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6 Concepto Provision

Este documento habla sobre la provisión de Dios y cómo la ansiedad surge cuando no confiamos en sus promesas de proveer. Define la ansiedad y sus efectos, y explica que aunque los cristianos no están exentos de ansiedad, Pablo nos aconseja no inquietarnos por nada y alegrarnos siempre en el Señor, confiando que Él tiene el control.

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6 Concepto Provision

Este documento habla sobre la provisión de Dios y cómo la ansiedad surge cuando no confiamos en sus promesas de proveer. Define la ansiedad y sus efectos, y explica que aunque los cristianos no están exentos de ansiedad, Pablo nos aconseja no inquietarnos por nada y alegrarnos siempre en el Señor, confiando que Él tiene el control.

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6° concepto “PROVISION”

“…el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy…”

La provisión es la acción de proveer, esta relacionada con el conjunto de cosas, productos


alimentos que son resguardados y provistos cuando son requeridos para algún fin
determinado.

La provisión de Dios es una promesa.

Salmos 37:4 “Deléitate asimismo en Jehová,


Y él te concederá las peticiones de tu corazón.”

Mateo 6:26 “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y
vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?

SALMOS 23:1 “Jehová es mi pastor; nada me faltará”

Mateo 11:28 “venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré
descansar”.

Filipenses 4:19 “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en
gloria en Cristo Jesús.”

¿Son lindas promesas no? La lista es mas larga aun;


Pero, ¿cual es el problema entonces?

El problema no es que no conozcamos las promesas, pues sé que las hemos leído y
aprendido mucho, pero, el asunto radica en que no hemos sido capaces de confiar en ellas.
Mas bien, hemos procurado vivir nuestras vidas ignorando que podemos esperar en la
Provisión de Dios para nuestras vidas.

El no confiar produce ANSIEDAD en nuestras vidas.

Definición de ANSIEDAD:
La ansiedad, es un temor de baja intensidad, un malestar, una intranquilidad, un viento frio
que no deja de soplar.
La ansiedad te coloca en una posición en la que sientes una amenaza que no es real, esto no
hay que confundirlo con el miedo, pues son similares y se diferencian en que el MIEDO
VE UNA AMENAZA, LA ANSIEDAD SE LA IMAGINA.
Y esto provoca un gran problema, pues vives imaginando que algo te ocurrirá, o a tus
familiares. Vives con el temor de que no sabes cuando, pero algo te pasara. Y el problema
de eso es que no es real, no está pasando nada, ni nada pasara. Pero el temor es tan grande
que no logras aplicar ni conciliar la FE con tu realidad, y terminas superado por las
situaciones..

Efectos de la Ansiedad:
- Angustia
- Imaginar problemas y esperar que ocurran
- No lograr aplica la fe
- Vivir con inquietud
- No lograr conciliar el sueño (ejemplo de ovejas que no duermen) salmo 23
- Estrés

Y la ansiedad produce una serie de otros males. Miremos que dice la biblia sobre esto;

Salmos 37:8 “No pierdas los estribos, que eso únicamente causa daño” (NTV)

Cuando la ansiedad se apodera de nosotros, tarde o temprano terminaremos explotando


frente a alguna situación.

Hay estudios que dicen que cada generación esta más propensa a sufrir depresión que la
generación anterior, es decir, nosotros estamos más propensos que nuestros padres o
abuelos a sufrir estrés, ansiedad y depresión. Y lo que no se entiende, es que aparentemente
vivimos en ciudades que tiene más comodidades que cualquier otra generación anterior, los
autos son mucho más seguros, los medicamentos, son más eficientes que años atrás, piense
que hubieron civilizaciones que ni siquiera tuvieron medicamentos, la esperanza de vida en
chile en 1900 era de 23 o 24 años en promedio, los niños no lograban pasar de los 14 o 15
años, pues un simple resfriado los mataba. Entonces ese era un problema, hoy en día usted
se resfría, y puede hacer su vida mas o menos normal si es mujer, porque si es hombre, ya
estará pensando en su testamento. (tómelo como un chiste)
En síntesis, cada generación a aprendido a lidiar con los problemas propios de su época,
nosotros en cambio, hemos vivido en una generación de tanta comodidad, que no hemos
sido preparados para la adversidad, es por ello que los índices de depresión en nuestro país
y el mundo han aumentado significativamente. Y es así como nos encontramos con estas
promesas de Dios, y no logramos concebirlas como algo real a lo que podemos acceder,
pues más bien, solo parecen lindas palabras y solo eso.

Estamos los Cristianos exentos de padecer ansiedad?

Cualquiera pensaría que los cristianos estamos exentos de pasar por la ansiedad y esto no es
así. Nos han enseñado que la vida cristiana es una vida de paz, y cuando no sentimos esa
paz, asumimos que el problema somos nosotros. Entonces no solo nos sentimos ansiosos,
sino que también culpables de estar ansiosos.

Y frente a esto nos encontramos con lo escrito por el apóstol Pablo en:
Filipenses 4:6 “No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego,
presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. (NVI).

Quizás si en vez de eso, hubiese escrito inquiétense menos, o una vez a la semana. Pero
Pablo, no nos da opción de escoger cuando inquietarnos, nos dice no se inquieten por
nada. Esto está escrito en tiempo presente activo, es decir, un estado continuo, o sea, que la
ansiedad no se apodere de tu vida de manera perpetua, LA PRESENCIA DE ANSIEDAD
ES INEVITABLE, PERO LA PRISION DE LA ANSIEDAD ES OPCIONAL, tú puedes
escoger una perpetuidad de ansiedad inquietante o vivir enfrentando los desafíos de la vida
con Cristo de tu lado.

Esto no quiere decir que cuando sintamos ansiedad, esto sea un pecado, la ansiedad es una
emoción, que sus consecuencias pueden degenerar en pecado, pues producto de la ansiedad,
estamos molestos y vomitamos enojo ante cualquier situación, o descuidamos nuestra vida,
familiar, hijos, matrimonio etc. Eso podría ser pecado. La ansiedad insensibiliza tu corazón,
por ello, a una persona ansiosa le dará lo mismo dañar a otros, o a su misma familia.

La ansiedad nos vuelve insensibles.

Lucas 21:34 “Tengan cuidado y no dejen que sus corazones se hagan insensibles por los
vicios, las borracheras y las preocupaciones de esta vida, para que aquel día no caiga de
pronto sobre ustedes” (DHH)

Vimos hace un tiempo que no tenemos autoridad para hacer desaparecer los problemas, no
es el objetivo de la autoridad, sino que recuerde, que la autoridad se usa responsablemente
para controlar el poder, pues la falta de luchas provocará en nosotros una falta de
preparación para cuando llegue el momento de enfrentar las batallas de nuestras vidas. Con
tus luchas desarrollaras herramientas para enfrentar los ataques de ansiedad, recuerde que
nuestro Dios adiestra nuestras manos para la batalla, nos da herramientas, nos capacita. Con
esto no quiero decir que sea la voluntad de Dios que vivas en ansiedad perpetua, no, esa no
es su voluntad, él no quiere que enfrentes cada día con miedo e inquietud. Él te creó para
mucho más que una vida de angustias, que de paso te roba el aliento y llena de
preocupaciones.
Nuestro Padre tiene un capítulo nuevo para tu vida, y está listo para comenzar a escribirlo.

El arco, y la cuerda tensada tiene un ejemplo bastante importante, vemos a continuación


que dice su palabra.

Salmos 18:34 “Entrena mis manos para la batalla; fortalece mi brazo para tensar un arco de
bronce.” (NTV)

Bendición en medio de la tensión:

Dios usa la tensión, las situaciones que ponen al límite nuestras capacidades para
demostrarnos su poder y su bendición; cometemos un error al pedirle que quite esas
tenciones, nuestra primera oración cuando vemos un problema cerca es pedirle a Dios,
“quita esta dificultad”, y son estas tenciones las que provocaran nuestra bendición.
A veces es necesario vivir al límite, pero se nos ha enseñado la vida color de rosas, que
cuando enfrentamos algo complejo queremos que Dios lo quite y nos de calma. Es un poco
lo que vimos cuando hablamos sobre la autoridad, tenemos al autoridad de Dios, no para
eliminar los problemas y dificultades, si no para enfrentarlas y someterlas a los pies de
Cristo.
Quiero aclarar, no es que Dios desee que vivamos al límite de manera perpetua, son
procesos necesarios, y él sabe cuándo debe intervenir.
Mire lo que paso con los apóstoles;

Marcos 4:35-40 (NTV)“35 Ese día al anochecer, les dijo a sus discípulos:
—Crucemos al otro lado.
36
Dejaron a la multitud y se fueron con él en la barca donde estaba. También lo
acompañaban otras barcas. 37 Se desató entonces una fuerte tormenta, y las olas azotaban la
barca, tanto que ya comenzaba a inundarse. 38 Jesús, mientras tanto, estaba en la popa,
durmiendo sobre un cabezal, así que los discípulos lo despertaron.
—¡Maestro! —gritaron—, ¿no te importa que nos ahoguemos?
39
Él se levantó, reprendió al viento y ordenó al mar:
—¡Silencio! ¡Cálmate!
El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo.
40
—¿Por qué tienen tanto miedo? —dijo a sus discípulos—. ¿Todavía[a] no tienen fe?

Dios sabe cuándo intervenir, él llega justo a tiempo, si bien sabe que adquieres
herramientas en la tormenta y que esas te hacen fuerte, pero él también sabe cuándo
ordenarles que desaparezcan para darte calma y paz.

El mundo se cae a pedazos, y es difícil transitar por el con calma. Cuando hay problemas ya
no sonríes tan seguido, ni se disfruta del sol, mas bien se siente agobiante, ya no disfrutas
de mirar al cielo, ya no silvas de manera alegre mientras caminas; y volvemos a la
interrogante inicial de este tema;

No estamos preparados para confiar en Provision de Dios.

Pablo, nos aconseja nuevamente:


Filipenses 4:4 “Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!

El desafío a alégranos en el Señor, implica 2 cosas:

1- Confiar que Él tiene el CONTROL


2- REPITA EL PASO ANTERIOR

NO PUEDES CONTROLAR EL MUNDO, PERO SI PUEDES CONFIARSELO A DIOS.


La receta de Pablo para enfrentar la ansiedad comienza con un llamado a alegrarse, y es
importante señalar que este llamado, no nace de la comodidad de un hotel de lujo, o de un
día de camping o picnic. Estas palabras nacen desde una celda fría y oscura. Pablo estaba
en la cárcel cuando escribía el texto de Filipenses 4:4;
Filipenses 4:4 “Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!” (NVI)
Esta invitación de Pablo no es a que mantengamos una alegría ininterrumpida. No, es más
bien una invitación o llamado no a un sentimiento, sino a una decisión y confianza de que
nuestro Padre, está en los cielos, y además está en control de todo y que es bueno. Alégrate
en tu Dios.
Una Fé firme frente a la tormenta hará que la ansiedad no sea un estado permanente en tu
vida. Debemos convencernos que tenemos un PADRE EN LOS CIELOS, QUE
ADORAMOS, QUE GOBIERNA TODO (tiene el control), y que NOS DA SU
PROVISION. ¿Se da cuanta, que estos consejos están en la oración del texto base de
mateo?

Algo que llevamos en nuestro diseño, es la poca o nula tendencia a depender de otros,
queremos mantener el control de todo y todo el tiempo. No queremos ceder control. Y por
ese afán de controlar, que no lo logramos descansar, vivimos con la ansiedad, y nos
cuestionamos; ¿y si me falta de esto?, y ¿si el dinero no alcanza? Interrogantes que solo
nosotros queremos contestar.

La Provisión de Dios, implica necesariamente cederle el control de todo a ÉL.

No ceder el control trae como consecuencia;

1. Mas ansiedad
2. Agotamiento
3. Estancamiento

(Ver historia de la viuda…)


2 Reyes 4:1-7 “Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo,
diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová;
y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. 2 Y Eliseo le dijo: ¿Qué te
haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa,
sino una vasija de aceite. 3 Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus
vecinos, vasijas vacías, no pocas. 4 Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas
las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. 5 Y se fue la mujer, y cerró la puerta
encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. 6 Cuando
las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No
hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. 7 Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el
cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que
quede.”

Aquí, la bendición cesó cuando ya no había espacio donde colocarla, y de este texto se nos
desprende 3 situaciones que nos ayudaran con la provisión:

1- Deja espacio a lo importante


2- Saca el peso que estorba
3- Espera y confía
1. Deja espacio a lo importante:
Hace unos años fui por primera vez a hacer trekking, en una ruta de 13 días en la
montaña, me interné a caminar. Como no tenía la experiencia, me prepare desde cero,
llevando conmigo todo lo que creí que necesitaría, para mi, todo parecía importante y
necesario de llevar. Así que cargué la mochila con todas esas cosas, menos con la
comida, esa la compraría al llegar al mi destino, cuando llegué y fui a comprar toda la
comida que necesitaría me di cuenta que ya no tenía espacio donde colocarla.

Hemos llenado nuestra vidas de tantas cosas que no necesitamos, que terminamos
agotados y no vivimos la vida en abundancia que nos ofrece nuestro Padre.

2. Saca el peso que estorba:


Levítico 26:10 NTI “todavía estarán comiendo de la cosecha del año anterior cuando
tendrán que sacarla para dar lugar a la nueva”.
Cargamos con un peso excesivo en nuestras vidas por que no estamos preparados para
soltar el control, cada día nos levantamos con una mochila pesada que no queremos
soltar, la hemos llenado de tantas cosas que su peso supera lo que podemos cargar.
Nuestro padre nos quiere bendecir, pero nuestras manos están ocupadas, nuestra espalda
carga el peso de los problemas que no hemos entregado en sus manos.

3. Espera y confía
Salmos 42:5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.

La invitación es a soltar nuestra carga. Esperar y confiar. Son dos cosas que nos
permitirán disfrutar de una vida plena, saber que la situación esta en manos de Dios
tiene que darnos seguridad de que el hará lo mejor por nosotros.

Nuestro Padre nos quiere bendecir, pero cuando está abriendo su mano para darte la
bendición, el observa que;

1- No tienes donde llevarla


2- tienes sobrecarga en tus hombros
3- no has aprendido a descansar en él.

Salmos 42:5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.

LA MENTE NO PUEDE ESTAR LLENA DE DIOS Y LLENA


DE TEMOR AL MISMO TIEMPO.
A medida que aumenta mi confianza en Dios, disminuirá la
ansiedad.

Jeremías 17:7-8 NTI “Bendito el hombre que confía en el Señor y


pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al
agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que
llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes.
En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto».

Fin.

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