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Colombia: Desafíos y Oportunidades Económicas

El documento resume la situación política y económica de Colombia. Juan Manuel Santos ganó las elecciones presidenciales en 2010 con la promesa de continuar las políticas económicas exitosas de su predecesor y crear más empleos y viviendas. Aunque Colombia se vio menos afectada por la crisis financiera global que otros países, Santos enfrenta desafíos como el desempleo, déficit fiscal y mejorar las relaciones con los países vecinos. La economía colombiana ha logrado estabilidad a pesar de décadas de conflicto interno debido a su

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Colombia: Desafíos y Oportunidades Económicas

El documento resume la situación política y económica de Colombia. Juan Manuel Santos ganó las elecciones presidenciales en 2010 con la promesa de continuar las políticas económicas exitosas de su predecesor y crear más empleos y viviendas. Aunque Colombia se vio menos afectada por la crisis financiera global que otros países, Santos enfrenta desafíos como el desempleo, déficit fiscal y mejorar las relaciones con los países vecinos. La economía colombiana ha logrado estabilidad a pesar de décadas de conflicto interno debido a su

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Colombia: Fuertes Fundamentos, Riesgo Global

El 20 de Junio de 2010, Juan Manuel Santos ganó la elección presidencial en


Colombia con el 69% de los votos, contra el 27% de su rival, Antanus Mocus. Santos, ex
ministro de defensa del país, había trabajado sobre la plataforma de dar continuidad a las
políticas económicas de Alvaro Uribe y su propio legado como el arquitecto de subyugar a
las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Al elegir a Santos, los colombianos
habían votado en un gran número por la continuidad. Pero con el 12% de desempleo y con
casi la mitad de la población aún en pobreza, los colombianos tenían la esperanza de que
el presidente electo Santos pudiese crear más fuentes de trabajo, más viviendas y acelerar
el crecimiento económico, como también la paz interna.

Santos también tendría el trabajo de reestablecer las relaciones con los países
vecinos. “Más práctico y conciliador que su popular y combativo mentor,” el nuevo
presidente había prometido una política extranjera de “diplomacia, precaución y respeto.”
Pero Santos era escasamente más popular con sus vecinos que Uribe. Mientras que el
presidente de Ecuador, Rafael Correa, lo llamó para felicitarlo, Venezuela dijo que
esperaría “gestos” amigables. Chávez hizo campaña en contra de Santos, quejándose de
que él respaldó un golpe de estado en su contra el 2002. Tanto Chávez como su aliado en
Bolivia, Evo Morales, se opusieron violentamente a la aprobación de Uribe (en Agosto de
2009) de incrementar tropas estadounidenses en Colombia, para la lucha contra las drogas.
Aún los moderados no estuvieron complacidos. El Presidente Luiz Inacio Lula da Silva de
Brasil se quejó, “No me gusta la idea de una base militar Americana en Colombia,”
mientras que la presidenta chilena Michelle Bachelet dijo que muchos países en la región
estaban “molestos” acerca de las tropas.

Santos, sin embargo, hizo campaña para desarrollar un mayor rol de liderazgo para
Colombia en Latinoamérica, tanto en combatir la pobreza como las drogas. “Colombia
tiene mucho que ofrecer al mundo,” dijo Santos durante su discurso de victoria.“ Después
de 40 años de estar en la defensa, esperamos asumir el liderazgo que nos incumbe.”

Santos pudo al menos estar agradecido de que Colombia sufrió relativamente poco
daño de la crisis financiera global de 2008-2009. Varios factores le ayudaron a evitar más
daños. Tenía una economía relativamente cerrada –las exportaciones e importaciones
daban cuenta de sólo el 18% del PIB– y las exportaciones manufactureras, muy afectadas
globalmente por la crisis, eran solo una pequeña porción de sus exportaciones, mientras
que las compañías petroleras estatales mejoraron su producción. Colombia no dependía
tan fuertemente como muchos países en desarrollo de los novedosos flujos financieros –de
hecho, como presintiendo los problemas venideros, había reprimido dichos flujos por
medio de controles de capital desde 2006 a 2008. Además, sus bancos estaban
relativamente aislados de los grandes bancos internacionales que esparcieron la crisis. Así,
su PIB del 2009 solamente desaceleró al 0.4%, y se encontraba ya creciendo alrededor del
2.5% el 2010.
Los problemas de Santos eran más de mediano y largo plazo. Además del
desempleo enfrentó un déficit fiscal persistente, un sistema de salud en bancarrota, y el
recientemente aprobado acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos. En su
campaña, Santos prometió crear 2.5 millones de nuevos empleos –al menos una persona
trabajando en cada familia– y construir un millón de nuevas viviendas. Y lo haría sin
aumentar los impuestos. Parecía que necesitaría su experiencia previa como ministro de
comercio y de finanzas. Algunos de los mismos factores que suavizaron la crisis global en
Colombia podrían en el futuro impedir su desarrollo. Más de la mitad de las exportaciones
colombianas eran bienes primarios, especialmente petróleo, carbón, y café; los bienes
manufacturados como químicos, textiles, productos alimenticios, y maquinaria daban
cuenta de sólo el 20%. (Vea Anexo 8.) De esa manera la nación se encontró a sí misma en
una especie de término medio, con exportaciones menos tecnológicamente avanzadas que
las de Brasil, México, Chile, o Malasia, pero más avanzadas que las de muchos países más
pobres de América Latina.

Una organización política y economía estable


El 2008 Colombia era el quinto país más grande por área y la cuarta economía más
grande en América Latina (Anexo 1). Tres cuartos de sus 44.5 millones de habitantes
vivían en áreas urbanas, alrededor de 29% de ellos en las cuatro ciudades principales –
Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla. La mayoría de la población era mestiza; un poco
más del 10% era de origen africano, y un poco más del 3% era indígena.

El PIB per cápita de Colombia, según el poder adquisitivo, era $8,870 USD.
Colombia por lo tanto se vio en algún punto entre países de ingreso medio: detrás de
Brasil ($10,427) y significativamente detrás de Argentina ($14,559), Chile ($14,331), y
México ($14,337), pero delante de Perú ($8,647) y significativamente delante de China
($6,675) e India ($3,284). (Vea Anexo 12.) El nivel de desigualdad de ingresos de Colombia
era severo aún para los estándares de América Latina, con un coeficiente de Gini de 58,
peor que Brasil (56) y significativamente peor que Argentina (50), Chile (52), y México (48).

El desarrollo de la infraestructura en Colombia quedaba atrás del de otros países de


América Latina. Su geografía montañosa y fragmentada le privó de integrarse en un
mercado nacional hasta que se construyeron ferrocarriles y caminos a principios del siglo
XX, y aún entonces éstos conectaban principalmente pueblos dentro de la misma región en
lugar de integrar a las regiones.

El transporte terrestre inadecuado y las pobres conexiones entre segmentos de éste


siguieron siendo la principal barrera para el desarrollo económico de Colombia, según el
grupo de expertos del sector privado Fedesarrollo. Aún el 2008, Colombia tenía sólo 287
kilómetros de carreteras pavimentadas por millón de personas, detrás inclusive de países
como Bolivia, Ecuador y Perú, y muy por detrás de Chile y México, con más de 1,000
kilómetros de carreteras pavimentadas por millón de personas.
La temprana era del siglo XX vio la emergencia en Colombia de algo inusual para
América Latina: una clase media de pequeños granjeros que cultivaban y exportaban café.
A medida que ellos acumulaban capital, ayudaban a estimular las industrias locales como
la de los textiles. La manufactura también se benefició de la reducción en las
importaciones durante la Primera Guerra Mundial, la Gran Depresión, y la Segunda
Guerra Mundial. Después de la Segunda Guerra Mundial, como el resto de América
Latina, Colombia adoptó políticas de “sustitución de las importaciones”, manteniendo las
barreras de comercio para alentar la sustitución de la producción local por las
importaciones.

El control de la élite del poder político y una desigual distribución de la riqueza,


legados de la era colonial, persistían después de que Colombia declarara su independencia
en 1810 e instaurara instituciones democráticas formales. Dos partidos políticos que
dominarían la política en Colombia durante el siglo XX emergieron en 1840: los
Conservadores, identificados más de cerca con la Iglesia Católica, y los Liberales, más
identificados con la defensa de los derechos de los individuos. Ambos, de hecho,
funcionaban como federaciones flexibles de jefes locales y participaban en elecciones
puntuadas por violentos conflictos por poder. Los dos conflictos principales entre los
partidos Liberal y Conservador en el siglo XX, la Guerra de los Mil Días de 1899-1902, y el
periodo llamado La Violencia de 1946 a 1958, terminaron en acuerdos para compartir el
poder.

A pesar de la violencia, que en su mayor parte se desarrollaba en el campo en lugar


de las principales ciudades, el sistema político colombiano era extraordinariamente
estable. La principal característica que garantiza la estabilidad se encuentra en los
acuerdos para compartir el poder que resolvieron los conflictos. En particular, el acuerdo
para compartir el poder establecido entre los Liberales y Conservadores en 1958 –el Frente
Nacional– garantizó que los candidatos elegidos tendrían la presidencia alternativamente
y que mantendrían la paridad en otros puestos políticamente importantes. El acuerdo
duró formalmente hasta 1974, pero un entendimiento informal basado en éste prevaleció
durante los ochenta. Los dos partidos también dominaron abrumadoramente el Congreso:
de 1945 a 1986 controlaban el 97% de los puestos en el Congreso.

Políticas clientelistas, como también el compartir el poder, eran vistos como que
dieron forma a presiones políticas sobre el gobierno central. Los líderes de los partidos
nacionales brindaban favores –como agua, construcción de caminos, electricidad, y otros
servicios– a políticos locales, quienes movilizaban votos para los partidos durante las
elecciones. Como resultado, el ex Gobernador del Banco Central Miguel Urrutia nota que,
la clase política de Colombia estaba protegida de presiones para emprender políticas
macroeconómicas populistas. Muchas otras economías de América Latina sufrieron de
tales políticas, a medida que los gobiernos declaraban incrementos de los salarios en toda
la nación o inflaban el suministro de dinero para estimular temporalmente el crecimiento.

Pero una tercera característica importante del gobierno colombiano, en la que casi
todos los observadores están de acuerdo, era su fuerte presidencia. Varias cláusulas de la
Constitución de 1886 le daban al presidente autoridad sustancial. El presidente controlaba
el presupuesto y la agenda legislativa, y podía emitir reglas administrativas sujetas a sólo
limitadas revisiones legales. Uno de los poderes más importantes del presidente era la
habilidad de declarar un estado de sitio. En contra de un historial de violencia
intermitente, los presidentes podían y declaraban estados de sitio, dándoles la autoridad
legal para sortear la oposición del Congreso en el establecimiento de leyes.

El estable sistema político de Colombia fomentó una administración


macroeconómica estable. El déficit del sector público no excedía el 4% del PIB para la
mayoría del periodo entre 1950 y 1990, y la política fiscal era contra cíclica, con tendencia a
limitar auges y minimizar recesiones. La inflación era baja en comparación con otros
países de América Latina, y el tipo de cambio era relativamente estable. (Anexo 4) Desde
1950 hasta mediados de los noventa, el PIB real creció en una tasa más alta que en la
mayoría de los otros países de América Latina.

La economía colombiana sufrió algunas distorsiones. La legislación hizo un rígido


sistema de relaciones laborales que pudieron haber desanimado a las empresas del sector
formal a contratar trabajadores. Por ejemplo, un contrato laboral de plazo fijo no podía
durar menos de un año; las empresas no podían contratar trabajadores por horas, sólo a
tiempo completo; y era difícil y caro para ellas despedir trabajadores. El sector financiero
era visto como “reprimido”, como en muchos de los países en desarrollo. Por ejemplo, el
gobierno impuso techos de tasas de interés y altos requerimientos de reserva a los bancos,
y los obligó a colocar créditos a los sectores favorecidos. Los controles de capital limitaban
el flujo transfronterizo de inversiones financieras, y la inversión extranjera directa estaba
fuertemente regulada. El relativamente pequeño mercado interno, ampliamente protegido
detrás de barreras comerciales, llegó a ser visto como reductor de la competencia y el
crecimiento de la productividad. Además, como la clase media urbana creció en tamaño, el
estado expandió el empleo público junto con los servicios públicos. Tal vez el problema
más serio, que empeoró durante 1980, fue el alza de la violencia, a medida que las
guerrillas izquierdistas luchaban contra las milicias de los arrendadores, las instituciones
democráticas eran amenazadas por los traficantes de drogas, y Colombia se convirtió en
uno de los países más peligrosos del mundo.

Sin embargo, el crecimiento económico siguió estable y más que aceptable a través
de los ochenta. Durante esa “década perdida” para América Latina, Colombia sola entre
las grandes naciones nunca tuvo que reestructurar su deuda y evitó una crisis monetaria.
Cuando muchos de sus vecinos crecían más lentamente que lo que lo habían hecho
durante la Gran Depresión, Colombia disfrutó de una tasa de crecimiento promedio de
3.0%, sólo segundo después de Chile. La inflación era alta, promediando 24%, pero
controlada.
Nubes oscuras en los noventas
Varios factores dieron origen al movimiento guerrillero de Colombia. El acuerdo
para compartir el poder de los Liberales y Conservadores excluía a la izquierda, el estado
carecía de mucha presencia en las áreas rurales pobres, la policía era inefectiva, e incluso
cuando los casos criminales eran llevados a las cortes, éstas a menudo fallaban al
procesarlos. Donde el estado no tenía un monopolio efectivo en el uso de la fuerza y
grupos significativos no vieron esperanzas de aspirar a un poder político legítimo,
emergieron los grupos guerrilleros. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC), la más antigua y grande, hizo uso de los grupos de auto defensa campesinos que
emergieron durante La Violencia y era pro soviética; el Ejército de Liberación Nacional
(ELN), el segundo en importancia, era pro cubano.

En los años setenta, la actividad de la guerrilla estaba limitada a unos


relativamente pocos municipios alejados de los centros económicos, pero durante los
ochenta, secuestros, extorsiones, y ataques a civiles se esparcieron a medida que nuevos
grupos guerrilleros, incluyendo al M-19, se volvían más activos. Las guerrillas utilizaban a
los secuestros y la extorsión para forzar a las empresas privadas a entregar una porción de
las ganancias de sus exportaciones y forzar a los municipios a entregar una porción de sus
presupuestos. Los brotes de comercio de la cocaína también alimentaron la violencia y
brindaron una fuente de fondos para las guerrillas. Los grupos paramilitares de derecha,
financiados por elites regionales y apoyados por el personal de algunos servicios armados,
emergieron para combatir las guerrillas. Unificados en las Fuerzas Unidas de Auto
Defensa de Colombia (AUC), también realizaron asesinatos y masacres en sus intentos de
eliminar a los civiles que apoyaban a los grupos guerrilleros. En 1991, la tasa anual de
homicidios alcanzó su pico de 82 por cien mil habitantes.

Nueva Constitución
El Senador Luis Carlos Galán, el favorito para ganar la primaria presidencial del
Partido Liberal, fue asesinado el 15 de Agosto de 1989 por el cartel de Medellín, y Cesar
Gaviria, el administrador de la campaña de Galán fue elegido. Al asumir el cargo, él llamó
a una Asamblea Constituyente para implementar reformas generales. Sus principales
metas políticas eran ampliar la participación a nuevos partidos, en particular de la
izquierda, y reducir los fuertes poderes presidenciales derivados de la Constitución de
1886. Gaviria también buscó liberalizar la economía, en la creencia de que las distorsiones
económicas ya visibles en los ochenta perjudicaban el crecimiento.

Uno de los grupos clave que participaron en la negociación de la Constitución de


1991, además de los partidos Liberal y Conservador, fue el recientemente legitimado M-19.
El anterior presidente, Virgilio Barco, negoció con el M-19 y algunas otras organizaciones
guerrilleras que dejaran las armas a cambio de obtener la amnistía y convertirse en
partidos políticos. Las FARC y el ELN no participaron en las negociaciones; ellos eran
militar y financieramente fuertes, y tenían una significativa presencia en algunas regiones
del país.

La Asamblea Constituyente estuvo de acuerdo que el gobierno debería ser


descentralizado. Los funcionarios a nivel departamental (o provincial) y municipal, que en
el pasado a menudo habían sido nombrados por el gobierno central fuesen de ahí en
adelante fuesen electos por constituyentes locales. Los efectos de estos cambios se
volvieron evidentes en las siguientes elecciones cuando los nuevos partidos, notablemente
ex movimientos izquierdistas, empezaron a ganar puestos y voz política. La nueva
Constitución redujo algunos de los poderes del presidente, incluyendo la habilidad de
sortear al Congreso declarando un “estado de sitio,” a pesar de que el presidente todavía
podía asegurar más poderes limitados después de declarar un “estado de conmoción.” Y
se estableció una Tribunal constitucional, distinta de las cortes civil y criminal normales,
con la poderosa autoridad de bloquear la legislación que ésta consideraba que violaba la
nueva Constitución –en la práctica, casi toda legislación.

Se descubrieron reservas petrolíferas justo antes de la Asamblea Constituyente,


creando expectativas, que resultaron ser ampliamente falsas, de más descubrimientos. En
parte como resultado de estas expectativas, la Constitución estableció un estado de
bienestar que, al menos en papel, hubiese sido la envidia de algunas naciones mucho más
desarrolladas y ricas, prometiendo derechos a la provisión de salud, educación, vivienda,
e incluso empleo. La Constitución detallaba estos derechos a detalle y exigió al gobierno
central la transferencia de dineros a departamentos y municipios para pagar por algunos
de ellos. El sistema llamó por un gran incremento en las transferencias desde 1996 a 2001.
Además, si el gobierno central recibía ingresos más altos, la Constitución exigía que éste
aumentase las transferencias locales. De ese modo, si subían los impuestos durante un
auge económico, también lo haría el gasto; si caían durante una recesión, también lo haría
el gasto. Había poco espacio para que la política fiscal allanara el ciclo económico.

La constitución hizo un llamado para mantener el verdadero poder adquisitivo de


las pensiones. Pero la combinación de bajas contribuciones y generosos pagos, indexaron
la inflación, pronto causó problemas. Los legisladores, maestros y miembros de las fuerzas
armadas privilegiaron especialmente los regímenes de pensión. La ley 100, aprobada en
1993, creó otro problema. Esta ley permitía a los trabajadores optar por independizarse del
existente sistema de jubilación de retención de impuestos en la fuente de la renta de
trabajo, en el cual las deducciones la actual nómina de trabajadores financiaba las
pensiones de los trabajadores jubilados, y en su lugar contribuir a cuentas individuales de
jubilación. La pregunta era, ¿quién absorbería los déficits del sistema existente? Respuesta:
los contribuyentes.

Mientras que la Constitución de 1991 tendía a poner la política fiscal en camisa de


fuerza, concedía más independencia al Banco Central para manejar la política monetaria y
el tipo de cambio extranjero. La Junta Directiva del banco recibió independencia a través
de los requerimientos de que los miembros tengan un nivel mínimo de conocimiento
técnico y de que sean nombrados por periodos superpuestos por administradores
sucesivos. La Constitución prohibía al banco central financiar el gasto del gobierno, o al
respecto de cualquier otro sector, al imprimir dinero.

La anterior administración empezó a reducir tarifas, y, en línea con su meta de


liberalizar la economía, Gaviria aceleró el esfuerzo. En 1991 la protección nominal se
redujo de un promedio de 31.2% al 14.4%, y se levantaron todas las cuotas y
requerimientos de licencia. El gobierno también firmó acuerdos regionales de libre
comercio, siendo el más importante con México y Venezuela (el G-3). Liberalizó la
inversión extranjera, simplificó regulaciones en los flujos financieros extranjeros, fortaleció
la supervisión a la banca, y privatizó varias instituciones financieras anteriormente de
propiedad del estado. La ley 50, aprobada en diciembre de 1990, reformó aspectos de las
relaciones laborales consideradas rígidas, tal como el alto costo de despedir trabajadores,
con el propósito de reducir costos laborales.

Repercusiones de las reformas de Gaviria


Las reformas económicas desaceleraron durante la segunda mitad de la
administración de Gaviria a medida que las facciones que fueron lastimadas por las
mismas, como los sindicatos comerciales y los intereses agrícolas que perdieron protección
comercial, bloquearon acciones adicionales en el Congreso. El presidente Ernesto Samper
(1994-1998) fue electo en base a una propuesta en contra de las reformas de mercado. No
revirtió las reformas de Gaviria pero puso un alto a su progreso.

A pesar de las reformas políticas y económicas, el crecimiento promedió solamente


2.9% durante los noventa. Gran parte del problema fue la continua violencia. Tanto
Gaviria como Samper se enfocaron en la lucha contra los carteles de la cocaína, y tuvieron
éxito en desmantelar los más grandes. Sin embargo, este éxito no puso fin al tráfico de
drogas sino que abrió espacio para que tanto las guerrillas como los paramilitares
expandieran sus actividades en el comercio de drogas como fuente de ingreso. A finales de
los noventa las guerrillas implementaban unidades de ataque estratégicas más
sofisticadas. Aglomerando a más de 300 hombres armados, las FARC atacaron 3 bases
militares estratégicas, secuestrando 238 soldados, en menos de tres años.

Desde mediados y hacia finales de los noventa, la industria colombiana y el sector


agrícola sufrieron de lo que los economistas llaman el síndrome holandés. El síndrome
holandés comienza con un alza temporal de la entrada de moneda extranjera. En el caso de
Colombia estas fueron entradas financieras (como con muchos otros países en desarrollo)
y recibos del incremento de las exportaciones de petróleo. A medida que más moneda
extranjera era cambiada por pesos colombianos, la tasa de cambio real se valorizó 20%. Los
colombianos por lo tanto podían comprar una más grande cantidad de bienes hechos en el
extranjero, yendo desde automóviles a ropa, por sus pesos. El resultado fue una demanda
en declive de productos nacionales. Al mismo tiempo, el peso valorizado hizo que las
exportaciones colombianas fuesen más caras en el exterior, de ese modo las ganancias
declinaron.
En gran parte como resultado de los programas sociales requeridos por la
Constitución de 1991 y su mandato de que el gobierno central brinde las ganancias a
niveles locales para financiar estos programas, los déficits presupuestarios se deterioraron,
llegando cerca al 7% del PIB y volviéndose inflacionarios. Mientras tanto, las políticas
cambiarias del banco central limitaron su habilidad para contener la inflación. El banco
adoptó una banda especificando niveles superiores e inferiores para la tasa de cambio.
Como había mucha moneda extranjera durante el periodo del síndrome holandés y el peso
se valorizó, el banco limitó la valorización comprando moneda extranjera a cambio de
pesos. A medida que esos pesos entraron al suministro de dinero interno, ellos tendieron a
agravar la inflación. El banco estableció objetivos de inflación (20% de inflación en 1991 a
1993 declinando en pasos al 15% en 1999) pero no fue capaz de cumplirlos. De 1990 a 1997,
la inflación promedió 23.5%, casi igual que la de los ochenta. Los precios de las viviendas
subieron particularmente rápido, alimentando una burbuja.

Después de la crisis de Asia, la crisis de Colombia


En 1998, como consecuencia de la crisis de Asia, los flujos financieros se revirtieron,
saliendo de Colombia en lugar de entrar en ella, y el banco central se vio forzado a
devaluar en Septiembre de 1998. La economía entró en recesión. Ya corriendo déficits
presupuestarios significativos, el gobierno no tuvo espacio para levantar el gasto para
contrarrestar la recesión. Los precios de las viviendas empezaron a caer, muchos
propietarios dejaron de pagar hipotecas, y hubo una erupción de crisis de la banca. Como
los inversionistas perdieron confianza en el peso colombiano, el banco central se vio
forzado a una devaluación en Septiembre de 1999.

La inflación empezó a caer después de 1996 y solamente llegó a 9.2% en 1999 –en
buena parte debido a la declinación de los precios de las viviendas, una producción
debilitada, y el alza del desempleo. Después de la devaluación de Septiembre de 1999, el
banco cambió a un régimen flexible de tasa de cambio y cumplió sus objetivos de inflación,
llevando la inflación a 7.6% en 2000 y 2001.

En 1999, con el déficit fiscal en 5.2% del PIB y la economía contrayéndose a una tasa
anual de 4.2% (ver Anexos 3 y 6a), Colombia entró en un acuerdo con el FMI para asegurar
el acceso a financiamiento extranjero y estancar la crisis inmediata. El acuerdo pidió
reformar dos elementos de la Constitución de 1991: el sistema de transferencias de
ganancias requiriendo al gobierno central el financiamiento de programas sociales a
niveles locales, y el sistema de seguridad social. Para aquellos en el plan normal, la edad
de jubilación se aumentó y se redujeron las pensiones.

También bajo el programa del FMI, el presidente Andrés Pastrana (1998-2002) hizo
progresos reduciendo las transferencias del sector público a niveles locales. La ley 617,
aprobada el 2000, brindó un marco para ayudar a los gobiernos locales a controlar el gasto,
y una reforma constitucional el 2001 desvinculó las transferencias a las agencias locales de
las ganancias actuales hasta el 2009, mientras que varias reformas impositivas
incrementaron las ganancias del gobierno central. Estas reformas ahorraron en el orden de
un punto porcentual del PIB. El gobierno hizo progresos en fortalecer las finanzas de los
servicios de salud del Instituto de la Seguridad Social. El 2002 una iniciativa apoyada por
el FMI promovió ahorros adicionales en el sistema de pensiones; fortaleció la reforma del
mercado laboral; y redujo los impuestos de la planilla de sueldos que se habían empleado,
por ejemplo, para clases técnicas y actividades recreacionales.

Plan Colombia
En 1999 Pastrana propuso el Plan Colombia, pidiendo apoyo de la comunidad
internacional para combatir el narco-terrorismo, alentar la recuperación económica en
Colombia, fortalecer las instituciones democráticas y el respeto por los derechos humanos,
y brindar ayuda para los ciudadanos desplazados. Pastrana inició conversaciones de paz
con las FARC como parte de su programa. Al final, la mayor parte del financiamiento
externo vino de los Estados Unidos –algo de $4.5 billones de dólares desde el 2000 al 2005–
y el Plan Colombia fue esencialmente reducido a la guerra contra las drogas. Los recursos
de Estados Unidos se emplearon para fortalecer a los militares, la policía, y las cortes,
como también para la erradicación de la producción de drogas. Las tropas colombianas
aumentaron de 48000 en 1998 a 128000 el 2002, y las tropas fueron mejor entrenadas y
equipadas.

Las guerrillas emplearon las conversaciones para fortalecerse a sí mismas militar y


financieramente, y de acuerdo con algunos analistas no tenían incentivos reales para llegar
a un acuerdo. En cualquier caso, los ataques, secuestros y peleas entre los rebeldes y
paramilitares por el control de las áreas de plantaciones de coca socavaron las
negociaciones. En Febrero del 2002, después de que las FARC secuestraron una avioneta
comercial y secuestraron a un senador, Pastrana terminó el diálogo por la paz, y se declaró
a las FARC una organización terrorista por los Estados Unidos y la Unión Europea. Las
FARC aumentaron los ataques en contra de la infraestructura pero tuvieron que retirarse a
la selva al enfrentar ataques militares a gran escala.

Por la ley y el orden y el libre mercado


Alvaro Uribe, un miembro de la derecha del Partido Liberal que estudió en
Harvard y Oxford y cuyo padre fue asesinado por las FARC, se postuló para presidente el
2002. Prometió ley y orden y les dijo a los televidentes, “Yo seré el primer soldado de
Colombia.” El Economista lo describió como “un hombre con un destino, cuya auto
adjudicada misión es salvar a Colombia.” Los opositores lo acusaron de tener lazos con las
fuerzas paramilitares AUC, demandas que negó y que las investigaciones legales no
pudieron demostrar. Por el contrario, prometió respeto por los derechos humanos.

En el frente económico, Uribe prometió fortalecer la confianza de los inversionistas


administrando responsablemente la política macroeconómica, reduciendo el tamaño del
gobierno, y manteniendo un clima de negocios predecible. Uribe particularmente
prometió aumentar la inversión en infraestructura y educación.

Uribe probaría ser un aliado Americano, un partidario del Plan Colombia


financiado por los Estados Unidos en su forma reducida como una guerra contra las
drogas, y un contrapeso derechista a los izquierdistas en otras naciones andinas –
Venezuela, Ecuador, y Bolivia. “El Señor Uribe cree en el libre mercado y ha enganchado
la estrella de Colombia a la de los Estados Unidos.” El Economista notó cerca al final de su
segundo mandato como presidente. “Uribe inclusive respaldó la guerra en Irak.”

Uribe aseguró 50% del voto, ganando de ese modo en la primera ronda de las
elecciones, el primer presidente en hacerlo así desde que la Constitución de 1991 entró en
efecto. Las FARC dispararon unos cuantos tiros de mortero al palacio presidencial durante
su inauguración, y en cinco días declaró un “estado de conmoción,” como se lo permitía la
nueva Constitución, otorgándole algunos poderes adicionales por 90 días.

Controlando la violencia
Uribe aumentó el gasto militar al 5.2% del PIB, con los Estados Unidos brindando
$600 millones al año. Él cambió a una estrategia de ofensiva militar, forzando a las
guerrillas a retirarse a la selva y dividirse en células más pequeñas. Una reforma legal
aumentó el porcentaje de arrestos por homicidio de alrededor del 20% el 2002 al 45% el
2005.

Los resultados fueron impresionantes. El 2003 las fuerzas de seguridad ocuparon la


Comuna 13, un barrio de bajo ingreso en Medellín inundado de grupos criminales,
reduciendo los homicidios en esa ciudad de 3600 el 2002 a 755 el 2005. El bloque de las
FARC que operaba en Cundinamarca fue desmantelado el 2004, y los homicidios cayeron
de 1076 el 2002 a 421 el 2005. Para cuando el segundo periodo de Uribe se acercaba a su fin
el 2008, las FARC habían perdido el 60% de sus combatientes y el más pequeño ELN había
perdido el 30%. Los homicidios declinaron de 70 por cien mil habitantes el 2002 a 36 el
2008, los secuestros cayeron de 1678 a 197, y los ataques terroristas de 1645 a 347 (Anexos
14 y 15).

El gobierno negoció la paz con los paramilitares el 2005, y para Abril del 2006,
alrededor de 31000 combatientes habían dejado sus armas. El 2005, el Congreso aprobó la
Ley de Justicia y Paz, permitiendo a aquellos acusados de masacres u otras atrocidades
durante operaciones paramilitares cumplir una sentencia reducida de no más de ocho
años si confesaban y entregaban los bienes obtenidos ilegalmente. Los grupos de derechos
humanos, las víctimas de los paramilitares, y los partidos políticos de oposición
consideraron la ley demasiado indulgente, y la Tribunal constitucional introdujo penas
más duras. Aun así, el proceso de desmovilización paramilitar ayudado por la ley redujo
el número de masacres paramilitares de 115 el 2002 (con 680 víctimas) a 37 el 2006 (con 193
víctimas).
Uribe buscó erradicar el cultivo de coca y ayudar a los agricultores a encontrar
alternativas económicas. Datos de fotografías aéreas de las Naciones Unidas mostraron un
declive de 99000 hectáreas de plantación de coca el 2007 a 81000 hectáreas el 2008,
mientras que la producción bajó de 600 toneladas métricas a 430. Las Naciones Unidas
encontró que los esfuerzos del gobierno forzaron a los cocaleros a usar campos más
pequeños y dispersos, que a la vez eran difíciles de atender y producían menos; se resaltó
un aumento del 57% en la incautación de cocaína el 2008 comparada con el 2007 y un 35%
de incremento en el número de laboratorios destruidos. Sin embargo, hubo controversia
acerca de estos hallazgos. Los críticos dijeron que los cultivos de coca se volvieron más
intensivos y por lo tanto requerían menos área, mientras que las cantidades en aumento de
cocaína incautada mostraban el incremento de la producción.

Reforma fiscal
Un segundo proyecto central de Uribe era reducir el déficit fiscal. Cuando asumió
la presidencia el 2002, la deuda pública alcanzó su máximo de 49.5% del PIB y el déficit del
gobierno central era 4.8% del PIB (Anexos 6a y 6b). Uribe buscó mejorar estos números
incluso mientras expandía el gasto militar pero a menudo encontró oposición del
Congreso y la Tribunal constitucional.

El 2002, se aseguró la aprobación del congreso para tres importantes medidas para
aumentar los ingresos un impuesto sobre el patrimonio por única vez destinado a la
protección del gasto, una recarga al impuesto a las utilidades, y una extensión de la base
del impuesto al valor agregado, pero la Tribunal constitucional declaró inconstitucional
parte del aumento del impuesto al valor agregado. Su decreto que congelaba los salarios
de los trabajadores gubernamentales con ingresos sobre cierto umbral también fue
declarado inconstitucional.

Uribe luego puso un referéndum a votación para el 2003 que se proyectaba


ahorraría 0.7% del PIB ese año y 1.2% el 2004. Entre otras cosas, eliminaría especialmente
los programas generosos de pensiones, maestros, legisladores y personal militar. Sin
embargo, no dio resultados. Uribe entonces envió otro paquete de reforma tributaria al
Congreso, expandiendo más el impuesto al valor agregado y aumentando un impuesto a
las transacciones financiera, para un ahorro de 0.5% del PIB.

Uribe también obtuvo la aprobación del Congreso para una reforma de pensiones
en diciembre del 2002, alargando los periodos de contribución, elevando las tasas de
contribución, y acortando el periodo de transición al nuevo sistema, pero la Tribunal
constitucional anuló la reducción del periodo de transición. Uribe inició otra reforma de
pensiones en mayo del 2003, elevando las contribuciones de los maestros. Estas dos
reformas disminuyeron el valor presente neto de los déficits futuros acumulados (basados
en suposiciones actuariales y financieras) del 210% al 190% del PIB. Otra reforma, en junio
del 2005, eliminaba finalmente los programas de pensiones especiales, reduciendo el
déficit actuarial en otro 19% del PIB.
La Ley de Responsabilidad Fiscal del 2004 requería que todos los niveles del
gobierno justificaran el gasto dentro del contexto de un plan de sostenibilidad de la deuda
pública de 10 años e incorporaba medidas para mejorar la eficiencia de las empresas
públicas. El 2007, el Congreso aprobó otra reforma del sistema de transferencias a los
gobiernos departamentales y municipales, manteniendo su nivel de gasto apenas
constante todo el 2012. (Ver Anexo 6a).

Uribe logró ahorros adicionales reduciendo subsidios a la energía y tomó medidas


para hacer más eficiente a la compañía petrolera estatal. El Congreso autorizó que se
vendieran hasta un 20% de sus acciones a inversionistas privados, y un 10% se vendió
públicamente el 2007. Después de la venta una asamblea de accionistas aprobó las
medidas para organizar a la empresa sobre una base más comercial. Antes del 2002, la
inversión en exploración petrolera estaba entre $0.5 y $0.7 billones de dólares al año, pero
el 2008, la compañía pudo invertir más de $4 billones sin afectar el presupuesto del
gobierno.

Como medida adicional para mejorar las finanzas del gobierno, Uribe redujo la
inversión pública. Varios otros factores ayudaron a reducir el déficit, en especial una caída
en las tasas de interés y un aumento en los precios del petróleo, consiguientemente los
ingresos de la compañía petrolera estatal. Adicionalmente, las anteriores reformas de
Pastrana del sistema de transferencias del gobierno central a los gobiernos
departamentales y municipales tuvieron un efecto significativo. El 2004 estos gobiernos
locales mostraron excedentes.

El 2006, después de que el déficit del gobierno central cayera al 3.4% del PIB, y la
deuda pública al 36% del PIB, el FMI reportó que “la posición fiscal era inusualmente
fuerte” en Colombia. El 2008, el déficit del gobierno central cayó más hasta 2.6% del PIB, y
la deuda pública a 31.9% del PIB (Vea Anexos 6a y 6b.)

Educación
En su campaña del 2002, Uribe prometió inversión en educación. El gasto en
educación en Colombia era, de hecho, alto en comparación con otros países (Anexo 9). La
inscripción a primaria y secundaria aumentó del 82% del grupo de edad elegible el 2002 a
90% el 2008, mientras que la inscripción universitaria y a institutos técnicos aumentó del
24% al 30% (Anexo 11). La provisión de capacitación vocacional subió de 5 millones de
horas el 2002 a 16 millones de horas el 2008. Sin embargo, los indicadores de calidad de
educación no iban bien. El indicador de Educación y Recursos Humanos del Banco
Mundial, sin embargo, ponían a Colombia en el puesto 73 entre 132 países el 2008, detrás
de países como Chile, Brasil y Perú. Los puntajes del Programa para la Evaluación
Internacional de Estudiantes (PISA), una prueba comparativa para estudiantes de quince
años, ubicaba a Colombia en el puesto 53 entre 57 países en ciencias y matemáticas y 51
entre 56 países en lectura (vea Anexo 10).
Indicadores del “Doing Business”
Uribe dio un gran empujón para mejorar el clima de negocios. De acuerdo con el
Reporte Doing Business del Banco Mundial, el 2008 Colombia se convirtió en el líder de
América Latina en reformas orientadas al mercado y uno de los diez máximos
reformadores en el mundo. El ranking de hacer negocios de Colombia mejoró del puesto
79 de 181 países el 2007 al puesto 37 el 2010 (Anexo 12). Entre otras cosas, disminuyeron el
tiempo y costo para empezar un negocio, conseguir permisos de construcción, e importar
y exportar. En el registro de propiedad, Colombia era el 9no mejor del mundo. La reforma
al mercado laboral el 2002 permitió a las empresas extender las horas de trabajo sin pagar
horas extras, bajó la prima pagada por trabajos en feriados, redujo las indemnizaciones por
despido, y cortó varios costos de nómina sin salario. Otras medidas tomadas por Uribe
fueron vistas como modernizadoras del sector financiero. Pero, no era claro qué efectos
tuvieron esas mejoras en el crecimiento en el corto plazo. En algunos de los indicadores,
como la dificultad de despedir trabajadores o la incidencia impositiva de las ganancias
corporativas, Colombia aún quedaba detrás de sus vecinos de América Latina.

Libre comercio con los Estados Unidos


Uribe puso especial énfasis en promocionar el intercambio comercial con los
Estados Unidos. El más grande mercado de exportación para Colombia era, de lejos, los
Estados Unidos, con 37.5% de sus exportaciones totales; Venezuela era segundo, con
menos de la mitad de esa cantidad. (Vea Anexo 8) El 2002 el Congreso de Estados Unidos
aprobó la ley de Promoción al Comercio Andino y Erradicación de Droga, dándole
temporalmente a Colombia, Bolivia, Ecuador, y Perú acceso libre de impuestos a los
mercados estadounidenses en un amplio rango de productos de exportación a fin de
brindar alternativas económicas al tráfico de drogas, pero Uribe quería un Acuerdo de
Libre Comercio (FTA) permanente con los Estados Unidos. Él creía que un acuerdo
permanente, asegurando acceso a largo plazo a los mercados estadounidenses, fortalecería
la inversión en Colombia aún más. El déficit de cuenta corriente de Colombia empeoró
rápidamente en los últimos años, aunque hubo un incremento rápido en las exportaciones.
Por otro lado, Uribe pensaba que el FTA podría aumentar el nivel actual de inversión
extranjera directa aún más. Desde que Uribe asumió el cargo los flujos entrantes FDI fue
de menos de dos billones de dólares por año a cerca de $10 billones por año desde el 2006
al 2008 (ver Anexo 5).

Uribe y el Presidente de Estados Unidos George W. Bush firmaron el FTA el 22 de


noviembre de 2006, y el Congreso de Colombia lo aprobó el 2007, pero en los Estados
Unidos los Demócratas en el Congreso se opusieron, manifestando reservas sobre la
protección de los derechos laborales en Colombia. De acuerdo con Human Rights Watch,
más de 400 sindicalistas fueron asesinados durante los primeros seis años de la
administración de Uribe, aparentemente en parte por grupos paramilitares de derecha.
Durante su campaña, Obama sugirió que él podría oponerse a los tratados de libre
comercio, pero bajó el tono una vez que asumió el cargo, se reunió con Uribe sobre el FTA
el 2009, y le pidió al representante de comercio de los Estados Unidos que intente resolver
los asuntos más relevantes. Los Demócratas del Congreso estaban supuestamente
dispuestos a considerar el tratado a pesar de las preocupaciones.

El incremento de la seguridad en los más grandes centros económicos mejoró la


administración fiscal, bajaron la inflación y mejoraron la confianza del inversionista y el
consumidor. El crecimiento de Colombia promedió 4.9% del 2002 al 2008 y alcanzó 7.5% el
2007, su mejor marca en 30 años. La inversión extranjera directa llegó a $8.4 billones, y las
exportaciones subieron a más de $8 billones.

El Sector del Petróleo y el Gas


En la última década Colombia empezó a beneficiarse también de un aumento en la
inversión en la exploración y producción de petróleo y gas. La producción de crudo, por
ejemplo, subió de 531,000 a casi 800,000 barriles por día entre el 2007 y el 2010. Además,
las reservas de petróleo casi se duplicaron en el mismo periodo, yendo de 1.3 a 2.8 billones
de barriles (vea Anexo 4b).

Armando Zamora, Director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, estimó que


entre el 2005 y el 2009 Colombia recibió más de $10 billones en inversiones en el sector.
Parte del éxito, argumentó, se debió al hecho de que los gobiernos colombianos facilitaron
los estudios geológicos del país gratis, a que existe estabilidad institucional, mejoras en la
seguridad, y estabilidad política. Javier Gutiérrez, Gerente de Ecopetrol, estaba optimista
que la parcialmente privatizada compañía petrolera nacional crecería en 12 por ciento por
año y se esperaba que produzca un millón de barriles de petróleo por año el 2015 (la mitad
de los Petrobras producía el 2010). Sólo Ecopetrol esperaba invertir casi $60 billones de
dólares entre el 2010 y el 2015. Otro factor de éxito en la industria es que la licitación de la
exploración de gas y petróleo estaba abierta a compañías extranjeras y pequeñas, con
contratos para compartir el riesgo de exploración con el gobierno. Finalmente, el petróleo
era bastante accesible y era relativamente barato de extraer. Ronald Pantin, Gerente de
Pacific Rubiales, explicó que antes del 2000 era muy difícil hacer exploración en Colombia
debido al crimen y la falta de infraestructura. El 2010 su compañía invertía cerca de un
billón de dólares por año y lograba producir petróleo a $7 por barril en sociedad con
Ecopetrol. Añadiendo el transporte, impuestos, y otros costos Pantin calculó que las
compañías serían exitosas mientras el petróleo estuviese sobre $50 por barril.

HSBC y CIVETS
Contribuyendo a la reciente suerte de Colombia, en Abril de 2010 Michael
Geoghegan, Gerente de HSBC, dio un discurso en el cual reconoció que después del éxito
del BRIC (Brasil, Rusia, India, y China) como categoría de inversión, “en ésta década
venidera, surgirá un nuevo grupo de mercados emergentes muy dinámicos,” y resaltó que
“Personalmente me gusta CIVETS (Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía y Sud
África).” Para él, “Estos son los nuevos BRICS…Cada uno tiene una población grande,
joven y en crecimiento. Cada uno tiene una economía diversa y dinámica. Y cada uno, en
términos relativos, es políticamente estable. Cada uno tiene un futuro muy brillante.”

El camino por recorrer


A pesar de los recientes éxitos del país, la estrategia de comercio de Uribe no fue
exitosa en diversificar las exportaciones o exportar a nuevos socios comerciales. Los
artículos tradicionales de exportación –carbón, café, y petróleo- aún comprendían el 52%
de las exportaciones tradicionales colombianas, casi exactamente el mismo porcentaje
como en el 2000 (Anexo 7). Las exportaciones manufacturadas eran sólo el 21% del total y
la manufactura como un todo representaba sólo el 14.7% del PIB (Anexo 2). Así, la
industria colombiana estaba aún estancada en un tipo de intermedio, detrás de Brasil o
Chile pero por delante de muchos países más pobres de América Latina.

Cuando todo estuvo dicho y hecho, parecía probable que el congreso de los
Estados Unidos aprobaría el FTA, tal vez el 2010, ¿pero qué tan lejos en realidad iría para
ayudar a Colombia a diversificar su economía? Colombia ya tenía acceso al mercado
estadounidense para un amplio rango de productos con la Ley de Promoción del
Comercio Andino y Erradicación de Droga, el cual, a pesar de ser temporal, se pensó casi
con certeza en extenderlo. E incluso sin acuerdos de comercio especiales, había barreras de
comercio relativamente bajas a los mercados estadounidenses para manufacturas –y hubo
por algún tiempo. El FTA brindaría una mayor seguridad a largo plazo para las
exportaciones de Colombia a los Estados Unidos, ¿pero cuánta diferencia haría realmente?

Fuera del FTA, Colombia no tenía muchas opciones. Tenía pocos acuerdos
comerciales comparados con países como México y Chile –tenía un acuerdo vigente con
México (en efecto desde 1995), acuerdos sólo firmados con Chile, los Estados Unidos,
Honduras, El Salvador, Guatemala, Canadá, y la Asociación Europea de Libre Comercio
(un grupo de países europeos pequeños), y uno en proceso de negociación con la Unión
Europea.

La inversión pública era también una prioridad debido a que representó un


obstáculo mayor para el crecimiento de Colombia durante el siglo XX. Rudolf Hommes,
un ex ministro de finanzas, argumentó que para sostener el crecimiento económico a largo
plazo, el gobierno debería gastar el 2% del PIB en caminos, pero sólo había gastado 0.7%
del PIB el 2007 y 0.9% del PIB el 2008.

De modo que Juan Manuel Santos tenía mucho que pensar. Si Colombia alcanzaría
alguna vez a los otros países latinos, mucho menos estar por delante de China e India,
Santos necesitaría definir una estrategia efectiva, para diferenciar a Colombia de sus
vecinos latinos o enfocarse en las ventajas competitivas de Colombia. Además, ahora la
presión estaba en Santos puesto que los inversionistas internacionales empezaron a mirar
a CIVETS. ¿Santos haría que Colombia cumpliera con las expectativas de HSBC?
¿Colombia pertenecía a CIVETS?
Exhibit 1 Map of the Republic of Colombia Exhibit 2 Gross Domestic Product by Sector (as a % of GDP)

2000 2005 2006 2007 2008


Agriculture 9.6 8.8 8.6 8.2 7.9
Mining 6.5 6.6 7.1 6.4 7.9
Manufacturing 14.5 15.6 15.9 16.2 14.7
Electricity, gas and water 3.1 3.3 3.1 3.1 3.1
Construction 3.7 5.8 6.7 6.9 7.8
Services 55.4 52.0 51.2 51.0 50.4

Sources: Adapted from Colombia National Institute of Statistics (DANE), http://www.dane.gov.co,


accessed August 20, 2009.

Source: Courtesy of the University of Texas Libraries, The University


of Texas at Austin.

Exhibit 3 Colombia’s Gross Domestic Product and Its Components

1980 1990 1995 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010*
Population in millions 27.5 33.9 37.1 40.4 41.1 41.7 42.4 43.0 43.7 44.4 45.0 45.7 46.3 46.9
Nominal GDP (US$ bn) 33.4 47.8 104.4 94.1 92.9 93.0 91.7 113.8 144.6 162.5 207.8 243.4 230.7 270.4
GDP per head ($ at PPP) 2,127.7 4,413.4 5,284.9 5,484.6 5,658.0 5,838.6 6,144.4 6,623.4 7,105.0 7,729.9 8,427.2 8,691.5 8,700.0 8,920.0
Real GDP (in Pesos of 2000) 111,904 149,865 187,210 196,374 200,657 205,591 215,074 225,104 237,982 254,506 273,710 280,369 281,367 288,413
% change in real GDP per year n.a. 1.1 5.2 3.1 2.2 2.5 4.6 4.7 5.7 6.9 7.5 2.4 0.4 2.5
GDP Components (% of GDP)
Private consumption 70 64 71 67 68 69 68 66 65 63 63 62 62 61
Government consumption 10 12 13 19 19 19 18 18 17 17 17 16 17 17
Gross fixed investment 17 19 28 16 17 17 19 20 22 24 24 25 24 25
Stockbuilding 2 1 3 1 1 1 1 1 1 1 1 1 0 0
Exports of G&S 16 19 12 17 16 16 17 17 17 18 17 18 16 17
Imports of G&S 16 16 20 19 21 21 22 21 21 22 21 22 20 19
Gross Domestic Savings 20 24 23 15 13 13 14 17 19 21 21 22 21 23

*Forecast

Source: Compiled with data from Economist Intelligence Unit, Country Data, available at www.eiu.com accessed July 31, 2010.
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Exhibit 4a Money, Prices, and Productivity, Colombia 2000-2010

2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010
Exchange rates
Exchange rate LCU:US$ (av) 2087.9 2299.9 2504.7 2877.5 2628.4 2321.1 2358.6 2077.8 1965.1 2157.6 1976.9
Real exchange rate (CPI-based, 1997=100) 78.0 75.7 74.4 66.3 72.4 82.4 81.0 90.5 94.1 88.7 100.5
Real exchange rate (PPI-based, 1997=100) 81.2 82.1 80.1 69.8 74.2 82.0 80.2 85.5 87.4 85.6 96.6
Real exchange rate (ULC-based, 1997=100) 83.3 76.9 75.1 64.9 69.9 79.0 77.3 84.7 89.4 89.0 99.5
Interest rates
Lending interest rate (%) 18.8 20.7 16.3 15.2 15.1 14.6 12.9 15.4 17.2 13 10.8
Deposit interest rate (%) 12.2 12.4 8.9 7.8 7.8 7 6.3 8 9.7 6.2 4.4
Money market interest rate (%) 10.9 10.4 6.1 6.9 7 6.2 6.5 8.7 9.7 5.6 4.1
Financial indicators
Stockmarket index 806.3 1070.9 1608.7 2333.7 4345.8 9513.3 11161.1 10694.2 7560.7 11602.1 13283.2
Inflation and wages
Consumer prices (% change pa; av) 9.2 8 6.4 7.1 5.9 5.1 4.3 5.5 7 4.2 2.6
Avg. nominal wage index (pesos, 2005=100) 71.3 77.6 83.4 88.2 94.7 100 109.3 118.1 125 130.2 134.9
Avg. nominal wages (% change pa) 9.2 8.9 7.4 5.7 7.4 5.6 9.3 8 5.8 4.2 3.6
Avg. real wages (% change pa) 0 0.9 1 -1.3 1.4 0.5 4.8 2.4 -1.1 0 0.9
Labour costs per hour 1.6 1.6 1.6 1.5 1.7 2.1 2.2 2.7 3 2.9 3.3
Unit labour cost index (US$, 2005=100) 92.4 86.2 83.6 76.9 86.3 100 100.7 117.4 132 131.8 147.3
Productivity and Capacity Indicators
Labour productivity growth (%) 2.3 6 1.7 0 4.7 3.3 7.9 6.2 0.5 -5 1.2
Total factor productivity growth (%) 2.3 4 2.6 1.4 3.4 3.2 5.2 5.6 0.3 -3.2 2.1
Notes: 2010* is a forecast. To calculate the real exchange rate, the Economist Intelligence Unit uses the following formula: a trade-weighted exchange rate in dollars per Colombian peso * price index in
Colombia/ price index in other countries. The price indices used vary between an index of unit labor costs (ULC) and consumer (CPI) and producer (PPI) price indices.
Source: Adapted from Economist Intelligence Unit, Country Data, www.eiu.com, accessed August 20, 2009. Data for 2010 are estimates based on information available at the end of July 2010.

Exhibit 4b Industrial and Oil Production Indicators in Colombia, 2000-2010

2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010*
Industrial production (2005=100; av) 87.40 88.53 88.52 90.58 96.20 100.00 110.97 122.85 119.38 112.20 114.80
Industrial production (% change pa) 9.70 1.23 -0.01 2.33 6.21 3.95 10.97 10.71 -2.82 -6.00 2.30
Petroleum production (thousand b/d) 687.30 604.45 578.47 540.10 528.26 526.11 529.37 531.30 588.08 670.30 777.60
Petroleum reserves (barrels) 1,971.90 1,842.30 1,631.70 1,542.50 1,477.70 1,453.30 1,512.00 1,358.00 1,668.00 2,500.00 2,816.20
*Forecast
Source: Adapted from Economist Intelligence Unit, Country Data, www.eiu.com, accessed August 20, 2009. Data for 2010 are estimates based on information available at the end of July 2010.
710-012 -15-

Exhibit 5 Colombia’s Balance of Payments, 2000-2009 (US$ millions)

2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009
Current account 795 -1,077 -1,297 -979 -910 -1,886 -2,989 -5,977 -6,901 -5,033
Balance of Trade 2,670 600 306 556 1,346 1,595 322 -596 971 2,546
Goods: exports 13,760 12,869 12,384 13,813 17,224 21,730 25,181 30,577 38,534 34,026
Goods: imports -11,090 -12,269 -12,078 -13,258 -15,878 -20,134 -24,859 -31,173 -37,563 -31,480
Services, net -1,259 -1,412 -1,435 -1,439 -1,680 -2,102 -2,119 -2,607 -3,051 -2,694
-
Income, net -2,289 -2,619 -2,874 -3,404 -4,301 -5,461 -5,935 -8,002 10,333 -9,503
Current transfers, net 1,673 2,354 2,706 3,309 3,724 4,082 4,743 5,228 5,512 4,619

Financial account -795 1,077 1,297 979 910 1,886 2,989 5,977 6,901 5,033
Direct investment, net 2,111 2,526 1,277 783 2,873 5,590 5,558 8,136 8,342 4,236
Direct investment abroad -325 -16 -857 -938 -142 -4,662 -1,098 -913 -2,254 -3,025
Foreign Direct investment (FDI) in
Colombia 2,436 2,542 2,134 1,720 3,016 10,252 6,656 9,049 10,596 7,260
Portfolio investment, net 280 -10 1,098 -1,624 -259 -1,742 -2,431 891 -1,007 1,867
Portfolio investment, assets -1,173 -3,460 2,030 -1,753 -1,565 -1,689 -3,333 -993 188 -2,802
Portfolio investment, liabilities 1,453 3,449 -933 130 1,306 -53 902 1,884 -1,195 4,668
Other investments (incl. bank accounts) -2,231 48 -973 1,585 703 -555 -227 1,294 2,088 476
Financial derivatives, net -125 -133 -111 -101 -190 -62 -9 0 0 0
Net errors and omissions 16 -151 131 139 246 378 120 344 49 -105
Change in reserve assets -846 -1,202 -124 197 -2,463 -1,724 -23 -4,688 -2,571 -1,441

Memorandum items
Current Account to GDP 0.8% -1.2% -1.4% -1.1% -0.8% -1.3% -1.8% -2.9% -2.8% -2.2%
FDI as a % of GDP 2.6% 2.7% 2.3% 1.9% 2.7% 7.1% 4.1% 4.4% 4.4% 3.1%
Total reserve assets 9,005 10,245 10,845 10,920 13,537 14,955 15,437 20,952 23,670 24,991

Source: Adapted from the International Monetary Fund, International Financial Statistics, available at www.imf.org, accessed on July 31, 2010.

Notes: *(-) change in international reserves implies an accumulation of foreign exchange.

**Changes in total reserve assets may not match the annual changes in reserve assets because of changes in the valuation of gold and other foreign assets.
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Exhibit 6a Government Budget, Colombia, 2001-2010 (as a % of GDP)

2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010
Revenues 29.6 29.7 30.7 25.9 26.1 27.3 27.1 26.6 27.0 24.7
Tax revenue 19.2 19.2 19.5 14.6 14.9 19.3 19.3 19.3 18.9 18.4
Nontax revenue 10.4 10.4 11.3 11.3 11.1 8.1 7.8 7.3 8.1 6.3
Financial income 1.3 0.9 1.1 1.3 1.3 1.2 1.4 1.3 1.6 1.3
Operating surplus of public enterprises 4.2 4.0 4.6 2.9 3.3 3.6 3.2 0.4 0.2 0.1
Of which: Ecopetrol: 2.5 2.3 2.9 2.9 3.1 3.4 3.0 0.0 0.0 0.0
Other 4.8 5.4 5.6 7.1 6.6 3.3 3.2 5.6 6.4 4.9
Total Expenditures 33.3 33.8 33.6 26.9 26.2 28.2 28.2 26.5 29.7 28.2
Current Expenditure 24.9 25.5 25.2 22.1 21.2 22.6 21.8 21.5 23.5 22.5
Personnel 7.5 7.5 7.4 5.9 5.7 5.8 5.6 5.6 5.9 5.7
Goods and services 3.5 3.4 3.3 3.8 3.6 3.6 3.6 3.4 3.4 3.4
Interests 5.0 4.5 4.9 4.1 3.4 3.9 4 3.5 3.3 3.5
Transfers and social security 6.5 6.7 6.9 5.9 5.3 6.4 6.4 7.5 9.3 8.5
Other 2.4 3.4 2.7 2.4 3.2 2.9 2.2 1.5 1.7 1.5
Capital expenditure 8.3 8.1 8.5 4.8 5 5.5 6.4 5.1 6.2 5.8
Net lending 0.1 0.1 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 n.a. n.a. n.a.

Statistical Discrepancy 0.2 -0.1 -0.3 -0.3 0.1 -0.2 0.2 -0.3 0.0 0.0

Public Sector Balance without financial incomea -3.5 -4.2 -3.2 -1.3 0.0 -1.1 -0.9 -0.3 -2.7 -3.5
Fin. income (central bank + bank bailout fund) 0.3 0.5 0.5 0.2 0.0 0.4 0.2 0.2 -0.1 0.0
Combined Public Sector Balance -3.2 -3.7 -2.7 -1.1 0.0 -0.7 -0.7 -0.1 -2.8 -3.5

Source: Adapted from International Monetary Fund, Country Reports, available at www.imfstatistics.org, accessed July 31, 2010.

a Includes the Central Government Balance, the Oil Savings Fund, the State Owned Enterprises and Local Government’s Balance.
b Fogafin is the national fund to guarantee bank de
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Exhibit 6b Total Public Debt as a % of GDP, Colombia, 1996- Exhibit 7 Colombia’s Main Exports by Value
2010
60 Product 2000 2005 2010
50 Oil 36.4% 26.7% 39.5%
40
Coal 6.8% 12.5% 15.8%
30
20 Chemicals 10.2% 8.2% 6.8%
10 Textiles 5.6% 5.5% 2.3%
0 Coffee 8.1% 7.1% 4.3%
Alimentos 5.1% 5.4% 4.2%
Gold, emeralds, precious stones 1.7% 4.6% n.a
domestic external Machinery 2.3% 2.7% 1.74%
Flowers 4.4% 4.4% n.a
Bananas 3.7% 2.4% n.a.
Source: Adapted from International Monetary Fund, Country Reports,
www.imfstatistics.org, accessed July 31, 2010. Sources: Adapted from Colombia National Institute of Statistics (DANE),
http://www.dane.gov.co, accessed August 20, 2009.

Exhibit 8 Main Destination of Colombia’s Exports Exhibit 9 Education Expenditures per Student (% GDP per capita),
2007
Share of Total Exports Share of Total
(2010) Exports (2008) Primary Secondary Tertiary
United States 42.6% 37.5%
Cuba 37.3 44.2 51.4
Venezuela 4.0% 16.3%
United States 20.7 23.1 23.4
Ecuador 4.1% 4.0%
Colombia 19.2 18.0 24.2
Chile n.a. 2.3%
Brazil 15.4 13.2 35.1
Peru 2.8% 2.3%
Mexico 15.2 16.4 41.8
Brazil n.a. 1.8%
Argentina 12.0 19.6 16.0
Germany 0.7% 1.7%
Chile 12.0 13.2 11.6
Mexico 1.7% 1.6%
Peru 6.5 8.6 8.8
Belgium 1.0% 1.2%
Latin America & Caribbean 12.0 13.2 26.0
China n.a. 1.1%
High income 18.9 23.1 25.4
Sources: Adapted from Colombia. National Institute of Statistics (DANE),
Source: Compiled with data from World Development Indicators database, World Bank,
http://www.dane.gov.co, accessed July 22, 2010.
www.worldbank.org/data, accessed August 22, 2009.
710-012 Colombia: Strong Fundamentals, Global Risk

Exhibit 10 Scores of the Program for International Student


Assessment (PISA) Comparative Test for 15-Year-Old

Science Math
Japan 531 523
Korea 522 547
China 529 542
Chile 443 411
Mexico 413 406
Argentina 397 381
Colombia 396 370
Brazil 394 370
Tunisia 389 365
Qatar 343 318
Kyrgyzstan 309 311
OECD average 500 498

Source: Adapted from Organization for Economic Co-operation and


Development, PISA 2006 Science Competencies for Tomorrow’s
World, 2007 available at http://www.oecd.org, accessed
August 19, 2009.

Exhibit 11 Enrollment Rates in Selected Countries, 2008

School School School


enrollment, enrollment, enrollment,
primary secondary tertiary
(% net) (% net) (% gross)
Argentina 99 79 65
Malaysia 100 69 29
Spain 100 94 66
Mexico 98 68 25
Peru 97 70 33
Brazil 94 79 25
Europe & Central Asia 92 n.a. 52
Turkey 92 68 32
Colombia 93 63 30
South Africa 88 70 n.a.
Middle income 88 n.a. 21
Latin America & Caribbean 94 70 31

Source: Compiled with data from World Bank, World Development Indicator, 2008
available at www.worldbank.org/data, accessed August 22, 2009.

18
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Exhibit 12 Social and Business Climate Indicators in Selected Countries, 2010

United
Colombia Argentina Brazil Chile China France India Malaysia Mexico Peru Spain States
GDP per capita (US $ PPP, 2009) 8,870 14,559 10,427 14,331 6,675 34,689 3,248 13,981 14,337 8,647 32,545 46,436
Population (millions) 46 40 193 17 1,338 65 1,183 28 108 29 46 309
a
Gini Coefficient 58 50 56 52 42 n.a. 37 38 48 52 n.a. n.a.
Human Development Index (Rank) 80 46 70 40 94 11 132 63 51 79 16 15
Doing Business Indicators
Ease of Doing Business Rank 37 118 129 49 89 31 133 23 51 56 62 4
Starting a business (# procedures) 9 15 16 9 14 5 13 9 8 9 10 6
Construction permit (num. of days) 51 338 411 155 336 137 195 261 138 205 233 40
Difficulty of hiring index (0-100) 11 44 78 33 11 67 0 0 33 44 78 0
Firing costs (weeks of salary) 59 95 46 52 91 32 56 75 52 17 56 0
Profit tax (%) 17.7 2.9 21.3 17.9 6.3 8.2 25.1 16.5 22.9 12.1 21.2 27.9
Bankruptcy recovery rate (cents on the
dollar) 52.8 29.8 17.1 21.3 35.3 44.7 15.1 38.6 64.2 25.4 73.2 76.7

Source: Compiled with data from the World Development Indicators Database, www.worldbank.org/data; the United Nations Development Programme statistics available at http://hdr.undp.org; and,
the Doing Business Report 2010, http://www.doingbusiness.org; sites accessed on July 22, 2010.

a Gini measured in 2005 for: Argentina, Brazil, China, India, Peru; 2006 for Colombia, Chile, Mexico and Peru; and 2004 for Malaysia and Thailand.

Exhibit 13 Colombia’s Progress in the Doing Business Indicators, 2004-2010

Dealing with Construction


Starting a Business Permits Paying Taxes
Cost %
No. Time Income per Procedures No. Time Total tax rate
Procedures (days) capita (number) Time (days) Payments (hours) (% profit)
2004 19 60 28.7 .. .. ..
2005 11 42 26.3 .. .. ..
2006 11 42 25.3 14 116 69 456 82.1
2007 13 44 19.8 14 116 69 456 82.3
2008 11 42 19.3 14 116 69 268 82.6
2009 9 36 14.1 13 84 31 256 78.4
2010 9 20 12.8 11 51 20 208 78.7

Source: Adapted from Doing Business Report 2009, available at http://www.doingbusiness.org, accessed August 21, 2009.
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Exhibit 14 Crime Statistics in Colombia, 2002-2009

Number of Number of Hectares of


Extorsive Number of Homicides Number of Massacre Highway Bank Hectares of illicit crops Terrorist
Kidnappings Homicides per 100,000a Massacres Victims Robberies Robberies illicit crops (UN) a attacks
2002 1,678 28,837 69.8 115 680 1436 257 102,071 102,071 1645
2003 1,257 23,523 56.2 94 504 1575 177 86,340 86,340 1257
2004 759 20,210 47.7 46 263 945 99 80,350 80,000 724
2005 377 18,111 42.2 48 252 716 91 n.a. 86,000 612
2006 290 17,479 40.3 37 193 674 92 77,870 78,000 646
2007 230 17,198 39.2 26 128 571 70 n.a. 99,000 387
2008 197 16,140 36.3 37 169 680 123 n.a. 81,000 484
2009 160 15,817 35.2 29 147 603 83 n.a. 68,000 486

Source: Compiled with data from Ministry of Defense,


a Data for 2002 and 2003 comes from the Ministry of Defense, http://www.mindefensa.gov.co/index.php?page=457, accessed August 20, 2009. Data from 2004 to 2009 from United Nations Office of Drug
and Crime - Colombia Coca Cultivation Survey – available at http://www.unodc.org/documents/wdr/WDR_2010/World_Drug_Report_2010_lo-res.pdf, accessed on July 22, 2010

Exhibit 15 Index of Crime Incidence in Selected Countries, 2008

United
Argentina Brazil Chile China Colombia India Malaysia Mexico South Africa States Venezuela
Organized Crime (incidence) 4.6 4.07 6.15 4.86 3.33 5.18 5.16 3.48 3.57 5.17 3.57
Common crime (incidence) 3.66 3.09 4.44 5.06 3.26 5.17 4.64 2.97 1.79 4.45 2.46

Source: Compiled with data from The Global Competitiveness Report 2008-2009, available at http://gcr.weforum.org/gcr/, accessed August 25, 2009.

Note: The index goes from 1 to 7, where 1 means that crime imposes significant costs on business and 7 means crime does not imposes significant cos

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