0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas2 páginas

Ayuno y Oración en la Cuaresma Cristiana

Este documento describe varias prácticas de la Cuaresma católica como la imposición de cenizas, el Viacrucis, el ayuno, la oración y la limosna. Explica el significado simbólico y espiritual de cada una.

Cargado por

El Franklyn
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas2 páginas

Ayuno y Oración en la Cuaresma Cristiana

Este documento describe varias prácticas de la Cuaresma católica como la imposición de cenizas, el Viacrucis, el ayuno, la oración y la limosna. Explica el significado simbólico y espiritual de cada una.

Cargado por

El Franklyn
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ayuno cristiano no es ascético, sino místico.

Tiene una dimensión


pascual. No desprecia el cuerpo ni intenta producir sufrimientos o
COMUNIDAD CATÓLICA
castigos. Dejar de comer significa adquirir debilidad y fuerza a par- DE REFLEXIÓN BÍBLICA
tir del cuerpo humano en una dirección privilegiada: la del recono-
cimiento de Dios, fuente de toda abundancia, que quiere una crea-
ción repartida y glorificada en la que nadie sea pobre o se muera LA CUARESMA
de hambre. El ayuno es religioso cuando incorpora la totalidad del
cuerpo en el proceso de conversión cristiana, conversión a Dios y El número cuarenta, del que procede la palabra cuaresma,
a los hermanos, especialmente a los pobres y marginados. significa en algunas religiones un período de retiro, silencio,
ayuno, abstinencia e iniciación ritual para favorecer la experiencia
Al ayuno se une tradicionalmente la limosna, que es un de Dios y la comunión con los hermanos. La cuaresma es el con-
signo de promoción social en la realización de la justicia. Se trata junto de cuarenta días simbólicos que empieza el miércoles de
de compartir con los demás lo que poseemos. En la Biblia, la li- ceniza y acaba el jueves santo, antes de la celebración de la Cena
mosna aparece unida a la misericordia, ya que es manifestación del Señor.
compasiva de una persona ante la desgracia de otra. La limosna
es imitación de la conducta divina. En la predicación de Jesús Estos cuarenta días de cuaresma son un camino de prepa-
aparece unida al ayuno y a la oración. Debe darse sin ostentación, ración para la gran celebración de la Pascua de Jesús. Como los
desinteresadamente. Ha de ejercerse no sólo en momentos de cuarenta días del diluvio que purificaron la tierra, los cuarenta
gran necesidad, sino en todo tiempo. años de peregrinación del pueblo de Israel por el desierto, en bus-
ca de la tierra prometida; como los cuarenta días de peregrinación
La tradición ha unido el ayuno a la plegaria. A consecuen- de Elías el profeta a la montaña de Dios; los días de estancia de
cia del torbellino de la vida diaria, llena de ruidos y prisas, apenas Moisés en el Sinaí, o los del ayuno de Jesús en el desierto. Para
tenemos tiempo para el recogimiento y la contemplación. Orar es nosotros los cristianos serán días de escucha atenta y meditada
estar con Dios, tal como lo enseñó Jesús. Pero orar no es fácil, de la Palabra de Dios que leeremos abundantemente. Días de
sobre todo si no se está arropado por un recogimiento, por una conversión, de regreso a la casa del Padre que nos tiene prepara-
comunidad. La oración nos descubre el misterio de Dios vivido en do un banquete. Días de oración y de penitencia; no para castigar-
el ser humano. Orar es responder a la palabra de Dios con acción nos con el recuento de nuestros pecados, sino para volvernos a
de gracias, petición y alabanza. Mediante la oración se comunica fijar en nuestros hermanos que sufren, para atenderles una mano
el ser humano con Dios para obtener su bendición. En unas situa- como se la tenderíamos gozosos a Jesucristo.
ciones, la oración es desinteresada, a saber, es adoración, ala-
banza, acción de gracias. En otras es súplica, petición. En la eu- Las lecturas de este tiempo, tanto las dominicales como
caristía se dan ambas clases de oración, aunque la principal es, las de los días de entre semana, quieren suscitar en nosotros de-
evidentemente, la acción de gracias. terminadas actitudes de renovación de nuestra vida cristiana. Han
sido escogidas con cuidado tomándolas de los profetas, del libro
del Deuteronomio y de los evangelios sinópticos principalmente.
No faltan algunas lecturas del Génesis, el Éxodo, el Levítico y de
varios de los libros narrativos. Los domingos escucharemos pasa-
jes de las cartas de Pablo. Volver al Señor es un llamado constan-
te en las lecturas de este tiempo, eso es lo que se llama conver-
sión. No entrenarnos en practicar virtudes inútiles y estériles, para
volvernos superhombres, sino reconocer humildemente que nues-
tra vida no tiene sentido lejos de Dios, el Padre amoroso que nos tencia. Cubrirse la cabeza con ceniza es signo de duelo o de do-
salva. Pero la vuelta al Señor tiene una estación de paso absolu- lor, de rechazo del pecado y de confianza en la misericordia de
tamente necesaria: volver a nuestros hermanos, a los pobres, los Dios. La ceniza se obtiene por la cremación de los ramos y pal-
pequeños, los humildes. Volver al Señor es comprometernos con mas bendecidas en el domingo de ramos anterior. Recibida en la
su justicia y sus derechos, ejercidos primordialmente a favor de cabeza al inicio de la cuaresma, la imposición de la ceniza es
los oprimidos y excluidos de nuestro mundo. reconocimiento público de la condición frágil y pecadora del ser
humano. Simboliza la precariedad de la vida y la resurrección,
Nosotros los cristianos no vivimos nuestra fe en una celda que se producirá a partir de nuestras cenizas. Es inicio de nueva
de aislamiento, ni en una torre de marfil. Las lecturas de este tiem- vida. Es momento de reconocer nuestros pecados al dejarnos
po de cuaresma, especialmente las de las cartas paulinas que es- manchar la frente, consecuencia de nuestras faltas, para em-
cucharemos los domingos, nos recuerdan que vivimos nuestra fe prender una vida renovada. La ceniza recibida es signo de con-
en el seno de una comunidad de hermanos, la Iglesia, nuestra pa- versión, petición de perdón y confianza en Dios.
rroquia, nuestra comunidad. Convertirnos a Dios es volver a la fa-
milia de hermanos que él quiso darnos. Con actitud de perdón, - EL VIACRUCIS:
acogida, mansedumbre, comprensión, responsabilidad por los de-
más. De nada valdrían los ayunos extenuantes, las mortificacio- El descubrimiento de la que pareció ser la verdadera cruz
nes más refinadas, las oraciones larguísimas, si no nos reconcilia- en el siglo IV dio lugar a un culto extraordinario a las reliquias de
mos con nuestra comunidad y asumimos en ella los servicios más la cruz y a un gran deseo de peregrinar a los Santos Lugares.
urgentes a favor del perdón, la unidad, la misión, los pobres que la Los peregrinos que iban entonces a Jerusalén reconocieron que
comunidad atiende, la transformación del mundo. ya existía en la capital judía una via sacra o via dolorosa, recorri-
da por el obispo y los fieles en los días santos. Literalmente, el
Las lecturas que escucharemos esta cuaresma quieren camino de la cruz o vía crucis equivale al recorrido que hizo Je-
prepararnos para la renovación pascual de nuestro bautismo. Con sús desde el Pretorio de Pilato al Gólgota. Como devoción surgió
Cristo vamos a ser crucificados, para que muera en nosotros el cuando el pueblo cristiano comenzó a seguir en espíritu el mismo
pecado de egoísmo, que alejándonos de Dios nos aleja de los trayecto de Jesús, deteniéndose en varias estaciones. Es quizá
hermanos. Y con Cristo vamos a resucitar a la vida nueva del una de las más antiguas y populares devociones. Ante el Salva-
amor agradecido, humilde, recibido como un regalo que se com- dor que sufre, los fieles sienten arrepentimiento, compasión y
parte con quienes nunca han sido amados. Así se hará nueva amor. En el fondo es un acto de fe bajo la forma de un drama
nuestra vida, y habremos atravesado las aguas del diluvio, las del vivo y fácil de repetir de memoria. Se trata de ver, sentir y oír en
mar Rojo y las del Jordán, las de nuestra pila bautismal. Para ser comunión con el Cristo de la pasión.
criaturas nuevas por la gracia de Dios: nuevas por el amor.
- AYUNO, ORACIÓN Y LIMOSNA:
LAS PRÁCTICAS CUARESMALES
Las tres prácticas de la cuaresma son interdependientes
- IMPOSICIÓN DE LA CENIZA: y sirven para ayudar a la conversión cristiana personal y a la re-
conciliación de cara al crecimiento del Reino de Dios. En su ori-
Con la imposición de la ceniza el miércoles que sigue al gen se entendieron como caridad con Dios (oración), con el próji-
carnaval comienza la cuaresma. La ceniza, ampliamente usada en mo (limosna) y consigo mismo (ayuno). En el Antiguo Testamen-
las religiones antiguas, significa en el Antiguo Testamento lo mis- to el ayuno, es práctica preparatoria para encontrarse con Dios.
mo que el polvo: pecado y fragilidad humana, ya que es perecede- Ayunar no significa dejar de comer para mortificarse, ni abstener-
ra y no tiene valor. Va unida a la aflicción, la humildad y la peni- se para dominar la gula, ni ahorrar comida para luego donarla. El

También podría gustarte