Modelos para el análisis y medición del riesgo
Entre los elementos que se deben conocer para elaborar los modelos para el análisis y
medición del riesgo se encuentran los siguientes:
Medidas comunes del riesgo y el rendimiento
Cuando se toma una decisión de inversión, o un inversionista compra un valor, por lo
general se tiene alguna idea del riesgo involucrado así como del probable rendimiento que
se obtendría. Para realizar un análisis adecuado del riesgo, es preciso conocer las formas
estándar en que se definen y miden los riesgos.
Probabilidad y rendimiento esperado
El rendimiento indica el aumento del porcentaje del valor de una inversión por unidad
monetaria, invertido en el título al inicio. Cuando una inversión es riesgosa, se pueden
generar diversos rendimientos; cada uno tiene alguna probabilidad de ocurrencia. Esta
información se resume por medio de una distribución de probabilidad, que asigna una
probabilidad (PR), al evento de que suceda cada posible rendimiento (R).
Dada la distribución de probabilidad de los rendimientos, se calcula el rendimiento esperado
(o media) como el promedio ponderado de los rendimientos posibles, donde las
ponderaciones corresponden a las probabilidades.
Varianza y desviación estándar
Son dos medidas comunes del riesgo de una distribución de probabilidad.
La varianza es el cuadrado de la desviación esperada con respecto de la media, y la
desviación estándar es la raíz cuadrada de la varianza.
Si el rendimiento carece de riesgo y nunca se desvía de su media, la varianza es igual a
cero. De otro modo, la varianza se incrementa con la magnitud de las desviaciones, a partir
de la media. Por lo tanto, la varianza es una medida de cómo se dispersa la distribución del
rendimiento.
En finanzas, la desviación estándar de un rendimiento también se conoce como la
volatilidad de éste.
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Cálculo de los rendimientos históricos de una acción con pagos de dividendos
El rendimiento obtenido es aquel que ocurre durante un periodo de tiempo en particular.
Esto determina el rendimiento de las acciones entre pagos de dividendos.
Para calcular el rendimiento obtenido por una acción se utiliza la siguiente fórmula:
Divt + 1 + Pt + 1 Divt + 1 Pt + 1 - Pt
Rt + 1 = -1= +
Pt Pt Pt
= Rendimiento del dividendo + Tasa de ganancia del capital
El rendimiento obtenido, Rt+1, es el rendimiento total que se gana por dividendos y
ganancias de capital, expresado como porcentaje del precio inicial de las acciones.
Si se capitalizan los rendimientos en cada intervalo de dividendo, se obtiene el rendimiento
durante un horizonte más extenso. Por ejemplo, si una acción paga dividendos al final de
cada trimestre, con rendimientos obtenidos, RQ1... RQ4, cada trimestre, entonces su
rendimiento obtenido anual, Ranual, se calcula como:
1 + Ranual = (1 + RQ1)(1 + RQ2)(1 + RQ3)(1 + RQ4)
Rendimientos anuales promedio
Durante cierto periodo histórico, este rendimiento representa el promedio de los
rendimientos obtenidos de una inversión cada año; su fórmula es:
1 1 T
̅=
R
T
(R1 + R2 + … + RT) =
T
∑ Rt
t=1
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La varianza y la volatilidad de los rendimientos
Para cuantificar la diferencia de variabilidad, se estima la desviación estándar de la
distribución de probabilidad.
Estimación de la varianza con el uso de los rendimientos obtenidos
Para esta opción se hace uso de la siguiente fórmula:
1 T
Var(R) = ∑ (Rt - R̅ )2
T - 1 t=1
Error de estimación
La magnitud del error de estimación se mide estadísticamente por medio del error estándar
del estimador. El error estándar es la desviación estándar del valor estimado de la media
de la distribución real alrededor de su valor verdadero; es decir, es la desviación estándar
del rendimiento promedio, y se basa en la siguiente fórmula:
SD (Riesgo individual)
SD (Promedio de riesgos independientes e idénticos) =
√Número de observaciones
Puesto que, aproximadamente, en el 95% de los casos, el rendimiento promedio estará
dentro de dos errores estándar del rendimiento esperado verdadero, el error estándar se
emplea para determinar un rango razonable del valor esperado verdadero.
El intervalo de confianza del 95% del rendimiento esperado se define como:
No es recomendable cuando se utilizan pocas observaciones en el cálculo y se puede
obtener de la siguiente forma:
Rendimiento promedio histórico + - (2 x Error estándar)
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Rendimientos de una cartera
El rendimiento excedente es la diferencia entre el rendimiento promedio para la inversión y
el rendimiento promedio de los títulos del Tesoro, que es una inversión libre de riesgo.
La volatilidad es una medida razonable del riesgo cuando se evalúa una cartera grande; no
es adecuada para explicar los rendimientos de valores individuales.
Existe una relación entre el tamaño y el riesgo: las acciones más grandes tienen volatilidad
conjunta menor. Por otro lado, no existe una relación evidente entre la volatilidad y el
rendimiento.
Mientras que las acciones más pequeñas tienen un rendimiento promedio ligeramente más
alto, muchas de ellas ofrecen mayor volatilidad y rendimientos promedio menores que otras.
Riesgo común vs. independiente
Cuando una contingencia afecta en forma simultánea a todas las inversiones, y el riesgo se
correlaciona a la perfección entre ellas, se está ante una clase de riesgo que se denomina
riesgo común.
Por el contrario, cuando no se relacionan el riesgo y las inversiones, se tiene un tipo de
riesgo que recibe el nombre de independiente.
Cuando los riesgos son independientes, algunas inversiones no tienen suerte y otras sí. El
promedio de riesgos independientes, en una cartera grande, se denomina diversificación.
Ésta se utiliza para reducir el riesgo en muchos ámbitos.
Las fluctuaciones del rendimiento de una acción que se deben a las noticias específicas de
la empresa son riesgos independientes. No se relacionan entre sí y se le conoce como
específico de la empresa, idiosincrático, no sistémico, único o riesgo diversificable.
Si las fluctuaciones del rendimiento de una acción se deben a noticias que abarcan a todo
el mercado y que representan riesgos comunes, se ésta ante un riesgo que se denomina
sistémico, no diversificable o de mercado.
Cuando se combinan muchas acciones en una cartera grande, los riesgos específicos de
la empresa para cada acción se promediarán y diversificarán. Las buenas noticias afectarán
a ciertas acciones, y las malas a otras, pero la cantidad total de noticias buenas o malas
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será relativamente constante. Sin embargo, el riesgo sistémico afectará a todas las
compañías y, por ende, a toda la cartera; además, no se diversificará.
La volatilidad (riesgo) disminuirá hasta que únicamente permanezca el riesgo sistémico,
que afecta a todas las organizaciones. Por lo tanto, la cartera en su conjunto tiene una
menor volatilidad que el de las acciones individuales que contiene.
La diversificación no reduce el riesgo sistémico: aún en posesión de una cartera grande, un
inversionista estará expuesto a los riesgos que afectan a la economía en su conjunto y,
como consecuencia, a todos los valores.
La aversión al riesgo genera, a su vez, otro riesgo: el sistémico. Quienes experimenten esa
resistencia tienen como opción vender sus acciones e invertir en bonos libres de riesgo. La
prima por riesgo de un valor está determinada por su riesgo sistémico y no depende del
riesgo diversificable.
Medición del riesgo sistémico
Para llevar a cabo esta medición, en lo que respecta a una acción, debe determinarse
cuánto de su variabilidad se debe a los riesgos sistémicos que abarcan todo el mercado,
versus los diversificables o específicos de la empresa. De este modo se busca saber qué
tan sensible es la acción a los choques sistémicos que afectan a la economía como un todo.
El paso clave para medir el riesgo sistémico consiste en encontrar una cartera que contenga
sólo este riesgo. Por ello, es razonable considerar una cartera que contenga el conjunto de
todas las acciones y valores del mercado. Esta clase de cartera se denomina de mercado.
Es posible medir el riesgo sistémico del rendimiento de un valor por medio de su beta. La
beta (b) de un valor es la sensibilidad del rendimiento de éste al rendimiento del mercado
como un todo. En otras palabras, la beta es el cambio porcentual esperado en el
rendimiento excedente de un valor para un cambio de 1% en el rendimiento excedente de
la cartera de mercado.
La beta difiere de la volatilidad en que esta última mide el riesgo total (es decir, los riesgos
tanto del mercado como el específico de la empresa), por lo que no existe necesariamente
una relación entre la volatilidad y la beta.
Se puede decir, entonces, que la beta es igual a dividir el rendimiento de la acción entre el
rendimiento del mercado.
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Beta = β = Racción / Rmercado
La prima por riesgo que los inversionistas ganarían por tener la cartera de mercado es la
diferencia entre el rendimiento esperado por la cartera de mercado y la tasa de interés libre
de riesgo:
Prima por riesgo de mercado = Rmercado - rf
La prima por riesgo de mercado es la recompensa que los inversionistas esperan ganar por
tener una cartera con una beta igual a 1.
La estimación del rendimiento esperado por un valor que se comercie, a partir de su beta,
se obtiene de la siguiente manera:
E[R] = Tasa de interés libre de riesgo - Prima por riesgo
= rf + β x (E[Rmercado] - rf )
Referencias
Berk, J.; Demarzo, P. (2008). Finanzas corporativas. México: Pearson Educación.
Brealey, R.; Myers, S.; Allen, F. (2010). Principios de finanzas corporativas. México:
McGraw-Hil/Interamericana editores.
Brigham, E. F.; Ehrhardt, M. C. (2018). Finanzas corporativas. México: Cengage Learning.
Dumrauf, G. (2010). Finanzas corporativas: un enfoque latinoamericano. Argentina:
Alfaomega.
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