Centro de Estudios Holísticos
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Formación Biodescodificación y Transgeneracional
Proyecto Sentido y el parto
Los estudios científicos de la gestación, el nacimiento y la infancia durante una parte del siglo
XX afirmaban que los bebés carecen de sentidos físicos y de mente.
Aunque parecían sentir dolor, se atribuía a un acto reflejo, no a una experiencia personal.
También se decía que los neonatos no reconocen a sus progenitores como padres, sino solo
como objetos en un mundo lleno de objetos. Con estos conocimientos se elaboraron
protocolos de atención durante la gestación y el parto, sin prestar atención a las malas
experiencias que podía tener el bebé antes o después de nacer.
Aunque ya está sobradamente demostrado que esto no es así, durante una generación, como
mínimo, muchos recién nacidos experimentaron estos protocolos.
Un ejemplo es la palmada en las nalgas para estimular la respiración del recién nacido, lo que
genera temor y dolor inmediato y, además, impide una primera inspiración profunda. Este
impacto emocional puede ser vivido como «si respiro, me lastiman», «si respiro, puedo morir»,
«voy a contener la respiración para que no me pase nada».
Parto normal
La influencia que tenga un nacimiento “normal” sobre sus relaciones dependerá del significado
que se le dé a “normal”: Si su nacimiento en verdad fue fácil, relativamente rápido y más que
nada agradable, será fácil de tratar y le gusta la gente; hay poco dramatismo y lucha en sus
relaciones; es una persona relajada; puede cuidarse a sí mismo, sabe estar solo; se siente
querido y amado, cerca de su madre y cómodo en las relaciones íntimas.
Puede ser que ocasionalmente piense que, como es “normal”, no es nada en especial; cree ser
uno del montón; un hijo de vecino; siente miedo a ser diferente; teme sobresalir; es un
conformista sin remedio; encuentra la vida común y corriente, sin chiste.
Constantemente se repiten en cualquier circunstancia: yo no importo, no soy nada especial, mi
vida es rutinaria, la gente no se da cuenta que existo, soy común y corriente, soy aburrido.
Perciben sus relaciones como rutinarias, normales, sin ningún toque especial y sienten que su
pareja es más importante que ellos mismos.
Consideran que todo el mundo es “normal” como ellos y que las cosas que hacen son
“normales” y cuando los demás reclaman algo sobre sus actos se sienten incomprendidos y
raros en el mundo.
Parto prematuro
Si un parto es prematuro y el bebé está un tiempo en la incubadora, vive un conflicto de
separación doble: una sensación de separación y soledad con temor al contacto. Estas
personas pueden sentirse muy vulnerables, observadas, juzgadas, insignificantes.
Vuelta de cordón al cuello
Cuando un bebé nace con vuelta de cordón umbilical, hay un proceso inconsciente que se
inscribe en una historia familiar: puede tratarse de memorias de ahogos o de ahorcamientos.
En la vida adulta pueden ser personas muy susceptibles a la sensación de asfixia y vivir la
intimidad como algo peligroso. Se sienten «asfixiadas» por las relaciones.
Partos tardíos o prolongados
Las personas nacidas en partos tardíos o prolongados pueden sentirse lentas, o incluso ser
perezosas. Creen que no pueden conseguir lo que quieren cuando lo desean. Tienen la
sensación de que pueden lastimar a los demás y de que la vida es dura y difícil.
Si, además, el parto es inducido, pueden tener dificultades para empezar las cosas y para
orientarse en el tiempo en general. Se sienten indefensos y esperan recibir ayuda. Tienen
dificultad para iniciar proyectos: generalmente son impulsados y luego se resienten de ello.
También tienen la sensación de que los demás imponen las reglas y se sienten atrapados en las
relaciones.
Fórceps
Un parto con fórceps puede estructurar una dificultad para realizar cambios en la vida sin
ayuda externa. Estas personas temen el dolor, el contacto físico y tienen la sensación de no ser
suficientemente buenas: creen que, no importa cuánto hagan, nunca es suficiente.
Sienten que la cabeza y el corazón están separados y están desconectadas de sus emociones.
Pueden ser muy mentales.
Cesárea
Una cesárea se puede experimentar como una interrupción, con la sensación de que se ha sido
extraído del propio medio o desviado de la dirección original de la propia vida. Quienes así
nacen suelen ser testarudos, tener cambios de dirección, de parecer, y ser indirectos en la
comunicación, contradictorios, con dificultad para tomar decisiones. Necesitan contacto.
Cesárea de emergencia
El bebé no comprende, se ha interrumpido su proceso, algo ha surgido y el bebé queda
imposibilitado para completar su proceso.
Esto dará como resultado, personas que inician proyectos y se detienen de golpe.... ¿para qué
seguir?, si tal vez ocurra algo urgente que me distraiga de mi plan inicial.
Nacimiento prematuro
Expresa la necesidad de nacer “ya”. Puede ser motivado por emociones de la madre, una
madre con miedo, una madre ausente emocionalmente o por enfermedad de la madre
presentada en el embarazo.
La madre está asustada por algo razón y eso ocasiona que el bebé reciba la orden de venir ya,
de no demorarse, es como una orden de "o naces ya o llegarás tarde".
Las personas nacidas prematuramente suelen presentar inquietud por la puntualidad, miedo a
llegar tarde, ansiedad, miedo a hacer esperar a los demás. Impresión de fragilidad, debilidad y
vulnerabilidad (que pueden ocultar con una personalidad de seguridad y fuerza). Le importa
mucho lo que opinen los demás.
Cesárea programada
Él bebe no se considera listo para salir, no se decide a nacer y es entonces cuando el médico
decide "sacarlo forzosamente", arrancarlo de su lugar seguro con el pretexto de que "el bebé
ya está listo". Fatal error, porque esto sólo trae consigo que la persona se sienta totalmente
impotente ante la vida, se sienta un perdedor, alguien que no es capaz de decidir ni planear.
Dificultad a la hora de terminar las cosas o de llegar hasta el final de algunas. Necesidad de
ayuda externa, a veces divina, como un milagro que salva en el último instante. Puede
ocasionar también miedo a la luz, a los objetos cortantes y culpabilidad por ser el causante de
“las heridas” de su madre.
Nacimiento mientras la madre esta inconsciente
Si la anestesia tiene una dosis elevada, él bebe llega dormido. Son personas que de repente
ponen en marcha una acción y de repente hay como una especie de cansancio y se ponen a
dormir.
Mantienen una a evadirse y a desconectarse de las emociones y los sufrimientos, bien
espontáneamente o bien por medio de drogas. No consigue arreglar los problemas por él
mismo. Si la madre muriera, al hijo le quedaría una culpabilidad que le acompañaría toda la
vida, la felicidad le estaría prohibida por haber matado a la madre.
Nacimiento de pies
Una persona que ha nacido en estas condiciones puede tener miedo a ir hacia delante en la
vida. Asume que “la vida es una lucha” y él no es capaz de hacer bien las cosas. Sensación de
ser inoportuno y culpa por las heridas/dolor causadas a la madre.
De nalgas
Un parto pelviano o de nalgas puede estructurar un miedo a estar equivocado, a no finalizar
los proyectos. Estas personas a menudo no saben qué dirección tomar y se involucran en
situaciones de las que después luchan por salir.
Transversal
Un parto transverso puede configurar situaciones frecuentes de confusión, de ir en la dirección
equivocada: elección de parejas o profesiones equivocadas, tendencia a ir en el sentido
contrario, a oponerse a todo para sentirse más seguro, etcétera.
Parto bloqueado.
Un caso bastante común, el embarazo va muy bien, se inicia el trabajo de parto normal, pero
se alarga demasiado, el parto se bloquea hay sufrimiento fetal y se practica una cesárea de
urgencia.
Son personas que desarrollan bien sus proyectos pero siempre encuentran dificultades para
concluirlos. Siempre ocurre algo que les impide concluir con éxito lo que emprenden. La frase
clave es si concluyo me muero, porque si el parto hubiera continuado se hubiese muerto.
Partos rápidos
Partos muy rápidos sin tiempo de llegar al hospital, nacer rápidamente, me salvo la vida, así
que para mí, ser rápido es una buena solución, son personas que lo hacen todo muy rápido,
que tienen muchas ideas y llevado al extremo pueden presentar patologías de tiroides,
hipertiroidismo.
Aspiración de líquido amniótico
Produce mucha rabia, el niño lo vive como una traición por la falta de colaboración de su
madre. Tienen sensaciones de ahogo y posibles ideas de suicidio.
PERSONALIDAD DE NIÑOS NO DESEADOS:
Toma el papel de verdugo y ahora rechaza a cualquiera que le quiera
Trata de hacerse indispensable para que no lo rechacen.
Es un ser misterioso si es ilegítimo.
Tiene problemas con los impuestos, matrimonios y otros trámites legales.
Tiene problemas para planear algo, ya que él no fue planeado.
Es un planeador compulsivo, si trata de sobre compensar.
Es susceptible a accidentes, si fue un “accidente”.
Es desorganizado, si no fue planeado.
Siente que sus relaciones lo toman por sorpresa, si su nacimiento pareció presentarse en un
mal momento para sus padres.
Es adicto al rechazo en las relaciones.
Se siente frustrado y con ganas de no haber nacido, pues no encuentra su lugar en el mundo.
PERSONALIDAD DE NIÑOS QUE NACEN CON SEXO DIFERENTE AL DESEADO POR LOS PADRES:
En diversas situaciones afirman: “nunca, seré lo suficientemente bueno como hombre
(mujer)”, “soy una desilusión”, “soy alguien equivocado”, “estoy confundido”, “debería ser
niña” o viceversa.
Tienen dificultades con los de su género y/o temen asumir la responsabilidad por éste.
No se sienten aceptados.
Se sienten tristes, enojados y resentidos en las relaciones.
No pueden aceptarse a ellos mismos en las relaciones.
Se sienten insatisfechos en la vida.
No saben lo que se espera de ellas ni lo que deben recibir dentro de las relaciones
Con frecuencia ven al mundo como un lugar poco amigable y lo mismo siente de las relaciones,
debido a problemas de identidad sexual.
Generalmente la pubertad para ellos fue un gran problema.
Algunas veces se sienten más felices al estar solas.
Temen ser desilusionados.
PERSONALIDAD DE NIÑOS NACIDOS DESPUÉS DE UN ABORTO INDUCIDO:
Un ser que fue engendrado después de un aborto o muerte fetal constantemente afirma: “no
puedo vivir con plenitud”, “mejor permanezco deprimido y triste para obtener aprobación”,
“llegué en el momento equivocado”, “yo no debería estar aquí”, “no sé cómo hacer que mi
padre o mi madre se sientan felices”, “no sé cómo hacer feliz a mi pareja”.
Sienten mucho miedo a la vida.
Con frecuencia piensan que la gente está ahí para matarlos.
Paranoia.
Con frecuencia piensan: “No deseo vivir”.
Con frecuencia piensan: “La vida lastima”.
Por lo general, en sus relaciones, no confían en el otro.
En sus relaciones no se sienten amados ni deseados.
Sienten que “no deberían está aquí”.
Sienten que tienen que luchar mucho en la vida
Sienten un gran temor a fallar
Se culpan de todo y se sienten responsables de la felicidad o infelicidad de sus padres
PERSONALIDAD DE NIÑOS NACIDOS DESPUÉS DE MUCHOS ABORTOS ACCIDENTALES:
Expresan más temor ante las amenazas.
Presentan una tendencia a preocuparse por las cosas, con frecuencia en forma exagerada.
Viven con el temor de ser reemplazados
Sienten que la vida es una lucha
Durante su vida sienten mucha culpa de todo
PERSONALIDAD DE NIÑO CON NACIMIENTO RÁPIDO:
La mayor parte del tiempo se siente apresurado y nervioso, siempre corriendo.
Sienten que su pareja los apresura y no tienen elección al respecto.
Algunas veces se sienten culpables por apresurar el paso de los demás.
Con frecuencia quieren todo con rapidez. Afirman: ¡lo quiero para ayer!
Con frecuencia tienen mucha energía (hiperactivos).
Son buenos atletas.
Algunos de ellos dicen que encuentran fácil lograr el éxito con rapidez sin embargo se sienten
culpables al hacerlo tan rápido.
Con frecuencia desean implorar velocidad y su pareja no puede seguirles el paso.
En ocasiones afirman: “Los sucesos poco comunes son fáciles para mí.
Con frecuencia no comprenden que a los demás les cueste trabajo lo que para ellos es muy
fácil.
Se sienten cómodos realizando elecciones de último momento
PERSONALIDAD DE NIÑO CON NACIMIENTO RETENIDO:
Con frecuencia esperan hasta que las cosas se vuelven atemorizantes.
Sienten la necesidad de “toparse con pared” en las situaciones.
Se sienten indefensos.
En la relaciones, con frecuencia su pareja los “retiene”.
Se sienten inseguros en su cuerpo;
Algunos se quejan de tener la “columna vertebral desviada”.
Otros piensan: “No puedo conseguir lo que quiero cuando lo deseo, algo me lo impide”.
Muchos piensan: “Para evitar que los demás me retengan, tengo que partir”
Sienten que el tiempo no está a su favor y debe siempre esperar, ser los últimos
Sienten que los demás tienen la razón y que además deben decirles cuando hacer las cosas
PERSONALIDAD DE NIÑOS PREMATUROS Y TARDÍOS:
Se sienten como intrusos.
Sienten que van adelante de los demás
Se sienten inmaduros en las relaciones.
Son vulnerables en extremo.
Con frecuencia son pequeños y se sienten insignificantes.
Sienten que cometieron un error
Sienten que no están preparados, que no pueden hacer las cosas
PERSONALIDAD DE NIÑOS EN PARTO PROLONGADO:
Que son lentos, frustrados, adoloridos.
Que desilusionan.
Que hacen esperar a toda la gente.
Que lastiman a las personas
Que la vida es dura y es una lucha
Que son trasnochadores.
Alargan las situaciones difíciles en su vida
Sienten una gran culpa y creen que causan dolor en quienes los quieren
PERSONALIDAD DE NIÑOS QUE ESTUVIERON EN INCUBADORA:
Separados y solos.
Temerosos de que los toquen.
Observados y juzgados.
No les gusta que los toquen.
Se relacionan con gente que parece distante y fría
Sienten que no saben recibir amor, caricias.
Cargan con la incubadora en sus relaciones y en todo lugar, es decir, cuando se sienten
amenazados se aíslan, ponen una barrera y no permiten contacto alguno.
PERSONALIDAD DE NIÑOS NACIDOS POR CESÁREA:
Sufren de “síndrome de la interrupción”, que es algo o alguien que constantemente los está
interrumpiendo.
Con frecuencia, sienten temor por los cuchillos y los instrumentos con filo.
No pueden hacer las cosas por sí mismos.
Se resienten porque otros los manipulan.
Con frecuencia, suplican que los toquen.
Casi siempre son indirectos en comunicarse.
Tienen una tendencia a pensar que todo lo hacen mal.
Se confunden con facilidad.
Se les dificulta tomar decisiones.
Para ellos está mal si lo hacen, pero también si no lo hacen.
Les es muy difícil terminar las cosas.
Se culpan por no hacer las cosas por la vía difícil
Son adultos testarudos que insisten en hacer las cosas a su manera, bajo su propio riesgo.
Atraen bloqueos e interrupciones constantes en su vida
Se sienten invadidos
Necesitan rodearse de personas que sienten que los salvarán en alguna situación de
emergencia
Se sienten manipuladas en las relaciones y sienten la necesidad de abandonar las relaciones y
huir
PERSONALIDAD DE NIÑOS ATRAVESADOS:
Con frecuencia se quejan: “voy en la dirección equivocada” respecto al matrimonio y a la
profesión.
Creen que otros los están volteando o torciendo en dirección opuesta.
Permanecen demasiado tiempo en situaciones de las que deben de salir.
Hacen esperar a la gente.
Pueden sentirse “atrapados” en algo o están cambiando todo el tiempo para tratar de “salir”
pero sin llegar a ninguna parte en realidad.
Se quejan de confusión.
Se quejan de dolor en el cuerpo.
Se mueven mucho.
Evitan los “abrazos apretados”
No les gusta que los controlen ni manipulen.
No saben qué camino tomar.
Temen al “alineamiento” en general.
PERSONALIDAD DE NIÑOS NACIDOS EN PARTO INDUCIDO YA SEA POR MEDICAMENTOS O
ROMPIENDO BOLSA.
Tienen problemas para “empezar” lo que sea.
Tienen problemas con el tiempo en general.
Suelen reprimir el amor, el sexo y el afecto.
Con frecuencia piensan que su pareja debería “hacerlo por ellos”.
En ocasiones actúan así: “Ven y atrápame. Pero si no lo haces lo voy a resentir. Te voy a decir
que no, para probar que puedo ir bajo mis propios términos y en mi momento”
Muy seguido es habitual que se sientan indefensos y esperen que alguien les sirva.
Existe una tendencia a no elegir las relaciones -su pareja lo hizo por ellos-.
La gente tiene que inducirlos para hacer las cosas y a involucrarse en las relaciones, luego, se
resienten por la inducción.
Deseos de vengarse constantemente de otros.
Muy seguido dicen “NO”.
PERSONALIDAD DE NIÑO NACIDO DE NALGAS:
Se quejan de “hacer las cosas en forma equivocada”.
Sentimiento constante de culpa.
Con frecuencia odian finalizar las cosas.
Dicen que “nunca saben lo que van a querer después”
Tienen miedo de estar equivocados -esto no les permite comunicarse-.
Se quejan de “luchar” en las relaciones
Algunos dicen que “retroceden” en las relaciones cuando son muy estrechas.
Se dan cuenta de que al placer sigue el dolor.
Por lo general, se preocupan por evitar lastimar a la gente
Se involucran en las relaciones y luego “luchan por salir”.
Sienten una “posesión de la libertad poco convencional”.
Con frecuencia se quejan de la gente por intentar “jalarlos” o forzarlos.
Muy seguido se califican a ellos mismos como “luchadores”.
Se quejan de no saber qué dirección tomar.
Hablan de principios dolorosos en la vida y en las relaciones.
Y, si el médico intento voltearlos desde el exterior, entonces existe una resistencia a que otras
personas traten de cambiarlos –sin embargo, al mismo tiempo, un desafío a los demás para
que se atrevan a hacerlo.
PERSONALIDAD DE NIÑO NACIDO CON FÓRCEPS:
No les gusta que los controlen ni manipulen.
Se sienten mejor cuando ellos tienen el control.
Temen al dolor y piensan que el placer conduce al dolor.
Con frecuencia sienten que los jalan fuera de las situaciones.
Piensan que deben hacer todo por sí mismos.
Creen que no importa cuánto hagan, nunca es suficiente.
Temen no poder hacer las cosas por sí mismos.
Sienten que no son lo suficientemente buenos, que no valen nada o que algo está mal en ellos.
Sienten que su cabeza y su corazón están separados, es decir, desconectados de sus
sentimientos.
Frecuentemente temen al contacto físico.
PERSONALIDAD DE NIÑOS NACIDOS CON CORDÓN UMBILICAL ENREDADO EN EL CUELLO:
Tienden a crear situaciones que amenazan la vida.
Son muy susceptibles a la sensación de “asfixia”.
La intimidad representa un riesgo para ellos.
Con frecuencia, no les gustan las corbatas o usarlas muy ceñidas.
A menudo se sienten estrangulados en las relaciones.
Presentan un buen desempeño en las situaciones de crisis.
Con frecuencia se sienten desconectados de sus emociones.
Casi siempre dicen, “esto me está matando” cuando se sienten más vivos.
Cualquier clase de embrollo puede representar el pánico primario.
Tienden a sabotear las creaciones, “matando” la creatividad.
PERSONALIDAD DE LOS GEMELOS
Con frecuencia, el primer gemelo es un líder.
El segundo gemelo casi siempre es un seguidor.
Sienten que otros tienen ventaja sobre ellos.
Se quejan de llevar “la segunda voz” en las relaciones.
Con frecuencia esperan que su pareja les muestre el camino.
Encuentran poco natural el pensar primero en ellos mismos.
En el sexo, se aseguran que su pareja llegue al clímax primero.
Sienten que siempre han estado en “segundo término”.
Frecuentemente sus parejas evolucionan con rapidez y luego los abandonan.
Se quejan de dependencia extrema.
También tienden a ser muy intuitivos, psíquicos.
Desean tener un espacio propio.
Sienten una rivalidad y competencia extremas entre hermanos.
Sienten un gran temor por la cercanía y la intimidad, pero imploran tenerlas.
La fusión emocional del recién nacido y la madre se mantiene sin cambios hasta los nueve
meses, momento en el que el bebé logra el desplazamiento autónomo. Cuando el niño nace,
se da una primera autonomía: ya puede respirar y digerir por su cuenta.
Pero los bebés son seres fusionados y, para entrar en relación con los demás, necesitan crear
vínculos con cada persona u objeto que se incorpora a su ambiente.
Esta relación la establece a través del vínculo con la madre.
Las enfermedades de los niños se pueden equiparar al estado de la madre. Los síntomas son
portadores de información precisa: el síntoma del niño indica el conflicto emocional que
experimenta la madre. La enfermedad del niño es una manifestación de la sombra.
La separación emocional de la madre se inicia hacia los dos o tres años y termina en la
adolescencia, hacia los trece o catorce.
A los tres años se da una segunda autonomía: se ha desarrollado el lenguaje, se controlan los
esfínteres y la corteza cerebral se estructura a gran velocidad. Cuando el niño empieza a
desprenderse de la fusión emocional, cuando dice «yo», el padre debe intervenir para facilitar
esta separación y liberar tanto a la madre como al niño. Son los padres los que colocan a los
niños en el mundo adulto