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Cartilla Proyecto Integrador Final

Este documento habla sobre la planificación de proyectos y la elaboración de proyectos. Explica que planificar es introducir organización y racionalidad en las actividades para alcanzar objetivos mediante recursos limitados. Describe un método para planificar que responde a 10 preguntas clave (qué, por qué, para qué, cuánto, dónde, cómo, cuándo, a quiénes, quiénes, con qué). También define proyecto y clasifica proyectos en sociales e de investigación.

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Cartilla Proyecto Integrador Final

Este documento habla sobre la planificación de proyectos y la elaboración de proyectos. Explica que planificar es introducir organización y racionalidad en las actividades para alcanzar objetivos mediante recursos limitados. Describe un método para planificar que responde a 10 preguntas clave (qué, por qué, para qué, cuánto, dónde, cómo, cuándo, a quiénes, quiénes, con qué). También define proyecto y clasifica proyectos en sociales e de investigación.

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PROYECTO

INTEGRADOR
FINAL
TECNICATURA UNIVERSITARIA EN SEGURIDAD PUBLICA
CON ORIENTACION POLICIAL INTERCULTURAL
PROYECTO INTEGRADOR FINAL
MÓDULO I

¿QUE ES PLANIFICAR?

Planificar es la acción consistente en utilizar un conjunto de procedimientos mediante los


cuales se introduce una mayor racionalidad y organización en un conjunto de actividades y
acciones articuladas entre si que, previstas anticipadamente, tienen el propósito de alcanzar
determinadas metas y objetivos mediante el uso eficiente de medios y recursos escasos o
limitados.
Uno de los procedimientos para planificar, y el que mejor se adapta al trabajo social y la
animación, es el método do elaboración de proyectos que presentamos en esta guía.

COMENZAR POR ORGANIZAR LA MENTE

Decíamos que planificar es usar procedimientos para introducir organización y racionalidad en


la acción, con el propósito de alcanzar determinados objetivos. De alguna manera, en la vida
cotidiana y aún en las acciones más individuales, se suele intentar organizar las actividades
con una cierta racionalidad. Esto, desde el punto de vista operativo, ya sea a nivel individual
como a nivel institucional, comporta dar respuesta a diez cuestiones básicas. Helas aquí:
Ser capaces de dar respuestas adecuadas a estas preguntas no significa que "sepamos
planificar", y mucho menos "elaborar un proyecto". Aquí lo planteamos como un modo para ir
organizándonos mentalmente de cara a la realización de determinadas actividades. Estas
diez preguntas, hasta podríamos considerarlas, simplemente, como una forma de
sistematización del sentido común.
Frente a cualquier “qué hacer” que tengamos que realizar, las respuestas a estas diez
cuestiones, proporcionan las condiciones mínimas para establecer anticipadamente una serie
de decisiones que permitan introducir organización, racionalidad, compatibilidad y coherencia
a la acción. Por otra parte, no es necesario elaborar un proyecto completo para ...terminar
dándonos cuenta de que no es viable su realización. Estas preguntas nos pueden ayudar a
considerar y descartar propuestas, con el fin de hacer diseños que, al menos de forma
preliminar, tengan algunas posibilidades de realización y no sean "castillos en el aire".

QUE ....................................se quiere hacer Naturaleza del proyecto


POR QUE ...........................se quiere hacer origen y fundamentación
PARA QUE..........................se quiere hacer objetivos, propósitos
CUANTO.............................se quiere hacer metas
DONDE...............................se quiere hacer localización física (ubicación en el espacio)
COMO………………………se va hacer Actividades y tareas. Metodología
CUANDO…………………...se va hacer calendarización o cronograma
A QUIENES………………...va dirigido destinatario o beneficiarios
-2-
QUIENES.............................lo van hacer recursos humanos
CON QUE............................se va hacer recursos materiales
............................se va a costear recursos financieros

ELABORACION Y DISEÑO DE PROYECTOS

De los diferentes procedimientos elaborados o propuestos para la realización de las tareas de


planificación/programación, parece evidente que el más utilizado y utilizable en el trabajo
social y la animación socio-cultural, es la técnica de elaboración de proyectos.
Si ésto es así, en lo que concierne al manejo de las técnicas de planificación, ha de ser la de
aprender a elaborar proyectos. Para ello no existe una normativa rígida, sino una serie de
pautas que sirven para organizar las ideas, precisar los objetivos, establecer los cursos de
acción y concretar una serie de actividades específicas.
Por consiguiente, la guía que ofrecemos, no es un recetario de "cómo hacer proyectos", sino
tal como se dice expresamente, es simplemente una "guía". En ella se establecen unas
pautas y lineamientos generales que se han de utilizar para:
● concretar y precisar lo que se quiere realizar
● hacer efectivas las decisiones tomadas
● seguir cursos de acción que conduzcan a la obtención de determinados resultados.
Hay, pues, buenas razones para preocuparse por salir de las formas difusas de la fraseología
barata y estereotipada, o de los grandes propósitos que se expresan en muchas propuestas
de tipo social y cultural, pero que no sirven mucho más que para ser archivados. No sabemos
si existe algún medio eficaz y real para evitar tantas vaguedades; nos consta que un mínimo
de organización mental e instrumental para elaborar proyectos (que es el propósito expreso
de esta guía) constituye un pequeño aporte, para descender del "declaracionismo" y la
"sloganitis". La verificación de lo anterior en la práctica social, tiene un corolario obvio: la
necesidad de saber hacer proyectos. Y la elaboración de proyectos no puede ser un
amontonamiento arbitrario de ideas y propuestas sin ninguna pauta de organización
sistemática.

DEFINICION DE PROYECTO

Como marco previo que nos servirá para todo el desarrollo posterior, conviene que
comencemos por precisar qué se entiende por proyecto en el lenguaje de la planificación.
Digamos ante todo que, en el uso corriente, la palabra proyecto se utiliza para designar el
propósito de hacer algo. En sentido técnico, el alcance del término es similar: se trata de una
ordenación de actividades y recursos que se realizan con el fin de producir “algo”, ya sea
bienes o servicios capaces de satisfacer necesidades o de resolver " problemas”.
Cabría una definición más precisa y comprensiva de lo que es un proyecto. El ILPES ha
propuesto la siguiente: "proyecto es una unidad de actividad de cualquier naturaleza, que
requiere para su realización del uso o consumo inmediato o a corto plazo de algunos recursos
escasos o al menos limitados (ahorros, divisas, talento especializado, mano de obra
calificada, etc.), aun sacrificando beneficios actuales y asegurados, en la esperanza de
obtener, en un período de tiempo mayor, beneficios superiores a los que se obtienen con el
empleo actual de dichos recursos, sean estos nuevos beneficios financieros, económicos o
sociales".
-3-
Por nuestra parte, utilizarnos el término, proyecto, para designar el conjunto de actividades
que se proponen realizar de una manera articulada entre sí, con el fin de producir
determinados bienes o servicios capaces de satisfacer necesidades o resolver problemas,
dentro de los límites de un presupuesto y de un período de tiempo dados.
También podemos decir que un proyecto es una planificación consistente en un conjunto de
actividades que se encuentran interrelacionadas y coordinadas, con el fin expreso de alcanzar
resultados específicos en el marco de las limitaciones impuestas por factores previos
condicionantes: un presupuesto, un lapso de tiempo o una serie de calidades establecidas.
Los proyectos suelen comprenderse como la preparación y disposición por escrito de los
elementos teóricos, materiales y humanos que se necesitarán para elaborar un producto,
servicio o resultado único, por lo que en ciertos ámbitos puede ser equivalente a bosquejo,
guion previo, primer borrador, etc.
Los aspectos formales y teóricos de un proyecto varían dependiendo de la naturaleza del
mismo y de su objeto de estudio, así como las partes que lo componen. Por ejemplo, algunos
podrán hacer hincapié en sus fuentes bibliográficas, mientras que otros lo harán en su
metodología o su impacto una vez terminado.
Un proyecto tiene más probabilidades de resultar exitoso cuando quien lo lidera (es decir,
quien se encuentre a cargo del mismo) establece algún tipo de sistema de control o método a
través del cual se monitorice a lo largo de las etapas todos los avances (o inconvenientes) del
proyecto en base a lo que fue planeado. De modo que puedan realizarse a tiempo las
modificaciones necesarias para lograr un mejor resultado y así concretar todos los objetivos.

CLASIFICACION DE LOS PROYECTOS

La clasificación de proyectos difiere según cada autor, las tendencias que persiguen o la
inclinación que tengan por algunos conceptos. La experiencia en el trabajo comunitario ha
demostrado que son muchos y distintos los problemas que confrontan las comunidades y, por
consiguiente, diferentes los tipos de proyectos que pueden diseñarse para solucionar esos
problemas.
Entre los proyectos más comunes se distinguen los siguientes:
Proyectos sociales
Son proyectos para lograr alguna obra que beneficie a la comunidad, estos proyectos tienen
como objetivo único mejorar el bienestar social, sin importar en gran medida el retorno
económico sino si el proyecto logra generar beneficios a lo largo del tiempo, una vez
terminada la ejecución del mismo. Un proyecto tiene carácter social cuando su
implementación y operación no depende necesariamente de la capacidad de pago de los
consumidores o usuarios potenciales, ni de los rendimientos financieros sobre los dineros
invertidos. Ejemplo, proyectos de salud, educación, saneamiento básico, recreación, etc. un
proyecto social debe tener como objetivo principal, mejorar la capacidad de acción y reacción
de los individuos y comunidades participantes, en función de su relación continua en todos los
ámbitos del medio en que cotidianamente se desenvuelven.
Proyectos de investigación
Un proyecto de investigación es un procedimiento científico destinado a recabar información y
formular hipótesis sobre un determinado fenómeno social o científico. Como primer paso, se
debe realizar el planteamiento del problema, con la formulación del fenómeno que se
investigará. Tiene relaciones con la teoría existente en el tema y a su vez con el mundo
empírico, de esta forma se planea lo que se pretende investigar. Sus partes son:
planteamiento o formulación del problema, antecedentes, importancia o justificación del
-4-
estudio, elementos teóricos que fundamenten la investigación, objetivos (generales y
específicos), metodología, esquema o plan de trabajo, cronograma y referencias. Los
objetivos de los proyectos de investigación son el enunciado de los propósitos de la
investigación e identifican claramente lo que se pretende lograr este tiene que ir de acuerdo
con lo que se quiere al finalizar el proyecto.
Proyectos de inversión
Es un proceso de investigación, evaluación de alternativas, toma de decisiones y definición de
acciones a implementar antes de realizar una inversión, que permitirá determinar si conviene
realizar una inversión y cuáles son las mejores alternativas. Un proyecto de inversión surge
de la necesidad de algunos individuos o empresas para aumentar las ventas de productos o
servicios. Hay varias clases de proyectos de inversión:
 Inversión privada: consiste en crear un plan que permita obtener una rentabilidad
económica a partir de la inversión de un capital.
 Inversión pública: El estado invierte recursos para lograr el bienestar social de una
comunidad a la vez que beneficio económico.
 Inversión social: Se busca invertir bienes en el desarrollo exclusivamente social sin
esperar remuneración económica, sino que los beneficios permanezcan después de
acabado el proyecto.
Proyectos de infraestructura
Los proyectos de infraestructura Tienen como propósito fundamental crear condiciones
facilitadoras, inductoras o impulsoras para el desarrollo económico. El producto del proyecto
sirve de instrumento para que las comunidades y los agentes económicos desencadenen
actividades productivas que mejoren sus ingresos y condiciones de vida, y propicien efectos
económicos hacia otros grupos sociales. Ejemplo, carreteras, centrales eléctricas, distritos de
riego, sistemas de comunicación, servicios públicos, etc. Con esto último queremos decir, que
todo proyecto de infraestructura, pese a que generalmente se concretiza por medio de obras
de metal y cemento, tiene como fin responder a las necesidades y aspiraciones de la gente
Proyectos de desarrollo sostenible
Es un proyecto social y económico de una comunidad que incluye ecología o del medio
ambiente como un elemento importante tanto para mejorar la economía como para ser
protegido durante un largo periodo. Este tipo de proyectos surgió en torno al deterioro en el
medio ambiente y la intención de que la producción humana no lo impacte de forma negativa.
También busca la participación equitativa de la sociedad en estos procesos.
Proyectos productivos
Son proyectos que buscan generar rentabilidad económica y obtener ganancias en dinero.
Los promotores de estos proyectos suelen ser empresas e individuos interesados en alcanzar
beneficios económicos para distintos fines. Estos proyectos tienen como fin instalar y operar
una capacidad transformadora de insumos con el fin de producir bienes con destino a atender
necesidades de consumo. Sus posibilidades de implementación y operación dependen de la
existencia de la demanda real en el mercado con la suficiente capacidad de comprar para
permitir una rentabilidad mínima al capital comprometido por los inversionistas del mismo.
Ejemplo, proyectos de transformación industrial, de producción agrícola o agroindustrial
empresarial capitalista, de explotación minera, etc.

REQUISITOS PARA LA BUENA FORMULACION DE UN PROYECTO

A la vista de cuanto se lleva dicho, resulta evidente que no basta con elaborar proyectos; hay
-5-
que saber hacer una buena formulación y diseño de proyectos. Para ello, es preciso atenerse
a una serie de requisitos.
Como se explica en un documento elaborado por la FAO, "un buen diseño de proyecto debe
especificar los elementos esenciales que se requieren para crear un sistema de seguimiento
para la ejecución del proyecto y la evaluación consecutiva de los efectos e impactos del
mismo". O dicho de una manera más detallada, para que un proyecto esté bien diseñado y
formulado debe, explicar, lo siguiente:
● razones por las que se necesita realizar el proyecto (fundamentación)
● a qué fin contribuirá el logro de los objetivos del proyecto (finalidad)
● qué se espera obtener del proyecto en caso de que tenga éxito (objetivos)
● a quién va dirigido el proyecto (beneficiarios directos e indirectos)
● qué debe producir el proyecto para crear las condiciones básicas que permita la
consecución del objetivo (productos)
● con qué acciones se generarán los productos (actividades)
● qué recursos se necesitan para obtener el producto y lograr el objetivo propuesto (insumos)
● quién, ejecutará el proyecto (responsables y estructura administrativa)
● cómo se ejecutará el proyecto (modalidades de operación)
● en cuánto tiempo se obtendrán los productos y se lograrán los objetivos previstos
(calendario)
● cuáles son los factores externos que deben existir para asegurar el éxito del proyecto (pre-
requisitos)

MÓDULO II

GUIA PARA EL DISEÑO Y LA ELABORACION DE PROYECTOS

La guía que presentamos en este parágrafo, sirve fundamentalmente para el diseño de


proyectos o, mejor dicho, para elaborar el documento que contenga un proyecto.
Este esquema debe utilizarse y aplicarse con flexibilidad y creatividad, adaptándolo a las
exigencias de cada caso concreto. Lo que aquí proporcionamos, es una serie de pautas
básicas que pueden guiar la elaboración y diseño de los proyectos, habida cuenta de los
requisitos que deben cumplir para que estén bien formulados.
1) Denominación del proyecto
Esto se hace, indicando, de una manera sintética y mediante un título, aquello que se quiere
hacer (creación de un centro social, de un servicio de ayuda a domicilio, de un taller de artesa
nía etc.). Su objeto es identificar el proyecto e indicar el marco institucional desde el cual se
realizará, de forma muy breve.
Además, en la denominación se ha de hacer referencia a la institución, agencia u organismo
responsable de la ejecución del proyecto. Y en aquellos casos en los que el que ejecuta no es
el mismo que el que patrocina, habría que indicar también el organismo patrocinante.
Si formara parte de un programa más amplio (conjunto de proyectos integrados), será
necesario hacer referencia a éste.
Digamos que el objetivo principal de la denominación es el de caracterizar, en pocas palabras,
lo que quiere hacerse en el proyecto e indicar el organismo ejecutor y patrocinante del mismo.
-6-
No hay que confundir el título del proyecto, con el enunciado dé un problema (por ejemplo:
"Falta de participación de los jóvenes"), ni considerar el título como equivalente a la solución
del problema (por ejemplo: “Proyecto de desarrollo integral de los jóvenes"). Estos son errores
bastante frecuentes y que es necesario evitar para poder seguir desarrollando
adecuadamente el diseño del proyecto. Una mala denominación nos puede conducir a una
formulación imprecisa o muy amplia de objetivos, falta de concreción de-las actividades, etc.
2) Naturaleza del proyecto
Para explicar la naturaleza de un proyecto - conjunto de datos que hacen a la esencia del
mismo— es necesario desarrollar una serie de cuestiones que sirvan para describir y justificar
el proyecto. Las que indicamos a continuación, pueden ayudar a esta tarea:

a. Descripción del proyecto (qué se quiere hacer)


La denominación identifica al proyecto, pero esto, obviamente es insuficiente para tener una
idea completa acerca de qué se trata el proyecto. En este punto, hay que realizar una
descripción más amplia del proyecto, definiendo y caracterizando la idea central de lo que se
pretende realizar. En bastantes casos, esta caracterización o descripción hay que hacerla,
contextualizando el proyecto dentro del programa del que forma parte.
De lo que se trata es de ampliar en sus aspectos esenciales la información que proporciona la
denominación. Ahora bien, la descripción no conviene que sea excesivamente extensa, ya
que a lo largo del proyecto se irá ofreciendo información complementaria de todos sus
aspectos. Lo que se pretende es que la persona que desea conocer el proyecto, pueda tener,
de entrada, una idea exacta acerca de lo fundamental del mismo: tipo, clase, ámbito que
abarca, contexto en el que se ubica desde el punto de vista de la organización, etc.

b. Fundamentación o justificación (por qué se hace, razón de ser y origen del proyecto)
En la fundamentación del proyecto hay que presentar los criterios (argumentación lógica) y/o
las razones que justifican la realización del mismo.
Es muy importante destacar para tenerlo en cuenta a la hora de elaborar esta parte del
proyecto, que en la fundamentación deben cumplirse dos requisitos para que sea completa y
correcta:
 hay que explicar la prioridad y urgencia del problema para el que se busca solución;
 hay que justificar por qué este proyecto que se formula es la propuesta de solución
más adecuada o viable para resolver ese problema.
De ordinario, estos dos aspectos complementarios pero distintos, suelen confundirse. Muchas
veces se justifica el proyecto, pero no se fundamenta adecuadamente en base a un
diagnóstico de situación. Otras veces se aportan datos acerca del problema que se pretende
resolver, con el proyecto, pero se olvida incluir una evaluación que justifique por qué el
proyecto es lo mejor que se puede hacer en esa situación.
Para evitar estos y otros problemas, puede ayudar tener, como referencia los siguientes
puntos o cuestiones a explicitar en la fundamentación del proyecto:
- Cuál es la naturaleza y urgencia del problema que se pretende resolver:
Las razones que pueden dar lugar a un proyecto suelen ser muy variadas: hay una necesidad
y no existe un servicio para satisfacerla, el servicio existente es insuficiente, se quiere mejorar
la calidad de la prestación, etc. En definitiva, se trata de identificar y analizar el problema que
se pretende solucionar. Lo sustancial en esta parte de la fundamentación es explicitar el por
qué se hace, destacando los principales aspectos críticos y los problemas que piensan ser
atacados, aliviados. o resueltos con la realización del proyecto. En muchos casos, se han de
-7-
indicar, asimismo, los efectos de la no intervención.
- Qué prioridad se concede a la solución de ese problema.
En esta parte de la fundamentación hay que considerar, no sólo las razones técnicas, también
existen (y hasta pueden predominar) las razones políticas. De ahí que haya que tener en
claro, que toda fundamentación se apoya en dos tipos de razones y justificaciones
directamente relacionadas con los criterios para el establecimiento de prioridades:
 razones políticas, cuando el proyecto concreta o realiza las orientaciones políticas de
un plan general o de un programa político. En este apartado con viene hacer
referencia a declaraciones de política, planes existentes, programas ya aprobados,
etc.
 razones técnicas, en las que se expresan las razones objetivas (necesidades y
problemas y magnitud de los mismos) que dan lugar, a la realización del proyecto.
En este punto también es conveniente hacer referencia a las necesidades
de ejecución del proyecto e indicar si éste forma parte de un programa más amplio
previamente formulado, etc.
- Naturaleza de la estrategia para la acción, (si es que la hubiere).
En este punto hay que indicar la trayectoria seleccionada, para llevar a cabo las acciones
consideradas necesarias y suficientes de cara al logro de los objetivos propuestos.
- Recursos internos y externos asignados.
Esta tarea, que corresponde a la fase de diagnóstico, debe quedar claramente reflejada en la
fundamentación del proyecto, pues permite desde otro enfoque visualizar cuales son las
prioridades de la institución o de otras entidades, respecto de la solución del problema.
Además, la existencia o no de recursos para resolver un problema, condiciona en gran
medida las posibilidades de ejecución y la viabilidad de un proyecto.
- Justificación del proyecto en sí.
En esta parte hay que presentar los resultados que haya arrojado la evaluación previa del
proyecto, acerca de su viabilidad, análisis costo-beneficio o costo-oportunidad, productos,
efectos e impacto, etc. Esta evaluación que permite seleccionar, evaluar y priorizar proyectos,
se hace después de la formulación y diseño de los mismos, pero los resultados deben quedar
reflejados en esta parte del documento que contiene el proyecto.
A tenor de todo lo dicho, en este punto hay que incluir una síntesis de los datos del
diagnóstico o estudios previos que justifiquen el proyecto, así como algunas previsiones sobre
la transformación de la situación-problema que se pretende resolver con la realización del
proyecto.

c. Marco institucional (organización responsable de la ejecución)


Cuando se trate de un proyecto que se elabora dentro de una institución para ser presentado
en el seno de la misma, este punto se puede obviar o reducir bastante, ya que la información
pertinente sería conocida por todos. Sin embargo, cuando el proyecto se formula en una
organización o institución que será responsable total o parcialmente de la ejecución, pero éste
será presentado para su eventual aprobación por otra entidad ajena a la que formula el
proyecto, conviene dedicar especial atención a este punto.
Será necesario indicar la naturaleza de la organización, su mandato, situación jurídica y
administrativa, instalaciones y servicios, estructura orgánica y procedimientos administrativos,
personal, etc. También es conveniente en este punto incluir aspectos directamente
relacionados con el proyecto como, por ejemplo: políticas y prioridades de la organización,
relaciones con otras instituciones, etc.
-8-
En los casos de proyectos que se presentan a otras instituciones o agencias exteriores para
su financiación, puede ser más práctico adjuntar toda esta información (que suele ser amplia)
en un dossier aparte del proyecto. Todo ello, con el fin de no abultar innecesariamente el
documento que contenga el proyecto.
En definitiva, lo que se persigue en este punto es informar clara y profundamente acerca de la
institución, organización o agencia que será la responsable fundamental de la planificación y
ejecución del proyecto. Haciendo referencia particular al departamento y/o programa del que
pudiera llegar a formar parte el proyecto específico.

d. Finalidad del proyecto (impacto que se espera lograr)


Conviene aclarar antes de explicar este punto que no en todos los proyectos es necesario
explicitar finalidades últimas. Muchas veces los proyectos son tan pequeños y concretos que
no es necesario formular este tipo de fines. Sin embargo, cuando se trata de proyectos que se
insertan dentro de programas o planes más amplios y tendientes a lograr el desarrollo de
algunas áreas o sectores generales, conviene aclarar cuáles son esos fines últimos que
justifican la existencia del proyecto.
Esta finalidad del proyecto presupone que la realización de los objetivos es un factor que
contribuye al fin último, pero no necesariamente es el único. Existe a veces la tendencia a
exagerar la finalidad de un proyecto, o bien a expresarla en términos vagos y abstractos. Por
otra parte, los objetivos de un sólo proyecto, aunque éste sea realizado con éxito, no pueden
contribuir de manera exclusiva al logro de las finalidades, que suelen depender de un gran
número de factores y proyectos.
Por todo ello, y para evitar este tipo de problemas, debemos considerar que, para formular
finalidades de un proyecto, es necesario que éstas.
 justifiquen debidamente el proyecto y sus objetivos
 sea posible verificar cuantitativa o cualitativamente su marcha
 constituya preferiblemente un único fin o vaya acompañado de otros fines compatibles.
Pero insistimos, de ordinario no suele ser necesario formular finalidades a nivel de proyectos,
ya que éstas suelen ser expresadas a nivel de programa o planes más generales.

e. Objetivos (para qué se hace, qué se espera obtener)


Explicitar los objetivos es responder a la pregunta para qué se hace. Es decir, se trata de
indicar el destino del proyecto o los efectos que se pretenden alcanzar con su realización.
Conforman el elemento fundamental, ya que expresan los logros definidos que se busca
alcanzar.
Antes de seguir avanzando en este punto, quizá convenga realizar una distinción entre lo que
es la finalidad del proyecto (impacto) y lo que es el objetivo o los objetivos del proyecto
(efectos). Un ejemplo nos puede ayudar: si decimos "disminuir el analfabetismo en la región
X" estamos indicando una finalidad o dicho, en otros términos, precisando el impacto que
puede tener el proyecto. Si formulamos en cambio "reforzar el servicio de educación de
adultos en la región X" estamos señalando un objetivo. En este ejemplo concreto, se puede
reforzar un servicio de educación de adultos, lo que contribuirá a disminuir el analfabetismo
en la región, si se dan determinadas condiciones o supuestos. Pero que disminuya el
analfabetismo en la región, no depende exclusivamente del reforzamiento del servicio (sino de
éste y otros efectos más, que pueden ser ajenos al proyecto). Por ello es importante distinguir
lo que serán efectos del proyecto (objetivos que se espera alcanzar) y lo que será el posible
impacto del mismo (es decir, a qué fin contribuirá el proyecto si se desarrolla con éxito).
Ningún proyecto adquiere su significado pleno, si no se produce una clara definición y
-9-
explicitación de los objetivos a alcanzar. La buena formulación del objetivo principal y de los
objetivos específicos (si ello fuere necesario), es garantía (no absoluta, por supuesto) de
elaborar un buen proyecto ya que, en torno a los objetivos, se da coherencia al conjunto de
actividades que componen el proyecto, costos, estrategias, tiempos, etc.
Como ya se ha mencionado, a veces conviene hacer una distinción entre el objetivo principal
o general, y los objetivos específicos o complementarios:
● El objetivo principal, llamado también, objetivo general, es el propósito central del proyecto.
A veces viene dado por los objetivos generales de un programa.
● Los objetivos específicos, inmediatos o complementarios, son ulteriores especificaciones o
pasos (en determinadas circunstancias de carácter intermedio) que hay que dar para alcanzar
o consolidar de objetivos general. En algunos casos puede tratarse de objetivos que se
derivan del hecho del alcanzar el objetivo principal. De cualquier modo, hay que tener siempre
presente que no es necesario formular objetivos de este tipo en todos los proyectos. La
necesidad de su formulación vendrá dada por el grado de generalidad o abstracción que
tenga el objetivo general.
No hay que confundir —como ocurre con alguna frecuencia — los objetivos (que hacen
referencia al fin deseado) y los medios para alcanzarlos. Así por ejemplo cuando se dice,
"promover", "coordinar", "realizar una investigación", etc. se está haciendo referencia a
medios, consecuentemente no deben utilizarse para definir objetivos.

f. Metas (cuánto se quiere hacer, servicios que se prestarán y/o necesidades que se cubrirán)
Como lo acabamos de indicar, los objetivos expresan en términos simples, generales y vagos,
los propósitos que se desean alcanzar. Si todo quedase en eso, no se podría ir más allá de
los deseos piadosos, las buenas intenciones y los meros slogans. No debemos olvidar nunca
que es mucho más fácil formular objetivos ideales, abstractos y maravillosos y encontrar
gracias a ello seguidores entusiastas, que establecer pasos precisos para resolver problemas
concretos. Para que los objetivos adquieran un carácter operativo, hay que traducirlos en
logros específicos, es decir, hay que indicar cuánto se quiere lograr con la realización del
proyecto, dentro de un plazo determinado y en un ámbito o espacio también determinado.
Conforme a lo indicado, las metas operacionalizan los objetivos, estableciendo cuánto,
cuándo y dónde se realizarán éstos, de modo que las actividades y acciones
correspondientes puedan ser claramente establecidas, permitiendo determinar el nivel y
composición de los insumos, las actividades que es preciso emprender y la modalidad de las
operaciones para realizar dichas actividades.

g. Beneficiarios (destinatarios del proyecto, a quién va dirigido)


Se trata de identificar quiénes serán los beneficiarios inmediatos (los directamente favorecidos
por la realización del proyecto) y quiénes serán los beneficiarios finales o indirectos, o sea,
aquellos a quienes favorecerán los impactos del proyecto.
Generalmente, se trata de dos tipos de destinatarios bastante diferenciados. Por ejemplo, si el
objetivo es "reforzar un servicio de educación de adultos", los beneficiarios directos serán
aquellos que constituyen el personal de dicho servicio y que con el proyecto se verá
aumentado o reciclado. En cambio, los beneficiarios finales serán las personas analfabetas a
quienes beneficiará la mejora del servicio en términos de impacto y no de efectos, como sería
el primer, caso.
Por lo que se refiere a los beneficiarios finales, el uso de términos generales y vagos tales
como "grupos carenciados", "sectores desfavorecidos", "campesinos pobres", etc. no ayuda al
diseño del proyecto y resulta a todas luces insuficiente, si bien este tipo de formulaciones
pueden ser válidas a nivel de declaración política. Para el buen diseño de un proyecto, es
-10-
necesario identificar con precisión los destinatarios. Para ello, puede ser útil delimitar este
"grupo-meta" como a veces suele denominarse, investigando e indicando, por ejemplo:
 situación general (descrita mediante indicadores de ingresos, de nutrición, o lo que
fuese necesario)
 ocupación (también haciendo uso de indicadores concretos, por ejemplo: propietarios
de menos de "x" hectáreas, trabajadores sin tierra, asalariados temporales, familias
con ingresos por debajo del salario mínimo y ocupación autónoma, etc.)
 acceso a los servicios (familias en inquilinatos precario, agricultores sin acceso a
créditos, viviendas sin agua potable o electricidad, trabajadores sin seguridad social,
etc.)

h. Productos (resultados de las actividades)


En el documento de la FAO al que hicimos referencia, se definen los productos como "los
resultados específicos de las actividades realizadas a través del uso de insumos
planificados"4. Dicho en otras palabras, los productos son el primer nivel de resultados a los
que se llega por el hecho de haber realizado con éxito las actividades. Y, además, son la
condición previa para el logro de los objetivos y metas (efectos). Si se obtienen los productos
programados y se dan las condiciones o supuestos establecidos, entonces deberá lograrse el
objetivo y la meta.
Otro error bastante frecuente en el diseño de proyectos, es la confusión entre los objetivos y/o
las metas y los productos. La generación de los productos (su obtención) depende casi
exclusivamente de la realización de las actividades, y en esta fase del proceso no intervienen
demasiados factores externos. Por ello, la obtención de los productos se centra en la gerencia
del proyecto que tiene un control directo sobre ellos.
Los productos que pueden obtenerse en proyectos de tipo social o cultural pueden ser de dos
clases:
 resultados materiales (por ejemplo: número de cooperativas creadas, número de
viviendas construidas o mejoradas, escuelas construidas, instalaciones, etc.)
 servicios prestados (por ejemplo: personas capacitadas, servicios proporcionados,
créditos otorgados, etc.)
También hay que considerar que una actividad puede generar un producto intermedio, es
decir, el resultado de una actividad puede ser un recurso o insumo necesario para poder
realizar otra actividad posterior.
Lo importante, repetimos, es distinguir claramente los productos (resultados de actividades)
de los efectos (resultados de la utilización de los productos para lograr el objetivo propuesto).
En el ejemplo que estamos utilizando para ilustrar esta guía, los efectos u objetivos del
proyecto podrían ser "reforzar el servicio de educación de adultos". La meta. "reforzar el
servicio de educación de adultos de la región X, en el año 1993, ampliando en un 50% la
capacidad del personal responsable de las tareas de educación". El producto podría ser:
"capacitar a 400 maestros en educación de adultos hasta 1992, en cuatro cursos de un año
de duración cada uno (1989-1992)"
Por último, señalar que, para un buen diseño del proyecto, es necesario que los productos
que se mencionan cumplan algunos requisitos:
 que su realización pueda comprobarse, tanto en lo que se refiere a la cantidad como al
tiempo de consecución,
 que estén ordenados según una secuencia temporal lógica,
 que su realización sea esencial para conseguir el objetivo propuesto,
-11-
 que sean realizables con los recursos disponibles.

i. Localización física y cobertura espacial (dónde se hará, qué abarcará)


Localizar un proyecto consiste en determinar el emplazamiento o el área en donde se ubicará.
Esta localización puede hacerse a un doble nivel:
 macro-localización, esto es, la ubicación geográfica del proyecto dentro del área:
región, comarca, conjunto rural, etc.
 micro-localización, identificando dentro de un conjunto menor, como puede ser un
barrio o manzana, el lugar o zona en donde se desarrollará el proyecto.
En uno y otro nivel, la localización suele presentarse en el documento a través de mapas y
otros complementos gráficos.
Por su parte, la cobertura espacial indica el espacio físico o zona que cubrirá el proyecto en
cuanto prestación de servicios o área de influencia.
Así, por ejemplo, si se trata de crear un "centro de salud", la localización física consistirá en
indicar el lugar en el que estará emplazado el edificio que albergará el centro de salud (calle,
número, terreno, etc.). En cambio, la cobertura espacial consiste en determinar el área a la
que prestará servicios el centro de salud: comarca X, o barrios Y, Z y Q, etc. La cobertura
espacial, en el caso de proyectos de prestación de servicios, suele indicarse no sólo en
términos geográficos, sino también en términos poblacionales (señalar área y número de
habitantes que se verán beneficiados en dicho ámbito). Siguiendo con el ejemplo que
presentamos en esta guía, la localización física del proyecto de mejora del servicio de
educación de adultos será el lugar en que está emplazado dicho servicio o servicios (oficina
central, escuelas, etc.). La cobertura espacial será la población analfabeta y semi-analfabeta
(o de otro tipo) en la región que tiene el servicio de educación de adultos.
En definitiva, de lo que se trata en este punto es de indicar el lugar en que se realizará el
proyecto y la zona de influencia del mismo.

3) Especificación operacional de las actividades y tareas a realizar (con qué acciones se


generarán los productos, actividades necesarias).

La ejecución de cualquier proyecto, presupone la concreción de una serie de actividades e


implica la realización de un conjunto de tareas concretas. En otras palabras, ningún proyecto
puede realizarse sin una sucesión de quehaceres y aconteceres que tienen el propósito de
transformar ciertos insumos en los resultados previstos (productos) dentro de un período de
tiempo determinado.
En efecto, lo que materializa la realización de un proyecto es la ejecución secuencial e
integrada de diversas actividades. Esto implica que en el diseño del proyecto se ha de indicar,
de manera concreta y precisa, cuáles son las actividades que hay que ejecutar para alcanzar
las metas y objetivos propuestos. Para ello debe explicársela forma en que se organiza,
suceden, complementan y coordinan las diferentes tareas, de modo tal que el
encadenamiento de las mismas: no sufra desajustes graves que influyan negativamente en la
realización del proyecto.
La organización, ordenamiento y coordinación en el tiempo y en el espacio de todas las tareas
que hay que realizar para el logro de los productos, metas y objetivos del proyecto comporta
los siguientes aspectos:
● especificación e inventario de las actividades a realizar
● distribución de las unidades periódicas de tiempo insertas en una secuencia operativa,
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donde se señala la fecha de inicio y de terminación de cada actividad (ver punto 5:
calendarización del proyecto)
● lo anterior sólo sirve para indicar una relación de diferentes actividades, pero ello no basta
(sería un simple listado de actividades yuxtapuestas en el tiempo); es menester, además, una
ordenación y sincronización de las mismas, puesto que algunas son previas, paralelas o
posteriores a otras dentro del proceso de realización del proyecto.
● indicación de la cantidad y calidad de los insumos necesarios (recursos humanos, servicios,
equipo, dinero, bienes, etc.) involucrados en cada operación, con referencia a la asignación
de recursos por actividad (ver punto 6, lo relativo a calendario financiero).
De lo que se trata es de no limitarse a un simple listado de actividades y tareas, sino de
establecer un curso o trayectoria que permita fijar la dinámica del proyecto en función del
volumen y ritmo de operaciones.

4) Métodos y técnicas a utilizar (modalidades de operación)


Se trata de otra forma o aspecto de explicitar cómo se hace. En este apartado hay que
especificar el instrumental metodológico y técnico que se utilizará para realizar las diferentes
actividades.
Cuando existe un único procedimiento para llevar a cabo una actividad, lo importante es usar
esa técnica de la manera más eficaz posible. Si éste fuera el caso, en el diseño del proyecto
se podría hacer alguna sugerencia al respecto. Pero cuando existe una gama de técnicas
alternativas, el problema que se plantea es el de seleccionar una de ellas. Ahora bien, en este
caso, lo que debemos tener bien claro son los criterios de selección. En estos influyen a su
vez criterios ideológico-políticos y criterios técnicos. En la mayoría de los casos, lo óptimo es
lograr una combinación de tecnologías apropiadas y tecnologías no obsoletas y de alto
rendimiento. El problema suele ser que no siempre el uso de estos criterios simultáneamente
es complementario, muchas veces son alternativos y en estos casos hay que ponderar cada
uno de ellos para seleccionar la alternativa que mejor se adapte a los fines del proyecto, y la
situación contextual.
En el caso de proyectos de trabajo social o de animación, un criterio básico y central en la
selección de métodos y técnicas, es el de dar preferencia a aquellos que facilitan, promueven
o posibilitan la participación de la gente en el desarrollo del proyecto. En estas circunstancias,
desde el punto de vista metodológico, hay que establecer los mecanismos de inserción e
implicación de los beneficiarios, en la realización del proyecto.

5) Determinación de los plazos o calendario de actividades (cuándo ocurrirá)


Uno de los aspectos esenciales en la elaboración de un proyecto es la determinación de la
duración de cada una de las actividades. Este ítem o aspecto es lo que se denomina
"calendarización del proyecto".
Esto, además, permite juzgar la factibilidad del proyecto, esto es, establecer si existe una
distribución uniforme del trabajo, si los plazos son realistas, si se considera el tiempo
suficiente para obtener los productos básicos que se necesitan corno insumos
para otras actividades, si los límites de tiempo asignados a cada actividad (máxima o mínima)
son proporcionados entre sí o hay desajustes graves, etc.
Para realizar esta calendarización del proyecto, existen diferentes técnicas gráficas de apoyo
a la programación que permiten distribuir en el tiempo las distintas actividades y hacen
posible una captación rápida y global de la secuencia operativa. El más simple y conocido es
el diagrama de avance, cronograma o diagrama Gantt. De fácil comprensión y de gran utilidad
para programar el conjunto de actividades (ver anexo 3). Sin embargo, el diagrama Gantt, por
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su misma sencillez, implica una serie de limitaciones, de ahí que algunos utilicen la "red de
pasos" o "red de actividades" PERT o CPM, que es de más compleja confección. Para tratar
de resolver las limitaciones del diagrama Gantt, pero evitar en cierto modo las excesivas
complicaciones del PERT o CPM, puede ser útil emplear el método ABC (Análisis Bar
Charting. Por último, queremos indicar que el calendario definitivo del proyecto debe
elaborarse una vez realizado el calendario financiero que explicamos en el punto siguiente.
Ello es importante para asegurarse que el suministro de insumos en cada momento o fase del
proyecto es el adecuado en función de las actividades que comprende cada fase. Es decir,
hay que asegurar que el calendario de actividades es el óptimo en cuando a interdependencia
de unas actividades con otras y en cuando al flujo de recursos que es necesario establecer en
términos de tiempo para dichas actividades se puedan realizar en el momento previsto.

6) Determinación de los recursos necesarios (quiénes y con que se realizará el


proyecto, insumos)
Todo proyecto requiere para su realización una serie de recursos (bienes, medios, servicios,
distinguirse cuatro tipos de recursos: humanos, materiales, técnicos y financieros, que
constituyen los insumos necesarios para su realización.
Humanos: para ejecutar cualquier tipo de proyecto, hay que disponer de personas adecuadas
y capacitadas para realizar las tareas previstas. Esto supone especificar la cantidad de
personal, etc.) para obtener el producto y lograr el objetivo inmediato. Cuando la índole del
proyecto así lo requiera, hay que indicar la necesidad de capacitar los recursos humanos que
exige la realización del proyecto. En este caso hay que establecer cuándo y con qué
cualificación se ha de tener el personal que se necesita (esto puede ser objeto de un proyecto
separado).
Materiales: es decir las herramientas, equipos, instrumentos, infraestructura física, etc.,
necesarios para llevar a cabo el proyecto.
Técnicos: se establecen, además, las alternativas técnicas elegidas y las tecnologías a
utilizar.

Financieros: sobre la base de los cálculos de ejecución que explicamos a continuación, se


realiza una estimación de los fondos que se pueden obtener, con indicación de las diferentes
fuentes con que se podrá contar: presupuesto ordinario, subvenciones, pago del servicio por
los usuarios, ingresos o beneficios, créditos (externos e internos), etc. Con ello, se podrá
establecer la estructura financiera del proyecto (quién o qué financia).
Pero ello no basta, para asegurar un buen diseño del proyecto en la parte financiera, es
necesario indicar lo que denominamos el calendario financiero. Se trata de establecer en cada
actividad y en cada momento o fase del proyecto, cuáles son los recursos financieros
necesarios. Esto se puede realizar empleando un cuadro de doble entrada como el siguiente:

Momentos
A B C D Etc.
Actividades

Actividad 1 $ $
Actividad 2 $ $ $
Actividad 3 $
Actividad 4 $ $

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Etc. $ $ $

En cada casilla hay que consignar la cantidad de recursos financieros que son necesarios, de
acuerdo a la actividad que tenga que realizarse y al momento temporal en que se ubique. Una
vez completado, podrá visualizarse el flujo financiero necesario en cada momento y hacer las
previsiones oportunas. En otros casos, habrá que adaptar el calendario financiero a las
posibilidades reales de financiación en cada momento. De lo que se trata es de evitar la
mayor cantidad de desfases posibles entre el flujo de caja (cash-flow) y los pagos a realizar o
gastos a enfrentar.
Hay que precisar, asimismo, la forma en que se irán obteniendo los recursos, asegurando el
ritmo de operación del proyecto, de modo que haya una permanente revisión y nivelación
entre gastos e ingresos.
Digamos, por último y a modo de síntesis, que un proyecto en el que no hay recursos, no es
mucho más que una declaración de buenos propósitos.

7) Cálculo de los costos de ejecución o elaboración del presupuesto


En todos los casos, la realización de un proyecto supone unos costos y la disponibilidad de
fuentes de recursos. No basta determinarlo en cifras globales: en el análisis y cálculo de los
costos se deben especificar claramente cada uno de los rubros, enunciando cada uno de los
rubros, enunciando la cantidad y cualificación del personal necesario, material, equipo, gastos
de funcionamiento, etc., todo ello expresado en términos monetarios.
El presupuesto, en cuanto presentación sistemática del costo y el beneficio de un proyecto en
unidades monetarias, comprende los siguientes rubros principales:
Costo de personal: se calcula sobre la base del número de personas que participan en forma
remunerada en la realización del proyecto, especificando el tipo de cualificación y la
dedicación que se requiere en cada caso. Dado que no todas las tareas tienen igual
importancia, a la hora de presupuestar los gastos hay que distinguir entre personal técnico,
auxiliares, administrativos, de servicio,etc.
Dietas o viáticos: incluye los gastos por desplazamiento del personal (transporte , alojamiento
y alimentación), comunicaciones, etc., necesarios para realizar actividades fuera del lugar
habitual de residencia.
Locales: en este rubro la diferenciación principal está entre:
● construcción de un local
● compra y reacondicionamiento de un local
● alquiler de un local
Material y equipos: costo de material, gastos de transporte e instalación.
Mobiliario de oficina, archivos, máquinas de escribir, calcular, fotocopiadora, etc.
Gastos de funcionamiento: electricidad, agua, gas. Gastos de oficina (papelería, teléfono,
comunicaciones, etc.), limpieza y conservación. Seguros, contribuciones e impuestos.
Adquisición de libros, revistas, etc.
Imprevistos: en todo proyecto hay que prever una cierta cantidad de dinero para gastos
imprevistos. Esta suma se suele calcular sobre la base del 5% del total del presupuesto de
gastos.
Beneficios: en algunos proyectos, además de los beneficios sociales pueden obtenerse
beneficios monetarios. Esto es, ingresos financieros provenientes del mismo proyecto. En
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todos los proyectos de índole productiva este rubro debe estar presente en el presupuesto del
proyecto. En otros proyectos de diferente modalidad, pueden contemplarse ingresos
provenientes de los usuarios. Dichos ingresos, independientemente de que se aporten en
dinero o especie (mano de obra, por ejemplo) deberán cuantificarse en unidades monetarias a
la hora de elaborar el presupuesto de ingresos.
Lo que hay que hacer siempre es un presupuesto de gastos y de cálculo de recursos,
incluyendo la fuente y procedencia de los mismos. Pero en algunos casos, se puede -o debe-
hacer un estudio de costos. En esas circunstancias se incluyen los siguientes rubros:
Costos directos: son aquellos que se relacionan directamente con la presentación del servicio
e inciden en forma inmediata para la realización y concreción del mismo.
Costos indirectos: corresponden a los servicios complementarios que se originan como
resultado de la ejecución del proyecto, por ejemplo, alquilar un equipo de amplificación,
gastos de impresión de folletos, etc.
Costos fijos: son los costos que no sufren variación a corto plazo cualquiera sea la magnitud
de la prestación de los servicios o el nivel de producción, por ejemplo, los sueldos del
personal de plantilla, el pago de alquiler de los edificios, etc.
Costos variables: llamados también costos de operación. Varían directamente con el nivel de
prestación de servicios o la magnitud de las actividades que se realizan, como ejemplo,
costos para la contratación de personal para tareas específicas; materias primas, energía
eléctrica, etc.
Costo de capital: pueden entenderse como los costos de las inversiones realizadas, o como el
tipo de rédito que produciría ese capital aplicado a otra inversión.
Costos corrientes: son aquellos que pierden su valor una vez que el gasto se ha efectuado.
De manera general y simplificada puede decirse que, para la determinación de los costos, hay
que considerar tres elementos:

● los diversos factores que componen el proyecto


● la cantidad usada de cada uno de los factores
● el valor o precio de cada uno de los factores
Resumiendo, la clasificación que puede hacerse de los costos, lo esquematizado en el
siguiente cuadro:

Características del costo


De capital Corrientes Fijos Variables
Tipos de costos
Costos directos
Costos indirectos

La función del presupuesto es la de "asignar recursos", determinar la fuente u origen de los


mismos, y asegurar el desarrollo normal del proyecto y funcionamiento de los servicios. De
ahí que exista una notoria interdependencia entre presupuesto y actividades. Quien elabora
un proyecto debe articular coherentemente estos dos aspectos, de modo tal que no se llegue
nunca a la situación de haber establecido qué cosas hacer y no saber o tener asegurado con
qué hacerlo. O de tener recursos y no asignarlos adecuadamente a la realización de las
actividades que mejor contribuyen al logro de los objetivos propuestos.

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8) Administración del proyecto
En el diseño de los proyectos debe quedar claramente presentada la estructura de gestión
para la ejecución del mismo. Para ello es necesario enmarcarlo institucionalmente si ello no
se hizo en el punto 2, relativo a la naturaleza del proyecto. Si dicha información quedó
reflejada en el documento del proyecto con anterioridad, podremos pasar directamente a
indicar la estructura de gestión o administración del proyecto propiamente dicho.
Para ello conviene hacer figurar en el diseño del proyecto las siguientes cuestiones:
 Organigrama, donde aparezca claramente señalado el proyecto dentro de la
organización existente, cómo se inserta en dicha organización.
 Funciones del personal del proyecto; esto es: determinar quién es responsable y de
qué parte del trabajo.
 Relaciones e interacciones del personal (determinar los niveles de autoridad y
jerarquía, relaciones de comunicación e información, relaciones de consulta y
asesoría,
 Mecanismos de control, coordinación, supervisor.
 Sistemas de evaluación interna y seguimiento, en cuanto a responsabilidades y
funciones.
 Canales de información: a quién hay que enviar informes, qué tipo de informes y con
qué objeto.
Si se trata de un proyecto que será ejecutado por varias organizaciones habrá que,
especificar además la responsabilidad que asume cada una de ellas, así como el tipo de,
relación o vinculación que se establece a los efectos de la ejecución del proyecto (convenio,
acuerdo, etc.) También será necesario especificar los responsables de las relaciones de
coordinación inter-institucional y sus atribuciones.

9) Indicadores de evaluación del proyecto


Los indicadores de evaluación son los instrumentos que permiten medir la progresión hacia
las metas propuestas. Si carecemos de ellos, toda evaluación seria que nos propongamos
será casi inútil, o poco viable.
Tan importantes como las metas son los indicadores en un proyecto. Ellos nos permiten
realizar una evaluación adecuada teniendo en cuenta los objetivos propuestos y las
realizaciones concretas. Por otra parte, si los indicadores no se establecen durante la fase de
diseño del proyecto habrá que reconstruirlos posteriormente en la evaluación, probablemente
con menos fiabilidad.
Para que los indicadores sean concretos y permitan una buena medición de los resultados del
proyecto, deben reunir algunas condiciones:
 Independencia, esto es: no conviene usar el mismo indicador para medir diferentes
metas y objetivos Cada meta debe tener un indicador propio. Si ello no es posible,
habrá que revisar el diseño del proyecto y corregirlo.
 Verificabilidad. Es decir, los indicadores deben establecerse de tal modo que sea
posible comprobar o verificar de forma empírica los cambios que se van produciendo
con el proyecto. Esto permite que objetivamente el indicador tenga el mismo
significado tanto para un defensor como para un oponente del proyecto.
 Validez. Los indicadores deben medir lo que se pretende medir. No se trata de un jugo
de palabras. Tomados en conjunto, todos los indicadores deben reflejar los efectos del
proyecto.

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 Accesibilidad. Que implica el establecimiento de indicadores cuya información
necesaria (datos) se puedan obtener fácilmente. No tiene mucho sentido emplear
indicadores para los cuales hay que utilizar mucho tiempo y esfuerzo en recabar los
datos necesarios que permitan la medición. Lo ideal es usar indicadores que requieran
datos ya existentes o que se puedan obtener mediante el sistema de seguimiento
normal del proyecto.
Por último, señalar que no siempre podemos encontrar indicadores directamente
cuantificables de lo que queremos medir. En esos casos, hay que utilizar indicadores de
sustitución o indirectos. Pero tenemos que saber que cuanto más indirecto es el indicador,
más peligro hay de que influyan factores extraños.
Por ejemplo, en un programa de nutrición infantil, es mejor utilizar un buen indicador
sustitutivo de una mejora en la situación nutricional de los niños (como por ejemplo las
mediciones antropométricas, el peso o la talla, según la edad) que el valor nutricional de la
ingestión alimentaria. Muchas veces se utilizan indicadores de sustitución (como por ejemplo:
calidad de los materiales de la vivienda, compras de bienes de consumo o de capital, etc.)
para estimar cambios en los ingresos, ya que la gente está poco predispuesta a dar
información sobre sus ingresos económicos.

10) Factores externos condicionantes o pre-requisitos para el logro de los efectos e


impacto del proyecto.
Lo que aquí denominamos pre-requisitos para el logro de los efectos e impacto del proyecto,
son los factores externos significativos, sobre los cuáles la administración o dirección del
proyecto puede no tener ningún tipo de control, pero que resultan esenciales para el éxito del
Proyecto. Si bien la gerencia del proyecto tiene el control sobre los recursos o insumos, las
actividades y la obtención de productos, ello no es suficiente para el logro de los efectos
(objetivos y metas) e impacto (finalidad última) del proyecto. Estas últimas cuestiones, suelen
depender en gran parte de factores externos más que de los productos generados en el
proyecto. Dicho en otras palabras, estos factores están fuera del control del proyecto, pero
deben producirse para que el proyecto tenga éxito y logre el efecto e impacto propuesto. Por
ello es necesario que en el diseño del proyecto se especifiquen claramente cuáles son esos
factores externos de los que depende significativamente el éxito del proyecto.
Un buen diseño del proyecto no deberá incluir factores externos poco realistas (el proyecto
sería inviable), ni tampoco elementos que puedan ser aclarados en la fase de diseño. Podrán
referirse "a decisiones de política, mecanismos de coordinación interna del gobierno o de
organismos externos, insumos y productos de otros proyectos y programas, insumos
materiales y financieros para actividades consecutivas, etc." Por otra parte “la identificación de
estos elementos que no forman parte del diseño del proyecto puede clarificar al proyecto y
mejorar su probabilidad de éxito, señalando la necesidad de estos requisitos externos y su
coordinación para lograr los efectos e impacto del proyecto. Este procedimiento reduce
también la incertidumbre en que opera el proyecto y establece los límites de la
responsabilidad gerencial".
De ordinario, estos factores juegan un papel muy importante en las relaciones causales de los
distintos niveles del proyecto. Por ejemplo, si se obtienen los productos se podrán lograr las
metas y objetivos, pero ese logro no depende sólo de la obtención de los productos.
Siguiendo con el caso que tomamos para ejemplificar esta guía: los productos son “400
maestros formados como educadores de adultos “el efecto u objetivo es mejorar para
desarrollar el servicio. Es decir, la meta de aumentar en un 50% el servicio de educación de
adultos se puede lograr si existen los maestros necesarios formados (productos) y si el
gobierno de la región X los contrata en el plazo establecido para el servicio de educación de
adultos (factor externo condicionante para pasar del nivel de productos al nivel de metas y
objetivos). Y si seguimos con este ejemplo, suponiendo que este factor se ha dado y se ha
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logrado contratar a los maestros (efecto u objetivo), ello no es suficiente para que se logre el
impacto o finalidad (disminuir el analfabetismo). Hay un factor externo que condiciona el
objetivo logrado y es la buena predisposición de la gente para participar en el programa de
educación de adultos. Si ese factor externo se da, entonces se podrá pasar del nivel de
efectos (objetivo) al nivel de impacto (finalidad última).
Para determinar correctamente estos factores externos condicionantes del proyecto o pre-
requisito para el logro de efectos e impactos, es necesario que sean
 Realistas y bien fundamentados, ya que de lo contrario el proyecto sería poco viable.
Además, es preciso que no solamente se expongan los factores, sino que se muestren
e indiquen las razones de por qué tiene posibilidades de acontecer (si no tiene
bastantes posibilidades de ocurrir, se estará proponiendo un proyecto en el aire).
 Precisos, esto es: que se expresen en términos concretos y no como expresión de
buenos propósitos. Dicho en otras palabras, habrá que indicar con exactitud en base a
qué fuente se determina el factor. Hay que huir de fórmulas vagas tales como "según
datos disponibles", etc.
 Completos, lo que implica señalar todos los factores externos que condicionan el éxito
del proyecto a todos los niveles (impacto, efectos, productos, actividades, etc.). En
cualquier caso, nunca deben señalarse factores que conciernan a las partes
implicadas en el proyecto (ya sea en cuanto a insumos, obligaciones, etc.) ya que ello
no queda fuera del control del proyecto.

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ANEXO

ESQUEMA GENERAL PARA EL DISEÑO DE UN PROYECTO

1) Denominación del proyecto

2) Naturaleza del proyecto:

 Descripción del proyecto


 Fundamentación o justificación
 Marco institucional
 Finalidad del proyecto
 Objetivos
 Metas
 Beneficiarios
 Productos
 Localización física y cobertura espacial

3) Especificación operacional de las actividades y tareas a realizar

4) Métodos y técnicas a utilizar

5) Determinación de los plazos o calendario de actividades

6) Determinación de los recursos necesarios:

 Humanos
 Materiales
 Técnicas
 Financieros:
 estructura financiera
 calendario financiero

7) Cálculo de costos de ejecución y elaboración del presupuesto

8) Administración del proyecto

9) Indicadores de evaluación del proyecto

10) Factores externos condicionantes o pre-requisitos para el logro de los efectos e impacto del
proyecto

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REFERENCIAS
 EZEQUIEL ANDER-EGG, MARÍA JOSÉ AGUILAR. COMO ELABORAR UN
PROYECTO: GUÍA PARA DISEÑAR PROYECTOS SOCIALES Y CULTURALES.

 Fuente: [Link]

 ILPES. Guía para la elaboración de proyectos. (mimeo), Santiago, 1966

 FAO Pautas para la elaboración de proyectos de cooperación técnica.


(mimeo), Roma, 1984

COMPILACIÓN: Lic. Analía Guerra

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