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Dispraxias, Disartrias y Disglosias: Guía

Este documento describe tres patologías lingüísticas: dispraxias, disartrias y disglosias. Las dispraxias son incapacidades para ordenar actividades motoras complejas. Las disartrias son trastornos del lenguaje causados por lesiones neurológicas que afectan la pronunciación. Las disglosias son lesiones periféricas que paralizan órganos musculares específicos.

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Dispraxias, Disartrias y Disglosias: Guía

Este documento describe tres patologías lingüísticas: dispraxias, disartrias y disglosias. Las dispraxias son incapacidades para ordenar actividades motoras complejas. Las disartrias son trastornos del lenguaje causados por lesiones neurológicas que afectan la pronunciación. Las disglosias son lesiones periféricas que paralizan órganos musculares específicos.

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CLASE 5

Dispraxias, disartrias y disglosias

Las siguientes patologías lingüísticas son el resultado de afecciones neurológicas en dominios cerebrales
o canales con los que se controla la actividad motora. Estas tres patologías no afectan propiamente al
proceso codificador sino a la fase en que una vez formulado el mensaje el paciente resulta impedido de
realizar la actividad motora que permite exteriorizarlo. Las dispraxias y disartrias acompañan muy a
menudo a la afasia.
En la dispraxia se produce una incapacidad de ordenar actividades motoras simples dentro de
actividades motoras complejas, no se puede controlar la secuencia de sonidos. Como consecuencia de
ello el movimiento complejo se ve parcialmente realizado, interrumpido o sustituido parcial o totalmente
por otro que no corresponde al intencionalmente enviado. Las dispraxias, también llamadas apraxias,
afectan a todo tipo de actividades motoras, las hay de tres tipos fundamentalmente:

1.- Apraxia bucofacial: el paciente no puede organizar movimientos con los músculos de la cara.
2.- Apraxia de construcción: incapacidad o dificultad para la organización de tareas que suponen un
control de coordenadas espaciales.
3.- Apraxia ideatoria: incapacidad o dificultad de realizar movimientos con las manos.

La disartria se define como un trastorno orgánico del lenguaje de carácter neurológico, provocado por
lesiones en regiones centrales y en las vías conductoras del analizador verbomotor. Se hace evidente la
inervación insuficiente de los órganos articulatorios, lo que produce alteraciones en la pronunciación de
los sonidos, acompañados por lo general de afectaciones en los atributos vocales, y toma de los
movimientos biológicos. Defecto de la articulación del lenguaje, ausencia de coordinación entre
movimientos musculares individuales en laringe, boca y aparato respiratorio acompañado de incapacidad
de predecir la intensidad del sonido o su duración. Esto origina una vocalización confusa, con sílabas
débiles o altisonantes, algunas largas o cortas, en la cual el habla resultante es casi ininteligible.
Habitualmente se expresa como una mala pronunciación de las consonantes, puede originarse en la
parálisis flácida o espástica por espacios repetitivos (tartamudez) o en la ataxia del orofaringe y el
aparato respiratorio. Supone, por tanto, un desorden en la articulación del habla, resultante de daños o
lesiones en los mecanismos neurológicos encargados de enviar información a los músculos de los
órganos fono-articuladores para ejecutar sus movimientos.

La debilidad, lentitud o incoordinación muscular pueden afectar todos los procesos básicos del habla,
tales como la respiración, fonación, resonancia, articulación y prosodia. Los errores de la articulación son
los rasgos más comunes de la disartria, seguidos por la incapacidad de la voz, resonancia, y fluidez.
Según donde esté localizada la disartria hablaremos de:

1.- Disartria espástica: Es una lesión localizada en la neurona motriz superior. El aumento del tono de
los músculos laríngeos acarrea un estrechamiento de la apertura laríngea, así como un incremento de la
resistencia al flujo de aire. Los pacientes emiten frases cortas, la voz es ronca, tono de voz bajo y
monótono. A veces se producen interrupciones tonales o de respiración. Es característico que la
articulación de las consonantes sea poco precisa, pudiendo incluso distorsionarse las vocales. También
muchos pacientes presentan hipernasalidad.

2.- Disartria flácida: Es una lesión localizada en la neurona motriz inferior. La voz se torna ronca y el
volumen es bajo. Se pueden notar características adicionales como respiración jadeante, frases cortas, y
sonido al aspirar. Al haber una parálisis del músculo elevador del paladar y de los músculos constrictores
de la faringe, se produce una hipernasalidad a la hora de hablar. La distorsión de los fonemas variará
según las estructuras articulatorias implicadas.

3.-Disartria atáxica: Es una lesión localizada en el cerebelo. Se caracteriza por aspereza de la voz y
monotonía en el tono con pocas variaciones de intensidad del paciente. También se puede observar
temblor de la voz, poca definición consonántica y distorsión vocálica y prolongación de los fonemas y del
espacio entre ellos.
Gráfico de oscilación. La primera oscilación corresponde a un hablante normal y la segunda a un paciente con disartria.
Obsérvese que la estabilidad lineal de la primera es mayor que en la segunda. La frase pronunciada es ‘El año tiene cuatro
estaciones’. Este análisis fonético experimental fue realizado por Joaquín Llisterri (Universidad Autónoma de Barcelona).

Finalmente las disglosias, o también conocidas como disartrias periféricas, se producen cuando un tipo
de lesiones neutrales, generalmente periféricas y que afectan a nervios concretos, paralizan o hacen
deficiente la actividad de un único órgano o dominio muscular determinado.

La disartria es el resultado de una lesión neurológica en algunos de los componentes del sistema motor
del habla, es decir, el sistema neuromuscular involucrado en el proceso de hablar. En cambio, la apraxia
es un trastorno adquirido que tiene que ver con la planificación motora. Es el Resultado de un deterioro
de la capacidad para generar los programas motores encargados de los movimientos al efectuar el habla,
como mover la lengua de una manera en particular. En el caso de la disartria, ocurre un error en la
transmisión de los impulsos que controlan los movimientos motores del habla. En este caso el control
muscular es interrumpido debido a lesiones, ya sean del sistema nervioso central o periférico es decir; se
caracteriza por la dificultad en la pronunciación de las palabras.

La disartria puede ser causada por una lesión en el cerebro (tumor), daño en los nervios durante una
cirugía, enfermedades neuromusculares (enfermedad de Parkinson) o debida a una intoxicación por
alcohol. La disartria provoca un error de transmisión, pero en la apraxia el error es de coordinación y
programación necesaria para que un movimiento se produzca. La persona con apraxia tiene la voluntad y
el conocimiento para hablar, pero no puede implementar la orden. La información auditiva y la
comprensión también son normales en individuos apráxicos.

Las lesiones en el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) causan disartria espástica, donde
no es continua la contracción de los músculos; mientras que las lesiones del sistema nervioso periférico
causan disartria flácida periférica. Los errores que se producen en la disartria son consistentes y
predecibles y consisten principalmente en distorsiones y omisiones del discurso.
La apraxia se produce debido a daños en el cerebro, especialmente, en las partes del cerebro que
trabajan intervienen en el discurso. Por lo tanto, en la mayoría de los casos es la parte izquierda del
cerebro la que ha sido afectada. Los errores suelen ocurrir mayormente cuando una persona no está
teniendo un discurso espontáneo, sino cuando lo realiza fuera de su contexto.

Los aspectos del discurso como la articulación, la fonación, resonancia, la frecuencia y la respiración se
ven afectados con la disartria, mientras que todos estos elementos se mantienen casi normales en casos
de apraxia.

En la disartria, pueden verse afectados el movimiento de la lengua, los labios y el paladar blando. Por lo
tanto, a menudo hay problemas asociados a la dificultad para tragar los alimentos en pacientes que
sufren este problema.

En los pacientes con apraxia, el músculo no es lo que se ve afectado. Esta es una de las principales
diferencias entre esta condición y la disartria.

Fuente
Martínez Sánches, J. Neurolingüística: patologías y trastornos del lenguaje. 2008
[Link]

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