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1.2 Lugares Teologicos

Este documento describe los lugares teológicos según Melchor Cano, que son las fuentes de donde el teólogo puede extraer argumentos para el discurso teológico. Cano propuso diez lugares teológicos que abarcan las fuentes de la revelación como la Escritura, Tradición y autoridad de la Iglesia, Padres de la Iglesia, razón y filosofía.

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1.2 Lugares Teologicos

Este documento describe los lugares teológicos según Melchor Cano, que son las fuentes de donde el teólogo puede extraer argumentos para el discurso teológico. Cano propuso diez lugares teológicos que abarcan las fuentes de la revelación como la Escritura, Tradición y autoridad de la Iglesia, Padres de la Iglesia, razón y filosofía.

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Apunte de Cátedra Teología.

(De uso exclusivamente interno)

Lugares Teológicos1

Este concepto elaborado por Melchor Cano (1509 – 1560) teólogo de Salamanca, es muy
interesante, porque buscaba indagar acerca del modo de hacer teología. Un quehacer
que, como estamos aprendiendo, tiene sus reglas, su método, sus dogmas, sus
preguntas, sus temas de investigación…

Cano les decía en latín los “loci theologici”, los tópicos, que para él se corresponden a
las fuentes de los contenidos de la teología, fuentes como “punto de partida” y su
“descripción”.

En cuanto a punto de partida, tomando como referencia un trabajo de Aristóteles, “Cano


quiere dar forma a diez tópicos o lugares teológicos que abarquen, en conjunto, las diez
fuentes de las que puede disponer el teólogo para extraer de ellas los argumentos
válidos para el discurso teológico” …fuentes que testifiquen las verdades de la
revelación. “Los lugares teológicos son los principios de los que el teólogo extrae sus
argumentos y pruebas”
Los argumentos tiene su base ya sea en la Razón o en la Autoridad (argumentos de
autoridad llamamos a aquellos cuya importancia proviene del valor (autoridad) de quien
los emite… La sagrada Escritura; La Tradición apostólica, etc)

“Al teólogo, dice Melchor Cano, le es necesaria en primer lugar la autoridad (de la
confesión de la fe) y, en segundo lugar, la autoridad de la razón. Por ser la teología
«ciencia de la revelación», la razón tiene el segundo papel como seguidora de la
autoridad.”

“ (…) los siete primeros lugares teológicos están basados en la autoridad: son los
«lugares» donde puede hallarse la fe católica, de acuerdo con la autoridad de los
testimonios de la revelación. Dicho de otro modo: son «sedes» o «capítulos» de los que
se puede extraer autorizadamente los contenidos de la revelación y, por tanto, los
contenidos de la confesión de la fe, la cual es simplemente la recepción de la revelación.

En contraposición a estos siete «loci», los dos últimos «lugares» son también autoridades,
pero en otro sentido. Ellos pueden aportar las opiniones autorizadas de los filósofos y de
la historia, aunque estas opiniones no tengan la certeza teológica de los principios.
Finalmente, un solo lugar, el octavo, no puede calificarse de autoridad, pero es
imprescindible, ya que está constituido por la misma razón natural. Más que un lugar, en
el sentido de un «depósito», es el instrumento que el teólogo, instruido por el
cultivo de las ciencias, no puede dejar de usar. Estas consideraciones justifican el
orden en el que Melchor Cano y Juan de Santo Tomás enumeran los «loci»:

A) En primer lugar, se hallan las «autoridades» de las que podemos extraer la fe que
confiesa la Iglesia
1
Extraído y adaptado de: ROVIRA BELLOSO, JOSÉ M. Introducción a la Teología. BAC 1996. Sapientia Fidei,
Manuales de Teología Pag 125 y ss.

1
1. La autoridad de la Sagrada Escritura, que se contiene en los Libros canónicos.
2. La autoridad de la Tradición de Cristo y de los Apóstoles.
3. La autoridad de la Iglesia Católica.
4. La autoridad de los Concilios, sobre todo los Ecuménicos o Generales, en los que
reside la autoridad de la Iglesia Católica.
5. La autoridad de la Iglesia Romana, que, por divino privilegio, se llama y es apostólica
(o, como dice Juan de Santo Tomás, la autoridad del Sumo Pontífice).
6. La autoridad de los Padres (la autoridad de los «santos antiguos », dice Melchor
Cano).
7. La autoridad de los teólogos escolásticos, a los que hay que añadir los peritos
pontificios.

B) Aquí aparece el lugar e instrumento de la razón natural. Podríamos llamar


«autoridad de la razón» a este octavo «lugar»:
8. La razón natural que se ejerce por el cultivo de todas las ciencias naturales.

C) Vuelven por fin las dos últimas autoridades, extrínsecas al quehacer teológico, pero
que en el lenguaje moderno no dudaríamos en calificar de mediaciones legítimas de este
quehacer: la mediación de la filosofía y la mediación de la historia.

9. La autoridad de los filósofos que siguen el criterio de la naturaleza, entre los


cuales están los Jurisconsultos.
10. La autoridad de la historia humana, ya sea escrita por autores dignos de crédito, ya
sea transmitida de generación en generación, pero no de modo supersticioso sino con
grave y constante razón.

Aparte los cinco lugares primeros, de los que se extraen argumentos ciertos e «infalibles»,
los otros cinco suelen enumerarse como aquellos lugares de los que el teólogo puede
extraer argumentos simplemente probables. En efecto, argumentos probables ofrecen los
Padres y los teólogos, excepto el caso de unanimidad; argumentos probables son también
los de la razón, los que se extraen del parecer de los filósofos y los que ofrece la historia.

Un gran aporte de Cano será el tomar en cuenta a la historia humana como lugar
teológico.

¿NUEVOS LUGARES TEOLÓGICOS EN LA ACTUALIDAD?

Hoy día, podemos preguntarnos si pueden hallarse nuevos lugares teológicos. En


este sentido, se dirá que la experiencia humana, sobre todo la experiencia del
Pueblo de Dios, es un «nuevo lugar». Pero, en realidad, es bueno que la experiencia se
deje mesurar por la razón y, por tanto, veremos que este «nuevo lugar» se remite al
octavo, constituido por la razón humana, a la que —en todo caso— se le añade el
sustrato que, previamente a las ciencias, la está alimentando: la experiencia vivida y
pensada.
También los descubrimientos humanistas de la cultura, sobre todo la que está
próxima al cristianismo, se presentan hoy día como «signos de los tiempos», es
decir como lugares de la historia (en la terminología de M. Cano), que dan que
pensar al teólogo, para discernir si en ellos se halla la voluntad o incluso la
presencia del Señor. En este apartado deberían colocarse, continuando la línea de la

2
Encíclica Pacem in terris de Juan XXIII, los derechos del hombre, la causa de la paz, la
dignidad de los pobres y marginados, el tema de la igualdad de los pueblos, sin
opresores ni oprimidos, la dignidad de la mujer en la sociedad, el ecologismo, etc.

“Allí donde las cuestiones y problemas humanos, de los que la teología se ocupa a la luz
de la fe, son estudiados y tratados también actualmente por otras ciencias desde las más
diversas perspectivas formales… exigen a cada teólogo en particular y a la organización
de los mismos, que se señalen por aquella medida de cultura general que los capacite
para lograr acceso a aquellos resultados esenciales de la investigación que sean
relevantes para el tratamiento de las cuestiones. Tenemos así los teólogos en
diálogo permanente con la cultura.”2

Finalmente…

A modo de conclusión, tener en cuenta este abanico de posibilidades para el trabajo, en la


mesa de quien busca hacer teología, es comprender la necesitad de apertura al estudio y
contemplación de los lugares de autoridad (por un lado), y la atención y respeto a los
lugares que consideramos englobados en la razón natural (por el otro). Tener en cuenta
que estas dos vertientes no son opuestas, que la fe y la razón, por decirlo de un
modo simple, no se oponen sino que se complementan, se buscan y necesitan para
el quehacer teológico. Dios está presente de alguna manera en todas las realidades,
hay que entrenar los sentidos por medio de la contemplación y el estudio para
reconocerlo, y si no logramos ese reconocimiento, al menos saber que la esperanza de
su presencia debe mantenernos el ánimo “hasta que podamos” comprender y ese
comprender nos lleve a vivir con atención y agradecimiento nuestra “difícil” realidad.

2
Zapata, Guillermo SJ, Lugares teológicos de la Teología actual. Fe, acontecer, verdad. en http://tertulia-
ignaciana.blogspot.com.ar/2012/05/lugares-teoloticos-de-la-actual.html

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