Guía Diagnóstico y Tratamiento SII
Guía Diagnóstico y Tratamiento SII
PARA DIAGNÓSTICO Y
TRATAMIENTO DE
SÍNDROME DE INTESTINO IRRITABLE
GPC Nº 05
ENERO 2022
IPRESS Nivel I
Red Prestacional Lambayeque
EsSalud
Grupo elaborador
MC. Gabriela Josefina Vásquez Ortega CAP II MOTUPE
Revisor clínico
Dr. Eduardo Manuel Rojo Chávez, médico gastroenterólogo, Clínica San Pablo, Lima
Revisores metodológicos
MC. Jorge Luis Ortiz Millones Auditor médico - OCGRA
MC. Karin Lisset Guzmán Capuñay Auditor médico - OCGRA
Ing. Luis Alberto Pérez Muro Revisor - OCGRA
Financiamiento
Esta guía ha sido financiada por la Red Prestacional Lambayeque.
Conflicto de intereses
Los responsables de la elaboración del presente documento declaran no tener ningún
conflicto de interés con relación a los temas descritos en el mismo
Citación
Este documento debe ser citado como:
Guía de Práctica Clínica para el Diagnóstico y Tratamiento de Síndrome de Intestino
Irritable, enero 2022
Datos de contacto
Ing. Luis Alberto Pérez Muro
Correo electrónico: [email protected]
Teléfono: 979654434
1
Página
2
Página
3
Página
I. FINALIDAD
Esta guía de práctica clínica (GPC) está dirigida a los profesionales de la salud que atienden
directamente a los pacientes con síndrome de intestino irritable (SII) con la finalidad de
disminuir la variabilidad injustificada en el diagnóstico y tratamiento mediante la generación
de recomendaciones basadas en la mejor evidencia disponible en los aspectos de
diagnóstico y tratamiento de los pacientes con este síndrome.
II. OBJETIVOS
Esta guía de práctica clínica es de aplicación obligatoria en todas las IPRESS del primer nivel
de atención de la Red Prestacional Lambayeque
V. CONSIDERACIONES GENERALES
Página
5.1. DEFINICIÓN
Dentro del epígrafe de trastornos funcionales intestinales (TFI) se incluyen el síndrome del
intestino irritable (SII), el estreñimiento funcional (EF), la diarrea funcional (DrF) y la
distensión/hinchazón abdominal funcional (D/HAF). En la actualidad los TFI no se
consideran trastornos aislados y se acepta que muy frecuentemente se solapan y que a
veces puede resultar imposible distinguirlos. Por tanto, el mejor modelo conceptual para
explicarlos es el de un espectro con diferentes síntomas (dolor abdominal, estreñimiento,
diarrea y distensión/hinchazón abdominal) en el que, según predomine uno u otro, se
establece el diagnóstico de un determinado TFI. Así, por ejemplo, aunque desde un punto
de vista académico el SII con estreñimiento (SII-E) y el EF son dos TFI diferentes, en la
práctica pueden resultar muy parecidos e incluso indistinguibles; en realidad forman un
espectro en el que en un extremo estarían los pacientes con dolor abdominal importante
junto con estreñimiento y en el otro aquellos con estreñimiento y ausencia absoluta de
dolor. Este mismo modelo puede aplicarse al SII con diarrea (SII-D) en comparación con la
DrF.
CLASIFICACION
Roma IV aconseja establecer los subtipos del SII de acuerdo con la consistencia de las
deposiciones evaluada según la escala de Bristol (figura 1).
estreñimiento (SII-E); cuando más del 25 % de las deposiciones son del tipo 6 o 7, padece
Página
síndrome de intestino irritable con predominio de diarrea (SII-D); si existe más del 25 % de
ambas (tanto 1 o 2 como 6 o 7), se establece el diagnóstico de SII con hábito deposicional
5.2. ETIOLOGÍA
5.3. FISIOPATOLOGÍA
Los mecanismos fisiopatológicos que pueden intervenir en los síntomas que conocemos
como SII y que pueden ponerse en marcha por distintas causas o etiologías son la
hipersensibilidad visceral y la disfunción motora intestinal que caracterizan el SII se pueden
8
Página
El SII es uno de los trastornos funcionales digestivos más frecuentes en la consulta médica.
En un estudio español que evaluó la importancia del SII en la consulta del gastroenterólogo,
el 55 % de los más de 500 especialistas consultados afirmó que los pacientes con SII
suponían entre el 25 y el 50 % del total de sus consultas, mientras que el 29 % afirmó que
representaban entre el 50 y el 75 %.
Para conocer la prevalencia del SII debemos saber qué tipo de criterios diagnósticos se han
empleado porque puede haber una gran diferencia entre los distintos criterios. Así,
aplicando sobre la misma población de estudio diferentes criterios diagnósticos se pueden
obtener unas prevalencias tan dispares del SII como del 12,1 % si se aplican los criterios de
Roma I o del 3,3 % cuando se aplican los criterios de Roma II.
Vale la pena comentar los resultados de recientes estudios epidemiológicos que comparan
los nuevos criterios diagnósticos de Roma IV con los anteriores de Roma III. El primero se
presentó simultáneamente en el mismo congreso que dio a conocer los nuevos criterios de
Roma IV y se obtuvieron datos sobre población general en Estados Unidos, Reino Unido y
Canadá.
El estudio incluyó casi 2.000 sujetos en cada uno de los países, con un total de casi 6.000
con encuestas válidas. Los resultados fueron coherentes en los tres países, de forma que
en Estados Unidos la prevalencia del SII según Roma IV resultó del 6,1 % y según Roma III
fue del 11,1 %; en Canadá resultó, respectivamente, del 5,8 y del 11,7 %, y en Reino Unido
del 5,5 y del 10,6 %. En los tres países la prevalencia del SII fue mayor en mujeres que en
hombres y se observó una disminución progresiva según se incrementaba la edad de la
población estudiada. Por tanto, queda claro que la prevalencia obtenida con Roma IV es
menor que con Roma III. Si se valoran los diferentes subtipos de SII se observa una variación
significativa con Roma IV especialmente evidente en una disminución del subtipo mixto:
SII-E: un 27,9 % con Roma IV frente a un 16,6 % con Roma III; SII-D: un 34,3 % con Roma IV
frente a un 20,6 % con Roma III; SII mixto: un 33,3 % con Roma IV frente a un 60,1 % con
Roma III, y SII inclasificable: un 4,7 % con Roma IV frente a un 2,1 % con Roma III. Otro
estudio todavía más reciente realizado sobre población general en China confirma los datos
del estudio anterior y obtiene una prevalencia de SII según Roma III del 12,4 %, mientras
que según Roma IV es de aproximadamente la mitad: un 6,1 %.
No se han publicado estudios prospectivos que evalúen la tasa de incidencia del SII, aunque
a partir de estudios de prevalencia en la población general, en los que se vuelve a interrogar
a los sujetos al cabo de un tiempo suficiente, se puede establecer el porcentaje de pacientes
que en el primer interrogatorio estaban asintomáticos y que posteriormente desarrollaron
síntomas. En estudios de esta índole realizados sobre población de Estados Unidos a los 12-
9
20 meses del primer control se obtuvieron tasas de incidencia del 6,6 % anual. Otro estudio
Página
efectuado también de esta manera, pero a los 5 años y sobre población danesa ofrece una
tasa de incidencia anual del 2 % en varones y del 4 % en mujeres.
Las mujeres tienen hasta dos veces más probabilidad que los hombres de desarrollar el SII.
Las personas menores de 50 años tienen más probabilidad de desarrollar el SII que las
personas mayores de 50.
Tener un familiar con SII
Tener antecedentes de eventos estresantes o difíciles en la infancia, como el abuso
Tener una infección grave en el tracto digestivo
El papel de los alimentos en la fisiopatología del síndrome del intestino irritable (SII) no está
claro. Algunos pacientes con SII refieren un empeoramiento de los síntomas después de
comer y perciben intolerancia a ciertos alimentos.
Alergia a los alimentos: los datos que informan sobre intolerancia a alimentos específicos
mediante pruebas cutáneas han sido contradictorios. El número de pruebas de punción
10
cutánea de alimentos positivas fue mayor en los pacientes con SII en comparación con los
Página
controles. Sin embargo, en otro estudio, la exposición a los alimentos que dieron positivo
en las pruebas cutáneas no exacerbó los síntomas.
Otra evidencia de respuestas inmunes a los alimentos: se cree que la IgG representa la
respuesta inmunitaria normal a los alimentos y no es evidencia de una forma reconocida
de alergia alimentaria. Sin embargo, los estudios centrados en los anticuerpos IgG han
demostrado que la eliminación de alimentos específicos en pacientes con SII que tienen
títulos elevados de IgG asociados con esos alimentos puede reducir los síntomas
gastrointestinales. El uso de las pruebas de IgG en el diagnóstico de alergia alimentaria no
está validado, aunque su función en el tratamiento de pacientes con SII puede justificar una
mayor investigación.
Malabsorción de carbohidratos: una etiología teórica del SII sugiere que los síntomas
pueden estar relacionados con una absorción deficiente de carbohidratos. Esta teoría se
originó en estudios de pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), pero también
se ha sugerido para pacientes con SII. La teoría sostiene que los oligo-, di- y monosacáridos
y polioles fermentables (FODMAP) en pacientes con IBS o IBD ingresan al intestino delgado
distal y al colon donde se fermentan, dando lugar a síntomas y aumento de la
permeabilidad intestinal y posiblemente inflamación.
Aunque los datos sugieren una capacidad de absorción similar de fructosa, sorbitol y lactosa
en pacientes con SII y controles, los síntomas después de una provocación con
carbohidratos se producen más fácilmente en el SII. El papel de la malabsorción de
carbohidratos sigue siendo un tema de investigación.
Los factores psicosociales pueden influir en la expresión del síndrome del intestino irritable
(SII). En un estudio de pacientes con síntomas de SII o dispepsia no ulcerosa, los pacientes
con síntomas gastrointestinales (GI) informaron más eventos estresantes diarios y de por
11
vida que los grupos de control. Otro estudio encontró que, en comparación con los
Página
controles, los pacientes con SII presentan mayor ansiedad, depresión, fobias y
somatización. En un estudio prospectivo, se demostró que los factores psicosociales
Algunos estudios informan de una asociación positiva entre el SII y el abuso, aunque un
artículo no confirmó esta relación. El abuso puede no ser un factor de riesgo independiente
para el SII después de controlar factores psicosociales como la depresión o las estrategias
de afrontamiento.
Una hipótesis unificadora sobre el papel del estrés y el psiconeuroticismo en el SII se basa
en el factor de liberación de corticotropina (CRF), un péptido liberado del núcleo
paraventricular y considerado un mediador principal de la respuesta al estrés. Los datos
sugieren que la hiperactividad en el CRF cerebral y el sistema de señalización del receptor
de CRF contribuyen a los trastornos de ansiedad y depresión. La administración intravenosa
de CRF aumenta el dolor abdominal y la motilidad colónica en pacientes con SII en un grado
más alto que los controles normales. Además, esta respuesta puede atenuarse mediante la
administración de un antagonista del receptor de CRF sin efecto sobre el eje hipotálamo-
pituitario-adrenal.
Las personas con IBS deben recibir información que explique la importancia de la autoayuda
para manejar eficazmente el síndrome de intestino irritable. Esto debe incluir información
sobre el estilo de vida general, la actividad física, la dieta y la medicación dirigida a los
síntomas.
Se debe evaluar la dieta y la nutrición de las personas con SII y se deben dar los siguientes
consejos generales.
Los profesionales de la salud deben revisar la ingesta de fibra de las personas con SII,
ajustándola (generalmente reduciéndola) mientras monitorean el efecto sobre los síntomas.
Página
Se debe disuadir a las personas con SII de comer fibra insoluble (por ejemplo, salvado). Si se
recomienda un aumento de fibra dietética, debe ser fibra soluble como polvo de ispaghula
o alimentos con alto contenido de fibra soluble (por ejemplo, avena).
Se debe recomendar a las personas con SII que eligen probar probióticos que tomen el
producto durante al menos 4 semanas mientras se monitorea el efecto. Los probióticos
deben tomarse en la dosis recomendada por el fabricante.
Si los síntomas del SII de una persona persisten mientras sigue el estilo de vida general y los
consejos dietéticos, ofrezca consejos sobre un manejo dietético adicional. Dicho consejo
debería: incluir dietas de evitación y exclusión de un solo alimento (por ejemplo, una dieta
baja en FODMAP [oligosacáridos fermentables, disacáridos, monosacáridos y polioles]), solo
debe ser administrado por un profesional de la salud con experiencia en el manejo de la
dieta.
Los estudios familiares sugieren una modesta contribución de la genética al desarrollo del
SII. Los datos de los estudios de gemelos son contradictorios; algunos estudios muestran
una mayor tasa de concordancia para el SII en gemelos monocigóticos en comparación con
los gemelos dicigóticos, con tasas de concordancia para el SII en gemelos monocigóticos
que varían del 2 al 22 por ciento y tasas en los gemelos dicigóticos que varían del 1 al 9 por
ciento. Sin embargo, en un estudio de 5032 gemelos (888 pares monocigóticos y 982 pares
dicigóticos), la tasa de concordancia no difirió significativamente entre gemelos
monocigóticos y dicigóticos (17 frente a 16 por ciento). Además, un estudio encontró que
tener un padre con SII era un predictor independiente mayor de SII que tener un gemelo
afectado, lo que sugiere que la naturaleza familiar del SII podría deberse al aprendizaje
social, así como a la genética.
Se están investigando las asociaciones entre genes específicos y el SII. Algunos estudios de
genotipificación han demostrado una asociación entre el SII y los polimorfismos en el gen
transportador de serotonina, lo que da como resultado una alteración de la eficacia de la
recaptación de serotonina que afecta la peristalsis intestinal. Sin embargo, otros estudios
no han confirmado una asociación entre los polimorfismos del gen transportador de
serotonina y el SII. Otro estudio sugirió que algunos pacientes con SII pueden estar
genéticamente predispuestos a un patrón alterado de producción de citocinas interleucinas
antiinflamatorias.
SII. Se han identificado varios genes candidatos para el SII. Un estudio de cohorte de SII
Página
posinfeccioso identificado genes susceptibles que incluyen IL-6, receptor 9 de tipo toll
(TLR9) y E-cadherina-1 (CDH1) [47]. El G298S mutación del canal de sodio Nav1.5 gen SCN5A
fue también se detectó en 13 de 584 pacientes con SII (2,2%). Otro metaanálisis de estudios
de asociación de IBS con el gen de la superfamilia del factor de necrosis tumoral reveló una
razón de posibilidades de 1,19 [intervalo de confianza del 95% 1.08–1.31]. Un estudio de
asociación de todo el genoma en la UE y EE. UU., identificaron el retículo endoplásmico
KDEL receptor de retención de proteínas 2 (KDELR2) y glutamato receptor ionotrópico delta
2 (Grid2) proteína que interactúa (GRID2IP) genes en el brazo corto 22.1 del cromosoma 7.
También se realizaron estudios genéticos sobre la serotonina y la CRH. Se dan los genotipos
del transportador de serotonina como l / l, l / s y s / s clasificados en orden de mayor a
menor actividad de la recaptación de serotonina. Sujetos con s / s gen muestran una
actividad más exagerada en el pregenual corteza cingulada anterior bajo distensión
colorrectal que los sujetos con el gen l / s o l / l. El análisis también reveló que los sujetos
con el gen s / s tienen más entrada del hipocampo a la amígdala durante distensión
colorrectal que los sujetos con genes l / so l / l. Otro metaanálisis mostró una disminución
del riesgo de SII en sujetos con el gen l / s y mayor riesgo de IBS-C en aquellos con el gen s
/ s así como poblacionales diferencias entre las cohortes de Asia y la UE / EE. UU. [53].
Algunas asociaciones entre IBS y genes relacionados con CRH (CRH, proteína de unión a
CRH, CRH-R1 y CRH-R2 fueron identificados y replicados.
El dolor es un síntoma exigido sin el que no puede establecerse el diagnóstico de SII; puede
ser cólico o constante, aparecer de manera impredecible, ser de localización variable y
tener una intensidad que se modifica con la defecación o las ventosidades. La hinchazón y
la distensión abdominal son muy frecuentes, predominan en mujeres y a menudo
aumentan progresivamente a lo largo del día y tras las comidas.
En cuanto a la diarrea, suele ser diurna, con frecuencia matutina y/o postprandial,
semilíquida o líquida y va acompañada en muchas ocasiones de urgencia defecatoria. La
presencia de moco en las heces resulta habitual y no ha de considerarse un signo de alarma.
El SII se asocia a la presencia de otros síntomas digestivos, como la pirosis, u otros TFD,
como la dispepsia funcional. Algunas manifestaciones clínicas extradigestivas también son
significativamente más frecuentes en los pacientes con SII que en la población general
(tabla 1). Cabe destacar la asociación del SII con la fibromialgia, el síndrome de fatiga
14
articulación temporomandibular.
Los síntomas predominantes en el SII son el dolor o malestar abdominal, que se alivian con
la defecación, acompañados por cambios en la frecuencia o consistencia de las heces, con
un patrón de diarrea o estreñimiento. Una importante proporción de los pacientes con SII
presentan alternancia del hábito intestinal, es decir, unas veces diarrea y otras,
estreñimiento. Las crisis o períodos sintomáticos se asocian o se exacerban con el estrés,
alcohol o algunos alimentos. El dolor abdominal, que es probablemente el síntoma más
alarmante y que más incide en la frecuencia de la consulta y que determina las cirugías
innecesarias, no tiene un patrón que ayude a distinguirlo del dolor de otras etiologías; puede
ser generalizado o localizado y usualmente se produce en el abdomen inferior.
La mayoría de los pacientes con síndrome del intestino irritable (SII) tienen síntomas crónicos
que varían en gravedad con el tiempo. En una revisión sistemática que incluyó a pacientes
con SII en clínicas con seguimiento variable a largo plazo (seis meses a seis años), del 2 al 5
por ciento de los pacientes fueron diagnosticados con una enfermedad gastrointestinal
alternativa. Los síntomas permanecieron sin cambios o progresaron en un 30 a 50 por ciento
y en un 2 a 18 por ciento, respectivamente. Se informó una mejoría de los síntomas en el 12
al 38 por ciento de los pacientes. Los pacientes también pueden experimentar un cambio en
el subtipo de IBS con el tiempo, siendo el cambio más frecuente el estreñimiento o la diarrea
predominantes a los hábitos intestinales mixtos.
15
Página
16
Página
17
Página
18
Página
Fuente: Grupo de trabajo de la guía de práctica clínica sobre el síndrome del intestino irritable. Manejo del paciente
con síndrome del intestino irritable. Barcelona: Asociación Española de Gastroenterología, Sociedad Española de
Familia y Comunitaria y Centro Cochrane Iberoamericano, 2005.
19
Página
6.2. DIAGNÓSTICO
SII-E: Criterios De Roma IV Para El Diagnóstico De Síndrome Del Intestino Irritable Con Predominio
De Estreñimiento
Dolor abdominal recidivante, como media, al menos 1 día a la semana en los últimos 3 meses
relacionado con 2 o más de los siguientes criterios:
• Defecación
• Cambio en la frecuencia de las deposiciones
• Cambio en la forma (apariencia) de las deposiciones
▪ Más de un 25 % de las deposiciones con heces tipo 1 o 2 de Bristol y menos del 25 % con
heces tipo 6 o 7 de Bristol (el paciente refiere que sus deposiciones alteradas son
habitualmente como estreñimiento)
▪ El hábito intestinal predominante se basa en la forma de las heces en los días con al menos
1 deposición alterada
▪ El predominio de estreñimiento solo puede establecerse con seguridad cuando el paciente
es evaluado sin tomar medicación para tratar alteraciones del hábito intestinal
Los criterios deben cumplirse al menos durante los últimos 3 meses y los síntomas haberse
iniciado como mínimo 6 meses antes del diagnóstico
En la atención inicial de los pacientes con criterios clínicos de SII se debe hacer una búsqueda
sistemática para excluir datos de alarma como síntomas nocturnos, sangre visible en las heces,
anemia, pérdida de peso significativa; anormalidades en la exploración física como masas
20
antibióticos
SII-D:
Señales de alarma, como pérdida de peso no intencionada, diarrea que despierta al paciente, uso
reciente de antibióticos, rectorragias (sin evidencia de fisura anal o hemorroides sangrantes),
diarrea de volumen elevado (> 250 ml/día), frecuencia de deposiciones muy elevada (> 6-10/día),
evidencia de malnutrición o historia familiar de CCR, celiaquía o EII, debería generar la realización
de las pruebas apropiadas.
21
Página
Diagnóstico diferencial
SII-E:
SII-D:
• Enfermedad celíaca
• Colitis microscópica
• Diarrea por ácidos biliares
• Intolerancia a la lactosa y a la fructosa
El diagnóstico diferencial del síndrome del intestino irritable (SII) es amplio. En pacientes
con síntomas predominantes de diarrea, otras causas importantes de diarrea crónica
incluyen enfermedad celíaca, colitis microscópica, sobrecrecimiento bacteriano del
intestino delgado y enfermedad inflamatoria intestinal. El estreñimiento puede ser
secundario a enfermedad orgánica, defecación disinergica o tránsito colónico lento. Si bien
algunos de estos diagnósticos alternativos se excluyen durante el curso de la evaluación en
pacientes con sospecha de SII, otros diagnósticos requieren pruebas de diagnóstico
adicionales y solo deben realizarse en pacientes seleccionados con características de
alarma.
22
Página
SII.E
En ausencia de criterios de alarma: El hemograma permite evaluar la existencia de anemia y/o
infección y la PCR y la VSG la actividad inflamatoria. Otros marcadores de inflamación, como la
calprotectina fecal, no parecen de utilidad en pacientes con estreñimiento.
SII-D:
El perfil tiroideo debe hacerse si hay sospecha clínica de hipertiroidismo. La serología para
enfermedad celíaca (anticuerpos antitransglutaminasa tisular [tTG] IgA o IgG si hay déficit de IgA
23
y la calprotectina fecal (sospecha de proceso inflamatorio) también pueden ser útiles. Los niveles
de lactoferrina fecal son útiles para diferenciar entre enfermedad intestinal inflamatoria y SII
(sensibilidad 0.78, especificidad 0.94).
6.3.2. De Imágenes
SII-E:
la colonoscopia debe realizarse en pacientes con criterios de SII que tengan síntomas de alarma,
factores de riesgo para cáncer de colon, inicio de los síntomas en etapas tardías de la vida,
agravamiento de los síntomas y si no hay respuesta al tratamiento. Los estudios funcionales en
un paciente con SII-E pueden estar indicados en pacientes con estreñimiento que no responden
a las medidas terapéuticas para descartar disinergia anorrectal (Tacto rectal, test de expulsión
del balón y manometría anorrectal) o tiempo de tránsito lento (tiempo de tránsito colónico).
SII-D:
La colonoscopia está indicada cuando falla el tratamiento empírico, si hay señales de alarma y
en todos los pacientes de 50 años o más con finalidad de cribado de cáncer de colon. En estos
casos, si la mucosa del colon es macroscópicamente normal (o con cambios mínimos de
edema/eritema), hay que tomar biopsias escalonadas del colon para descartar una colitis
microscópica. Se recomienda tomar dos biopsias del colon izquierdo, dos del transverso y otros
dos del derecho en botes separados.
Algunos estudios sugieren que establecer una relación terapéutica con el paciente se asocia a
una disminución del número de visitas, una mayor satisfacción del paciente e incluso una
reducción de su sintomatología.
Es aconsejable tener en cuenta los siguientes elementos para una relación médico-paciente
terapéutica: 1) explicar exhaustivamente y con un lenguaje asequible la enfermedad, 2)
escuchar atentamente al paciente y determinar la comprensión de su patología y sus dudas
(respondiendo a ellas), 3) establecer unos límites realistas y consistentes, 4) implicar al paciente
en el tratamiento.
• Un estudio cuantificó los efectos de los diferentes tipos de fibra (solubles e insolubles) en la
mejoría global y sintomática de los pacientes con SII, Los pacientes con SII y estreñimiento
mejoraron su sintomatología con la fibra (Riesgo relativo (RR) 1,56; IC 95%: 1,21-2,02), a
excepción del dolor abdominal. Los dos tipos de fibra tuvieron efectos distintos en los
síntomas.
• globales del SII. El riesgo relativo de la mejoría global con fibra soluble (ispagula, psilio) fue
de 1,55 (IC 95%: 1,35-1,78). En el caso de la fibra insoluble (salvado de trigo y fibra de maíz),
ninguno de los estudios mostró que ésta fuera superior al placebo e incluso mostró una
tendencia negativa en la sintomatología global (RR 0,89; IC 95%: 0,72-1,11).
• Si un paciente presenta intolerancia y/o malabsorción, se considera útil intentar una dieta
restrictiva en lactosa para intentar evaluar si la toma de lácteos se relaciona con la presencia
o el incremento de los síntomas.
• The National Institute for Healt and Care Excellence (NICE)(198) (evitar comidas copiosas,
establecer un horario regular en las comidas y reducir la ingesta de grasas, fibra insoluble,
cafeína y alimentos productores de gas, como cebolla, alubias y el repollo)
26
Página
• Numerosos estudios no controlados han demostrado que los pacientes con SII mejoran
con dieta restrictiva en gluten. Hasta un tercio de los pacientes con SII no celíacos
mejoran con dieta de exclusión de gluten y estudios controlados con placebo evidencian
que esta mejoría se observa fundamentalmente en pacientes con SII-D pero también en
aquellos que tienen estreñimiento.
• En pacientes con vida sedentaria la realización de ejercicio físico (20-60 minutos al día,
durante 3-5 días a la semana) mejora la consistencia de las heces y disminuye la
intensidad de los síntomas del SII y también la gravedad de la ansiedad y de la depresión.
Además, en pacientes con distensión abdominal el ejercicio físico reduce la distensión y
aumenta la eliminación de gas.
6.4.2. Terapéutica
• SII-E:
• Fármacos secretagogos:
• Linaclotida: Es una agonista del guanilato ciclasa C (GC-C) que actúa aumentando la
27
abdominal). Representa el fármaco de elección para pacientes con SII-E en los que la
fibra soluble, los laxantes y/o los espasmolíticos han fracasado o cuando existe
intolerancia o contraindicación a cualquiera de ellos.
• SII-D:
Se deben tener presentes los siguientes signos y síntomas de alarma en pacientes con
síndrome de intestino irritable:
6.4.6. Pronóstico
6.5. COMPLICACIONES
Relacionadas al tratamiento.
6.7. FLUXOGRAMA
SII-E
30
Página
SII-D:
31
Página
32
Página
33
Página
VII. ANEXOS.
Interpretación
Cada una de las 5 preguntas se puntúa de 0 a 100 (según el valor en la escala visual marcado 25
puntos o el número de días multiplicado por 10, según corresponda a la pregunta)
conformándose una puntuación total con la suma de ellas, que va desde un mínimo de 0 hasta
un máximo de 500.
De acuerdo a la puntuación total se clasifican:
618
Página
https://www.uptodate.com/contents/pathophysiology-of-irritable-bowel-
syndrome?search=sindrome%20de%20intestino%20irritable&source=search_result&selec
tedTitle=3~150&usage_type=default&display_rank=3
12. Moayyedi P, Andrews CN, MacQueen G, Korownyk C, Marsiglio M, Graff L, et al. Canadian
Association of Gastroenterology Clinical Practice Guideline for the Management of Irritable
Bowel Syndrome (IBS). Journal of the Canadian Association of Gastroenterology [Internet].
2019 Jan 17 [cited 2020 Apr 24];2(1):6–29. Available from: https://www.cag-
acg.org/images/publications/CAG_CPG_for_Management_of_IBS_JCAG_Jan2019.pdf
13. Ford AC, Moayyedi P, Chey WD, Harris LA, Lacy BE, Saito YA, et al. American College of
Gastroenterology Monograph on Management of Irritable Bowel Syndrome. American
Journal of Gastroenterology [Internet]. 2018 Jun;113:1–18. Available from:
https://scholars.houstonmethodist.org/en/publications/american-college-of-
gastroenterology-monograph-on-management-of-irritable-bowel-syndrome(6c519d70-
91bd-46d2-b140-278fd6a3848d).html
14. National Institute for Health and care excellence. Síndrome del intestino irritable en
adultos: diagnóstico y tratamiento. Actualizado 04/04/2017. Disponible en:
https://www.nice.org.uk/guidance/cg61/chapter/1-Recommendations#dietary-and-
lifestyle-advice
15. Bixquert Jiménez M. Criterios actuales en el diagnóstico del síndrome de intestino irritable:
¿una herramienta útil? Medicina Integral [Internet]. 2001 Mar 15 [cited 2021 Dec
11];37(6):257–69. Available from: https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-integral-
63-articulo-criterios-actuales-el-diagnostico-del-10022786
16. Moleski SM. Síndrome del intestino irritable (IBS) [Internet]. Manual MSD versión para
profesionales. Manuales MSD; 2020 [cited 2021 Dec 11]. Available from:
https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-
gastrointestinales/s%C3%ADndrome-del-intestino-irritable-ibs/s%C3%ADndrome-del-
intestino-irritable-ibs
17. Otero W, Gómez M. Síndrome de intestino irritable. Revista Colombiana de
Gastroenterologia [Internet]. 2021;20(4):72–83. Available from:
http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-99572005000400008
18. Clín R, Fam. Factores psicosociales, sociodemograficos, culturales y familiares asociados a
Síndrome de Intestino Irritable. 2010;3(2):78–82. Available from:
https://scielo.isciii.es/pdf/albacete/v3n2/original3.pdf
19. Mearin F, Lacy BE, Chang L, Chey WD, Lembo AJ, Simren M, Spiller R. Bowel Disorders.
Gastroenterology. 2016 Feb 18:S0016-5085(16)00222-5. doi:
10.1053/j.gastro.2016.02.031. Epub ahead of print. PMID: 27144627.
36
Página