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Tres décadas de educación en Argentina

El documento analiza la evolución del sistema educativo argentino desde la reapertura democrática en 1983 hasta la actualidad, abarcando tres décadas con tendencias disímiles en las políticas educativas. Se describen los esfuerzos iniciales por recuperar el sistema luego de la dictadura militar, la creación de un Congreso Pedagógico Nacional durante el gobierno de Alfonsín, y las reformas impulsadas en la década de 1990 que descentralizaron el sistema y redujeron el rol del Estado.

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Tres décadas de educación en Argentina

El documento analiza la evolución del sistema educativo argentino desde la reapertura democrática en 1983 hasta la actualidad, abarcando tres décadas con tendencias disímiles en las políticas educativas. Se describen los esfuerzos iniciales por recuperar el sistema luego de la dictadura militar, la creación de un Congreso Pedagógico Nacional durante el gobierno de Alfonsín, y las reformas impulsadas en la década de 1990 que descentralizaron el sistema y redujeron el rol del Estado.

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el momento en que –trabajosamen-


te y en un camino poco lineal– la
Argentina avanzó en la constitución
de un sistema de instrucción pública
centralizado en el Estado nacional,
entre fines del siglo XIX y comien-
zos del XX. Desde entonces, aquella
vertiente más privatista, aún desde
una posición no hegemónica, había
intervenido en el debate educacional
cuestionando lo que entendía como
un “monopolio” estatal o una posi-
ción contraria a la “libertad”.
Así, la dictadura renovó su cuestio-
namiento a las bases conceptuales de
una educación estatal que empezó
a desarrollarse en la segunda mitad
del siglo XIX, se había desplegado al
promediar el siglo XX y que para la
segunda mitad de este ya presentaba
signos de insuficiencia, crisis y ne-
cesidad de renovación. Los militares
cuestionaban los ejes centrales que
habían organizado el sistema educa-
tivo: la primacía del Estado central,
su carácter laico, la decisión ideológi-
ca de que la escolarización fuera una
“cuestión de Estado” en lugar de un
asunto de los individuos, su cober-
tura de nivel nacional (se produce la
transferencia de servicios educativos
a las provincias) y un lugar secunda-
rio otorgado a la iniciativa privada.
Frente a este panorama, el alfonsi-
nismo construyó su hegemonía al-
TRES DÉCADAS DE POLÍTICAS EDUCATIVAS
rededor del significante democracia
(“Con la democracia se come, se cura

El papel del Estado, y se educa”) y centró la intervención


educativa en torno a tres ejes. Por un

esa es la cuestión lado, era necesario restablecer ese sis-


tema escolar que gozaba de prestigio
en la memoria social, que había sido
muy eficaz para sectores medios y ba-
por Myriam Southwell jos en condiciones de progreso y que,
a la vez, requería ser renovado. En
La reapertura democrática tuvo un sistema y las revisiones ya iniciadas parte, el radicalismo fue constituyen-
rápido y alto impacto en el plano de los elementos tradicionales que do su identidad como resultado de
de la educación, que se transformó era necesario reformar. La dictadura una disputa sobre las interpretaciones
en un campo de experimentación había plasmado la intención de in- del ayer, el futuro deseado y los me-
con tendencias muy disímiles en las terrumpir las funciones intervento- dios para alcanzarlo. En buena medi-
tres décadas que se sucedieron. La ras y reguladoras del Estado y hubo da, la política educativa de esos años
educación, en la apertura democrá- dos actores centrales –en ocasiones buscó recuperar el sistema educativo
tica, mostraba un aspecto desolador interconectados–, la Iglesia católica preexistente, ampliando su cobertura
debido a la brutal interrupción que y el empresariado, que coincidían y generando mecanismos para la par-
provocó la dictadura, desbaratando con esa mirada. Esta posición ideo- ticipación de la “comunidad educa-
las experiencias alternativas, la pro- lógica tenía ya una historia de dispu- tiva” dentro de las instituciones. Por
ducción teórico-conceptual pedagó- tas de al menos un siglo, cuando la ejemplo, aumentando las vacantes,
gica, el registro de la información del Iglesia pasó a un segundo plano en reabriendo establecimientos que ha-
30 AÑOS DE EDUCACIÓN EN DEMOCRACIA | unipe: | 7

bían sido cerrados por la dictadura y se cristalizó en la ley 1.420 aprobada función de la integración fue puesta
ampliando el alcance geográfico del en 1884 y que tenía aún vigencia en en la presunta regulación que esta-
sistema. Un segundo elemento fuerte 1984) habían emergido debates y re- blecería el mercado. El discurso que
en las preocupaciones del gobierno gulaciones que ordenaron el sistema generó las condiciones de posibilidad
alfonsinista fue la reapertura, nor- educacional durante un siglo, otro de este proceso configuró su fuerza
malización y ampliación de acceso a congreso podría permitir un proceso alrededor de una afirmación: “la falla
las universidades. Una buena parte semejante. El gobierno lo puso en del estatismo”. Como resultado de
de sus esfuerzos se concentraron en funcionamiento pero sobreestiman- este nuevo imaginario, el rol del Es-
este sector, reabriendo carreras, sos- do las condiciones que ese estado tado fue –en buena medida– legislar
deliberativo podía ge- para remover los restos de sus funcio-
nerar. Partía del opti- nes intervencionistas y replegarse a
La política educativa deberá avanzar mismo, como si –a pe- las funciones más ligadas a la admi-
en hacer algo de “contracultura” como sar de la intervención nistración y a la gestión entendida en
dictatorial– el sujeto términos técnicos.
se ha producido en otros aspectos de civil democrático ya es- Ese gobierno modificó la organización
la política económica, institucional tuviera constituido. En del sistema educativo con tres leyes: la
y social, en las que las decisiones no el Congreso Pedagógi- de Transferencia (1992), la Federal del
co, el contendiente más Educación (1993) y la de Educación
estén restringidas a lo disponible, a decidido fue la Iglesia Superior (1995). A través de ellas se
las prioridades impulsadas por las católica –a la que se desconcentró el sistema educativo
tendencias internacionales. sumaron posiciones nacional (culminaba una descentrali-
conservadoras de dis- zación comenzada en la dictadura de
tintas vertientes–, que Juan Carlos Onganía y continuada
teniendo la gratuidad y el ingreso entendió esa instancia como un in- en la de 1976) y lo situó bajo la de-
irrestricto como política de democra- tento del gobierno de fortalecer prin- pendencia provincial. Si bien se había
tización, a la par de la normalización cipios “secularistas”. Por eso se ma- comenzado esta tendencia en décadas
de los mecanismos de representación nifestó preocupada por la posibilidad previas, se realizó en ese momento de
y una lenta renovación de los profe- de una reducción de la participación manera más generalizada y se terminó
sores que habían estado comprome- privada en la oferta y administración de configurar un escenario en el que
tidos con el régimen dictatorial. El educacional que se había consolida- el Ministerio de Educación nacional
primer gobierno democrático buscó do en los años previos y organizó su dejaba de tener injerencia directa so-
establecer una frontera respecto del argumentación alrededor de la idea bre las escuelas. También modificaba
pasado como condición para la emer- de pluralismo –una forma de discutir el concepto de igualdad educativa por
gencia de un nuevo régimen político, también el significante del término el de equidad, convalidaba la gestión
a partir de fijar un antagonismo que democracia–, enfrentando a aquello privada de las escuelas (incluso deja-
cristalizara una frontera temporal y que presentaba como el monopolio ba abierta la puerta al arancelamien-
política al mismo tiempo. del Estado en la materia. to de estudios superiores) en pie de
El tercer elemento se vincula con Rápidamente se hizo evidente que el igualdad con las de gestión pública
el modo en el que fue conducida la gobierno no conducía el debate en el y gratuita y se desdibujaba al Estado
intensa movilización social –impen- que habría cifrado expectativas para como principal garante y supervisor
sable durante los días de la represión recrear el sistema educacional. Cuando del servicio educativo, incluyendo la
militar– y los efectos de la convicción el Congreso terminaba –sin haber ob- participación de otros actores institu-
de que el restablecimiento del Estado tenido más que declaraciones de ma- cionales y comunitarios, entre muchas
de derecho y las instituciones ligadas yoría y de minoría para todos los temas otras modificaciones.
a la representación y la soberanía po- centrales–, prácticamente también ter- Hacia fines del siglo XX, las interven-
lítica generarían un nuevo orden de- minaba el gobierno de Alfonsín. ciones políticas, administrativas y nor-
mocrático. En esa lógica se convocó mativas se estructuraron en base a una
para debatir y definir el futuro edu- Desconcentración noción de “modernización sin Estado”,
cacional a un evento que prometía La profunda crisis económica y polí- idea que fue reducida a un concepto
ser central: el Congreso Pedagógico tica en la que finalizó el gobierno ra- tecnocrático, en el que las posiciones se
Nacional, instancia que tuvo a buena dical le permitió a la administración ocupan como producto de la competi-
parte de la sociedad debatiendo du- de Carlos Menem plantear que la re- tividad individual. La presunta “fuerza
rante casi tres años –de 1986 a 1988– cuperación institucional ya no podía integrativa” fue puesta en un lugar de
sobre cómo deseaba enseñarles a sus concretarse a través de la deliberación invisibilidad: la presunta regulación
nuevas generaciones. La convocato- política sino mediante una sustantiva que establecería el mercado.
ria se basó en una fantasía social: si reestructuración económica. La polí- Para que esto fuera posible, el mene-
de un congreso con características tica perdió su centralidad como lugar mismo conjugó la ya mencionada re-
globales similares (el de 1882, que de interrogación y de propuesta y la tórica de la “falla del estatismo” junto
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con ciertas referencias al federalismo conocía su necesidad y sus elementos que aprender), etc. Podríamos decir
y las injusticias de un país centralista positivos, causaba preocupación las que experimentamos una etapa simi-
para sostener la desconcentración del amplias atribuciones que consagraba lar a la que se vivió en la Argentina
sistema educativo y la primacía de los a las familias (se restituyó la discu- de entreguerras, donde el sistema edu-
dictados de la economía, los impera- sión sobre el “derecho natural” de las cativo desarrollado por el liberalismo
tivos de la gestión eficiente y el ajuste familias sobre las decisiones educati- del siglo XIX se había mostrado muy
de los recursos que se articulaban con vas, que ya se había formulado en el eficaz en algunos terrenos, pero tam-
la noción de estabilidad económica siglo XIX con la discusión de la Ley bién había dejado fuera de considera-
que parecía ser el organizador central 1.420). Se trató de una discusión sa- ción a ciertos sectores de la población
de su política. ludable porque puso en el centro el y a los saberes del trabajo, entre otros
rol del Estado como quien asume las aspectos. Ese vacío fue llenado por
El siglo XXI decisiones sobre lo colectivo e inter- organizaciones populares, por iglesias,
El gobierno de Fernando de la Rúa preta cuáles deben ser las acciones por agrupaciones de inmigrantes, por
no realizó modificaciones sustantivas para el bienestar común y las impulsa el mutualismo, etc. Esa demanda, que
en los aspectos políticos estructurales para todos. Fue una acción central encontró maneras pequeñas de dar
y normativos del sistema educativo. del kirchnerismo. cabida y organizar esas necesidades,
Pero otro lugar comenzó a ser desple- Los gobiernos de Néstor y Cristina se constituyó hacia la década de 1940
gado para el Estado a partir de 2003 Kirchner repusieron la idea-fuerza de en una fuerte interpelación al Estado,
por parte de Néstor Kirchner, en me- la igualdad impulsada por distintas que debió absorber, impulsar y rear-
dio del estropicio que había dejado la políticas sociales: la Asignación Uni- ticular esas experiencias que habían
transición entre el siglo XX y el XXI. versal por Hijo y la distribución ma- sido ensayadas por la sociedad civil e
La gestión educativa de esos años en- siva de netbooks –entre otras– tienen incorporarlas a un marco más general.
frentó la necesidad de hacer mucho un impacto significativo en el acom- La conmemoración de treinta años de
a pesar de que se le habían quitado pañamiento de la universalización de democracia nos encuentra con un ca-
casi todos los instrumentos de acción la escuela. mino abierto para avanzar en la agen-
y de orientación más da educativa aún pendiente, para lo
directa. Pero la decisión que habrá que echar mano de la auda-
política pudo modificar cia, en lugar de echar mano –con más
aspectos que parecían El sistema educativo desarrollado nostalgia que memoria– de fórmulas
estar ya determinados. por el liberalismo del siglo XIX se de décadas atrás. Un desafío que se
El año 2006 fue un había mostrado muy eficaz en algunos está abordando es revisar aquellos as-
momento decisivo, en pectos de la escuela que son en sí mis-
el que un nuevo modo terrenos, pero también había dejado mos obstáculos para la incorporación
de vincular el Estado fuera de consideración a ciertos plena de todos. Generar políticas para
con la política educa- sectores de la población y a los el bienestar y la inclusión es un deber
tiva se expresó en dos de los Estados, así como basar esas po-
nuevas leyes, la de Fi- saberes del trabajo. líticas en conocimientos científicos, lo
nanciamiento Educati- que a veces puede ir a contramano de
vo y la Ley Nacional de Educación, La restitución del lugar del Estado fue la opinión pública. En este sentido, la
que reemplazó a la Ley Federal de sin dudas una marca desde 2003. Se política educativa deberá avanzar en
1993. La primera de ellas regeneró el trata, además, de un Estado activo, hacer algo de “contracultura” como se
vínculo entre el Estado nacional y las que se revisa a sí mismo, que puede ha producido en otros aspectos de la
provincias para atender y crecer en el ver en su intervención y regulación un política económica, institucional y so-
financiamiento y cumplir el propó- modo de equilibrar las desigualdades cial, en las que las decisiones no estén
sito de destinar el 6% del PBI a la y responder a los desamparos. Una de restringidas a lo disponible, a las prio-
educación, propósito que se plantea- las cosas que dejó como resultado el ridades impulsadas por las tendencias
ba ya en Ley Federal de Educación, final del siglo XX ha sido también la internacionales, a la presión desarro-
pero que recién se cumplió en el año dispersión y pluralización de agentes llada por la agenda contingente de la
2010. La Ley Nacional de Educa- educadores: el refuerzo de institucio- opinión pública por la restitución de
ción, a su vez, cumplió con el interés nes clásicas como la Iglesia católica, la fórmulas ya ensayadas. Treinta años es
–muy extendido– de reemplazar a la implicación de organizaciones civiles mucho y se ha recorrido un camino
Ley Federal e introdujo un elemen- en el desarrollo de iniciativas escola- sinuoso con muchos aprendizajes, que
to crucial para la democratización res, el surgimiento de otros actores obligan a dejar de lado las opciones fá-
educacional: la obligatoriedad del vinculados a otras congregaciones ciles de restituir presuntos pasados glo-
nivel secundario y el compromiso del religiosas, propuestas innovadoras riosos –que ya han mostrado no serlo
Estado para esa universalización. La desarrolladas por movimientos de tra- si no lo eran para todos– y pensar con
discusión de la nueva norma no es- bajadores y desocupados (de los que audacia en el futuro que se quiere legar
tuvo exenta de debates: si bien se re- la escuela tradicional tendrá mucho a las nuevas generaciones. u:

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