Petrus Christus
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Petrus Christus
Retrato de un cartujo, 1446, óleo sobre tabla, 29,2 x 21,6 cm, Nueva
York, Metropolitan Museum of Art.
Información personal
Nacimiento c. 1410
Baarle-Hertog, Bélgica
Fallecimiento c. 1475/1476
Brujas (Bélgica)
Información profesional
Ocupación Pintor e iluminador
Movimiento Primitivo flamenco
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La Virgen con el Niño, óleo sobre tabla, 49 x 34 cm, Madrid, Museo del Prado.
Petrus Christus o Petrus Cristus (Baarle-Hertog, c. 1410/1415-Brujas, c. 1475/1476) fue
un pintor primitivo flamenco, autor de un reducido número de obras de devoción y
retratos.
Índice
1Biografía y obra
2Véase también
3Referencias
4Bibliografía
5Enlaces externos
Biografía y obra[editar]
De biografía mal conocida, se le documenta a partir de 1444 y hasta su muerte en torno a
1473 como ciudadano de Brujas.1 El primer dato cierto conocido es precisamente la
adquisición de la ciudadanía el 6 de julio de 1444, declarándose con tal motivo hijo de un
tal Pierre y natural de Baarle, en el ducado de Brabante. Después de 1458 pero antes de
1463 se incorporó con su esposa Gaudicine a la aristocrática cofradía de Nuestra Señora
del Árbol Seco, a la que pertenecían los duques de Borgoña,2 para la que podría haber
pintado la pequeña tabla de la Virgen del árbol seco del Museo Thyssen-Bornemisza. La
pertenencia también a la cofradía de Nuestra Señora de la Nieves es otro indicio de sus
buenas relaciones con la aristocracia y las autoridades urbanas, para las que realizó
algunos trabajos documentados entre 1446 y 1458 y, en 1463, la dirección de los
decorados de dos tableaux vivants alzados con motivo de la entrada triunfal de Felipe el
Bueno en la ciudad.2
En 1452 firmó una copia libre del Juicio Final de Jan van Eyck, en cuyo entorno se le ha
supuesto formado, habiendo sido generalmente considerado el principal discípulo y
seguidor directo del maestro,3 del que habría completado además dos obras inacabadas a
su muerte, el San Jerónimo de Detroit, Institute of Arts, y la llamada Madonna
Rothschild, Nueva York, Frick Collection.4 La tabla del Juicio Final, ahora conservada
en Berlin-Dahlem, Gemäldegalerie, puerta lateral derecha de un tríptico desmembrado,
simplifica el modelo eyckiano de una forma que le será muy característica, eliminando
todo lo que considera superfluo para buscar mayor sencillez y un lenguaje más popular.5
La dificultad para admitir una presencia en Brujas anterior a 1444, año en que recibió la
ciudadanía, ha llevado, sin embargo, a cuestionar ese aprendizaje con Jan van Eyck,
fallecido en 1441. Por otro lado, el panel izquierdo del mismo tríptico, con la Anunciación y
la Natividad, muestra influencias cruzadas del Maestro de Flemalle y de Rogier van der
Weyden, cuyos estilos sintetiza. La Lamentación sobre el cuerpo de Cristo muerto de
los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica, y la versión del mismo
tema Lamentación invertida y simplificada del Metropolitan,6 en alguna medida deudoras
del Descendimiento de Van der Weyden,5 son otros buenos ejemplos de esas influencias
cruzadas, responsables de la compleja evolución de su estilo.7
La concepción unitaria del espacio, a la que le condujo la simplificación de los modelos
eyckianos, le llevará por otro lado a descubrir, de forma puramente empírica según Erwin
Panofsky, la regla básica de la perspectiva lineal, al construir sus composiciones con
un punto de fuga único (La Virgen con el Niño entronizados y santos Francisco y
Jerónimo, Frankfurt, Städelsches Kunstinstitut), algo a lo que ni Van Eyck ni Van der
Weyden habían llegado.3 Esa correcta utilización de la perspectiva geométrica y la
existencia de ciertos vínculos con la pintura italiana, singularmente con Antonello da
Messina,8 hicieron suponer en el pasado un viaje a Italia nunca documentado.
La concepción espacial integradora se advierte también en sus retratos, de medio cuerpo,
al modo de Van der Weyden, pero situados en interiores verídicos (Retrato de sir Edward
Grimston, 1446, Londres, National Gallery). Ese deseo de situar a sus personajes en
espacios reales se comprueba incluso si el retratado se presenta muy próximo al muro del
fondo, por la presencia en él de molduras y diferencias en la intensidad de la iluminación
con objeto de distinguirlo del tradicional fondo neutro, como sucede en el Retrato de una
joven muchacha de la Gemäldegalerie de Berlín o en el Retrato de un
cartujo del Metropolitan Museum of Art, fechado también en 1446, situado tras un
parapeto a modo de marco en el que aparece la firma y una mosca con efecto
de trampantojo.3
La Anunciación Friedsam
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La Anunciación Friedsam
Autor Petrus Christus y Petrus Christus
Creación 1422 y c. 1450
Ubicación Museo Metropolitano de Arte (Estados Unidos)
Material Óleo, Madera y Panel
Dimensiones 77.5 centímetros x 66.5 centímetros
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La Anunciación Friedsam, es una pintura realizada por el artista flamenco Petrus
Christus. Realizada en óleo sobre tabla de roble hacia el 1450, se encuentra expuesta en
el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.1 Representa el tema de la Anunciación
del arcángel Gabriel a María. Había sido atribuida a Jan y Hubert van Eyck. Posiblemente
sea un fragmento de un cuadro mucho mayor, ya que se encuentra recortado por tres de
sus lados. Esta Anunciación transforma la narración lacónica de la Biblia en una especie
de poema visual o himno. El ángel lleva las vestiduras litúrgicas de un sacerdote, y la
Virgen está al abrigo de la puerta de una iglesia, parte románica (derecha) y parte gótica
(izquierda), haciendo referencia a la antítesis entre el judaísmo y el cristianismo.2 La obra
tiene la fuerza característica proveniente de la pintura de Jan van Eyck, si bien el
historiador y experto en pintura flamenca Erwin Panofsky, quien pensaba que era Van
Eyck el autor, conecta esta obra directamente con La Anunciación de Melchior
Broederlam y con las miniaturas del Libro de horas de Boucicaut que ya había sido fuente
de inspiración de Van Eyck para su Anunciación de 1434.
Índice
1Contexto
o 1.1Problemas de atribución
o 1.2El autor
o 1.3Relación de la obra con su época histórica
o 1.4Estilo
2Tema
3Historia
4Descripción y simbología
o 4.1Los personajes
o 4.2Otras obras contemporáneas con influencias sobre esta obra
5Referencias
6Bibliografía
Contexto[editar]
Problemas de atribución[editar]
El historiador Erwin Panofsky desde los años 50 del siglo XX había atribuido la autoría de
la obra a Hubert y Jan van Eyck. Defendía la autoría de Jan van Eyck ya que relaciona la
obra directamente con la Anunciación de Melchior Broederlam y la del Libro de horas de
Boucicaut, obras que habían sido modelo visual para la Anunciación de Jan van Eyck.
Las representaciones de anunciaciones durante el siglo XV normalmente se representan
en un entorno doméstico y la Anunciación Friedsam al estar en un exterior, inicialmente
hizo que se datara la obra próxima a la época de los hermanos Van Eyck, pero
formalmente no se habría de considerar obra de los Van Eyck: el naturalismo y el
tratamiento de la vegetación sí que se pueden asociar a la pintura de los Van Eyck, en
cambio la volumetría y rotundidad de las figuras se ha considerado mano de Petrus
Christus.
Max Friedländer defendió la autoría de Petrus Christus, llegando a especular que se
pudiera tratar de una copia de una obra perdida de Jan van Eyck. Hacia el 1968 gracias a
unos estudios más minuciosos se verificó la autoría de Petrus Christus que se ha
mantenido dicha atribución hasta la actualidad3.
Estos problemas de atribución vienen dados en parte por el desgaste de la pintura,
especialmente en los rostos. En la exposición del 1994 "Petrus Christus: Renaissance
Master of Bruges", se atribuye la obra de nuevo a Petrus Christus, gracias al estudio
estilístico y técnico del dibujo subyacente que respondía al estilo de este pintor. Gracias al
estudio de datación realizado por Peter Klein en 1994 se descubrió que en la tabla había
una cronología más avanzada, una vez había fallecido Huber van Eyck (1426) de entorno
al 1442, seria la época en la que se encontraría en activo Petrus Christus, donde se
conoce que esta trabajando en la ciudad de Brujas entorno al 1444. Maryan Ainsworth
también apoya la atribución a Petrus Christus, defendiendo que sería una de sus primeras
obras, justificando así la influencia de Jan van Eyck4.
El autor[editar]
Artículo principal: Petrus Christus
Petrus Christus (Baarle-Hertog, circa. 1410/1415 - Brujas, 1472/1473), fue un pintor de la
segunda generación de los primitivos flamencos activo a Brujas desde 1444. Los temas
de su obra se sitúan dentro de las obras religiosas y profanas. A pesar de ser considerado
un seguidor del estilo de Jan van Eyck, no coincidió con él en Brujas, donde llegó después
de 1441, fecha de la muerte del maestro.
Christus se decantó por mantener el espacio y el volumen eyckianos mientras quitaba
importancia a la continuidad rítmica y la precisión lineal, reduciendo las complejidades del
modelo de Van Eyck en superficies planas y simples. Transformó el lenguaje de los
maestros a un nivel más llano y casero, sin actitudes heroicas y asequible para aquellos
que, como él, provenían del norte menos desarrollado.5 Dejó de aplicar la compleja
simbología religiosa escondida en los detalles de las obras de sus predecesores, un signo
de clara modernidad. Hizo una aportación muy importante con la correcta utilización de
la perspectiva lineal, con un único punto de fuga central, logrando la representación de un
espacio pictórico lógico. Fue el primero de los primitivos flamencos en utilizar este tipo de
perspectiva.6
Relación de la obra con su época histórica[editar]
La obra fue pintada en Flandes durante el siglo XV. En esta época existía una sociedad
avanzada, con una economía basada en los productos textiles de lujo y en el comercio,
favorecida por la excelente situación estratégica de la región: por allí pasaban las grandes
rutas comerciales terrestres que iban desde Italia y Francia hacia el Atlántico norte
- Inglaterra y países nórdicos - y las rutas marítimas que iban del mar del
norte al Cantábrico. A la burguesía flamenca le gustaba el lujo y el arte, de acuerdo con el
desarrollo de sus intereses económicos e intelectuales. Estas obras iban destinadas al
propio disfrute, es decir, era para tenerlas y lucirlas en casa o en sus capillas privadas, lo
que se llama la «pintura de devoción». De ahí que se consideraba que la pintura era una
técnica ideal, manejable, barata y adecuada para reflejar los gustos burgueses.7
Estilo[editar]
La obra está realizada en el estilo de los primitivos flamencos. La escuela flamenca de
pintura fue una de las más importantes del mundo, desde sus inicios en el siglo XV hasta
el siglo XVIII. Para distinguir este período temprano del siglo XV se utiliza la denominación
de «Escuela de los Primitivos Flamencos». Esta escuela acostumbraba a pintar cuadros
de temática religiosa, que trataban como escenas costumbristas, aunque también
desarrollaron el retrato y el paisaje. Utilizaban la técnica al óleo y su estilo se
caracterizaba por la minuciosidad, el detalle en la reproducción de objetos, el naturalismo
y el amor al paisaje. Entre los artistas más importantes de esta escuela destacaron Robert
Campin, Jan van Eyck, Roger van der Weyden -discípulo de Campin- y Petrus Christus .
En Cataluña hay que citar la influencia de este estilo en Lluís Dalmau, autor de la Virgen
dels Consellers después de haber trabajado en el taller de Jan van Eyck.8
La Anunciación Friedsam es una pintura al óleo. Giorgio Vasari atribuyó el descubrimiento
de esta técnica a Jan van Eyck, aunque posteriormente quedó demostrado que no fue así,
ya que el uso del aceite como vehículo de los pigmentos ya se utilizaba en obras
pictóricas del siglo XIII. Lo que sí es destacable es el hecho de que Van Eyck
transformara esta técnica en un procedimiento de una gran perfección, empleando el
aceite de linaza con otros disolventes y barnices que, aplicado en veladuras, conseguía el
secado de las capas y facilitaba las correcciones.9
Tema[editar]
Artículo principal: Anunciación
Se representa el tema de la Anunciación, la aparición del arcángel Gabriel para comunicar
a la Virgen María que sería madre de Jesús, aunque sin haber tenido relaciones sexuales,
sino que concebiría un hijo por obra del Espíritu Santo. Se ha convertido en una escena
clásica para el arte europeo.
La primera versión de la historia aparece en el evangelio de San Lucas [Lc 1: 26-38].
También aparece la escena en los evangelios apócrifos y en el Corán.
Del texto bíblico son especialmente conocidas las primeras palabras del arcángel y la
respuesta de María, que aparecen representadas de forma relevante dentro de la obra.
« .... «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
.............. «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra »............
Historia[editar]
La obra fue atribuida durante mucho tiempo a Hubert o Jan van Eyck, una opinión liderada
a finales de los años 1950 por el especialista en pintura flamenca Erwin Panofsky con el
apoyo de otros expertos como Erik Larsen. Otros investigadores, como Max
Friedländer habían defendido la autoría de Petrus Christus, e incluso se había especulado
con que se tratara de una copia de una obra perdida de Van Eyck hecha por Christus
después de 1430. En 1968, John L. Ward terminó certificando la autoría a favor de Petrus
Christus, después de realizar estudios más detallados.10 El cuadro fue recortado por
arriba, por abajo y por el lado izquierdo, un hecho que ha llevado a considerar que podría
tratarse de una parte de una obra mayor.11
El primer propietario conocido fue el príncipe de Charleroi; durante el siglo XIX estuvo
en Amberes en manos de JJ van Hal, y desde 1836, fue propiedad de CJ Nieuwenhuys
de Bruselas; en 1860 fue comprado por un tal monsieur Parent, de París, y en 1926 su
nieta y condesa O'Gorman lo vendió. En el mismo año fue propiedad sucesivamente de
Allen Loebl, Philip Lehman, y Kleinberg, de Nueva York. Ese mismo año fue vendido a
Michael Friedsam por 65.000 dólares. Friedsam legó su patrimonio al museu Metropolitan
en 1931.12
Descripción y simbología[editar]
La escena está situada en el exterior de un templo, delante de su puerta, donde se
encuentra la Virgen mientras el ángel está en el exterior, una composición extraña en la
pintura flamenca, ya que es más habitual ubicar los personajes dentro de un entorno
doméstico, como el Tríptico de la Anunciación de Robert Campin o el Tríptico de la
Anunciación de Rogier van der Weyden, o bien dentro de una iglesia, como
la Anunciación de Jan van Eyck. El caso más cercano era La Anunciación de Melchior
Broederlam donde el ángel está en el exterior de la iglesia y la Virgen bajo una especie de
porche eclesiástico, sentada y leyendo.10
Todo el conjunto está captado desde un punto de vista elevado respecto a los personajes,
aproximadamente a la altura del dintel de la puerta de la iglesia. Este es un hecho inusual
en la pintura de este periodo, si bien hay un precedente en La Natividad de Robert
Campin. En la obra de Campin es visible la línea del horizonte, un detalle que a esta
Anunciación no es visible debido de sus recortes.
La escena se produce en medio de un pequeño jardín parcialmente cerrado por un muro
curvilíneo claramente mal conservado, al igual que el mismo jardín que está cubierto de
hierbas y en el que hay algunas plantas identificables. El espacio del jardín ocupa el tercio
izquierdo del cuadro. Es una representación de la escena del hortus conclusus del Cantar
de los Cantares [ Cántico 04:12 ], una iconografía medieval sobre la perpetua virginidad
de María, un tema al que ya había hecho referencia Fra Angelico a
su Anunciación de Florencia fechada entre 1437-1446.
Detrás de la Virgen se percibe el interior poco iluminado de la iglesia. A su derecha, medio
escondido por la arquivolta de la portada, hay un jarrón con lirios blancos, símbolo de la
pureza de María. Se puede observar parcialmente el suelo del interior de la iglesia,
decorado con azulejos policromos. A la derecha de la Virgen, cerca del jarrón con lirios,
hay una baldosa con la letra "A" y en el otro extremo se observa una «M», corresponden a
las iniciales de «Ave María». En el escalón de entrada, justo delante de los pies de María,
hay una inscripción con el texto «REGINA CELI LET [ARE]» (Reina del cielo alegrate!). 1112
Si el interior del templo permanece oculto a la mirada del espectador, su fachada centra la
atención y recoge buena parte de la iconografía. Así, a pesar de tratarse mayoritariamente
de una arquitectura gótica, como otros espacios eclesiásticos de la época, en este caso
se incluyen elementos románicos en su mitad izquierda. La presencia de los dos estilos,
cronológicamente contiguos, hacen referencia a la antítesis entre judaísmo y cristianismo,
entre Antiguo y Nuevo testamento. Este recurso había sido utilizado a comienzos del siglo
XV por Guerau Gener en el retablo de Santes Creus, instalado en la catedral de
Tarragona.
En el lado derecho de la Virgen, está la arquitectura gótica y en el lado izquierdo, se
muestra la parte románica. La mitad gótica es más visible y cuenta con ventanas, una
simbología de la luz divina. El contrafuerte gótico del portal, es más ancho y elaborado y
está rematado por una figura decorativa llamada en flamenco kruisbloeme (flor de la cruz).
En el contrafuerte del extremo del edificio nacen unas hierbas con flores blancas, de
nuevo una representación de la pureza. En el lado románico, la estructura del contrafuerte
es simple, cilíndrica y terminada en una imposta con una ménsula en forma de simio, de
claras connotaciones negativas y que se relacionaba con la figura de Eva como causante
del pecado original, en contraste con María, la «nueva Eva», que iniciaba el camino para
aniquilar los pecados antiguos.12Encima de la imposta arrancan dos columnas
de pórfido que simbolizan las columnas del templo de Jerusalén llamadas Jaques y Boaz
[1 Reyes 7:21].13
En el tímpano de la puerta hay una hornacina que está vacía para poder alojar una
imagen del Salvador todavía no nacido, en clara alusión a la definición de Jesús como
«piedra principalr» tal como se menciona en [Salmos 118: 22].14
Los personajes[editar]
Panofsky mantiene que el autor (según él, Jan van Eyck) se había inspirado en Melchior
Broederlam y en el Libro de horas de Boucicaut que ya había sido fuente de inspiración
de Van Eyck para su Anunciación de 1434.
La Virgen está situada en el centro de la portada de una iglesia mientras el arcángel
Gabriel se encuentra en el exterior en una posición menos elevada, de forma contraria a
otras obras contemporáneas donde la Virgen suele adoptar una actitud de más sumisión,
de mayor humildad. El ángel dirige su mirada hacia María y esta alza la vista arriba. Como
es habitual en esta escena, María lleva un libro de horas en la mano, como si hubiera sido
sorprendida leyendo en el interior del templo y hubiera salido a recibir al ángel en el
exterior. Entre ambos y en una posición más elevada se encuentra el mensaje de Dios
que se muestra en el envío de la paloma, símbolo del Espíritu Santo irradiando haces de
luz en presencia de María. En la Anunciación de Van Eyck y la de Campin , del Espíritu
Santo salen siete rayos que representan los siete dones del Espíritu Santo, pero en esta
obra se observan únicamente tres.
El color de los mantos del ángel y María son rojo y azul respectivamente, tal como sucede
en La Anunciación de Broederlam y en el Archivo. La vestimenta de María está
festoneada con perlas; el ángel Gabriel lleva un cetro y viste una capa pluvial bordada con
oro y un broche que la cierra. Sus alas son policromas como en la Anunciación de Van
Eyck o en el Tríptico de la Anunciación.15 La posición de los personajes y de sus manos
recuerda la Anunciación en grisalla de Van Eyck que hay en el museo Thyssen-
Bornemisza.11
Otras obras contemporáneas con influencias sobre esta obra[editar]
Libro de horas de Boucicaut
La Anunciación y la
Visitación de Melchior
Broederlam, fuente de inspiración
según Panofsky.
Anunciación de Van Eyck. La
policromía de les alas del ángel
son similares.
La postura y las manos parecen
La Virgen y el Niño con San Jerónimo y San Francisco 1457 Petrus Christus 1410-1475