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Primer día de clases y nuevas amistades

Este documento narra la historia de una estudiante en su último año de secundaria. En el primer día de clases, una compañera llamada Hange Zoe es transferida a su salón. Hange es conocida por ser una de las estudiantes más inteligentes pero también misteriosa. Durante el receso, la protagonista habla con sus amigas sobre Hange y sobre una compañera rubia que les gusta. Más tarde, la protagonista se encuentra con Hange en la biblioteca mientras busca un libro, y Hange la ayuda amablemente.

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Primer día de clases y nuevas amistades

Este documento narra la historia de una estudiante en su último año de secundaria. En el primer día de clases, una compañera llamada Hange Zoe es transferida a su salón. Hange es conocida por ser una de las estudiantes más inteligentes pero también misteriosa. Durante el receso, la protagonista habla con sus amigas sobre Hange y sobre una compañera rubia que les gusta. Más tarde, la protagonista se encuentra con Hange en la biblioteca mientras busca un libro, y Hange la ayuda amablemente.

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uno. Al llegar la profesora, todos se pararon de sus asientos para recibirla.

Una mueca de decepción se formó en tu rostro, nadie nuevo había


ingresado.
Era tu último año.
—Buenos días alumnos, ¿cómo están?, no creo que sea necesario
Estabas por comenzar las clases, y en tu primer día ya estabas presentarme. — aquella fina mujer traía una camisa blanca junto a un
llegando tarde. pantalón color café. La profesora estaba por tomar asiento cuando tocan

Este año querías divertirte y conocer gente nueva, pero también la puerta del lugar.

concentrarte en tus estudios. Era el director del colegio, Erwin Smith.

Fuiste bien arreglada al primer día de clases, aunque no —Buenos días, lamento interrumpir la clase— este hombre vestía de
llamabas demasiado la atención. traje, como de costumbre— pero vengo a informarles que cambiamos
de clase a una alumna, desde hoy cursara con ustedes.
No eras "popular", pero tenías varios conocidos, tenías tu grupo de
Una chica de cabello castaño y con gafas entra al salón y se roba la
amigos, que tenía una buena cantidad de integrantes.
mirada de todos. Por supuesto que la conocías, es decir, no del todo,
Decidiste arreglarte, quizás este año llegaba alguien interesante. nunca habías hablado con ella, apenas sabías su nombre. Es de las
Una vez dentro del aula, viste como Sasha, te hacía seña para que te chicas más inteligentes del instituto, pero ¿Por qué la habrán cambiado
sientes al lado de ella, y para tu suerte, tu profesora Petra aún no había de salón?
llegado, así que les dio tiempo para conversar entre ustedes unos
—Está bien, preséntate por favor. — comentó tu profesora, retomando
minutos.
lo que estaba haciendo anteriormente.

La chica castaña pasó al frente


—Mi nombre es, Hange Zoe Tu profesora iba llamando a varios de tus compañeros, y ellos se iban
presentando, pero Hange casi no le prestaba atención a nadie. Hasta que
te tocó, con cierta timidez hablaste y dijiste;

— Mi nombre es, (N) (A). Un gusto conocerte.

Ella posó sus ojos en ti, pero no emitió palabra alguna. El contacto
dos. visual duró algunos segundos, hasta que te permitieron de sentarte.
Ya habían terminado de presentarse todos, así que estaría por comenzar
Hange zoe
la clase.
Ese nombre tan popular, que por supuesto conocías. Comenzaron a copiar algunas cosas hasta que sentiste que un dedo se
posó en tu hombro y te llamo.
No eras la única del salón que ya sabía de su existencia. Pero por otro
lado había otros alumnos que recién la estaban conociendo. Le dijeron a
la chica que tome asiento. —El gusto en conocerte es mío. — guiño un ojo y volvió a su cuaderno.

El único lugar libre, era el banco a tu izquierda. A partir de hoy, y lo ...


que resta del año, deberías sentarte al lado de esa chica desconocida.
Sonó el timbre para ir al receso, así que llamaste a Ymir y Sasha para
Una vez se sentó, no se fijó mucho en nadie. Antes de que pudiera
salir juntas. Ambas chicas eran tus mejores amigas de toda la vida, las
tomar su libro, la profesora Petra habló.
cuales querías y apreciabas muchísimo.
— Como hay una alumna nueva, mientras voy tomando lista, se Al salir encontraron una banca libre, decidieron quedarse allí. Te habías
presentarán ante ella. — ordenó. traído un muffin y un jugo para comer.

Asintieron. — ¿Qué les parece la chica nueva? — pregunto Sasha.


— No habla mucho, es bastante intimidante supongo. —respondió ...
Ymir mientras abría una bolsa de papas.

Recordaste cómo te había guiñado el ojo y automáticamente tus mejillas Cuando les tocó volver al sector de salones, Ymir, emocionada, le
empezaron a tomar calor. mostró a la chica antes mencionada. Era una rubia bajita de ojos
celestes muy bonitos, por lo que se veía la chica era muy dulce, y
— Es...interesante— comentaste, nerviosa.
bastante tierna.
—Si, quizás, pero aquí lo importante es esto. ¿ya han visto a la chica
Luego, te separaste de Sasha y Ymir, ellas tomaban otra clase, y tú
rubia del salón de al lado? joder, es muy linda. — dijo Ymir, cambiando
tenías que ir a buscar unos libros a la biblioteca.
rápidamente de tema.
Cómo era algo lejos, decidiste ponerte tus audífonos y escuchar música.
— No la vi, luego muéstranosla— comentó Sasha.
Sweather Wheater sonaba.
—¿Acaso te gustó? — preguntaste a Ymir, bromeando.
Una vez llegaste, te quitaste los audífonos y fuiste a buscar el libro que
— ¿¡Qué!?, no. — levantó las manos como si se estuviera defendiendo. querías.
— solo...dije que es linda. Buscaste, pero no lo encontraste, hasta que te chocaste con una persona.

—¿Sabes cuánto mide? — pregunto Sasha y te guiño un ojo mientras se —Mira nada más, ¿Que buscabas? — pregunta
reía. Hange.

— La paso como por dos cabezas. — dijo Ymir alzando las cejas, de — Oh, hola, buscaba un libro de biología — ¿Que mierda hacía acá? —
manera juguetona. ¿Tú?

Sasha y tú rieron, sabían la debilidad que la otra tenía por las chicas —También, ¿Te ayudo a buscarlo?, conozco perfectamente el sector de
bajitas. biología. — raramente Hange te estaba hablando como si te conociera
de toda la vida, pero al segundo pensaste que solo estaba siendo una Despertaste por culpa de la alarma que comenzó a hacer un ruido
buena compañera.
insoportable.
—Si por favor, casi ni conozco el sector. — eso era una verdad. Sin ganas, la apagaste y te refregaste la cara con tus manos, por al

—Está bien, ven. menos 5 minutos te quedaste viendo un zapato frente a ti.

Mientras seguías a Hange, te pusiste a observarla, traía Luego te vestiste, decidiste tomar un abrigo ya que hacía bastante

unos jeans negros y una remera negra con un logo que no conocías. frío. Alistaste tu mochila, te peinaste, agarraste comida y saliste para
-Se ve bastante bien con esa ropa- pensaste. ir a clases.

—Es por acá— dijo mientras se puso a revisar los estantes junto a ti.

—Este es, toma. Una vez llegaste al instituto, saludaste a algunos conocidos, sin

Al recibir el libro, sentiste las manos de Hange, estaban frías y con importancia y sin muchas ganas, a la mañana no solías estar de buen
varios anillos. humor.

—Muchas Gracias. Cuando estabas por entrar al salón viste a Hange, con un chico bajito,

—Por nada preciosa, nos vemos luego. de pelo color azabache. Bastante atractivo, pero no te llamaba la

Dio vuelta y se fue, saludándote con la mano en al aire. atención.

Ella estaba riendo, y si se veía muy linda, tenía una gran sonrisa de

tres. oreja a oreja. El chico a su lado mantenía una expresión seria.

No te diste cuenta y te quedaste viéndolos, la castaña se giró y te vio.


Al instante, te saludo con la mano, a lo que le devolviste la expresión
con una sonrisa tímida. El chico no te presto mucha atención, parecía Era viernes y la semana de clases al fin terminaba, la semana fue
concentrarse solo en él, y su amiga. bastante aburrida, Ymir logro averiguar el nombre de la rubia, se
llamaba Historia Reiss. A Ymir le gusto su nombre, era bastante
Rápidamente te metiste al salón buscando a Sasha y Ymir.
original.
Ymir estaba allí, pero Sasha todavía no había llegado. Suponías que se
quedó dormida. —Qué raro— pensaste. Terminabas de guardas tus cosas para irte ya, Sasha dijo que debía salir
Con Ymir se pusieron a hablar de cosas sin importancia. Hasta que rápido, porque su papá la esperaba.
tocaste un tema interesante. Le dijiste que no había problema, que saliera. Y Ymir, bueno, a veces
era difícil saber que andaba haciendo, pero no estaba contigo.
—¿Averiguaste el nombre de la rubia? — preguntaste con demasiada
intriga. Estabas recién saliendo del salón cuando alguien te llama.

—No. — una cara de decepción se formó en su rostro. — Pero —¡(N)! — te diste vuelta, y reconociste esa despeinada cabellera.
tranquila, tengo mis contactos, ya lo sabré pront-
—¡Oh, hola Hange! — la saludaste.
—¡Llegue! — tus suposiciones eran ciertas. Efectivamente Sasha se
—¿Cómo estás? — dio una sonrisa
quedó dormida. Saludaron a la chica y siguieron hablando hasta que
llegó el profesor. —Estoy bastante bien, estaba por irme a casa, ¿y tú? — sinceramente te
ponía algo emocionada que ella te hablé.
Giraste tu vista hasta la puerta, pues Hange todavía no había entrado al
salón. —Yo muy bien, me alegro por ti linda. Quería saber si ¿Tenías algo que

Pero luego la viste despedirse con una mano al chico que estaba a su hacer el sábado? — preguntó, y eso te tomo por sorpresa. Además de

lado. que te haya llamado "linda".

—¿Acaso importa lo que ella hace? — pensaste. — Mm no, no tengo nada que hacer, ¿Por qué?

Se sentó en su banco y tomó una lapicera. Definitivamente era atractiva.


— Mira, este sábado habrá una fiesta en la casa de Armin Arlert, creo De: 👤 Numero desconocido.
que es tu amigo. También es el mío. — en definitiva, Armin era un muy
buen amigo tuyo. — Y me pidió que lo ayude con las invitaciones,
¿Qué tal? Soy Hange. Este es mi número
como sabe que tú Ymir y Sasha van a mi clase me pidió que te avise.
Por aquí te diré las cosas de la fiesta ;).
—Claro, iré. Pero dime a qué hora y si necesita que lleve algo. —
Estuviste un minuto pensando en que responder.
sonreíste, porque Hange te estaba invitando a una fiesta.
Hola Hange, genial, ahora mismo te agendo. Dime, ¿Que necesitas
— Oh claro, pero ¿Podrías pasarme tu número?, así te aviso bien todo.
que lleve mañana? ¿Y a qué hora es?
-Por supuesto. Mándame un mensaje luego. — le pasaste tu número de
Ella no tardó mucho en responder.
teléfono a Hange, ansiosa, ella en verdad llamaba tu atención.
Armin dijo que necesita que lleves algunas bebidas, la hora de
—Listo más tarde te hablaré. — dijo con una sonrisa pícara.
entrada es a partir de 00:00hs y las puertas cierran 2:00hs, pero si
—¿Segura que lo harás? — preguntaste con un tono juguetón. llegas más tarde no te preocupes, yo estaré esperándote si necesitas.
:)
—Ni lo dudes.
Ahí estaré entonces. Nos vemos mañana Hange. :p

21:00 PM Ella dio like a tu mensaje.


Estabas muerta de intriga por saber cómo iría vestida.
Todavía no habías recibido el mensaje de Hange. Que estuviste
esperando, pero necesitabas relajarte, así que fuiste a la cocina por un
café, dejando tu celular en el escritorio de tu cuarto.
cuatro.
Al volver, aparecía una notificación en la pantalla de tu teléfono.
La fiesta.
Le avisaste a Sasha y Ymir sobre la fiesta de este sábado. Ambas Te secaste el pelo y lo peinaste. En el rostro solamente te hiciste un
confirmaron que irían, así que decidieron encontrarse en la puerta de la delineado por adentro del ojo y máscara de pestañas.
casa de su amigo. Para la ropa, te pusiste un vestido negro, ajustado al cuerpo, que dejaba
al descubierto tu espalda.
Eran las 22:00 PM de la noche, y estabas a punto de comenzar a
Te pusiste unas botas del mismo color, y para accesorios, algunos
prepararte.
anillos.
Te fuiste a dar una ducha, dejando tu teléfono arriba de tu cama.
Ya eran las 23:40, pero la casa del rubio quedaba algo lejos.
Al regresar tenías un mensaje.
Fuiste junto a tu primo, Jean.
Que también era un buen amigo de Armin.
Ymir <3 Él se puso una camisa blanca, junto a un pantalón negro.

ADIVINA QUE La fiesta no era algo tan casual, por eso se arreglaron un poco.

¿Qué pasó? Subiste al auto de Jean, y guardaste la bebida que les pidieron.

La rubia de la que te conté, asistirá a la fiesta. —¿Sabes a qué hora debemos volver? — pregunto Jean mientras
encendía el auto.
Ya veo... arréglate bien. Y báñate.
Ah, y no lo olvides. Usa perfume —Creo que a cualquier hora. Por suerte.

Conocías a Ymir tanto, como para saber que si estaba intrigada en El asintió.

aquella chica. —¿Sasha irá? — Jean era el mejor amigo de Sasha, junto a Connie.

... —Si, claro.

Te empezaste a preparar. ...


El reloj marcaba las 22:30.
Jean bajó del auto, arreglando su pelo en el espejo. Le dijeron sus nombres, y con la lapicera en la boca. —Que atractivo—
Hace poco se había cortado el pelo en forma de mullet. pensaste Les dio permiso para pasar.
Las bebidas se las dieron a él, ya que dijo que se encargaría de eso.
Todas las chicas quedaron embobadas con el después de que se lo hizo.
—¡Oh hola chicas! — las saludo Armin, gritando un poco. —Vengan
A ti eso te daba risa.
por acá, no vamos a estar en este sector.
...
Las guío hacia la parte de arriba, donde estaba gente del colegio. Y
La casa de Armin estaba iluminada con luces azules. Su casa era muy algunos conocidos.
bonita y moderna. Te encantaba. El humo se impregnó en tu nariz, junto a otras sustancias.

Viste a tus amigas esperarte en la entrada. Las luces azules en esta parte de la casa se veían mucho más lindas.
Raramente, estas te hacían acordar a los ojos de Armin.
Sasha te hizo seña con la mano.
Traía una falda color negra, y un top del mismo color, con algo de Ymir te dio un codazo en la panza para que veas hacia la izquierda.

escote. Historia Reiss traía un vestido blanco, ajustado en la parte de arriba y


Por otro lado, Ymir tenía un pantalón de vestir y un saco. suelto abajo.

Las saludaste y entraron. Podías visualizar sus blancas y estilizadas piernas. A pesar de ser tan
bajita.
Le dijeron su nombre al chico de la puerta. Eren Jaeger, el mejor amigo
de Armin. —Deja de verla así, se te cae la baba. — le dijiste a Ymir.

—Bien, díganme sus nombres y les diré si están anotadas. — él era —Cállate.

bastante atractivo, a pesar de ser amiga de Armin, nunca habías Te sentaste junto a tu grupo de amigos.
interactuado mucho con él. Por desgracia.
Aún no habías visto a Hange.
Estabas hablando con Mikasa y Annie, mientras tomabas un licor de —¿Qué?
menta. Estas dos solían estar demasiado tiempo juntas últimamente.
Hange te tomo del brazo, y te metió al baño junto a ella. Sentiste sus
Dialogaron durante un rato, hasta que quisiste pasar al baño. Les manos frías y húmedas junto a tu piel.
avisaste y ellas asintieron, luego siguieron su charla.
Cerró la puerta.

Te acerco a ella, lentamente acorralándote y poniéndote en el lado del


lavabo. Tu espalda descubierta, sintió el frío de este.
Entraste al baño, pero no te diste cuenta que había alguien más.
—Hange yo-

Hange. —Shh— dijo acercándote con calma. Sentiste su perfume impregnarse


en tu nariz.

Tenía un pantalón negro de vestir, junto a una camisa arremangada en Mierda, olía demasiado bien.
los hombros. Traía su cabello recogido en una coleta, y sus Pusiste tus brazos en el lavabo, teniendo a Hange delante. Con una
característicos lentes. sonrisa juguetona.
—¿No te enseñaron mamá y papá a tocar la puerta antes de entrar? — Te tomo por el mentón, viendo tus labios detenidamente.
dijo la castaña con una sonrisa de lado. Mirándote de arriba abajo.
—Joder, que linda eres. — suspiró.
—Lo siento— dijiste, sintiendo como la sangre subía a tus mejillas y
No pudiste decir nada, te quedaste callada.
abriendo bastante los ojos. Dando la vuelta para salir.
Había tanta tensión en el ambiente.
Hange se sacudió las manos en el lavabo.
Con la puerta cerrada, aún se escuchaba la melodía de I wanna be
—No. yours de Artic Monkeys.
—(N), la próxima vez, antes de entrar, toca la puerta. O yo no haré eso Empezaste bailando tranquila, al ritmo de la música, junto a otras
contigo. ¿Entiendes? personas. Observando a Hange.

—Claro, está bien— se notaban los nervios en tu voz. Te tomo por Queriendo llamar su atención.
sorpresa.
Cada vez te acercabas más al lugar en donde ella estaba.
—Buena chica.
Para sumarle sensualidad al baile, ibas tocando tu pelo, mientras
Hange abrió la puerta, y se fue, dejándote ahí. Después de esa gran bajabas lentamente.
tensión. Te diste vuelta a verla, y efectivamente.

¿Como se le ocurre? — pensaste.


Te negabas a que te deje así. Te estaba observando.
tú plan era provocarla. Le sonreíste de costado, sin parar de bailar.
Y viste como se acercaba hacia ti.
...

Volviste a tu círculo de amigos.


Ya algunos se habían ido a bailar, y eso era lo que querías, por obvias cinco.
razones.
...
Viste a Hange a lo lejos, conversar con el mismo chico del otro día.
Parecía estar muy metida en su conversación, y esto no te gustaba. Calor.

Esperaste a que pasen alguna canción en la que todos se pararan a Eso sentías al ver cómo Hange se acercaba a ti lentamente.
bailar. Estabas sudando por el caluroso ambiente. Pero no te importaba.
Cuando eso sucedió, llamaste a tus amigas para ir al centro de la pista. Sentías como la gente bailaba y tomaba al tu alrededor.
A lo que ellas accedieron.
Pero lo único que observabas, era aquella figura. Que despertó una gran Hasta que ella susurró en tu oído.
curiosidad en ti durante estos últimos días.
—Joder... ¿esto querías lograr? — pronunció con un tono, que a ti te
Una vez estuvo frente a ti, te tomo por la cintura, pegándote a ella. encantó.

Le diste una sonrisa lasciva. —¿Lograr qué, Hange? — hiciste un puchero.

Sentiste su respiración en tu oído Ella soltó una risa.


Mientras más le bailabas, más se aceleraba la respiración de la castaña.
—Calentarme de esta manera, cielo.
Su agarre en tu cintura iba tomando fuerza. Y lentamente bajando a tus
caderas. —No te lo negaré. — habías logrado tu propósito. Pero la otra, no te la

Con una mano libre, se desabrocho algunos botones de su camisa. dejaría pasar.

Debido al calor que hacía en el ambiente. —Entonces, ahora vendrás conmigo.

La tensión sexual estaba a otro nivel. No dijiste nada.

Te encantaba. Tan solo la seguiste.

Ni siquiera la conocías. Te llevó hasta un baño. No era el mismo que antes.

Pero, de todas formas. Era otro.


Mucho más pequeño y apretado.
La anhelabas.
Le puso traba a la puerta, para asegurarse que nadie entrara.
Tanto como ella a ti.
Estabas esperándola reposada en la pared, está estaba fría.
Ninguna de las dos dijo nada. Pero te dio igual.

Bailaban lentamente a la melodía de StreetsX Vacation Bible School. Hange comenzó a arremangarse su camisa, y tú, jalaste con fuerza de su
corbata para besarla.
Ella posicionó un brazo en la pared, acorralándote. Y con el otro Hange sacó su mano de tu boca y siguió con lo suyo.
tomándote por la cintura. Con la otra mano libre, fue subiendo tu vestido para bajar tus bragas
Justamente cómo querías. negras.
Le diste acceso a sí que ella continuó.
Sus labios tenían gusto a alcohol.
El beso era suave y lento. Pero se detuvo. Se fue arrodillando, para sacar tu ropa interior con su
Sus respiraciones se iban acelerando a la par. El beso continuaba hasta boca.
que sentiste la rodilla de la castaña posicionarse en tus genitales. Eso te calentó aún más.
No pudiste evitar soltar un pequeño gemido, enterrando tus uñas en la
Una vez termino de sacarlas, las apoyo sobre el lavabo.
nunca de Hange.
—Continúa. — le dijiste.
Lentamente, la chica seguía moviendo su rodilla. A medida que bajaba
su boca por todo tu cuello, besando y mordiendo apasionadamente. Comenzó dando leves toques en tu clítoris, mientras tu volteabas los

Tú mientras tanto ibas agarrando su pelo con poca fuerza. ojos.

Hasta que escucharon que alguien llamó a la puerta. Soltaste un gemido, a lo que ella respondió

—¿Hola? ¿Hay alguien? — automáticamente Hange tapó tu boca con —¿Sí? ¿Quieres que continúe? — estaba jugando contigo. Pues, había

una mano, con fuerza. notado lo excitada y mojada que estabas.

Tomando aire está respondió. —Si.

—Si, está ocupado. — dijo y luego te dio una mirada de arriba abajo. —¿Como se piden las cosas?

—Apúrate. —Si, por favor, Hange.

Escucharon como la persona se fue y rieron. Continuó dando toques más profundos y con más rapidez, ni siquiera
notaste cuando introdujo en ti un primer dedo.
Gemiste en su oído, lo que hizo que empezara a moverse con más Salieron del baño. Cómo si no hubiera pasado nada.
rapidez, poco a poco fue metiendo un segundo dedo. Metiendo y Caminando tranquilas.
sacando, a una gran velocidad que te desesperaba. 'Quien diría que la aplicada y perfecta alumna, que parecía ser una
No te importo que sea en un baño. El tacto de sus dedos con tu piel se te santa, podía hacer estas cosas'.
hacía excitante.
Hange tenía unos largos y finos dedos, que a cualquiera le encantaban.

—No grites tan fuerte, cariño. Terminarán atrapándonos. seis.


Empezaste a fruncir tus piernas, para avisar que estabas por venirte, así Ya eran casi las 5 AM cuando Jean te ordenó volver a casa junto a él.
que la otra, al notarlo, saco rápidamente sus dedos de tu intimidad. Todavía no se te había pasado del todo la borrachera, pero estabas más
Dejándote algo frustrada. consciente que antes y, al menos, sabías dónde estabas parada.

Pero se arrodilló, y puso una de tus piernas en su hombro. Hacía algo de frío y tus piernas sentían el fresco y helado aire.

Oh mierda. No habías traído abrigo.

Comenzó a lamer tu zona, rápidamente y con agilidad. Lo que provocó Estabas a punto de irte cuando sentiste vibrar tu teléfono.
que terminaras viniéndote en ese instante. De: Hange
Diste un largo suspiro. Y la chica se paró en frente tuyo, mirándote con Date vuelta.
lujuria.
Obedeciste inconscientemente y viste a Hange con su saco en su mano.
—Habría que repetirlo. Pero en un lugar más cómodo. ¿No crees,
—Oh... ya me iba. — de la nada recordaste lo que hiciste en el baño
preciosa?
junto a ella, y sabias que te estabas poniendo roja cómo tomate.
—Por supuesto.
—Lo sé. — mencionó con un tono sarcástico. — pero sé que también - ¿Como puede ser tan atractiva? - pensaste.
tienes frío, toma.
Saco una de sus manos de su bolsillo para devolverte el gesto. Hasta
—¿Ah? no tranquila, es tuya. — no sabías que decir. que el chico a tu lado, encendió el auto para irse.

—Llévatela. — habías escuchado eso como una orden, así que decidiste
tomarla. ...

Te la colocaste, y te quedaba bastante grande, ya que Zoe te ganaba por Tu domingo fue aburrido.
bastante en altura.
Tuviste resaca. Te la pasaste haciendo tarea y hablando con tus amigas
Su saco te quedaba por los muslos. por mensaje.
Ymir se negó a contarles algo que sucedió con Historia por chat.
Sentiste el aroma de la chica apenas te pusiste el abrigo. Su olor era
Así que debían esperar hasta el lunes.
algo que te encantaba de ella.
De Hange no supiste nada.
—Te queda lindo. — dijo, guiñándote un ojo.
No tuviste tiempo para hablarle, pero si para guardar el abrigo que te
—Gracias. Pero de todas formas a ti te queda mejor. presto. Debías devolvérselo mañana por la mañana.

La castaña no dijo nada, solo te dio una sonrisa a boca cerrada. Estabas pasando por uno de los pasillos del colegio, hasta que sentiste
que una mano te jalo del brazo y te metió a un salón vacío.
Subiste al auto de Jean, y bajaste la ventanilla, luego la saludaste con la
mano. Hange.

Esta estaba reposada sobre una columna blanca de la casa, con su —Buenos días, muñeca.

camisa mostrando su pecho, ya que tenía algunos botones —Buenos días, Zoe. ¿A qué se debe esto? — preguntaste con una leve
desabrochados, con sus manos en los bolsillos de su fino pantalón negro sonrisa.
y con la cabeza de lado. Parecía recostada en aquella columna.
—Quería verte. No era la materia más difícil, pero tampoco eras muy buena que
digamos.
Oh
Hange lo era.
—Ya me tienes aquí adelante. — alzaste una ceja. — Por cierto, te
quería dar algo. —Muy bien alumnos, para la clase que viene, harán un trabajo de a dos.

—¿Mh? Volteaste a ver a Ymir y Sasha, y ya se estaban haciendo señas. Joder.

—Ten, tu abrigo. —Lo harás conmigo.

—Gracias. Ya lo extrañaba demasiado. — dijo con un tono obviamente Giraste levemente tu cabeza al escuchar esa voz. Y ahí estaba Hange,
sarcástico. con su mano apoyada en su mentón y un lápiz en la boca.

Rieron al unísono y le diste un pequeño golpe en el hombro. —¿Quien dijo que quería? — jugaste.

El timbre sonó. —No era opción. — dijo un poco más seria.

—Hora de ir a clases. — comentaste —Ajá. ¿Y cuándo? — pensaste en juntarse en un café o el parque.


—Pasado mañana. En mi casa
Estabas por salir del salón, algo decepcionada, pensaste que ocurriría
algo más. Hasta que siete.
Hange te tomo de las muñecas, y te dio un beso en la mejilla. Tan solo la simple idea de que el miércoles deberías ir a la casa de

—Ahora sí, vamos. Hange, te ponía nerviosa.

... —¿A qué hora tendría que estar en tu casa? — preguntaste a la chica a
tu izquierda.
Clase de biología.
—A las 19:00 creo que estaría bien.
Asentiste con la cabeza era lo que tenía planeado contarles hasta que ayer a la noche me empezó
a seguir en Instagram. — guiño un ojo.
—Está bien, luego me mandas la ubicación.
—Bien Ymir, eso estuvo genial. — dijo Sasha con una sonrisa de oreja
Hange asintió con una sonrisa a boca cerrada y siguió con lo suyo.
a oreja y aplaudiendo con sus manos.
...
—Muy bien, te felicito en serio. Pero, ¿¡No te dijo nada del perfume!?
Tocó el timbre y fuiste corriendo a buscar a Ymir. Pues todavía tenías la —las chicas a tu lado rieron y luego te sumaste.
curiosidad de lo que le había sucedido con Historia.
—(N).
—¡Ymir!— la saludaste.
Escuchaste tu nombre, que provenía de una voz familiar.
—¡Imbécil! — saltó del banco del susto. —salúdame bien— rodo los
Giraste la cabeza y encontraste a tu ex pareja.
ojos y luego rio.

—Es lo que te mereces por déjame con la intriga todo el fin de semana.
— dijiste señalándola con un dedo, como si la estuvieras castigando. Hitch.

Sasha a tu lado asintió con la cabeza, mientras cruzaba los brazos. —Oh, ¿Qué quieres? — no habían terminado muy bien las cosas con
ella, por eso respondiste con un tono medio molesto.
—Está bien, está bien. Ya les cuento. — dijo. — Bueno, conseguí
hablar con ella algunas palabras. —Ven. Quiero hablar contigo.

—¡¿Que palabras? — dijeron con Sasha al unísono. Les diste una cara de '¿Que mierda?' a Ymir y a Sasha, que ellas luego
te devolvieron.
Ymir se calló y luego volvió a hablar.
Fuiste con Hitch hasta un pasillo que estaba algo desolado.
—Solo la salude tomándola de la cintura y quedamos hablando sobre el
colegio, que yo iba al salón de al lado. — estaba emocionada. — Eso —¿Qué pasa? — preguntaste un tanto irritada.
—¿Estas saliendo con alguien? — en verdad era directa. Luego de que te paso la ubicación de su casa, decidiste ir a dormir.

La chica se apoyó en la pared, con su cabeza hacia arriba. Y con sus ...
manos metidas en su buzo blanco.
Miércoles
—¿Acaso eso te importa? — respondiste. No podías creer que te estaba
Estabas nerviosa, pero no sabías por qué
preguntado eso. Después de cómo fue contigo.
Solo irías a estudiar a la casa de tu compañera, ¿Verdad?
—Sí, por eso te estoy preguntado.
De todas formas, desde el lunes pensaste en qué ponerte, no es como si
—Perdona, Hitch, pero eso no te incumbe. Nosotras ya terminamos. —
te importara tanto... pero igual querías ir bien arreglada.
le diste una mirada un tanto desafiante, y te fuiste, dándole la espalda.
—(N).
La pregunta de Hitch se venía a tu
cabeza una y otra vez ¿a qué venía esa pregunta de repente? Sasha te saco de tus pensamientos.

—¿Qué pasó?

... —Hange. Te está buscando— dijo alzando una ceja.

Terminaste tus tares y llego una notificación a tu teléfono. Asentiste y fuiste a buscarla a la biblioteca.

De: Hange. Entraste y te esperaba reposada en la pared, parecía que estaba leyendo

hola, (n). un libro.

te envío la dirección de mi casa. —(N) hola. — dijo, dejando el libro sobre su muslo
te espero el miércoles. ;)
—Hola— la saludaste. — ¿sucede algo?
Hange, hola.
—Oh, si, te quería preguntar si no te molestaba venir una hora más
perfecto, ahí estaré.
tarde. Pues a esa hora ya no habrá nadie en mi casa, podremos estudiar
tranquilas— dijo mientras te miraba de arriba abajo. Por alguna razón, Era tu última hora de clases antes de ir a casa. La profesora estaba
que no haya nadie en su casa te ponía más nerviosa. entregando los exámenes que tomo anteriormente.

—Claro, no hay problema. —Sasha, 8.

Hange asintió. La castaña se puso contenta, matemática no era algo tan fácil.

—Ah, Hange, una cosa— volviste a hablar. — lo siento si luego nuestra —Hange, 10.
nota no es muy buena. Estoy bajo el promedio.
Hange te miro y te alzo las cejas, mientras pasaba su lengua por sus
—Podrías estar debajo mío. dientes, tú solo revoleaste los ojos sarcásticamente.

Mierda. —(N), 7.
Te estabas poniendo roja. Pero querías seguirle el juego.
Aprobaste así que te dio igual. Sentiste un dedo en tu hombro.
—Sí, también.
—Parece que te tendré que dar clases de matemática. — dijo Hange.
Hange río con un tono sarcástico y a la vez muy atractivo. Además de
—No quiero. — dijiste cruzándote de brazos.
estar susurrando porque estaban en la biblioteca, estaban bastante cerca
la una de la otra. —¿Y eso a mí que me importa? Igual te daré clases. — dijo en un tono
serio, pero no estaba enojada.
—Oh, cariño, no te sonrojes por eso. — susurro acercándose a tu oído.
— ya tendrás tiempo de ponerte así cuando estemos solas. —O puedes darme otra cosa.

Se acercó a ti, y fue hasta tu oído.

Dijo eso, y salió de la biblioteca. —(N), cariño. No me provoques— susurró— porque te juro que te
follare aquí mismo, delante de todos.

ocho. Le diste una mirada de arriba abajo y lamiste tu labio inferior.


Hange continuó con lo suyo, guardando su preciado 10. —Buenas noches. — dijo, mientras abría la puerta para darte permiso a
que entraras. — pasa.
...
Entraste a su casa, y escuchaste cómo cerró la puerta con llave.
Eran las 19:30 y ya en un rato deberías ir a la casa de Hange.
—Permiso. —dijiste.
No sabías que ponerte, así que optaste por algo sencillo. Una falda
negra, junto a un suéter del mismo color. Acompañado por unas —Adelante, quédate tranquila, no hay nadie.
converse.
Hubo un silencio, hasta que Hange habló.
Recogiste tu cabello en una media cola, te pusiste perfume, y saliste
—Bueno, iré a buscar los libros que necesitamos. Estudiaremos en la
hacia su casa.
sala de estar, está por allá. — te indicó, mientras subía las escaleras.
...
Comenzaste a caminar hacia el amplio sofá color gris, la casa estaba
Tocaste la puerta negra de la lujosa casa de Hange. Era una casa muy bien ordena y todo combinaba. Tenía un buen gusto para la
moderna y muy bien decorada, por afuera tenía unos árboles preciosos, decoración.
junto a algunas plantas.
Dejaste tus cosas en la mesita enfrente tuyo, y tomaste asiento.
También se podían ver los enormes ventanales.
Luego sacaste tu teléfono, para enviar rápidamente un mensaje.
Tragaste grueso, hasta que abrieron la puerta.
Ymir <3
Hange se encontraba frente a ti, con su cabello despeinado, como
hey, estoy en la casa de Hange. estaré haciendo un trabajo:]
siempre. Un pantalón suelto color negro, y una camisa del mismo color
desabotonada, dejando una parte de su pecho plano al aire. ¿Solo un trabajo?

Se reposo sobre la puerta, poniendo un brazo en ella, y su otra mano en sí.

el bolsillo su pantalón. ...


Le clavaste el visto a Ymir. Debías avisarle que estarías ocupada. Ya Lo pensaste durante algunos segundos, a fin de cuentas, no tenías nada
que solían hacer videollamada cada noche junto a Sasha para estudiar. que hacer en tu casa.

Escuchaste cómo Hange venia, traía su mochila y unos libros con ella. —Claro.
Que dejó en el sillón, a tu lado.
Apagaron las luces, y empezaron a buscar alguna película interesante
—Bien, ¿quieres tomar algo? — te consulto. para ver.

—Un vaso de agua estaría bien, gracias. Hange optó por poner una película de acción que encontraron.

Hange asintió, y luego vuelve con el agua. Buscaron unas mantas para taparse las piernas y verla.

—Entonces, empecemos. Ya iban alrededor de vente minutos de película, cuando sentiste la mano
derecha de Zoe sobre tu muslo.
...
No la miraste ni dijiste nada, solo sentías como apretaba tu pierna.
—Terminamos. — te recostaste en el sofá y resoplaste.
Ella cada vez se iba acercando más hacia ti.
—Por fin. — Hange copio tu acción. — ¿¡A quien se le ocurre dar un
trabajo de 20 preguntas!? Hasta que no aguantaste, y subiste encima de ella.

—A la profesora. — rodaste los ojos. Comenzaste a besarla, mientras esta te tomaba de la cintura y te
apegaba a ella, mientras tú movías tus caderas.
—No me digas.
Sentiste su aroma impregnarse en ti, ese perfume que tanto te
Reíste.
encantaba.
—Ya son las 23:00, debo ir a casa.
La castaña comenzó a bajar las manos que anteriormente se
—¿No quieres quedarte a ver una película? — te alzó las cejas. posicionaban en tu cintura, hasta tus glúteos, comenzando a darle leves
golpes.
Mientras, comenzaste a desabrochar los pocos botones que quedaban en Sentiste como la mano derecha de Hange se aferraba en tu cabello, y
su camisa, y luego tocando sus hombros. comenzaste a enterrarte más en sus geniales.

Siguiendo el beso, y parando para respirar. Zoe comenzó a quitarte la Hange gemía muy levemente, aunque estaba tratando de contenerse.
falda, y luego el suéter.
La chica agarró tu pelo con fuerza, y te quito de ahí. Ordenándote
Una vez te quitó la falda, te tomó de los muslos, y te posicionó por nuevamente ponerte por debajo de ella. Obedeciste, y sentiste como Zoe
debajo de ella. pasó sus piernas por arriba tuyo, para que puedan rozarse mutuamente.

Besándola con desesperación, empezó a bajar tus bragas, para dejarlas a Empezó suavemente, pero ambas estaban muy mojadas, a punto de
un lado. Corto el beso, para lamer dos de sus dedos, y bajar lentamente venirse. Así que la castaña aceleró la velocidad, y tú también. Sus
hasta tu zona. gemidos retumbaban por la casa. Hasta que se vinieron.

Optó por meter un primer dedo, y volver a besarte, a lo que soltaste un Hange soltó un suspiro, y fue directo a tu boca, para darte un intenso
pequeño gemido en su boca. Lo que la convenció para meter un beso.
segundo dedo. Mientras frotaba tu clítoris con su pulgar.
Agarro las mantas que anteriormente dejó a un lado, y te tapo, poniendo
Adentro y afuera, cada vez más rápido. tu cabeza en su pecho.

Hasta que paro. Haciéndote suya.

—Abajo. —Quédate aquí. — pidió.

Se saco su ropa interior, y tú te arrodillaste frente a ella. —Debería irme— dijiste, dejando la palabra en el aire.

—Hazlo. — te ordenó. —No te vayas, bonita. — dijo mientras acariciaba tu pelo. — mañana
nos levantaremos y nos iremos juntas a entregar ese trabajo.
Comenzaste a lamer sus labios, cada vez más rápido, y su clítoris cada
tanto. —Entonces me quedo contigo. — respondiste.
Hasta que quedaste dormida. Lo primero que pensaste fue que seguro esa pregunta vino a tu mente,
por el tiempo que pasabas junto con ella.
En los brazos de Hange.
Se te hacía sumamente interesante y atractiva. Ni siquiera la conocías lo
suficiente, pero, los apodos que ella te daba, los simples detalles, sus
nueve. besos, su nariz aguileña, su amplia sonrisa, sus finos dedos, la noche del

Despertaste a las 5:30 am en la cama de Hange. Tendrían que ir a baño en la que se conocieron más íntimamente.

entregar el trabajo en una hora. No creías estar enamorada de Hange.

—Buenos días, bella durmiente. — dijo saliendo del baño haciéndose Quizás sólo tenías curiosidad en ella, pero lo que más te intrigaba era
una coleta. que pensaba ella de ti.

—Buenos digas, Hange. — dijiste mientras te hacías bolita en la cama. Decidiste que ignorar eso sería lo mejor por el momento.

Aunque inmediatamente te paraste para buscar tu ropa e higienizarte. Una vez llegaron, te despediste de la chica con una sonrisa a boca
La otra chica en la habitación ya estaba vestida, traía un pantalón negro, cerrada, a lo cual ella te correspondió el saludo, guiñándote un ojo.
junto a un saco del mismo color. Siempre se vestía muy formal, aunque
Ahora deberías reunirte con tus amigas.
sea para hacer algo simple. Pero igualmente se veía bien con todo.
La primera hora pasó rápido, fue algo aburrida, pero en el receso la
La casa de Hange era cálida, tenía un aroma agradable que te gustaba.
pasaste algo mejor. Ymir les contaba a ti y a Sasha de Historia, que la
Sin embargo, ella y su casa eran opuestas. La casa olía a limpio, y la
invitaría a salir, a una fiesta o al cine. La morena no se decidía aún.
otra tenía un aroma especial, que no sabías cómo describir, pero te era
casi como una droga, una adicción. Pero, de repente

Se subieron al auto de Hange para ir a entregar ese dichoso trabajo. En a lo lejos, viste cómo una chica de cabello negro, que obviamente

el camino dormiste por lo menos diez minutos, pero comenzaste a conocías, abrazaba a Hange, a punto de besarla, mientras la otra le

pensar repentinamente en ¿Qué era lo que realmente sentías por Hange? tomaba la cintura.
'¿Qué carajos?' - pensaste. —No, déjame sola. — respondiste sin entender nada, acababas de ver
algo que no te gusto para nada y lo que menos querías era la compañía
Te dio una molestia en el pecho, por la cual dejaste a tus amigas
de tu exnovia.
hablando, y fuiste corriendo hacia el baño.
—Está bien, llámame si pasa algo. — dijo.
Te encerraste en uno los rojos cubículos, tratando de mantener la calma.
¿Por qué estaba tan preocupada?
Repetías en tu mente que Hange y tú no eran nada. Pero entonces, ¿Por
qué te molesto tanto ver eso? ¿Acaso ella sabía algo que tú no?

¿Lágrimas? La chica que abrazaba a Hange, era la mejor amiga de Hitch.

Caían por tu rostro. Pieck Fringer.

¿Por qué? ...

Escuchaste los pasos de una persona. Saliste del cubículo refregando con tus manos las lágrimas ardientes
que caían por tus mejillas.
—¿(N)? — era Hitch.
Tus amigas te estaban buscando.
No respondiste.
—¡(N)! —te llamó Sasha.
—¿(N) estás bien? — preguntó
—¿¡Estas bien!?— acotó Ymir tomándote por los codos.
—S-si— tartamudeaste nerviosa.
Tenían cierta preocupación en su rostro, lo cual comprendiste al
—Déjame pasar. — pidió mientras escuchabas como se acercaba
instante, por qué desapareciste de un momento a otro sin explicación
—No. alguna.
—Por favor, amor. —Tranquilas, me encuentro bien. — dudaste en decir.
¿Qué?
Seguramente ellas notaron tus ojos rojos e hinchados, pero prefirieron
no decir nada.
diez.
...
Era viernes por la mañana, y lo último que querías era ir a tu clase de
Llegaste a tu casa, agotada. literatura. Preferirías quedarte en tus cálidas mantas, pero no tenías
No supiste nada de Hange, después de entregar el trabajo. opción.

Pero decidiste enviarle un mensaje. Podías ver que se presentaba una fría mañana, así que decidiste
colocarte unos jeans negros, junto a un saco del mismo color.

Bajaste a tu cocina, donde se encontraba tu primo tomando un café.
hey,
Lo saludaste con un beso en la mejilla, para luego tomar un café y salir
¿Nos vemos mañana por la tarde?
de tu casa.
A medida que pasaban los segundos
Una vez llegando, los pasillos estaban algo desolados, debido al frío
más te arrepentías. viento.
Ella tardó algunos minutos en contestar. Caminaste hasta tu salón, donde ya se encontraban más de la mitad de
Hange tus compañeros, pero para tu suerte, tu profesora aún no había llegado,
y Hange, tampoco.
oh lo lamento, linda, pero estaré ocupada.
Pasaron simples minutos, hasta que la viste.
Oh.
Pero estaba despidiéndose de la peli negra de ayer, besándola en la
Se vería con alguien más.
boca.
Pieck, hija de puta.
Ignoraste eso el mayor tiempo que pudiste. Hasta que la castaña se No obtuviste respuesta de tus amigas, así que continuaste.
sentó al lado tuyo, y ni siquiera te dirigió la palabra.
—Ayer salí corriendo al baño por algo que vi.
Y tú tampoco lo harías.
—¿Qué viste? — pregunto Sasha.
Tocó el timbre del receso y fuiste junto con tus amigas.
Suspiraste.
Hablaban de cosas que no prestabas atención, tenías tu cabeza en otro
—Hange y Pieck. Estaban juntas, por besarse, y no quise ver eso.
lado.
Decidiste omitir la parte en la que Hitch entró al baño, aunque en
—(N), ¿Estás bien? — pregunto Ymir.
realidad no sabías por qué.
Tardaste algunos segundos en contestar, ni tú sabías cómo estabas.
—Y hoy, se besaron nuevamente en la puerta de nuestro salón. —
Tenías una clase de vacío en el pecho, que no sabías cómo llenar.
jugabas con tus anillos mientras hablabas.
—Bien, les contaré. Vengan— llamaste a tus amigas a un lugar más
Suspiraste más fuerte luego de decir eso.
desolado.
—¿Sí sabes que Pieck ha estado enamorada de Hange desde el año
Ellas te siguieron sin decir nada, pero las conocías tanto como para
anterior, ¿no? — Mikasa apareció de repente diciendo eso.
saber que se estaban dando miradas entre ellas.
Ymir, Sasha y tú saltaron del susto.
Una vez estando más solas, comenzaste a hablar.
Pensaron que estaban solas.
—Bueno, como ustedes saben, Hange entro este año. — empezaste
—¿Hace cuánto que estás ahí? — preguntaste hacia la pelinegra.
Movieron la cabeza asintiendo.
Mikasa estaba reposada junto a una pared, con una falda negra y una
—Y ella y yo... pasamos mucho tiempo juntas, ya saben, ella me daba
camisa blanca.
indirectas, yo se lo seguía, hasta me quede a dormir en su casa. Pero... a
veces no la entiendo. Es tan bipolar.
Largaba lentamente el humo de su cigarrillo mientras levantaba la Querías finalizar la conversación de inmediato, pero para tu suerte, el
cabeza contra la pared. timbre para volver al salón sonó.

—Vengo aquí a fumar. Eso fue lo que te salvo.

Cierto, lo habías olvidado por completo. ...

Es decir, la Ackerman era una buena amiga tuya. No tanto como las El timbre para volver a casa fue lo que te saco de tus pensamientos. Las
otras dos chicas. Pero lo era. mismas preguntas daban vueltas en tu cabeza. Y tener a Hange a tu
izquierda no ayudaba para nada.
—Ven, siéntate. — la llamaste a lo que ella accedió.
Recogiste con tranquilidad tus cosas hasta que te llegó un mensaje de
Ymir y Sasha no entendían nada.
texto.

De: Jean 🐴
—¿Cómo es eso de que está enamorada de Hange desde hace un año?
— consultaste.

—Pues, sí. — dijo mientras apagaba el cigarrillo en el suelo. — Se oye, no podré ir a buscarte hoy.
rumoreaba por todos lados, hasta que ella lo confirmó borracha en una
vuelve en bus, y cuídate por favor.
fiesta. — dijo con un tono aburrido.
Le respondiste que no había problema, y continuaste con tus cosas.
—¿Y Hange acaso le daba atención? — pregunto Ymir.
Te despediste de tus amigas, no de muy buen humor, y tomaste camino
—Algo así— respondió Mikasa y tú te comenzaste a sentir mal. — no
hacia la parada del bus.
sé muy bien cómo es, pero que se hablaban, eso sí.
Tu suerte era tan buena, que comenzaba a llover.
—Sin embargo, creo que deberías hablar con ella. — agregó Mikasa.
Y para mejorarla, la persona que menos querías ver en estos momentos,
Un sabor amargo en tu boca se presentaba. ¿Por qué Mikasa no te había
se presentaba frente a ti.
dicho eso antes?
Hange. —¿¡Nada!? No me jodas, Hange. — dijiste. — ¿Por qué mierda me
hablaste si tenías a otra chica? — no podías creer la tranquilidad que
Joder.
presentaba.
Su esbelta figura se presentaba frente a tus ojos.
Intentaste que dejaran de caer lágrimas.
Traía el cabello mojado, y sus lentes algo chuecos
Ella se acercaba cada vez más.
Ambas se detuvieron al verse.
—Por qué sí.
—Oh, (N), ¿Qué haces aquí? ¿Y tú primo? — ¿Era en serio? Después
Tu rostro dio una expresión confusa.
de ignorarte, irse con esa chica, ¿Ahora te estaba dirigiendo la palabra?
—No pienso darte explicaciones, (N). — agregó con una mueca.
—¿Es en serio, Hange? — dijiste.
¿Era en serio?
—¿Mh? — dijo con una expresión confundida.
—Vete al carajo.
—¿Ahora me hablas? después de ignorarme todo el día por irte con
aquella. — comenzaba a llover más fuerte. Dijiste eso último, y diste la vuelta, dejándola ahí parada.

—Mira—suspiró — yo puedo estar con quien quiera, y hacer lo que Caminaste a la dirección opuesta donde deberías ir.
quiera cuando me da la gana. A fin de cuentas, tú y yo no somos nada.
Te pusiste tus audífonos, querías escuchar música para distraerte.
Comenzaste a sentir el rostro caliente, por culpa de las lágrimas que
Seleccionaste una playlist aleatoria.
caían por tu rostro.
"Friends- Chase Atlantic"
Limpiaste tus ojos con tu mano derecha, y viste como quedaron tus
dedos negros, a causa de tu rímel que se estaba corriendo. Mierda.

"Girl, tell me what you're doing on the other side"


Caminabas lentamente, mientras la melodía de la canción se combinaba Podrían haber salido a alguna fiesta, pero ambas estaban tan cansadas,
con la lluvia. que prefirieron quedarse descansando.

"And so, just tell me what you're doing with that other guy" Para tu suerte, Ymir, cuando te vio llegar, decidió no preguntar nada
sobre tus ojos completamente rojos. Ignorándolo por completo.
Tus lagrimas caían.
Utilizabas un pijama con aroma a dulces que tu amiga te prestó.
"I'm not ready, eyes heavy now"
No parabas de dar vueltas en la cama, por lo que decidiste tomar tu
La lluvia fría chocaba con tu piel.
celular un rato.
"Just give me some time and space to realize... that you, were busy
El brillo de este ilumino tu cara rápidamente, provocando que cerraras
lying, sleeping' round with other guys"
los ojos con rapidez. Cuando te acostumbraste más al fuerte brillo,
La gente corría apurada para no terminar completamente mojados. comenzaste a ver videos en YouTube hasta que te ganara el sueño.
Aunque tú lo estabas, y no te importaba. Luego de un rato, estabas por apagar tu celular hasta que te llego un
"¿What the hell were we? Tell me weren't just friends" mensaje.

once.
El aire fresco entraba por el gran ventanal de la casa de Ymir. De: Hitch.

No quisiste ir a casa, por lo que le preguntaste a tu amiga si podías Hey, (n)

quedarte en la suya. ¿estás despierta? :p

Era viernes por la noche, y veías cómo la morena a tu lado dormía Dudaste en responder.
tranquilamente.

Sí, ¿qué quieres?


— Vayamos, si eso es lo que quieres, también sé que irá Historia —
sonrío a boca cerrada — así que como quieras. Será tu oportunidad de
nada, solo iba a invitarte a una fiesta que habrá mañana por la noche.
conocer otras personas.— Ymir ya sabía lo sucedido con Hange, pues,
preferiría que no. se lo habías comentado hoy en la mañana mientras desayunaban.
bueno, solo te mandaré la ubicación, y vienes si quieres. — Entonces, toma tus cosas y vamos a mi casa, decidiremos allí. —

📍Ubicación. agregaste haciendo una seña con tu mano, mientras veías cómo Ymir
abría la puerta para ir a agarrar sus cosas.
Le clavaste el visto a Hitch.
...
Porque, en definitiva
— Sasha, ven ya a mi casa. — dijiste desde tu celular, mientras
No irías a esa fiesta. buscabas música en tu computadora.

¿No? — ¿¡Pero que llevo!?— dijo la voz chillona de Sasha desde el otro lado

... de la pantalla.

— Gracias por dejarme pasar la noche.— le acotaste a tu amiga, Ymir se levantó del pequeño sofá gris de tu cuarto para sacarte el

mientras te despedías. celular de las manos.

— No es problema, sabes que puedes venir cuando quieras, cielo.— — Sasha, trae todo tu guardarropa si es necesario, pero ven rápido. —

comentó.— ¿Irás a esa fiesta?— agregó con duda. dijo y cortó la llamada.

— No — suspiraste. — es decir, no es que tenga algo mejor para hacer, — Ahora sí que vendrá. — agregó la morena, mientras dejaba tu celular

pero si me acompañas lo tendré en cuenta. en tu escritorio y volvía nuevamente al sofá.

Buscabas tus llaves en tu mochila negra mientras hablabas con Ymir, — Aún no sé si ir. — dijiste dándote vuelta de tu silla giratoria para

que estaba reposada en la puerta de salida al porche. quedar frente a tu amiga.


— Tranquila, eso decídelo tú, todavía queda tiempo. — dijo la de ojos doce.
café revisando la hora en su reloj de mano.
— Entonces, ¿El vestido rojo o el negro? —les consultaste a las chicas
Asentiste lentamente con la cabeza, y comenzaste a buscar música a tu lado.
nuevamente.
— Rojo. — dijeron ambas.
No tenías tantas ganas de salir. El hecho de no ver casi nada a Hange, y
Dejaste el vestido negro en tu armario, donde estaba antes, y
saber que estaba con otra chica te molestaba. Quizás eran celos, o.…en
comenzaste a buscar unos zapatos que combinarán.
verdad te gustaba Hange.
Mientras tanto Ymir ayudaba a Sasha a decidir qué ponerse.
Quisiste creer que eran celos.
Oyeron que alguien golpeó la puerta de tu habitación.
Pasaron algunos minutos hasta que sonó el timbre de tu puerta.
— Adelante. — dijiste
— ¡Ahí voy! — gritaste.
— Oh hola, ¿cómo están chicas? — Era Jean.
Abriste la puerta negra de tu casa y te encontraste con Sasha,
acompañada de tres bolsos. Tus amigas lo saludaron, Sasha se levantó de la cama para ir a darle un
abrazo. Ymir solamente levantó la cabeza diciéndole '¿qué tal?'.
— Ymir dijo que podía traer todo mi guardarropa. — dijo mientras le
dabas permiso de entrar. — ¿Vamos juntos a la fiesta de hoy? — pregunto tu primo.

— No lo decía literalmente. — comentó Ymir bajando por las escaleras — Sí, claro. — respondiste mientras cerrabas tu armario.
y tomándolas por sorpresa. — Okay, las veo luego. — dijo despidiéndose mientras hacía una
— Da igual — dijiste — vamos. pistola con los dedos.

Subieron a tu cuarto, ayudando a Sasha con los bolsos. ...

El frío de la noche golpeó en tus piernas desnudas.


Subiste al auto del castaño en el asiento del copiloto, y tus amigas en la El rato pasaba, hablabas con algunas chicas, y algunos chicos que
parte trasera. trataban de coquetearte.

Jean puso algo de música en la radio. Tarareaba la canción con Te hundías en tus pensamientos
tranquilidad, el perfume de este inundaba todo el auto.
'Nadie es como ella'
— ¿Le avisaron a Connie? — pregunto Sasha.
Escuchaste que Hitch tomó el micrófono y habló. Eso fue lo nuevo que
— Sí — contestó Jean — hoy por la mañana le envíe un mensaje. captó tu atención.

— También irá Historia. — dijo Ymir levantando las cejas orgullosas. — Hola a todos. — carraspeó — hagan una ronda, jugaremos a algo.

— Ya, anímate a besarla. — le dijiste. — Pff ¿Ahora?— bufaste, diciéndolo por lo bajo.

— Lo haré. La música del ambiente se detuvo, y se escuchaba apenas los pasos de


las personas en el lugar.
...
Mientras se armaba la ronda, la viste.
Ingresaron todos juntos a la fiesta, el olor a marihuana y otras
sustancias invadieron tus fosas nasales. Hange.

Caminaron un poco hasta reunirse con su grupo de amigos. Tomaba por la cintura a Pieck.

Saludaste a Armin, Mikasa, Eren, Connie, Historia, Annie, y algunos Caminaban para sentarse en el suelo, tú también lo hiciste, tratando de
más que estaban ahí. evitar ver a Hange.

Bailabas con tus amigos, mientras bebías algún trago con sabor a Sentiste algo en el pecho.
durazno.
— Muy bien — dijo Hitch. — jugaremos 7 minutos en el paraíso. —
— Y cómo te decía, me saque un diez en el examen. — escuchaste dijo tomando una botella de alcohol vacía. — uno girará esta botella, y
decir a Armin a una chica a su lado. a quien apunte será con quien ira a ese pequeño closet. — comentó
señalando con la cabeza un closet bastante bonito, de un buen tamaño. Pasó el tiempo y viste cómo Historia salía completamente roja, y Ymir
A lo que todos asintieron. con una sonrisa de lado, lamiendo si labio inferior.

Comenzó el juego, y accidentalmente, hiciste contacto visual con — Le toca a Hitch. — dijo alguien que no conocías.
Hange.
— Okay, okay — dijo emocionada — voy.
'cada vez que ella me mira, siento descargas eléctricas... en mi
La botella giró, hasta detenerse en ti.
cerebro...y en mi corazón. '
— No, lo siento. — dijiste levantando los hombros, a lo que todos te
Lo evadiste rápidamente.
miraron mal.
Viste como Historia giró la botella, esta giraba rápidamente, finalmente
— (N), es un juego y hay que seguir las reglas — comentó Pieck
apuntando en Ymir.
alzando las cejas
— ¡No! — gritó un rubio que era enorme. — ¡Yo debo ir con Historia!
— Como sea — bufaste. — pero me tocas un pelo y gritaré.
— Cállate Reiner. — dijo Historia.— vamos Ymir, tomo de la mano a
— Está bien. — dijo Hitch apurándote para entrar. — vamos vamos
esta, y fueron directamente al closet, viste como Ymir te guiño un ojo.
Una vez dentro, el aire era medio pesado.
El rubio, al parecer llamado Reiner, abrió los ojos como plato.
— Mm... — murmuró Hitch.
Te acercaste a Sasha para susurrarle algo al oído.
Sacaste tu teléfono, y comenzaste a ver tiktoks.
— Tch — chistaste — Sasha, ese rubio de allí de está mirando.
— ¿Es en serio? — comentó Hitch indignada.
Un chico rubio bastante bonito, miraba a tu amiga hacia rato.
— ¿Qué? De alguna manera tienen que pasar los siete minutos. — le
— Lo sé. — le brillaron los ojitos — es lindo, ¿No?
dijiste abriendo los ojos como si fuera obvio.
— Lo es. — volviste a tu lugar riendo.
La odiabas.
No la perdonarías por lo que hizo. — No permitiré que mi novia entre con esta.

— ¡Tiempo! — gritó alguien. Tragaste grueso.

Abriste rápidamente la puerta. Caminaste hasta la pelinegra, y te arrodillaste hasta quedar frente a
frente con ella.
— Al fin. — suspiraste y viste como Hitch se sentía algo incomoda,
pero eso te dio satisfacción. — Pieck, lo siento, pero es un juego, y hay que seguir las reglas. — le
alzaste las cejas, mientras escuchabas murmullos por parte de la gente,
Los demás rieron, y tú volviste a tu lugar.
y tomaste a Hange por la mano, metiéndola contigo.
— Ahora le toca girar a (N) — comentó otro desconocido.
Una vez adentro, la castaña se dignó a hablar.
— Voy.
— ¿Qué fue eso?
Tomaste la botella, y la sentiste fría en tus manos.
— Solo no me agrada para nada tu noviecita. — dijiste acercándote
La giraste. cada vez más a Hange. — oh, perdona, me olvide que nosotras "no
Daba vueltas. somos nada" — hiciste comillas con los dedos, mirándola con odio por
lo que había hecho y dicho.
Hasta que se paró.

En esa cabellera despeinada.


Hange te miraba de arriba abajo, analizando cada parte tuya.
Miraste a los ojos a Hange.
Accidentalmente se cruzaron sus pies, provocando que Hange cayera
— De ninguna manera. — dijo Pieck indignada.
encima tuyo.
Tú te paraste, sacudiendo el polvo inexistente de tu vestido.
Sentiste su perfume, que admitías extrañar.
— ¿Por qué no, Pieck? — pregunto Mikasa.
— Sabes, que tú y yo no somos nada, (N).
— Cállate, Zoe. Ambas miraron a los demás rápidamente.

— Intenta callarme, cariño. — ¡Lo sabía! — gritó Pieck. — ¡Tú te le tirarías a mi novia! ¡zorra!.—
estaba descontrolada, se apuró rápidamente a tomar a Hange del brazo.
Jalaste de su camisa, y la besaste.
Te levantaste rápidamente, arreglando tu cabello y ropa, sacando el
polvo inexistente de tu vestido. Sentías la mirada de todos sobre tu
figura.

— Vete a la mierda, Pieck. — soltaste finalmente

Saliste caminando del closet, tomaste tu bolso y fuiste hacia el balcón


trece. más alejado.
Sus labios te saben a alcohol y menta, su característico aroma se
Hacía frío.
impregna en tu ropa, sentiste como empieza a besarte
desesperadamente, enredas tus manos en su cabello. Tomaste un cigarrillo de tu pequeño bolso, buscaste tu encendedor y
comenzaste a fumar.
— No...— dice en un suspiro.
No solías hacerlo con frecuencia, solamente cuando necesitabas
— ¿Mh? — murmuras.
tranquilizarte. Largabas lentamente el humo, a medida que sentías como
— Aléjate. caían pequeñas lagrimas por tus mejillas, que quitaste rápidamente con
tu mano.
Paraste el beso mirándola con confusión. Estabas a punto de hablar
hasta que alguien abrió la puerta del closet. Narrador omnisciente

Pieck. — Hange. — llamó Ymir a la chica

Tenías a Hange encima tuyo. La otra simplemente la miro, dándole una cara de confusión.
— Ve a hablar con ella, ahora. Hubo silencio, pero viste como se presentaba una mueca en la cara de
Hange.
Pieck abrió los ojos como plato.
—¿En serio me lo preguntas?— contestó.
—¡De ninguna manera irá!— Fringer le dio una mirada de pánico a
Hitch. —¿Sí?— dijiste con tono sarcástico.

La otra simplemente se la devolvió, mordiéndose las uñas. — Sabes que...— dijo para sí misma.— no debí venir aquí, (N).

Hange no dijo nada, lo pensó durante unos segundos, pero al cabo del — ¿Por qué?— no entendías nada, y veías cómo está se iba parando del
tiempo, ahí estaba, yendo a buscar a (N). asiento. — ¿Por qué no, Zoe?

Mikasa vio cómo Hitch fue corriendo a buscar a Pieck, y decidió — Cállate. — se iba lentamente. — ya sé que solo me usaste (N),
seguirlas. púdrete.

... Y así se fue, tan rápido como llego.

Hange va directamente hacia dónde estás sentada. Tratas de quitarte las Partiendo tu corazón en mil pedazos.
lágrimas restantes, y te abrazas a ti misma, debido al frío.
Mikasa pov's
Expulsas el humo de tu cigarro, y ves que se sienta al lado tuyo, pero no
Sigo al par de entupidas, y veo cómo se encierran en una habitación.
emite palabra alguna.
Paro mi oído tras la puerta y escucho.
—¿Qué quieres?— rompiste el silencio.
— ¡Todo el plan se está arruinando!— grita Pieck.
— Nada.
Y yo, sé de qué plan hablan.
¿Qué? Ya estabas cansada, le preguntarías por qué fue así contigo.
— ¡Lo sé!— suelta Hitch.— ya no sé qué hacer. Me estoy
—Uhg...— bufaste. — ¿por qué de la nada me dejaste de hablar?—
desesperando.
fuiste directa.
Escucho que finalizan su conversación y están por salir del cuarto. Para ya mañana darle esa maldita grabación.

Me voy, y corto la grabación del audio. ...

— Ya estoy por llegar. — le dices a Sasha, del otro lado de la pantalla.

catorce. — ¡Apúrate! Está por comenzar el examen. — escuchas que la castaña


dice, y cuelga el teléfono.
Mikasa pov's.
El fin de semana lo habías pasado demasiado triste, pero debías estudiar
Veo cómo Annie se sienta en el sofá y desprende el humo del cigarro para tu examen de biología.
por su boca.
El hecho de que Hange crea que la usaste te parecía estúpido. Dudabas
— ¿Todavía sigues con esa grabación?— pregunta la rubia a mi lado. de Pieck, sentías que algo había hecho, porque cuando Hange dejo de
— Sí, ya casi termino. — respondo largando yo también el humo de mi hablarte, automáticamente se puso en relación con ella.
cigarro. Raro, ¿No?
Estoy terminando de juntar las grabaciones de audio que tengo de las Como sea, llegabas tarde a tu examen y querías concentrarte sólo en
conversaciones de Pieck y Hitch. eso.
— Vamos a acostarnos ya. ¿Tanto te importa (N)? — acota mientras se Entraste al salón, y todos ya estaban listos. Tomaste asiento
acerca para tomarme por la espalda. rápidamente, esperando a que la profesora te entregara la hoja.
Siento su dulce perfume. No podías evitar desviar tu mirada hacia la izquierda, donde estaba ella.
— Ya ya, y sí, debo hacerlo. (N) me ayudó mucho en distintas Se la veía concentrada y tranquila, también se podía ver que hablaba
oportunidades, siento que le debo algo. — le dejó un beso en la mejilla con alguien por mensaje, y cada tanto levantaba las cejas o reía por lo
al finalizar, y nos vamos a acostar. bajo.
La profesora captó tu atención entregándote la hoja, así podrías Llegas a casa, estresada, pero con el objetivo de escuchar esa grabación.
comenzar el examen.
No volviste a ver a Hange en todo el día, lo que te desanimo un poco,
... pero, a fin de cuentas, seguro estaría con su novia.

Te levantaste para entregarle tu hoja a la profesora, estabas segura de Colocaste el cassette en el reproductor, y comenzaron a sonar voces.
que aprobarías - habías estudiado bastante- así que estabas tranquila.
—Pieck, ya sé lo que haremos. — comentó Hitch.
Una vez listo, te permitió salir del salón de clases, y te encontraste con
—¿Ya sabes cómo hacer que mi Hange y (N) no estén más juntas?—
una melena color azabache.
dijo emocionada.— Aunque ni siquiera me dijiste que te dijo (N) el día
— (N), hola — te saludó Mikasa. en el que la citaste.

— Hola, ¿pasa algo? es raro verte por aquí, este no es tu sector. — —Primero, no sé si están en pareja.— suspiró— pero las veo mucho
respondiste algo confundida. tiempo juntas, y conozco a (N). Se que seguramente siente algo más por
Hange.
Mikasa asiente con la cabeza.
—Eso hace que me hierva la sangre. Hange es mía. — comentó Pieck.
— Toma. — te entrega un cassette color negro. — por tu bien, no lo
escuches ahora. Hazlo cuando estés en casa, ¿sí? —Imbécil, ni siquiera es tu novia. Apenas son compañeras de clase.
Igualmente, también me molesta que estén pegadas como chicle todo el
Te tomo por sorpresa que de la nada te entregara una grabación, pero le
tiempo.
harías caso a tu amiga.
—Cállate y mejor dime lo que planeaste.
— Está bien, gracias. — respondiste y la azabache ya estaba por irse. —
pero espera, ¿es muy importante?— tragaste grueso. —Lo principal, es que ganes a Hange. Me refiero a que debes invitarla a
salir, lanzarte a ella, darle indirectas, etc. Y, sobre todo, ponla en contra
— Créeme, lo es.
de (N), debe odiarla.
...
—¿Y qué harás con (N)? entonces, escucho voces, y las reconozco, por lo que comienzo a grabar.

—Luego, ella estará dolida porque Hange no le prestará atención. lo que dice al final fue el día de la fiesta. yo solamente te entrego eso, y
tú te encargarás de hablar con Hange.
— No creo que lo tuyo con (N) funcione, pero como sea.
No respondiste nada más, todo era tan confuso para ti, lo único que
Pausaste la grabación.
querías era que Hange supiera
¿Así que todo fue un plan?
que nunca la usaste.
Tus ojos se abrieron como plato al escuchar todo.
...
Seguiste reproduciendo.
Casi no dormiste en la noche, pensando en que hacer y como contactar
— ¡Todo el plan se está arruinando!— grita Pieck. con Hange.
— ¡Lo sé!— suelta Hitch.— ya no sé qué hacer. Me estoy Decidiste entregarle el cassette, pero de manera incógnita, o no tanto.
desesperando.
Una vez llegando al salón, la profesora entra y empieza a explicar.
Y finaliza.
Sin que se dé cuenta, comienzas a escribir una pequeña cartita en tus
Tomás tu teléfono rápidamente y le escribe un mensaje a Mikasa. post-it de colores.

Mikasa 💌 Ya tienes todo listo.

??? — Profesora. — levantas la mano y ella asiente. — ¿podría pasar un


segundo al baño?
explícame que es esa grabación, por favor .
— Adelante.— responde. — pero vaya rápido.
Pasan simples minutos hasta que responde.
Perfecto.
un día estaba pasando por los pasillos en los que suelo fumar.
Los pasillos están todos desolados, y eso te viene como anillo al dedo. "Hola Hange, sé que seguramente no quieres hablar conmigo y que
estás enojada, pero te pido por favor que escuches este cassette cuando
Caminas directamente al casillero de Hange, sin que nadie te vea, lo
estés sola en tu casa, y mañana nos veamos en la fuente de agua.
abres con un invisible que traías en tu pelo.
Por favor,
Dejas el cassette, junto a la nota que escribiste hace unos minutos.
(N)."
Y vuelves silenciosamente a tu salón.

...

Hange pov's quince.


Salgo tranquilamente del salón una vez termina la clase. Narrador omnisciente.

Respondo algunos mensajes de mi teléfono, y reviso cuál es la clase que Zoe encuentra aquella nota, guarda sus libros necesarios para geografía,
sigue, la cual es geografía. Tengo mis libros en el casillero, así que voy el cassette y por último dobla la pequeña nota y la guarda en el bolsillo
directamente para allá. de su negro pantalón de mezclilla.

Saludo a algunas personas que me cruzo, fingiendo una sonrisa, porque Esta vez, decidió no participar en clase. La profesora hablaba sobre los
no estoy de un muy buen humor que digamos. distintos países del mundo, pero su cabeza estaba en duda, pensando en
qué hacer con (N). Si ir a la fuente de agua o no. Lo único que quería
Abro mi casillero, y lo primero que ven mis ojos es un ¿cassette? y una
era que esa clase acabara, y poder irse a su casa a escuchar esa
nota pegada arriba.
grabación.
Tomo la nota, y comienzo a leerla.
— Hange. — la llamó la mujer de cabellos negros.

La chica levantó la cabeza y respondió;

— ¿Sí?
La profesora Carla Jaeger se mantenía firme. — ¡Levi! — gritó la castaña del otro lado de la pantalla. — ¡te estoy
diciendo que (N) no me uso!
— ¿Podrías ir a la biblioteca a buscarme el mapa? Tú tienes brazos
fuertes. La chica al escuchar aquella grabación, simplemente enloqueció.

La chica castaña simplemente asintió, y caminó hacia la biblioteca, Daba vueltas por el cuarto, necesitaba desahogarse con alguien, ¿y
cómo se lo había ordenado su profesora. quién mejor que su mejor amigo de toda la vida?

Al entrar silenciosamente, visualizo una figura muy conocida para ella. — Yo te avisé, estúpida. — Hange presentía que el azabache rodó los
ojos. — ¿ahora que harás?
(N) utilizaba unos lentes negros, mantenía su cabello en una coleta, y
dos rebeldes mechones caían por su rostro. Parecía leer un libro, algún — Sinceramente, no lo sé. — la ojo café se recostó en el sofá. — ¿crees
clásico quizá. que debería ir a la fuente de agua a hablar con ella? — suspiró. —
presiento que no me perdonará, la insulte y le falte el respeto, cuando en
Se ve tan linda concentrada, quien diría que es tan mentirosa.
realidad ella no había hecho nada, soy de lo peor.
Se repetía Hange, decidió pasar de largo y buscar su mapa, o estaría en
— Oye cálmate. — comentó el chico. — si te pidió de verse es porque
problemas con la profesora Jaeger.
tan enojada no debe estar, obviamente quiere hablar contigo. — agregó.
Una vez encontró lo que necesitaba, salió del silencioso lugar, y se
Hange pasaba sus grandes manos por sus muslos, nerviosa.
dirigió nuevamente al salón de clases.
— Yo la quiero, Levi. — confesó. — y tengo miedo de que no quiera
...
saber nada más de mi luego de esto. — siguió. — mierda, sé que la
La chica comenzó a recoger sus cosas al finalizar la hora de geografía. cague.
Así al fin podría ir a su casa, luego de un largo y agotador día. El azabache se quedó por un momento en silencio. Él era la única
... persona con la que ella no era reservada.
— Ya verás mañana que hacer con ella. — comentó tranquilo. — lo ¿La saludo? ¿Le habló? ¿La miro?
importante es que Pieck te mintió, y al parecer, por lo que me cuentas,
Algunas de las preguntas que la chica no paraba de pensar, no sabía qué
está obsesionada contigo.
hacer, tenía muchísima vergüenza.
— Quizás, no lo sé, ni siquiera quiero verle la cara.
Últimamente, en lo único que pensaba era en aquella chica que conoció
— Hange. — la llamo. — ella está obsesionada, ¿qué es eso de mi este año.
Hange? — imitó la voz chillona de la peli negra.
Y la vergüenza que sentía por haberla tratado así.
Hange río.
Pero su orgullo era más fuerte, ella sabía que se había equivocado, pero
Su risa era escandalosa, fuerte y sobre todo contagiosa. Lo que provocó jamás iba a admitirlo.
que su amigo también riera.
Pasaba el rato y los demás iban llegando, y Hange optó por darle una
— Tienes razón. — terminó de reír, poniéndose ahora más seria. — fuerte cerrada al libro, era inútil intentar leerlo.
luego veré que hago con esa pequeña idiota.
Estaban todos, menos ella.
...
Su lugar estaba vacío, resaltaba entre todos los lugares llenos, pero
Al entrar al salón de clases, no había nadie, hacía frío y todo estaba faltaba su presencia. Su dulce perfume, que Hange adoraba sentir
vacío, por lo que Hange optó en sentarse en su lugar y esperar a que cuando la tenía cerca de su persona.
todos llegaran.
Hange admitía para sí misma extrañar poner nerviosa a esa chica, le
Sabía que (N) no era una chica que solía llegar temprano a clases, había gustaba ser dominante, prestarle su ropa y verla desde arriba - por la
notado eso, pues la observaba constantemente, aunque no se diera diferencia de altura, ¿no?-
cuenta ni ella misma.
No sabía que iba a suceder esa mañana, y estaba nerviosa, pero algo
Tomo un libro que traía con ella, y comenzó a hojearlo, no podía pensar sabía hacer bien, y era fingir. No era expresiva, de mantenía neutral y
con claridad, tenía su mente en otro lado.
sería como siempre lo hacía, nunca la habían visto llorar en público, — ¿Y.…bien? — rompió el silencio la chica alta.
excepto Levi, su mejor amigo.
(N) se recostó tranquilamente sobre la banca, mirando sus uñas, y
¿Acaso me cito en la fuente, para luego no venir? pensando en cómo empezar esta conversación.

Hasta que, por fin, la chica entró. — Mira... Hange — comenzó. — sinceramente no sé cómo empezar
esto, pero siento que me debes disculpas. — la miro firmemente a los
...
ojos.
No aguantó más.
Zoé se mantuvo firme, no hubo ninguna expresión en sus ojos cafés,
Tomó a la de baja estatura por la muñeca, y la llevó hasta aquella bonita solo hacía contacto visual con ella.
fuente, que residía en la parte superior del edificio.
— Pieck te puso en mi contra, y hasta creo un plan para separarte de
— Hange, ¿qué haces? — preguntó la otra. mí, y ni siquiera sabía si nosotras estábamos saliendo. — agregó (N). —
— ¿No íbamos a hablar? — respondió Hange, pero la contraria no es obvio que ella está enamorada o más bien obsesionada contigo, pero
emitió otra palabra. no tenía por qué hacerme eso. — suspiró finalmente.

Soltó la muñeca de la chica, sentándose en la banca blanca que La contraria inhalo y exhalo aire.
reposaba por enfrente de la fuente. En sus fosas nasales se impregnó el olor de las flores color rosas que
Era una fuente color gris, muy bonita, y con una linda estructura. El caían de los árboles del bello lugar.
agua la recorría tranquilamente, estaba en un lugar desolado, donde — Te contaré algo que Pieck dijo. — habló finalmente. — trataré de
algunos alumnos solían ir a besarse, o algunos iban a leer, hablar de usar sus mismas palabras.
cosas personales, o simplemente estar tranquilos, escuchando cómo el
La otra simplemente la miro ansiosa, esperando por sus palabras.
agua caía. Algunos pensaban que era como una fuente de los deseos, y
arrojaban monedas en ella. — Ella dijo... "Hange, corazón, Hitch me comentó que (N) solamente te
usa para mejorar sus calificaciones. Sabes que ella es su exnovia, la
conoce mejor que nadie." — largo finalmente. — algo así me dijo, y yo — Pieck a mí no me interesa, por mí que se tire de un séptimo piso. —
le creí. Me justifico diciendo que nosotras casi no nos conocemos en río (N) para ella misma. — pero lo que me molestó profundamente, es
nada. que me insultaras, sin yo saber porque te alejaste de un momento a otro,
y te fuiste con Pieck. — alzó las cejas. — Lo entiendo, ella es muy
La chica al recibir esa información, trato de procesarlo, abriendo un
bonita y tiene un gran cuerpo, lo que sea. Pero yo al menos me merecía
poco los ojos y cortando el contacto visual.
una explicación. ¿Por qué desapareciste de la nada?
— Sabes...Hange, Hitch pensó que ella podría volver a establecer una
— Es cierto, bonita. Y lamento eso. — se disculpó Hange finalmente.
relación conmigo en algún momento, pero estaba equivocada. — (N)
Mirándola y analizándola de arriba a abajo. — Yo debo hablar con la
pensaba en decirlo o no. — pero yo jamás iba a regresar con ella.
imbécil de Pieck, debe disculparse contigo, y supongo que a mí también
— ¿Por qué? me debe una disculpa.
— Por qué ella me engaño. (N) negó con ambas manos.
Oh. — No es necesario. — dio una leve sonrisa. — a mí lo que me
— Entonces yo inmediatamente termine con ella, pero lo que más me interesaban eran tus disculpas, y te agradezco por hacerlo.
dolió fue con quien me engañó — vio que Hange estaba por hablar. — — No es nada... — Hange también dio una sonrisa. — y, creo que
no preguntes quien no quiero hablar sobre eso. entiendes que me aleje, así como si nada porque me "pusieron" — hizo
Hange cerró su boca. comillas con los dedos— en tu contra.

— Y, lamento decirte esto, pero Pieck te quiso o más bien, te manipulo. — Tranquila, ahora lo entiendo. — respondió (N). — pero, sabes que
nada volverá a ser como antes, ¿no?
— Lo sé, me lleva la verga. — bufo.
Hange se acomodó en la banca.
— Es raro, no eres una persona fácil de manipular, y lo sabes, Hange.

Volvieron a hacer contacto visual.


— Podemos empezar de cero, nuevamente. — propuso Hange, jugando Estabas intrigada sobre lo que pasaría, y ella también.
con sus anillos
Abriste tu casillero como otro día normal, buscando tus libros y cosas
— Sí, podría ser. — respondió (N) con duda, mirando sus zapatos. necesarias para el día de hoy, y al cerrarlo encuentras a tu izquierda el
rostro de Ymir.
Hange tomó por el mentón a la chica, sintió su suave piel, a la otra le
sorprendió el tacto inesperado, y ambas se miraron a los ojos. — ¿Ya me vas a contar? — te pregunto la de pecas, refiriéndose a tu
charla con Hange, rodeando las cejas y repisándose sobre el casillero
— Te prometo, cariño, volver a conquistarte.
junto al tuyo.

— Ya. — dijiste con una sonrisa a boca cerrada.


dieciséis. — ¿Entonces? — ella giró su cabeza hacia ti.
Entras al instituto como un día normal, sientes que las cosas
Suspiraste y comenzaste a hablar con la morena.
comenzaron a mejorar luego de aquella charla con Hange.
— Quedamos en empezar de cero, ¿sí? Solo que yo tengo algo de
Tenías algo de miedo, y lo admitías. Pero porque sabías que, si
miedo por su exnovia... — comenzaron a ir hacia su salón. — aunque
intentabas algo con aquella chica, siempre habría personas de por medio
en realidad ella se metió, maldita idiota.
queriendo separarlas.
Ymir pensó un poco hasta que te respondió.
Y era algo lógico, Hange era muy reconocida, muchas personas se
sentían atraídas hacia ella, y tú eras otra del "montón". Pero a ti te — Creo que... está bien. Pero ten cuidado, prométemelo. — te miro

hablaba, se preocupaba por ti, te demostró interés desde la primera vez desde arriba -claramente por la diferencia en altura- seria, y hablando en

en la que se vieron, fue lo que más te llamo la atención de ella. Además serio.

de ser muy atractiva en personalidad, dominante, sarcástica, atenta, — Lo tendré, te lo prometo.


coqueta y muchas cosas más de ella que te gustaban.

Pero cómo sea, decidieron empezar de cero.


Ella te dio una sonrisa sincera, y te tomó por los hombros, abrazándote asiento nerviosa viendo a la de ojos café a tu lado, pero ella no presta
a ella. atención. O eso creías.

— ¿Y Sasha? — le preguntas reposando tu cabeza en su hombro. Comienzas a sacar tus cosas hasta que oyes a alguien hablar.

— Dijo que faltaría hoy, tiene médico. — respondió tranquilamente — No tienes necesidad de reposar en otro hombro que no sea el mío.
mientras caminaban.
...
— ¿Por?
Luego de la mini escena que te había hecho Hange, pasó la clase y
— Dolor de estómago. salieron al receso.

Diste una sonrisa. Para serte sincera a ti misma, si te había gustado eso que ella hizo, pero
ahora eran sólo amigas, ¿no?
Sasha solía tener estos dolores de estómago por mezclar comidas o por
probar diferentes cosas. Al salir, no encontraste a tu amiga por ningún lado. Suponías que debía
estar con la rubia del salón de al lado, así que estarías sola. Fuiste hacia
— Luego le contaré a ella también, cuando vuelva. — agregas.
el baño para lavar tus manos.
— Hazlo. — Ymir sonrió y entraron al salón.
Al terminar rápidamente encuentras a una persona que no jamás te
Todavía tenías tu hombro reposado en Ymir cuando viste a Hange, hubiese gustado encontrarte.
recostada en su asiento, jugando con un lápiz que estaba en su mano y
Hitch.
traía un libro abierto.
Intentas esquivarla, pero ella fue más veloz, habla, te detiene.
Ella te observo de arriba a abajo con sus penetrantes ojos, alzándote las
cejas y volviendo a su libro. — Mira nada más, con que ya se arreglaron con Zoe, ¿no es así maldita
zorra? — te insulta, muy descaradamente y cruzándose de brazos
Te separas de Ymir con timidez y ella se ríe, provocando que le des un
codazo en el estómago y ella simplemente bufe con un "auch". Tomás Suspiras, pasando una mano por tu frente.
— Hitch, ya no me interesas y lo sabes. Déjame en paz, mierda. — le Hange sale enojada de un cubículo, tomando a Hitch por el hombro y
respondes tratando de mantener la paciencia. dándole un puñetazo en el rostro, la contraria cae al piso.
Inmediatamente visualizas la sangre correr por la nariz de la rubia.
— ¡Mentira! — grita.
La castaña se posa encima de Hitch, para ganar ventaja y continuar con
— Quiérete, un poco. — intentas pasar por su lado. — me voy.
los golpes. Te paralizas viendo la escena y sin saber qué hacer.
— Oh no, no lo harás.
— ¡¿Acaso eres idiota, Hitch?! — grita Hange tomándola por el cuero
— ¿Huh? cabelludo. — estás loca.
Hitch te toma por los hombros y te lleva contra la pared más cercana, la Hitch patalea y consigue darle un puñetazo en la nariz de Hange, pero a
cual sientes fría. Intenta besarte, pero como puedes la quitas o la la otra no le afecta en lo más mínimo, aunque haya sangre en ella, solo
intentas apartar. sonríe, devolviéndole el golpe y más fuerte.
Ella insiste contigo. Hasta que ingresa una profesora a los baños.
— ¡Ya suéltame! — te mantenía agarrada, debido a su gran fuerza. — ¡¿Que está pasando aquí?!
Pasaba sus manos por tu cuello e intentaba hacer lo mismo con tus — ¡Profesora! — grita Hitch. — ¡Está salvaje me estaba pegando!
pechos, tu trasero y cintura.
Hange se para, quitando la sangre con su mano derecha, se la ve
Te sentías asfixiada, la apartabas con tus manos o intentabas jalarle el cansada. No para de suspirar rápidamente.
pelo, pero era muy difícil. Se sentía como estar bajo el agua, quedar sin
— ¡Porque tú eres una loca que quería besar a (N) a la fuerza! — grita
aire y no poder salir.
Hange, justificándose.
Pasan algunos minutos mientras ella insiste.
— ¡Claro que no!
— Ya fue suficiente.
— Claro que sí. — hablas mirándola con dolor, sin poder creer que la Te sientas sobre las piernas de Hange, para poder curarla mejor.
persona que alguna vez quisiste tanto podría hacerte tantas cosas en tan
Ella no dice nada, pero la ves soltar una sonrisa pícara, y volteas los
solo un año.
ojos. Comienzas a pasar tranquilamente el algodón.
— Luego, ustedes dos irán a dirección. — habla la profesora llevándose
— Auch. — suelta Hange.
a la rubia. — y tú también. — te señala.
— Discúlpame, lo hago lo más sutil que puedo.
— Vuelves a tocarle un pelo y te mato. — le advierte Hange a Hitch.
Sonríes.
Ambas mujeres salen del baño, dejándote a ti y a Hange solas.
— Está bien, me gusta que seas tú quien haga esto.
— Hange.
Corres la mirada, avergonzada, pero continuas.
— ¿Qué?
— No debiste meterte, ahora estarás en problemas. — con tu mano libre
— Espérame aquí.
tomas su barbilla y pasas el algodón.
Sales corriendo hasta enfermería, para tomar algodón, agua oxigenada y
— Fue por ti.
otras cosas, vuelves hacia los baños con las cosas ya en tus manos.
Acaricias un poco su rostro, sonriendo.
Entras y encuentras a Hange tratando de quitar la sangre de su cara.
— Lo sé, pero sabes que no debiste hacerlo.
— Siéntate allá. — indicas, señalando un retrete.
Con tus dedos agarras una venda pequeña, la abres lentamente para
Ella sin hablar va y se sienta.
ponerla sobre su rostro.
Te metes con ella y cierras la puerta del cubículo.
— (N), no me arrepiento de eso. Incluso lo volvería a hacer.
Abres el agua oxigenada y viertes un poco en el algodón que
Te quedas en silencio ante su confesión.
conseguiste.
Le miras sus tan lindos ojos cafés, y recuerdas cómo se veía ella — Basta, me estoy poniendo roja. — le diste un puñetazo en el hombro
peleando. Era atractiva hasta llena de golpes. y ambas rieron.

— ¿Por qué haces todo esto? Comenzaste a guardar las cosas, y tirar las otras en el cesto de basura
mientras Hange se paraba y se miraba en el reflejo de su celular.
— Porque te quiero.
— ¿Qué te parece si hoy vamos a tomar un café?

...

— ¡¿Tres días?! — regañaste a Hange mientras la veías comer algo que


se había pedido en el café.

diecisiete. La tarde estaba oscura y comenzaba a llover, pero era lindo,


absolutamente todo, y aún más por que estabas con ella. Hange te había
— Yo también te quiero. — respondiste a Hange. — Por eso no quiero
traído a un café moderno, donde la estética de todo estaba muy bien
que te metas en problemas — terminabas de pasar el algodón por su
combinada y se asimilaba bastante a su gusto. Un lugar bien iluminado
delicada piel, era perfecta. No tenía ningún grano, ni una mancha. Hasta
con modernas lámparas, plantas en algunas zonas del local, y mesas
ahora.
blancas.
Ella simplemente suspiró.
— Si si. — hablo ella poniendo sus codos sobre la mesa. — Pero no es
— No puedo prometerte no volver a hacerlo. tanto.
Volteas los ojos ante su respuesta y ella ríe, pero luego vuelve a hablar; Tomaste un sorbo del café que habías pedido, y fue una sensación de
— Pero te prometo que siempre te voy a cuidar. — te miro algo seria, satisfacción debido al frío de esa tarde. Normalmente los días
pero sus palabras eran sinceras. empezaban a ser calurosos.
— ¿Se supone que tendré que pasar tres días sola? — dejas el café Apagas tu celular rápidamente para avisarle a Hange que deberías irte a
reposado en la mesa perfectamente limpia y blanca. comprar ropa.

— ¿Sola? Pf, por favor. — ella te miro a los ojos reposándose en su — Hange...
silla. — ¿y tus amigas? la pecosa que siempre está contigo, o la castaña.
— ¿Huh?
— alzó las cejas.
Ella te mira, esperando tu respuesta.
—La "pecosa" — haces comillas con los dedos. — se llama Ymir. —
corriges a Hange. — y la castaña Sasha. Pero, en fin, ellas ahora están — Debo irme al centro, tengo que comprar ropa y lo había olvidado. —

conociendo a nuevas personas y eso me pone feliz. empiezas a guardar tranquilamente tus cosas en tu mochila. — ¿nos
vemos otro día?
Ella no responde nada, solo toma un sorbo de su café, y ves como sus
lentes se empañan. Ella te analiza de arriba a abajo, ahora un poco más seria.

— Carajo. — dice ella quitándoselos para limpiarlos. — ¿Y perderme la maravilla de verte probándote ropa?, no cielo, te
acompaño.
Revisas la hora en tu teléfono y te das cuenta que tienes un mensaje de
Jean. Le das una sonrisa, y ella te guiña un ojo. Guardando su billetera en el
pantalón, y salen del café.
¿compraste la ropa? el partido es mañana.
En el camino, indicas hacia qué locales quieres ir, caminas a la
Maldices para ti misma, recordando que mañana es el partido de fútbol
izquierda de Hange y el ambiente es bastante cómodo.
de tu primo, y debías comprarte ropa para ir. Ya que era un evento
importante para él. Conversan de algunas cosas hasta que tu mano roza con la suya, y
sientes un leve calor en el rostro.

Pero ella, segura, toma tu mano con la suya. La sientes cálida, el agarre
Mmm, aún no.
es fuerte pero tierno a la vez.
Le das una mirada nerviosa, pero la miras y ella está bastante segura. Te acercas con las prendas hasta los vestidores y notas como una chica
de cabello rubio le está conversando a Hange.
— ¿Te molesta?
— ¿Entonces me pasarías tu número? — pregunta la desconocida.
— No. — respondes rápidamente y continúan caminando.
— Oh eh...
Analizas que Hange en su muñeca trae un caro reloj color negro, que le
asienta bien. También como sus venas se marcan en su mano y tus Rápidamente te posicionas entre ella y la chica, mirando a Hange.
pensamientos vuelan.
— Cariño, ¿crees que esto está bien? — le preguntas a Hange.— te das
No no no vuelta y miras a la chica. — oh, ¿se te perdió algo?

Rápidamente quitas esos pensamientos de tu mente y continúan hasta — Eh, no nada. — ella se va rápidamente, volteas los ojos y Hange ríe.
llegar al local.
— ¿Qué fue eso? — sonríe de oreja a oreja, metiendo sus manos en los
— Es este. — indicas y ella suelta tu mano así puedes ver bolsillos de su pantalón.
tranquilamente la ropa.
— Nada. Me voy a probar esto, ya salgo.
— Me sentaré allá. — avisa y asientes con tu cabeza viendo distintas
Entras al probador y sigues sin entender por qué habías echo eso.
prendas.
Claramente por celos. Respondes a ti misma, pero te da igual y
El local es un lugar bastante moderno y lujoso.
comienzas a probarte la ropa.
Miras cómo Hange se reposa en unos asientos blancos, y todas las
Comienzas con el short, que te queda bastante pegado en los muslos, es
chicas a tu alrededor la observan.
algo corto, y el top que te queda bien, pero crees que se te ven mucho
Se forma un nudo en tu estómago, pero sigues, ignorando esos celos. los pechos y no te convence del todo.

Terminas escogiendo un vestido con flores, pegado arriba y suelto abajo — Salgo. — comentas.
y unos shorts con un top blanco.
Hange está sentada con los codos en sus rodillas y te mira de arriba a Entras nuevamente al probador, con una sonrisa en tu cara que nadie
abajo -como de costumbre- pero específicamente te mira el pecho. podría quitarte, estabas tan feliz. Pero aún tenías tanto miedo de que ella
se volviera a alejar de ti.
— ¿Y? ¿Qué opinas?
Decidiste ignorar esos pensamientos para salir y pagar el vestido.
— Si te digo lo que opino probablemente me echen del local. — remoja
sus labios en forma coqueta. Una vez saliendo, Hange toma tu mano nuevamente. Ella comenta que
te llevaría hasta tu casa, así que fueron hasta el estacionamiento para
— Tarada. — entras de nuevo y te convences que no llevaras eso.
buscar el auto de Hange.
Te pones el vestido floreado y te agrada cómo se ajusta a tu figura.
Suben y comienzan a escuchar algo de música, conversando, pero no
— A ver. — habla Hange. puedes evitar mirarla como se ve manejando. La presión con la que
Sales del probador y ella continúa en aquella pose. Pero pronto se para a aprieta el volante, la concentración, como mira hacia adelante con una
susurrar algo en tu oído. gran responsabilidad. El viento que entra por la ventanilla volando
algunos pelos de su rostro. Su expresión sería, como de costumbre.
— Eres la única chica a la que le queda tan sexy un vestido de flores.
Ella con su mano libre, la deposita en tu muslo, y le hablas;
La miras a los ojos coquetamente, te separas de ella, alejándote para
verte mejor en un espejo más grande. — ¿Qué? ¿Te gusto?

Miras tu trasero que se ve bastante bien, y te termina de convencer. — Mucho más que eso.

— Si no te llevas ese yo misma te lo compraré. — traía sus ojos en la


parte de tus caderas.
-flashback-
Ríes ante su comentario.
❀ narrador omnisciente ❀
— Está bien, llevaré este.
Un año antes de conocer a Hange Zoë.
—————————————————— — Ella me cela a mí, muy obsesivamente, pero cuando yo la celo en
broma o algo, se enoja, no me habla, y al rato se le pasa. — una lágrima
— Todavía no logro entender que siente ella por mí. — le comentaba
comenzaba a decaer por su rostro. La cual ella rápidamente quito para
(N) a su amiga, mientras terminaba de mandar una tarea por e-mail.
no verse débil ante su amiga. — siempre está con una amiga suya, es
— ¿Por qué lo dices? — pregunta Sasha, mientras textea su decir, obviamente ella puede juntarse con quien quiera, pero si yo lo
computadora. hago es para problemas.
Las chicas residían en el cuarto de (N), la chica castaña se quedaría a Sasha la miraba con compasión.
dormir allí aquella noche, debido a que tendrían que entregar un trabajo
— (N).
importante, y también se encontraban estudiando para los exámenes que
vendrían en los próximos días. — ¿Sí?

— Es decir, sí, estamos en pareja, pero... — (N) dio un largo suspiro — La chica de coleta se acercó a su amiga, para tomarla por los hombros
hay momentos en los que no la entiendo, ni la entenderé. levemente.

— Creo que deberías hablar con ella. — agrega la amiga de (N) — No es sano, termina con ella. — le dio una mirada de pena. — te está
mientras cerraba tranquilamente el dispositivo que tenía al frente. lastimando, ¿sí? no puedes seguir con eso.

(N) finalizó de mandar su trabajo sobre biología - materia que no — Pero yo la quiero...
entendía del todo - y se levantó para sentarse en el sofá de su cuarto.
— Lo sé, corazón, pero es lo mejor para ti.
— Es que, ella hace cosas como decirme que me quiere, pero luego por
Finalizó dándole un sincero abrazo a su amiga.
momentos me ignora. — (N) arremanga tranquilamente su suéter en sus
manos, tomando aire. ——————————————————

Sasha, por otro lado, sentándose junto a ella y prestándole atención. (N) optó por terminar su relación con Hitch, luego de cinco meses
aguantando a aquella chica.
Noto que lo mejor era alejarse, obviamente a la contraria no le gustó — Hija, no te enojes. Sabes que tu papá y yo te amamos, y que esto lo
nada, y (N) terminó por descubrir la infidelidad por parte de la otra. hacemos por tu bien.

Hitch enloqueció, insulto a (N), pero ella fue la que terminó perdiendo, La contraria no dijo nada más, simplemente vio cómo su madre seguía
ya que (N) acomodando la ropa en su valija para ya poder irse al extranjero -como
de costumbre-
pudo superar rápidamente la ruptura con aquella chica, manipuladora,
narcisista, y egoísta. La chica de ojos café ya se había acostumbrado a la ausencia de sus
padres por viajes de trabajo. Por eso ella se concentraba tanto en sus
Creyó que nunca más tendría interacción con ella.
estudios, quería despejar su mente y tratar de olvidar esa tristeza que
habitaba en ella, aquel vacío que no sabía con que llenar.

Tampoco les había contado a sus padres sobre su gusto hacia las
—————————————————— mujeres, pues no tenía la confianza como para decirlo, hasta pensó que
la juzgarían. Por eso decidió mantener su boca cerrada. Como siempre.
❀ Un año antes de conocer a (N) ❀
Todos sus secretos se los guardaba para ella, excepto a su mejor amigo
— Hija, tu padre y yo viajaremos nuevamente — comentó la madre de
de toda la vida.
Zoë, mientras armaba las valijas — maso menos por un mes, ¿estarás
bien? — aquella mujer doblaba su ropa perfectamente y la guardaba en Levi Ackerman.
aquella maleta color gris. Era como un hermano para ella, era la única persona que la conocía tan
Hange se recostaba sobre la gran cama de sus padres, que tenían bien, inclusive más que sus propios padres.
sábanas blancas y perfectas, con olor a flores. La mujer en la habitación termino de alistar sus cosas para así ya poder
Zoë amaba las flores en aquel entonces. irse hacia el aeropuerto.

— Supongo. — respondió la de gafas


— Nos vemos, corazón. — ella simplemente reposó un beso en la también era imposible alejarse de ella, pero al menos, ya sabrías que, si
coronilla de su hija — te amo. te volvía a hacer algo parecido, tratarías de convencerte de que no duela
tanto.
Y así de rápido salió del cuarto.
Querías conocer a Hange, pero en profundidad, conocer su persona,
— Yo también. — susurró la más joven para ella misma, dado que su
todo sobre ella. Pero sabías que eso llevaría tiempo ya que ella no era
madre ya se había marchado de la habitación.
una persona que se expresaba fácilmente, era más bien muy reservada.
Ella quedó ahí, en su casa lujosa, con muchísimos adornos, teniendo
El día de hoy tendrías el partido de tu primo, así que deberías prepararte
todo lo que quería, excepto el cariño de sus padres.
más tarde, mientras tanto te dedicarías a estudiar o hacer tareas.
——————————————————
..
❀fin del flashback❀
Cuando el reloj ya marcaba más cinco y media de la tarde, comenzaste
dieciocho. a buscar el vestido que compraste ayer junto con Hange.

Despertaste por culpa de la calurosa brisa que entraba por el ventanal de Te lo colocaste, luego sobre tu cuello pusiste una cadenita con un
tu habitación. corazón en ella, algunos anillos en tus manos y también te pusiste unas

Te refregaste los ojos, tratando de agarrar tu teléfono que reposaba converse negras.

sobre tu mesita de luz blanca, que se encontraba junto a tu cama. Tomaste una mochila para guardar algunas cosas personales, y una

Inmediatamente tu mente comenzó a procesar el día de ayer, que te campera por si refrescaba más tarde.

había gustado, lo habías pasado bien con Hange. La tarde estaba bonita, veías el atardecer de color naranja, mezclado con

Ella era una de las primeras personas en las que pensabas al despertar. un rosado, había un leve viento parecido al de hoy por la mañana.

Y eso tampoco te gustaba tanto, no querías tener dependencia de Entras al lugar, simplemente diciéndole tu nombre al de seguridad, ya

aquella mujer, ya que no querías volver a salir lastimada de ahí. Pero que ellos te conocían por tu primo.
Quedaste en encontrarte con Sasha en las gradas, así que simplemente El partido estaba por comenzar, veías como los jugadores calentaban,
la buscaste con la vista y ella ya se encontraba allí. A lo lejos la veías esperando a que sea la hora.
como te hacía señas con las manos, saludándote con una sonrisa en su
Una vez el árbitro dio inicio al partido, tus amigos -excepto el
rostro.
Ackerman- comenzaron a jugar. No entendías mucho de fútbol, pero
—Hola Sashita — depositaste un beso en su mejilla, a lo que ella venías a ver a tu primo, porque lo adorabas y estabas orgullosa de él, al
sonrió. igual que Sasha.

—Hola — habló ajustando la coleta que traía. — tengo noticias. Conversas con tu amiga sobre el partido, hasta que notas que tú vista se
vuelve negra. Porque alguien cubrió tus ojos con sus manos.
—Cuéntame.
—¿Quién es?— pregunta, y reconoces aquella voz inmediatamente.
El lugar se comenzaba a llenar de gente, también del equipo contrario,
bajando tu vista hacia la cancha pudiste ver a los jugadores de equipo —Mm no se— juegas y escuchas como Sasha se ríe levemente—
de Jean. ¿Mikasa?

Eren Jaeger, Armin Arlet, Connie Springer, y también Levi Ackerman, Hange te da un leve golpe en la cabeza.
todos con el equipo de fútbol, que se les ajustaba perfectamente.
—¡Auch!
Nunca habías visto a Levi en los pocos entrenamientos que fuiste, así
Hange deja un beso sobre tu mejilla, y automáticamente hueles el aroma
que comenzaste a buscar a Hange con la vista, pero no la encontraste.
a menta del chicle que traía en su boca, luego saludo amablemente a
—Si nuestro equipo gana, festejarán haciendo una fiesta en la casa de Sasha.
Eren — ella cruzó sus piernas, acomodando su falda. — ¿vamos?
No pudiste evitar analizar cómo venía vestida. Notaste que Hange era
—No creo que sea mala idea — dijiste, pensando sobre qué hacer, tu una chica de dinero, primero y principal por su lujosa casa, segundo por
última fiesta no salió muy bien. — esperemos al final de partido, ¿sí? sus perfumes y ropas, tercero y último, su auto.

—Oki — respondió ella con un tono amable. ¿Mommy?, sorry.


Ella traía una bermuda negra, junto a una remera básica gris. Podías —Cuando yo me levante, quiero que me sigas.
notar sus piernas, que para ti eran perfectas, en su muñeca reposaba el
Confusa, y dándole una mirada extraña, asentiste con tu cabeza
mismo reloj de ayer, que le quedaba demasiado bien, y sus brazos eran
levemente, y volviendo a posicionarte en tu lugar.
grandes y fuertes.
Simples minutos pasaron, hasta que la chica a tu lado se levantó de
Tenía un físico espectacular -claramente ella iba al gimnasio-
aquellas gradas, te dio una mirada seria e hizo un movimiento con su
—¿Qué haces aquí?— preguntas. cabeza indicándote para ir.

—¿No es obvio?— dice Sasha y señala a Levi. Te acercas hacia el oído de Sasha y susurras un —ya vengo— a lo que
ella asiente con la cabeza, dándote una sonrisita juguetona.
—Exacto— dijo Hange, guiñando un ojo a ambas y tú simplemente
asentiste. Sigues a Hange, y ves que va camino a la parte baja de las gradas,
donde no hay nadie y está totalmente desolado. Las paredes de estos
El partido pasaba, el equipo de Jean iba ganando 1-0, y tú no podías
pasillos son blancas, pero hay muy poca iluminación ya que empezaba a
evitar desviar tu mirada cada tanto a Hange.
caer la noche. Rápidamente te posicionas a su lado, ella solo camina
Estaba con los codos sobre sus rodillas, mirando atentamente el partido, seria, por el largo pasillo.
acomodándose cada tanto sus característicos lentes, y traía el cabello
—Hange, ¿a que vinim— intentaste hablar hasta que ella
amarrado en una coleta, con algunos pelos rebeldes que caían sobre su
tranquilamente te acorraló contra la pared, posicionando tus muñecas
rostro.
por encima de tu cabeza, con la mano en la que trae su caro reloj,
Apenas te diste cuenta que la estabas observando, quitaste tu mirada quedaste expuesta a ella.
rápidamente. Ella gira su cabeza levemente hacia ti, continuando en
—Shh— comenzó a susurrar ella, mutándote desde arriba, suspirando y
aquella pose, y dándote una sonrisa de lado, te hace un gesto con la
relamiendo sus labios y acercándose mucho más hacia ti. —no puedo
mano, indicándote que te acerques. Te posicionas a su lado, y ella
resistirme, verte con ese vestido... Jesús.
susurra algo en tu oído.
Ella comenzó a besar tu cuello, dejando besos por todos lados, y —Sí— respondiste tratando de ocultar la marca en tu cuello— no
también notaste que estaba posicionando su rodilla en tus genitales. El hicimos nada.
acceso fue más fácil, ya que estabas en vestido, comenzó a moverse, a
El partido iba ahora mismo 2-1, faltaban simples minutos para que
calentarte, arqueabas tu espalda.
acabase y por lo entendido al finalizar irían a la casa de Eren.
Ella depositó un beso en tus labios, que duró algunos segundos, para
Al finalizar, y el equipo de tu primo ganase, las gradas estallaron en
terminarlo.
gritos de la gente, y aplausos también. Sasha quiso ir a darle un abrazo a
—Mejor no, corazón— comenzó a soltarte— nos podría ver alguien, y sus amigos así que decidiste acompañarla por si acaso. Al bajar, y llegar
no quiero hacerte pasar un mal momento. sentiste el olor a transpiración de tus amigos.

—Está bien, gracias. — le sonreíste. Desagradable, pero bueno.

—Mejor... esperemos que nuestro equipo gane. — ella guiñó un ojo Felicitaste a tus amigos chocándole las palmas, porque no querías que el
hacia tu persona. sudor quedara pegado en tu ropa.

Reíste, y comenzaron a caminar, para volver a las gradas. Hange estaba ahí abajo también, saludando a su amigo. Que había
hecho uno de los goles, el otro fue Connie.
—Oh— dijo ella — creo que deberías cubrir eso.
Luego ella vino a saludar a los demás, se posicionó al lado tuyo y te
—¿Qué?— dijiste, tomaste tu celular para verte en la cámara y
tomó por la cintura. Acto que a ti no te molesto
efectivamente tenías un chupón en el cuello, pero estaba bastante atrás
así que podrías intentar cubrirlo con tu cabello— mierda, te voy a —¿Iras a la fiesta?— preguntó.
matar.
—Supongo que sí.
..
—Yo te llevo, a Sasha también, por supuesto. — dijo sonriendo
—Volvieron rápido. — te dijo Sasha una vez estuviste al lado de ella
—Ok, está bien, gracias. — sonreíste a boca cerrada.
.. Llegaron a la casa de la de pecas, ella subió en la parte trasera, junto
con Historia, el perfume de las chicas acaparó el auto, ellas las
Se subieron al auto de Hange, tú en el de copiloto y Sasha atrás.
saludaron amablemente a todas y salieron camino a casa de Eren.
—Hange, ¿podríamos ir a buscar a Ymir?, si no es molestia, claro. —
..
preguntaste
Eren tenía una casa preciosa, lo mejor era que la fiesta sería dentro de
—Claro, llámala para preguntarle.— encendió el auto.
todo en su gran patio trasero, debido al calor, adentro sería asfixiante.
Tomaste tu teléfono marcaste hasta que ella atendió, luego de esperar
Un rubio vino hacia ustedes -específicamente hacia Sasha- y las saludo,
unos segundos.
al cabo de unos minutos, Sasha ya se estaba yendo con aquel.
—¿Hola?
—Traidora.— dijo Ymir sarcásticamente, poniendo su brazo sobre los
—Ymir, estamos en el auto de Hange, ¿te vamos a buscar para ir a la hombros de Historia.
fiesta?
—Déjala— dijo Historia un poco sería, tomando la mano de Ymir junto
—Uhm si, ¿estás con Sasha también? con la suya.
—Sí, ¿por? —Bueno.
—¡Genial!, estoy en mi casa con Historia, vengan. — corto —Qué dominada— le dices a Ymir riendo, y ella te da una mirada de
rápidamente. odio.
Le pasaste la dirección de la casa de Ymir a la chica de lentes y ella Hange se acerca a tu oído y susurra;
rápidamente se ubicó, tardaron algunos minutos en llegar, mientras
—Mira quien lo dice...— suelta una risa.
pusiste algo de música en la radio para ir escuchando en el camino, la
brisa -ahora fresca- te golpeaba en la cara y era mucho más agradable. —¡Shh!
En la parte trasera iba tu amiga, jugando jueguitos en su teléfono.
Ya había bastante gente en el lugar, había máquinas de humo y luces, —Ahora sí, bebé. — ella muerde su labio inferior, mirándote de arriba
también un dj. hacia abajo, y jalas de su camisa para besarla.

Ahora podías ver a tus amigos limpios y bien cambiados, así que fuiste Sus labios se juntan con los tuyos, comienza a tomarte por la cintura y
a saludarlos bien y felicitarlos con un abrazo. Sentiste el perfume de tu rodeas tus brazos alrededor de su cuello. Cortas el beso para besarle
cada uno y eso te gusto. por debajo de la mandíbula y dejarle un chupón, a modo de venganza.
Ella te agarra por los muslos y te carga -sin cortar el beso- y encuentran
Fuiste junto a tus amigas a la barra donde había varios muchachos
una habitación vacía, que parece ser de huéspedes, pero no dan
preparando licuados, cócteles, también ofrecían agua o jugo.
importancia.
Simplemente pediste un vaso de jugo, no tenías ganas de beber hoy. O
quizás más tarde lo harías, quien sabe. La música retumba en la habitación, y ahí se pierden tus gemidos con
los de la castaña. Ella baja tu ropa interior, y se asegura que estés lo
Bailaban durante quien sabe cuánto tiempo, básicamente la mayor parte
suficientemente lubricada. Quedas por debajo de ella, y está comienza a
bailaste junto a Hange, porque cuando un chico intentaba invitarte, ella
estimular tu clítoris durante algunos largos segundos, con uno de sus
lo fulminaba con la mirada.
largos dedos, y luego continuó por meter uno, luego dos y así continuar
Tenías delante tuyo a Hange, bebiendo quien sabe qué, pero decidiste el profundo movimiento dentro tuyo. Arqueabas la espalda, tratando de
darte la vuelta y arrimarle el trasero para bailar mejor, y más cómodas. evitar los gemidos, aunque sabías que nadie los escucharía.
Ella reposó su boca en tu oreja y su respiración estaba acelerada. La
Hange continuó con el movimiento, dentro, fuera, hasta que bastaron
tomas por la mano, indicándole de ir adentro, y ella simplemente te
simples minutos para que te vengas.
siguió.
Apenas escuchabas la respiración de Hange, pero te gustaba. Ella se
Tus hormonas estaban descontroladas.
recostó al lado tuyo, y tú, subiendo tus bragas a donde estaban antes de
Entran a la lujosa casa de Eren, y encuentran un pasillo oscuro, y que ella las bajara, te posicionaste encima de ella.
deshabitado para su buena suerte.
—Ahora te toca a ti.
No dijiste nada más, hasta que entraron al lujoso restaurante. El lugar
tenía mesas de madera, y las sillas color negra, era un lugar amplio,
diecinueve. veías como parejas, amigos, familias se sentaban a cenar. Los meseros
—¿Y tú qué quieres estudiar?— le preguntaste a Hange, mientras iban iban de acá para allá llevando la comida.
tomadas de la mano, yendo hacia un restaurante que quedaba cerca de —Allá hay una mesa libre, vamos— indicó Hange, y simplemente
su casa. asentiste, siguiéndola.
Era lunes por la noche, esta estaba calurosa, había una brisa fresca, el Era una mesa junto al gran ventanal, sobre encima de ustedes reposaba
cielo estrellado, las calles estaban llenas de gente, y te gustaba más aún una lámpara blanca, dándoles una iluminación perfecta. La carta del
porque estaban en compañía de Hange. Decidieron salir a comer, hoy, menú ya reposaba sobre aquella mesa, y comenzaron a ojearla. Al pasar
lunes, ya que la chica estaba suspendida hasta el jueves, entonces los minutos un mesero llegó a su mesa para tomarles la orden.
quisieron pasar un rato juntas, no específicamente como pareja, si no
—Hola— le chico te observo de arriba a abajo. —¿que desean pedir?—
cómo... ¿amigas? o mejor, amigas con derechos.
se percató y miró sin ganas Hange.
—Ciencias. — respondió ella sonriéndote, mirándote a los ojos.
—Yo pediré pasta. — respondió en seco.
Ella traía unos jeans negros, junto a una remera blanca, y de su cuello
—Ok.— respondió el joven, anotando en una pequeña libreta de hojas
colgaba una cadena plateada, que le quedaba demasiado bien, en el
amarillas que traía en sus manos— ¿usted?
cabello la coleta que siempre traía.
—Lo mismo que ella. — el chico anotó algo en la libreta.
—Oh, claro, tú eres excelente en las ciencias. — respondiste, mirando
tus converse. —¿Qué desean de tomar?

—Quizás.— respondió ella como una sonrisa.— es algo que de verdad —Coca cola.— respondió Hange, te miro y tú asentiste para indicarle
me gusta y realmente quiero estudiar. — viste un brillo en sus ojos al que querías lo mismo. — para ella también.
hablar de un tema que le gustaba.
—Perfecto, en unos minutos les traigo su comida. — el chico te sonrió —(N)
una última vez, y se fue.
—Dime, Hange.
Corres tu vista y Hange estaba con los codos reposados sobre la mesa,
—¿Cuál es tu color favorito?
mirándote, con sus manos agarradas.
—El ____.
—¿Pasa...algo?
..
—Maldito idiota, piensa que podrá coquetearle a mi chica.
Tus días en el instituto habían sido aburridos.
Relamiste tus labios, sintiendo una descarga en tu interior por la escena
de Hange, que te gusto y a la vez te provoco ternura. No podías esperar a que termine el castigo de la chica de lentes. Ella te
hacía reír de una manera que nadie más lo hacía. Y también te hacía
—No me estaba coqueteando— respondes riendo y poniendo tus codos
sentir de una manera en la que nadie más lo hacía. Solo ella.
en la mesa al igual que ella y una mano en tu mejilla, sonriéndole.
Una vez pasados los tres días, ella entró por la puerta del salón,
—Claro que sí.— dijo ella— cualquier chico querría coquetearte, eres
buscándote con sus ojos hasta que los encontró con los tuyos. No la
tan linda.
habías vuelto a ver desde el día en el que fueron a cenar, ya que ella te
Un leve sonrojo se asomó en tu cara, dándole una sincera sonrisa y comento que estuvo algo ocupada, porque sus padres habían vuelto de
diciéndole gracias a través de tus ojos. un viaje.

El rato pasaba y conversaban de gustos en común, hasta esperar la Cuando la viste, simplemente fuiste a abrazarla.
comida.
Encerrando tus brazos en su cuello, y ella con su mano libre -porque en
Una vez el chico ya les entrego la comida, comenzaron a comer y a la otra traía algunos libros- la encerró en tu cintura, oliendo tu aroma.
seguir conversando, y ya casi al terminar, ella te hizo una simple
—Volví a este jodido salón. — ella suspiró y tu reíste.
pregunta.
Fueron hacia sus lugares, ella sentándose a tu izquierda como de —Yo pagó, bebé.
costumbre.
..
—No más problemas. — dijiste.
No te gustaba que los demás paguen tus cosas, es decir, preferías
—Si se trata de defenderte, no me importará. — respondió hacerlo tú.

—Por favor, estaría días sin verte, otra vez. Pero a Hange, nada se le puede negar.

Ella no respondió nada, solo levantando las cejas en forma de Le dijiste que no era necesario que ella pagase, pero ella insistió en que
inocencia. lo haría, así que no te quedó otra opción más que aceptar.

.. Volvieron a su salón, riendo entre ustedes y viste a Ymir a lo lejos


sonreírle al teléfono.
Salieron con Hange hacia el receso, fueron hasta el buffet de aquel
establecimiento. Tú te colocaste primera, y la castaña atrás tuyo. —Ya vengo. — dijiste a Hange y ella simplemente asintió con su
Ordenaste tu pedido y buscaste en el bolsillo de tu pantalón el dinero. cabeza.
Que no encontraste.
—Que sonrientes andamos por aquí. — dijiste a tu amiga.
—Carajo. — susurraste para ti misma.
—Si si— ella rio— estoy hablando con Historia, mira.
—¿Uhm?— escuchaste a Hange— ¿qué sucede?
Te mostró una conversación que tenía con la rubia, sobre quedar más
—Oh en.… nada— volteaste a verla y te estaba mirando, esperando tu tarde en alguna de sus casas.
respuesta. — se me ha olvidado el dinero encima de mi mesa de luz.
—Me alegro de que estés feliz con ella, Ymir.
-Qué vergüenza- pensaste
—A mi igual. — Sasha salió de la nada de abajo del banco, asustando a
Te diste la vuelta y automáticamente sentiste como ella posicionó sus ti y a la de pecas. Lo que provocó que Sasha riera a carcajadas.
manos en tu cintura, y su boca en tu odio.
—¡¿Que haces ahí abajo?!— dijo la morena agarrándose del pecho, Caminas con tus amigas por el centro comercial. Organizaron una salida
dramatizando la situación y tú riendo por su acción. para decidir qué ponerse en el baile de fines de octubre, que ya se estaba
acercando, simplemente en unos días ya sería la ocasión.
—No sé— respondió la castaña levantando los hombros desde el suelo,
y con una sonrisa. Al instante la ayudaste a levantarse. —Yo quiero un vestido color agua— comentó Sasha mientras iba
mirando las vidrieras de los locales. — yo creo que ya se dónde
Rieron y decidieron seguir hablando sobre Historia, y de paso también
conseguirlo.
Sasha les contó sobre que estaba conociendo a Nicolo. Hasta que entró
el director del instituto, y todos debieron volver a sus bancos. —Yo definitivamente iré en traje.— comentó Ymir, muy segura de sí
misma y levantándoles las cejas.
—Buenos días. — comentó el hombre rubio, de esbelta figura. —
vengo a darles un anuncio de parte de la dirección. — este suspiro, y se —¿Quiénes serán sus parejas?— preguntó Sasha.
reposo sobre una mesa. — a fines de octubre, se hará la fiesta de fin de
—Historia.
año, ya que ustedes finalizan esta etapa. — movía sus manos mientras
hablaba, dato característico de el— y será en parejas. —Hange.

Sin nada más que decir, el profesor saludo y salió del salón. El Ambas rieron ya que dijeron casi al mismo tiempo el nombre de su

murmullo entre los alumnos de tu salón se empezaba a escuchar pareja.

fuertemente. Tú sientes que alguien toca tu hombro, y volteas a tu —¿Y tú, Sasha? — preguntaste a la castaña a tu lado.
izquierda.
—Con Nicolo, el me invitó— ella te dio una cálida sonrisa.
—¿Serias mi pareja?
Le devolviste la sonrisa, y continuaron observando el lugar con tus
amigas.

veinte.
Entras a un local, donde ves un vestido color beige y quedas —En el centro comercial, ¿sucede algo? — respondes ante su pregunta,
enloquecida por él, Sasha encuentra el que quería, y Ymir está hablando sentándote sobre el asiento que se encontraba dentro del probador.
con la chica en la caja sobre si tiene trajes.
—Voy para allá, veámonos en el café del otro día, necesito hablar
—¿Huh? ¿sabe que las mujeres también usamos traje, ¿no?— dijo la de contigo. — y colgó.
pecas, por enfurecerse pronto.
Saliste de los probadores, en busca de tus amigas.
—Lo sé, señorita. Déjeme buscar. — contesta la joven chica en la caja
Ymir estaba ya con el traje puesto, que se le amoldaba perfectamente a
Ymir bufa hasta esperar, y mientras tanto fue hasta donde residían tú y su figura, al ser alta y esbelta lo lucia perfectamente. Sasha tenía aquel
Sasha. vestido agua que se acomodaba perfecto a su pequeña figura y la hacía
ver preciosa.
—Esos vestidos me gustan, pruébenselos. — ordenó.
—(N), ¿sucede algo? te queda hermoso el vestido. — pregunta y halaga
Ustedes asintieron y simplemente fueron hasta los vestidores.
Sasha. La de pecas simplemente las observa con curiosidad, dejando de
Tu vestido era largo, un poco más arriba de los pies, tu busto se veía, mirarse en el espejo del lugar.
pero no en exceso, este te iba pegado al cuerpo, y marcaba bien tu
—Gracias Sashita, a ti también. — respondes.— lo lamento, pero debo
cintura.
irme, luego les explico, ¿sí? — ellas asienten a tu pregunta.
Estás por salir de aquel vestidor, hasta que recibes una llamada.
—Oh... eh— le hablas a la chica que trabaja en el local. — llevaré el
De: Hans vestido, ¿podrías envolverlo en una bolsa?
Atiendes rápidamente. —Claro.— responde la mujer. Luego de quitártelo, la acompañas hasta
—¿Hola? la caja para pagarlo.

—Hola, (N), ¿dónde estás?— escuchas su voz algo angustiada. ..

—Hange, hola— saludas con un beso en la mejilla a la castaña.


La notas triste, y algo caída, pero prefieres evitar el tema. —Es sobre mis padres. — suelta por fin.

—Hola, bonita. —¿Qué sucede?

Toman asiento en una silla, luego de hacer el pedido. Ella tarda algunos momentos en hablar, como si se estuviera por
arrepentir, si dudara sobre hablar o no.
—¿Qué traes ahí? — ella señala tu bolsa.
—Ellos...quieren que vaya a la universidad...en otro país.
—Oh...el vestido para el baile. —respondes despreocupada.
..
Una mueca de sorpresa se presenta en su rostro.
Narrador omnisciente
—¡A ver!— dice emocionada, tratando de agarrar tu bolsa.
—¡No pueden hacerme eso! ¡Mierda! — Zoë estaba con los hombros
—¡No!— chillas— lo tienes que ver en la fiesta. — la señalas con el
tensos, discutiendo con sus padres en aquella sala de estar, lujosa, pero
índice.
vacía.
—Tienes razón. — hace un puchero— igualmente cualquier cosa te va
—¡Claro que sí! Y cuida tu boca señorita. — dijo su padre, tratando de
a quedar bien.
quitarse la corbata de su perfecto traje, el hombre lucia despeinado, y
Una descarga corre por tu cuerpo. Y recuerdas a lo que viniste. alborotado.
—Hange, ¿por qué querías hablar? —Es lo mejor para ti, Hange. — comentó su madre, señalándola con el
La tomas por sorpresa, y ella abre un poco los ojos, pero siempre dedo índice en alto, y una mano en la cintura.
estando neutral y sería. —¿¡Ustedes que saben que es lo mejor para mí!?— ella soltó una risa
—Bueno.— dice con su gruesa voz.— es algo difícil para mí lo que te nerviosa.—¡Ni siquiera están presentes en mi vida para saber lo que es
tengo que decir, (N). mejor para mí! — gritó — siempre estoy aquí sola, siempre.

No dices nada más, y la miras, anhelando su respuesta.


—Sabemos lo que es mejor por qué somos tus padres. Y sabes que es (N) se preparaba para el baile de aquella noche. Algo triste, por
porque trabajamos para darte todo. — agregó aquel hombre. enterarse de que la chica que amaba debía partir.

—Claro, unos padres ausentes. — volvió a dar otra risa, debido a los Quiso entender, que no fue culpa de ella, fue culpa de sus padres, sobre
nervios. — Lo único que yo quería, es que estuvieran presentes, ¿y exigentes con ella. Entendía que Hange no quería irse, pero estaba
dónde estaban?, viajando, por supuesto.— se respondió a sí misma. obligada, y sin otra opción.

—¡Es lo mejor para ti estudiar en otro país, Zoe! — chilló su madre. (N) ya sabría a qué universidad ingresaría, dicho que fue aceptada en
ella. Pero al menos tendría tres meses para compartir con la chica
—Yo no quiero— sé defiendo. — tengo buenas notas, y puedo estudiar
castaña que tanto le gustaba.
lo que yo quiera. — la chica de gafas sentía como sus ojos empezaban a
sentirse húmedos, pero no lloró, se aguantó. Residía sobre la silla frente a su escritorio, terminando su maquillaje,
por el cual había quedado satisfecha.
—Se acabó. — dijo el padre de la muchacha. — estudiarás en el
extranjero y es mi última palabra. Luego, saco de su armario el vestido que tanto le gusto para aquella
ocasión, y muy delicadamente, comenzó a colocárselo.
Hange soltó sus hombros, al darse cuenta que los tenía tensos.
En su pelo, se había hecho unos leves bucles en la parte final de su
Ella simplemente salió de su casa, dando un portazo, encendiendo su
cabello, junto a una media cola en la parte de arriba.
auto y llamando a la única persona con la se sentía en paz.
(N) se miraba en el espejo, y le gustaba como se veía, estaba feliz, pero
tenía un vacío por dentro. ¿Por qué feliz? estudiaría la carrera que
capítulo final. siempre quiso. ¿Por qué sentía un vacío? porque su chica no estaría ahí

"𝚂𝚒𝚎𝚖𝚙𝚛𝚎 𝚜𝚎𝚛𝚊́ 𝚞𝚗 𝚙𝚕𝚊𝚌𝚎𝚛 𝚑𝚊𝚋𝚎𝚛𝚝𝚎 𝚌𝚘𝚗𝚘𝚌𝚒𝚍𝚘" con ella, estaría al otro lado del mundo. Y la idea de que Hange
conocería a más chicas, y quizás se enamore de otra, comía por dentro
——————————————————
la cabeza de (N).
Narrador omnisciente.
Pero trato de evitar pensar en cosas negativas, ya que sería su noche, y Al entrar con su primo por la puerta del instituto, todas las miradas de
debía estar feliz en ella, junto a Hange Zoë. las chicas alrededor fueron robadas por Jean. A él eso le fascinaba.

Un ruido se escuchó en su puerta, a lo que (N) simplemente dijo "pase" (N) caminaba junto a su primo por el largo pasillo, donde se
tranquilamente. encontraban los casilleros, ella pasó por el suyo, y notó que una
pequeña nota, residía en él.
Se trataba de su primo, Jean, quien la había venido a buscar para ir
juntos a aquel lugar. —Puedes ir— informó al más alto— tengo que hacer algo.

—¿Vamos?— este chico vestía de traje, y moño color azul oscuro, que El chico respondió con un simple "ok" junto a una sonrisa, y se
se le asentaba perfecto a su figura, él tenía un gran físico debido a acomodó la corbata y el cabello, para así llegar al ambiente donde sería
entrenar y jugar fútbol. la fiesta, y donde estaría todo el mundo.

—Vamos. — respondió (N). (N) se acercó hacia su casillero, despegando la nota de el muy
tranquilamente y evitando de hacerle algún daño, al instante ella
Subieron al auto de Jean, el chico se ofreció a abrirle la puerta, justo
reconoció aquella letra.
cómo un caballero, provocando una risa en (N) por el bonito gesto.
Al finalizar la fiesta...
Durante el viaje, fueron conversando sobre cosas sin importancia, sobre
qué sus padres debían ir más tarde y decoraciones de la fiesta. Veámonos en la fuente de agua, ¿sí?

Una vez llegaron a su destino, Jean volvió a abrir la puerta de la mano H.


derecha de (N), le ofreció su mano y la ayudó a bajar.
..
—Muchas gracias, caballero.— jugó
Entras por la puerta del lugar, donde ya se encontraban la mayoría de
—Por nada. — le dio una cálida sonrisa. los alumnos, hablando entre ellos, otros queriendo bailar, algunos
también estaban llegando al igual que tú.
Comienzas a buscar a tus amigas, y las encuentras, pero Sasha esta con Ella te ofrece su brazo, y tú lo tomas, como si fuera un caballero.
Nicolo, quien luce un traje blanco, e Ymir esta con Historia, que tiene
—No me cansare de decirte lo bien que te quedan los trajes. — hablas
un vestido blanco, parece que ellas estuvieran por casarse. Decides no
caminando de su hombro, sin saber a dónde.
interrumpir a tus amigas, por respeto, y comienzas a caminar hasta unos
sillones rojos que había en el ambiente. Te da una sonrisa cálida, mirándote a través de sus lentes, que brillan de
lo perfectos que están, y puedes ver la tristeza que transmiten.
Ahí, estaba ella.
No quería irse, y ambas lo sabían.
En traje, y una corbata.
En el transcurso de la noche, bailaste, bebiste, comiste, junto a Hange y
Sus característicos lentes reposaban sobre su rostro, su coleta era media
tus amigas. La estabas pasando tan bien, sabiendo que todo eso se
alocada como de costumbre, dándole su toque rebelde.
terminaría.
Ella reposaba en aquel sofá con sus codos sobre sus rodillas, parecía
—Hola hola— Erwin estaba probando el micrófono. — ¿cómo funciona
impaciente y algo preocupada.
esto?— se lo escucha susurrarle a un profesor.
Te acercas hasta que entras en su campo de visión, ella se para y
El director tose, para aclararse la garganta y poder hablar
comienza a acercarte hacia ti.
correctamente. Esta noche el luce un traje color gris, junto a un moño.
—(N).
—Buenas noches, alumnos.— comenta y todos ustedes prestan
—Hola.— la saludas, ella quedando parada frente a ti, observándote atención, Hange se posiciona a tu izquierda, tomando tu cintura con su
con esa mirada pícara como de costumbre. mano derecha y juntándote hacia ella. — espero la estén pasando bien.

—Eres como una princesa.— te da una sonrisa cálida.— no, eres mi Se escucha un gran "si" por parte del alumnado.
princesa.
—Genial.— dice el— en estos momentos estaremos anunciando al
—Tuya, Hange. alumno con el mejor promedio en toda la institución. — una mujer
joven, que te resulta conocida le entrega un sobre. Tu miras a Hange por
el rabillo de tu ojo, ella está sumamente concentrada en las palabras del Bingo.
director, lo cual es entendible.
Hange vuelve, bajando del escenario, y va hacia ti, volviéndote a dar un
—Entonces, el alumno u alumna con el mejor promedio en toda la abrazo, ya con su perfecto diploma, que traía algunas palabras sobre ser
institución es... Hange Zoë. el mejor promedio y estar orgullosos de ella.

Por supuesto que sería ella. —Carajo. — dice

La abrazaste y depositaste un beso en su mejilla, como una mamá —¿Mh? ¿qué sucede? — preguntas.
orgullosa. Los aplausos hacia ella empezaban a escucharse, y
—Por allí están mis padres.— los señala, y ves una mujer elegante,
significaría que debía acercarse hacia el escenario para recibir su
junto a un hombre en traje, altos los dos.— Y no quiero verlos. ¿me
diploma.
acompañas al auto para dejar el diploma allí?
Ella susurra un "gracias" en tu oído, y camina hacia el alto lugar, sube
—Claro.
las escaleras con tranquilidad, y con ese respeto como siempre,
agradece a los directivos. Ella toma tu mano, y sales hacia él estacionamiento junto a Hange.

Los fotógrafos le piden que se muestre con el diploma, ella Visualizas su auto negro, y ves cómo lo abre para dejar allí el diploma,

simplemente lo posiciona frente a ella, dando una leve sonrisa, y el se tarda algunos segundos hasta que vuelve.

flash la acaparó por completo. Sientes la brisa fresca en tus brazos, y mientras esperas a Hange, miras

Giras tu cabeza levemente hacia tu izquierda, y puedes notar cómo las estrellas de la noche.

Pieck te asesina con la mirada desde una esquina. —Son lindas las estrellas, ¿no?— le hablas a la castaña, mirando hacia

Simplemente, le das una sonrisa y la saludas. arriba.

Sabiendo que ese acto provocaría odio el ella. Lo cual fue cierto, porque —Mí estrella esta frente a mí.

salió rápidamente del lugar.


Bajas tu mirada del estrellado cielo, mirando a Hange cálidamente, sus bonita, me moría de intriga por conocerte. Levi me dijo que estaba loca,
sinceras palabras te hacían sentir mil cosas en el estómago. es decir — se corrigió — lo estoy, pero valió la pena.

—¿Cómo puedes decirme cosas tan lindas? Relames tus labios, no sabías que decir, ella te había dejado sin
palabras, estabas roja, y decides cortar el silencio.
—Son las cosas que siento cuando te veo.
—Yo te confieso...que...ya te conocía.
Tomás su mano, y ella junta sus dedos con los tuyos.
—¿Eh?— bufa confundida.
—¿Quieres que te cuente un secreto?— te comenta Hange, acercándose
hacia tu oído. —Bueno.— ríes— ¿recuerdas que eres el mejor promedio, ¿no? todos
te conocen aquí.
—Dime.
—Oh...— suelta ella.
Teniendo su boca en tu oído, susurra;
Pasan unos segundos en silencio, se ve que ella está pensando, porque
—Yo pedí que me cambiaran a tu salón.
mira hacia otro lado, confundida.
Abres los ojos como plato.
—¿Leíste la nota que te deje?
—¿Por qué?— preguntas, curiosa.
—Lo hice.— respondes.
—Quería conocerte.
—¿Me acompañas hacia allí?
Te separas de ella, mirándola
..
cálidamente.
Caminas junto a Hange, yendo hacia aquella fuente, donde se
—Es decir— vuelve a hablar ella, aclarándose la garganta— te había solucionaron sus problemas, y ella te pidió sinceras disculpas, la cuales
visto en los pasillos, te cruzaba en la biblioteca y me parecías tan tu aceptaste. Y sientes que fue una buena decisión, a pesar de todo.

Fueron hacia la banca en la que hablaron por primera vez.


Ahora las flores de los árboles estaban más rosadas y transmitían más —Hange es...hermoso.
olor. La fuente seguía igual que siempre, solo que con más monedas
—Igual que tú.
que antes. Estaba vacío, ni un alumno estaba allí, y la iluminación era
solo gracias a la luna llena. La miraste, rogándole.

—Es un lindo espacio...— dices observando el lugar. Ella simplemente se acercó a ti, depositando sus labios en los tuyos. Se
sentía distinto, no como los besos que siempre se daban, este era
—Lo es más cuando estoy contigo.
sincero. Dejaste la cadenita sobre tu regazo, para poder profundizar el
—También lo es cuando estás conmigo, Hange. — respondes a sus tierno beso. Ella traía colocada una mano en tu cuello.
preciosas palabras.
Fueron simples segundos, pero para ti fueron como horas.
Mierda, como dolería cuando ella ya no esté.
Hermosas horas.
—Bueno...te traje aquí... porque quería darte algo. — busco en el
Que extrañarías.
bolsillo de su saco. Tu simplemente mirabas atenta a cada cosa que
hacía, fotografiando cada momento en tu mente. La manga de su saco Al finalizarlo, ella reposó su frente sobre la tuya cerrando los ojos y

se bajó, y viste nuevamente el reloj negro que siempre usaba cuando sonriéndote, tú copiaste su acción. Al pasar unos minutos, ella rompió

estaba contigo. el silencio.

—Ten. —Te voy a extrañar, (N).

Ella te regaló una cadena, con un dije de corazón, de tu color favorito. —Yo a ti, Hange. — tragaste grueso, trantando de evitar que tus ojos se
humedezcan.
—Lo mandé a hacer, por eso te pregunté cuál era tu color favorito.
—Déjame ponerte eso.
Diste la vuelta al precioso collar, y en la parte de atrás tenía la inicial H
+ la inicial de tu nombre. Agarro el collar que te obsequio, tu simplemente de diste la vuelta,
corriendo tu cabello, para que ella pueda colocártelo.
—Te queda hermoso. —Yo a ti.

—Tu regalo es hermoso. "𝙴𝚕𝚕𝚊 𝚖𝚎 𝚍𝚒𝚓𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚖𝚎 𝚊𝚖𝚊𝚋𝚊 𝚎𝚗 𝚕𝚊

Quedaron en silencio durante algunos minutos, tú, recostada sobre el 𝚏𝚞𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚍𝚎 𝚊𝚐𝚞𝚊"
hombro de Hange, y ella abrazándote como un bebé, su bebé.
..
Era un silencio tranquilo, cómodo, que solían tener entre ustedes,
—Déjame llevarte hasta tu casa, quiero pasar el mayor tiempo posible
mirándola la luna y las estrellas.
con mi novia.— comentó Hange, llevándote con ella hacia el
—Que bonita esta la luna hoy. estacionamiento nuevamente.

Escuchaste eso provenir de Hange, rápidamente lo entendiste. Ya que, —Está bien, llévame. — respondes, a punto de abrir la puerta del
en Japón, era una manera de declararse. asiento del copiloto.

Te separaste de Hange, mirándola con los ojos bastante abiertos, —No— dijo Hange rápidamente. — yo le abro, mi bella dama. — abrió
haciendo un profundo contacto visual con ella. la puerta de su lujoso auto, y te dejó entrar.

—¿Serias mi novia, (N)? —Muchas gracias.— sonríes de oreja a oreja.

La descarga corrió por tu cuerpo, ella tomando tus manos, sus ojos, su Luego ella subió del otro lado a su asiento.
aroma, su presencia, su inteligencia, todo de ella, absolutamente todo, te
Hange ya traía la corbata desarmada, colgada en el cuello.
tenía embobada, o tal vez, enamorada.
Conducía con la ventanilla baja, y el viento volaba los pelos en su cara.
—Sí.
Su brazo firme contra el volante, y una de sus manos reposaba en tu
Respondes finalmente, y ella toma tu cara para darte otro beso, como el muslo como de costumbre.
anterior, solo que este fue más corto.
No podías evitar mirarla, te encantaba.
—Te amo.
—Valió la pena la espera para ver tu vestido.— habló, aún atenta al —Es que...te voy a extrañar tanto.
frente. — te queda de maravilla.
Ella rápidamente te abrazo, sentiste su perfume en tu nariz, y al parecer
—Gracias, Hans. — agradeciste.— aunque había chicas que estaban a ella no le importaría si mojabas su traje con lágrimas.
más bonitas que yo. — dices, con tono triste.
Dejo un beso sobre tu coronilla, y hablo;
—¿Bromeas?— soltó una risa sarcástica.— eres la chica más linda que
—Yo también te voy a extrañar, bebé.
eh visto.
..
Mejillas rojas, otra vez.
Entras a tu casa, y sientes un peor vacío que el de antes.
Ella sola podía causar ese efecto en ti. Las famosas "mariposas" ella
sola podía causarlas en ti. La casa se sentía sola, tus padres no estaban allí, seguramente sigan en
la fiesta, ya que les avisaste por teléfono que volverías junto a Hange,
—¿En serio?
ellos ya sospechaban que andabas con esa chica. Pero tus padres nunca
—En serio, (N). te juzgaron por tu orientación sexual. Así que estabas tranquila si se
enteraban sobre Hange, o tarde o temprano se los terminarías contando.
Le diste una sonrisa cálida, triste porque ya estaban llegando a tu casa.
El vecindario estaba desolado, no había muchas personas en la calle. La En el transcurso de la noche en el baile, Ymir e Historia también se
iluminación era perfecta, gracias a los postes de luz que iluminaban pusieron en pareja, también irían a la misma universidad.
todas las cuadras.
Sasha y Nicolo, en pareja también, iniciarían el profesorado de cocina
Hange no vivía tan lejos de tu casa. juntos. Misma universidad que ustedes, pero solo que en otra área.

Una vez con el coche frente a tu casa, tus lágrimas empezaron a caer Pero tu pareja no estaría ahí.
por tu rostro.
Estabas sinceramente feliz por tus amigas.
—¿Que sucede? — preguntó Hange, mirándote con pena.
Te quitaste el vestido, guardándolo nuevamente en el armario. Nuevamente te despierta ese ruido insoportable que tanto odias. Ahora no
Agarraste un algodón y agua micelar, para quitarte el maquillaje del te despertaría para ir al instituto, si no para la universidad. Los días
rostro, tranquilamente. Te pusiste un pijama, pero el collar que te regaló volvieron a ser más frescos, y la brisa ya era casi helada.
Hange, no te lo quitaste. Jamás lo harías.
Te refriegas la cara con agua, tratando de evitar el hecho de que todavía
Te acostaste en tu cama, y apagaste las luces, dejando tu celular al lado está oscuro afuera, y vas a buscar la ropa que te habías preparado el día
de tu mesita de luz. Viendo en tu reloj como marcaban las tres de la anterior. Con sueño, te colocas todo tranquilamente, para poder darte una
mañana. Te acurrucaste en tus sábanas, a punto de dormirte, hasta que pasada de cepillo rápidamente en el pelo y salir de allí.
sonó una notificación de tu teléfono.
Mientras vas hacia la universidad, en el auto de tu primo, quien se ofreció
Hans <3 a llevarte, lees mensajes que tenías de la noche anterior.

[Link] De: Ymir <3

we fell in love in October - girl in red. holaa, mañana veámonos en la entrada juju

te lo dedico, mi amor. Al ser tarde ya para responder, likeas su mensaje.

fin. De: Mikasa 💌

epílogo. hola (n), quería desearte que tengas un buen comienzo, adiós tq.

Dos meses después. Texteas una respuesta para la azabache, quien consideraste en ser muy
amable al tomar en cuenta que hoy sería tu primer día de universidad. Ya
-——————————————————
que ella no asistiría a la misma.
La alarma.
Mensajes de todos, excepto de ella.
No veías a Hange hacía alrededor de un mes, debido a que sus padres se —¿También follaron?
habían puesto más estrictos que nunca con ella, y supiste entender la
—¡Sh!— tapas rápidamente la boca de la morena, avergonzada, y ella
situación.
riendo. — ósea sí, pero sh.
Es decir, seguían en relación, pero sin verse frecuentemente.
Ymir no puede evitar soltar una gran risa malévola, y tú rodeas los ojos.
Respecto a tus padres y tu primo, cuando decidiste contarles sobre tu
—¿Y tus vacaciones?— preguntas.
actual relación, respondieron con un "lo sabíamos", cosa que te corto la
—Geniales, estuve casi todo el tiempo con Historia.
emoción, pero ya que.
—Me alegro mucho.
Una vez en la entrada de la universidad, te bajas del auto de tu primo y le
agradeces. Él espera a que entres, y luego se marcha. —Yo también me alegro por ti.

Alumnos y profesores de tu misma edad y mucho más grandes caminan Le diste cinco con tu mano a Ymir, ya que ese era un gesto que la chica
por esta institución, como si la conocieran de arriba a abajo y tú ya estabas solía hacer contigo. Sasha no se encontraba en la misma área que ustedes,
por perderte. pero se la cruzarían casi siempre. Antes de salir de casa le mandaste
saludos a Sasha, el cual ella aún no respondió.
Ymir reposada sobre una banca, con una cantidad de abrigos, entra en tu
campo de visión y te acercas para saludarla, ella te ve, pero parece que está —Dios santo, que no se haya quedado dormida.
inmóvil.
—¿Que salón te toco?— pregunta Ymir, rompiendo el silencio. — a mí el
—Hola— la saludas con un abrazo. dos.

—Hola, ¿qué tal tus vacaciones?— pregunta la de pecas. —¿Huh? ¿eso no nos lo decían ahora en un rato? — empiezas a
aterrorizarte.
—Oh…bueno…estuve casi todas las vacaciones con Hange, excepto el
último mes.— disté una mueca de tristeza a lo que ella asintió— salimos a —Eh...tienes que ir al tablero que está dos pisos arriba— señala ella el
cenar, a correr, fui a dormir a su casa y ella vino a la mía... gran edificio.
—Carajo…ya vengo— sales casi corriendo, Ymir te hace una pistola con Y ahora ella estudiaría contigo.
los dedos en modo de saludo, luego, buscando el ascensor -que no
No se había ido.
encuentras- y no te queda más opción que subir por las escaleras.
Se quedó, contigo.
A lo lejos ves el famoso tablero, que se trata de en qué salón se ubicarán
—¿En qué salón estoy?— tratas de ver y ella te da espacio, corriéndose y
los alumnos recién llegados. Maldices al acercarte y notas que hay una
dándole una mirada a otros alumnos alrededor de ustedes, para que se
cantidad de gente acumulada encima de aquel objeto.
corran y te dejen pasar. —¡Bien! ¡en el dos!
Comienzas a acercarte, y chocas con una chica algo más alta que tú.
Notas como Hange se posiciona en tu oído, cómo acto ya común en ella, y
—Lo siento...— dices frotando tu frente.
susurra.
—¿Huh?— dice ella.
—¿Seguiré sentándome a tu izquierda, preciosa?
Hasta que se da la vuelta, y automáticamente reconoces esos preciosos
fin del epílogo.
ojos café.

—¿Hange?

—Hola, mi amor. extra 1


Sientes una descarga, automáticamente te lanzas a sus brazos, y ella te 3 meses después.
recibe tomándote por la cintura.
— Sabes que hoy cumplimos cinco meses de relación... — te comenta
—¿Qué haces aquí? — ríes nerviosa sin creer la situación. Hange a un lado tuyo mientras caminan tomadas de la mano por los
pasillos de la universidad.
—No iba a irme y dejarte aquí...no lo soportaría.
La cosa estaba siendo demasiado agotadora, no se comparaba
Lo único que puedes hacer es seguir abrazándola, la habías extrañado
absolutamente en nada al secundario, te tenía totalmente estresada.
tanto, ese mes fue estreno para ti.
— Sí... — sonríes de lado — Lo sé, Hans. — Allí estaré — volvió a estampar un beso en tus labios.

El frío continuaba en la ciudad, el viento helado golpeaba en tu rostro Luego de eso ambas fueron hacia la siguiente clase que les tocaba, que por
haciéndote estremecer y cerrar los ojos como reflejo. suerte era juntas.

Hange traía un gorro de lana negro, junto a un tapado del mismo color, con Y, como siempre, Hange se sentaría a tu izquierda.
un pantalón blanco y unas botas negras sin plataforma.
..
— Entonces... ¿paso por ti a las ocho, bebé? — dijo observando su reloj,
Por la noche, justo antes de que venga Hange por ti, terminabas de
guiñándote un ojo.
aplicarte perfume para oler bien. Por último, agarraste una cartera color
Era viernes y tú único plan era estudiar, aunque lo pensaste durante un negra con tiras doradas para finalizar la vestimenta.
tiempo y como no hubo respuesta de tu parte, la castaña se detuvo.
El olor del sahumerio que habías prendido acaparaba la habitación
— Me gusta la idea. — respondes — Pero... tal vez deba estudiar más para mientras terminabas de prepárate. Tu teléfono vibro indicándote que llego
la materia que te comenté que tengo baja. Es decir — te corregiste — no un mensaje.
quiero decirte que no, solo que...
Hans <3
— Corazón, estás muy estresada y te estás exigiendo mucho, — paso una
afuera :))
mano por tu rostro, sus anillos haciéndote sentir el frío en tu piel — Sabes

que con gusto yo te puedo ayudar a estudiar, sería un placer para mí.
Bueno, siempre me es un placer estar contigo. voyy

Mordiste tu labio inferior sonriendo, sin aguantar casi nada y darle un Cuando saliste de tu casa la helada brisa del invierno te recibió,
beso. presentándote a Hange con una sonrisa reposada sobre su auto negro,
esperándote con un ramo de tulipanes de tu color favorito.
— Dios, me vuelves loca — ríes luego de separarte de ella y que coloque
sus manos en tu cintura — Esta bien, búscame a las ocho.
Tus ojos brillaron con emoción, casi corriendo hacia a ella, abrazándola Lo pensaste un segundo, haciendo dudar a Hange, pero terminaste
para luego besarla. aceptando porque confiabas en ella.

— Felices cinco meses — dijo guiñándote un ojo — Toma. — te extendió — Está bien, dámela — le sonreíste y subiste hacia el auto para poder
las flores y las tomaste con gusto. colocarte el antifaz de animales de caricatura.

Hange solía ser muy detallista contigo, le encantaba verte feliz a causa de Durante el trayecto conversaban sobre cosas de la universidad, tú le
las cosas que ella te daba. Podían ser cosas simples, pero a ti te volvían preguntabas sobre las materias que ella tenía, la cual te contestaba que le
loca. iba muy bien.

— Gracias Hans — las oliste — También te traje algo, toma — le Estabas disfrutando este momento, ya que la universidad realmente las
extendiste una bolsa que en ella traía unas botas negras. consumía a ambas. Se la pasaban estudiando y haciendo trabajos, así que
como era una ocasión especial se dieron el gusto de salir juntas.
— Oh gracias, mí cielo. No te hubieras molestado — beso tu mejilla
nuevamente sonriendo, y sus ojos se esfumaron. — ¿Vamos? — ¿Ya llegamos? — preguntaste con ansias, reposando tu cabeza sobre la
ventana del auto.
— No hay de qué. Sí, vamos — agarraste el ramo con mejor seguridad
para que ninguna se cayera. — Sí. — sentiste como el auto se estacionó, así que comenzaste a quitarte
el cinturón de seguridad. — ¿Por qué te estás por bajar?
— Pero... antes necesito que te pongas esto — te extendió un antifaz color
rosa de animales. — ¿Uh?

Frunciste el ceño. — Quítate el antifaz, cielo.

— ¿Para? — Ah, ¡cierto!

— ¡Porque es una sorpresa! — te sonrió con emoción — Pero no voy a Cuando te los quitaste y tu vista mejoró, podías ver que Hange te había
obligarte. Si no quieres solo dímelo, ¿sí? traído a ver una película en el auto. Ya había afuera varios autos rodeando
el gran lugar. Algunas luces estaban encendidas de un color naranja tenue,
y varios vendedores se encontraban vendiendo dulces, palomitas, bebidas, Saco con su mano, detrás de tu oreja - tal, así como un truco de magia -
etc. una pequeña bolsita que traía dos cosas dentro de ella.

— ¿Te gusta? — preguntó. Tus ojos se habían iluminado por completo. Te — ¿Qué es? — sonreíste mientras lo tomabas cuando te lo entrego.
volvía loca. Te acercaste hacia ella para abrazarla y darle un beso, el cual
— Ábrelo. — Hange te guiño el ojo.
te correspondió dejando luego un beso cálido en tu frente.
Era una la pequeña bolsita de seda lila, con brillos y bastante delicada.
— ¡Me encanta! — giraste tu vista y podías ver cómo en la parte trasera
Podías ver a través de ella y cuando la abriste, dos anillos, con la misma
estaba lleno de comida, entre todo eso había donas, gomitas, palomitas,
piedra brillante. Eran realmente bonitos.
snacks, Coca Cola, agua. Y más cosas que no llegaste a ver de una sola
— Uno para ti, — lo tomo, para comenzar a colocártelo, sonriendo
ojeada. — Te amo Hange, realmente lo hago.
tomaste el otro y se lo colocaste — y uno para mí. — nuevamente se
— Yo te amo a ti, cariño. Mucho.
dieron un beso.
..
Mordiendo tus labios, enloquecida por ella.
La película iba por la mitad y te encontrabas en el pecho de Hange, ella se
Hange era la chica de la que estabas enamorada.
encontraba acariciando tu cabello con sus largos dedos.
— Son hermosos, gracias en serio. Por todo, Hans.
Había escogido una película de ciencia ficción, lo cual a ti te gustaba, así
— No es nada, corazón. Gracias a ti. Que eres la paz en mi vida cuando
que prestabas bastante atención, mientras comían las cosas que ella
hay un caos.
compró.

— Oh oh — dijo de la nada, haciendo que voltees a verla, a pesar de que ..

lo único que las iluminaba era la gran pantalla. — Mira lo qué hay aquí, La película había terminado y se encontraban volviendo a tu casa,
(N). conversaban sobre la película, el final y sobre los personajes.

— A mí me gustó — dijiste — ¿A ti?


— Seh... — levantó los hombros — pero más me gustas tú. espero la hayas pasado bien, lo q más me gusta es verte feliz, porque estoy

Sonrieron al mismo tiempo, su mano reposaba sobre tu muslo mientas segura de que eres el amor de mi vida, (n). felices cinco meses ❤️‍

hacía movimientos de arriba hacia abajo.

Cuando llegaron a tu casa se despidieron, diciendo que mañana se verían y


durante unos segundos se quedaron abrazadas, y te dio un último beso
antes de que bajes. Pero ella bajó contigo.

— Espera, yo te abro.

Cuando te ayudo a bajar, cerraste la puerta y Hange te acorraló sutilmente,


apoyando una de su mano en tu cintura y la otra en el auto. Besándote
durante algunos segundos. Sus labios se movían en sincronía, eran dulces
y te fascinaban, casi tanto como Hange.

— Mañana te paso a buscar, ¿sí? — se despegó — nos vemos, te amo.

— Está bien, yo te amo más.

Y así te despediste de ella, entrando a la calidez de su hogar, extrañando la


presencia de la muchacha a pesar de que hace segundos te despediste, y
aun sabiendo que mañana por la mañana la verías.

Tu teléfono vibro una vez te acostaste y acurrucaste en tu cama.

Hans <3

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