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HERZOG & DE MEURON
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ALVARO SIZA Fed
PETER EISENMAN 28
ALDO ROSSI fae
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VENTURI & SCOTT BROWN
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CoALDO ROSSILatarea que se impone Rossi a comienzos de los afios sesenta puede ser calificada,
sin miedo a exagerar, como de enormemente ambiciosa, Educado en el entorno de
Ernesto Rogers y de quienes junto a él editan la revista Casabella ~gente como
Gregotti, Aymonino, Tentori o Zanuso— el joven Rossi va a ser sensible a las prime-
ras criticas que entonces se formulaban a la reciente tradicién moderna. Cabria
recordar, para situarnos en las circunstancias precisas, la polémica entre Reyner
Banham y los arquitectos turineses que defendfan el nealiberty, como los entonces
jovencisimos Gabetti y d'Isola!
Rogers era el mentor de todos aquellos jévenes milaneses que habian ter-
minado sus estudios en la segunda mitad de los afios cincuenta. Con una practica
profesional a sus espaldas amplisima —el famoso BBPR (6. L. Banfi, L. B. Belgiojoso,
E. Peressutti y E. N. Rogers] era sin duda el més activo en a Milan de los aiios cin-
cuenta~, Rogers fue el animador de la cultura arquitecténica milanesa a través de
Sus trabajos como profesor y critico. Sus editoriales en Casabella y algunos otros
escritos estan recogidos en un libro de 1958, €sperienza dellarchitettura, de singu-
larvalor para conocer lo que era el clima arquitect6nico de aquellos afias’.
Educado en la estricta tradicién moderna, arquitecto racionalista en los aos
treinta, Rogers participé activamente en los concursos de arquitectura convoca-
dos por la administracién en la Italia mussoliniana, viéndose obligado, dado sus
origenes judios, a pasar a la clandestinidad durante la guerra ya colaborar con la
Resistenza. Como director de Casabella se convierte en un personaje crucial para
entender la cultura milanesa de aquellos afios. Desde Casabella se comienza una
revisi6n critica de la historia de la arquitectura moderna, dedicandose a arquitectos
como Hoffmann y Loos numeros monograficos, que, si bien inspirados por Rogers,
quedardn en manos de sus jévenes colaboradores que tuvieron asi la ocasién de
dar buena prueba de su talento.
Rossi ser4 sensible a estas primeras criticas que se formulan al Movi-
miento Moderno, reaccionando con especial viveza frente a los historiadores que
establecen la cronica de lo ocurrido con talante triunfal. Entre estos estaba Bruno
Zevi, el historiador y critico mas beligerante en la Italia de los afios cuarenta y
cincuenta. Zevi predicaba un movimiento moderno en el que coincidia la voluntad
de progresismo sociolégico con la evolucién continua en términos puro-visuales y
figurativos. A Zevi le preocupaba, sobre todo, establecer una continuidad entre la
arquitectura y las otras actividades artisticas. La arquitectura para Zevi, simplifi-
cando las cosas, tiene que ver con una historia de las maneras, de los estilos, no
Alo Bottega
«rasmo puede ser
considerada coma
laprimera obracon,
voluntadexpresade
sserunaalternativaa
laestética moderna”
imperante. Este
proyectode Gabett)
fedsola,una de sus
primeras bras, plans
‘eabala posiblidad
derescataraspectos,
dla arquitecturaque
el Movimiento Mod
no daliberadamente
Ignorabe. Quizasel
renovadointerés por
olomateyeldiseno
deloespeciticosea
lo mas earactoristica
douns obraque
sorprendiéa sus
contemporéneos y
puede considerarse
queestéenelarigen
deloqueserael
revisionismedalos
avios siguientes. Para
mayorinformacion
sobreeste episodio,
ver:BANHAM,
“Neoliberty. The
Nalian Retreat from
Modern Architects
ret endrchitectural
Review, Mestminsteh
‘bri, 1959,
2obre Ernest Na
than Rogersse puede
consulta el libro de
BONFANTILE,; PORTA,
[Link] Musooe ar
chiteruraligruppe
‘BBPR nollacurturaar
chivettnicaitotana
1932.70, Florencia,
Vallecehi, 1973ajena a un progresismo evolucionista de raiz todavia walffliniana: tal actitud le lleva
apensar que en la arquitectura moderna se cansigue la plenitud, dado que tan solo
enella el espacio es lo que prevalece. Y asf Zevi ve la arquitectura de Wright como el
paradigma de la arquitectura mederna. Es en ella donde la arquitectura ha logrado,
através de un largo camino de evolucién, estar mas cerca de lo que Zeviconsidera
su esencia: un arte del espaci
Rossi se coloca en una posicién contraria. Su interés no va a ser tanto el
establecer la continuidad entre la arquitectura y las artes mas avanzadas, cuanto
e| buscar para ella un fundamento especifico y propio. No creo que sea exagerado
aludira la atraccién que sobre los jdvenes italianos que en aquel entonces tenian
menos de treinta afios ejercia el marxismo, y que la devocién que por el mismo sen-
tian les hacia pensar que era preciso establecer unos fundamentos positivos para
cualquier ciencia o disciplina. Para Rossi, la arquitectura no acaba en la pura satis-
faccién de la vocacién artistica y no termina, por tanto, en la exploraci6n lingiistica,
cuestiones que todavia tanto atraen a Zevi y que con tanto interés persigue en
la obra de aquellos arquitectos a quienes admira. Y asi, desde el comienzo de su
carrera, Rossi pretende que la arquitectura sea una ciencia positiva, buscando que
el trabajo de los arquitectos se entienda como no muy diverse al de los cientificos:
silas ciencias naturales y las humanas han sido capaces de explicar y ordenar el
territorio en el que se mueven, no hay raz6n para pensar que la arquitectura no
pueda hacer lo mismo. Hay en el proyecto de Rossi una voluntad y un deseo de obje-
tividad muy del gusto de los marxistas de aquellos aftos. Y no es aventurado afirmar
que, cuando Rossi nos habla de una teoria de la arquitectura, esta pensandoen un
cuerpo de doctrina no muy distinto a aquel que habia establecido Lukécs cuando
hablaba de una teoria de la novela. Era preciso ver de qué modo la arquitectura
podia romper con el tradicional encadenamiento alo artistico para convertirse en
una ciencia positiva al servicio de una sociedad mas consciente y responsable.
Esta ambiciosisima tarea que se plantea Rossile lleva a pensar que es pre-
cisoverla arquitectura de un modo parecido a como lo han hecho quienes se han
ocupado de las ciencias naturales y de las humanidades. Para ello, en primer lugar,
hay que identificar dénde est4 la arquitectura, cual es el territorio que le es propio.
Para Rossino hay duda: el territorio de la arquitectura es la ciudad. Y sila arqui
tectura estd en la ciudad, es preciso explorar cémo se ha construido, cudles son
los principios que han guiado su desarrollo y de qué modo se han ido formando las,
distintas areas y barrios que la componen. Hay, pues, que comenzar por describirla ciudad, aquella realidad que para Rossi es "la mas completa representacién de
lacondicién humana’, Rossi estaba convencido de que la descripcién de la ciudad
le permitiria encontrar las claves para explicar la arquitectura.
En 1966 publica Larchitettura della citta, un libro elaborado con materiales
procedentes de articulos anteriores, en el que pretende definir y acuhar conceptos
que le permitan presentar una visién “cientifica” de la ciudad. El libro no es ajeno
a la ideologia de los estructuralistas en boga en aquellos afios, pero es forzoso
admitirque, hoy en dia, su lectura no da pie a ver los principios que Rossi establece
investidos de aquella pretendida “objetividad cientifica’. Son conceptos vagos,
imprecisos, difusos, pero que tuvieron un grandisimo atractivo para las gentes de
mi generacién. Conceptos tales como “Iugar’, ‘tipo’, ‘monumento”, “forma urbana’,
etc., se convirtieron, al final de los afios sesenta y debido a la influencia de un libro
como Llarchitettura della citta en términos de referencia habituales.
Rossi insiste, por otra parte, en la permanencia de la arquitectura, en su
condicién atemporal, lo que le lleva inmediatamente a despegarla de lo que son sus
obligaciones funcionales. Y asi Rossi habla de la indiferencia funcional, que concede
alla forma arquitect6nica valor en si misma y que elimina cualquier relacién deter-
minista entre forma y uso. De ahi que la nocién de tipo trascienda para él de lo que
‘son puras referencias instrumentales y se convierta en aquella imagen profunda
~y observardn que hablo de imagen y no de estructura~ de lo que es una casa, de
lo que es una escuela, de lo que es un hospital, etc, Ha sido con estas imagenes
profundas ~gsombras platénicas?—con las que se ha ido construyendo la ciudad
Son los tipos quienes dan ala forma arquitecténica valor. Es a través de ellos como
la arquitectura adquiere una condicién objetiva que va mas alld de la pretendida
creacién individual en la que han desembocado las vanguardias. Y eso sin ignorar
todo el esfuerzo que éstas habian hecho en el proceso de revisién linguistica.
Para Rossiel tipo “esla idea misma de arquitectura, es aquello que esté mas
préximo a su esencia y que, por tanto, y a pesar de los cambios, se ha impuesto
siempre sobre la razén y el sentimiento como el principio de la arquitectura y la
ciudad”, El tipo sobre laraz6n y el sentimiento. El tipo como origen y principio dela
arquitectura y la ciudad, como sustancia que la constituye. Con el tipo se trama y se
teje aquella realidad que conocemos como ciudad. El tipo garantiza aquella contin
dad que es, quiz, el mAs valioso de sus atributos. Pero hay que dejar lugar también
alo singular, a lo que es tinico y exclusivo. Aquella realidad que en un momento
dado cataliza y da sentido propio y diverso a un determinado acontecimiento/lugar.
3 ROSSI A
orctitettro
dela cita, Padua,
Marsito Eaton
1986, pag. [Link]
soleccign de citat
ue aparecera a