ANÁLISIS CRÍTICO DE LA SENTENCIA POR HOMICIDIO INTENCIONAL A
TÍTULO DE DOLO EVENTUAL.
Esta sentencia fue dictada por el Tribunal Séptimo en Funciones de Juicio del
Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, el 21 de mayo de 2012.
En la sentencia, se condena al ciudadano Roberto Detto Radaelli a quince años de
privación de libertad por la muerte de Rafael Vidal, ocurrida el 12 de febrero de
2005.
La sentencia establece que Detto Radaelli, quien se encontraba conduciendo un
vehículo bajo los efectos del alcohol y ha alta velocidad, impactando contra el
vehículo del ciudadano Rafael Vidal, el cual fue arrastrado varios metros en predios
del Municipio Baruta, Estado Miranda.
El tribunal consideró que Detto Radaelli actuó con dolo eventual, es decir, que era
consciente de que existía la posibilidad de que su acción provocara la muerte de
alguna persona. La sentencia fue apelada por la defensa de Detto Radaelli, pero fue
ratificada por la Sala Octava de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal
del Área Metropolitana de Caracas.
La sentencia fue un hecho muy relevante en la historia judicial venezolana, ya que
fue la primera vez que se condenaba a alguien por homicidio a título de dolo
eventual. El caso de Rafael Vidal conmocionó a la opinión pública venezolana, ya
que Vidal era un atleta destacado, ganador de dos medallas de oro en los Juegos
Panamericanos de 1991.
Desde un punto de vista jurídico, la sentencia es acertada, ya que el tribunal
consideró correctamente los elementos necesarios para establecer la existencia de
dolo eventual. En este caso, se demostró que Detto Radaelli era consciente de que
existía la posibilidad de que su acción ocasionara un grave accidente, pero asumió
ese riesgo al conducir bajo los efectos del alcohol y a 140 kilómetros por hora.
Sin embargo, la sentencia también ha sido objeto de críticas, principalmente por
parte de quienes consideran que la pena de quince años de prisión es excesiva. En
este sentido, se argumenta que Detto Radaelli no tuvo la intención de causar la
muerte de alguna persona, sino que simplemente asumió el riesgo de que eso
ocurriera.
Estas críticas son válidas, ya que la pena de quince años de prisión es una pena
alta, incluso para un delito de homicidio intencional. Sin embargo, es importante
considerar que la muerte de Rafael Vidal fue una tragedia que conmocionó a la
opinión pública venezolana.
En este contexto, la sentencia puede verse como una medida de justicia para la
familia de Vidal y para la sociedad venezolana en general.
En definitiva, la sentencia por homicidio intencional a título de dolo eventual en la
persona de Rafael Vidal es un hecho complejo que puede ser interpretado desde
diferentes perspectivas. Desde un punto de vista jurídico, la sentencia es acertada,
pero desde un punto de vista moral, la pena puede considerarse excesiva.
Podríamos considerar mencionar a Hans Kelsen en su libro Teoría Pura del
Derecho en el cual establece que no importa las circunstancia, se cometió un delito
y debe ser sancionado conforme lo establece nuestro código penal.
ALUMNO: SAÚL YÁNEZ
C.I V- 10.937.836