0% encontró este documento útil (0 votos)
458 vistas78 páginas

Manco Inca

1. Manco Inca Yupanqui fue un noble inca y líder de la resistencia contra los españoles en el siglo XVI, que estableció el reino independiente de Vilcabamba. 2. Túpac Amaru I fue el cuarto y último inca de Vilcabamba e hijo de Manco Inca. Lideró la resistencia contra los españoles hasta su muerte. 3. Los hermanos Angulo fueron próceres de la independencia del Perú que encabezaron la Rebelión del Cusco de 1814 junto con Mateo Pumacahua.

Cargado por

jackelineluna277
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
458 vistas78 páginas

Manco Inca

1. Manco Inca Yupanqui fue un noble inca y líder de la resistencia contra los españoles en el siglo XVI, que estableció el reino independiente de Vilcabamba. 2. Túpac Amaru I fue el cuarto y último inca de Vilcabamba e hijo de Manco Inca. Lideró la resistencia contra los españoles hasta su muerte. 3. Los hermanos Angulo fueron próceres de la independencia del Perú que encabezaron la Rebelión del Cusco de 1814 junto con Mateo Pumacahua.

Cargado por

jackelineluna277
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Manco Inca

Yupanqui (Cuzco o Tiahuanaco, circa


1515 - Vilcabamba, circa 1545),
también conocido como Manco Cápac
II, fue un noble inca, militar, político,
líder de la resistencia y
primer soberano del reino
independiente de Vilcabamba.
Vivió en los últimos años del Imperio
incaico y participó en la conquista inca
de la región de Moxos. Durante
la guerra
civil entre Huáscar y Atahualpa, Manco
Inca apoyó al primero; por lo que
acabada la guerra con la victoria del
bando atahualpista tuvo que esconderse
de las represalias del ejército de
Atahualpa en el Cuzco. Cuando recibió
la noticia de la captura de Atahualpa a
manos de los conquistadores
españoles decidió ofrecerles ayuda
creyendo que lo liberarían de las
«malignas tropas de Quito». A cambio
de entregarles Cuzco los españoles lo
nombraron Sapa Inca.

Túpac Amaru I
(Cusco, 1545-Cusco, 24 de
septiembre de 1572), también
conocido como Felipe Túpac
Amaru, fue el cuarto y último inca
de Vilcabamba.
Hijo de Manco Inca, fue hecho
sacerdote y guardián del cuerpo de
su padre. En quechua, tupaq
amaru significa ‘serpiente
resplandeciente’. A la muerte
de Sayri Túpac, en su testamento,
Túpac Amaru fue proclamado su
sucesor, sin embargo, Titu Cusi
Yupanqui se proclamó sucesor y
encerró a Túpac Amaru en la casa
de las Vírgenes del Sol y lo apodó
"bobo". Túpac Amaru asumió
como inca de Vilcabamba tras la
muerte de su medio hermano
el Uari inca Titu Cusi
Yupanqui en 1570.

Manco Cápac
(en quechua, Manqu Qhapaq, 'Fundador real') o Ayar
Manco, según algunos cronistas, fue el primer
gobernador y fundador de la cultura inca en
el Cuzco (inicios de siglo XIII). Es el protagonista de
las dos leyendas más conocidas sobre el origen de los
incas. Tuvo como esposa principal a Mama
Ocllo (con quien engendró a su sucesor Sinchi Roca)
y otras esposas más como Mama Huaco de quien se
dice que era una mujer aguerrida. Si bien su figura es
mencionada en crónicas y se tiene como base para la
explicación histórica del origen de los incas, su
existencia real no está del todo clara.

Mama Ocllo
(en quechua: Mama Uqllu) fue la hermana y esposa
principal del Inca Manco Cápac, primer gobernante
de la cultura inca, con quien estableció la ciudad
del Cuzco. Así mismo, es el personaje secundario en
la “Leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo”.
Según la mayoría de las historias, Mama Ocllo y
Manco Cápac fueron enviados por Inti para ayudar al
Inca ampliando sus conocimientos después de ver lo
mal que vivían. Una vez a construir mejor sus casas;
Mama Ocllo enseñó a las mujeres el arte de hilar
hundida la vara entregada por Inti, comenzaron a
instruir al pueblo; juntos enseñaron a la gente, coser,
la ciencia y los deberes domésticos.
Los hermanos
ayar
"Antes de los incas, el Cuzco era un pueblo con 30 casas habitadas por
30 ayllus, cuyo “señor y cacique de este pueblo se decía Alcaviza”. Lo
demás eran ciénagas. A 7 leguas de este pueblo esta el cerro Tambotoco
con 3 cuevas. De una de ellas, Paccaritambo (“Casa de la Producción”,
"Posada del Amanecer" o "Casa del Escondrijo"), salieron cuatro
parejas de hermanos y sus tribus: Ayar Cachi y Mama Huaco, Ayar
Uchu y Mama Ipacura o Cura, Ayar Auca y Mama Raua y Ayar
Manco y Mama Ocllo. A la espalda del cerro Huanacaure (a legua y
media del Cuzco), sembraron papa; desde la cumbre del Huanacaure,
Ayar Cachi con su honda, disparó una piedra contra un cerro y lo
convirtió en quebrada, después hizo lo mismo con tres cerros más,
completando los 4 puntos cardinales. Sus hermanos vieron su fuerza y
desconfiando de él “lo enviaron a traer objetos de oro de Pacaritambo y
lo encerraron”. Luego de deshacerse de Ayar Cachi, vivieron un año en
Huanacaure. Mama Huaco, pasó a ser otra “esposa de Ayar Manco”.
Luego del año, convinieron en que el sitio no les convenía y pasaron a
media legua más hacia el Cuzco, en otra quebrada en donde
permanecieron otro año, desde el cerro denominado Matagua, miraban
el valle del Cuzco y a los pobladores y súbditos de Alcaviza. Como les
parecía un buen sitio, acordaron conquistarlo y poblarlo. Acordaron
además, que uno de ellos tenía que quedarse en Huanacaure, convertirse
en ídolo, para interceder ante el “sol, su padre, para que los guardase y
aumentase y diere hijos, y los enviase buenos temporales”. “Ayar Uchu
mostró alas grandes” y se ofreció. Regresaron al cerro Huanacaure y
Ayar Uchu voló. “Luego de estar en los cielos, regresó Ayar Uchu y le
dijo a Ayar Manco, que se renombrase Manco Cápac, porque así lo
mandaba el Sol y que fuera al lugar que habían visto que los
pobladores los recibirían bien y que poblase allí; que le daba a su
mujer Mama Cura para que le sirviese y que llevase consigo a Ayar
Auca”. Dicho esto, Ayar Uchu “tornóse en piedra con alas”
Manco Cápac, Ayar Auca y las cuatro mujeres y sus ayllus, fueron al
Cuzco a ver a Alcaviza. Antes de entrar a sus tierras, en un poblado
cercano llamado Acamama, Mama Huaco golpeó a un indio con “un
haybinto (boleadora) y matóle y abrióle de pronto y sacóle los bofes y
el corazón, y a la vista de los demás del pueblo hinchó los bofes
soplándoles…”. Los indios temerosos, huyeron al valle de los Guallas.
De ahí pasaron al Cuzco, en donde hablaron con Alcaviza, quien los
aceptó.
Hicieron su casa, en donde “está ubicado el convento de Santo
Domingo”, para “los dos y las cuatro mujeres”. Con semillas que
“trajeron de Pacaritambo”, se dedicaron a sembrar maíz. A los dos
años, murió Ayar Auca, quien no tuvo hijos. Manco Cápac y Mama
Ocllo, tuvieron un solo hijo Sinchi Roca.

Juan Santos
Atahualpa
(Cuzco, ¿1710? - ¿Metraro?, ¿1756?)
fue un dirigente mestizo de
raíces quechuas de una importante
rebelión indígena que estalló en 1742,
cuyo propósito era restaurar
el Imperio de los incas y expulsar a
los españoles. Al frente de las tribus
selváticas, logró tener un control
extenso del territorio de la selva
central del Virreinato del Perú,
amagando la sierra central. Si bien la
rebelión no llegó a extenderse más
allá de esos límites, tampoco pudo ser
sometida por la autoridad virreinal, la
sofocación de esta revolución fue
disuelta posiblemente por protestas
internas. Juan Santos desapareció
misteriosamente hacia el año 1756,
desconociéndose la fecha y las
circunstancias de su fallecimiento.
Jose Gabriel
Condorcanqui
Encabezó la mayor rebelión
independentista en el Virreinato del
Perú. Fue el primero en pedir la libertad
de toda Hispanoamérica de cualquier
dependencia, tanto de España como de
su monarca, implicando esto no solo la
mera separación política sino la
abolición de los impuestos (mita minera,
reparto de mercancías, obrajes), de
los corregimientos, alcabalas y aduanas
(14 de noviembre de 1780). Además,
decretó la abolición de
la esclavitud negra por primera vez en la
misma Hispanoamérica (16 de
noviembre de 1780).
En Perú ha sido reconocido como el
fundador de la identidad nacional
peruana. Fue utilizado como una figura
capital para el Gobierno Revolucionario
de la Fuerza Armada del general Juan
Velasco Alvarado (1968-1975), así
como por varios movimientos políticos
e incluso por movimientos terroristas
como el MRTA y desde entonces ha
permanecido en el imaginario popular.

Mateo García
Pumacahua
Chihuantito
(Chinchero, Cuzco, 21 de
septiembre de 1740-Sicuani, Cuzco 17
de marzo de 1815) fue un militar y
funcionario indígena del Virreinato del
Perú cuya participación contra
la rebelión de Túpac Amaru II fue
decisiva para la derrota de este. Años
más tarde, se plegó a la causa
libertadora de los hermanos Angulo,
siendo el más destacado líder de
la Rebelión del Cuzco de 1814, razón
por la cual es considerado prócer de
la independencia del Perú. Nació
en 1740, hijo de Francisco Pumacahua
Inca, cacique de Chinchero, y de Rosa
Chihuantito descendiente en línea
directa del inca Huayna Capac, de
condición noble y, por tanto, exenta del
pago de tributos y de prestación de
servicio personal, y con derecho al uso
de armas.
Mariano
Lorenzo Melgar
Valdivieso
(Arequipa, 10 de agosto de 1790 - Umachiri, 12
de marzo de 1815) fue
un poeta y revolucionario independentista peruan
o. En el plano literario, es más conocido por
haber dado más popularidad a
los yaravíes (cantos sentimentales de origen
popular, cuyo antecedente son
los jarawi o harawi, cantares de la época
prehispánica), ya que antes de Mariano Melgar ya
existían como estructura poética en Arequipa. El
tema predominante de su poesía es su amor
por Silvia (apelativo de María Santos Corrales),
pasión colmada de dolor y despecho. Según
muchos críticos, fue el precursor
del Romanticismo literario en América y el
iniciador de una literatura auténticamente
peruana. Además, según Manuel Acosta Ojeda,
fue el pionero en la música criolla. Participó en la
guerra por la independencia del Perú del dominio
de España, uniéndose al ejército de Mateo
Pumacahua, que lo acogió en calidad de auditor
de guerra (1814). Fue tomado prisionero en
la batalla de Umachiri y fusilado al día siguiente
en el mismo lugar, cuando apenas tenía 24 años
de edad.

Los hermanos
Angulo
Fueron próceres de la Independencia del Perú.
Eran apurimeños, territorio que entonces pertenecía
a Cusco, por lo que también se les considera
cusqueños. Fueron hijos del matrimonio de
Francisco Angulo con Melchora Torres,
desconociéndose la fecha exacta del natalicio de
cada uno. Eran cuatro en total: José (minero,
agricultor y capitán del Regimiento de Abancay),
Vicente (agricultor, comerciante y oficial
del Ejército Realista del Perú), Mariano
(comerciante y oficial de milicias) y Juan (clérigo).
Los tres primeros encabezaron la Rebelión del
Cusco de 1814, junto con Mateo Pumacahua y otros
líderes patriotas. José Angulo asumió el título
de Capitán General de las Armas de la Patria, es
decir, el cargo militar de más alto rango de la
revolución. Vicente Angulo fue investido con el
grado de brigadier y acompañó a Pumacahua en la
expedición hacia Arequipa, siendo el artífice del
triunfo patriota en La Apacheta. Mariano
Angulo asumió la comandancia general del Cuzco
con el grado de coronel y marchó a apoyar la
expedición hacia Huamanga. Mientras que Juan
Angulo, que era religioso, ofició de consejero y
posiblemente de secretario de José. Derrotada la
revolución y capturados los hermanos José, Vicente
y Mariano, estos fueron sometidos a juicio sumario
y condenados a muerte, pena que se cumplió en el
Cuzco el 29 de mayo de 1815. Por su parte, Juan
fue enviado a España, donde fue encerrado en
la Cárcel de Corte en Madrid.
Francisco
Antonio de Zela
Era hijo del español Alberto
de Zela y Neyra, y de
Mercedes de Arizaga y
Hurtado de Mendoza, natural
del Callao, radicados en Lima.
Estudió en el Seminario
Conciliar de Santo
Toribio hasta 1784, cuando a
solicitud de su padre pasó a
Tacna como aprendiz de
ensayador y fundidor de las
Cajas Reales de dicha
localidad. Ascendió en dicha
profesión hasta llegar a ser
1
ensayador. Se casó con María
de la Natividad Siles y
Antequera (tacneña), con
quien tuvo nueve hijos; cinco
varones y cuatro mujeres.
Micaela Bastidas
Puyucahua
(Pampamarca, Cusco, 23 de junio de 1744-
Cusco, 18 de mayo de 1781) fue una
prócer de la independencia
hispanoamericana, jugó un importante
papel en la historia del Perú.
Fue de hija de Manuel Bastidas quien era
descendiente de africanos, y de Josefa
Puyucahua, indígena, por sus raíces tanto
africanas como amerindias era conocida
por muchos como Zamba, nombre que se
daba en época colonial a las personas
producto del mestizaje entre africanos e
indígenas.
Esposa y consejera de Túpac Amaru II, su
desempeño tuvo vital importancia en
la rebelión de Tinta. Su ejemplo de coraje
y determinación al defender sus ideales de
justicia y libertad hasta su trágica y
despiadada muerte en mano de los
españoles, la convirtieron en leyenda y
símbolo de la lucha americana contra la
opresión y la explotación colonial.
Ana Tomasa
Tito
Condemayta
Descendiente de la nobleza incaica,
fue hija del cacique Sebastián Tito
Condemayta, alcalde del aillu Tito
Condemayta, y de Alfonsa Hurtado
de Mendoza. Tomasa fue una
«mujer de linaje y gran poder
económico». Al estallar la
revolución de Túpac Amaru II,
Tomasa fue una las mujeres
partidarias que defendió los ideales
de su pueblo, hasta el punto de
llegar a ser catalogada como una
7
verdadera heroína. Era la persona
de más alto rango militar que
acompañó a Túpac en la Rebelión
de 1780.

Bartolina Sisa
Vargas
(Caracato, Corregimiento de La
Paz, Virreinato del Perú, 24 de
agosto de 1750 o 1753-La
Paz, Virreinato del Río de la
Plata Imperio español, 5 de
septiembre de 1782). Fue declarada
como una heroína
nacional aymara según la ley N⁰
1
3102, 15 de julio de 2005
en Bolivia. Durante la colonia luchó
junto con su esposo Julián Apaza
conocido como Túpac Katari,
organizó2 varios campamentos
militares y participó del cerco a La
Paz. Fue traicionada y entregada a
las autoridades del virreinato, un
año después fue asesinada al ser
arrastrada por un caballo hasta
morir.3 En su honor el 5 de
septiembre se conmemora el Día
Internacional de la Mujer Indígena.

Túpac Katari
Julián Apaza Nina más conocido como Túpac
Katari, Túpaj Katari, o simplemente Katari (Pueblo
de Ayo Ayo, Corregimiento de La Paz, Virreinato del
Perú, 1750-Corregimiento de La Paz, Virreinato del
Río de la Plata, 15 de noviembre de 1781) fue
un caudillo de origen aimara, hijo de un minero en las
minas de Potosí. Los aimaras vieron admirados que
dos hermosos y enormes mallkus (cóndor) bajaron a
Sullkawi en Sica Sica, y se posaron en las montañas
cercanas, uno de los cóndores representaba a la
Nación aimara y otro a la Nación Quechua. La madre
de Tupac Katari, Marcela Nina, salió con la wawa (su
hijo) para mostrarle a la Pachamama, y su padre
Nicolás Apaza señaló a una enorme serpiente que
levantaba la cabeza.
María Andrea Parado Jayo (Huamanga o Paras, 5 de
julio de 1761 - Huamanga, 11 de mayo de 1822), más
conocida por su nombre de casada María Parado de
Bellido, fue una heroína peruana y mártir de
la independencia del Perú. Aunque a veces se le
califica de precursora de la independencia, en realidad
su actuación se dio durante la fase sanmartiniana de
aquella guerra, es decir ya iniciado el proceso final de
la emancipación. Perteneció a la clase popular que
apoyó a los ejércitos libertadores. Fue una
mujer mestiza y quechua hablante, que exponiendo su
bienestar y el de su familia, sacrificó su vida antes de
delatar a otros patriotas que, como ella, servían a la
causa independentista. Fue fusilada en la plazuela del
Arco, en Huamanga.
María Andrea
Parado Jayo
(Huamanga o Paras, 5 de
julio de 1761 - Huamanga, 11 de
mayo de 1822), más conocida por su
nombre de casada María Parado de
Bellido, fue una
heroína peruana y mártir de
la independencia del Perú. Aunque a
veces se le califica de precursora de la
independencia, en realidad su actuación
se dio durante la fase sanmartiniana de
aquella guerra, es decir ya iniciado el
proceso final de la emancipación.
Perteneció a la clase popular que apoyó
a los ejércitos libertadores. Fue una
mujer mestiza y quechua hablante, que
exponiendo su bienestar y el de su
familia, sacrificó su vida antes de delatar
a otros patriotas que, como ella, servían
a la causa independentista. Fue fusilada
en la plazuela del Arco, en Huamanga.

José Silverio
Olaya
Balandra o José
Olaya
(Chorrillos, 1782 o 1795-Lima, 29
de junio de 1823) fue un mártir en
la lucha por la Independencia del
Perú. Pescador de oficio, se ofreció
como emisario secreto entre el
gobierno independiente refugiado
en los castillos del Callao y los
patriotas de Lima, ciudad ocupada
entonces por los realistas. Fue
descubierto, apresado y sometido a
tormento para que revelara los
nombres de los patriotas implicados
en las misivas, pero permaneció
callado. Fue fusilado y antes
torturado en un pasaje que hoy lleva
su nombre, y que se halla en las
inmediaciones de la Plaza Mayor de
Lima.

José Hipólito
Unanue y Pavón
(Arica, Virreinato del Perú, 13 de
agosto de 1755 - Cañete, 15 de julio de 1833) fue
un médico, naturalista, meteorólogo, catedrático
universitario, político, precursor peruano de la
independencia, reformador de la medicina y fundador de
la escuela de medicina de San Fernando, actualmente
facultad de la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos. Destacó también como miembro de la Sociedad
de Amantes del País y colaborador del Mercurio
Peruano, publicación ésta que tanta importancia tuvo
para el fortalecimiento de la idea de la patria peruana en
las postrimerías de la colonia. Como político colaboró
con los últimos virreyes del Perú, y luego con los
libertadores José de San Martín y Simón Bolívar.
Fue ministro de Hacienda (1821-1822 y 1824-
1825), ministro de Gobierno y Relaciones
Exteriores (1824 y 1825) y presidente del Consejo de
Gobierno (1825-1826), cargo este último que
correspondía a la más alta función ejecutiva de la
nación. También fue diputado y presidente del primer
Congreso Constituyente del Perú (1822-1823).
Fue autor de la Idea general de los monumentos del
antiguo Perú, donde integra la vida del Tahuantinsuyo y
la del virreinato, dándoles secuencia histórica y
reconociendo como nuestro, todo vestigio de vida
prehispánica en el territorio.
El intelectual y el político integran la personalidad de
Unanue; fue un hombre que se sintió llamado a
desempeñar un papel de responsabilidad social a la vez
que era un notable intelectual.

Las hermanas
o heroínas
Toledo
Fueron tres mujeres: una madre con sus dos hijas,
naturales del pueblo de Concepción, cerca
de Huancayo, en Perú, quienes se destacaron
durante la guerra de la Independencia. La madre
se llamaba Cleofé Ramos y sus hijas María e
Higinia Toledo, aunque otras versiones indican
los nombres de Teresa y Rosa para las hermanas.1
En el marco de la guerra desatada por los
españoles contra los montoneros o guerrilleros
patriotas de la sierra central del Perú, las
“Toledo” acaudillaron a un grupo de pobladores
de Concepción para cerrar el paso de las fuerzas
del general realista Jerónimo Valdés, y con tal fin
derribaron el puente sobre el río Mantaro, la vía
de entrada a su pueblo. De esa manera retrasaron
el avance de Valdés y posibilitaron que
las fuerzas patriotas del general Juan Antonio
Álvarez de Arenales pudieran ponerse a salvo
(marzo o abril de 1821). Por tal hazaña,
el Protector José de San Martín las premió con la
"Medalla de Vencedoras". En homenaje a estas
heroínas peruanas un colegio nacional de mujeres
del Callao lleva su nombre.

Enrique
Paillardell
(en algunas fuentes: Enrique Pallardelli o Enrique
Paillerdelle) (Marsella, 1785 – Buenos Aires, 1815)
fue un militar de origen francés que encabezó
la rebelión de Tacna de 1813, en el contexto de la
guerra de la independencia del Perú. Participó además
en las Expediciones Auxiliadoras al Alto Perú, en las
guerras civiles durante el Directorio de las Provincias
Unidas del Río de la Plata y murió ejecutado por
haber colaborado durante el gobierno del Director
Supremo Carlos María de Alvear.
Fue hijo del médico francés Juan María Paillardelle y
de la limeña Eustaquia de Sagardia Villavicencio.1
Estudió en la Escuela Politécnica de París, de la cual
egresó como teniente de ingenieros militares. En 1796
ingresó a la marina francesa y en 1803 era alférez,
datos que consta en un informe que él mismo redactó.
Sus hermanos Juan Francisco Paillardelle y Antonio
Felipe Paillardelle siguieron también la carrera
militar. Tras la muerte de su padre en 1803, se
trasladó a la península ibérica, acompañando a su
madre y hermanos. La familia se instaló en el puerto
de Cádiz. Los tres hermanos se naturalizaron
españoles y en 1805 pasaron al Virreinato del Perú.
Enrique, al igual que su hermano Juan Francisco,
logró ser admitido en 1806 en el Regimiento de la
Concordia, un cuerpo del Ejército Real del
Perú integrado por miembros de familias de alcurnia.
Su madre falleció en 1810, pero Enrique no pudo
heredar ya que la Real Audiencia de Lima le negó tal
derecho, por ser extranjero. Se sospecha que fue esta
injusticia lo que impulsó a los hermanos Paillardelle a
abrazar la causa separatista.
Luis José de
Orbegoso y
Moncada
(Usquil, 25 de agosto de 1795 - Trujillo, 5 de
febrero de 1847) fue un importante
hacendado, militar y político peruano. Presidente
provisorio elegido por la Convención Nacional (1833-
1835), desarrolló su carrera política durante una etapa de
profunda división social y una continua guerra civil. Por
todo ello, en varios momentos su gobierno coexistió con
los de los militares golpistas Pedro Bermúdez y Felipe
Salaverry. Bajo la Confederación Perú-Boliviana fue
presidente del Estado Nor-Peruano (1837-1838).
De una importante y rica familia noble criolla era e hijo
del doctor Justo Pastor de Orbegoso y de doña Francisca
de Moncada, cuarta condesa de Olmos. Nació en la
hacienda Chuquisongo, en la intendencia de Trujillo,
hoy departamento de La Libertad. Heredó las vastas
propiedades de su familia y se dedicó a la agricultura.
Militó al principio como oficial de las milicias
coloniales, para luego enrolarse en el Ejército Libertador
de José de San Martín. Colaboró con la independencia
de su país no solo como militar, sino ofreciendo su
enorme fortuna personal -fue uno de los hombres más
ricos del norte del Perú, al igual que muchos otros
patriotas criollos. Durante la dictadura de Simón
Bolívar fue nombrado prefecto de La Libertad. Durante
el gobierno de José de La Mar participó en la guerra
contra la Gran Colombia como comandante de
caballería. Tras el derrocamiento del presidente La Mar
se retiró a su hacienda (1829). Pero retornó a la vida
pública como diputado por Huamachuco, en
la Convención Nacional convocada en 1833.

Francisco
Bolognesi
Cervantes
(Lima, 4 de noviembre de 1816 - Arica, 7 de junio de 1880) fue
un militar peruano conocido por su participación en la Guerra del
Pacífico. Con el grado de coronel, defendió a la plaza de Arica
enfrentando a las fuerzas chilenas muy superiores en número y poderío;
y tras hacer la promesa de pelear «hasta quemar el último cartucho»,
murió durante la batalla final. Fue declarado Patrono del Ejército del
Perú el 2 de enero de 1951 (Orden General del Ejército de 1959) y
elevado al grado de Gran Mariscal del Perú por Ley N.º 25 128 del 30
de noviembre de 1989. Actualmente, es considerado Héroe Nacional del
Perú. Hijo del compositor italiano Andrés Bolognesi y de la arequipeña
Juana Cervantes, nació en Lima el 4 de noviembre de 1816, según
consta en su partida de bautismo. A la edad de ocho años se trasladó con
su familia a Arequipa donde cursó estudios en el Colegio Nacional de la
Independencia Americana1 y posteriormente fue trasladado, por pedido
de su madre, al Seminario Conciliar de San Jerónimo. Luego trabajó
como tenedor de libros (contador) de una empresa (1832-1840) e
incursionó en el negocio muy rentable de la cascarilla y la coca,
viajando para tal fin a las montañas de Carabaya (Puno). En 1853
ingresó en el ejército, durante la amenaza de guerra entre el Perú y
Bolivia. Se especializó en artillería. Poco después, se sumó a
la Revolución Liberal de 1854 encabezada por Ramón Castilla contra el
gobierno de José Rufino Echenique. Se mantuvo leal al gobierno de
Castilla durante la guerra civil de 1856-1858 y participó en la toma de
Arequipa. Fue ascendido a coronel y enseguida participó en la campaña
de Ecuador (1859-1860), siendo enviado luego a Europa para adquirir
armamento para el ejército y cañones para los fuertes del Callao. En
1868 asumió como comandante general de Artillería. Al estallar en
1879 la guerra de Chile contra el Perú y Bolivia, se hallaba ya retirado
del servicio, pero solicitó su readmisión y fue destinado como jefe de la
3.ª División en el Sur, al frente de la cual se destacó en las batallas
de San Francisco y Tarapacá. Al replegarse los restos del ejército
peruano hacia Tacna, se le confió la defensa de la plaza de Arica con
2000 hombres, la misma que fue sitiada por fuerzas chilenas muy
superiores en número y poderío de fuego. Cuando el mando adversario,
a través del mayor Juan de la Cruz Salvo, le solicitó su rendición, se
negó dando su célebre respuesta:
«Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré
hasta quemar el último cartucho»
Alfonso Ugarte
Vernal
(Iquique, 13 de julio de 1847 - Arica, 7 de
junio de 1880) fue un empresario
minero, comerciante, empresario
agrario, militar voluntario peruano y héroe de
la Guerra del Pacífico. Ascendió en el escalafón
militar hasta el grado de coronel EP y fue jefe de la
Octava División en la defensa de Arica durante
dicha guerra. En la batalla de Arica, el 7 de junio de
1880, estuvo bajo el mando del coronel Francisco
Bolognesi. Murió combatiendo en la batalla de
Arica. Varios relatos señalan que se lanzó montado
en su caballo desde la cima del morro de Arica,
llevando consigo la bandera del Perú, para evitar
que el enemigo la tomara como trofeo. Alfonso
Ugarte nació en la ciudad de Iquique, provincia de
Tarapacá. Su partida de bautismo, según consta en
el libro N.º siglo 26 de la parroquia de San Lorenzo
de Tarapacá, está fechada el 13 de julio de 1847.
Como en esta partida no se menciona el tiempo
transcurrido desde su nacimiento, se supone que
nació ese mismo día. Sus padres fueron ricos
comerciantes tarapaqueños: Narciso Ugarte y Rosa
Vernal Carpio. Estudió en su ciudad natal y
en Valparaíso, donde se graduó de contador. En
1876 regresó a Iquique, donde trabajó
administrando las empresas salitreras de su familia,
y en el sector público llegó a ser alcalde
de Iquique en 1876, miembro de la Beneficencia
local y uno de los fundadores (diciembre de 1870)
de la Compañía de Bomberos de Iquique, una de las
más antiguas del Perú, llegando a ser tercer
teniente de la misma.

Andrés Avelino
Cáceres
Dorregaray
(Ayacucho, 10 de noviembre de 1836-Lima, 10 de
octubre de 1923) fue un militar y político peruano que luchó
en la guerra del Pacífico y fue Presidente Constitucional del
Perú en dos periodos: 1886-1890 y 1894-1895. Es el patrono
del Arma de Infantería del Ejército Peruano.
En el Perú es considerado un héroe nacional, por haber
luchado en todas las batallas importantes de la guerra del
Pacífico (San Francisco, Tarapacá, Tacna, San
Juan y Miraflores) y por haber liderado la resistencia en la
sierra central contra la ocupación chilena, la
llamada Campaña de la Breña (1881-1883). Dominaba
el quechua, por lo que tuvo gran influencia sobre la población
indígena de su país, a base de la cual formó un ejército
regular, apoyado por guerrillas o montoneras. Fue conocido
por sus soldados como «Taita Cáceres», mientras que los
chilenos le apodaron «El Brujo de los Andes», debido a que
solía evadir las maniobras envolventes planeadas con mucho
celo por los generales chilenos, y porque actuaba con tanta
fluidez que parecía estar presente en todas partes. En dicha
campaña obtuvo el triple triunfo de Pucará,
Marcavalle y Concepción, y aunque fue derrotado
en Huamachuco, no se rindió y continuó organizando la
resistencia desde Ayacucho, donde se marchó para continuar
la lucha, alentando a los montoneros a seguir enfrentando al
ejército chileno, hasta la formación de un nuevo ejército de la
Breña en Andahuaylas, donde empredió la persecución del
ejército chileno que se batía en retirada de la sierra central,
debido a los constantes acosos guerrilleros y la falta de
aprovisionamiento. En diciembre de 1883, las tropas chilenas
se replegaron a Lima, y la desocuparon en agosto de 1884,
cuando Cáceres dio por consumada la guerra y el
reconocimiento del Tratado de Ancón.
Ramón Castilla
y Marquesado
(San Lorenzo de Tarapacá, Virreinato del Perú, 31 de agosto de
1797-Desierto de Tiliviche, Perú, 30 de mayo de 1867) fue un
militar, estadista y político peruano, presidente del Perú en los
períodos 1845-1851 (como presidente constitucional), 1855-
1862 (inicialmente como presidente provisorio y luego
constitucional) y 1863 (por unos días como encargado interino).
Es el segundo presidente que más años gobernó la República
Peruana, solo superado por Augusto B. Leguía, siendo
considerado el personaje más importante de las primeras décadas
del Perú independiente.
Inició su carrera militar en el ejército realista, participando en
la batalla de Chacabuco (1817). Prisionero tras la batalla, fue
llevado a Buenos Aires donde obtuvo el permiso de salir del país
y regresó al Perú. Reincorporado en el Ejército Real del Perú, se
plegó a la causa independentista a inicios de 1822. Organizó y
formó parte de la caballería de la Legión Peruana, destacando en
la batalla de Ayacucho (1824). Continuó con su carrera militar y
política, ocupando altos puestos públicos como la subprefectura
de su natal Tarapacá (1825) y la prefectura de Puno (1834) en los
gobiernos de Agustín Gamarra y Luis José de Orbegoso.
Tras el establecimiento de la Confederación Perú-
Boliviana (1836), se exilió a Chile donde se unió al ejército
restaurador y tuvo una destacada participación en la batalla de
Yungay (1839). Durante la Restauración peruana sirvió como
ministro del gobierno de Gamarra, a quien acompañó a
la campaña contra Bolivia hasta que fue tomado prisionero tras
la batalla de Ingavi (1841). Terminada la guerra regresó al Perú,
donde se unió a la revolución constitucionalista de 1843 contra el
gobierno de Manuel Ignacio de Vivanco. Triunfante al año
siguiente en la batalla de Carmen Alto, restableció el gobierno
interino de Manuel Menéndez

José Abelardo
Quiñones
Gonzales
(Pimentel, 22 de abril de 1914-Quebrada Seca, 23 de
julio de 1941) fue un aviador de guerra peruano
y teniente de la Fuerza Aérea del Perú, Declarado héroe
nacional del Perú por la Ley n.º 16126, del 10 de mayo
de 1966, a causa de su inmolación en una misión aérea
contra las baterías ecuatorianas durante la Guerra de
1941.2 Asimismo, cada 23 de julio (día de su
inmolación) se conmemora el Día de la Fuerza Aérea
del Perú. También como homenaje, su imagen aparece
en el billete de diez soles.
José Abelardo Quiñones Gonzales nació en
Lambayeque, Pimentel. Sus padres fueron José María
Quiñones Arízola y María Juana Rosa Gonzales Orrego.
Fue el tercero de tres hermanos. Aprendió sus primeras
letras en la escuela de educación inicial que
administraban las hermanas Bulnes.
Continuó sus estudios primarios en el Colegio Nacional
San José de Chiclayo. En este colegio su director, Karl
Weiss, impulsó la actividad del vuelo en planeador a la
cual Quiñones se aficionó junto con otros compañeros,
entusiasmados por las hazañas destacadas de figuras de
la aviación civil peruana, como Jorge Chávez y Juan
Bielovucic.
En 1928, por decisión de sus padres, se trasladó
a Lima e inició su instrucción secundaria en el Colegio
Sagrados Corazones Recoleta, hasta el segundo año. Los
años restantes los terminó en el Colegio Nacional
Nuestra Señora de Guadalupe.

Pedro Ruiz
Gallo
(Eten, Lambayeque, 24 de
junio de 1838 - Callao, 24 de
abril de 1880) fue
un militar e inventor peruano aunque
también se desempeñó como relojero,
mecánico, músico, pintor, investigador,
médico y explorador, considerado uno de
los precursores de la aeronáutica moderna
y patrono del arma de
ingeniería del ejército peruano. Fue el
creador del monumental reloj que se
ubicó en el Parque de la Exposición, el
cual fue saqueado por las tropas chilenas
durante la Guerra del Pacífico. Nació en
la entonces Villa de Eten, provincia de
Chiclayo el año 1838, sus padres fueron
el coronel español Pedro Manuel Ruiz y
Juliana Gallo, cuando aún era muy niño
perdió a su padre y poco tiempo después
cuando contaba con apenas 11 años de
edad a su madre, esta situación lo obligó
a abandonar su pequeño pueblo natal para
dirigirse a la ciudad de Chiclayo donde se
empezó a desempeñar como ayudante
de relojero, afición que le interesaría por
el resto de su vida.

Remigio Elías
Aguirre Romero
(Chiclayo, Perú; 1 de octubre de 1843 - Punta
Angamos, Perú; 8 de octubre de 1879) fue un
destacado marino peruano, héroe de la Guerra del
Pacífico. Como segundo comandante
del monitor Huáscar, murió en el combate de Angamos.
Fue hijo de Carlos Aguirre y de María Candelaria
Romero.
Completados sus estudios elementales en su tierra natal,
pasó a Lima en 1854, ingresando al Liceo que dirigían
los hermanos Manuel Trinidad e Isidoro Mariano Pérez.
En 1858 ingresó a la Escuela Naval, recibiendo el 3 de
agosto de 1860 los despachos de guardiamarina y
embarcándose al efecto en la fragata Amazonas.
Fue sucesivamente ascendido a alférez de
fragata en 1864 y a teniente segundo en 1865. Pasó la
corbeta Unión, a bordo de la cual concurrió al combate
naval de Abtao donde las flotas aliadas del Perú y Chile
vencieron a la escuadra española (7 de febrero de 1866).
Por su participación mereció el ascenso a teniente
primero y el título de "Benemérito de la Patria".
Se contó entre los marinos peruanos que protestaron por
la elección del comodoro estadounidense John R.
Tucker como jefe de la escuadra nacional. Quedó
entonces fuera del servicio y fue sometido a juicio, pero
resultó absuelto, al igual que el resto de los marinos
protestantes.
En agosto de 1867 volvió al servicio, embarcándose en
la Apurímac, donde se mantuvo hasta enero de 1868.

Georges Antoine
Chavez
(París, 13 de junio de 1887-Domodossola, 27 de
septiembre de 1910), conocido popularmente
como Jorge Chávez, fue un aviador peruano. Murió
en 1910 luego de haber cruzado
los Alpes desde Suiza (Brig)
hasta Italia (Domodossola). Está considerado como
un héroe de la aviación nacional civil del Perú.
El Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima
Metropolitana lleva su nombre en su honor. En
Francia, Suiza e Italia es conocido como Géo
Chavez.
De padres peruanos, Jorge Chávez nació
en París con el nombre Georges Antoine Chavez, ya
que sus padres, Manuel Gaspar Chávez Moreyra y
María Rosa Ramona Dartnell Guisse, emigraron a
Francia tras la guerra del Pacífico.1
Luego de su nacimiento, sus padres le inscribieron
en el Consulado de Perú en París como ciudadano
peruano. En dicha ciudad, estudió en el Lycée
Carnot y en el Lycée Charlemagne, llegando a ser
campeón interescolar de distintas disciplinas
de atletismo. Tras concluir sus estudios escolares
asistió a la École d’Électricité et de Mécanique
Industrielle, conocida como la École Violet, de la
que se graduó como ingeniero en 1910.
Durante su juventud obtuvo diversos títulos en
atletismo representando a clubes franceses como
el Royen, en Londres (1906), y el Racing, en París
(1907). Además, practicó profesionalmente
el fútbol y el rugby, y como aficionado el ciclismo,
el automovilismo y el tiro.
José Gálvez
Egúsquiza
(Cajamarca, 17 de marzo de 1819 - Callao, 2 de
mayo de 1866) fue
un abogado, catedrático y político liberal peruano.
Gran orador, desde la tribuna parlamentaria abogó por
reformas de cuño liberal, como la abolición de la
esclavitud y del tributo indígena. Presidió en dos
ocasiones la Convención Nacional de 1855-1857,
congreso constituyente que dio la Constitución
Liberal de 1856. Durante el gobierno presidencial
de Mariano Ignacio Prado fue secretario (ministro) de
Guerra y Marina (1865). Fue uno de
los héroes del Combate del Callao, librado el 2 de
mayo de 1866, donde falleció combatiendo a la
escuadra española, convirtiéndose así en símbolo de
la independencia de América.
Sus padres fueron el coronel limeño José Manuel
Gálvez Paz y María Micaela Egúsquiza y Aristizábal.
Fue el mayor de los célebres hermanos Gálvez, junto
con el político Manuel María Gálvez Egúsquiza y el
líder liberal y magistrado Pedro Gálvez Egúsquiza.
Sus primeros estudios los hizo en el Colegio Central
de Ciencias y Artes de Cajamarca, regentado por
el Presbítero Juan Pío Burga. Culminado sus estudios,
ayudó por algún tiempo a sus padres en las labores de
su Hacienda Catudén.
El historiador chileno Benjamín Vicuña Mackenna,
que lo conoció personalmente, lo retrató así: «Gálvez
era un hombre de modesta figura, pequeño de cuerpo,
moreno, pálido, con una cabeza cuidadosamente
peinada, esmerado en su traje y de modales en
extremo suaves y atractivos. Pero bajo esa apariencia
fría y dulce ocultaba un gran corazón y una
inteligencia vasta y desarrollada».

Simón José
Antonio de la
Santísima
Trinidad Bolívar
Ponte y Palacios
Blanco
(Caracas, 24 de julio de 1783nota 4nota 5-Santa Marta, 17 de diciembre
de 1830), más conocido como Simón Bolívar o el Libertador, fue
un militar y político venezolano.17 Líder fundamental de la
independencia de lo que son hoy Venezuela y Colombia, contribuyó
en la de Ecuador, ayudó a consolidar la de Perú, fue la inspiración
en la última etapa independentista de Panamá y estuvo involucrado
en la cuestión fundacional de Bolivia. Figura esencial de
la emancipación hispanoamericana frente al Imperio español, por
sus actos se le otorgó el título de El Libertador.
Lideró las campañas que dieron la independencia a varias naciones
americanas, además fue fundador de la Gran Colombia. También
fue legislador y redactor de constituciones, ambientalista y jurista.
Llevó a cabo el Congreso Anfictiónico de Panamá, para crear una
confederación hispanoamericana, que uniría desde México hasta la
Argentina, no obstante debido a conflictos políticos económicos
internos en la Gran Colombia, no pudo continuar con este proyecto
emancipador que incluía a Cuba, Puerto Rico, La Florida y del
apoyo militar a la independencia de las Provincias Unidas del Río de
la Plata.
Tuvo un conflicto político con su ayudante de campo Antonio José
de Sucre, quien junto a Casimiro Olañeta tenían intenciones de crear
un nuevo Estado en el margen de las provincias del Alto Perú.
Cuando se fundó el nuevo Estado, a la que Bolívar no lo reconocía,
la asamblea deliberante para que lo reconozca se denominó al
Estado naciente como República Bolívar y
posteriormente República Boliviana o Bolivia, en honor al
Libertador.

José Francisco
de San Martín y
Matorras
(Yapeyú, Virreinato del Río de la Plata; 25 de
febrero de 1778-Boulogne-sur-Mer, Francia; 17 de
agosto de 1850) fue un militar y político argentino, y
uno de los libertadores de Argentina, Chile y Perú. Es
una de las dos figuras más trascendentes de las guerras
de independencia hispanoamericanas junto a Simón
Bolívar.
En abril de 1784, cuando tenía seis años, llegó con su
familia a la ciudad española de Cádiz ―previa estadía
en Buenos Aires― y se radicó luego en la ciudad
de Málaga. Comenzó sus estudios en el Real Seminario
de Nobles de Madrid y en la Escuela de Temporalidades
de Málaga en 1786. Ingresó posteriormente al ejército
español e hizo su carrera militar en el Regimiento de
Murcia.7Combatió en el norte de África, luego contra
la dominación napoleónica de España y participó en las
batallas de Bailén y La Albuera.
Nombrado gobernador de Cuyo, con sede en la ciudad
de Mendoza, puso en marcha su proyecto: tras
organizar al Ejército de los Andes, cruzó la cordillera
del mismo nombre y lideró la emancipación de Chile, en
las batallas de Chacabuco y Maipú. Luego, utilizando
una flota organizada y financiada por Chile, y luego de
recibir instrucciones del Senado de Chile, atacó al
centro del poder español en Sudamérica, la ciudad
de Lima, y declaró la independencia del Perú en 1821.
Finalizó su carrera de las armas luego de producida
la Entrevista de Guayaquil con Simón Bolívar, en 1822,
donde le cedió su ejército y la meta de finalizar la
liberación del Perú.

Juan Pablo
Vizcardo y
Guzmán
(Pampacolca, Arequipa, Perú, 26 de
junio de 1748 - Londres, 10 de febrero de 1798) fue un
jesuita y escritor peruano. Precursor de la Independencia
hispanoamericana, fue autor de la célebre «Carta a los
españoles americanos», documento publicado por
primera vez en 1799, donde instaba a los
hispanoamericanos a independizarse de la corona
española, exponiendo una serie de argumentos que
justificaban tal decisión. Ha sido reconocido por los
historiadores reunidos en el tercer congreso de Historia
de América realizado en Buenos Aires, como el «primer
precursor ideológico de la independencia americana».
Nació en la aldea de Pampacolca, al pie del Coropuna,
en la sierra arequipeña. Sus padres fueron el hacendado
Gaspar Viscardo y Guzmán y doña Manuela de Zea y
Andía. Era descendiente de un español asentado en el
valle de Camaná desde principios del siglo XVII.
Vivió sus primeros años en su pueblo natal, hasta que
viajó a Cuzco para estudiar en el Real Colegio de
Nobles de San Bernardo, regentado por los jesuitas.
Cuando en 1760 falleció su padre, ingresó al noviciado
de la Compañía de Jesús en dicha ciudad e hizo sus
primeros votos en 1763. Su hermano José Anselmo
también se inició como novicio en la misma orden. Pero
en 1767 el rey Carlos III ordenó la expulsión de
los jesuitas de España y sus dominios. Viscardo y sus
compañeros fueron arrestados y llevados a Lima, siendo
luego embarcados rumbo a España. Tras una penosa
travesía arribaron a Cádiz.
Juan
Bustamante
Dueñas
(Vilque, 24 de junio de 1808-Pusi, 3 de enero de 1868),
conocido como Túpac Amaru III, fue un
líder indigenista peruano, que, en demanda de justicia
social, encabezó una rebelión de campesinos en Puno,
entre 1867 y 1868. Derrotado, fue ejecutado.
Fue hijo de Mariano Bustamante y Jiménez (exoficial
del ejército realista) y de Agustina Dueñas y Vera (que
decía ser descendiente de Túpac Amaru I y era dueña de
extensas propiedades agrícolas).2 Creció en un hogar
acomodado, no obstante lo cual, pudo constatar la pobreza
de los indios y solidarizarse con ellos. Hizo sus primeros
estudios en su pueblo natal y luego en Arequipa.3
Hizo un gran caudal con el comercio de lana y la
administración de su hacienda “Urquinamuni”. Financió la
construcción de dos puentes, uno sobre el río Cabanillas y
otro sobre el río Pucará.4 Viajó dos veces a Europa y
escribió sendos libros donde relataba estas peripecias,
obras en donde ya se vislumbraba su prédica social a favor
de los indios.5
Fue elegido diputado por la provincia de Lampa entre 1845
y 185361849-1850.7 Se unió a los rebeldes liberales en
1854, dirigidos por Ramón Castilla, participando en
la batalla de La Palma. En 1855 también formó parte,
representando a la misma provincia, de la Convención
Nacional de 1855-1857.8 En su labor legislativa se destacó
por presentar proyectos de reforma del ejército y por la
defensa de los indios. Fue también Intendente de Lima y
en tal función, hizo aumentar las aguas del río Rímac.9
El 29 de junio de 1864, bajo el gobierno de Juan Antonio
Pezet, fue nombrado prefecto del departamento del Cuzco.
En el desempeño de este cargo sancionó a muchos
hacendados por abusos cometidos contra sus trabajadores
indígenas, lo que motivó a que fuera destituido el 8 de
agosto del mismo año, acusado de excederse en sus
funciones.

José Javier
Leandro de
Baquíjano y
Carrillo de
Córdoba, III
Conde de Vistaflorida (Lima, 13 de marzo de 1751-
Sevilla, 24 de enero de 1817) fue un economista, jurista,
escritor y político hispanoperuano, y uno de los primeros
grandes intelectuales del virreinato del Perú.
Hijo del acaudalado matrimonio entre Juan Bautista de
Baquíjano, Conde de Vistaflorida, y María Ignacia Carrillo de
Córdoba y Garcés de Mansilla, descendiente de
conquistadores y fundadores de Lima. Siguiendo la tradición
de la nobleza, como segundogénito fue destinado por su
familia a la carrera académica. Realizó sus estudios de
latinidad en el Real Colegio de San Martín y luego ingresó
al Seminario Conciliar de Santo Toribio. Posteriormente optó
grados de Bachiller en Cánones, y de Doctor en Leyes y
Cánones en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, a
los trece años. Recibido de abogado ante la Real
Audiencia en 1769, fue secretario del obispo electo
del Cuzco, Agustín de Gorrichátegui, participando en el
IV Concilio Limense y viajando en su compañía al Cuzco,
aunque pronto regresó a Lima.
Nombrado asesor del Tribunal del Consulado y del Cabildo
de Lima, a poco viajó a España, a solicitar alguna posición
que estuviera de acuerdo con sus merecimientos personales y
antecedentes familiares. Sin embargo, su dispendiosa
conducta y afición a los juegos de azar, le ocasionaron recibir
la orden de abandonar la corte en 1776.

José Faustino
Sánchez
Carrión
(Huamachuco, Intendencia de Trujillo, 13 de
febrero de 1787 - Lurín, Lima, 2 de junio de 1825) fue
un
precursor independentista e ideólogo político peruano,
conocido como «El Solitario de Sayán».
Tuvo una decisiva actuación en el establecimiento del
sistema de gobierno republicano en el Perú. En 1822
fue representante del primer Congreso Constituyente
del Perú. Fue uno de los redactores de la primera
Constitución Política del Perú, de corte liberal. Integró
luego la comisión que fue a Guayaquil para invitar a
Bolívar al Perú. Junto con Javier Mariátegui y Manuel
Pérez de Tudela fundó la revista La Abeja
Republicana. Aquí, con el seudónimo de «El Solitario
de Sayán», publicó sus famosas cartas, a través de las
cuales, desde su punto de vista ideológico liberal,
criticó al gobierno monárquico y propuso la república
como mejor forma de gobierno. Fue Secretario o
Ministro General de Bolívar, a quien acompañó a lo
largo de su campaña victoriosa en suelo peruano,
gestionando los recursos necesarios para el Ejército
Unido Libertador, que venció en Junín y Ayacucho.
Luego fue ministro de Gobierno y Relaciones
Exteriores, de 1824 a 1825, y como tal firmó las
invitaciones cursadas por Bolívar a los gobiernos
americanos para que enviaran sus representantes a un
congreso anfictiónico, que sería el Congreso de
Panamá. Murió prematuramente, víctima de una
enfermedad.

José de la Riva-
Agüero y Osma
(Lima, 26 de febrero de 1885 - Ib. 25 de
octubre de 1944), VI marqués de Montealegre de
Aulestia y V marqués de Casa-Dávila, fue
un historiador, ensayista y político peruano. Estudió
en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
de la cual fue posteriormente catedrático. Fue
miembro de la llamada Generación del 900 o
«generación arielista», junto a Víctor Andrés
Belaúnde, Francisco García Calderón Rey, Ventura
García Calderón, Óscar Miró Quesada de la
Guerra, José Gálvez Barrenechea, entre otros.
Fue un polígrafo notable y entre sus obras se
cuentan tratados de derecho, historia literaria,
historia del Perú, filosofía jurídica y pensamiento
religioso, muchas de los cuales han tenido gran
impacto e influencia fundamental en el desarrollo
de la cultura peruana. Su pensamiento siguió una
trayectoria cambiante, evolucionando desde
un liberalismo juvenil hacia un
severo conservadurismo afianzado en el
cristianismo. No se casó ni dejó sucesión. La mayor
parte de su fortuna (compuesta de fundos
agrícolas y obras de arte) la legó a la Pontificia
Universidad Católica del Perú, convirtiéndose así
en el principal benefactor de esta institución.

Juana de Dios
Manrique
(1800 - 26 de junio de 1877), marquesa de Lara, fue una
aristócrata limeña y patriota peruana. Junto a su esposo, José
Cayetano Luna Zegarra, formó una red de espionaje para
las fuerzas patriotas en la que se incluyó al pescador, espía y
mártir chorrillano José Olaya.
Durante la etapa de consolidación de la independencia peruana,
ocurrió el Motín de Balconcillo, golpe de Estado de 1823 cuyo
resultado fue la disolución de la Suprema Junta Gubernativa del
Perú y la proclamación de José de la Riva Agüero como
primer Presidente de la República. Aprovechando el descontrol
militar y que Lima se hallaba desguarnecida, el jefe realista José
de Canterac avanzó desde la sierra contra la capital, donde
ingresó el 19 de junio de 1823. El gobierno y el Congreso se
vieron obligados a trasladarse a la Fortaleza del Real Felipe en
el Callao. En este refugio se encontraba también el
general grancolombiano Antonio José de Sucre, enviado
del Libertador Simón Bolívar con una avanzada de su ejército.
Sucre necesitaba imperiosamente comunicarse con los patriotas
de Lima, ya que quería conocer los movimientos de los realistas
y los pertrechos con los que contaban. Fue en este contexto que
se hizo efectiva la red de espionaje de Juana de Dios Manrique,
que era sobrina de Antonio Riquero, antiguo contador mayor y
uno de los refugiados en el Callao; este personaje era el nexo con
Sucre. Juana de Dios, además de financiar las actividades
insurgentes, convirtió sus casas de Huacho y Lima en centro
logístico, además de refugio de los patriotas que lo requerían.
Recibía la correspondencia de Sucre desde el Callao por medio
de José Olaya, y luego distribuía los mensajes a los mandos
insurgentes en la capital, a la vez que canalizaba las respuestas a
través de una red de mujeres que la visitaban.
Tras la captura, tortura y fusilamiento de Olaya, quien nunca
reveló nombre alguno de la red, el jefe de los realistas pidió la
comparecencia de Juana de Dios Manrique; debido a su frágil
estado de salud, fue interrogada en su casa sin obtener ningún
resultado ya que negó los cargos pudiendo encubrir la
organización insurgente.

José Andrés
Rázuri Esteves
(San Pedro de Lloc, La Libertad, 28 de noviembre de 1791 - San
Pedro de Lloc, 4 de enero de 1883), fue
un militar y agricultor peruano. Oficial del Ejército Libertador, tuvo
un importante papel durante el desarrollo de la Batalla de Junín, al
cambiar una orden de retirada de un escuadrón de los Húsares del
Perú por el de ataque, lo que contribuyó al triunfo patriota en dicho
encuentro bélico.
Fue hijo de la unión de Juan José Rázuri del Valle y de María
Severina Esteves De Villa. Estudió en el Seminario de San Carlos y
San Marcelo de Trujillo, a instancias de sus padres para que siguiera
la carrera religiosa, pero optó por dedicarse a la agricultura. Se alistó a
la causa libertadora de San Martín en Huaura en 1820, siendo
incorporado al Regimiento de Granaderos de los Andes. Participó en
la consolidación de la independencia en el norte del país, estuvo
presente en la ocupación de Lima en 1821 e intervino en la batalla de
Pichincha en 1822. Al llegar Simón Bolívar, se le encomendó el
reclutamiento y preparación del Regimiento de Húsares del
Perú en 1824, con el que participó en la batalla de Junín, durante la
cual, su escuadrón se mantuvo a la expectativa. Al producirse la feroz
acometida de la caballería realista, se ordenó a su escuadrón que se
retirara del campo para ponerse a salvo, pero Rázuri varió dicha orden
por la de ataque a la carga y fue esta audaz decisión lo que permitió
que se volteara la situación a favor de los patriotas. Participó luego en
la Batalla de Ayacucho, y con el grado de Capitán acompañó
a Gamarra en la campaña sobre Bolivia de 1828, ascendiendo a
Sargento Mayor. Luego marchó al norte a participar en la guerra
contra la Gran Colombia en 1828, actuando en la batalla del Portete
de Tarqui de 1829. Tras el derrocamiento del presidente José de La
Mar, se retiró del ejército y se dedicó a la agricultura. En las
postrimerías de su vida, retornó a su tierra natal, donde dejó de existir
el 4 de enero de 1883.
La 96ta promoción de Oficiales de la Escuela Militar
de Chorrillos del Ejército del Perú, que se graduó el 1 de enero de
1992 lleva su nombre, así mismo también lleva su nombre el
Regimiento de Caballería Blindado "Mayor de Caballería José Andrés
Rázuri" N.º 9, acantonado en la localidad de Pomata departamento
de Puno en Perú.

Agustín
Gamarra
Messía
(Cuzco, Virreinato del Perú; 27 de agosto de 1785-Ingavi, La
Paz, Bolivia; 18 de noviembre de 1841), político y militar peruano que
fue presidente del Perú en dos ocasiones: de 1829 a 1833 y de 1839 a
1841. Su último periodo no pudo completarlo pues falleció en la batalla
de Ingavi, en Bolivia, durante el último intento de anexar dicha
república al Perú, que fue una de sus más acentuadas obsesiones
políticas. Gobernó también a título provisorio en 1829 y de 1838 a
1840. Encarna la figura del caudillo militar ambicioso con activa
participación en la vida política peruana durante las primeras décadas de
la República.
Durante la guerra de la Independencia, inicialmente se alistó en las
fuerzas realistas, concurriendo a las campañas en el Alto Perú contra los
ejércitos rioplatenses, sirviendo bajo las órdenes de José Manuel de
Goyeneche, Joaquín de la Pezuela, Juan Ramírez Orozco y José de la
Serna. Actuó también en la represión de la rebelión de los hermanos
Angulo y Mateo Pumacahua (1814) y contra las guerrillas de originarios
del Alto Perú logrando derrotar a la Republiqueta de Larecaja. Subió
por todos los escalones inferiores hasta el grado de teniente coronel.
Pero se le involucró dos veces en conspiraciones tramadas por los
patriotas y fue enviado a Lima en 1820.
Poco después se sumó a la causa de la Independencia enrolándose en el
Ejército Libertador de José de San Martín. Estuvo luego en dos
expediciones enviadas a la sierra central y en la desafortunada campaña
de Ica (1822). Durante la Segunda Campaña de Intermedios figuró
como segundo del general Andrés de Santa Cruz (1823). Con la llegada
de Simón Bolívar y el ejército grancolombiano, fue nombrado jefe del
Estado Mayor y como tal destacó en la batalla de Ayacucho (1824). Fue
nombrado prefecto del Cuzco y jefe del Ejército del Sur. En 1828,
invadió Bolivia; firmó con dicha nación el Tratado de Piquiza y fue
nombrado Mariscal.
Bajo las órdenes del presidente del Perú, mariscal José de La Mar,
participó en la Guerra contra la Gran Colombia como Comandante
general del Ejército peruano, pero ambicionó el poder y contando con la
complicidad de los generales Antonio Gutiérrez de la Fuente y Andrés
de Santa Cruz, derrocó a La Mar en plena guerra. Asumió entonces la
Presidencia del Perú y acto seguido firmó la paz con la Gran
Colombia por medio del Tratado Larrea-Gual. Este primer
gobierno duró de 1829 a 1833 y se caracterizó por su autoritarismo y
por su deseo de integrar Bolivia al Perú. En 1834 provocó una rebelión
de sus partidarios contra el gobierno del electo Presidente Luis José de
Orbegoso; derrotado, salió desterrado a Chile.
Felipe Santiago
Salaverry del
Solar
(Lima, 3 de mayo de 1806 - Arequipa, 18 de febrero de
1836) fue militar y político peruano, el presidente más
joven que tuvo el Perú y el más joven en morir. Era un
militar muy ilustrado, con afición a la lectura y con
talento para la escritura. En 1835 se rebeló contra el
presidente Luis José de Orbegoso y tomó el poder.
Gobernó apenas un año, de febrero de 1835 a febrero
de 1836. Lideró a su país frente a la invasión boliviana.
Derrotado y apresado por Andrés de Santa Cruz, murió
fusilado, tras un proceso sumario en su contra.
Hijo de Felipe Santiago Salaverry y Allende,
funcionario vasco, natural de Guipúzcoa, Contador de la
Real Renta de Tabacos de Arequipa; y de la dama
limeña Micaela del Solar y Duque de Estrada. Cursó
gramática latina en la Universidad de San
Marcos (1817) y retórica y latín en el Real Convictorio
de San Carlos (1818-1819). Como interno estudió
matemáticas, lógica y música en el colegio de San
Fernando (1820). Aquellos se habían convertido en
centros de discusión de las ideas emancipadoras.
A finales de 1820, contando solo con catorce años de
edad, se escapó de la casa de sus padres y se presentó
ante José de San Martín en el cuartel general de Huaura,
junto con Juan Antonio Pezet. Empezó, pues, muy joven
su carrera militar en el ejército patriota, donde demostró
arrojo y mucha audacia, lo que se convirtió en el inicio
de una vertiginosa carrera militar que le llevaría a la
cúspide con una precocidad que para muchos resultó
asombrosa.

Antonio José
Francisco de
Sucre y Alcalá
(Cumaná, Imperio español, 3 de febrero de 1795-Berruecos, Gran
Colombia, 4 de junio de 1830), conocido como el Gran Mariscal de
Ayacucho, fue un político, diplomático y estratega militar venezolano,
prócer de la independencia de América del Sur.
Se le otorgó el título de "Gran Mariscal de Ayacucho" por el
congreso peruano en 1824, tras comandar el Ejército Unido Libertador del
Perú, otorgando la victoria en la batalla de Ayacucho al derrotar al
último virrey español en América; en 1821 realizó actividades
diplomáticas que permitieron la conformación del Ejército Libertador del
Sur de Colombia, al cual Simón Bolívar le dio la responsabilidad de
comandar recibiendo el título de General en Jefe, labor que realizó
venciendo con ayuda del ejército de la Provincia Libre de Guayaquil al
ejército realista en la batalla de Pichincha, donde obtuvo el grado de
general.
Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá nació el 3 de febrero de 1795 en
Cumaná, Capitanía General de Venezuela en ese entonces, de una familia
cuyos ascendientes eran originarios de Bélgica y España. Fue hijo de
Vicente de Sucre Pardo y García de Urbaneja, militar y político español y
María Manuela Alcalá y Sánchez. Perdió a su padre y a su madre a los
siete años de edad. Aún adolescente fue enviado a Caracas al cuidado de
su padrino, el arcediano de la catedral, presbítero Antonio Patricio de
Alcalá, para iniciar estudios de ingeniería militar en la Escuela de José
Mires. En 1809, con su hermano Pedro y otros jóvenes, integró como
cadete la compañía de Húsares Nobles de Fernando VII, en Cumaná,
unidad organizada por Juan Manuel Cajigal y Niño, gobernador de
la provincia de Nueva Andalucía.
En 1810, la Junta de Gobierno de Cumaná le confiere el empleo de
subteniente de milicias regladas de infantería. Este grado fue ratificado
por la Junta Suprema de Caracas el 6 de agosto de ese mismo año. En
1811 desempeña en Margarita el cargo de comandante de ingenieros. El
31 de julio de ese año recibió el despacho de teniente. En 1812 se halla
en Barcelona, en calidad de comandante de la artillería. Allí, el 3 de julio
del citado año, junto con otros ciudadanos notables, firmó el acta de la
junta de guerra que se reunió aquel día para resolver lo conducente a la
seguridad de la República, a raíz de los acontecimientos en Caracas
(ofensiva de Domingo de Monteverde) y la ocupación de Cúpira por un
grupo de partidarios de Fernando VII.

Ventura
Ccalamaqui
(del Quechua ccala, descubierto, y maqui, brazo)
fue una heroína huamanguina, quien en 1814 se
levantó frente al ejército español en Huamanga,
Ayacucho.
El 31 de agosto de 1814, y en apoyo a la
revolución encabezada por el brigadier
Pumacahua en el Cusco, Ventura reunió a cientos
de mujeres campesinas en Huamanga y las arengó
para levantarse ante el cuartel de Santa Catalina,
desafiando al destacamento español.1 De esa
manera instaron con gritos patrióticos a los
ayacuchanos a sumarse a la columna de los
independentistas Béjar y Hurtado, que avanzaba
por los andes hacia Huamanga.
Ventura se enfrentó al capitán español José
Vicente de la Moya con un discurso que
ensalzaba los valores de libertad e igualdad, algo
extraño en esa época en que la mujer vivía
marginada de la actividad política. Este gesto de
rebeldía contribuyó a la entrada triunfal de los
patriotas en Huamanga el 20 de septiembre de
1814.
Su fama sin embargo es local: un modesto busto
ubicado en la plaza donde ocurrieron los hechos
de 1814; asociaciones populares de mujeres, un
colegio. A pesar de ello, tal vez por la sombra de
la huamanguina María Parado de Bellido, elevada
a figura femenina de mártir de la Independencia,
Ventura no es un personaje de la historia del Perú
más allá de Ayacucho.

Diego Cristóbal
Túpac Amaru
(Tinta, 1750-Cuzco, 19 de julio de 1783), fue un líder
rebelde peruano, primo del prócer José Gabriel Condorcanqui
Noguera, también conocido como Túpac Amaru II, al cual
sucedió en el comando rebelde tras su ejecución.
Al momento de asumir el cargo, se había batido en las
campañas del Urubamba contra las fuerzas virreinales, en los
ataques a Paucartambo, ciudad a la cual puso cerco por un
largo periodo, y en la guerra contra Mateo Pumacahua,
cacique realista. También intentó una ofensiva en el combate
de Layo (14 de abril de 1781) para rescatar a su primo, pero
este ya había sido enviado al Cuzco por lo que su ataque
fracasó. A continuación, se dirigió con sus fuerzas al
Altiplano con el fin de reorganizar las rebelión y profundizar
las acciones en el Alto Perú, aunque no siempre contó con la
necesaria obediencia de parte de los caciques menores y otros
jefes locales.
Durante la campaña del Alto Perú arrasó muchas localidades,
subsistiendo solamente Puno, ciudad que sitió y atacó con lo
mejor de sus tropas. No obstante, su mayor éxito militar fue la
derrota del mariscal José del Valle, quien avanzó
desde Tinta a liberar Puno y La Paz, pero aunque logró las
victorias de Puquinacancari y Condorcuyo, su ejército fue
destruido por las guerrillas de Diego Cristóbal y retornó
derrotado al Cuzco con los supervivientes de Puno mientras,
el 30 de mayo de 1781, los rebeldes ingresaban triunfalmente
en la ciudad altiplánica. Otro triunfo importante fue la toma
de Sorata (en la actual Bolivia).
En el apogeo de su poder controlaba vastas zonas cusqueñas y
colocó gente a pocas leguas de la Ciudad Imperial. A la par,
dominaba todo Puno y también las serranías
de Moquegua y Tacna. A través de Túpac Katari, Andrés
Túpac Amaru y otros lugartenientes controló la integridad de
Bolivia andina y zonas de Chile y Argentina.

José Domingo de
La Mar y
Cortázar
(Cuenca, Provincia de Quito, 12 de
mayo de 1776 - Cartago, República Federal de
Centroamérica, 11 de octubre de 1830), fue
un militar y político peruano, originario del corregimiento
de Cuenca, provincia de Quito (Imperio español).2
Gran Mariscal del Perú, llegó a ocupar en dos ocasiones
el alto mando de la nación peruana: primero, durante los
años de 1822 a 1823, como Jefe de una Junta Gubernativa;
y después, entre 1827 y 1829, como Presidente
Constitucional. En ambas ocasiones fue elegido por
el Congreso de la República del Perú. Es considerado por
la mayoría de historiadores y tratadistas como el primer
"Presidente Constitucional de la República del Perú", ya
libre de toda influencia extranjera (luego de las elecciones
de 1827) ya que, si bien el primero en usar el título de
presidente de la República fue José de la Riva Agüero en
1823, el gobierno de este fue de facto, mas no
constitucional. Presidió también por breve tiempo el
Consejo de Gobierno, durante la dictadura
de Bolívar (1826).
Como militar participó en la Guerra de la independencia
española, y posteriormente luchó en el Perú, primero en el
ejército realista, para pasar luego a las filas patriotas,
contribuyendo decisivamente a la victoria final
en Ayacucho. Durante su gobierno de 1827-29 sufrió una
tenaz oposición política, por obra de sus viejos camaradas
de la guerra de la independencia que ambicionaban el
poder. Comandó a las tropas peruanas durante la Guerra
contra la Gran Colombia, pero fue derrocado en pleno
conflicto por el general Agustín Gamarra y desterrado
a Costa Rica, donde falleció poco después.
Manuel Pérez de
Tudela y Vílchez
(Arica, 10 de abril de 1774-Lima, 15 de marzo de 1863)
fue un abogado, magistrado y político peruano. Prócer de
la independencia del Perú, empezó defendiendo a los
patriotas encausados por sus actividades en pro de la
emancipación. Fue gran colaborador del Libertador José de
San Martín y redactó el acta de la Declaración de
Independencia del Perú de 15 de julio de 1821. Defensor
del sistema republicano de gobierno, a la par con José
Faustino Sánchez Carrión. Miembro del Primer Congreso
Constituyente de 1822 y de la Corte Suprema de Justicia,
presidió esta última en tres periodos: 1840-1841, 1843-
1845 y 1849-1850. Sirvió también en los gobiernos
republicanos como ministro de Estado en los despachos de
hacienda, gobierno y relaciones exteriores. Además,
desempeñó diverso cargos administrativos. Fue un político
de tendencia conservadora. De él, Manuel Lorenzo de
Vidaurre, en carta dirigida a Bolívar, opinó así: «honrado
en extremo, de ingenio perspicaz y vivo, e inmensa
erudición».}
Desde 1809 estuvo al tanto de los movimientos en favor de
la independencia y se inclinó hacia dicho bando. En la
capital formaba parte del grupo de patriotas conocido
como los carolinos, entre los que se contaban Francisco
Javier Mariátegui y Francisco de Paula Quirós.
Asumió la defensa legal de varios de los encausados por el
delito de insurgencia. Anteriormente había sido apoderado
de Manuel Ubalde. Defendió luego a José Santos Figueroa,
a Manuel José Rivero, al conde de la Vega del Ren y
a José de la Riva Agüero. Acogió en su casa a algunos
patriotas perseguidos y él mismo fue un confiable
informante del Libertador José de San Martín.

José Bernardo
de Tagle y
Portocarrero
(Lima, 21 de marzo de 1779-Callao, 26 de
septiembre de 1825), nobiliariamente IV marqués de Torre
Tagle, más conocido como Torre Tagle, fue
un militar y político peruano, que ejerció el gobierno de
la República del Perú en cuatro períodos, entre 1822 y 1824.
Fue el segundo presidente del Perú.
Desde muy joven se involucró en los círculos que
conspiraban a favor de la Independencia, pese a pertenecer a
la nobleza criolla. Fue alcalde de Lima de 1811 a 1812.
Viajó a España, y al volver, fue nombrado por
el virrey Joaquín de la Pezuela como Intendente de Trujillo,
donde se sumó abiertamente a la causa patriota,
proclamando la Independencia de Trujillo el 29 de
diciembre de 1820 en la ciudad norteña. Establecido el
gobierno del Protectorado encabezado por el Libertador José
de San Martín, se le encomendó diversas funciones militares
y administrativas. En lo que respecta al mando supremo,
primero fue Supremo Delegado reemplazando interinamente
a San Martín cuando este fue a entrevistarse con Bolívar en
Guayaquil, en 1822; luego fue Encargado del Poder
Supremo, durante un día, tras el derrocamiento de
la Suprema Junta Gubernativa en febrero de 1823; después
fue Encargado del Mando Supremo en vísperas de la llegada
del Libertador Bolívar, de julio a agosto de 1823; y
enseguida fue nombrado por el Congreso como Presidente
del Perú, siendo el segundo ciudadano en asumir dicho título
(el primero fue José de la Riva Agüero), mientras que
Bolívar ejercía el poder militar. Acusado de conspirar a
favor de los españoles, fue despojado del mando en febrero
de 1824 y se refugió en la Fortaleza del Real Felipe, último
baluarte realista sitiado por los patriotas, donde pereció
víctima del escorbuto.

Pedro Vilcapaza
Alarcón
(Azángaro, 1741 - idem. 8 de abril de 1782) fue un líder
rebelde indígena, quien dirigió el sitio de Sorata junto al
sobrino de José Gabriel Túpac Amaru, Andrés Túpac Amaru.
Pedro Vilcapaza Alarcón, conocido como el "Puma
indomable", nació en Morco Orco, a 20 kilómetros de
Azángaro, en junio de 1741. Sus padres fueron Cleto
Vilcapaza y Juana Alarcón. Estudió en el Real Colegio de San
Bernardo del Cusco, para luego dedicarse al comercio,
alcanzando la prosperidad principalmente con el traslado de
la plata entre Potosí y el Cusco, ruta que le permitió trabar
amistad con José Gabriel Condorcanqui. Sus permanentes
recorridos por esas altas regiones del Perú, comiendo la
comida de su pueblo, el chuño y era padre de 15 hijos tenía
un hijo en casa y otros en diferentes lugares así mismo, al ver
de cerca las condiciones de explotación que sufrían sus
hermanos de raza.
Se estableció como estratega rebelde, continúa con el
alzamiento en las provincias del sur del Cuzco y el Altiplano,
la dirigencia insurgente se fijó como objetivo la toma
de Sorata para cuyo fin partieron columnas cusqueñas y
apangarías, bajo su mando y de los jefes militares veteranos,
Miguel Bastidas y Andrés Túpac Amaru. Sin embargo la
capital de Larecaja no pudo ser tomada en este primer intento.
El 4 de mayo de 1781 inició el segundo sitio de Sorata al
mando de 20 000 indígenas. Para vencer la resistencia de la
ciudad, se recurrió a la estrategia de represar el río para lanzar
sus aguas contra las defensas.
Para provocar la deserción de los rebeldes ofrecieron el
indulto y finalmente vencieron a Vilcapaza en Condorcuyo,
replegándose éste a Puno y Huancané, a fines de 1781 se
firmó la capitulación de los rebeldes que aceptaron el indulto,
pero Vilcapaza se negó a rendirse y se levantó nuevamente en
Azángaro. Luego de sucesivas acciones contra los españoles
cayó finalmente en su manos. Pedro Vilcapaza fue ajusticiado
el 8 de abril de 1782 como Túpac Amaru; descuartizado por 8
caballos, arengando a su pueblo con una frase "Por este Sol
que nos alumbra, aprender a morir como yo".

José Manuel
Ubalde y
Zevallos
(Moquegua, 1758 - Cuzco, 5 de diciembre de 1805) fue un abogado y precursor de
la independencia del Perú. Junto con Gabriel Aguilar, dirigió en 1805 una
conspiración para independizar al Perú de España y restaurar el monarquía incaica.
Delatado antes de producirse el alzamiento, fue apresado y ajusticiado.
Hijo del coronel Simón Ubalde y Rosa Zevallos. Nació en Moquegua el 27 de
marzo de 1766. A temprana edad se trasladó al Cuzco, donde estudió en el Colegio
de San Bernardo y la Universidad de San Antonio Abad. Hacia 1792 pasó a Lima,
donde completó su formación en el Real Convictorio de San Carlos. Se graduó
de doctor en Leyes en la Universidad de San Marcos y se recibió de abogado.
Ejerció su profesión en Lima, donde conoció al minero huanuqueño Gabriel
Aguilar, a quien representó en algunos litigios, y con quien forjó una gran amistad.
Pasó luego al Cuzco, al ser nombrado teniente asesor del presidente de
la Audiencia, el brigadier Manuel Ruiz Urriés de Castilla, I conde de Ruiz de
Castilla.
Tras ser destituido de su cargo de asesor en 1804, se concertó con Gabriel Aguilar
(que por entonces se hallaba de visita en la Ciudad Imperial), para organizar una
rebelión independentista y restablecer el Imperio Inca. Lograron el apoyo del
regidor Manuel Valverde Ampuero, quien por vía materna era descendiente de los
incas, por lo que se entendió que de triunfar la revolución sería consagrado como
inca gobernador del Perú; también participaron fray Diego Barranco, el abogado
Marcos Dongo, el cacique Diego Cusihuamán del barrio San Blas del Cuzco, el
presbítero José Bernardino Gutiérrez y otros religiosos.
Prepararon dos expediciones que debían marchar sobre Lima y Potosí. En
momentos que se llevaban a cabo los últimos preparativos fueron traicionados por
Mariano Lechuga. Este último le contó detalles de estas acciones al oidor Manuel P.
Berriozábal quien se las transmitió al Conde de Ruiz de Castilla. El Conde mostró
su dudas, por lo que para convencerlo Lechuga fingió estar enfermo, llamando a su
casa a Ubalde, después de ocultar en su cuarto inmediato al oidor Berriozábal y al
Secretario de la Real Audiencia. De esta manera comprobó la verdad de la denuncia
y recogiendo mayor información, Manuel Ruiz Urriés de Castilla se vio obligado a
dictar providencias, empezando por la prisión de los acusados y el acuartelamiento
de las tropas. Los líderes y conspiradores Aguilar y Ubalde fueron apresados,
sometidos a juicio por las autoridades virreinales. Para el doctor Dongo 10 años de
presidio en África confiscándole sus bienes, declarándole inhábil para obtener
empleos y borrándole la matrícula de abogado. Al cacique mayor Cusihuamán,
destitución de su cargo, inhabilitación para volver a obtenerlo y residencia forzosa
en Lima por dos años. Al franciscano Barranco, a Valverde y el presbítero
Bernardino Gutiérrez destierro a España a disposición del Rey; para el cura Marcos
Palomino a reclusión temporal. Se declaró inocente al Teniente Coronel Mariano
Campero. Gabriel Aguilar y Manuel Ubalde fueron condenados a la pena de muerte
y ahorcados en la plaza mayor del Cuzco el 5 de diciembre de 1805.

Jossef Andrés de
Santa Cruz y
Calahumana
(Huarina, Imperio español, 30 de
noviembre de 1792 – Beauvoir-sur-Mer, Francia, 25 de
septiembre de 1865) fue un militar y político boliviano-peruano.
Es considerado por muchos historiadores como el organizador de
la República de Bolivia.
Fue Presidente del Consejo de Gobierno del Perú (1826-
1827), Presidente de Bolivia (1829-1839), Protector del Estado
Sud-Peruano y Nor-Peruano (1836), y Protector de la
Confederación Perú-Boliviana (1836-1839). Fue nombrado Gran
Mariscal de Zepita por el Gobierno peruano.
Andrés de Santa Cruz nació el 30 de noviembre de 1792 en el
departamento de La Paz en la actual población de Huarina. Fue
bautizado el 5 de diciembre en la ciudad de La Paz con el
nombre de Jossef Andrés de Santa Cruz y Calahumana. Hijo de
una familia de la nobleza colonial formada por el maestro de
campo José de Santa Cruz y Villavicencio, noble criollo
miembro de la Orden de Santiago, natural de Huamanga,
hoy Ayacucho (Perú), y por Juana Basilia Calahumana, heredera
de una rica familia mestiza que decía descender de los incas y
que ostentaba el cacicazgo del pueblo de Huarina (Bolivia),
cerca del lago Titicaca. Al momento de nacer, Andrés de Santa
Cruz fue declarado en su partida de bautismo como español,
término utilizado en las colonias para referirse a la raza blanca,
aunque sus rasgos mestizos harían que a lo largo de su vida fuera
llamado constantemente por sus enemigos políticos como el
indio o el cholo Santa Cruz.
Realizó sus primeros estudios en el colegio San Francisco de su
ciudad natal y en el colegio San Buenaventura del Cuzco; en este
último conoció a quien sería posteriormente primero su aliado y
luego encarnizado rival: Agustín Gamarra. De ese último colegio
escapó en 1809 para no recibir un injusto castigo.
José Nicolás
Baltazar
Fernández de
Piérola y Villena
(Arequipa, 5 de enero de 1839-Lima, 23 de junio de 1913), conocido
como Nicolás de Piérola (con una versión acortada de su apellido paterno) y
apodado El Califa, fue un político peruano, que ocupó la Presidencia del Perú en
dos oportunidades: la primera, de facto, de 1879 a 1881; y la segunda, de jure, de
1895 a 1899. Según opinión de diversos autores, es el presidente peruano más
importante del siglo XIX, junto a Ramón Castilla.1
De 1869 a 1871 fue Ministro de Hacienda y Comercio del gobierno de José
Balta, bajo cuya gestión se firmó el denominado Contrato Dreyfus, por el cual se
concedía a la empresa francesa Dreyfus de París el monopolio de exportación
del guano.
Entre 1874 y 1877 intentó en varias ocasiones derrocar a los gobiernos
de Manuel Pardo y de Mariano Ignacio Prado, en la última de las cuales abordó
el monitor Huáscar con el que enfrentó con éxito a dos buques de la marina
británica en el combate de Pacocha. Pero derrotada su intentona golpista, tuvo
que exiliarse en Bolivia y Chile.
En 1879, con el inicio de la Guerra con Chile y la ausencia del
presidente Mariano Ignacio Prado, dio un golpe de Estado y se alzó con el poder,
en calidad de Jefe Supremo de la República. Organizó la defensa de Lima,
creando dos líneas defensivas al sur de la capital, pero sufrió las derrotas de San
Juan y Miraflores, luego de las cuales las tropas chilenas ocuparon Lima (enero
de 1881). Luego estableció su gobierno en la sierra peruana, en Ayacucho, donde
convocó a una Asamblea Nacional que el 29 de julio de 1881 lo nombró
Presidente Provisorio. Planeó resucitar la antigua Confederación Perú-
boliviana para atacar a Chile por la retaguardia, pero asediado por sucesivos
pronunciamientos militares, dimitió en noviembre de 1881 y partió hacia Europa.
En 1884 fundó el Partido Demócrata y en 1895, después de aliarse con el Partido
Civil, organizó partidas guerrilleras, en el marco de la revolución desatada contra
el gobierno del presidente Andrés A. Cáceres. Partiendo desde Pisco, avanzó
hacia el norte para finalmente ocupar la ciudad de Lima, provocando la renuncia
de Cáceres. Luego de lo cual fue elegido Presidente Constitucional de la
República. Hasta terminar este segundo mandato en 1899 realizó importantes
reformas económicas y logró una estabilidad política en el país, consolidando el
sistema presidencialista. Fue el artífice de la Reconstrucción Nacional y quien
inauguró la etapa llamada República Aristocrática, que se prolongaría durante las
dos primeras décadas del siglo XX. Luego de culminado su mandato, se mantuvo
alejado prácticamente de la actuación pública, hasta su muerte en Lima, en 1913.

Daniel Alcides
Caceres
La figura del mártir de medicina peruana, Daniel Alcides Carrión
(1857-1885) ha sido distorsionada, desde el momento mismo de su
deceso, por historiadores o por espontáneos panegiristas; todos,
con el propósito de satisfacer su propias ideas y creencias,
olvidando la realidad demostrada en las fuentes originales. Este
fenómeno se observa desde aquel día, en octubre de 1885, en el
que los profesores de Carrión se defendieron de la acusación
penal, sin pruebas sólidas, por haber, supuestamente, colaborado
en el fatal experimento de su alumno, hasta quienes, en octubre de
2005, han mandado estampar, en un mural la desfigurada imagen
de su rostro, con el objeto de mostrarlo con cara de “gente
decente”, como dirían las viejas miraflorinas, linajudas
sobrevivientes de la época de oro de ese limeño distrito, en el que
ubica, el local del Colegio Médico donde está ubicado el aludido
mural.
Carrión, el Daniel Alcides, héroe de nuestra peruana medicina, fue
un serrano auténtico, lo que se llama un “nuevo indio”, vale decir
un producto del mestizaje, esencialmente cultural antes que
genético, de ese que ocurre como resultado de la eclosión entre
dos civilizaciones en el escenario agreste de los Andes. En efecto,
su padre, Baltasar Carrión (1814–1886, aprox.), fue un inmigrante
ecuatoriano nacido en Loja, genéticamente blanco, pero mestizo
cultural, cuyas raíces se remontaban a alguien de los “trece de Isla
del Gallo”. Se llamó Don Baltasar Carrión y Torres, que cayó a
Cerro de Pasco, después de haber contraído nupcias, en Huancayo
con una dama de esa ciudad. Apareció allí, seguramente, atraído
por la prosperidad económica de esa singular comunidad. Allí
entró en relación extra matrimonial con Dolores García, entonces
una atractiva adolescente nativa de Huancayo, que había llegado
con su padre al centro minero en busca, también, de las vetas del
ansiado mineral de plata. De esa unión nació nuestro Daniel
Alcides, quien nunca fue reconocido por el padre, como es
costumbre inveterada, hasta ahora. Doña Dolores, sobrellevó, con
enaltecedora dignidad la tarea de madre soltera y abandonada. Es
necesario exponer las características del escenario en el que se
desarrolló la infancia y la temprana adolescencia, de 1857 hasta
principios de la década de 1870, en la que fue enviado a Lima a
terminar su educación escolar.
Julio César
Tello Rojas
(n. Huarochirí, 11 de abril de 1880 - m. Lima, 3 de
junio de 1947), fue un destacado médico
cirujano y antropólogo peruano.1 Fue el primer arqueólogo
indígena de América. Es considerado el padre de la
arqueología peruana. Descubrió las
culturas Chavín y Paracas, y creó e impulsó el Museo de
Arqueología, Antropología e Historia del Perú.
Julio César Tello fue hijo de una familia de agricultores.
Julio César Tello Rojas nació en la provincia de
Huarochirí. Su familia era quechua-hablante. Sus padres
fueron Julián Tello García y María Asunción Rojas
Erques. Desde pequeño destacó por ser inteligente, por lo
que le aseguraron éxito en la vida; lo apodaron Sharuko
(valiente). Sus estudios primarios los hizo en Huarochirí y
en 1893 se trasladó a Lima para cursar secundaria en el
colegio dirigido por Pedro A. Labarthe, aunque la
concluyó en el Colegio Nacional Nuestra Señora de
Guadalupe.
En 1900 ingresó a la Facultad de Medicina de
la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde fue
condiscípulo de un hijo del ilustre tradicionista
don Ricardo Palma, por lo que frecuentó su casa,
ganándose el afecto del anciano escritor, quien, en su
condición de director de la Biblioteca Nacional del Perú,
consiguió un puesto como conservador. Fue allí donde le
nació a Tello la inquietud por la ciencia y la investigación,
especialmente la arqueología y la antropología. Su
acercamiento al mundo prehispánico se produjo a partir de
la lectura de un estudio de las lenguas indígenas
de Sebastián Barranca. En 1906 ofreció su primera
conferencia en torno a unos cráneos prehistóricos
desenterrados en tumbas prehispánicas de Yauyos. Pero
antes que nada decidió culminar su carrera y se graduó de
bachiller en Medicina el 16 de noviembre de 1908, con su
tesis «La antigüedad de la sífilis en el Perú», un original
estudio sobre dicha enfermedad. Finalmente se recibió
como Médico Cirujano en 1909.

Gómez Suárez
de Figueroa
Renombrado como Inca Garcilaso de la Vega a partir de 1563
(Cuzco, Gobernación de Nueva Castilla, 12 de abril de 1539-
Córdoba, España, 23 de abril de 1616), fue
un escritor e historiador mestizo de ascendencia hispano-incaica nacido en
el territorio actual del Perú.1
Se le considera como el primer mestizo cultural de América que supo
asumir y conciliar sus dos herencias culturales: la inca y la española,
alcanzando al mismo tiempo gran renombre intelectual.2 Luis Alberto
Sánchez lo describe como el «primer mestizo de personalidad y
ascendencia universal que parió América».3
Se le conoce también como el «príncipe de los escritores del Nuevo
Mundo», pues su obra literaria, que se ubica en el período
del Renacimiento, se destaca por un gran dominio y manejo del idioma
castellano, tal como lo han reconocido críticos como Marcelino Menéndez
Pelayo, Ricardo Rojas, Raúl Porras Barrenechea, José de la Riva Agüero y
Osma.4 Augusto Tamayo Vargas afirma: «Si la historia y la prosa de
ficción se ejemplarizan en Garcilaso, también el ensayo tiene en él, un alto
representante».5 Mario Vargas Llosa le reconoce también dotes de
consumado narrador, destacando su prosa bella y elegante.6
Temporalmente se le ubica en la época de los cronistas post toledanos es
decir, de la etapa posterior al gobierno del virrey Francisco de Toledo, a
finales del siglo XVI e inicios del siglo XVII. Desde el punto de vista
estrictamente historiográfico, su obra tuvo mucha influencia en los
historiadores peruanos. Su padre fue sobrino del célebre poeta Garcilaso
de la Vega, por lo que el Inca Garcilaso de la Vega sería sobrino-nieto por
parte de padre del famoso poeta renacentista castellano.
En su obra cumbre, los Comentarios Reales de los Incas, publicada
en Lisboa en 1609, expuso la historia, cultura y costumbres de los incas y
otros pueblos del antiguo Perú, libro que luego del levantamiento
de Túpac Amaru II sería prohibido por la Corona española en todas sus
provincias en América, al considerarla sediciosa y peligrosa para sus
intereses, pues alentaba el recuerdo de los incas.7 Esta prohibición rigió
desde 1781, aunque la obra se siguió imprimiendo en España.
Otras obras importantes del Inca Garcilaso son La Florida del
Inca (Lisboa, 1605), que relata la conquista española de Florida, y
la Segunda parte de los Comentarios Reales, más conocida como Historia
General del Perú (Córdoba, 1617), publicada póstumamente, en la que el
autor trata sobre la conquista del Perú y el inicio del Virreinato.

Cahuide
(Cuzco, inicios del siglo XVI-Cuzco,1536, según
el cronista Pedro Pizarro), fue un noble y guerrero
inca que participó en la batalla de Sacsayhuamán,
durante la guerra de reconquista liderada por Manco
Inca. Y es conocido porque, al ver la fortaleza que
defendía tomada por los conquistadores españoles y
sus aliados, se lanzó desde lo alto de uno de los tres
torreones
de Sacsayhuamán llamado Muyucmarca (en quechua:
lugar redondo) para no caer en manos de sus
enemigos
Algunos cronistas lo llaman Quispe Tito, Titu Cusi
Huallpa, otros Culla y otros Surihuamán, aún no se
sabe su nombre preciso pero popularmente se le
conoce como "Cahuide" que deriva de la palabra
quechua: Kawiri que significa vigía.
Cahuide fue un "jefe orejón" (rasgo de la realeza inca)
que ejerció como comandante en los tiempos de
la guerra civil inca y la conquista; se decía de él que
era un hombre de temple singular y de combativo
carácter, que batalló con indomable valor y ejemplar
arrojo en las filas del ejército inca.
Tras la toma del Cuzco por parte de
los conquistadores españoles, se unió en 1536 a la
rebelión iniciada por Manco Inca, siendo uno de los
que en Calca juraron luchar hasta la muerte por la
reconquista del Tahuantinsuyo; tras lo cual formó
parte del ejército que sitió el Cuzco por varios meses
y luchó en las calles de la ciudad imperial contra los
españoles y sus aliados comandados por los hermanos
Pizarro.

Common questions

Con tecnología de IA

Francisco Bolognesi es considerado un Héroe Nacional del Perú por su heroísmo en la defensa de Arica durante la Guerra del Pacífico. A pesar de enfrentar a un ejército chileno superior en número, prometió defender la plaza 'hasta quemar el último cartucho', lo que cumplió hasta su muerte en la batalla final. Su sacrificio y determinación, junto con su liderazgo militar, le valieron numerosas condecoraciones póstumas, incluido el título de Gran Mariscal del Perú. Su figura representa un símbolo de valentía y dedicación en la defensa de la nación .

Juan Santos Atahualpa fue motivado por el deseo de restaurar el Imperio Inca y liberar a su pueblo de la dominación colonial española. Al liderar las tribus selváticas, logró un control significativo de la selva central del Virreinato del Perú. Sin embargo, su rebelión fue finalmente contenida dentro de estos límites, y nunca fue completamente sofocada por las autoridades coloniales. Su destino final es un misterio, ya que desapareció en 1756, con su paradero y las circunstancias de su muerte desconocidos .

Mateo Pumacahua tuvo un papel dual en la historia militar del Perú. Inicialmente, fue un funcionario indígena que participó en la represión contra la rebelión de Túpac Amaru II. Sin embargo, años después, se unió a la causa libertadora encabezada por los hermanos Angulo, tomando un rol protagónico en la Rebelión del Cuzco de 1814. Este cambio subraya la complejidad de las lealtades y las dinámicas personales en el proceso de independencia, destacando a Pumacahua como un prócer de la independencia del Perú .

El nombramiento de Manco Inca como Sapa Inca por los conquistadores españoles sucedió tras la captura de Atahualpa, el último emperador inca, por los españoles. Manco Inca, quien había apoyado inicialmente a Huáscar en la guerra civil incaica, decidió aliarse con los españoles creyendo que podrían liberarlo de las tropas de Quito, que habían sido leales a Atahualpa. En este contexto, Manco Inca ofreció su colaboración a los españoles y como recompensa fue nombrado Sapa Inca, con la intención de que el Cuzco se mantuviera bajo su control con la ayuda de las fuerzas españolas .

Felipe Santiago Salaverry llegó al poder en Perú liderando un levantamiento contra el presidente Luis José de Orbegoso, logrando asumir la presidencia en 1835. El fin de su liderazgo se dio tras la invasión boliviana bajo el mando de Andrés de Santa Cruz, quien lo derrotó y capturó en Arequipa. Salaverry fue sometido a un juicio sumario y ejecutado en 1836, lo que marcó el final de su corta presidencia y su vida. Este evento reflejó la inestabilidad política del Perú en el periodo post-independencia .

El Inca Garcilaso de la Vega tuvo un impacto significativo en la literatura y la historiografía peruana al ser el primer mestizo cultural que logró conciliar las herencias incaica y española en sus escritos. Su obra principal, los 'Comentarios Reales de los Incas', recoge la historia y cultura incaicas, y se transformó en una fuente fundamental para historiadores peruanos. Publicada inicialmente en 1609, su narrativa elegante y su perspectiva mesclada fueron reconocidas tanto en su tiempo como posteriormente, influyendo en la identidad cultural peruana. Tras el levantamiento de Túpac Amaru II, su obra fue prohibida en las provincias americanas por considerarse sediciosa, lo que subraya su impacto social y político .

La anexión del Alto Perú al Perú por Agustín Gamarra fue motivada por su ambición política de ampliar el territorio bajo su dominio y su deseo de integrar Bolivia al Perú. Esta política fue una extensión de su influencia militar, reflejada en su participación en la represión de insurgencias y la firma del Tratado de Piquiza. Sin embargo, este intento culminó en su muerte en la Batalla de Ingavi en 1841. La derrota marcó el final de su gobierno y la intención expansionista del Perú en esta región, consolidándose Bolivia como una república independiente .

José Gabriel Condorcanqui, conocido como Túpac Amaru II, lideró la mayor rebelión independentista en el Virreinato del Perú con objetivos claros: liberar a Hispanoamérica de la dominación española y de su monarca, eliminar los impuestos y obligaciones laborales como la mita minera y el reparto de mercancías, abolir la esclavitud negra por primera vez en la región, y terminar con los corregimientos y aduanas. Este movimiento estaba dirigido a una transformación social, política y económica profunda en la colonia. Túpac Amaru II es reconocido por su intento de fundar una identidad nacional peruana, lo que le ha convertido en una figura emblemática para la historia peruana .

La rebelión liderada por Juan Santos Atahualpa en 1742 buscaba restaurar el Imperio Inca y expulsar a los españoles del territorio andino. Juan Santos, un dirigente mestizo con raíces quechuas, logró cohesionar diversas tribus selváticas y controló una parte significativa de la selva central del Virreinato del Perú. Sin embargo, su rebelión fue contenida dentro de esos límites y nunca fue totalmente sofocada por las autoridades coloniales. El movimiento de resistencia no se extendió más allá debido, en parte, a problemas internos que llevaron a su disolución y a la desaparición misteriosa de Juan Santos en 1756 .

Agustín Gamarra fue una figura política y militar clave en las primeras décadas de la República del Perú. Ocupó la presidencia en dos periodos (1829-1833 y 1839-1841) y es conocido por su deseo de integrar Bolivia al Perú, lo cual se convirtió en una obsesión política que lo llevó a la muerte en la Batalla de Ingavi. Inicialmente se alistó en las fuerzas realistas pero se unió a la causa independentista, destacándose en la batalla de Ayacucho. Su gobierno se caracterizó por un autoritarismo significativo y su intervención militar en Bolivia. La figura de Gamarra destaca en la historia peruana como símbolo del militarismo autoritario y la ambición caudillista .

También podría gustarte