0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas24 páginas

Derecho Constitucional: Conceptos y Clases

Este documento presenta una introducción al derecho constitucional y administrativo. Define el derecho constitucional como la rama del derecho público dedicada al estudio de los principios fundamentales establecidos en la constitución de un estado. Explica que tiene como objetivo mantener el estado de derecho y los derechos humanos mediante la división y autonomía de poderes. También distingue entre constituciones rígidas y flexibles, y describe las características de una constitución como ser suprema, inviolable y el proceso para modificarla.

Cargado por

pepejgjnj
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas24 páginas

Derecho Constitucional: Conceptos y Clases

Este documento presenta una introducción al derecho constitucional y administrativo. Define el derecho constitucional como la rama del derecho público dedicada al estudio de los principios fundamentales establecidos en la constitución de un estado. Explica que tiene como objetivo mantener el estado de derecho y los derechos humanos mediante la división y autonomía de poderes. También distingue entre constituciones rígidas y flexibles, y describe las características de una constitución como ser suprema, inviolable y el proceso para modificarla.

Cargado por

pepejgjnj
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

APLICAR NOCIONES DE DERECHO CONSTITUCIONAL Y

ADMINISTRATIVO

UNIDAD 1

DEFINICION Y CONCEPTO DE DERECHO CONSTITUCIONAL


Conceptos:
1.1 Derecho constitucional, constitución.
El Derecho Constitucional o Derecho Político es una rama del Derecho
Público dedicada al estudio de los preceptos fundamentales (principios, conceptos
y leyes) que determinan la existencia y funcionamiento de un Estado nacional,
normalmente establecido en el contenido de una Constitución Nacional o Carta
Magna.

El Derecho Constitucional se interesa, igualmente, en lo que refiere a las formas


posibles de Estado y también de Gobierno, y sobre todo en la regulación de los
poderes públicos, los vínculos que éstos establecen con la ciudadanía y los
derechos fundamentales que a los individuos otorga el marco jurídico de un Estado.

En conclusión, tiene como objetivo primordial el mantenimiento del Estado de


Derecho y de las leyes fundamentales del ser humano. Para ello, propone
generalmente la división y autonomía de los Poderes Públicos, que cumplen
funciones de limitación y vigilancia recíproca, tanto como la soberanía nacional de
los Estados nacionales, que dan a sus respectivos textos constitucionales la última
palabra en materia jurídica, y no a los intereses de otras naciones más poderosas.

Puesto que en la Constitución Nacional de un país se hallan las normas


jurídicas que regulan la vida pública, el Derecho constitucional aspira normalmente
al cumplimiento de lo establecido en este documento. Para ello dispone de distintos
organismos judiciales, encargados de la interpretación y aplicación de las leyes
constitucionales, como pueden ser ciertas salas de los Tribunales Supremos de
Justicia (llamadas Salas Constitucionales).

El Derecho Constitucional es sumamente importante, ya que establece un límite


para los gobiernos, restringiendo las facultades que dispone el poder político y
obligándolo a adecuarse a las normativas legales escritas en la Carta Magna.
Ningún poder transitorio, por mayoritario que sea, tendría que poder contravenir a
la Constitución misma, y en eso el Derecho Constitucional juega un papel clave.
Por lo tanto, esta rama del derecho garantiza los derechos del pueblo, defendiendo
sus intereses de las voluntades del poder gubernamental, estableciendo los
requisitos y mecanismos de control indispensables para poder modificar cualquier
contenido de la Carta Magna.

Ramas del derecho constitucional


Conforme a sus procedimientos de estudio, se puede clasificar al Derecho
Constitucional en cuatro tipos o ramas:

• Derecho Constitucional Clásico. Se centra en el debate teórico de la Carta


Magna, empleando el método positivo.
• Derecho Constitucional Comparado. Realiza un cotejo de los diferentes textos
constitucionales posibles y de sus modos de aplicación, resaltando diferencias,
semejanzas y contrastes.
• Derecho Constitucional General. Se preocupa por el ideario y los conceptos
del pensamiento jurídico en torno a la Constitución, es decir, la materia abstracta
de la misma.
• Derecho Constitucional Nacional. Se ocupa de la perspectiva histórica: los casos
jurídicos puntuales de la historia constitucional de una nación o de todas las
naciones.

1.2 Clases de constituciones: Rígida, Flexible.


La Constitución Rígida es aquella que no puede modificarse mediante procesos
ordinarios o, al menos, incorporan procesos que dificultan su modificación. Ejemplo
la Constitución de los Estados Unidos. Las constituciones políticas de Suiza, Japón,
Alemania e Irlanda son otros ejemplos de constituciones rígidas.
CONSTITUCIÓN RÍGIDA: Son las que exigen un procedimiento especial, se
requiere de un órgano específico (poder constituyente, aunque en otros países se
le puede dar una denominación distinta), quien está facultado por la misma
constitución para realizar las reformas correspondientes.
Una Constitución es flexible cuando para sus reformas el Poder Legislativo por sí
mismo puede ejecutarlas sin ulteriores procedimientos especiales adicionales», Las
Constituciones que se reforman por los medios ordinarios, como el caso de la Ley
Fundamental del Reino Unido.
Una constitución flexible sería aquella que se modifica siguiendo el proceso
legislativo ordinario. El proceso de aprobación de cambios constitucionales lleva
normalmente meses y en ocasiones ha rebasado el año.
CONSTITUCIÓN FLEXIBLE: A diferencia de la anterior, la constitución flexible no
requiere de un órgano en específico que desarrolle las reformas, sino que el poder
legislativo general o común, puede desarrollar dichas modificaciones.

1.3 Sus características: Suprema, Inviolable, Proceso para modificarla.


SUPREMA: La Constitución no sólo será punto de partida sino de convergencia de
las normas. Les serviría a muchos recordar este principio constitucional tanto en la
creación legislativa como en su promulgación, tanto a la hora de proponer políticas
públicas como a la hora de llevarlas a cabo.
Consecuencia del principio de supremacía constitucional es la rigidez que adquiere
la Constitución en cuanto a sus reformas. Un procedimiento dificultado de reforma
constitucional contribuye a su defensa, a su estabilidad, para preservar al texto de
circunstanciales críticas, y además para incorporar al proceso de su enmienda al
titular de la soberanía a través del poder constituyente. El procedimiento de reforma
constituye un mecanismo de control del poder y una garantía del orden
constitucional, ya que interactúan el control horizontal (colaboración de diferentes
órganos estatales en la realización de la función) con el control vertical
(federalismo).
INVIOLABLE: La inviolabilidad es un principio vinculado inescindiblemente a la
supremacía, significa la imposibilidad jurídica de que la Constitución sea
desconocida, reemplazada o quebrantada por fuerzas que no sean las del Poder
Constituyente. Consiste en la unidad, seguridad y permanencia de su contenido
normativo, el cual es indivisible en el tiempo, permitiendo únicamente su
actualización por medio de adiciones y reformas cuyo procedimiento emane del
propio documento constitucional. Esta posibilidad de adicionar y reformar la
Constitución es, en efecto, el único medio para modificar su estructura normativa, lo
cual confirma el criterio de mutabilidad del orden constitucional.
Por inviolabilidad de la Constitución entendemos su permanencia en el tiempo. Las
Constituciones aspiran a durar y adaptarse a los cambios de la realidad,
modificándose a través de las reformas, la interpretación y la costumbre. Puede, en
este sentido afirmarse que las Constituciones poseen una vocación de eternidad
jurídica. En el principio de inviolabilidad de la Constitución se encuentra una de las
finalidades que persigue todo orden jurídico: la seguridad.
PROCESO PARA MODIFICARLA: La Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos en su carácter de norma jurídica superior del Estado mexicano, es
susceptible de ser reformada mediante modificaciones, adiciones o derogaciones
de sus textos contenidos en los títulos, capítulos, secciones, artículos, párrafos,
apartados, fracciones e incisos.
Así lo reconoce expresamente el artículo 135 de la propia Constitución General de
la República, al establecer que puede ser adicionada o reformada, siguiendo los
requisitos y formalidades previstos en la propia Ley.
Requisitos:
- Que el Congreso de la Unión, a través de cada una de sus dos Cámaras, apruebe
por el voto de las dos terceras partes de los individuos presentes, las reformas o
adiciones.
- Que las reformas o adiciones sean aprobadas por la mayoría absoluta (la mitad
más una) de las legislaturas de los estados.
Procedimiento:
- Se presenta la iniciativa de reforma constitucional por quienes tienen facultad de
iniciativa de presentar leyes o decretos (véase Iniciativa. Sujetos).
- Se presenta la iniciativa ante el Pleno de la cámara de origen y se turna a
comisiones.
- La o las comisiones de turno estudian el asunto y elaboran y aprueban el dictamen
correspondiente.
- Se presenta el dictamen ante el Pleno de la cámara de origen.
- Lectura, discusión, en su caso, aprobación en la cámara de origen del proyecto de
decreto de reforma constitucional. Se remite a la Colegisladora la minuta
correspondiente.
- Se presenta la minuta con proyecto de decreto de reforma constitucional ante el
pleno de la cámara revisora.
- Se turna a comisiones para efectos de su estudio y dictamen.
- La o las comisiones dictaminadoras analizan, discuten y aprueban el dictamen
correspondiente. - - Presentación del dictamen ante el pleno de la cámara revisora.
- Se discute y aprueba, en su caso, el proyecto de decreto.
- En caso de observaciones con desechamiento total o parcial por la cámara
revisora, se devolverá el proyecto a la cámara de origen, quien a su vez podrá
aprobarlo u observarlo total o parcialmente. (Véase Proceso de Formación de las
Leyes).
- Se remite la minuta con proyecto de decreto a los congresos locales de los 31
estados de la república, para su aprobación.
- Las legislaturas de los estados aprueban o no la minuta con proyecto de decreto
de reforma constitucional, siguiendo al efecto el procedimiento y las formalidades
que establezca su constitución y leyes reglamentarias locales, específicamente para
las reformas a la Constitución General de la República, o en su defecto el proceso
general de formación de las leyes locales.
- Remiten su acuerdo, aprobatorio o no, a alguna de las cámaras del Congreso de
la Unión.
- La cámara que cuente con el número de acuerdos aprobatorios suficientes de las
legislaturas de los estados (la mitad más uno) hará el cómputo y declaratoria de
Reforma Constitucional.
Remitirá la minuta correspondiente a la colegisladora.
- La cámara revisora de la Declaratoria de Reforma Constitucional, aprueba ésta y
remite el asunto al Ejecutivo para efectos de su promulgación y publicación.
- El Poder Ejecutivo publica la reforma constitucional aprobada por el Congreso de
la Unión y las legislaturas de los Estados. Por tratarse de un órgano diferente al
previsto en el artículo 72 Constitucional relativo al proceso de formación de las leyes
en general, la Reforma Constitucional está regulada exclusivamente por el artículo
135 de la CPEUM. Se trata de un procedimiento especial cuya competencia
corresponde al Órgano Revisor de la Constitución, que, conforme al artículo citado,
se integra por las Cámaras de Diputados y de Senadores del Congreso de la Unión
y las Legislaturas de los Estados de la República. En este Órgano Revisor no es
parte el Poder Ejecutivo Federal, por lo que no encontramos facultades de
promulgación o sanción de la Reforma Constitucional, por parte del Ejecutivo y se
limitará, consecuentemente a ordenar la publicación solicitada por la Cámara del
Congreso que formuló la declaratoria de aprobación por parte de las Legislaturas
de los Estados.
1.4 Su división: Parte Dogmática, parte orgánica
Dogmática: Hace referencia a la parte de la constitución que contiene los derechos
fundamentales de las personas, es un segmento rígido ya que trata de las
declaraciones de los derechos inalienables y sus garantías. Tiene como finalidad
garantizar para todos los nacionales la defensa de sus derechos y sus libertades,
limitar al Estado y proteger al individuo. Marca el rumbo del actuar del poder público.
Dentro de las ventajas está la de priorizar y tener como punta de lanza el de forzar
a la protección de los derechos individuales y las libertades de las personas. Otra
es la conformación de un Estado social de derecho y la creación de mecanismos de
participación ciudadana.
Dentro las desventajas esta que, aunque la ley es clara, el estado y sus instituciones
se quedan cortas a la hora de garantizar la protección de todos.
El dogmatismo es un término que se aplica a toda posición filosófica que opera con
conceptos y fórmulas a los que se acepta como dogmas, invariablemente ciertos.
Un dogma es una supuesta verdad aceptada sin crítica o examen y, por lo tanto, un
dogmático es el que acepta el dogma e incita a los demás a proceder según lo
establecido. El dogmatismo puede definirse como la propensión a los dogmas, o
sea, a exigir que una verdad sea aceptada sin posibilidad de cuestionamiento.

Orgánica: La parte orgánica corresponde a la división de los poderes de la unión y


el funcionamiento fundamental de las instituciones del Estado.
Por tanto, la parte orgánica constitucional es la que establece la organización, la
integración y el funcionamiento de los poderes públicos en los ámbitos federal y
local, y que define el alcance competencial de cada uno de esos poderes.
La parte orgánica complementa a la dogmática. En aquélla se delimitan las
competencias de los poderes estatales, en la inteligencia de que cualquier exceso
puede vulnerar las garantías de los gobernados.
La función de la parte orgánica consiste en establecer la organización del Estado,
no sólo para determinar su composición sino para complementar las garantías
individuales en tanto que delimitan las funciones públicas implementando así el
principio de que el poder frene al poder. El poder reformador de la Constitución en
México ha operado fundamentalmente en las atribuciones de cada uno; de los
órganos de gobierno, así como en la distribución de competencias entre las esferas
de gobierno. De esta manera, las atribuciones o facultades de las funciones
ejecutiva, legislativa y judicial se han visto modificadas frecuentemente; de igual
manera, a pesar de la regla del artículo 124 de la Constitución, la distribución
competencial entre federación y estados ha sido flexiblemente reformada en favor
de la primera esfera. Sin embargo, la parte orgánica de la Constitución cuenta con
principios que han sido denominados como decisiones fundamentales y, en
consecuencia, irreformables. Entre estos principios se encuentra la forma
republicana y federal de gobierno, la existencia de los poderes ejecutivo, legislativo
y judicial y su separación o distinción con la asignación de atribuciones propias.

Estructura de la Parte Orgánica de la Constitución

A diferencia de la parte dogmática, la orgánica ha sido consubstancial a la propia


Constitución en México. Desde el Acta Constitutiva de 1824 hasta la vigente de
1917, las constituciones en México han observado una estructura integradora de la
parte orgánica con los siguientes elementos:

• Forma de gobierno.
• División de poderes, dentro de la cual están contemplados la existencia de
los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Además de estos poderes,
algunas constituciones han agregado un poder adicional, como fue el caso
del Supremo Poder Conservador de las Leyes Constitucionales de 1836 y
del Poder Electoral de las Bases Orgánicas de 1843.
• Lineamientos generales del gobierno interior, sea de los Estados en las
constituciones federales o de los Departamentos en las constituciones
centralistas.
• Prevenciones generales.
UNIDAD 2
GARANTIAS INDIVIDUALES CLASIFICACION
2.1 Garantías individuales:
En algunas legislaciones nacionales, se llaman garantías individuales o garantías
constitucionales a los derechos constitucionales o derechos fundamentales. Es
decir que son los derechos básicos mínimos consagrados en la Constitución de
una nación determinada.
Estos derechos se consideran esenciales para el sistema político y se vinculan con
la dignidad humana, es decir, le son naturales a cualquier ciudadano sin importar su
condición, identidad o cultura. Por esta razón, gozan de un estatus especial entre
las leyes que constituyen el ordenamiento jurídico.

La protección de estas garantías varía dependiendo del marco jurídico que


examinemos. En tanto derechos de primera generación, siempre gozan de un
estatus privilegiado por encima del resto de los derechos políticos, sociales,
comerciales o de otra índole.

Los procedimientos y mecanismos para ello se encuentran, ordinariamente,


descritos en la Constitución de cada país, y son materia exclusiva de atención
del Estado. Y solamente él está facultado, en condiciones de consideración muy
especial, para suspenderlas temporalmente.

Características de las garantías individuales


Las garantías individuales son materia del derecho público y subjetivo, de cuyo
cumplimiento es encargado el Estado, a través de sus diversas instituciones.
Comúnmente estos derechos son:

• Unilaterales. El Estado los ejerce sin distinción y por cuenta propia.


• Irrenunciables. En ningún caso un ciudadano puede despojarse de ellos o ser
despojado de ellos.
• Intransferibles. Las garantías atañen a cada individuo específico y a él
únicamente.
• Perdurables. Jamás caducan, ni prescriben, salvo en casos que contemple la
propia Constitución.
• Soberanos. Obedecen a la Constitución política de una nación determinada y
se ajustan a las normas que rigen su territorio.

2.2 Concepto Etimológico de Garantías Individuales.


Son los derechos que tenemos los ciudadanos para garantizar nuestra vida en todos
sus aspectos y para evitar que las autoridades abusen de nosotros. Las principales
garantías individuales que se encuentran en la Constitución son el derecho a la
libertad, a la educación, a la igualdad, al trabajo con una remuneración justa, a la
vivienda, a la salud, a la expresión de las ideas, a transitar libremente por el territorio
nacional, a ser tratados con justicia.
Las principales características de las garantías individuales son la unilateralidad y
la irrenunciabilidad.

Son unilaterales porque su observancia está a cargo del Estado, que es el sujeto
pasivo de ellas. Los particulares son los sujetos activos de las garantías porque a
ellos les toca hacerlas respetar cuando un acto de autoridad del Estado las vulnere.
En cuanto a la irrenunciabilidad, radica en que nadie puede renunciar a las garantías
individuales. Todo particular cuenta con ellas por el solo hecho de hallarse en el
territorio nacional. Más todavía, como los derechos humanos son inherentes al
hombre, es lógico que los medios para asegurarlos —las garantías— compartan
esa inherencia. Según el artículo 1o. constitucional, las garantías individuales sólo
pueden ser restringidas o suspendidas al tenor de lo que establezca la norma
suprema, y tales restricciones, así como la suspensión, no pueden ser permanentes,
como se verá después.

Puede añadirse que las garantías individuales son también supremas, inalienables
e imprescriptibles. Supremas por hallarse establecidas en la Constitución Federal,
cuyo artículo
133 establece el principio de la supremacía constitucional; inalienables porque no
pueden
ser objeto de enajenación, e imprescriptibles porque su vigencia no está sujeta al
paso del
tiempo.

Son los derechos públicos subjetivos que otorga la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos a los individuos y que el Estado debe reconocer y
respetar. Las garantías otorgadas por la Carta Magna suelen clasificarse, desde el
punto de vista doctrinal, en individuales y sociales. A su vez, las garantías
individuales pueden dividirse en garantías de igualdad, de libertad y de seguridad
jurídica. Así, tenemos:

• Garantías de igualdad. Tienen por objeto evitar privilegios y otorgan a todos


los individuos los mismos derechos. Están contenidas fundamentalmente en
los artículos 1o., 2o., apartado B, 4o., 5o., primer párrafo, 12, 13 y 31, fracción
IV; en los que se señalan el alcance de la protección de las garantías, los
derechos indígenas, la igualdad del varón y la mujer ante la ley, el libre
ejercicio de cualquier profesión, comercio e industria a todas las personas,
siempre que no sean contrarios a la ley, la omisión de títulos de nobleza, la
prohibición de leyes o tribunales especiales y la equidad en el pago de los
impuestos.
• Garantías de libertad. Permiten la autodeterminación de las personas,
situación que el Estado debe respetar. Las encontramos principalmente en
los artículos 1o., segundo párrafo; 2o., apartado A, 3o., 4o., segundo párrafo,
5o., 6o., 7o., 9o., 10, 11, 15, 24 y 28, que individualmente aluden, en lo
fundamental, a la prohibición de la esclavitud, a la libertad de procreación, a
la libertad de educación, a la libertad de trabajo, a la libertad de pensamiento,
a la libertad de imprenta (véase; y también libertad de creación de medios de
comunicación, la Convención sobre el Derecho Internacional de
Rectificación, adoptada en Nueva York el 31 de marzo de 1953, libertad de
prensa, libertad de expresión, libertad de comunicación, libertad de
información, libertades civiles, y libertad de cátedra), a la libertad de
asociación, a la posesión y portación de armas en el domicilio, a la libertad
de tránsito, a la prohibición de extraditar reos políticos, a la libertad de culto
y a la libertad de concurrencia en el mercado, respectivamente.
• Garantías de seguridad jurídica. Se refieren a determinados procedimientos
a los que debe apegarse el poder público, cuando con sus actos pretenda
afectar a los gobernados. Están consagradas en los artículos 8o., 14, 16, 17,
18, 19, 20, 21, 22 y 23 que, respectivamente, se refieren al derecho de
petición, a la irretroactividad de la ley, la privación de derechos sólo mediante
juicio y la prohibición de aplicar la analogía en juicios penales; el principio de
legalidad y la inviolabilidad del domicilio; la expedita y eficaz administración
de justicia; los requisitos para la prisión preventiva; los requisitos para la
detención ante autoridad judicial; las garantías del inculpado, la víctima o el
ofendido en un proceso penal; la imposición de penas sólo por vía del Poder
Judicial y la persecución de los delitos por el Ministerio Público; la prohibición
de tratamientos inhumanos y la de que alguien sea juzgado dos veces por el
mismo delito.
• Garantías sociales. Establecen derechos y prerrogativas de los grupos
humanos o de la nación en su conjunto, conforme a criterios de justicia y
bienestar colectivos.5 Las encontramos fundamentalmente en los artículos
3o., 4o., párrafos tercero y quinto, 21, párrafos quinto y sexto, 27 y 123 que,
de manera particular tratan, respectivamente, sobre el derecho a la
educación, a la salud y a la vivienda; el disfrute de la seguridad pública; el
régimen de propiedad de tierras y aguas, derechos agrarios, ejidales y
comunales; y, los principios del régimen laboral.
• Garantías en materia económica. También son de contenido social porque
imponen al Estado deberes en beneficio de toda la población. Están reunidas
en los artículos 25, 26 y 28, los cuales mencionan, cada uno por su parte,
que corresponde al Estado la rectoría económica; que es obligación también
del Estado la creación de un sistema de planeación del desarrollo nacional;
la prohibición de monopolios –explotación privilegiada de un artículo o
servicio–, el establecimiento de facultades económicas exclusivas del
Estado, la prohibición de liberar del pago de impuestos y del acaparamiento
de productos. Es importante señalar que, según el artículo 29 de la
Constitución Federal, con la participación de los Poderes Ejecutivo y
Legislativo, en casos de invasión, perturbación grave de la paz pública o
cualquier otro factor que ponga a la sociedad en grave peligro, es posible
suspender temporalmente las garantías en todo el país o en lugar
determinado, para hacer frente a la situación.
Garantías Individuales en la Constitución

La Constitución comienza con la declaración de garantías individuales, y así se


intitula el capítulo I del título primero. Podemos decir que ésta es la parte axiológica
de la ley fundamental y la causa base de toda la organización política. El artículo 1°
de la Constitución manifiesta: «En los Estados Unidos Mexicanos todo individuo
gozará de las garantías que otorga esta Constitución, las cuales no podrán
restringirse ni suspenderse, sino en los casos y con las condiciones que ella misma
establece».

Algunos autores consideran que este artículo asienta la tesis positivista respecto a
los derechos humanos. Nosotros sostenemos que la tesis que se encuentra en el
artículo primero es la misma que se halla en todo el constitucionalismo mexicano:
el hombre es persona jurídica por el hecho de existir como persona tiene una serie
de derechos. Ahora bien, el título de este capítulo en la Constitución de 1857 fue:
«De los derechos del hombre» y su artículo 1° dijo: «El pueblo mexicano reconoce,
que los derechos del hombre son la base y el objeto de las instituciones sociales.
En consecuencia, declara, que todas las leyes y todas las autoridades del país,
deben respetar y sostener las garantías que otorga la presente Constitución».
Luego, ¿existe, en el cambio de redacción del artículo 1° y del título del capítulo,
tesis diferente respecto a los derechos humanos entre los textos de 1857 y 1917?
No, no existe ningún cambio de tesis, es la misma, con solo una diferencia: nuestra
actual Constitución ya no expresó la fuente de las garantías que otorga, sino que
omitió este aspecto. Pero, es indudable que la fuente de nuestras garantías
individuales es la idea de los derechos del hombre. Baste observar la similitud que
existe en los contenidos de las dos declaraciones.

Además, los diputados integrantes del Congreso Constituyente de 1916-1917


aceptaron la existencia de los derechos del hombre. Así, Mújica manifestó: «La
Comisión juzgará que esas adiciones que se le hicieron al artículo son las que
pueden ponerse entre las garantías individuales que tienden a la conservación de
los derechos naturales del hombre… tomó la Comisión lo que creyó más
conveniente bajo el criterio de que en los derechos del hombre deben ponerse
partes declarativas, o al menos, aquellas cosas que por necesidad social del tiempo
vinieren a constituir ya una garantía de los derechos del hombre.» En el Congreso
Constituyente se habló indistintamente de derechos del hombre y de garantías
individuales. En la discusión sobre el artículo de la enseñanza, por ejemplo, en
cuatro ocasiones se hizo referencia a los derechos del hombre y en quince a las
garantías individuales. Podemos concluir que mientras los derechos del hombre son
ideas generales y abstractas, las garantías, que son su medida, son ideas
individualizadas y concretas.

Declaración de Garantías

La declaración de garantías individuales que contiene la Constitución mexicana de


1917, abarca más de 80. Su clasificación se justifica únicamente por motivos
didácticos. No existe ninguna garantía que correlativamente no tenga alguna
obligación, y una garantía fácilmente podría ser colocada en más de un casillero de
cualquier clasificación. Para mencionar cuáles son las principales garantías
individuales que nuestra Constitución asienta, seguimos una clasificación, pero sólo
como método. La declaración de garantías individuales se divide en tres grandes
partes: los derechos de igualdad, libertad y seguridad jurídica.

Garantías Sociales

La declaración de garantías sociales está contenida primordialmente en los artículos


3, 27, 28 y 123 de la Constitución que se refieren a la educación, al agro, al régimen
de propiedad y al aspecto laboral. Las garantías sociales protegen al hombre como
integrante de un grupo social y le aseguran un mínimo educativo y económico. Las
garantías sociales implican un hacer por parte del Estado, en cambio las garantías
individuales representan primordialmente una abstención por parte del propio
Estado. A través de las garantías sociales se protege a los grupos sociales más
débiles. Para ello nacieron estas garantías y en parte así subsisten, sólo que
actualmente se han extendido para otorgar protección en general; tal es el caso de
la educación y de la seguridad social. La idea de los derechos sociales lleva implícita
la noción de: a cada quien, según sus posibilidades y sus necesidades, partiendo
del concepto de igualdad de oportunidades. Para reglamentar estas garantías
sociales, han nacido específicas ramas del derecho.

Clasificación

En la Constitución de 1917, las garantías de igualdad son:

• goce, para todo individuo, de las garantías que otorga la Constitución


(artículo l);
• prohibición de la esclavitud (artículo 2);
• igualdad de derechos sin distinción de sexos (artículo 4);
• prohibición de títulos de nobleza, prerrogativas y honores hereditarios
(artículo 12);
• prohibición de fueros (artículo 13), y
• prohibición de ser sometidos a proceso con apoyo en leyes privativas o a
través de tribunales especiales (artículo 13).
Las garantías de libertad se dividen en tres grupos:

• las libertades de la persona humana;


• las libertades de la persona cívica, y
• las libertades de la persona social.
Las libertades de la persona humana se subdividen en libertades físicas y libertades
del espíritu.

Las libertades de la persona humana en el aspecto físico son:


• libertad para la planeación familiar (artículo 4);
• libertad de trabajo (artículo 5);
• nadie puede ser privado del producto de su trabajo, si no es por resolución
judicial (artículo 5);
• nulidad de los pactos contra la dignidad humana (artículo 5);
• posesión de armas en el domicilio para la seguridad y legítima defensa. La
ley establece las condiciones para la portación de armas (artículo 10);
• libertad de locomoción interna y externa del país (artículo 11);
• abolición de la pena de muerte salvo en los casos expresamente
consignados en la Constitución (artículo 22); aun cuando dicha pena ha sido
suprimida totalmente, al derogarse paulatinamente las disposiciones
respectivas de los códigos penales federal y de todas las entidades
federativas.

Otras Libertades

Las libertades de la persona humana en el aspecto espiritual son:

• libertad de pensamiento (artículo 6);


• derecho a la información (artículo 6);
• libertad de imprenta (artículo 7);
• libertad de conciencia (artículo 24);
• libertad de cultos (artículo 24);
• libertad de intimidad, que comprende dos aspectos: inviolabilidad de la
correspondencia e inviolabilidad del domicilio (artículo 16).
Las garantías de la persona cívica son:

• reunión con fin político (artículo 9);


• manifestación pública para presentar a la autoridad una petición o una
protesta (artículo 9);
• prohibición de extradición de reos políticos (artículo 15).
Las garantías de la persona social (ver más arriba) son: la libertad de asociación y
de reunión (artículo 9).

Las garantías de la seguridad jurídica son:

• derecho de petición (artículo8);


• a toda petición, la autoridad contestará por acuerdo escrito (artículo 8);
• irretroactividad de la ley (artículo 14);
• privación de derechos sólo mediante juicio seguido con las formalidades del
proceso (artículo 14);
• principio de legalidad (artículo 14);
• prohibición de aplicar la analogía y la mayoría de razón en los juicios penales
(artículo 14);
• principio de autoridad competente (artículo 16);
• mandamiento judicial escrito, fundado y motivado, para poder ser molestado
en la persona, familia, domicilio, papeles o posesiones (artículo 16);
• detención sólo con orden judicial (artículo 16);
• abolición de prisión por deudas de carácter puramente civil (artículo 17);
• prohibición de hacerse justicia por propia mano (artículo 17);
• expedita y eficaz administración de justicia (artículo 17);
• prisión preventiva sólo por delitos que tengan pena corporal (artículo 18);
• garantías del auto de formal prisión (artículo 19);
• garantías del acusado (persona contra la que se dirige un procedimiento
penal; véase más sobre su significado en el diccionario y compárese con el
acusador, público o privado) en todo proceso criminal (artículo 20);
• sólo el ministerio público y la policía judicial pueden perseguir los delitos
(artículo 21);
• prohibición de penas infamantes y trascendentes. (artículo 22);
• nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito (artículo 23), y
• los juicios criminales no pueden tener más de tres instancias (artículo 23).

Garantías individuales y los Derechos Humanos

Descripción de Garantías individuales de la Universidad Iberoamericana (México,


D. F.) y de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal: Denominación
que da la CPEUM a las garantías de protección de los derechos del individuo
reconocidos y protegidos en su Capítulo Primero. Surgen como límites a la
actuación de las autoridades públicas. El juicio de amparo se constituye como uno
de los medios para defender violaciones a las garantías individuales de todo
individuo.

Carbonell (2004: 6-14) establece la diferencia entre derechos humanos, derechos


fundamentales y garantías individuales. Considera que este último término está mal
empleado si lo que se pretende es hacer referencia a los derechos del individuo, lo
cual ejemplifica a través de un caso de derecho privado, estableciendo que se
confunde el contenido de una obligación (por ejemplo, entregar un bien en un
contrato de compraventa) con la garantía (por ejemplo, aval o hipoteca) que se
establece en caso de incumplimiento. Este mismo autor establece que derechos
fundamentales son los derechos humanos que están previstos en el texto
constitucional y en tratados internacionales, mientras que los derechos humanos
constituyen una categoría más amplia. En este sentido, las garantías individuales
son, como se ha dicho, no los derechos en sí, sino las protecciones constitucionales
que tienen el fin de garantizarlos.

Sobre el alcance de las garantías individuales, el Primer Tribunal Colegiado en


Materia Administrativa del Primer Circuito (Amparo en revisión 597/73) ha
establecido que: «Las garantías constitucionales no deben tomarse como un
catálogo (sic) rígido, invariante y limitativo de derechos concedidos a los
gobernados, que deba interpretarse por los tribunales de amparo en forma rigorista,
porque ello desvirtuaría la esencia misma de dichas garantías. Más bien debe
estimarse que se trata de principios o lineamientos vivos y sujetos a la evolución de
las necesidades sociales, dentro del espíritu que animó al Constituyente al
establecerlos. De lo contrario, se desvirtuaría la función esencial de las garantías
constitucionales y del juicio de amparo, al entenderlas y aplicarlas en forma que
hiciera sentir opresión a los gobernados, y limitación en la defensa de sus derechos,
en vez de hacer sentir el ambiente de derecho y libertad que con dichas garantías
se pretendió establecer en el país. No sería posible aplicar en la actual complejidad
política, económica y social de un medio cambiante, rigorismos literales de normas
que contienen principios e ideas generales, pero que no pudieron siempre prever
necesariamente las consecuencias de dichos principios.»

Las Garantías Individuales

Esta sección examinará y se ocupará de las cuestiones relacionadas con las


garantías individuales en el ámbito jurídico mexicano.

Recursos

Véase También

• Procedimiento Constitucional
• Derecho Constitucional

Recursos

Véase También

• Protección de las Garantías Individuales


• Historia de las Garantías Individuales
• Fuentes de las Garantías Individuales
• Clasificación de las Garantías Individuales
• Suspensión de las Garantías Individuales
• Naturaleza Jurídica de las Garantías Individuales
• Derechos Agrarios Individuales
• Garantías Constitucionales
• Garantías Sociales
• Garantías del Acusado
• Garantías Prendarias
• Garantías Procesales
• Garantías Mobiliarias
• Garantías Judiciales
• Suspensión de Garantías
• Garantías de Orden Social
• Derecho Constitucional
2.3 Clasificación de las Garantías de Igualdad, de Libertad y de Seguridad.

La Clasificación de las Garantías Individuales

La clasificación de las garantías individuales [1] responde a criterios académicos.


Se hace exclusivamente para efectos de estudio. La Constitución Federal no agrupa
a las garantías bajo determinados rubros, y dentro de un solo artículo es posible
encontrar más de una garantía.

Pese a lo anterior, el examen de la doctrina permite clasificar a las garantías


individuales en
tres grupos:

• De seguridad jurídica;
• De igualdad; y
• De libertad.

Garantías de seguridad jurídica

Las garantías de seguridad jurídica pretenden que las autoridades del Estado no
apliquen arbitrariamente el orden jurídico a los individuos, cuya libertad y dignidad
se salvaguarda cuando las autoridades actúan con apego a las leyes,
particularmente a las formalidades que deben observarse antes de que a una
persona se le prive de sus propiedades o de su libertad.

Los artículos que consagran estas garantías son el 8o., el 14 y del 16 al 23. El
artículo 8o. establece el derecho de petición, o prerrogativa que tienen los individuos
de hacer peticiones escritas a la autoridad, y en la correlativa obligación de éstas
de responder en breve término, sin que ello implique que deban hacerlo en el
sentido esperado por los peticionarios. Es decir, la obligación de las autoridades se
reduce a responder «en breve término».

En cuanto al artículo 14, contiene varias garantías: de irretroactividad de la ley, de


audiencia y de legalidad. La de legalidad se complementa con lo establecido en el
primer párrafo del artículo 16, en el sentido de que a nadie se le puede molestar en
su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento
escrito por autoridad competente, que funde y motive la causa legal del
procedimiento. En suma, la garantía de legalidad obliga a las autoridades a fundar
—indicar con precisión las disposiciones jurídicas a que se acogen— y motivar —
explicar los motivos por los que resuelven en un sentido o en otro— los escritos por
los que pretendan causar actos de molestia contra los particulares.

A su vez, el artículo 17 prohíbe que las personas se hagan justicia por propia mano,
en el entendido de que habrá tribunales establecidos por el Estado que se
encarguen de resolver, de manera expedita, las controversias jurídicas en que se
involucren los justiciables. Este precepto también proscribe el encarcelamiento por
deudas civiles.

Por su parte, el artículo 18 establece los requisitos que deben observarse antes de
someter a alguien a sufrir la pena de prisión preventiva, que podría considerarse
necesaria sólo cuando de ella dependa la seguridad de la sociedad, o cuando por
su causa se evite que alguien se sustraiga a la acción de la justicia.

Los artículos 19 y 20 se relacionan con quienes resultan penalmente acusados o


procesados. El primero establece garantías relativas al auto de formal prisión, que
debe expedirse de conformidad con previsiones específicas; por otro lado, el artículo
20, a través de diez fracciones, señala de qué prerrogativas gozará quien sea
detenido y pueda llegar a enfrentar un proceso ante las instancias penales.

El artículo 21 confiere a la autoridad judicial el monopolio de la imposición de las


penas, y agrega que el Ministerio Público, que tendrá bajo su mando a la policía
investigadora, es el encargado de perseguir los delitos y ejercer la acción penal. Por
su lado, el artículo 22 prohíbe la imposición de penas inusitadas o trascendentales,
pues el fin del sistema penitenciario mexicano no es castigar, sino procurar la
reintegración provechosa de los reos a la sociedad de la que fueron apartados.

Por último, el artículo 23 establece el principio «non bis in idem», es decir, que a
nadie se le
puede juzgar dos veces por el mismo delito; además proscribe la absolución de la
instancia, a fin de impedir que indefinidamente quede pendiente de resolución la
situación jurídica de alguna persona.

Garantías de igualdad

Este tipo de garantías [3] pretende proteger la condición de igualdad que todas las
personas ubicadas en el territorio nacional guardan respecto de las leyes y ante las
autoridades. Es decir, dejan de lado cualquier consideración referente a que, por
cuestiones de raza, sexo o condición social, las leyes se apliquen selectivamente.
Están contenidas en los artículos 1o.; 2o., Apartado B; 4o., 5o., primer párrafo, 12,
13 y 31, fracción IV, todos de la Constitución Federal.

El artículo 1o. constitucional, independientemente de señalar que en los Estados


Unidos
Mexicanos todo individuo gozará de las garantías que otorga la Constitución,
establece la prohibición de la esclavitud y la discriminación fundada en motivos de
origen, género, edad, condición social, etcétera.

Por su parte, el Apartado B del artículo 2o. constitucional se refiere a las condiciones
de
igualdad que deben privar en las comunidades indígenas, junto con las acciones
que
debe efectuar el Estado para promover la igualdad de oportunidades de los
indígenas
y eliminar discriminaciones.

Por lo que hace al artículo 4o., dispone la igualdad del varón y de la mujer ante la
ley
y prevé los requisitos mínimos que deben observar las autoridades para que las
familias
mexicanas se desarrollen sanamente, así como que los derechos de la niñez sean
respetados,
mientras que el diverso 5o., primer párrafo, establece que a nadie se le impedirá
dedicarse
a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode.

El artículo 12 prohíbe terminantemente la concesión de títulos de nobleza,


prerrogativas y honores hereditarios a cualquier persona que se encuentre en el
país, y declara carentes de efecto los otorgados por cualquier otra nación. A su vez,
el artículo 13 dispone que nadie puede ser juzgado por tribunales especiales ni leyes
privativas; es decir, a nadie se le puede someter a un proceso llevado a cabo ante
un tribunal creado específicamente para conocer de ese asunto, dado que la propia
Constitución, en su artículo 17, indica que serán los tribunales de la nación —es
decir, los creados de acuerdo con las leyes que aplican para todos los mexicanos—
los responsables de impartir justicia.

En cuanto a las leyes privativas, son las que carecen de la generalidad y la


abstracción características del resto de las leyes vigentes en el país; de modo que,
si a una persona se le juzgara de acuerdo con una ley privativa, se le estaría
sometiendo a un proceso arbitrario, reglamentado según una ley que desaparecerá
en cuanto termine el juicio.

Por último, el artículo 31, fracción IV, prevé el principio de equidad tributaria,
consistente en que el pago de impuestos se realice con base en las desigualdades
surgidas de situaciones de hecho protagonizadas por los gobernados.

Otra previsión establecida por este artículo es que la jurisdicción de los tribunales
militares no podrá hacerse extensiva a personas que no pertenezcan al ejército;
cuando un civil se encuentre implicado en un delito del orden militar, no será juzgado
según las leyes castrenses, sino de acuerdo con las civiles.

Garantías de libertad

Las garantías de libertad [4] son aquellas que, independientemente de informar al


individuo
sobre los derechos que constitucionalmente le son conferidos para que pueda
actuar sin
dificultades en la sociedad, imponen cotos a la actividad que el Estado realice a fin
de limitar o anular los derechos naturales del hombre. Estas garantías son
otorgadas por los artículos 1o., párrafo segundo; 2o., Apartado A; 3o., 4o., segundo
párrafo, 5o., 6o., 7o., 9o., 10, 11, 15, 16 —párrafos novenos y siguientes—, 24 y 28,
que se refieren, respectivamente, a:

• la prohibición de la esclavitud y a las libertades de autodeterminación de los


pueblos indígenas (según reforma publicada en el Diario Oficial de la
Federación el 14 de agosto de 2001);
• la libertad de educación;
• la libertad de procreación;
• la libertad de trabajo y la nulidad de pactos contra la dignidad humana;
• la libertad de pensamiento y expresión;
• la libertad de imprenta (véase; y también libertad de creación de medios de
comunicación, la Convención sobre el Derecho Internacional de
Rectificación, adoptada en Nueva York el 31 de marzo de 1953, libertad de
prensa, libertad de expresión, libertad de comunicación, libertad de
información, libertades civiles, y libertad de cátedra);
• la libertad de asociación y reunión con fines políticos;
• la libertad de poseer armas en el domicilio y de portarlas en los términos que
fije la ley;
• la libertad de tránsito;
• la prohibición de extraditar reos políticos;
• la libertad de intimidad;
• la libertad de conciencia y de culto; y
• la libertad de concurrencia en el mercado.

Clasificación de las Garantías Individuales

Esta sección examinará y se ocupará de las cuestiones relacionadas con


clasificación de las garantías individuales en el ámbito jurídico mexicano.
UNIDAD 3
COMISION NACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS
3.1 Cuales son sus objetivos y sus funciones de la comisión Nacional de Derechos
Humanos
La protección y defensa de los Derechos Humanos en México fue elevada a rango
constitucional el 28 de enero de 1992, con la publicación del Decreto que adicionó
el apartado B al artículo 102 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos.
Esta disposición facultó al Congreso de la Unión y a las legislaturas de los estados
para que, en el ámbito de sus respectivas competencias, establecieran organismos
especializados para atender las quejas en contra de actos u omisiones de
naturaleza administrativa violatorios de Derechos Humanos, por parte de cualquier
autoridad o persona servidora pública, con excepción de los del Poder Judicial de
la Federación, así como para formular recomendaciones públicas autónomas, no
vinculatorias y denuncias y quejas ante las autoridades correspondientes.
Con fecha 13 de septiembre de 1999 se reformó el artículo 102, apartado B
constitucional, en el cual se señala que la Comisión Nacional de los Derechos
Humanos es un organismo que cuenta con autonomía de gestión y presupuestaria,
así como personalidad jurídica y patrimonio propios. El objetivo esencial de este
organismo es la protección, observancia, promoción, estudio y divulgación de los
Derechos Humanos previstos por el orden jurídico mexicano.
Para cumplir con los objetivos citados esta Comisión Nacional tiene como
atribuciones:
I. Recibir quejas de presuntas violaciones a derechos humanos;
II. Conocer e investigar a petición de parte, o de oficio, presuntas violaciones
de derechos humanos en los siguientes casos:
a. Por actos u omisiones de autoridades administrativas de carácter
federal;
b. Cuando las y los particulares o algún otro agente social cometan
ilícitos con la tolerancia o anuencia de alguna persona servidora
pública o autoridad, o bien cuando estos últimos se nieguen
infundadamente a ejercer las atribuciones que legalmente les
correspondan en relación con dichos ilícitos, particularmente en
tratándose de conductas que afecten la integridad física de las
personas;
III. Formular recomendaciones públicas no vinculatorias y denuncias y quejas
ante las autoridades respectivas, en los términos establecidos por el artículo
102, Apartado B, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos;
IV. Conocer y decidir en última instancia las inconformidades que se presenten
respecto de las recomendaciones y acuerdos de los organismos de derechos
humanos de las Entidades Federativas a que se refiere el citado artículo 102,
apartado B, de la Constitución Política;
V. Conocer y decidir en última instancia las inconformidades por omisiones en
que incurran los organismos de derechos humanos a que se refiere la
fracción anterior, y por insuficiencia en el cumplimiento de las
recomendaciones de éstos por parte de las autoridades locales, en los
términos señalados por esta ley;
VI. Procurar la conciliación entre las personas quejosas y las autoridades
señaladas como responsables, así como la inmediata solución de un conflicto
planteado, cuando la naturaleza del caso lo permita;
VII. Impulsar la observancia de los derechos humanos en el país;
VIII. Proponer a las diversas autoridades del país, que en el exclusivo ámbito de
su competencia, promuevan los cambios y modificaciones de disposiciones
legislativas y reglamentarias, así como de prácticas administrativas, que a
juicio de la Comisión Nacional redunden en una mejor protección de los
derechos humanos;
IX. Promover el estudio, la enseñanza y divulgación de los Derechos Humanos
en el ámbito nacional e internacional;
X. Expedir su Reglamento Interno;
XI. Elaborar y ejecutar programas preventivos en materia de derechos humanos;
XII. Bis. Presidir y garantizar el cumplimiento de las atribuciones conferidas al
Mecanismo Nacional de Prevención, en términos de lo establecido en la Ley
General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura y Otros Tratos o
Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes;
XIII. Supervisar el respeto a los derechos humanos en el sistema penitenciario y
de readaptación social del país;
XIV. Formular programas y proponer acciones en coordinación con las
dependencias competentes que impulsen el cumplimiento dentro del territorio
nacional de los tratados, convenciones y acuerdos internacionales signados
y ratificados por México en materia de derechos humanos;
XV. Proponer al Ejecutivo Federal, en los términos de la legislación aplicable, la
suscripción de convenios o acuerdos internacionales en materia de derechos
humanos;
XVI. La observancia del seguimiento, evaluación y monitoreo, en materia de
igualdad entre mujeres y hombres;
XVII. Investigar hechos que constituyan violaciones graves de derechos humanos,
cuando así lo juzgue conveniente o lo pidiere el Ejecutivo Federal, alguna de
las Cámaras del Congreso de la Unión, el Gobernador de un Estado, el Jefe
de Gobierno del Distrito Federal o las legislaturas de las entidades
federativas, y
XVIII. Las demás que le otorgue la presente Ley y otros ordenamientos legales.
Cabe hacer mención que las quejas y denuncias, las resoluciones y
recomendaciones formuladas por la CNDH no afectan el ejercicio de otros derechos
y medios de defensa que puedan corresponder a los afectados conforme a las leyes;
por lo tanto, no suspenden ni interrumpen sus plazos preclusivos.

ASUNTOS DE NO COMPETENCIA DE LA CNDH


1. Actos y resoluciones de organismos y autoridades electorales;
2. Resoluciones de carácter jurisdiccional;
3. Consultas formuladas por autoridades, particulares u otras entidades, sobre
la interpretación de las disposiciones constitucionales y legales.
4. Por ningún motivo podrá examinar cuestiones jurisdiccionales de fondo.
5. Conflictos entre particulares.
“Además, de acuerdo al artículo 105 fracción II inciso g) de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, la presidencia de la CNDH, puede presentar
acciones de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en
un plazo de treinta días naturales posteriores a la publicación de la expedición,
reforma o modificación de leyes de carácter federal, estatal y del Distrito Federal,
así como de Tratados Internacionales cuando se estime que vulneren derechos
humanos y resulten incompatibles al texto constitucional o tratados internacionales
suscritos por el Estado Mexicano.”

UNIDAD 4
DERECHO ADMINISTRATIVO CONCEPTO, FUENTES Y
SUBFUENTES
4.1 Derecho Administrativo concepto.
El derecho administrativo es la rama del derecho que estudia la organización,
deberes y funciones del Estado y de sus instituciones, en especial las atribuciones
del poder ejecutivo. Su nombre proviene del latín ministrare (“manejar los asuntos
comunes”).
El derecho administrativo está vinculado a la Administración Pública como campo
de estudio. Además tiene nexos teóricos y prácticos con disciplinas como
la sociología, la economía, la psicología, las ciencias políticas y otras ramas del
derecho como el penal, constitucional e internacional.

En su observación de todo lo referente a la manejo del Estado, el derecho


administrativo sostiene siempre un objetivo doble: el de garantizar la eficacia de la
administración pública y los diversos procesos involucrados, así como la protección
de los derechos de los particulares en sus relaciones con ello.

Características del derecho administrativo


El derecho administrativo se caracteriza por ser:
• Común. Pues sus principios se aplican a diversas materias administrativas y en
todas las instancias del Estado.
• Autónomo. Pues obedece a sus propios principios generales.
• Local. Pues responde a la organización jurídico-política de cada país.
• Exorbitante. Pues su ámbito de acción excede al derecho privado: en donde
quiera que exista un Estado, habrá también un derecho administrativo.

Existen cuatro principios generales del Derecho Administrativo (aunque no son los
únicos que existen), conocidos como principios del procedimiento administrativo:

• Principio de la legalidad objetiva. Establece que todo acto emanado de


un poder público debe darse en perfecta concordancia con la ley vigente y su
jurisdicción, y no a las subjetividades involucradas, es decir, a la voluntad de
las personas.
• Principio de la oficialidad. Establece que la iniciación, impulso y desarrollo de
los procesos de tipo judicial y/o administrativo deberán depender siempre de un
órgano del poder público, y no de la voluntad de los individuos involucrados.
• Principio del informalismo en favor del administrado. Establece que los
ciudadanos deberán ser juzgados independientemente del cumplimiento de
ciertas obligaciones formales, para que determinadas rigurosidades formales no
entorpezcan la búsqueda de una solución justa para su caso.
• Principio del debido proceso o garantía de la defensa. Establece que el
Estado debe respetar todos los derechos consagrados por la ley de una persona,
sin importar la gravedad de los crímenes que se presuma haya cometido o se
pruebe que haya cometido. Esto implica la posibilidad de una defensa, de un
juicio de ley en condiciones objetivas y de un castigo proporcional a la gravedad
del delito cometido, entre otras cosas.

4.2 Fuentes y subfuentes del derecho administrativo


• La principal fuente del Derecho Administrativo es la Constitución (o la Carta
Magna que corresponda), como ocurre con otras ramas del derecho. Entre
sus fuentes también se encuentra la legislación con sus leyes orgánicas,
ordinarias y habilitantes.

• Posteriormente, el Derecho Administrativo se rige por los reglamentos y


normativas propios de cada institución y/u organización estatal, y en última
instancia por las doctrinas, hechos sociales y costumbres propias de
una nación (derecho consuetudinario).

El derecho administrativo comprende las siguientes subdivisiones o ramas:

• Derecho administrativo orgánico. Estudia todas las formas y principios de


la administración por igual.
• Derecho administrativo funcional. Se centra en el estudio de la actividad
formal del Estado, o sea, sus procedimientos y actos administrativos.
• Derecho procesal administrativo. Estudia las normas que rigen la actuación
del Estado.
• Derecho ambiental. Se centra en la protección del medio ambiente.
• Derecho urbanístico. Estudia las normas que rigen la construcción y el diseño
de las ciudades.
• Derecho aduanero. Estudia el régimen de aduanas y control sobre las
importaciones y exportaciones de un país.
• Derecho migratorio. Se centra en las normas estatales que regulan la
extranjería y la radicación en un país.
• Derecho vial. Estudia las normas que rigen el trazado de vías, caminos y el
tránsito.
• Derecho municipal. Estudia el modo en que el Estado se compartimenta a sí
mismos en secciones más pequeñas y de ámbito local (municipios).
• Contratación pública. Se ocupa de la normativa que rige la entrada de nuevo
personal a las labores de la Administración Pública.

También podría gustarte