asociar sus emociones desagradables a que la situación es perjudicial y
a que se encuentra en peligro, para pedir ayuda.

Los comportamientos sexuales propios del desarrollo sexual en la infancia suelen producirse
entre niñxs que se conocen, de la misma edad y altura, con poca frecuencia y de forma
voluntaria. Estos comportamientos son fáciles de redirigir. Los signos que deben alertar son:

- Masturbación compulsiva
- Conductas de seducción
- Conductas propias de la sexualidad adulta
- Interés sexual por niños o niñas más pequeñxs
- Interés excesivo por la pornografía
- Conocimientos sobre sexualidad impropios de su edad
- Lenguaje sexual explícito propio de mayores.

Hasta los 3 años de vida, la anatomía y fisiología sexual están definidas (niño, niña o intersexual),
la fisiología del placer sexual está desarrollada (descubre esta capacidad y se autoestimula), se
descubre el cuerpo y el entorno a través de los sentidos y las sensaciones se reconocen como
agradables o desagradables, y se relacionan con sentimientos de seguridad o inseguridad.

Entre los 3 y los 6 años, aparece interés por el propio cuerpo y por el de lxs otrxs, y por exhibir
abiertamente el cuerpo (levantarse la ropa, querer ir desnudxs), mirar el cuerpo de otras
personas… se descubre el cuerpo como fuente de placer y aparece la masturbación como
conducta natural (tocarse, restregarse con objetos…) ocasionalmente en presencia de otrxs; y el
interés por explorar el cuerpo de otros (tocar los pechos de su madre o de otras mujeres…).

También entre los 3 y los 6 años se llevan a cabo conductas sexuales de imitación de adultos,
familiares, animales… y aparecen celos hacia las figuras materna o patera, o hacia otros
familiares. Se da curiosidad y deseo de saber y de interpretar y realizan preguntas sobre
diferencias anatómicas, el origen de los bebés, las formas de vestir, el significado de las
conductas sexuales y elaboran sus propias teorías. Se consolida la identidad sexual y la identidad
de género.

Entre los 6 y los 10 años, continúa el interés por el propio cuerpo y por el de lxs otrxs como
fuente de placer; les gusta mirar cuando una persona está desnuda y exploran los genitales
jugando con niños o niñas de su misma edad (juegan a ser pareja, a madres y padres, a médicos,
a “yo te muestro y tú me muestras”, a peleas, a hacerse cosquillas…) y siguen masturbándose
(tocándose, restregándose con objetos), generalmente en privado. También continúa la
curiosidad y el deseo de saber e interpretar, pero si interpreta que la sexualidad es un tema tabú
oculta las expresiones de sexualidad y disminuyen las preguntas, o deja de hacerlas. Se interesan
por el material de contenido sexual a través de los medios de comunicación.

Hablan sobre los genitales y otras partes que considera privadas, y repite palabras relacionadas
con partes íntimas, al aprender que forman parte de un lenguaje “prohibido”. Se agrupan en
función del sexo (niños | niñas) y empiezan a sentir atracción, se dan los primeros
“enamoramientos”, donde experimentan con carias, tocamientos… imitan lo que observan
(darse la mano, darse besos).

Conceptos clave

- Sexo: macho y hembra (concepto biológico)


- Género: masculino y femenino (concepto lingüístico de construcción cultural: roles,
estereotipos)
- Identidad de género: sentido individual de ser macho o hembra, que se consolida en
torno a los 3-4 años.
DISFORIA DE GÉNERO

Es un tema antiguo, pero cada vez aumentan más los diagnósticos debido al uso de internet, la
mayor visibilidad de las personas transexuales y la desaparición gradual de la estigmatización.

En el DSM-5, la disforia de género divide en niños por un lado, y adolescentes y adultos por otro;
y se explica como una incongruencia entre el sexo que se siente y el que se le asigna, con una
duración mínima de 6 meses. La incongruencia sobre el género no es una patología en sí, pero
sí que lo son los problemas psicológicos y el malestar que esta incongruencia ocasiona a la
persona. Se asigna el diagnóstico a quien siente una disforia significativa o distrés por la
discordancia entre su identidad de género y el sexo (criterios biológicos), con el que no se
identifica. La disconformidad no constituye una enfermedad mental. El elemento crítico es la
presencia de malestar clínicamente significativo.

No debe confundirse con transexualidad ni con travestismo. La disforia en la infancia no


necesariamente continúa en la edad adulta.

El DSM divide la disforia de género en dos apartados 1) niños y 2) adolescentes y adultos.

La disforia de género en niños debe cumplir 6 de las siguientes características:

1. Poderoso deseo por ser del otro sexo


2. En niños, preferencia por el travestismo o por simular atuendo femenino
En niñas, fuerte preferencia por vestir solo ropa masculina y resistencia a vestir ropa
femenina
3. Preferencias marcadas y persistentes o fantasías por pertenecer al otro sexo
4. Preferencia por juguetes, juegos o actividades habitualmente utilizados o practicados
por el sexo opuesto
5. Preferencia por compañeros de juego del sexo opuesto
6. En niños, gran rechazo a juguetes, juegos y actividades típicamente masculinos,
evitación de juegos bruscos
En niñas, fuerte rechazo a los juguetes, juegos y actividades típicamente femeninos
7. Disgusto con la propia anatomía sexual
8. Fuerte deseo por poseer los caracteres sexuales tanto primarios como secundarios,
correspondientes al sexo que se siente.

El problema va asociado a malestar clínicamente significativo o a deterioro en lo social,


escolar u otras áreas.

La disforia de género en adolescentes y adultos debe cumplir dos o más de las siguientes
características:

1. Marcada incongruencia entre el sexo que se siente y sus caracteres primarios y/o
secundarios
2. Fuerte deseo por desprenderse de los caracteres sexuales primarios y/o secundarios
3. Fuerte deseo por poseer los caracteres sexuales correspondientes al sexo opuesto
4. Fuerte deseo de ser del otro sexo (o de un sexo alternativo distinto del que se le asigna)
5. Fuerte deseo de ser tratado como del otro sexo (o de un sexo alternativo distinto del
que se le asigna)
6. Fuerte convicción de que tiene sentimientos y reacciones típicos del otro sexo

El problema va asociado a malestar clínicamente significativo y/o a deterioro en lo social, labora,


escolar u otras áreas importantes del funcionamiento. Se debe especificar si se da con trastorno
del desarrollo sexual (p.e., trastorno adrenogenital congénito como hiperplasia adrenal
congénita o síndrome de insensibilidad androgénica).

Trastornos asociados

- La imagen corporal es un aspecto fundamente en las personas con disforia de género


- Manifiestan un fuerte deseo de cambiar sus caracteres sexuales primarios y/o secundarios
- Un ideal de belleza cobra cada vez más importancia, pudiendo incrementar la insatisfacción
corporal
- La disforia de género causa angustia, y en algunos casos depresión
- En algunos casos autolesiones e ideación suicida (con o sin intentos suicidas)

Sobre todo, aparecen estos problemas cuando el niño/a o adolescente no consigue etiquetar su
problema.
TEMA 11: ABUSO SEXUAL INFANTIL
El abuso sexual en la infancia es una vivencia traumática que deja secuelas que pueden durar
para toda la vida y puede generar diversas patologías, siendo el TEPT el más frecuente. Se trata
de actividad sexual con un/a menor (con o sin penetración, tocamientos o acto sexual sin
contacto); contacto manual u oral de los genitales, acompañado por una fuerza o amenaza, y
puede ser de forma directa o con ropa; exhibicionismo, exposición del niñx con el fin de
prostituirlo u obtener pornografía infantil. Se considera abuso también el contacto entre un/a
adolescente y un niñx, si existe una diferencia de 5 años de edad.

Los abusos sexuales infantiles son una experiencia perjudicial que puede acarrear numerosos
traumas y trastornos, que pueden prevalecer hasta la edad adulta. En los últimos años han
aumentado las denuncias por abuso sexual infantil, pero esto no se debe a un incremento real
del número de casos, sino a un mayor conocimiento del problema y a la voluntad de denunciar
ante una sospecha fundada.

El abuso no es un trastorno sino una conducta reprobable en la que la víctima sufre


sintomatología traumática.

Como profesionales, lo más probable es que nos encontremos con situaciones en las que
sospechemos que hay un abuso. El niño vendrá por bajo rendimiento académico, autolesiones,
o conductas extrañas, en las que a lo largo de la consulta podrá aparecer una sospecha de abuso.
Es decir, no se nos va a presentar como “niño viene a consulta por haber sufrido abuso”.

Síntomas y signos de abuso

Signos físicos

- Conducta hiper-sexualizada, exhibicionismo, agresiones sexuales a otros niños…


- estrés, trastornos del sueño,
- baja autoestima, problemas cognitivos
- enuresis secundaria,
- Dependencia de sustancias: alcohol, tabaco, drogas, que utilizan para evadirse,
- Bulimia nerviosa, depresión, trastorno de pánico, estrés postraumático,
- Comportamientos sexuales de riesgo,
- Autolesiones, suicidio

Efectos a corto plazo

Niñxs y adolescentes víctimas de abuso presentan mayor riesgo de desarrollar problemas


interpersonales y psicológicos, como deprsión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático,
trastornos somáticos, conductas regresivas…

Evaluación

Se trata de un diagnóstico difícil, ya que normalmente no hay pruebas médicas y solo se cuenta
con el testimonio de la víctima (fiabilidad). Existen guías y protocolos sobre cómo realizar la
entrevista (COPPA realizó una campaña de sensibilización y cuenta con materiales disponibles).
En general, las víctimas siguen un patrón común: guarda silencio, niega… y posteriormente
revela, se retracta… Las reacciones de lxs niñxs ante un evento así varían considerablemente:
pueden no presentar problemas inmediatos y desarrollarlos después, y al contrario.
Para la entrevista, conviene buscar un ambiente cómodo y amistoso, ya que en los primeros
momentos reduce el olvido. El olvido hace que el niñx sea más sugestionable si se le presenta
una información capciosa. El entrevistador/a debe barajar varias hipótesis, y es recomendable
grabar las sesiones (esto reduce el número de entrevistas) y usar muñecos anatómicos.

Evaluar: problemas evolutivos, depresión, TEPT, riesgo de suicidio, culpabilidad, autolesiones,


problemas sociales, agresividad, autoestima.

Se le puede pasar una lista de Verificación de la Regulación Emocional, The Child Behavior
Checklist (aplicado a padres de hijxs víctimas de abuso sexual), un listado de comportamientos
problemáticos, inventarios de depresión o ansiedad para niñxs y/o adolescentes…

Investigación

Se han realizado múltiples estudios según las características del abuso, de la víctima, del
entorno… Es una situación compleja con múltiples variables, especialmente las personales.

Tratamiento

Caballo, E. y Simón, M. A. “Manual de Psicología Clínica Infantil y del adolescente (trastornos


generales)”. Pirámide.
T. 12: DUELO EN NIÑXS Y ADOLESCENTES

CONCEPTO

El duelo es una reacción “normal” a la pérdida. Suele conllevar sentimientos de negación, rabia,
desconcierto, desadaptación, tristeza… Esos sentimientos y síntomas pueden perdurar mucho
tiempo o resolverse en pocas semanas. El concepto de “duelo” se utiliza para toda situación de
pérdida: personas, vivienda, ciudad, objeto de valor sentimental, adicciones, etc.

El DUELO NORMAL o DUELO NO COMPLICADO genera culpa y autorreproche, que suelen ser
irracionales; es común la ansiedad, la rabia, la inseguridad o el pánico, sensación de soledad,
fatiga, apatía, shock (más común en los casos de muerte repentina), adormecimiento,
embotamiento (ausencia de sentimientos: “no logro sentir nada”). Reacciones habituales en el
duelo normal son también la tendencia a “regresar” (regresiones), sentirse incapaz de vivir sin
esa persona, etc.

Manifestaciones psicológicas

Algunas de las fases por las que pasa una persona en proceso de duelo son:

- Evitación: no aceptar la pérdida. Esta fase de negación es terapéutica, como una anestesia
emocional; es habitual la incredulidad (no se lo cree), la confusión y desorganización
cognitivas… Puede darse una aceptación intelectual pero no emocional (negar las
respuestas emocionales).
- Confrontación: se reconoce la pérdida, pero permanece en cierto modo la negación.
Surgen nuevas reacciones de rabia, enfado, tristeza, culpa… y pueden experimentar pánico
y ansiedad. Es muy común en el momento de despertar (darse cuenta y afrontar un nuevo
día).
Se dan síntomas y signos de depresión: introversión, apatía, disminución de la energía
(agotamiento), regresiones, dependencia e impotencia.

Manifestaciones fisiológicas o signos

Son problemas alimenticios (pérdida o exceso de apetito), perturbaciones gastrointestinales,


problemas de sueño (al inicio, despertares tempranos, interrupciones…) y sueño no reparador,
llanto incontrolable, respiración entrecortada, cansancio, sensación de pesadez, “nudos” en la
garganta, palpitaciones, tensión, inquietud…

Los síntomas del duelo pueden ser:

- Físicos: vacío en el estómago, bloqueo de garganta o pecho, respiración corta, debilidad,


falta de energía.
- Cognitivos: no entender que la aceptación es un trabajo, ya que el duelo es un trabajo
que requiere participación activa, elaboración.
- Psicológicos: despersonalización, evitación, negación, incredulidad… la pérdida es
reconocida pero se niega la respuesta emocional.
Concepto de muerte en el niño

Depende en gran medida de los patrones de sus procesos mentales, de las fuentes disponibles
en su medio en esta etapa crucial del desarrollo. El niñx preescolar no ha desarrollado todavía
el concepto de “límite de tiempo”, por lo que no entiende la muerte como un final, e incluso la
niega (como en sus juegos: te mueres durante unos minutos, te mueres y al acabar el juego
vuelves a vivir, etc.).

En la primera fase del desarrollo comienza a considerar la muerte como una separación o
partida, siendo un concepto fluctuante. Es entre los 6-10 años, cuando comienza a entenderse
como un final, pero esta edad depende de cada niño, de su entorno, las explicaciones que se le
dan y el apoyo que tenga.

Las variables que determinan que el acontecimiento le afecte son:

- Edad o desarrollo
- Naturaleza de la relación (grado de identificación y cercanía)
- Advertencia previa de la muerte
- Entorno más próximo

Diagnóstico

El DSM-5 distingue entre duelo normal y duelo patológico. El duelo es una reacción a la muerte
de un ser querido, con síntomas característicos de un episodio de depresión mayor (tristeza,
insomnio, pérdida de peso…). La duración del duelo normal varía según los grupos culturales, y
no se diagnostica depresión a no ser que los síntomas se mantengan más de dos meses (el DSM-
5 describe la cultura anglosajona; en culturas mediterráneas es más tiempo).

Los síntomas diferenciales son:

- Culpa como sentimiento central: por vivir, por disfrutar de lo que se tiene, por lo que se
recibe del fallecido (herencia), etc.
- Pensamientos de muerte (“debería haber muerto yo y no esa persona”)
- Sentimiento de inutilidad
- Enlentecimiento psicomotor
- Deterioro funcional acusado (déficits en memoria, procesamiento, atención, ejecución,
etc.)
- Experiencias alucinatorias (alucinación de viudedad; ver al fallecido)

Los factores de riesgo de un duelo complicado son la muerte de un progenitor entre los 2-4 años
de edad, porque no saben expresar lo que les ocurre, y tampoco saben lo que ha pasado (pero
notan la ausencia); otro factor de riesgo es que el progenitor superviviente sufra un trastorno
mental (depresión mayor, ansiedad…); también que el niñx tuviera problemas
comportamentales previos; o una familia desadaptada.

Intervención

No existe un modelo de terapia único, ya que a la hora de tratar un duelo, deben tenerse en
cuenta los factores de la personalidad, las características del apego (ansiedad), la intensidad de
los síntomas… El objetivo de la terapia es ayudar a resolver los conflictos inherentes a la
separación y facilitar la superación de las etapas del duelo, las cuales son:

1) Aceptación de la pérdida. Experimentar el dolor físico y emocional, sin evitarlo o


suprimirlo; se debe ayudar a expresarlo y canalizarlo mediante el llanto, la risa, el
enfado… (manifestaciones emocionales).
2) Adaptación al nuevo medio social. Distanciarse de la relación emocional con el/la
ausente, transformando los sentimientos (separar y transformar los sentimientos
negativos) y recuperando los sentimientos positivos.

El procedimiento para la intervención consiste, en primer lugar, en descartar otras patologías


antes de intervenir, hablar del fallecido comenzando con los recuerdos positivos, y explorar las
fantasías sobre la finalización del proceso de duelo (implicaciones que tiene abandonar el dolor).
El objetivo final no es olvidar, sino recolocar los sentimientos. Un buen indicar del punto en el
que se encuentra la persona son los sueños con el fallecido/a (al principio generan tristeza,
después se convierten en agradables → es interesante que los anote).

El descubrimiento de la muerte (alrededor de los 6 años) es un punto vital crítico, que genera
una crisis vital en muchos casos: “mis padres/madres se van a morir”, “me voy a morir”, etc.

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