Ilíada
Canto I
En el décimo año de la guerra de Troya, el ejército griego, al
mando de Agamenón, ha acampado a orillas del mar cerca de la
ciudad. Crises, sacerdote de Apolo, ha pedido a Agamenón que le
permita rescatar a su hija Criseida, a quien éste retiene como
esclava, y su petición ha sido denegada. Recurre entonces a
Apolo, quien envía una epidemia contra los griegos. Para aplacar
al dios, se decide en asamblea que Agamenón devuelva a su
esclava. Éste accede con la condición de que se le entregue a
cambio a Briseida, la concubina de Aquiles, quien, ofendido, se
retira del combate llevándose con él a Patroclo y a sus soldados.
Aquiles acude a su madre en busca de venganza y la diosa Tetis
convence a Zeus de que tome partido por los troyanos. Zeus y su
esposa Hera, que apoya a los griegos, mantienen una discusión
que zanja el hijo de la diosa, Hefesto, dios de la fragua.
Canto II
Agamenón tiene un sueño en el que se le augura que conquistará
Troya. Lo pone a prueba proponiendo a sus soldados que
abandonen el asedio y regresen a sus hogares. Se frustra su plan
cuando ellos acceden incondicionalmente. El plebeyo Tersites
causa un problema al incitarlos a la rebelión, pero Ulises restaura
el orden. El episodio termina con un catálogo de las fuerzas
griegas y troyanas.
Canto III
Los dos ejércitos se encuentran en la llanura frente a Troya y
pactan una tregua mientras Paris y Menelao acuerdan pelear por
Helena. Desde lo alto de las murallas de la ciudad, ésta señala a
Príamo los principales guerreros. Afrodita salva a Paris de la
muerte y lo devuelve a Troya.
Canto IV
Los dioses vuelven a intervenir. Hera exige que se rompa la
tregua. Atenea convence a Pándaro, que lucha en el bando
troyano, de que dispare una flecha a Menelao, que resulta
herido.
Canto V
Con la ayuda de Atenea, Diomedes ataca a los troyanos y llega a
agredir a Afrodita cuando ésta trata de proteger a Eneas, e
incluso al dios de la guerra, Ares, que está incitando al combate a
los troyanos.
Canto VI
En el campo de batalla el griego Diomedes se enfrenta con el
licio Glauco, que lucha en el bando troyano. Traban amistad y se
niegan a luchar. Héctor vuelve a Troya para ofrecer un sacrificio a
Atenea. Habla con Helena y con su esposa, Andrómaca, y
reprende a Paris por no tomar parte en la batalla. Paris sigue su
consejo y participa en el combate.
Canto VII
Paris y Héctor vuelven a la lucha. Héctor desafía a Ayante, pero el
resultado del duelo no queda claro. Los troyanos proponen una
tregua para que ambos bandos puedan enterrar a sus muertos.
Mientras tanto, los griegos, siguiendo el consejo del anciano
Néstor, fortifican su campamento.
Canto VIII
Zeus anima a los troyanos, pero prohíbe a los otros dioses que
participen en la lucha. Los griegos retroceden hasta su
campamento y los troyanos acampan fuera de las murallas de la
ciudad.
Canto IX
Preocupado por el avance de los troyanos, Néstor sugiere que
Agamenón envíe a Ayante, junto con Fénix (el que fuera tutor de
Ulises y de Aquiles), a convencer a Aquiles de que vuelva a la
lucha. A pesar de que le proponen devolverle a Briseida y le
ofrecen la mano de la hija de Agamenón, Aquiles se niega.
Canto X
Néstor sugiere entonces que Diomedes y Ulises vayan durante la
noche a vigilar a los troyanos. Hacen prisionero a Dolón, un espía
enemigo, y, basándose en su información, consiguen matar a
varios troyanos.
Canto XI
Al mando de Héctor, los troyanos logran que los griegos
retrocedan hasta sus naves, hiriendo a Agamenón, a Diomedes y
a Ulises. Aquiles envía a Patroclo para que consiga información
acerca de uno de los heridos cuyo cuerpo se llevan los troyanos.
Néstor pide a Patroclo que participe en el combate y que vista la
armadura de Aquiles para atemorizar al enemigo.
Canto XII
Antes de que vuelva Patroclo, Héctor abre una brecha en la
muralla del campamento griego y entra por ella con sus
soldados.
Canto XIII
Los dos ejércitos luchan en la playa. Los troyanos tratan de llegar
a las naves griegas. Poseidón anima a los griegos a defenderse.
Ayante detiene el avance de Héctor.
Canto XIV
Hera adormece a Zeus para que Poseidón pueda seguir
animando al ejército griego. Ayante propina a Héctor un golpe
que lo deja aturdido.
Canto XV
Zeus despierta y reprende severamente a Hera, quien transmite
su mensaje a los dioses: Poseidón debe retirarse y Apolo debe
curar a Héctor. Una vez más, los troyanos obligan a los griegos a
retroceder hasta sus naves.
Canto XVI
Patroclo se presenta ante Aquiles y se lleva prestada la armadura
de su amigo. Mientras tanto, Héctor y los troyanos obligan a los
griegos a retroceder de nuevo y prenden fuego a la primera nave
griega. Vestido con la armadura de Aquiles, Patroclo rechaza a
los troyanos. Desoyendo la advertencia de su amigo, según la
cual no debía hacerles retroceder demasiado, Patroclo llega
hasta las murallas de Troya. Apolo lo golpea y lo desarma. El
troyano Euforbo lo hiere con su lanza y Héctor lo mata.
Canto XVII
Héctor despoja a Patroclo de su armadura y los griegos
consiguen llevar su cadáver al campamento. La lucha continúa,
con Menelao y Ayante en el bando griego y Héctor y Eneas en el
de los troyanos.
Canto XVIII
Aquiles se entera de que Patroclo ha muerto. Lleno de cólera y
de dolor, decide vengar a su amigo. Tetis le promete que Hefesto
le hará una nueva armadura, pero le advierte de que su muerte
seguirá a la de Héctor. El cadáver de Patroclo llega al
campamento griego. Hefesto fabrica para Aquiles nuevas armas
y un espléndido escudo.
Canto XIX
Ulises impulsa una reconciliación entre Agamenón y Aquiles. Éste
se enfunda su nueva armadura. Su fiel caballo Janto prevé su
muerte.
Canto XX
Zeus revoca su decisión y permite intervenir a los dioses. Aquiles
ataca con furia a los troyanos. Poseidón salva a Eneas y Apolo a
Héctor. Los troyanos se retiran.
Canto XXI
Pero el río Escamandro dificulta su retirada. Cuando Aquiles llena
el río de cadáveres, la corriente se irrita y se alza contra él, pero
Hefesto detiene a las aguas con su fuego. Los dioses empiezan a
luchar entre ellos: Atenea hiere a Ares y a Afrodita. Los dioses se
retiran al Olimpo, pero Apolo distrae a Aquiles para que los
troyanos puedan refugiarse en la ciudad.
Canto XXII
Aquiles encuentra fuera de las murallas a Héctor. Al ver
acercarse a Aquiles, trata de huir. Los dioses intervienen una vez
más: Apolo retira su apoyo y Atenea incita a luchar a Héctor, que
muere a manos de Aquiles. Éste arrastra el cadáver de Héctor,
atado a su carro, hasta el campamento de los griegos. Príamo y
su familia contemplan la escena horrorizados.
Canto XXIII
Durante la noche, Aquiles recibe la visita del espíritu de
Patroclo, que le exige un rápido entierro. Al día siguiente, Aquiles
ofrece a su amigo unos magníficos funerales seguidos de juegos
atléticos.
Canto XXIV
El cuerpo de Héctor permanece insepulto durante once días.
Siguiendo el consejo de los dioses, Príamo visita el campamento
griego y ofrece un rescate por el cadáver de su hijo. Finalmente,
Aquiles acepta y, después de compartir con él una comida,
Príamo regresa a Troya con el cadáver. El poema termina con los
funerales de Héctor, mientras las mujeres troyanas, con
Andrómaca a la cabeza, lloran y lamentan su muerte.
Odisea
Canto I
En una asamblea de los dioses, Atenea pregunta a Zeus por qué
se ha olvidado de Ulises. Zeus responde que ha sido la ira de
Poseidón la que ha impedido que Ulises haya podido regresar a
Ítaca, pero que ahora que el rey del mar está lejos, en la tierra de
los etíopes, Ulises podrá comenzar su viaje. Atenea, haciéndose
pasar por Mentes, rey de los tafios, va a Ítaca a ver a Telémaco,
el hijo de Ulises, y le pide que se enfrente a los pretendientes de
su madre. Le ordena que pida noticias de su padre al rey Néstor
de Pilo y al rey Menelao de Esparta.
Canto II
Telémaco convoca una asamblea para denunciar a los
pretendientes. En ella se pronuncian discursos contra ellos, pero
no se logra incitar suficientemente a la opinión pública. Como
resultado, Telémaco parte en secreto con destino a Pilo
acompañado de Atenea, que esta vez se ha disfrazado de
Mentor, un amigo de Ulises.
Canto III
El rey Néstor cuenta a Telémaco el regreso de otros héroes
griegos, como Menelao o Agamenón, que lucharon en Troya,
pero no puede darle noticia alguna acerca de su padre. Ordena a
su hijo Pisístrato que acompañe a Telémaco a Esparta.
Canto IV
En la corte de Menelao, Telémaco y sus compañeros son
agasajados por el rey y por su esposa Helena, que ha vuelto a
ocupar el trono. Menelao les dice que, durante su viaje de
vuelta, el Viejo del Mar le informó de que la diosa Calipso tenía
cautivo a Ulises. Mientras tanto, en Ítaca, los pretendientes de
Penélope se enteran de la partida de Telémaco y preparan una
emboscada para matarlo.
Canto V
Reunidos en asamblea, los dioses envían a Hermes a decirle a
Calipso que debe dejar marchar a Ulises. Calipso, pesarosa,
proporciona a éste madera para que construya una balsa. Ulises
se hace a la mar, pero cuando sólo lleva diecisiete días
navegando, Poseidón lo descubre y desata contra él una
tempestad que destruye su embarcación. Desnudo y herido,
Ulises logra llegar a la tierra de los feacios.
Canto VI
La princesa Nausícaa y sus sirvientas, que están lavando ropa y
jugando a la pelota en la playa, descubren a Ulises. Éste pide
hospitalidad a la princesa, quien le da algo con que cubrirse y le
dice que vaya al palacio de su padre. Canto VII Ulises pide ayuda
a los padres de Nausícaa, el rey Alcínoo y la reina Arete. Sin
revelarles su identidad, les cuenta parte de su historia. El rey le
propone que se quede y se case con Nausícaa.
Canto VIII
El rey Alcínoo ofrece a su huésped un suntuoso banquete. El
rapsoda ciego Demódoco canta acerca de Ulises, de su disputa
con Aquiles y de la estratagema del caballo de madera. Ulises
llora al recordarlo. Durante una exhibición atlética lo retan y se
ve obligado a demostrar su fuerza.
Canto IX
Ulises revela al fin su nombre y cuenta su historia completa:
cómo él y sus compañeros partieron de Troya en doce naves,
cómo lucharon en Tracia con los aliados de los troyanos, cómo
llegaron al país de los lotófagos y cómo desembarcaron
finalmente en la isla de los Cíclopes y fueron capturados por el
cíclope Polifemo, que los encerró en su cueva para poder
devorarlos uno a uno. Explica cómo consiguió dejar ciego a
Polifemo, cómo le dijo que su nombre era Nadie y cómo escapó
de la cueva sujeto al vientre de un carnero. Cuando, antes de
partir, reveló a Polifemo su verdadero nombre, éste juró que
pediría venganza a su padre, el dios Poseidón.
Canto X
Ulises sigue contando su historia: con sus compañeros, llegó a la
isla flotante del dios Eolo, quien les dio un odre que contenía
todos los vientos, excepto el céfiro, para que pudieran seguir
navegando. Mientras Ulises dormía, sus compañeros abrieron el
odre y las naves volvieron a la isla del dios, que se negó a
ayudarles de nuevo. Llegaron a la tierra de los lestrígones, que
hundieron once