Test de Rorschach: ¿Es fiable?
Como el test de Rorschach data de un largo tiempo,
y con los años fueron apareciendo diferentes
técnicas para estudiar la mente consideradas más
moderna, muchas veces fue cuestionado y
criticado por su dudosa fiabilidad.
Sin embargo, siguen siendo técnicas muy utilizadas
por la comunidad de psicoanalistas en diferentes
ámbitos, desde los personales hasta los laborales.
Su creador, Rorschach, que le ha dado también el
nombre al test, la desarrolló a raíz de su interés por
ver la reacción de sus pacientes delante de sus
láminas pintadas.
El problema es que, al basarse en técnicas
proyectivas, el test de Rorschach se caracteriza por
su vaga estructuración.
Esto repercute en una variedad casi infinita de
respuestas posibles de los sujetos analizados
delante de los estímulos dados. A estos se les dan
unas mínimas pautas a fin de concederles gran
libertad de interpretación.
Cuánto más vagas sean las instrucciones más se
fomenta el uso de la imaginación del sujeto y más
subjetiva es la respuesta. De este modo, la clave de
la hipótesis reside en la forma de interpretar,
convirtiéndose el test de Rorschach en un espejo en
donde el sujeto refleja sus procesos de pensamiento
y sus conflictos.
Son grandes aliadas para la interpretación de la
personalidad y especialmente eficaces en la
revelación de aspectos encubiertos de esta, que
están latentes o son inconscientes.
¿Tiene validez el test de Rorschach?
Pasados casi 100 años de su creación, el test de las manchas de tinta
de Rorschach sigue vigente y funcionando. Esto se debe a que
permite realizar una evaluación de las características de la
personalidad del individuo. También permite hacer diagnósticos al
detectar depresión o algún tipo de psicosis.
Una de las críticas al test de Rorschach pone en duda su utilidad
como herramienta de diagnóstico o de test de personalidad, ya que
no lo considera como un instrumento fiable. Esta crítica determina que
las conclusiones a las que se llegan son arbitrarias o basadas en
sesgos, ya que hay muchas respuestas que cuando se codifican
quedan a criterio del entrevistador.
Por otro lado, también se pone en duda la objetividad de los
evaluadores, la validez general de la prueba, y la proliferación de las
diez imágenes de tinta en internet. Sin embargo, una parte del test
tiene relación con las respuestas verbales que da la persona, pero
también se tiene en cuenta la forma en que se da la respuesta. Como
consecuencia, si el especialista está atento podrá reconocer si las
respuestas han sido aprendidas previamente de memoria.
El test de manchas de tinta de Rorschach es uno de los test
proyectivos más conocidos para el estudio de la personalidad de
los individuos.
Además, a partir del test de Rorschach se han desarrollado otros test
basados en manchas de tintas. Entre ellos encontramos el Z-Test de
Hanz Zulliger. Este se centra en solo tres láminas que consisten en
manchas de tinta con diferentes características. Tienen como fin
examinar las características y mundo interno de las personas. La
prueba es breve y es una herramienta muy utilizada en los procesos
de selección de personal.