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Rafael Moneo - ALDO ROSSI

Descripcion de Rafael moneo sobre la trayectoria y obras de los diferentes arquitectos

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HERZOG & DE MEURON lam el0] BELLY. Ns ‘ ‘FRANK [Link] 38, ALVARO SIZA Fed PETER EISENMAN 28 ALDO ROSSI fae OPN ese alae nic VENTURI & SCOTT BROWN a | Co ALDO ROSSI Latarea que se impone Rossi a comienzos de los afios sesenta puede ser calificada, sin miedo a exagerar, como de enormemente ambiciosa, Educado en el entorno de Ernesto Rogers y de quienes junto a él editan la revista Casabella ~gente como Gregotti, Aymonino, Tentori o Zanuso— el joven Rossi va a ser sensible a las prime- ras criticas que entonces se formulaban a la reciente tradicién moderna. Cabria recordar, para situarnos en las circunstancias precisas, la polémica entre Reyner Banham y los arquitectos turineses que defendfan el nealiberty, como los entonces jovencisimos Gabetti y d'Isola! Rogers era el mentor de todos aquellos jévenes milaneses que habian ter- minado sus estudios en la segunda mitad de los afios cincuenta. Con una practica profesional a sus espaldas amplisima —el famoso BBPR (6. L. Banfi, L. B. Belgiojoso, E. Peressutti y E. N. Rogers] era sin duda el més activo en a Milan de los aiios cin- cuenta~, Rogers fue el animador de la cultura arquitecténica milanesa a través de Sus trabajos como profesor y critico. Sus editoriales en Casabella y algunos otros escritos estan recogidos en un libro de 1958, €sperienza dellarchitettura, de singu- larvalor para conocer lo que era el clima arquitect6nico de aquellos afias’. Educado en la estricta tradicién moderna, arquitecto racionalista en los aos treinta, Rogers participé activamente en los concursos de arquitectura convoca- dos por la administracién en la Italia mussoliniana, viéndose obligado, dado sus origenes judios, a pasar a la clandestinidad durante la guerra ya colaborar con la Resistenza. Como director de Casabella se convierte en un personaje crucial para entender la cultura milanesa de aquellos afios. Desde Casabella se comienza una revisi6n critica de la historia de la arquitectura moderna, dedicandose a arquitectos como Hoffmann y Loos numeros monograficos, que, si bien inspirados por Rogers, quedardn en manos de sus jévenes colaboradores que tuvieron asi la ocasién de dar buena prueba de su talento. Rossi ser4 sensible a estas primeras criticas que se formulan al Movi- miento Moderno, reaccionando con especial viveza frente a los historiadores que establecen la cronica de lo ocurrido con talante triunfal. Entre estos estaba Bruno Zevi, el historiador y critico mas beligerante en la Italia de los afios cuarenta y cincuenta. Zevi predicaba un movimiento moderno en el que coincidia la voluntad de progresismo sociolégico con la evolucién continua en términos puro-visuales y figurativos. A Zevi le preocupaba, sobre todo, establecer una continuidad entre la arquitectura y las otras actividades artisticas. La arquitectura para Zevi, simplifi- cando las cosas, tiene que ver con una historia de las maneras, de los estilos, no Alo Bottega «rasmo puede ser considerada coma laprimera obracon, voluntadexpresade sserunaalternativaa laestética moderna” imperante. Este proyectode Gabett) fedsola,una de sus primeras bras, plans ‘eabala posiblidad derescataraspectos, dla arquitecturaque el Movimiento Mod no daliberadamente Ignorabe. Quizasel renovadointerés por olomateyeldiseno deloespeciticosea lo mas earactoristica douns obraque sorprendiéa sus contemporéneos y puede considerarse queestéenelarigen deloqueserael revisionismedalos avios siguientes. Para mayorinformacion sobreeste episodio, ver:BANHAM, “Neoliberty. The Nalian Retreat from Modern Architects ret endrchitectural Review, Mestminsteh ‘bri, 1959, 2obre Ernest Na than Rogersse puede consulta el libro de BONFANTILE,; PORTA, [Link] Musooe ar chiteruraligruppe ‘BBPR nollacurturaar chivettnicaitotana 1932.70, Florencia, Vallecehi, 1973 ajena a un progresismo evolucionista de raiz todavia walffliniana: tal actitud le lleva apensar que en la arquitectura moderna se cansigue la plenitud, dado que tan solo enella el espacio es lo que prevalece. Y asf Zevi ve la arquitectura de Wright como el paradigma de la arquitectura mederna. Es en ella donde la arquitectura ha logrado, através de un largo camino de evolucién, estar mas cerca de lo que Zeviconsidera su esencia: un arte del espaci Rossi se coloca en una posicién contraria. Su interés no va a ser tanto el establecer la continuidad entre la arquitectura y las artes mas avanzadas, cuanto e| buscar para ella un fundamento especifico y propio. No creo que sea exagerado aludira la atraccién que sobre los jdvenes italianos que en aquel entonces tenian menos de treinta afios ejercia el marxismo, y que la devocién que por el mismo sen- tian les hacia pensar que era preciso establecer unos fundamentos positivos para cualquier ciencia o disciplina. Para Rossi, la arquitectura no acaba en la pura satis- faccién de la vocacién artistica y no termina, por tanto, en la exploraci6n lingiistica, cuestiones que todavia tanto atraen a Zevi y que con tanto interés persigue en la obra de aquellos arquitectos a quienes admira. Y asi, desde el comienzo de su carrera, Rossi pretende que la arquitectura sea una ciencia positiva, buscando que el trabajo de los arquitectos se entienda como no muy diverse al de los cientificos: silas ciencias naturales y las humanas han sido capaces de explicar y ordenar el territorio en el que se mueven, no hay raz6n para pensar que la arquitectura no pueda hacer lo mismo. Hay en el proyecto de Rossi una voluntad y un deseo de obje- tividad muy del gusto de los marxistas de aquellos aftos. Y no es aventurado afirmar que, cuando Rossi nos habla de una teoria de la arquitectura, esta pensandoen un cuerpo de doctrina no muy distinto a aquel que habia establecido Lukécs cuando hablaba de una teoria de la novela. Era preciso ver de qué modo la arquitectura podia romper con el tradicional encadenamiento alo artistico para convertirse en una ciencia positiva al servicio de una sociedad mas consciente y responsable. Esta ambiciosisima tarea que se plantea Rossile lleva a pensar que es pre- cisoverla arquitectura de un modo parecido a como lo han hecho quienes se han ocupado de las ciencias naturales y de las humanidades. Para ello, en primer lugar, hay que identificar dénde est4 la arquitectura, cual es el territorio que le es propio. Para Rossino hay duda: el territorio de la arquitectura es la ciudad. Y sila arqui tectura estd en la ciudad, es preciso explorar cémo se ha construido, cudles son los principios que han guiado su desarrollo y de qué modo se han ido formando las, distintas areas y barrios que la componen. Hay, pues, que comenzar por describir la ciudad, aquella realidad que para Rossi es "la mas completa representacién de lacondicién humana’, Rossi estaba convencido de que la descripcién de la ciudad le permitiria encontrar las claves para explicar la arquitectura. En 1966 publica Larchitettura della citta, un libro elaborado con materiales procedentes de articulos anteriores, en el que pretende definir y acuhar conceptos que le permitan presentar una visién “cientifica” de la ciudad. El libro no es ajeno a la ideologia de los estructuralistas en boga en aquellos afios, pero es forzoso admitirque, hoy en dia, su lectura no da pie a ver los principios que Rossi establece investidos de aquella pretendida “objetividad cientifica’. Son conceptos vagos, imprecisos, difusos, pero que tuvieron un grandisimo atractivo para las gentes de mi generacién. Conceptos tales como “Iugar’, ‘tipo’, ‘monumento”, “forma urbana’, etc., se convirtieron, al final de los afios sesenta y debido a la influencia de un libro como Llarchitettura della citta en términos de referencia habituales. Rossi insiste, por otra parte, en la permanencia de la arquitectura, en su condicién atemporal, lo que le lleva inmediatamente a despegarla de lo que son sus obligaciones funcionales. Y asi Rossi habla de la indiferencia funcional, que concede alla forma arquitect6nica valor en si misma y que elimina cualquier relacién deter- minista entre forma y uso. De ahi que la nocién de tipo trascienda para él de lo que ‘son puras referencias instrumentales y se convierta en aquella imagen profunda ~y observardn que hablo de imagen y no de estructura~ de lo que es una casa, de lo que es una escuela, de lo que es un hospital, etc, Ha sido con estas imagenes profundas ~gsombras platénicas?—con las que se ha ido construyendo la ciudad Son los tipos quienes dan ala forma arquitecténica valor. Es a través de ellos como la arquitectura adquiere una condicién objetiva que va mas alld de la pretendida creacién individual en la que han desembocado las vanguardias. Y eso sin ignorar todo el esfuerzo que éstas habian hecho en el proceso de revisién linguistica. Para Rossiel tipo “esla idea misma de arquitectura, es aquello que esté mas préximo a su esencia y que, por tanto, y a pesar de los cambios, se ha impuesto siempre sobre la razén y el sentimiento como el principio de la arquitectura y la ciudad”, El tipo sobre laraz6n y el sentimiento. El tipo como origen y principio dela arquitectura y la ciudad, como sustancia que la constituye. Con el tipo se trama y se teje aquella realidad que conocemos como ciudad. El tipo garantiza aquella contin dad que es, quiz, el mAs valioso de sus atributos. Pero hay que dejar lugar también alo singular, a lo que es tinico y exclusivo. Aquella realidad que en un momento dado cataliza y da sentido propio y diverso a un determinado acontecimiento/lugar. 3 ROSSI A orctitettro dela cita, Padua, Marsito Eaton 1986, pag. [Link] soleccign de citat ue aparecera a

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