Oferta agregada (7)
Cómo afecta la producción al nivel de precios.
Salarios:
El salario nominal W, depende del nivel de
precios Pe, la tasa de desempleo u, y de la variable residual z que recoge los
demás factores, desde las prestaciones por desempleo hasta el sistema de
negociación colectiva.
Determinación de los precios:
El precio es fijado por las empresas, o lo que es lo mismo, el nivel de
precios, es igual al salario nominal W, multiplicado por 1 más el margen de
precios μ.
Combinando estas 2 ecuaciones y postulando el supuesto adicional de que
el nivel efectivo de precios era igual al esperado. Obtenemos una tasa
natural de desempleo y el nivel de producción.
Eliminando el salario nominal W entre las ecuaciones, sustituyendo el
salario nominal en la segunda ecuación:
El nivel de precios depende del
nivel esperado de precios y de la tasa de desempleo y de la variable
residual, suponiendo que μ y z son constantes.
Sustituyendo la tasa de desempleo u por su expresión en función de la
producción.
La primera igualdad se desprende de la definición de la tasa de desempleo.
La segunda se desprende de la definición de desempleo. La tercera es una
simplificación. La cuarta se deduce de la especificación de la función de
producción.
Dada la población activa, cuanto mayor es la producción, menor es la tasa
de desempleo.
Sustituyendo u por 1 - (Y/L) en la Ecuación (7.1), tenemos la relación de
oferta agregada o relación OA para abreviar:
El nivel de precios depende del nivel
esperado de precios y del nivel de producción, el resto de variables son
constantes. La relación OA tiene dos importantes propiedades:
• Un aumento de la producción provoca una subida de precios, que
resulta de:
1. Aumento de la producción provoca aumento del empleo.
2. Aumento del empleo provoca una disminución del desempleo y, por
lo tanto, una disminución de la tasa de desempleo.
3. La reducción de la tasa de desempleo provoca una subida del salario
nominal.
4. El aumento del salario nominal provoca una subida de los precios
fijados por las empresas y, por lo tanto, una subida del nivel de
precios.
• Una subida del nivel esperado de precios provoca una subida del nivel
efectivo de precios de la misma cuantía. Por ejemplo, si el nivel
esperado de precios se duplica, el nivel de precios también se
duplica. Este efecto se produce a través de los salarios:
1. Si los que fijan los salarios esperan que el nivel de precios sea más
alto, fijan un salario nominal más alto.
2. La subida del salario nominal provoca un incremento de los costos,
lo cual lleva a las empresas a fijar unos precios más altos y eleva el
nivel de precios.
La relación entre el nivel de precios y la producción, se representa por
medio de la curva OA.
• La curva de oferta agregada tiene pendiente positiva. Un aumento
de producción provoca una subida del nivel de precios.
• La curva de oferta agregada pasa por el punto A, en el que Y=Yn y
P=Pe. Cuando la producción es igual a su nivel natural, el nivel de
precios es igual al esperado
Dado el nivel esperado de precios, un aumento de la producción provoca
una subida del nivel de precios. Si la producción es igual al nivel natural de
producción, el nivel de precios es igual al nivel esperado de precios.
Cuando la producción es superior a su nivel natural, el nivel de precios es
más alto de lo esperado.
Una subida del nivel esperado de precios desplaza la curva de oferta
agregada en sentido ascendente. En cambio, un descenso del nivel esperado
de precios la desplaza en sentido descendente.
En un nivel de producción dado y, por lo tanto, en una tasa de desempleo
dada, el aumento del nivel esperado de precios provoca una subida de los
salarios, lo cual provoca, a su vez, una subida de los precios. Por lo tanto,
en cualquier nivel de producción, el nivel de precios es más alto. La curva
de oferta agregada se desplaza en sentido ascendente.
La demanda agregada
Cómo afecta el nivel de precios a la producción. Se obtiene a partir de las
condiciones de equilibrio de los mercados de bienes y los mercados
financieros (curva IS-LM).
Mercado de bienes:
Mercados financieros:
Anteriormente vimos que la atención en las variaciones de la cantidad real
del dinero provocadas por los cambios de la cantidad nominal de dinero, M,
llevados a cabo por el Banco Central. Pero también pueden deberse a las
variaciones del nivel de precios P. Una subida del 10% de P produce el
mismo efecto en la cantidad real de dinero que una reducción de la cantidad
nominal de dinero del 10%.
La curva IS se ha trazado considerando dados los valores de G y de T.
Tiene pendiente negativa. Una subida del tipo de interés provoca una
reducción de la producción. La curva LM se ha trazado considerando
dado el valor de M/P. Tiene pendiente positiva. Un aumento de la
producción eleva la demanda de dinero, por lo que debe subir el tipo de
interés para mantener la igualdad de la demanda de dinero y la oferta
monetaria (que no ha variado). El punto en el que el mercado de bienes y
los mercados financieros se encuentran ambos en equilibrio es el punto de
intersección de las curvas IS y LM, el punto A.
Considerando los efectos de una subida del nivel de precios de P a P’. Dada
la M, la subida de P, reduce M/P. La curva LM se desplaza hacia arriba.
Dado el nivel de producción, la reducción de la cantidad de dinero provoca
una subida del tipo de interés. El equilibrio se traslada. La subida del nivel
de precios provoca una reducción de la producción.
La relación negativa entre la producción y el nivel de precios se representa
por medio de la curva DA de pendiente negativa.
Cualquier otra variable distinta del nivel de precios que desplace la
curva IS o la LM también desplaza la relación de demanda agregada.
Dadas las políticas monetaria y fiscal –es decir, dados M, G y T–, una
subida de P, provoca una reducción de M/P, y, por lo tanto, una
disminución de la producción.
Equilibrio a corto y mediano plazo
Dados el valor del nivel esperado de precios, (que entra en la relación de
oferta agregada), y los valores de las variables de la política monetaria y
la política fiscal (que entran en la relación de demanda agregada), estas
dos relaciones determinan los valores de equilibrio de la producción, y del
nivel de precios.
A corto plazo, podemos considerar dado el nivel de precios esperado por
los encargados de fijar los salarios cuando los fijaron por última vez. Pero
es probable que varíe con el paso del tiempo, desplazando la curva de
oferta agregada y modificando el equilibrio. Teniendo esto presente,
primero describiremos el equilibrio a corto plazo, es decir, considerando
dado Pe.
Equilibrio a corto plazo
La posición de la curva depende de Pe. La curva de oferta agregada pasa
por el punto B. Si Y = Yn, entonces P = Pe.
A corto plazo, no hay razón alguna para que la producción deba ser
igual al nivel natural de producción. Todo depende de los valores
específicos del nivel esperado de precios y de los valores de las variables
que afectan a la posición de la demanda agregada.
Del corto al mediano plazo
El hecho de que el nivel de precios sea más alto que el que esperaban los
encargados de fijar los salarios probablemente los llevará a revisar al alza
sus expectativas sobre el futuro nivel de precios. Por lo tanto, la próxima
vez que fijen los salarios nominales, probablemente tomarán esa decisión
basándose en un nivel esperado de precios más alto, por ejemplo,
basándose en Pe’, donde Pe’ > Pe.
El ajuste no acaba en el punto A’. En ese punto, la producción Y’ todavía es
mayor que el nivel natural de producción Yn, por lo que el nivel de precios
todavía es más alto que el esperado. Como consecuencia, los encargados de
fijar los salarios probablemente continuarán revisando al alza sus
expectativas sobre el nivel de precios.
Concluye cuando la curva OA se ha desplazado hasta OA”, cuando el
equilibrio se ha trasladado a A” y el nivel de producción de equilibrio es
igual a Yn. En A”, la producción de equilibrio es igual al nivel natural de
producción, por lo que el nivel de precios es igual al esperado.
Es evidente que el razonamiento es similar cuando el nivel de producción
es inferior al nivel natural. En este caso, el nivel de precios es más bajo de
lo esperado, lo que lleva a los encargados de fijar los salarios a revisar a la
baja sus expectativas sobre el nivel de precios.
La neutralidad del dinero
A mediano plazo no significa que la política monetaria no pueda o no deba
emplearse para influir en la producción. Una política monetaria expansiva,
por ejemplo, puede ayudar a la economía a salir de una recesión y a
retornar más deprisa a su nivel natural. Hay que advertir que la política
monetaria no puede mantener indefinidamente un nivel de producción más
alto.
Reducción del déficit presupuestario
Mientras la producción es inferior a su nivel natural, sabemos que la curva
de oferta agregada continúa desplazándose hacia abajo. La economía se
mueve en sentido descendente a lo largo de la curva de demanda agregada
DA’ hasta que la curva de oferta agregada es la OA” y la economía alcanza
el punto A”.
Al igual que ocurre cuando aumenta la cantidad nominal de dinero, una
reducción del déficit presupuestario no afecta a la producción
indefinidamente. A la larga, la producción retorna a su nivel natural. Pero
existe una importante diferencia entre los efectos de una variación del
dinero y los de una variación del déficit.
Los déficit presupuestarios, la producción y la
inversión
A corto plazo, una reducción del déficit presupuestario sin que se adopte
ninguna otra medida –es decir, sin que se acompañe de un cambio de la
política monetaria– provoca una disminución de la producción y puede
provocar una disminución de la inversión.
A mediano plazo, la producción retorna a su nivel natural y el tipo de
interés es más bajo. A mediano plazo, la reducción del déficit provoca
inequívocamente un aumento de la inversión.
Conclusiones
Inflación, inflación esperada y el desempleo (8)
Nivel de precios:
Inflación:
• Un aumento de la inflación esperada, provoca un aumento de la inflación
efectiva.
• Dada la inflación esperada, un aumento del margen de precios, o de los
factores que afectan a la determinación de los salarios –un aumento de z–
provoca un aumento de la inflación.
Dada la inflación esperada, un aumento de la tasa de desempleo, provoca
una disminución de la inflación.
La curva de Phillips (8)
Comencemos con la relación entre el desempleo y la inflación tal como fue
descubierta por primera vez por Phillips, Samuelson y Solow alrededor de
1960.
Si la tasa media de inflación ha sido cero en el pasado, es razonable que
esperen que también sea cero el año que viene. Supongamos, pues, que la
inflación esperada es igual a cero. Ésta ecuación se denomina: Curva de
Phillips modificada
Un bajo desempleo provoca una subida de los salarios nominales. En
respuesta, las empresas elevan sus precios. El nivel de precios sube. En
respuesta a la subida del nivel de precios, los trabajadores piden unos
salarios nominales más altos la próxima vez que se fije el salario. La subida
del salario nominal lleva a las empresas a subir de nuevo los precios, por lo
que el nivel de precios sube aún más. En respuesta a esta nueva subida del
nivel de precios, los trabajadores piden nuevas subidas del salario nominal
cuando fijan el salario de nuevo. Y la carrera entre los precios y los salarios
da, pues, como resultado una continua inflación de salarios y de precios. A
esto se le conoce como espiral de salarios y precios.
Mutaciones
La existencia de una relación empírica aparentemente fiable, unida a una
explicación razonable, llevó a adoptar la curva de Phillips. La política
macroeconómica seguida en Estados Unidos durante la década de 1960
tenía por objeto mantener el desempleo en el intervalo que parecía
coherente con una inflación moderada. Y durante toda esa década, la
relación negativa entre el desempleo y la inflación fue una guía fiable de la
evolución conjunta del desempleo y la inflación.
Cuando la inflación es sistemáticamente positiva un año tras otro, esperar
que el nivel de precios de este año sea igual que el del año pasado –que es
lo mismo que esperar que la inflación esperada sea cero– es
sistemáticamente un error. Por lo tanto, al comenzar a ser la inflación
sistemáticamente positiva y más persistente, al formar sus expectativas,
comenzó a tener en cuenta la presencia de inflación y su persistencia. Este
cambio de la formación de las expectativas alteró la naturaleza de la
relación entre el desempleo y la inflación.
Expectativas:
El valor del parámetro Θ (letra griega theta minúscula),
recoge la influencia de la tasa de inflación del año pasado, en la tasa
esperada de inflación de este año. Cuanto más alto es el valor de Θ, más
lleva la inflación del año pasado a los trabajadores y a las empresas a
revisar sus expectativas sobre la inflación de este.
Mientras la inflación fue baja y no muy persistente, era razonable que los
trabajadores y las empresas no tuvieran en cuenta la inflación pasada y
supusieran que el nivel de precios de un año cualquiera iba a ser
aproximadamente el mismo que el del año anterior.
Pero cuando la inflación comenzó a ser más persistente, los trabajadores y
las empresas empezaron a modificar la manera en que formaban sus
expectativas. Empezaron a suponer que, si la inflación había sido alta el
año anterior, era probable que también lo fuera ese año.
Diferentes implicaciones que tienen los valores de Θ para la relación
inflación-desempleo:
Cuando Θ es igual a cero,
obtenemos la curva original de Phillips, una relación entre la tasa de
inflación y la de desempleo:
Cuando el valor de Θ es positivo, la tasa de inflación depende no sólo de la
tasa de desempleo sino también de la tasa de inflación del año anterior:
Cuando el valor de Θ es igual a 1, la relación se convierte (trasladando la
tasa de inflación del año anterior al primer miembro de la ecuación) en:
Por lo tanto, cuando Θ =1, la
tasa de desempleo no afecta a la tasa de inflación sino a la variación de la
tasa de inflación. Un elevado desempleo provoca una reducción de la
inflación; un bajo desempleo provoca un aumento de la inflación.
De vuelta a la tasa natural de desempleo
La curva de Phillips está relacionada con el descubrimiento de la tasa
natural de desempleo. La curva implicaba que no existía una tasa natural de
desempleo, pero a finales de los sesenta, Milton Friedman y Edmund
Phelps pusieron en duda la existencia de una relación de ese tipo entre el
desempleo y la inflación. Sostenían que sólo podía existir esa relación si los
encargados de fijar los salarios predecían sistemáticamente una inflación
inferior a la efectiva y que era improbable que cometieran el mismo error
indefinidamente. También sostenían que si el gobierno intentaba mantener
un desempleo más bajo aceptando una inflación más alta, la relación
acabaría desapareciendo; la tasa de desempleo no podría mantenerse por
debajo de un determinado nivel que llamaban tasa natural de desempleo.
Los hechos demostraron que tenían razón y la relación entre la tasa de
desempleo y la de inflación desapareció de hecho.
La tasa natural de desempleo es la tasa de desempleo con la que el nivel
efectivo de precios es igual al esperado. Y lo que es más útil aquí, la tasa
natural de desempleo es la tasa de desempleo con la cual la tasa efectiva de
inflación es igual a la esperada.
Despejando la tasa natural
Cuanto mayor es el margen de precios, o cuanto
más altos son los factores que afectan a la fijación de los salarios, más alta
es la tasa natural de desempleo.
Si la tasa de inflación del año
pasado recoge de una manera bastante aproximada la tasa esperada de
inflación, la relación se
convierte finalmente en
Ésta ecuación muestra otra manera de concebir la curva de Phillips: como
una relación entre la tasa efectiva de desempleo, ut, la tasa natural de
desempleo, un y la variación de la tasa de inflación.
La variación de la tasa de inflación depende de la diferencia entre la
tasa efectiva de desempleo y la natural. Cuando la tasa efectiva de
desempleo es superior a la natural, la tasa de inflación disminuye;
cuando es inferior, la tasa de inflación aumenta.
También nos permite concebir de otra forma la tasa natural de desempleo.
La tasa natural de desempleo es la tasa de desempleo necesaria para
mantener constante la tasa de inflación. Esa es la razón por la que la tasa
natural también se denomina tasa de desempleo no aceleradora de la
inflación o NAIRU (Non-Accelerating Inflation Rate of Unemployment, en
inglés).
La inflación alta y la relación de la curva de Phillips
Cuando la tasa de inflación alcanza un elevado nivel, la inflación tiende a
ser más variable. Como consecuencia, los trabajadores y las empresas se
muestran más reacios a firmar convenios colectivos que fijan los salarios
nominales para un largo periodo de tiempo. Si resulta que la inflación es
más alta de lo previsto, los salarios reales pueden bajar y el nivel de vida de
los trabajadores puede empeorar significativamente. Si resulta que la
inflación es más baja de lo previsto, los salarios reales pueden subir
vertiginosamente. Las empresas pueden no ser capaces de pagar a sus
trabajadores y algunas pueden quebrar.
Los cambios de la forma en que la tasa de inflación varía con el paso del
tiempo afectan a la manera en que los encargados de fijar los salarios
forman sus expectativas y al grado en que utilizan la indicación de los
salarios. Cuando la indicación de los salarios está muy extendida, una
pequeña variación del desempleo puede provocar una enorme variación de
la inflación. Cuando las tasas de inflación son altas, la relación entre la
inflación y el desempleo desaparece totalmente.
Cuando las tasas de inflación son muy bajas o negativas, la relación de la
curva de Phillips parece más débil. Durante la Gran Depresión, incluso un
desempleo muy alto sólo provocó una reducida deflación. La cuestión es
importante, ya que muchos países tienen hoy una baja inflación.
La producción, el desempleo y la inflación (9)
Ley de Okun
Veamos qué implican para la relación entre la tasa de crecimiento de la
producción y la tasa de desempleo. Si la producción y el empleo varían al
unísono, un aumento de la producción del 1% provoca un aumento del
empleo del 1%. Y si las variaciones del empleo se traducen en variaciones
contrarias del desempleo, un aumento del empleo del 1% provoca una
reducción de la tasa de desempleo del 1%.
Con ut la tasa de desempleo en el año t; ut-1, la tasa de desempleo en el año
t-1; y gyt’, la tasa de crecimiento de la producción entre el año t-1 y el año t:
La variación de la tasa de desempleo
debe ser igual al valor negativo de la tasa de crecimiento de la producción.
Por ejemplo, si esta es del 4%, la tasa de desempleo debe disminuir un 4%.
Compárese esta relación con la relación efectiva entre el crecimiento de la
producción y la variación de la tasa de desempleo que se conoce con el
nombre de ley de Okun.
La siguiente figura representa la variación anual de la tasa de desempleo
frente a la tasa de crecimiento de la producción desde 1970 en Estados
Unidos y desde 1980 en España. También representa la recta de regresión
que mejor se ajusta al diagrama de puntos de cada país. La ecuación
correspondiente a la recta de Estados Unidos viene dada por:
Cuando el crecimiento de la producción es alto, la tasa de desempleo
disminuye; cuando es bajo, la tasa de desempleo aumenta.
Para mantener constante la tasa de desempleo, el empleo debe crecer a la
misma tasa que la población activa.
Para mantener constante la tasa de desempleo, el crecimiento de la
producción debe ser igual a la suma del crecimiento de la población activa
y el crecimiento de la productividad del trabajo.
Cuando la producción crece un 1% más de lo normal, la tasa de desempleo
sólo disminuye un 0,4% por 2 razones:
1. Cuando el crecimiento de la producción se desvía de la tasa normal,
las empresas ajustan el empleo en una cuantía inferior a esa
desviación. Más concretamente, un crecimiento de la producción que
es un 1% mayor de lo normal durante un año sólo provoca un
aumento de la tasa de empleo del 0,6%.
2. Un aumento de la tasa de empleo no provoca una reducción de la
tasa de desempleo de la misma cuantía. Más concretamente, un
aumento de la tasa de empleo del 0,6% sólo provoca una reducción
de la tasa de desempleo del 0,4%. La razón se halla en que la
actividad aumenta. Cuando aumenta el empleo, no todos los puestos
de trabajo nuevos son ocupados por desempleados. Algunos son
ocupados por personas clasificadas en la categoría de inactivas, es
decir, por personas que no estaban buscando trabajo oficialmente.
Además, a medida que mejoran las perspectivas laborales de los
desempleados, algunos trabajadores desanimados –que antes se
consideraban inactivos– deciden comenzar a buscar trabajo
activamente y pasan a considerarse desempleados. Por ambas
razones, la disminución del desempleo es menor que el aumento del
empleo.
Sea g-y la tasa normal de crecimiento de la economía (alrededor de un 3%
en Estados Unidos), y sea el coeficiente β (la letra griega beta minúscula)
aquel que mide el efecto que produce un crecimiento de la producción
mayor de lo normal en la variación de la tasa de desempleo (igual a 0,4).
Un crecimiento de la producción mayor de lo normal provoca una
disminución de la tasa de desempleo; un crecimiento menor de lo normal
provoca un aumento de la tasa de desempleo.
Existe una relación inversa entre el crecimiento del producto y la tasa de
desempleo. La medición de esta relación resulta compleja en economías
como las latinoamericanas, donde persiste un elevado porcentaje de
informalidad en el mercado laboral. No obstante, en el último quinquenio
para la mayoría de los países, particularmente la Argentina, el crecimiento
económico tuvo un impacto favorable sobre el aumento del empleo; la
respuesta inicial, dado el elevado desempleo, es más dinámica. Esto
implica que, dadas las características del mercado laboral, el crecimiento
del producto ha de ser cada vez mayor para absorber igual nivel de empleo
o mantener constante el desempleo.
Los efectos del crecimiento del dinero
La ley de Okun relaciona la variación de la tasa de desempleo y la
desviación del crecimiento de la producción con respecto al normal
La curva de Phillips –en otras
palabras, la relación de oferta agregada– relaciona la variación de la
inflación y la desviación de la tasa de desempleo con respecto a la tasa
natural
La relación de demanda agregada relaciona el crecimiento de la producción
y la diferencia entre el crecimiento de la cantidad nominal de dinero y la
inflación
El crecimiento del dinero y la inflación
determinan a través de la demanda agregada el crecimiento de la
producción. El crecimiento de la producción determina a través de la ley de
Okun la variación del desempleo. Y el desempleo determina a través de la
relación de la curva de Phillips la variación de la inflación.
El mediano plazo
Supongamos que el Banco Central mantiene constante la tasa de
crecimiento de la cantidad nominal de dinero; llamémosla
A mediano plazo, la tasa de desempleo debe mantenerse constante; no
puede aumentar o disminuir indefinidamente. La producción crece a su tasa
natural de crecimiento.
Cuando el crecimiento de la cantidad nominal de dinero es igual a el
crecimiento de la producción es igual a , la relación de demanda
agregada implica que la inflación se mantiene constante y satisface la
siguiente condición
Trasladando la inflación a la izquierda y g-y a la derecha, tenemos que:
Este resultado puede examinarse de la forma siguiente. Un aumento del
nivel de producción implica un aumento del nivel de transacciones y, por lo
tanto, un aumento de la demanda de dinero real. Así, si la producción está
creciendo un 3%, la cantidad real de dinero también debe crecer un 3% al
año. Si la cantidad nominal de dinero crece a una tasa diferente del 3% al
año, la diferencia debe traducirse en inflación (o deflación). Por ejemplo, si
el crecimiento de la cantidad nominal de dinero es del 8% al año, la
inflación debe ser del 5% al año.
El corto plazo
Supongamos que el Banco Central decide reducir el crecimiento de la
cantidad nominal de dinero. Antes hemos visto que a medio plazo una
reducción del crecimiento del dinero provoca una reducción de la inflación
y que el crecimiento de la producción y el desempleo no varían. Ahora, la
cuestión es saber qué ocurre a corto plazo.
Examinando simplemente nuestras tres relaciones, podemos saber cómo
comienza la historia:
Observemos la relación de demanda agregada. Dada la tasa inicial de
inflación, una reducción del crecimiento de la cantidad nominal de dinero
provoca una reducción del crecimiento de la cantidad real de dinero y, por
lo tanto, una disminución del crecimiento de la producción.
Ahora, observemos la ley de Okun. Un crecimiento de la producción
menor de lo normal provoca un aumento del desempleo.
Ahora, observemos la relación de la curva de Phillips. Un desempleo
superior a la tasa natural provoca una disminución de la inflación.
Tenemos, pues, nuestro primer resultado. Un endurecimiento de la política
monetaria provoca inicialmente una recesión y una disminución de la
inflación. Los pasos son los siguientes. Una reducción del crecimiento de la
cantidad nominal de dinero reduce el crecimiento de la producción y
aumenta el desempleo. El aumento del desempleo provoca una disminución
de la inflación.
Efectos de una contracción monetaria
• La primera línea muestra la senda del crecimiento de la cantidad real de
dinero. En el año 0, el crecimiento de la cantidad real de dinero es de un
3%. El cambio de la política monetaria provoca un crecimiento de la
cantidad real de dinero de un 0,5% (un 2,5% menor de lo normal) en el año
1, de un 5,5% (un 2,5% mayor de lo normal) en el año 2 y de un 3% a
partir de entonces.
• La segunda línea muestra la senda del crecimiento de la producción. De
acuerdo con la relación de demanda agregada, un crecimiento de la
cantidad real de dinero del 0,5% en el año 1 provoca un crecimiento de la
producción del 0,5% (un 2,5% menor de lo normal); un crecimiento de la
cantidad real de dinero de un 5,5% en el año 2 provoca un crecimiento de
la producción de un 5,5% (un 2,5% mayor de lo normal) y, a partir de
entonces, el crecimiento de la producción es igual a la tasa normal de
crecimiento, a saber, de un 3%.
• La tercera línea muestra la senda de la tasa de desempleo. La ley de Okun
implica que un crecimiento de la producción un 2,5% menor de lo normal
durante un año provoca un aumento de la tasa de desempleo de un punto
porcentual (2,5% multiplicado por 0,4, que es el coeficiente de la ley de
Okun). Por lo tanto, en el año 1, la tasa de desempleo aumenta del 6 al 7%.
En el año 2, el crecimiento de la producción un 2,5% mayor de lo normal
durante un año provoca una disminución de la tasa de desempleo de un
punto porcentual. Por lo tanto, en el año 2, la tasa de desempleo disminuye
de un 7 a un 6% de nuevo. La tasa de desempleo es de un 6% a partir de
entonces.
• La cuarta línea muestra la senda de la tasa de inflación. De acuerdo con la
relación de la curva de Phillips, una tasa de desempleo del 7% provoca una
disminución de la inflación del 5 al 4% en el año 1. En el año 2 y a partir
de entonces, la tasa de desempleo es igual a la tasa natural y, por lo tanto, la
inflación se mantiene constante en un 4%.
• Para terminar, la quinta línea muestra la conducta del crecimiento de la
cantidad nominal de dinero coherente con la senda del crecimiento de la
cantidad real de dinero que hemos supuesto en la primera línea. El
crecimiento de la cantidad nominal de dinero es igual al crecimiento de la
cantidad real de dinero más la inflación. Sumando las cifras del crecimiento
de la cantidad real de dinero de la primera línea y de la inflación de la
cuarta, obtenemos las cifras de la quinta. Eso implica una disminución de la
tasa de crecimiento de la cantidad nominal de dinero del 8 al 4,5% en el
año 1, un aumento al 9,5% en el año 2 y una disminución al 7% a partir de
entonces.
A corto plazo, el endurecimiento de la política monetaria provoca una
desaceleración del crecimiento y un aumento temporal del desempleo.
A medio plazo, el crecimiento de la producción retorna a la tasa
normal y la tasa de desempleo vuelve a la tasa natural. El crecimiento
del dinero y la inflación son ambos permanentemente más bajos en ese
momento. En términos menos formales, el aumento temporal del
desempleo compra una disminución permanente de la inflación.
Expectativas (14)
Tipos de interés: nominales y reales
El tipo de interés nos dice cuántos dólares tendremos que pagar en el futuro
para poder tener un dólar más hoy.
Pero no consumimos dólares, consumimos bienes.
Lo que queremos saber realmente cuando pedimos un préstamo es a
cuántos bienes tendremos que renunciar en el futuro a cambio de los bienes
que obtenemos hoy. Asimismo, cuando prestamos, queremos saber cuántos
bienes –no cuántos dólares– obtendremos en el futuro a cambio de los
bienes a los que renunciamos hoy. Cuando hay inflación, la distinción es
importante.
Los tipos de interés expresados en dólares (o, en términos más generales,
en unidades de la moneda nacional) se denominan tipos de interés
nominales. Los tipos de interés que se publican en las páginas financieras
de los periódicos son tipos de interés nominales. En términos más
generales, si el tipo de interés nominal del año t es it y pedimos prestado un
dólar este año, tendremos que pagar 1 + it dólares el año que viene
(utilizaremos indistintamente las expresiones este año por hoy y el próximo
año por dentro de un año).
Los tipos de interés expresados en una cesta de bienes se llaman tipos
de interés reales. Si llamamos rt al tipo de interés real del año t, entonces,
por definición, si tomamos prestado este año el equivalente a una cesta de
bienes, tendremos que pagar el equivalente a 1 + rt cestas de bienes el
próximo año.
(DESARROLLADO EN EL PP)
Los valores actuales descontados esperados
Para ver por qué es útil este concepto, volvamos al ejemplo del directivo de
una empresa que está considerando la posibilidad de comprar una nueva
máquina. Por una parte, la compra y la instalación de la máquina tienen un
costo hoy. Por otra, la máquina permitirá producir más, vender más y, por
lo tanto, obtener más beneficios en el futuro. Lo que ha de preguntarse el
directivo es si el valor de estos beneficios esperados es mayor que el costo
de la adquisición y la instalación de la máquina. Es ahí donde entra el
concepto de valor actual descontado esperado. El valor actual descontado
esperado de una sucesión de futuros pagos es el valor que tiene en la
actualidad esta sucesión esperada de pagos. Una vez que el directivo ha
calculado el valor actual descontado esperado de la sucesión de beneficios,
su problema es sencillo. Si este valor es superior al costo inicial, el
directivo debe seguir adelante y comprar la máquina. En caso contrario, no.
El cálculo de los valores actuales descontados
esperados
Si prestamos 1/(1 + it) dólares este año, recibiremos 1/(1 + it) multiplicado
por (1 + it) = 1 dólar el año que viene. En otras palabras, si pedimos
prestados 1/(1 + it) dólares hoy, tendremos que devolver exactamente un
dólar el próximo año. Por lo tanto, un dólar que se recibirá el año que viene
vale 1/(1 + it) dólares.
Decimos que 1/(1 + it) es el valor actual descontado de un dólar que se
recibirá el próximo año. La palabra actual se deriva del hecho de que
estamos examinando el valor de un pago que se realizará el año que viene
en dólares actuales. La palabra descontado se deriva del hecho de que se
descuenta el valor del próximo año: 1/(1 + it) es el factor de descuento (el
tipo de interés nominal a un año, it, a veces se denomina tasa de
descuento).
Como el tipo de interés nominal siempre es positivo, el factor de descuento
siempre es menor que uno. Un dólar vale el año que viene menos que un
dólar este año. Cuanto más alto es el tipo de interés nominal, más bajo es el
valor que tiene este año un dólar que se recibirá el año que viene.
La utilización de los valores actuales: ejemplos
El valor actual depende positivamente de los pagos actuales y de los pagos
futuros esperados. Un aumento de $z o de cualquier $z e futura provoca un
aumento del valor actual. El valor actual depende negativamente de los
tipos de interés actuales y de los tipos de interés futuros esperados. Una
subida de i o del futuro ie provoca una disminución del valor actual.
Los tipos de interés nominales y reales y el modelo IS-
LM
Empecemos primero por la relación IS. El tipo de interés que aparece en la
relación IS es el tipo de interés real. Sea r el tipo de interés real. Por lo
tanto, la relación IS debe modificarse y expresarse de la forma siguiente:
Pasemos ahora a la relación LM.
Al obtener la relación LM partimos del supuesto de que la demanda de
dinero depende del tipo de interés, pero del tipo de interés nominal.
El costo de oportunidad de tener dinero es igual a la diferencia entre el tipo
de interés de los bonos menos el tipo de interés del dinero, por lo que i − 0
= i, que es simplemente el tipo de interés nominal. Por lo tanto, la relación
LM sigue viniendo dada por
Entonces:
• El tipo de interés al que afecta directamente la política monetaria (el tipo
de interés que entra en la ecuación LM) es el tipo de interés nominal.
• El tipo de interés que afecta al gasto y a la producción (el que entra en la
relación IS) es el tipo de interés real.
• Por lo tanto, la influencia de la política monetaria en la producción
depende de cómo se traduzcan las variaciones del tipo de interés nominal
en variaciones del tipo de interés real. Para profundizar en esta cuestión, en
el siguiente apartado, vemos cómo afecta un aumento del crecimiento del
dinero al tipo de interés nominal y al tipo de interés real, tanto a corto como
a mediano plazo.
El crecimiento del dinero, la inflación y los tipos de
interés nominales y reales
Cuando aumenta el crecimiento del dinero, los tipos de interés nominales
bajan a corto plazo, pero suben a mediano plazo.
Cuando aumenta el crecimiento del dinero, los tipos de interés reales bajan
a corto plazo, pero no varían a mediano plazo.
Reconsideración del modelo IS-LM
Reduciendo a 2 ecuaciones, sustituyendo el tipo de interés real en la
relación IS por el tipo de interés nominal menos la inflación esperada. De
esa forma, tenemos que
El gasto de inversión en la relación IS depende del tipo de interés real, que
es igual al tipo de interés nominal menos la inflación esperada.
La curva IS sigue teniendo pendiente negativa. Dada una tasa esperada de
inflación (πe), el tipo de interés nominal y el real varían al unísono. Por lo
tanto, un descenso del tipo de interés nominal implica un descenso
equivalente del tipo de interés real, lo cual provoca un aumento del gasto y
de la producción.
La curva LM tiene pendiente positiva. Dado la cantidad de dinero, un
aumento de la producción, que provoca un aumento de la demanda de
dinero, exige una subida del tipo de interés nominal.
El equilibrio se encuentra en la intersección de las curvas IS y LM, en el
punto A, con un nivel de producción YA y un tipo de interés nominal iA.
Dado el tipo de interés nominal, iA, el tipo de interés real, rA, viene dado por
rA = iA − πe.
Los tipos de interés nominales y reales a corto plazo
Una de las lecciones de nuestro análisis de la política monetaria del núcleo
es que, a corto plazo, el aumento de la tasa de crecimiento de la cantidad
nominal de dinero no va acompañado de un aumento equivalente del nivel
de precios.
El aumento de la tasa de crecimiento de la cantidad nominal de dinero
provoca a corto plazo un aumento de la cantidad real de dinero (M/P).
Esto es lo único que necesitamos saber para nuestros fines.
Los tipos de interés nominales y reales a mediano plazo
Supongamos que el Banco Central eleva la tasa de crecimiento del dinero
permanentemente. A medio plazo, la producción retorna a su nivel natural
porque a medio plazo la tasa de desempleo debe retornar a la tasa natural.
El nivel natural de producción es simplemente el nivel de producción
correspondiente a la tasa natural de desempleo
Si la producción es igual a su nivel natural, Yn, dados los valores de G y T,
el tipo de interés real debe ser tal que
A medio plazo, el
tipo de interés real retorna al tipo de interés natural, rn. Es
independiente de la tasa de crecimiento del dinero.
A medio plazo, la tasa de inflación es igual a la tasa de crecimiento del
dinero menos la tasa de crecimiento de la producción.
A medio plazo, la tasa de inflación es igual a la tasa de crecimiento de la
cantidad nominal de dinero.
Esta proposición, junto con nuestra conclusión anterior sobre el tipo de
interés real, tiene una sencilla implicación para lo que ocurre con el tipo de
interés nominal a medio plazo. Para ver por qué, recordemos la relación
entre el tipo de interés nominal y el real:
Hemos visto que a medio plazo el tipo de interés real es
igual al tipo de interés natural, r n. También a medio plazo, la inflación
esperada es igual a la efectiva
Ahora, como a medio plazo la inflación es igual al crecimiento del dinero,
tenemos que
A medio plazo, el tipo de interés nominal es igual al tipo de interés real
natural más la tasa de crecimiento del dinero. Por lo tanto, un aumento del
crecimiento del dinero provoca un aumento equivalente del tipo de interés
nominal.
La proposición de que a mediano plazo las variaciones de la inflación se
traducen en variaciones equivalentes del tipo de interés nominal se conoce
con el nombre de efecto de Fisher o hipótesis de Fisher. La evidencia
empírica sugiere que las variaciones de la inflación acaban traduciéndose
en variaciones del tipo de interés nominal, aunque después de un largo
periodo.
Mercados financieros y expectativas (15)
Los precios de los bonos y los rendimientos de los
bonos
Los bonos se diferencian en 2 aspectos:
• Su riesgo de impago. El riesgo de que el emisor del bono (puede ser
el Estado o una sociedad anónima) no devuelva la cantidad íntegra
prometida por el bono.
• El plazo. Periodo de tiempo en el que promete pagar al portador.
Un bono que prometa pagar 1.000 dólares dentro de seis meses tiene
un plazo de seis meses; uno que prometa pagar 100 dólares al año
durante los próximos veinte años y 1.000 al final de ese periodo tiene
un plazo de veinte años. El plazo es la dimensión más importante
para nuestros fines y en él centraremos la atención.
Los bonos a diferentes plazos tienen un precio distinto y un tipo de interés
llamado rendimiento a plazo o simplemente rendimiento. Los
rendimientos de los bonos que tienen un corto plazo, normalmente un año o
menos, se denominan tipos de interés a corto plazo. Los rendimientos de
los bonos que tienen un plazo más largo se llaman tipos de interés a largo
plazo.
Observando un día cualquiera los rendimientos de los bonos a diferentes
plazos, podemos representar gráficamente la relación entre los
rendimientos y el plazo. Esta relación se denomina curva de tipos o
estructura temporal de los tipos de interés.
Los precios de los bonos concebidos como valores
actuales
Dado que un bono a un año promete pagar 100 dólares dentro de un año, su
precio –llamémoslo $P1t– debe ser igual al valor actual de un pago de 100
dólares dentro de un año. Sea i1t el tipo de interés nominal a un año vigente
este año.
El precio de un bono a un año varía
inversamente con el tipo de interés nominal a un año que está vigente en el
momento actual. Dado que un bono a dos años promete pagar 100 dólares
dentro de dos años, su precio, llamémoslo $P2t, debe ser igual al valor
actual de 100 dólares que se recibirán dentro de dos años
Donde i1t representa el tipo de interés a un año vigente este año e i et+1
representa el tipo de interés a un año que esperan los mercados financieros
para el año que viene. El precio de un bono a dos años depende tanto del
tipo de interés a un año vigente en el momento actual como del tipo a
un año que se espera para el año que viene.
El arbitraje y los precios de los bonos
Supongamos que tenemos la posibilidad de elegir entre los bonos a un año
y los bonos a dos años y que nos preocupa saber cuánto tendremos dentro
de un año. ¿Qué bonos debemos comprar?
• Supongamos que tenemos bonos a un año. Por cada dólar que invertimos
en bonos a un año, obtendremos (1 + i1t) dólares el año que viene.
• Supongamos que tenemos bonos a dos años. Como el precio de un bono a
dos años es $P2t, cada dólar que invirtamos en bonos a dos años nos
permitirá comprar $1/P2t bonos hoy.
De los precios de los bonos a sus rendimientos
Una vez analizados los precios de los bonos, pasamos a examinar sus
rendimientos. La cuestión básica es que los rendimientos de los bonos
contienen la misma información sobre los futuros tipos de interés esperados
que sus precios, pero simplemente de una forma mucho más clara.
Para empezar, necesitamos una definición del rendimiento a plazo. El
rendimiento a plazo de un bono a n años o, el tipo de interés a n años es
el tipo de interés anual constante que hace que el precio actual del bono sea
igual al valor actual de los futuros intereses que generará este.
Las expectativas, el consumo y la inversión (16)
La complejidad de la introducción de las expectativas en la teoría
económica ha permitido después de la Teoría general de J. M. Keynes
formalizar distintos enfoques. Algunos comportamientos de los agentes
económicos a nivel agregado (gobierno, productores y consumidores)
proyectan el futuro con base en la historia y en el pasado (expectativas
adaptativas). Otros toman decisiones con base en información o creencias
colectivas sobre el futuro (por ejemplo, credibilidad en el gobierno, shocks
externos, factores climáticos, guerras), es decir, basan su comportamiento
en apuestas sobre el futuro (expectativas racionales con manejo de
información perfecta o imperfecta).
El consumo
La teoría del consumo en la que se basa este apartado fue desarrollada por
separado en la década de 1950 por Milton Friedman, profesor de la
Universidad de Chicago, quien la llamó teoría del consumo basada en la
renta permanente, y por Franco Modigliani, profesor del MIT, quien la
denominó teoría del consumo basada en el ciclo vital.
El consumidor muy previsor
El consumidor muy previsor sumaría el valor de las acciones y los bonos
que posee, el valor de sus cuentas corrientes y de ahorro, el valor de la
vivienda que posee menos el crédito hipotecario que aún debe, etcétera. De
esa manera, tendría una idea de cuál es su patrimonio financiero e
inmobiliario.
También estimaría la renta laboral después de impuestos que espera
percibir durante toda su vida de trabajo y calcularía su valor actual. De esta
manera, tendría una estimación de lo que los economistas llaman riqueza
humana, para diferenciarla de su riqueza no humana, que es la suma del
patrimonio financiero e inmobiliario.
Sumando su riqueza humana y no humana, tendríamos una estimación de
su riqueza total. Entonces, decidiría qué parte de su riqueza total va a
gastar. Es razonable suponer que decidiría gastar una proporción de la
riqueza total que le permitiera mantener más o menos el mismo nivel de
consumo todos los años de su vida. Si ese nivel de consumo fuera mayor
que su renta actual, pediría prestada la diferencia. Si fuera menor, ahorraría
la diferencia.
Donde Ct es el consumo en el momento t y (riqueza totalt) es la suma de la
riqueza no humana (patrimonio financiero más patrimonio inmobiliario) y
la riqueza humana en el momento t (el valor actual esperado, en el
momento t, de la futura renta laboral después de impuestos).
Consideración de todas las variables: la renta actual,
las expectativas y el consumo
Las expectativas afectan al consumo de dos formas:
1. Al consumo directamente a través de la riqueza humana. Para
calcular su riqueza humana, los consumidores tienen que formar sus
propias expectativas sobre la futura renta laboral, los futuros tipos de
interés reales y los futuros impuestos.
2. Al consumo indirectamente a través de la riqueza no humana: las
acciones, los bonos y la vivienda. Los consumidores no necesitan
hacer ningún cálculo en este caso y pueden considerar dado el valor
de estos activos.
El consumo probablemente varía en una cuantía menor que la renta
actual. Cuando los consumidores se preguntan cuánto deben consumir, no
se limitan a observar su renta actual. Si disminuye su renta y llegan a la
conclusión de que esta disminución es permanente, es probable que
reduzcan el consumo en la misma cuantía en que ha disminuido la renta.
Pero si llegan a la conclusión de que la reducción es transitoria, ajustarán
menos su consumo. En una recesión, el consumo no se ajusta en la misma
cuantía en que disminuye la renta, ya que los consumidores saben que las
recesiones normalmente no duran más que unos cuantos trimestres y que la
economía acabará retornando a su nivel natural de producción. Lo mismo
ocurre en las expansiones. Cuando la renta experimenta un aumento
excepcionalmente rápido, es improbable que los consumidores aumenten su
consumo tanto como ha aumentado la renta. Probablemente, supondrán que
la expansión es transitoria y que las cosas volverán pronto a su cauce.
El consumo puede variar aunque no varíe la renta actual. La elección
de un presidente carismático que expresa su visión de un apasionante futuro
puede llevar a la gente a mostrarse más optimista sobre el futuro en general
y sobre su propia renta futura, en particular, y a aumentar su consumo,
aunque su renta actual no varíe.
La inversión
La teoría básica de la inversión es sencilla, exactamente igual que la teoría
básica del consumo. Una empresa que tiene que decidir si invierte –por
ejemplo, si compra o no una nueva máquina– debe hacer una sencilla
comparación. Primero, debe calcular el valor actual de los beneficios que
puede esperar de esta máquina adicional y, a continuación, debe comparar
el valor actual de los beneficios con el costo de adquirirla. Si el valor actual
es superior al costo, la empresa debe comprar la máquina, es decir, invertir;
si es menor que el costo, no debe comprarla, es decir, no debe invertir.
Las expectativas, la producción y la política
macroeconómica (17)
Las expectativas, el consumo y la inversión
• Un aumento de la renta laboral real después de impuestos actuales y
futuros o un descenso de los tipos de interés reales actuales y futuros
esperados aumenta la riqueza humana (el valor actual descontado
esperado de la renta laboral real después de impuestos), lo cual
provoca, a su vez, un aumento del consumo.
• Un aumento de los dividendos reales actuales y futuros esperados o
un descenso de los tipos de interés reales actuales y futuros
esperados eleva los precios de las acciones, lo cual provoca un
aumento de la riqueza no humana y, a su vez, un aumento del
consumo.
• Un descenso de los tipos de interés nominales actuales y futuros
esperados provoca una subida de los precios de los bonos, lo cual
provoca un aumento de la riqueza no humana y, a su vez, un
aumento del consumo (obsérvese que, en el caso de los bonos, no son
los tipos de interés nominales los que cuentan, sino los tipos de
interés reales, ya que los bonos son derechos a dólares y no a bienes
en el futuro).
• Un aumento de los beneficios reales después de impuestos actuales
y futuros esperados o un descenso de los tipos de interés reales
actuales y futuros esperados eleva el valor actual de los beneficios
reales después de impuestos, lo cual provoca, a su vez, un aumento
de la inversión.