LA TEORIA DEL COMPORTAMIENTO
Lo primero que tenemos que hacer para analizar a fondo el
término comportamiento es establecer su origen etimológico. Y en este
sentido, tendríamos que resaltar que emana del latín: el prefijo con-, que es
equivalente a “completamente” y el verbo portare, que es sinónimo de “llevar”.
El comportamiento se trata de la forma de proceder de las personas u
organismos frente a los estímulos internos y externos y en relación con
su entorno.
¿QUÉ ES EL COMPORTAMIENTO?
Se entiende normalmente por comportamiento al modo en que un ser
vivo responde a los estímulos de su entorno, ya sea que lo haga de forma
consciente o inconsciente, voluntaria o involuntaria, proporcionada o no.
En el habla cotidiana, un individuo posee un comportamiento o una manera
determinada de comportarse, y normalmente esperamos que sea siempre más
o menos de la misma manera.
Sin embargo, el comportamiento en realidad se ve influido por diversos
factores mediatos o inmediatos, del orden genético, social, cultural, sicológico,
económico y afectivo.
Otro autor nos dice que se denomina como comportamiento todas aquellas
reacciones que tienen los seres vivos en relación con el medio en el que
se encuentran.
El comportamiento está influenciado por una serie de aspectos orgánicos
y psicológicos, así como, por elementos de tipo cultural, social, familiar,
escolar, entre otros, de allí que los seres vivos tengan diferentes tipos de
comportamiento, buenos o malos, según el lugar donde se encuentren y si
están o no a la vista de otros.
El comportamiento que tiene una persona en su puesto de trabajo es diferente
al que tiene cuando está junto con sus seres queridos o amigos. Por tanto, las
personas tienen diferentes comportamientos en los espacios privados y en los
espacios públicos donde son más observados, más aún en los espacios
laborales donde se espera que desempeñen un cierto rol o trabajo.
Por tales razones, dentro de la organizaciones o empresas es muy importante
conocer y tomar en cuenta los diferentes comportamientos de los trabajadores
tanto individual como grupal, porque así se obtiene información importante para
definir las mejores maneras de motivarlos a realizar el trabajo de manera más
eficiente.
COMPORTAMIENTO Y CONDUCTA
La palabra “conducta” proviene del latín con- (“junto a”) y ducere (“guiar”). De
modo que en su sentido original implica que los individuos actúan motivados o
guiados por algo específico, interno o externo, que tiene lugar en el momento.
En cambio, a la hora de pensar el comportamiento, se abarca el total de las
conductas del individuo, o sea, es un concepto mucho más general, que abarca
los aspectos observables del modo de accionar del individuo (de nuevo, su
conducta), y aquellos aspectos no observables, como los mentales o
emocionales.
En definitiva: el comportamiento abarca el total de las conductas de un
individuo.
LA PSICOLOGIA Y EL COMPORTAMIENTO
La Psicología Conductista es la ciencia que se dedica al estudio del
comportamiento humano, a través del estudio de sus conductas y procesos
mentales a fin de guiarlo para que logre un estado de bienestar mental que se
refleje en un comportamiento estable y equilibrado.
La conducta se interpreta como la respuesta a una motivación interna o
externa, la cual le impulsa a adoptar como respuesta una determinada
conducta.
Cuando una conducta se torna permanente y repetitiva, se le
denomina comportamiento.
El objetivo de la Psicología Conductista trata también de buscar como eliminar
o modificar ciertas conductas y pensamientos (o procesos mentales)
nocivos para que no generen problemas o desequilibrios a la persona.
Existen cuatro factores que condicionan el comportamiento:
Fin. la conducta se genera buscando un fin u objetivo concreto.
Motivación. La conducta se genera por algo concreto.
Causalidad. La conducta se genera a causa de un evento previo.
Factores biológicos. La conducta se genera debido a la genética.
La variedad de conductas que pueden adoptar las personas se debe a que
estas viven numerosas circunstancias y son diferentes como personas. De esta
forma, se corrobora que el comportamiento responde al fin, a un estímulo y
al momento que vive la persona.
CLASIFICACIONES DEL COMPORTAMIENTO
Existen diversos tipos de comportamiento, algunos de ellos son:
El comportamiento consciente es aquel que se realiza tras un proceso
de razonamiento. Un ejemplo de este tipo de comportamiento es saludar
a un conocido cuando lo vemos en la calle.
El comportamiento inconsciente, en cambio, se produce de manera
casi automática ya que el sujeto no se detiene a pensar o a reflexionar
sobre la acción (como rascarse tras una picadura de mosquito).
El comportamiento privado tiene lugar en la intimidad del hogar o en
soledad. En este caso, el individuo no está sometido a la mirada de otras
personas.
El comportamiento público es lo contrario, ya que se desarrolla frente
a otros seres humanos o en espacios compartidos con el resto de la
sociedad.
Dominante. Típico de las personas que toman a menudo la iniciativa,
que saben lo que quieren y adónde quieren ir. Asumen roles activos, a
veces incluso agresivos, orientados más hacia los resultados y hacia el
“qué”, que hacia el “cómo”.
Influyente. Comportamiento muy centrado en las relaciones
interpersonales, por lo que los conceptos de empatía, apertura e
influencia son centrales. Las personas influyentes crean enlaces con
facilidad y pueden demostrar gran capacidad para el liderazgo, de modo
que suelen rodearse de gente y ser muy “populares”.
Estable. Un tipo de comportamiento tranquilo, apacible, que da mucha
importancia a la seguridad propia y que suele por lo tanto jugar un papel
pasivo ante la mayoría de las situaciones. Pueden parecer tímidas,
inseguras, y se centran mucho más en el “cómo” que en el “qué”.
Cumplidor. Comportamiento perfeccionista, con enorme capacidad para
contemplar los detalles, típico de personas observadoras, metódicas y
analíticas, que pueden ser percibidas como “frías” por los demás, ya que
no suelen guiarse por su vida interna o afectiva.
Comportamiento innato. Son comportamientos que están presentes
en los seres humanos desde su nacimiento, formándose en el vientre
de la madre. Estos incluyen reflejos, como el parpadeo o el estornudo,
así como patrones de comportamiento instintivos, como la succión en
los bebés.
Comportamiento aprendido. Esta conducta se adquiere a través de
la experiencia y el aprendizaje. Abarca desde habilidades motoras
básicas hasta conductas más complejas, como hablar, leer y conducir.
La conducta aprendida puede ser influenciada por el condicionamiento
clásico y el condicionamiento operante, entre otros procesos de
aprendizaje.
Comportamiento social. Se refiere a las interacciones y
comportamientos que ocurren en contextos sociales. Incluye
conductas como el saludo, el diálogo, el respeto por las normas
sociales, la empatía y la cooperación. Generalmente, la conducta
social está influenciada por factores culturales, normas sociales y
roles desempeñados en diferentes grupos.
Comportamiento emocional. Se tratan de respuestas y expresiones
relacionadas con las emociones. Estas abarcan conductas como el
llanto, la risa, la expresión facial y el comportamiento agresivo o
pacífico. Igualmente, este tipo de conducta puede variar según la
personalidad y la situación emocional de cada persona.
Comportamiento apetitivo. Se definen conductas apetitivas como
aquellas acciones que se llevan a cabo por la búsqueda de
recompensas o gratificaciones, algo que motiva e incentiva a la
persona a actuar. Es importante tener en cuenta que las conductas
apetitivas pueden ser saludables y beneficiosas cuando se satisfacen
de manera equilibrada y adecuada. Sin embargo, también
es importante gestionarlas de manera responsable para evitar
comportamientos adictivos.
Comportamiento agresivo. Son acciones o comportamientos que
tienen la intención de causar daño físico, emocional o psicológico a
otras personas, animales u objetos..
BUEN Y MAL COMPORTAMIENTO
Es posible hablar de buen comportamiento o mal comportamiento, según
cómo las acciones se puedan enmarcar dentro de las normas sociales y
por lo general, aquellas acciones consideradas como mal comportamiento
según esas normas sociales, generan un castigo por parte de la autoridad
social (los padres, los maestros, un juez, etc.).
Entonces, los criterios de buen y mal comportamiento dependen del entorno
social en el cual se desarrollan los individuos y están determinados
principalmente por dos aspectos: la ética y la moral
LA MORAL
La moral es un conjunto de normas, costumbres, creencias y valores que
forman parte de la tradición histórica y cultural de un individuo o una sociedad y
que son socialmente aceptadas como buenas y correctas.
Debido a las diversas culturas en el mundo, se puede hablar de un conjunto
de morales distintas, cada una totalmente válida de acuerdo al tiempo y a la
sociedad en la que se manifiesta, por lo cual lo que hoy consideramos moral en
algún momento de la historia no lo fue, y viceversa.
La moral en distintas sociedades se apoya en la ley o en un conjunto de
leyes y códigos civiles. Esta forma de moral es la moral histórica de cada
pueblo o cultura a lo largo del mundo.
Tipos de moral
Es posible clasificar la moral de acuerdo al ámbito específico en el que se
circunscriben sus reflexiones sobre lo bueno y lo malo:
Moral religiosa. Está determinada por una tradición religiosa
determinada, y que se rige por los mandamientos de su credo
o doctrina.
Moral laica. No está determinada por una tradición religiosa, incluso
si muchos de sus valores coinciden con los de una tradición cultural
muy marcada por el pasado religioso.
Moral fundamental. Aspira a ser universal, o sea, que tiende a
juzgar los elementos más básicos de la existencia del ser humano
como la vida y la trascendencia hacia lo infinito.
Moral social. Diferencia los preceptos morales de la sociedad, o sea,
las tradiciones que obran en un momento determinado a un colectivo
determinado.
Moral individual. Aquella que manifiesta la apreciación personal,
singular e individual que cada quien tiene hacia los conceptos de lo
bueno y lo malo.
IMPORTANCIA DE LA MORAL
La moral es un concepto útil para entender el comportamiento humano.
Por un lado, una sociedad requiere siempre de un código o un conjunto de
reglas a las que ceñirse para garantizar la paz social y la armonía entre
sus ciudadanos.
Por otro lado, la historia de la moral es una parte vital de la historia de la
humanidad. La moral de cada época ha determinado en gran parte el modo en
que las fuerzas sociales interactuaron y las distintas direcciones hacia las que
cada sociedad se dirige.
Además, estudiar la moral desde un punto de vista ético, es decir,
filosófico, permite analizar la estructura de una sociedad y las ventajas y
desventajas de su comportamiento.
RELACION ENTRE MORAL Y ÉTICA
La ética es una disciplina filosófica que estudia los principios que regulan el
comportamiento moral.
La ética es una rama de la filosofía que aspira a elaborar patrones
morales transculturales, desde un punto de vista universal, es decir, la ética
estudia las distintas formas en que la moral se ejerce y procura entenderlas
desde una mirada general.
En cambio, la moral se aplica dentro de un contexto sociocultural e
histórico determinado:
LA ETICA
La palabra ética viene del griego ēthikós (ἠθικός) que significa “relativo al
carácter de uno” y tiene distintas traducciones, entre las que encontramos
“carácter” y también “costumbre”. De esto se desprende la idea de que la ética
es el estudio del carácter y las costumbres de los individuos.
La ética, es la disciplina que estudia la conducta humana relacionada con el
bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, la virtud, la felicidad y la idea del deber.
Los estudios éticos se dividen en tres ramas principales:
La metaética. Estudia la naturaleza, origen y significado de los
conceptos éticos básicos. Por ejemplo, la pregunta por la felicidad.
La ética normativa. Estudia e interpreta los principios que rigen a los
sistemas que regulan la conducta humana. Por ejemplo, los códigos
civiles.
La ética aplicada. Estudia e interpreta casos y controversias éticas
específicas de la vida real. Por ejemplo, las disputas en torno al
consumo animal.
TIPOS DE ÉTICA
La ética se aplica en todos aquellos campos de la vida en los que aparece la
posibilidad de elevar un juicio o dilema moral. La ética aplicada se clasifica
según el ámbito en el que se desarrolle, y puede ser:
Ética profesional. Es la ética que atañe al ejercicio de
una profesión. Por ejemplo: ética médica o ética psicológica.
Ética militar. Es la ética que tiene que ver con el uso de las fuerzas
bélicas, especialmente en épocas de guerra o de conflicto.
Ética económica. Es la ética vinculada con la economía,
el comercio y las finanzas, y que se hace preguntas respecto a cómo
está bien y cómo está mal hacer dinero.
Ética religiosa. Es la ética que se desprende de
una religión organizada y que sigue una tradición moral y cultural
específica. Por ejemplo: La ética cristiana, islámica o judía.
Ética ambiental. Es la ética vinculada con el ser humano y la
relación que establece con el entorno natural que lo rodea.
Bioética. Es la ética que reflexiona sobre los conflictos éticos que
surgen conforme el desarrollo y avance de la ciencia y la tecnología
en el área de la medicina.
Ética social. Es la ética vinculada a las relaciones entre los
individuos y las consecuencias sociales de sus actos.
ÉTICA Y MORAL
Como ya vimos antes, la ética y la moral son conceptos estrechamente
relacionados que, sin embargo, no significan lo mismo. La distinción más
simple entre ellos es que la ética es la disciplina que estudia la moral, es decir,
que reflexiona sobre el conjunto de reglas y dilemas que regulan el
comportamiento humano dentro de un determinado contexto o sociedad.
LA PERSONALIDAD
Por personalidad se entiende el conjunto de dinámicas psíquicas que son
características de una misma persona, es decir, a su organización mental
interior, que determina el modo en que dicha persona responderá ante una
situación determinada.
Dicho de otro modo, la personalidad es un patrón
de actitudes, pensamientos y sentimientos recurrentes, que son más o
menos estables a lo largo de la vida de un individuo y que permiten cierto grado
de predictibilidad respecto a su modo de ser y de reaccionar.
Hoy en día entendemos que la personalidad es una serie de rasgos mentales
propios y permanentes que permiten distinguir a una persona de las
demás, sin embargo, la personalidad puede cambiar y modificarse
paulatinamente a partir del tiempo y de las experiencias vividas.
COMPONENTES DE LA PERSONALIDAD
Conforme a la escuela y el modelo de pensamiento del psicoanálisis, la
personalidad de los individuos está conformada por tres factores importantes
que operan en conjunto y por separado:
El Yo. También conocido como lo consciente o la consciencia, es el
componente de nuestra mente del cual más percepción tenemos, ya
que está constantemente diciéndonos dónde estamos y haciendo
qué, o cómo estamos. Ello implica tanto la percepción del mundo
externo, como los pensamientos y el mundo interior. Su función es
brindarnos un Principio de realidad respecto a la existencia.
El Súper Yo. Comprendido como el conjunto de interiorizaciones que
definen el «deber ser» sobre nosotros mismos, es decir, es la
instancia en donde se encuentran grabadas las leyes existenciales,
sociales, culturales, etc., que provienen del exterior, y que sirven para
brindarnos un Principio de perfeccionamiento respecto de nosotros
mismos.
El Ello. Se refiere al contenido interior de nuestra mente que se
vincula con nuestras necesidades primarias y biológicas, como
la alimentación, la reproducción, etc. Está encargado de brindarnos
el Principio del placer.
FACTORES DE LA PERSONALIDAD
De acuerdo a la mayoría de los autores, todas las personalidades están
determinadas por una serie de 5 factores que se dan en distinta proporción en
cada individuo. Estos cinco factores son:
Factor O (de Openness o apertura). Se refiere al grado de apertura
que un individuo presenta respecto a las nuevas experiencias, al
cambio y la variedad, e incluso la curiosidad. Los individuos dotados
de gran apertura son inquietos, imaginativos, originales y deseosos
de valores no convencionales. Su polo opuesto lo constituyen sujetos
más conservadores en lo social y en la vida, que prefieren el ámbito
familiar y las experiencias más controladas.
Factor E (de Extraversión o extroversión). La extroversión se
refiere a un alto grado de sociabilidad y de interés por situaciones
sociales, por la compañía de otros y la tendencia a evitar la soledad.
Los individuos extrovertidos requieren de estimulación social
constante y están muy volcados al mundo externo, a diferencia de
sus opuestos, los introvertidos, que le rehúyen a las situaciones
sociales, se sienten a gusto en su mundo interior y suelen valorar la
soledad.
Factor C (de Conscientiousness o responsabilidad). Alude al
autocontrol, la planificación y el compromiso, tanto en la organización
como la ejecución de las tareas. También se la conoce como
“voluntad de logro” y los individuos que la poseen en altas dosis
suelen ser los llamados workholics o adictos al trabajo, que
manifiestan altísimos grados de compromiso con las tareas
emprendidas. Por el contrario, sus opuestos son personas poco
confiables y poco comprometidas, informales o laxos con
sus principios morales.
Factor A (de Agreeableness o amabilidad). Se refiere a las
tendencias interpersonales, específicamente a la empatía y la
capacidad de vínculo con el otro. Las personas con alto nivel de
amabilidad tienden a ser consideradas, altruistas, confiadas
y solidarias, mientras que las personas con baja amabilidad tienden a
relacionarse de maneras más hostiles.
Factor N (de Neuroticism o neuroticidad). Este último rasgo tiene
que ver con la inestabilidad emocional fruto de ansiedad,
preocupación y percepciones catastróficas de las cosas, que son
consecuencia de la imposibilidad de la mente de prever y controlarlo
todo. Las personas con alto nivel de neuroticidad suelen ser
ansiosas, estresadas, poco sociables, y pueden incurrir a menudo en
la depresión, la irritabilidad o la vulnerabilidad. Por el contrario, los
bajos niveles de este rasgo tienden a personalidades más estables,
menos preocupadas por el control y más relajadas.
TIPOS DE PERSONALIDAD
Existen muchas y muy diversas formas de clasificación de la personalidad,
dependiendo del enfoque psicológico o psicoanalítico y del método específico
que se emplee para comprenderla. El psicoanalista Carl Gustav Jung (1875-
1961) propuso una clasificación de 8 tipos de personalidad, que son:
Pensamiento-introvertido. Aquellas personalidades que están más
interesadas por las ideas que por los hechos, es decir, por su
realidad interior que por los demás. Son propensas a las reflexiones,
los pensamientos abstractos o los desafíos teóricos.
Sentimental-introvertido. Personalidades contenidas en su propio
mundo emocional, poco propensas a lidiar con el mundo exterior,
pero capaces de hacerlo a partir de lo emotivo, en lugar de lo
reflexivo del caso anterior. Son propensas al apego, pero en un
círculo íntimo y cerrado.
Sensación-introvertido. Típica de artistas y creadores, esta es la
personalidad más preocupada por la experiencia subjetiva del ser, lo
cual puede conducirlos a vivir en un mundo irreal, construido por su
mente y a su propia medida.
Intuición-introvertido. La típica personalidad de los soñadores, es
decir, de quienes están más pendientes de lo que pasará, lo que
podría pasar o lo que les gustaría que pasara, que con el presente
real. Están en contacto con su contenido inconsciente y pueden ser
talentosos creadores.
Pensamiento-extrovertido. Aquellas personalidades más
interesadas en los hechos y en el afuera, que su mundo interno,
sobre todo como fuente de teorías y reflexiones, ya que se vincula
racionalmente con el mundo. Sus emociones y sensaciones son, por
ende, reprimidas, y suele descuidar sus vínculos socio-afectivos.
Sentimiento-extrovertido. Es el perfil de las personas más
empáticas, sociales y ajustadas al entorno comunitario, típicas de
aquellos a quienes gusta cuidar de los demás o que se sienten bien
protegiendo a terceros. Su actividad intelectual se enmarca
necesariamente en lo que sienten.
Sensación-extrovertido. Se vincula con lo real a partir de las
sensaciones que le evoca, es decir, prestando mucho interés a lo que
el entorno real y los demás le hacen sentir. Es la personalidad típica
de quienes viven en busca del logro y del éxito, y por lo tanto suelen
buscar nuevos desafíos constantemente.
Intuición-extrovertido. La personalidad del aventurero, de quien
cambia de perspectivas una vez que consigue el objetivo deseado,
pero nunca para de moverse. Suelen ser carismáticos y entusiasman
a terceros con sus ideas, siéndole fiel a su intuición más que a sus
sentimientos y sus razonamientos.
TRASTORNOS DE PERSONALIDAD
Los trastornos de personalidad son rasgos de la personalidad que se
muestran inflexibles, desadaptativos, en lugar de contribuir a la adaptación y
al desempeño vital. Sabotean el desempeño social o emocional de los
individuos, y a menudo conducen a complicaciones más serias.
No suelen tener cura o tratamiento fácil, ya que forman parte de la
personalidad del sujeto, o sea, son parte de él.
Es de suma importancia el detectar estos trastornos en el comportamiento de
los miembros de una organización a fin de que se pueda crear una estrategia
para tratar con estas personas de manera que no afecten el desempeño laboral
del resto de los trabajadores.
COMPORTAMIENTO PROSOCIAL
El comportamiento prosocial ocurre cuando el individuo actúa para beneficiar a
otros y no a sí mismo. El altruismo, la cooperación, y el cuidado son algunos
ejemplos del comportamiento prosocial.
El comportamiento prosocial es una parte central de la moralidad y consiste
básicamente en: “darle importancia a los intereses y deseos de los demás
en situaciones en que nuestros intereses pueden estar en conflicto.”
Varios estudios revelan que quienes actúan de manera prosocial suelen ser
más feliz, más saludable, y vivir más años. Los que no actúan de manera
prosocial suelen sufrir costos psicológicos que vienen con sentimientos de
culpabilidad y arrepentimiento.
El comportamiento prosocial es contagioso. Varios estudios muestran que los
que ven a otros actuar de manera prosocial o desinteresada son más
propensos a comportarse de la misma manera, lo cual es de suma importancia
al interior de una organización o empresa, donde se debe fomentar e impulsar
este tipo de comportamiento colaborativo a fin de hacer más eficiente el trabajo
del grupo humano.