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Fetichismo

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Abril Pannunzio
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En los tltimos afios tuve oportunidad de estudiar anal ticamente cierto ntimero de varones cuya eleccién de objeto era regida por un fetiche. No se crea que esas. personas recurrieron al andlisis recesariamente a causa del. fetiche, pues si bien este es discernido como una anormalidad por sus adictos, rara ver lo sienten como un sintoma que pro- vogue padecimiento; las més de las veces estén muy con- tentos con él y hasta alaban las facilidades que les brinda en su vida amorosa. En general, entonces, el fetiche desem- peiid el papel de un diagndstico subsidiario. Por obvias razones, os detalles de estos casos no son aptos para Ia publicidad. En razén de ello, no puedo mostrar emo citcunstancias contingentes contribuyeron a Ia elec- cin del fetiche. El caso més asombroso parecié el de un joven que habia elevado a la condicién fetichista cierto «brillo en la natize. Se obtuvo un esclar dente al averiguar que el paciente habia Inglaterra pero luego se establecié en Alemani: 46 casi por completo su lengua materna. Ese fetiche, que provenia de su primera infancia, no debia leerse en alemén, sino en inglés: el ebrillo (Glanz) en la nariz» era en verdad tuna «mitada en la natize (eglancen,

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