Psicopatología Infantil: Desarrollo y Trastornos
Psicopatología Infantil: Desarrollo y Trastornos
INFANTIL
3º de psicología
TEMA 1: DESARROLLO PSICOLÓGICO NORMAL Y PATOLÓGICO
EN LA INFANCIA. PROBLEMAS PSICOPATOLÓGICOS MAYORES Y
MENORES
El desarrollo psicológico normal se realiza a través de logros sucesivos y progresivos que
permiten al niño resolver las demandas de su medio, que se logra con la conjunción de muchas
funciones: el desarrollo de la actividad física y psicomotora, la actividad cognoscitiva, la actividad
emocional y la actividad social, y si se desconoce este desarrollo psicológico infantil, no se puede
entender su psicopatología. La psicología del niño está formada por sentimientos, cogniciones,
logro de un lenguaje, de habilidades psicomotoras y de razonamiento, que se obtienen por un
proceso de cambios veloces o lentos.
El 15% de los niños tendrá problemas psicopatológicos, y el 30% sufrirá fracaso escolar. Dichos
problemas pueden ser graves ([Link]., TEA) o leves.
Se da una evolución vertiginosa en los dos primeros años, gracias a la maduración cerebral. Pero
este desarrollo no es solo físico, pues existe una gran relación de este con la psicomotricidad
(motricidad gruesa, motricidad fina, lateralización), la inteligencia y la afectividad.
Desarrollo cognitivo
Las primeras adaptaciones del recién nacido ocurren a través de la percepción y de las
respuestas motoras (sentidos, cerebro en desarrollo). En la primera infancia aparece el juego,
cada vez más reglado (herramientas de aprendizaje), y se desarrollan también la memoria y el
lenguaje. En la segunda infancia surgen las operaciones concretas. En la adolescencia aparece el
pensamiento abstracto.
Desarrollo afectivo
Desarrollo social
Los dos primeros años están marcados por la relación con la madre; aproximadamente en el
tercer mes de vida aparece la sonrisa social y a los 6-8 meses la angustia ante extraños. Poco a
poco va apareciendo una socialización más estructurada con búsqueda activa de amigos. En la
adolescencia se dan más actividades grupales.
FACTORES DEL DESARROLLO PSICOLÓGICO
Factores biológicos
Factores psicosociales
- Entorno afectivo
- Entorno sociocultural (familia, iguales, escuela sociedad)
Es difícil establecer unos límites precisos entre estos dos polos, pero los principales criterios que
se tienen en cuenta son la familia o entorno más cercano, la gravedad, la profundidad de la
afectación y los criterios diagnósticos.
- Familia: al principio suele negar el problema o dificultad. Se da presión por parte del
entorno, que mide y “sanciona” las conductas problemáticas.
- Gravedad: nunca debe usarse como criterio único. El problema puede ser de aparición
inmediata y constar de multiplicidad de signos y aparatosidad de múltiples síntomas.
- Profundidad en las funciones: querer, pensar, comunicarse, moverse y controlar el
organismo, así como organizar su personalidad.
- Historia evolutiva: persistencia de los síntomas en su biografía; consecuencias del
trastorno, problema o dificultad en la familia; pronóstico entre normalidad y
anormalidad.
- Criterios diagnósticos: DSM-5, CIE-10… Es importante explicitar el criterio de
anormalidad empleado.
PROBLEMAS PSICOPATOLÓGICOS
Los problemas psicopatológicos más comunes se dan con frecuencia en la infancia. Aparecen y
desaparecen. Pueden ser fisiológicos, como la tartamudez, y rara vez son el principio de una
patología mayor.
Menores
Suelen ser producto de un mal aprendizaje, y en ocasiones van acompañados de síntomas como
intranquilidad, miedos, timidez y quejas somáticas. Por ejemplo, chuparse el dedo, problemas
de sueño, cólicos, negativismo, oposicionamiento, tartamudeo, retraso del habla, enuresis,
encopresis…
Mayores
Historia
El niño/a o la infancia ha recorrido un largo camino desde el ser concebido como una posesión
hasta alcanzar el estado pleno de persona, a partir de la “Convención del Niño”.
[Link]
“pequeños adultos” o adultos en miniatura. Poder ilimitado de los padres. Niños ignorados,
abandonados, vendidos… aceptado por la sociedad; es decir, todo esto no tenía ninguna
consecuencia. Posesiones familiares. Así, si una familia no tenía muchas riquezas vendían a los
niños.
Se valora al niño como mano de obra que contribuye al trabajo y economía familiar y a garantizar
el sustento cuando los padres sean mayores. Por desgracia esto aún existe en algunos países.
Grupo vulnerable necesitado de protección, ya que está expuesto a más peligros que la
población en general.
Creencias:
- bondad innata (el niño es bueno por naturaleza, es la sociedad la que lo hace malo),
- ni inclinado al bien o al mal pero maleable,
- niño en estado de pecado
Estas creencias siguen vigentes en algunas sociedades pero en la occidental están superadas.
Los niños son recursos humanos esenciales para la sociedad futura. Reforma de leyes sobre
trabajo infantil. Educación obligatoria. Sistema judicial juvenil
El niño adquiere estatuto de persona. Declaración Universal de los Derechos del Niño.
El DSM-5 ordena todas las psicopatologías, comenzando por las que se producen en la infancia,
después adolescencia, y después en adultxs. Y en cada patología a veces explica en niñxs y en
adultxs por separado. Pero el manual no especifica claramente las patologías de lxs niñxs.
El niño o la niña debe contemplarse como tal, no como un adulto en miniatura, y para definir
qué es conducta anormal aplicada a niñxs hay que considerar el aspecto evolutivo (y no solo la
edad cronológica, sino también la edad evolutiva).
Características de la infancia
Para definir una conducta como anormal o patológica debemos tener en cuenta consideraciones
que modifican esa definición, como su curso y duración, y el tipo de intervención a llevar a cabo.
Consideraciones evolutivas:
- Durante muchos años son muy dependientes del contexto (familia, escuela…) y cualquier
cambio puede ser una fuente de estrés que el niñx no tiene por qué saber explicar o
atribuir.
- El niño vive inmerso en una red de relaciones e influencias y es la parte más débil en este
proceso
Los criterios adultos (juicio subjetivo de malestar, autonomía, control…) no se adecúan al mundo
infantil, ya que el niño carece de estas capacidades de autoconocimiento para inferir de dónde
proviene su malestar y habitualmente describirá signos. Un aspecto fundamental para calificar
una conducta como anormal es su frecuencia, duración e intensidad:
La clasificación debe considerar que la conducta a clasificar es infantil, y por lo tanto está en
continuo cambio y desarrollo. Hay que considerar la edad, el sexo, los niveles del
funcionamiento y la progresión, siempre teniendo en cuenta el contexto.
- En las últimas versiones, los trastornos infantiles aparecen en una clase especial
(Trastornos de inicio en la infancia y adolescencia), lo que implica cambios en la
clasificación de los trastornos infantiles con respecto a las ediciones anteriores.
- Continúan presentando una sensibilidad insuficiente a las características del desarrollo
infantil e imprecisa delimitación de los puntos de corte.
CLASIFICAR Y DIAGNOSTICAR
Conducta anormal
Parten del supuesto de que existe un número de covariantes compartidos que dan lugar a una
agrupación de signos y síntomas, pero no niega la existencia de “particularidades”. Existen
muchos tipos y formas de clasificación en la ciencia.
Por ejemplo, si una persona
SIGNOS SÍNTOMAS
presenta esos signos y síntomas,
- Fiebre + - Vértigos
se puede inferir que sufre
- Tos + - Dolor muscular +
depresión (malestar + tristeza),
- Vómitos + - Dolor de cabeza +
pero también puede sufrir una
- Hipo - Malestar * +
gripe, o covid-19 (fiebre + tos +
- Eccema cutáneo - Tristeza *
vómitos + dolor muscular + dolor
de cabeza + malestar), y además se puede investigar si otro síntoma frecuente en varios
pacientes es un eccema cutáneo, etcétera.
Es decir, el hecho de un síntoma o signo por sí solo no aporta ninguna información más allá de
la tenencia del mismo, pero agrupados pueden formar un ente (etiqueta): una serie de signos y
síntomas pero que puede cursar sin alguno de ellos, o con algunos más.
Los atributos de las clasificaciones no se hacen al azar, sino que se organizan en agrupaciones
con una determinada estructura, que pueden ser verticales (jerárquicas), horizontales,
multiaxiales o circulares.
Los sistemas de clasificación permiten que las entidades sean organizadas jerárquicamente. De
esta manera, las fobias simples, fobias sociales y agorafobia pueden ser encuadradas en una
clase de conductas fóbicas y, a su vez, pueden formar una clase general con otras entidades
(como la conducta obsesivo-compulsiva) bajo la denominación de trastornos de ansiedad.
Críticas
Por otra parte, también se critica que esas clasificaciones favorecen el “etiquetado” y la
estigmatización, propiciando sesgos y además con problemas de fiabilidad interjueces y de
fiabilidad temporal, sin olvidar que las categorías no son mutuamente excluyentes.
Antes de analizar, ordenar, integrar e interpretar los datos observados y recogidos en la historia
clínica, es necesario una actitud adecuada del clínico, el empleo de intuición e inducción,
conocimientos técnicos y científicos y hacer uso de la observación.
Actitud adecuada
Intuición
Conocimientos
Observación
• Saber ver y hacerlo con una dirección. Sin prisa para intervenir
• Con finalidad de ayuda
• Exige paciencia, tiempo, condiciones para percibir los fenómenos psíquicos…
• Requiere entrenamiento
Primera fase
Segunda fase
Tercera fase
- Elaboración de la información.
- Integración de los resultados.
Cuarta fase
ENURESIS
Emisión voluntaria o involuntaria de orina, después de una edad en la que el niño debería haber
aprendido la continencia (4-5 años) y se da aun cuando no existen indicios de patología orgánica.
Se suele considerar como un déficit de conducta, pero puede ser síntoma de alguna patología
fisiológica (p.e., diabetes) o psicológica (p.e., miedos). Es un trastorno común en psicopatología
infantil y tiene gran relevancia en el entrenamiento de hábito de autocuidado, pues un déficit
en esta habilidad puede suponer problemas sociales y escolares. Su etiología es compleja y ha
sido explicada desde diversos enfoques teóricos y terapéuticos. Su estudio involucra a
profesionales de distintas áreas.
CONCEPTO
Conceptos:
• Si la falta de control vesical es orgánica, se denomina incontinencia
• Enuresis funcional: orinarse en ausencia de trastorno neurológico o urológico
• Enuresis orgánica: espina bífida, traumatismos de columna, infecciones…
Tipos de enuresis
No es un trastorno grave en sí mismo, pero puede tener efectos sobre la autoestima y limitar las
actividades y vida social del niño o niña. También afecta el grado de castigo de los
padres/madres.
Aunque no es lo más común, la enuresis a veces puede ir asociada a otro trastorno
psicopatológico, siendo los más frecuentes la encopresis, el sonambulismo y los terrores
nocturnos, u otros problemas de tipo orgánico (por ejemplo, infecciones).
Fisiología
La micción es una operación compleja que requiere dos mecanismos de retención (esfínteres
interno y externo) y dos de expulsión (músculo detrusor –en las paredes de la vejiga– y músculos
abdominales –control voluntario–). El músculo detrusor tiene actividad involuntaria, pero con el
tiempo se puede inhibir.
Es una actividad compleja que requiere de maduración fisiológica, nivel de control cortical, nivel
evolutivo que suele culminar a los 5 años.
Etiología
Puede darse como un síndrome fisiológico: inmadurez del SNC, defecto del desarrollo (falta de
coordinación con el sistema espinal), inmadurez de la vejiga, sueño excesivamente profundo…
- Poliuria nocturna: los riñones no concentran la orina durante el sueño y llenan la vejiga
- Actividad disfuncional del músculo detrusor
Hay quien plantea la enuresis como síndrome de la personalidad, e incluso quienes la señalan
como un ¿rasgo neurótico? No obstante, para la psicología conductual se trata de un déficit del
aprendizaje. En cuanto al modelo del reforzamiento social, pone el acento sobre las
consecuencias sociales.
Es importante descartar que se trate de una incontinencia urinaria (diabetes, espina bífida,
trastorno convulsivo…) o a una infección, y tener en cuenta que es un trastorno que tiene
frecuentemente comorbilidad con terrores nocturnos, sonambulismo y encopresis.
Evaluación de la enuresis
Es de vital importancia a la hora de hacer la evaluación conocer la historia clínica, los patrones
del comportamiento enurético (frecuencia, capacidad vesical), los antecedentes familiares,
intentos previos de tratamiento y la motivación del niño de cara al tratamiento. Hay que llevar
a cabo una exploración física completa para descartar causas neurológicas, genitales… también
análisis de orina. Y en caso negativo a estas causas, empezar a hablar de posibles conflictos
psicológicos (enuresis secundaria) como por ejemplo, un cambio en la vida del niñx con una
mudanza, el nacimiento de un hermanx…
Causas de la enuresis
- Predisposición genética
- Poliuria nocturna
- Capacidad vesical reducida
- Alteración de mecanismos neurofisiológicos que controlan la respuesta de despertar ante
la distensión vesical
ENCOPRESIS
Definición
Para el DSM-IV:
Codificar como:
La encopresis debe ocurrir en ausencia de patología orgánica, a partir de una edad (+ 3 años) en
la que ya se debería controlar los esfínteres y puede darse evitación de situaciones sociales.
Clasificación de la encopresis
Subtipos de encopresis
Etiología
EVALUACIÓN DE LA ENCOPRESIS
A la hora de llevar a cabo una evaluación de encopresis hay que, en primer lugar, distinguir el
tipo de encopresis que nos encontramos y descartar factores orgánicos mediante la exploración
médica. Hay que trabajar teniendo en cuenta algunos factores relacionados tales como
situaciones de estrés que provocan la reaparición y reforzar cada paso dado en dirección
positiva. Si no ha adquirido el hábito, (encopresis primaria) hay que llevar a cabo un
entrenamiento.
DIAGNÓSTICO DE LA ENCOPRESIS
El apetito del niño es menor pasado el primer año, y sus preferencias se hacen más variables.
Comienza a desarrollar su autonomía personal (si se le da de comer, se fomenta una conducta
inadecuada) y con ello aparece el rechazo de alguna clase de comida; en ocasiones negación a
tomar alimentos sólidos.
Se debe saber que el apetito del niñx es menor pasado el primer año, y sus preferencias se hacen
más variables. Comienza a desarrollar su autonomía personal y, si se le da de comer, se fomenta
una conducta inadecuada.
Se puede dar de las siguientes formas:
TRASTORNO DE PICA
TRASTORNO DE RUMIACIÓN
Regurgitación o nueva masticación voluntaria de alimentos, sin causa orgánica. Desde el modelo
conductual se explica por déficit de refuerzos sociales (el niñx busca estimulación en sí mismx,
en ausencia de adultxs).
ANOREXIA NERVIOSA
La anorexia nerviosa puede surgir tras un acontecimiento vital estresante, como comentarios
irónicos sobre su silueta en la etapa pre(puberal). Comienza con reducción de ingesta de
alimentos calóricos, más actividad física… y la exigencia sobre el peso aumenta.
- Alteraciones somáticas
- Amenorrea
- Alteraciones en la piel y en el pelo
- Hipotensión
- Hipotermia
- Bajo deseo sexual
- Alteraciones en mandíbula y dientes
Diagnóstico (DSM-IV):
Trastornos asociados:
BULIMIA NERVIOSA
Consiste en que la persona tiene un apetito voraz que lleva a comer en exceso (episodios
recurrentes) alimentos hipercalóricos, generando malestar y culpa posteriores y la ejecución de
conductas purgativas o compensatorias (provocación de vómito).
Diagnóstico (DSM-IV):
Es muy difícil tratar los trastornos de anorexia y bulimia, por ello es más eficaz la prevención.
Hay que destacar la importancia de los valores socioculturales a la hora de padecer y tratar estos
trastornos. Se deben prevenir desde la educación, proporcionando información y en los medios
de comunicación, aunque estas medidas son insuficientes.
La familia los detecta tarde y suele sucumbir a la negación, con posterior búsqueda de ayuda
médica y psicológica.
TEMA 5: TRASTORNOS DEL SUEÑO EN LA
INFANCIA/ADOLESCENCIA
El sueño es un área fundamental para el buen desarrollo del ser humano, especialmente en la
infancia, aunque el sueño infantil es influenciable, vulnerable y frágil.
- Fase de ondas lentas (SOL): de sueño ligero a sueño profundo. Recuperación energética.
Durante esta fase del sueño se reduce el tono muscular (falta de activación general), y
se lleva a cabo la consolidación de la memoria, así como la recuperación física y mental,
y la secreción de la hormona del crecimiento.
El sueño de ondas lentas es el más frecuente en la infancia, y disminuye con la edad. El
EEG muestra ondas de baja frecuencia y alta amplitud.
La primera sección de la onda indica la inhibición de las neuronas del neocórtex
La segunda sección de la onda indica que las neuronas envían estímulos a un
ritmo acelerado
A lo largo de la noche pasamos varias veces por varias etapas, que incluyen el sueño REM
(MOR) y el paso de sueño superficial a sueño profundo.
El sueño se va reduciendo con el tiempo, desde las 16 horas del recién nacido hasta las 8 horas
de un adolescente. El 50% del sueño de un recién nacido es fase REM, y se reduce hasta un 20%.
TRASTORNOS DEL SUEÑO
Los trastornos del sueño se clasifican en disomnias (insomnio, dificultad para dormir,
narcolepsia, apnea del sueño) y parasomnias (pesadillas, terrores nocturnos, sonambulismo).
Insomnio
En niños menores de 5 años, casi siempre está relacionado con una adquisición inadecuada de
hábitos (tiene ganas de jugar, quieren dormir con padres/madres, ha dormido por el día). Es
importante distinguir entre insomnio por hábitos incorrectos e insomnio como trastorno
psicológico; entendiendo por insomnio por hábitos incorrectos:
Las consecuencias de unos malos hábitos de sueño son varias: irritabilidad, dependencia,
trastornos del desarrollo por alteración en secreción de la hormona del crecimiento...
Aproximadamente a los cinco años ya entiende perfectamente lo que le dicen sus padres, y
puede obedecer. A partir de esa edad comienzan a aparecer otros problemas, como pesadillas,
sonambulismo, miedo a irse a la cama… y los tratamientos para ello son la reeducación en
hábitos de sueño, con reforzamiento de aproximaciones sucesivas. El tratamiento farmacológico
es eficaz durante las dos primeras semanas, pero después genera dependencia, tolerancia,
efectos secundarios…
Las consecuencias de unos malos hábitos de sueño son varias: irritabilidad, dependencia,
trastornos del desarrollo por alteración en secreción de la hormona del crecimiento...
El insomnio debido a factores psicológicos puede venir dado porque el proceso de desarrollo
va acompañado de nuevas situaciones y acontecimientos que pueden incrementar la ansiedad,
o al miedo que le producen la oscuridad o la soledad. Se trata con técnicas de desensibilización
in vivo o mentalmente, técnicas de relajación, reforzamiento positivo, aplicación de
autoinstrucciones…
Ejercicios:
Por último, el insomnio por alergia es lo más habitual cuando fracasan otros tratamientos, a
pesar de que el niño o niña no experimente externamente signos de una alergia. Normalmente
es alergia a un componente de la leche de vaca (intolerancia a la lactosa).
Hipersomnia
Somnolencia excesiva
Puede venir dado por problemas respiratorios (apnea, hipoventilación alveolar central) o por el
síndrome de narcolepsia (con o sin cataplexia)
Apnea / hipoapnea
Episodios de obstrucción parcial o total de la vía aérea superior durante el sueño, asociados a
una reducción de la saturación de la oxihemoglobina, que como consecuencia provoca
continuos despertares que dan lugar a somnolencia diurna. Requiere una completa evaluación
pediátrica.
Síndrome narcoléptico
Al irse a dormir o al despertar, incapacidad para moverse estando despierto/a. Se pueden dar
alucinaciones hipnagógicas (previas al sueño) o hipnopómpicas (en el despertar).
Terrores nocturnos
Solamente se dan en la infancia. Son pesadillas tan intensas que despiertan al niño/a y perdura
el terror una vez despierto/a, a pesar de que no existe un recuerdo consciente del sueño (en las
pesadillas sí que lo hay), no saben explicarlo. Pueden ser debidos a sucesos estresantes, tensión
emocional, fatiga… Se dan en las fases 3 y 4 del sueño
Pesadillas
Sueños intensos y angustiosos que normalmente despiertan al niño o niña. Son más comunes
que los terrores nocturnos y ocurren durante el sueño REM. Se tratan con desensibilización,
implosión, imaginación encubierta…
Sonambulismo
LENGUAJE
Se trata de un sistema de muy alta complejidad y su déficit puede generar graves problemas; de
hecho, está asociado a trastornos graves como la psicosis o los trastornos del desarrollo.
Componentes:
Estos aspectos se estudian por separado, pero en el lenguaje del niño están integrados e
interrelacionados. Un niño de 5 años puede utilizar un lenguaje adecuado en todas las áreas,
excepto en la pronunciación de algunos fonemas.
Desarrollo
Para dominar este complejo sistema de símbolos llamado lenguaje, el niño debe adquirir
previamente unas capacidades y habilidades: primero, aprende a comunicar mensajes usando
sonidos y gestos, y posteriormente los sustituye por un sistema más complejo.
Este trastorno se caracteriza porque el niñx posee un vocabulario reducido y dificultades en los
aspectos léxicos (evocación de palabras), así como errores gramaticales (verbos, construcción
de frases complejas, uso del lenguaje…). Depende del estadio evolutivo y afecta a un 3,3 % de
los niños y niñas, disminuyendo la frecuencia conforme aumenta la edad, y la mitad de ellxs
desarrollará un lenguaje normal a los 5 años.
Es más probable en niños que en niñas, especialmente si existen antecedentes familiares, y se
correlaciona con la propensión a padecer problemas de conducta, negativismo y desatención,
así como problemas educativos y psiquiátricos. Suelen sufrir otros problemas en áreas no
lingüísticas (conducta, negativismo, atención). Para detectarlo, es importante la atención
temprana.
Etiología
Tratamiento
Para llevar a cabo un buen tratamiento hay que trabajar directamente en situaciones
estructuradas y de forma natural ([Link]., en el juego). Es un error entrenar aspectos lingüísticos
separadamente de los contextos; es decir, hay que incidir en la interacción con el entorno.
El niño usa el lenguaje como instrumento cuando está motivado. Por eso, más que insistir en
que el niño hable, hay que crear condiciones para que el lenguaje tenga lugar (crear
interacciones, uso del juego, contextos que tengan sentido para el niño –actividades favoritas–
…) y utilizar los principios de Aprendizaje en Habilidades Comunicativas.
Habilidades comunicativas
La producción de sonidos y el uso adecuado del habla son el resultado de un complejo sistema
en el que intervienen diferentes habilidades, procesos y órganos. El niñx debe adquirir la forma
de producir y diferenciar los sonidos y las reglas que gobiernan el lenguaje.
Fisiología
Los primeros sonidos del niñx son de poca complejidad articulatoria. Son habituales los fonemas
(m) y (p) que son reforzados por lxs adultxs y se va generando el moldeamiento del lenguaje. Al
evolucionar, el habla requiere coordinar movimientos finos.
Fonética
Fonología
El niño comienza a oír hablar sin diferenciar los sonidos de forma aislada, pero aprende a
discriminar el sonido y a asociarlo al significado. Aprende que, aunque los sonidos se parezcan,
el significado no es el mismo (tose ≠ cose)
El trastorno fonológico es la alteración del habla más común entre los 3 y los 5 años. Consiste
en la incapacidad para utilizar los sonidos del habla (evolutivamente apropiados), con errores
en la producción, utilización, representación u organización de los sonidos.
Etiología
Tratamiento
La terapia se debe centrar en actividades lúdicas que permitan al niño participar y descubrir, con
el objetivo último de la “comunicación”. Las sesiones deben ser dinámicas, de periodos cortos
con cambio de actividades. Se debe mirar al niñx de frente para que pueda ver y oír. Resulta
imprescindible la participación padres, en términos de juego.
TARTAMUDEO
No existe base genética, pero si una “predisposición”. Los factores psicosociales que influyen en
su aparición y/o mantenimiento son una actitud negativa por parte de los padres, prestar
atención a los errores, el temor, la ansiedad…
Tratamiento
Las dificultades de aprendizaje son un problema para profesores y para la comunidad educativa,
son un reto que plantean un considerable número de alumnos sin déficit mental ni sensorial,
trastornos emocionales ni deprivación ambiental, que no alcanzan el rendimiento esperable en
su aprendizaje. El niñx tiene una pauta desigual en su desarrollo: puede no tener disfunción del
sistema nervioso central y no debe sus problemas de aprendizaje a pobreza ambiental.
Por lo tanto, para diagnosticar dificultades de aprendizaje, previamente hay que descartar el
déficit mental, el déficit sensorial, la deprivación ambiental, problemas emocionales, trastorno
de lectoescritura (dislexia, discalculia) y no tener un diagnóstico neurológico. El diagnóstico
deberá ser confirmado por un pedagogo/a o psicólogx especialista.
CONCEPTO
Fisiológicas
El cerebro consta de dos hemisferios unidos porel cuerpo calloso. Cada hemisferio está
especializado en funciones y habilidades diferentes, y controla los músculos del lado opuesto.
No existe la lateralizacion 100% diestra o zurda, pero suele ser homogénea: la misma para la
mano, pierna y pie dominantes, ojos, oídos y cervicales. Algunas personas tienen lateralidad
heterogénea o cruzada, lo cual afecta a problemas/dificultades de aprendizaje.
Psicológicas
Sociológicas
- Investigación psicobiológica;
- Mejora de la educación temprana y del sistema educativo (metodología, masificación,
formación psicopedagógica del profesor.)
- Formación y compromiso educativo de los padres.
- Conciencia social por la educación y el ambiente ofrecidos al niño.
- Partir de un diagnóstico correcto.
- Programa de refuerzo comprensivo y adaptado al tipo de dificultades existentes.
- Controlar permanentemente la evolución de los aprendizajes.
TRATAMIENTO DE LAS DIFICULTADES DE APRENDIZAJE
CONSUMO DE SUSTANCIAS
Consiste en el consumo de drogas tanto legales como legales. De hecho, estas últimas son las
que tienen una mayor mortalidad.
Evaluación
Comorbilidad:
- Trastornos de la personalidad
- Depresión
- Ansiedad...
- Otros trastornos psicológicos.
Hay una carencia de datos fiables sobre consumo en niños. Encontramos recién nacidos con
síndrome de abstinencia o adictos a una droga determinada.
SUSTANCIAS
Abuso
- Pegamentos.
- Gasolinas,
- Derivados de hidrocarburos.
EVALUACIÓN
TRATAMIENTO
Las consecuencias de este trastorno son problemas en el trato con los padres, profesores/as,
compañerxs… En muchos casos, este trastorno se relaciona con una historia parental hostil.
Entre los factores de personalidad destacan problemas de regulación emocional.
Genera malas relaciones en el entorno y puede llevar a conductas de tipo delictivo que conduce
incluso a problemas con la ley.
Está bastante relacionado con el patrón de conducta tipo A. Este tipo de personalidad
correlaciona con los accidentes (personalidad competitiva, ya que ganar es lo único importante
y tienen un patrón de ira y hostilidad). Esa ira tan desproporcionada en su comportamiento les
genera malestar emocional y tiene consecuencias en el entorno, al mismo tiempo que supone
daño para el corazón. Dicha externalización extrema del enfado está muy cerca de ser un
trastorno.
Se manifiesta por:
- Agresión verbal o física sin destrucción (2 veces por semana durante 3 meses)
- Agresión física con destrucción (3 veces en el último año)
Los arrebatos tienen una corta duración (≤ 30 min.) e incluyen ataques verbales y/o físicos,
destructivos o no. Surgen en respuesta a una pequeña provocación, e incluso a veces sin ella.
Están asociados a angustia y alteran las relaciones interpersonales y el rendimiento general.
La edad mínima para su diagnóstico son los 6 años. Tiene alta comorbilidad con TDAH, TND, TEA
(también desencadenan arrebatos, pero menos intensos). Prevalencia de 6% en pacientes
psiquiátricos y 4% en población general (3:1 en niños). Tiene factores biológicos y genéticos, y
aparece en la infancia o la adolescencia y continua durante el resto de la vida.
Los factores de riesgo a padecer este trastorno son TDAH, Asperger, Autismo, abusos físicos,
rasgo de impulsividad…
- Tecnología móvil como propuesta para mejorar el tratamiento de niñxs con trastornos
de comportamiento disruptivo y TND.
- El modelo “Multiple Family Group” (MFG), consiste en ayudar a los padres a desarrollar
y utilizar habilidades efectivas para cambiar las conductas disruptivas problemáticas de
sus hijxs.
- Aunque resultan eficaces, se ven mermados por las dificultades a la hora de
implementar las técnicas aprendidas durante el tratamiento por parte de los padres.
- La intervención se centra en ayudar a los padres a que mejoren las habilidades
aprendidas en las sesiones y maximizar los beneficios.
- Las aplicaciones móviles (mHealth) ayudan a los padres y suponen un mecanismo ideal
para dirigir el proceso de trabajo en casa con lxs niñxs.
- Parecen ser una buena forma de dirigir las tareas de trabajo en casa.
Probeco
Intervención en casos de conductas contra el medio ambiente, maltrato animal. Son delitos
realizados con algún tipo de violencia, pero no así temas de drogas o abusos sexuales. Se lleva a
cabo cuando hay una conducta contra el medio (romper una farola, un árbol). El objetivo
consiste en sensibilizar hacia una vida en comunidad conrespeto a la norma y a los demás, hacia
la consecución del bien común.
La idea es hacer reflexionar sobre la conducta delictiva adoptada, teniendo dos itineriarios:
control de la vioencia y estilo de vida positivo.
El hecho de que un chico o chica acuda a terapia (aunque lo haga para evitarse la cárcel), puede
tener una eficacia del 50%, pero tiene un 50% o más de reincidencia. Este tratamiento se lleva a
cabo con jóvenes delincuentes.
La eficacia de los programas terapéuticos reside en que enseñan nuevos modos de pensamiento
y valoración de su propia realidad y nuevas habilidades de vida –entre los que suelen
encontrarse los programas educativos y cognitivo-conductuales.
Procedimiento:
Actitudes:
Se incide en que la persona que participa ha hecho el mal, pero también es capaz de hacer el
bien. Para ello hay que transmitir la posibilidad de cambio, poniendo énfasis en la visión de sus
características positivas.
Hay que aprender que la conducta no ocurre por azar o de manera inexplicable. Existe una
cadena de acontecimientos que nos llevan a actuar de una manera. Lo que hacemos depende
de nosotros y no de nuestras circunstancias, tenemos control sobre nuestra conducta.
El primer paso para entender la conducta, el comportamiento delictivo, es conocer los tres
componentes que lo forman.
Entrenamiento en control emocional
1) Reconocer las claves que indican que se van a experimentar emociones negativas: cólera,
tristeza, miedo, ansiedad, etc.;
2) Actuar para reducir la probabilidad de que la situación provoque o aumente esas emociones;
y
3) Conocer los signos fisiológicos y psicológicos de cada emoción.
Manejo de la ira
Se parte de la premisa de la normalidad de sentir enfado, pero los problemas para controlar la
ira llevan a reaccionar de manera agresiva. Personas que se sienten insultadas, despreciadas o
tratadas injustamente en sus relaciones, y estallan frecuentemente con agresividad.
Tienden a culpar a los demás de sus problemas. Se les enseña en qué consiste la ira y cuáles son
sus manifestaciones o síntomas, así, podrán identificarla y reconocer la relación que tiene con
comportamientos delictivos y sus consecuencias.
Comprender la ansiedad
Reconocimiento de emociones
Se llevan a cabo ejercicios de autorregistro de emociones y de conocer para qué sirven las
emociones.
Antes de sentir una emoción determinada hay un pensamiento, una interpretación de una
situación. Es importante entender cómo se aplica el esquema, puesto que todas las personas
antes de actuar pasarán por un proceso similar, aunque no sean conscientes de ello. Antes de
actuar experimentamos emociones.
Mirar dentro
¿Qué es la ansiedad? ¿Por qué se produce? ¿Qué situaciones la provocan? ¿Por qué? ¿Cómo la
sentimos?
Puede darse ante la amenaza de perder un bien y tiene una función adaptativa, no siempre es
patológica. Sus componentes son: pensamientos, explicaciones que damos sobre cómo
valoramos una situación peligrosa. Se relacionan con el modo de manejar una situación de
incertidumbre.
Aparece en situaciones diversas: situaciones sociales, conducir, volar, enfrentarse a algo temido,
pero también puede estar desencadenada por motivos internos: recuerdos, pensamientos,
preocupaciones, miedo al futuro, miedo a que pase algo malo, a ser abandonado.
Ansiedad:
La ira está implicada en situaciones que consideramos desagradables. Las técnicas de relajación
o de control de pensamiento son herramientas útiles para diferentes situaciones vitales, pero,
es imprescindible ponerlas en práctica a diario.
Experimentamos muchas emociones (alegría, tristeza, temor, incertidumbre, furia, etc.). La ira
es una emoción necesaria para la supervivencia, nos ayuda a defendernos ante situaciones que
consideramos injustas. Cumple una función adaptativa, ayudándonos a reaccionar o
defendernos, reportándonos aumento de energía. Sentir ira no es malo, pero sí que se desborde
o se dirija de forma desmedida hacia otros.
A veces nos enfurecemos sin saber por qué. Ante estas situaciones, algunas personas ocultan su
ira en lo más profundo, reprimiendo la ira (dolor de cabeza o estómago , sentirnos mal con
nosotros mismos).
No es bueno soltar la ira de modo descontrolado, pero también es dañino esconderla. Lo más
favorable es encontrar una manera de liberarla sin herir a nadie (incluido uno mismo).
Surge cuando no sabemos resolver situaciones importantes de nuestra vida que por su
contenido emocional son relevantes y las respuestas pueden ser desproporcionadas, generando
consecuencias negativas para nosotros y los demás.
Gestionar la ira:
La escalada de la Ira
Si mantenemos nuestro malestar e irritación en un nivel bajo podemos manejarlo con mayor
facilidad. Si imaginamos esta emoción como un termómetro de 1 a 10, el enfado está entre 1-4.
Aquí podemos controlar lo que pensamos, decimos y hacemos. La ira es un enfado
incrementado, superaría 7. Resulta difícil manejarla y se producen situaciones con alto grado de
malestar.
Para comprender la respuesta hay que entenderla como un proceso en espiral: creemos que el
suceso negativo provoca directamente la ira. Lo que nos enfada es lo que interpretamos sobre
lo ocurrido, y las respuestas que desplegamos después, que aceleran la escalada de ira. Los
pensamientos hacen que la tensión corporal vaya creciendo, al igual que el enfado. Detectar los
primeros indicios para actuar en los niveles iniciales del proceso. Si no actuamos, es más difícil
de controlar.
Expresar la ira de manera abierta, verbal o físicamente, origina más violencia. Desfogar la ira
suele reforzarla y fortalecerla. Efecto multiplicador. La práctica y el entrenamiento hacen que
mejoremos, en lo que sea. Cuanto más practiquemos la expresión de la ira, mejor nos
enfadaremos.
Si nos centramos en lo malos que fueron nuestros padres o lo mucho que me pegaron sólo
conseguiré sentir más rencor hacia ellos. No podemos cambiar lo que nos ocurrió, pero podemos
transformar la emoción.
Si realmente fueran las situaciones las que nos sacaran de quicio todos reaccionaríamos igual
ante las mismas conductas.
Autoinstrucciones
Nos hablamos, nos damos ánimo, nos cuestionamos, nos decimos cómo tenemos que hacer las
cosas. Esa habilidad la podemos utilizar cuando sentimos una emoción no deseada como la ira.
Darnos instrucciones que nos ayuden a no empeorar las cosas y a controlarnos. Mensajes claros
y detallados: auto-instrucciones.
El autorrefuerzo
Capacidad para premiarse por la realización de una conducta. Pensar cosas que resulten
gratificantes (lista de premios por hacer algo). Premios/refuerzos a los que se tenga acceso y no
tengan consecuencias negativas.
A la hora de darnos un premio, es importante que lo hagamos lo más rápidamente para que
tenga efecto, autoverbalizaciones o premios tangibles.
Distorsiones cognitivas
Distorsión Primaria: El vínculo entre conducta antisocial y esquemas egoístas puede favorecer
el juicio moral. El individuo cree que es un ser superior, con privilegios y derechos innatos, de
tal manera la satisfacción de sus necesidades o deseos es primordial.
Egocentrismo: Se orienta hacia sí mismo, “cree que lo sabe todo”, sólo considera sus opiniones,
expectativas, necesidades, sensaciones inmediatas y deseos. Puede ser escasamente
considerado o descarta el punto de vista de los demás. El individuo ve al mundo como un sitio
en el que la gente no lo respeta y tratan de humillarle, volviéndose propenso a la violencia
cuando se siente amenazado.
Distorsión secundaria: A partir de la actitud egocéntrica, los infractores desarrollan
racionalizaciones protectoras o distorsiones secundarias. El individuo puede reducir el estrés
que le producen la empatía y la disonancia cognitiva y otros tipos de estrés, como la humillación,
y preservar la autoestima y orientación primaria, marcadamente egoísta. “culpar a los demás”,
“minimización”. El individuo antisocial tiende a culpar a otros de su comportamiento. Estrategia
para regular las interferencias afectivas, como justificaciones. Desacreditar a la víctima con
calificativos despectivos o deshumanizantes.
Pensamiento y emoción
Los pensamientos pueden generar afectos positivos, negativos o neutros. Todo pensamiento
crea un efecto sobre el otro y sobre el entorno. Si has tenido un pensamiento positivo te sentirás
contento y relajado. Imagina que en ese momento tu amigo te recrimina, difícilmente vas a
responder con un insulto. Si has tenido un pensamiento negativo que te ha llevado a
experimentar una sensación de ira, lo probable será que respondas de mala manera.
Los pensamientos positivos y negativos afectan a nuestra forma de sentir y de actuar, pero, ¿qué
consecuencias puede tener un pensamiento positivo?, ¿y uno negativo?
Vuestro pensamiento es un filtro que usáis para interpretar todo lo que os sucede, y esas
interpretaciones influirán en las emociones, haciendo que os sintáis de un modo u otro. Es el
pensamiento el que determina si, tras un acontecimiento, sentís ira descontrolada o un enfado
moderado.
Pensamiento racional
Basado en la probabilidad, son ideas relativas, pueden ocurrir o no, pero tienen base cierta. Se
expresan en forma de preferencias y deseos. Por ejemplo: “Me gustaría que mi pareja me
acompañara a esta fiesta”, “me gustaría que mi hijo no se ponga esa ropa”, “preferiría no tener
que cumplir este programa”, etc.
Si los deseos no se alcanzan puede surgir tristeza o decepción pero esto no impide a la persona
el logro de nuevas metas o deseos.
Pensamiento irracional
Si no logramos nuestro deseo las emociones pueden ser negativas: cólera, depresión, sentido
de culpa, ansiedad. Estas emociones pueden influir en el logro de otras metas a corto y medio
plazo. La frustración de no lograr lo que creo puede generar sufrimiento, culpa, conducta de
aislamiento, ansiedad, depresión, abuso de sustancias
Estos pensamientos nos llevan a consecuencias autodestructivas que interfieren con nuestra
supervivencia y bienestar: Deberían pagarme más, no me valoran, si no quieren pagarme más
cojo el dinero de la caja. La gente tiene que tratarme con el respeto que merezco, si me miran
mal se merecen una paliza.
No ayuda a que me consideren como una persona madura y digna de confianza: me hace vivir
fuera de la realidad y me aleja de los demás.
Las exigencias
Creencias irracionales, mantenidas de forma rígida e inflexible, sobre cómo debería ser uno
mismo, otros o la vida. Suelen relacionarse con los valores, con creencias personales sobre lo
que consideramos bueno, importante y valioso (consecución de ciertas metas, justicia, amistad,
monogamia...).
Esos valores serían correctos si los adoptáramos como preferencias o si los aplicamos sólo a
determinadas circunstancias. Lo que los hace problemáticos es su rigidez y su carácter
coercitivo. Cuando no se cumplen, reaccionemos sintiendo ansiedad, culpabilidad o ira, al
pensar que no podemos soportarlo y que el responsable es un ser indigno y condenable.
Las exigencias hacia nosotros mismos suelen llevarnos a comportamientos inhibidos, mientras
que las exigencias hacia otros favorecen las conductas agresivas.
Catastrofismo:
Tendencia a percibir o esperar catástrofes sin motivos razonables para ello. Cuando alguien
recibe una crítica por algo y reacciona pensando que el otro le odia, que todos le rechazan o que
es un inútil.
También consiste en temer lo peor, exagerar la posibilidad de que ocurra lo temido o las
consecuencias negativas que tendría si ocurriese. Minimizar los aspectos atenuantes del
problema y nuestra capacidad para afrontarlo.
Muchas veces empieza con la frase: "Y si..." Está relacionado con las exigencias. Cuando no se
cumple lo que exigimos, podemos reaccionar pensando y sintiendo que se trata de algo terrible
y catastrófico.
Racionalización
Distorsiones cognitivas
Estos pensamientos automáticos están arraigados a los esquemas o creencias básicas de las
personas. Si realizamos un ejercicio de cuestionamiento profundo de estos pensamientos
irracionales ganaremos en autocontrol y bienestar.
- Egocentrismo: “Cree que lo sabe todo”, sólo considera sus opiniones, expectativas,
necesidades y deseos. Se descarta el punto de vista de los demás. Personas impulsivas
que actúan a su antojo.
- Leer el pensamiento: Cree saber qué sienten los demás y por qué se comportan de la
forma en que lo hacen, sin basarse en los hechos ni en la lógica.
- Personalización: Pensar que todo lo que la gente dice o hace es una forma de reacción
hacia nosotros. Tendencia para asumir una responsabilidad excesiva sobre los
acontecimientos negativos.
- Filtraje: magnifica rasgos negativos (o positivos) y no percibir o desvalorizar aspectos
discordantes.
- Razonamiento emocional: Se cree en algo sólo porque lo sentimos así. Sientes odio
hacia alguien y concluyes que es odioso.
- Sesgo confirmatorio: Se recuerdan sesgadamente para que "encajen" ideas
preconcebidas.
Debate racional
Los pasos para llevar a cabo un debate racional son los siguientes:
Técnica que se basa en el hecho de que un estímulo potente atraerá la atención sobre él,
haciendo que se deje de prestar atención a los pensamientos negativos. Ese estímulo potente
puede ser un acto sencillo, una palabra, etc. que debemos determinar.
- Respiración.
- Relajación: Centrar la atención en el estado de relajación, por lo que bloqueamos el
pensamiento negativo. No todos los métodos de relajación son buenos para todos.
Habrá personas a las que ciertos métodos de relajación les alteren.
- Autoinstrucciones: Detener el pensamiento negativo mediante otro positivo que sirve
de guía para manejar esa situación.
- Autorrefuerzo: Nos damos un refuerzo verbal (“lo has conseguido, eres genial”).
Empatía
Capacidad de ponernos en el lugar del otro. Detenernos y pensar cómo nos sentiríamos si
estuviéramos en la situación que otro está viviendo.
Existe una fuerte relación entre empatía cero o falsa empatía (psicopatía) y conducta delictiva.
Un aspecto al que debemos prestar atención es la anulación controlada de la empatía por parte
del delincuente. Una característica relevante de la empatía es el reconocimiento del sufrimiento
de otro. Si ésta primera etapa no se produce, debido a percepciones distorsionadas del
delincuente sobre la víctima, todo el proceso involucrado en la empatía es anulado por el sujeto.
No estaríamos hablando de un déficit de empatía como rasgo estable, sino de una anulación
controlada de la capacidad (números en campos de concentración).
Impulsividad
Tendencia a no recapacitar.
Está implicado tanto la carencia de habilidades sociales como las creencias de las personas.
También se trata de identificar o regular esos estados de ira o ansiedad. Para aprender a
reconocerlos se necesita partir de cosas básicas como pensamientos recurrentes que
experimento (los demás son tontos), reacciones fisiológicas ente ese pensamiento y conducta
asociada.
Se trabaja sobre la propia historia, situaciones en las que se ha experimentado ansiedad e ira.
También se trabaja en aprendizaje de respuesta incompatibles para que en el día a día se pueda
aplicar esa técnica.
Se parte de la idea de que es normal sentir enfado. Pero los problemas para controlar la ira
llevan a reaccionar de manera agresiva. Otra característica es culpar a los demás de sus propios
problemas. hay que trabajar en enseñarkes en que consiste la [Link] ira es desagradable para
nosotros, pero si dejamos que se agrande también es desagradable para los demás.
Las situaciones de ira tienen como factor común que haya una situación de injusticia. Aunque a
veces nos enfadamos sin saber por qué. Pero reprimir la ira no es bueno, pero tampoco
expresarla de una manera descontrolada. Tenemos que encontrar una manera de liberarla sin
herir a otros, y surge cuando no sabemos resolver situaciones importantes de nuestra vida.
TEMA 10: SEXUALIDAD INFANTIL - ASPECTOS
PSICOPATOLÓGICOS
Características
En la infancia, se tiene una vivencia difusa del deseo sexual (es un deseo latente, según el
psicoanálisis). Se desarrolla la conciencia de pertenencia a un grupo y una identidad sexual, pero
esta es vulnerable y moldeable (plasticidad). La infancia es una etapa de la vida que se
caracteriza por la curiosidad, la exploración, la observación y el descubrimiento. Lxs niñxs,
jugando y experimentando se van conociendo a sí mismxs al mundo que les rodea. Advertencias
de prohibición, culpa. Esta estructura de la sexualidad infantil es cambiante y en continuo
desarrollo evolutivo.
Las motivaciones de la sexualidad infantil no tienen nada que ver con la sexualidad que se
manifestará en la pubertad, ni con la sexualidad adulta. Como cualquier capacidad, se desarrolla
con el tiempo y requiere un entorno de afecto y respeto que facilite la maduración y el
aprendizaje, y ayude al niño a conocer su cuerpo, la intimidad, el afecto y el respeto.
En la infancia es importante aprender a reconocer las conductas que indican abuso y violencia,
y para ello el niñx tiene que poder identificar las situaciones que le provocan malestar (dolor,
vergüenza, culpa…), y si alguien invade su intimidad o atenta contra su integridad (física o
emocional) debe saber asociar sus emociones desagradables a que la situación es perjudicial y
a que se encuentra en peligro, para pedir ayuda.
Los comportamientos sexuales propios del desarrollo sexual en la infancia suelen producirse
entre niñxs que se conocen, de la misma edad y altura, con poca frecuencia y de forma
voluntaria. Estos comportamientos son fáciles de redirigir. Los signos que deben alertar son:
- Masturbación compulsiva
- Conductas de seducción
- Conductas propias de la sexualidad adulta
- Interés sexual por niños o niñas más pequeñxs
- Interés excesivo por la pornografía
- Conocimientos sobre sexualidad impropios de su edad
- Lenguaje sexual explícito propio de mayores.
Hasta los 3 años de vida, la anatomía y fisiología sexual están definidas (niño, niña o intersexual),
la fisiología del placer sexual está desarrollada (descubre esta capacidad y se autoestimula), se
descubre el cuerpo y el entorno a través de los sentidos y las sensaciones se reconocen como
agradables o desagradables, y se relacionan con sentimientos de seguridad o inseguridad.
Entre los 3 y los 6 años, aparece interés por el propio cuerpo y por el de lxs otrxs, y por exhibir
abiertamente el cuerpo (levantarse la ropa, querer ir desnudxs), mirar el cuerpo de otras
personas… se descubre el cuerpo como fuente de placer y aparece la masturbación como
conducta natural (tocarse, restregarse con objetos…) ocasionalmente en presencia de otrxs; y el
interés por explorar el cuerpo de otros (tocar los pechos de su madre o de otras mujeres…).
También entre los 3 y los 6 años se llevan a cabo conductas sexuales de imitación de adultos,
familiares, animales… y aparecen celos hacia las figuras materna o patera, o hacia otros
familiares. Se da curiosidad y deseo de saber y de interpretar y realizan preguntas sobre
diferencias anatómicas, el origen de los bebés, las formas de vestir, el significado de las
conductas sexuales y elaboran sus propias teorías. Se consolida la identidad sexual y la identidad
de género.
Entre los 6 y los 10 años, continúa el interés por el propio cuerpo y por el de lxs otrxs como
fuente de placer; les gusta mirar cuando una persona está desnuda y exploran los genitales
jugando con niños o niñas de su misma edad (juegan a ser pareja, a madres y padres, a médicos,
a “yo te muestro y tú me muestras”, a peleas, a hacerse cosquillas…) y siguen masturbándose
(tocándose, restregándose con objetos), generalmente en privado. También continúa la
curiosidad y el deseo de saber e interpretar, pero si interpreta que la sexualidad es un tema tabú
oculta las expresiones de sexualidad y disminuyen las preguntas, o deja de hacerlas. Se interesan
por el material de contenido sexual a través de los medios de comunicación.
Hablan sobre los genitales y otras partes que considera privadas, y repite palabras relacionadas
con partes íntimas, al aprender que forman parte de un lenguaje “prohibido”. Se agrupan en
función del sexo (niños | niñas) y empiezan a sentir atracción, se dan los primeros
“enamoramientos”, donde experimentan con carias, tocamientos… imitan lo que observan
(darse la mano, darse besos).
Conceptos clave
Es un tema antiguo, pero cada vez aumentan más los diagnósticos debido al uso de internet, la
mayor visibilidad de las personas transexuales y la desaparición gradual de la estigmatización.
En el DSM-5, la disforia de género divide en niños por un lado, y adolescentes y adultos por otro;
y se explica como una incongruencia entre el sexo que se siente y el que se le asigna, con una
duración mínima de 6 meses. La incongruencia sobre el género no es una patología en sí, pero
sí que lo son los problemas psicológicos y el malestar que esta incongruencia ocasiona a la
persona. Se asigna el diagnóstico a quien siente una disforia significativa o distrés por la
discordancia entre su identidad de género y el sexo (criterios biológicos), con el que no se
identifica. La disconformidad no constituye una enfermedad mental. El elemento crítico es la
presencia de malestar clínicamente significativo.
La disforia de género en adolescentes y adultos debe cumplir dos o más de las siguientes
características:
1. Marcada incongruencia entre el sexo que se siente y sus caracteres primarios y/o
secundarios
2. Fuerte deseo por desprenderse de los caracteres sexuales primarios y/o secundarios
3. Fuerte deseo por poseer los caracteres sexuales correspondientes al sexo opuesto
4. Fuerte deseo de ser del otro sexo (o de un sexo alternativo distinto del que se le asigna)
5. Fuerte deseo de ser tratado como del otro sexo (o de un sexo alternativo distinto del
que se le asigna)
6. Fuerte convicción de que tiene sentimientos y reacciones típicos del otro sexo
Trastornos asociados
Sobre todo, aparecen estos problemas cuando el niño/a o adolescente no consigue etiquetar su
problema.
TEMA 11: ABUSO SEXUAL INFANTIL
El abuso sexual en la infancia es una vivencia traumática que deja secuelas que pueden durar
para toda la vida y puede generar diversas patologías, siendo el TEPT el más frecuente. Se trata
de actividad sexual con un/a menor (con o sin penetración, tocamientos o acto sexual sin
contacto); contacto manual u oral de los genitales, acompañado por una fuerza o amenaza, y
puede ser de forma directa o con ropa; exhibicionismo, exposición del niñx con el fin de
prostituirlo u obtener pornografía infantil. Se considera abuso también el contacto entre un/a
adolescente y un niñx, si existe una diferencia de 5 años de edad.
Los abusos sexuales infantiles son una experiencia perjudicial que puede acarrear numerosos
traumas y trastornos, que pueden prevalecer hasta la edad adulta. En los últimos años han
aumentado las denuncias por abuso sexual infantil, pero esto no se debe a un incremento real
del número de casos, sino a un mayor conocimiento del problema y a la voluntad de denunciar
ante una sospecha fundada.
Como profesionales, lo más probable es que nos encontremos con situaciones en las que
sospechemos que hay un abuso. El niño vendrá por bajo rendimiento académico, autolesiones,
o conductas extrañas, en las que a lo largo de la consulta podrá aparecer una sospecha de abuso.
Es decir, no se nos va a presentar como “niño viene a consulta por haber sufrido abuso”.
Signos físicos
Evaluación
Se trata de un diagnóstico difícil, ya que normalmente no hay pruebas médicas y solo se cuenta
con el testimonio de la víctima (fiabilidad). Existen guías y protocolos sobre cómo realizar la
entrevista (COPPA realizó una campaña de sensibilización y cuenta con materiales disponibles).
En general, las víctimas siguen un patrón común: guarda silencio, niega… y posteriormente
revela, se retracta… Las reacciones de lxs niñxs ante un evento así varían considerablemente:
pueden no presentar problemas inmediatos y desarrollarlos después, y al contrario.
Para la entrevista, conviene buscar un ambiente cómodo y amistoso, ya que en los primeros
momentos reduce el olvido. El olvido hace que el niñx sea más sugestionable si se le presenta
una información capciosa. El entrevistador/a debe barajar varias hipótesis, y es recomendable
grabar las sesiones (esto reduce el número de entrevistas) y usar muñecos anatómicos.
Se le puede pasar una lista de Verificación de la Regulación Emocional, The Child Behavior
Checklist (aplicado a padres de hijxs víctimas de abuso sexual), un listado de comportamientos
problemáticos, inventarios de depresión o ansiedad para niñxs y/o adolescentes…
Investigación
Se han realizado múltiples estudios según las características del abuso, de la víctima, del
entorno… Es una situación compleja con múltiples variables, especialmente las personales.
Tratamiento
CONCEPTO
El duelo es una reacción “normal” a la pérdida. Suele conllevar sentimientos de negación, rabia,
desconcierto, desadaptación, tristeza… Esos sentimientos y síntomas pueden perdurar mucho
tiempo o resolverse en pocas semanas. El concepto de “duelo” se utiliza para toda situación de
pérdida: personas, vivienda, ciudad, objeto de valor sentimental, adicciones, etc.
El DUELO NORMAL o DUELO NO COMPLICADO genera culpa y autorreproche, que suelen ser
irracionales; es común la ansiedad, la rabia, la inseguridad o el pánico, sensación de soledad,
fatiga, apatía, shock (más común en los casos de muerte repentina), adormecimiento,
embotamiento (ausencia de sentimientos: “no logro sentir nada”). Reacciones habituales en el
duelo normal son también la tendencia a “regresar” (regresiones), sentirse incapaz de vivir sin
esa persona, etc.
Manifestaciones psicológicas
Algunas de las fases por las que pasa una persona en proceso de duelo son:
- Evitación: no aceptar la pérdida. Esta fase de negación es terapéutica, como una anestesia
emocional; es habitual la incredulidad (no se lo cree), la confusión y desorganización
cognitivas… Puede darse una aceptación intelectual pero no emocional (negar las
respuestas emocionales).
- Confrontación: se reconoce la pérdida, pero permanece en cierto modo la negación.
Surgen nuevas reacciones de rabia, enfado, tristeza, culpa… y pueden experimentar pánico
y ansiedad. Es muy común en el momento de despertar (darse cuenta y afrontar un nuevo
día).
Se dan síntomas y signos de depresión: introversión, apatía, disminución de la energía
(agotamiento), regresiones, dependencia e impotencia.
Depende en gran medida de los patrones de sus procesos mentales, de las fuentes disponibles
en su medio en esta etapa crucial del desarrollo. El niñx preescolar no ha desarrollado todavía
el concepto de “límite de tiempo”, por lo que no entiende la muerte como un final, e incluso la
niega (como en sus juegos: te mueres durante unos minutos, te mueres y al acabar el juego
vuelves a vivir, etc.).
En la primera fase del desarrollo comienza a considerar la muerte como una separación o
partida, siendo un concepto fluctuante. Es entre los 6-10 años, cuando comienza a entenderse
como un final, pero esta edad depende de cada niño, de su entorno, las explicaciones que se le
dan y el apoyo que tenga.
- Edad o desarrollo
- Naturaleza de la relación (grado de identificación y cercanía)
- Advertencia previa de la muerte
- Entorno más próximo
Diagnóstico
El DSM-5 distingue entre duelo normal y duelo patológico. El duelo es una reacción a la muerte
de un ser querido, con síntomas característicos de un episodio de depresión mayor (tristeza,
insomnio, pérdida de peso…). La duración del duelo normal varía según los grupos culturales, y
no se diagnostica depresión a no ser que los síntomas se mantengan más de dos meses (el DSM-
5 describe la cultura anglosajona; en culturas mediterráneas es más tiempo).
- Culpa como sentimiento central: por vivir, por disfrutar de lo que se tiene, por lo que se
recibe del fallecido (herencia), etc.
- Pensamientos de muerte (“debería haber muerto yo y no esa persona”)
- Sentimiento de inutilidad
- Enlentecimiento psicomotor
- Deterioro funcional acusado (déficits en memoria, procesamiento, atención, ejecución,
etc.)
- Experiencias alucinatorias (alucinación de viudedad; ver al fallecido)
Los factores de riesgo de un duelo complicado son la muerte de un progenitor entre los 2-4 años
de edad, porque no saben expresar lo que les ocurre, y tampoco saben lo que ha pasado (pero
notan la ausencia); otro factor de riesgo es que el progenitor superviviente sufra un trastorno
mental (depresión mayor, ansiedad…); también que el niñx tuviera problemas
comportamentales previos; o una familia desadaptada.
Intervención
No existe un modelo de terapia único, ya que a la hora de tratar un duelo, deben tenerse en
cuenta los factores de la personalidad, las características del apego (ansiedad), la intensidad de
los síntomas… El objetivo de la terapia es ayudar a resolver los conflictos inherentes a la
separación y facilitar la superación de las etapas del duelo, las cuales son:
El descubrimiento de la muerte (alrededor de los 6 años) es un punto vital crítico, que genera
una crisis vital en muchos casos: “mis padres/madres se van a morir”, “me voy a morir”, etc.