Anatomía y Función de la Cadera
Anatomía y Función de la Cadera
Es la articulación proximal del miembro inferior (enartrosis), su función es orientarlo en todas las direcciones del
espacio, por lo que posee 3 ejes y 3 grados de libertad.
Superficies articulares
La cabeza del fémur está constituida por los 2/3 de una esfera, por su centro geométrico pasan los tres ejes de la
articulación: eje horizontal, eje vertical y eje anteroposterior.
El cuello femoral sirve de soporte a la cabeza del fémur a la par que garantiza su unión con la diáfisis. El eje del
cuello femoral es oblicuo hacia arriba, adentro y adelante. Forma un ángulo de inclinación de 125° en el adulto. Con
el plano frontal forma un ángulo de declinación (o anteversión) de 10°-30°, abierto hacia adentro y adelante.
El acetábulo recibe a la cabeza del fémur, está situado en la cara externa del hueso iliaco, en la unión de las tres
partes que lo componen (ilion, isquion, pubis). Tiene forma de hemiesfera, solo la periferia del acetábulo está
recubierta de cartílago: la cara semilunar, interrumpida en su parte inferior por la escotadura acetabular.
El acetábulo mira hacia abajo, adelante y afuera. En un corte vertical del mismo se puede ver esta orientación hacia
abajo: el eje del acetábulo forma un ángulo de recubrimiento 30°-40°, esto implica que la parte superior del
acetábulo rebasa la cabeza por fuera.
Arquitectura del fémur y de la pelvis
La cabeza, cuello y diáfisis femoral forman un conjunto
llamado voladizo u horca. El peso de cuerpo que recae
sobre la cabeza del fémur se transmite a la diáfisis
femoral a través del cuello femoral.
Capsula articular
La capsula de la cadera tiene forma de manguito cilíndrico, se extiende desde el hueso iliaco hasta la extremidad
superior del fémur. Está formado por cuatro tipos de fibras:
Ligamento iliofemoral, abanico fibroso cuyo vértice se inserta en el borde anterior del hueso iliaco por debajo
de la EIAI y cuya base se adhiere al fémur, a lo largo de toda la línea intertrocantérea anterior. Este abanico es
más delgado en su porción media, mientras que sus dos bordes están engrosados por:
Haz superior (iliopretrocantéreo), es el más fuerte de los ligamentos de la articulación. Termina por fuera
en el tubérculo pretrocantéreo y en la parte superior de la línea intertrocantérea.
Haz inferior (iliopretrocantiniano), su origen se confunde con el anterior, se inserta más abajo, en la parte
inferior de la línea intertrocantérea anterior.
Ligamento pubofemoral, se inserta arriba en la parte anterior de la eminencia iliopectínea y el labio anterior de
la corredera infrapúbica, donde sus fibras se entrecruzan con la inserción del musculo pectíneo. Por abajo, se
fija en la parte anterior de la fosa pretrocantiniana.
En conjunto, estos dos ligamentos forman una Z cuyo trazo superior (haz iliopretrocantéreo) es horizontal, el trazo
medio (haz iliopretrocantiniano) es casi vertical y el trazo inferior (lig. pubofemoral) es horizontal.
En la cara posterior existe un único ligamento, el ligamento isquiofemoral: su inserción interna ocupa la parte
posterior del limbo y del rodete acetabular, sus fibras se dirigen hacia arriba y afuera, cruzando la cara posterior del
cuello, para fijarse en la cara interna del trocánter mayor, por delante de la fosa digital.
En el paso de la cuadrupedia a bipedestación, donde la pelvis se extiende sobre el fémur, todos los ligamentos se
enrollan en el mismo sentido alrededor del cuello. En una cadera derecha vista desde su cara externa, giran en el
sentido de las agujas del reloj, esto significa que la extensión los enrolla alrededor del cuello, tensándolos, en tanto
que la flexión los desenrolla, destensándolos.
Flexión
La flexión de la cadera es el movimiento que produce contacto de la cara anterior del muslo con el tronco, de forma
que el muslo y el resto del miembro inferior sobrepasan el plano frontal de la articulación, quedando por delante. La
amplitud de la flexión varía según distintos factores, uno de los más importantes es la posición de la rodilla.
Flexión activa
La flexión de rodilla permite mayor rango de flexión de cadera ya que de esta forma se acercan los puntos de
inserción de los isquiotibiales y estos no limitan la flexión de cadera. Si se flexionan ambas caderas y rodillas de
forma pasiva, la cara anterior de los muslos contacta ampliamente con el tronco, ya que a la flexión de las
articulaciones coxofemorales se añade la báscula de la pelvis hacia atrás (retroversión) por enderezamiento de la
lordosis lumbar.
Músculos flexores
Los músculos flexores de la cadera son aquellos situados por delante del
plano frontal que pasa por el centro de la articulación, todos ellos pasan por
delante del eje de flexoextensión incluido en este plano frontal.
Psoas iliaco
Sartorio: actúa como accesorio en la abducción y rotación externa.
Recto femoral: su acción en la articulación de la cadera depende del
grado de flexión de la rodilla, a mayor flexión de la rodilla, mayor
eficacia del musculo recto femoral en la cadera. Interviene, sobre todo,
en los movimientos que asocian la extensión de rodilla con flexión de
cadera.
TFL: también es abductor.
Pectíneo: es sobre todo aductor.
Aductor largo, flexiona hasta un determinado punto.
Grácil
Glúteo menor y medio (haces más anteriores).
Primer grupo: se incluyen los haces anteriores de los glúteos menor y medio, y el TFL. Estos músculos realizan
movimientos de flexión-abducción-rotación interna.
Segundo grupo: se incluyen al psoas iliaco, pectíneo y aductor largo. Estos músculos realizan movimientos de
flexión-aducción-rotación externa
Durante la flexión directa es necesario que ambos grupos realicen una contracción antagonista-sinérgica equilibrada.
Ligamentos en flexión
En la posición de alineación normal, los ligamentos están moderadamente tensos. En la flexión de cadera, el hueso
iliaco bascula hacia adelante en flexión sobre el fémur (fijo), todos los ligamentos se distienden (isquiofemoral,
pubofemoral e iliofemoral). En esta posición, la relajación de los ligamentos es un factor de inestabilidad de la cadera.
Extensión
La extensión dirige el miembro inferior por detrás del plano frontal. La amplitud de la extensión de la cadera es mucho
menor que la flexión, está limitada por la tensión del ligamento iliofemoral.
En la extensión activa de cadera, la diferencia de amplitud en relación a la flexión o extensión de rodilla se debe a los
isquiotibiales. Al ser músculos biarticulares, la flexión de rodilla generada por la contracción de los isquiotibiales hace
que los mismos pierdan su eficacia como extensores de cadera, ya que están utilizando gran parte de su fuerza de
contracción para flexionar la rodilla.
Hay que recalcar que la extensión de cadera aumenta notablemente debido a la anteversión pélvica producida por
una hiperlordosis lumbar.
Músculos extensores
Están situados por detrás del plano frontal que pasa por el centro de la articulación, plano que contiene al eje
transversal de flexoextensión. Se distinguen dos grupos de músculos extensores, según se inserten en el extremo
superior del fémur o alrededor de la rodilla:
Los músculos del segundo grupo son biarticulares, su eficacia en la cadera depende de la posición de la rodilla: el
bloqueo de la rodilla en extensión favorece su acción extensora sobre la cadera. Por lo tanto, existe una relación de
antagonismo-sinergia entre los isquiotibiales y el cuádriceps femoral, sobre todo con el recto femoral.
Para una extensión directa, sin componente de abducción ni aducción, ambos grupos musculares intervengan en la
contracción antagonista-sinérgica equilibrada.
Ligamentos en extensión
En la extensión de cadera el hueso iliaco gira por detrás en extensión sobre el fémur fijo, todos los ligamentos se
tensan, ya que se enrollan en el cuello femoral. Sin embargo, de entre todos ellos, el haz iliopretrocantiniano del
ligamento iliofemoral es el que más se tensa, debido a su posición casi vertical, por lo que es esencialmente este el
que limita la retroversión pélvica.
Abducción
Dirige el miembro inferior hacia afuera y lo aleja del plano de simetría del cuerpo. Teóricamente es factible realizar la
abducción de una sola cadera, pero en la practica la abducción de una cadera se acompaña de una abducción
idéntica de la cadera opuesta. Esto ocurre a partir de los 30°, amplitud en la que se inicia una basculación de la pelvis
mediante la inclinación de la línea que une las dos fositas sacrolumbares (EIPS). Prolongando el eje de ambos
miembros inferiores, se constata que se cortan en el eje simétrico de la pelvis, por lo que en esta posición ambas
caderas están en abducción de 15° cada una.
Cuando se completa el movimiento de abducción máxima, el ángulo formado
por los dos miembros inferiores alcanza los 90°. La simetría de abducción de
ambas caderas reaparece, pudiendo deducir que la máxima amplitud de
abducción de una sola cadera es de 45°. Obsérvese que, en ese preciso
instante, la pelvis tiene una inclinación de 45° con respecto a la horizontal, del
lado de la carga. El raquis compensa esta inclinación de la pelvis mediante
una convexidad hacia el lado que carga. La abducción está limitada por el
impacto óseo del cuello del fémur con la ceja cotiloidea, antes que esto ocurra
intervienen los músculos aductores y los ligamentos iliofemoral y pubofemoral.
Músculos abductores
Son músculos situados por fuera del plano sagital que
pasa por el centro de la articulación y cuyo trayecto
discurre por fuera y arriba del eje antero posterior de
abducción-aducción incluido en este plano.
Aducción
Lleva el miembro inferior hacia adentro y lo aproxima al plano de simetría del cuerpo. Dado que en la posición de
referencia ambos miembros inferiores están en contacto, no existe movimiento de aducción pura. Sin embargo,
existen movimientos de aducción relativa, esto es, a partir de una posición de abducción el miembro inferior se dirige
hacia adentro. También existen movimientos de aducción combinados con extensión de cadera y movimientos de
aducción combinados con flexión de cadera. Por último, existen movimientos de aducción de una cadera combinados
con una abducción de la otra cadera, acompañados de una inclinación de la pelvis y una incurvación del raquis.
En todos estos movimientos de aducción combinada, la amplitud máxima de aducción es de 30°. Una posición
bastante frecuente es en sedestación con las piernas cruzadas (flexión-aducción-rotación externa), es la más
inestable para la cadera.
Músculos aductores
Se localizan por dentro del plano sagital que pasa por el centro de la articulación. La dirección de estos músculos
pasa por debajo y por dentro del eje anteroposterior de abducción-aducción, situado en dicho plano sagital.
Ligamentos en aducción
En los movimientos de aducción, el haz iliopretrocantéreo se tensa más que el haz iliopretrocantiniano, el cual lo hace
ligeramente, el ligamento pubofemoral se distiende.
Rotación longitudinal
Se realizan alrededor del eje mecánico del miembro inferior. La rotación externa es el movimiento que dirige la punta
del pie hacia afuera, mientras que la rotación interna dirige la punta del pie hacia adentro. Cuando la rodilla está
totalmente extendida no existe ningún movimiento de rotación en la misma, siendo la cadera la única responsable de
los mismos movimientos de rotación. Sin embargo, esta no es la posición utilizada para apreciar la amplitud de los
movimientos de rotación. Es preferible realizar este estudio con el individuo en decúbito prono o sentado en el borde
de una camilla con la rodilla flexionada en ángulo recto.
En decúbito prono, la posición de referencia se obtiene cuando la rodilla esta flexionada en ángulo recto esta vertical.
A partir de esta posición, cuando la pierna se dirige hacia afuera, se mide la rotación interna, cuya amplitud máxima
es de 30°-40°. Cuando la pierna se dirige hacia adentro, se mide la rotación externa, cuya amplitud máxima es de 60°
En sedestación al borde de la camilla, cadera y rodilla flexionadas en ángulo recto, la rotación externa se mide igual
que en el caso anterior. En esta posición, la amplitud máxima de la rotación externa puede ser mayor que en la
posición de decúbito prono, ya que la flexión de la cadera distiende los ligamentos iliofemoral y pubofemoral, que son
los principales factores limitantes de la rotación externa.
En posición de sedestación con las piernas cruzadas, la rotación externa se combina con una flexión que sobrepasa
los 90° y con una abducción.
La amplitud de las rotaciones depende del ángulo de anteversión del cuello femoral.
Músculos rotadores
Rotadores externos
Piriforme Pectíneo
Obturador interno Glúteo mayor
Obturador externo Glúteo medio
Cuadrado femoral Glúteo menor (haces posteriores)
Rotadores internos
En la rotación interna, todos los ligamentos anteriores se distienden (haz iliopretrocantéreo y ligamento
pubofemoral), mientras que el ligamento isquiofemoral se tensa.
Circunducción
Como en el caso de todas las articulaciones que tienen tres grados de libertad, el movimiento de circunducción de la
cadera se define como la combinación simultanea de movimientos elementales efectuados alrededor de tres ejes.
Cuando la circunducción alcanza su máxima amplitud, el eje del miembro inferior describe en el espacio un cono
cuyo vértice resulta ser el centro de la articulación coxofemoral: es el cono de circunducción. Este cono no es regular
ya que las amplitudes máximas no son iguales en todas las direcciones del espacio.
RODILLA
La rodilla es la articulación intermedia del miembro inferior. Principalmente es una
articulación de un solo grado de libertad (flexoextensión). Accesoriamente posee
un segundo grado de libertad, la rotación sobre el eje longitudinal de la pierda,
que solo aparece cuando la rodilla esta flexionada. La rodilla trabaja en
compresión bajo la acción de la gravedad.
Los tres centros articulares de la cadera, rodilla y tobillo están alineados en una
misma recta COT, que representa el eje mecánico del miembro inferior. En la
pierna, este eje se confunde con el eje del esqueleto; sin embargo, en el muslo, el eje mecánico CO forma un ángulo
aproximado de 6° con el eje del fémur.
El hecho de que las caderas estén más separadas entre sí que los tobillos, hace que el eje mecánico del miembro
inferior sea ligeramente oblicuo hacia abajo y adentro, formando un ángulo de 3° con la vertical. Este ángulo será
más abierto cuanto más amplia sea la pelvis, por lo que el valgo fisiológico de la rodilla está más acentuado en la
mujer que en el hombre.
Además de sus variaciones fisiológicas según el sexo, el ángulo de valgo sufre variaciones patológicas según los
individuos. Cuando el ángulo se invierte se trata de un genu varo, el ángulo fisiológico se ve AUMENTADO. Por el
contrario, el genu valgo corresponde a una DISMINUCION del ángulo por desplazamiento interno de la rodilla.
Superficies articulares
Los dos cóndilos femorales, convexos en ambos sentidos, forman las dos carillas de la polea, se prolongan hacia
adelante mediante las dos carillas de la tróclea femoral. Por delante, se encuentra la garganta de la tróclea femoral, y
por detrás, la fosa intercondílea. Anatómicamente, la rodilla es una articulación bicondílea, mecánicamente es una
articulación troclear.
Las superficies tibiales están inversamente conformadas, son dos correderas paralelas, incurvadas y cóncavas,
separadas por una cresta roma anteroposterior. Las glenoides externa e interna se disponen cada una en una
corredera de la superficie tibial, están separadas por la cresta roma anteroposterior donde se aloja el macizo de las
eminencias intercondíleas (espina tibial).
La rotula, en su cara posterior, posee una cresta roma media, cuyas dos vertientes prolongan la superficie de las
glenoides.
De esta forma, las glenoides de la tibia coinciden con los cóndilos femorales mientras que el macizo de las
eminencias intercondíleas (espina tibial) se aloja en la fosa intercondílea del fémur. Todo esto forma la articulación
femorotibial.
Por delante, las dos vertientes de la rótula corresponden a las dos carillas de la tróclea femoral, mientras que la
cresta roma vertical se acopla a la garganta de la tróclea, de esta forma se constituye un segundo conjunto funcional,
la articulación femoropatelar.
La inserción femoral de la capsula es un poco más compleja. Por delante, rodea el extremo inferior del fémur por
arriba de la fosa supratroclear. A los lados, la inserción capsular transcurre a lo largo de las carillas de la tróclea. Por
detrás y por arriba, la línea de inserción capsular rodea el borde posterosuperior del cartílago condíleo, justo por
debajo de la inserción de los músculos gastrocnemios. En la fosa intercondílea, la capsula se fija en la cara axial de
los cóndilos en contacto con el cartílago, y en el fondo de la escotadura, de modo que pasa de un lado a otro de la
misma. En la cara axial del cóndilo interno, la inserción capsular pasa por la inserción femoral del LCPI. En la cara
axial del cóndilo externo, la capsula se fija con la inserción femoral del LCAE. La inserción de los cruzados se
confunde con la de la capsula, constituyendo los refuerzos de la misma.
Meniscos interarticulares
La no concordancia de las superficies articulares se compensa por la interposición de los meniscos o fibrocartílagos
semilunares. Cuando se coloca una esfera (cóndilos) sobre una superficie plana (tibia), esta no contacta con el plano
más que a través de un solo punto. Si se quiere aumentar la superficie de contacto entre ambas, basta con interponer
un anillo (menisco). Al seccionarlo, el menisco tiene una forma triangular (tres caras):
Los cuernos del menisco externo están más próximos entre sí que los del interno, por lo que el menisco externo
forma un anillo casi completo (forma de O), mientras que el interno se parece más a una media luna (forma de C).
Recordar la palabra CItrOEn (C interno, O externo). Los dos cuernos anteriores se unen mediante el ligamento
transverso, adherido a la rótula a través de los tractos del paquete adiposo.
Los meniscos no están libres entre las dos superficies articulares, mantienen conexiones muy importantes desde el
punto de vista funcional:
En un corte frontal de la rodilla, donde los meniscos están representados en color rojo, puede apreciarse la
inserción de la capsula sobre la cara periférica de estos.
Sobre la meseta tibial, a la altura de la superficie pre-espinal se fijan los cuernos anteriores de los meniscos,
y sobre la superficie retroespinal se fijan los cuernos posteriores.
Los cortes frontal y sagital muestran como los meniscos se interponen entre los cóndilos y las glenoides, salvo en el
centro de cada glenoide y en las eminencias intercondíleas, y como los meniscos delimitan dos espacios en la
articulación: el espacio suprameniscal y el espacio inframeniscal.
Ligamentos cruzados
Cuando se abre la articulación de la rodilla por delante, se ve que los ligamentos cruzados están situados en pleno
centro de la articulación, alojándose mayoritariamente en la fosa intercondílea.
LCAE. Va desde la superficie preespinal de la tibia. Su trayecto es oblicuo hacia arriba, atrás y afuera, y su
inserción femoral se efectúa en la cara axial del cóndilo externo. Se describen 3 haces:
o Haz anterointerno: el más largo, el primero que se localiza y el más expuesto a los traumatismos.
o Haz posteroexterno: está oculto por el anterior, y es el que resiste en las rupturas parciales.
o Haz intermedio.
LCPI. Va desde la parte más posterior de la superficie retroespinal, incluso sobrepasa el borde posterior de la
meseta tibial. La inserción tibial del LCPI está localizada muy hacia atrás de la inserción de los cuernos
posteriores de ambos meniscos. Su recorrido es oblicuo hacia adelante, adentro y arriba. Se describen tres
haces:
o Haz posteroexterno: el más posterior sobre la tibia y el más externo en el fémur.
o Haz anterointerno: el más anterior sobre la tibia y el más interno en el fémur.
o Haz meniscofemoral de Wrisberg.
El ligamento colateral tibial se extiende desde la cara cutánea del cóndilo interno, sigue si dirección oblicua
hacia abajo y adelante, hasta el extremo superior de la tibia.
El ligamento colateral peroneo se extiende desde la cara cutánea del cóndilo externo, sigue su trayecto
oblicuo hacia abajo y atrás, hasta la cara anterior de la cabeza del peroné.
Flexión
La flexión es el movimiento que aproxima la cara posterior de la pierna a la cara posterior del muslo. Existen
movimientos de flexión absoluta, a partir de la posición de referencia, y movimientos de flexión relativa, a partir de
cualquier posición en flexión.
La flexión activa alcanza los 140° si la cadera esta previamente flexionada. Y únicamente lleva a los 120° si la
cadera esta en extensión. Esta diferencia de amplitud se debe a la disminución de la eficacia de los músculos
isquiotibiales cuando la cadera está extendida. Sin embargo, es posible sobrepasar los 120° de flexión de rodilla con
la cadera extendida, gracias a la contracción balística: los músculos isquiotibiales, a través de una contracción tan
potente como brusca, inician la flexión de rodilla que finaliza con una flexión pasiva.
La flexión pasiva de la rodilla alcanza una amplitud de 160° y permite que el talón contacte con la nalga. Este
movimiento es una prueba muy importante para comprobar la libertad de la flexión de rodilla, y para constatar la
flexión pasiva de la misma se puede medir la distancia que separa el talón de la nalga. En condiciones normales, la
flexión solo está limitada por el contacto elástico de las masas musculares de la pantorrilla y del muslo. En
condiciones patológicas, la flexión pasiva de la rodilla está limitada por la retracción del aparato extensor
(principalmente cuádriceps) o por las retracciones capsulares.
1. El cóndilo rueda y se desliza a la vez sobre la glenoides. La longitud de rodadura pura, al inicio de la flexión,
es distinta según el cóndilo:
El cóndilo externo rueda mucho más que el cóndilo interno. Por otra parte, también es interesante señalar que
estos 15 a 20° de rodadura inicial corresponden a la amplitud habitual de los movimientos de flexoextensión que
se realizan durante la marcha normal.
2. El punto de contacto entre los cóndilos y las glenoides retrocede sobre las glenoides, y los meniscos
siguen este movimiento (ambos retroceden). Los meniscos cubren la parte posterior de la glenoide, sobre todo
el menisco externo que desciende por la vertiente posterior de la glenoide externa.
Una visión superior de los meniscos sobre las glenoides muestra que, a partir de la posición de extensión, los
meniscos retroceden de manera desigual: en flexión, el menisco externo ha retrocedido dos veces más (12mm)
que el menisco interno (6mm).
El menisco interno es impulsado hacia atrás por la expansión del musculo semimembranoso, que se inserta en
su borde posterior, mientras que el cuerno anterior es impulsado por las fibras del LCAE que se dirigen hacia él.
El menisco externo es impulsado hacia atrás por la expansión del musculo poplíteo.
Además, al mismo tiempo que retroceden se deforman. Esto se debe a que tienen dos puntos fijos, sus
cuernos, mientras que el resto es móvil. El menisco externo se deforma y se desplaza más que el interno, puesto
que las inserciones de sus cuernos estas más próximas. Los meniscos desempeñan un papel importante como
medios de unión elásticos transmisores de las fuerzas de compresión entre la tibia y el fémur.
Musculos flexores
Bíceps femoral
Semitendinoso
Semimembranoso
Grácil
Sartorio
Poplíteo
Gemelo interno
Gemelo externo
Extensión
La extensión se define como el movimiento que aleja la cara posterior de la pierna de la cara posterior del muslo. No
existe una extensión absoluta, ya que en la posición de referencia el miembro inferior ya está en su máximo estado
de alargamiento. Sin embargo, es posible realizar (sobre todo pasivamente) un movimiento de extensión de 5 a 10°
a partir de la posición de referencia: este movimiento recibe el nombre de “hiperextensión”. En algunos individuos
este movimiento esta acentuado por razones patológicas, provocando un genu recurvatum.
La extensión activa (0°, retorno de la flexión a la posición de referencia), rara vez sobrepasa, y por poco, la posición
de referencia. Esta posibilidad depende esencialmente de la posición de la cadera, la eficacia del musculo recto
femoral como extensor de rodilla aumenta con la extensión de la cadera. Lo que significa que la extensión previa de
la cadera prepara la extensión de la rodilla.
1. Los cóndilos primero se deslizan y luego ruedan (lo opuesto a la flexión), si tomamos como referencia el
retorno de la flexión.
2. El punto de contacto entre los cóndilos y las glenoides avanza sobre las glenoides en la extensión, y los
meniscos siguen este movimiento, por lo que la parte posterior de las glenoides queda al descubierto, sobre
todo la glenoide externa.
3. Los meniscos se desplazan hacia adelante gracias a los alerones meniscorrotulianos tensos por el
ascenso de la rótula, que arrastra también al ligamento transverso. Además, el cuerno posterior del menisco
externo se ve impulsado hacia adelante debido a la tensión del ligamento meniscofemoral, simultánea a la
tensión del LCPI.
4. El LCAE se tensa en extensión y es uno de los frenos de la hiperextensión. En cuanto al LCPI, solo están
tensas sus fibras posterosuperiores, y desplazan el cóndilo hacia atrás.
5. Normalmente, la rótula solo se desplaza de arriba abajo, y no transversalmente. De hecho, la rótula está muy
bien acoplada en su ranura por el musculo cuádriceps femoral, acoplamiento que aumenta cuando mayor es
la flexión. Al final de la extensión, esta fuerza de coaptación disminuye y en hiperextensión incluso tiende a
invertirse, es decir a despegar la rótula de la tróclea. En este momento tiene tendencia a desplazarse hacia
los laterales.
Musculos extensores
Cuádriceps femoral
o Vasto intermedio (crural)
o Vasto lateral
o Vasto medial
o Recto femoral
Rotación axial
Rotación de la pierna alrededor de su eje longitudinal, este movimiento solo se puede realizar con la rodilla
flexionada, mientras que con la rodilla extendida el bloqueo articular une la tibia al fémur.
Para medir la rotación axial activa, se debe flexionar la rodilla en ángulo recto, el individuo debe estar sentado con
las piernas colgando al borde de una camilla.
La rotación interna (30°) dirige la punta del pie hacia adentro, e interviene en gran parte en el movimiento de
aducción del pie. La rotación externa (40°) dirige la punta del pie hacia afuera, e interviene también en el
movimiento de abducción del pie.
La medición de la rotación axial pasiva se realiza con el individuo en decúbito prono y la rodilla flexionada en ángulo
recto, el examinador sujeta el pie con ambas manos y lo hace girar dirigiendo su punta hacia afuera (rotación externa
45-50°) y adentro (rotación interna 35°). La rotación pasiva es ligeramente más amplia que la rotación activa.
Rotación interna
En posición de rotación neutra (rodilla
flexionada), la parte posterior de los cóndilos
contacta con la parte central de las glenoides. En
la rotación interna de la tibia bajo el fémur, el
cóndilo interno avanza sobre la glenoides
interna, mientras que el cóndilo externo
retrocede en la glenoides externa.
Durante la rotación interna de la tibia sobre el fémur, la dirección de los ligamentos es claramente más cruzada en el
plano frontal, mientras que en el plano horizontal contactan entre sí a través de su borde axial, de esta forma se
enrollas uno alrededor del otro y se tensan mutuamente, bloqueando rápidamente la rotación interna.
En la posición de rotación neutra, la oblicuidad del LCT hacia abajo y adelante, y del LCP
hacia abajo y atrás, hace que esbocen un movimiento de enrollamiento alrededor de la
porción superior de la tibia. La rotación interna se opone a este enrollamiento, y disminuye
la oblicuidad de los ligamentos colaterales, aunque su tendencia sea la de convertirse en
paralelos: como el enrollamiento disminuye, las superficies articulares están menos
coaptadas para los ligamentos colaterales –mientras que están más coaptadas por los
ligamentos cruzados-. El “juego” que permite la distención de los ligamentos colaterales se
compensa por la tensión de los cruzados. La orientación de los ligamentos colaterales
acompaña a los cóndilos, tensándose cuando los cóndilos retroceden sobre las glenoides.
En los movimientos de rotación axial, los desplazamientos de la rótula con respecto a la tibia se realizan en el plano
frontal. En rotación neutra, la dirección del ligamento rotuliano es ligeramente oblicua hacia abajo y afuera. Durante la
rotación interna, el fémur gira en rotación externa con respecto a la tibia, desplazando la rótula hacia afuera: el
ligamento rotuliano se hace oblicuo hacia abajo y adentro.
Músculos rotadores internos
Sartorio
Semitendinoso
Semimembranoso
Grácil
Poplíteo
Rotación externa
En la rotación externa de la tibia bajo el fémur, el cóndilo externo avanza sobre la glenoides externa, mientras que
el cóndilo interno retrocede sobre la glenoides interna. El menisco externo está impulsado hacia la parte anterior de
la glenoide externa, mientras que el menisco interno se dirige hacia la parte posterior.
También en este caso, los meniscos se desplazan a la vez que se deforman en torno a sus puntos fijos (las
inserciones de los cuernos). La amplitud total del desplazamiento del menisco externo es dos veces mayor que la del
menisco interno.
Durante la rotación externa de la tibia sobre el fémur, los ligamentos cruzados tienen tendencia a convertirse en
paralelos en el plano frontal, mientras que en el plano horizontal tienden a perder el contacto de su borde axial. Por lo
tanto, la rotación externa no está limitada por la tensión de los ligamentos cruzados.
Durante la rotación externa, el fémur arrastra la rótula hacia adentro, de forma que el
ligamento rotuliano queda oblicuo hacia abajo y afuera, aunque más oblicuo hacia afuera que en rotación neutra.
La porción inferior del fémur está estructurada por dos sistemas trabeculares:
o Uno de ellos se inicia en la cortical interna y se expande hacia el cóndilo homolateral
(fibras de compresión) y hacia el cóndilo contralateral (fibras de tracción).
o El otro sale desde la cortical externa y adopta una disposición horizontal que une
ambos cóndilos.
La porción superior de la tibia posee una estructura parecida, con dos sistemas:
o Uno se inicia en las corticales interna y externa, y se expanden por debajo de la
glenoide homolateral (fibras de compresión) y de la glenoide contralateral (fibras de
tracción).
o El otro está formado por líneas trabeculares horizontales que unen ambas glenoides.
TOBILLO
La articulación del tobillo (talocrural) es la articulación distal del miembro inferior. Es una tróclea, lo que significa que
solo posee un único grado de libertad. Condiciona los movimientos de la pierna en relación al pie en el plano sagital.
Se trata de una articulación muy “cerrada”, muy encajada, que sufre limitaciones importantes, ya que en el apoyo
monopodal soporta la totalidad del peso del cuerpo, aumentado por la energía cinética cuando el pie contacta con el
suelo a cierta velocidad durante la marcha, la carrera o la recepción del salto.
El eje transversal pasa por los dos maléolos y corresponde al eje de la articulación talocrural. Está incluido en el
plano frontal y condiciona los movimientos de flexoextensión del pie que se realizan en el plano sagital.
Superficies articulares
La tróclea astragalina está compuesta por tres partes: una superficie superior y dos laterales, las carillas.
La superficie superior, la polea, convexa de adelante hacia atrás, marcada longitudinalmente por una
depresión axial, la garganta de la polea, hacia la que convergen ambas vertientes de la tróclea.
La carilla interna es prácticamente plana –excepto por delante, donde se desvía hacia adentro-. Una arista
aguda la separa de la vertiente interna. Contacta con la carilla articular de la cara externa del maléolo
tibial, la cual está recubierta por un cartílago que se prolonga por la superficie inferior de la cara articular
inferior.
La carilla externa se desvía considerablemente hacia afuera, cóncava de arriba abajo y de adelante a atrás.
Contacta con la carilla articular de la cara interna del maléolo peroneo, la cual es convexa, y está
separada de la superficie tibial por la interlinea peroneotibial inferior.
De este modo, las dos caras laterales de la tróclea astragalina están sujetas por los maléolos. El maléolo peroneo es
más voluminoso y desciende más abajo que el maléolo tibial. También es más posterior.
Esta tróclea del astrágalo corresponde a una superficie inversamente conformada, situada en la superficie inferior
del pilón tibial: cóncava de adelante a atrás, presenta una cresta roma sagital que se introduce en la garganta de la
tróclea. A cada lado, una corredera interna y otra externa reciben a las correspondientes vertientes de la polea.
La articulación del tobillo está sujeta por el ligamento tibioperoneo anterior y tibioperoneo posterior.
La capsula se inserta en los bordes inferiores de los huesos de la pierna y en los alrededores de las carillas
articulares del astrágalo.
Ligamentos
Los ligamentos de la articulación talocrural se componen de dos sistemas ligamentosos principales, los ligamentos
colaterales externo e interno, y dos sistemas accesorios, los ligamentos anterior y posterior.
Ligamento anterior, va desde el margen anterior de la tibia y se dirige oblicuamente al yugo astragalino.
Ligamento posterior, compuesto por fibras de origen tibial y peroneo que convergen hacia el tubérculo
posterointerno del astrágalo.
Movimientos
La posición de referencia es aquella en la que la planta del pie es perpendicular al eje de la pierna (90°). A partir de
esta posición, la flexión del tobillo se define como el movimiento que aproxima el dorso del pie a la cara anterior de la
pierna; también se denomina flexión dorsal o dorsiflexión. La tibia contacta con la parte más ancha de la tróclea.
Por el contrario, la extensión de la articulación talocrural aleja el dorso del pie de la cara anterior de la pierna,
mientras que el pie tiende a situarse en la prolongación de la pierna. Este movimiento también se denomina flexión
plantar, aunque no es la denominación más adecuada.
En los movimientos extremos no solo interviene la articulación talocrural, sino que se le añade la amplitud propia de
las articulaciones del tarso.
En la máxima flexión las articulaciones del tarso añaden algunos grados más, mientras que la bóveda
plantar se aplana (se pierde el arco del pie).
En la máxima extensión, la amplitud adicional se debe al hundimiento de la bóveda.
Factores óseos (ppal factor): en la flexión máxima, la cara superior del cuello del astrágalo impacta contra
el margen anterior de la superficie tibial. La parte anterior se ve protegida del pinzamiento, ya que es
desplazada por la tensión de los flexores porque establece adherencias con las vainas de los mismos.
Factores capsulo-ligamentosos: la parte posterior de la capsula se tensa, al igual que los haces
posteriores de los ligamentos laterales.
Factor muscular: la resistencia tónica del músculo tríceps sural (gemelos + soleo) interviene antes que los
factores anteriores. De forma que una retracción muscular puede limitar precozmente la flexión.
Factores óseos: los tubérculos del astrágalo, sobre todo el externo, contactan con el margen posterior de la
superficie tibial. La capsula está protegida del pinzamiento por un mecanismo análogo a la flexión.
Factores capsulo-ligamentosos: la parte anterior de la capsula se tensa al igual que los haces anteriores
de los ligamentos laterales.
Factor muscular: la resistencia tónica de los músculos flexores limita en primer lugar la extensión.
Articulaciones peroneotibiales
La tibia y el peroné se articulan por sus dos extremos a la altura de las articulaciones peroneotibiales superior e
inferior. Estas articulaciones están mecánicamente comprometidas con la articulación talocrural.
La articulación peroneotibial superior es una artrodia que pone en contacto dos superficies ovales planas o
ligeramente convexas. La carilla tibial se localiza en el contorno posteroexterno de la meseta tibial, está orientada
oblicuamente hacia atrás, abajo y afuera. La carilla peronea se localiza en la cara superior de la cabeza del peroné.
Su orientación se opone a la de la carilla tibial (adelante, arriba y adentro).
Una visión externa muestra la posición posterior de la cabeza del peroné en la articulación, también se observa el
ligamento anterior de la articulación peroneotibial, corto y rectangular.
La articulación peroneotibial inferior no tiene superficies cartilaginosas, es una Sindesmosis. La tibia presenta una
superficie cóncava, delimitada por la bifurcación del borde externo del hueso. La superficie peronea es convexa,
plana o incluso cóncava. Presenta:
Ligamento anterior
Ligamento posterior
Ligamento interóseo
La articulación peroneotibial inferior no une directamente los dos huesos, estos permanecen separados por un tejido
celuloadiposo.
Durante la flexión de tobillo:
La carilla peronea de la articulación peroneotibial superior se desliza hacia arriba y la interlinea bosteza hacia
abajo (debido a la separación de los maléolos) y hacia atrás debido a la rotación externa.
En cuanto a la articulación peroneotibial inferior, el maléolo externo se aleja del interno y asciende
ligeramente.
Las fibras de los ligamentos peroneotibiales y de la membrana interósea tienden a horizontalizarse.
Gira sobre sí mismo en el sentido de la rotación externa.
La carilla peronea de la articulación peroneotibial superior se desliza hacia abajo, hay un cierre del ángulo y
rotación interna del peroné sobre su eje.
El maléolo externo se aproxima al interno, un descenso y rotación interna del mismo.
Verticalización de las fibras ligamentosas (ligamentos peroneotibiales y membrana interósea).
Las articulaciones del pie unen los huesos del tarso entre sí, además de conectarlos con los del metatarso. Estas
articulaciones tienen doble función:
Orientar el pie con respecto a los otros dos ejes (ya que la orientación en el plano sagital le corresponde a la
articulación talocrural) para que el pie se pueda emplazar correctamente con respecto al suelo sea cual sea
la posición de la pierna y la inclinación del terreno.
Modificar tanto la forma como la curva de la bóveda plantar para que el pie se pueda adaptar a las
desigualdades del terreno además de crear, entre el suelo y la pierna, un sistema que amortigüe dando al
paso elasticidad y flexibilidad
Subastragalina
Transversa del tarso
Tarsometatarsiana
Cuneocuboidea y cuneonavicular
El astrágalo se articula por su cara inferior con la cara superior del calcáneo. Cada hueso tiene dos superficies
articulares.
La superficie posterior del astrágalo se adapta a la superficie mayor (tálamo de Destot) de la cara superior del
calcáneo.
La superficie menor, localizada en la cara inferior del cuello y de la cabeza del astrágalo, descansa en la
superficie anterior del calcáneo
El tálamo de Destot es una superficie ovalada convexa a lo largo de su eje y rectilínea o ligeramente cóncava en
sentido perpendicular.
La superficie astragalina opuesta a la anterior presenta una forma cilíndrica, es hueca a diferencia del tálamo que es
un segmento de cilindro compacto.
Por otra parte, tenemos una superficie articular anterior en el calcáneo que es cóncava en ambos sentidos, y se
subdivide en dos carillas (una sujeta por la apófisis menor del astrágalo y otra por la apófisis mayor), mientras que la
superficie astragalina es convexa
Astrágalo
El astrágalo es un hueso singular desde tres puntos de vista. En primer lugar, se localiza en el punto más prominente
de la parte posterior del tarso, es el hueso que distribuye el peso del cuerpo y las fuerzas ejercidas sobre el conjunto
del pie. Mediante su cara articular superior, la tróclea astragalina recibe el peso del cuerpo y las fuerzas transmitidas
por la pinza bimaleolar y las distribuye en tres direcciones:
Hacia atrás, al talón (tuberosidad mayor del calcáneo), a través de la articulación
calcáneo-astragalina posterior.
Hacia adelante y adentro, en dirección del arco interno de la bóveda plantar, a
través de la articulación astragaloescafoidea.
Hacia adelante y afuera, en dirección del arco externo de la bóveda plantar, a
través de la articulación calcáneo-astragalina anterior.
Por último, está completamente cubierto por superficies articulares e inserciones ligamentosas.
La disposición de los haces del ligamento interóseo surgen con claridad cuando
se aleja el astrágalo del calcáneo suponiendo que los ligamentos fuesen
elásticos. Pero el astrágalo también está unido al calcáneo por otros dos
ligamentos (aunque menos importantes que los primeros):
En el movimiento de inversión del pie, la porción anterior del calcáneo efectúa tres desplazamientos elementales:
Una incidencia frontal (visión anteroposterior), con el astrágalo siempre fijo, muestra los
siguientes desplazamientos al pasar de la eversión (abducción) a la inversión
(aducción):
Estas tres rotaciones elementales se llevan a cabo en el mismo sentido, el de la supinación, el escafoides gira más
que el calcáneo, y sobre todo, más que el cuboides.
Por último, en una incidencia lateral (visión de perfil), entre la eversión y la inversión, se puede constatar los
siguientes desplazamientos:
El escafoides se desliza literalmente bajo la cabeza del astrágalo y gira sobre sí mismo 45°, de tal forma que
su cara anterior mira hacia abajo.
El cuboides también se desliza hacia abajo en relación al astrágalo y al calcáneo, simultáneamente, gira 12°.
El calcáneo avanza en relación al astrágalo, cuyo borde posterior gravita claramente sobre la superficie
retrotalámica. Al mismo tiempo, gira 10° hacia la extensión, como el escafoides.
Por lo tanto, se puede concluir que en la inversión se realizan tres movimientos: aducción,
supinación y extensión. La aducción se puede ver desde una visión superior, la supinación se
puede ver desde una visión anteroposterior, y la extensión se puede ver desde una visión de perfil.
Superficies articulares de la articulación transversa del tarso
Compuesta por dos partes:
La superficie posterior del cuboides es opuesta a la del calcáneo, aunque con frecuencia se prolonga mediante una
carilla hacia el escafoides. El contacto se lleva a cabo por dos carillas planas y los dos huesos están fuertemente
unidos por tres ligamentos (dorsal externo, plantar interno e interóseo corto y grueso).
Movimiento de inversión:
El escafoides y el cuboides se desplazan hacia adentro, lo que dirige el antepie hacia adelante y adentro.
Al mismo tiempo, gira en torno a un eje anteroposterior que pasa por el ligamento bifurcado, que de este
modo trabaja en elongación-torsión. Esta rotación, consecuencia del ascenso del escafoides y del descenso
del cuboides, realiza una supinación: la planta del pie mira hacia adentro debido al descenso del arco externo
y al ascenso del arco interno.
Movimiento de eversión:
Tanto el escafoides como el cuboides se desplazan hacia afuera, lo que dirige el antepie hacia adelante y
afuera.
Al mismo tiempo, gira sobre sí mismo en el sentido de la pronación debido al descenso del escafoides y la
abducción del cuboides, cuya carilla mira hacia adelante y afuera.
El arco externo asciende y el arco interno desciende.
En una visión anterior del escafoides y del cuboides se pueden distinguir tres carillas que articulan el escafoides con
la primera, segunda y tercera cuñas, y tres carillas más que articulan el cuboides con el quinto y cuarto metatarsianos
y la tercera cuña.
En sentido longitudinal, los ligeros desplazamientos de las cuñas con respecto al escafoides contribuyen a la
modificación de la curva del arco interno
Los movimientos en la articulación tarsometatarsiana se dan según la forma de la interlinea tarsometatarsiana y
según la orientación de las superficies articulares.
La extensión activa de los dedos del pie se debe a tres músculos: dos extrínsecos (extensor corto del dedo gordo y
extensor largo de los dedos) y un musculo intrínseco (extensor corto de los dedos).
El musculo extensor corto de los dedos se localiza en el dorso del pie. Los cuatro cuerpos carnosos que lo
componen tienen una inserción común en el suelo calcáneo del seno del tarso, en el desdoblamiento de origen del
ligamento anular anterior de la garganta del pie. Los cuatro tendones se unen con el tendón extensor de los cuatro
primeros dedos, excepto en el caso del primero que se inserta directamente en la cara dorsal de la primera falange
del dedo gordo. El quinto dedo no tiene musculo extensor corto, por lo que el extensor corto es extensor de la
articulación metatarsofalángica de los cuatro primeros dedos.
El musculo extensor largo de los dedos se localiza en el compartimiento anterior de la pierna, se dirige a la cara
anterior de la garganta del pie y se divide en cuatro tendones que se insertan en los cuatro últimos dedos tras haber
pasado por debajo de la lámina inferior del ligamento anular anterior. Por lo tanto, el quinto dedo solo se extiende
mediante el musculo extensor largo de los dedos. Este musculo, como su nombre indica, es extensor de los dedos,
pero también es, sobre todo, flexor del tobillo. Para que su acción en los dedos sea pura, se debe asociar la
contracción sinérgica-antagonista de los músculos extensores del tobillo, principalmente el musculo tríceps sural.
El tendón del musculo extensor corto del dedo gordo pasa por debajo de la lámina superior del ligamento anular
anterior, luego por debajo de la lámina inferior, y termina en las dos falanges del dedo gordo: en los bordes laterales
de la primera y en la cara dorsal de la base de la segunda. Por lo tanto, es extensor del dedo gordo, pero también, y
sobre todo, flexor de tobillo. Como en el caso del musculo extensor largo de los dedos, la contracción sinérgica-
antagonista de los músculos extensores del tobillo es necesaria para que su acción sobre el dedo gordo sea pura.
Los tres músculos interóseos plantares se insertan todos en el borde interno de los tres últimos metatarsianos y
terminan en el dedo correspondiente al metatarsiano de origen.
Como en la mano, existen cuatro músculos lumbricales anejos a los tendones del musculo flexor largo de los dedos
del pie (homologo al flexor largo de los dedos de la mano). El tendón de cada lumbrical se dirige hacia adentro y
finaliza en la base de la primera falange y en la cintilla lateral del musculo extensor.
Los músculos interóseos y lumbricales son, como en la mano, flexores de la primera falange y extensores de las dos
últimas. Desempeñan un papel fundamental en la estabilización de los dedos. Cuando los músculos interóseos y
lumbricales son insuficientes, se produce una deformación en “martillo” o en “garra” de los dedos del pie: los
músculos interóseos no estabilizan la primera falange, de forma que, debido a la tracción del musculo extensor, se
hiperextiende para desplazarse por la cara dorsal de la cabeza del metatarsiano.
Actúan en sinergia con los músculos flexores del tobillo (extensor largo de los dedos). Punto sólido.
Correderas tendinosas de la garganta y de la planta del pie
El ligamento anular anterior del tarso adhiere los cuatro tendones anteriores al esqueleto, en la concavidad de la
cara anterior de la garganta del pie, sirviéndoles de polea de reflexión sea cual sea el grado de flexión del tobillo. Este
ligamento se divide en dos laminas divergentes:
Tibial anterior
Extensor corto del dedo gordo
Extensor largo de los dedos
Tercer peroneo (peroneo anterior)
Por detrás del maléolo externo se localiza la corredera retromaleolar externa, por ella discurren los tendones de los
músculos:
Por detrás del maléolo interno se localiza la corredera retromaleolar interna, por ella se deslizan tres tendones:
Tibial posterior
Flexor largo de los dedos
Flexor corto de los dedos
Plano profundo
o Interóseos dorsales: flexoextensión, abducción de los dedos.
o Abductor del dedo gordo
o Abductor del 5° dedo
o Interóseos plantares: aproximan los 3 últimos dedos al segundo
o Abductor oblicuo
o Abductor transverso
o Oponente del 5° dedo
o Flexor corto del 5° dedo
o Flexor corto del dedo gordo
Plano medio
o Flexor largo de los dedos
o Flexor largo del dedo gordo
o Lumbricales
o Cuadrado plantar
Plano superficial
o Flexor corto de los dedos