Disyuntor McNamara: Qué es y para qué sirve
El Dr. James McNamara es considerado como un gran innovador en el diagnóstico y los tratamientos
de ortodoncia. Sus investigaciones se centran fundamentalmente en la modificación clínica del
crecimiento de la cara y de los huesos mandibulares. Es el creador del disyuntor McNamara, que
ofrece una serie de ventajas y avances con respecto a otros disyuntores.
Disyuntor McNamara
El disyuntor McNamara se sujeta a los dientes y se une mediante una férula de material acrílico que
cubre los dientes. Estas placas de acrílico van unidas a una estructura metálica donde queda soldado
un tornillo en el centro del paladar.
Con este disyuntor se consigue una expansión del paladar rápida, ya que gracias al acrílico evitamos
las interferencias de mordidas cruzadas, con lo que la expansión no se ve obstaculizada por las
piezas inferiores y, además, centramos la línea media.
En función de cada caso se le pueden añadir tubos para el anclaje extraoral, ganchos de tracción o
tubos a la altura del premolar para insertar el arco que usamos en los brackets para alinear los
incisivos.
En el acrílico colocamos unas líneas de color para poder verificar la expansión que estamos
realizando.
¿Qué es un disyuntor de paladar?
Es un aparato dental que se utiliza de forma habitual en los tratamientos de ortodoncia infantil. Su
función en ensanchar el paladar ante una maloclusión como la mordida cruzada. Es habitual que
este tratamiento se lleve a cabo en la fase de ortodoncia interceptiva, es decir, cuando las
estructuras orales de los niños todavía se están desarrollando y, por lo tanto, son más fáciles de
moldear.
Se utiliza cuando detectamos un paladar estrecho, que está generando complicaciones en la
oclusión.
Usar el disyuntor de paladar de la manera más adecuada posible es esencial para evitar problemas
graves en la sonrisa. El apiñamiento dental es una de las consecuencias de los paladares muy
estrechos. Este tipo de complicación oral hace que el riesgo a sufrir caries en los dientes sea muy
superior.
La maloclusión también es una consecuencia común de tener un paladar estrecho. Además, las
infecciones bucales son mayores cuando el paciente pediátrico presenta este tipo de problemáticas.
Utilizar un disyuntor de paladar, siguiendo las instrucciones del odontólogo, es clave para evitar
daños orales en el futuro.
Cómo funciona un disyuntor de paladar
El disyuntor es un aparato dental bastante rudimentario, que funciona de manera muy sencilla. En
las muelas del paciente se anclan dos salientes de metal, que podremos ir abriendo a través de un
tornillo.
Nuestros especialistas pueden ir ampliando el paladar ojival con éxito y de manera controlada. En el
caso de los adultos, solventar estas patologías requiere de un tratamiento de cirugía bucal.
Antes de poner el disyuntor de paladar, nuestro equipo realiza moldes bucales, mediante la toma de
imágenes precisas. Con esta información podemos colocar el aparato con precisión e ir accionándolo
en función de las necesidades del pequeño.
Generalmente, el disyuntor palatino está en la boca infantil durante algún tiempo de manera pasiva.
Esto es así porque la apertura de los huesos y estructuras bucales solo se lleva a cabo a lo largo de
unas 3 semanas.
El resto del tiempo que el niño lleva el disyuntor en el paladar es para garantizar el resultado
obtenido y que el paladar no vuelva a estrecharse.
Algo muy frecuente es que se produzca separación interdental tras el uso de este aparato. Es
completamente normal. Nuestros ortodoncistas corrigen estos defectos posteriormente, cuando se
lleva a cabo la fase de ortodoncia infantil correctiva.
La ortodoncia interceptiva
Para comprender el funcionamiento y el objetivo del disyuntor de paladar es importante que
entiendas antes qué es la ortodoncia interceptiva. Se trata de unos tratamientos que diseñamos a
medida, que tienen por objetivo aumentar la funcionalidad dental de pacientes pediátricos. Son
abordajes ortodónticos que nos permiten modificar el crecimiento de las estructuras óseas de los
niños, de manera que el resultado final sea una sonrisa perfecta, bien alineada y sin defectos en la
mordida.
Este tipo de tratamientos nos aseguran una anticipación a problemas graves en la boca. De hecho,
gracias al disyuntor de paladar y a la ortodoncia interceptiva somos capaces de evitar tratamientos
más invasivos, como la cirugía ortognática. Por ello, desde la Clínica dental Vinateros apostamos
siempre por las visitas tempranas al odontopediatra y al ortodoncista infantil.
La mejor edad para planificar una ortodoncia interceptiva es cuando en las bocas infantiles conviven
tanto dientes de leche como dientes definitivos. La dentición mixta suele estar presente entre los 6 y
los 12 años de edad, más o menos.
Después de esta etapa de dentición mixta lo más frecuente es que nuestro ortodoncista diseñe un
abordaje muy completo de ortodoncia correctiva. Este tratamiento final podemos realizarlo
mediante ortodoncia fija con brackets o a través de Invisalign First, que es la ortodoncia infantil para
niños.