El conocimiento científico y sus fracturas. Rubén H.
Pardo
Conocer la función y el significado del discurso científico nos ayuda a comprender la
realidad que vivimos. Reflexionar sobre el mundo es reflexionar sobre la ciencia, por
lo que conocemos la estructura del orden social mediante la ciencia. Klimovsky
también dice que preguntarse por la actualidad es preguntar por la ciencia. La
ciencia ocupa un lugar central y preguntarse por cómo es el mundo es preguntar
ciencia.
El concepto de ciencia griego no se basa en los mismos supuestos teóricos que en
la actualidad, esto es porque cada época histórica tiene una concepción del saber.
La ciencia permite elaborar leyes generales que permiten describir cómo es la
realidad, explicar por qué es de ese modo, y predecir lo que ocurrirá dadas ciertas
circunstancias, da cuenta de hechos mediante leyes, para lograr un control sobre el
fenómeno que permita predecirlo, dominarlo. La ciencia es un saber que busca
leyes por las que pueda describir y explicar la realidad. Es legalista busca explicar y
predecir fenómenos mediante leyes. Ej. El enunciado general me permite explicar
un enunciado particular. El agua realiza la ebullición a 100°C, por lo que mi olla con
agua va a hervir a 100°C.
Carácter crítico, la ciencia es un saber crítico, se refiere al carácter problemático y
cuestionador, el pensamiento científico asume una actitud interrogadora, de duda y
examen, en lugar de la aceptación de verdades incuestionables, antepone la duda al
dogma.
La ciencia es un saber fundamentado (lógica y empíricamente). Requiere la
fundamentación de sus teorías e hipótesis. Esta fundamentación presenta dos
dimensiones, un aspecto empírico (vinculado con la confrontación de nuestras ideas
con la experiencia) y también un aspecto lógico (de coherencia lógica entre las
afirmaciones que componen la teoría).
Si todo A es B, y X es A, entonces X es B. A partir de cierta información puedo
deducir otra información nueva a través de reglas lógicas.
Tiene carácter metódico, la ciencia obtiene sus resultados a partir de la aplicación
de una serie ordenada de pasos (métodos) que, al margen de las particularidades
de cada ciencia, busca “la exclusión del error mediante verificación y
comprobación”. La tendencia del pensamiento científico moderno es identificar el
saber, el conocimiento, la ciencia, con lo comprobable empíricamente.
Cumple con una sistematicidad, los conocimientos científicos en los referidos a
diferentes ciencias y objetos de estudio, exhiben una estructura sistemática en la
medida en que no se sostienen en el tiempo contradicciones lógicas entre ellos. Las
distintas ideas, teorías e hipótesis de las ciencias están en armonía unas con otras,
son coherentes unas con otras desde el punto de vista lógico, si hay contradicciones
entre ellas no se sostienen en el tiempo.
Es comunicable mediante un lenguaje preciso, se deben formular enunciados
[Link] precisión que atribuimos a la ciencia se refleja en su aspiración a un
lenguaje cada vez más preciso. La ciencia busca un lenguaje unívoco, que elimine
toda equivocidad y sea exacto, que tenga un único sentido posible.
Pretensión de objetividad, el conocimiento científico pretende ser objetivo, aspira a
prescindir de los condicionamientos (históricos, sociales, psicológicos, etc) del
sujeto para construir un conocimiento con pretensiones de neutralidad. Busca
reducir la subjetividad, el sujeto debe dejar de lado su contexto histórico y subjetivo,
tomar distancia del objeto a conocer y adoptar un punto de vista neutral.
El conocimiento científico: la ciencia es un cuerpo de conocimientos que tiene como
características la capacidad descriptiva, explicativa y predictiva (mediante leyes),
carácter crítico, fundamentación (lógica y empírica), carácter metódico (resultado de
la aplicación de un método), sistematicidad (los elementos que la componen están
en armonía), comunicabilidad mediante un lenguaje preciso (unívoco), y pretensión
de objetividad (no depende de interpretaciones).
No siempre la humanidad entendió la ciencia de la manera que la entendemos hoy.
Conocemos un concepto de ciencia en un sentido estricto o acotado porque el
concepto de ciencia es un término que alberga un sentido más amplio y de mayor
extensión. Se refiere al saber que una época considera sólido, es decir, qué es
ciencia, es una pregunta que su respuesta varía históricamente, ya que la
comunidad científica de cada época forja un sentido determinado de “ciencia” de
acuerdo con las prácticas sociales y con el modo como esa comunidad comprende
la realidad. La "ciencia en sentido restringido" se refiere a la concepción actual de la
ciencia, que se caracteriza por su capacidad descriptiva, explicativa y predictiva
mediante leyes, su carácter crítico, su fundamentación lógica y empírica, su carácter
metódico, su sistematicidad, su comunicabilidad mediante un lenguaje preciso y su
pretensión de objetividad.
También se refiere a la ciencia en un sentido amplio, es el que nos permite hablar de
“ciencia antigua” o “ciencia medieval”. Se trata del saber que una época considera
válido. La "ciencia en sentido amplio" se refiere a un concepto más amplio de
ciencia, que incluye todo conocimiento que se produce mediante un método riguroso
y sistemático, que busca explicar los fenómenos naturales y sociales, y que se
ajusta a la realidad. Desde este sentido amplio de ciencia se encuentran tres
modelos epocales o paradigmas para comprender el conocimiento científico:
PREMODERNO ( Antigüedad y Edad Media- s. VI a.C y s. XV d.C)
MODERNO (A partir de la revolución científica - s. XVI Y s. XVII)
POSMODERNO ( Se constituye fundamentalmente en este último s. XX)
Cada uno de estos paradigmas se caracteriza por una forma particular de concebir
el conocimiento científico, que se ajusta a las prácticas sociales y culturales de cada
época. La evolución histórica de la ciencia está marcada por la emergencia y
superación de estos paradigmas, que representan diferentes formas de entender la
realidad y la racionalidad. Este concepto de ciencia que conocemos hoy en la
actualidad tiene doble origen, se da dentro de dos periodos diferenciados que
comparten ciertas características, la antigüedad clásica (filosofía griega sg Vl al lV
a.C.) y la Edad Media (modernidad sg V al XV).
La antigüedad clásica da origen al carácter fundacional en el paradigma
premoderno. Los griegos distinguen entre dos términos logos y mythos, el concepto
clave es el logos, el significado que le daban los griegos era el de “discurso
explicativo y demostrativo de la realidad a través de fundamentaciones”. Se trata del
mythos (mito), cuya verdad no está en la verificación, no necesita justificación, no se
exige demostración ni determinación de origen. En la contraposición entre mito y
logos se puede encontrar la primera manifestación del concepto de ciencia: el saber
científico pertenece al logos, en tanto es un discurso demostrativo, racionalidad
fundada en principios lógicos. Esta distinción tiene que ver con la concepción de
ciencia, la diferencia entre episteme como saber científico (fundamentado) y doxa
como mera opinión. La ciencia siempre se refiere al logos y episteme.
En cuanto a la edad medieval aporta todo lo derivado de la concepción cristiana de
la vida y la comprensión del mundo en términos de un orden divino. Se daba
prioridad al sentimiento religioso y a la fe sobre las evidencias de la racionalidad
lógica y epistémica. Se antepone la fe a la razón.
El paradigma moderno se origina por el proceso de secularización, se van
separando dos esferas de la vida social. Desde las instituciones se habla de la
separación de la iglesia y el Estado. Desde lo cultural, tiene que ver con la distinción
entre la religión y la ciencia. Comienza con la secularización y se consolida con la
revolución científica. Las revoluciones científicas de los siglos XVl y XVll dan inicio a
una etapa -la modernidad- frente a la cual la Antigüedad clásica y la Edad Media
constituyen una unidad, ya que existe un suelo común, características que
comparten la antigüedad clásica con la Edad Media, sobre la comprensión científica
del mundo, el geocentrismo la Tierra como centro del universo, el orden jerárquico el
universo es una jerarquía de elementos desde la perfección a lo más imperfecto, el
orden teleológico piensa que todo en el universo tiende hacia un fin y la finitud del
espacio cree en un universo cerrado y finito, la subordinación de la razón a la fe y la
comprensión del mundo en términos de un orden divino.
Respecto del conocimiento científico también hay un suelo común entre ambos
periodos. Se entendía la idea amplia de razón y ciencia no limitado a lo
empírico/teórico. También coinciden en el saber empírico como estricto pero no
supremo. Por esto podemos hablar de una unidad porque comparten elementos
sobre la cosmovisión y el conocimiento científico, es contra estos elementos con los
que se enfrenta la modernidad. La ciencia desde la perspectiva del paradigma
premoderno se observa como un conocimiento sólido pero no se reduce solamente
a lo empírico o a la información que proviene de la experiencia. Nuestra idea actual
de lo científico tiene su origen más reciente en la modernidad.
El foco de preocupación de las sociedades comienza a trasladarse, en la edad
media estaba dada por los elementos religiosos, la fe, la salvación del alma, a partir
de procesos históricos, revoluciones científicas y secularización en ambos aspectos
hay un viraje desde el teocentrismo a la preocupación por problemas prácticos.
En el paradigma moderno la razón ocupa un lugar central en la vida social, el ideal
de racionalidad plena es la esencia de la modernidad. Este ideal implica la creencia
en que el mundo posee un orden racional-matemático. La razón es la fuente de todo
conocimiento verdadero y de toda acción legítima, conoce la realidad de manera
objetiva y universal. El poder de la razón permite conocer y comprender el mundo
para determinar fines, medios y ejercer un control práctico sobre la realidad o sea
es capaz de descubrir las leyes que rigen el mundo y de aplicarlas para mejorar la
vida de las personas. Busca un conocimiento universal y necesario que permita
formular una ética universal.
De aquí nuestra concepción actual de la ciencia. La realidad tiene un orden
matemático, la razón tiene el poder de determinar los fines y objetivos que debe
seguir la vida humana y controlarla, es posible generar conocimientos universales.
El desarrollo de la ciencia implica un desarrollo de la sociedad (proyecto moderno,
escuela pública, laica, vareliana).
El tránsito hacia un paradigma posmoderno no es un proceso lineal ni homogéneo,
sino que se trata de un proceso complejo y diverso, que implica tanto la continuidad
como la ruptura con la modernidad.
La posmodernidad o modernidad tardía se presenta como una fragmentación del
sentido. Lo ubicamos en las primeras décadas del siglo XX, se caracteriza por la
caída del ideal de conocimiento moderno, se pone en duda la posibilidad de un
conocimiento universal, se basa en verdades provisorias y contingentes, el sentido
lingüístico ya no es unívoco, tiene cierta equivocidad, adquiere relevancia el
subjetivismo ya que no hay una verdad absoluta objetiva, toda comprensión de la
realidad involucra cierta dimensión de interpretación, de perspectiva, es el fin de las
utopías, hay perspectivas más individualistas cortoplacistas. Presenta la crítica y el
cuestionamiento al desarrollo de la ciencia, el rechazo de los ideales éticos y el
progreso social de la modernidad.
La ciencia: no es intrínsecamente buena, no se debe promover ilimitadamente y se
amplían las ideas de razón y verdad.
Ya no hay una única verdad o una única forma de entender el mundo, sino que hay
múltiples verdades y múltiples formas de entenderlo, que dependen de la
perspectiva desde la cual se mire. Esto implica que el sentido ya no es algo dado o
establecido de antemano, sino que es algo que se construye y se reconstruye
constantemente a través de la interacción social y del diálogo entre las diferentes
perspectivas.