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TREVISTA El escritor salvaje A LOS 11 ANOS MANEJABA UN ARMA, Y A LOS 12, UNA MOTO. A LOS 16 re ESTUDIABA MEDICINA. C@N EL TIEMPO, [DEVINO AS DEL MARKETING ye ESCRITOR DE CULTO. HOY SUS DECLARACIONES Are ie] a U1 A UNO Y OTRO LADO DE LACORDILLARA. /ESTE ARGANTINO, JURADO DEL CONCURSO DE CUENTOS‘PAULA 2006, PREFIERE DEQIR DE Si MISMO QUE ES UN VIEJITO JUBILADO @ LEILAGUERRIERO FOTOGRAFIA DAVID SiSso ENTREVISTA nspirar, exhalar. Inspirar, exhalar. Ellatido del corazén —una muer tibia, seca-, el agua untuosa y la ilusion de que es fécil: nadar Para él ~para el nadador— es ficil: lo ha hecho desde nifio en las monstruosas aguas del Rio de la Plata, de modo que en la piscina climatizada de este elub porteno va tranquilo: va facil. Inspira, exhala, inspira, exhala, Fogwill nada Yes un martes gris en Buenos Aires. Fogwill es escritor, argentino, Premio Nacional de Lite- ratura 2004 en supais yuno de los tres juradosdel Concurso de Cuentos Paula 2006 junto a Alejandro Zambra, autor de la clogiada novela Bonsdi. yal director de la carrera de Lite~ ratura de la Universidad Finis Terrae, Marco Antonio de la Parra, Un martes gris en Buenos Aires, en el bar del club donde nada regularmente, Fogwill saluda con un beso en la frente y dice que tiene hambre: Vamos en mi auto. Conozco una parrilla Lo dice con su vor tan Fogwill: la dieeién perfecta, eltono virreinal En el auto —en el piso— hay una franela amarilla, diarios, naranjas, En el asiento, por abi: naranjas. En la luneta trasera: naranjas. Yun ejemplar de hace un par de meses del suplemento cultural N del diario Clarin en cuya tapa, y sobre el rostro desorbitado de Fogwill, hay un titulo: "Yo, cl supremo”. En la radio suena Wagner y él conduce des- pacio, como si se pudiera conducir asi, ala una de la tarde, por una avenida y por el carril que corresponde a las mar- chas répidas. Y se puede: él puede. Fogwill conduce como alguien de otro siglo: un seftor feudal que mira el mundo y lo comprende, pero levemente lo desprecia Es ahi dice Fogwill Abi: una parrillada de barrio, unos parroquianos, un televisor, luz de fluorescentes. Vamos atrés, ast estamos tranquilos. ‘Vamos atras, Pelotas no Fogwill nacié en Enrique Rodolfo en 1941 y fue hijo inico de Samuel Enrique y Beatriz Catalina, Crecié en Bernal, un suburbio tranquilo de Buenos Aires. Mi viejo laburaba como un perro. Tenfa una empresa agricola ganadera. Se levantaba las cinco, ibaal matadero, volvia a casa a las diez de la manana, se banaba, se ibaa la oficina y volviaa las diez dela noche. Fogwill fuma, pide carne, ensalada, una bebida. Infancia no se sabe si feliz, pero precoz, con problemas motrices y una falta de coordinacién que le impidié-—le impide— prac- (080 PALA TRE 2s ticar eualquier deporte o juego que involucre pelotas: golf, basquetbol, tenis, fithol. Por eso empez6 a nadar. Primero enun club néutico, después en rio abierto. Soy descoordinado y confundo derecha con iequierda, Es un mal funcionamiento de zonas del cerebro. Pero arriba de un barco jamas tuve problemas, porque los baxcos, siempre fueron parte de mi cuerpo. Desde muy chico Fogwill navega. Empezé a hacerlo para arrojarse al rio y nadar en aguas abiertas, y lo demas fue —Me enamoré de los barcos. La vela, el aire, el viento, el peligro, la soledad, Nunca tuvo miedo, Porque era chico, pero también porque era Fogwill. Y porque tuvo una pequefia ayuda de una tia loca, ~Yo tenia una tia loca o semiloca. La lamaban Vieja. Ella tenia muchas armas y me regal6 un revélver, un Smith ‘Wesson #32. Yo tenia diez afos, fui ala armeria del barrio donde compraba anzuelitos y compré balas. Y empecé a tirar. — {Fn lacalle? =Novo. En mi pieva. Habia pilas de diarios y tiraba ahi. Después salia ala calle yle tiraba aos faroles. {lus padres sabian que tenias el revélver? “Claro. Me escuchaban tirar, Me siguen gustando las armas. {Por qué iban a dejar de gustarte? Porque ahora entiendo, no? El significado. El signi- ficado de la impunidad, de poder... no te digo de poder... ‘matar...o herir, Pero s{ de poder desenvolverse como si uno pudiera, que es lo mismo que poder. Al fin y al cabo es la pregunta que se formula toda la cultura argentina, no? -,Cudl pregunta? -;Cémo no me cagan atrompadas? Claro: e6mo. Porque Fogwill, a fuerza de mantener peleas més 0 menos piiblicas con mas 0 menos todo el mundo, ha cul- tivado fama de hombre dificil. Fn Chile, hace unos meses, se levantaron olas bravas alrededor de su negativa a firmar la candidatura a Premio Nacional de Diamela Eltit. Y sin, ir mas lejos, en la nota titulada "Yo, el supremo” publi- ceada por N, Fogwill dijo acerca de la novela El pasado, del argentino Alan Pauls: "Yo soy el personaje [de esa novela] El primer hombre que us6 calzado néutico, lapicera Mont Blane, Dupont. (..) Yen ningun momento [Pauls] dice que yo escribo mejor que él. Y eso es lo primero que tendria que decir. (..) Yo eseribo mucho mejor que él. (..) Si vamos un taller literario, el alumno estrella voy a ser siempre yo, porque me van a dar un ejercicio y yo una pagina se la hago en tres minutos, cuando él empieza a pensar con qué estrategia abordar el texio”, Fogwill mastica divertido, una bala de risa en cada ojo. s una cosa rara. gPor qué no me pegan? No puede ser que no hayaalguien mas loco que yo. Que no sé dé cuenta de «que soy vulnerable. Pero nadie me hizo nada. ~{Y por qué no te hacen nada? -No sé. Por lo mismo que muchos no me hicieron nada Por la impunidad La impunidad. Viene de lejos. Allos 12 aos tuvo su primera moto. A los 14, su primer carné de manejar. A los 15, su primer barco. A los 16 ter- min6 el colegio, fue paramédico en una clinica del barrio y cemper6 a estudiar Medicina. —Me gustaba quedarme de guardia en la cliniea, la gente ENTREVISTA aeropuerto ) que nos trataba con reapeto, Yo, segiin las vecinas, tenia mano santa. En esa época no habia ni suplementos de cultura ni blogs que te nombraran. Te nombraban las seiioras del barrio Yo qui No, Niloco. Niahora, No. No soy un eseritor. =a que s08? Un viejito jubilado, Un nadador del club Almagro. Un paidre de familia. —{¥ tu profesién? ,Qué pones en el form migraciones del aeropuerto? Soeislogo. Porque me di cuenta que Medicina no era lo lario de mio, Entonees entré en Letras. Pero cuando vi el pablico que estudiaba Letras, hui, En aquella época eran cortaza- rianos. Después fueron puiguianos. Después, piglianos. HULA GLUBRE 0 081 ENTREVISTA 082 Ahora son fogwil Me len por descarte, porque no tienen qué leer. El caso es que en aquellos tiempos entré en Sociologia. ¥ me recibi en 1964, a los 23. A los 21 me habia ido de la casa de mis: viejos con la que ibaa ser mi primera mujer. Me casé, nacié Andrés, mi primer hijo. Me gusta tener chicos, criarlos, servirlos Debe gustarle, Fogwill tiene cinco: Andrés y Vera, hijos de aquella primera mujer de la que se separd en 1972; Francisco, de una mujer con la que no estuvo casado, y José yy Pilar, los mas pequefios, de diez y ocho aftos, hijos de una mujer de la que acaba de divorciarse ~También hay chicos hijos de puta, pero en lineas gene- rales son mejores personas que los grandes. A los 88 afios Fogwill tenia dos empresas de investiga militar que estaba en el poder desde 1976. ~Lo tomaron como un mensaje de quela mina era soltera, yno ibaa dormira la casa. Prohibieron la publicidad, cerraron sus cuentes en el banco, tuvo que venderlo todo y estuvo seis meses preso, acusado de estala y subversién econémica. Al salir de la céreel, le ofrecieron ser director general de la agencia de publicidad del hijo del general Roberto Viola, presidente de facto en aquel tiempo. Y él (que habia estado cerca de la inquierda hasta que rompié con ella en 1972 y se defini como "un marxista constitutivo y biolégicamente liberal que no podia suscribir a ciertos métodos como la bomba indiseriminada o ewalquier forma de secuestro de per~ sonas") acept6, por una razon muy Fogwill ~Acepté el trabajo porque pagaban muy bien y porque no, Fogwill no ha visto mas de veinte horas de televisin en su vida y no se interesa en el teatro, pero s No podria vivir sin escribir nada mas e critores poco conocidos entusiasma con la obra de Nadie puede. Nadie va a morir sin mandar un mail final ‘ién de mereado y publicidad que le daban mucho dinero. Navegaba, viajaba, pilotaba aviones. Fueron aftos salvajes, "Por mas de 17 anos fui cocainémano y eso alter6 mis rela- ciones sociales y me robé un tiempo precioso, que nunca compensara el pequetto consuelo de saber que el tiempo se habria perdido igual sin el regodeo, con recuerdos de grandes horas de omnipotencia y heroismo gratuitos, que evoco como muestra de lo que quise y quizis supe, pero que seguramente no he podido ser”, escrihe en la introduccién Cantos de marineros en la pampa, editado por Mondadori en Espaiia en 1998. Era 1979 y él todavia un autor casi inédito excepto dos volimenes de poesia: Hl efecto de realidad y as horas de citar cuando presents algunos cnentos aun concurso organizado por Coca Cola, y lo gand. Cobré su premio y la multinacional le pidié que firmara un contrato de publicacién. El, que ganaba en wn dia lo que cualquiera podia ofrecerle por un libro, dijo que si querian publicarlo tenfan que pagar aparte, Lo edité por su cuenta y lo llamé ‘Mis muertos punk. Un aio después estaba preso y lo habia perdido todo. Lo cuenta asi: su agencia habia producido una publicidad para los cigarrillos Pall Mall en la que se vefa a una mujer que, a bordo de un yelero y con amigos, contemplaba el amaneceren el Rio dela Plata. Un plano indiscreto revelaba que ella no Mevaba alianza matrimonial, detalle que no escapé a los ojos de la censura que regia bajo la dictadura FAA OCTUBRE 208 diferencio a Roberto Viola del sefior Walter Thompson. Desde aquellos aftos, dice, no ha vuelto a tener ni casa ni bareo ni nada que pueda lamarse suyo, llamarse caro, Hamarse lujo. Que desde entonces tiene pocas cosas ~este auto viejo~ pero que tuvo menos: aquel colchén y aquella miquina de eseribir en la pieza donde escribié su primera novela La eseribio en dos dias. Lallamé Los pichiciegos. Demostracion de fuerza Debacles econémicas mediante, sin mujer a la vista, a prineipios de los 80 Fogwill vivia en el mismo editicio en el que vivia su madre, Cuando empez6 la guerra de las Mal- vvinas—abril de 1982 no sabia, de las islas, nada: unas tie~ ras al sury la desmesura de pelear contra Inglaterra. Pero un dia llegé a casa y su madre lo recibié exultante: "Nene, ‘hundimos un barco!”. Fogwill fue a su piezay escribié: “Hoy ‘mami hundié un barco”. Una semana después armé en dos dias y corrigié en cinco la novela, que fue un prodigio de anticipaci6n: narré con alto detalle la guerra real a través de la historia imaginada de una veintena de soldados argen- tinos que sobrevivian sin pelear, ocultos en una trinchera subterranea, y que se llamaban a si mismos pichiciegos: el nombre de un animal criollo que vive bajo tierra y que no ve, “Otra veces cruzaban patrullas de ingleses, Venfan los argentinos a entregarse, papelito en mano, mirando el suelo para encontrar algo que darles a los del campo de presos. Cruzaban los ingleses. Los argentinos se hacian aun lado para dejarlos pasar’, escribia Fogwill antes de saber, siquiera, que Argentina iba a rendirse. Los pichi- ciegos. que ya tiene cinco reedieiones (la titimaa prineipios de este afo por la editorial argentina Interzona), es consi- derada una de las grandes ~grandes— novelas argentinas, aunque la proeza de la rapidex de su eseritura empaiia, a veces, su perfecta construccién. Pero no es grave. 0 a él no lo preocupa. Porque Fogwill es, sobre todo, la prueba de que es cierta aquella frase de Nietzsche que tanto cita: "Sélo un exceso de la fuerza prueba la fuerza”. ~Claro, Por qué, si no, los animales peligrosos tienen los ojos saltones. Por qué, si no, pregunta Fogwill, los que portan veneno son tan lindos. Tienen esa tonalidad multicolor. Desile Lospichiciegos, Fogwill no dejé de escribir. Siguieron los relatos de Kjércitos imaginarios, Restos diurnos y Muchacha ‘punk: las novelas La buena nueva, Una palida historia de amor, Vivir afuera, La experiencia sensible, En oiro orden de cosas, Urbana y Runa; los poemas de Partes del todo y Lo dado. Y siempre detrés de lo que eseribe late una irritacién pro- funda: un ruido de edlera y de fondo, "No he escrito una sola paigina que me atreva a publiear que no proceda del dictado de wna vor, (.) No he escrito nada que merezea atencién sin haber estado sintiendo en el curso de su copia al dictado alguna emocién del orden de la hostilidad, el rencor, la rabia, el odio, la envidiay la indignacién”, asegura en aquella introduecién a Cantos de marineros. Si. Y asi ha sido desde el primer euento. La hostilidad Siempre la hostilidad. “Acaricié los pelos de mi muchacha ~eseribe en Muchacha punk, su carita, sus lindisimos hombrosy sus brazos, y casi ‘estuve a punto de hacer el amor una ver. mas, pero temi que ‘un movimiento traicionero pudiera despertarla”. Su prosa: dura en su ferocidad y dura también en su ter nura. "Hilito de sangre”, eseribe. "Muchachita punk”. Dimi- nutivos. Pequefios tajos sobre una superficie de vidrio para mostrar que, aun si ¢s vidrio, lo que esta debajo sangra. y Malt Fogwill ~que no ha visto mis de veinte horas de television en su vida, que no se interesa en el teatro y es entusiasta de la obra de escritores poco conocidos ("No los distingo entre ruevos y usados”)— prende otro cigarrillo. ~4Podrrias vivir sin escribir nada mas? Nadie puede. Nadie va a morir sin mandar un mail final Yono eseribo mas mails.;Viste es0s boludos que te mandan es mas inteligente? Yo ya paré. ENTREVISTA Después, dias después, Iegara un mail de Fogwill ~ escueto~ con un documento adjunto ~impecable~ repleto de observaciones sobre la literatura chilena: “Jamas pen- sariaa Bolaiio como aun narrador chileno. Es como argen- tino por sus fuentesy por las figuras que se propuso emular yy hasta consiguié superar. (..). Bolatio hace un diagnéstico ‘cruel de la narrativa de su pais de origen. Es injusto y exa- gera y, sin embargo, divide las aguas de una manera que termina convenciendo a sus lectores, especialmente a los lectores argentinos y a los eriticos espafoles, concertados para celobrarle cada una de sus diatribas y gozar de suarte menor de la injuria. Goineido con su paradigma cuando distinguc a Lemebel del resto de los contemporaneos. Pero ésta s una constante chilena: los mejores narradores se revelan en la crénica y en las notas de prensa mientras la presion editorial demanda novelas, y trata a nouvelles y cuentos como si fuesen un arte menor”. Pero eso seré después. Ahora, en la parrilla, Fogwill habla de suarte mayor: sus novelas y sus cuentos, mientras levanta las tltimas migas del pan de la mesa. ~Podria no escribir mis, si. Me dediearia a otra cosa Nunca dejaron delamarme para trabajar en marketing. Soy como Buster Keston: lo llamaban para pequeiios papeles, porque se acordaban de cuando era una estrella Sin embargo, el Buster Keaton de los pequeiios papeles, viaja periédicamente a Chile para asesorar a una empresa argentina en cuestiones de marketing, y el eseritor que podria no esoribir masse aprestapublicar, entunos meses, un libro de poesia en la editorial argentina Paradiso. Bueno, dice. = Vamos? Afuera el martes sigue gris y, antes de subir al auto, Fogwill miraun enorme porin de que preanuncia unacasa descomunal ~{Sabés qué tendria yo en el patio de una casa asi? No. Un caballo —Otros tienen perros. —Odio a los perros. A los duetios de los perros. Tengo un poema con eso. Contra las viejas que tienen departamento con perros. El poema se lama Viejas puereas y dice ast: Con perritos que cagan/estas veredas de Palermo. / Por aqué vivis Borges./Esta es la esquina donde to mataron en un sweri./Por aqut estaba la carniceria./Las viejas puercas no recuerdan nada,/ni saben./ Miran eagar a sus pervitos/y les hablan./vamos ya. que mam hay ahora esté apurada, Quiads él nunca ha dejado de ser eso que fue. Un hombre de one anos con un Smith & Wesson, disparando en la siesta de un suburbio tranquil. No peligroso: impune. 8 PULA TORE 26 083

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