Timones
Los buques pueden ser gobernados de dos formas:
• Direccionando el chorro de expulsión de la hélice.
• Modificando la dirección de descarga de dicho chorro.
Los timones son utilizados en el segundo caso.
Se denomina Momento evolutivo (Me) de un buque a la cupla generada
por la fuerza que ejerce el agua sobre el timón multiplicada por su
distancia al centro de gravedad (Cg) del buque.
Desarrollo trigonométrico del momento evolutivo que genera el timón
Pn = Presión normal Pr = Presión retardatriz
Pt = Presión transversal C = Punto aplicación Pn
d = Dist. despreciable punto C/mecha timón
D = Dist. mecha timón - centro de gravedad
El momento evolutivo del timón produce cinco efectos
A los mismos los podemos dividir en:
Principales
1. Trayectoria curvilínea: Pn – D – P´n
2. Efecto frenante: Pr - G
3. Efecto deriva: Pt - G
Secundarios
1. Escora de saludo: Pt - C - G
2. Aproamiento: Pr - C - G
El efecto frenante reduce la velocidad tangencial del buque en la
trayectoria curvilínea entre el 40 y 50%, sin que haya sido modificada la
inyección del motor.
El efecto de deriva hace que el buque, en la primera etapa de la curva
evolutiva se desplace ligeramente lateralmente hacia la banda opuesta a
la que fue colocado el timón
Escora de saludo (secundario): Primera etapa
Escora de saludo: Segunda etapa
Efecto aproamiento (secundario)
Los timones pueden ser:
• De marcha avante
• De marcha atrás
Además, de acuerdo a la relación de áreas entre la sección de proa y la de
popa, con respecto a la mecha:
• Ordinarios
• Compensados
• Semi compensados
Timón ordinario
Timón compensado
Timón semicompensado
Además los podemos encontrar:
1. Colgantes
2. Semicolgantes
3. Apoyados sobre pie de codaste
Timones semicolgantes y colgantes
Los timones de marcha atrás se encuentran ubicados a proa de la hélice y
son utilizados cuando la misma da atrás, para así aprovechar su corriente
de expulsión, que de otra forma perdería su poder evolutivo. Suele haber
dos por propulsor, uno a cada lado de la hélice. Son comandados por
palancas independientes y se mueven siempre al unísono.
Se denomina relación de compensación a la existente entre el área que se
encuentra a proa y a popa de la mecha. Normalmente varía entre 10 y
25%.
Efecto del timón en marcha atrás
Son cuatro las causas que motivan que el timón en marcha atrás pierda
eficacia:
1. Corriente de aspiración débil
2. Remolinos en cara de proa
3. Corrimiento de PN hacia proa
4. Corrimiento de punto pivote hacia popa
Los timones convencionales suelen alcanzar un ángulo de metida de
unos 35°.
En la mayor parte de los buques el ángulo del timón puesto todo a la
banda está limitado a 35°. Con ángulos mayores a 35°, el buque deja de
caer a la banda a que se puso el timón; su efecto es como si se hubiera
puesto a la vía.
Al principio, cuando se pone a la banda en los primeros grados, la fuerza
Pt crece casi linealmente con el ángulo de ataque, pero si sobrepasamos
los 35° de ángulo en un timón convencional, se produce el fenómeno
llamado stall, y Pt disminuye rápidamente haciendo perder el gobierno del
buque, en la misma forma que lo pierde un avión que entra en pérdida de
velocidad.
Si superan dicho ángulo, se generan remolinos que le restan eficacia
Timones de marcha atrás
Los timones de marcha atrás se encuentran ubicados a proa de la hélice y
son utilizados cuando la misma da atrás, para así aprovechar su corriente
de expulsión, que de otra forma perdería su poder evolutivo. Suele haber
dos por propulsor, uno a cada lado de la hélice. Son comandados por
palancas independientes y se mueven siempre al unísono.
Timón Persiana
Se pueden encontrar también timones múltiples, que capturan la totalidad
de la corriente de expulsión de cada hélice, como estos tipo persiana,
colocados en la descarga de una tobera Kort fija.
Timón persiana con timones de retroceso