0% encontró este documento útil (0 votos)
111 vistas18 páginas

Justicia

Cargado por

Juan Dalmasso
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
111 vistas18 páginas

Justicia

Cargado por

Juan Dalmasso
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
48! --q indica también una condicién sma de la comunidad, un estado alud comunitario, por el que el in dividuo se encuentra viviend 0 den- de una red de relaciones publicas i oniosas y saludables. Por consi- suiente, ereemos que el término dagah puede traducirse —como ya fanpropuesto varios exegetas-— por “igelidad /Iealtad a la comunidad” o r“solidaridad con la comunidad”, trata, pues, de un término/con- epto vinculado siempre a la idea de laciones sociales armoniosas que dan origen a un bienestar, a un “or- den” comunitario. En relacién con la (einicion de Ulpiano y de Tomas odrlamos decir que no interesa tan- toel lado subjetivo de la “voluntas” quanto mas bien el lado objetivo del Siniouique”, puesto que indica la co- munidad, El ser-justo no se mide por tnanorma abstracta y absoluta, sino por las exigencias concretas de rela- tiones de comunion con Dios y con loshombres, Algunos autores prefe- tian distinguir, en hebreo, entre sedagah para indicar un “acto” justo, Wedeq, que designaria mds bien una uilidad, un orden justo. Pero esta aon no parece estar justifi- es La “Justicia” DE _ABRAHAN (Gey 15), Abrahdn no tiene hijos. IGidl serd su descendencia? ,Quizé fustiado? Dios le promete: “Levanta ie Ojos al cielo y cuenta, si puedes, a ‘estrellas. Asf sera tu descenden- as (Gén 15,5). Resulta ya parad6ji- ia un hijo a un anciano de rey nueye afios (Gén 17,1); mas increible todavia es la pro- “de una descendencia numerosa {eto las estrellas del cielo. Eyiden- ia, S© quiere resaltar precisa omens catacter paraddjico de la i ae divina y la exigencia de una ae prueba. Digg Beets Abrahan crey6 en. su «El verbo “creer” significa lite- Justicia talmente en hebre mente en alguna nuncia a buscar YO, una segurid: 0 “apoyarse fija- cosa”. Abrahdn re- at SI eee un apo- , y se fia completa- mente de pleta- t ineenISeTe or muy paradéjica Ast pues, Abrahan creyé on Bae “que le considers en Dios, justo” (Gén is. aE El verbo traducido por “conside- rar” —o “acreditar”, segiin otras vel itar”, re slones— se deriva del lenguaje cul- tual (ef Lev 7,18; 13,17.23.28,37.44; 17,4; Nim 18,27), para indicar la aceptacion de un sacrificio que agra- da a Dios; o bien sirve para designar la declaracién de la pureza o la impu- reza de una cosa. Aqui, en Gén 15, el contexto no es cultual, sino que se refiere a la relacién entre Abrahan y Dios en un contexto de vida ordina- ria familiar. Dios declara que la fe de Abrahén es “justicia”, esto es, una actitud de disponibilidad para la comunién con él. En efecto, creer quiere decir estar pronto y dispuesto lealmente para la comunién con Yhwh; y esto es ser justo. Solamente el justo es realmente creyente. La “justicia”, en este troz0, designa, por consiguiente, una con- ducta que se desarrolla en el interior de una relaci6n de comunién entre dos partes, Dios y Abrahdn. La jus- ticia establece, garantiza y mantiene la comunion; Abrahin es justo por- que se abre a la comunién con Dios; pero su justicia es reconocida [Link]- da por el Dios justo. Entre Dios y Xprahdn reina la justicia porque han desaparecido todos los obstdculos para la comunion entre 10s dos. YUSTOS DE SODOMA ¥ 3. OS oon Yhwhtuvo Abrahdn bre la suerte ae) is ete ‘Sodoma (Gén 18,22-23). La i ea eco imagros es acusador y uez, Sodoma Sei aacusada, Abraham es el abogado es taxor, El problema consistia en Justicia encontrar 50, 45, 40, 30, 20 6 10justos entre los sodomitas, o sea, 10 per~ sonas que en el proceso intentado contra ellos por Dios resultasen ino- centes. Para comprender este parrafo del Génesis es necesario preguntarse: {Quién es “justo” en un proceso? {Como establecer el criterio de la jus ticia? {Qué es la justicia? Para res- ponder, me permito recoger una lar- ga cita de G. von Rad: “También la convivencia de los hombres se juzga- ba por completo desde el punto de yista de la fidelidad comunitaria. Cuando Saul decia que David era més justo que él, intentaba decir que habia tomado en serio la relacién co- munitaria que existia entre los dos y la habia tenido més en cuenta(1Sam 24,18). El hecho de que David no hubiera tocado a Satil mientras éste se encontraba indefenso en su poder es designado como justicia suya (Sam 26,23), Naturalmente, era tam- bién a menudo funcién de los tribu- nales locales examinar el comporta- miento de un hombre sobre la base de su fidelidad comunitaria y decla- rar su inocencia o su punibilidad, Sin embargo, no se puede decir ni mucho menos que este concepto veterotesta- mentario de justicia sea un concepto especificamente forense; abarcaba toda la vida de los israelitas, siempre que se encontrasen en una relacién comunitaria. Y sobre todo un com- portamiento de fidelidad comunita- ria incluye mucho mds que una sim- ple correcci6n o legalidad, mas que una justicia en nuestro sentido del término. Aquella relacion de interde- pendencia exigia pruebas de bondad, de fidelidad y —seguin las circunstan- cias— de compasién caritativa con el pobre ycon el que sufre (Prov 12,10; 21,26; 29,27)”. Asi pues, una yez establecido el sentido de “justicia” como fidelidad Comunitaria, {quiénes son los “jus- tos” del parrafo del Génesis? Desde 982 Sodoma y Gomorra se levanta hasta Dios el “gran grito” de los oprimidos de los débiles, de los explotados por Ja violencia ajena; el pecado 0 el mal por el que llega hasta Dios el grito de jamento y de invocacion es un obrar violento y destructor de las relaciones comunitarias. La violencia es el pe- cado de Sodoma (cf Gén 19,1-29), es decir, una actitud anticomunitaria, Los justos que Dios busca incluso en Sodoma y Gomorra son hombres solidarios de los demAs, capaces de edificar la comunidad renunciandoa la violencia; y no sélo a la violen- cia sexual (Gen 19), sino a toda vio- lencia: 4, TAMAR ES JUSTA. La saga de Tamar (Gén 38) es otro ejemplo para ilustrar el sentido biblico de justicia. Tamar se casa con Er, pero éste mue- re sin dejar descendencia. Entonces Juda le da como marido a su otro hijo, Onan, que actiia de forma que evita tener hijos, y el Sefior le hace morir. Entonces Tamar se viste de prostituta y seduce a Juda, que no Teconoce a su nuera y tiene un hijo de ella. Acusada de prostitucién y llevada ante Judd como juez, Tamar es con- denada a muerte. Pero ella demues- tra que no es una prostituta, sino que ha querido tener un hijo de la familia desu marido. Y Juda exclamaenton- ces; “Ella es mds justa que yo” (Gea 38,26). Juda no habia querido dar a st hijo mas joven como esposo a Tamar (Gén 38,26), ya que temia que Selé muriese como los otros (Gen 38,11). No se preocupa de la familia ni, por tanto, de la descendencia. Tama por el contrario, aunque recurriend® a medios extremos, ha demostrad® fidelidad a la familia de su marido, procurando a toda costa darle unt descendencia. Segiin ciertos criten0, morales, se diria que Tamar 2 mal, injustamente. Pero juzgam ite Justicia observa; culpable el que no la sigue | (cf Ex 23,7: “No hagas morir al ino- cente y al justo, porque yo no absol- vyeré al malvado”). Se ha querido ver una derivacién cultual del concepto de justicia, en el sentido de que se referiria siempre a la declaracién de los sacerdotes, que reconocian en los. que participaban en el culto la obser- vancia de los preceptos de la ley (cf Sal 24). Creo que no siempre es po- sible derivar exclusivamente del culto el concepto de justicia, el cual esta relacionado mas bien, a mi juicio, con la vida concreta de la sociedad del pueblo de Dios. Esto significa que justo no es simplemente aquel que actia en conformidad con la nor- ma o con la ley, ¢ injusto el que vive sin ley (cf los LXX, que traducen rs, malvado, con el término dnomos, “sin ley”). Dios ha dado a su pueblo “leyes y mandamientos justos” (Dt 4,8). Toda la obra hisi6rica del Dtr exhorta con calor e insistencia a la obedienciaa la “ley” dada por Dios. ,Pero qué es la t6rah? Se suele traducir este térmi- no hebreo por “ley” o “instruccién”, pero, mirdndolo bien, nose trata sim- plemente de una “orden” o manda- miento, ni de una pura instruccién, en el sentido de una ensefianza doc- trinal abstracta. La térah es una ins-| truceién teérico-practica, dada con) vistas a la edificacién de la comuni-| dad de Yhwh. Por tanto, podriamos traducirla por “ordenamiento cam nitario”. Efectivamente, atafie a to- dos los comportamientos justos, es decir, constructivos, de la comuni- dad. Por tanto, es justo aquel que observa la térah, no tanto y no sélo | porque obedece a una ley, sino por- que realiza su fidelidad a la comuni- dad, obedeciendo y practicando la | t6rah. Por otra parte, hay que recor- dar que Israel no es capaz de observar | la torah si Dios no le circuncida el | ‘corazén: “El Sefior, tu Dios, circun- | ‘ard tu corazon y el de tus descen- \ | que el deudor te saque la prem 984 dientes para que le ames con todo tu corazon y toda tu alma, y asf vivag (Dt 30,6). pg Poreso la justicia es gracia de Dios y no un mérito de Israel, es un dony no una conquista: “No digas en tj corazon: ‘Por mi justicia me ha dady el Sefior la posesién de esta tierra’ siendo asi que es por su injusticia por lo que el Sefior echa a esas naciones lejos de ti. No por tu justicia ni por la rectitud de tu corazon vas a entrar en posesion de la tierra, sino por la injusticia de esas naciones las echa el Sefior lejos de ti, y también para cum: plir el juramento hecho a vuestros padres Abrahan, Isaac y Jacob. Re- conoce que el Sefior, tu Dios, no te da la posesién de esa buena tierre debido a tu justicia, pues no eres més que un pueblo de cabeza dura” (Dt 9,4-6). Tanto Israel, que tiene la “ca- beza dura”, como los cananeos son “pecadores”; nadie puede reivindicar laposesi6n de la tierra por su justicia. La posesién de la tierra es concedida gratuitamente por Dios a Israel s6lo porque Dios es fiel a las promesas hechas a los padres. Dios se dirige @ Israel pecador, que no tiene una “jus- ticia” propia, y lo “hace justo”, le da una justicia al darle la tierra, Israel ¢s “justificado” por pura gracia. Si ob- serva la ¢érah, Israel mostrara que ha sido “justificado” por Dios: “Est# sera nuestra justicia (ante Dios): sua dary poner en practica integramentt estos mandamientos en presencia ‘i Sefior, nuestro Dios, como él 051° ha ordenado” (Dt 6,25). le La “justicia” se _manifiesta de manera mas clara en la conducta cial del individuo: “Si haces ale! préstamo al préjimo, no entres ener casa para elegir la prenda, cualav! sa era que sea, sino que esperaras uF si tie éste fuera pobre, no retendras Ce SSO fo go la prenda ni siquiera una neat sino que se la devolverds a 1a PY del sol, para que él, al acostars Justicia Son tres los posibles idolos del hombre: la sabiduria, la fuerza y Gi riqueza; pero el verdadero yalor es el conocimiento de Dios como aquel que crea relaciones humanas justas, estableciendo en la tierra la justicia. La corrupeién social y la ausencia de justicia resuenan también en la- bios de / Ezequiel (16,51-52). Pero Jeremias afirma claramente que Dios es siempre justo (Jer 12,1). Y el pro- feta Sofonias proclama que Dios es el tinico sol de justicia para Israel: “El Sefior es justo en medio de ella | Gerusalén), no hace nada injusto; cada mafiana dicta su sentencia, nun- ca falta al alba” (Sof 3,5). Elestablecimiento de una comuni- | dad préspera y armoniosa es espera- do para el futuro mesianico, ligado a la Hegada de un rey justo: “Vienen dias —dice el Sefior—en que yo sus- citaré a David un vastago legitimo, que reinara como verdadero rey, con sabiduria, y ejercera el derecho y la justicia en la tierra” (Jer 23,5). La convivencia comunitaria debidamen- te ordenada, la lealtad y la solidari- dad aparecen como un don salvifico del Dios justo. El mesias futuro ser4 incluso Hamado “Sefior-nuestra-jus- cia” (Jer 23,5). Asi pues, se fue haciendo cada vez / més clara en los profetas la convic- cién de que una sociedad nueva, es decir, la justicia, no puede ser mas que fruto de una intervencién salvi- fica de Dios. Esto puede explicar la tendencia a sdentiftea la justicia de Dios con su accién salyifica, como en Is 45,19: “Yo, el Sefior, predico la Justicia y anuncio el derecho” (cf Is 46,12: “Proxima esta mi justicia, no esta lejos, mi salvacién no tardar4”), Cuando en el AT se le atribuye fa justicia a Dios, se pone de relieve sobre todo el aspecto positivo de sal- vacin, mas bien que el aspecto hegativo-penal de castigo. En 2Cron 12,6 la derrota de Roboan bajo el faraén Sesac es atribuida al Sefior, 986 que ha abandonado a Israel en ma. nos del enemigo; pero el pueblo Teco. noce: “Justo es el Sefior”; es deci; reconoce que él todavia puede salvar y quiere salvar. La justicia de Dios est hecha de gracia y de fidelidad g las promesas (cf Dt 32,4: “Todos sus caminos son la justicia misma: ¢| Dios fiel, en él no hay maldad: es justo y recto”). Por eso las justicias (sedagét) de Dios para Israel son sus acciones salvificas (cf Jue 5,11; 1Sam 12,7). En los profetas solamente hay tres pasajes que parecen considerar la justicia de Dios como castigo por los pecados (Is 5,16: “El Dios santo su santidad mostrara al hacer justi- cia”; 10,22: “La destruccién esta de- cretadacomo plenitud de la justicia”. “BI Sefior es justo en medio de ella, no hace nada injusto; cada mafiana dicta su sentencia”). Mirandolo bien, incluso en estos textos el castigo no es la ultima palabra de Dios, sino que esta en funcién de una yoluntad de salvacién; el castigo es una correc- cién disciplinar con vistas a la con- version y a la liberacién del pueblo. En todos los profetas, “justicia” equivale a plan salvifico de Dios 0a accién salvifica. Dios no quiere més que la salvacion. El es justo porque salva (Is 45,21); si castiga, lo hace pensando siempre en la salvacién. Israel no es justo: mas atin, esté lejos de la justicia (Is 46,12); todo lo mas, lo es alguna vez; pero pronto desaparece su justicia “como las olas del mar” (Is 48,18). : El tema de la justicia es dominante en el Segundo y en el Tercer Isaias. Nos detendremos tan s6lo en un pa Saje significativo: “El Sefior quiet® por amor a su justicia, engrandecet Y magnificar la ley (térah)” (Is 42,2)), es decir, instituir un nuevo orden so” cial (t6rah), Este es el suefio de Dios, su voluntad: que su accion salvifica, dirigida a crear una sociedad nuev® (justicia), se concrete en la historia visiblemente; por eso ha dado alsa Justicia ue ser justo (Prov 8,15-16; 16,13; Jig) como el rey; pero “la justicia ¥ el derecho” son “democratizados”, es decir, se convierten en una funcion de cada individuo frente asu projimo (Prov 1,3; 2,9; 8,20; 21,3). La “justi- cia” tiende a equivaler ala “religiosi- dad” (Prov 10,2; 11,4-6.19), a la be- nevolencia (Si 3,34; 7,10; 12,3), a la piedad para con los padres (Prov 2,20; 3,33; 4,18). _ Ellibro de los / Proverbios identi- fica al justo con el sabio. Fl justo es generoso (21,26), no miente (13,5), se preocupa de los pobres (29,7), en el tribunal intenta defender al oprimido (18,5; 24,23-24), é jus nbién aqui “jus- to” es el que se muestra fiel a la co- munidad con una actitud constructi- va. Solamente la sabiduria puede dar la capacidad de ser justos y de prac- ticar la justicia. “Por mi —dice la sabiduria— reinan los reyes y los prin- cipes decretan la justicia... Yo voy por las sendas de la justicia, por los senderos de la equidad” (Prov 8, 5.20) Ellibro de / Job pone en discusién la justicia de Dios, entendida como la conducta con que Dios premia a los buenos y castiga a los malos, se- gin la tesis de los amigos de Job. Elifaz, por ejemplo, dice: “;Te castiga acaso por tu piedad y entra en juicio contigo?” (22,4). Dios castiga sola- mente al culpable. Frente a Dios la justicia del hombre es nula, sostiene Eliht: “Si eres justo, gqué le das con ello? {Qué recibe él de tu mano? A un hombre igual que tu afecta tu mal- dad, a un hijo de hombre tu justicia” (35,7-8). La justicia de Dios es desin- teresada. Dios es “maestro de justi- cia, a nadie oprime” (37,23). 7 Job critica la justicia de Dios: iPor el Dios vivo, que me ha quitado mi derecho; por el Todopoderoso, que me amarga el alma!” (27,2). ¥ Proclama en voz alta su propia justi- ei ‘De justicia me habia vestido y ella me cubria, la justicia era mi man- 988, to y mi turbante” (29,14). Job era la encarnacién de la justicia: ayudaba los pobres, a las viudas, a los huérfa- nos, y defendia la causa de los débiles (29,[1-17). Sin embargo, Job se inte. rroga: “{Cémo frente a’ Dios puedg tener razon el hombre?” (9,2). ¥ a sy vez Dios le interroga: “{Es que quie. res anular mi derecho (mispat)? Para justificarte, gme vas a condenar?” (40,8). Dios rechaza el razonamiento de Job, segiin el cual hay que acusar a Dios para justificar al hombre o acusar al hombre para justificar a Dios. En realidad, Dios es justo por- que quiere salvar al hombre en su sabiduria: pero la justicia del hombre no es una autosalvacién indepen- diente de Dios. Al final, Job, que “se tenia por justo” (32,1), se reconoce pecador y se arrepiente (42,6), reco- nociendo el misterio de la justicia in- sondable de Dios. Todos los sabios, que reflexionan a partir de la observacién de la vida diaria, advierten la falta de justicia en el mundo. El mas desencantado observador de la vida es / Qohélet, que indica: “Y he visto mas debajo del sol: en el lugar del derecho esta el delito; y en el lugar de la justicia, la injusticia” (3,16). El orden social est alterado y el sabio asiste impotente al imperio de la injusticia. Uno oprime al otro con su injusticia: “Si ves en la region al pobre oprimido, el derecho y la justicia violados, no te sorpren- das por eso; es que sobre una auto- ridad hay vigilando otra autoridad, ¥ sobre ésta hay atin otras autoridades (5,7). La sociedad es una cadena de injusticias, Qohélet se pregunta cémo puede? la justicia jactarse de un valor salvi- fico o de una superioridad sobre | injusticia, siendo asi que “estas dos cosas he visto en mis dias de vanidad: Justo que perece a pesar de su, justicia, € injusto que prolonga sus dias 4 LA sar de su injusticia” (7,15). Y Some! a verificacién la teoria de la justi” Justicia deroso que hace vivir y que perdona, la justicia humana no sera mas que amor y perd6n reoiproco. 1. NUEVO TESTAMENTO. Tampoco en el NT es univoco el con- cepto de justicia. Sigue estando pre- sente la idea de ser fiel a la comuni- dad, pero también el sentido de jus- ticia como observancia de la ley (idea desarrollada sobre todo por los fari- seos, aunque ya presente en el ATT). Sin embargo, es predominante la idea de justicia de Dios como salvacion. 1, LA PREDICACION DE JESUS. “La exhortacién a la justicia en el sentido juridico de la palabra no esta enel centro del mensaje de Jestis. No encontramos en el evangelio ni nor- mas sobre los deberes de justicia, ni una evocaci6n insistente de una clase de oprimidos, ni una presentacién del mesias como juez integro” (A. Descamps). Si embargo, el tema de lajusticia es, al menos segiin Mateo, una palabra-clave de la predicacion de Jestis. Ser justo se identifica con hacer la voluntad del Padre (Mt [Link]), revelada en las palabras | de Jestis. Pero remitiéndonos a la parabola de los dos hijos (Mt 21,28- 31a), nos preguntamos: “;Quién hace la voluntad del Padre?” Jestis res- ponde asi: “Os aseguro que los publi- canos y las prostitutas entraran en el reino de Dios antes que vosotros. Por- que Juan vino por el camino de la Justicia y no creisteis en él, mientras que los publicanos y las prostitutas han creido en él. Pero vosotros, aun viendo esto, no os habéis arrepentido nicrefdo en él” (Mt 21,31b-32), Ha- cer la voluntad del Padre es creer en el anuncio del camino de la justicia, a que habla Jestis en el sermén de la montafia, y ponerlo en practic (Mt 5,6. 10.20; 6,1.33), El tae ue See enple toda justicia(Mt3,15), ya za Minden Fajen Pan 999 Pues bien, para Mt la justicia gs | querer vivir como Jestisen una socie. | dad nueva, en la que la reglaes Jesig mismo. El‘‘camino de la justicia” ey | por tanto una nueva ordenacién so. cial, que se contrapone a todos Jos | proyectos humanos de sociedad, 1 nueva sociedad de hermanos y her. manas de Jestis, los que hacen la yo. juntad del Padre (cf Mc 3,35), realiza la justicia, que Jesus sintetiz6 en ¢] mandamiento del amor a Dios y al projimo (Mt 22,37-40). Asi pues, en la perspectiva de Mt la justicia no es una virtud ni una exigencia ético-legal, sino que indica el camino comunitario nuevo de aque- Hos que siguen a Jesus. Efectivamen- te, en Mt “la justicia es un concepto resumido de todo lo que constituye precisamente la ‘religion’ de lacomu- nidad que se ha separado ya del ju- daismo” (K. Berger). El dualismo justos-injustos equivale a la contra- posicién Iglesia-mundo. Pero la pa- rdbola de la cizafia muestra que el grano (Iglesia) y la cizafia (mundo) Crecen juntos, y solamente al final podra ser clara y definitiva la sepa- racién. La Iglesia “convive” con ¢l mundo, “concrece” con el mundo; pero no se identifica con él. Mientras que en Marcos falta por completo el concepto de justicia, en la obra de Lucas es caracteristico el uso del adjetivo “justo” referido a Jesiis, que es por excelencia “el justo (Le 23,47; He 3,14; 7,52; 22,14). Jesiis es el martir inocente, que da su vida por amor a Dios y a los hermanos: “justo” aqui significa ser fiel hasta la muerte ala comunién con Diosy co? | los propios hermanos. Pero también | Zacarias ¢ Isabel son justos “ante Dios, pues guardaban irreprochable- mente todos los mandamientos y PIC" | ceptos del Sefior” (1,6). Tambien S- men (2,25) y José de Arimate? (23,50) son justos, Hasta un pagan? como el centurién Cornelio es 10 “varén justo y temeroso de Dios” Justicia iri los Jesucristo y el don del Espiritu: & que se adhieren a su Hijo por 12° La fe que hace justos es lacot Dios za total puesta solamente on 1% como hizo Abrahan (Rom 4); y. P' tanto, también esperanza, que oe apoya inicamente en él. “La espe- ranzaen el amor supremo de Dios en Jesucristo es, por tanto, el verdadero ‘éxodo’ de si mismo, para VIVIT de Dios y en Dios: comunién de vida y de amor, en el cual el hombre recibe el don de Dios, que es el mismo Dios como amor, y se abandona a Diosen el mismo acto de recibirlo; se somete en lo més profundo de si mismo a la gracia de Dios y, en el abandono completo de su existencia al misterio de Dios que nos reconcilia en Cristo, recibe el don de la justificaci6n” (J. Alfaro). bron’ La justicia de Dios se identifica, para Pablo, con la misericordia, co- mo se ve por Rom 3,25: “(Dios) puso de manifiesto su justicia al pasar pa- cientemente por alto los pecados del pasado, pero al presente la pone mas atin demostrando que él es justo y es quien justifica al que tiene fe en Je- sis”. Dios es justo en cuanto que quiere y puede hacer justos. Y ser justo es fruto de la muerte- resurreccion de Jesits, que libera del pecado (Rom 4,24-25): “Con mucha més raz6n, justificados ahora por su sangre, seremos librados por él del castigo” (Rom 5,9). La justicia de Dios es la voluntad eficaz divina de una liberacién inte- gral del hombre con vistas a una co- munién con Dios y con los herma- nos. Justificados, los cristianos for- man una sociedad nueva y visible, el cuerpo de Cristo: “Vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno por su parte es miembro de ese cuerpo” (1Cor 12,27); forman la esposa de Cristo (Ef 5,21-33). Como cuerpo de Cristo y como €sposa suya, la comunidad cristiana debe vivir nuevas estructuras de rela 592 jones entre los cristianos ones

También podría gustarte