Universidad Libre de Costa Rica
Escuela de Trabajo Social
Curso: Planificación y Desarrollo en Costa Rica
Docente: Licda. Wendy Benavides Calvo
Estudiante: Sofia Umaña Arce
I Cuatrimestre, 2024
Ensayo
En el presente ensayo, se analizará el tema sobre la urgencia de reforzar la seguridad en
Costa Rica, puesto que ha crecido la ola de criminalidad que afecta a la población costarricense, y
extranjeros que visitan el país, y son víctimas de la delincuencia. Por ello, se insta a la
administración pública del país a tomar acciones para combatir este problema social.
De acuerdo con Villegas (2024) el experto internacional en seguridad Rogelio Pardo-
Maurer quien visito el país:
(…) quien formo parte de la Comisión sobre Crimen Organizado y Seguridad del
Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica, donde realizo una radiografía del
presente y el futuro del país en material de delincuencia y criminalidad, (…)
señalo que se deberá de trabajar de manera urgente en alianza con socios
estratégicos y propuestas legislativas para combatir el crimen organizado para
evitar una crisis similar a la de Ecuador. (parr.2-3).
En la historia de Costa Rica nunca la paz que represente al país ha sido tan interrumpida
como en estos últimos años, pues ha existido una crisis de violencia e inseguridad, Limón, San
José o Puntarenas son las provincias que reportan más casos de asesinatos, criminalidad, causado
por tráfico de drogas, rivalidad entre bandas organizadas, luchas por territorios y utilizando a
personas menores de edad como carnada para cometer delitos. Asimismo, a la sociedad
costarricense le preocupa que quienes cometen delitos son personas menores de edad, es decir en
la etapa de la adolescencia, como consecuencia de baja escolaridad, deserción escolar y violencia
intrafamiliar.
Ahora bien, el desempleo y la falta de oportunidades laborales son factores que influyen
en el incremento de violencia, en efecto, para el Programa de Análisis de Coyuntura, de la
Escuela de Sociología de la Universidad Nacional:
(…) en cualquiera de los escenarios hay una gran cantidad de elementos
socioculturales, políticos y económicos vinculados, pero todos relacionados con lo
que podemos llamar la violencia estructural que se resume en cada una de las
acciones que el Estado, como garante de los derechos humanos de la población y
la paz social, ha dejado de ejecutar para crear condiciones de vida dignas de la
población. (Arroyo, 2023, parr.5).
La desigualdad donde se cultiva la delincuencia. Pese a los grandes esfuerzos que se han
realizado para erradicar las desigualdades en el país, sin embargo sigue estancado, en especial
con respecto a los ingresos. Asimismo, la desigualdad no solo se debe a algo económico, sino en
como nos visualizamos a nosotros mismos y lo que tenemos en comparación con otros y lo que
tienen. Sea si no se tiene una casa decente, acceso a servicios de salud, educación, trabajo digno,
oportunidad de viajar o de adquirir bienes materiales como un carro, o obtener “lujos” como otras
personas si pueden, en fin todo esto influye para que personas se vean presionadas a tener un
estatus social digno, que por sus propios medios no pueden alcanzar, y es donde podrían tomar la
decisión de involucrarse con grupos de crimen organizado, pues es la forma de “ganar dinero
fácil”. Lamentablemente, los jóvenes de hoy en día caen en esta tendencia de la vagabundería,
donde las redes sociales, medios de comunicación influyen a que esta población sea propensa a
cometer delitos, por otro lado, los jóvenes que cometen delitos tienen un trasfondo de violencia
familiar, abusos de todo tipo y abandono.
El Gobierno “conjunto de órganos en los que se deposita el poder del Estado o poder
público y, de forma más concreta, a las personas que temporalmente ocupan los cargos directivos
del Estado para cumplir sus tareas y fines.” (Sosa, 2017, p.9), necesita hacer ajustes a su
intervención ante este problema social que perturba tanto al “pura vida” de Costa Rica,
responsabilidad que deben asumir los tres poderes de autoridad del Estado costarricense.
El poder ejecutivo del gobierno de Costa Rica, conformado por el presidente Rodrigo
Chaves, ministros y consejos de gobierno son “responsable de la conducción y la gestión política
del Estado, es decir, de la toma de decisiones y de las labores diplomáticas. Así, administra y
ejecuta la voluntad popular. (Equipo editorial, 2021, parr.1), por lo tanto su papel en la ejecución
de leyes y políticas sobre la seguridad del país es imprescindible, trabajar en conjunto del poder
legislativo y judicial, pues depende uno del otro. Es esencial que exista un equilibrio entre estos
poderes, con el fin de que la democracia que tanto apreciamos de este país funcione y así la
soberanía y poder de decidir no sea tomada por una única instancia (dictadura).
El poder ejecutivo (yendo de la mano con los otros poderes) es quien orquesta la
administración pública en el periodo de su gobierno a partir de una partitura (políticas públicas,
leyes, decretos, entre otros), tomando en cuenta el interés público, donde es actor determinante
para transformar problemáticas sociales que afecten al Estado, a la ciudadanía.
Con respecto al tema de seguridad en el país, y ante la ola de criminalidad cinco meses
atrás del año 2023, en el semanario universidad se publica una noticia donde se expone la actitud
del presidente Chaves sobre la inseguridad que se vive en Costa Rica, señalando que es un
“problema común”, no obstante, la población costarricense esta cansada de que tomen este tema
de la inseguridad como último asunto en resolver. Pues después de tantas luchas, de tanto que
hablo y hablo el pueblo, el gobierno escucho sus gemidos, y parece estar tomando acciones para
enfrentar el problema que aqueja a la ciudadanía.
En una nación al límite en el tema de inseguridad, el poder Ejecutivo y el
Legislativo en Costa Rica muestran hoy contradicciones para enfrentar el
fenómeno. (de la inseguridad por la criminalidad) Durante la presentación de la
nueva política nacional de seguridad, el presidente Rodrigo Chaves aseguró que se
requiere acción conjunta de Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial para
combatir criminalidad. “Estamos haciendo lo posible dentro de lo que la ley nos
permite… esperando que las otras dos patas del banco trípode, el Poder
Legislativo y el Judicial, dejen de tambalearse y hagan lo que les corresponde”,
agregó Chaves, (El País, 2023, parr. 1-8).
El poder ejecutivo despertó, hace lo posible desde su función para combatir este
fenómeno sin embargo por si solo no puede “jalar la carreta”, si el poder legislativo y judicial no
colaboran, parecen estar mas enfocados en aprobar leyes que son secundarias o de menos
urgencia en este momento, donde el primer tema a abordar es la seguridad del país, pues es un
derecho humano de todo ciudadano, pues una sociedad segura ofrece una mejor calidad de vida.
Ahora bien, ante la evidente ola de criminalidad que se vivió el año antepasado, 2023, el
presidente Rodrigo Chaves, con los dos máximos responsables del poder judicial y legislativo
tuvieron un encuentro donde:
Una nueva comisión con representantes de los poderes del Estado trabaja desde
diciembre último para reformular y encaminar las leyes para afrontar este
fenómeno, hacerlas más expeditas, acorde a los nuevos tiempos.” (…) esta casi
listo (la ley) para la prisión preventiva, para que permanezcan en las cárceles
aquellos sujetos que cometan delitos peligrosos. A estos se suma un proyecto de
ley para enfrentar el sicariato infantil, en aras de desarticular a organizaciones que
recluten menores de edad y otro sobre la revocación de la nacionalidad a
extranjeros y que puedan ser extraditados al cometer delitos como el narcotráfico,
terrorismo o lavado de dinero. (El País, 2024, parr. 4-6).
El próximo paso a tomar es presentar los informes a los supremos poderes y su análisis
realizado por los jefes de fracción de la Asamblea Legislativa para su pronta aprobación.
Ahora bien, se deben reconocer los esfuerzos que hacen los poderes para resolver el tema
de la inseguridad, pero no están llegando al problema central del cual emerge el fenómeno,
causado por elementos multifactoriales y son tanto, que no se podría enumerar, sin embargo, se
puede inferir que los elementos causantes de la inseguridad ciudadana son siempre el orden social
y económico. Y aunque el país pudiera tener los mejores índices de crecimiento económico, si
esta pasando por una crisis moral y ética, la inseguridad ciudadana estaría igual o peor. Quizás la
peor causa de la inseguridad ciudadana es la perdida de valores, la crisis del sistema educativo, de
las familias costarricenses.
Los valores son los principios, virtudes o cualidades que un ser humano posee. Estos
motivan a las personas a actuar de una forma u otra, ya que forman parte de su sistema de
creencias, además determinan sus conductas, y la forma en que expresan sus intereses y
sentimientos.
Los valores positivos impactan, influyen en la vida de las personas, pues propagan un
bienestar social, y son impulsores necesarios del desarrollo humano, por el contrario, están los
antivalores o valores negativos que son tropiezo para el fomento de relaciones sanas, y debilitan
el desarrollo humano de las personas, sus áreas de la vida pueden verse afectadas. El manejo de
los valores es de suma importancia, que tanto los valoramos y cumplimos.
La sociedad en la que vivimos adolece cada día más de valores, primando más el
egoísmo, el interés personal y la indiferencia. Actualmente, predominan los
antivalores como la idea de hacerse rico sin trabajar mucho, así como que no
importan los medios para lograr los fines y la poca transparencia en las
actuaciones de las personas. (Pacheco, 2021, parr.2).
En el pasado, había ciertas conductas “prohibidas” o “incorrectas”, para ejemplificar esto,
podemos ver que antes irrespetar o alzarle la voz a un maestro(a) o profesor(a) es una falta de
respeto, ya que, se nos enseñaba que además de que son seres humanos, y merecen respeto, ellos
tenían y aún tienen una posición de autoridad sobre las personas estudiantes (aunque ahora no se
valora como debería por los pupilos), era una norma o regla en el aula de clase. Hoy, en cambio,
es indignante escuchar y observar actos de insolencia y rebeldía hacia los maestros(a)s y
profesor(a)s, alumnos que se burlan de sus profesores, contestan con palabras ofensivas, no existe
respeto por la persona profesional y tampoco por la posición que tiene, se sobreponen sobre ellos
y ellas. Hoy por hoy, se ha enseñado a las personas menores de edad, que sus derechos deben ser
respetados y valorados, y si, asi debe ser, pero se ha distorsionado, está el pensamiento de que
“mis derechos están primero que su persona”, “están antes que mis valores, principios y
creencias, y debo pisotear los valores para que mis derechos se protejan”, que pensamiento tan
errado. Algo tan valorado como lo es el respeto, pasa a ser un valor condicionado por un
antivalor, el egoísmo. Cito a Araujo (2020):
Muchas acciones son ahora muy comunes en la sociedad y, por ende, lo vemos
como algo “normal” y decimos “al cabo todos lo hacen”. Que ironía que, los
valores, han ido perdiendo su valor y ya no son percibidos como principios que
orientan el comportamiento de las personas y que son la base para tener relaciones
sanas con los que nos rodean. Los valores son y serán siempre importantes por lo
que son y significan: ayudan a ser más razonables, empáticos y sobre todo mas
humanos. (parr.3)
La sociedad moderna está hundida en una crisis de la formación en valores. La falta de
principios y valores trae como consecuencias la violación de los derechos humanos, se llevan a
cabo acciones que atentan contra la dignidad, el bienestar integral de las personas, y la justicia
social.
De acuerdo con Garza (2005) citado en Calzadilla (2010):
(…) la penetración de los antivalores en la familia es cada vez más profundos; por
ejemplo: cada día más se justifican los errores y los vicios, se alaba como osada y
liberada a la persona que quebranta las leyes básicas de la moral, se aplaude y
defiende a los corruptos, se le rinde culto a la violencia, de las costumbres más
depravadas se dice que es modernismo y de los países donde se practican se dicen
que son desarrollados. Ello es lo que conduce a pensar que se plantea un enorme
reto para el sector educativo, en lo que se refiere a educar en valores. (p.12)
Los valores se han perdido, su esencia no es la misma, la sociedad moderna concibe algo
como valor desde una perspectiva subjetiva, muy personal, desde sus propios intereses, es decir, a
partir de lo que el o ella considera importante (sea fuera de las normas o leyes establecidas) es un
valor, y como valor se debe respetar. Vivimos en una sociedad egocéntrica, donde el mundo gira
alrededor del yo, es un antivalor.
Dicho lo anterior, cabe mencionar:
La cuestión es que si no alcanzamos a comprender y aceptar, o bien que sí no
inculcamos o reforzamos valores en los tiempos difíciles que vivimos, será muy
difícil entonces erradicar todas las formas de violencia, actualmente presentes.
Esto significa que sí no hay un código moral mínimo para relacionarnos con los
demás y para la convivencia, entonces es difícil esperar un cambio significativo
del peligroso rumbo que llevamos como sociedad en decadencia. El problema de
la seguridad no podemos atenderlo solamente en sus manifestaciones, sino que es
fundamental leerlo en sus causas y naturaleza, porque forma parte de un todo
entrelazado, el cual debemos aceptar y entender en su real magnitud. (Redacción,
2023, parr.4-5)
Es así que, para poder erradicar la inseguridad ciudadana es en cultivar valores, en
especial el respeto a la dignidad a la vida humana. La educación del país juega un papel
importante en el cultivo, promoción de los valores, ser mas exigentes, brindando una educación
integral, educando a las nuevas generaciones en los valores vitales de respeto, responsabilidad
personal, ciudadana, disciplina, honestidad y dignidad, permitiendo la practica de estos dentro del
entorno educativo como fuera de, lo cual involucra a las familias, a la sociedad. Asimismo,
brindando oportunidades de empleo a jóvenes, adultos, y acceso a educación a todos los niños y
niñas del país. Al enfocarnos en ello, y el gobierno da mas apoyo, recursos a la educación del
país, en su medida podremos evitar que menos jóvenes entren en el mundo de la criminalidad,
delincuencia y tráfico de drogas.
Por otro lado, es importante abarcar el sistema penitenciario,
La cárcel tiene dos funciones: la disuasión, para inducir a no cometer delitos y la
rehabilitación y reinserción de presos a la sociedad. Sin embargo, la cárcel perfecciona y
reproduce la violencia –como capital social negativo- bajo la llamada “universidad del delito”. La
reincidencia y la nula reinserción lo confirman. (Carrión, 2006, p.1).
Se pretende que las cárceles son lugares donde se separa al convicto de la ciudadanía, con
la finalidad de no solo proteger a la sociedad, sino de disuadir a quienes pretender cometer actos
contrarios a la ley y moral, y reeducar al preso para su reinserción. Sin embargo, estos fines no
siempre se logran con éxito, ya que la ley no es efectiva, no es justa, los derechos humanos no
son respetados, las cárceles son medios de castigo excesivo, de maltrato, se cometen dentro de
sus puertas actos inhumanos, y no debe ser así, es necesario la disciplina pero desde un respeto y
dignidad de que son también seres humanos, que no están en condiciones para volver a la
sociedad, que unos años de aislamiento social no aportaran a que esas personas cambien. Por ello,
es necesario reformular las políticas del sistema penitenciario, que las condiciones de las cárceles
del país sean mas favorables para los presos, no porque se lo merezcan, sino por el bienestar
mental, personal de dichas personas.
A modo de conclusión, cabe citar lo siguiente: “Las Biblia No son permitidas en las
escuelas, pero sin son permitidas en las prisiones. Si dejaran a los niños y niñas leerla en las
escuelas, muchos de ellos y ellas no llegaran a las prisiones” (desconocido). Lo anterior, no hace
referencia a formar a la persona en una religión, a exigirle cumplir reglas (que al fin del cabo
serán rotas), que asista a una iglesia, o forme parte de una comunidad espiritual, sino que en
dicho libro la persona misma tenga un convencimiento de sus acciones, las consecuencias de sus
acciones, y a donde le llevarán estas.
Referencias
Araujo, C. (17 julio, 2020). ¿Los valores cambian con el tiempo?.
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Álvarez, A. (3 marzo, 2023). Costa Rica al filo de la violencia.
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violencia
Calzadilla, R. (2 julio-diciembre, 2010). La crisis humana como una crisis en la formación de
valores. Revista Universitaria de Investigación, 11(2), 57-74.
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Carrión, F. (2006). La recurrente crisis carcelaria en Ecuador.
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El País. (22 noviembre, 2023). Rodrigo Chaves se enfrenta al legislativo y judicial por
inseguridad en Costa Rica. [Link]
al-legislativo-y-judicial-por-inseguridad-en-costa-rica/
El País. (23 enero, 2024). Presidentes de los tres poderes de Costa Rica tratarán tema seguridad.
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Equipo Editorial. (16 julio, 2021). Poder Ejecutivo. [Link]
Pacheco, B. (2021). La perdida de valores en nuestro país.
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Murillo, A. (28 agosto, 2023). Chaves señala la inseguridad como “problema común” de Costa
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como-problema-comun-de-costa-rica-y-colombia/#:~:text=La%20ola%20de%20violencia
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Redacción. (2023). Sin valores tampoco puede haber seguridad…
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Sosa, J. (diciembre, 2017). Introducción a la Administración Pública Mexicana.
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