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Desafíos de la conservación en museos

Este documento presenta un número especial de una revista sobre museos que se enfoca en el tema de la conservación. El documento incluye varios artículos escritos por expertos sobre diferentes aspectos de la conservación como la arquitectura de museos, toma de decisiones, documentación de colecciones, y errores comunes. El documento también presenta una introducción que destaca la importancia creciente de la conservación para los profesionales de museos.
Derechos de autor
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Desafíos de la conservación en museos

Este documento presenta un número especial de una revista sobre museos que se enfoca en el tema de la conservación. El documento incluye varios artículos escritos por expertos sobre diferentes aspectos de la conservación como la arquitectura de museos, toma de decisiones, documentación de colecciones, y errores comunes. El documento también presenta una introducción que destaca la importancia creciente de la conservación para los profesionales de museos.
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Museum

Vol XXXIV, n° 1, 1982

La conservación: un desafío
a la profesión
~.
- ...
-. ..-.. ... - . . . . . . . . .. . ..,,- -

. , .

Vol. XXXIV, n.O. 1, 1982


Museum, sucesora de Mouseion, es una revista
publicada en París por la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura.
Publicación trimestral. Una tribuna
internacional de información y reflexión
sobre todo tipo de museos.

Los autores son responsables de la elección y


presentación de los datos contenidos en sus
-
artículos y de las opiniones vertidas cn ellos, h '

cuales no coinciden forzosamente con las de la


Unesco o del Comité de Redacción de Museum.
En' algunos casos, los títulos, textos introductorios
y leyendas son escritos por el Redactor.

. . . . . . ...
... .,. ..
... .:. .
.
. . .
DIRECTOR , . d .
- . , .
Percy Stulz - , .

GDMITÉ DE REDACCI~N . .
PRESIDENTE ... ,
Syed A. Naqvi
, :I .
REDACTOR
Yudhishthir Raj Isar

AYUDANTE DE R E D A C C I ~ N
Christine Wilkinson

COMITÉ (X)NSUL?lVO D E REDACCl6N

Om Prakash Agrawal, India


Fernanda de Camargo e Almeida-Moro, Brasil
Chira Chongkol, Tailandia
Joseph-Marie Essomba, presidente de
OMMSA
Gaë1 de Guichen, asistente para la formación
científica ICCROM
Raymonde Frin, Francia
Jan Jelinek, Checoslovaquia
Grace L. McCann Morley, consejero, La correspondencia relativa al contenido de la
Agencia regional del ICOM en Asia revista y a posibIes colaboraciones debe ser
Luis Monreal, secretario general del ICOM, dirigida al Redactor (División del
e x o@cio Patrimonio Cultural, Unesco, 7 Place de
Paul Perrot, Estados Unidos de América Fontenoy, 75700 Paris, Francia), quien está
Georges Henri Rivière, consejero dispuesto a tomar en consideración textos
permanente del ICOM originales para su eventual publicación, pero
Vitali Souslov, Unión de Repúblicas sin responsabilidad de custodia o de
Socialistas Soviéticas devolución al autor. Se aconseja a los
Saleheddin Hasan Sury, Jamahiriya Arabe autores dirigirse en primer término al
Libia Redactor.
Se pueden repmducir y traducir los textos
Precio del ejemplar: 28 francos franceses publicados (excepto cuando esté reservado el
Suscripción (4 números o números dobles derecho de reproducción o de traducciÓn) siempre
correspondientes): que se indique el autor y la.fuente.
un año, 100 francos franceses;
dos años, 160 francos franceses.
Las solicitudes de suscripción deben ser
@Unesco 1982 dirigidas a: División de Servicios
Printed in Suitzerland Comerciales, Editorial de la Unesco, Unesco,
Imprimeries Populaires de Genève. 7 Place de Fontenoy, 75700 Paris, Francia.
,
La conseruación:
nn &safio a la profisión
Presentacìón 3
Gaë1 de Guichen Un desafio a la profisìón 4
Philip R. Ward La consewacìón: el porvenir del pasaah 6

DIALOGOS
Bernard M. Feilden
y Giovanni Scichilone Una arquìtectura adaptadu al museo 10
Ian Christie Clark
y Martin E. Weaver Consewacìón, toma de decìsìones y admìnìstracìón 2 1
Peter E. Lasko y Johan Lodewijks El consewador y el hombre de cìencìa: firtalecer sus objetivos comunes 3 1
Diane Losche y Sue Walston Consewacìón de las coleccìones etnogrLificas: la ìnsuficìencìa de documentacìón 34
Om Prakash Agrawal Vencer la negligencia de los consewadores de museo: un punto de vista asìátìco 3 7
Grace McCann Morley Advertencias que debemos tomar en cuenta 41

Y . O. Dawodu El papel del consewaahr en el contexto afrìcano 43

i ALTO A LAS PRÁCTICAS PELIGROSAS !


O. P. Agrawal, I. Éri,
C. di Matteo y P. Cadorin Errores de organìzacìón 44
R. M. Organ, S. Staniforth,
P. R. Ward, H. W . M. Hodges y
A. Howatt Krahn Errores de presentacìón 51
G. Meurgues, F. Manganelli
y A. France-Lanord Errores de tratamiento 60

David Mackenzie Wilson El público y la consewacìón: un con$?ìctode intereses 65


Un gran desafio: la conservación del arte rupestre 67

PUBLICACIONES RECIENTES

ISSN 0250-4979 Mraeum (Unesco, París) vol. XXXIV, n.O 1, 1982


L
3
,

Presentación

Estatua policromada del siglo XIV, Este número especial se dirige a aquellas personas que se interesan por los
procedente de la abadía de Val-Dieu, museos y en particular a los profesionales que no son especialistas de la conser-
Bélgica, golpeada en el curso de una
exposición. Alegando “daños preexistentes”, vación. Procura poner en evidencia la importancia creciente de la conservación.
la compañía de seguros procedió en este Responde a la preocupación sentida por un número cada vez mayor de profe-
caso como si se tratara de iun auto sionales, según los cuales la preeminencia del objeto de arte no es captada de
I
averiado !
[Foto: ACL, Bruselas.]
modo satisfactorio y a veces es aun ignorada por aquéllos que deberían (o
podrían) estar más al tanto de esta cuestión. Refleja igualmente la opinión de
un número cada vez más importante de conservadores convencidos de que su
institución no puede servir correctamente a la sociedad contemporánea si “no
administra de modo conveniente las riquezas heredadas del pasado y que deben
ser transmitidas a las generaciones de un porvenir ilimitado” (Paul Perrot).
El ICCROM y el ICOM se han encontrado en primera fila en el movimien-
to internacional por una mejor Conservación. Por su parte Museum, que en
todos sus artículos ha tratado de centrarse más directamente sobre este tema,
decidió preparar este número especial e intitularlo “La conservación: un desafío
a la profesión”. Gaë1 de Guichen, a quien le debemos este título y quien desde
hace poco forma parte de nuestro comité consultivo en tanto que representan-
te del ICCROM, aportó una contribución inestimable al preparar y coordinar
los documentos aquí presentados.
Este número refleja las opiniones y las convicciones de un grupo poco
numeroso de profesionales que gozan de una cierta notoriedad. Y que han
intentado dar a sus escritos un carácter a la vez instructivo y contundente y,
si se quiere, provocador. Entre los artículos presentados, algunos son el resulta-
do de un trabajo de equipo -en efecto, se trata de “diálogos” entre diferentes
categorías de especialistas. Ocupados como están en la lucha diaria por
la conservación, algunos autores no pudieron respetar los plazos fijados por
Museam. Del mismo modo, este número cuya publicación ya ha sido diferida,
comporta algunas lagunas. Por ejemplo, la ausencia de una confrontación entre
un restaurador y un conservador de museo es particularmente lamentable.
Esperamos reparar esta omisión en un número posterior, en el cual desearíamos
también informar a nuestros lectores las reacciones que en otros especialistas
hayan suscitado los artículos de este número de Ahsezrm.

1. Sigla del Centro Internacional para el archivos y colecciones de museos. El ICCROM


Estudio de la Conservación y la Restauración de colecta las informaciones, hace circular la
los Bienes Culturales, Roma, fundado por la documentación, organiza cursos y cursillos de
Unesco en 1959. El ICCROM es un organismo capacitación. El ICCROhi esti subvencionado por
intergubernamental autónomo especializado en la sesenta y ocho gobiernos. Su sede está situada en
Conservación de los emplazamientos arqueológicos 13, via di San Wchele, 00153 - Roma, Italia.
e históricos, de los monumentos, bibliotecas,
Gaël de Guichen

&‘ndesafio a la profesióa
Gaël de Guichen
Gael de Guichen fue responsable de los estudios Cuando se habla del patrimonio cultural, el público y las autoridades, fascina-
sobre la conservación de la gruta pfehistciricd de dos por la edad, la belleza o el mensaje de los objetos o monumentos que han
Lascaux (1968-1969). Desde entonces es
ayudante científico del ICCROM. Ha dictado
perdurado durante siglos, olvidan que esa belleza o ese mensaje tienen por
cursos de capacitación y conferencias sobre soporte un material esencialmente perecedero.
problemas de conservacih en más de quince La mayor parte de las creaciones del pasado han desaparecido. A pesar de
países. Ha organizado una esposicilin itinerante todo, nuestra generación recibió un legado arqueológico, histórico, tecnológi-
sobre la proteccilin contra los agentes climáticos y
la luz en los museos. Es coordinador de un grupo co, cientííïco o industrial cuyo valor aumentan las obras perdidas.
de trabajo sobre las reservas en los museos. Sabremos transmitirlo a las generaciones futuras ? Cabe ponerlo en duda,
puesto que hoy la situación ya no es la de la generación anterior. Hagamos una
comparación: todo el mundo reconoce que de treinta años a esta parte las
condiciones de conservación del patrimonio natural se han deteriorado dramá-
ticamente. Lo mismo ocurre con las condiciones en que se conserva el patrimo-
nio cultural. Los movimientos ecológicos actúan en todas partes para evitar un
desastre que se anuncia y para modificar las mentalidades y hacerse acreedores
de un apoyo del público, pero nada semejante se perfila en el horizonte para
la protección del patrimonio cultural.
Al contrario, hay quien dice: “Si se ha conservado hasta hoy, no hay razón
para que no se conserve otro tanto.”
A menudo el público lo piensa. Pero se equívoca. Las autoridades también
suelen pensarlo. Pero también se equivocan. Pero, lo que es aún más grave,
también lo creen los profesionales, porque cada especialista sólo ve su ámbito
de acción y espera que la situación sea menos grave en otros sectores.
En treinta años, se modificaron dramáticamente las condiciones que permi-
tían conservar adecuadamente el patrimonio.
Obras de ingeniería sin precedentes, por ejemplo, construcción de represas y
carreteras y una labranza intensiva han trastornado ciertos lugares arqueoló-
gicos.
La industrialización no controlada y la urbanización sin planificación previa
han causado perjuicios irreparables y, en algunos casos, se ha llegado a un
punto irreversible.
En veinte años, la contaminación del aire ha destruido la piedra calcárea y,
sobre todo, mármoles que habían resistido perfectamente durante siglos.
La utilización de materiales nuevos (cementos, resinas plásticas, etc.) considera-
dos durante cierta época como productos milagrosos, ha provocado efectos
secundarios así como la aceleración de los fenómenos de deterioro.
- 1

I Un desafío a la profesión 5

El patrimonio se ha transformado en un medio en manos de los poderes


públicos, los que, en su afán por poner en práctica una política “cultural”,
obligan a exponer, o mejor aún, a exhibir obras, y se niegan a tomar en
consideración los riesgos que éstas corren.
Obras que estaban dispersas han sido agrupadas en “reservas” que son insalu-
bres o consideradas inadecuadas técnicamente. En caso de robo, incendio,
inundación o ataque biológico desaparecen colecciones enteras.
El clima a que estaban habituadas las obras ha sido radicalmente modificado,
ya sea por el empleo de calefacción central, de aire acondicionado o su
. transporte a otro lugar.
Objetos, y especialmente tejidos, que permanecían constantemente en la pe-
numbra o se exhibían excepcionalmente son expuestos ocho horas por día
con una iluminación -artificial o natural- nefasta.
Algunos arquitectos y diseñadores sólo ven en los museos un medio para poner
de relieve los objetos. Su creación, a menudo valiosa desde el punto de vista
estético, no toma en consideración la necesidad de proteger las colecciones.
Están preparados los responsables del patrimonio, es decir, los arqueólogos,
arquitectos, archivistas, bibliotecarios, conservadores, especialistas de laborato-
rios, museólogos o restauradores, etc., para hacer frente a estos peligros cada
vez más numerosos ? Exceptuando algunos casos, la respuesta es negativa. Basta
comparar los programas de formación y los concursos destinados a esos especia-
listas, de hace treinta años, con los actuales. Rara vez la Conservación forma
parte integrante del programa y, en los casos en que figura, a menudo cede su
lugar a la restauración.
. Es menester un profundo cambio de mentalidad para salvar lo que puede
aún salvarse. Ese cambio de mentalidad debe operarse en los profesionales.
Habrá que actuar en diferentes planos y cabe sugerir las siguientes medidas:
a ) toma de conciencia por parte de los profesionales de la creciente rapidez con
I que se deteriora el patrimonio; b) establecimiento de un frente común entre las
diferentes disciplinas puesto que el fondo del problema de la conservación del
patrimonio cultural mueble e inmueble es idéntico; c) perfeccionamiento de los
profesionales; d) formación idónea de los futuros responsables; e) fortaleci-
miento y adopción de medidas administrativas y jurídicas; f> adopción de
medidas técnicas como, por ejemplo, la realización de investigaciones conjuntas
con la universidad y la industria; g) adopción de una política selectiva para
determinar qué bienes del patrimonio habrán de transmitirse, ya que si se
I pretende conservar todo no se transmitirá nada; h) sensibilización del público
al que se destina ese trabajo; si el público entiende lo que puede aprender del
tpasado, no se tropezará con dificultades para obtener su apoyo a las acciones
I ’emprendidas para salvar el patrimonio. La conservación debe hacerse en favor
del público y no contra él. .
Si los profesionales no reaccionamos y si seguimos olvidando que tenemos
el deber de conservar el patrimonio cultural que, a diferencia del patrimonio
natural, no se regenera, la próxima generación podrá acusarnos con razón de
no haber asumido nuestras responsabilidades para con el pasado y con el
futuro.
Es nuestro deber. Como decía un poeta francés, “los países que no tienen
leyenda están condenados a morir de frío.” No dejemos morir de frío a las
generaciones futuras.
[Traducido del franc&]

1
6

La conservación:
el porvenir d e l pasado

Philip R. Ward Todo lo que realmente cotiocenzossobre nosotros el pusudo. Lu conservucìón es el medio a truvei
mismos y sobre iiuestro mundo proviene del del cual los preservumos. Es un ucto de fe en
pasado. Y todo lo que conocemos verduderu- el futuro.
mente del pasado es uquellu purte que bu so-
brevivido bajo la firma de objetos materiules.
Solamente una pequeñu frucción de nuestra La principal tarea de un museo es preser-
historiu estú comìgnudu en la literutura y la var aquellos objetos del pasado que están
literatura estú sujetu a los errores de intetpre- a su cargo para las generaciones presentes
tucìón humunos. Sólo los especímenes muteria- y futuras.
les de lu bistoriu nuturul y humunu son indis- Los objetos que preservamos no han
cutibles, yu que son lu muteriu prirnu de la sido destruidos por el tiempo, ya que el
historia,los hechos innegables, lu verdad sobre tiempo, por sí solo, rara vez destruye. Por

Conservar significa limpiar : pruebas de


limpieza en u n cuadro de Canaletto, antes
de determinar el procedimiento adecuado.
[Foto ; Unesco/ICCROM.]

1. Los conceptos desarrollados en este artículo


han sido tomados de un folleto publicado por el
Museo Provincial de Columbia Británica,
Vancouver, Canadá, y reproducidos aquí gracias a
su gentil autorización.
La conservación: el Dorvenir del Dasado 7

Conservar significa el control del medio


ambiente: esta botella de vidrio se deteriora
a causa de la humedad relativa demasiado
alta dentro de la vitrina, lo que actúa sobre
los defectos intrínsecos del material.
[Foto: Unesco/ICCROM.]

una u otra casualidad milagrosa han so- dios proporcionan información acerca de Philip R. Ward nació en el Runo Unido en
brevivido, a menudo por cientos de años, la edad del objeto, de qué manera fue pro- 1926. Desempeñó las siguientes funciones:
asistente de museo del Departamento de
algunas veces por miles de años, al fuego, ducido y cómo fue usado. Dichos estu-
Antigüedades Orientales del Museo Británico
la tempestad y los terremotos, a las gue- dios pueden incluso revelar irregularida- (1955); encargado de la conservación (1964);
rras, el robo y el vandalismo pero, sobre des que indican si se trata de una falsifica- conservador principal del Museo Provincial de
todo, a nuestra propia negligencia. ción o si ha sido excesivamente restaurado. Columbia Británica (Victoria, Columbia Británica,
Frecuentemente, corren más peligro en Canadá), 1966; director de los servicios de
conservación del Instituto Canadiense de
un edificio moderno que en ningún otro Conservación y comportamiento Conservación (1977); asesor principal en materia
periodo de sus vidas: temperaturas varia- de los materiales de conservación (1980). Es miembro de la
bles, exceso o falta de humedad, radiacio- Sociedad Real de Artes (1971). En 1979 recibió
nes ultravioletas, insectos, gases atmosfé- Cualquier objeto, absolutamente cual- la distinción honorífica de la Asociación de
Museos Canadienses. Es presidente del Grupo
ricos y malos tratos pueden destruir lo quier objeto, desde una punta de flecha de
Canadiense del Instituto Internacional para la
+quela naturaleza ha salvado. Los protege- sílex a una nave espacial, desde una pira- Conservación (1981). Publicó numerosos artículos
mos contra estos peligros utilizando un gua al barco Qzleetz Mary, puede terminar sobre conservación en revistas de los museos
conjunto de técnicas que denominamos en un museo y el museo debe saber cómo canadienses, monografías sobre la conservación de
cuidar de él. totems, la lucha contra las plagas y la
conservación.
presentación de piezas de museo.
Esto significa que un restaurador debe
Conserwción y estndio saber tratar cualquier tipo de materia que
haya sido trabajada por el hombre. Para
Los restauradores se guían por el precepto hacerlo con éxito, debe conocer cómo se
médico siguiente: un tratamiento es co- comportan estas materias en diversas cir-
rrecto cuando el diagnóstico es correcto. cunstancias. Debe poder predecir su res-
Un diagnóstico acertado se obtiene por puesta al medio ambiente del museo y sa-
medio del examen técnico y profundo de ber cómo tratar los factores que puedan
un objeto, para lo cual contamos con mu- causar daños.
chos medios científicos modernos, pero
los elementos más importantes siguen Comemación y control
siendo la experiencia y la capacidad de del medio unibiente
interpretación del examinador.
Muchos exámenes tienden a identificar El museo es un edificio dentro del cual las
el origen del deterioro y a dar una orien- colecciones están sometidas a un microcli-
tación para un tratamiento adecuado. Sin ma artificial, y donde la temperatura, la
embargo, en ciertas ocasiones es necesario humedad, los rayos ultravioletas y la acti-
realizar investigaciones y estudios. Cuan- vidad electrolítica, biológica y química,
do un museo adquiere un objeto o cuan- unidos a la suciedad y a las perturbaciones
do desea prestarlo o usarlo en alguna for- causadas por las actividades humanas,
ma especial, éste es examinado para esta- crean un sistema ecológico complejo de
blecer y anotar cuál es su estado, y deter- fuerzas interrelacionadas. El conocimiento
minar las zonas de vulnerabilidad poten- y el control de dichas fuerzas constituye el
cial que puedan requerir cuidados especia- aspecto más importante y difícil de la
les en el futuro. A menudo, dichos estu- ciencia de la conservación.
8 Philip R. W a r d

La temperatura del museo es importan- Conservación y manipulación riódico), si son ácidos (papel dé pulpa de
te porque el calor acelera la actividad quí- madera y otros derivados de la madera), si
mica, biológica y, sobre todo, porque Una de las principales razones para preser- pueden desprender gases dañinos o esti-
normalmente origina una disminución de var los objetos en los museos es la de ase- mular la condensación (algunos plásti-
la humedad. Si el aire es muy seco, el gurar que éstos estén disponibles para el cos), o si pueden contener o atraer insec-
cuero se endurece, el papel y el mimbre se estudio; y estudio implica manipulación. tos (lanas y otros productos orgánicos).
resquebrajan, la madera se comprime y se Además, constantemente los museos re- Finalmente, el método de transporte
achica. Si es muy húmedo, el moho hará nuevan sus exposiciones, mejoran sus debe ser rigurosamente seleccionado para
su aparición en el cuero y el papel, hon- áreas de almacenamiento o prestan obje- disminuir su duración y las manipulacio-
gos e insectos afectarán la madera y los tos a otros museos. Todo esto implica nes bruscas. Pero no siempre es posible
metales sufrirán corrosión. movimiento y manipulación. La destreza preparar el transporte con el cuidado ne-
La exposición a los rayos ultravioletas para manipular las colecciones con cuida- cesario. Así, puede suceder que se descu-
de la luz del día o de las luces fluorescen- do es quizá la cualidad fundamental del bran objetos en lugares muy alejados; en-
tes hará que los colores destiñan y que las empleado de un museo. tonces es preciso, a partir de los elementos
materias orgánicas se vuelvan friables. En primer lugar hay que considerar el disponibles, improvisar un embalaje que,
El dióxido de sulfur0 y otros gases pre- material del cual está hecho el objeto: ¿Es a la vez que constituya “un colchón” elás-
sentes en la atmósfera urbana decolorarán flexible o frágil? ¿Es quebradizo? ¿Es tico, permita proteger el contenido contra
los pigmentos y corroerán el metal y la duro o suave? ¿Se lo puede aplastar? [Se los cambios climáticos.
piedra. raya fácilmente? ¿Puede ser manchado o
El polvo y el hollín mancharán las ma- marcado por sus manos? ¿Cómo está Conservación y tratawiiento
terias sensibles, provocarán un comienzo construido? ¿Es demasiado pesado o
de corrosión en las demás y afectarán casi grande para ser levantado ? 2 Hay un cola- Muchos de los objetos encontrados en el
cualquier cosa. borador disponible? Si es así, ¿cree que terreno nos llegan en condiciones preca-
Los insectos y los roedores pueden cau- entiende lo que usted está haciendo ? rias. Aún más numerosos son los que se
sar grandes daños en las colecciones de ¿Dónde colocará el objeto? desintegrarán rápidamente al entrar en
museo. Deben controlarse por medio de En segundo lugar, hay que considerar contacto con un medio ambiente nuevo,
la vigilancia y aseo de las zonas de almace- su forma y reflexionar sobre lo que ésta a menos de que se intervenga a tiempo.
namiento y por medio del examen y de la implica en términos de movimiento. ¿Es Por ejemplo, materias orgánicas muy
fumigación de las nuevas adquisiciones. largo o delgado ? 2 Es redondo ? 2 Rectan- frágiles pueden sobrevivir durante miles
La aparición de insectos dañinos en los gular? ¿Dónde está su centro de grave- de años enterradas en un terreno impreg-
museos no es producto del azar. Resultan dad? ¿De dónde se lo puede asir sin ries- nado de agua. Cuando son descubiertas,
difíciles de controlar debido a que la efica- gos ? ¿Cómo puede ser colocado ? su apariencia es la que tenían cuando fue-
cia del tratamiento utilizado depende bá- ron enterradas pero, en realidad, pueden
sicamente del conocimiento que se tenga Conservación y trunsporte encontrarse a un paso de la desintegra-
sobre sus ciclos de vida. ción. Las miríadas de pequeñas células
El medio ambiente del museo consti- Debido al valor y a la fragilidad de mu- que componen la madera pueden haber
tuye, en efecto, un sistema ecológico ar- chos objetos de museo, existe cierta reti- sufrido la erosión a tal punto, que sólo el
tificial cuyo delicado equilibrio debe ser cencia a someterlos a los peligros de un agua que contienen cuando se las descu-
mantenido. El efecto de cualquier cambio viaje, y muchos museos se niegan categó- bre las mantiene unidas. Esa agua comen-
ambiental, producido de manera acciden- ricamente a prestarlos. Sin embargo, mu- zará a evaporarse en el momento en que el
tal o por las medidas adoptadas para co- chas piezas de museo son objeto de prés- objeto sea expuesto y las células a desinte-
rregirlo, debe ser cuidadosamente consi- tamo y hay un número creciente de expo- grarse.
derado en función de todas las fuerzas del siciones itinerantes que están constante- Esto puede impedirse inyectando en el
sistema. Una solución negligente o in- mente “en ruta”. El diseño y la construc- objeto un producto que reemplazará al
consecuente a un pequeño problema pue- ción de embalajes especiales son tareas agua y mantendrá las células unidas. La
de provocar uno mucho mayor. complejas. El embalaje de objetos de arte sustancia más comúnmente utilizada para
lleva implícita la noción de “suspensión”. consolidar la materia orgánica impregna-
Colzseruación y almace~ainiento Los principios del diseño de embalajes en- da de agua es el glicol polietileno que es
cuentran su mejor ilustración en el em- una cera soluble en agua.
Algunos objetos pueden ser almacenados brión: el sujeto frágil está sostenido y pro-
sobre repisas o en cajones o cómodas, tegido contra los golpes por un medio Conserz)acióny limpieza
pero muchos de ellos requieren encerra- -controlador del medio ambiente- ge-
mientos o soportes especiales. Algunos no neralmente líquido, flexible, dentro de El polvo no tiene ningún valor estético ni
poseen una superficie lisa sobre la cual re- una caparazón impenetrable y resistente. histórico, pero limpiar un objeto no es
posar o no soportan su propio peso. Para los objetos de arte, no siempre es una cuestión tan simple como parece. Es
<
Otros presentan extremidades frágiles posible utilizar un soporte líquido; aun- fundamental distinguir entre la suciedad
que pueden quebrarse o doblarse si el que a veces utilizamos aire, los principios que debe ser eliminada porque puede es-
objeto se apoya en ellas. generales son los mismos. conder el color y los detalles originales y
Para prevenir el deterioro de los obje- Se debe tener sumo cuidado en la selec- precipitar el deterioro, y la pátina que
debe ser preservada porque puede conte-
4 1
tos debido al almacenamiento o a la expo- ción de los materiales de embalaje; éstos
sición, se diseñan y construyen estructuras deben ser flexibles, pero en modo alguno ner indicios de la historia del objeto y de
especiales. deben dañar al objeto. Se debe considerar su edad. La limpieza de las antigüedades
si pueden manchar el objeto (papel de pe- es una operación altamente técnica que
La conservación: el porvenir del pasado 9
$1.

debe ser cuidadosamente controlada por- de su historia? ¿Estamos seguros de que Por conservación se entiende la manera en
que casi siempre produce abrasión en la el ‘‘daño” que estamos reparando no es el que los objetos reaccionan: una de estas
lámparas de aceite romanas está totalmente
superficie del objeto. Por leve que sea esta resultado de su uso legítimo o d e , una
recubierta por sales que provienen de su
abrasión, la limpieza repetida multiplicará modificación deliberada, que puede ser un propio interior, Un simple tratamiento en el
su efecto y puede ocasionar un serio des- importante indicio de la forma como el terreno habría bastado para impedirlo.
gaste. Cada vez que se limpia un objeto, objeto era utilizado ? [Foto: Unesco/ICCROM.]
I se pierde una pequeña parte de su super- ¿Debemos concebir nuestra restaura-
ficie y se modifica su aspecto original. Sin ción en función de hacer aparecer el obje-
embargo, esta limpieza es a veces necesa- to como lo más perfecto posible? O ide-
ria y puede ser urgente cuando hay un bemos dejarla aparente para no desilusio-
grave deterioro. En estos casos, el objeto nar a nuestras futuros académicos ?
debe ser limpiado para estabilizar10 y pre- i Debemos reemplazar las partes que
venir un estrago aún mayor. faltan con los que creemos eran los mate-
riales originales o con materiales notoria-
Comervacìón y reparación mente diferentes ?

Muchos de los objetos que los museos re- Conservación


ciben presentan algún tipo de daño, y trabajo sobre el terreno
mientras que otros que han permanecido
en museos por varios años, a menudo en Todas estas técnicas están encaminadas a
condiciones precarias, pueden haberse de- u n fin: la preservación de objetos de arte
; teriorado. por medio de su estabilización para preve-
Puede ser necesario repararlos para pre- nir un deterioro mayor.
venir un estrago mayor, permitir que sean Normalmente esto se hace en el mu-
manipulados con fines de estudio o para seo, pero hay ciertos objetos que no pue-
que puedan ser expuestos o prestados. den o no deben ser trasladados y deben ser
Probablemente ninguna otra área de la tratados in situ. Éste es a menudo el caso
conservación presenta tantas dificultades, de grandes estructuras: edificios, totems y
siendo las menores de entre ellas las de muchos descubrimientos arqueológicos.
tipo técnico. Nuestros métodos y mate- Este aspecto interesante e inusitado de
riales han progresado constantemente y la conservación requiere experiencia y ha-
por ahora quedan sólo unas pocas dificul- bilidades que no siempre se le exigen a un
tades técnicas insolubles. Pero se siguen restaurador. La habilidad para improvisar
planteando problemas éticos. y trabajar en condiciones difíciles, algunas
Cuando una pieza dañada es reparada, veces sin contar con ayudas mecánicas, es
2 hasta qué punto debe ser restaurada ? Si a veces más importante que el conoci-
falta una parte, ¿sabemos cómo era el ori- miento cientítïco.
L
ginal? Y aún así, ¿podemos reemplazar-
lo ? Puede que no se haya desprendido ac- [Traducido del itzgIéi]
cidentalmente, y si así fuera, ¿no consti-
tuve esto un acontecimiento sienificativo
Y
IO

DIALOGOS

((La validez de un proyecto de museo no se


juzga por el aspecto de sus salas de
exposición sino por la calidad de las
instalaciones técnicas, a menudo invisibles.
U n museo n o debe ser d u el medio de
expresar u n proyecto arquitectcinico
personal. o

Bernard hi. Feilden y Giovanni Scichilone

Una arquitectura adaptada al museo


ßernard M. Feilden es arquitecto y antiguo hfuseum ha entrevistado a Bernard arte”, sin embargo. adquirieron inmedia-
director del Centro Internacional de Estudios de rll. Feilden y Giovanni Scicbilone para tamente las características de lugares de
Conservación y Restauración de los Bienes plantearles algunas cuestiones funda- “atesoramiento” (y, por consiguiente, de
Culturales (ICCROM). Antes de entrar en el
TCCROhf dirigh un impurtante taller de
me~talessobre el museo 11la conservación y protección) de objetos que, de una vez
arquitectura y participó en múltiples proyectos: la poder suscitar de este modo un iritercainbio por siempre, fueron considerados “valio-
construcción de varias universidades, de una de puntos de sista entre elos. c Qué puede sos” l . Es por ello que somos muchos los
cervecerh y de una fábrica de productos químicos, aprender de un arquitecto, que acaba de termi- que en la actualidad consideramos la exis-
entre otros. Pero su especialidad es la
nar un mandato de cuatro años en el puesto tencia de los museos -cualquiera sea la
conservaci6n de monumrntos históricos, habiendo
realizado igualmente importantes trabajos en el de director del ICCROhl, un arqueólogo con- forma en que son administrados- en re-
monasterio de York así como en las catedrales de servaabr de museo, y viceversa ? La yuxtaposi- lación a la satisfacción cultural que pue-
Saint Paul y de Norwich. La calidad de toda su ción de algutios de sus conceptos sorprenderú den aportarnos y dejando de lado el hecho
obra es el resultado de haber considerado que los tal vez a los lectores. Sus conclusiones, lo de- de que u n museo, de un cierto punto de
edificios dcben constituir ecosistemas espaciales.
seamos, dard‘n una idea más justa de todos los vista, no es sino una simple “abstracción”.
Giovanni Scichilone nació en 19.34. En I956 se imperativos que deben ser tomados evi conside- Pienso que el Único significado durade-
diplomó en arqueologca cldsica en Palermo. raciópi para llegar a realizar una verdadera ro y objetivo de un museo es ser u n lugar
Recibi6 una beca Fulbright para estudiar en la consewación en un museo digno de fie nombre. donde las colecciones puedan ser protegi-
Academia Americana de Roma en 1958-1955).
das contra los estragos del tiempo y del
Alumno de la Escuela Italiana de Aryueología de
Atenas en 1960, llevó a cabo un cierto número bíL1SELJM: Sr. Scichilone, 2 considera usted hombre. LJn museo que no cumpla y res-
de estudios y de tareas sobre el terreno en Italia, que los museos son el lugar adecuado para pete esta función como la máxima priori-
Grecia y Libia. Funcionario del servicio del preservar las colecciones ? dad es, en mi opinicin, una mera abstrac-
patrimonio cultural de la administraciSn italiana ción.
desde 1964, fue sucesivamente adscripto a la
superintendencia de Etruria meridional y al hïuseo SCICHILONE:Francamente, estimo que la Sin embargo, en la mayoría de los ca-
Arqueológico Nacional de Roma en 1976 y luego mayoría de los museos están equipados y sos, los museos no cumplen hoy sus fun-
nombrado superintendente de arqueología para la organizados en forma completamente ina- ciones de protección. Durante los últimos
regi6n de los Abruzzos J director del Museo decuada para preservar las colecciones. Y treinta años las demandas para ver, exhi-
Arqueológico Nacional de Chieti. Consultor en
materia de seguridad y de conservación del
ello pese a que durante siglos el mundo bir y hacer circular las colecciones au-
patrimonio cultural ante diversas organizaciones occidental ha considerado obvio y natural mentaron enormemente. Los riesgos para
internacionales gubernamentales y no que colecciones de toda clase de objetos se
gubernamentales, introdujo en el museo que conviertan en piezas de museo. Algunos
dirige una metodología de avanzada en estas 1. Esta actitud es mucho más evidente en
tipos de museos -tales como los geoló- tiempos de crisis econ6mica y política. Desde hace
esfers.
gicos, los de historia natural y los antro- dos mil trescientos años o más, el hombre -al
menos en Europa- se ha interesado por el valor
pológicos- fueron creados con un exclu- de los objetos de arte para protegerse de la
sivo propósito didáctico; los “museos de inflación.
Una arquitectura adaptada al museo II

las colecciones son inmensos y debemos tados por “expertos en museología”. Creo dos casos recientes, cuyos resultados fue-
admitir que hemos perdido objetos im- que las calificaciones comúnmente Ilama- ron inmediatamente desastrosos. Conser-
portantes. Durante el mismo periodo los das “talento profesional” o “creatividad” vadores independientes predijeron la ca-
museos no siguieron esta evolución. Su son mucho más importantes que la llama- tástrofe pero no fueron escuchados.
personal recibe una formación muy simi- da “experiencia especifica”. En ambos casos el arquitecto partía de
lar a la que se brindaba a un conservador Creo en la colaboración entre diferen- una concepción previa que prosiguió con
de hace una generación. Los antiguos tes especialistas pero muchos museos son obstinación, engañándose a sí mismo y
museos no han sido casi modificados y la proyectados y construidos sólo por arqui- engañando naturalmente a su cliente. En
mayoría de los edificios nuevos son inade- tectos y entregados entonces a un director ambos casos fueron proyectadas estructu-
cuados porque los arquitectos raramente que tiene que salvar lo que puede salvar, ras ligeras y en ambos casos aparecieron
consideran la preservación como un factor con la ayuda de un conservador si es sufi- goteras en los techos y la humedad relati-
esencial. cientemente afortunado para tener uno. va fue incontrolable, con el resultado de
que la colección padeció un rápido dete-
E l diseño requiere MUSEUM:Sr. Feilden, ¿es verdad que los rioro. El arquitecto lo sacrificó todo a su
un trabajo d e equipo nuevos museos son proyectados y cons- concepción estética en desmedro del prin-
truidos sin la constante colaboración en- cipio de “comodidad” de los ocupantes y
MUSEUM:Sólo unos pocos arquitectos tre un director y un arquitecto? del contenido del museo.
tienen la oportunidad de construir un En un caso, se está pensando en cons-
museo o de adaptar un edificio antiguo. FEILDEN:A ambos nos parece que esta es truir un nuevo edificio; el antiguo, cons-
2 Cómo eligiría usted al arquitecto ? una afirmación inconcebible. Pero esto truido hace sólo quince años, no durará
ocurre porque los administradores tienen mucho más, ya que su impermeabiliza-
SCICHILONE:Tendrá que tener una pa- gran confianza en la reputación de los ar- ción está asegurada por junturas de plásti-
ciencia infinita para atender las nece- quitectos, forjada por revistas de lujo que co.
sidades y prioridades más dispares, pero promueven sus ventas con ilustraciones También cabe mencionar el caso de u n
deberá tener también mucho valor para de los ejemplos más extraños de arquitec- museo inaugurado en 1968 y que nunca
defender “SU idea” y una gran dosis de tura de vanguardia -a menudo con valo- fue abierto al público porque la colección
humildad para atacar los centenares de res plásticos fascinantes- pero casi siem- tiene que ser restaurada constantemente
problemas que son típicos de un museo, pre carentes de utilidad práctica para los por los daños producidos por un insufi-
adquirir el complejo conocimiento que usuarios o para las colecciones. Recuerdo ciente control de la climatización.
probablemente no volverá a usar nunca
más, escuchar a todo el mundo (y tal vez ((Francamente, creo que la mayoría de los
comprobar que algunas veces puede museos están equipados y organizados en
aprender de un guardián lo que un director forma completamente inadecuada para
o un conservador ha olvidado). preservar las colecciones.))
Durante el periodo de planeamiento
mantendrá contactos, posiblemente difíci-
les, seguramente limitados: se entrevistará
con el “cliente”, con algunos de los aseso- ((Los antiguos museos han sido muy poco
res del cliente, con unos pocos técnicos y modificados y la mayoría de los nuevos
edificios son inadecuados porque los
con uno o dos colegas. Pero no conocerá arquitectos raramente consideran la
la opinión del público, conocerá proba- preservación como un factor esencial.D
blemente sólo una reducida fracción del
futuro equipo. En una palabra, sólo cono-
cerá la parte visible de ese enorme iceberg
que es el museo. Sólo una gran imagina-
ción (“amor”, tal vez) lo ayudará a
proyectar una estructura suficientemente
flexible. Pero también tendrá que tener la
clarividencia suficiente para recordarse a sí
mismo -y a otros, en caso necesario-
que la validez de un proyecto de museo
no se juzga por el aspecto de sus salas de
exposición sino por la calidad de las insta-
laciones técnicas, a menudo invisibles.
Un museo no debe ser sólo el medio de
expresar un proyecto arquitectónico
personal.
H e callado deliberadamente la “expe-
riencia específica”. Conozco algunos mu-
seos espléndidos creados por arquitectos
que carecían de “experiencia especifica”, y
conozco un gran número de fracasos
-para decirlo con indulgencia- proyec-
12 Bernard M. Feilden y Giovanni Scichilone

1CItrsEuv: 2 Cuál sería la composición puede reducir los efectos del viento y del sólo unos pocos directores son capaces de
ideal de un equipo encargado de planificar polvo, por lo que debe ser informado informar a un arquitecto sin la ayuda de
un museo? también respecto a las necesidades genera- un conservador competente 2 .
les del museo.
FEILDEN:El equipo ideal debe contar con El equipo puede ser completado con MUSEUM:
2 Existen, a su juicio, malenten-
representantes del usuario y de la persona un ingeniero de estructuras, quien ayuda- didos frecuentes entre directores de mu-
que paga por él, esto es, el cliente corrien- ría al arquitecto a integrar el diseño y la seo y arquitectos?
te. Los verdaderos clientes son la colec- estructura. El especialista en servicios am-
ción y los visitantes. Las dificultades surgen bientales tiene una tarea muy especial, y FEILDEN:Sí, me temo que sea así. El
cuando el responsable de la construcción debe comprender las diferencias que hay problema parece general, ;salvo en los
es una organización multifacética y entre las necesidades de un museo y las de casos excepcionales en los que director y
resulta difícil lograr decisiones correctas y los edificios comerciales; debe considerar arquitecto son la misma persona !
equilibradas. El equipo del proyecto debe- la acción del edificio como un “ecosistema Estoy seguro de que el Sr. Scichilone
ría incluir a un especialista en adminis- espacial”. estará de acuerdo en que el problema fun-
tración o dirección, un ecónomo, un El aparejador calcula los costos -una damental radica en el diálogo y en la
conservador, un aparejador, un ingeniero buena estimación permite al arquitecto formación de ambas partes. Como se men-
competente en materia de medio ambiente utilizar el dinero de su cliente con el cionó antes, visitar museos con pro-
y un arquitecto que debería estar apoyado, mayor rendimiento posible, una mala blemas análogos ayuda a establecer u n <

si lo desea, por un museografista o diseña- puede tan sólo hacer bajar los gastos fina- lenguaje común. Es responsabilidad del
dor de interiores y por un arquitecto pai- les por debajo del presupuesto, malo- arquitecto establecer una buena comunica-
sajista. Algunos arquitectos prefieren grando así, tal vez, el proyecto. ción, pero el director debe tener tiempo sufi-
combinar kas Ú]timas tres funciones, y Podría agregarse al equipo un consul- ciente para desempeñar bien su función.
para un trabajo de gran calidad creo que tor en materia de conservación del edifi- El director medio no recibe ninguna
esto es plausible, pero consumirá proba- cio, quien aconsejaría sobre los problemas preparación en una disciplina esencial
blemente todo el tiempo de un arquitecto de mantenimiento planteados por el como es la museología. Es probablemente
durante dos o tres años. Al arquitecto de- proyecto. Debería colaborar muy estre- un historiador del arte o un arqueólogo
berá preguntársele cómo trabaja, cuál será chamente con el conservador, dado que igualmente especializado. Si es un histo-
su participación personal y qué tareas de- ambos tienen por misión garantizar que el riador del arte poseerá espíritu crítico,
legará en el resto de su equipo. medio ambiente del museo no sea causa pero dudará de sus propias cualidades de
El administrador deberá engrasar los del deterioro de la colección. creación. Si es un arqueólogo puede estar
engranajes y vigilar la ejecución del pro- Un buen proyecto aporta soluciones más interesado en usar el museo como
grama. El especialista en dirección deberá sencillas a problemas complicados. Las una base para su trabajo especifico. O
realizar un estudio de todos los aspectos cualidades a las que se aspira fueron seña- puede querer ser director sencillamente
del museo para asegurar su funcionamien- ladas por Sir Henry Wooton, embajador por tratarse de una función socialmente
to correcto no sólo hasta el día de la aper- de la Reina Isabel I en Venecia : “comodi- prestigiosa. Hablo claramente y espero no
tura sino a partir de dicho día. dad, solidez y belleza”. La belleza carece resultar grosero, pero pienso que la ausen-
El director tiene la responsabilidad de de sentido sin comodidad, esto es, sin una cia de formación para una función impor-
la coleccibn, debe saber qué parte de la concepción funcional que preserve la co- tante es el origen de muchas dificultades
colección debe ser expuesta, qué parte lección. Actualmente debemos considerar poco aparentes de los museos. Y esta ca-
debe ser guardada, cuáles son los proble- también la economía tanto en los costos rencia de formación es una de las razones
mas de seguridad y cbmo comunicarse de funcionamiento como en los de man- fundamentales que explica por qué tan
con los visitantes. tenimiento de los edificios. Un proyecto pocos museos han sido bien proyectados.
El conservador aconseja al director y, a flexible es a la larga el más barato; la pre- El arquitecto puede pensar que el co-
través de él, al arquitecto y al ingeniero. visión debe basarse sobre unos cien años metido de proyectar un museo es una
respecto al medio ambiente apropiado de utilización. oportunidad que le cae de los cielos para
para la colección, distribuyéndola en gru- En este sentido, el equipo encargado hacer algo grande que verdaderamente lo
pos según su sensibilidad a la luz, la hu- del proyecto debería leer r2.lzsezlm environ- inmortalice. Aquí radica el peligro, por-
medad y otros factores ambientales. mezt, de Garry Thomson, y luego visitar que así se olvida de la colección. Su pre-
El museólogo se especializa en la expo- por lo menos tres o cuatro museos y ana- paración en conservación es insignificante,
sición de los objetos, teniendo presente lizarlos. Entonces comenzarán todos a ha- y aun cuando tenga la información técni-
las condiciones de medio ambiente ade- blar el mismo lenguaje y a comprenderse. 2. Comparto totalmente la opinión de Philip
cuadas. Pero, debemos también tener presente Ward para quien “el error frecuente de los
El arquitecto tiene la responsabilidad que a menudo los pequeños museos no directores de museo y de los arquitectos consiste
en diseñar -y a menudo organizar- una
de conjunto del proyecto del edificio y de pueden permitirse tener más de dos perso- exposición (y a VCCKS un museo) sin consultar a
las construcciones ambientales. nas: un arquitecto y un director. un conservador. En muchos paises, esta práctica,
El arquitecto paisajista se ocupa del en- más que cualquier otra, es la causa del descrédito
de que adolece la conservación. En efecto, cuando
torno del edificio proyectado por el arqui- MUSEUM:Si el equipo se limita a un ar- el Conservador es consultado se encuentra ante el
tecto; naturalmente, el arquitecto debe ser quitecto y un director ¿el arquitecto reci- hecho consumado. es decir, cuando ya es tarde o
cuando costaria demasiado caro corregir los
sensible al genius lob y a la significación be del director una información completa errores. De ahi que los consejos del conservador
simbólica del museo. El proyectista paisa- sobre los problemas de conservación ? parezcan negativos o carentes de realismo. Por el
jista puede crear un microclima favorable contrario, si se le hubiera consultado antes de
comenzar los trabajos, su intervención hubiera
en torno al museo mediante el empleo del FEILDEN: No. A causa de su inadecuada sido positiva y constructiva por la simple razón de
agua, las plantas y los arboles. También preparación en materia de conservación que se la hubiera podido integrar sin dificultad.”
Una arquitectura adaptada al museo I3
- - j

I ((El arquitecto director deberían


1 comprender y apreciar sus objetivos
1 respectivos. Es responsabilidad del arquitecto
j establecer una buena comunicación pero el
1 director debe tener tiempo suficiente para
desempeñar bien su función.))

((Esto me permitiría descubrir con más


precisión qué reacción se produce en el
edificio y cuáJes son los salones más
adecuados desde el punto de vista de la
S conservación (humedad relativa estable, alta
y baja humedad relativa, etc.).))

ca necesaria, puede ignorarla si considera SCICHILONE:Durante cerca de un año


que ella perturba su idea del proyecto. tuve el privilegio de tener a un arquitecto
Tales arquitectos tienen un don parti- con dedicación exclusiva en mi museo y
cular para proporcionar fotografías llama- por eso puedo referirme con facilidad a
tivas que encandilan a los clientes poten- los provechosos resultados de nuestra co-
ciales y a los estudiantes de arquitectura laboración. Como ocurre frecuentemente,
ignorantes, perpetuando así los errores de esta joven arquitecta nunca había tenido
su proyecto. Y o mostré algunas fotogra- nada que ver con un museo, pero tenía
fías de un nuevo museo en el Reino Uni- buena formación y experiencia del traba-
do a estudiantes norteamericanos -ellos jo. Comencé proporcionándole una bi-
lo reconocieron sin que yo dijera cuál bliografía técnica (como es natural, en
era-, pero el breve comentario de Garry primer término el libro de Garry Thom-
Thomson cuando salió de este museo fue: son) y mantuvimos amplias discusiones
“No fue proyectado para la conservación”. acerca de los museos que cada uno de nos-
Para proyectar bien, los arquitectos de- otros había visitado y de los proyectos
ben comprender los problemas de conser- que conocíamos por la bibliografía.
vación. En mi opinión, si los ignoran, son Seguidamente comenzamos a hablar de
legalmente culpables de negligencia, por- “nuestro problema”: una amplia reconver-
que la información existe. sión de nuestras superficies de exposición
Los errores provienen de la falta de co- del museo sin ninguna intervención radi-
municación, la insuficiente comprensión cal en la estructura del edificio (una quin-
de la conservación, la carencia de recursos ta del siglo XIX), con una completa
presupuestarios racionales para las necesi- transformación de aproximadamente 4 O
dades del control del medio ambiente y por ciento de sus galerías. Queríamos
del almacenamiento. En la etapa de exponer todo tipo de materiales arqueoló-
proyecto, no se consideran los problemas gicos y, por consiguiente, debíamos en-
de mantenimiento y limpieza, ni se eva- frentar muchos e importantes problemas
lúan y previenen los peligros vinculados de conservación. Además, &amos a crear
al clima y el medio ambiente. un salón con documentación histórico-
Pero tal vez el fracaso mayor consista topográfica de nuestra zona arqueológica
en no dar facilidades al director y al con- y un salón plurifuncional para las activi-
servador para que puedan inspeccionar la dades educacionales y culturales del mu-
colección a intervalos regulares. Tales ins- seo.
pecciones son la base de una conservación El primer paso consistió en decidir qué
científica destinada a evitar el deterioro y y cuánto material (o grupos de material
deben tener un carácter prioritario en la en cuestión) sería expuesto: esto requirió
concepción de u n museo. la colaboración del equipo científico del
museo y dio a la arquitecta una idea exac-
MUSEUM:Sr. Scichilone, ¿qué informa- ta de la “dimensión” del problema.
ción o instrucciones daría usted a un ar- Estuvimos de acuerdo en que nuestras
quitecto ? prioridades eran: control del clima y de la
Berna.rd M. Feilden y G i o v a n n i Scichilone

luz, seguridad activa y pasiva de las colec- FEILDEN:Sí, principalmente datos sobre cir que abre ampliamente sus puertas a las
ciones, circulación del público (que debía el clima del edificio, por lo menos durante multitudes que de modo creciente acuden
ser facilitada sin modificar sustancialmen- un año. Esto me permitiría descubrir con a los museos) es el de causar a sus colec-
te el volumen interno del edificio). Por más precisión qué reacción se produce en ciones ciertos daños materiales a corto o
razones de costo inicial y de manteni- el edificio y cuáles son los salones más largo plazo, daños que han sido cientifica-
miento. tratamos entonces de disponer de adecuados desde el punto de vista de la mente probados y que son a veces irrever-
vitrinas modulares, de modo que pudie- conservación (humedad relativa estable, sibles.
ran ser fácilmente reunidas o usadas sepa- alta y baja humedad relativa, etc.). Además, ese daño es mucho mayor y se
radamente, según las necesidades. Final- En algunos países, la orientación del produce con mayor rapidez cuando el
mente, acordamos que era aconsejable edificio y la ubicación de la colección pue- museo está sometido al deterioro provo-
mejorar la estabilidad higromktrica y tér- den simplificar enormemente los proble- cado por grupos numerosos de visitantes.
mica del edificio, entonces satisfactoria. mas de conservación, sin gastos suple- Todos los directores saben que este daño
mediante el empleo de paneles de madera mentarios. es serio y progresivo, y cualquiera puede
donde fuera necesario, especialmente en encontrar documentación impresionante
los salones donde iban a ser expuestas las MUSEUM:En su opinión, 2 los directores, e indiscutible sobre el tema.
colecciones numismáticas. Esta etapa duró arquitectos y administradores tienen con- Aún más, en el estado actual de la tec-
aproximadamente cuatro meses, y en ella ciencia de los problemas de conservación nología es prácticamente inimaginable
la “idea” comenzó a plasmarse por sí mis- producidos por el exceso de visitantes? que sea posible acceder fácilmente y a u n
ma de manera casi imperceptible. Enton- costo accesible a equipos capaces de com-
ces comenzó la fase del anteproyecto. Un FEILDEN:El problema del exceso de visi- pensar instantáneamente todas las varia-
año después de nuestro primer encuentro, tantes no parece haber sido considerado. ciones (de temperatura, humedad relativa,
los planes están ahora prontos para ser Los funcionarios se ven desbordados por microvibraciones. carga bacterial, etc.)
ejecutados y creemos que en 1982 nues- turistas ansiosos, cuya experiencia se ma- producidas por la asistencia diaria de mi-
tros colegas y visitantes estarán en condi- logra porque no pueden ver el objeto u oír les y aun de decenas de miles de visitantes
ciones de juzgar el resultado final de nues- al guía; el museo pierde así su carácter de en el espacio de diez o doce horas, en un
tra labor. lugar de contemplación. El exceso de visi- medio ambiente cerrado donde las zonas
Es verdad que el nuestro fue un caso tantes también produce daños por desgas- internas son relativamente pequeñas.
especial: teníamos que resolver una reno- te y facilita los actos de vandalismo. Los Desgraciadamente, el problema tiene a
vación parcial y contamos con una arqui- niños son las primeras víctimas de estos menudo implicaciones políticas y econó-
tecta con dedicación total que se compe- amontonamientos y tarde o temprano ter- micas porque, aunque es fácil calcular los
netró pronto de todos los problemas del minan por alejarse de los museos. ingresos engañosos que resultan de mayo-
museo, de las colecciones y del personal. Los administradores y directores deben res ventas de publicaciones, documentos y
Sin embargo, creo que si se hubiera trata- controlar la situación y vigilarla constan- entradas, es casi imposible calcular las pér-
do de un proyecto de construcción nueva, temente, como se hace en los museos del didas directas e indirectas, mucho mayo-
o que hubiera implicado modificaciones Vaticano. Los métodos sutiles e indirectos res, producidas por el exceso de afluencia.
estructurales radicales, mis prioridades de control de la multitud son los mejores; Hay también muchas “justificaciones”
hubieran sido exactamente las mismas. Si por ejemplo, se puede dividir a los visi- culturales (¿pseudo justificaciones ?), se-
hubiera tomado un arquitecto “de afuera” tantes que vienen en autobuses en tres gún las cuales ese perjuicio sería compen-
le habría brindado estimaciones adecuadas pequeños grupos y proporcionarles guías sado por los beneficios del progreso cultu-
sobre el número de visitantes, datos preci- del museo o folletos especiales que indi- ral.
sos sobre todas las actividades previstas quen los objetos más importantes, de Si esto es verdad en el caso de progra-
para el edificio, una selección clara y defi- modo que puedan disponer libremente de mas educacionales, profesionales y de
nitiva de los objetos y grupos de objetos su tiempo y recurrir al guía sólo para proyectos, no lo es en el caso de esa misa
a ser expuestos y de aquellos a ser destina- cuestiones especificas. ritual ridícula, si no trágica, organizada
dos a los lugares de almacenamiento, defi- por las agencias de viajes en todo el mun-
niciones precisas respecto a las condicio- hfUSEUM: Como director de un museo, do. En este caso la sociedad padece tanto
nes especiales de conservación de cada Sr. Scichilone, ¿cree usted que hay in- el injustificado deterioro de colecciones,
tipo de material. Habría insistido sobre compatibilidad entre el disfrute de una como la inmerecida y frecuentemente
los métodos de almacenamiento y de in- colección por un público numeroso y su irreversible circulación de pseudo ideas e
vestigacicin empleados con los objetos y conservación ? inexactitudes j.
habría especificado todas las restricciones Creo que los directores de los museos
de acceso previstas para zonas determina- SCICHILONE:La discusión sobre el con- que sufren este problema tienen el dere-
das del edificio, y una cosa más, muy im- flicto entre conservación y usufructo es cho de oponerse a este riesgo y sé que
portante, que a menudo se olvida: habría reciente y aún limitado. Presenta algunas todos nosotros tenemos ahora a nuestra
tratado de calcular con seguridad el ritmo destacadas analogías conceptuales con la disposición métodos educativos y medios
de crecimiento de la colección, lo que más difundida y sin duda más antigua tecnológicos que ciertamente pueden rem-
precisamente constituye la diferencia en- controversia sobre la relación ideal entre
tre la asfixia o una vida serena para nues- la circulación simplificada del conoci- 3 . Aquéllos que han decidido cerrar
miento (“vulgarización”) y la ciencia mis- temporariamente o aun dhnitivamente los museos
tros museos. o los establecimientos similares amenazados por
ma. un exceso de visitantes constituyen una minoría
h,fUSEUhI: Sr. Feilden, como arquitecto En este caso particular, sin embargo, el valiente e ilustrada. Sin embargo, en la mayoría
de los casos, los conservadores y los directores
2 habría usted pedido más informacich ? ‘riesgo que corre un museo que difunde al están obligados a cerrar los ojos ante ciertos
mdximo sus propios “contenidos” (es de- peligros de los que son perfectamente conscientes.
U n a arquitectura adaptada al museo 15

((En un sentido material, los aspectos que


más me preocupan son, en primer ttrmino, ~ L o sservicios de conservación son
los lugares de almacenamiento, luego los evidentemente esenciales no sólo por razones
servicios de documentación y de conservación, científicas y tticas, sino también por los
los servicios educacionales y de información, efectos que produce su eficaz
y finalmente, las galerías de exposición.)) funcionamiento en la moral del personal.))

plazar y mejorar ampliamente los resulta- a prever si, por ejemplo, el nuevo museo con gran realismo: es inútil ensayar apara-
dos alcanzados hasta ahora por esas “visi- correrá mayor o menor riesgo de robo, de tos de seguridad de tecnología muy avan-
tas masivas”. vandalismo, o de ambas cosas; además, zada si uno no está seguro de poderlos
deberá proporcionar una estimación razo- hacer funcionar correctamente y tener un
nablemente precisa del número promedio presupuesto adecuado. También es inútil,
Mejorar la seguridad y del número máximo de visitantes que la aunque muy frecuente, la idea de econo-
a partir del disefio colección podrá recibir por lo menos du- mizar haciendo elecciones de compromi-
rante una década. so: en esta materia, sin embargo, debería
MUSEUM:¿Qué aconsejaría usted al ar- Estos factores facilitarán el trabajo del dársele al arquitecto orientaciones defini-
quitecto sobre los problemas de seguri- arquitecto para prever la disposición co- tivas e irreversibles.
dad, para reducir los riesgos ? rrecta de los objetos y de las vitrinas de Además, es habitual que el arquitecto
exposición y, por tanto, calcular la distri- mantenga una prolongada entrevista con
SCICHILONE:En los Últimos años, aun bución de los “refuerzos de seguridad” en- el responsable de la seguridad del museo,
cuando algo tardíamente, el tema de la tre los empleados y los equipos de protec- o, en su defecto, con un asesor de expe-
seguridad de los museos acumuló mucha ción. riencia probada. Sin embargo, yo le acon-
experiencia y documentación en relación Por otra parte, un punto de vital im- sejaría invitar a cenar, separadamente, a
con la gravedad de estos problemas. Por portancia será el de la interrelación o la dos o tres porteros del museo: ni demasia-
consiguiente, ni el arquitecto ni el direc- separación de las diversas funciones den- do jóvenes, porque probablemente no
tor tienen dificultad en disponer de un tro del edificio, y aquí también la expe- tendrían demasiado apego por su trabajo
conocimiento profundo y actualizado so- riencia del director es un factor decisivo. y, de todos modos, preferirían artefactos
bre esta materia. Para alcanzar un alto nivel de seguridad, técnicos; ni demasiado viejos, porque po-
Como es obvio, cuando se elabora u n los lugares de almacenamiento, las ofici- drían estar demasiado cansados para pen-
proyecto de museo, se debe tener presente nas, laboratorios, otras dependencias téc- sar en el futuro del museo. Como me ha
los innumerables problemas específicos de nicas, las salas de conferencias y galerías ocurrido a menudo, es posible que -con
una influencia decisiva en la calidad final de exposición deben ser distribuidos en el un poco de buena suerte y una botella de
del museo, especialmente respecto a me- espacio disponible de modo funcional buen vino- el arquitecto aprenda en esa
didas de seguridad contra el robo y el van- para la vida del museo, pero también de cena lo que los directores y asesores de
dalismo. tal modo que no presenten obstáculos o seguridad se olvidaron de decirle.
El lugar elegido para el edificio, el vo- riesgos, especialmente de robo.
lumen actual de circulación y el previsto Probablemente será más sencillo -y
para el futuro, el tipo de delincuencia ya ciertamente dentro de la competencia del Las partes del iceberg
conocido en la zona o la región, son to- arquitecto- proteger el edificio del fue-
dos elementos fundamentales que pueden go, de los efectos de terremotos e inunda- MUSEUM: En su museo, ¿cuáles son los
influir en la forma y la estructura del edifi- ciones, pero el cliente que ordena el traba- aspectos materiales que más le preocu-
cio. El proyecto de las zonas interiores jo tiene la responsabilidad de decidir si el pan ?
abiertas al público estará condicionado, a museo debe ser concebido para poder ser
su vez, por el tipo de colección exhibido evacuado o si debe servir de “refugio sin SCICHILONE:Esta pregunta puede sin
-con o sin vitrinas, con vitrinas peque- salida”. duda ser entendida tanto en su sentido
ñas o grandes, para ser vistas a distancia, Pienso, sin embargo, que la “filosofía” material como figurado, de modo que tra-
de cerca o de muy cerca-. La experiencia y el nivel de seguridad de un museo de- taré de contestar brevemente desde los
de otros museos puede ayudar al director ben ser determinados por anticipado y dos ángulos diferentes. En un sentido ma- ’
16 Bernaird M. Feilden y Giovanni Scichilone

((La calidad estética de una vitrina sólo tiene


para mí un interés accesorio, del mismo
modo que para un cirujano la estttica de
una mesa de operacionrs es de importancia
secundaria.u b

aA menos que los organizadores de las


exposiciones -así como todos los
profesionales involucrados- muestren mis
respeto hacia los objetos, nuestros
laboratorios de restauración estarán repletos,
al terminar la exposición, de cadáveres
impresentables. o b b

*En casi todos los museos, la zona de terial, los aspectos que más me preocupan m i s con una exposición o la apertura de
almacenamiento es la cenicienta, muy POCO son, en primer término, 10s lugares de al- una nueva galería, pero quien dedica mu-
visitada por el director y los conservadores.)) macenamiento, luego, ios de do- chos años de su vida al museo espera con
cumentación y de conservación. los servi- todo derecho mucho más. Además, mis
cios educacionales y de información, y colaboradores me han enseñado que la sa-
finalmente, las galerías de exposición. tisfacción de trabajar en buenas condi-
Creo que toda la vida del museo, desde la ciones, con competencia profesional y con
investigación científica hasta la promo- eficacia asegurada por una buena organi-
ción de la cultura, depende de los lugares zación, cuenta mucho más de lo que los
de almacenamiento a condición de que és- visitantes puedan imaginar.
tos estén organizados racionalmente, bien Consideraciones análogas pueden apli-
equipados, sean seguros y, desde luego. carse también a los servicios didácticos y
capaces de garantizar una conservación de información. Si están equipados con
adecuada. Incluso los efectos de un co- los materiales necesarios, si disponen de
rrecto almacenamiento se advertirán en la espacio adecuado y de financiamiento sufi-
"productividad": la rapidez y la eficacia ciente, tienen una flexibilidad potencial
con que se encuentra un objeto facilita el superior a cualquiera de las otras estructu-
funcionamiento del servicio en su con- ras técnicas del museo. Conozco museos
junto. donde, a pesar de grandes problemas de
Los servicios de documentación y de personal, de espacio y de financiamiento
conservación (que en mi opinión debe- se logra realizar un trabajo excelente de
rían tener prioridad en la distribución de promoción cultural gracias a la flexibili-
las zonas y espacios del museo) son evi- dad de sus programas didácticos. Como es
dentemente esenciales no sólo por las ra- obvio, existe el peligro de transformar la
zones técnicas científicas y éticas que ya enseñanza y la información en rutina.
mencionamos, sino también por una ra- Cuando esto ocurre, el museo cesa de
zón que a veces no se valora suficiente- transmitir cultura y se limita a difundir
mente: los efectos que produce su eficaz un producto que se asemeja tanto a la
funcionamiento en la moral y, por consi- cultura como el alimento para bebk a un
guiente, en el rendimiento general del buen filete. Pero nuestros visitantes,
personal. Los visitantes sólo pueden perci- gracias a Dios, son capaces a menudo
bir un aspecto parcial de la complejidad de advertirnos el peligro y nos ayudan
de nuestros problemas. Por otro lado, a evitarlo.
cualquiera que vive y trabaja en un museo Las galerías de exposición constituyen
no sólo tiene una visión realista de todas únicamente la parte visible del iceberg.
o casi todas nuestras limitaciones y pro- Ellas muestran nuestras limitaciones y
blemas, sino también, al menos según mi nuestras capacidades, la imagen oficial de
experiencia, refleja en su buena o mala nuestra colección y una parte, quizás, de
disposición las limitaciones o la eficiencia nuestras ilusiones. Sin embargo, dudo
de la institución. Créame, es muy fácil que puedan transmitir el mensaje final
ganar la atención y la alabanza de los de- que mencioné al comienzo (el mensaje
Una arquitectura adaptada al museo I7

que todos soñamos con transmitir) si nos nos museos, donaciones recibidas una ge- cia secundaria. Pero a menudo se tiene la
olvidamos.,. de la parte oculta del iceberg. neración atrás no h e r o n aún desembala- impresión de que la tentación (o la tenta-
Finalmente, en un sentido figurado, las das y fumigadas, aunque los donantes tiva) de usar la vitrina como un ejercicio
zonas de mayor preocupación en mi pro- creen que están a salvo. de “diseño interior” determinó que las
fesión (y no sólo en mi museo, actual- Buen almacenamiento no significa so- prioridades técnicas fuesen descuidadas.
mente) son la conservación, la seguridad, lamente buena utilización del espacio. Sig- Además, existen muchos errores técni-
la promoción de la investigación científica nifica buenas condiciones climáticas, es- cos asombrosamente frecuentes, pobre es-
dentro del contexto histórito-cultural que pecialmente la circulación del aire hasta tabilidad estructural de la vitrina y defi-
rodea al museo y la educación. Me es im- los rincones más alejados, para reducir los ciente aislamiento de las vibraciones del
posible, aquí, dedicar más de unas pocas riesgos de moho y de hongos. Aunque las edificio (conozco un museo donde cada
palabras a temas tan importantes, pero re- condiciones de clima de la zona de alma- dos semanas los objetos tienen que volver
conforta señalar que en todo el mundo cenamiento son más fáciles de controlar, a ser colocados en su lugar); pasaje de
nuestra profesión está incesantemente ga- tienden a ser olvidadas porque como dice calor proveniente del equipamiento lumi-
nando experiencia, precisamente en esos el refrán “ojos que no ven, corazón que no noso dentro de la vitrina (tanto por radia-
campos, Una de las razones -si se me siente”. Debe dárseles prioridad porque la ción como por conducción a través de la
permite una referencia personal- por las mayor parte de la colección se encontrará propia vitrina), ausencia de control espec-
que yo desearía haber nacido treinta años en la zona de almacenamiento. tral de la luz (aun cuando esto sea aconse-
más tarde es que actualmente quienquiera El proyecto de las zonas de almacena- jable o absolutamente necesario) ; pobre
que se decida a abrazar nuestra profesión miento requiere muchos conocimientos protección del polvo (especialmente en
tiene a su disposición posibilidades de especializados sobre cómo guardar obje- galerías con pisos alfombrados) ; escasa
aprendizaje y de formación profesional tos, especialmente textiles y material et- movilidad de los estantes interiores y, so-
que eran completamente inimaginables nográíïco, sin acelerar su deterioro. La- bre todo, ausencia de “áreas técnicas” para
hace unas pocas décadas. En la actualidad, mento decir que este campo ha sido des- materiales de amortiguamiento (silicato
un solo consejo será suficiente: encontrar cuidado hasta ahora por la mayoría de los combinado, etc.) y para equipo de seguri-
una buena biblioteca y... leer. profesionales. dad (cuando puede preverse su futura ins-
talación).
De,? ulmucenmziento MUSEUM: ¿Cuáles son los principales Diría también que he visto algunas vi-
u lu exposición errores cometidos en el diseño de las trinas que son un éxito completo desde el
vitrinas ? punto de vista del diseño y, sin embargo,
MUSEUM: Usted acaba de acordar la prio- absolutamente impecables a nivel técnico.
ridad absoluta al almacenamiento. ¿En su SCICHILONE: Como arqueólogo y director Puede ser interesante destacar que descu-
opinión, los arquitectos y directores pres- de un museo, yo diría que, ante todo, la brí todas sus cualidades sólo después de
tan suficiente atención a la climatización vitrina es la última y la más importante haber hablado con los colegas que las ha-
de las zonas de almacenamiento ? “defensa activa” construida en torno a las bían empleado. Desgraciadamente, una
colecciones. Es u n “recipiente técnico” buena vitrina no es algo evidente.
SCICHILONE: En casi todos los museos, la que debe en primer lugar y ante todo sa-
zona de almacenamiento es la cenicienta, tisfacer parámetros funcionales y técnicos; Lus exposiciones tenzporurìus
muy poco visitada por el director e inclu- la calidad estética de una vitrina para m í e ìtìneruntes
so por los conservadores. En museos im- tiene sólo u n interés accesorio, del mismo
portantes, el 99 por ciento de la colección modo que para un cirujano la estética de MUSEUM:¿Qué piensa usted de las expo-
puede encontrarse en depósito. En algu- una mesa de operaciones es de importan- siciones temporarias e itinerantes ?
I8 Bernard M. Feilden y Giovanni Scichilone

SCICHILONE: Un día tal vez alguien hable “museo pobre”, en un clima controlado, cionado: emplear un termohidrógrafo
de las exposiciones itinerantes o tempora- pretenden incluso ignorar que este “cam- para comprobar que la humedad relativa,
rias como de una epidemia particularmen- bio de clima” es un trauma innegable. y no sólo la temperatura, está verdadera-
te violenta que se declarh en el siglo xx A menos que los organizadores de las mente estabilizada.
de nuestra era. Constituyen sin embargo exposiciones -así como todos los profe-
un estímulo excepcional para la vitalidad sionales involucrados- muestren mayor MUSEUM:
Usted dice que el 95 por ciento
de los museos y contribuyen a la difusión respeto por los objetos, nuestros laborato- de los museos no tienen una unidad de
cultural ; pero presentan peligros extrema- rios de restauración estarán repletos, des- aire acondicionado. 2 Existe algún mate-
damente graves. y ello sin contar los peli- pués de la exposición, de cadáveres “im- rial tradicional o alguna técnica que no
gros inherentes a la integridad de las presentables”. sea adecuadamente explotada para mejo-
obras expuestas. Por ejemplo, pocos mu- rar el control de los factores climáticos en
seos pueden organizar una exposición im- Medio aìnbieizte estable los museos modernos ?
portante, sin descuidar las obligaciones y
la rutina cotidianas que garantizan la ade- hfLJsELlM: Sr. Feilden, hasta ahora usted FEILDEN:En una respuesta anterior abor-
cuada protección de las colecciones. Ade- nos ha hablado mucho de clima estable y dé este problema. pero ahora trataré de
más, algunos de los principios fundamen- de medio ambiente estable. ¿El aire acon- ampliar y de explicar mi frase de que un
tales de la profesión de museólogo son dicionado es una solución ideal? edificio es un ((ecosistema espacial)).
aplicados de forma muy diferente de un En la práctica, un edificio funciona tér-
museo a otro, así como objetos semejan- FEILDEN:Para muchos directores el aire micamente absorbiendo calor del sol, de
tes reciben una atención muy diversa se- acondicionado representa la esperanza de los ocupantes, de la iluminación artificial
g6n los museos. Incluso cuando tenemos poder liberarse de la responsabilidad de y de otras clases de aparatos, y, a medida
la impresión de estar aplicando criterios preservar sus colecciones. que absorbe calor. la temperatura ascien-
idénticos. nuestros mirgenes de error son Pero muy pocos museos, probablemen- de; de noche pierde calor, de modo que la
diferentes. Por ejemplo, un museo puede te sólo el 5 por ciento. disponen de me- temperatura desciende. Por consiguiente,
requerir para uno de sus objetos una hu- dios para instalar sus colecciones, en ex- cuanto mayor es la masa térmica del edifi-
medad relativa de 17 por ciento con un posici6n o en reserva, en una atmósfera cio, más estables son la temperatura resul-
margen máximo de 1 por ciento y este climatizada. Algunos. como el Museo tante y la humedad relativa (suponiendo
requisito puede ser aceptado por otro mu- Británico, instalaron pequeños equipos que la humedad absoluta es constante).
seo al cual el objeto es prestado. No obs- que funcionan dentro de las vitrinas, lo D e modo que la masa térmica es como u n
tante, sus métodos e instrumentos para que reduce considerablemente los gastos. volante que acumula calor durante el día
registrar y controlar el clima varían tanto Sin embargo, del mismo modo que esta desprendiéndolo por la noche y ayudando
que el margen máximo está realmente de- especie de sueño se convierte en realidad, así a mantener un nivel más regular de
masiado alejado del valor nominal reque- puede también transformarse fácilmente humedad relativa, lo que es muy favora-
rido. Incluso en exposiciones excepcional- en pesadilla, ya que el mantenimiento de ble para la colección.
mente importantes he visto dispositivos un equipo de este tipo resulta muy caro y Pero los edificios también acumulan y
de climatización en todas las salas, desco- se necesitan técnicos para hacerlo funcio- liberan la humedad, efecto amortiguador
nectados en su totalidad. nar. Estos técnicos muy a menudo no de- valioso frecuentemente ignorado. La gen-
Además, sólo en muy pocas exposicio- penden de la misma administración que el te y la vegetación interior aumentan la
nes el comité organizador acepta los con- resto del museo, lo que limita las inter- humedad. El aire transporta esa humedad
sejos de uno o mis especialistas de la con- venciones del conservador en materia de en forma de vapor que puede atravesar
servación o de especialistas en seguridad, climatización. Además los repuestos nece- con razonable lentitud la mayoría de los
embalaje y transporte. Tengo la impresión sarios no siempre se consiguen de inme- materiales de construcción, salvo si hay
de que muchas exposiciones son organiza- diato; pueden producirse huelgas y cortes un aislante contra el vapor. En verano,
das de modo impecable desde el punto de de energía eléctrica. La falta de recursos cuando no hay calefacción, la mayoría de
vista científico y cultural, pero a menudo puede hacer necesaria la interrupción del los edificios absorben humedad y la expe-
están improvisadas desde el punto de vista funcionamento durante la noche. El fun- len en invierno, ayudando así a mantener
de la conservación y la seguridad4. cionamiento intermitente del equipo es la humedad relativa que se reduce por la
Tengo plena conciencia de que éste es peor que la ausencia total de climatiza- calefacción requerida normalmente en los
un tema difícil y también st. que tiene ción. países de clima templado. D e modo que
impkaciones políticas complejas. Digo Debe recordarse también que la mayo- el edificio consta de dos ecuaciones: una
“políticas” en sentido literal y metafcjrico, ría de las veces los ingenieros de aire para incorporación y pérdida del calor,
tanto a nivel local como internacional. acondicionado están más preocupados por otra para pérdida y aumento de humedad,
Pero también sé que la responsabilidad el control de la temperatura que por el de y ambas encadenan sus efectos sobre la
moral y profesional de proteger y conser- la humedad relativa. Si el control de la humedad relativa del edificio. Ése es el
var las colecciones de un museo debe in- temperatura falla, tanto los visitantes punto esencial. El edificio es un sistema
cluir una cuidadosa evaluación de todos como los miembros del personal reaccio- porque todos los factores se influyen recí-
los riesgos que implica sacar a los objetos narán de inmediato, pero si el control de procamen te.
de su medio natural. Finalmente, pienso la humedad relativa no funciona, nadie 3 . Me pregunto, por ejemplo, cudntos
que es una actitud cínica e inaceptable la organizadores han leído la recomendacih de la
percibirá la diferencia. Pero los objetos Unesco de 1978 sobre la protección de los bienes
de aquéllos que, seguros del conocimien- reaccionarin y a menudo muy intensa- culturales muebles, referente a los riesgos
to de que disponen sobre los medios tec- mente. involucrados en el transporte y el tránsito de las
obras de arte. (Cuántas exposiciones podrían
nológicos adecuados para el transporte y LJn consejo para quienes disponen en llevarse a cabo si se observaran literalmente las
la exposición de un objeto venido de un su museo de una unidad de aire acondi- disposiciones de esta recomendaci6n ?
U n a arquitectura adaptada al museo I9

((Un consejo para quienes disponen en su


museo de una unidad de aire acondicionado:
emplear un termohidrógrafo para comprobar
que la humedad relativa, y no sólo la
temperatura, está verdaderamente
estabilizada.))

Desgraciadamente la mayoría de los es- pero ello será compensado por los costos Evitar el hormigón armado en termina-
pecialistas no consideran el edificio como inferiores de equipo y las grandes reduc- ciones de interiores y morteros con ce-
un sistema. Por ejemplo, los ingenieros ciones de los gastos de energía para el mento porque son materiales muy po-
de luminotecnia introducen energía de mismo nivel de comodidad y de conserva- bres desde el punto de vista térmico y
calor suplementario, que deben extraer ción. del aislamiento y porque provocan a
los ingenieros de aire acondicionado, o los En climas tórridos y húmedos la tem- menudo condensación y desprenden un
arquitectos proyectan amplias ventanas de peratura es casi siempre notablemente polvo peligroso durante los dos prime-
modo que a veces se cuadriplican las pér- constante, por lo que hay que prestar ros años;
didas de calor en invierno y el rendimien- prioritariamente atención a la circulación Asegurarse de que el edificio está bien
to del aire acondicionado en verano. Es del aire, de modo que llegue hasta los rin- orientado;
lamentable crear problemas debido a un cones más aislados, donde el aire estancado Colocar las colecciones en los salones
mal proyecto y resolverlos luego mediante facilita la proliferación del moho y los donde el clima es más adecuado;
equipos técnicos caros, pero esto es preci- hongos. No debe olvidarse fumigar sec- Colocar los objetos más delicados en
samente lo que hacen los especialistas ciones enteras del museo (previendo salo- vitrinas.
poco competentes, para su mayor prove- nes no mayores de 200 metros cuadra-
cho. Por ello, al referirme al servicio en- dos). MUSEUM:¿Cómo cree usted que la crisis
cargado del funcionamiento, hablé de “in- Otra dificultad reside en que el mejor y de energía afectará a los museos en el
geniería ambiental”, porque ese servicio más moderno aparato mecánico envejece futuro inmediato ?
debe concebir el comportamiento del al cabo de diez años, incluso en menos
edificio como un sistema total. Las nor- tiempo, y si no se dispone de los repues- FEILDEN:Con todo respeto, ila crisis de la
mas de funcionamiento exigidas por un tos necesarios, habrá que procurarse una energía no es una crisis ! Históricamente,
museo son mucho más estrictas que las de instalación nueva. Los proyectos deben hemos regresado a la situación normal en
los edificios comerciales. guardar relación también con las posibili- la que es cara la energía. Desde la década
De modo más bien irónico diría que el dades reales de conservación existentes. de 1950 vivimos en una situación artifi-
edificio más caro que puede imaginarse se- Esta digresión era necesaria para expli- cial y me alegra que el jeque Yamani nos
ría aquél en el que todos los especialistas car cómo aprovechar los materiales y las haya hecho volver a la realidad en 1973.
hubieran aportado la solución mejor y técnicas para un mejor control de los fac- Él rompió una lanza en favor de la con-
más compleja de su especialidad. Pero lo tores climáticos en los museos. Mis suges- servación de los recursos mundiales. Esto
mejor desde el punto de vista de un espe- tiones son las siguentes: puede sorprenderlo, pero gran parte de la
cialista puede ser un desastre para otro. Es Emplear materiales porosos, térmicamen- arquitectura de postguerra no sobrevivirá
el arquitecto quien debe coordinar el te buenos y muy aislantes; porque resultará demasiado costosa en
comportamiento ambiental global de un Emplear la madera, sometida a buen esta- términos de energía. En París, un nuevo
edificio. cionamiento y desprovista de ácidos, edificio de oficinas con una fachada de vi-
En un clima árido y tórrido, o aun pues es un buen aislante y reduce los drio gasta cuatro veces más energía en ve-
templado, una construcción con materia- peligros de condensación; rano y en invierno, por ocupante, que un
les pesados y absorbentes puede reducir en Emplear yeso Vermiculite, pues es un ma- edificio contiguo de hormigón armado
gran medida la ener&a necesaria para terial que amortigua y también aísla; prefabricado, no tan eficiente. Lo conve-
mantener el nivel de temperatura deseado desgraciadamente es demasiado blando niente es disponer de una arquitectura
y la humedad relativa necesaria para una y no resiste a la abrasión; duradera, flexible en el uso y de poca
buena conservación. Puede argumentarse Evitar las pinturas plásticas porque obtu- energía -poca energía en la construc-
que una estructura pesada es más cara, ran los materiales absorbentes; ción, poca energía en el mantenimiento.
20 Bernard M. Feilden v Giovanni Scichilone

iNo es curioso que las características que tidad de energía brindará seguramente
acabo de señalar sean las de un edificio buenas condiciones ambientales de con-
histórico ? servación y, por consiguiente, la colección
En el futuro próximo la situación ener- no correrá riesgos. Sin embargo, como las
gktica (y no de crisis) afectará sobre todo colecciones de los museos son invalora-
a los museos que fueron mal proyectados. bles e irremplazables, considero que los
En invierno la calefacción deberá ser apa- gobiernos deberían dar a los museos la
gada y la humedad relativa ascenderá rápi- misma prioridad que a los hospitales.
damente perjudicando la colección. En Cuando el clima lo permita, habrá que
verano el aire acondicionado también ten- estudiar las posibilidades de calefacción
drá que ser interrumpido y de nuevo la solar mediante acumulación térmica. Si se
humedad relativa puede variar drástica- dispone de una fuente de calor de impor-
mente. El director debe examinar su pre- tancia secundaria, como un río, la bomba
supuesto, prever suficientes reservas de térmica será una eficaz aplicación de ener-
combustible y hacer funcionar sus equi- gía, como lo demuestra la escuela politéc-
pos de modo que se puedan evitar, por lo nica federal de Zurich.
menos, los cambios bruscos. En invierno
las temperaturas serán tal vez un poco hfLJSELTM: Usted nos ha hecho ver aspec-
más bajas y en verano un poco más altas. tos desconocidos de la protección de los
Con un museo proyectado de acuerdo con museos. El visitante de un museo no
las pautas que recomiendo, la misma can- tiene idea de las dificultades técnicas que
implica la protección de las colecciones,
incluso dentro de las vitrinas. ¿Piensa us-
ted que sería útil explicar esto al público ?

FEILDEN:No sólo es Útil, sino necesario.


Si, por ejemplo, no se explica que los tex-
tiles necesitan un nivel bajo de ilumina-
ción, el público se quejará de no poder
apreciar bien la colección. Si no se dan
explicaciones, el público no entenderá por
qué los museos necesitan técnicos. Del
mismo modo, si no disponen de informa-
ción, los futuros arquitectos y los futuros
directores seguirán cometiendo los mis-
mos errores, y los presupuestos no pro-
porcionarán recursos para la conservación
de los museos. Algunos museos reciben a
diario 1 5 000 visitantes, es decir 15 000
personas potencialmente dispuestas a con-
tribuir a la obra de conservación.

[Traducido dei ingh]

((Algunos museos reciben a diario 15 000


visitantes, es decir, 15 000 person%
potencialmente dispuestas a contribuir a la
obra de conservación.O
[Foto: Direzioni Generale dei Musei
Vaticani.]
21

Conserudción, toma
dé décisones y ddministración
Ian Christie Clark y Martin E. Weaver

Retruto de m a dama de Lucas Cranach el


Viejo (Museo de Arte de Winnipeg). El
trazo blanco, superpuesto en la fotografía
de la pintura tal como se la recibió para ser
restaurada, muestra la zona donde la
pintura fue removida y vuelta a pintar.
Además, el dedo indice de la mano
izquierda, que anteriormente seguía el borde
de la zona borrada, fue “flexionado” y los
cuatro dedos de la mano derecha fueron
pintados sobre la manga izquierda. Para
restablecer el equilibrio de la composición la
zona que abarca la figura también había sido
levemente ampliada en la parte superior y
a la derecha del observador.
[Foto: Museos Nacionales del Canadá.]

Cuando Museum invitó a Ian Christie mbargo, ejemplos que hubieran podido ser to- 1. En Comemation of d u r a l properp in the
Clark, secretario general de hfuseos Nacìona- mados de museos o de direcciones de nzuseos United States (1976) el Consejo Consultivo
rzacionales de cualqzlier parte del mundo. Evi- Nacional de Conservación de los Estados Unidos
les del Canadá, a organizar un diálogo entre de América definió de la manera siguiente esas
un conservador y una persona encargada de dentemente, un gran número de solucionespro- funciones: “El examen es el procedimiento
tonzar decisiones, estábanios lejos de sospechar puestas exigen un nivel de recursos que los preliminar con que se determinan la estructura y
los materiales originales de un objeto así como el
que la cosecha sería tan abundante. El señor Conservadores de la mayoría de los países pue- alcance de su deterioro, alteración y phdida.
Clark no se limitó a dialogar con un restau- den dij7cilnzente obtener. Sita embargo, espera- La preservación comprende las medidas adoptadas
nzos que buen nzimero de las enseñanzasy con- para aplazar o impedir el deterioro o el daño de
rador sino que?adenahsis, sobrepasó fa esfera del los bienes culturales mediante el control de las
museo en tanto que museo para colocarse en la ceptos vertidas a lo largo de este diálogo ten- condiciones ambientales en que se encuentran y
perspectiva de la política y de la gestihz del drán un alcance universal. sometiéndolos a los tratamientos necesarios para
mantenerlos, siempre que sea posible, en el
patrimonio canadiense considerado corno un mismo estado. La restauración abarca las medidas
todo, es decir, tanto del punto de &a mobi- WEAVER: En Última instancia, incumbe a destinadas a que un objeto deteriorado o
liario como ìnnzobiliario, cultural como natu- los conservadores cumplir tres funciones arruinado recobre, en la medida de lo posible, su
forma, diseño, color y función originales,
ral. Resueltanzmte enraizado en la realidad explícitas: el examen, la conservación y la procurando no afectar aún m h su integridad
canadiense, este diákgo directo comporta, sin restauración Se limita a estas activida- estética e histórica”.
22 Ian Christie Clark v Martin E. Weaver

des la conservación de los bienes cultura- ciones y de la forma de la parte removida


les muebles e inmuebles? En Australia se infirió que originariamente la figura po-
hace algunos años y más recientemente en dría haber tenido en sus manos una ban-
el Canadá, los conservadores y los conser- deja con una cabeza cortada, y que se ha-
vacionistas han tomado las primeras me- bían modificado las proporciones de la
Ian Christie Clark nacih en Toronto (Ontario) en didas tendientes a ampliar nuestras defini- pintura para restablecer el equilibrio alte-
1930. Es titular de un diploma (bachelor of arts) ciones y a eliminar las lagunas y las inco- rado de la composición, trasladando el
de la Universidad McGill en ciencias políticas y
herencias existentes entre los enfoques centro de interés de la zona borrada a la
antropología (1953) y de un diploma (master of
arts) en literatura inglesa ( I 958). Participh en los con que la sociedad encara la conservación cara de la dama. Como resultado de ello,
trabajos de excavación que realizan en el verano el de los bienes culturales y la conservación parece probable que la pintura no sea en
Museo de Ontario y la IJniversidad de Toronto del patrimonio natural. Como John F. absoluto un retrato sino que represente
(1951-1958). Miembro fundador de la Kennedy instaba en 1963, “debemos am- un tema popular en la época de Cranach,
Asociacitjn Arqueológica de Quebec y del
pliar el concepto de conservación para ha- el de Salomé con la cabeza de Juan Bau-
seminario sobre poblaciones aborígenes de Quebec
y Labrador (1956). Se incorporó al Ministerio de cer frente a los problemas urgentes de esta tista. De todas maneras no quedaban sufi-
Asuntos Exteriores en 1958. En 1961 fue nueva época. Tenemos que crear nuevos cientes trazos como para restaurar la ban-
destacado provisionalmente en París en calidad de instrumentos de previsión, protección y deja y la cabeza; pero aún cuando hubiera
secretario de la Delegación del Canadi ante la formación para poder restablecer la rela- sido factible, es probable que la restaura-
12.’ reunión de la Conferencia General de la
Unesco. Fue consejero de inforniacih y asuntos ción entre el hombre y la naturaleza y ción hubiese destruido un ejemplo fasci-
culturales de la Embajada del Canadá en París tener la certeza de que transmitiremos a nante de cambio en los gustos. Pero el
(1967) y consejero cultural del Alto Comisionado nuestros numerosos descendientes una otro punto que usted señala es más im-
del Canadi en Londres ( I 970). En 1972 fue tierra verde y floreciente” z. portante. Supongo que usted propone
nonibndo director de la División de Museos y
Artes Visuales en el Departamento de la Secretaría una relación más estrecha entre las activi-
de Estado. En 1974 h e asesor especial ante la CTARK:No puedo disentir de esta afirma- dades de conservación del patrimonio cul-
Secretaría de Estado con el fin de elaborar y ción general y original en el contexto más tural y del natural. Convengo en que en
aplica la ley sobre exportacibn e importación de amplio en que usted la cita. La conserva- última instancia los gobiernos tendrán
bienes culturales. Cuando ista entr6 en vigor, en
ción de los bienes culturales debe abarcar que abordar el problema reagrupando las
1977, fue nombrado presidente del Consejo
Canadiense de Supervisi6n de las Exportaciones de tanto el paisaje natural como el modifica- funciones relativas a los museos, a los
Bienes Culturales. Secretario general de Museos do por el hombre; la preocupación actual monumentos y a los lugares protegidos y
Nacionales del Canadá (1978). Autor de El arte por el medio ambiente en general y por su poniéndolas bajo la tutela de un ministe-
indio J equimaL a21 Canadá, Ediciones PolígnQ, conservación forma parte de un movi- rio iínico. Este ministerio ayudará a los
S.A., Barcelona, 1970. miento mundial que se interesa, especial- interesados en los diversos aspectos y dis-
mente en los países industrialmente desa- ciplinas relacionados con la conservación
rrollados, por la calidad de la vida en la a concentrar sus actividades y a darles la
época postindustrial que despunta. Pero debida importancia.
cuando se trata de los bienes culturales
coleccionados en instituciones, el propósi- WEAVER: Sí, es lo que quería señalar.
to de la restauración no es siempre y nece- Pero con respecto a su primer comentario
sariamente el de que los objetos recobren quizás debiéramos mejorar la definición
“SU forma, diseño, color y función origi- antes mencionada hablando de restablecer
nales”. Convendrá usted que en muchos un estado original o un estado previo de-
casos, particularmente en su especialidad terminado. Seguramente podríamos citar
que es la conservación de edificios históri- numerosos ejemplos de edificios y objetos
cos, puede ser más conveniente que un que hubieran quedado gravemente dete-
objeto recobre una apariencia que tuvo riorados si se hubiese procurado restaurar-
ulteriormente y no su forma original, y los a una condición anterior mal definida
otros en los que ni siquiera sabemos a o incluso hipotética.
ciencia cierta cuál fue su forma primitiva.
Recuerde el caso reciente del Retrato de
m a damu de Lucas Cranach el Viejo que Lu conservucìón: unu purte
está en el Museo de Arte de Winnipeg. ìrztegrunte del museo
Cuando se lo envió a restaurar al Instituto
Canadiense de Conservación (ICC), se CLARK:No me opongo, naturalmente,
descubrió que mientras gran parte de la pero no creo que debamos ir tan lejos
pintura databa del siglo XVI, una zona como el presidente Kennedy, quien, a mi
irregular en el centro del cuadro, que modo de ver, se refería más bien a la con-
abarca el abrazo y la mano derecha de la servación del patrimonio natural. Lo que
dama, había sido vuelta a pintar con pig- de verdad nos preocupa es el patrimonio
mentos que no pueden ser anteriores a cultural del Canadá, preocupación que
mediados del siglo XIX. Un examen más Gérard Pelletier, ministro encargado de
detenido reveló que previamente se había asuntos culturales, expresó mejor que na-
removido la pintura de esta zona hasta die al presentar su política cultural nacio-
7. Citado en el R@rt .f the Ommitfa .f
lryuiv into t h Nutional Estate. Canberra, dejar solamente trazos tenues y difusos nal en un discurso en Calgary en 1972:
Australia, 1074. del dibujo original. Pero de estas indica-
Conservación, t o m a de decisiones y administración 23

Los museos son los depositarios de nuestro Cuenta con un servicio nacional de emer-
patrimonio cultural y tienen la misión de gencias, ofrece publicaciones, informacio-
interpretarlo ahora para nosotros y de conser- nes y capacitación y ha tratado miles de
varlo para las generaciones futuras. En los mu- objetos procedentes de las colecciones de
seos se nos revela una faceta importante de los museos canadienses. Sus laboratorios
nosotros mismos: nuestras propias raíces. Si se Martin Weaver nació en 1938 en el Reino
itinerantes recorren todo el país desde Te-
sigue abandonando este aspecto de nuestra Unido. Obtuvo en 1961 el diploma de
rranova hasta la isla de Vancouver y desde
cultura, se llegará a un empobrecimiento de la arquitectura de la Architectural Association
calidad de la vida. la frontera con los Estados Unidos de (Londres). Arquitecto y conservador de objetos
América hasta el Ártico. arqueológicos encontrados en excavaciones en
Esta declaración constituye una clara ma- Pero subsiste un grave problema: el Grecia, Irán, Turquía, España, el Ártico
nera de atribuir a los museos la tarea de la instituto no puede ni debe abarcarlo todo. canadiense, Inglaterra y Escocia. Arquitecto
restaurador en el Greater London Council
conservación de nuestro patrimonio cul- Su cometido primordial es ocuparse de las (1962-1967). Conferenciante de la Fundación
tural. Más aún, para mostrar la profunda colecciones de los museos. Me parece que Ford en materia de conservación arquitectónica en
preocupación del gobierno del Canadá, fue André Malraux quien dijo que en rea- la Universidad Técnica de Medio Oriente, Ankara
Gérard Pelletier declaró: lidad los museos son hospitales para los (Turquía) (1967-1970). Consultor de la Unesco
objetos heridos de la historia, y tenía ra- sobre la conservación de los monumentos
islámicos iraníes (1969-1971). Investigador
Poseer tesoros nacionales para mostrarlos a to- zón al conceder tanta importancia a la asociado en el Departamento de Antropología de
dos significa que debemos conservarlos y res- conservación como a la colección. Pero la Universidad de Londres (1970-1972). Director
taurarlos; existe una necesidad, inmensa y ur- los museos del Canadá han tardado mu- de programas de formación sobre la conservación
gente, de crear laboratorios de conservación y cho en contratar conservadores. A pesar de las construcciones y lugares pertenecientes al
restauración en todo el país. En su conjunto, de que el ICC ha hecho todo lo posible, patrimonio cultural dependientes del gobierno
el patrimonio cultural del Canadá se halla tan federal canadiense (1972-1979). Presidente de la
el problema no se resolverá hasta que los Asociación para la Técnica de la Conservación
abandonado que si no se toman medidas rápi-
damente, en los próximos diez años el valor de principales museos tengan sus propios (19761980). Presidente del Grupo Canadiense
conservadores y los gobiernos provinciales del Instituto Internacional para la Conservación
las colecciones disminuirá considerablemente,
-puesto que en el Canadá las actividades de Objetos de Arte y de Historia (1979-1981).
especialmente en los museos pequeños y me- Director de la Enseñanza y los Servicios Técnicos
dianos. culturales están a cargo de los distintos de la Fundación Canadiense del Patrimonio
gobiernos (federal, provincial, etc.)- Cultural (1979). Conferenciante invitado a nueve
WEAVER:
Lo que actualmente procuran presten servicios de conservación a los universidades norteamericanas. Autor de
numerosos artículos técnicos y estudios, incluidos
los conservadores de todo el mundo es museos más pequeños de su jurisdicción
dos encargados por la Unesco, sobre los
que se considere la conservación parte in- que no puedan tener su propio conserva- monumentos religiosos de Irán.
tegrante de los museos. Estamos evolu- d o ~ ~
cionando hacia u n museo abierto, un mu- Si bien me parece sugestiva su fórmula
seo en el sentido más amplio del término. de que la conservación forme parte de u n
Una moniaña o, lo que quizás sea aún “museo abierto”, no puedo menos que
más importante, un lugar arqueológico, volver a parafrasear a André Malraux para
debería considerarse con los mismos crite- señalar que teniendo en cuenta la realidad
rios que los especímenes geológicos y los actual podría resultar un “museo imagina-
objetos seleccionados que cotidianamente rio”. Supongo que pasará algún tiempo
vemos en nuestros museos. antes de que los propios museos o quienes
los dirigen estén preparados para ello.
CLARK:Sin duda la conservación debe Como usted sabe, para alcanzar este obje-
considerarse parte integrante de los mu- tivo sería menester contar con la coopera-
seos. Nuestra preocupación por la conser- ción de numerosas organizaciones e ins-
vación del patrimonio cultural era tan ur- tancias oficiales muy heterogéneas. Evi-
gente cuando Pelletier formuló su política dentemente es lógico que hagamos planes
nacional sobre los museos, hace nueve pensando en el futuro pero ¿qué opinan
años, que creímos que sólo fundando una los conservadores de la situación actual en
institución y un laboratorio nacionales el Canadá ?
dedicados a esta tarea, - q u e desde en-
tonces se han concretado en el Instituto L a s atribuciones 3. Desde hace algunos años, Museos
Nacionales del Canadá (IL”) , su apoyo
aporta
Canadiense de Conservación (1CC)- se d e las instancias nacionales, financiero al Único programa de estudios de
lograría el ímpetu necesario. A pesar de provinciales y locules conservación que existe al nivel de la maestría en
Queen’s University. Es así como en la actualidad
sus dificultades para obtener una financia- un cierto número de especialistas reciben una
ción adecuada, ha logrado muy buenos Si bien en el exterior muchos
WEAVER: formación sistemática en Canadá. En 1981, fue
resultados. Gracias al ICC, el personal de contemplan con un sentimiento de envi- organizado en el marco de la acción en favor de
dia el panorama de la conservación en el los museos de MNC, un nuevo programa de
los museos del Canadá e incluso el que se estudios de conservación destinado a ayudar a los
encarga de la custodia de colecciones en Canadá, esta actividad plantea en nuestro museos que desean emplear a conservadores.
general, incluidos los archivistas y los bi- país muchos problemas aún no resueltos. Varias provincias recibirán el mismo tipo de ayuda
para instalar servicios de conservación.
bliotecarios, conocen mucho mejor las La tarea de conservación está en manos Recientemente se ha instituido una nueva política
necesidades de sus propios fondos. Ade- de dos entidades federales principales: de conservación. Esta política orientará al ICC
Museos Nacionales del Canadá (MNC) , principalmente en la investigación y la elaboración
más el ICC ha dotado a nuestros museos de nuevas ttcnicas especializadas de conservación,
de un apoyo científico a la conservación organismo estatal, y Parques Canadienses, la formación, la publicación y la difusión de
que quizás sea el más idóneo del mundo. programa dependiente del Medio Am- informaciones sobre la conservación.
24 Ian Christie Clark y Martin E. Weaver

Reconocimiento de petroglifos en un lugar


de arte rupestre en Ontario. Junto con la
humedad natural, el crecimiento de las
plantas y el vandalismo, las lluvias ricas en
ácidos provocadas por la actividad industrial
en el Canadá y en los Estados Unidos
aceleran considerablemente el deterioro de
los lugares históricos del país. Para vigilar
su evolución, el Instituto Canadiense de
Conservación ha desarrollado técnicas que
permiten fotografiar el objeto de noche, por
medio de una iluminación rasante.
[Foto: Museos Nacionales del Canadá.]

biente de Canadá, que es un departamen-


to ministerial.
En el seno de Museos Nacionales del
Canadá, el mandato del ICC consiste Úni-
camente en ocuparse de la conservación
de los bienes culturales muebles mientras
que, en cambio, el de Parques Canadien-
ses excluye a los museos; esto último pue-
de considerarse ridículo cuando se sabe
que su Dirección de Parques y Lugares
Históricos Nacionales está encargada de
unos cincuenta lugares históricos y expo-
siciones didácticas conexas. A pesar de
que, en el sentido moderno de la palabra,
todos ellos funcionan como museos, la
burocracia y un mandato inadecuado in-
sisten en que no lo son.
En el primer caso, se considera que el
ICC sólo cumple una función de inicia-
ción a la investigación y a la aplicación de
técnicas. A pesar de su mandato atiende
las solicitudes de los gobiernos provincia-
les con el objeto de conservar y estudiar
no sólo los bienes culturales muebles sino
también, por ejemplo, obras de arte ru- vación y Restauración de los Bienes Cul- sionar las instalaciones y servicios de con-
pestre. turales (ICCROM). Ambos tipos de ex- servación del gobierno federal y, por lo
periencia tienen mucho que enseñarse menos. establecer entre ambos organis-
CLARK:Sí, convengo en que los manda- mutuamente. Sin embargo, los resultados mos relaciones más estrechas de consulta
tos de las dos organizaciones federales ofi- práticos en el contexto del Canadá deben y coordinación.
ciales, que emplean a la mayor parte de ser valorizados teniendo en cuenta la dis- Estoy de acuerdo además en que si se
los conservadores del Canadá se yuxtapo- tribución de tareas entre dos entidades de ampliara el mandato de una sola entidad
nen y que no se han respetado estricta- caricter federal. Las obras de arte rupestre, federal para que se encargara de la conser-
mente los intentos encaminados a difinir- las excavaciones arqueológicas y los archi- vación, se podría asignar la debida priori-
los más claramente. Pero el Canadi no es vos no corresponden más al mandato es- dad a todas esas zonas periféricas a las cua-
\
les actualmente sólo se presta atención
el Único país donde la conservación de los
bienes culturales muebles no est5 regida
tricto del ICC que los restos de naufragios
o los totems de las reservas indias al de gracias a la cooperación amistosa y ex-
P
por la misma entidad que los lugares y Parques Canadienses; pero si esas organi- traoficial entre Parques Canadienses y el
monumentos. En realidad, esta división o zaciones no asumieran dichas funciones ICC. Pero entre ambas organizaciones hay
diferenciacibn tradicional es motivo de iquién lo haría? Por supuesto, tanto des- una diferencia fundamental que se olvida
creciente preocupacih por parte del Cen- de el punto de vista económico como del a menudo. Al igual que el laboratorio de
tro Internacional de Estudios de Conser- operacional sería muy recomendable fu- conservación de la Galería Nacional den-
Conservación, t o m a de decisiones y administración 25

En el ICC: lata de conserva depositada en la


isla Dealey en 185 3 y recuperada en
1977.
[Foto; Museos Nacionales del Canadá.]

Entre 1850 y 1854, una serie de Canadiense de Conservación y de la


expediciones+de rescate exploraron las islas Dirección de Arquitectura e Ingeniería del
del ocCano Artico canadiense en busca de la Ministerio de Asuntos Indios y del Norte
expedición perdida de Franklin de Canadiense lo apuntaló, construyó un piso
1845-1848. Una de ellas, a bordo del para proteger la capa de piezas antiguas,
Buque Resohfe, de la marina real, al mando instaló instrumentos para la vigilancia de las
del capitán Kellett, construyó u n gran condiciones ambientales y recogió muestras
depósito de provisiones en la isla Dealey para estudiarlas y conservarlas.
(75' latitud norte), en 1853. En la [Foto; Museos Nacionales del Canadá.]
construcción de piedra, de 4,3 por 12,2
metros, se almacenaron víveres, carbón y
vestidos suficientes para abastecer a sesenta
hombres durante doscientos cincuenta días.
Durante los ciento veinticinco años
transcurridos desde que se construyó, los
visitantes, los osos y las inclemencias del
tiempo han ido deteriorando el edificio. En
1978 una expedición conjunta del Instituto

4. En el mes de septiembre de 1979, el


Consejo de Administración de MNC emprendió
un estudio completo sobre la política de los
museos. Este estudio terminó por la publicación
de un proyecto de informe intitulado Politi~a
nacional de los mmos pava los aiias ochenta. Este
documento es un texto oficial que debería
permitir conocer la posición de los funcionarios
de las provincias sobre la política de MNC
durante la dkada del ochenta. La obra comportará
igualmente las opiniones de otros funcionarios de
los museos y de grupos, o de organizaciones y
agencias afiliadas, interesados por los museos del
Canadá, así como las de personas interesadas
pertenecientes al gran público. Además, se
examinan las opciones que se ofrecen al gobierno
federal para poder desempeñar un papel
permanente en los asuntos relativos a los museos
canadienses: a) mantener a los museos nacionales
del Canadá a un nivel de liderazgo y de excelencia
que hará de ellos un símbolo de orgullo para los
canadienses y un modelo que imitar en Canadá y
en el extranjero; 6) continuar asegurando la
colecta y la preservación selectivas del patrimonio
material, artístico y natural en los museos
nacionales; c) hacer que las colecciones de los
museos nacionales y los conocimientos que de
ellas se desprenden sean mis accesibles al pueblo
canadiense y alentar al gran público, a los
investigadores y a los educadores a hacer un
mejor uso de estas colecciones y conocimientos;
d ) ayudar a que otros museos canadienses realicen
tro de Museos Nacionales del Canadá, la WEAVER : Un sistema de comités regiona- los objetivos 6 y c en lo que respecta a sus
división de conservación de Parques Ca- les de asesoramiento aconseja al ICC so- propias colecciones, en su propio contexto, y
alentar aún más a los sectores federal, provincial,
nadienses es un servicio interno destinado bre las prioridades. A pesar de su enverga- municipal y privado a que apoyen a los museos;
a ocuparse de las colecciones de ese depar- dura, éste sólo puede ocuparse de una y e) concentrar las actividades de los MNC sobre
tamento pese a algunas excepciones que ínfima proporción de los problemas de cuestiones de interis nacional, teniendo en cuenta
los intereses provinciales y regionales.
hemos observado. Por otra parte, el ICC conservación que se plantean en el Cana- El documento estudia también el mejor medio
debe atender a todos los museos del país dá. Los comités asesores pueden tener de alcanzar estos objetivos. Cuatro de las
prioridades definidas exigen que se las examine
no dependientes del gobierno federal. ideas erróneas sobre las prioridades reales con urgencia. Se trata de: a) mejorar las
En realidad la división de tareas entre y pueden instar o presionar al ICC para instalaciones, en particular para la National
MNC y Parques Canadienses es sólo parte que se ocupe de tratar objetos volumino- Gallery, la colección aeronáutica nacional y los
Museos nacionales del hombre y de ciencias
del problema. El Consejo de Administra- sos gravemente dañados, lo que requiere naturales, respectivamente; 6) prever recursos
ción del MNC recomendó que se estudia- el empleo de personal y de recursos técni- suficientes para compensar los efectos desastrosos
de la inflación; c) mejorar la administración de las
ran todas las actividades federales relaciona- cos desmesurados en relación con las prio- colecciones, principalmente haciendo que el
das con los museos y el patrimonio con el ridades nacionales. control y la documentación de las colecciones de
objeto de racionalizar su funcionamiento Cuando por ejemplo se plantea el caso los MNC sean conformes a normas aceptables;
d) instituir y proseguir una colaboración entre los
y determinar si esas funciones -y en su de un edificio con decoraciones murales, niveles federal y provincial en la esfera de la
caso cuáles- podrían unificarse *. la distinción entre bienes culturales mue- política de conservación. [N.de la R.]
20 Ian Christie Clark y Martin E. Weaver

Además de las investigaciones y el bles e inmuebles se transforma en un au-


tratamiento de conservación que se realizan téntico problema. N i el ICC ni los comi-
en sus laboratorios centrales, en Ottawa, los
cinco laboratorios itinerantes del Instituto tés asesores tienen la competencia necesa-
Canadiense de Conservación visitan museos ria en materia de conservación de edifi-
y galerías de arte en todo el Canadá. La cios. Por consiguiente, a menos que se
experiencia ha impuesto sólo pequeñas recurra a expertos externos, el problema
modificaciones en el diseño original, aquí
reproducido : 1. Tanque de agua de unos 2 2
no puede definirse y menos aún asignarse
litros de capacidad conectado a una bomba prioridades realistas. En cambio, en Par-
manual con pileta. 2. Tanque de desagüe de ques Canadienses hay conservadores de
unos 45 litros de capacidad con desguadero objetos y de edificios pero su mandato y
externo. 3. Refrigerador con alimentación sus prioridades no guardan relación algu-
de corriente continua de 1 2 V o corriente
alterna de 120 V para el almacenamiento de na con las de MNC. U n claro ejemplo de
epoxias, películas fotográficas y otros la &cotomía que caracteriza a la conserva-
artículos. 4. Cajones para guardar pequeños ción en el Canadá es el hecho casi increí-
Útiles, materiales y equipo. En un cajón ble de que en Ottawa se encuentren dos
Uno de los cinco laboratorios itinerantes inferior se guardan libros, informes e de los mayores laboratorios de conserva-
del ICC frente a la sede del instituto, en informaciones técnicas. 5 . Almacenamiento
de disolventes y envases de desechos. ción del mundo: el de Parques Canadien-
Ottawa.
[Foto: Museos Nacionales del Canadá.] 6. Tubos fluorescentes de luz blanca y fría ses y el del ICC, entre los cuales media
de 2 0 W con tubos absorbentes de rayos sólo u n lulómetro. Pero no existe una po-
ultravioleta. 7 . Extractor de humo de lítica conjunta para utilizarlos y promo-
modelo portátil que también se puede
utilizar en los museos. 8. Alacena para verlos.
guardar marcos de madera, papel, hojas de
plástico, madera y otros artículos. Fondos CLARK:Evidentemente, siempre existe la
para fotografías incluyendo cortador de posibilidad de que los miembros de cual-
marcos. 9. Convectores de ventilación que
se han reemplazado por un sistema de quier órgano asesor intercedan especial-
ventiladores en el dispositivo de aire mente en favor de una opción pero en
acondicionado. 10. Armario para el equipo realidad lo que se produce más a menudo
de vigilancia de las condiciones ambientales, es lo contrario.
proyector de 3 5 milímetros, microscopio, La gran fuerza de los comités asesores
balanzas, otros artículos. 11. Armarios para
guardar el aspirador, herramientas para el del ICC estriba en que son efectivamente
trabajo de la madera y de los metales, asesores y por lo tanto, si bien son libres
mangueras y otros artículos. 12. Equipo de de dar la opinión que deseen, el ICC no
extinción de incendios en bolsa de tela. está obligado a aceptarla. Por consiguien-
13. Dispositivo de aire acondicionado :
te me parece poco probable que se con-
refrigeración de 11.000 BTU y calefacción
de 5.600 BTU. 24. Puerta corrediza que venza al ICC de que se ocupe de la con-
comunica con la cabina del conductor. servación de edificios. En realidad, como
15. Depósitos de almacenamiento en el cielo usted sabe, por lo general el instituto re-
raso para guardar material de conservación mite dichos asuntos a la Fundación Cana-
como ceras, adhesivos, barnices y
detergentes. 16. Enchufes dobles de diense para la Protección del Patrimonio,
corriente alterna de 120 V. a la que usted pertenece, y en diversas
[Dibujo de Museos Nacionales del Canadá.] oportunidades hemos cooperado para pro-
Conservación, t o m a de decisiones y administración 27

vecho mutuo de ambas entidades. Parece seos del Canadá no están preparados de
que rara vez se presentan dificultades pro- manera apropiada para velar por sus colec-
fesionales cuando conservadores especiali- ciones y, probablemente, ignoran la exis-
zados en disciplinas diferentes trabajan t e n c i a ’ ~la importancia de los problemas
juntos en un mismo proyecto, aun cuan- de conservación. Citaré dos ejemplos re-
do pertenezcan a distintas organizaciones. cientes de documentos normativos de
Me imagino que su fructuosa colabora- museos provinciales que ilustran mejor
ción con los conservadores del ICC en el aún las grandes carencias del sistema en
Gran Ártico constituye un buen ejemplo. vigor. En una provincia de la costa se fija-
A propósito, me parece que hay un ron normas para la conservación sin que
malentendido implícito cuando usted dice ningún conservador haya participado ni
que la separación entre los bienes cultura- haya sido invitado. En Ontario, en unas
les muebles e inmuebles es un problema. directivas muy recientes del gobierno
Si bien es cierto que por lo general los provincial sobre la financiación de los
museos se ocupan más de los bienes cul- museos, la palabra conservación figura
turales muebles que de los inmuebles y una sola vez y ni siquiera aparece en las
que en los parques sucede todo lo contra- normas relativas a la gestión y a las colec-
rio, ello no constituye en absoluto una ciones.
distinción valedera entre ambos tipos de Parece evidente que la solución de es-
bienes. De todas maneras, como dice el tos problemas no debe buscarse en los
preámbulo de la ley sobre la exportación centros federales de Conservación regiona-
e importación de bienes culturales del go- les, puesto que estos tienden a delegar su
bierno federal, los elementos de los bienes responsabilidad en los organismos y mu- Museos del Canadá que recibieron la visita
culturales inmuebles se transforman en seos provinciales dotados, de servicios de de los laboratorios itinerantes del Instituto
Canadiense de Conservación durante
bienes culturales muebles una vez que se conservación de los bienes culturales. In- 1979-1980. Dado que la finalidad de estos
los separa de los primeros. cluso si las provincias cumplieran plena- laboratorios itinerantes es llegar hasta los
Refiriéndome al Último punto que us- mente sus funciones, perspectiva ésta bas- museos más pequeños de zonas alejadas, la
ted menciona tengo que reconocer que tante remota, muchos museos no se con- distribución de los museos visitados no
refleja la de la población, concentrada a lo
para un observador exterior puede parecer siderarían responsables ante las instancias
largo de la frontera sur.
negligencia del gobierno federal el no ha- provinciales ni ante el gobierno federal. [Mapa de Museos Nacionales del Canadá.]
ber hecho frente a la necesidad de raciona- Pese a ello, se ponen en contacto entre sí
lizar su potencial de conservación. Lo por conducto de asociaciones “regionales”
Único que puedo decir es que, en Última de museos.
instancia, se trata de una cuestión política
y que a pesar de los problemas, lo que CLARK:Tiene usted toda la razón. Cuan-
podemos hacer lo hacemos. do el ICC planeaba crear centros regiona-
les de conservación no era en modo algu-
WEAVER:Quizás no me haya expresado no para capacitar a los administradores de
tan claramente como debiera. La conser- museos del país ni para orientar a los go-
vación de los museos plantea numerosos biernos provinciales en la formulación de
problemas que caen justamente en esa sus políticas de conservación. Las expecta-
zona intermedia entre los bienes cultura- tivas de muchos acerca de estos laborato-
les muebles e inmuebles. Este problema rios eran desproporcionadas. Por tratarse
ha surgido debido a la lamentable escasez de las primeras instituciones de MNC
de conservadores de obras arquitectónicas creadas fuera de la región de la capital han
y de arquitectos e ingenieros que conoz- sido el origen de muchas frustraciones.
can las exigencias peculiares planteadas Aún hoy en día, relativamente pocos ca-
por la conservación en los museos. nadienses valoran el enorme paso que dio
La competencia de los administradores MNC al formular una política nacional
de los museos del Canadá es muy insufi- sobre los museos. Inspirándose en la polí-
ciente en el campo de las técnicas de con- tica nacional cultural que Pelletier fijó en
servación. Aproximadamente el 2 por 1 9 7 2 , fue una respuesta valiente y excep-
ciento de ellos son también conservadores cional ante una situación desesperada.
y un 6 por ciento posee formación profe- Nuestros programas nacionales, que in-‘
sional y universitaria en alguna esfera re- cluyen el Instituto Canadiense de Conser-
lacionada con la conservación. Un 35 por vación, el inventario nacional, el progra-
ciento de los administradores tiene alguna ma internacional, el programa de exposi-
experiencia relacionada con los museos y ciones itinerantes, los programas de asis-
con la conservación de las colecciones, re- tencia a los museos, los centros nacionales
forzada por amplias lecturas y, quizás, por de exposiciones y la red de museos asocia-
cursos organizados por asociaciones de dos, son excepcionales tanto individual-
museos. Se deduce que más del 50 por mente como en su conjunto. Fue una me-
ciento de los administradores de los mu- dida especialmente audaz por parte del
28 Ian Christie Clark y Martin E. W e a v e r

Los métodos tradicionales destinados a


conservar grandes objetos de madera
anegados, como por ejemplo las piraguas,
son costosos, llevan mucho tiempo y a
menudo sus resultados son mediocres desde
el punto de vista estético y poco
satisfactorios desde el punto de vista
material. Los cientificos del Instituto
Canadiense de Conservación han
aprovechado el duro clima invernal de
Ottawa para secar dichos objetos
sometiéndolos a temperaturas muy bajas con
resultados considerablemente mejores.
Esculpida en 1844 en madera de cedro
blanco del este, de 900 años de edad, la
estatua de la Justicia (llamada por los
lugareños Sah$ Grant), estuvo hasta el año
1956 en el techo del Palacio de Justicia de
Brockville, Ontario. Cuando fue adquirida
por un museo, le faltaba el brazo derecho y
la hoja de la espada; el brazo izquierdo
estaba seccionado a la altura del hombro.
Dada la escasa altura del cielorraso del
museo, se suprimió también la parte inferior
de la estatua. Durante la restauración en el
Instituto Canadiense de Conservación, se
esculpió una nueva base para reforzarla y
consolidarla. Para ello se emplearon bloques
de cedro rojo, madera que presenta las
mismas características de la original, pero de
tono diferente.
[Foto: Instituto Canadiense de
Conservación.] D

La estatua restaurada vuelve al museo.


[Foto: Instituto Canadiense de
Conservación.] D D

Canadá, dado su vasto territorio y su tradores a orientar la política de los encar- cesidad. También fortalecen a nuestro jui-
población relativamente escasa para un gados de tomar decisiones y de las fuentes cio los vínculos del ICC con los museos
país cuya superficie ocupa la mitad del de financiación para que adopten medidas locales, facilitan la iniciación del personal
continente norteamericano. Era inevitable adecuadas de conservación. de los museos a las actividades de conser-
que surgieran dificultades pero progresiva- Probablemente el problema educativo vación y proporcionan a nuestros jóvenes
mente muchas de ellas se han ido supe- más grave se encuentre entre los goberna- conservadores una experiencia realista de
rando. Si bien siempre se plantearán pro- dores, los miembros de los consejos y los los problemas que se plantean en varias
blemas, procuraremos hacerles frente con encargados de la toma de decisiones fuera regiones de nuestro país.
un criterio flexible e innovador. Es lo que de los museos. Estos pueden ignorar u Pero me gustaría volver a un tema que
tratamos de hacer en el momento actual, oponerse al trabajo de la conservación. In- usted planteó al expresar cierta preocupa-
ayudando tanto a los gobiernos provincia- cluso han llegado a censurar a los admi- ción por la falta de coordinación entre orga-
les como a los museos a crear sus propios nistradores de museos por aplicar reco- nismos encargados de la Conservación dis-
servicios e instalaciones de conservación y mendaciones venidas del exterior relativas tintos de los que ya hemos mencionado.
enviando a los museos más pequeños, en a su actividad, a pesar del nivel técnico
todo el Canadá, conservadores con labora- del asesoramiento. WEAVER: Sí, por ejemplo hay serios mo-
torios itinerantes: lo que yo llamaría tivos de preocupación en lo tocante a la
nuestra Cruz Roja de la conservación. CLARK:Lo lamentable es que estas situa- conservación de lugares y objetos arqueo-
ciones no sólo pueden llevar a un descui- lógicos. La legislación destinada a prote-
El papel edzccativo do de las colecciones sino también a inti- ger los lugares arqueológicos es muy defi-
de una política nacional midar a administradores que, en otro ciente, especialmente con respecto a la
caso, acogerían con agrado el asesora- protección de los lugares marinos. La ero-
WUVER: Sí, después de que en 1979 se miento. Afortunadamente, no se produ- sión de la costa está causando grandes
cerraron los laboratorios regionales de cen demasiado a menudo y los consejos pérdidas en lugares prehistóricos e histó-
conservación del ICC, este programa in- de administración de la mayor parte de los ricos, sobre todo en las provincias del
novador de laboratorios itinerantes ha de- museos están reaccionando positivamen- Atlántico, en la costa de la bahía de Hud-
mostrado claramente la importancia capi- te. Acogen favorablemente opiniones in- son y en la costa ártica de los territorios
tal de su función pedagógica para los ad- dependientes y las ejecutan de la mejor del noroeste. A pesar de que la necesidad
ministradores de museos. El personal de manera posible. es evidente, el gobierno federal no patro-
los laboratorios itinerantes puede identifi- Ciertamente, los laboratorios itineran- cina ninguna investigación sobre la tec-
car los problemas, suministrar fuentes de tes han sido muy bien recibidos en gene- nología necesaria para la estabilización y
informaciones y ayudar así a los adminis- ral y es evidente que responden a una ne- protección de esos lugares. Pero en cam-
Conservación, t o m a de decisiones y administración 29

bio a nivel federal, provincial y privado se parece mejor dejarlos donde están. El pro- centro de problemas relacionados con la
ha considerado prioritario e incluso se blema es cómo proteger estas reliquias iz política y la organización del gobierno
han asignado fondos para extraer y expo- Sit%. provincial en materia de conservación.
ner luego restos de navíos hundidos no En realidad hace dos años uno de nues- Barkerville depende de la Dirección de
amenazados, lo cual en algunos casos es tros conservadores propuso que MNC al- Parques del gobierno provincial, pero es
completamente contrario a los objetivos quilara en algún lugar un acre de turbera la Dirección de Conservación del Patri-
de conservación. para depositar todas las piraguas anegadas monio quien paga y supervisa las activida-
que se fueran encontrando. Pero los restos des de conservación y restauración. El pe-
CLARK:Me complace que mencione este de navíos y los lugares cubiertos por el riódico local informó que un artesano de
aspecto y convengo en que todos los or- agua son sólo un aspecto 5 . ¿Se refería Ud. la restauración, uno de los cinco que re-
ganismos oficiales del Canadá hemos des- a los territorios del noroeste ?... cientemente dimitieron, presentó un
cuidado el problema de la protección y la ejemplo de mala organización de la con-
conservación de los lugares arqueológicos. WEAVER:El año pasado, el director del servación: “Había que realizar un trabajo
En realidad espero poder formar un grupo Centro del Patrimonio Cultural del norte de conservación en el Kelly Saloon, uno
especial de trabajo para examinar los re- de la isla Príncipe de Gales me escribió de los edificios de Barkerville. Pedimos a
glamentos vigentes sobre las tierras y diciéndome: “Esta situación es una catás- personal de la Dirección de Parques que
aguas federales, con la participación de trofe nacional si se piensa que en una re- rescatara el piso. Efectivamente, así lo hi-
MNC y la Dirección de Lugares Históri- gión que abarca un tercio del Canadá no cieron. Pero aserraron parte del mismo en
cos, con el objeto de recomendar la adop- hay ni siquiera una persona que trabaje a bloques cuadrados de 3 0 centímetros de,
ción de normas realistas y actualizadas so- tiempo completo en el cuidado y la pro- lado y los apilaron”. Se destrozaron así
bre los sitios arqueológicos federales, in- tección de nuestro patrimonio arqueoló- muchos viejos periódicos utilizados origi-
cluyendo los restos de naufragios y los gico.” Esta lamentable situación se ha nariamente como aislante.
barcos hundidos. Evidentemente, es una producido porque el Ministerio Federal de Un alto funcionario de la Dirección de
experiencia apasionante para todos los Asuntos Indios y del Norte Canadiense, a Conservación del Patrimonio declaró que
interesados encontrar en el fondo de un pesar de que es innegable que jurídica- era “prematuro” preguntar si la calidad de
lago dos barcos que datan de la guerra de mente le corresponde, manifestó que no las obras realizadas en Barkerville en 19 8 0
1 8 1 2 con sus mástiles intactos, o hallar, le interesa dirigir ni aportar fondos para era satisfactoria.
en el fondo del océano Ártico, uno de los aplicar un programa de ordenación ar-
queológica. En Columbia Británica, el 5 . Este punto será desarrollado con otros
buques que fue en busca de Franklin alre-
ejemplos en el vol. XXXIV, n.o 4, de h f u f w m
dedor de 1850, con todos sus aparejos parque histórico de Barkerville, pueblo consagrado a cuestiones relativas a los museos y el
indemnes. Pero en la situación actual me minero abandonado, fue recientemente patrimonio subacuático. [N.de la R.]
30 Ian Christie Clark y Martin E. Weaver

La comunidad de los conservadores adherido son ignorados a diario en el Ca- sultado fue un informe, Politics nacional
profesionales del Canadá, encabezada por nadá. de los museos para los afios ochetita, en el
el Grupo Canadiense del Instituto Interna- La causa de esta situación no es la mala cual se recomienda que:
cional para la Conservación, la Asociación voluntad. Parte del problema puede atri-
para la Técnica de la Conservación y la buirse a una mala administración y a la los gobiernos federales y provinciales aúnen
Fundación Canadiense de Conservación ignorancia, pero la clave principal del pro- sus fuerzas dentro de una política coordinada
de conservación, a fin de crear y mantener ins-
del Patrimonio insisten en que se conside- blema reside en una falta de normas y
talaciones y servicios de conservación en los
re seriamente la posibilidad de crear un políticas que se puedan aceptar en todo el principales museos, regiones o provincias,
consejo asesor sobre la conservación en el país y en el hecho de que los museos, cada siempre que la solicitud se justifique y que
Canadá que formule una política nacional vez más numerosos, no reconocen la im- Museos Nacionales, por conducto del Institu-
integrada de conservación. portancia de la conservación. to Canadiense de Conservación, actúe como
Nuestro territorio nacional es uno de En este breve debate no ha sido posible catalizador de dichas políticas.
los mayores depositarios de recursos cul- examinar los complejos e importantes
turales y naturales de la humanidad, y problemas que plantea la falta de políticas La reacción de varias provincias ha sido
uno de los “museos” -en el sentido más nacionales sobre los criterios de conserva- positiva. Pero hay que tener en cuenta
amplio del término- más valiosos del ción aplicables al traslado de material ar- que muchas de ellas reconocen tan sólo
mundo. Pero los conservadores temen queológico desde sus lugares de origen, ni ahora por primera vez su necesidad en
que en este “museo” no se asigne a la la carencia de normas coherentes respecto materia de instalaciones y servicios de
conservación la debida importancia. a la conservación, la reconstrucción in situ conservación.
El Canadá apoya oficialmente los prin- y la reproducción de bienes culturales Un consejo asesor canadiense sobre la
cipios y normas internacionales que figu- como totems, lápidas funerarias y cons- conservación sería un instrumento útil
ran en documentos como la Recomenda- trucciones históricas. para dar a conocer las prioridades naciona-
ción de la Unesco de 195 6 que define los les y fomentar la cooperación entre las in-
principios internacionales que deberán CLARK:Por supuesto tiene usted razón. numerables entidades diferentes que com-
aplicarse a las excavaciones arqueológicas, Es una situación grave pero me pregunto parten la responsabilidad del patrimonio
la Carta de Venecia de 1964 y la Reco- si somos los únicos que enfrentamos este nacional. N o deben esperarse resultados
mendación de 1978 sobre la protección tipo de problemas. Me parece que si trata- milagrosos porque, en nuestro sistema,
de los bienes culturales muebles. Según lo mos de encontrar las causas que explican todos los participantes aprecian su auto-
previsto en la ley de 1977 sobre la expor- lo que pasa en el.Canadá hay dos razones nomía y algunos la defienden celosamen-
tación y la importación de bienes cultura- principales que son universales. La prime- te. Pero un organismo de este tipo ayuda-
les, el Canadá ratificó en junio de 1978 la ra de ellas es la ignorancia. En un país tan ría a explicar la función y la tarea de
Convención de 1970 sobre las medidas joven como el nuestro, el pionero no tie- los conservadores que, según las palabras
que deben adoptarse para prohibir e impe- ne mayor conciencia de la importancia de de Bernard Feilden, exdirector del
dir la importación, la exportación y la conservar una tradición. Todos conoce- ICCROM, consiste en “conciliar las artes,
transferencia de propiedad ilícitas de bie- mos el inmenso esfuerzo desplegado para las letras, la ciencia y la artesanía en una
nes culturales. Si bien indudablemente tratar de combatir esa ignorancia, espe- actividad práctica que evite el deterioro de
muchos de esos documentos estaban des- cialmente durante los últimos años. Toda los bienes culturales”. Pero es mejor avan-
tinados a evitar importantes deterioros del la política cultural que Pelletier inició zar lentamente en la nueva dirección que
patrimonio cultural mundial y de cunas hace nueve años es una tentativa para quedarse estancado y un consejo asesor
de la civilización, más amenazadas en los cambiar esta situación. como el que usted propone podría muy
países en desarrollo, también debería que- La segunda causa está vinculada a la bien desempeñar una función vital impul-
dar claro que esos principios tienen que estructura política existente. El Canadá es sando iniciativas ya tomadas por nosotros
aplicarse en todos los países, inclusive en una federación en la cual el gobierno cen- y también por otros. Podría desempeñar
los más altamente desarrollados, a pesar tral comparte su autoridad con diez pro- una función de vigilancia y coordinación
de que se supone que en estos últimos la vincias y dos territorios que controlan la en el campo político y profesional.
conservación de los bienes culturales estd utilización de sus propios recursos. Más Debemos continuar avivando por to-
más adelantada. Cuando se fijan princi- allá de su exclusiva jurisdicción, el gobier- dos los medios posibles la conciencia de
pios internacionales es obviamente ridícu- no federal sólo puede prestar asesoramien- nuestra nación sobre su patrimonio y so-
lo aplicarlos sólo en ciertos contextos to y apoyo. Por esa razón, hace un año, bre su responsabilidad de transmitirlo a
nacionales y no en otros. En algunos de Museos Nacionales del Canadá entabló sus descendientes.
los casos aquí mencionados y en cientos un diálogo con los responsables de los [Traducido del irzgléi]
de otros, los principios fundamentales y museos canadienses y con los organismos
normas internacionales a las que hemos y funcionarios públicos interesados. El re-
31

El conseruador y el hombre de ciencia:


fortalecer sus objetiuos comunes
Peter E. Lasko y Johan Lodewijks

Estatuilla de Osiris Luna que se encuentra


en el Museo del Louvre. Instalación de
espectrometría de emisión en el sistema de
rayos ultravioleta. Tapa del catálogo de la
exposición La vì& misteriosa de las obras
maestras - La cierzcia al servìcio del arte,
realizada por la Réunion des musées
nationaux de Francia. La señora Madeleine
Hours, jefe del laboratorio de investigación
de los museos de Francia y de quien
Museum publicará próximamente un
artículo, fue comisario general de la
exposición.
[Foto: O Réunion des musées nationaux de
Francia.]

MUSEUM: Hace veinte años el personal de hecho de que la industria química pro- dencias del museo. Pero, tarde o tempra-
museo estaba compuesto por conservado- duzca resinas y productos sintéticos, que no, todos los conservadores han debido
res y algunas veces por restauradores. Ac- pueden ser utilizados para la conserva- reconocer la ayuda prestada por los descu-
tualmente, encontramos también a perso- ción, ha estimulado el ingreso de especia- brimientos científicos de los últimos años
nas con formación en el campo de las listas en ciencias naturales en los museos. a su trabajo, y me resulta difícil concebir
ciencias naturales. ¿A qué se debe esta que hoy en día un conservador ignore es-
evolución ? MUSEUM: ¿Qué piensan los conservadores tas investigaciones. Esta aportación de la
de este cambio ? ciencia existe desde que por primera vez
LODEWIJKS: El enfoque sobre el trabajo las fotos fueron tratadas con rayos X. Los
de conservación ha sufrido un gran cam- LAXO: Muchos museos no están dotados recientes avances tecnológicos, desde el
bio en los últimos treinta años. La conser- de personal suficiente, por lo menos ésta empleo del carbono 14 hasta los rayos in-
vación era una operación principalmente es la opinión de la mayoría de los conser- frarrojos, han reforzado el papel creciente -
estética. Actualmente exige un profundo vadores. Hay mucho por hacer y poco de la ciencia tanto en el museo como en
conocimiento de los materiales y de sus tiempo disponible. Además, en un mun- el aporte a la investigación histórica y de
reacciones. Algunos conservadores se han do cada vez más tecnificado, continua- la conservación. Por ello damos la bienve-
dado cuenta de que saben muy poco sobre mente se abren nuevas áreas de especiali- nida a los hombres de ciencia.
los materiales; por otra parte, algunos zación que exigen personal suplementa-
científicos jóvenes han descubierto que la rio. Naturalmente, la mayoría de los con- LODEWIJKS:Estoy de acuerdo. Pero, mu-
ciencia puede aplicarse al estudio y a la servadores manifiestan cierta reticencia a chos conservadores desconocen aún lo
Conservación del patrimonio cultural. El que el personal sea afectado a otras depen- que un especialista en ciencias naturales
32 Peter Lasko v Tohan Lodewiiks

puede aportarles, porque no están familia- den contestar a todas las preguntas y re-
rizados con las limitaciones de estas cien- solver todos los problemas, lo que fre-
cias. Es un terreno todavía nuevo para cuentemente produce desilusiones.
ellos, y el diálogo entre un conservador y
Peter E. Lasko se graduó en cl Court“ un científico resulta muy difícil debido a i Podría
~~USELJM : un científico con expe-
Institute of Art, Universidad de Londres, en que hablan distintos lenguajes. riencia universitaria ingresar directamente
1949. Fue conservador ayudante en el al museo?
departamento de antigüedades británicas MUSELIM: ¿Qué clase de hombres de cien-
medievales del Museo Británico (1750-19 6 5 ) :
profesor de artes visuales en la Universidad de cia entra al mundo de los museos? LODEWIJKS: Me parece que no, porque
East Anglia (1965-1978); profesor de historia del un especialista en ciencias naturales está
arte, Universidad de Londres y, a partir de 1974, LODEWIJKS: En principio, hombres de habituado a considerar las obras de arte
director del Courtauld Institute of Art. Ha ciencia con formación en alguna rama de como simples objetos constituidos por
publicado Ars Sacra 500-1200, Pelican History of
las ciencias naturales, química, física, bio- materiales diversos. Tiene que aprender
Art, 1972. Es miembro correspondiente de la
Academia Británica y miembro de la Cathedrals logía, etc..., y que muy a menudo se han que dichos objetos son mucho más que
Advisory Commission of the Council for the Care especializado en sectores muy restringi- eso. Antes de comenzar a trabajar en un
of Churches. Es representante del Reino Unido dos. laboratorio de conservación, los especialis-
ante cl Consejo del ICCROhí. Estos científicos pueden elegir entre tres tas en ciencias naturales deberían pasar
Johan Lodewijks obtuvo en 1956 un diploma de grandes orientaciones : por lo menos un año en un museo para
química en la Universidad Técnica de Delft, El laboratorio de investigación, para el es- familiarizarse con la colección y con los
Paises Bajos. Entre 1956 y 1961 se consagró a tudio de la historia y tecnología de los resrauradores y conservadores. Posterior-
investigaciones sobre el envejecimiento natural de
los textiles y al desarrollo de nuevas técnicas de objetos; mente, su iniciación a las exigencias espe-
conservación de los textiles antiguos y frágiles. El laboratorio de Conservación, para me- cificas de la conservación en los museos
Fundador del Laboratorio Central de Investigación jorar las técnicas de conservación; estaría a cargo de un científico con expe-
sobre Obras de Arte y Ciencia de Amsterdam, h e El control del medio ambiente, para en- riencia en este campo. Desgraciadamente,
su director entre los años 1961 y 1977, año en el
cual fue nombrado consejero de Estado para la contrar las condiciones óptimas de pre- rara vez ocurre así.
conservación y la restauración del patrimonio servación para la colección
cultural ante el Ministerio de Cultura, Recreación MUSEUM: ¿Se producen conflictos entre el
y Bienestar Social. Miembro del Consejo del MI.JSEUM: ¿Por qué razón se podría prefe- conservador y el científico ?
Instituto Internacional para la Conservación, del
rir una formación en ciencias naturales a
Consejo del TCCROM y, desde 1977, su
presidente. una en historia del arte? LODEWIJKS: Hay un elevado riesgo de
conflicto cuando no se está dispuesto a
LODEWIJKS: Por una inclinación hacia las aprender el lenguaje del otro, o a enten-
materias abstractas y por la escasa afición der su actitud y su modo de pensar.
a una ciencia que también guarda relación
con las sensaciones y los sentimientos hu- LASKO: En el pasado, he notado con cier-
manos. Pero, cuando u n científico desea ta frecuencia una falta de comprensión del
trabajar en el dominio de la conservación trabajo del científico, de sus resultados y
debe manifestar cierto interés por el mun- de lo que son capaces de producir. Esto,
do del arte y de la historia. Si este interés inevitablemente implica una amenaza de
existe, puede ser desarrollado ulterior- conflicto que se puede considerar como
mente; si no lo posee no debería ingresar un efecto secundario de la falta de enten-
en el mundo de la conservación, ya que dimiento mutuo. Inversamente, el cien-
no se puede desarrollar aquello que no tífico no siempre está al corriente de las
existe. Esto significa que es necesario me- preocupaciones del conservador, ni atento
jorar la selección de los científicos que a los problemas que este quiere resolver.
desean trabajar en el campo de la conser- A veces se tiene la impresión de que los
vación . científicos están bajo una campana de cris-
tal, tratando de resolver sus problemas es-
MUSEUM:i Q u é espera un conservador de pecíficos, que para los conservadores pue-
un científico? den, en el mejor de los casos, revestir una
importancia secundaria, y en el peor, re-
LASKO: Por lo general, demasiado. LJn presentar una pérdida total de tiempo y
gran numero de conservadores espera mi- de recursos.
lagros. Después de todo, el Científico es el
“hechicero”, el “mago” del siglo XX, des- MUSEUM:¿Cuál debería ser la actitud del
de el punto de vista de los eruditos huma- científico para con la colección?
nistas. Para nosotros sus encantaciones, su
lenguaje y sus resultados son a menudo LODEWIJKS: El científico debe ponerse al
incomprensibles. servicio del estudio de la preservación del
patrimonio cultural. No se le debiera per-
LODEWIJKS: Estoy totalmente de acuer- mitir que utilice los objetos como un
do. A menudo los conservadores conside- medio para satisfacer su propio inter&
ran a los científicos como brujos que pue- científico.
El conservador y el hombre de ciencia 33

LASKO: Considero de vital importancia está incluida en la conservación, pero sólo Tratamiento mediante rayos gama de un
que los científicos guarden el máximo res- es una parte de ésta. objeto de madera en el Centro de
peto por las obras de arte, dada la natura- La conservación debe ser guiada por la investigaciones nucleares, Grenoble, Francia.
[Foto: Unesco/ICCROM.]
leza única del material con que trabajan, ciencia y por un enfoque sistemático, pero
pues ninguna obra es reemplazable y muy no debe nunca ser únicamente científica.
rara vez nos podemos permitir sacrificar La conservación requiere sobre todo com-
un objeto. Antes de efectuar cualquier prensión y aprecio de la belleza y de la
operación que pueda provocar el deterioro calidad, basándose en el buen gusto. En
de una obra de arte, por ínfimo que éste muchos casos es posible realizar un traba-
sea, debe contarse con la opinión del con- jo de gran calidad sin contar con un equi-
servador acerca de si la eventual mejora po complejo.
justifica el daño a infligir. Los científicos,
a mi modo de ver, también deben ser más MUSEUM:¿Cuál es el grado de consulta
pacientes y sobre todo más honestos con entre el científico y el conservador a nivel
sus colegas del arte cuando éstos solicitan de la investigación ?
garantías de que un tratamiento o una
técnica no dañarán un panel o un lienzo LODEWIJKS:Que yo sepa prácticamen-
a corto o a largo plazo. Nuestra ignoran- te ninguno, y esto debe cambiar en el
cia en estas materias nos hace más recelo- futuro.
sos y aprensivos; y son los científicos quie-
nes deberían tranquilizarnos. LASKO: Si existiera consulta se evitarían
muchos malentendidos. Me parece nece-
MUSEUM:¿Quiere decir esto que los con- sario que los científicos, restauradores y
servadores deben poseer una formación conservadores fijen las líneas directivas de
científica ? la investigación de común acuerdo, para
economizar esfuerzos inútiles y descartar
LASKO: Hasta cierto punto, sí. En u n esperanzas infundadas.
mundo ideal todos deberíamos poseer for-
mación en todas las disciplinas, pero hay MUSEUM:¿Cómo podría lograrse un me-
que admitir que esto no es posible. Sin jor entendimiento entre los conservadores
embargo a menudo me parece que aceptar y los científicos?
la compartimentación es la salida fácil. El
obscurantismo y el desarrollo de una jerga LODEWIJKS: Por razones económicas hay
incomprensible que casi siempre esconde una tendencia creciente a crear institutos
conceptos simples, por parte de los cien- de conservación científica independientes
tíficos, y la idea de los no científicos de y alejados de los museos. Esto tiene sus
que la ciencia es una magia impenetrable, ventajas, pero no puede constituir una so-
no ayuda mucho. El humanista puede lución definitiva. Se debe comenzar por
pensar que quien emplea incorrectamente estimular a los museos para que empleen
el término “desinteresado” merece ser ca- restauradores y para que, al mismo tiem-
lificado de filisteo. Pero admitirá con or- po, modifiquen gradualmente la orienta-
gullo no ser capaz de sumar dos más dos, ción del instituto central que debe con-
ni saber cuál es la raíz cuadrada de cuatro. vertirse en un organismo con servicios a
Serh hora de que esta ignorancia también la disposición de los museos. La función cursos, las reuniones o cualquier evento
sea calificada de filistea. de este organismo sería colaborar con los de corta duración. Al trabajar juntos, el
museos en la investigación y el desarrollo conservador aprenderá del científico y vi-
LODEWIJKS:Siempre he pensado que los de técnicas nuevas, capacitarlos en la apli- ceversa, en forma continuada.
conservadores deben poseer formación cación de tratamientos especializados y
científica no para llegar a ser especialistas ayudarlos a resolver problemas concretos, LASKO: Así es, deben trabajar en estrecha
en ciencias naturales o restauradores, sino publicar informaciones, proporcionar cur- colaboración. La cooperación constante es
para saber de qué modo las ciencias na- sos de perfeccionamiento y “vender” la esencial. Cuando hacemos un esfuerzo
turales pueden contribuir a preservar la conservación a los museos y a los gobier- por entendernos, lo logramos. La ciencia
colección. nos. no es tan difícil y las metas históricas del
Al mismo tiempo, los científicos debe- Sin esta evolución, el científico y el res- conservador son muy a menudo compar-
rían aprender a explicar los resultados de taurador se encontrarán aislados, lo que tidas por los científicos que trabajan en
su trabajo en términos claros y compren- no sólo no facilitará un mejor entendi- los museos ; si no fuera así, sin duda no
sibles para el conservador. miento entre ambos, sino que acarreará el trabajarían en un museo. Por consiguien-
efecto contrario. te, se trata de mejorar las buenas relacio-
MUSEUM: ¿Qué significa “conservación Quisiera agregar que el hecho de que nes personales y de fortalecer los objetivos
científica” ? trabajen bajo un mismo techo (el museo) comunes. D e ese modo continuaremos
contribuye a que aprendan a conocerse y obteniendo buenos resultados e incluso
LODEWIJKS: La expresión “conservación a entenderse mejor. El contacto diario es los mejoraremos.
científica” no significa nada. La ciencia mucho más eficaz en este sentido que los [Trddzdcido del hgléi]
Conservdczón de
las colecciones etnográjcas:
la inszlJztficiencia d;e docztmentación
Diane Losche y Sue Walston

La mayoría de las colecciones etnográficas como fuente la literatura antropológica o


consiste en objetos clasificados de acuerdo especialistas en un campo particular. Estas
con el área cultural a la que pertenecen y informaciones enriquecen los resultados
agrupados luego según su forma o su ta- obtenidos por el restaurador mediante el
maño y finalmente dispuestos como sardi- examen y el análisis del objeto. A pesar de
nas en ordenadas hileras sobre las repisas esto, la cantidad de información disponi-
de almacenamiento del museo. Pese a que ble a partir de estas fuentes es altamente
el resultado ineluctable del papel tradicio- variable y, en el caso de las culturas aus-
nal de los museos sea la acumulación de tralianas aborígenes y del Pacifico, inexis-
materiales, el traspaso de objetos de un tente. El problema se agrava en la medida
medio ambiente esencialmente dinámico en que el restaurador ram vez puede suplir
a uno estático puede acarrear resultados esta falta de información extrapolando a
desastrosos. Los conservadores y los an- partir de la historia o de su experiencia
tropólogos están habituados a examinar personal sobre los productos de su propia
materiales extraídos de su contexto habi- cultura.
tual. A veces estos objetos son presenta- Generalmente este proceso de extrapo-
dos al público según ciertas normas con- lación es un método inadecuado y peli-
Esculturas abelam de Papuasia Nueva cebidas para satisfacer el deseo de exotis- groso para determinar la secuencia y el
Guinea apiladas en los estantes de los
mo de las culturas occidentales. A menu- significado probables de los acontecimien-
sótanos de un museo.
[Foto: John Fields, Museo Australiano de do estos objetos tienen como flamantes tos que rodean la manufactura y el uso de
Sydney.] fondos la madera, el plástico y el vidrio o los objetos. Esto coloca al restaurador
una decoración que evoca el lugar de pro- ante un dilema: sabe qué se necesita hacer
cedencia hecha por un artista que jamás lo en términos técnicos para preservar el as-
ha visitado. pecto de lo que queda del objeto, pero
Aun cuando la exposición de especíme- ignora cómo este tratamiento afectará la
Diane Losche realizó, de 1976 a 1980, nes culturales presentados individualmen- integridad del mismo. Por lo demás, poco
diversos estudios sobre los pueblos abelam te sea desafortunada, resulta comprensible es lo que se puede hacer en el campo de
de la provincia oriental de Sepik, Papuasia.
Nueva Guinea. En 1979, el Museo dada la concepción tradicional del museo la restauración sin tener un modelo a par-
Australiano de Sydney la invitó a crear una como lugar de almacenamiento de una tir del cual se pueda trabajar.
exposición permanente consagrada a la vida cantidad importante de objetos. Sin em- La cantidad y la calidad de la informa-
de los abelam. Diplomada de la Universidad bargo, desde fines del siglo XIX, ción que un museo pueda aportar para
de Columbia en 1981, es actualmente
el apetito insaciable de los museos interpretar y conservar sus colecciones
conservadora del Museo Australiano de
Sydncy y responsable de las colecciones por todo tipo de material fácilmente también dependen de los métodos de co-
antropol6gicas y del arte tribal. adquirido, a menudo ha actuado como un lección utilizados an teriormente. La polí-
Publicaciones: Abelam History, Hemisphere. impedimento para un inventario y una tica del museo en relación con la investi-
vol. 2 5 , n." 2, 1980, p. 117-122.
comprensión adecuados. Esta fue la situa- gación, la educación y el desarrollo tendrá
The Abelam people of Papua, New Guinea,
The AZfJ~tTa/kZi2Museum (en prensa.) ción que prevaleció durante el periodo en efecto sobre la información así como so-
que se constituyó la mayoría de las colec- bre los intereses y la preparación del per-
Sue Walston obtuvo el diploma de ciones. sonal encargado de la adquisición y con-
conservación en la Universidad de Londres.
servación de las colecciones. También es
Fue consultora de la Unesco sobre Lu fultu de información
problemas de conservación, y conservadora muy importante el nivel de la investiga-
en el Museo Británico. Desde 1971 trabaja
eiz inuterìu de restaurucìóiz ción actual y de la información publicada,
en el Museo Australiano de Sydney donde N o obstante, la restauración se plantea así como es significativo el hecho de que
es directora del departamento de como un problema cuando el museo poco la información pueda ser obtenida directa-
conservación. Es autora de varias
o nada hace para tratar de coleccionar los mente de aquellos que han realizado el
publicaciones, entre otras : Aboriginal rock
paintings ; studies in conservation, objetos e información necesarios para una objeto o de fuentes de segunda mano. Úl-
diistralian Natural Histor)., 1974, aprehensión global de la cultura. Antes de timo factor: ¿hasta qué punto el museo
vol. 18, n" 3, p. 96-105. decidu- el tratamiento, el restaurador debe trata de adquirir, preservar e interpretar
Rock art -deterioration and conservation, poseer un conocimiento detallado de la más en términos de sus propios gustos y
The prereruation .f' Australia's aboriginal
heritage (Ed. R. Edwards), Australian
forma del objeto, de los materiales que lo percepciones culturales que en función de
Institute of Aboriginal Studies, n:' 45, componen y del uso cultural al que está la comprensión de la percepción que del
1975, p. 104-107. destinado. Esta información suele tener objeto tienen sus propietarios originales ?
36 D i a n e Losche y Sue W a l s t o n

La irz$uencìa del cotztexto monias de inicación, no porque se las riar las culturas materiales. Sin embargo,
considere más importantes, sino porque los especialistas en antropología social
en la restuuracìón
son más durables. Éstas son las partes del tienden a descuidar cada vez más las ex-
Por ejemplo, en el pueblo de Abelam de material cultural que normalmente en- presiones materiales de la cultura ; e inclu-
PapÚa, Nueva Guinea, una de las culturas cuentran su lugar en los museos. so a justificar este descuido. Muchos de
productoras de arte no occidental más La mayor parte de las excursiones orga- ellos tratan de inventariar los aspectos no
conocidas en el mundo, las esculturas y nizadas por los museos para recolectar ob- materiales, frágiles y delicados de una cul-
pinturas son creadas dentro del contexto jetos tienen como objetivo cubrir un vas- tura, antes de que ésta desaperezca. Adu-
de los ritos de iniciación de los jóvenes al to territorio en u n lapso reducido. En cen que no disponen de tiempo para reco-
culto de los espíritus. La producción de consecuencia, compradores bien intencio- lectar objetos para los museos. Según pa-
estos objetos está asociada al manteni- nados forman al azar colecciones de obje- rece, en el ámbito de la antropología so-
miento de tabúes, al uso de pociones má- tos a veces incompletos, que los lugareños cial, el trabajo sobre el terreno se desarro-
gicas y hechizos, a canciones y a,la ense- están deseosos de vender tanto a los turis- lla de más en más según el principio im-
ñanza de ciertas técnicas. Por lo general, tas de paso como a los compradores profe- plícito siguiente : “Si se cuenta con el tes-
la mayor parte de las colecciones de mu- sionales. Lo más grave es que muchos in- timonio del pueblo vivo, ¿por qué moles-
seo no dispone de información relaciona- vestigadores y visitantes de museos no tarse en observar los objetos ?”
da con la producción de cultura material. son conscientes de que este método de La cultura material ha llegado a ser
Sin embargo, muchos museos en todo el adquisición provoca la pérdida de un 90 considerada por algunos como una disci-
mundo poseen esculturas abelams. Cuan- por ciento de la información cultural. A plina anticuada para aficionados. Sería
do realizan exposiciones, a menudo pre- menudo el público tiene la ilusión de más productivo romper la compartimen-
sentan estas piezas separadas las unas de contemplar un inventario relativamente tación que separa actualmente los diversos
las otras e iluminadas de tal suerte que se completo de la cultura material de un campos de las ciencias sociales. Podríamos
cree el efecto “mágico* que los occidenta- pueblo. La ilusión es aún mayor cuando así hacernos una idea más clara de ese rei-
les parecen considerar como la caracterís- se trata de pueblos renombrados por su no donde lo material y lo no material son
tica distintiva de la cultura melanesia. producción artística o cuando la selección inseparables.
Pero, en esos casos, el significado y el as- de los objetos que integran la colección es El medio más eficaz que pueden utili-
pecto originales del objeto están ausentes. amplia y variada. zar los museos para reconstituir nuestro
En Melanesia y en Australia el problema conocimiento acerca de la cultura mate-
es tanto más agudo cuanto un gran nú- rial y no material no consiste necesaria-
La culturu muterial
mero de pinturas y esculturas son realiza- mente en el envío de un equipo de antro-
das durante ceremonias secretas.
es relegada u un segundo pluno pólogos. Quizá la solución ideal sería que
Así, por ejemplo, durante las ceremo- La escasez de información acerca de los el restaurador participe en trabajos sobre
nias de iniciación, algunas esculturas abe- objetos de museo se debe en parte a la el terreno y en actividades de recolección,
lams son atadas a estructuras parecidas a creciente especialización que se ha produ- y trabaje con un antropólogo familiariza-
cestas a las que se le agregan brazos y cido durante el siglo xx dentro del campo do con el lugar. Considerando los siste-
piernas hechos de fibra. La escultura es de la antropología. mas etnobotánicos de clasificación, un bo-
decorada con plumas, frutos no comesti- Para la mayoría de los antropólogos, tánico también podría ser un miembro
bles de colores tornasolados, tocados he- los largos periodos pasados en una deter- valioso del equipo. Un equipo así integra-
chos de corteza y puñales de hueso de minada región constituyen una parte do nos permitiría consignar ciertos aspec-
casuario. El conjunto de pinturas y escul- esencial de su formación. La técnica del tos especiales del arte y de la tecnología,
turas se dispone en grupos en el interior trabajo sobre el terreno, cuyo precursor en así como llevar a cabo ir2 situ el trabajo de
de la casa de los espíritus para ser presen- las islas Trobiand fue Bronislaw Mali- restauración necesario. Pero es especial-
tados a los inciados. nowski, y que consiste en permanecer en mente importante que este contacto con
Una vez finalizada la ceremonia de ini- un mismo lugar como mínimo durante un pueblo y su medio ambiente refuerce
ciación, se arroja la mayoría del material un año -y a veces dos o tres años-, la comprensión y la sensibilidad de los
perecedero y sólo las partes de madera más hace del antropólogo la persona más indi- restauradores para con los objetos con los
resistentes se guardan para futuras cere- cada para recolectar los objetos e inventa- cuales trabajan. [Traducidodel i n g h ]
Vencer Za negligencia
de los conseruadores de mívseo:
un punto de vista asiático
O m Prakash Agrawal

Om Prakash Agrawal posee casi treinta años de


experiencia en la conservación. Primero, como
ingeniero químico, dirigió el Laboratorio Central
de Conservación del Museo Nacional de Nueva
Delhi. Luego participó activamente en las
actividades de organizaciones profesionales, tanto
al nivel nacional como internacional:
ex vicepresidente de la Oficina Consultiva del
ICCROM, miembro del Consejo Ejecutivo del
IIC, redactor en jefe del Diario de los museos indios
y de Ld c o f m ~ ~ a f fd6enb i e m ndturales en la India,
secretario de la Asociación de Museos de la India
de la que es presidente en la actualidad. También
es presidente de la Asociación India para el
Estudio de la Conservación. Ha sido encargado
por la Unesco y por el ICCROM de numerosas
misiones efectuadas en los países del sur y del
sudeste asiático. Es además autor de numerosos
artículos y libros. ’

Casì ìnliariablevzente sepone en dudu la nece- El estado general de las colecciones revela ¿Puede haber algo más confuso que este
sìdad de debatir el tema de la responsabilidad que la responsabilidad de la conservación almacenamiento de las colecciones de reserva
en un museo? Objetos de diferentes tipos y
del conservador en la presetvación y el almace- no es debidamente apreciada o convenien-
naturaleza, instrumentos musicales, imágenes
namìento de los objetos de los nzuseos. Por temente llevada a la práctica. En las zonas de madera y objetos de metal se hallan
ejemplo, cuando la Asocìación de Museos de de almacenamiento de la mayoría de los amontonados unos sobre otros.
la Indìu organìz6 en Lzrcknow, en noviembre museos se ven objetos de todo tipo amon- [Foto: O. P. Agrawal.]
de 1 980, lu Co@erencia General de Museos tonados unos sobre otros, rozándose unos
de la Indìa dedìcada al tema “Responsdbìlì- con otros, lo que provoca considerables
dud de los conservaabres en la preservación y daños. Amontonar los objetos o almace-
almacenamiento de los objetos de los museos“, narlos sin orden ni concierto es una prác-
todos se preguataron por qué razón se había tica común en los museos asiáticos. El ob-
elegido este tema. Puesto que todo el rnundo servador podrá ver asimismo en los jardi-
reconocía que la presewacihi es tlno de los nes de los museos hermosas esculturas y
cometidos fundamentules del museo y losprìn- tallas de piedra que son utilizadas por los
Gipios erala claros y simples, ¿por qué recordar visitantes (y algunas veces incluso por el
d consenlador una vez nzús cuáles son sus personal del museo) a manera de asientos.
deberes? M ì sencilla respuesta a este argumen- Igualmente común es dejar que el polvo
to se bma en lo que un &ìtante con espíritu se acumule sobre los objetos de madera, 1. El presente artículo es una versión revisada
de un discurso pronunciado por el autor ante la
crítico puede observar en los inuseos de la In- las pinturas, las piezas etnográíïcas y Conferencia General de Museos de la India
dìa y de Asia en general. demás objetos. (Lucknow, India, 20-23 de noviembre de 19SO).
Om Prakash Agrawal

El enrollado defectuoso de esta pintura


sobre tela ha ocasionado la formación de
pliegues y arrugas.
[Foto: 0. P. Agrawdl.]

No es menos común ver cuadros apila- Lu couzservuciórz no es uutounútìcu miento, exposición, catalogación y estu-
dos contra las paredes. En cierto museo vi dio. Durante estos procesos, los objetos
a un empleado colocar una bombilla eléc- Debe quedar entendido claramente que la están sometidos a diversos factores de de-
trica montado en el brazo extendido de adquisición de objetos y su ingreso a una terioración, y el deber del conservador es
una escultura. H e visto también cómo colección de museo no implica automáti- cuidar que la acción de esos factores sea
objetos de arte pesados pero delicados, a camente su preservación. Hay técnicas y eliminada o reducida al mínimo. Éste es
veces pintados. eran transportados atados principios definidos que deben aplicarse uno de los aspectos de la conservación.
con una cuerda que rozaba directamente para su seguridad y conservación. Con Otro aspecto de la labor de conservación
la talla o la pintura. Es frecuente también frecuencia, cuando se mencionan las pala- es el tratamiento que se da al objeto cuan-
encontrar insectos vivos entre las piginas bras preservación o conservación, el con- do sufre algún daño o “enfermedad. Este
de los manuscritos. Todo el mundo sabe servador da por supuesto que esos asuntos tratamiento es tarea del restaurador y del
que la luz, y en particular la luz del sol, son de la incumbencia del laboratorio de laboratorio de conservación.
puede ser perjudicial para las pinturas y conservación y no del personal encargado Hablando francamente, si considera-
los tejidos teñidos; sin embargo en la del museo. Sin embargo, como ya señala- mos el problema en un contexto más am-
mayoría de los museos se utiliza una luz mos, la conservación es una responsabili- plio, la responsabilidad de la conservación
intensa para iluminar los textiles y las dad compleja que debe ser compartida en- corresponde a los propios ciudadanos. Es
pinturas. La lista de ejemplos similares tre el conservador, el restaurador y los frecuente ver inscripciones en las paredes
puede multiplicarse al infinito. Los casos empleados del museo que manipulan los de los monumentos, en las pinturas mu-
que menciono no son resultado de mi objetos en algún momento. Por lo gene- rales e incluso en los objetos de los mu-
imaginación sino ejemplos auténticos de ral, las colecciones quedan bajo la custo- seos. Hay quienes arrancan trozos de
lo que ocurre en los museos asiáticos. dia del conservador quien tiene la respon- tallas, cabezas de esculturas o piezas de
sabilidad de su adquisición, almacena- arquitectura, simplemente para decorar
Vencer la negligencia de los conservadores de museo 39

sus salones. Estos daños deben atribuirse efecto perjudicial ha sido probado por
sencillamente a la falta de conciencia y F. Manganelli. Todos estos daños son
sensibilidad del público. La manera de mucho más graves que los que hubieran
abordar este problema y de crear una con- podido originar otros factores. Sin embar-
ciencia del valor artístico de los objetos es go, en honor a la verdad, debo añadir que
fundamental para la preservación de nues- en u n pequeño número de instituciones,
tro patrimonio. los objetos son conservados de manera
muy meticulosa y sistemática.
El c o ~ s e r v u d o rpuede
ser el m í s peligroso Lu fomzuciÓ?z d e los
conservudores y la ìnvestigución
Todos sabemos que incluso después de
que un objeto entra en un museo no está Lo expuesto más arriba así como los con-
a salvo de todos los riesgos de deterioro. ceptos contenidos en otros artículos de
El agente más importante para la preser- este número demuestran la necesidad de
vación de los objetos es el propio conser- que el conservador esté perfectamente al
vador del museo. Sin embargo, un recien- corriente de las técnicas de conservación.
te estudio sobre los museos de la India No cabe duda de que la formación indis-
puso de manifiesto que la negligencia de pensable no será la misma que la que se
los conservadores causa mayores daños a dispensa a un técnico de la restauración
los objetos que todos los demás factores. que aplica métodos científicos; pero al Los insectos pueden causar graves daños a
El estudio menciona casos de cuadros de menos debería preparar al conservador los materiales de museos y bibliotecas. La
caballete mal almacenados, lo que ha oca- para que sea capaz de reconocer la natura- encuadernación de los libros que aparecen
sionado rayaduras y arrugas en los lienzos. leza de los materiales y evaluar su vulnera- en la foto ha sido deteriorada por las
cucarachas.
Las telas estaban mal enrolladas. Hubie- bilidad a los factores de deterioro; debería [Foto; O. P. Agrawal.]
ran sido necesarios muchos años para que también familiarizarlo con las técnicas bá-
causas naturales produjeran tales daños.. . sicas de la conservación*.
En muchos casos, los cuadros son apila- La conservación en Asia no debe limi-
dos unos sobre otros, sin que ningún pa- tarse a desarrollar el sentido de la respon-
pel protector separe las pinturas entre sí, sabilidad de los conservadores. Es necesa-
lo que ha provocado destrozos sobre toda rio además llevar a cabo investigaciones
la superficie pintada. La situación es simi- en esta esfera para hallar soluciones que
lar en el caso de los manuscritos que son puedan aplicarse en el contexto local y
amontonados en cajas. El estudio señala respondan a ciertos problemas comunes.
también casos de objetos manipulados Con respecto al medio ambiente ade-
con manos grasientas o sucias, u otros en cuado para un museo, hay dos soluciones
los que pinturas de papel fino son marca- frecuentemente defendidas: el aire acondi-
das en el dorso con tinta. También llama cionado y el control completo del clima.
la atención sobre el empl.eo de cintas Pero cuántos museos asiáticos pueden
adhesivas en pinturas o manuscritos, cuyo adoptar sistemas de ese tipo ? La dificultad

Legajos de manuscritos de las colecciones de


museos y bibliotecas se encuentran a
menudo amontonados dentro de cajas de
acero. En este ejemplo puede apreciarse el
daño causado por los insectos a algunos
manuscritos. La colección contenía también
manuscritos sobre hojas de palmeras que son
muy frágiles.
[Foto: O. P. Agraw7al.J

2. De este modo, un programa de formación


de conservadores en lo que se refiere al cuidado y
al mantenimiento de los objetos, podría abarcar
las siguientes esferas: a) naturaleza del material y
su sensibilidad a la deterioración: materiales
inorgánicos (metales, piedras y cerámicas) ;
materiales orgánicos (papel, tejidos, madera, marfil
y otros); pinturas; 6) factores de deterioración;
identificación, medición y control del clima y
medio ambiente, de la luz, de los insectos y
microorganismos, de la contaminación, de la
manipulación incorrecta, c) cuidado,
mantenimiento y almacenamiento de materiales:
metales, piedra, cerámica, tejidos, pinturas, papel,
madera, marfil, hueso, otros; d ) t6cnicas de
embalaje y transporte; e) protección contra el
fuego; precauciones en caso de guerra y de
catastrofes naturales.
40 O m Prakash Agrawal

Un manuscrito sobre papel comido por


inscctos.
[Foto: O. P. Agrawal.]

Cintas adhesivas pegadas en la parte


posterior de un3 pintura sobre tela. Es
sabido que la cinta adhesiva n o sólo deja
marcas, sino también debilita el tejido o el
papel sobre el que se aplica.
[Foto: O. P. Agrawal]

reside no sólo en el capital necesario para Los insectos y los microorganismos son
procurarse el equipo, sino también en los otro factor de deterioro. Los métodos ac-
costos de manutención y funcionamiento. tuales de lucha son la fumigación y la
El problema se agrava además por los frc- aplicación de insecticidas y fungicidas en
cuentes cortes de corriente y la constante forma de solución. Existe una gran varie-
escasez de energía. Por consiguiente, es dad de fumigantes que pueden utilizarse
necesario encontrar otros medios de con- contra los insectos y los hongos. iCuliles
trolar el clima. Se han propuesto solucio- son los más adecuados para cada caso par-
nes arquitectónicas para compensar los ticular ? No todos los insecticidas pueden
efectos del clima'.4. Varios autores han utilizarse en los museos debido a sus efec-
demostrado que existe una relación estre- tos sobre los materiales o a su toxicidad
cha entre el diseño del edificio del museo para el ser humano. Debemos recordar
y el microclima dentro del mismo. La asimismo que existen técnicas tradiciona-
protección de las paredes, ventanas, salas, les para el control y la eliminación de los
etc., contra el sol y las radiaciones solares insectos, algunas de las cuales siguen
puede contribuir a mantener una tempe- practicándose. Por ejemplo, las hojas del
ratura agradable dentro del edificio. Puede árbol de margosa (nzdiu umidachtu) se
ser útil construir amplios voladizos, bal- emplean en las aldeas indias para alejar a
cones o cortasoles, que dejan pasar la luz los insectos de los granos y tejidos, pero
pero evitan los rayos directos del sol y el su ehcacia y posibilidades no han sido
calor. La orientación del edificio influye probadas científicamente. ¿Contra qué es-
también sobre el clima interior. Además, pecies de insectos son eficaces y cuánto
los materiales de construcción y el color tiempo dura su acción ? 2 Cuál es a la larga
de las superficies reflectoras influyen sobre el efecto sobre el material ? Para responder
la absorción del calor. La cuestión exige a esas preguntas es necesario realizar in-
investigaciones más profundas. vestigaciones sistemáticas.
Se ha propuesto también como solu- [Trdducido del iiigflr]
ción parcial, cuando no se puede instalar 3. O. P. Agrawal y J. B a i , Smita, Climate
un servicio completo de aire acondiciona- and museum architecture in South and Southeast
Asia, LW" [IJnesco), vol. 26, n.Oi 3/4(1974)
do, controlar el clima en zonas aisladas i, p. 259-273 ;J. Raxi, Smita, en O. P. Agnwal
es decir, en las zonas de exposición y al- (red.), (bnrewutiotz in the tropics, ICCROhf, 1974.
macenamiento de los materiales más frá- 4. E. J. Amaur, Humidity control-isolated area
plan, Xmwm neus - Technical .qppLme?tt, n.o 6,
giles, en vitrinas y monturas de cuadros5, dic. de 1964, p. 58-60,
diseñar vitrinas especiales para controlar el 5 . S. Cursiter, Control of air in cases and
microclima interior". frames, Tichnic.al Jtiidirs in the field of the fine a m ,
vol. 5 (1936-1937). p. 109-116; T. Padfield,
Es necesario investigar si estas solucio- Control of relative humidity and air-pollution in
nes son aplicables en el trópico donde las showcases and picture frames, Studia in
condiciones climáticas son muy des- mnseruation, vol. 11, 1966, p. 8-30,
6. O. P. Agrawal, Care andpreswc~atio?z of
favorables. museum objectï, Lucknow, National Research
Laboratory for Conservation, 1977.
Advertencias que debemos
tomar en cuenta

Grace McCann Morley

Grace McCann Morley obtuvo los diplomas de Ser conservador de un museo es, de algún cir las posibilidades de deterioro. La inter-
BA (bachelor of arts), MA (master of arts) modo, ser su “guardián”. El conservador vención inesperada pero calurosamente
(1923-1924). en la Universidad de Berkeley,
California, y se doctoró en la Universidad de París es responsable a todos los niveles de la o recibida que el doctor Bernard Feilden,
(1927). Ocupó los siguientes cargos: conservadora de las colecciones. A veces, en los museos por entonces director del ICCROM, hi-
general del Museo de Arte de Cincinnati pequeños de ciertos países de Asia o de ciera a este propósito durante la 1 2 .a con-
(1930-1933); directora del Museo de Arte de San otras partes, el título de conservador recae ferencia general del ICOM que se llevó a
Francisco (1934-1958); directora de la División en aquél que es responsable del museo en cabo en MCxico en noviembre de 1981,
de Museos de la Unesco (1946-1949); directora
del Museo Nacional de Nueva Delhi su totalidad, es decir tanto de las coleccio- es reveladora de la necesidad de informar
(1960-1966); fundadora y directora de la agencia nes como del aspecto administrativo. Pero a los conservadores acerca de su responsa-
regional del ICOM en Asia, Nueva Delhi nunca se insistirá lo suficiente en el hecho bilidad en materia de preservación y de
(1967-1978); consejera (1978). de que, aun si otras tareas le incumben, ayudarles a llevar a cabo esta tarea.
su principal función es cuidar los objetos Como lo subraya el señor Agrawal
contenidos en el museo, cualquiera sea su -quien para formular estas críticas se
tipo de organización o funcionamiento. basa en documentos desalentadores-, las
A iniciativa del señor O. P. Agrawal, condiciones de manipulación y de almace-
hombre de ciencia experimentado y espe- namiento en los museos de Asia son de-
cialista de la conservación adscripto a un plorables pero esta situación que no es
laboratorio de conservación científica de excepcional, no es tampoco privativa de
gran importancia, y de algunos de sus co- los museos asiáticos. En efecto, la falta de
legas, nació el movimiento internacional cuidado en la manipulación y el manteni-
tendiente a llamar la atención sobre lo miento de los objetos de museo es un
que puede hacerse para prevenir y para problema mundial. No por-ello es menos -
detener la deterioración de los objetos de cierto que las críticas que el señor Agra-
los museos. Durante estos Últimos años, wal formula a propósito de los museos de
todos aquellos que se interesan por las ac- Asia son justificadas y deberían ser toma-
tividades de los museos han tomado con- das en cuenta.
ciencia de la necesidad de intervenir en Las causas de los problemas que se
este sentido. La responsabilidad de este plantean en Asia no son desconocidas.
progreso -resultado de que durante los Sólo después de la segunda guerra mun-
treinta últimos años el desarrollo de los dial los museos de los países de esta re-
laboratorios de conservación ha tomado gión -instituciones inspiradas de los
un auge considerable- le corresponde en modelos occidentales y en su mayoría de
gran parte al ICOM, gracias a su actividad reciente creación- han cobrado la im-
múltiple en favor de la conservación y de portancia que merecen. Este periodo coin-
la capacitación a un alto nivel en esta es- cide con el acrecentamiento de la partici-
fera, de la toma en consideración de las pación de los países asiáticos en las activi-
verdaderas exigencias en la materia y de la dades internacionales y con la toma de
creación de laboratorios dotados de equi- conciencia del valor de su herencia cultu-
pos adecuados. ral. Pero en estos países los museos dispo-
Los especialistas de la conservación que nen de un personal calificado muy reduci-
trabajan en los laboratorios de los museos do; queda mucho por hacer y los recursos
han observado a menudo que, en el mejor disponibles son siempre demasiado redu-
de los casos, sólo podían tratar entre el 10 cidos.
y el 20 por ciento de los objetos que re- En la mayor parte de los países asiáti-
querían la intervención de su servicio. cos, los conservadores son elegidos en
Esta situación exige no sólo definir de función de su competencia en esferas tales
manera realista las prioridades en materia como, por ejemplo, las colecciones, la
de tratamiento, sino también incitar a los prehistoria o la arqueología, y no de su
conservadoresa que tomen plena concien- formación especifica en museología. La
cia de la necesidad de proteger al máximo enseñanza de esta materia a nivel universi-
los objetos de su colección, a fin de redu- tario sólo existe en algunos países como el
.I2 Grace McCann Morley

Japón p la India. En lo que respecta a este cos las personas que poseen cierta educa-
Último país, es preciso observar que aquk- ción se preocupan sobre todo de los as-
110s que han recibido esta enseñanza son pectos téoricos e, invariablemente, no se
raramente elegidos en prioridad. En otros interesan por desarrollar una habilidad
países, tales como Indonesia, Pakistin y manual ni por las cuestiones materiales o
Tailandia. la capacitacih en ejercicio del técnicas. En estos países donde la herencia
personal de los museos es objeto de varios cultural es a la vez rica y antigua, la abun-
proyectos. Entre otras cosas. estos proyec- dancia del material es sin duda responsa-
tos tienden a lograr que los empleados de ble de una cierta falta de cuidado, en pri-
los museos estén al corriente de los pro- mer lugar porque las dificultades para al-
gresos realizados en el plano internacio- macenar gran cantitad de objetos son
nal, tengan la posibilidad de mejorar pe- abrumadoras, pero también porque es fá- Y . O. Dawodu
riódicamente sus conocimientos y su cil escudarse detrás de este problema para
competencia gracias a cursos de perfeccio- justificar la negligencia. En consecuencia, Museum decidìópropoiier al dìrector del Cet¿-
namiento, asistan a reuniones o a semina- las advertencias formuladas por el señor tro de Estudios hlziseológìcos de Jos queparti-
rios y dispongan de los medios para viajar Agrawal no son de ningún modo super- cipara e?i la realìzación de este número pero,
de vez en cuando a países que se encuen- fluas sino, por el contrario, muy atinadas, desgraciadamente. cuando nuestro pedido lle-
tran en una etapa avanzada en la materia y convendría repetirlas periódicamente. gó a1 Centro, el señor Er. O. Dawodu habia
y así estudien los métodos empleados en Sin embargo, es preciso señalar que las szrcumbido a un accidente mortal acaecido en
otros museos o sigan cursos de museolo- críticas del señor Agrawal referentes a las Lagos el 19 de marzo de 1 981 . En tanto que
gía. negligencias flagrantes al nivel de la mani- responsable del princ;Pal centro de formación
Actualmente casi todos los países asiá- pulación y del mantenimiento de los ob- museojógica -fundado bajo los aupicìos de
ticos poseen, por lo menos, un laborato- jetos en los museos de Asia, no se aplican la Unesco .Y del Programa de las Nacìones
rio de conservación con personal califica- al Japón. La forma y la manera en que las Uniduspara el Desarrollo en 1963 anterior-
~

do. Algunos poseen varios de buen nivel antigüedades de este país son tradicional- mente conocido con el nombre de Centro de
dirigidos por expertos y provistos del ma- mente conservadas (cada rollo de pintura Formación Regional para La Preseruacióti del
terial básico, pero ninguno de ellos puede o cada objeto precioso, ya se trate de un Patrimonio Cultural y Natziral-p el señor
responder con eficacia a las exigencias de vaso de porcelana o de un sable de samu- Daulodu habria sìdo una de las personas más
la Conservación científica. En todos los ca- rai y sus accesorios, es colocado en una calif cadas para tratar el tema al que dedìca-
sos sin excepción es necesario que los caja separada), así como su clima. más fa- ?nos este número. Felizmente, en 1 9 7 8 , el se-
conservadores supervisen atentamente el vorable que el de los países tropicales, ñor Dawodu habia preparado u ~ documento
i
cuidado que se debe aportar a los objetos. contribuyen a que los museos estén en u n importantepara el segundo seminario ìntema-
El laboratorio de investigación nacio- estado impecable. El Japón es igualmente cìonal de restauradores qzie tuvo lugar en
nal para la conservación del patrimonio un país rico y tecnológicamente desarro- 17es.zprhn, Hungría'. Es por ello que, en ho-
cultural de Lucknow es el primer labora- llado: es posible contar con instalaciones menaje a este pionero de la canJeruacìón .y de
torio de conservación de alto nivel cien- de aire acondicionado y las técnicas mo- La formación museológìca en Á f ~ c a *decidi-
tífico de Asia, abierto tanto a hindúes dernas de conservación científica comple- mos publìcar el siguìente texto inpìrado de su
como a extranjeros, que ofrece un curso tan los métodos tradicionales. El número comutzicación en ocasión de ese seminarìo.
destinado a los conservadores sobre el considerable de cursos de museología que
mantenimiento de los objetos en los mu- dispensan las universidades del Japón ha
seos. Este tipo de actividad en favor de la creado igualmente una situación favorable En Europa y los Estados Unidos la con-
campaña por la preservación es sin duda a la conservación meticulosa de las colec- servación y la restauración de los objetos
particularmente necesario en Asia. Las ciones. Pero no cabe duda de que los con- de arte remontan al siglo XIX. y aun an-
condiciones que prevalecen en esta parte servadores japoneses dan muestras, sobre tes. En Africa, en cambio, recién en los
del mundo son probablemente responsa- todo, de una gran sensibilidad a los mate- Últimos decenios se ha tomado conciencia
bles en parte del insuficiente grado de riales de que están hechos los objetos, de estas necesidades, por lo menos en lo
conciencia que los profesionales tienen sensibilidad compartida por la mayoría de que respecta a los países situados al sur del
acerca de la necesidad de cuidar los obje- los japoneses y que parece formar parte de Sahara. Además, el África en su totalidad
tos que poseen los museos. Tradicional- su herencia cultural. dispone de menos restauradores que Hun-
mente, en la mayoría de los países asiáti- [Tradzklo del irigléi] gría, que cuenta con más de cuatrocien-
tos.
La función de conservador y de restau-
rador se ejerce a partir del periodo de for-
mación, ya sea que ésta se lleve a cabo en
un taller o en una institución. En la me-
dida en que la formación de un restaura-
dor es crucial para su porvenir, su tarea
básica y primordial es llegar a ser un buen
formador. Teniendo en cuenta la situa-
'
ción actual de la conservación en Africa,
cada conservador o restaurador debe, al .
final de su formación, considerarse como
43

Elpapel del conservador en


el contexto afdcano

un pionero que deberá a su vez transmitir estas últimas tareas, así como el trabajo colegas con quienes hablar de las dificulta-
sus conocimientos a los que le sucederán sobre el terreno, no constituyen una carga des técnicas y de los problemas más gene-
en la tarea. Cualquier programa de forma- tan pesada como la responsabilidad del rales que debe enfrentar. En segundo lu-
ción tendiente a responder a las exigencias trabajo en el taller, no por ello son menos gar, tendrá que saber todo lo que se debe
culturales africanas difiere necesariamente importantes. Por terreno entendemos un y no se debe hacer cuando se trata de con-
de los programas elaborados para los paí- emplazamiento arqueológico, en el caso servar y restaurar diferentes tipos de mate-
ses europeos. Si estructuras formales tales de objetos arqueológicos, o el lugar en riales, ya sean orgánicos o no, frágiles o
como la duración de la formación pueden que se encuentran las colecciones cuando resistentes, etc. En resumen, en lo que
muy bien ser las mismas, conviene en el se trata de objetos etnográficos. Ello im- respecta a la restauración debe ser un fac-
caso del África distinguir entre los dife- plica que, en materia de documentación, tótum, u n hombre de todos los oficios.
rentes tipos de restauradores: LZ) los res- un restaurador debe disponer de sólidos Así, por ejemplo, si se trata de restaurar
tauradores de obras de arte que han segui- conocimientos y de una buena metodolo- una obra artística sobre papel, debe ser
do una formación principalmente orienta- gía. Sólo el manejo de la documentación capaz de poder determinar si las causas de
da hacia la restauración de cuadros, fres- permite al restaurador conocer el entorno deterioro son una o varias de las que se
cos, obras de artes gráficas, etc; S) los res- del objeto. Sin esos conocimientos no po- mencionan a continuación : soporte, de-
tauradores de objetos que han adquirido drá determinar las causas de deterioro o fectos de fabricación, marco inadecuado,
una formación que los capacita para res- establecer el diagnóstico de las necesida- etc. En lo que respecta a los textiles, debe
taurar y conservar colecciones tanto tec- des en materia de restauración. El trabajo decidir si éstos deben ser lavados o limpia-
nológicas como etnográficas; y c) los téc- de terreno engloba igualmente la verifica- dos en seco y escoger con cuidado los pro-
nicos, a quienes a menudo se coloca en la ción de la autenticidad del objeto. Aun ductos a utilizar. Para los objetos de pie-
primera categoría, aun cuando su función cuando algunas personas piensen que esta dra, debe encontrar el modo de eliminar
sea diferente dado que intervienen sobre responsabilidad le incumbe al conserva- los depósitos que se han formado en su
todo en el caso de la presentación de co- dor, el restaurador está técnica y cientif- superficie sin dañar los detalles finamente
lecciones técnicas. Los museos africanos camente mejor pertrechado para llevar a esculpidos que a menudo son frágiles y
de hoy necesitan pocos restauradores de cabo esta tarea. Dada la atracción que friables.
obras de arte y de técnicos tales como los ejercen en la actualidad las antigüedades El conservador debe no sólo debatirse
que acabamos de definir. Si en Europa y africanas, ya no es posible considerar con los problemas$de diagnóstico sino
en América del Norte el cincuenta por como auténticos todos los objetos realiza- también obtener los materiales y el equi-
ciento de los museos son museos históri- dos hace sesenta años o más. Un verdade- po necesarios para el tratamiento. Si no lo
cos, en África más del ochenta por ciento ro peritaje debe apoyarse en métodos logra, tendrá que encontrar la manera de
son etnográficos o arqueológicos. Por ello cientifcos y en un juicio basado en el esti- mejorar las soluciones disponibles. Pero,
la necesidad de restauradores es aún más lo del objeto. En ambos casos, se necesita aun si cuenta con los materiales y el equi-
urgente y deberíamos hacer hincapié en la una documentación adecuada. po necesarios, un tratamiento adaptado a
formación de los futuros especialistas en En materia de almacenamiento y de ex- un objeto no lo es necesariamente para
ese terreno. posición, la preocupación mayor debe otro, lo que representa un nuevo obstácu-
Dejando de lado su papel de formador, consistir en evitar cualquier manipulación lo que salvar. Los especímenes son tantos
este tipo de restaurador debe ejercer sus, imprudente de los objetos una vez han que, por sí mismos, constituyen un verda-
rpponsabilidades a tres niveles diferentes: sido restaurados z. dero desafío.
el trabajo sobre el terreno; en el taller; en Esta responsabilidad es complementaria [Trudacido del ingléi]
ocasión del almacenamiento o de la expo- de las que están vinculadas a la actividad
sición del objeto. principal, que se desarrolla en el laborato-
El nivel mejor conocido es el del taller. rio y en el taller. Es aquí que se podrá 1. Los restauradores y sus responsabilidades.
Pero el trabajo de laboratorio no puede juzgar de los conocimientos técnicos, de Problemas planteados por la restauración de los
dar frutos si no va acompañado de un la competencia profesional y de la eficacia objetos de arte. Ii$ome del segundo sminario
inteniacioizal de restauradores, Budapest, Instituto
trabajo sobre el terreno, y todos los es- de la formación. La tarea del conservador de conservación y de metodología museológicas,
fuerzos para restaurar un objeto serán va- es una pesada tarea, sobre todo en África 1979, p. 115-121.
nos si se descuidan las responsabilidades donde a veces es el Único empleido del 2. Dado que estos mismos conceptos son
ampliamente dcsarrollados en otros artículos del
en materia de almacenamiento o de reali- museo. Primeramente, deberá ser capaz de presente número de Mirs~zlm,sólo se los menciona
zación de las exposiciones. Aun cuando soportar el aislamiento y la ausencia de aquí a título indicativo. [N.de la R ]
*ALTO
I A LAS PRÁCTICAS
PELIGROSAS !
iVurstra cnlega Caroline Keck ha afrmadn: “La manera de pmteger y restaurar su colección. Ani-
cnnservakón de las obras de arte es una rutina mados par las miores intenciones, pueden aplicar
para la expertos que realizan su trabajn día tras recetas que ban leí& n hereda& sin Someterlas a la
día, semana tras semana, añn tras año. Lo mismo necesaria experiencia crítica.
sucede tti ln que respecta a la prnteccidn de las Sin la pretensidn de trazm una lista exhaustiva
cnleccinnes. .v elln exige cnmn es natural una técni- de todoJ. los errnra. que pueden producirse en los
ca, prm sobre todo un atado de áiiimn, ya que las musens y que acarrean petjuicios para las cnleccio-
causas & &terinración son nuinernsas y hay que ness hems pedido a varios colegas (conservadores.
admitir que en todo momentopueden surgir proble- restauradoreJ., químicns, periodistas) que strialen
mas. algunns de los errnres de organización, presen-
Sumergidns en sus actiiidades cotidianas, los tación y tratamiento que consideren más comunes.
responsables de los musens no siempre tienen la posi- Gaë1 de Guichen
bilidad n Ins medios de i?.$oormarse sobre la mejnr [Traducidn del franc&]

Laboratorios sin personal calificado:


O. P. Agrawal un peligro para los objetos
En los musens E toman a oeces medidas de prottx- inscripciones de monedas o detalles finamente puede decirse lo mismo de muchos centros de
&n de Ins objetos, que r e d t a n ser nzáspeniicinsas cincelados se habrán perdido gracias a ese pro- formación. La palabra “investigación” está au-
que benificas. Tal es el caso de lns laboratorios de cedimiento de “conservación”. reolada de un gran prestigio. Parece como si el
cnnwva& abarrotados de substancias químicas y Tambith pienso en otros ejemplos de crea- prestigio de una institución dependiera de
u2 instrumentnJ, pero carentes de persnnal califica- ción de laboratorios de conservación para los unas instalaciones bellas y caras: microscopios
do capaz de utilizarlos adecuadamewte. que se contrató a jóvenes químicos, a quienes metalúrgicos, espectrofotómetros, difractores
nadie pensó en enseñar el arte y la ciencia de de rayos X y equipo de datación por medio del
He visto casos en los que, con las mejores la conservación de los objetos de museo. Uno carbono 14, los cuales podrán servir, entre
intenciones del mundo, se han creado labora- de esos químicos había adquirido la biblia del otras cosas, para que las personalidadesque visi-
torios y adquirido un equipo costoso p pro- conservador, obra de Plenderlieth. Su propósi- ten el museo las admiren como otras tantas
ductos químicos pero no se ha contratado al to era poner a prueba sus aptitudes, con ayuda piezas de exposición. Si las autoridades se
personal capaz de utilizar ese material, porque de las fórmulas que figuran en el libro, sobre interesaran realmente por la conservación se
se ha considerado, quizás erróneamente, que ciertos materiales como miniaturas y otros ob- preocuparían en primer lugar de la razón de
una vez el equipo adquirido, los problemas de jetos delicados. Los que así proceden no com- ser del laboratorio, de contratar a una persona
conservación quedarían resueltos automática- prenden que si bien los conocimientos teóri- apropiada y de ocuparse de su formación y,
mente. No hace mucho visité un museo esta- cos son esenciales, la conservación es en gran sólo ulteriormente. de adquirir un equipo
tal de la India, muy conocido, y me divirtió parte cuestión de práctica y de experiencia. Es conforme a sus necesidades.
ver una gran sala destinada a servir de labora- como si alguien quisiera ejercer la medicina En cuanto al personal científico capacitado
torio, en la que había mesas de laboratorio consultando obras de anatomía, patología y para trabajar en el laboratorio de conservación,
primorosamente decoradas. estantes llenos de farmacología. Lo más probable es que los re- recuerdo casos en los que se nombró jefe de
productos químicos cuidadosamente alinea- sultados sean tan desastrosos como en el caso laboratorio a un científico que no había recibi-
dos, una campana de humos y muchos instm- anterior. do ninguna formación en materia de conserva-
mentos de análisis, pero entre el personal del En el Laboratorio Nacional de Conserva- ción. Encargar los trabajos de laboratorio a un
museo no figuraba ningún especialista de la ción a menudo recibimos peticiones, no sólo científico que no posee la formación necesaria
conservación y la protección. Se daba por su- de museos de la India, sino también del ex- puede ser un enorme riesgo. Bajo su dirección
puesto que el conservador del museo, arqueó- tranjero, para que enviemos listas del equipo trabajarán otras personas que recibirán órdenes
logo e historiador del arte, se encargaría asi- que requiere un laboratorio de investigación. de un jefe cuyos conocimientos en materia de
mismo del trabajo de conservación y. de he- Las peticiones suelen. estar redactadas en los conservación pueden ser muy limitados. En
cho, se esforzaba por iniciarse en esa tarea. Su tkrminos siguientes: “Se ha decidido crear un muchos países, se piensa erróneamente que
preocupación principal residía en cómo elimi- laboratorio moderno de investigación científi- basta con poseer un diploma de química o de
nar de las estatuas de metal y de las monedas ca para la conservación del patrimonio cultu- física para ocuparse de conservación aunque
de su colección las manchas de cardenillo. Ha- ral. 2 Tendrían ustedes la amabilidad de enviar- no se posea la formación previa necesaria.
bía oído hablar de la solución de sal de la nos una lista completa del equipo necesario, Cualquiera que sea la esfera de especialización -
Rochela, que me aseguró marchaba a las mil de los catálogos y de los precios ?”2 Qué puede (farmacia, ingeniería química, petróleo, ali-
maravillas. Para él era una especie de panacea deducirse de este tipo de petición ? En primer mentación, etc.) todo nuevo químico habrá de I

universal. No conocía ningún caso para el que lugar que las autoridades de esas instituciones aprender el oficio de su especialidad por lo me-
la sal de la Rochela no sirviera. Puede uno tienen una muy vaga idea -si tienen algu- nos durante tres años. ¿Por que no hacer lo
imaginarse qué suerte habrán corrido los obje- na- de la naturaleza del trabajo de conserva- mismo en materia de conservación ?
tos que tenía a su cargo. Quitn sabe cuántas ción y de sus exigencias. Desgraciadamente, [Traducidn del ingléi]
Errores de organización 45

El restaurador tal como se imagina a sí El restaurador en tanto que artesano.


mismo. [Foto: I. Eri.]
[Foto: I. Éri.]

¿ Restauradores o aficionados ? István Éri

En la actualidad es cada vez mayor la responsa- una solución misteriosa. El conservador ha se- cursos de especialización de diferentes niveles.
bilidad de los directores de los museos de pro- guido la receta sin tener la menor idea de cuál Sólo un sistema de formación especial puede
teger sus colecciones: las causas de los deterio- será la reacción de la materia del objeto en aportar todos los conocimientos necesarios
ros se acrecientan. Citaremos tan sólo cuatro : contacto con el producto químico prescrito. para ejecutar correctamente un trabajo muy
u) se ha multiplicado el número de objetos Esperamos que el número de esos conservado- complejo que tiene un nombre : restauración.
incorporados” a los museos, dicho en otras res y directores no sea muy elevado. [Traducidodel inglé?]
palab& “condenados a muerte”, y los depósi- Otros directores contratan a artesanos, por
Obra de consulta : Agnès Ballestrem :
tos están cada vez más abarrotados ; b) las ex- ejemplo a orfebres, quienes suprimen las irre- LÆ rfitatrratezm: d@ínitìonde la projkion, Roma,
posiciones son cada vez más numerosas y los gularidades, pegan, sueldan las piezas rotas ; el ICCRON, 1978, 7 p. mecanografiadas. (Tambikn
objetos “viajan” mucho más que antes; c) la oro y la plata brillan ; son buenos conocedores en inglks.)
contaminación atmosférica causa un deterioro de las técnicas. Pero los objetos cubiertos de
cada vez más grave en los objetos de los mu- tierra, los bronces verdes. el hierro corroído
seos ; d) los peligros de guerra, robo y vanda- quedan sin tratamiento porque los orfebres no
lismo amenazan más que antes a las coleccio- conocen los productos químicos ni los proce-
nes. dimientos de limpieza.
Proteger los objetos y conjurar los peligros Otros directores aman a los químicos. El
constituye un trabajo sumamente difícil y taller se transforma en un laboratorio de quí-
complejo. ¿ A quién puede recurrir el director mica. “Con la mano” del químico desaparecen
de un museo para efectuar esta tarea? ¿Con los productos de corrosión, el metal se pone
q u i h puede compartir su responsabilidad ? en evidencia al quitar las capas de tierra; el
La respuesta parece fácil: el conservador es químico sabe lo que sucede con la solución.
quien conoce mejor “el alma”, la materia de Pero los objetos que estaban hechos mil peda-
los objetos, ya que tiene con ellos un contacto zos quedan en mil pedazos, el químico no rec-
directo y permanente. Pero, iqut: formación tifica las deformaciones; nunca se ocupó de
debe tener ese conservador para que se le pue- eso.
da encomendar una tarea tan compleja, para Otros directores prefieren a los ingenieros
encargarse, junto con el director, de evitar el de climatización. Los objetos son conservados
deterioro de los objetos? en su estado actual, el clima de las reservas se
Tomemos como ejemplo una colección de encuentra bien controlado, pero los expertos
objetos proveniente de una excavación. Cono- no tratan los objetos pues no están preparados
cemos a directores que contratan a cualquier para ello.
persona como conservador. Consideran que la Estos casos extremos nos revelan que un
formación de los conservadores es una cues- “verdadero” conservador debe ser un poco ar- István Éri realizó estudios de literatura húngara y
de historia en la Universidad de Budapcst. De
tión “de moda”, pero completamente inútil. tesano, un poco químico, un poco ingeniero
1952 a 1959 se especializó en arqueología
Según ellos, lo que importa es disponer de de climatización, No resulta fácil llegar a ese medieval en el Museo Nacional de Hungría.
“recetas”. Y el resultado es el siguiente: los nivel. Hay que tener aptitudes, talento y estu- Desde 1974 dirige el Instituto de Conservación y
objetos brillan, ostentan un aspecto uniforme diar mucho. El tratamiento de los objetos re- de Metodología de Budapest. Es presidente del
y pueden presentar corrosión por debajo de quiere conservadores que tengan una forma- grupo de trabajo sobre terminología del
varias capas de laca o, a veces, desaparecer en ción básica y se perfeccionen por medio de ICOM-CIDOC.
.. -
46 i Alto a las prácticas peligrosas !

Las trampas del transporte

Colette di hlatteo
Colette Di Matteo es inspectora de monumentos En los últimos años, el desarrollo considerable rente a esos agentes de degradación. Antes del
históricos, París, en el Ministerio dr Cultura, de las exposiciones temporales ha traído como transporte, pues, los conservadores deben to-
Dirección del Patrimonio. Obtuvo el diploma de consecuencia el incremento del préstamo de mar en consideración la materia del objeto y
maestrh en historia del arte en la Sorbona ( 19 7 0 ) obras y. hay que reconocerlo, el deterioro y a estudiar los parámetros que permitirán definir
bajo la dirrcci6n del profesor Andrk Chastel.
veces la desaparición de objetos de arte. Ocu- los peligros que representa su transporte.
Fue alumna de Jacques Thuillier, profesor en el
Colegio de Francia. Es profesora en el Centro de rre a veces que los organizadores de una expo- Los diferentes materiales utilizados para el
Estudios Superiores para la Historia de los sición insisten en obtener un objeto que con- soporte, la preparaci6n. la decoración. la pro-
Monumentos Antiguos, París. sideran esencial para el éxito de la misma ; por tecci6n de superficie han sido objeto de estu-
su parte, los responsables del objeto, sensibili- dios que constituyen otras tantas referencias
zados por percances anteriores, se niegan a en la materia.
prestarlo mientras no se reúnan las condicio- Naturalmente, habrá que mostrarse más vi-
nes mínimas de protección. Es evidente que el gilante (ya que no reticente) cuando se trate
hecho de sacar una obra de arte de su medio del transporte de un vitral o una escultura de
habitual presenta diversos riesgos, de los que madera que cuando se trate de un bronce o
el menor no es su transporte. una escultura de piedra, si bien las dimensio-
El transporte, por definición efímero, no nes del objeto constituyen de por sí un factor
constituye nunca un fin en sí mismo. N o debe de riesgo determinante. Un objeto aparente-
ser pues un factor suplementario de degrada- mente sólido pero de difícil manejo (una es-
ción ni contribuir a acelerar la degradación. cultura monumental, una gárgola, un capitel,
por ejemplo corre el máximo peligro durante
Peligros las manipulaciones, mientras que un objeto
frágil pero pequeño (un cristal, un marfil, una
Los peligros que corren los objctos de arte du- pintura), una vez embalado no corre ningún
rante su transporte van unidos a su vulnerabi- peligro de ser víctima de una manipulación
lidad a los factores de degradación que todo brusca.
conservador debería tener normalmente pre- La enumeración de los peligros sería larga y
sente. Cabe recordar los principales factores : fastidiosa. Para cada objeto hay que tomar una
choques, ataques por la luz, el agua o la hu- serie de precauciones, pero ninguna de ellas
medad, choques térmicos e incluso incendios, descarta por completo el riesgo. Por tal ra-
Embalaje de un bajorrelieve -jpreparaci6n ataques por insectos, microorganismos o pro- zón se recomienda siempre “disociar” los
para su transporte en una caja de madera, ductos químicos, depósito e incrustación de objetos de una misma colección durante su
con cuña recubiertas de moletón. polvo, etc. transporte.
~FOIO:C. di hiatteo.] Cada material tiene una receptividad dife- Los peligros extremos, incendio, robo, pér-
Errores de organización 47

Estatua rota de piedra, insuficientemente


protegida durante su transporte.
[Fato: C. Di Matteo.]

dida del vehículo, son raros aunque reales. aire necesita un embalaje lo más ligero posible,
Hay que procurar conservar el mayor 'número aunque muy seguro y hermético en razón de
posible de testimonios de un patrimonio, por las numerosas manipulaciones que implica.
lo que no debe correrse el peligro de que pue- Los cajones de madera adaptados a las di-
dan desaparecer todos a la vez. mensiones del objeto se utilizan habitualmen-
El encargado del transporte debería estar te para embalar objetos de arte. Su tamaño
presente y colaborar en cada operación. está en función del tamaño del objeto. Los
El conservador que organiza un transporte cajones se marcan exteriormente para indicar
debe ocuparse en primer término de conocer a su destino y se señala la fragilidad del conteni-
la perfección el objeto y los diferentes ambien- do. La discreción que podría quererse mante-
tes en los que se lo colocará. ner para evitar los riesgos de robo no parece
tan importante como la información de las
D ocumeiztucihz personas que deben manipular la caja en el
curso del transporte.
Es de capital importancia establecer la docu- Todo movimiento en el interior del cajón
mentación preliminar del objeto. La docu- debe resultar imposible. Para ello, hay que re-
mentación fotográiica será el medio de contro- llenar los vacíos siguiendo las dimensiones y
lar posibles degradaciones. Un estudio foto- formas del objeto. El uso de papel kraft y se-
gráfico exacto constituye un procedimiento rrín parece abandonarse gradualmente en favor
preliminar indispensable. La documentación del poliestireno expandido, cortado según la
de archivo brinda información sobre los pun- forma de la obra de arte, de manera que actúe
tos dtbiles del objeto según los tratamientos y como una especie de molde. El contacto con
restauraciones a que se lo haya sometido. los rellenos puede amortiguarse con terciopelo
Este trabajo de documentación podría y a o tejidos acolchados.
veces debería conducir a denegar el transporte Para garantizar la inocuidad del transporte
de un objeto debilitado por anteriores estro- debe cuidarse también que el embalaje sea her-
peos. mético, hermético a la luz, lo que resulta fácil,
A la documentación sobre el propio objeto y hermético al polvo, lo cual se vincula con
debe sumarse la que se refiere a su medio de los cuidados generales del embalaje.
conservación: el clima de su lugar habitual de Asegurar la hermeticidad frente a los facto-
exposición, el clima del lugar de exposición o res climatológicos de degradación constituye
de tratamiento al que se lo envía. Natural- una tarea primordial y delicada. La estabilidad
mente, conviene que los dos medios sean aná- climatológica en el interior de la caja se logra
logos, pero para ello hay que proceder a estu- por lo general con la introducción de gel de
dios y fijar condiciones que no se improvisan sílice que debe acondicionarse previamente. El
a última hora. porcentaje de humedad relativa debe contro-
La documentación sobre el objeto tendrá en larse con especial atención en cada etapa del
cuenta además los detalles de su presentación. transporte.
En algunos casos los elementos secundarios Durante el transporte hay que preservar los
(por ejemplo, un vidrio quebrado, un marco elementos utilizados en el embalaje: evitar los
en mal estado) han sido factores activos de choques, las posiciones indebidas, cuidar el
degradación durante el transporte. El conser- equilibrio de las masas en el interior de la caja
vador debe estudiar esos riesgos y señalarlos en (evitar las deformaciones del embalaje debidas
su informe de documentación. a la tracción o suspensión de un punto único) ;
evitar también los cambios térmicos e higro-
Trdnsporte y anbalaje métricos envolviendo en la medida de lo posi-
ble las propias cajas en una película de polieti-
Según sea el lugar de destino, hay que elegir leno y aislando en todos los casos los cajones
entre los diferentes medíos de transporte, por del suelo.
aire, mar, carretera o ferrocarril. Cada uno pre- Durante el transporte y, sobre todo, en cada
senta ventajas e inconvenientes, pero en gene- manipulación, los cajones deberían ser contro-
ral el factor determinante es el económico lados por el encargado del transporte, quien
unido a la distancia. evitará por ejemplo una exposición prolonga-
El transporte puede obedecer a razones di- da al sol, la lluvia o la nieve, o la manipula-
versas : exposición temporal, transporte para ción inhábil de un operario no informado del
restauración, examen, etc., las cuales condicio- contenido de las cajas.
nan también la elección de un medio de trans-
porte más o menos caro y rápido. DeSembuluje
Por otra parte, el tipo de objeto, su peso,
sus dimensiones, sus materiales determinan el En esta etapa de las operaciones es indispensa-
embalaje que además debe adaptarse al medio ble la presencia del encargado con toda la do-
de transporte. Por ejemplo, el transporte por cumentación relativa al objeto. La compara-
4s iAlto a las prácticas peligrosas !

ción inmediata del estado de conservación de lo que requiere un cuidado aún mayor para su
todos los materiales de la obra de arte antes y expedición. Además, el embalaje que se había
después del transporte constituye el Único fun- preparado con todo cuidado ha podido dete-
Cajas que contienen objetos de arte, damento de una reclamación en caso de obser- riorarse. extraviarse o utilizarse en otra obra.
colocadas en una paleta equilibrada y twse degradaciones ulteriores. También será
protegidas con poliano y una red, antes de necesario disponer en ese momento de docu-
ser cargadas en un avión. conclusìó^
[Foto: C. di hiatteo.] mentación fotográfica.
Al retirar el objeto de su envase no se debe El transporte. cualquiera que sea su motivo,
exponer brutalmente a condiciones ambienta- constituye siempre un factor de riesgo para la
les distintas de las habituales. La preparación conservación de una obra de arte. Sólo debe
del local se habrá hecho, en parte, gracias a la ser autorizado cuando la obra se encuentre en
transmisión de las informaciones recogidas un estado de conservación estable o estabili-
con anterioridad al transporte (en especial los zado, incluso de forma provisional (entelado
datos termohigrométricos) . La instalación de de un cuadro que se descascara, por ejemplo).
la obra en el lugar de la exposición puede ha- El control y la documentación correspon-
cerse en forma gradual, estableciendo etapas diente son tan importantes como el transporte
que eviten cambios bruscos. y el embalaje mismos. Todos estos factores
definen el detalle de las operaciones, pero ha-
Reembalaje brá que tener la presencia de espíritu necesaria
para prohibir el transporte de un objeto dema-
Al clausurarse la exposición, la fiesta ha termi- siado frágil. Con harta frecuencia se ha visto
nado, el entusiasmo ha disminuido y el reem- sacrificar lo efímero a lo permanente.
balaje se efectúa en un clima de menor aten- [Traducido del francéi]
ción. Pero, precisamente en ese momento, hay
Obra ak coiidta:
que prestar un interés especial al objeto, ya Nathan Stolon-. Lu " m a t i a n a k ~am~rad'art
que ha sido expuesto en condiciones inhabi- pendant h i r dramport et leur r.tpmidio?i, LJnesco,
tuales y variables y ha podido sufrir daños, por Paris, 1L)80, 154 p. (También en inglés.)

Las exposiciones temporarias:


más vale prevenir que curar
Paoh Cadorin
Paolo Cadorin nació en 1918. Después de realizar La principal causa de preocupa& de los especia- riesgoj que je corren desdt 4ue se abren los cajona
estudios de literatura clbsica, de derecho y de listas de la conseruacih en los museos son los peli- basta el niomento a'e embalar a'e nuevo la>.obras.
ciencias políticas, estudió historia del arte en la groJ. a 4ue se exponen las obras del patrimonio
Universidad de Padua (1944-1946). Efectuó
cultural en oca&n de las exposicionrr temnporarias. Muy a menudo las obras de arte prestadas lle-
tambitn estudios en el Istituto del Restauro,
Roma, y de historia del arte en las universidades
Si bien los riesgos del transporte son generalmen- gan a destino en momentos en que reina una
de Roma, Zurich y Basilea (1947-1954). Es te reconocidos en la actualidad J JZ los prniene atmósfera febril en los locales destinados a la
restaurador en jefe del ÖKentliches Kunstmuseum mediante embalajes 4' transportes especialmente se- exposición. La presencia simultánea de obre-
de Basilea desde 1954: miembro de la Comisión leccionadix, en general se ignoran totalmente los ros, de diversos especialistas, de aduaneros y de
de la Unesco para la salvaguarda de Florencia y de
Venecia, 1967; miembro de la Oficina del Comit6
Internacional del ICOM para la Conservación y
coordinador del grupo de trabajo "Arte del
siglo XX" de este mismo comité, tesorero del
ICOM desde 1977.

Tajo que desfigura un cuadro holandis del


siglo XVII provocado por la arista cortante
de un par de anteojos plegados, agitados
ante el cuadro por un comentador
entusiasta. Detalle de la parte dañada.
[Foto: Paolo Cadorin.]
Errores de organización 49

Accidente durante la instalación de una


exposición: el pie de un obrero se enredó en
un cable eléctrico, lo que provocó la caída
de una lámpara de fotógrafo sobre una tela
del siglo XVII, dañándola gravemente.
Detalle del cuadro después del accidente.
[Fato: Paolo Cadorin.]

otras personas cuya presencia no siempre se personas penetra en las salas, deteriorando el
justifica, junto a tarros de pintura y al material equilibrio de los delicados sistemas de climati-
de instalación todavía no evacuado, representa zación. Éstos ya no bastan para compensar la
riesgos de daños'. llegada masiva de calor o de humedad. Ade-
Por otra parte, el personal encargado de más la muchedumbre resulta peligrosa por va-
desembalar, de manipular y de disponer los rias razones: puede provocar atropellamientos;
objetos, no siempre tiene los conocimientos impide un control eficaz por el personal de
técnicos necesarios, lo que aumenta los riesgos vigilancia; algunos visitantes, provistos de
de accidente. magnetófonos (comentarios grabados), fóni-
A menudo se organizan manifestaciones camente aislados de su entorno, pueden dañar
culturales con el concurso de personas que las obras con sus aparatos colgados del hom-
no son conservadores de museo y que no bro. Recientemente, poco después de la inau-
tienen ninguna experiencia en esta esfera de guración de una gran exposición monográiica
actividades. Con una inconsciencia total se cuyo éxito de público era triunfal, los organi-
permite a veces manipular objetos de gran va- zadores, alarmados por la inminencia de estos
lor sin ningún respeto y sin el menor conoci- peligros, se apresuraron a poner numerosas
miento de las condiciones indispensables para obras bajo vidrio y establecer barreras.
evitar daños. Este tipo de barreras no impide que a veces
los visitantes lleguen a tocar los objetos ex-
Presencia de la muchedulizbre puestos. En varias ocasiones hemos comproba-
do, al observar las visitas guiadas, que el con-
El gran éxito logrado por numerosas exposi- ferenciante, llevado por suentusiasmo, al indi- '.Véase a e' de
R. Müller-Mehlis, Kunstwerke im Dienst der
I
ciones en estos Últimos años ha puesto de re- car un punto Preciso de la 'Obra, no advierte Geschichtsdarstellune. WeItkutzst, 1 5 de iulio
"I

lieve el hecho de que un enorme número de que la toca con el dedo y hasta con su bolígrafo de 1980.
50 i Alto a las prácticas peligrosas !

o con sus anteojos. iConocemos demasiado cen difícil, incluso para un personal adiestra-
los daños ocasionados por este tipo de activi- do, respetar las normas de prudencia estableci-
dad y los peligros que acarrea son insuficiente- das. iQué se puede esperar de un equipo que
mente reconocidos ! se encuentra en el mismo estado de tensión
pero que no ha sido lo suficientemente
Un fedmeno de moda formado ?
Agreguemos que en general le incumbe al
En el pasado, una exposición temporaria era servicio de restauración estar lo suficientemen-
un acontecimiento raro, preparado con cuida- te disponible para acompañar las obras, estar
do y con un amplio margen de tiempo. En la presente en el momento de desembalar y en el
actualidad las exposiciones se suceden a caden- de volver a embalar, asegurar el control de las
cias de más en más aceleradas: se han converti- condiciones climáticas y de la iluminación,
do en una moda. Se las organiza bajo el acicate vigilar la ejecución de todas las operaciones
de las instancias políticas: el prestigio de un inherentes a las exposiciones en lo que se refiere
país entra en juego. Todos se sienten obliga- a la conservación (verificar el estado de las
dos a realizar exposiciones, pretexto. entre obras a la llegada y a la salida, protegerlas bajo
otras cosas, para publicar un catálogo. Para vidrio en caso de necesidad, controlar la apli-
reducir los gastos, se la muestra en varios lu- cación de las reglas de seguridad por los equi-
gares. Las obras de arte se convierten en obje- pos de la prensa, el cine o la televisión, etc.).
tos puestos al servicio de una investigación o Observemos todavía que en razón de estas nu-
de la ilustración de un tema y a veces también merosas actividades suplementarias, los servi-
de la ambición de un hombre o de un Estado. cios de restauración de los museos ya casi no
¿Sería excesivo decir que en ciertos casos se consiguen cumplir con su tarea primordial
han convertido en bienes de consumo! El que es la de cuidar las colecciones perma-
conservador de una exposición debe mostrarse nentes.
generoso para con los colegas que le piden No sería sin embargo realista pensar en su-
obras en prtstamo, pues no pierde de vista la primir las exposiciones temporarias, pero se las
manifestación que también él quisiera organi- debería limitar de manera razonable prestando
zar más tarde. Y la responsabilidad de poner sólo obras a aquellas instituciones que puedan
los objetos en estado de ser expuestos o trans- garantizar un alto nivel de calidad para la ma-
portados incumbe a los servicios de restaura- nifestación y de seriedad en cuanto a las condi-
ción. A este propósito, reprobamos la deplora- ciones de conservacicin.
ble tendencia actual que hace sufrir a la obra Puesto que incumbe a los especialistas de la
de arte (y a menudo de manera apresurada) conservación defender la integridad de la obra
tratamientos arriesgados con la única finalidad perteneciente al patrimonio cultural, éstos de-
de que puedan viajar. berán tomar las medidas necesarias para redu-
La irresponsabilidad de algunos organizado- cir al mínimo los riesgos. Si declaran que una
res de exposiciones se debe también al senti- obra no se encuentra en estado de soportar un
Accidente provocado por la incompetencia miento falso de seguridad que confiere el segu- traslado, sus advertencias deberin ser tomadas
de una persona que, al querer sacar un ro total, "de clavo a clavo". Pero ninguna en cuenta.
cuadro de su caja, no advirtió que estaba reparación en especies podrá subsanar nunca Es indispensable defender la obra de arte de
aún fijado a la pared de esta. La violenta
un deterioro irreversible de la substancia pro- manera más eficaz brindando información de-
tracción ejercida sobre el bastidor provocó
su fractura y, al mismo tiempo, el desgarre funda de una obra importante del patrimonio tallada a las instancias responsables de los prés-
de la tela. Detalle de la parte dañada. cultural. tamos y, en especial, una formación adecuada
[Foto: Paolo Cadorin.] a todo el personal implicado. De este modo,
Preparutivos y tratamientos las recomendaciones y las opiniones de los es-
apresurados pecialistas de la conservación producirán los
efectos esperados. De otro modo, el trabajo
Aun si los grandes museos están provistos de todo de la conservación no será sino un reme-
personal especializado, la multiplicación de ex- dio para salir del paso y reparar daños que se
posiciones provoca, a todos los niveles, y con hubiera podido evitar y que a menudo son
más razón todavía en los museos de menor irreparables.
importancia, una sobrecarga de trabajo. Son hiientras no se respeten las reglas más ele-
raras las instituciones que disponen de los me- mentales de prevención de accidentes, pensa-
dios para aumentar sus efectivos y enfrentar mos que toda investigación y toda tentativa de
una actividad en aumento constante. El apre- restauración de una obra de arte seguirá siendo
suramiento de los últimos preparativos, el ner- un simple ejercicio académico.
viosismo debido al cansancio, el aspecto poco [ Truducicto de/ fiancLr]
habitual de los problemas que se plantean, ha-
I

I Errores de presentación

Errores &present¿zciÓn
Control de las condiciones climáticas:
Robert IvL Organ una tarea esencial pero difícil
Robert M. Organ obtuvo el diploma de física del Una cerámica procedente de una excavación
ex colegio de tecnología de Birmingham (Reino y que ha absorbido sales en el terreno se
Unido). Adscripto al laboratorio de investigación encuentra aparentemente en buen estado al
del Museo Británico (1951-1965). Conservador ser descubierta ( u ) , pero al secarse se recubre
del Museo Real de Ontario (1965-1967). En la de sales (b) y es posible que desaparezca
actualidad es director del laboratorio analítico de bajo las sales y se quiebre (c) si no se
conservación, Smithsonian Institution, toman precauciones.
Washington D.C., y miembro de la Sociedad de [Foro: Gad de Guichen.]
Arqueólogos, el Instituto de Física de Londres, el
Instituto de Conservación de los Estados Unidos y
el -Instituto Internacional para la Conservación.
Autor de Desigti for scìnzt$c comrvation of
atztipitieJ, Londres, editado por Butterworths por
cuenta del ICC, 1968.

Es frecuente el caso del arqueólogo que descu- naturalmente, los hilos entrecruzados se des-
bre una tumba llena de objetos en perfectas gastan entre sí. El grado de resistencia de una
condiciones pero que comienzan a desinte- pieza a este desgaste es variable. Es fácil darse
grarse al poco tiempo de abrir la tumba. Esto una idea de la duración de la vida útil de una
obedece a un cambio repentino de las condi- prenda de vestir, expuesta por una parte a una
ciones atmosféricas que rodean al objeto, y en cierta variación de las condiciones atmosféricas
especial, a las variaciones de humedad. Los ob- naturales, atemperadas por otra, por las condi-
jetos, en particular los que están constituidos ciones de calor y humedad bastante constantes
de material orgánico, reaccionan rápidamente a proximidad del cuerpo humano, y sometida
a cualquier modificación de las condiciones a las tensiones adicionales durante el uso. Al
dimiticas. ingresar en una colección de museo, comienza
Parte del deterioro que sufren las piezas de para el objeto un nuevo periodo -de exposi-
museo durante los muchos años a lo largo de ción, de referencia o de estudio- cuya dura-
los cuales intentamos conservarlas se debe a las ción puede ser larga si se eliminan todos los
condiciones atmosféricas inhabituales a que factores de desgaste, de los cuales la variación
estin sometidas. de las condiciones atmosféricas es uno de los
La sequedad inusual hace que el cuero, el principales. La situación es similar para la pie-
lienzo y la madera se contraigan e incluso que dra y la cerámica que contienen sales, los me-
se resquebrajen cuando están tensados (como tales oxidados y ciertos tipos de vidrios que
en un parche de tambor), sujetos a un basti- son también sensibles a las variaciones de
dor o encolados como parte integrante de un humedad.
mueble. Muchos materiales naturales se tor-
nan tan quebradizos con la sequedad extrema Nornzus práctìcas
que suelen romperse al manipularlos. Sólo una
vez rehumedecidos lenta y completamente Las normas prácticas son sencillas pero no
recobran sus propiedades normales y pueden siempre fáciles de aplicar. En primer término,
manipularse sin riesgo. es preciso estabilizar las condiciones atmosféri-
La humedad excesiva hace que el pergami- cas en torno a todos los materiales orgánicos a
no se distienda con riesgo de que las ilumina- fin de evitar variaciones cíclicas. Se puede tole-
ciones antiguas y frágiles se desprendan. Si rar, empero, una transición lenta de un am-
la humedad es persistente, al cabo de unos biente seco a uno más húmedo al pasar del
días puede producirse moho, que desfigura y invierno al verano y viceversa.
consume los materiales orgánicos. En segundo lugar, el objeto no debe expo-
Más graves aún son los efectos de la alter- nerse nunca a una variación repentina de las
nancia reiterada de humedad y sequedad. En condiciones atmosféricas. Las tensiones produ-
este caso, las zonas superficiales, que reaccio- cidas por esa variación no son visibles. Un
nan rápidamente, someten a una tensión las objeto que no ha perdido la elasticidad
capas inferiores, que aún no están humedeci- puede soportar estas variaciones repetidas
das, hasta que, a la larga, se produce una rotu- veces sin que se produzcan signos alarmantes.
ra en alguna parte. Al estirarse y encogerse Pero las partes más débiles comienzan a sufrir,
52 i Alto a las prácticas peligrosas !

invisiblemente, hasta que un día ceden. El En el caso de la madera, como en el de


objeto nunca volverá a ser el mismo, por experto todos los materiales orgánicos, el contenido
que sea el restaurador. de vapor de agua depende del vapor de agua
Las variaciones bruscas de las condiciones contenido en el aire que la rodea. Si el aire
atmosfkricas se producen con mayor frecuencia se seca rápidamente, la madera se
resquebraja.
durante los viajes: por ejemplo, cuando el ob- [Foto: Gaë1 de Guichen.]
jeto pasa por lugares muy iluminados y está
sometido a corrientes de aire repentinas, cuan-
do pasa de salas climatizadas a otras que no lo
estbn, del museo a un vehículo, de un edificio
a otro, de un país a otro, etc.
. Las variaciones se califcan de ((bruscas))se-
gún la pieza de que se trate. LJn cabello
humano puede recobrar su total equilibrio en
treinta minutos frente a una variación de la
humedad relativa de 3 5 por ciento, pero una
hoja de periódico necesita tres horas y una
hoja de papel cuché, dos dias. LJn fajo de pe-
riódicos de I L j mm de espesor necesita seis
meses. Hasta que el objeto no recupera su
completo equilibrio, sigue sometido a tensio-
nes mecánicas. En consecuencia, es pre.ciso evi-
tar el riesgo y tener presente que el control de
la humedad relativa es el factor clave para la
buena conservación de las colecciones de un
museo.
[Trurhrido de[ iiigL&]
Obra cir mnszflta:
Gad de Guichen, Climdt datir k J mz&es,
mesurelC/imutc it2 miiseunls, msurmient. Roma,
ICCROM, 1980, 77 p.
H, J. Plenderleith y Paul Philiffot, Climatologie
ct conservation dans les must.es/Climatology and
conservation in Museums, Lliuxwn.vol. XIII,
n." 4, 1960, 289 p. ,

GarV Thomson, ,'klimum tmiiuonmnif Londres,


Butterworth, 1978, 270 p.

Ciertos vidrios son sumamente sensibles a


las variaciones de humedad y pueden sufrir
quebraduras minúsculas que hacen perder al Copa de vidrio procedente de Ravenscroft,
vidrio su transparencia y 10 tornan fotografiada en 1963 y 1974.
extremadamente frigil. [Fotmos: reproducidas con la amable
[Foto reproducida con la amable autorización
autorización del Corning Glass hlusrum,
del Corning Glass Museum, Nueva Jork.] Nueva York.]
Errores de presentación 51

Sarah Staniforth obtuvo el diploma de química


del St. Hilda's College, Oxford, y el diploma de
conservación de pinturas del Courtauld Institute
of Art, Londres, 1979. Desde el año 1980 trabaja
en el departamento cientifco de la Galería
Nacional de Londres sobre problemas vinculados a
la temperatura y el control del medio ambiente en
los museos y a la medición del cambio del color
en las pinturas.

Iluminac ón
ína( ecuada
Sarah Staniforth

Et1 tiunierosaspublicaciones se examinan los $ectos te*. En la mayor parte de las lámparas fluores- La decoloración rectangular que afecta a este
p+diciaks de la iluminación excesifiade obras de centes debe utilizarse un filtro ultravioleta. sudario malgache del siglo xx,hecho de sedas,
arte 11 se se??alan la3 prscauciones que es preciso En segundo lugar, deben tomarse precau- se produjo porque el tejido estuvo expuesto
tomar al idear el sistema de ili~minaciónde un ciones para evitar que los objetos estén ex- durante varios meses en una vitrina situada
museo. Sin embargo, et1 cie;vtos cajos esas recomen- puestos directamente a la luz solar. Además de en una sala a la que penetraba por el techo
daciom son mal ititepretadas o no soil aplicadas, causar deterioro fotoquímico, la luz puede ca- la luz solar. Como el sudario debió ser
y esto puede ser sumametite n$ajto para la comer- lentar y resecar localmente el objeto. La luz doblado para que cupiera en la vitrina, sólo
vatYón de ìas colecciones. El presmte artículo se solar directa puede alabear y resquebrajar la la parte que quedó visible resultó alterada
propone indicar algunasprácticasPeligrosaJ y acla- madera de los muebles, cuartear y descascarar por la luz.
rar aLgunoj ? n ~ l ~ i j e ~ d i ~ o s ~ eacerca ? z de-
L ~ i edel t~ las pinturas. [Pato: Museo del Hombre, Londres.]
terioro causado por la luz. En tercer lugar, al disponer los objetos de la
exposición, los más vulnerables (textiles, pa-
Es innegable que la luz deteriora y a la larga peles, pinturas, objetos de cuero y pluma) de-
destruye la mayor parte de los objetos de las ben colocarse en los lugares más oscuros de la
colecciones de museo hechos de material orgá- habitación. El nivel de iluminación junto a
nico. Los niveles de iluminación fijados para una ventana puede ser cien veces superior al
las diversas clases de objetos' son el resultado del centro de la habitación. Para darse una
de una iluminación suficiente para que el ojo, idea basta recordar cuán rápidamente se dete-
después de adaptarse, posea la máxima agude- rioran las cortinas: los tintes se desvanecen y la
za visual. Es pdcticamente imposible calcular tela se desintegra. En las habitaciones amue-
el nivel de iluminación a ojo, ya que éste se bladas, las alfombras, los tapices y el papel
adapta rápidamente a los cambios de intensi- mural están, inevitablemente, cerca de las ven-
dad; en consecuencia, en el equipo de todo tanas, y es esencial reducir el nivel de ilumina-
museo no debe faltar un fotómetro, aunque ción cerrando las persianas en los días de sol.
sea pequeño. Sin él es imposible conservar Deben preferirse las cortinas de tela (o algún
adecuadamente las piezas de la colección. tipo de postigo sin aberturas) a las persianas,
ya que, si bien éstas reducen el nivel general de
iluminación, el sol puede filtrarse a través de
Lux mtural las tablillas.
La luz natural es la más perjudicial de las for- Por último, los objetos no deben quedar
mas de iluminación utilizadas en 105 museos, expuestos a la luz innecesariamente. Al cerrar-
pero mediante algunas precauciones sencillas se el museo deben correrse las persianas y cor-
es posible reducir al mínimo el deterioro que tinas y apagarse las luces: en verano hay mu-
puede causar en objetos delicados. En primer chas horas de luz natural por la mañana tem-
lugar, debe eliminarse la radiación ultravioleta prano o por la tarde, durante las cuales la co- 1. Los niveles de iluminación recomendados
porque tiene un efecto nocivo sobre muchos lección no está abierta al público. Sin embar- según los diferentes tipos de materiales son los
materiales; por ejemplo, hace que el papel se go, es innecesario cerrar las persianas para evi- siguientes:
torne amarillo y quebradizo y termine por des- tar la luz de la luna. El nivel de iluminación I 5 O b x : pinturas al. óleo y al temple, cuero sin
integrarse, y que ciertos pigmentos, resistentes de la luz de la luna es tan bajo que su efecto teñir. laca, madera, hueso y marfil.
50 lux: textiles, acuarelas, grabados y dibujos,
a la luz en una radiación visible, pierdan el es insignificante. sellos, manuscritos, miniaturas, muebles, papeles
color. Esto puede evitarse aplicando al vidrio murales, cuero teñido, especímenes de historia
de las ventanas una película de material que natural.
absorba la radiación ultravioleta. Esa película Luz artijìcid 2. La eficacia del sistema de eliminación de los
rayos ultravioleta en una habitación puede
es incolora y no afecta el aspecto de los obje- La luz artificial se controla más fácilmente controlarse mediante un medidor especial. No
tos; su eficacia debe controlarse periódicamen- que la luz natural. Cuando las lámparas están debe haber más de 75 microvatios por lumen.
54 ; Alto a las Drácticas Delierosas !

colocadas en una sala, la utilización de un fotó- barniz si las pinturas están iluminadas cons- Deben utilizarse filtros ultravioleta para la luz
metro permitirá asegurar que ninguno de los tantemente. Es muy perjudicial exponer libros natural y la mayor parte de las lámparas
objetos esté iluminado en exceso. Es preciso y manuscritos abiertos siempre en una misma fluorescentes.
evitar, por el calentamiento que producen, el página, ya que en ella se produce un deterioro Debe evitarse la luz solar directa sobre los ob-
empleo de reflectores potentes dirigidos hacia del papel, el pergamino o las ilustraciones. jetos.
objetos de interés especial. Por la misma razón mientras que el resto del libro queda bien con- Los objetos delicados no deben ser expuestos
debe evitarse colocar lámparas en el interior de servado. junto a una ventana.
las vitrinas. La mejor solución consiste en co- La fotografía con flash, siempre que no sea Las piezas no deben quedar expuestas a la luz
locarlas en la parte superior de la vitrinas con muy frecuente, es inofensiva para los objetos; mientras no se exhiben al público.
una hoja de material difusor entre el conteni- la luz, si bien es intensa, dura sólo un instante. No deben utilizarse reflectores potentes para
do de las vitrinas y las lámparas. Ello permite Sin embargo, si se permite la utilización del las piezas de interis especial.
que el aire circule libremente alrededor de las flash, ciertas piezas que atraen a gran cantidad Las lámparas no deben colocarse en el interior
luces y elimine el calor generado. de público quedan expuestas a una cantidad de de las vitrinas de exposición.
Los depbsitos no deben estar iluminados. radiación que, por acumulación, puede llegar a No debe permitirse que el público tome foto-
La práctica de iluminar las pinturas al óleo ser peligrosa. Por ese motivo, y también por- grafías con Rash.
mientras están en depósito quizá se deba a que que los demás visitantes pueden quedar mo- [Traducido del in$&]
éstas, cuando son recientes, amarillean ligera- mentáneamente deslumbrados, la fotografía
mente en la oscuridad (este efecto es reversible con flash no debe permitirse. Ohrus rie rnndtu:
Robert L. Feller, Control of deterioration effects
y el tinte amarillento desaparece rápidamente En resumen, hay que tener en cuenta los of light upon museum objects, Akretm,
al cabo de una breve exposición a la luz); una siguientes puntos: vol. XVII, n." 2 , 1964.
vez que la pintura se ha secado completamente Deben respetarse los límites recomendados de Garv Thomson, The mu"¿ ewironnzerrt, Londres,
Butterworth, 1978, 270 p.
no se produce ningún otro cambio de color en iluminación. ICOhf, La I r " w et la protection da objets et
la oscuridad. Sin embargo, suelen registrarse Todo museo debe poseer y utilizar un fotóme- sp&imrns e2pXpnJ-k Juw les muées it guletie~d'art,
variaciones en los pigmentos, la pintura y el EO. Paris, Association francaise de l'tclairage, 5 1 p.

Philip R. Ward

Un factor olvidado: los soportes deficientes


En los últitnos afios* tanto los consewadores como dos, mientras que otros, como los barcos y los
l o ~arquitectos están cada vez más atentos a los aviones. heron diseñados para apoyarse sobre
tfectoi del medio ambiente sobre las colecciones de los un elemento del que están privados.
niusem. A ctualmrnte realizamos grandes esfuerzos Las alas del avión son un buen ejemplo.
para raiitrolar las causa>. de deterioro conocidm4 Fueron diseñadas para tener gran resistencia,
talu corno /a temperatura, la humedad, la luz9 los ya que durante el vuelo soportan todo el peso

/ contaminantes atmo$&icos, los insectos y la manì-


pulacih de los objetos. Pero olvidamos a menudo
de la máquina, pero tambien para soportar una
presión que podría doblarlas hacia arriba.
qut, tohs los objetos tienen un peso. k'este .factor Cuando el avión está en tierra y. sobre todo,
&dado -la acción permanente de la graile- cuando cuelga suspendido, como suele suceder
dad- es una de la las causas principales del dete- en un museo, las alas, por su propio peso, se
rioro material, doblan hacia abajo. El daño que esto puede
ocasionar es insidioso pues se produce lenta-
La gravedad actúa sobre todas las cosas en mente y puede pasar inadvertido hasta que ya
todo momento; hace que cada parte del objeto es demasiado tarde.
esté constantemente sometida a presión. Sus Lo mismo puede suceder a casi todos los
efectos son especialmente importantes en los objetos. Una piragua de madera expuesta du-
museos, ya que las piezas de nuestras coleccio- rante cincuenta años ladeada para mostrar su
nes son diferentes de los objetos cotidianos interior pintado, se deformó para siempre,
por dos características principales. En primer mientras que la posición vertical, pero sin so-
lugar, las piezas de museo son en general más porte apropiado, en la que se colocó a otra
antiguas y. por consiguiente, han estado más piragua provocó el hundimiento de la proa y
tiempo expuestas a las causas de deterioro. La la popa y la deformación de todo el conjunto.
edad ha contribuido a aumentar esos efectos. Los objetos largos y finos, como las pértigas y
Estin ya fatigadas y, sin embargo. a diferencia los arpones, no tienen a veces soporte adecua-
de los objetos de nuestra vida diaria, tratamos do debido a su longitud. Se los coloca en es-
de conservarlas para un futuro indeterminado. tantes demasiado cortos. o se los apoya en una
En segundo lugar, muchos objetos de nuestras esquina, con lo que al cabo de los años empie-
colecciones no estuvieron concebidos para per- zan a curvarse.
manecer durante largos periodos sin soporte Prendas de cualquier tipo, desde sombreros
Soporte apropiado para una canoa Nootkan. a zapatos, se deforman sin un soporte apropia-
Para un barco con quilla arqueada o con en las posiciones en que los almacenamos o los
partes curmdas, el soporte deberá ajustarse a exponemos. Su estructura no está adaptada al do. Incluso las perchas con almohadillas no
la forma de la embarcación. trato que les damos. Muchos e s t h incomple- proporcionan un soporte adecuado para trajes
[Dibujo: Museo Provincial de Columbia tos por cuanto fueron pensados para estar su- y vestidos, debido a que todo el peso de la
Britinica.] jetos a una pieza de la que ahora están separa- prenda cuelga de los hombros. Los maniquíes
Errores de presentación 55

corrosión, que hay que sostenerlos con mucho


cuidado para que no se curven bajo su propio
peso. Esto sucede a menudo con los objetos de
metal, de madera y de cerámica procedentes de
excavaciones arqueológicas.

En general, es posible fabricar un soporte


apropiado de construcción bastante sencilla,
utilizando materiales relativamente baratos. La
fabricación rara vez constituye un problema,
pero el diseño de un buen soporte, es decir,
que impida la deformación del objeto y que, al
mismo tiempo, sea lo más discreto posible,
puede requerir cierto ingenio.
Un diseño esmerado es la clave del txito. El
soporte debería ser estrictamente funcional y
lo más sencillo y discreto posible. Idealmente,
para objetos huecos tales como máscaras y
sombreros (incluidos los yelmos), se podría Las consecuencias de un soporte deficiente
diseñar un soporte invisible, ya que quedará ilustradas por sus efectos en un objeto largo
completamente oculto dentro del objeto, suje- y fino. Si se lo coloca en un soporte
Efectos de un soporte deficiente sobre un tándolo gracias a los agujeros o accesorios demasiado corto, como un estante, por
objeto tridimensional. existentes. ejemplo, el objeto se curvará y si, como
[Dibzljo: Museo Provincial de Columbia sucede a menudo, se lo apoya en una
Británica.] Al diseñar un soporte es preciso tener en
cuenta dos cosas importantes: la estructura del esquina, se combará. Con frecuencia sucede
objeto y los materiales de que está hecho. Es- que al encontrar un objeto en ese estado, se
tos dos aspectos, así como la posición en la le dé la vuelta, pensando que la deformación
se corregirá. En cambio, el objeto adoptará
que se lo expondrá, determinarán en gran me- curvas múltiples más difíciles de corregir
dida la forma y el material del soporte. aún.
La estructura del objeto entraña factores tales [Dibujo: Museo Provincial de Columbia
como la resistencia, la rigidez y la cohesión Británica.]
estructural; el ajuste de las junturas; las de-
constituyen el soporte más conveniente, pero formaciones o daños que haya podido su-
cada uno de ellos deberá estar adaptado a su frir; su estabilidad dinámica cuando se lo
traje. No deberían utilizarse los maniquíes sostiene en la posición deseada ; el momen-
modernos fabricados con fines comerciales, por to de torsión de sus proyecciones.
cuanto las personas no tienen hoy ni el mismo El material del objeto, es decir, el peso, la
tamaño ni la misma silueta que antaño. flexibilidad y la solidez de los materiales de
Muchos objetos tridimensionales fabricados que está hecho; su fuerza direccional, la
con materiales flexibles o semiflexibles tenían compresibilidad y absorbencia; su sensibili-
prevista una breve existencia y, desde luego, dad a las sustancias químicas.
no estaban destinados a apoyarse durante dece- En otras palabras, al observar el objeto, es pre-
nios o incluso cientos de años sobre una ciso considerar su geometría y tratar de prever
superficie plana. Ejemplos de ello son las más- las fuerzas que actuarán en él, una vez se halle
caras, los sombreros y los cestos. Todos estos en la posición deseada. El soporte debe contra-
objetos necesitan un soporte; en su defecto, se rrestar esas fuerzas.
deformarán o incluso se doblarán bajo su pro- El diseño puede perfeccionarse haciendo
pio peso. que el soporte conste de dos partes. El primer
Hasta objetos tan sencillos y comunes
como los baúles pueden sufrir graves daños si
se los exhibe con la tapa abierta y sin un so-
elemento, concebido de preferencia por el con-
servador, se ajusta con precisión a la superficie
del objeto, aunque, por supuesto, puede sepa-
1
porte apropiado. Las bisagras y las ensambla- rarse de 61. Este elemento es único: pertenece
duras pueden torcerse bajo el peso de la tapa, a ese objeto en particular y se utiliza para sos-
y la madera de éSta o la parte trasera del baúl tenerlo en todo momento -cuando est6 ex-
pueden hendirse. puesto, en depósito y durante el transporte. El
Si un vehículo, ya sea antiguo o moderno, segundo elemento es obra de los especialistas
permanece sobre sus ruedas durante mucho en exposición. Puede adoptar la forma que el
tiempo, tanto éstas como las llantas y la sus- diseñador estime mejor para presentar el obje-
pensión sufrirán las consecuencias. Así, en los to convenientemente. De este segundo ele-
museos pueden verse vehículos con las ruedas mento puede haber varias versiones: para sos-
ovaladas. tener el objeto cuando está expuesto, cuando
Es frecuente ver banderas, tapices y otros está en depósito o para protegerlo cuando se lo
tejidos torcidos o estirados porque llevan mu- transporta. Si se cambia la disposición de los
cho tiempo colgados de puntos de apoyo in- objetos para presentarlos desde otro ángulo, el
suficientes. segundo elemento del soporte puede cambiar- [Ilustraciones reproducidas con la amable
Incluso materiales originalmente bastante se con este fin, mientras que en general, el autorización del Museo Provincial de
resistentes pueden volverse tan frágiles por la primero no se modifica. Columbia Británica.]
56 ;Alto a las prácticas peligrosas!

Para utilizar este método hay sólo un re- de modificarse de ser necesario para sujetarlo a
quisito fundamental: los dos elementos del cualquier superficie que el diseñador desee. Ese
soporte deben tener superficies que sean com- accesorio puede separarse del objeto y clavarse,
patibles, de suerte que puedan juntarse por atornillarse o pegarse a un pedestal, una pared
cualquier medio que el diseñador estime o una repisa; se le pueden hacer agujeros o
conveniente. colocar ganchos: luego se volverá a colocar el
Este método tiene grandes ventajas, espe- objeto en su lugar. Adonde el objeto vaya su
cialmente para los grandes museos que cam- accesorio lo acompañará y cuando se estropee
bian regularmente la disposición de los objetos será sustituido por otro. hZás que el objeto, el
m3 ‘ I exhibidos, prestan objetos de sus colecciones o que sufre el desgaste de viajes y desplazamien-
incluso exposiciones completas. De esta mane- tos es el accesorio, pero el objeto está siempre
ra se reduce el número de manipulaciones por sostenido convenientemente.
parte de los encargados de instalar la exposi- [Traducido del ingléx]
ción y además se les exime de encontrar la Obra de cordta:
Philip R. Ward. In support 4dificult shapes,
manera apropiada de sostenerlos o suspender- British Columbia Provincial Museum, Victoria,
los. Cada objeto está provisto de su propio British Columbia, Canadá, 1978. (Museum
accesorio, el cual, a diferencia del objeto, pue- Methods Manual 6 . )

Las dos elementos del soporte en una


presentación hipotética.
[Dibujo: Museo Provincial de Columbia
Británica.]

Materiales químicamente inestables


Henry W. hí. Hodges en la fabricación de vitrinas de exposición
Henry Hodges obtuvo en I 4 5 3 el diploma de Dach que el prophito de una sitrina de m.posi&n ro, fabricada con materiales queratinosos,
arqueología de la LJniversidad de Londres. Fue es. entre otrosos, el de proteger los objetos que contie- como el asta, el cuero y la piel de pescado,
ayudante en la Queen’s University de Belfast, y ne, debe contarse con la seguridad de que todos SUJ pueden dar lugar a riesgos suplementarios al
profesor adjunto de tt-cnica arqueol6gica. Sus nidteriales son estables y no producen ustancias exudar productos sulfurosos, ya sea cuando es-
estudios en el St. John’Cokge se vieron
nociim pard Los objetos. Por Asgracia, no siempre tin todavía frescos o cuando se descomponen;
interrumpidos por la guerra. Se desempeñ6 como
maestro y durante las vacaciones emprendió un
se mnsidtra necesario nerificar cuidadosamente su en este caso los objetos de plata se ennegrece-
cierto número de excavaciones. Entre 1957 y estabilidad y el uso indiscriminado de algunos ma- rán rápidamente.
1974 fue miembro del Instituo Arqueológico de teriala aparentemente inocuos ha ocasionado consì- El aceite de linaza, otra fuente de ácidos
la Ilniversidad de Londres y, más tarde, en 1974, derubles pcyiuicios. orgánicos, se encuentra a menudo en las vitri-
profesor de conservación de los objetos nas de exposicicin, puesto que entra en la com-
arqueológicos en la Queen’s University de Lu r&rina posición de ciertas pinturas y masillas. La ma-
Kingston en el estado de Ontario, Canada. Es silla común, utilizada para fijar los vidrios en
miembro del Instituto Internacional para la Afortunadamente, el vidrio, uno de los princi- los bastidores, consiste en una mezcla de yeso
Conservacitin. pales componentes de las vitrinas de exposi- y de aceite de linaza. y libera vapores ácidos
ción, es una materia inerte y por lo tanto no durante su largo periodo de secado. Lo mismo
puede causar problemas. Pero la situación es sucede con todas las pinturas en cuya compo-
diferente en lo que respecta al resto de la es- sición interviene el aceite de linaza u otros
tructura de la vitrina y de otros elementos só- aceites naturales análogos.
lidos. La madera poco hecha y algunas de sus Otra fuente suplementaria de contamina-
variedades, aun después de haber secado, pue- ción son los materiales aislantes destinados a
den liberar cantidades considerables de Bcidos impedir la entrada del polvo en las vitrinas. A
orgánicos en la atmósfera. El roble produce menudo, las gomas naturales y sintéticas vul-
estos efectos 1 , cualquier madera, de las que canizadas, dadas las importantes cantidades de
comúnmente sirven para producir el tanino de azufre que se emplean en su fabricación, des-
los curtidos, puede tener consecuencias desas- prenden cantidades peligrosas de gases sulfúri-
i Verilla devidrio trosas, y su utilización ocasionará una intensa cos. Además, las cintas aislantes compuestas de
i recubiena de pintura,
oxidación de los objetos de plomo. Las sustan- espuma de goma, comercializadas como burle-
cias utilizadas en los paneles estratificados, tes, pueden degradarse, sobre todo cuando es-
como los contrachapados y los adhesivos que tán fabricadas a partir de polímeros de baja
entran en su constitución pueden causar el calidad, y aumentan así la acidificación del me-
mismo tipo de problemas. Esto se aplica parti- dio.
cularmente a los paneles estratificados más ba- Es evidente que el empleo de una estructura
ratos, como los tableros enlistonados o de de acero recubierto de esmalte de buena cali-
fibra. Es evidente que las mismas restricciones dad, como el que se utiliza en la industria
valen para los adhesivos que se utilizan para motriz o para los aparatos domésticos, permite
hfétodo para comprobar la estabilidad de los consolidar sus componentes de madera o de superar estos problemas específicos. Sin embar-
materiales. material sintético. La cola común de carpinte- go, si por razones estéticas u otras se debe
Errores de presentación 57

1930. Foto de un objeto de oro (a la 1 9 ~ 0 Foto


. del mismo objeto. El plomo se
derecha) y de plomo (a la izquierda) ha desmenuzado por la acción de los
alquímicos, que sirvió para acuñar la vapores liberados por la caja en la que se lo
moneda de oro, ofrecida en 1695 al rey exponía.
Cristián V de Dinamarca. [Fotos: cortesía del conservador del Castillo
de Rosenberg.]

utilizar la madera, será necesario aislarla com- animales, si no han sido tratadas con un fun- cesos que dejan residuos potencialmente peli-
pletamente recubriéndola con pintura o con gicida, favorecen el desarrollo de moho cuan- grosos. No es fácil establecer cuáles han sido
un barniz claro. Se ha comprobado que las do están en medios húmedos. En general, en estos procesos ni qué residuos pueden subsistir
lacas y las pinturas a base de poliuretano son caso de humedad excesiva, se ha comprobado en una determinada pieza de género. Sin em-
muy eficaces, aunque es necesario contar con que los adhesivos más estables y Útiles son las bargo, en general se pueden utilizar sin peligro
un largo periodo de secado antes de servirse de colas a base de derivados de la celulosa o de los algodones y las telas sintéticas después
las vitrinas. Los revestimientos aislantes a base resinas urea-formaldehido. A pesar de que a de lavarlas cuidadosamente para eliminar
de polietileno o de polibutadieno permiten menudo se los recomiende, los adhesivos a cualquier tipo de residuo nocivo. Los géneros
obviar los inconvenientes planteados por otro base de polivinilos no son satisfactorios, pro- más elaborados, como terciopelos, brocados y
tipo de materiales. bablemente a causa de los agentes plastificado- sedas, deberían ser sometidos a una prueba
res utilizados en su fabricación. Estos plastifi- antes de utilizarlos para una exposici’ón (véase
Muteriules que se uti&un cadores pueden contener substancias inestables it$;.).
que favorecen la oxidación del plomo. Por Los alfileres y otros objetos metálicos de ese
pura lu presentucióiz regla general, antes de utilizar estas colas es tipo, si no están fabricados con un buen mate-
Los materiales utilizados en el interior de la recomendable someterlas a prueba (véase rial, pueden oxidarse cuando el medio es muy
vitrina pueden causar problemas semejantes a irgra). húmedo y manchar de orín los objetos expues-
los que ocasiona la estructura misma. Además Las masillas y cintas adhesivas que sirven tos. Esto es lo que sucede con las grapas y los
de evitar el uso de madera húmeda o de pintu- para el montaje deben ser utilizadas con suma alfileres de acero comunes. Es preferible em-
ras que pueden desprender vapores nocivos, precaución. Se evitarán las cintas autoadhesi- plear únicamente los de acero inoxidable o de
debe prestarse una particular atención a los vas y nunca se las aplicará directamente sobre metal Monel. Si se emplean accesorios croma-
tipos de papel, cartón y adhesivos utilizados en la superficie de un objeto. Las cintas adhesivas dos, habrá que examinarlos con cuidado para
la decoración de la vitrina. Actualmente, la por ambas caras pueden seducirnos porque asegurarse de que el cromado esté intacto, sin
I mayoría de los papeles y cartones baratos están simplifican el montaje, pero resultan desastro- rayaduras u otros deterioros. Tampoco carece
hechos de pulpa de madera y pueden descom- sas no sólo como causa de oxidación de los de riesgos el uso de soportes metacrílicos, del
ponerse rápidamente, desprendiendo substan- metales, sino también porque resulta práctica- tipo plexiglb o perspex. Si bien estos materia-
cias ácidas que dañan los objetos expuestos. Lo mente imposible borrar las huellas dejadas por les en sí mismos son por lo común inertes y
ideal sería utilizar Únicamente papeles y carto- el adhesivo sobre el objeto. Se pueden hacer no podrían causar problemas, los adhesivos
nes tratados químicamente para impedir esa las mismas objeciones a las masillas que sirven que se utilizan en su montaje suelen contener
acidificación (los llamados papeles y cartones para efectuar montajes provisionales. La cera ácido acético y pueden producir efectos dañi-
“desacidificados”). Cuando haya que utilizar microcristalina parece ser el mejor material del nos si se los introduce en la vitrina de exposi-
un material de este tipo será necesario some- que se dispone actualmente. Pero nunca se la ción poco tiempo después de fabricados.
terlo a una prueba que garantice su estabilidad deberá utilizar sobre una superficie que presen- Por último, se debe seleccionar con gran
(véase infya). te algún tipo de porosidad. cuidado los materiales de espuma de goma uti-
Los adhesivos pueden causar muchos pro- Deben elegirse con mucho cuidado los teji- lizados para la presentación de objetos delica-
blemas. Los adhesivos a base de goma deben dos que servirán para revestir estuches o para dos. Existe, por supuesto, una gran variedad
evitarse así como las cintas aisladoras que con- cubrir soportes. En la producción de los teji- de materiales disponibles, tanto rígidos como
tengan ese material. Por otra parte, las colas dos puede intervenir un gran número de pro- flexibles. Desgraciadamente, la estabilidad de
I
58 i Alto a las prácticas peligrosas !

los polímeros que lo constituyen no siempre 2 Cómo cerciorarse? agua y, cuidando de que no esté en contacto
es la misma. Se ha demostrado, por ejemplo, con el agua, un copo de lana de vidrio que
que algunos tipos de espuma de poliuretano se Al llegar a este punto, el lector puede tener la actúe como un separador permeable e impida
deterioran ripidamente y expelen sustancias impresión de que la estabilidad de los materia- que las muestras caigan en el agua. Si se desea
icidas en cantidad suficiente para oxidar los les de una vitrina es una cuestión demasiado saber qué tipo especifico de género podrá utili-
objetos que teóricamente deberían proteger. compleja para que se la pueda solucionar sim- zarse para revestir un estuche destinado a con-
Como en el caso de los textiles, los métodos plemente. Ello está lejos de ser cierto, aunque tener objetos de plata, se envolverá ligeramen-
de producción son muy variables y, por ejem- hay que admitir que las pruebas de verificación te un pedazo de hoja de plata con una muestra
plo, de dos tipos de espuma de poliuretano, llevan tiempo, por lo menos un mes, y que a del tejido y ambos se introducirán en la probe-
una podrá ser relativamente estable y la otra menudo no se puede dar una respuesta inme- ta. Si al terminar la experiencia la hoja de plata
descomponerse fácilmente. Sin embargo. entre diata. se ha ennegrecido, el género será evidente-
las espumas disponibles, las más estables son En lo que se refiere a los papeles y cartones, mente inapropiado para ese cometido. Como
las polietilénicas e incluso si se degradan es los conservadores especializados en este campo es obvio, se pueden utilizar hojas de cobre o
poco probable que emitan sustancias nocivas. evalúan su acidez y pueden proporcionar el de plomo para someter a prueba los materiales
asesoramiento necesario sin mayores dificulta- de presentación que se utilizarán con cobres,
rtledidzs de conservación des. Cuando no se pueda contar con su ayuda, bronces y latones o bien con objetos de plomo
al conservador no le quedará otro recurso que y de peltre. Los adhesivos y las pinturas pue-
que pueden causar dapzos efectuar por sí mismo las pruebas necesarias. den aplicarse a una pequeña varilla de vidrio y
Suele suceder que una medida de conservación En el libro de Anne F. Clapp, Curatorial care pueden ser objeto del mismo tipo de prueba
muy eficaz para proteger un tipo de material of u~orhof art paper, se encontrará una exce- cuando se han secado completamente. W.A.
cause daños en otro tipo de objetos expuestos lente descripción de cómo realizarlas. Como se Oddy ha descrito una técnica parecida y un
en la misma vitrina. Así, por ejemplo, para advertirá, este tipo de pruebas no es especifico articulo de Kathryn Hnatiuk en prensa, desa-
proteger objetos ferrosos, se puede tomar la y su utilidad estriba en que permite eliminar rrolla los trabajos de Oddy.
decisión de introducir en la vitrina un antióxi- los materiales fuertemente ácidos o alcalinos, [Traducido del in& ]
do en fase de vapor. Sin embargo, muchos de sin llegar a identificar de qué ácido o alcali se
estos antióxidos son fuertemente alcalinos y trata. Existe otra prueba que puede resultar Obra de consulta:
los vapores pueden atacar las aleaciones de plo- útil; consiste en determinar si cierto material Anne E. Clapp, Curatorzal care OJ¿ u n r h q.art on
mo o de cobre y también una gran variedad de p~pe;r.ed. rev. Oberlin, Ohio, Intermuseum
podrá utilizarse sin peligro en una vitrina que Conservation Association, 1973, 105 p.
materiales orgánicos con un resultado final contendrá objetos hechos de un material de- W.A. Oddy, The corrosion of Metals on display,
desastroso. El uso indiscriminado de pesticidas terminado. Esta prueba se puede realizar colo- Conwuation in archueo.ha and the fìm arts. LIC.,
puede también llevar a resultados inesperados, cando sencillamente una muestra del material Londres, 1975 .
aparte de hacer correr riesgos innecesarios al sospechoso y una muestra del material que po- Kathrun Hnatiuk, The effects of display materials
on metal artifacts, Gazette of the Canadian
personal del museo. Se ha señalado el activo dría deteriorarse dentro de un recipiente a una Nzrseum Amsonation, Ottawa (en prensa).
poder corruptor que tienen sobre el bronce temperatura de unos bo0 C durante cuatro se-
algunos tipos de hidrocarbonos clorados como manas. Se deberá introducir cierta cantidad de
el paradiclorobenzeno que es, por ejemplo, un agua en el recipiente dado que gran parte de
ingrediente corriente de los cristales antipoli- los procesos de descomposición actúan más rá-
Ilas. En pocas palabras, si se introduce en una pidamente en un medio húmedo. En la prácti-
vitrina de exposición un material destinado a ca, se puede utilizar una probeta de 1 5 centí-
preservar cierto tipo de objetos, deben estu- metros con un tapón de polietileno como los
diarse previamente sus efectos sobre los otros utilizados en laboratorio. En el fondo de la
objetos que se encuentran en ella. probeta se pondrán unos 3 centímetros de

La numeración de las piezas de colección:


algunos errores frecuentes
Ann Howatt Krahn El iiniïo resultado que se obtiene aplican& nzime- Materiales
roJ de catáIogo sobre piezas de colección de ualor
culturd es deteriorar los objetos. Suele ocurrir Muchos materiales de uso corriente son inade-
tambihi que el ndmero asignado simplemente desa- cuados para numerar piezas de colección, ya
parexa. Ello puede deberse a la neglig~ncia.pero que su fiabilidad a corto o a largo plazo, no
a menudo obedece a que la persona que realiza la está probada. Las cintas y etiquetas adhesivas
tarea no prev; las consecuenciasde la utilización de corrientes, sean de papel, tela o plástico, dejan
cierta5 ticnicas de numeración o desconoce otros po- manchas profundas, especialmente en materia-
sibh mitodos. 2 Cu& son los inconi~enientesde los les porosos como los textiles, la madera, el
" l u s utilizados comúnmente? ; Y C u " mejorar marfil, los cueros blandos y el papel. Debido a
Ins ProcedimientoJ ? las condiciones del medio ambiente y a su
composición química, la mayor parte de estos I
Errores de presentación 59

Esta cinta adhesiva transparente se ha


desprendido del papel, dejando la etiqueta
al descubierto y produciendo una mancha
oscura que ha penetrado en el papel.
[Foto: James Stark.]

, La ubicación de los números en esta pieza


de vidrio opal es totalmente inadecuada,
especialmente para la exhibición. Además
I de ser poco nítidos y demasiado grandes.
los números desfiguran la pieza.
k ’ [Foto: James Stark.]

Ann Howatt Krahn realizó estudios de biología y


trabajó en esta esfera de 1964 a 1967. Estudió
luego historia del arte y se especializó en la
etnología y el arte de los indios de América del
norte. Diplomada en la Facultad de Bellas Artes
de la Universidad de Victoria, Columbia Británica
(Canadá), (Bachelor of Arts), obtuvo una beca de
la Asociación de Museos Canadienses que le
permitió proseguir estudios en el Museo Real de
Ontario, Toronto, al mismo tiempo que se
desempeñaba como conservadora en la división de
conservación del Museo Provincial de Columbia
Británica de Victoria de 1971 a 1977. Durante
este último periodo fue igualmente representante
para el Pacifico del Instituto Internacional para la Esta hermosa talla en madera se ve
Conservación, grupo canadiense. En la actualidad desfigurada por los números de catálogo
es conservadora en la división de arqueología y de demasiado grandes aplicados sobre la parte
etnología del Instituto Canadiense de
anterior de la base. La pintura ha penetrado
Conservación de Ottawa.
en los poros de la madera y resultará difícil
quitarla.
[Foto: Robert Higham.]

adhesivos se tornan quebradizos o viscosos; len enredarse o perderse fácilmente; son más ser tan “inoxidables” como la mayoría de los
como consecuencia desaparecen las informa- indicadas para la identificación temporal y úti- fabricantes pretenden. Es necesario pues poner
ciones inscriptas y quedan residuos pegajosos les para complementar métodos más directos a prueba los materiales utilizados para identifi-
incrustados en la superficie del objeto. Los ró- de marcar el material de las colecciones perma- car los objetos de un museo. Esto es muy im-
tulos y etiquetas de papel absorben la hume- nentes. portante, sobre todo cuando están en contacto
dad y rara vez están libres de ácidos o tampo- Conviene examinar los elementos que se directo con los objetos.
nadas. Con el tiempo se desintegran y pueden utilizan para sujetar las etiquetas. Los alambres
acelerar la corrosión de los metales. Las tintas no revestidos y los sujetadores metálicos pue- Métodos
“indelebles” utilizadas para anotar las informa- den causar deterioros debido a la fricción; con
ciones sobre las etiquetas rara vez son indele- la humedad se oxidan o corroen los metales La aplicación directa de un número sobre un
bles y por lo común no resisten ni siquiera a con los que están en contacto. Lo mismo ocu- objeto es un trabajo de responsabilidad: se es-
la acción del agua. Las etiquetas colgantes sue- rre con los alfileres y las grapas, que suelen no tablece así el vínculo entre el objeto y su ori-
60 ¡Alto a las prácticas peligrosas!

gen, pero se corre el riesgo de alterar una pieza dos sin tener en cuenta las características de la
original. Pese a ello, el personal de museo, que superficie del objeto, la estética o la facilidad
suele ignorar las propiedades físicas de los ma- de localización. 1.0s números deben ser peque-
teriales, recibe escasa formación en dichas téc- ños, claros p su ubicación discreta. En caso
nicas; las consecuencias han sido desastrosas contrario, se corre el riesgo de afear el aspecto
para colecciones enteras. Los materiales y mk- del objeto. A veces se han perdido valiosas
todos para numerar deben dar resultados dura- indicaciones históricas por aplicar el número
bles, y, siempre que sea posible, deben selec- sobre elementos característicos del objeto. Los
cionarse en función de su compatibilidad con números pueden perderse si están colocados en
los objetos que han de numerarse. Estos no lugares expuestos a la abrasión o la manipula-
deben sufrir ningún deterioro durante la ope- ción. Por último, en las series de objetos de
ración o cuando se realicen correcciones ulte- una misma categoría, como las colecciones de
riores. Por ejemplo, los solventes que entran trajes, la normalización de la ubicación de los
en la composición de ciertas pinturas y lacas números de catálogo permitiría localizarlos fá-
utilizadas para esta operación, suelen disolver cilmente sin necesidad de manipulaciones ex-
los materiales sintéticos y los acabados de pin- cesivas.
tura. Pero, en cambio, para ciertos materiales Al aplicar un número a piezas de colección
porosos como la madera, es necesario colocar es preciso, pues, determinar cuidadosamente
una capa protectora de laca transparente en el su ubicación y las técnicas que se utilizarán.
lugar donde se marcará el número. En objetos Realizar esta operacih sin las debidas precau-
sumamente porosos como los textiles, papeles ciones acarrea graves consecuencias. Este as-
y pinturas sobre lienzo, la aplicación directa de pecto elemental de la administración de colec-
capas de base líquidas o de tinta resulta muy ciones exige una revisión. Para convencerse de
perjudicial; estas sustancias penetran profun- ello basta observar cualquiera de los centenares
Este objeto de hierro. al igual que el borde damente e impiden toda limpieza o tratamien- de objetos mal numerados en las colecciones
metálico de la etiqueta de papel, ha sido to ulterior. Es inútil, y a menudo peor, tratar de los museos.
dañado por la corrosión durante el de quitarlos. Dada la diversidad de los mate- [Traducido de!! ingl&]
almacenamiento en un lugar húmedo; la riales existentes en colecciones de museo, es
inscripción en tinta no indeleble comienza a preciso insistir en que ningún método de mar- Ohru de consiiltu:
borrarse. cado es válido para todos. Ello debe tenerse en Ann Howatt Krahn, Identiiícation of objects: a
[Foto: Robert Higham.] guide tu applying numbers to materials in
cuenta cuando se examinan las distintas posi- collection, Tcclinicul bzdldin, Canadian Institute of
bilidades y se elige el lugar adecuado para co- Conservation, 1981. (Tambih en francés.)
locar el número.

Ubicaciórz de los números


La normalización de la ubicación y de la pre-
sentación de los números mejoraría considera-
blemente las prácticas actuales. Abundan los
ejemplos de números grandes y toscos aplica-

Errores de tratamiento

Genevieve hleurgues Las resinas sintéticas pueden


ser peligrosas
Genevieve híeurgues, ingeniera quimica y La consewaciÓn de los vegetales y los animales conservarlos al abrigo del oxígeno y de los
diplomada en ciencias naturales p zoología, es en un estado natural, o lo más próximo posi- rayos ultravioletas. En cambio, cuando se trata
rcsponsable del laboratorio de disecaciiin del ble del estado natural, es decir, su disecación, de una flor o de una mariposa de brillantes
Museo Nacional de Historia Natural de París, plantea a los museólogos problemas múltiples, colores, los colores se apagan inevitablemente
donde se perfeccionan los procedimientos de de los cuales los más importantes son la con- con el tiempo.
conservación de cspecimenes de historia natural.
Es autora de numerosas publicaciones sobre estas
servacicin de las formas, los colores y el aspecto En la esfera de las ciencias naturales, el
tkcnicas, sobre las ciencias populares y las viviente. empleo de resinas sintéticas hizo creer a los
exposiciones científicas. Ha participado igualmente Los museólogos contemporáneos se dividen museólogos que resolvería los problemas de
en la organizaciiin de varias importantes en dos escuelas: una propugna la presentación conservación. Las resinas no son atacadas por
exposiciones. de especímenes naturales disecados, la otra ningún parásito conocido: por tal rázon, los
aboga por la presentación de especímenes to- taxidermistas modernos rellenan los animales
talmente artificiales, de facsimiles. En este últi- valitndose de estas sustancias, que además son
mo caso, es evidente que los pigmentos colo- estables frente a los cambios de temperatura.
reados se elegirán de acuerdo con su estabili- Las resinas se emplean con &xitopara rellenar
dad a la luz; de ese modo, no será necesario batracios y reptiles, en lugar del yeso o la cera.
Errores de tratamiento 61

Sin embargo, el empleo de resinas puede oca- Esqueleto de celacanto colocado en un


sionar fracasos e incluso verdaderas catástrofes, bloque de poliéster que se ha vuelto
de los que podemos dar algunos ejemplos sig- completamente opaco.
nificativos. [Foto: G. hleurgues.]
La disecación de los vegetales plantea gran-
des problemas a los especialistas de los museos
de ciencias naturales. Existe una técnica que
permite conservar las formas y algunos colo-
res: la liofilización o criodisecación. Pero es
una técnica cara y sólo practicable en vegetales
sumamente frescos. Un musgo o una flor, una
vez deshidratados por liohlización, deben con-
servarse al abrigo del oxígeno, de los rayos
ultravioleta y, naturalmente, de la humedad.
Se los puede encerrar en un recinto hermético
dotado de una atmósfera químicamente inerte
(nitrógeno-argón). Pero, teniendo en cuenta
el costo de este procedimiento, en algunos ca-
sos nos pareció preferible envolver los vegeta-
les liofilizados con una resina sintética. Utiliza-
mos esta técnica para la presentación de ejem-
plares de la flora actual en la galería de paleo-
botánica del Museo Nacional de Historia Na-
tural de París. Pero, comprobamos con sorpre-
sa la gradual adulteración del color de los ve- Teniendo en cuenta la evolución incierta de
getales, que al cabo de algunos años se volvie- estas sustancias, preconizamos, para la conser-
ron totalmente traslúcidos. vación de las maderas sumergidas, un procedi-
Un ejemplo no menos espectacular ocurrió miento que permite desecarlas sin modificar su
con un celacanto destinado a la galería de ana- estructura química: la liofilización. En efecto,
tomía comparada del museo. En 1960 fue co- con nuestras tkcnicas actuales, la impregnación
locado en un bloque de resina poliéster total- con resinas modifica de manera irremediable la
mente límpida, de manera que el animal podía estructura química del objeto que deseamos
ser nítidamente observado y estudiado. En la conservar; y precisamente el cometido del con-
actualidad este raro ejemplar reposa en el servador es legar a la posteridad vestigios re-
interior de un bloque lechoso y opaco. presentativos del patrimonio histórico y cultu-
¿Cómo podemos explicar esos fracasos? Al ~ 1conservando
, su estructura lo más intacta
parecer no poseemos aún los conocimientos posible.
necesarios para prever la evolución de estos . Sin olvidar los servicios que en este campo
polímeros y la estabilidad de estas sustancias pueden prestar los polímeros, estimamos que
químicamente complejas. No es posible cer- su uso abusivo puede acarrear la destrucción
tificar la inercia del monómero mientras no se irremediable de muestras naturales, históricas
haya completado su polimerización, lo que a y artísticas.
veces puede exigir varios años. [Tfaducido del francés]

Franca Manganelli Abusos en el empleo de


la cinta adhesiva
Franca Manganelli trabaja desde 1957 como Examinando el material gráfico (estampas, alejemos de nuestra situación de “contemporá-
tecnóloga en el Istituto Centrale per la Patología grabados, acuarelas, dibujos, etc.) conservado neosn para adentrarnos en la de personas que
del Libro, Roma, y en la actualidad dirige el en bibliotecas, galerías y museos, se encuen- vivirán dentro de cuatro o cinco siglos y que
laboratorio de restauración y conservación del tran a menudo “restauraciones” hechas con buscarán informaciones, incluso mínimas, que
mismo instituto. Es miembro del comitt tkcnico
cinta adhesiva. La palabra restauraciones figura puedan arrojar luz sobre esos tiempos pretéri-
para la restauración del material bibliog&co de la
Biblioteca Nacional de Florencia dañado por las
entre comillas, porque esa operación suele te- tos.
inundaciones de 1966. Dicta cursos especializados ner efectos desastrosos. Desde esta perspectiva se comprende la im-
sobre restauración de libros. Por restauración se entiende hoy día una portancia de una buena conservación y el ca-
intervención cuyo objeto es la conservación rácter nefasto de una operación que no favo-
del material en su totalidad. Esto implica el rezca la Conservación y que provoque daños
respeto de la estructura y de cada detalle, por ulteriores. Precisamente esto es lo que ocurre
pequeño que sea, que pueda aportar informa- cuando un personal no preparado, ni profesio-
ciones históricas. nal ni culturalmente, utiliza cinta adhesiva
Para comprender verdaderamente las exi- para reparar una rotura.
gencias de la restauración, es necesario que nos El daño causado es particularmente grave,
62 i Alto a las prácticas peligrosas !

Detalle de la foto anterior. AI cabo de unos Detalle: la cinta adhesiva se ha aplicado en


Documento pegado en las dos caras con años, la cinta adhesiva se ha despegado la cara posterior del documento, pero la cola
cinta adhesiva. dejando un residuo marrón insoluble. ha pasado a traves del papel.

porque es irreversible: las manchas de un ama- colofonia. Con el tiempo, estas substancias se
rillento parduzco dejadas por la cinta adhesim oxidan y se vuelven marrones e insolubles.
no pueden eliminarse y si del reverso (donde De lo anterior se desprende que es necesario
se aplica en general la cinta adhesiva) pasan al organizar una campaña de información para
anverso, desfiguran para siempre el signo gdfi- evitar esos accidentes lamentables en el futuro.
co. Además, en el lugar de las manchas el pa- Es necesario, también, estimular en el personal
pel se vuelve frágil y. por consiguiente, puede de los museos un mayor sentido de la respon-
rasgarse más fácilmente. La cinta adhesiva se sabilidad y un mayor respeto hacia obras que,
compone de dos elementos: el soporte (en ge- por modestas que sean, constituyen documen-
neral a base de ceIofiin) y una substancia que tos. es decir, una parte de nuestro patrimonio,
se adhiere instantáneamente por simple con- un bien permanente.
tacto y que no desaparece con el tiempo. [Tradzdo del fiancEj.]
La adherencia se obtiene generalmente por
medio de una capa de éter polivinílico mezcla- Obra de cotuulta:
do con resinas de tipo terpknico, cumarónico Anne F. Clapp, Curutorial cure of art,
o fenólico y con plastificantcs derivados de la Interconservation Association Obcrlin, 1971, 107 p.
Errores de tratamiento 63

Metales y tratamientos peligrosos


Albert France-Lanord Detalle de un brazalete de bronce
protohistórico. El metal está profundamente
alterado. A pesar de estar formada por
Albert France-Lanord es ingeniero especializado en productos de corrosión, la superficie original
la historia de los metales en la antigüedad y en la (o “epidermis”) estaba bien conservada, pero
conservación de metales, conservador en el Museo se la arrancó parcialmente durante una
del Hierro de Nancy y director del Laboratorio de limpieza inadecuada, dejando al descubierto
Arqueología de los Merdes. Enseñó los métodos parte del metal que aún no estaba corroído.
de conservación de los metales en el ICCROM y [Foto: A. France-Lanord.]
efectuó numerosas misiones para estudiar los
problemas relativos a la conservación de los
metales arqueológicos.

La conservación de los objetos de metal anti-


guos, y especialmente de objetos arqueológi-
cos, plantea a los conservadores de museos di-
versos problemas que no pueden resolver si no
disponen de suficiente información. Ya se tra-
te de las colecciones expuestas -en cuyo caso
el aspecto y el significado importan tanto
como la estabilidacL o de las reservas que
generalmente son la pesadilla de los encarga-
dos de los museos, es indispensable tomar cier-
tas precauciones.
Efectivamente, aparte del oro, los metales
son estados inestables de la materia, derivados
de minerales que, ellos sí, constituyen su esta-
do estable en la naturaleza. Unas complejas
operaciones metalúrgicas transforman esos mi-
nerales en metales que se emplearán, solos o
aleados, y se trabajarán por medio de técnicas
muy diversas que modifican su estructura, Los
metales no son estables; bajo la acción del
tiempo y del medio ambiente, tienden a volver
con mayor o menor rapidez a formas estables,
es decir, al mineral. La corrosión produce, pre-
cisamente, esas transformaciones. Objeto del cual se eliminó toda la corrosión
La corrosión se desarrolla en detrimento del por medio de un tratamiento químico no
metal de que está hecho el objeto. Habrá dos controlado: todos los detalles de la escultura
han desaparecido.
tipos de corrosión: la que se produce sobre la [Foto: Museo de Irak, Bagdad.]
superficie original del objeto y la que se pro-
duce por debajo de ella. Así pues, indepen-
dientemente de los accidentes mecánicos que
pueda sufrir el objeto, por efecto de la corro-
sión aumentará de volumen y perderá más o En este objeto se ha eliminado toda la
menos su color, su forma, su peso, su materia corrosión: por consiguiente, sólo queda
y su resistencia. En último término, el objeto cobre puro. La especificidad de un objeto
corroído se torna ilegible si no se somete a metálico es justamente su superficie lisa
tratamientos particulares. y brillante; la del objeto que aquí se
muestra está picada y es opaca.
[Foto: Museo de Irak, Bagdad.]
64 ¡Alto a las prácticas peligrosas !

La conservación de los metales tiene un podían llegar hasta el 2 0 por ciento pan el
doble objetivo. El primero es del-olver al obje- primero de los metales, y con ácido nítrico,
to deformado su significación, es decir, aquello igualmente en soluciones del 1 al 5 por ciento,
que justifica el lugar que ocupa en una colec- para ambos metales. Esos ácidos, además de ser
cidn y los cuidados que se le prodigan. El se- sumamente peligrosos cuando se los aplica a
gundo es evitar que prosigan los fencimenos metales y aleaciones cuya estructura está muy
de transformacih. Son, por consiguiente, modificada por la corrosión, es muy difícil eli-
dos series de operaciones de caricter muy dife- minarlos y neutralizarlos totalmente.
rente. Esos ácidos destruyen todos los productos
de corrosión, tanto los que están por encima
Lu Iimpìezu: como por debajo de la superficie original. El
firma correcta d e proceder resultado de ese tratamiento es un pedazo de
metal puro y brillante cuya superficie está to-
La limpieza, cuyo fin es hacer legible el objeto talmente picada. Con mucha suerte, en algu-
para restituirle su significacicin, abarca la pri- nos casos ese trozo o parte de metal puede
mera serie de operaciones. Consiste en limpiar sugerir una forma.
la corrosión que se formÓ en la superficie pri- El otro peligro estriba en la utilización de la
mitiva del objeto y en conservar y estabilizar la electrólisis, ya sea para retirar los productos de
que se formó por debajo de ella. Es siempre la corrosión o para eliminar las sales que se
una operacicin delicada porque es irreversible; consideran peligrosas. Numerosos museos ex-
muchos objetos han sido más o menos altera- ponen bronces. cuyos productos de corrosión
dos o destruidos por una limpieza mal hecha. fueron “reducidos” por electrólisis y transfor-
Si bien el principio de la operación es sencilla, mados en una capa de cobre que sólo tiene un
a menudo es muy difícil de realizar, ya que el efecto deplorable. Es un procedimiento que se
estado que se procura alcanzar con esa opera- empleó a menudo en el pasado pero la encues-
ci6n depende en gran medida de la signifca- ta dirigida hace algunos años por Robert Or-
ción del objeto. esto es, del o de los mensajes gan reveló que aún existen numerosos adeptos
de que es portador y que son de muy diversa de la electrólisis.
indole. Un objeto puede ser portador de un Por útiles que puedan ser esos procedimien-
mensaje potencial imperceptible a primera vis- tos para el tratamiento destinado a estudiar
ta y que una limpieza imprudente puede des- ciertas monedas, no deben considerarse como
truir. Por esta razón, la limpieza sólo puede métodos artesanales que pueden ser empleados
encomendarse a historiadores, arquedogos o por restauradores insuficientemente calificados.
especialistas en historia del arte que compren-
dan la naturaleza de los mensajes y no a técni-
cos o científicos que sólo conozcan el metal y
Alnzacemwzìetzto
sus alteraciones. Demasiado a menudo, los ob- Cuando los objetos se someten a tratamientos
jetos que debían limpiarse se han confiado a casi siempre terminan en las reservas de los
“científicos” o, lo que es aún mis grave, a téc- museos que a menudo encierran centenares de
nicos sin formación especifca o incluso a kilos de objetos almacenados en condiciones
guardianes de museos más o menos habilido- peligrosas y que en unos decenios se alteran
sos. más profundamente que después de dos mil
Si a través de las distintas &pocas las pintu- años de estar enterrados. Actualmente existen
ras han padecido con frecuencia los efectos de medios para mejorar el almacenamiento y con-
limpiezas efectuadas por manos poco diestras, trol de las condiciones ambientales y evitar la
los objetos medicos no han sido menos mal- corrosión en las reservas. Pero los conservado-
tratados y lo son aún hoy. Si bien se han reali- res, a quienes ya se exigen tantas aptitudes y
zado grandes progresos, aún existen talleres o conocimientos tan diversos, no siempre están
laboratorios en los que se destruyen los obje- informados.
tos o se los condena a una alteración más o Durante los Últimos años, los contactos en-
menos rápida. tre especialistas (historiadores, restauradores,
Conviene señalar a la atencicin de los res- científicos) permitieron sacar mejor partido de
ponsables de la consewación los peligros inhe- los errores cometidos en el pasado y actual-
rentes a dos tipos de tratamiento que, a pesar mente los principios generales de la conserva-
de haber causado estragos hace unos treinta ción de los metales están mejor definidos. Por
años. aún se describen en algunos manuales ejemplo, se afinaron nociones vagas como la
especializados y desgraciadamente se siguen de “pátina” y se reemplazaron por los concep-
utilizando. tos de epidermis, corrosión interna o externa,
Nos referimos. en primer lugar, a la utiliza- etc. Actualmente se reconoce que la conserva-
ción de ácidos minerales pari “limpiar” objetos ción de las colecciones de objetos metálicos es
medlicos corroídos. En el caso del cobre y la particularmente compleja y que la responsabi-
plata, algunos autores aconsejaban tratamien- lidad final incumbe al conservador.
tos con ácido sulfúrico en concentraciones que [TuaduCino del franc&]
65

Elpziblico y Za conseruación:
David Mackenzie Wilson nn conflicto
J
de intereses
David Mackenzie Wilson nació en 193 1. Se razones de peso para pensar que la conser-
educó en el St. John’s College, Cambridge, y en vación de un objeto está en peligro, debe
la Universidad de Lund, Suecia. Fue conservador
inclinarse por el objeto en cuestión y por
ayudante en el Museo Británico (1954-1964),
lector de arqueología del periodo anglosajón en la su deber para con las futuras generaciones
Universidad de Londres (1964-1971), profesor de de visitantes y especialistas. Sin embargo,
arqueología medieval (1971-1976), y codirector en ciertas oportunidades, deberá ser capaz
del departamento de estudios escandinavos, de correr un riesgo calculado.
University College, Londres (1973-1976). A
partir de enero de 1977 se desempeña como
A lo largo de los siglos se han perdido
director del Museo Británico. Ha publicado: The y deteriorado muchos objetos de museo:
Odin’s Rami, las dos terceras partes de una
Anglo-Saxom, 1960; Vikitig art (en colaboración en el siglo XVIII a menudo por negligen- embarcación vikinga, alojada en el parque
con O. Klindt-Jensen), 1966; The Vi&g cia; en el XIX por restauraciones mal reali- del Museo Británico durante la exposición
achieie”tzr (en colaboración con P. G. Foote), zadas o por reparaciones con materiales Vikingos realizada en 1980. Las exposiciones
1970 ; Atzglo-Saxotz archaeolou, 1976 ; The itinerantes o aquéllas que incluyen un gran
Northanz world, 1980. Recibió en 1975 el premio cuyas propiedades no se conocían del todo
número de obras prestadas plantean uno de
Dag Strömbick, Academia del rey Gustavo bien. Paradójicamente en el siglo xx,con los problemas más graves al conservador
Adolfo y, en 1978, el premio Felix Neubergh. el desarrollo de la ciencia de la conserva- consciente de su cometido.
ción, los peligros que amenazan a los ob- [Foto: Museo Británico]

Dejamos la conclusión a un emìtie?zte conser-


vador de museo. Sì en este número los miem-
bros de esta profesìón ban sìdo el blanco de
numerosas crítìcasy se bat1 vistoprodigar con-
sejos a veces crudamentefinnulados, el doctor
Vìlson, historiador del arte y responsable del
Museo Brìtánìco, donde la conseriucidn es a
la zlez un arte ?nujldesarrolladoy un ìmpera-
tìzio constanteme?zte amenazado, forma purte
de los convertìdos.

“Se debe conservar y mantener dicho mu-


seo o colección no sólo con vistas al exa-
men y placer de eruditos y curiosos sino
también para su utilización y aprovecha-
miento por parte del público en general
(. . .)”
La ley por la cual el parlamento creó el
Museo Británico en 1753 portaba en s í
los gérmenes de un conflicto común a to-
dos los museos: el que se plantea entre la
conservación y la exhibición al público.
El dilema del administrador del museo es
conciliar estas dos funciones dispares. Por
lo general, cuando los objetos son resis-
tentes o cuando se dispone de recursos
suficientes para asegurar un ambiente ade-
cuado y una vigilancia a cargo de personal
debidamente capacitado, las exigencias del
público no ponen en peligro los objetos
expuestos. Pero ésta es una situación
ideal; en realidad, los administradores de
los museos pasan gran parte de su tiempo
calculando la probabilidad de daños y de-
terioro de los objetos expuestos. A menu-
do bajo intensas presiones, debe decidir si
esos riesgos pueden correrse o no. Si tiene
66 D a v i d Wilson

Una de las funciones esenciales del El Museo Británico tiene la suerte de


departamento de investigación de la disponer de un departamento de
conservaciBn del Museo Británico consiste conservación bien equipado, compuesto por
en poner a prueba materiales que serán unos sesenta conservadores. Conservadores
utilizados en la fabricacidn de vitrinas y de de estampas y dibujos examinan un grabado,
soportes. En esta fotografía, se están tarea previa al tratamiento de conservación.
ensayando muestras para conocer sus efectos Utilizan para ello la luz “fría” proveniente
corrosivos sobre metales. de fibras ópticas, un proceso que permite al
[Foto: Museo Británico.] conservador iluminar intensamente un sector
durante largos periodos sin provocar
calentamiento.
[Foto: Museo Británico.]

jetos de los museos son diferentes y, en pero es cierto que el uso excesivo del flash tre diversos centros. Una exposición que
todo caso, mayores. Como ya se ha seña- puede alterar dibujos y tejidos delicados. ha tenido éxito es solicitada de más en
lado en otros artículos del presente núme- Pero puede ser más grave aún el efecto de más por los museos. Así, por ejemplo, al-
ro tal vez el mayor peligro provenga del las luces empleadas por los equipos profe- gunos objetos de la reciente exposición
creciente interés del público. de su gran sionales de filmación. Uno de los métodos sobre los vikingos ya han recorrido en I
l
afluencia a los museos y de la alta deman- más eficaces para hacer conocer las exposi- dieciocho meses más de 16 000 kilóme-
da de exposiciones itinerantes. Esta para- ciones y atraer a un público numeroso es tros para ser presentados en cuatro ciuda-
doja es tanto mayor cuanto los museos que la televisión venga al museo, pero des. Es posible que aumente aún más el
son objeto de más atención y preocupa- ello puede plantear considerables conflic- número de lugares donde se exhiba la
ción por parte de las fuentes públicas y tos de prioridades. Es lógico que el opera- muestra, inicialmente prevista en dos ciu-
privadas de financiación. Pero, parafra- dor trate de obtener las mejores y más dades. Es comprensible que estas exposi-
seando a un parlamentario británico del espectaculares imágenes. Para ello, por lo ciones excepcionales susciten una gran
siglo xrx, ‘&elpúblico sufraga los museos y general, los objetos expuestos deben ser demanda, pero es fundamental que la ins-
por consiguiente tiene derecho a reclamar retirados de las vitrinas o de su protección titución que presta las obras se cerciore
todas las facilidades de ingreso”. de plexiglás. La elevada temperatura que previamente de las condiciones en que se
Pocas cosas son tan perjudiciales para origina esta iluminación auxiliar, a menu- transportarán y expondrán los objetos. El
los objetos expuestos en los museos como do muy intensa, puede ser perjudicial para personal encargado de la conservación de-
las grandes multitudes que se apiñan, ja- muchos objetos. Además los cables, las bería determinar si los objetos pueden
deantes y acaloradas, en torno a las obras lámparas inestables, el enorme equipo de trasladarse y conocer los detalles exactos
de arte. En las exposiciones populares filmación y su evidente inexperiencia de sobre las condiciones de la exposición.
muy concurridas, las salas de exposición, las condiciones de los museos pueden oca- Por su parte, el prestatario deberá ejercer
sin calefacción suplementaria, pueden al- sionar accidentes con los consiguientes una vigilancia permanente y eficaz duran-
canzar temperaturas inaceptables. En mu- daños materiales. La imagen de un objeto te toda le exhibición. Además, el personal
chos casos el grado de temperatura o de desintegrándose delante de las cámaras, experimentado que acompaña los objetos
humedad es menos importante que las debido a una brusca manipulación podría los conoce en sus mínimos detalles y debe
fluctuaciones rápidas e imprevisibles. La ser una buena toma, pero para un museo estar presente en los momentos más peli-
ú n i a respuesta del conservador -excep- constituiría un enorme perjuicio. Sólo el grosos: instalación, desmontaje y traslado.
to, claro está, cerrar las puertas o admitir conservador, previa consulta de los espe- Lo ideal sería que este personal estuviese
sólo a unos pocos escogidos- es tratar de cialistas, debería manipular los objetos, integrado por conservadores de la entidad
instalar vitrinas individuales seguras. Pero sólo él debería aprobar su ubicación de- que presta las obras y facultado para reti-
tropieza con el gusto del público actual lante de la cámara u ordenar que finalice rar un objeto cuando lo considere necesa-
que por lo general prefiere estar separado la filmación. rio. Puede ser irritante acudir a la inaugu-
de los objetos expuestos por el menor nú- Las exposiciones itinerantes, así como ración oficial de una exposici6n sólo para
mero posible de barreras. No obstante. en aquéllas que presentan muchas obras pres- anunciar que las obras no pueden exhibir-
caso de riesgo, el conservador debe colo- tadas, plantean uno de los mayores dile- se, pero si los objetos están en peligro
car las obras de arte en vitrinas donde sea mas a los administradores de museos debe procederse de esta manera sean cua-
posible controlar las condiciones ambien- preocupados por la conservación. Resulta- les fueren las repercusiones internaciona-
tales. rá problemático seguir organizando expo- les o nacionales.
Quizás se sobreestimen los riesgos que siciones internacionales “monstruo” debi- La principal preocupación del Museo
supone que los visitantes tomen fotogra- do a los inmensos gastos que supone reu- Británico es la seguridad de los objetos
fías (el principal de ellos es que dismi- nirlas y montarlas. Para reducir los costos cuyo cuidado se le confía. Tenemos la
nuyen los derechos de reproducción), los organizadores procuran dividirlos en- suerte de poseer un departamento de con-
El público y la conservación: un conflicto de intereses 67

servación en el que trabajan más de sesen- viduales que garanticen condiciones am- habremos fracasado como administradores
ta especialistas, cuya competencia ha au- bientales estables. Esta solución permite de museos, seamos conservadores o espe-
mentado con los años. El personal recien- evitar los enormes gastos y la incertidum- cialistas en museología. Hasta ahora no lo
temente contratado recibe formación en bre que supone dotar de aire acondiciona- hemos hecho tan mal pero debemos tratar
las técnicas especializadas utilizadas en el do a toda una galería. de resistir a las presiones externas y no
museo. Este departamento trabaja en es- Otros autores que han colaborado en renunciar a nuestras normas.
trecha colaboración con el personal admi- este número ya se han referido en detalle [Tyaducido del ì?igL&]
nistrativo. Está dividido en seis secciones, a los problemas relacionados con la con-
cada una de las cuales se especializa en el servación de las obras. La evaluación pro-
tratamiento de objetos de diversos tipos fesional de las condiciones de exposición
(piedra, metales, cerámica, materias orgá- ha alcanzado un elevado nivel, pero sub-
nicas, arte pictórico oriental y occidental, siste el riesgo de omitirla debido a presio-
etc.). Existe asimismo una sección de in- nes exteriores al museo. El conservador es
vestigaciones encargada de descubrir y responsable de que la colección llegue in-
evaluar nuevas técnicas. Otra función tacta y sin deterioros a las generaciones
fundamental de esta sección es poner a siguientes pero al mismo tiempo debe
prueba los materiales que habrán de utili- asombrar, estimular y formar a su públi-
zarse en las vitrinas y los soportes. Actual- co. El objeto original es irremplazable. Si
mente se dedica gran parte de las investi- las generaciones futuras sólo tienen acceso
gaciones a la fabricación de vitrinas indi- a ese material por medio de fotografías,

U n gran desafio:
Za conseruacion d e l a r t e rupestre
Tal como lo anunciamos en nuestro nú- u n fenómeno popular, al señor Eduardo
I mero anterior (pág. 2 0 0 ) , del 5 al 7 de Porta, al señor Kerzabi, director del Par-
septiembre de 1981,en ValcamÓnica, Ita- que Nacional del Tassili, Argelia, y al se-
lia, se llevó a cabo una consulta interna- ñor Boube Gado, director del departa-
cional sobre el estudio, la documentación mento de arqueología de la Universidad ~1 profesor Emmanuel Anati estudia
y la conservación del arte rupestre. Pre- de Niamey, Niger, y plantearles algunas grabados rupestres de varios milenios de
sente en los cinco continentes, el arte ru- preguntas sobre el problema del conflicto en de FolTe
di Nadro, en Valcamónica. ¿Qué medidas
pestre forma parte de la herencia cultural que puede existir entre favorecer el acceso sería preciso tOmar para conservar un
universal del hombre. Esta consulta, orga- y el estudio de 10s emplazamientos rupes- grabado rupestre de tales dimensiones ?
nizada en nombre de la Unesco por el tres y su correcta conservación, Por falta [Foto: Centro Camuno dei Studi Preistorici.]
Centro Camuno dei Studi Preistorici, per-
mitió reunir a un grupo bastante nume-
-. .
roso de especialistas (veintitrés) prove-
nientes de veinte países diferentes. Los
I L
problemas particularmente complejos de
la conservación del arte rupestre fueron
objeto de una atención especial. Entre los
especialistas de la conservación estaban
presentes: Eduardo Porta (España), repre-
sentante del ICOM; Paul Schwartzbaum
(Estados Unidos), representante del
ICCROM; Taye W. Medhin (Etiopía);
Kristen Michelsen (Noruega) ; François
Soleilhavoup (Francia) e Ian N: M.
Wainwright (Canadá). Entre las personas
particularmente interesadas en el debate
sobre la conservación, se puede citar a los
siguientes directores de museo o de em-
plazamientos rupestres: Sid Ahmed Ker-
zabi (Argelia), Fidelio Masao (Tanzania)
y J. Odak (Kenia). En esta ocasión, Mtl-
seunz pudo entrevistar al profesor Anati,
eminente historiador del arte que tanto
ha trabajado para hacer del arte rupestre
68 La conservación del arte rupestre

de espacio. este “diálogo” no pudo ser in- mar medidas para protegerlos físicamente. La todos para enfrentar una gran diversidad de
cluido en este número, pero se lo puhlica- experiencia de Lascaux, de Altamira y de mu- situaciones.
ri posteriormente. A continuación repro- chos otros emplazamientos que han sido daña- La reproducción comporta igualmente otro
ducimos las categciricas recomendaciones dos por actos de vandalismo o debido al legíti- aspecto de gran importancia. En la medida en
mo deseo de abrirlos a los visitantes. consti- que, a largo plazo, el porvenir de una gran
sobre la conservación del arte rupestre
tuye indudablemente un argumento en este parte del arte rupestre es incierto y la deterio-
adoptadas al final de la reunión. sentido. Nunca se insistirá demasiado sobre la raci6n natural completa es inevitable, es nece-
importancia de la sensibilización del público y sario considerar el problema del almacena-
Por su propia naturaleza, el patrimonio mun- de la legislación en materia de proteccicin de miento de las reproduccioncs realizadas a fin
dial en materia de arte rupestre es sensible a un los emplazamientos de arte rupestre. de asegurarse que las futuras generaciones y
gran número de agentes de destruccicin; entre En los numerosos países donde se ha toma- los estudiantes futuros podrán sacar provecho
Cstos, numerosos tipos de elementos geofísicos do conciencia de la necesidad de comprender de ellas 1- podrin estudiarlas.
y geoquímicos que se encuentran. con diversas el proceso de deterioración del arte rupestre, Recomendamos en especial:
variantes, en todos los emplazamientos de arte estos problemas han sido objeto de minuciosas i) que los estudios e intercambios de infor-
rupestre. Además, la accih compleja que ejer- investigaciones científicas. Pero conviene redo- mación anteriormente recomendados se
cen varias especies animales y vegetales. inclui- blar los esfuerzos, y las autoridades locales, la ocupen de modo prioritario de la conser-
dos los microorganismos. sobre el arte rupes- Unesco, el ICOM, el ICOMOS, el ICCROhí vación:
tre, debe tambiin ser tomada en cuent3 en la deben poner en juego todos los medios a su ii) en la medida en que no existe una asocia-
medida en que no s61o es perjudicial por sí alcance para alentar a los conservadores, a los ci6n internacional de especialistas de la
misma sino que también acelera la deteriora- especialistas de la conservación y a todas las conservaciSn que trabajen en esta esfera
ci6n de la roca. Conviene agregar a esta lista la demás personas implicadas en estas investiga- particular, pedimos insistentemente al
amenaza que representa el hombre para el arte ciones. Comité Internacional del ICOM para la
rupestre. Los actos de vandalismo es algo de- Debemos también tomar conciencia de que Conservacich que cree un grupo de traba-
masiado común: numerosos sitios de arte ru- la reproducción de los dibujos rupestres es jo sobre el arte rupestre, con la esperanza
pestre han sido así destruidos o irreversible- tanto más esencial para su conservación cuan- de que este grupo podd preparar un folle-
mente desfigurados. La extensión de la civili- to que numerosos emplazamientos están desti- to sobre los problemas de la conservación
zaci6n. la tala de árboles, la construccicin de nados a desaparecer, ya sea como resultado de del arte rupestre;
carreteras y de instalaciones hidroelkctricas, un lento proceso de deterioración natural o de iii) en todo el mundo los gobiernos y los in-
por ejemplo, han acarreado igualmente la des- una destrucción ripida imputable al hombre. dividuos deberían aceptar el hecho de que
aparicicin de otros emplazamientos. En otros La reproducción del arte rupestre plantea nu- la conservación de ciertos emplazamientos
casos, la presencil de numerosos visitantes en merosos problemas técnicos y logísticos que de arte rupestre (por ejemplo: Lascaux,
las cavernas modifca su frigil ecología y repre- no han sido resueltos en su totalidad. Pode- Altamira) exige su cierre inmediato, dan-
senta una seria amenaza para las formas de ex- mos, por ejemplo, citar los métodos de foto- do por supuesto que las instituciones im-
presión artística contenidas en ellas. grametria recientemente aplicados al arte ru- plicadas en la tarea deberán hacer lo posi-
En cuanto a los numerosos emplazamientos pestre en varios países. Debería estimularse el ble para que se vuelvan a abrir al público
de arte rupestre fácilmente accesibles o que se estudio de aplicaciones nuevas de técnicas co- en cuanto los progresos científicos en ma-
han convertido en centros turísticos, urge to- nocidas, así como el desarrollo de nuevos mé- teria de conservación lo permitan.

El Comité Internacional &Z ICOM


para Za Conservación:
A

Janet Bridgland por una responwbildd compartiab


El Comit6 Internacional para la Conserva- con la participación de restauradores de las colecciones de los museos, y un núme-
ción es el comité especializado más im- monumentos, de arqueólogos y de espe- ro equivalente a los problemas de conser-
portante del Consejo Internacional de cialistas en campos relacionados con sus vación de las bellas artes. Los grupos res-
Museos (ICOM). Nació en 1967 de la actividades. Compuesto en el comienzo tantes centran su actividad en esferas tales
fusión de dos antiguos comités; el Subco- de unos pocos miembros, el comité dispo- como la capacitación, el mejoramiento de
mit6 para el Tratamiento de Obras Picth- ne actualmente de unos quinientos espe- los métodos de prevención, los nuevos
ricas, integrado por directores de museos cialistas que trabajan en todos los proble- métodos de examen y las técnicas de do-
y conservadores y encargado de reunir in- mas planteados por la conservación, desde cumentación.
formaciones para el examen, el registro, la las maderas impregnadas de agua hasta los Los resultados de las investigaciones
limpieza y la restauración de obras pictó- íconos. llevadas a cabo por los miembros de los
ricas, y el Comité para los Laboratorios de En septiembre de 1981. el Comité grupos de trabajo durante los tres años
los Museos, íntegramente compuesto por Internacional del ICOM para la Conserva- que separan una reunión de otra, son pu-
hombres de ciencia y consagrado al exa- ción llevó a cabo su sexta reunión trienal blicados como documentos de trabajo in-
men técnico de los objetos de museo y a en Ottawa, Canadá. Asistieron cuatro- mediatamente antes de cada reunión. Para
los métodos de conservacicin. cientos cincuenta participantes de treinta la reunión de Ottawa se publicaron cua-
La finalidad del nuevo comit6 consistía y seis países, y entre ellos veintidós grupos tro volúmenes de documentos de trabajo
en incitar a los conservadores, los hom- de trabajo del comité. D e estos grupos de que contenían 285 contribuciones consa-
bres de ciencia y los restauradores a adop- trabajo, alrededor de un tercio se dedica a gradas a una amplia variedad de temas re-
tar un enfoque global de los problemas de los problemas de la conservación de los lacionados con la conservación. Estos vo-
la conservación. El comité ha contado diferentes objetos y tipos de material de lúmenes de documentos de trabajo pue-
Q 4
., den solicitarse a la secretaría del ICOM, ció en forma unánime el siguiente princi- El ICOM y el ICCROM han preparado
,/ p n París, o a la del ICCROM, en Roma. pio: la conservación, en el sentido de pro- sendas bibliografías sobre conservación.,
;p . Además de las visitas a los laboratorios
.p tección adecuada de las obras de arte, de- La Bibliografia bhica sobre museos del
r nacionales de conservación de la región y bería ser u n tema familiar para todos los ICOM, publicada por la Unesco en 1980,
de las reuniones ordinarias de los grupos empleados del museo, desde el portero contiene u n capítulo sobre la conserva-
de trabajo, el comité se reunió en sesión hasta el director. En qué forma dispensar ción. Puede solicitarse su envío gratuito y
plenaria para debatir sobre el tema: “Con- una formación eficaz en los métodos bási- más informaciones al Centro de Docu-
servación: ¿quién es responsable ?”. Res- cos de conservación podría ser un tema de mentación del ICOM, 1, rue Miollis,
tauradores, hombres de ciencia, conserva- discusión apropiado para la próxima reu- 75015 Paris, Francia.
dores y administradores participaron en nión trienal. El material bibliográfico del ICCROM
este animado debate. Pese a opiniones di- puede solicitarse dirigiéndose a via di San
ferentes y a veces encontradas, se recono- Michele 13, 00153 Roma, Italia.

PUBLICACIONES RECIENTES
Protection of the undemuater herìtage, obra torio. En su introducción expone muy más en más a menudo los buzos aficionados y
colectiva de Colin Martin, Colin Pear- claramente el enfoque que ha querido los clubes de natación submarina suben a la
son, Richard F. Harrison, Lyndel adoptar: superficie material subacuático y es preciso su-
V. Prott y Patrick J. O’Keefe, París, ministrarles directivas básicas sobre el modo
Hace ya varios años afirmé que una excavación de conservar los objetos.
Unesco, 1981, 200 p., ilustraciones,
sin conservación es una actividad que puede Una advertencia se impone: no es posible
bibliografía. (Protection of the cultural calificarse de vandálica. Hasta que no se res- convertirse en conservador de un día para
heritage-Technical handbooks for pete la siguiente alternativa no me cansaré de otro. Si no se dispone de un especialista, se
museum and monuments, 4.) repetirla: o bien dejamos los objetos en el fon- puede recurrir a uno de los laboratorios que
do del mar o bien los extraemos para almace- figuran en el anexo 2 del presente capítulo.,Es
Esta guía técnica, recientemente publica- nados, conservarlos y exponerlos garantizando asombrosa la ayuda que una opinión autoriza-
da, aborda las siguientes cuestiones: la ar- su preservación. Si las indicaciones que aquí da puede brindar en este terreno. Hace algu-
queología en el medio subacuático (Colin ofrecemos contribuyen a salvar algunos obje- nos años, en Nueva Zelandia, pude compro-
tos arqueológicos encontrados bajo el agua, la barlo: un pequeño club de natación submarina
Martin); la conservación del patrimonio
empresa no habrá sido vana. y de estudios históricos copsiguió conservar
subacuático (Colin Pearson) ; los proble- Es imposible establecer en unas pocas pági- dos grandes anclas de hierro forjado del siglo
mas museológicos relativos al patrimonio nas un inventario detallado de los tipos de XVIII. Utilizando materiales locales y produc-
subacuático (Richard F. Harrison) ;el de- deterioro a los cuales están expuestos los obje- tos químicos obtenidos con la ayuda técnica
recho y el patrimonio subacuático (Lyn- tos descubiertos en los restos de un naufragio de, entre otros, un químico y varios electricis-
del V. Prott y Patrick J. O’Keefe). En o durante la prospección de un emplazamiento tas de una escuela secundaria -y siguiendo
todos estos artículos, la conservación es en “lugares húmedos” y dar al mismo tiempo mis directivas, llegaron a tratar estas anclas
considerada como un imperativo mayor. directivas completas sobre su Conservación y de modo satisfactorio en cuanto a la técnica
Forma parte de las técnicas de búsquedas su restauración. Por lo tanto, he intentado ex- empleada y a los resultados obtenidos. Pero
sistemáticas, es tomada en cuenta en la poner sólo algunos de los principios funda- aun así, icuidado ! No hay que tratar de sobre-
mentales que los arqueólogos que trabajan en pasar las propias capacidades; con frecuencia
interpretación museológica y en la orga-
un medio subacuático pueden seguir. hemos visto que ciertos objetos descubiertos
nización de las exposiciones y bendcia de Las páginas que siguen contienen pocas in- pueden ser gravemente dañados en manos de
un marco jurídico que garantiza una pro- formaciones para un conservador experimenta- conservadores sin experiencia.
tección verdadera del patrimonio sub- do que participa en una campaña de búsque- Mi posición es más o menos análoga a la de
acuático. El artículo consagrado especial- das subacuáticas organizada por profesionales los demás autores de esta obra. Todos dispone-
mente a las medidas de conservación se o que está adscripto a un museo importante. mos de un grado de especialización bastante
basa en una convicción profunda y con- Pero muchos países carecen de los recursos hu- alto y debemos tratar de enfrentar todas las
creta. El autor, Colin Pearson -coordi- manos y financieros que tales actividades re- situaciones que puedan presentarse. Mi expe-
nador de los cursos de formación para la quieren o, cuando se dispone de ellos, no riencia se ha limitado a los restos de barcos del
conservación del material cultural en el siempre es posible distraer a los conservadores periodo que va del siglo XVII al siglo XX,
especializados de las tareas que les son asigna- hundidos a la altura de las costas occidentales
Colegio de Enseñanza superior de Canbe-
das, en provecho del patrimonio subacuático. de Australia en aguas bastante claras y poco
rra y del grupo de trabajo sobre la madera
En algunos países los museos y los servicios profundas sobre fondos marinos de coral o de
saturada de agua creado por el Comité de antigüedades pueden verse obligados a ase- arena. h s situaciones y las condiciones pueden
Internacional del ICOM para la conserva- gurar la protección de los bienes culturales variar mucho según los lugares: sitios muy
ción- trata a la vez de los métodos de más variados sin disponer para ello de las com- profundos o poco profundos, fondos fangosos,
conservación en el terreno y en el labora- petencias y de las instalaciones necesarias. De arcillosos, arenosos o coralinos.

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