CASO CLINICO
Como y luego vómito”. Ésa fue la forma en que Gemma describió su problema durante la primera
entrevista. A partir de los 23 años de edad, este comportamiento había sido casi continuo a lo largo
de cuatro años. Incluso siendo adolescente, Gemma se sentía preocupada en cuanto a su aspecto.
Junto con sus compañeras de grupo, había hecho dietas rápidas de vez en cuando durante la
secundaria. Pero su peso rara vez variaba más que algunas libras a partir de 114. Medía 1.68 m de
estatura, era esbelta, pero no demasiado flaca. Durante la adolescencia y los primeros años de la
edad adulta había desarrollado la sensación de que no podía controlar en forma adecuada sus
hábitos alimenticios, de tal manera que subía de peso con rapidez: “me hinchaba como un sapo”,
decía.
Mientras hacía frente a las consecuencias de un embarazo no deseado y a un aborto subsecuente,
Gemma tuvo la oportunidad de probar su teoría. Comiendo lo que deseaba, había pasado de ser
talla 8 a talla 14 en menos de seis meses. Una vez que por fin recuperó el control, juró que nunca lo
perdería de nuevo. Durante tres años no había comprado nada que superara la talla 4. Cuando
Gemma era adolescente, ella y sus amigas simplemente no comían. Cada vez que comía en un
restaurante o con sus amigos, disponía sus alimentos alrededor del plato, para disimular la escasa
cantidad que en realidad consumía. Pero cuando estaba en casa con frecuencia ingería toda la
comida, y luego se retiraba al baño y vomitaba. Al inicio, tocaba la parte posterior de su garganta
con el mango de una cuchara que conservaba en el baño para ese propósito. Al tener más práctica,
aprendió regurgitar con solo desearlo. “Es tan fácil como sonarse la nariz”, indicó después. El temor
que sentía Gemma de la obesidad se había convertido en el principio organizador de su vida. En la
puerta de su refrigerador conservaba una fotografía suya, de la época en que había estado en su
fase de “sapo”. Ella decía que cada vez que la miraba perdía el apetito. Mientras que antes utilizaba
los laxantes sólo para resolver el estreñimiento, en fecha reciente había comenzado utilizarlos como
otro medio para purgar su sistema: “Si no evacúo una vez cada día, me siento como si fuera a
estallar. Incluso mis ojos se hinchan”. También había utilizado algunos diuréticos, pero dejó de
hacerlo cuando sus menstruaciones se detuvieron. Ella en realidad no pensaba que existiera alguna
conexión, pero poco antes había comenzado a menstruar de nuevo. Si había una cosa que temía
más que engordar, era embarazarse. Ella nunca había tenido gran actividad sexual, pero ahora ella
y su esposo rara vez tenía relaciones sexuales más de una vez al mes. Incluso entonces, insistía en
utilizar tanto un diafragma como un preservativo. Excepto por su peso, que había caído por debajo
de 90 lb, Gemma parecía tener buena salud. Una revisión por sistemas sólo reveló distensión
abdominal. Si bien en ocasiones durante un día o dos su estado de ánimo se abatía o sentía lástima
por sí misma, se reía de la situación por tratarse de un “síndrome premenstrual” y agregaba que sin
duda no lo tenía en el momento. Ella nunca había tenido episodios maníacos, alucinaciones,
obsesiones, compulsiones, fobias, ataques de pánico o ideas suicidas. Gemma nació en Virginia
Beach, donde su padre se encontraba de base con la marina. De manera subsecuente, él hizo su
propia compañía de calefacción y aire acondicionado, y la familia se mantuvo en buena situación
económica.
Gemma era la única hija. Ella carecía de antecedentes de dificultades para el aprendizaje o la
conducta mientras iba a la escuela. Ella y su esposo se casaron cuando ella tenía 21 años, después
de haber trabajado tres años como cajera en un banco. Tenían dos hijos, uno de siete y una hija de
cinco años de edad. El único problema que Gemma tuvo con la ley había sido dos años antes, cuando
falsificó algunas recetas para comprar anfetaminas para su dieta. Estuvo en libertad condicional
durante un año; evitó de manera escrupulosa las anfetaminas desde entonces. Fumó marihuana
una o dos veces al salir de la preparatoria, pero nunca había consumido alcohol o tabaco. Su único
procedimiento quirúrgico fue un aumento mamario bilateral, que se había hecho con grasa autóloga
y no con silicón.
En una entrevista independiente, el esposo de Gemma indicó que pensaba que su esposa se sentía
incompetente e insegura. Indicó que ella solía utilizar vestimenta reveladora, incluso seductora, que
se veía menos agradable ahora que había perdido tanto peso. Cuando se le impedía hacer lo que
quería, en ocasiones se enfadaba varias horas, aunque él no pensaba que hubiera demasiado
sentimiento real detrás de ese tipo de expresión de emociones. “Le encanta ser el centro de
atención”, dijo, “pero muchas personas ya no creen lo que ella hace. Pienso que eso la frustra”.
Gemma era una mujer con cabello oscuro y de constitución delgada, quien probablemente era muy
bonita antes de perder tanto peso. Sonreía con facilidad y con cierta conciencia, como si estuviera
tratando de hacer que se formara un hoyuelo en sus mejillas. Llevaba una blusa con cuello en V y
una falda muy corta que no trataba de bajar cuando cruzaba las piernas. Mientras hablaba, giraba
mucho los ojos y hacía inflexiones con la voz, pero sus respuestas a las preguntas del examinador
eran vagas y con frecuencia discursivas. Ella negaba sentirse deprimida o desear estar muerta; nunca
había tenido ideas delirantes o alucinaciones, pero insistía en que seguía “gorda como un cerdo”.
Para demostrarlo, se tomó entre el dedo pulgar y el índice un pliegue de piel que colgaba con laxitud
de su brazo. Obtuvo una calificación perfecta de 30 en el MMSE.
PSICODIAGNÓSTICO:
Nombre del paciente: Gema
Edad: 23 años
Fecha de la evaluación: 14/09/2023
1. ANTECEDENTES RELEVANTES
✓ Inicio teniendo problemas alimenticios en la adolescencia y continuo con el
patrón en la madurez.
✓ Evita comer en algunas ocasiones o disimula comer a través de dispersar
sus alimentos en su plato.
✓ Auto provocación de vómitos después de comer.
✓ Atracones.
✓ Desarrollo de la sensación de pérdida de control.
✓ Temor intenso por subir de peso y ser una persona obesa
✓ Percepción distorsionada de su aspecto físico a través de pensamientos de
rechazo a su forma de ser.
✓ Evitar tener relaciones sexuales con su pareja por miedo a quedar
embarazada.
✓ Realización de dietas.
✓ Uso constante de diuréticos y laxantes.
✓ Estado de animo irritable con su pareja cuando se cuestiona su
comportamiento con las demás personas.
2. CRITERIOS CLINICOS DE INCLUSION
✓ Presentar una conducta continua de purgas y atracones durante los últimos
3 meses.
✓ Alteración de su percepción de como se ve a si mismo en cuanto a su peso
y constitución corporal.
✓ Miedo y preocupación constante por aumentar de peso.
✓ Perdida de control de si mismo.
3. CRITERIOS CLINICOS DE EXCLUSION
✓ Comer excesivamente después de no haber comido nada durante largos
periodos de tiempo.
✓ El sentir la necesidad de verse presentable.
4. EVOLUCION
✓ Sus problemas alimenticios se desarrollaron durante la adolescencia cuando
inicio a presentar preocupación por su aspecto físico, en este tiempo
realizaba dietas rápidas con sus compañeras de secundaria o simplemente
evitaban comer, pero no influía de manera significativa en su peso, mientras
que en los primeros años de la adultez se dio cuenta que perdía el control
del manejo de sus hábitos alimenticios. Asimismo, tuvo mayor cuidado
cuando se enfrento a un embarazo no deseado tras un aborto consecuente,
por ello evitaba tener relaciones sexuales y usaba recurrentemente diuréticos
y laxantes para mantener un peso que consideraba ideal. Esta conducta
alimenticia actualmente se mantiene vigente, causando perdida de peso
bastante notoria en la paciente lo cual ha sido tema de discusión con su
pareja.
5. CURSO
✓ La enfermedad se hizo presente durante su adolescencia y logro acentuarse
durante los primeros años de su edad adulta al inicio solo evitaba comer y
hacer algunas dietas con sus compañeras, pero luego recurrió a auto
inducirse el vomito tras atracones de comida, haciendo que fuera incluso
voluntario y que lo pudiera hacer cuando lo quería sin hacer mayor esfuerzo.
Poco a poco fue subiendo de intensidad cuando tomó la decisión de tomar
sustancias para bajar de peso al sentir la presión de no estar conforme con
su aspecto físico. A sus 23 años constantemente muestra sentimiento de
rechazo a si misma por medio de insultos propios de su forma de ser.
6. METODOS DIAGNOSTICOS AUXILIARES
✓ Pruebas proyectivas
7. DIAGNOSTICO PRINCIPAL
✓ 307.1 (F50 02) Anorexia Nerviosa, tipo atracones y purgas
8. DIAGNOSTICO SECUNDARIO
✓ 300.7 (F45.22) Trastorno dismórfico corporal.
9. DIAGNOSTICO PROVISIONAL
✓ 296.311 (F33.0) Depresivo mayor leve
10. DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
✓ Trastorno por consumo de sustancias
✓ Trastorno de ansiedad social
✓ Bulimia Nerviosa
11. FORMULACION DIAGNOSTICA
✓ Durante el análisis y la observación diagnostica por medio de los diversos
métodos de investigación infiere que la paciente presenta la sintomatología
de restricción de ingesta de alimentos, con la recurrencia de atracones y
purgas por lo cual logrando cumplir con la mayoría de los criterios
establecidos se puede deducir que el trastorno principal es anorexia nerviosa
con tipo de atracones y purgas. Cuyo tratamiento se llevará a través de
terapia individual, específicamente por medio del uso de métodos cognitivo
conductual, terapia familiar, psicoeducación y también se evaluará su mejoría
de sus hábitos alimenticios a través de un nutriólogo y un médico de atención
primaria.
✓ Por otra parte, también se pudo encontrar cierta sintomatología del trastorno
dismórfico corporal logrado encajar con algunos criterios, como la inferencia
de pensar en los defectos percibidos en la apariencia, por lo cual se estará
tratando por medio de psicoeducación y terapia cognitivo conductual.
12. OBJETIVOS TERAPEUTICOS
✓ Disminuir las conductas de atracones y purgas, evitando el uso de diuréticos
y laxantes.
✓ Regular planes de comida específicos con un nutricionista quien supervise y
oriente en la ingesta de alimentos que aporten calorías y ayuden a la mejoría
de peso para poder conllevar los hábitos alimenticios paulatinamente.
✓ Lograr trabajar con el psicológico estrategias y técnicas que ayuden a
desarrollar un comportamiento adecuado para volver a tener un peso
saludable.
✓ Orientar al paciente a la autoaceptación y reconocimiento de sí mismo para
mejorar su autoestima.
✓ Involucrar a su núcleo familiar para que pueda participar y brindar apoyo
oportuno ha su recuperación.